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Fecha Publicación: 2014-10-25T15:06:00.000-05:00
como cada mañana, el tráfico en avenida bolivia es la escena tensa que precede alguna muerte importante en las películas de terror. ya nos hemos acostumbrado a esa tensión y a veces la confundimos con el sabor del pan de yema o con alguna otra cosa ordinaria, pero feliz. padre dice: como estaremos acá un buen rato pondré mi música.

la música a la que se refiere padre es un disco compacto de chicha. suena en el equipo cuadrafónico de su coche rojo una canción llamada 'en el campo'.

en el campo junto a mi dulce amada con mis sueños y su tierna mirada, en la inmensa soledad vivimos un puro amor, bajo los rayos del sol cantamos esta canción

la época más feliz de mi vida fue la época en la que más pobre fui. -dice padre, con nostalgia y convicción-tenía diez años y recién llegaba a lima, con mi madre y algunos de mis hermanos. ocupábamos una casa en san martín de porres, un tío mío había levantado algunos muros en un terreno de traspaso y mi padre lo compró. el techo era de esteras y no teníamos agua o luz. ahí conocí a los mejores amigos que he tenido: patita de cuy, plato, vásquez y yo íbamos al mismo colegio, el 4580 conocido como 'barboncitos'.

fuera de clases jugábamos a trepar cerros. a veces apostábamos moneditas a ver quién llegaba primero a la punta, entonces cada quien tomaba una ruta distinta. fue en san martín de porres que conocí la chicha. era la música que sonaba en los mercados, aquella que también salía de las casas de mis vecinos y que también encontraba en corrales y en peluquerías.

esta canción se llama 'lobos al escape' y es de los orientales, de ese grupo salió un músico conocido como 'manzanita'. esta de acá se llama 'vaca blanca' y es de los girasoles.

cerca a mi casa estaba el cine perú. yo nunca había ido a una función acá y le dije a mi mamá que quería ir. una semana después ella había juntado el dinero para un boleto y yo fui por mi entrada. estaba muy feliz con el papelito en la mano cuando en eso ¡zaz! pasa un niño y se lo lleva. me lo quita de la mano. entonces vuelvo a casa vencido y le cuento todo a mi madre. ella me mira y me dice: hijo, ya no estás en cusco, ahora estás en lima y aquí la gente es muy viva. tienes que recordarlo siempre: ahora estás en lima.

***

la única canción que logra siempre ponerme de buen humor es una chicha. esta de acá, se llama 'pájaro bonito' y la toca los beta 5. no importa si tuve un mal día o si no me salieron las cosas que esperaba porque puedo poner esta canción y otra vez me siento alegre.

cómo es la música, ¿no, karita?

mucho tiempo después, cuando ya era abogado, regresé a mi viejo barrio de san martín de porres, tenía que ir a una comisaría que quedaba frente a mi antiguo colegio. luego de ver un caso, salí y me quedé un buen rato mirando la fachada del lugar en el que había hecho mi primaria. había cambiado mucho, ahora también tenía secundaria y estaba más grande. noté que habían puesto un letrero que anunciaba las bodas de oro del colegio.

¡chumaaaa! mi colegio cumple 50 años.

toqué la puerta y me presenté como ex-alumno. me dejaron pasar y hasta conversé con el director. haciendo el cálculo nos dimos cuenta que yo había pertenecido a la primera promoción que había salido de ahí, entonces el director me invitó a ir el día de la ceremonia de aniversario para dar unas palabras. me alegré mucho, iba a volver a mi colegio en el día de su aniversario.

pero como sabes karita, cuando eres abogado no eres dueño de tu tiempo, y justo en esa fecha me programaron una audiencia y ya no pude llegar a la ceremonia ni decir ninguna palabra. no llegué y mi colegio no cumplirá 50 años nunca más.

-¿te has dado cuenta karita que si todos contáramos nuestra vida tendríamos un libro escrito?- me dice padre antes de estacionar el coche en la estación grau. le doy un beso en la frente y bajo corriendo para no perder el tren de las nueve y siete. padre me ha instalado una pequeña melancolía en el pecho. su intención era contarme la historia de su gusto por la chicha, pero ha terminado obsequiándome un conjunto de valiosas revelaciones sobre su vida total. padre piensa que cualquiera podría contar la historia de su vida. y yo pienso que nunca nadie me había contado una historia como me la contó él.


Fecha Publicación: 2014-10-23T00:58:00.000-05:00
al final del día solo queda una escena fragmentada. puedes precisar ciertos detalles, pero no la totalidad de lo acontecido. será porque te quedaste mirando durante minutos de trescientos segundos la copa de aquel alto árbol. una redondela de ramas y de hojas batidas por el viento de maneras variadas. en la cúspide se mece lenta la mañana. en los extremos, se turban los poblados y los pobladores. hacia el tronco reina la anarquía. la copa varía su forma y es cada vez la de un árbol distinto e inefable. pero es solo un árbol y tú sufres de lagunas. por eso puedes perdonar con la facilidad de un niño que adopta un insecto.

esperas que sea de noche para matar a las moscas. piensas que es la mejor forma de cometer una emboscada: ser el elemento que irrumpe en el sueño y luego, negro negro negro de muerte. las moscas no van hacia la luz. no existe el dios de las moscas. william golding, la ciencia y la guerra. un golpe más y la última criatura se desvanece en la sala de tu casa , que es ahora un escenario violento.

sigues observando la cúpula verde. el timbre del teléfono móvil de aquel hombre es un tema de franz liszt. y adoras este viento suave que precede al verano. miras la copa de aquel árbol como quien revisa su propio encefalograma. piensas que tu cerebro sería más bello de ser una piscina cubierta de hojas. desatas mentalmente ciertos nudos y te dejas ser algo mecido por el viento. adoras el pecho que te sirve de almohada. sufres de lagunas. eres un árbol. eres un pez. eres el charco de lo negativo.

