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Fecha Publicación: 2013-08-02T16:41:00.000-05:00
Esto me emociona.
La proyectarán el 15 de agosto a las 9:45 pm, en la Sala Roja del cultural PUCP.
De nada.


Fecha Publicación: 2013-08-02T00:17:00.000-05:00
Como cada vez que me enfermo, hoy he dormido mucho. He dormido haciendo cucharita con mi cojín "cabeza de tigre" y he soñado que paseaba por un bosque, recogiendo moras, como cuando era chiquita y acompañaba a mis padres en sus caminatas domingueras. La mañana en mi sueño ha sido productiva, he regresado a mi pequeña casa blanca en los suburbios con un frasco lleno. Mi pequeña casa blanca es como un hueco o una hoja vacía en medio de tanto edificio alto y opaco. Mi pequeña casa es como una luz mal colocada en photoshop. Entro en ella, me saco la bufanda kilométrica, libero mis manos del calor y picazón de mis guantes de cuero, desato mi melena y dejo el lápiz con el que la llevaba sujeta sobre el tablero de mi escritorio.

Camino hasta mi habitación y dejo el frasco sobre mi cama y procedo a quitarme lo que me queda de ropa para darme un baño. Abro un poco el grifo del lavabo para que el agua que salga de la ducha esté lo suficientemente caliente como para pelar pollos, solo entonces supero la desconfianza al dolor e inicio el rito de inundar el piso, empañar el espejo, revisar los colores de mi cuerpo, perder cabello de manera escandalosa y masturbarme.

Silbo un tema de Bob Dylan y enjabono mis axilas y luego viene el vientre donde tengo tatuada una estría que parece la pata de un gallo de pelea. Superados los conflictos estéticos, termino de aplicarme agua y jabón. Casi al final, repaso en el espacio plano que crece entre seno y seno, lo froto enérgicamente hasta el punto de convertir la esponja de espuma blanca en un coágulo gigante que se cae a pedazos. Logro hundir todo el puño hasta atravesar entre los músculos y huesos y me tomo el tiempo necesario para que el jabón haga lo suyo y la labor de limpieza sea total, drástica. Soy resistente al dolor, ese es otro regalo de la maternidad.

Termino la ducha exhausta y ligera. Envuelta en una toalla color beige me siento al pie de mi cama, abro el frasco y me como una mora. Como cada vez que me enfermo, no he podido controlar lo que sucede en mi sueño. He despertado con el pecho rojo, roto, hinchado, vacío. Pero eso sí, totalmente limpia.

Fecha Publicación: 2013-07-31T02:05:00.000-05:00
P. me ha pedido tomarnos una foto juntos esta noche. Me he resistido a la idea en primera instancia. Ahora no recuerdo si alguna vez, alguno de los chicos con los que estuve, me hiciera un pedido similar. Ahora no sé como conjugar ciertas acciones, ni en qué tiempo verbal narrar mis historias. "Vamos a tomarnos una foto juntos".- me dice, como quien pide, propone, solicita, requiere en la ventanilla atención al cliente. Siempre he sido una entusiasta de ese tipo de propuestas. Siempre he querido registrarlo todo. Siempre. Pero pasa que "siempre" es una palabra traicionera y gorda, "siempre" se desinfla, ocupa todos los asientos vacíos solo para molestar, pero al menor piquete pierde consistencia.

Ya tenemos una foto juntos - le digo antes de acceder a su pedido. P. es un chico dócil, como una espiga de trigo que se mece al ritmo de la respiración más calma, se deja arrullar por la tarde y la puesta de sol que tengo en mi voz todos los días del año. P. se dora bajo mi palabra y yo procuro arder mesuradamente, porque nadie detiene una brasa violenta en medio de un maizal. Con P. tengo muchas primeras veces. Esta es una de ellas. Es la primera vez que me resisto a capturar los instantes. Ahora quiero vivirlo todo, con el único fin de olvidarlo todo, por eso hago tanto y si me preguntas lo que almorcé hace dos días te diré: un plato con arroz y papas, sin poder precisar si se trata de un guiso o de una fritura.

