Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.
La Batalla de la Fe
Cien Años cumple en el Perú misión pastoral vasca de la Congregación Pasionista.
El próximo 17 de mayo se cumplirán CIEN AÑOS de una gesta evangelizadora hecha por vascos que no tiene precedente, pues quienes hasta hoy la protagonizan fueron y son hombres decididos a todo, cuyas únicas armas son una cruz y la palabra convincente, aparte de una renunciación casi perpetua a lo que la mayoría consideramos buena vida. Son los misioneros de la Orden Pasionista, una congregación cuyos primeros soldados partieron de Bilbao el 24 diciembre de 1912 y empezaron su obra sacra en la Amazonía peruana cuatro y medio meses después, luego de interminable viaje.
Eran doce, como los apóstoles de Cristo, y eso han seguido siendo año tras año, década tras década: apóstoles y soldados de la fe, que han venido superando no solo lo desafiante de esa floresta indómita sino también las propias reglas de la Iglesia, que en un momento dado estuvo a punto de terminar con su apostolado, porque de acuerdo a las reglas de la Congregación no podían ejercer donde ya otros religiosos tenían presencia oficial a través de parroquias.
Tuvo que intervenir el Papa de entonces para encontrar una solución salomónica. Un esforzado religioso, y arzobispo de Chachapoyas, Monseñor Emilio Lisson, logró que la Santa Sede creara una Prefectura Apostólica Misional, en Yurimaguas, a la que se juntaría luego la colindante Prelatura de Moyobamba, en San Martín, que sería también encomendada a los pasionistas.
Así continuó la obra, en 1917, que hasta ahora se mantiene con gran esfuerzo y sacrificio, pues los misioneros pasionistas no son de esos cómodos religiosos que se mueven en ciudades, con parroquias establecidas, impartiendo sacramentos en lugares tranquilos, gozando de buenas limosnas y soporte de la feligresía, cuando no conduciendo colegios de buen nivel que rivalizan incluso con los más encopetados centros educativos privados.
No, los primeros pasionistas que llegaron en 1913 no sabían siquiera a donde venían, ni lo agreste del entorno pese al verdor permanente. Sin caminos que seguir, y solo con la guía de Dios, tenían que adentrarse en territorios desconocidos, en viajes de seis y siete días, según lo ha testimoniado en cartas Monseñor Lisson:
“Para ellos no había caminos difíciles, a pesar de que algunos han sido de seis y siete días a pie, con barro a la rodilla; ni delicadeza de alimentos, habiéndose contentado con lo que podían darles en estas regiones retrasadas; ni esmero en la cama o en el mueblaje, habiendo sido con frecuencia la cama una mala estera y los muebles, los troncos de los árboles” narraba Monseñor Lisson, quien era el obispo de Chachapoyas y quien había hecho la invitación a la orden pasionista para iniciar su misión.
Y agregaba más adelante:
“No creo que en las misiones de otras partes sufran los misioneros más privaciones que las que aquí han soportado los pasionistas. La obra va produciendo sus frutos; mi deseo es que éstos sean estables y se extiendan más y más”.
Eran tiempos difíciles y lo siguen siendo ahora, pero la vocación evangelizadora sigue siendo la misma.
Hace unos meses atrás celebramos el Cuarto Centenario de la fundación de la Cofradía de Nuestra Señora de Arantzazu, por vascos, en Lima; y los padres pasionistas estuvieron a nuestro lado, en lo religioso y en lo cultural, representados por el Padre Antonio María Artola Arbiza, catedrático emérito de Sagrada Escritura en la Facultad de Teología de la Universidad de Deusto. Actualmente enseña en la Facultad de Teología Civil y Eclesiástica de Lima.