Fecha Publicación: 2014-10-14T00:44:00.000-05:00
el tren en el que viajo a toda velocidad es una serpiente voladora. un dragón que nos lleva en sus entrañas con el amor de una madre primeriza. es el río en el que nos sumergimos cada mañana y cada tarde al terminar la jornada. un río en el que hay más peces que agua. un listón de carne que se azota con el viento. //a través de sus ventanas el tiempo es tan bello como una mitocondria. si logro asomar la cabeza entre tanta algarabía, afuera veo venir e irse anónimas hazañas. un muchacho que ha trepado en los hombros de una estatua y besa el cráneo del señor de bronce. huele sus cabellos de una sola pieza. luego, desaparece. es más que imposible todo aquello que la gente abandona en sus tejados. es más que imposible la cantidad de cuadriláteros que convierten los cerros en una imagen pixeleada. un enjambre de luces que se posa sobre las pistas, y un panal de humanos como avispas, son las estaciones. una columna ondulada y zigzagueante. una tripa de fierro y de cemento. holograma, copa de árbol, nebulosa. un puente de saliva y de silencio. verde y electrónica la última llamada. el tren en el que viajo me ha parido. si grito y descubro la existencia de mi voz y de mi aire, estaré más que agradecida.

Fecha Publicación: 2014-10-11T11:50:00.002-05:00
el ejercicio de sacarse el corazón y contemplarlo. verde en su totalidad. en los breves rebotes de la luz puedes ver su rostro fragmentado. un ojo en el ventrículo izquierdo. su boca en la aorta. su lengua en la vena cava. el tenue olor de su cuello como una nube densa que le crece alrededor. y en medio de todo, clavada como una enorme espina de la más vil de las cactáceas, el dulce y ancho sabor de sus palabras. cálidas, pero corrosivas como zarza venenosa.


mi corazón está sembrado de palabras. pero qué son las palabras frente a la inercia. el lenguaje, siempre tan insuficiente y elástico. dúctil, prefabricado, antisísmico, magro. no será suficiente para que la siembra dé frutos. y si lluevo toda la noche sobre el musgo de mi corazón he de lograr pudrir todas las raíces de esta inútil siembra.


miro mi corazón de vidrio sobre mi cama y pienso en mi actual carencia de martillos. miro mi corazón de vidrio sobre mi cama y pienso en cómo se reblandecía ante el roce de tu tacto. pienso en tu tacto como una ola de vapor creando pequeños portales hacia mi centro. y pienso en todas las palabras que llevan consigo la sílaba fe. y quisiera poder optar por tener un rinoceronte en lugar de corazón.

Fecha Publicación: 2014-10-09T22:45:00.002-05:00
siempre existe alguna forma de volver. lo jodido del asunto es todo aquello que no corresponde más con la postal imaginaria que fabricaste en tu memoria. sabes a lo que me refiero. algo enrareció el aire. alguien vino y pintó pequeños perros blancos sobre las panzas de los botes de basura. el parque que quedaba en esa esquina ahora es un banco. en algún momento un sujeto pensó que cambiar las paredes de cemento por enormes planchas de vidrio sería una idea magnífica. entonces, los gimnasios y los restaurantes familiares; los institutos de computación y de enfermería; las tiendas de mascotas y las sex shops se transformaron en monstruosas vitrinas que exhibían indistintamente a personas comiendo pollo horneado con las manos o a individuos corriendo sin avanzar hacia alguna parte sobre grises caminadoras eléctricas. todo lo secreto viró hacia lo público de una manera tan violenta que cuando nacieron los 356 niños que esa noche reportó la institución encargada del control natal de la ciudad, resultó perfectamente regular que las madres -aún en parte ensangrentadas- compartieran fotografías de sus sudores y cansancios con noventa mil perfectos desconocidos.

si pensamos en todo aquello que no ha cambiado, apenas tendremos para copar el volumen que cabe en un saquito filtrante de té. pero nuestros instintos son torpes y necios y nos arrastran hacia la búsqueda de la repetición infinita. entonces, somos como la paloma que confunde la transparencia del cristal con el cielo mismo y ¡plaf! en breve yacemos desplumados sobre el pavimento.

esto que explico sucede en todos los ámbitos de nuestras vidas. seas un carpintero o el dueño de una aerolínea internacional, hubo algún día en que pasaste el día entero sin lavarte los dientes, has contemplado más de una vez cómo tu cuerpo expulsaba sorprendentes formas y longitudes de excremento. te has enamorado. has dicho que ni una lágrima más. has cambiado la pena por la inconsciencia del alcohol. te has forzado al olvido. te has forzado al recuerdo. te has forzado al optimismo. te has forzado a la nostalgia. y sigues sin saber por qué tu cuerpo te arrastra a protagonizar episodios que desde cierto ángulo te parecen repetidos, porque, si lo piensas muy bien, te darás cuenta que pueden haber cambiado las escuelas, los restaurantes, las tiendas, los empleos, las personas, el contexto y el paisaje e inclusive tú, pero sabes que nada de esto es suficiente para estar fuera del círculo en el que caminas de forma infinita.

Fecha Publicación: 2014-05-13T11:21:00.000-05:00
hasta luego
:)


Fecha Publicación: 2014-04-25T11:41:00.003-05:00
intente recordarme con la lengua. 
Etiquetas: [fotografia]  
Fecha Publicación: 2014-04-24T10:43:00.000-05:00
cuatro registros del viernes santo en la punta, callao.








Karina Valcárcel©
Etiquetas: [entrevistas]  
Fecha Publicación: 2014-04-22T17:48:00.001-05:00


UNA VERDAD
 

EN FORMA DE PINGÜINO

Hace dos semanas Liniers retornó a Lima para compartir una noche de acrílicos y dibujos transformados en aviones de papel junto al talentoso cantautor argentino Kevin Johansen. Antes de arribar hacia el concierto, conversamos un rato sobre su timidez perdida, los hijos, los libros y la felicidad. 