Lucho con mi forma de ser y P. está en medio de la batalla, desde fuera puede ver a Kara versus Kara - y ahora pienso que la bipolaridad me está afectando- pero él no puede hacer nada, ni arbitraje, ni porras, ni tomar partido por ninguna de ellas, que son yo. P. no sabe nada de esto porque no me conoce. Nunca hemos sido amigos, hasta ahora. En el tiempo en el que pudimos ser amigos yo entendía la vida y el amor de forma distinta, así que tampoco hubiera servido de mucho. Nos hemos tomado seis fotografías en mi habitación y ninguna de ellas me agrada.

***

Mi primera foto con G. la tomó mi hermana mayor. Es una foto donde tengo el mismo gesto que hago cuando aguanto la respiración. G. sale todo sonriente, con su típico peinado de Fido Dido y su anguloso rostro de veinteañero. Yo aguanto la respiración para apurar el momento de la vergüenza, pero solo consigo prolongarlo. Aguanto la respiración y soy feliz porque tengo una primera foto con G. y quince estúpidos años siendo retratados en película kodak. Cuento esto para probar mi teoría que asocia los objetos con la persistencia de los recuerdos. Además, me sirve de intermedio para que la chica en bikini se pasee anunciando el segundo round.

***

Mañana P. cumplirá 27 años. Es la primera vez que ando con un chico menor. No es que sea mucha la diferencia, para decirlo correctamente (o al menos intentarlo): es la primera vez que salgo con alguien tan joven. P. parece un niñito, no solo por su aspecto, sino por ciertas costumbres. Por ejemplo, le gusta beber leche. También parece, de vez en cuando, un abuelito. Esto por ciertos rasgos a los cuales tildaremos de caballerosos. Por ejemplo, le gusta darme la mano para ayudarme a salir, al momento de bajar de los taxis. Camina del lado de la acera más cercano a la pista, supongo que con algún afán de protegerme.
P. se pone un poco loco cada vez que escribo en mi blog porque no sabe identificar cuánto de cierto y cuánto de falso hay en mis relatos. Se molesta cuando mi memoria se pone aeróbica y me lo dice cuando su amargura es un enero en invierno. A veces pareciera que P. nunca hubiera estado con una chica sincera en su vida, o quizá es que soy muy dura para decir la verdad en la que creo. Le digo: Las chicas pueden ser un verdadero dolor de culo. Y luego completo la frase diciendo: Así que ya sabes, anda comprando tu Hemorrodil.

P. cumple 27 años, una edad de la que acabo de salir, viva aún y sin pretensiones de rockstar. Nuestro intento de tomarnos una foto en mi habitación ha fracasado, así que solo pondré una que registre mi rostro al momento de terminar de escribir este post. Es mi rostro más franco, sin maquillaje, sin cámara de alta definición y en pijama. Espero te baste por ahora. Feliz primero de agosto.



Etiquetas: [DJKara]  
Fecha Publicación: 2013-07-30T15:56:00.003-05:00
mi perro se pone sentimental cuando a todo volúmen escucho a la morena de oro

Fecha Publicación: 2013-07-30T01:26:00.000-05:00
Lima es un ciudad sudorosa. La lluvia es una lámina débil que engrasa las aceras. Nuestra falsa lluvia. Nuestra lluvia proletaria, explotada a la inversa. Nuestra lluvia hecha de barro. Nuestro caldo de caracoles. Nuestro invierno agaruado. Nuestro gris número nueve. Nuestro difuso horizonte que a las cuatro de la tarde no precisa si es cielo o mar aquello que se extiende por la costa.

