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Fecha Publicación: 2013-04-14T19:51:00.000-07:00
Que ingrata puede ser la labor de un blogger gastronómico. Pero como dice mi lema "a veces acierto, a veces me equivoco pero nunca dejo de contarlo"

Pollos y Parrilladas Hilton (El clásico que no fue)
Si ni siquiera nos ponemos de acuerdo cuál es la mejor parte del pollo a la brasa (¿Pierna o pechuga?) ¿Cómo decidir cuál es el mejor? ¿Probando todas las pollerías? Terminaría como en la película "Super Size Me"...

Pollos Hilton, una pollería que tranquilamente podría entrar en la definición de clásico, era una leyenda urbana para mí. Sin embargo hay domingos en los cuales amanezco con todas las ganas de romper mitos. Apenas entré al local la vista me dejó un poco decepcionado. El mobiliario antiguo, las cartas de plástico opaco por el uso, un letrerito de papel que decía "Prohibido traer bebidas". Lo primero que se me vino a la mente es que estaba en un huarique. "Ya pues Renzo no en todos los restaurantes te van a poner mantel blanco ¿No?" Dejando a un lado mi fijación por los detalles me preparé para vivir una epifanía.

El medio pollo a la brasa viene acompañado de una generosa porción de papas fritas y ensalada de lechuga, tomate y pepinillo. Primer detalle, el pollo tiene un ligero toque oriental que lo hace diferente a cualquier otra pollería. No hay que ser un experto para detectar el sabor de la canela china. Segundo, el sabor no se queda en el pellejo también está en la carne, cualidad que no se encuentra a menudo. Las papas fritas canchán fueron un éxito. Nada de grasa, secas y bien crocantes. Si a eso le sumamos el clásico ají pollero, más picante que el promedio, tranquilamente hubiera podido decir que estábamos ante un candidato de fuerza para una lista de los mejores pollos a la brasa.

Pero, siempre hay uno, apenas terminé de comer ví algo caminando por el tabique de madera. Llamé a la ¿administradora? (O lo que haya sido quien me atendió) y me dió una brillante respuesta: "¡Pero si acabamos fumigar hace dos días! ¡Ya no sé que hacer!" A ver, dejemos algo en claro. Por más antiguo y sencillo que sea un restaurante la presencia de plagas es un aspecto imperdonable e injustificable. Ya no se trata de "blogger fijón y criticón" sino de una cuestión de salud. Si la administradora no sabe qué hacer pues yo sí lo sé. No volver más. Chau Pollos Hilton.

Pollos y parrilladas Hilton queda en Julio C. Tello 802, Lince.
Volvería: No. Lo he dicho varias veces, con la salud no se juega.

Swissôtel (Men at work)
Sí ya sé. ¿Otra vez el Swissôtel, blogger? ¿Qué puedo hacer? Necesitaba algo para cambiar el mal sabor de boca que me dejó la pollería de marras y ningún lugar mejor que el Gourmet Deli. Pero esta vez me llevé una sorpresa...

Primero las malas noticias. El Swissôtel está desarrollando un proyecto para construir una nueva torre y por eso La Fondue estará cerrada dos años. ¡Dos años! Será por la mejora pero me duele en el alma no poder cenar en ese restaurante que es un pedacito de Suiza en Lima. Además Sushicage cambio de ubicación y ahora está en la terraza de Le Cafe. La misma calidad, diferente lugar. Ahora las buenas noticias (al menos para el blogger). Como siempre el Gourmet Deli salvó mi día con su torta rubia, un queque de húmedo de pecanas con chantilly y manjarblanco. Es una de esas tortas que como una vez al año porque es bastante empalagosa pero acompañada con frutas frescas (fresa o kiwi) puede ser toda una revelación. Gourmet Deli, ¿para qué más?

Gourmet Deli queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: De lunes a domingo 7:00 p.m a 9:00 p.m.
Ticket promedio: S/.25.00 por persona
Teléfono 421-4400
Volvería: Siempre.

Fecha Publicación: 2013-04-11T21:11:00.002-07:00
Nanka, el sueño de Lorena y Jasón hecho realidad. El blogger los acompañó en sus inicios y sufrió con su temprana desaparición. Pero la función continúa y me toca escribir una reseña tan veraz como hubieran esperado de mí.

¿Se pueden imaginar que pasaría si todas las cebicherías ofrecieran lenguado o chita indiscriminadamente? ¿O si los restaurantes decidieran abaratar costos y utilizar productos transgénicos? ¿Y que decir de aquellos que contratan proveedores que no creen en el fair-trade? Nanka es un restaurante que nos trae una propuesta única enfocada en lo ecológico, orgánico y ostenible. ¿Existe algún lugar parecido en Lima? No lo creo.

Los que me siguen saben que no soy muy afecto a pedir entradas pero la curiosidad me ganó esta vez. Guiado por un recuerdo de la niñez elegí los Fish fingers Nanka que vienen acompañados de una cremita de rocoto y naranja. Es difícil que una entrada me impresione y estos deditos fritos de pescado y papa no fueron la excepción. Tampoco ayudó mucho la cremita de acompañamiento porque tenía tanto sabor como una salsa de sobre. ¡Vamos! Ser orgánico no implica prescindir de la sazón o de lo picante ¿no?

Para los platos de fondo esta vez me decidí por las creaciones de la casa. Primero con los Spaguetti Porcón, hongos de Porcón, acelga, tocino, crema de leche y pecanas de Ica. Tal vez algo recargado pero la calidad de los ingredientes lo convierten en un plato fuera de lo común. Atención con el queso, no es el clasico parmesano sino un queso maduro de cabra con un sabor muy fuerte. (Prueben un poquito antes de echarlo al plato) Además yo recomendaría que prescindan del tocino y tendrían una excelente opción para los vegetarianos.

Luego pedí  el "Bangers n' Mash", 200 gramos de chistorra de Don Tito, servido con puré de papas Runtus y salsa de cerveza artesanal. La chistorra es un embutido español hecho con carne picada de cerdo, ajo, sal y pimentón. A mí me recordó al chorizo ahumado de Otto Kunz aunque con una calidad y sabor superiores. La amarilla Runtus es un papa nativa que tal vez hubiera hecho un mejor papel como puré rústico. Me quedo con la salsa de cerveza artesanal por el sabor dulzón que tenía y que con el cerdo hacía una combinación perfecta. Es una opción ideal para los que buscan un plato contundente.

En cuanto a los postres me quedé con las ganas por culpa de los precios. Considero excesivo pagar S/.24.00 por una porción de torta de chocolate por más orgánico que sea. (Al menos pónganle una bola de helado de vainilla Bourbon para que valga la pena.) Y creo que este es el punto débil de Nanka. Hay que saber organizarse para que la cuenta no se eleve sin control. Dos consejos: prescindan de las bebidas alcohólicas y mejor pidan los platos en fuente para compartir. Como dije antes, creo en la ecología pero tampoco soy un fanático.

Nanka queda en Jr. Bambúes 198, La Molina.
Horario: Martes a Domingo de 1:00 p.m al cierre.
Ticket promedio: S/.100 por persona
Teléfono 369-7297
Volvería: Por los precios no es un restaurante que se pueda visitar a menudo.

Fecha Publicación: 2013-04-07T21:02:00.004-07:00
Por fin llegó el día en que el blogger hizo su debut oficial en el mundo editorial. Ahora sí con una columna en el número 2 de la Revista La Barra donde apareció una versión resumida de esta reseña. ¡Seguimos avanzando!

Sushi Cage llega de la mano del itamae Norio Takeda, ex jefe de cocina del Matsuei y creador del maki acebichado,  con una propuesta de comida japonesa auténtica pero fusionándola con los sabores e ingredientes locales. Teniendo una carta tan variada (no todo es rolls en la comida japonesa) era difícil para mí elegir por donde comenzar. Felizmente vino en mi ayuda el jefe de salón quién me ofreció que el itamae vaya sacando los platos de acuerdo a su criterio. Creo que fue la mejor decisión que pude tomar.

Para comenzar me trajeron el tiradito de la casa. Salmón, atún, lenguado, pulpo, conchitas y langostinos en salsa de la casa sobre una camita de lechugas frescas. La variedad de pescados y mariscos puede resultar abrumadora pero también es un reto al paladar disfrutar del sabor fresco de cada uno estos ingredientes. El mayor defecto de los tiraditos peruanos es utilizar condimentos muy fuertes que ocultan el verdadero sabor del pescado. ¿De dónde creen que salen esos tiraditos de tres colores? En cambio la salsa de este tiradito es ligera, con sabores orientales que acompañan pero que no abruman. Muy recomendable.

En cuanto a los makis recibí una clase intensiva de todos los tipos. Primero con un sushi de salmón y arroz crocante coronado con tartar de salmón en una salsa agridulce. (Ahora entiendo porque mi gerente muere por el tartar) Luego vino un nigiri de langostino empanizado, pulpa de cangrejo con mayonesa picante y palta. Toda una sorpresa porque tenían un agradable toque picante por la mezcla de especias japonesas que usan: pimienta, menta japonesa y umeboshi.  Finalmente el spring kani maki, pulpa de cangrejo, palta, lechuga, langostino empanizado, ovas de pez volador enrollado en papel de arroz servidos con una salsita de miso, sake y soya. (Que lejos estamos de esos makis ahogados en salsa de anguila ¿No?)

La estrella de la noche fue el acevichado: langostino empanizado, palta, cubierto con finos cortes de salmón y atún acompañados de fideos de camote y salsa acevichada.  Es el roll más famoso de los sushi-bar peruanos sin embargo muchas abusan de la salsa alejándose de la idea original de este roll que es replicar los sabores del cebiche. En el Sushicage el acevichado recupera esa esencia, la presencia de los ingredientes básicos del cecihce (por ejemplo los hilos de camote), una salsa acevichada con un toque preciso de limón. Les dejo de tarea que pidan el flambeado, langostino empanizado, palta cubierta con finos cortes de salmón y atún flambeados con una salsa de anticucho. ¡A eso se le llama fusión!

Ustedes saben que para mí no hay cena completa si es que no me sirven un postre. Por experiencias anteriores (Kintaro, Edo) no me hacía grandes ilusiones de encontrar algo aceptable en un restaurante japonés. ¡Pero estamos hablando del Swissôtel, la perfección suiza! Así que me soprendieron gratamente con unos rolls dulces de pecana, queso crema y dulce de leche, cobertura de plátano y salsa de maracuyá.  La presencia del nori podría llamar la atención pero les aseguro que no desentonó con los otros sabores. El maracuya también ayudó a "cortar" el gusto empalagoso que podría resultar de la combinación de queso crema con dulce de leche.