[ ENTREVISTA: KARINA VALCÁRCEL ]
¿Qué es lo que más ha cambiado desde que comenzaste a hacer giras junto a Kevin?
Bueno, yo cambié. Es lo que más cam­bió [risas]. Cuando empezamos a hacer los recitales con Kevin yo era bastante más tímido, e inclusive no me subía al escenario, sino que dibujaba escondi­do con el sonidista y el iluminador, y al final Kevin decía: “Y bueno, estuvo dibujando con nosotros Liniers”, y con el tiempo me fui cansando de la com­putadora y le pedí a Kevin si es que podía hacer los dibujos con acrílicos, mancharme un poco más la mano, y él respondió: “Bueno, si lo querés hacer así, tenés que hacerlo en el escenario”. Al principio, medio aterrorizado, me subí al escenario a ver qué onda.Des­cubrí que me divertía, para sorpresa mía, porque yo pensaba que la iba a pasar muy mal, pero le fui tomando el gustito.
Y así como Kevin suele tener invita­dos con los cuales versiona temas, se ha dado que invites a algún amigo dibujante o pintor.
Sí, cada tanto hacemos eso. De hecho, ahora que lo pienso, hubiera sido lin­do invitarlo a Fito Espinosa. Lo hemos hecho en México, Buenos Aires, Rosa­rio, con algunos compañeros. Me voy cruzando con algunos que no conozco todavía y me llaman la atención. Aho­ra me regalaron un libro de El Cuy de Acevedo, por ejemplo.

¿Tienen pensado hacer algún otro pro­yecto en forma de libro?
De hecho, está por salir el segundo, que se va a llamar Bis. El nombre se le ocu­rrió a Kevin. Y estamos así, juntando el material, y también está por salir un DVD grabado en México. Siempre hay muchos proyectos. Hice hace poco una serie de televisión que te recomiendo, muy bien actuada por mí [risas]. La hi­cimos con un chico llamado Esteban Menis, que es el director. Son nueve capítulos de 10 a 15 minutos, somos 4 personajes. Una especie de The Office, si querés, medio buenosairoide. Apa­recen algunos invitados: Drexler, Ke­vin, todos los amigos que teníamos a la mano y que no nos iban a cobrar [risas].



¿Cómo surge lo de La Editorial Co­mún?
La escena de la historieta te da la sen­sación de que todo está por explotar, ¿no? Pero nunca llegamos a armarlo totalmente, y a mí me da rabia y lás­tima, porque vas a España y ves una cantidad de libros que acá no llegan o, si llegan, son muy caros; inclusive hay dibujantes argentinos que publican en España, Italia, Francia… Pero no en Buenos Aires, así que la idea de la editorial era poner un granito de arena para que cambie eso. Empezamos en el 2008 publicando los Macanudos, como motorcito fuera de borda para empu­jar la salida de los otros libros, que, si bien son más difíciles de vender, son mejores [risas].
¿Y eso cómo funciona? Acá se da mu­cho lo de la autogestión.
Sí, a mí me da mucha rabia porque no entendés por qué los libros de autoayu­da, que son una basura absoluta, están tan ubicuos por ahí, y que libros que guardan formas de narrar muy lindas y muy conmovedoras sean tan complica­dos de sacar. Afuera hay un boom muy grande, y el género de la historieta se sacó de encima un montón de prejui­cios no solo de los editores y los lec­tores, sino además de los artistas. Los dibujantes muchas veces pensamos: “Bueno lo nuestro es un género menor, qué vamos a hacer escribiendo sobre temas importantes”, y a partir de Maus, de Art Spiegelman, finalmente se des­trabó de eso. Pero América Latina aún sigue como que un poquito atrás.
foto: Sandra Enciso
Se cumplieron diez años de Macanu­do. ¿Qué ha sido lo más rico de esa experiencia?
Que me sigue gustando hacerlo [ri­sas]. Cuando empecé a dibujar, la verdad que 10 años era como un hito muy grande, Mafalda duró diez años, Los Beatles duraron diez años y mu­chas cosas que me gustan tenían esa especie de frontera. Yo no quería que me pasara eso, entonces pensé en an­ticiparme al futuro problema y quise que Macanudo fuera una historieta en la que valiera todo, todos los tipos de humor que quisiera. Por ejemplo, Ma­falda terminó porque no había hacia dónde más moverse, y de golpe vos ves que cuando Quino se dedicó a las pá­ginas apareció un humor mucho más surrealista que el que podía hacer con Mafalda. Quise que no pasara eso, y fue así que en Macanudo valió todo. Todo lo que se me pasa por la cabeza entra.
¿Cómo ha influido en tu proceso de trabajo el ser papá?
Ahora hago historietas con bebitos en­cima [risas]. El otro día hice una con una de mis hijas en mi regazo y me salió como dibujada con el codo, pero en la historietase explica la situación. Lo bueno de mi trabajo es justamente que estoy en casa, entonces no me pier­do el ver crecer a estos seres humanos que vinieron a acompañarnos [risas]. Es muy lindo sentir eso. Tengo amigos que trabajan en horarios de oficina y los ves que sufren. Yo solo me los pier­do unos días cuando hago estos viajes, pero por suerte no son muchos. Igual es difícil convencerlas a ellas de que estoy trabajando: me ven dibujando y vienen y me dicen: “Papá, vamos a jugar”, y les digo que estoy trabajando y me miran como diciendo: “Nosotros podemos hacer lo mismo que vos, no me digas que esto es trabajo, hermano”.