Fecha Publicación: 2013-07-24T01:03:00.001-05:00
¿quién va por bambú guisado al market?

imagino una escena en la que la señora panda está en apuros y próxima la hora de llegada de los oseznos y el señor oso, corre a librarse de los avatares de la vida moderna encontrando solución pronta en las estanterías. pienso en la señora osa con gesto preocupado en la cola para pagar sus enlatados. la veo, tratando torpemente de encajar la pata en su pequeño monedero, fracasar en el cuarto intento de abrir el menudo cierre y de contar las escasas monedas. puedo presentir la textura ondulante de su ceño fruncido en su frente peluda. puedo escuchar el nacimiento del primero y más leve de sus gruñidos y ver brillar el punto de luz con el que se origina su primera y redonda lágrima de oso frustrado. ¿quién va por bambú guisado al market? ¿quién ha encomendado la penosa tarea de la pena y la ansiedad a la señora osa? ¿por qué los osos usan monedero? ¿por qué abandonó su carrera de economía? ¿por qué es la sociedad ursidae predominantemente machista? ¿ por qué no ejerció su derecho a voto en las últimas elecciones? ¿por qué sus cuatro hijos son machos y pretenden ser bomberos? ¿por qué decidió leer un libro  esta mañana, en lugar de ponerse a cocinar? ¿por qué?

el tiempo avanza. la cola -para pagar las latas de bambú guisado- se detiene.




Fecha Publicación: 2013-07-24T00:30:00.001-05:00
llevarte todo lo que puedas.

llevarte todo lo que puedas de la vida. llevarte todo lo que puedas, aunque no lo necesites. aunque no te sirva. aunque no lo saques nunca de su caja. aunque no tengas más espacio. aunque quedes en quiebra y las organizaciones mundiales que rigen la economía y los bancos de sangre te cierren sus puertas. ser un desquiciado porque todo te emociona. porque en lugar de cerebro te ha crecido genitales en la mente y todo te arrecha. el dolor, el insomnio, la risa, el trabajo, el sueño, la congestión, la lucidez, la garúa, los árboles y sus hongos, los caracoles, el hombrecito que se mueve en cámara lenta en la luz verde de los semáforos, la memoria, la ausencia, el reloj que se abraza a tu muñeca sabiéndose caducado . las palabras te llevan a un paroxismo que haría que chernobyl pareciera la caja de arena de un jardín de niños. llevarte todo del amor porque has ganado el concurso y no tienes más opciones que posar frente a las cámaras con un cheque gigante que te dificulta la posición estándar de homo sapiens.

Fecha Publicación: 2013-07-24T00:13:00.004-05:00

uno de los hábitos-secuela (por tener una relación larga) que aún me sobrevive, es el de comprar en pares objetos que me emocionan. o pensar en las tazas y copas en las que ya no beberemos café o vino en nuestra no futura casa. o conmoverme con un libro o un juguete y querer tenerlo, para dárselo a alguien más y así hacerlo participe de mi emoción, como de heredarle mi gusto o mi niñez. esta tendencia a la ofrenda que tenemos, a veces, cuando nos enamoramos.

es así, que visitando el otro día el barrio chino, entré a un market donde vendían, entre otras cosas: latas de bambú guisado en conserva, salsa de ostión, extensa variedad en botellas de sillao, un anaquel completo con teteros de formas y tamaños distintos (uno más bonito que el otro), sopas instantáneas de empaques psicodélicos, ciruelas que más parecían los testículos de un anciano enano, cajitas de té [jazmín], entre otras cosas por las cuales terminé en la banca rota.

paseaba excitadísima por los pasillos e iba echando cosas en mi canasta como si la vida fuese uno de esos juegos en los que tienes treinta segundos para llevarte todo lo que puedas de una tienda.

en este market chino encontré una sección completa dedicada a los signos del zodiaco, esos que te dicen que si naciste en el año 85 eres un buey cansado. para los chinos todos somos animales: cerdos, ratas, tigres, dragones. fue en esta sección que vi unos bellos conejos dorados y pensé en ti al instante. esa tarde adquirí: dos cajas de té [jazmín] - dos patos que chocan apasionados sus picos de madera y descubren el fuego - un juego de té (¿para el té [jazmín]?) - un paquete de onion chips - una polvera - dos conejos que sonríen y extienden su plato como oliver twist. los tuve conmigo un par de semanas porque esos días andabas complicada de tiempo. se me ocurrió que, así como en uno de mis sueños recurrentes, si te obsequiaba ese conejo quizá abriría un portal. cuando por fin nos juntamos a comer tartas de poro, queso y pollo, te lo entregué. no te conté nada de esto. solo te dije:

"Si susurras en la oreja de tu conejo, mi conejo lo escuchará.
Esa será nuestra forma de comunicarnos."