En resumen la visita fue un éxito completo, tal como se espera de un hotel cinco estrellas. Sushicage es una alternativa muy recomendable para disfrutar la comida japonesa en un ambiente elegante y con insumos de excelente calidad. También destaca el servicio pues los mozos son muy corteses y están atentos para responder consultas o hacer recomendaciones. La propuesta de este restaurante se aleja de las combinaciones forzadas que he visto en otros sushi bars (Por ejemplo los makis de lomo saltado) o en el facilismo de la barra libre que nunca será de mi agrado porque le dan más importancia a la cantidad que a la calidad. Los precios pueden ser elevados pero tengan en cuenta que estamos hablando de un hotel donde el lema es "Pasión por la perfección" y yo siento que lo cumplen en todo sentido. Swissôtel, ¿para qué más?

Sushicage queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a sábado de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.100 por persona.
Teléfono: 421-4400
¿Volvería?: Sí. Del Swissôtel sólo puede esperarse lo mejor.

Fecha Publicación: 2013-03-31T07:11:00.001-07:00
Confieso que cuando leo encuestas de elecciones siempre reniego cuando llegan al porcentaje de los indecisos. Total ¿Qué tan difícil puede ser elegir un candidato favorito? Sin embargo cuando en un restaurante paso experiencias radicalmente distintas entiendo lo complejo que resulta decidir si algo es bueno o malo.

Costanera 700 es uno de los restaurantes consagrados de la gastronomía peruana. No tengo que recordar las innumerables veces que ha aparecido Sato y su familia en cierto programa de cable cuyo nombre en este momento no logro recordar. Su carta es tan amplia que una visita nunca será suficiente para escribir una reseña completa a través de los diversos estilos de cocina que ofrecen. Pero la variedad no es el único obstáculo. La calidad de sus platos en cada de una de mis visitas ha sido muy desigual. Entonces ¿En que quedamos?

El plato estrella (Y quizá también el más caro, aunque rinda para dos personas) es la chita a la sal. De aproximadamente un kilo, es cocida en horno convencional por 25 minutos totalmente cubierta de sal. La presentación es sorprendente porque llega a la mesa en llamas y el mozo realiza toda una ceremonia para quitar el espinazo y servir el pescado troceado. Sin embargo ya he probado chitas en otros sitios y puedo afirmar que no es tan extraordinaria como pensaba. El problema está en el sabor, si prescinden de la mantequilla o el chimichurri el pescado resulta muy débil para mi gusto. Tendrán que pedir cualquier otro condimento adicional para terminarla.

Para el postre me reconcilié con la vida porque estas crepes suzette son muy diferentes a cualquiera que haya probado antes. Suaves de textura, remojadas hasta decir basta en jugo de naranja y flambeadas con un delicioso toque de cointreau. Yo prescindiría del helado pero eso lo dejo al gusto de cada uno. Vale la pena mencionar también su tocino del cielo, servido con helado de coco para que "corte" el sabor y no resulte tan empalagoso. Si le gusta la crema volteada, con este postre, tal como lo dice su nombre, tocarán el cielo.

En mi última visita quise experimentar con otros platos de la carta. Comencé con los ravioles rellenos de langostinos, forrados en láminas de siu-kao salteados a la mantequilla negra y alcaparras. Atención, no sean impacientes como el blogger y tómense el trabajo de leer detenidamente la carta (O al menos de interrogar al mozo) Así se enterarán que en este restaurante salteado es sinónimo de "flotando en mantequilla" La pasta como idea funciona pero el exceso de mantequilla me mató. Además el langostino también estuvo recocinado. Prescindible.

En la sección de Teppan (planchas) se me antojó el lomo fino al estilo "Gen gin kan" con espárragos y cebollas salteadas en salsa de pimienta, acompañado de puré de yucas. Pequeño detalle, lo que me sirvieron no fue un salteado sino un estofado. ¿Error de la carta o error del blogger? (¿O acaso me pasaron la carta en otro idioma?) Ni modo, no valió la pena pagar tanto por un plato que era lo mismo que un estofado de casa con pimienta extra. Al menos el puré de yucas fue todo un descubrimiento.

El postre fue una decepcionante fresa-moya, una especie de milhojas hecho con chirimoya fresca y una pasta más reseca que los desiertos de nuestra costa. Al menos el helado de chirimoya con la salsa de fresas hizo más pasable la experiencia pero no justificó el precio pagado. En fin, Costanera 700 se queda en esa zona gris en la cual no termino de convencerme de sus virtudes como restaurante de renombre. Pude notar algunos errores de principiante, por ejemplo la moza que me atendió no tenía claro los ingredientes del plato ni el modo de cocción y la mesa de vidrio estaba completamente rayada como si un gato se hubiera paseado encima. Detalles que no se espera encontrar en un restaurante con 30 años de experiencia y que forma parte de los consagrados de nuestra gastronomía.

Costanera 700 queda en Av.del Ejército 421, Miraflores.
Horario: Lunes a Sábado de 12 a 5 pm y de 8 a 11 pm. Domingos y Feriados (sólo almuerzo)
Ticket promedio: S/.90.00 por persona.
Teléfono: 421-7508
Volvería: En el mediano plazo y sólo por los platos conocidos. 

Fecha Publicación: 2013-03-23T15:48:00.000-07:00
Si el tiempo es cruel y despiadado con el blogger, la Providencia a veces se convierte en mi mejor amiga. Y después de tanto bregar estas semanas por fin pude hacer un alto en mis labores diarias... (Claro que ahora vienen mis exámenes finales pero eso es otra historia)

Panamá. El canal. Las playas. Las compras. ¿Qué más? El blogger emprende un viaje a Centroamérica pero sin haber  hecho su tarea previa de averiguar algo de la comida típica del país. De todos modos lamento informarles que no habrá ruta gastronómica porque estuve alojado a dos horas de la ciudad. Además la mitad del tiempo estuvo dedicada a labores profesionales y la otra mitad a disfrutar de la playa y el sol. Sin embargo pude darle un rápido vistazo a los buffets que el resort puso a mi disposición.

Como ya saben soy un fanático de los desayunos buffet de hotel (En Lima creo que ya no queda ningún hotel cinco estrellas que no haya visitado). Fruta fresca trozada y lista para servir, salchichas y tocino frito, quesos y fiambres. Pero lo mejor de todo son los panqueques, waffles y tostadas francesas preparadas al momento. Disfruto sirviéndomelos con miel, fruta fresca o mermelada. Las posibilidades son infinitas y yo me olvido de la palabra mesura cuando los tengo en mi delante.

A la hora del almuerzo me aficioné por los chow mein, los clásicos fideos chinos fritos a la plancha con salsa de soya en versiones vegetariana y con mariscos. Me divirtió la cara del cocinero cuando vió que regresaba una y otra vez por sendas porciones de estos fideos. (Y en el vuelo de regreso también me los sirvieron) Además tuve la oportunidad de probar comida tex-mex. Fajitas, tacos y unos inolvidables chili beans con sus nachos encima (Más sour cream, salsa de queso y pico de gallo). Imposible pedir más.

Si hablara de los postres sólo tengo dos palabras: Brownies dark. Lo mejor de todo, había helado a discreción y como venían en mini-porciones no hay sentimiento de culpa por decir: Me comí tres brownies con helado. Pero no hay que ser injustos, también estaba el cinco leches, el famoso tocino del cielo y la crema volteada más sabrosa que he probado nunca. Lamentablemente no había quien pudiera decirme los  ingredientes que usaron porque tenía un sabor y hasta un color diferente. Habrá que googlear la receta versión Panamá.

En mi "día libre" salí del hotel para ir de compras a un mall. El blogger cree en los descuentos pero no en dejar pasar la hora de almuerzo. Lamentablemente sólo pude encontrar restaurantes de fast-food y entre estos se me ocurrió elegir Taco Bell's. Debí haber prestado más atención porque tanto el chico del counter como la chica que preparaba los tacos tenían una expresión de "odio mi vida". Traducción: un par de tacos fríos y un  burrito en donde la carne brillaba por su ausencia. Al menos me llené con las papas fritas y sólo porque mi amiga me regaló sus sachets de ketchup. Después de esta experiencia creo que ahora sí me despido para siempre de la comida rápida.

Pero ahora llega lo más importante. Como no podía olvidarme de ustedes en este viaje, mis estimados seguidores, llegó el momento de hacer un sorteo de algo que le gusta a todo el mundo: chocolates. Pueden ganar un paquete de 300 gramos de mini toblerones en versiones clásica, dark y de chocolate blanco. Para los que me siguen por Facebook diríjanse a la página oficial del blog para las instrucciones que deben seguir. Para los demás es bien simple: Escríbanme al mail: rfve30@gmail.com diciendo lo que más les gusta del blog. El plazo es hasta el viernes 29 a las 12:00 de la noche. El día domingo anunciaré al ganador y como puede recoger su premio.

Fecha Publicación: 2013-03-10T16:05:00.000-07:00
Uno de los mayores retos al momento de escribir una reseña es no dejarse llevar las emociones. Por más que en un restaurante hayan hecho lo impensable para hacer de tu almuerzo una de las peores experiencias de tu vida.

Don Belisario es la nueva franquicia de pollos a la brasa y la apuesta del grupo Interbank por ingresar al mercado de la comida rápida (A propósito: Gracias por malograr Bembos). Siendo un plato tan popular y que despierta tantas pasiones difícil encontrar uno que satisfaga a todo el mundo. Yo me abstengo de hacer ninguna recomendación al respecto porque iniciaría un debate interminable. Es que ni siquiera nos ponemos de acuerdo en cuál es la mejor parte: ¿Pierna o pechuga?

Digamos que me dió buena espina ver un local iluminado con una decoración lúdica y jugando con el personaje de Don Belisario, un hacendado que se reencarnó en gallo y que cantaba exclusicamente a la hora de almuerzo. Para comenzar me decidí por lo básico: el cuarto de pollo a la brasa con papas fritas. ¡Genial! Después de tiempo encuentro un pollo en el cual todo el sabor no se queda en el pellejo. Mejoren esas papas fritas y me convencerán de colocarlos en un ránking.

Luego pedí el afrancesado, filete de pollo con champiñones a la crema y tomillo del jardín  acompañado de las papas del caporal. El filete fue una decepción porque no tenía nada de sabor. No sé por haber estado guardado tres semanas en la congeladora o porque al cocinero se le olvidó la sal y la pimienta. No pude arreglarlo ni con las salsas de la casa. En cuanto al acompañamiento celebro que quieran salir de las clásicas papas fritas o la ensalada fresca pero estas papas Tumbay estaban ya demasiado arenosas al punto que no se podían comer solas.