¿Qué es lo que más te gusta de hacer lo que haces?
Lo que más me gusta, mirá que linda pregunta….Lo que más me gustó fue que armé como una especie de lengua­je, un idioma personal donde consigo decir cosas que me interesan, y que eso llegue a gente que no conozco. Es como romper un poco la barrera de la timidez. La historieta es una manera de comunicarte con la gente en don­de podés hacer eso de antemano. Me gusta encontrar como unas verdades chiquitas, las pequeñas verdades, una verdad en serio… Entonces la escon­dés en forma de pingüino o de gatito. A mí me gusta esa forma de arte. Yo miento todo el tiempo, pero dentro de todas esas mentiras hay pequeñas verdades escondidas. Me gusta mu­cho Mafalda por eso. La gente viene y te dice “Qué genia que es Mafalda, tiene ocho años y sabe un montón de Vietnam”, pero Mafalda es un señor que tenía cuarenta años en ese enton­ces, usaba anteojos, se estaba quedan­do pelado [risas]… Es como hacer un truco de magia, fabricar una suerte de vehículos donde ciertas cosas no se corrompen. Elegí lo que quieras: Ali­cia en el país de las maravillas, Shakes­peare, Lennon, Chaplin, Quino, Mark Twain, ¿viste? Esos son como mis hé­roes: alguien que consigue hacer algo que no solamente entretiene, sino que además te hace mejor persona. Si ves todas las películas de Chaplin eres como que 0.7 mejor persona, y así si lees Mafalda quizá te vuelves 0.4 mejor, y va sumando.
Etiquetas: [dibujos]  
Fecha Publicación: 2014-04-21T12:40:00.002-05:00
este es un dibujito de jorge eduardo eielson, basado en una foto de baldomero pestana, acompaña un texto escrito por p. y fue publicado la semana pasada en vv. click acá para leer la nota.


Fecha Publicación: 2014-04-21T12:19:00.001-05:00
durante algunos años de la primaria abril significaba volver a clases y hacer una composición para el mural escolar por el día del idioma. porque antes se regresaba al colegio en abril y no en marzo. antes te mandaban al jardín de infancia a los tres años -de hecho algunos padres les valía verga y se zurraban en el jardín de infancia- y no al año y medio 'para que te vayas adaptando'. antes la alegría venía en forma de frutas que borraban el trazo del lápiz, pero también te destruían la hoja del cuaderno de matemática.
doble alegría. yo tuve una cartuchera en forma de zapatilla  la cual tenía por dentro pequeños cinturones para insertar el bicolor, el lápiz mongol y algunos colores de uso frecuente. también tuve una de esas cartucheras de plástico que venían con un pianito que sonaba 'de verdad', cosa que si la clase de religión se ponía muy tediosa, te despachabas con tu versión experimental de canon en do mayor porque -aunque eras una niña de ocho años- ya estabas pegada con 'los años maravillosos' y hasta soñabas con tener un novio parecido a kevin arnold. extraño esos abriles.

ahora la gente se pone un poco loca con el mes de abril. empiezan con lo de 'es el mes más cruel' (t.s. eliot dixit). los más optimistas comparten esta canción de paez y spinetta, y en algunos casos, también esta se sabina. en algún momento abril dejó de ser un mes como cualquier otro para ti también. muchos de tus buenos amigos nacieron en abril, así como algunos de tus escritores favoritos. vallejo se marchó en parís con aguacero. garcía márquez dejó de despertarse un jueves santo. esto es un mero ejercicio de enumeración. no se lo tome tan en serio, pero si gusta, practíquelo en casa en compañía de un adulto.



Fecha Publicación: 2014-04-21T02:11:00.001-05:00
mi vida es una tragicomedia griega gringa. estoy en el tercer día de un resfriado feroz. mi nariz destila moco verde, en ocasiones blanco y bien macerado, adquiere un tono amarillento y una consistencia placentaria. tengo la voz de un transexual y sudo como puerco adobado. tengo que saciar mi sed con infusiones calientes: manzanilla, hierba luisa, té con canela. pese a todo el malestar, esta tarde me he armado de valor y me he bañado. luego he procedido a desenredarme la larga y anochecida cabellera. con la ropa puesta y la boca embadurnada del rojo usual, he caminado hasta el centro fotográfico que está en la avenida más cercana a mi casa para hacerme un retrato.

***

llego al café acordado para nuestro encuentro. lo llamo y le anuncio mi llegada. la espera es breve. él llega sobre platero y lo estaciona a cinco pasos de la mesa que ocuparemos. pero al rato sucede lo imprevisto: él ha dejado la llave dentro del auto y además, el motor encendido, y además (y felizmente) la ventana trasera abierta. ella se introduce por la ventana y salva la tarde. él la bautiza como 'la mujer araña'. estamos los tres bebiendo y charlando. me quejo de lo horrible que es estar resfriada en verano y él sugiere un shot de pisco a manera de remedio. 
Etiquetas: [fotografia]  
Fecha Publicación: 2014-04-09T19:48:00.001-05:00



Karina Valcárcel©

Fecha Publicación: 2014-04-09T01:32:00.001-05:00
una vez te dije: nuestro amor tiene cáncer. luego lloré incansablemente el futuro e intangible cadáver.

me recuerdo sentada en el colchón viejo que estaba posado sobre el catre de fierro negro, en la sala de aquel departamento. la luz blanca, más horrible de lo usual. la jirafa era una mancha de agua en el techo. quizá alguien más lloraba en forma de animales. quizá era yo en otra versión o en otra vida. luego lo olvidé y pensé que no era cierto. a veces olvidamos como quien desmiente un hecho ineludible. pero la verdad era que nuestro amor tenia cáncer y yo lo supe ese día, aunque fuera un diagnóstico apurado, prematuro. nuestro amor fue una enfermedad lenta. la metástasis sucedió de forma casi inadvertida. entre la repetición del menú o la predicción de los reencuentros. en esos espacios pequeños que no tienen importancia hasta que se convierten en un agujero enorme en la malla del colador y zaz! todo se vuelve un amasijo grumoso y algo denso.un día desperté y había perdido un brazo. otro día, una parte del abdomen. luego los omóplatos. pero no fue un brazo, ni un cuerpo mutilado, sino algo de mi modo de ser, de tu modo de ser. cambié tanto que apenas me reconocía si me peinaba frente al espejo. tanto, que parecía inútil haber tenido 23 años alguna vez.