Fecha Publicación: 2013-07-22T23:18:00.002-05:00
el amor se evidencia en ciertas inflexiones de la voz/ en cierto grave y cuidado tono/ afonía que se produce por algo que -en mi imaginación- quizá sea similar a ser víctima de una mano gigantesca que te prensa la cabeza/ alegremente/ cual si esta fuera un saquito de té [jazmín].

el amor es esa pulsión pinza desmedida/ que pretende sacar el mayor de los provechos/ cuando en verdad solo logra viciar el sabor del proceso natural de filtrado//deja un halo amargo/ un sabor a vinagre/ resentidas las papilas/ en huelga al gusto.

el amor es esa infusión contaminada/ manipulada/ que carga consigo la esencia del saquito de té [jazmín]/ pero también, el sabor de los dedos de una mano/ la silueta inexacta de sus huellas dactilares/ de todo aquello que la mano tocó previamente al acto de prensado.


Etiquetas: [Mario Montalbetti]  
Fecha Publicación: 2013-07-21T22:16:00.003-05:00

Entrevisté a Mario
:)

(click sobre las imágenes para leer)




Fecha Publicación: 2013-07-20T12:40:00.004-05:00


Los vencejos pasan la mayor parte de su vida en el aire; comen, duermen y copulan volando.

En las presentaciones formales de libros se diría cosas como:

El pez que aprendió a caminar de Claudia Ulloa Donoso es un libro que se edita por segunda vez en nuestro país, cosa rara para una editorial independiente y para un autor nacional joven. Eso debería darnos una señal de la calidad de lo escrito por Claudia. El otro día busqué en varias librerías de Lima la primera edición de El Pez, sin éxito alguno. Eso también debería ser un buen indicador. Contaré además que hace poco ingresé a una librería del centro de Lima con la autora y los chicos que atendían la reconocieron, uno de ellos corrió a sacar de uno de los estantes ese libro rosado escrito por LA MADRUGADA y luego empezó a hablarle como si la conociera desde siempre. Incluso le preguntó sobre su vida en Noruega.
Claudia, que debe ser la chica más parecida a un gato que he conocido, se corrió del lugar un poquito antes de que le jalen la cola o le rasquen la barriga.

***

En las presentaciones formales de libros también tendría que mencionarse, por ejemplo, los nuevos agregados. En este caso una carta del editor a la escritora, una carta de la escritora al editor y “Pajaritos” que además tiene a manera de prefacio una carta de la escritora al lector. Pero no se maree, mejor compre el libro de una vez y deje de escucharme. Pajaritos es un relato nuevo, donde la protagonista asiste a una entrevista de trabajo llevando en el bolsillo del saco el cuerpo de un ave moribunda. Dicho así, tan mal escrito como en la sinopsis de una película pirata, pienso que lo mejor será no hablar de la trama de ninguno de los cuentos que componen este libro.

***

Para concluir con los aspectos formales de esta presentación, mencionaré las coincidencias cósmicas de los títulos del índice: Salvavidas – Piscina – Ahogado son los nombres de tres historias diferentes. Llámenme pelotuda, pero creo que leyendo los textos en mención se puede tener una idea del por qué Claudia le ha puesto como título a este libro “El pez que aprendió a caminar”. Mi mamá, que es una señora muy dulce, diría que suena optimista. Yo en cambio, diré que el pez aprendió a caminar no solo por curiosidad, por necesidad, por aventura, sino por saberse capaz de sobrevivir o no en un hábitat distinto. Más o menos eso es lo que se me ocurre. Entonces imagino a Claudia yéndose de Perú con algo de miedo, volver a Perú con algo de miedo también, pero no con resignación ni desgano, sino con la convicción de saber que puede usar sus piernas o su cola, sus pulmones o sus branquias cuando a ella se le antoje. Parafraseando:

“y ya no le teme al vacío, ni a la soledad o a la locura, siempre le quedan las palabras: camina o se acuesta sobre ellas y las abraza y la abrazan”.