Hasta ese momento el almuerzo había resultado una experiencia plana sin mucho que destacar pero dos sucesos cambiaron radicalmente la historia. El primero fue que mi amiga cuando estaba por terminar su ensalada César encontro los restos de un insecto pegados al bol. Pedimos la presencia inmediata del administrador pero se negó a subir y mandó decir que ofrecía cambiar el plato nada más. ¿Candidato al peor administrador del año? Ustedes decidan. Al final se dignó a presentarse para decir que era culpa del proveedor y que no cobraría la ensalada. Ejemplo de su proactividad es la escueta respuesta que dejó en el libro de reclamaciones.

El segundo suceso ocurrió un par de horas más tarde en mi casa cuando sufrí de ciertos malestares y entendí que en ese local el manejo de alimentos debe ser una expresión desconocida. Tal vez debí haber desconfiado desde el principio al ver que ni se preocupan de cambiar las cartas con manchas de grasa. Suficiente con esta franquicia de marras. Ya una vez dije que la mala comida es una anécdota pero con la salud no se juega y no quiero imaginar que más se podrá encontrar en las salsas, en las bebidas o los complementos. A Don Belisario le digo no para siempre.

Don Belisario queda en Javier Prado Este 5510, La Molina.
Volvería: Como dice la canción "A Don Belisario de La Molina no voy más". Nunca más.

Fecha Publicación: 2013-02-23T05:33:00.000-08:00
Lustro.
(Del lat. lustrum).
1. m. Período de cinco años.

Cuando era niño y escuché por primera vez la palabra lustro pensé "¡Que tontería! ¿Quién necesita una palabra para definir cinco años?" Claro, cuando era niño nunca pensé en que me dedicaría a escribir un blog de gastronomía. Tampoco pensé que viajaría por el Perú y el extranjero sólo para conocer nuevos sabores y estilos de cocina. Y si alguien me hubiera dicho que este blog se mantendría activo durante un lustro hubiera pensado que me estaban jugando una broma. ¡Pero aquí estoy!
 
Seguro que muchos se preguntarán cómo empezó el blog. Ya lo he contado antes pero no está demás revisar la historia. Fue hace mucho tiempo cuando antes de ir a un concierto en el colegio Santa Ursula tenía hambre y dando una vuelta por la zona llegué al Gourmet Deli. Me sentí tan bien atendido y la torta que probé fue tan deliciosa que me dije. ¿Por qué nunca me habían recomendado este sitio? Ese fue mi momento "eureka" en el cual decidí crear una página donde la gente pueda leer mis recomendaciones y crear sus propias aventuras gastronómicas.

Cinco años han pasado. Del blogger temeroso que pensaba nadie lo leería ya no queda nada. Escribo con el placer de saber que compartiré mis mejores experiencias con ustedes. Escribo con alegría porque sé que ustedes me leeran para elaborar sus propias aventuras gastronómicas. Escribo con pena porque sé que existen sitios donde la prioridad es que tan abultada puede resultar la cuenta antes que la satisfacción plena de los comensales. Pero no he dejado de escribir y si bien he tenido que hacer pausas por motivos laborales o académicos siempre he regresado porque tengo una responsabilidad con ustedes.

No ha sido una labor sencilla. Imagínense: equilibrar trabajo, estudios y vida personal, elaborar un presupuesto para decidir qué lugares visitar, conocer nuevos sabores (¿Se acuerdan del blogger que no comía makis?). Pero siento que todo este trabajo ha valido la pena. Lo único que puedo decir ahora es ¡Muchas gracias! ¡Muchas gracias a todos! A los que me leen, a los que comentan, a los que me siguen, también a los que me critican (¿Cómo voy a mejorar sin críticas?) y por supuestos también a todos los administradores y chefs que comparten su conocimiento y me ayudan a escribir mejor cada día. Nada de esto hubiera sido posible sin ustedes. ¡Gracias totales! ¡A celebrar!

Fecha Publicación: 2013-02-18T20:04:00.000-08:00
Es complejo escribir reseñas completas cuando uno viaja fuera del país. El tiempo siempre queda corto (el dinero también) y una visita nunca será suficiente para evaluar adecuadamente un restaurante. Pero no podría quedarme tranquilo sin contarles mis aventuras por Buenos Aires así sea en forma de mini-reseñas.

La Strada
Después de cinco interminables horas de viaje uno sólo quiere dos cosas: ducha caliente y comida. La ducha la consigo en el hotel (si es que no hay un "problema" con la reserva) ¿Y la comida? Paseando por los alrededores llegué al Recoleta mall y en el tercer nivel me llamó la atención este restaurante que brinda una variada oferta de comida italiana. Comida rápida? ¡Ni pensarlo!

Para no ordenar la clásica pasta con salsa preferí ver los platos de fondo con carne y me decidí por un filetto alla Rossini. Es un lomo con gratin de grouyere, jamón crudo y salsa suave de res con mil hojas de papa. Pensé que estaba de vuelta en Lima porque este plato se me antojó muy recargado, el jamón crudo y el queso gruyere pueden ahogar el sabor de la carne. Felizmente el corte vino cocido al punto con la carne suave y muy jugosa. El mil hojas de papas hace acto de presencia nada más.

No me iba a quedar con las ganas de probar un verdadero tiramisú en Buenos Aires. Preparado con queso mascarpone, café y cacao hubiera estado en mi lista de mejores postres fuera del país pero la presentación le quitó algunos puntos. Ya me explicó un chef es muy celoso con la temperatura y al menor descuido pierde su textura. De todos modos el sabor fue algo diferente y terminó de alegrar cena. El servicio fue correcto y el ambiente resultó bastante tranquilo. Como para tomarlo en cuenta si regreso por la ciudad y estoy cerca.

La Strada queda en Vicente López 2028, tercer nivel, Recoleta, Buenos Aires.


San Babila
Por la zona de Recoleta me encontré con varios restaurantes que tenían "jaladores" en sus puertas ofreciendo una botella de vino con cada parrilla. Me hizo recordar a los restaurantes peruanos que ofrecen "un pisco sour de cortesía" para disfrazar la dudosa calidad de sus platos. No consumo vino y tampoco creo en las ofertas gratuitas así que en busca de un restaurante más apacible llegué a San Babila.

Lamentablemente me sentía algo descompuesto porque estaba con los inicios de un fuerte catarro y no atiné a pedir más que una simple lasaña bolognesa. Sí ya sé. "Blogger, tan lejos viajas para comer eso". Pueden abuchearme si quieren pero valió la pena conocer otro estilo porque no es la clásica lasaña " a la peruana" con salsa blanca y gratinada con queso. Es pura pasta con salsa de carne concentrada donde destacaba más el sabor del tomate que la cebolla y el ajo. Diría que me dejó una espina clavada porque su propuesta era más tradicional que el otro restaurante. Ni modo, habían otros lugares que visitar y San Babila será una historia inconclusa para el blogger.

San Babila queda en Roberto M. Ortiz 1815 Recoleta, Buenos Aires.

Fecha Publicación: 2013-02-11T18:31:00.001-08:00
Escribir sobre comida regional no es sencillo. A un arequipeño no le voy a decir cuál es el mejor adobo ni a un chiclayano dónde encontrar el mejor seco de cabrito. Pero el blogger si ha viajado a provincias muchas veces y tiene la experiencia suficiente para identificar cuando un plato realmente está bien preparado.

"Hace más de 20 años los hermanos Vera-Horna, descendientes de dos familias que rendían culto al buen comer, empezaron este restaurante. Ambos son excelentes cocineros que aprendieron la cocina de su madre y las dos abuelas. En un ambiente familiar se ofrece comida tradicional del norte peruano con mucha influencia marina, así como algunas propuestas propias" Así dice la carta de Don Fernando y luego de sendas visitas sólo puedo decir: ¡Misión cumplida!

Apenas se sienten le darán de cortesía un shot de leche de tigre. Confieso que no es una de mis favoritos pero ya que estaba en la mesa ¿Por qué no darle una oportunidad? Todo ese gusto a mariscos frescos resultó el preámbulo ideal para el cebiche de charela que me sirvieron a continuación. Los cinco ingredientes básicos del cebiche, el pescado más fresco y un picor moderado al gusto del blogger, me dejaron con la curiosidad de probar en un futuro sus tiraditos. Fíjense además en el detalle del ají mochero, prueba de que el norte está presente en todos sus platos.

Como segunda entrada pedí los mariscos al pil-pil: langostinos, calamares, conchas de abanico y almejas, saltados en abundante aceite de oliva para conseguir una impresionante combinación de sabores. Una porción generosa de mariscos en el punto correcto de cocción y con una sazón donde destaca la presencia del ajo y el ají especial ¿Qué más se puede decir de este plato? Pues les cuento que remojar las rodajas de pan francés en el aceite sobrante es una de esas experiencias que pueden dejarlo a uno sin palabras el resto del día.

Para los platos de fondo primero elegí primero el cabrito norteño deshuesado con tacu-tacu. Atención, no es el clásico cabrito ahogado en culantro, la receta que utilizan incluye nuevamente la chicha de jora, el ají especial y el aderezo básico. De sabor me convenció pero me hubiera preferido ver una textura más consistente de la salsa. El tacu-tacu no destacó pero no fue por deméritos de la preparación sino por mi obsesión permanente de encontrar el tacu-tacu ideal, crocante por fuera, cremoso por dentro. Cuestiones de blogger cargoso.

Como segundo plato de fondo elegí uno de los platos que más dolores de cabeza me ha causado en el blog: el arroz con pato. He tenido malas experiencias con este plato porque siempre lo ahogan en acompañamientos (por ejemplo la clásica zarza) o alteran su preparación tratando de convertirlo en una versión gourmet . Pero en Don Fernando se trata de rescatar la comida norteña tradicional y genuina.  Lo que me sirvieron fue un generoso plato de arroz graneado con sabores de chicha de jora y loche, la carne del pato suave y sabrosa. Mejor que este arroz con pato sólo el que probé en El Rincón del Pato de Lambayeque. Acá en Lima no tiene competencia.

Considero que Don Fernando es el sitio ideal para disfrutar lo mejor de la comida de Lambayeque . Aún me falta probar otros platos con maricos (sobre todo sus famosas almejas que según la carta "llegan vivas al plato o se devuelven"). El local es acogedor con un ambiente que tiene techo de paja como las cebicherías de antes. La atención es correcta y los mozos están preparados para responder consultas sobre los ingredientes y la preparación del plato. Con la presencia de los dueños en el salón y en la cocina está garantizada la buena mesa. Espérenme que ya vuelvo.