yo no te amé, yo te padecí.

un día me dijiste: ya no temo perderte. y yo lo puse en un poema, en un diario ultrasecreto, lo escribí en las paredes, lo enlibré. hice de esa frase una herida de guerra. y conservo tus palabras como una gran bala que sé que no podré remover sin morirme. a veces se me ocurre que el amor es como un cover muy mal ejecutado de mi canción preferida. es todo lo que quiero oír y sentir convertido en un ruido siniestro. que me eriza la piel por motivos inadecuados. pienso en todo esto con una sensación más parecida al asco que a la nostalgia.

solo quiero que vengas a mí cada noche y resanes ciertos estropicios. la gotera que no nos deja dormir. solo quiero que me adores, que me adores, que me adores. aunque sea yo un árbol derribado. aunque en vez de corazón tenga un cocodrilo.

Fecha Publicación: 2014-04-06T21:39:00.001-05:00
el pasado pesa 272 megabytes. en una de sus puertas está mi infancia y las gelatinas que mi madre vertía en pequeños recipientes de colores. en esa habitación está quizá la explicación de todo lo que ahora soy, pero es difícil distinguirlo o aceptarlo.

Fecha Publicación: 2014-04-02T22:58:00.000-05:00
j. tiende a jugar al reencuentro. a veces no sé si en verdad es parte de un juego o es que tiene facilidad para emocionarse y entrar en estados de dicha casi eufóricos. todos los días cuando regresa del colegio brinca desde su movilidad escolar y grita y me besa y me abraza como si en lugar de haber pasado ocho horas en el segundo de primaria, hubiese estado fabricando cucharitas de madera en un campo de concentración. por la tarde su padre lo ha llevado a recortarse el cabello, luego nos hemos encontrado en una vereda cercana a nuestra casa -yo me dirigía al paradero, para tomar un bus y encontrarme con F.- y pese a que habíamos estado un buen rato almorzando y viendo dibujos animados, me vio a lo lejos y gritó y corrió y brincó sobre mí. en el facebook dice que j. ha sobrevivido a una oleada de zombis. estoy segura que si j. viera aparecer un zombi por la cuadra correría a abrazarlo. j. es mi hijo y tiene siete años y yo lo llamo 'señor monito' o 'míster olluquito' y él se ofende un poco, pero luego entiende mi cariño y sonríe.


Etiquetas: [Carlos Dávila]  [César Vallejo]  [entrevistas]  [Vallejito]  
Fecha Publicación: 2014-04-01T11:52:00.000-05:00
AYUDAR A REÍR AL QUE SONRÍE…


…dice un verso de uno de los ‘Poemas Humanos’ del más universal  de nuestros vates: César Vallejo. Carlos Dávila (o Lavida, según la ocasión) ha decidido partir de la poesía del padre César y además se le ha ocurrido convertirlo en niño. Como resultado está próximo a publicar ‘Vallejito’.

[ ENTREVISTA: KARINA VALCÁRCEL ]


Lavida no es una figura nueva en el ámbito del humor gráfico peruano. Desde hace ya algunos años podemos gozar de sus viñetas en El Otorongo e incluso ha pasado por las páginas de esta revista sin clase. Fuera de su trabajo con el humor político, ha publicado dos novelas gráficas: ‘Las moscas no vuelan de noche’ protagonizada por uno de sus personajes más populares (el carismático asesino Ed Hibert) y recientemente ‘Tren de ficción’.  Este año, a fines de febrero, lanzará un nuevo libro y pronosticamos varias rasgadas de vestiduras por parte de la crema y nata de la intelectualidad lorcha.

VALLEJO Y LA VIDA
¿Cómo nace Vallejito?
Hace mucho tiempo me invitaron a un colectivo literario llamado ‘Cadáver exquisito’ para publicar algo de mi producción en un blog que ellos habían creado y que se actualizaba con cierta frecuencia  y bueno, pensé en un personaje que tuviera que ver con la poesía para estar a tono con el contenido de la página. Creo que no le di muchas vueltas, dije: puede ser un Vallejo niño. Hice unos bocetos y pegó, entonces empecé a colaborar con la bitácora dos veces por semana. Luego el blog cerró, el grupo se separó y a mí me quedó el personaje. Eso fue por el 2009. Creo que es algo nuevo en cuanto a formas de representar a una figura literaria.

No te parece que es muy arriesgado tomar la figura de César Vallejo para caricaturizarlo, a él y a sus poemas
Al contrario. Es un niño, no hay pretensión de ofensa, los chistes son inteligentes de algún modo. En algunos casos, no podrás entender las situaciones que planteo si no has leído a Vallejo. A mí me satisface mucho el resultado, él es uno de los autores  que más he leído, digamos que siendo uno de los más conocidos y queridos. Me imagino que tendré algunos problemas, de hecho habrá algunos indignados. Espero que comprendan la imagen y la intención del chiste, estamos casi últimos en comprensión lectora, ¿cómo andaremos en comprensión de imagen?

¿Cómo se justifica la parte del libro de ‘Encuentros’ donde Vallejito juega con escritores de distintas épocas y lugares?
Eso es lo bueno de la caricatura y el humor, te permite crear encuentros que son imposibles en la vida real. Por ejemplo en el humor político, puedo hacer que se protagonicen una viñeta tanto el personaje de una película con un deportista o un presidente y eso le añade un plus de humor. En el caso de la segunda parte del libro, Vallejito juega con otros escritores como Jorge Eduardo Eielson, Borges, Cortázar e incluso con su famoso personaje Paco Yunque. La idea es jugar.