Pocos conocen una singular historia de las relaciones entre la Virgen de Aránzazu y Yurimaguas. El 23 de marzo de 2003 una imagen –reproducción exacta de la Virgen de Aránzazu- salía de Bilbao para Perú. El destino quiso que aquella imagen recalara precisamente en Yurimaguas. Era una imagen que rehacía el mismo itinerario de los Primeros Misioneros Pasionistas. Había partido de Aránzazu a Bilbao el 22 de agosto de 1969 -en el V centenario de la aparición de la Virgen (1469-1969). Quedó en Bilbao treinta años, y el 23 de marzo salía para Yurimaguas.
Hicimos incluso un peregrinaje hasta Yurimaguas, donde se encuentra la sede de la Orden, y la capilla donde se venera la efigie de la Virgen de Aránzazu. Allí fuimos atendidos por el Provincial Monseñor José Luis Astigarraga Lizarralde, C.P., quien nos entregó la emblemática efigie de nuestra Señora de Aránzazu traída en el siglo pasado del País Vasco; y que llevada a Lima presidió los eventos conmemorativos, e incluso un conversatorio histórico con la presencia de reconocidos intelectuales del mundo vasco y latinoamericano.
Siguiendo la idiosincrasia tenaz del pueblo vasco, los religiosos pasionistas siguen haciendo una gran obra en el Perú.
Inicialmente la tarea se realizaba desde una Prefectura Apostólica, la cual con el tiempo derivó en un Vicariato Apostólico a cargo de un obispo.
Al momento de crearse la Prefectura se señaló textualmente: «La confiamos a la Congregación pasionista.» y cuando la Prefectura Apostólica fue elevada a Vicariato se dijo:
«Queremos que en adelante siga también… a cargo de los misioneros de susodicha Congregación de los clérigos descalzos de la Santísima Cruz y Pasión de nuestro Señor Jesucristo, que han venido laborando en esta región con tanto celo.»
Eso es lo que siempre han demostrado los misioneros de la Cruz en el Perú: celo, entrega total a su misión apostólica, siguiendo la huella de los doce primeros, uno de los cuales incluso entregó su vida al encarar su tarea, muriendo ahogado en uno de los caudalosos ríos de la selva peruana.
Eso es lo que ha rescatado y destacado en su momento Monseñor Miguel Irízar Campos, sacerdote vasco, quien en el Perú ha efectuado una obra monumental, y que en el Cuatricentenario de la Cofradía de Nuestra Señora de Arantzazu en Lima cumplió un rol fundamental.
Es pues digno de destacarse estos primeros cien años de presencia pasionista en el Perú, una presencia silenciosa pero efectiva, pues la palabra y la obra de Dios han llegado a lugares ignotos, donde solo la persistencia y entrega de estos religiosos ha podido alcanzar.
La partida de los primeros misioneros desde su casa matriz de Bilbao se produjo en diciembre de 1912. Iniciaron el cruce del Atlántico el primer día de enero de 1913, y solo llegaron a Tarapoto el 17 de mayo de ese año.
En homenaje a esta hazaña histórica, la Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de Arantzazu de Lima y el Fondo Editorial de la Revista Oiga, están organizando un viaje de peregrinaje hacia la ciudad de Yurimaguas, recorriendo ciudades y pueblos de la costa, sierra y selva peruana. La ruta denominada EUZKADI como la montaña que lleva ese nombre en la hermana Republica de Chile, finalizara con la siembra de un retoño del Gernikako Arbola.
Estamos ya pues viviendo el Primer Siglo de esta gesta poco conocida. Reconozcamos tan tesonera labor y rindamos homenaje a quienes desde 1913 vienen dando muestras de histórico desprendimiento. Desde estas páginas les tributamos un merecido tributo de admiración.
Lima, Febrero de 2013
Fuente:
Fondo Editorial Revista Oiga
Ilustre Cofradía Vascongada de Nuestra Señora de Arantzazu de Perú
Ilustre Hermandad Vascongada de Nuestra Señora de Arantzazu de Lima
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
VALEROSO DEFENSOR DE LAS LIBERTADES
Igartua: Una huella imborrable
Por: Jhon Bazán
Periodista
La huella que Francisco Igartua Rovira dejó a su paso por la vida se nota más nítida desde afuera que desde las calles de Lima. He tenido ocasión de recoger en mis viajes notables recuerdos, y elogiosos comentarios, no solo acerca de lo que fue como persona –un hombre íntegro con ideas propias– sino de su lucha permanente por la libertad y la búsqueda de soluciones.