Don Fernando queda en General Garzón 1788, Jesús María.
Horario: Martes a domingo de 11 a.m. a 5:00 p.m.
Teléfono: 261-0361
Ticket promedio: S/.50.00 por persona.
Volvería: De hecho. Todavía queda mucho por descubrir de su carta.

Fecha Publicación: 2013-02-04T20:52:00.003-08:00
Sí, continúan los días ajetreados (ahora más que nunca) y no puedo hacer nada para evitarlo. ¿O sí? Deséenme suerte.

Aurelia (¿En qué quedamos?)
Aurelia es mi alternativa a La Romana cuando se trata de comida italiana a precios módicos. Pero lo bueno de este restaurante es que no todo queda allí, también tienen una variada oferta de sándwiches clásicos acompañados. Como está

El primer plato fue la fugazza de tomate y orégano. Cuando yo era niño y mis padres compraban pan en Rovegno siempre veía con recelo las fugazzas. La clásica reconvención materna de "ese pan con cebolla es feo, hijo" evitó que alguna vez me anime a probarlo. Sin embargo hace mucho que el blogger ya olvidó los consejos maternos relacionados con la gastronomía. Por eso disfruté como nunca esta fugazza. Recien salida del horno, crocante, con harto queso mozarella, tomate y cebolla blanca. Disfrutarla con un capuccino hecho con café de Jaen puede ser una de esas experiencias difíciles de olvidar.

Sin embargo el sándwich de lechón me estampó contra la cruel realidad. ¡Vamos Aurelia! ¿Cómo me haces esto? Una carne sin nada de sabor y con una textura seca como de corcho. Me pregunto dónde quedó el jugo del horneado al momento de pasarlo por la plancha. Ni con ketchup ni con ají de la casa pude salvar el día. Y eso que tenía grandes expectativas porque ya antes había comido su sándwich de jamón ahumado y me dejó más que satisfecho. Por eso considero que desperdiciar el ciabatta más crocante en un sándwich tan triste no vale la pena. A ver si se ponen las pilas con esa receta.

Kintaro (¡Más por menos!)
Kintaro, no te pierdo de vista. Tuve la oportunidad de probar su paquete especial que incluye un trío de sashimis, sushi de cangrejo, langostino y pulpo y tres variedades de makis. Primera experiencia con los sushis y no les sentí nada especial. Quizá me he mal acostumbrado a los rolls rellenos de ingredientes y bañados en salsas. Suficiente para sacarme la duda. Además les recomiendo probar el kión bebe que ponen de acompañamiento para limpiar el paladar. Me agradó tanto su gusto dulzón que me acabé solo la porción. Punto a favor para la atención de los mozos, muy corteses y listos para responder a las preguntas sobtre los platos. Ojo que con tarjeta Mundo Sueldo del BBVA hay un descuento del 40% sobre el valor total de la cuenta. Como para no dejarlo pasar.

4D: ¡A ver esas cartas!
Señores restauranteros, las cartas son la tarjeta de presentación de su restaurante. Cartas manchadas, rotas o con anotaciones de plumón indeleble no son aceptables. Con mucha pena debo mencionar  que es el error más común de los restaurantes (incluso los más elegantes) que he visitado a lo largo de estos años. Y siempre es el mismo pretexto, "Es que ya la vamos a cambiar", "Es que el mozo no se fijó", "Es sólo una". Nada les cuesta al finalizar el día hacer una revisión de todas las cartas y limpiarla o desechar aquellas que estén muy maltratadas. Si no se fijan en esos detalles el siguiente paso podría ser colocar cuadrados de papel bulky en lugar de servilletas.
Etiquetas: [Chocolate]  [Buenos Aires]  [Sándwiches]  
Fecha Publicación: 2013-01-31T19:11:00.000-08:00
Pues sí, hace buen tiempo que hice mi viaje a Buenos Aires y hasta ahora no desempolvo las fotos ( o las reseñas). Así que para obligarme a escribir comenzaré a publicar la nueva ruta por "mi Buenos Aires querido"

El Cuartito (¡Pizza, pizza!)
No soy el mismo blogger de hace varios años. Ya no soy tan impresionable como la primera vez que estuve en Buenos Aires y la Providencia me guió hasta este pequeño local para descubrir la "mejor pizza de mi vida". Sin embargo luego de esta segunda visita puedo afirmar que el Cuartito ofrece una pizza rebosante de queso mozzarella, quizá ligeramente grasosa, pero llena de tradición. Les recomendaría la napolitana porque el tomate en tajadas "corta" el sabor del queso. No esperen mucho de la atención (no es algo que distinga a los mozos argentinos) y en todo caso consideren la opción de comer en la barra. ¡Ah! Si después de comer tamaña pizza les queda estómago para comer un postre me mandan la foto. Yo no pude.

El Cuartito queda en Talcahuano 937, Recoleta.

El Vesubio (Clásico de clásicos) 
La primera vez que estuve en El Vesubio pensé en el Manolo. Fíjense en los paralelos: es una cafetería que tienes muchos años de existencia, en su carta tienen churros con chocolate de taza y los mozos atienden con uniforme. Sin embargo ahora que lo pienso bien, también el Haití entraría en esa definición. Teniendo en cuenta lo bien que me fue entiendo porque los han declarado como sitio de interés cultural de la ciudad de Buenos Aires. Katia Documet, te debo una por haberme recomendado este sitio.

Esta vez como tenía más tiempo (y hambre) se me ocurrió pedir un sándwich académico: jamón, queso y tomate tostado. Me sorprende que no pueda recordar un sándwich parecido en Lima, tan simple pero tan sabroso. Además y sólo de puro curioso también ordené un "chocolate espeso" Créanme, no lo pidan. No es que sea malo sino que (¡Su nombre lo dice pues blogger!) es tan espeso que aparentemente han disuelto una tableta de medio kilo de chocolate de taza en un jarrito. Por más que pidan agua y leche adicional no podrán terminarlo. Mejor pidan un submarino, una taza de leche hirviendo con una barra de chocolate Aguila para remover e ir disolviendo hasta que quede como leche chocolatada. Pidan lo que pidan siempre saldrán de El Vesubio con la sensación de haber conocido un pedacito de historia.

El Vesubio queda en Av. Corrientes 1181, Barrio de San Nicolás.

Vasalissa (El paraíso de los chocolates)
"Vasalissa es el personaje de un cuento de hadas ruso que habla sobre el legado de padres a hijos. Para Vasalissa el chocolate representa esa herencia que unió generaciones y que se remonta a una historia de chocolateros europeos que sintieron la fascinación por este exquisito producto."
 
Tienen derecho a abuchearme pero si para algunas personas conocer La Bombonera (o el estadio de River Plate) es imprescindible en  Buenos Aires, para mí haber estado en Vasalissa ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Bombones, barritas, figuras de chocolate, macarrones. ¿Se puede pedir algo más? El cacao de diversas partes del mundo (Ecuador, Venezuela, Papúa Nueva Guinea) se traduce en el mejor chocolate belga, insumo principal para estas creaciones de autor. Les aseguro que van a dejar su vida en este local pero saldrán felices. Recomendación: la barrita de gianduia (compren una docena) y las cajas de degustación doce bombones de varios tipos. Considerénse afortunados si encuentran los macarrones. Te extraño Vasalissa...

Visiten su web para mayor información sobre sus locales.
Etiquetas: [Nikkei]  [Postres]  
Fecha Publicación: 2013-01-27T20:08:00.000-08:00
Planificar el tiempo para trabajar, estudiar y escribir el blog no es sencillo. Y cuando siento que me estoy quedando corto los posts recopilatorios son mi mejor defensa ante estos días ajetreados.

La Jama (Cero en conducta)
Sólo la recomendación de una amiga ("Uno de mis alumnos trabaja allí") pudo hacer que visite este restaurante que tranquilamente podría caer en la definición de huarique: ambiente sencillo, local muy pequeño (cinco mesas y una barrita) y además son especialistas en un plato: "el mejor lomo saltado de Mistura 2011" Pequeño detalle, no todo lo que brilla es oro ni todo lo premiado en Mistura es bueno.

Para no crear suspenso innecesario les digo que la visita fue un fracaso total. Primero, lomo saltado no es cebolla saltada y si la es, al menos preocúpense por cocinarla bien que no estoy buscando un remedio para el asma. Segundo, cambien de proveedor porque esa carne no tenía sabor a lomo fino sino a congeladora de tres días. Tercero, si no tiene gusto ahumado sólo es carne frita con papas. Les podría dar el beneficio de la duda teniendo en cuenta que el lomo saltado es el plato más traidor que conozco (porque depende mucho de la mano de cocinero) pero por el trabajo que me tomó ir hasta Magdalena diría que visitarlos fue una pérdida de tiempo. El mejor lomo saltado sigue siendo una leyenda urbana para el blogger.

La Jama queda en Jr. Castilla 623, Magdalena.
El lomo saltado de lomo fino vale S/25.00
Volvería: Quizá sí ganan en Mistura 2015.

Dulcería Santa Rosa (Los de hoy y siempre)
Después de tan mala experiencia sólo un postre podía sacarme el mal sabor de boca. Muy cerca de la plaza se ubica una dulcería donde se pueden llevar una sorpresa muy dulce. ¿No me creen? A ver ¿Cuándo fue la última vez que comieron ranfañote?

La dulcería de Doña Rosa es un local pequeño y sencillo donde venden postres limeños tradicionales. Ranfañote, dulce de higo y otros clásicos que no se ven muy seguido. Si bien la señora que me atendió tenía cara de pocos amigos, lo olvidé apenas probé la primera cucharadita. Primera vez que no como un arroz con leche empalagoso en donde sólo se siente el sabor de la leche condensada sino el de la cáscara de naranja y demás especias. El arroz zambito, impecable, con bastante fruta seca y con un punto agradable de chancaca. Me sorprendió también encontrar manjarblanco tradicional (no el preparado con leche condensada). Lo bueno es que vienen en porciones pequeñas, ideales para compartir y hacer un pequeño buffet de postres.

Dulcería Santa Rosa queda en Leoncio Prado 471, Magadalena
Ticket promedio: S/5.00 por persona.
Volvería: De hecho. Está un poco lejos de mi casa pero todavía queda mucho por probar.

Irashiai (Tadaima!)
Confieso que en mis épocas de universitario fui un acérrimo seguidor de los animes. No mencionaré los nombres de las series que veía, suficiente con decir siempre me dio curiosidad ver que en algunas escenas aparecía el obento (comida preparada para llevar). A diferencia de nosotros que comemos un solo plato a la hora de almorzar los japoneses se preocupan por la variedad y por la combinación adecuada de sus alimentos.