¿Cómo ha sido el proceso de armar el libro?
Estaba buscando algún sello que se interese por el humor gráfico, ya que los dos anteriores libros que tengo son historieta, pero acá carecemos de editoriales que se dediquen al humor gráfico, es decir no existe ‘La Flor’ como en Argentina. Fue difícil encontrar una editorial, hasta que llegué a Altazor, que si bien no es una editorial especializada, me ofrecieron la publicación en color y en un papel de buena calidad, y eso en nuestro medio es valioso. En cuanto al libro en sí, pues para la primera parte he ordenado los versos en orden cronológico y la parte de encuentros la he colocado hacia el final.

Lo de ‘Vallejito’ también es arriesgado en el sentido de que existe una forma establecida de lo que genera la risa ¿no? El humor aprendido, la fórmula
Claro, pero tengo fe en que revestir las situaciones reales y convertirlas en un arma de expresión humorística puede funcionar. Yo soy muy mal intencionado también, pero eso es parte. Por ejemplo, los memes son una forma de hacer humor, cualquier puede hacer un meme y eso es chévere pero además es empírico ¿no? Y funciona muy bien en redes sociales pero que no es algo que trascienda más allá. A diferencia del humor gráfico que creo tiene una veta más profesional, que no siempre busca la risa sino también el comentario o la reflexión de algún tema. Yo evito el molde, prefiero trabajar
según la situación.

OTRAS VAINAS
¿Cómo empiezas en esto del humor gráfico?
Yo siempre he dibujado y siempre he pintado. Cuando salí del colegio se me ocurrió que podía ser pintor, como mi tío, y pensaba: bueno, de repente me liga, me voy a París y me cago en plata (risas) Estuve en la pre de Bellas Artes pero no llegué a postular, de ahí me puse a estudiar diseño gráfico… ahora ¿por qué hice el cambio? Pues, la verdad, necesitaba estudiar algo que también me diera un soporte económico. Era el año 2003 o 2004 y tenía muchos amigos pintores que paraban misios y había problemas en la Escuela, entonces me fui al lado oscuro. Estudiando diseño gráfico me di cuenta de dos cosas: no necesitabas materiales cuyo uso te demandara invertir mucho tiempo, como el óleo y el lienzo, además que nada me mancharía las manos –no soporto tener las manos manchadas, me las lavo cada cinco minutos- fue así que me empezó a agradar. Con el óleo no tenía nada que decir, así que luego de aprender los programas, saqué un blog y experimentando un poco empecé a hacer cosas que cada vez más se relacionaban con el humor, sobre todo el humor negro.

¿Qué pasó con  Ed Hibert?
Ed Hibert nació a raíz de la creación de un blog, era este personaje ácido, un asesino es cierto, pero siempre en situaciones tragicómicas, lo que aligeraba un poco el peso visual de la sangre. Recuerdo que después de estar publicando la tira durante algunos meses murió mi papá, entonces los chistes sobre la muerte empezaron a ser cada vez más recurrentes. No sé, quizá fue mi forma de afrontar la situación. Justo en esa época me cambié el apellido a ‘Lavida’, porque Carlos Dávila era el nombre de mi viejo, ese era su nombre, no el mío. Ahí creo que me di cuenta que podía hacer cosas graciosas, empecé a voltear un poco las situaciones.



Tienes chambas que son muy distintas entre sí, ¿Te propones ser versátil o es algo que se da de forma casual?
Yo creo que salté de las viñetas chiquitas a la novela gráfica porque lo que tenía que decir se volvió más extenso y ya no me bastaba el soporte de la viñeta única o la tira cómica. Lo que pasa es que para vivir necesito un trabajo y no soy Liniers pues, tengo que seguir las tendencias y acá, en nuestro país, se hace mucho humor político. Creo que me adapto bien y que siempre conservo el humor. Lo de Vallejito es algo que me nace del corazón, pero también del corazón me nacen cosas aberrantes como Super Freaks. No sé, quizá estoy mal de la cabeza (risas). Dentro de todo siempre conservo el eje de lo sarcástico.

Siempre hay texto en tus dibujos, como complemento
Sí, por ejemplo la última novela gráfica parte un poco de los cuentos que antes escribía. Siento que el texto cierra lo que quiero comunicar. A pesar de que no me siento con la facultad total para decir qué es lo que está bien y qué lo que está mal, yo creo que a la mayoría de dibujantes les falta un guionista. Yo me considero un guionista con facilidad para el dibujo, ni si quiera soy un buen caricaturista y me respaldo mucho en el trasfondo del chiste. Me trato de pulir en el camino.

Volviendo a lo de Vallejito, ¿dirías que es para niños o para adultos?
Mientras hacía Vallejito, mi sobrino que vive cerca a mi casa se iba a jugar a un parque vecino y siempre venía por gaseosa. Uno de esos días pasé por el parque y estaba jugando futbol, entonces lo faulearon y exclamó: ‘Hay golpes en la vida…’ creo que puede ser para chibolos como para adultos, Vallejo lo enseñan en la escuela, no creo que sea muy complicado identificarse. Desde el principio mi público objetivo fue personas que gusten de la poesía, pero creo que es amigable con todo tipo de lector. Si lo compran los niños, espero que este libro los acerque a Vallejo, en eso el humor quizá ayude un poco.