***

Querida Claudia, madrugada, carambana, gatito, pajarito acurrucado;

Te saludo así porque así me enseñó papá Cortázar. Te veo huir de la librería a la que acabamos de ingresar juntas, un poco contrariada por la familiaridad con la que el vendedor de libros te ha abordado. No te culpo, pero tampoco lo culpo a él. ¿Sabes qué pasa? Seguro te ha leído. Cuando alguien te lee cree que te conoce, eso es algo que tú debes saber muy bien. No todos tienen clara la idea del ejercicio de la ficción. Tú dices que para lograrlo tienes que descuartizarte y encontrar la ficción ahí, como un nuevo órgano cuya existencia ignorabas.

El otro día escuchaba en un programa de radio que una mujer decía que todos nuestros actos son psicoanalisables, que es la merita verdad eso de que “todo sucede por algo”, es decir, propiciamos todo aquello que sucede en nuestras vidas según la señora aquella.  A mí siempre me ha llegado un poco al pincho que las personas quieran concluir cosas sobre mi forma de ser basándose en lo que escribo o dibujo. Escribir no debería convertirse nunca en algo a ser usado como prueba para una futura sentencia. Me imagino una escena donde acusan de asesino a un escritor por narrar detalladamente cómo uno de sus personajes tortura y mata a alguien en un cuento. No dejes nunca que nadie te psicoanalice, no todo pasa por algo, pero todo pasa.

Cuando comencé a leerte, vía blogs, tenía como 20 años de edad. Me habré demorado dos semanas en quererte. ¿Ves? Esas cosas suceden, nos encariñamos con los escritores por lo escrito, pensando que sus vidas son tal cual sus narraciones y que sus cuentos son las páginas de un diario personal. A veces es así ¿no? A mí me da nosequé cuando alguien piensa que por escribir poesía no puedo decir “en la vida real” palabras como carajo o mierda o que no puedo bailar contigo “Elsa” de Los Destellos en el sótano de una chingana en Emancipación.

Te dije que haría una lista para presentar tu libro. La he titulado: Ideas para presentar el libro de Claudia:

1. Ir al mercado central y adquirir disfraces de peces, porque hace mucho frío para creerse sirena y andar con el ombligo al aire. Vestir esta noche los disfraces adquiridos.
2. Llevar un balde con agua y tenerlo preparado para el momento en el que seas atacada por la garrotera.
3. Traer un paiche fresco e inhalarlo antes de subir al estrado para comprobar sus efectos psicotrópicos.
4. Hablar de mis peces favoritos, como mascotas: el goldfish y el pez basurero; y en jaleo o ceviche: el toyo, la trucha y la corvina.
5. Cantar un poquito de la canción “El salmón” de Andrés Calamaro que dice “Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón” o mejor aún “Dame dame dame un poco de tu amor”.
6. Hablar del poema de Watanabe que citas en tu carta: soy lo gris contra lo gris/ mi vida depende de copiar incansablemente el color de la arena. 
7. Finalizar con el número siete esta lista, porque te gusta ese número y también porque a la palabra siete, si le agregas una N, se convierte en “Siente”. (Madrugada dixit)

Te agradezco que me pidieras presentar este libro, lo he leído nuevamente y me ha devuelto las ganas de escribir. No pensemos en cómo deberían ser las cosas, seamos parte de lo que suceda sin dejar que lo incierto nos devore. Disculparás que no pueda decir nada ni muy correcto, ni muy técnico, pero ya sabes como soy. Me río y pierdo la ilación de mis propias anécdotas. Solo quería decirte que siendo muy objetiva, te leo y te quiero mucho.