La recomendación de una amiga muy confiable me llevó por el Irashiai, un restaurante que ofrece diversos platos de la comida japonesa a precios muy asequibles. Yo sólo tenía la idea fija de probar el obento. El que me sirvieron venía con un yakitori (brocheta de pollo), yakimeshi (arroz saltado, tonkatsu (milanesa de cerdo al panko) y un saltadito de verduras. Me quedo con el saltadito por ser la primera vez que feliz de la vida me como todas las verduras (incluido el zucchini). Al yakitori se le pasó un poco el punto de cocción porque la carne estaba muy seca. En cuanto al yakimeshi me gustó el sabor pero el exceso de glutamato me dejó con sed toda la tarde. Para ser la primera vez por el precio y para calmar el antojo quedé satisfecho pero volvería para probar por su barra de libre de makis así como el buffet de platos calientes. Como para tomar en cuenta.

Comentario de una amiga de Japón
"Los "obento" hechos en casa son, muchas veces, motivo de "competencia" en el trabajo y en las escuelas.... Abres el "obentobako" (envase del "obento")  y todos los ojos se "posan" en el contenido dando lugar a elogios o críticas entre los compañeros pero que no te lo dicen a tí."

Irashai queda en Av. Aviación 2712, San Borja.
Ticket promedio: S/25.00 por persona.
Volvería: Sí, una visita no es suficiente para todo lo que ofrece su carta.
Etiquetas: [Carne]  
Fecha Publicación: 2013-01-20T20:36:00.003-08:00
Papachos, la nueva aventura de Gastón Acurio, tiene un lema muy divertido: "Todo puede ser hamburgueseable, todo". Y creo que eso explica porque no se limitan a preparar las clásicas hamburguesas de carne. En su carta también encontrarán hamburguesas vegetarianas de garbanzos, de locro (Ufff...) y de lentejas con quinua. ¿Exagerado? No lo creo. Arriesgado tal vez, pero entrar con un nuevo concepto implica ser creativo y ver como responde el mercado. Hace tiempo que me pedían visitar este restaurante pero yo prefiero esperar a que pase la novelería para evitar las aglomeraciones de gente. Obvio que no esperé lo suficiente.

El primer plato que probé fue un piqueo de champiñones rellenos con chimichurri, queso provolone y queso cheddar. Confieso que tengo una inexplicable debilidad por los champiñones en todas sus formas y este piqueo entraría en mi lista de favoritos de no ser por un pequeño detalle. Aparentemente lo cocinaron apurados porque en algunos champiñones el queso no se había derretido y todavía estaba frío. Lo dejé pasar ya que era una cortesía de la casa porque la moza no pasó oportunamente mi pedido. Ya decía yo, no se pueden tomar media hora en cocinar una hamburguesa...

Para los platos de fondo llegó la Milano Burger, milanesa con huevo, plátano, papitas, arroz con choclo y ensalada. A ver. ¿Pero no sería más bien una hamburguesa a lo pobre? Es que a veces me distraigo y cometo el error de pedir platos que no debería. Es una milanesa de res en tamaño familiar con todos los acompañamientos posibles (Ensalada, papas fritas especiales). Nada que destacar, nada que criticar, un plato simple para pasar el rato.

Luego llegó la salchipapacha: hot dog y chorizo con dos huevos montados y acompañado de cinco salsas de la casa. Pensé que sería una reencarnación de la extinta salchipapas de Panchita pero se quedaron bastante cortos en la variedad de salchichas. De todos modos vino con su clásicos huevos a la inglesa; dejar que la yema salga lentamente es uno de esos placeres culposos que todavía no puedo dejar de lado. En cuanto a las salsas está el ketchup de saúco, jalapeños (que no pica), aceituna, rocoto carretillero y el conocídisimo ají Tarí. Tengan en cuenta que este plato es para dos personas (O tres). Lamentablemente la moza no me advirtió del tamaño y con mucha pena debo mencionar que dejé más de la la mitad.

Mi segunda visita a Papacho's se dió como cliente incógnito por encargo de la gerente del local. Esta vez fui a cenar a una hora prudencial y con el objetivo de probar sus hamburguesas. Me dejé convencer por la reseña de la carta y ordené la Papacha, "la favorita de Papacho Boss": Blue cheese, tocino, saúcoketchup y onion ring. Fortaleza: el punto de cocción tal cual lo ordené, con la carne jugosa pero no cruda. Pequeña debilidad, como lleva blue cheese no se le puede echar más salsas porque se haría una mezcla exagerada, aunque es más un tema de gusto personal. Igual me dejó buen sabor de boca y con ganas de probar las otras hamburguesas especiales (La "French" con cebolla salteada, queso emmenthal y mayo dijon será la próxima víctima).

Como para el blogger no hay comida completa si no hay postre pedí el Chocoshock, un bizcocho de chocolate nativo con helado de vainilla y salsa inglesa. Ok, esto es serio. ¿Un bizcochuelo preparado con chocolate La Orquídea dark? ¡Y con helado de vainilla artesanal! (¡Bravo!) Considero que es uno de esos postres que no se come todos los días y rompe la tradición del aburrido brownie con helado D'onofrio. Es un bizcocho con la textura idea para remojarlo en la salsa inglesa o para comerlo con el helado. El toque del chocolate amargo tal vez no sea muy popular pero si conquistará a los verdaderos fanáticos del bitter.

Si van a Papachos les dejo algunas recomendaciones. Vayan temprano y con harta paciencia. Todavía no pasa la novedad y el local está muy concurrido. Tranquilamente podría tocarles un cliente histérico que se pelee con ustedes por la mesa (A mí me tocó una señora con cara de pocos amigos, pero es un poco largo de contar). Segundo, los platos vienen en porciones muy grandes. Sólo ordenen piqueos o postre para compartir si van en grupo de amigos o en familia. Tercero, prescindan de las papas fritas y elijan la ensalada como acompañamiento. Así no se van a llenar tan rápido y podrán disfrutar mejor de la comida. Si se demoran en traer la orden pueden dejar que su niño interior se divierta pintando con las crayolas sobre el mantel de papel bulky. Pero no por mucho tiempo.

Papacho's queda en Av. La Paz 1045, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m. Lunes a sábado de 7:30 a 11:30 p.m.
Teléfono: 253-6460. Ojo que no aceptan reserva. La atención es por orden de llegada.
Ticket promedio: S/.70.00 por persona.
Volvería: Sí. Todavía quiero investigar un poco más de la carta.
Etiquetas: [Nikkei]  [Chocolate]  [Pastas]  
Fecha Publicación: 2013-01-13T16:07:00.002-08:00
Segunda parte del post recopilatorio. ¡Como me gusta escribir estos posts! 

Tres sopresas
Trattoria dei Prati (Un rinconcito de Italia en Lima)
Hace tiempo estaba buscando un restaurante acogedor que cumpla la definición de acogedor. Las alternativas que evalué tenían el defecto de ser restaurantes muy concurridos y bulliciosos o donde hacer una reserva era poco menos que imposible. Pero en mi ayuda apareció Lula Prai con Trattoria dei Prati, un pequeño restaurante de comida italiana en Miraflores donde podrán ordenar platos que no se encuentran en otros restaurantes italianos. Atención que sus porciones son bastante generosas y tiene la garantía de ser atendidos por la misma dueña. Mejor atención, imposible.

Trattoria dei Prati queda en Calle Cantuarias 239, Miraflores. 
Telefóno:  242-3382

Kintaro (Me sigues sorprendiendo)
Hay una amiga que siempre me dice "Haz lo justo". Se trata de actuar en todo momento y lugar de acuerdo a mis principios. Salvando las distancias (y la reflexión espiritual) en Kintaro siento que hacen lo justo. Cada cierto tiempo vuelvo y me encuentro con platos bien preparados, a precios asequibles y con una atención muy correcta. Kintaro es la alternativa para disfrutar de la gastronomía nikkei sin tener que elegir entre sobrevaluados restaurantes de marca y aquellos lugares de barra-libre. Sigo manteniendo mi opinión favorable para sus platos calientes y saltados. Y en cuanto a sus makis lo reto a probar el Yume-Maki, el único maki que conozco que no lleva arroz. Antes que me olvide, no pidan sus postres. No creo que alguna vez sean su punto fuerte. Ni modo, todos tenemos defectos.

Kintaro queda en Av. La Molina 1111, La Molina.
Teléfono: 349-0116

Melate (Te la debo Gastón, te la debo)
Hace unos meses Gastón Acurio ofreció ponerme en contacto con Astrid Gutsche para que me dé lecciones intensivas sobre la historia del cacao peruano. En realidad fue más que eso, conocer a Astrid fue una de las mejores experiencias del año. No sólo me me contó acerca de sus viajes en busca de los mejores cacaos nativos. Me enseñó sus fotos, me contó sus proyectos y sobre todo me contagió de un entusiasmo tan genuino que siempre miro la foto de recuerdo para acordarme de las lecciones tan valiosas que me dejó. Bueno, también me acuerdo que al final de la entrevista me obsequió con los mejores chocolates de su tienda lo que me ha convertido forzosamente en un cliente eventual de Melate. Gastón, realmente te debo una.

Melate queda en el Centro Comercial Jockey Plaza.

Tres decepciones
Si un restaurante figura en esta lista es porque tuvieron la mala suerte de mostrarme su peor cara el día que fui a visitarlos y no hicieron nada para arreglarlo. Platos desabridos, ambiente descuidado o un servicio para llorar son motivo suficiente para considerar seriamente la idea de no volver a pisar sus locales.

1. El Grifo
Uno de los posts más polémicos y que desató la ira de los seguidores de Jana Escudero. ¿Cuesta tanto trabajo aceptar los errores? Basta mirar la foto para darse cuenta que no hay nada rescatable en ese plato. Del resto del almuerzo no se salva ni el postre. A los iracundos fans de El Grifo (que aún siguen dedicándome palabras de elogio en el post original) sólo puedo decirles que si lo hubieran conocido en sus inicios se darían cuenta de la gran diferencia que existe con la deslucida propuesta del local en el Jockey Plaza. De aquel sitio con los famosos panqueques de viernes y la atención personalizada ya no queda mucho por rescatar y por eso les dije: Adiós Grifo, todo tiempo pasado fue mejor.

2.Alma
Hasta ahora no entiendo como en un restaurante de hotel pude vivir una experiencia tan mala. Dejemos a un lado la crítica de la comida  y démosle al cocinero el beneficio de la duda (el clásico pretexto que tuvieron un mal día) Pero la presentación de los platos también estuvo para llorar ¿A quién le provocaría comer ese trozo reseco de brontosaurio? Me intriga saber dónde está el criterio del equipo de cocina para no cuestionar porque un plato está regresando casi intacto de la mesa. Mínimo hay que preguntar que pasó. Ni eso. ¿Alma de que tendrán? De cocineros, lo dudo mucho. De dar la peor atención, probablemente.