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Publicado en la edición N. ° 51 de la revista Velaverde

Fecha Publicación: 2014-03-22T13:54:00.000-05:00
quiero irme. quiero fugarme de la vida. quiero ser una subnormal. una desterrada. una loca que come tierra y piedras chiquitas y que bebe agua de una chapita en medio de cualquier carretera. quiero aprender a llevar una cacerola como casco y como espada y como sombrero para asistir a los grandes eventos de la moda a los cuales no seré invitada, porque las locas somos la masita del rímel en el rabillo de los ojos de las damas finas.
quiero subirme a un bus a cualquier destino.
quiero llevar un calendario de bolsillo en mi billetera. quiero que el calendario tenga la foto de un patito o de una mujer semidesnuda. quiero llevar mi mugre como una capa y volar sobre el mar. y volar bajo el mar. y sumergirme en cualquier cielo limpio y celeste de alguna sierra. quiero irme. quiero usar una cantimplora, una brújula, un mapa, un largavistas.
quiero sacarle alguna pieza a mi corazón y arrojarlo como una granada contra todo lo sensato. quiero bailar con la boca abierta bajo la lluvia de tripas y sangre de la sensatez.

Etiquetas: [fotografia]  
Fecha Publicación: 2014-03-21T00:29:00.004-05:00
a una rueda que no rueda
le crecen las plantas

de los pies.


cuadra 9 del jirón chamaya, breña - domingo 16 de marzo, 1:24 p.m.
Etiquetas: [Paul Auster]  
Fecha Publicación: 2014-03-17T23:27:00.001-05:00

(...) pero cuando piensas en 'Esta mano viva' te acuerdas de una historia que te contaron una vez sobre James Joyce: Joyce en París en el decenio de 1920, circulando por una fiesta hace ochenta y cinco años cuando una mujer se le acerca y le pregunta si puede estrechar la mano que escribió Ulises. En vez de tenderle la mano derecha, Joyce la levanta en el aire, la estudia unos momentos y dice: "Permítame recordarle, señora, que esta mano también ha hecho otras muchas cosas." Nada de detalles, pero qué deliciosa muestra de indecencia y connotación, tanto más eficaz en cuanto que todo lo dejó a la imaginación de la mujer. ¿Cómo quería que lo viese? Limpiándose el culo, probablemente, hurgándose la nariz, masturbándose en la cama por la noche, metiendo los dedos a Nora en el coño y haciéndole cosquillas en el ojete, reventándose espinillas, quitándose comida entre los dientes, arrancándose pelos de la nariz, sacándose cerumen de los oídos; pueden rellenarse los espacios en blanco según convenga, teniendo en cuenta el aspecto fundamental: lo que más asco produjera a la mujer. Tus manos te han servido en tareas similares, desde luego, las manos de todo el mundo han hecho esas cosas, pero principalmente se utilizan en tareas que requieren poco o ningún esfuerzo mental. Abrir y cerrar puertas, poner bombillas haciéndolas girar en el casquillo, marca números de teléfono, lavar platos, pasar páginas de libros, sujetar la pluma, cepillarte los dientes, secarte el pelo, doblar toallas, sacar dinero de la cartera, llevar bolsas de la compra, pasar tu abono por los molinetes del metro, pulsar botones en máquinas, recoger por la mañana el periódico de los escalones de la entrada, abrir la cama, enseñar el billete al revisor del tren, tirar la cadena del retrete, encender tus puritos, apagarlos en el cenicero, ponerte los pantalones, quitártelos, atarte los zapatos, echarte espuma de afeitar en la punta de los dedos, aplaudir en conciertos y obras de teatro, meter la llave en la cerradura, rascarte la cara, rascarte el brazo, rascarte el culo, tirar de maletas con ruedas en aeropuertos, deshacer el equipaje, colgar tus camisas en perchas, subirte la cremallera del pantalón, abrocharte el cinturón, abotonarte la chaqueta, hacerte el nudo de la corbata, tamborilear con los dedos en la mesa, cargar papel en tu aparato de fax, arrancar talones del talonario, abrir cajas de té, encender la luz, apagarla, ahuecar la almohada antes de acostarte. Esas mismas manos han dado a veces puñetazos a gente (como se ha mencionado anteriormente), y en tres o cuatro ocasiones, en momentos de intensa frustración, también han golpeado paredes. Han arrojado platos al suelo, los han dejado caer y los han recogido. Tu mano derecha ha estrechado más manos de las que te sería posible contar, te ha sonado la nariz, limpiado el culo y dicho adiós muchas más veces que palabras tiene el diccionario más voluminoso. Tus manos han tenido en ellas el cuerpo de tus hijos, han limpiado el culo y sonado las narices de tus hijos, han bañado a tus hijos, han frotado la espalda y enjugado las lágrimas de tus hijos, han acariciado la cara de tus hijos. Han palmeado el hombro de amigos, compañeros de trabajo y parientes. Han empujado, dado empellones y levantado gente del suelo, aferrado los brazos de gente a punto de caerse al suelo, empujado la silla de ruedas de quienes no podían andar. Han acariciado el cuerpo de mujeres vestidas y desnudas, han recorrido toda la piel desnuda de tu mujer y encontrado el camino hacia cada parte de su ser.

[ Diario de invierno - Paul Auster ]
Etiquetas: [fotografia]  
Fecha Publicación: 2014-03-13T00:27:00.002-05:00
cada ventana tiene su propio cielo




















esta serie es para ti.
te amo.

Fecha Publicación: 2014-03-09T23:47:00.000-05:00

hoy estuvimos jugando a ser derrotadas por el mar. mi juego favorito -suspendido en la adolescencia porque ya sabes, era dark y los dark no se ponen bikini- y, además, el motivo auténtico por el que acepto emprender esos largos periplos hasta algún despejado y arenoso lugar del sur de mi ciudad. roja como un camarón, con la piel adolorida y con los genitales con la arena suficiente como para hacer una urbanización entera de pequeños castillos o relojes, regresé a casa. 


