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Etiquetas: [biología]  [homofobia]  [homosexualidad]  [iglesia católica]  [intersexualidad]  [National Geographic]  [religión]  [sexuación]  
Fecha Publicación: 2015-01-22T17:35:00.004-05:00
Crédito: AIESEC Valdivia Chile. Tomada de: http://goo.gl/7kdxll

Sabemos desde hace buen tiempo que el comportamiento sexual es determinado por los resultados del proceso biológico conocido como “sexuación”[1]. ¿Qué implica la sexuación grosso modo? En el caso del varón, una  suerte de m“masculinización” biológica, ya que todos los gametos son originalmente femeninos, y según los cromosomas, si estos son XY, la sexuación implicará una mutación que masculinizará al feto a través de 3 fases, dos exclusivamente intrauterinas y una tercera que comienza en el embarazo, pero que concluye cerca del primer año de vida del bebé. Por esta razón los varones tenemos tetillas, y nuestros testículos no son otra cosa que ovarios descendidos, nuestro escroto una proto-vagina cerrada en sus labios, y nuestro pene un clítoris super-desarrollado. ¿Cómo sino se explican los intersexuales[2] (antes conocidos como hermafroditas)?


Claramente, los intersexuales son personas cuya sexuación quedó en un fase intermedia, ya sea con la vagina cerrada pero no con los ovarios descendidos, o con los ovarios convertidos en testículos pero el pene no desarrollado, u otros resultados símiles.  Ningún dios explica esto: en su infinita ignorancia ciertos religiosos fundamentalistas repiten la idea de “varón y hembra los creó[3]”. ¿Ah sí? ¿Y qué pasa con los intersexuales?  Según la bióloga molecular Anne Fausto-Sterling, profesora de la Universidad de Brown, hasta un 1,7 % de la población presentaría en un cuerpo alguna variación de lo considerado totalmente masculino o femenino[4]. Indigna, pues, que todavía  hoy sea legal mutilar a estos pequeños bebés al gusto de los padres para que se adapten a tal o cual sexo solo porque esta mierda de sociedad no está preparada para la verdad. Ningún dios explica esto porque no tienen nada que ver: se trata de un proceso estrictamente biológico.


¿Y qué pasa con los homosexuales? Parece que las fases 1 y 3 de la sexuación son puramente neurológicas (sexuación del cerebro), por lo que tanto el lesbianismo como la homosexualidad masculina estarían explicadas en las interrupciones de fases 1 y 3 respectivamente. Esto no está comprobado, pero tiene mucho sentido a la sazón de evidencias respecto al funcionamiento cerebral de homosexuales varones y mujeres, cuyos cerebros funcionan mucho más parecidamente al sexo contrario que al suyo[5]. También en el hecho de que la sexuación como proceso biológico incorpora cambios cerebrales: la sexuación del cerebro determina la identidad sexual.


Ahora bien, se ha descubierto que la "masculinización" (sexuación del cerebro) depende de ciertos conteos enzimáticos y hormonales que disparan esta mutación o no. La misma está sujeta a la influencia de múltiples factores que todavía no conocemos en su conjunto. En un experimento compartido por National Geographic en el que se estudió embarazos múltiples[6], se encontró que en esos casos se incrementa en un 50% la incidencia de futuras personas homosexuales. La hipótesis es que las reservas de hormonas y enzimas disparadoras de la sexuación del cerebro no son suficientes en estos casos. Tomando dicha hipótesis, tenemos entonces que la homosexualidad es un resultado posible a partir del conteo enzimático/hormonal desarrollado durante el embarazo.


Pero esto no quiere decir que la homosexualidad sea un problema o algo antinatural. De hecho, es tan común (y parecido, solo que a nivel de conteo enzimático/hormonal sexual) como cualquier color de ojo o cabello "raro" (el cabello rojo y el albinismo son buenos ejemplos, pues están asociados a la pigmentación más clara por ciertos conteos bajos de melamina).


Oponerse, pues, a la homosexualidad es tan absurdo como oponerse al cabello rojo o a los albinos. ¿Quién podría ser tan idiota de oponerse a ambos? Ah sí, las religiones lo hicieron. Fundamentalistas cristianos cazaban a pelirrojos por considerarlos hijos de diablo en el medioevo. Los albinos suelen correr la misma suerte hasta hoy en las religiones animistas africanas.


Finalmente, si hay algo “antinatural” eso es la homofobia. En la naturaleza, más de 1500 especies han sido documentadas por registrar comportamiento homosexual[7]. Sin embargo en solo una especie hay homofobia. ¿Qué es lo natural, entonces? Depende de quién lo diga: yo podría decir que lo natural es lo normativo, y lo no-natural lo contranormativo. En ese sentido, biológicamente es natural la homosexualidad, y antinatural, artificial, la homofobia.






[3] Biblia: Génesis 5:2.
[4] FAUSTO STERLING, Anne (2006). Cuerpos sexuados. La política de género y la construcción de la sexualidad. Barcelona: Edit. Melusina.
[5] http://nationalgeographic.es/ciencia/salud-y-cuerpo-humano/cerebro-gays-similar-mujeres-hetero