3.La Rosa Náutica
Expectativas, ¿cuántos pecados se cometen en tu nombre? Pasaron años hasta que pude visitar este restaurante y la experiencia no fue lo que pensaba. Los exteriores del local se veían descuidados (entiendo que esté sobre el mar pero ver el deterioro producido por la humedad y la presencia de las aves no es un espectáculo muy agradable)  En cuanto a los platos que probé la relación precio-calidad me pareció completamente desequilibrada. Tengo la impresión que se ha convertido en uno de esos típicos restaurantes para turistas que tienen la clientela y las ganancias aseguradas Por los precios no es un lugar que pueda volver a visitar y me quedaré con la duda de si realmente tuvieron un mal día.

Mención deshonrosa: Pescados Capitales (Chacarilla)
¿Cómo? ¿Y que pasó con la buena impresión que dejo este restaurante en mi primera visita? Sucede que animado regresé dos veces más y me llevé tremendas decepciones. Un quinuotto que parecía un budín de tres días y un chaufa preparado con puro ajinomoto y unos mariscos que parecían chicle. En ambas ocasiones la proactiva respuesta del mozo fue que ya lo había comunicado al cocinero. Ok, a eso se llama satisfacción garantizada ¿No? Por el momento pecaré de avaricia y no volveré a gastar mi dinero en este sitio. Aparte de eso, ¿cómo justifican que una jarra grande de chicha cueste S/.50? ¿Acaso traen el maíz morado de Marte?

Tres postres
Los mochis de Patricia Ynoue
Cuando me regalaron estos mochis por año nuevo me advirtieron: "Son tan bonitos que no los querrás comer" Cuando los ví entendí que no habian exagerado,  la decoración es tan exquisita que se merecería un párrafo entero. Que tal paciencia y dedicación para tomarse el tiempo de hacer cada detalle y combinar cada color. Y si les contara de los sabores: café, chocolate, dulce de leche, guanábana. Ya era un aficionado a los mochis, pues ahora considérenme un fanático. Firmado.

Los mochis de Patricia Ynoue se pueden ordenar al 224-0189.

Merengado de chirimoya de Dánica
Cömo me gusta almorzar en Dánica. Me gustan sus pastas, sus ensaladas, su decoración con los chanchitos por todas partes. Y también me gustan sus postres: su arroz con leche, su brownie Shifus con helado artesanal de café y su merengado de chirimoya. La frescura de la chirimoya, el merengue crocante y una generosa porción de salsa inglesa hacen de este un postre con mayúsculas y uno de los mejores del año 2012. Por favor, nunca lo quiten de la carta.

Dánica queda en calle Emilio Cavenecia 170, San Isidro.
Teléfono: 421-1891

Gomitas de cocona y tierrita de cacao de Nanka
Todavía me acuerdo de la última visita que hice a Nanka. Lorena Valdivia se acercó a la mesa para invitarme el postre. "No te puedes ir sin probar mis gomitas artesanales". Yo todo escéptico me dije "Gomitas, sí claro". Cuando probé las gomitas con la tierra de cacao una lagrimita quiso salir de mis ojos. Retrocedí muchos años a las mejores épocas de mi infancia cuando dejaba la tierrita del queque para el final. Se lo dije en ese momento pero lamento que ahora ella no pueda leer este post. Jason y Lorena, se les extrañará y prometo volver por Nanka muy pronto para escribir una crítica tan veraz como esperarían de mí. Por ustedes, chicos, por ustedes.

Nanka queda en Jr. Bambúes 198, La Molina.
Teléfono: 369-7297

Mención honrosa: Tiramisú de cumpleaños en La Locanda
Incluir este postre en la lista de los mejores del año es retar a mi objetividad como blogger. Un postre de cumpleaños decorado con mi nombre en alto relieve definitivamente va a tener un puesto especial en mi ranking personal. Sin embargo el tiramisú de La Locanda es suficientemente bueno en cuestión de sabor y presentación y tranquilamente podría convertirse en uno de sus favoritos. Háganme caso, pidanlo para una ocasión especial con una dedicatoria. No se arrepentirán y no olvidarán jamás. La Locanda, ¿Para qué más?

La última
El 2013 será un gran año. Luego de mi debut editorial en la revista La Barra existe la posibilidad que el blog adquiera mayor presencia en los medios. No es sencillo porque también aumenta la responsabilidad de escribir reseñas más completas, objetivas y que sirvan de guía para que ustedes, mis estimados lectores, elaboren sus propias aventuras gastronómicas. Además se viene una fecha muy importante: ¡El aniversario del blog! ¡Cinco años escribiendo! Felizmente ese día cae fin de semana y podré planificar adecuadamente las celebraciones.¿Se imaginan que restaurantes podré visitar en esas fechas? Les aseguro que será algo extraordinario. Gracias a todos ustedes porque sin lectores, seguidores y followers este blog no existiría. Les aseguro que todavía hay mucho por contar...
Etiquetas: [Chifa]  [Pescado]  [Top 5]  [Carne]  
Fecha Publicación: 2013-01-06T18:15:00.002-08:00
El 2012 resultó un año de locos. Una coyuntura laboral algo compleja, un nuevo proyecto académico que he iniciado y como siempre la constante necesidad de evaluar que restaurantes visitar. De todos modos para el blog ha sido una gran año en el que conocí gente muy valiosa, aprendí más de gastronomía y se presentaron oportunidades únicas. A manera de resumen les dejaré dos posts con lo mejor (y lo peor) del año. Para ustedes, mis estimados seguidores, la lista personal del blogger con los mejores restaurantes.

1.La Locanda
El número uno indiscutible y el restaurante que el blogger reserva para las ocasiones especiales. En un ambiente formal y acogedor el chef Augusto Salazar utiliza los mejores ingredientes peruanos para brindar una propuesta gastronómica de lujo. A eso hay que sumarle un servicio excelente (la cortesía de los mozos es perfecta) y una preocupación obsesiva por los detalles. Un ejemplo: el tema de las servilletas negras para las damas que van con vestido de noche. Déjense llevar por las recomendaciones del maitre Alfonso Candiotti y les garantizo que pasarán una experiencia inolvidable.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Teléfono: 421-4400

2.Titi
Existe un antes y un después de comer en el Titi. Lo digo por experiencia propia y por los comentarios de las personas a las que se lo recomendé. Podría ir más allá y afirmar que el Titi marca un punto de inflexión en el blog porque muchos de sus platos se han convertido en la referencia para evaluar no sólo a los chifas sino también a restaurantes de mariscos o carnes. Las costillas de cerdo en salsa Thai, la chita al vapor con ensalada de cebollita china y kión, los langostinos al ajillo y el pato a la miel son opciones que no pueden dejar de probar. Créanme, cuando uno lleva 55 años en el mercado el resto es silencio.

Titi queda en Av. Javier Prado Este 1212, San Isidro.
Teléfono 224-8189

3.La Bistecca
Ir a un buffet no significa atiborrarse de comida hasta decir basta. Confieso que alguna vez equivocadamente pensé de esa manera. Es suficiente con servirse un poco de cada estación y disfrutar de los mejores platos en porciones pequeñas. Pero cuando uno va a La Bistecca y se encuentra con estaciones de una variedad y calidad insuperables es difícil mantener la cordura. Peor aún, la cereza del pastel es la extraordinaria fuente de chocolate de cobertura La Ibérica con frutas frescas y postres para servirse a discreción. Recomendación: Vayan sin desayunar. La Bistecca, como bien dice su lema es una experiencia gastronómica sin límites.

La Bistecca de Chacarilla queda en Av. Primavera 543, San Borja.
Teléfono 372-2250.


4.Dánica
Como me gusta Dánica. Es un restaurante que con su fusión "ítalo-peruviana" va más allá de los fettucinis a la bolognesa y la lasaña de alcachofa. En su carta pueden encontrar unos extraordinarios ravioles de camote en salsa de asado y una lasaña de prosciutto de receta tradicional. Si a eso le sumamos una correcta carta de postres (el merengado de chirimoya los hará llorar) y el uso de helados artesanales, entenderán porque lo considero el mejor restaurante italiano de Lima. El ambiente lúdico (con la decoración de los cerditos) y el buen servicio son cualidades que también debo destacar.

Dánica queda en Av. Emilio Cavenecia 170, San Isidro.
Teléfono 421-1891

5.Sushicage
La perfección suiza tiene una nueva cara. De la mano de Norio Takeda (el creador del roll acebichado) llega una nueva experiencia con lo mejor de la gastronomía nikkei. Pónganse en las manos del itamae y dejen que él vaya presentando los platos a su gusto. Olvídense de esos rolls estrafalarios a los que nos han malacostumbrado algunos restaurantes de barra libre. Aquí sólo hay ingredientes de la mejor calidad en un ambiente formal y como siempre con una atención óptima.

Sushicage queda en Vía Central 150, San Isidro.
Teléfono: 421-4400

6.El Charrúa
Dicen que comer carne puede resultar prohibitivo por los altos precios. Pues yo les digo que en cuestiones de carne a la parrilla lo barato sale caro (Y peor aún con esos restaurantes donde le dan prioridad a la cantidad antes que a la calidad) El Charrúa es un restaurante donde se puede disfrutar de un buen corte de carne importada con todas las garantías del caso. Es cierto que por los precios no se puede visitar a menudo pero el ambiente formal y una atención correcta (los mozos saben hacer buenas recomendaciones) los dejará con un buen sabor de boca. También tienen una carta de postres muy respetable (con el clásico vigilante argentino, dulce de membrillo con queso). 

El Charrúa queda en Av. Javier Prado Este 5898, La Molina.
Teléfono: 434-5503

7.La Fondue
La nostalgia hace que regrese una y otra vez a La Fondue porque me recuerda cuando estuve en Gruyeres, Suiza y comí este plato en un chalet tradicional. Pero también soy blogger gastronómico y como tal es mi obligación mantener mi objetividad. Si bien me sorprendieron gratamente durante el festival de fondues (La fondue Italia y la de Nutella se llevan las palmas) este restaurante baja posiciones en mi ranking porque hay detalles que deben mejorar en temas de servicio y ambiente. Ni modo, tengo mi corazoncito pero considero que en un hotel cinco estrellas tengo que elevar mi nivel de exigencia.