***

recordar sin aquello farragoso que nos suele proporcionar a veces la memoria.
un par de chicas andan grabando un documental sobre mí. en la primera fecha vinieron por acá y las atendí en mi habitación: -este es el lugar en el que pasó la mayor parte del tiempo- les dije. formularon preguntas sobre mi vida alrededor de tres horas. grabaron mis objetos: la colección de pastilleros, los animales de yeso, los de cristal, suvenires de países foráneos, las monedas, las postales, las instantáneas, los lápices polícromos, los pinceles, los regalos de los amigos, los juguetes, la infancia resguardada en múltiples cofres, el amor vencido, el amor empaquetado en tápers transparentes. mi pared llena de apuntes: asuntos pendientes, ideas sueltas, ideas dolorosas, certezas, dudas, lista de compras para ir al mercado, notas de equipaje, bobadas, bocetos, proyectos truncos, libros que no existen, embrión de poema. grabaron mis libros que ya empezaron a ocupar cajones, sillas, estantes no destinados a librero. grabaron mis libretas, mis dibujos sueltos, mis acuarelas, bocetos en lápiz y en tinta y tuve muchas ganas de incendiar los instantes y como siempre sucede en mi vida, terminé riéndome de lo extraño. también me preguntaron por ti -que aún no sabes de la existencia de este blog- y fue el momento más bonito de toda la entrevista porque lo mejor que nace en mí es, en gran medida, gracias a ti. el documental se grabará en tres sesiones más, las chicas regresarán el jueves.

***

por la noche, padre nos llevó al lugar aquel de las empanadas. le grabé unos discos para que los pudiera tocar mientras maneja su coche rojo sintiéndose un poco como james dean, pero también un poco como papá pitufo. padre está loco y yo he heredado su locura. padre ríe de todo y yo he heredado su actitud frente a la vida. cuando lo descubro diciendo incoherencias me dice: -no escuches, estoy hablando solo- padre aplaude y baila un poquito cuando suena una tonada alegre en alguno de aquellos discos. luego me pregunta: -karita, ¿quién toca esta?- el auto rojo de padre avanza despacio por arenales y camino real y por el óvalo gutierrez y luego, pardo y arequipa y luego calle ayacucho y luego angamos y yo voy observando la ciudad que se diluye en el espejo retrovisor, la ciudad que en algún punto es una vista curiosa, destacable, y luego un punto de luz cualquiera en un lugar que no preciso, tan lejano y difuso que no sé si en verdad se trata de un camino por el cual transité o solo una gota de sosa garúa empañando un recuerdo falso.

***

la garúa limeña es la hermanita menor de cualquier lluvia respetable.
Etiquetas: [Paul Auster]  
Fecha Publicación: 2014-03-06T17:50:00.001-05:00

'No puedes verte a ti mismo. Sabes el aspecto que tienes por espejos y fotografías, pero andando por el mundo, cuando te mueves entre la gente, ya sean amigos, desconocidos o los seres que más quieres íntimamente, tu propio rostro resulta invisible para ti. Puedes ver otras partes de ti mismo, brazos y piernas, manos y pies, hombros y torso, pero solo por delante, nada por la espalda salvo la parte de atrás de las piernas si las tuerces y las pones en la posición adecuada, pero no la cara, nunca tu rostro, y en el fondo -al menos en lo que respecta a los demás- tu rostro es lo que eres, el factor esencial de tu identidad. Los pasaportes no incluyen fotografías de manos y pies. Incluso tú mismo, que ya llevas sesenta y cuatro años viviendo en el interior de tu cuerpo, probablemente serías incapaz de reconocerte el pie fotografiado aisladamente, por no hablar de la oreja, del codo, o uno de tus ojos en primer plano. Todo ello muy familiar en el contexto general, pero enteramente anónimo considerado elemento a elemento. Todos somos extraños para nosotros mismos, y si tenemos alguna sensación de quiénes somos, es solo porque vivimos dentro de la mirada de los demás.'

[ Diario de invierno - Paul Auster ]



Fecha Publicación: 2014-03-05T12:36:00.002-05:00

algo sobre mi viaje a Argentina y sobre esta chica a la que quiero tanto
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publicado en la edición n.° 50 de la revista Velaverde

Fecha Publicación: 2014-03-05T01:53:00.000-05:00
¿cómo te inspiras para publicar cinco libros? ¿qué opinión te merece la crítica? ¿de qué tratan tus poemas? ¿por qué escribes? ¿en qué momentos escribes? ¿cómo supiste que querías ser escritora? ¿a qué edad empezaste a escribir? ¿cuáles son tus influencias? ¿cuáles son tus escritores preferidos? ¿qué es la poesía para ti? ¿por qué escribir poesía en estos tiempos? ¿para qué sirve la poesía? ¿cuál es el rol del poeta en la sociedad? ¿en qué trabajan los poetas? ¿qué piensas de tus contemporáneos? ¿cómo ves el panorama de la poesía actual? ¿sueñas con la internacionalización? ¿siempre escribes? ¿en qué te inspiras? ¿es muy difícil publicar en estos tiempos? ¿qué editoriales recomiendas? ¿cómo es el proceso de publicar un libro en perú? ¿ganas algo con tus libros? ¿cuáles son tus temas? ¿vives de lo escribes?

¿en qué ha trabajado antes? ¿tiene experiencia con niños? ¿tiene experiencia como redactora? ¿tiene experiencia en prensa? ¿tiene experiencia en fotografía? ¿tiene experiencia en iluminación? ¿ha trabajado en publicidad? ¿en qué lugares ha trabajado? ¿en qué consistió el último cargo que ocupó? ¿por qué dejó su último trabajo? ¿cuáles son sus referentes? ¿cuánto quiere ganar? ¿cuál es su disponibilidad de tiempo? ¿qué presupuesto necesita? ¿dónde vive? ¿está dispuesta a hacer horas extra? ¿cómo le va con el trato al público? ¿cómo se desenvuelve frente a las masas? ¿es usted casada? ¿trabajaría por tal cantidad de dinero? ¿cuándo puede asumir el puesto? ¿trabajaría los fines de semana? ¿qué entiende por imagen institucional? ¿qué entiende por responsabilidad social? ¿cuál sería el horario más adecuado para usted?






¿eres feliz?                                                                                                              ¿es usted feliz?