Kara.

Etiquetas: [DJKara]  
Fecha Publicación: 2013-07-19T13:45:00.000-05:00
quiero aprender a tocar el buzuki

Fecha Publicación: 2013-07-19T12:44:00.002-05:00
Nos hemos visto tres veces en nuestras vidas.

Estamos en su habitación y la luz del sol entra por la ventana con una dureza encantadora, como si dios fuese Piet Mondrian, y no un viejecito de barbas grises pintado por Miguel Ángel. Estoy encima de él, pero ambos conservamos la ropa. Algunos vellos de su barba tornasolan y pican. Me aprieta con fuerza, presumo que con la finalidad de que pueda percibir su erección, pero no me importa. Me río sin si quiera un poquito de interés y le acaricio las cejas. Me dice que sería feliz si mis clavículas estuvieran más pronunciadas, luego celebra mi cuello largo. Me hace sentir como un perro al cual están a punto de validarle el pedigrí. Un documento que certifique mi raza, le digo al oído, pero no entiende.

Toda la situación me da risa y por ello río y él sigue sin comprender qué me sucede pero también se ríe porque me la quiere meter y ya no estamos sobre la cama sino parados, con ropa aún y me presiona contra una de las blancas columnas de su habitación.

Suena mi teléfono, es S. Le digo: estoy siendo convertida en mermelada por un chico. Él se sorprende pero no protesta. Luego suena su teléfono y tras treinta segundos de conversación cuelga y me dice: Es la chica de la lavandería. Pienso en que nunca en mi vida he recibido la llamada de la chica de la lavandería. Me enternece su intención de excusarse ante mí, de brindarme explicación alguna.
Después de andar frotándonos un rato lo separo de mi cuerpo y voy al baño a secarme.

-Tengo que volver al trabajo.

No quiere dejarme ir. En ninguna de las tres ocasiones ha querido dejarme ir. Pienso mentalmente: Claro, seguro que si quisiera quedarme para toda la vida, no habría problema en que regrese ahora al trabajo. Le beso la nariz y él busca mi boca. Un ratito más. Caminamos como dos viejos camaradas por una calle de Miraflores y nos despedimos con un beso en el cachete al cambio de luz en el semáforo.

Fecha Publicación: 2013-07-15T13:54:00.002-05:00


¿De dónde nace mi empatía por los caracoles? Mi solidaridad hacia ellos. Quizá tuvo que ver el hecho de que mi madre los catalogara como "plagas". Ayer por la tarde me percaté que había uno en la parte superior del vidrio de una de las mamparas que da al jardín. Me pareció curioso lugar para echarse una siesta. ¿Cómo llegó el caracol hasta ahí? ¿Por qué nadie lo vio tomar ese rumbo? Ascender lenta y babosamente por el cristal hasta posarse cerca de la barra de aluminio. Y, por qué ha decidido permanecer en ese lugar, cuáles son las razones del caracol, tendrá frío, se estará suicidando, estará en una fase de meditación y ayuno, de autoexilio, ¿querrá estar solo? Pero querer estar solo en lugar tan evidente es casi gritar: "Por favor, no me dejen solo". ¿No le resta eso acaso veracidad a su supuesta búsqueda de soledad?

Esta mañana desperté y mientras mascaba mi pan con aceituna me asomé a la mampara, el caracol todavía estaba ahí, así como el dinosaurio. Lo he estado observando un buen rato, mi madre me mira sospechosamente, trepada en una silla de madera, conversarle al molusco. No sé si retirarlo de la luna y depositarlo en el jardín, es decir, quizá crea yo que estoy salvando su vida, haciéndole un favor, pero si se ha tomado la molestia de trajinar tanto y escalar hasta ese lugar tan extraño, tan público...quizá no sea lo adecuado.