La Fondue queda en Vía Central 150, San Isidro.
Teléfono: 421-4400

8.La Preferida
La Preferida es un restaurante simple. Pescados y mariscos, sándwiches, piqueítos y clásicos de la comida criolla. Algunos dirán ¿Sólo eso? Si sólo eso, pero ya muchos restaurantes quisieran mantener la calidad que he encontrado en todas mis visitas. El lomo saltado, la causa rellena, el chaufa de mariscos, platos tan sencillos pero bien preparados y a precios razonables. Además su cebiche carretillero (cebiche con chicharrón de calamar) está en mi lista de platos favoritos. La actitud del administrador ante un error que cometieron me demostró que realmente se preocupa por la completa satisfacción de sus clientes.

La Preferida queda en Av. La Encalada 908, Surco.
Teléfono: 358-9049

9.Los Bachiche
La nueva propuesta de Gastón ocupa el noveno sitio por la sencilla razón que es un restaurante nuevo y todavía le queda mucho por hacer para convencerme. La carta contiene los platos clásicos (pastas, risottos y pizzas) así otras creaciones con nombres muy divertidos. La fusión que hacen de ingredientes peruanos con la comida italiana funciona adecuadamente y los platos vienen en porciones muy generosas. Esos sorrentinos de pato de la foto son el mejor ejemplo. Sin embargo se les están escapando algunos detalles que uno no espera ver en un restaurante de su categoría. Es sólo cuestión de seguimiento porque no los voy a perder de vista en el 2013. 

Los Bachiche queda en Av. La Paz 1025, Miraflores.
Teléfono 221-9283

10.L' Eau Vive
Todos tenemos que trabajar para vivir. Esa es parte de nuestra realidad. Pero en algún momento tenemos que hacer algo para mejorar el mundo en el que vivimos. Y en pleno centro de Lima está un restaurante donde lo hacen todos los días. L'Eau Vive con su propuesta de exquisita gastronomía francesa es un restaurante donde todo lo recaudado sirve para ayudar a personas de escasos recursos. Vayan a disfrutar de sus mejores platos y saldrán con la felicidad de haber contribuido a una gran obra y de haber recibido las bendiciones de la hermana Marie Josephe. No se arrepentirán.

L'Eau Vive queda en Jirón Ucayali 370, Lima.

Mención honrosa: Aïoli
Tener un restaurante en la zona financiera de San Isidro no debe ser tarea sencilla. Imagínense lo que significa aguantar la horda de ejecutivos hambrientos que invaden el local a la una en punto, tener una carta variada que satisfaga todos los gustos y estar atentos a los pedidos especiales de clientes "especiales". Peor aún, saber que hay un blogger cargoso que ronda la zona y publicará las fotos del plato del día esté bien o mal preparado. Andrés y Jimena de Aïoli me soportan estoicamente hace un par de años pero considero que hacen un buen trabajo y se merecen esta mención en mi lista de favoritos. ¡Gracias chicos!

Aïoli queda en Arias Schreiber 253, San Isidro.
Teléfono 222-5114
Etiquetas: [Panadería]  
Fecha Publicación: 2012-12-23T08:58:00.001-08:00
¡El último post del año! Increíble como se fue tan rápido este año del dragón. Para el blogger ha sido realmente un año de locos pero de eso hablaré más adelante. Mientras tanto les dejo el post que despedirá este 2012.

El Pan de la Chola es un local como pocos. Aquí se prepara pan artesanal sin aditivos ni mejoradores. Muy diferente a lo que estamos mal acostumbrados a comprar en panaderías o  supermercados. La receta es, según su creador Jhonatan Day, "una mezcla simple de harina, sal y agua que busca resaltar los sabores propios de las fermentaciones naturales de granos de trigo, centeno, entre otros" Por estas características tan especiales es probable que la primera vez sea difícil de consumir. El pan de la Chola es ácido, tiene una corteza muy dura y su textura es algo ligosa. Es un gusto que debe adquirirse con el tiempo.

En el Pan de la Chola no hay carta. Cada producto y su precio está señalado en una pizarra. Yo quise empezar con un capuccino preparado con café orgánico pero fallé en gran estilo. No soy un experto en cafés y quizá eso es lo que me impidió terminarlo porque estaba muy cargado, con un sabor demasiado amargo. Para acompañarlo ordené una porción de tostadas de pan de semillas, servidos con mantequilla artesanal y queso fresco. Imagínense si el pan de por sí es duro como quedará tostado. Me pareció de muy mal gusto que el pocillo donde venía el queso estaba quiñado por varias partes. Las tablitas de madera en las cuales sirven los sándwiches tampoco me dan mucha confianza. ¿Cada cuánto tiempo las cambiaran?

Después pedí un sándwich de mortadella que me recordó a los mejores desayunos de hotel que he probado. El pan utilizado era la focaccia con sal de Maras y romero, untado con queso crema y con una porción generosa de mortadella italiana. Desde la primera vez que la compré la focaccia me dejó una excelente impresión y considero que es el pan más rico que se puede encontrar en este local. Por su tamaño el sándwich alcanza de sobra para dos personas. Creánme, lo digo en serio.

Es relevante mencionar que esta panadería funciona bajo el concepto de autoservicio. Tienen que pagar su pedido en barra e ir a recogerlo. Es lo que me dieron a entender porque cuando trajeron mi taza de café, un poco más y me la tiran en la mesa. Además cuando pedí un vaso de agua para pasar el mal sabor de boca del café, una de las chicas del counter me señaló una mesita donde había una jarra y vasos para que yo mismo lo hiciera. Entiendo que no es un San Antonio pero estando el local con sólo dos mesas ocupadas creo que no le costaba nada de trabajo servírmelo. Considero que el jarrito para dejar propinas en el mostrador es parte de la decoración porque con ese servicio no les hubiera dejado ni S/.0.10. Al final siempre queda la opción de comprar los panes para llevar y consumirlos tranquilamente en el malecón mirando el mar.

El Pan de la Chola queda en La Mar 918, Miraflores.
Horario: Martes a sábado de 8:00 am. a 8:00 p.m. Domingos de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.
Ticket promedio: S/.25.00
Volvería: De vez en cuando pero sólo haría compras para llevar.

Post Data: Adiós 2012
Se va el año y en estas épocas cuando estamos viviendo a un ritmo desenfrenado creo que es bueno hacer un alto y pensar en lo que hemos hecho durante el año. Olvidémonos por un momento de la carga laboral, del tráfico infernal y de la preocupación por las compras navideñas de última hora. Y eso sin mencionar la infame publicidad que abunda en los medios ¿Han visto esa infame campaña de la "nueva navidad" de una tienda por departamentos? La novedad será para el marketero que sólo busca incrementar las cifras de ventas.

Pero busquemos el sentido positivo y pensemos como sería una nueva Navidad. En lugar de comprar regalos hacerlos nosotros mismos para nuestros seres queridos. En lugar de preparar una cena fastuosa cocinar algo sencillo y utilizar el dinero para hacer donativos a quienes los necesitan. No es necesario organizar una chocolatada para doscientos niños. A nuestro alrededor siempre habrá alguien que necesite de nosotros. Una palabra, una llamada, un gesto vale más que un regalo comprado en la tienda más lujosa.

Por un momento sentémonos y pensemos ¿Qué hemos hecho de bueno en este año? Así como los niños dicen: "Si me he portado mal Papa Noel no me traerá regalos" tratemos de enumerar nuestras buenas acciones y ver si estamos listo para recibir la Navidad con un espíritu renovado alejado de las distracciones mundanas. Como siempre digo, en este blog nunca se hablará de religión, deportes o política pero una vez al año me tomo la licencia de contribuir con algunas palabras que sirvan de reflexión. Total, no sólo de pan vive el hombre. 

¡Les deseo una Feliz Navidad y un Año Nuevo 2013 lleno de éxitos!
Etiquetas: [Buffet]  
Fecha Publicación: 2012-12-11T20:25:00.001-08:00
Hace tiempo que decidí prescindir de las etiquetas. Antes de hablar de "el mejor sitio" prefiero darles a ustedes varias opciones para que elijan su favorito. ¿Se animan?

J.W.Marriot: En la variedad está el gusto.
Difícil que alguien logre superar las  siete estaciones que ofrecen el desayuno buffet de La Vista: Frutas, fiambres y quesos,  panes dulces y salados, platos calientes, waffles y tostadas francesas, cereales y una estación donde les prepararán al momento, por ejemplo, unos huevos benedictinos. ¿Se puede pedir algo más? Sí, el mejor café Britt de exportación para acompañar. Extraño las mermeladas importadas que antes ponían en la mesa pero el ambiente elegante y el excelente servicio compensan esos detalles.
Punto fuerte: La variedad de estaciones que ofrece no tiene competencia en todo Lima.

J.W. Marriot Hotel queda en Malecón de la Reserva 615, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 6:30 a.m. a 11:00 a.m.
Ticket promedio:S/.70.00
Teléfono 217-7000

Swissôtel: El cliente es primero.
Le Cafe ofrece un un desayuno buffet cuya variedad es más limitada que la del J.W. Marriot. Sin embargo el servicio puede convertirse en el factor decisivo para elegir al número uno. En este restaurante los mozos están muy pendientes de recoger los servicios usados así como de atender cualquier pedido especial. De las estaciones recomendaría los platos calientes internacionales así como su gran variedad de panecillos dulces y salados. Acompañado de una taza de chocolate caliente no hay mejor manera de iniciar el día. Palabra de blogger.
Punto fuerte: La estación de panes dulces.

Swissôtel queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 6:00 a.m a 10 a.m.
Ticket promedio: S/.60.00 por persona.
Teléfono 421-4400
 
Westin Lima Hotel: El ambiente ideal
En la competencia por saber quien ofrece el mejor desayuno buffet el ganador siempre será el blogger. Market 770 ofrece un ambiente moderno y elegante con cinco estaciones muy variada: Frutas, quesos y fiambres, platillos calientes, cereales, panes dulces y salados. Lo mejor de todo, tienen a disposición platillos especiales Super Foods Rx, una dieta que asegura un desayuno saludable y nutritivo. ¿Algo más? Excelente servicio a la mesa y unos deliciosos waffles y omelettes preparados al momento. Difícil pedirle algo más a la vida. (Bueno sí lo hay, también tienen el café Britt de exportación)
Punto fuerte: El ambiente moderno y acogedor.

Market 770 queda en Las Begonias 450, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 6.30 a.m. a 11: 00 a.m.