Palmira Oyanguren, intelectual chilena de raíces vascas, escribió recientemente un enjundioso artículo en el que dice de Igartua: “Periodista agudo y excepcional, Francisco Igartua fue uno de los grandes exponentes de la prensa peruana. Nada ni nadie pudo acallar a este personaje que tenía por lema el ‘no a la regimentación de la prensa’ y si bien sufrió el peso de varias dictaduras, su convicción fue más fuerte que los sablazos militares…”.
Otros recuerdan a Igartua por la terca consecuencia con sus ideas libertarias, que lo llevaron incluso a sufrir persecución y destierro. Una anécdota de los tiempos de Odría lo retrata mejor que nadie, cuando era, entonces, un periodista en busca de la verdad, lo cual naturalmente incomodaba al régimen.
Igartua estaba deportado, pero burlando los controles fronterizos había vuelto a Lima, aunque avisados por esbirros de su audacia estaba siendo buscado por calles y plazas. Escogió, entonces, para refugiarse un eventual y sui géneris asilo: el local de El Comercio, donde con la anuencia del director, don Luis Miró Quesada de la Guerra, se sintió protegido y a salvo por el tiempo necesario, ya que los policías no se atrevieron a violar el local de tan importante diario.
Cabe recordar que Igartua, para entonces, ya había pasado por el mítico diario “Jornada”, una hoja cotidiana cuyas columnas muchas veces eran incendiarias. Había estado en “La Prensa”, cuando la dirigía Guillermo Hoyos Osores, su amigo y referente, y había tenido la audacia de fundar “Oiga” casi el mismo día en que Manuel Odría había roto la democracia derrocando al presidente constitucional José Luis Bustamante y Rivero, a quien Igartua admiró hasta su muerte.
Ya para entonces había dado muestra de su compromiso con la verdad con el llamado Caso Góngora Perea, que lo contrapuso con un diputado aprista por Amazonas que había declarado cosas de las cuales después se arrepintió presionado por el partido y que desmintió en sendas cartas a “Jornada” (setiembre de 1946). El asunto llegó hasta el liderazgo aprista, que citó a Igartua al local de “La Tribuna”, pero en vez de diálogo recibió una soberana paliza en el zaguán de ese diario. El lema aprista de entonces era “por la razón o la fuerza”.
Ahora que se cumplirán nueve años de su fallecimiento, es bueno reflexionar respecto a este legado de fidelidad a sus ideales que dejó Igartua a los periodistas. Los reveses nunca lo arredraron: Fundó “Oiga” primero en 1948 para luchar contra Odría y luego en sucesivas etapas contra mandones antidemocráticos de toda laya; luego cofundó “Caretas”, donde dejó doce años de su vida editorial y lineamientos que aún le sobreviven.