Lo miro. Parece estar echando raíces. Parece no incomodarle el polvo que se empieza a acumular en sus ranuras circulares. Parece no darse cuenta que lo estoy mirando. Pero solo parece.
Etiquetas: [polvos azules]  
Fecha Publicación: 2013-07-10T18:00:00.000-05:00


Desde hace tres números me encargo de la sección "Polvos azules" de la revista donde trabajo. Hoy estuve de paseo otra vez por el pasaje 18 y tengo mucho por ver, pero voy a empezar por esta película, la cual compré no solo porque se basa en un cómic de Marjane Satrapi, sino porque además su título es el nombre de algo comestible y eso hace que en mi cabeza sienta que esta puede ser una película redonda y prioritaria. Les dejo unas páginas de la historieta y el trailer. Bonito miércoles a todos.
Etiquetas: [DJKara]  
Fecha Publicación: 2013-07-09T13:50:00.003-05:00
La voz de César Calvo no podría ser más triste.
Y la tristeza pocas veces logra ser así de bella.

es un camino ciego la despedida



Fecha Publicación: 2013-07-08T23:59:00.002-05:00

P      O      E      M      A


La vibración de mi pulso
es similar al desplazamiento rastrero
de una hoja seca sobre un lodazal,
en una noche en la que el viento se presenta inagitado.

Es con ese pulso deplorable
que tomo una navaja para afilar la punta de mi lápiz.

Es con ese grafito tosco
con el que ahora me desplazo, también como esa hoja seca y rastrera,
tratando de acabar o empezar
un poema
sobre esta
hoja.


***




S      A      N      A      R



Lo primero por hacer
es sacar de esta boca una lengua blanquecina
y prolongar el sonido de la letra "A"
hasta la aparición de un pescado por la úvula.

Una vez avizorado el animal muerto,
proceder con el retiro del cadáver,
cuidando no dañar las cuerdas vocales
o el área de la lengua que nos permite percibir los sabores dulces.

Lo primero por hacer -y ya lo dijo el médico-
es despoblar de barquitos y caletas
la tráquea,
desalojar a los comerciantes que venden
espinas, ojos y escamas al menudeo,
ser paciente con los viejos marineros que nunca lograron ser piratas
y si alguno intentara
esconderse en los molares
administrar dosis fulminante de algún formaldehído.

Lo primero por hacer
es perpetrar la terapia
de un beso que adormezca la boca por entero
y no sufrir
si alguno de aquellos habitantes opta por el suicidio
o peor aún, si sucede un suicidio en masa,

y no sufrir
si el pescado apesta embarazosamente,

y no sufrir por el hecho
de saberse
sana
y vacía.

K.V.C.


Fecha Publicación: 2013-07-08T15:39:00.003-05:00
un intermedio para hacer de este el lugar oficial del acurrucamiento

Fecha Publicación: 2013-07-07T23:18:00.000-05:00
1.
Atrapada entre las puertas de un reloj cucú
está la coherencia//
ahora, la dicha se hincha en tu garganta
hasta la arcada,
hasta el pánico.

Te imagino con tu típica torpeza
tratando
de acariciar esa alegría para arrancarla,
como quien impaciente extrae del árbol
su fruto todavía inmaduro.

2.
Mañana
cuando las algas flameen lentas
vencidas por el peso de las aguas
y no sea tu cuerpo un camino de tablones raídos
que espera enfermo o ansioso por mi paso,
quizá me anime a ser esa cloaca que quisieras
y no más una línea celeste
en un plano hidrográfico.

Constataré en algún momento
la negrura de la luna,
porque puedo ser también
un objeto refractante.

3.
Dime
¿Qué es el magma sin la ebullición del tacto?
¿De qué sirve la constatación de una teoría sino para acabar con otra teoría?
¿Por qué no deja de golpear aquella puerta
el tiempo emplumado
con su caprichoso beso?

4.
Todo lo que encalla en este puerto flaquea.
Trescientos diecinueve naufragios ya no sirven
por más que lluevan botellas.

Si apareces cuando duermo, todas mis redes están rotas.

K.V.C.