Fuente:
FONDO EDITORIAL PERIODISTICA OIGA
http://www.oigaenlinea.com/
 |
| Francisco Igartua y Doris Gibson en Caretas |
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
Lunes 8 de noviembre de 1948
El fin justifica los medios
Aparece este semanario en un momento crítico y lleno de incertidumbre e inquietud para la Patria. No creemos venir a salvarla. No somos ilusos. Nos limitaremos a cumplir, en nuestro campo, en el periodismo, con que nos parezca justo. Hemos debido haber salido algo antes para el público, pero un cambio de Gobierno sorpresivo aunque no inesperado, ha instalado a una Junta Militar en el poder y nos ha obligado a meditar la justicia de nuestra posición. Y no la variamos. Seguimos creyendo que sólo la honestidad y el desinterés asentados en una doctrina social revolucionaria, que sea realizable, podrán hacer la felicidad de nuestro pueblo. Ha caído en régimen que nació quién sabe descompuesto. Nunca, nos ligó nada a él. Jamás podremos perdonarle su entrega y su debilidad frente al apra. Sin embargo, no podemos estar de acuerdo, por el momento y la forma, con su deposición. Ese régimen estaba enmendano rumbos. No podía esperarse mucho de él, es cierto. Pero era el régimen legalmente constituido: un Gobierno al que le tocó una época difícil, en la que tuvo que luchar en dos frentes: contra el apra y contra la plutocracia. No podríamos afirmar que lo hizo mal, por lo menos en el caso del apra. Quién sabe es más práctico y seguro matar los piojos a la luz del sol. En la noche se pueden esconder las liendres. El panorama político estaba pues, mal que bien, clareando. Otras razones pudieron buscarse para derrocar al doctor Bustamante. Que las hay, siempre que nos pongamos en plan de derrocadores, que no lo somos. ¿No pudo seguirse otro camino, que mantuviera nuestro crédito en el exterior, para aliviar la crisis que atravezaba el país?... Pero, mejor no continuemos. A los hechos consumados, hay que darles cara. Nada se saca con lamentaciones y romanticimos ante lo concreto y real: en Palacio de Gobierno existe un nuevo régimen y el pasado, que fue de gestos ineficaces, con un noble y digno gesto, aunque también ineficaz, ha terminado. Ahora se abre un nuevo panorama. No podemos calificarlo, como algunos, de funesto. Sería pueril y prematuro. La política da muchas sorpresas y muchos malos pasos se pueden enmendar. Aunque es difícil. Ya hemos visto la asunción al poder del doctor Bustamante junto al apra y luego su separación. No juzguemos antes de tiempo lo que no ha ocurrido todavía. Condenamos la actitud revolucionaria del Sur en lo que tiene de pasión e inoportunidad. Sin embargo, creemos que el fin justifica los medios. Y, a pesar de no conocer aún ese fin, confiamos en el patriotismo y la capacidad de los hombres que componen la Junta de Gobierno. A nadie más que a ellos les conviene realizar una obra de bien y progreso para la Nación. De lo que hagan dependerá el juicio definitivo de la ciudadanía. Ojalá, por el bienestar de la Patria, acierten y enderecen los malos pasos.
Fuente:
FONDO EDITORIAL PERIODISTICA OIGA
FRANCISCO IGARTUA, OIGA Y UNA PASION QUIJOTESCA
http://www.oigaenlinea.com/
"Siempre un extraño"
Por FRANCISCO IGARTUA
Así nació el primer periódico personal de Francisco: Oiga
Fue un andar a la deriva que no debía continuar. Y no continuó. El golpe de Odría y su sigiloso ingreso a Lima lo conmovieron profundamente y lo apartaron de las juergas. Ese mismo 28 de octubre, "día infausto para la República", como él escribió, igual que escriben infinitos periodistas en el mundo frente a hechos semejantes, ese mismo día se comprometió a hacer algo... ¿Pero qué hacer?... La impotencia lo exaltaba todavía más. Así fue como comenzó a dolerle el Perú.
Una de esas noches de desvelos cívicos, Francisco tomó la firme decisión de llevar adelante una idea que le venía rondando desde un par de días antes. Desde el mismo momento en que, junto a Ella, vio a Odría pasar por la Plaza San Martín rumbo a Palacio: tenía que fundar un periódico que dijera las verdades que la gran prensa, con toda seguridad, callaría, sea por complicidad con el golpista o por autocensura generada por el temor al poder. Al despertarse siguió dándole vueltas a la idea y a la manera de cómo presentar su propuesta para hallar apoyo financiero a sus planes. Y bien bañado y con desayuno completo se dirigió al Café.
Aquella mañana del uno o dos de noviembre de mil novecientos cuarenta y ocho, cerca del mediodía, exponía Francisco en los portales su propósito de publicar un semanario, un panfleto, que gritara las protestas de su generación por el cuartelazo contra Bustamante y su rechazo a la dictadura que acababa de entronizarse en el país. Pero Francisco no tenía un centavo. En la mesa estaban Sérvulo y Doris Gibson —inmersos en un romance borrascoso—, Guillermo Ugaz, Juan Ríos, Carmen Sosa y alguien más. Francisco explicó sus proyectos y su falta de fondos. Doris Gibson se prestó de inmediato a conseguirlos. Y, poniéndose de pie, se dirigió al otro lado de la plaza, a los portales del frente, al Chez Víctor, donde esperaba encontrar a Armando Revoredo, el último Primer Ministro de Bustamante, que acababa de estar en prisión. Revoredo había sido médico, profesión que nunca ejerció, pues antes de curar a nadie se inscribió en la Aviación e, inmediatamente, de médico 'asimilado' pasó a piloto. Cuando llegó a ministro ya lucía las insignias de general de Aviación y sus hazañas —vuelo solitario, sobre los Andes, de Lima a Buenos Aires y, después, de Lima a Bogotá— habían llenado de orgullo a los peruanos sin que él se envaneciera. También, después de haber abierto las dos rutas arriba mencionadas, había dado la vuelta a Sudamérica al comando de una escuadrilla de cazas.
Al poco rato regresó Doris a la mesa del Café. Traía dos mil soles para Oiga, el proyecto de Francisco. Los mil que faltaban, también por intermedio de Doris Gibson, Francisco los obtuvo, con alguna solemnidad y firma de un documento simbólico, de Pechitos Bustamante.
Así nació el primer periódico personal de Francisco: Oiga.
Fuente:
FONDO EDITORIAL PERIODISTICA OIGA
FRANCISCO IGARTUA: Siempre un extraño
FRANCISCO IGARTUA, OIGA Y UNA PASION QUIJOTESCA
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
http://www.oigaenlinea.com/
Cuando un amigo se va... (Norma Ríos escribe desde Buenos Aires sobre el fallecimiento de Beñat Minondo)
20/03/2013
"Cuando un amigo se va queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo, así refiere la canción del cantautor argentino Alberto Cortés. En la tarde del domingo sonó el teléfono y una voz triste me dijo que mi amigo Beñat había fallecido. Una gran tristeza me embargó y una serie de imágenes comenzó a dar vuelta en mi mente, como si se estuviese proyectando una película. No podía creer lo que había escuchado y por mi rostro comenzaron a correr lágrimas sin control". Desde Buenos Aires escribe Norma Ríos, secretaria del Centro Vasco Francés-Iparraldeko Euskal Etxea.
Por Norma Ríos, desde Buenos Aires
Es difícil pensar en él y saber que ya no lo veré más. Recuerdo nuestros primeros encuentros, hace ya más de una década y el saludo final de despedida, en su regreso a fines del año antes de subir al avión que le llevaba de vuelta a Iparralde luego de su visita a Argentina.
Era una persona muy especial. Solía tener siempre una sonrisa en sus labios. Amable, dulce, alegre, su espíritu era de un niño grande. Con una contextura voluminosa y la alegría que emanaba de su piel, me recordaba a los osos de los cuentos, por eso sus amigos lo apodaron Baloo, el personaje principal de la novela El libro de la Selva de Rudyard Kipling, bonachón y siempre feliz.
Donde estaba Beñat, estaba la alegría de los vascos, las reuniones eran distintas cuando él se encontraba, les daba esa chispa especial. De muy joven fue rugbier, amaba ese deporte. Solía recordar cuando en 1991 llegó a Argentina para una gira con su equipo de 33 jugadores pertenecientes a Saint Etienne de Baigorri, y que una noche fueron agasajados en el Centro Vasco Francés con un asado por parte del presidente Simón Soroet y la Comisión Directiva, estando también presente nuestro Campeón Mundial de Pelota Vasca, Juan Labat. Solía ver los partidos de rugby de Argentina y de hecho le gustaba mucho el equipo de Los Pumas.
Vino muchas veces al país, a las Semanas Vascas, junto al grupo de la Asociación Euskal Argentina del que tesorero, siempre junto a su buen compañero y amigo Pierra Laco.