Fecha Publicación: 2013-07-07T22:44:00.005-05:00
Si escribo lo que siento es porque así disminuyo la fiebre de sentir. Lo que confieso carece de importancia, pues no hay nada que tenga importancia. Hago paisajes con lo que siento. Hago vacaciones de las sensaciones.
(Fernando Pessoa)

Cinco poemas del mes de abril

1.
Porque todo es pasajero.
Porque la eternidad pertenece a árboles y serpientes
porque sentir es lo mismo que ser un carnada
porque el dolor más necio
es algo que se echan los insectos a la espalda

y se va.


2.
Todo siempre es menguante:
las denominaciones cambian
los títulos se trasgreden
las palabras fallan
tu paz no existe
mi desnudez no es suficiente
tu casa no es más
mi casa.


3.
Pero este metal es maleable ante el fuego de tu abrazo
y siempre he de ser
la que puede - la que cede - la que accede
porque nada significa que todo ha cambiado
que la forma de mis ojos es la de dos pájaros cojos
violetas
flagrantes
adormecidos
porque nunca he despertado, pero no soy la que sueña
porque cumplo las leyes del círculo cromático
y si soplas desde el ángulo correcto,                             he de quedar en blanco.


4.
El camino aparece al ritmo de mi paso.
El pasado, un poco de barro atascado en mi bota.


5.
Todo puede terminar en este instante.
Corta un poco de mi cabello,
obsérvalo

aquello que adoraste en mi cabeza

ahí en el piso de tu cuarto

ahora, no es más que basura.

K.V.C.
Etiquetas: [DJKara]  
Fecha Publicación: 2013-07-07T10:04:00.001-05:00
nuevos significados, más leales a la realidad, que en este único caso es bella
:)

Fecha Publicación: 2013-07-06T15:04:00.002-05:00

C. viene a Lima la semana siguiente. Hemos planeado hacer turismo de aventura por los bares del centro, bailaremos bolero pegadito y luego presentaré su libro. Kokorito estará presente por video conferencia. Ahora sí, chau.

Fecha Publicación: 2013-07-06T13:00:00.001-05:00
Ayer anduvimos por el Superba, en una amena charla sobre pajazos y las ventajas de tener como amante al Dr. Manhattan. Más tarde migramos al centro, en busca de un lugar oscuro en el que se pudiera bailar tranquilamente agitando la melena. Siete personas en el taxi es un exceso, el pequeño Charly tuvo que ir abrazando un balón de gas. El automóvil nos parió en la puerta del Vichama, pero por cuestiones de presupuesto, terminamos en un antro con música de El General y Proyecto 1. Para cuando llegó P. ya habíamos evolucionado a Juan Luis Guerra. Bailamos ritmos tropicales con pasitos de new wave y luego huimos un poquito. Cenamos hasta las dos de la mañana regalándonos secretos. Luego pijama con pelos de gata y maratón de babeo sobre la almohada. Y sí, todo esto sigue siendo una excusa para poner la célebre escena con el Dr. Manhattan. Me voy a sabadear pensando en los pitufos.



Etiquetas: [Mario Montalbetti]  
Fecha Publicación: 2013-07-05T00:41:00.000-05:00

Es de noche y tiene que aterrizar
antes de que se acabe el combustible,
Así terminan todos sus poemas,
tratando de expresar con un lenguaje
público un sentimiento privado.

Su ambición es el lenguaje del piloto
hablándole a los pasajeros
en medio de una situación desesperada:
parte engaño, parte esperanza, parte verdad.

Todos los poemas terminan igual.
Hechos pedazos contra un cerro oscuro
que no estaba en las cartas.

Luego hallan los restos: el fuselaje,
la cola como siempre, intacta,
el olor a cosa quemada consumida por el fuego.

Pero ninguna palabra sobrevive.

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Mario Montalbetti
Etiquetas: [DJKara]  
Fecha Publicación: 2013-07-03T00:28:00.001-05:00

el invierno te cierra la cortina. te hace desear ser la novia de un oso. te hace vivir en el sueño y renegar de los despertares. aún así, con todo eso (o quizá sea por todo eso), sigue siendo mi estación favorita del año.