Su gran simpatía y humor le hicieron cosechar muchísimos amigos en nuestro país y es así como era conocido en casi todas las euskal etxeak.
Compartimos muchas fiestas de colectividad, así como los asados que la familia Laco de Argentina hacía cada año para despedir a Pierra. El amor que tenía por Argentina era muy fuerte y eso lo mostraba generalmente en sus remeras, en cuyos logos tenía la bandera de mí país junto a la ikurriña.
Es difícil recordar tantas ocasiones, hermosas, que muchos hemos vivido en su compañia. Su partida me apena y ensombrece el corazón, pero me queda el recuerdo de su bondad, su generosidad, la alegría que ambos sentíamos cada año al reencontrarnos en el aeropuerto a su llegada.
Ya no podré correr a saludarlo, pero creo que en una parte del cielo hay una nueva estrella iluminándonos y que cada vez que levante mi vista ahí estará sonriéndome.
Descansa por siempre junto a Dios.
Lagun maitea beti arte. Goian Bego.
Fuente:
EUSKALKULTURA.COM
http://www.oigaenlinea.com/
Canta Claro
Por Francisco Igartua
AQUÍ LOS SOLES Y LOS DEDOS TIENEN
EL TAMAÑO QUE TE DÉ LA GANA
En el Perú, donde, como decía Guillermo Hoyos, sólo falta que llueva para arriba, no es de extrañar que la vieja frase "no se puede tapar el sol con el dedo" no tenga sentido, pues aquí, en el Perú cada uno tiene su sol y su dedo, adaptables a gusto del día. Si el sol molesta se le achica y se agranda el dedo, o al revés, según convenga.
Sería espantoso, pero....
Semejante disparate es lo que sacamos en limpio luego de leer los periódicos de la semana y perder el tiempo en la televisión y la radio. Me explico: en las últimas encuestas vienen apareciendo los peruanos que añoran a Fujimori. Y la respuesta de los que no quieren aceptar esta realidad no puede ser más peruana. Por lo pronto, todos o casi todos los que se encabritan con la noticia olvidan que fueron fervientes fujimoristas durante largo tiempo y la emprenden contra su ídolo de ayer echándole todos los barros que hay a la mano. Sin advertir que algunos no le corresponden, con lo que, en lugar de dañar su imagen, hacen que los resurrectos fujimoristas estimen que, como hay una o dos acusaciones sin sustento, toda la crítica que se le hace no responde a la verdad. Por ejemplo, en estos días he leído, en las furiosas reacciones desatadas contra las encuestas, que uno de los crímenes mayores de Fujimori fue imponer la reelección del año 2000. Y esto no es cierto. Ese habría sido un error político de envergadura, pero no faltan juristas que opinan (en silencio porque no desean ser masacrados por la prensa) que no es un crimen interpretar que en 1993 se inició una nueva etapa constitucional, por lo que la del 95 fue la primera elección de Fujimori. Interpretación más que forzada, pero no indefendible ni criminal. Por lo que, descalificar al prófugo y ennoviado ex presidente japonés con semejante argumento, es debilitar la condena pública que Fujimori merece. Basta que una sola de las acusaciones sea falsa o irrelevante (tampoco está probado lo del narcotráfico) para que el fujimorismo encuentre que todas las acusaciones son infundios contra el ídolo que resucita.
Seamos, pues, veraces y sapientes en el enjuiciamiento a Fujimori si deseamos que no vuelva o, si lo hace, que sea para ser enjuiciado por sus crímenes evidentes, tantos y tan enormes que es protegerlo el añadirle delitos que no han sido probados. Sin embargo, sí puede probarse que el jefe máximo del Grupo Colina era Fujimori (hay tres documentos con su firma reclamando el ascenso de estos criminales después de las masacres de estudiantes en Huancayo, antes de La Cantuta y Barrios Altos): también puede probarse contundentemente que fue una picardía punible la venta de su terreno para justificar el pago de la educación de sus hijos; y no necesita probarse quién era el jefe supremo de la gavilla de generales que robaron millones; quién el interesado en premiar o castigar a la prensa; quién el que manipulaba al Poder Judicial para hacer lo que le daba la gana (como negar su huella y su firma para agraviar a la señora Higuchi, la madre de sus hijos); quién el que ordenaba a Montesinos para beneficiarse él con las órdenes y no al revés. ¿Para qué añadirle delitos que no están probados? ¿Para qué engordar el dedo queriendo ocultar el sol?
El desamparo de los alcaldes
Estamos en días de despiporres. Un jurisconsulto de nota, por ejemplo, se siente en la obligación de defender al Poder Judicial y declara que una acción de amparo no anula inmediatamente una orden municipal. Afirma que para que el amparo se haga efectivo necesita otra medida cautelar y el pronunciamiento de otro juez y de la Corte. ¡Linda y pontifical manera de tapar el sol con el dedo de la teoría! En la práctica, hoy en día se cuentan por centenares los amparos paralizando disposiciones municipales. Como demostración inmediata está el alcalde Andrade teniendo que impedir, a palo limpio y a duras penas, que las combis y ómnibus, amparados por los tribunales, siguieran envenenando el aire de la avenida Abancay. Ninguna autoridad y menos la judicial le dio la mano, sólo obtuvo el apoyo de los vecinos, quienes comprobaban a diario la lenta pero mortal consecuencia de los humos tóxicos que lanza la congestión vehicular.
Las sabias explicaciones del jurisconsulto se estrellan contra la realidad, contra los cientos de discotecas que funcionan con un amparo en la mano. Y, para el caso, otro ejemplo (éste en las serranías de Lima). Los domingos y días feriados la paz del lugar se interrumpía y estremecía con las estridencias musicales de varios locales de recreo. Estridencias que los cerros amplifican. Y el comentario de los vecinos de fin de semana era el más fácil: "Seguro que coimean al alcalde". Sin embargo, grande fue la sorpresa de los vecinos cuando, en contacto con el alcalde, éste les aclaró la situación: "Si ustedes me hacen llegar sus quejas yo acallaré esos ruidos, porque si yo intervengo por mi cuenta de seguro que me abrirán proceso penal por abuso de autoridad". Y era cierto. Tiene abierto cuatro o cinco juicios. Hoy cuando el ruido molesta es por culpa de los vecinos que no hacen llegar sus quejas al alcalde.
FUENTE:
FONDO EDITORIAL PERIODISTICA OIGA
http://www.oigaenlinea.com/
Canta Claro
Por Francisco Igartua
AHORA SE LAVAN BANDERAS Y CALZONES,
ANTES SE LAVABAN HONRAS
El título de esta nota refleja el tono festivo con el que se comenta en estos días el desafío a pistoletazos de un diputado de nombre extravagante (Eittel) a otro, que le ha contestado tildándolo de Pancho Pistolas, mientras que la prensa agudiza el tono burlón para que parezcamos gente moderna y civilizada. Lo que sólo es verdad a medias, pues si la ceremoniosa manera de dilucidar ofensas con el código del Marqués de Cabriñana es una anticualla risible, no lo es el hecho en sí.
Desde que el hombre es hombre, a igual que los animales, ha dilucidado sus disputas batiéndose a duelo. Pero cuando aparece el código del Marqués (del que en Lima era perito don Miguel Mujica Gallo) se les da a estos lances tono de comedia bufa, olvidándonos que, cuando el honor valía más que una cuenta bancaria, se podía llegar al duelo a muerte. Duelos que no pudo contener la Iglesia condenando a los duelistas con la mayor pena religiosa: la excomunión, ya que en ese juego se cae en los pecados de matar y suicidarse. En ese entonces valía más que la Iglesia el dicho del Quijote: "por la libertad y la honra se puede dar la vida".
Como vemos, nada hay nuevo bajo el sol. Sólo cambian las formas. Ayer, con Cabriñana, se trataba de igualar a los contrincantes, ya que un hombre menudo puede, con pistola, enfrentarse sin desventaja a un Joe Louis. Hoy, si eres pequeño y un grandote ofende gravemente a tu mujer sólo te cabe callar y esconderte o pegarle un tiro al grandote e ir a la cárcel, pues si acudes a los tribunales serás la chacota de amigos y conocidos; salvo que pactes con el hampa para que el ofensor reciba una pateadura. Método empleado desde muy antiguo, en todas las civilizaciones y en todos los niveles sociales.
No es, pues, el duelo lo ridículo sino las aristocráticas normas del casi olvidado Marqués, El duelo (poniendo al margen los infantiles lances a primera sangre) es más bien trágica muestra de las limitaciones de la ley ante la natu-raleza humana.
Algunas historias de duelos limeños
Se me ha ido de la mano lo que yo queda fuera un corto preámbulo al relato de algunos duelos pocos conocidos, ocurridos en esta ciudad que, hace tiempo, dejó de ser la de los virreyes y es hoy representativa del Perú, la patria que acoge a todas sus sangres, sangres que "acaso algún día logren integrarse en un punto y ese punto sea el porvenir, según deseosa esperanza de Federico More.
Justamente More y Javier Ortiz de Zevallos fueron mis padrinos en un duelo que la sapiencia de ellos y la poca voluntad del contrincante hicieron que terminara con las satisfacciones reglamentarias. No recuerdo si el desafío estuvo pactado a pistola o sable, pero debió ser a arma de fuego, pues yo jamás he tenido una espada en mis manos.
Antes de ese fallido enfrentamiento hubo otro al que estuve cercano y que un historiador mencionó con bastante despiste en la televisión el miércoles pasado. No fue un duelo de Paco Moncloa con alguien sino un match de box sin guantes entre cuatro de los hermanos Mondos contra cuatro de los directivos de Punto y coma, periódico publicado por un grupo de alumnos de la Universidad Católica, en el que yo colaboraba. Esto ocurrió a comienzos de los cuarenta.
La desgracia de llamarse Cornejo
Otro desafío que tampoco culminó en duelo formal, fue uno en el que participé como padrino, anonadado ante las extravagancias de mi ahijado, el doctor Héctor Cornejo Chávez. El retado era el temible humorista Sofocleto... Pero vayamos por partes.
En los años sesenta, antes del golpe de Velasco, se acercó a mi casa el líder de la Democracia Cristiana, a quien Sofocleto lo tenía trastornado llamándolo Cometo. Todo pensé menos que el doctor Cornejo, que amablemente me asistía como abogado, se había vuelto loco y me visitaba para exigirme que fuera su padrino en el duelo al que habla retado a Sofocleto. Me quedé perplejo frente a las sinrazones que Cornejo me daba hasta que, abrumado por su insistencia, acepté el encargo, no sin antes advertirle que era absurdo enfrentarse a un buen humorista, aunque en este caso el pagano de las venganzas de Sofocleto sería yo.
Sin embargo, el asunto resultó siendo más estrambótico todavía. No había Cabriñana de por medio sino una carta notarial citando al ofensor al terreno del honor, sin que en ella se hablara de armas. Y yo y mi compañero en el padrinazgo no salíamos de nuestro asombro... Hasta que el día y hora señalados acompañamos a Cornejo hasta La Perla para "dar fe de la cobardía del humorista". Por supuesto que Sofocleto no apareció y Cornejo sintió su honor a salvo y casi en silencio nos fuimos a cenar. Al sentarse, Cornejo nos hizo ver que llevaba una pistola... Nos quedamos pasmados... ¿Qué locura había pensado cometer el fogoso y cartesiano polemista? Nunca lo supe. Y, tal como tenía previsto, resulté yo el más agredido por Sofocleto. Por suerte sus insultos llegaron al delirio, liberándome de darle respuesta.
FONDO
EDITORIAL PERIODISTICA OIGA
http://www.oigaenlinea.com/