Ticket promedio: S/.65.00 por persona.
Teléfono: 201-5000 anexo 656


Miraflores Park Hotel: Arriba y más arriba
Ya lo he dicho antes, en la competencia por encontrar el mejor lugar para comer el blogger siempre será el ganador. Y si bien ya había descrito tres estupendos lugares para desayunar se me ocurrió visitar uno más. The Observatory, ubicado en el piso 11 del Miraflores Park Hotel, regresa literalmente por todo lo alto. Con una nueva disposición de estaciones pero manteniendo la variedad y la calidad considero que es un competidor de cuidado. ¿Que ofrece The Observatory? Frutas, cereales, panecillos dulces, fiambres y quesos y una impecable estación de omelettes todo acompañado del mejor servicio que se puede encontrar en un hotel. Impecable.

Punto fuerte: Un desayuno con la mejor vista de todo Miraflores.

Miraflores Park Hotel queda en Av. Malecón de la Reserva 1035, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 6:30 a.m. a 10:30 a.m
Ticket promedio: S/.65.00 por persona
Teléfono 610-4000.
Etiquetas: [Lista negra]  [Buffet]  
Fecha Publicación: 2012-12-06T19:24:00.003-08:00
¿Tan rápido llegamos a Diciembre? Ahora que terminó la primera parte del proyecto académico en que estoy involucrado puedo darme tiempo para escribir más seguido y terminar de una buena vez la trilogía de los desayunos y la del Swissôtel.

Famoso por motivos que no vale la pena recordar, el hotel Golf los Incas es uno de esos sitios que despertaba mi curiosidad pero que siempre dejaba "para una siguiente ocasión". Aunque después de leer esta reseña se darán cuenta que no se perdió mucho con la espera. ¿Quién diantres me lo habrá recomendado? Este limitado desayuno buffet consta de tres estaciones: jugos y cereales, sándwiches fríos y bocadillos calientes.

Comencé por la estación de jugos donde encontré los clásicos de papaya, piña, fresa y naranja. Suficiente para crear un jugo surtido a mi gusto. Punto a favor de ellos, ponen cucharitas dentro de las jarras para remover el jugo cuando se asienta la pulpa. Aunque no lo crean este es un detalle que muchos hoteles dejan pasar. En cuanto a las frutas frescas no había mucho para escoger así que, resignado, me serví un poco de cereal con yogur. Como para imaginar que estoy tomando un desayuno ligero.

En la estación de sándwiches fríos tenían lo justo: jamón inglés, del país, de pavita y algunos quesos.  También habían sendas canastillas de panecillos dulces para acompañar el café y salados para prepararse un sándwiches al gusto. Por la poca variedad y la disposición la estación me recordó más a esos coffee break que sirven de cortesía en las reuniones corporativas o en cursos de capacitación. No esperaba ver prosciutto italiano pero tengo la impresión de que podían ofrecer algo más.

Para terminar probé algunas opciones calientes. Las pizzitas y el chicharrón de pollo se me antojaron muy pesados para desayunar, igual con las brochetas de lomo (Por el recalentado el lomo se recocina) y las boliyucas. Felizmente había una estación de huevos preparados al momento donde me saqué el clavo con mi clásico omelette de champiñones. Suficiente para completar la reseña pero no para convencerme de volver. No es que sea malo sino que la variedad es demasiado simple como para justificar el precio. Creo que las cinco estrellas crean demasiadas expectativas y después de esto me queda claro porque en mi ranking personal las cadenas internacionales seguirán ocupando los lugares de vanguardia. Sí, señor.

Hotel Golf Los Incas queda en Av. Cerros de Camacho 500, Surco.
Horario: Lunes a domingo de 06:30 am a 11:00 am.
Ticket promedio: S/.49.00 por persona
Teléfono: 709-0000
Volvería: No, sólo fui para sacarme la duda.
Etiquetas: [Pastas]  
Fecha Publicación: 2012-12-03T19:57:00.001-08:00
¡La aventura del risotto! Este tradicional plato italiano llegó para quedarse pues desde la primera vez que lo comí ya lo he pedido en infinidad de variantes: clásicas, fusiones y otras poco afortunadas (desconfíen de las franquicias). Pero en este post sólo pueden estar aquellos que me dejaron una experiencia memorable.

Aïoli: El primer risotto
Aïoli tiene la exclusiva de ser el primer restaurante donde me animé a comer risotto. Su milanesa de pechuga con risotto al pesto es uno de esos platos ideales para almorzar ligero y regresar a la oficina sin esa desagradable sensación de modorra. Es el clásico arroz arbóreo mezclado con un pesto de albahaca, parmesano y pecanas, suficiente para convertirme en un aficionado a este plato. Me gustó el toque de albahaca suficiente para dar sabor y no caer pesado. La milanesa hecha de filete de pechuga es el complemento ideal porque satisface pero no llena. Prometo volver por el risotto de hongos silvestres (aunque ya no esté en la carta pero lo prometido es deuda)

Aïoli queda en calle Germán Arias Schreiber 253, San Isidro.
Horario: Lunes a viernes de 12:30 a 3:30 p.m
Ticket promedio: S/.30 por persona.
Teléfono 222-5114.

Los Bachiche: Risotto a la peruana
Como era de esperar en Los Bachiche no se andan con tutías. Sus platos vienen servidos en porciones contundentes (sólo recuerden el stufato de tira "para toda la familia") que uno sólo puede ver con resignación. Su risotto con sabores de ají amarillo coronado por una porción de lomo saltado tampoco se queda atrás. Mezclar los jugos de la carne con el risotto puede ser una experiencia fuera de este mundo, sobre todo cuando la carne está cocida en en punto exacto y no han abusado de los condimentos. Los tomatitos cherry y los champiñones son el toque travieso que le da otra dimensión al plato. Recomendable pero, ¡no se olviden de hacer reserva!

Los Bachiche queda en Av. La Paz 1025, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 p.m. a 3:30 p.m.
Teléfono 221-9283
Ticket promedio: S/.75.00 por persona.

La Locanda: Oda al risotto
No iba a dejar pasar la oportunidad de probar este plato en mi restaurante favorito. El confit de pato en risotto de queso cambozola y pimiento morrón aliñado con salsa de naranjita china es una muestra más de la maestría de Augusto Salazar, el chef de La Locanda. El queso cambozola, parecido al queso azul, puede tener un gusto algo fuerte pero se complementa muy bien con el almíbar de naranjita china. Tenía reparos porque conozco su sabor empalagoso pero han sabido como mantener el equilibrio. El risotto tenía el punto cremoso perfecto, y diría que casi le quita protagonismo al confit de pato. Este un risotto de lujo como sólo puede encontrarse en La Locanda.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.120 por persona.
Teléfono: 421-4400
Etiquetas: [Chifa]  [Top 5]  [Café]  
Fecha Publicación: 2012-11-23T06:14:00.000-08:00
No me pidan que les cuente las razones pero noviembre viene consagrándose como uno de los meses más complicados del año. Creo que nunca esperé con tantas ganas que llegue el 20 para olvidarme de todo aunque sea por un día y celebrar tranquilo mi cumpleaños...

7.30: El café de mamá en San Antonio
Hay una tradición familiar que he creado sin darme cuenta. El día de mi cumpleaños siempre lo inicio llevando a desayunar a mi madre. Creo que no hay mejor manera de agradecerle por aquel lejano día cuando me trajo al mundo, por educarme y por hacer de mí la persona que soy (aunque lo cargoso no me lo enseñó, así nací). Y nada mejor que hacerlo en San Antonio.

Todo un clásico de este blog es díficil que salga del libreto en este local. El desayuno empieza con el clásico capuccino sin crema, un café que no es para ejecutivos apurados que se conforman con un vaso de plástico con su nombre, sino para que aquellos que tienen todo el tiempo del mundo para disfrutar lo bueno de la vida. En cuanto a los sándwiches esta vez elegí uno que siempre había mirado de lejos: la flauta española. Preparada con jamón serrano, queso manchego y aceite de oliva, parecerá una combinación sencilla de ingredientes pero el secreto está en la calidad de los insumos. Increíble que luego de tantos años todavía logren impresionarme pero este sándwich entra inmediatamente a mi top 5 de favoritos.

San Antonio queda en Av. Primavera 373, Surco.
Ticket promedio: S/.25.00 por persona.
Teléfono 372-7677
¿Volvería?: De hecho. San Antonio es un clásico imperdible.

12.30: Perfección al mediodía en La Locanda
¿Dónde puede celebrar un blogger su cumpleaños? Tiene que ser un restaurante con un ambiente tranquilo, con un servicio excelente y con una propuesta de alta calidad. La Locanda es el restaurante ideal para celebrar ocasiones especiales.

El almuerzo empezó con unos espectaculares crepes de berenjena, rellenos de queso fontina y espinaca bañados en una salsa napolitana y acompañados de foie gras con piña. (¡Pero si el blogger no come berenjena! ¡Pero es que estamos en La Locanda!). La combinación de sabores y de texturas, la presentación exquisita, el aroma de esa salsa napolitana (me recordó a la salsita de tomate rústico que ponían antes con el pan) la hacen una de las mejores entradas que voy probando en lo que va del año. Y que decir del foie gras servido con piña. Esto lo dejo como un reto para ustedes. Algo que no se prueba todos los días sólo merece comerse en un restaurante tan especial.

Para el segundo plato pedí el cochinillo de tres semanas horneado, bañado con una salsa de miel y shiitake acompañado de risotto de cebolla blanca. Este plato ya lo reseñé antes en el blog y sólo puedo encontrar palabras de elogio porque su exquisita preparación resume la maestría del chef. Hasta ese momento el almuerzo era más que satisfactorio pero tuvieron un gesto que me demostró la pasión que sienten por sus clientes. Teniendo en cuenta que tenían el salón lleno, el maitre se tomó el tiempo para conversar conmigo y obsequiarme con un tiramisú de cumpleaños personalizado. ¿Qué más se puede pedir? Desde acá mi agradecimiento a todo el equipo de La Locanda por haber hecho de este almuerzo de cumpleaños una ocasión inolvidable.

La Locanda queda en Vía Central 150, San Isidro.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.
Ticket promedio: S/.120 por persona.
Teléfono: 421-4400
¿Volvería?: Por supuesto. La Locanda es el restaurante favorito del blogger.


7.30: Cena imperial en el Titi
En lo que se refiere a chifas desde que pisé el Titi mi vida no ha vuelto a ser la misma. La calidad de su propuesta es tan exquisita que cuando voy a otro chifa me decepciono viendo las cartas con banquetes "familiares" o como los platos llegan al momento (¿Alguién dijo recalentado?) Queda muy poco de aquel blogger ingenuo que pensaba que todo era cha-siu y tallarín saltado porque en el Titi realmente he aprendido de gastronomía china. Sin embargo cuando me invitaron para una cena de cumpleaños no pensé que todavía quedaba mucho por ver. 

Para comenzar me sirvieron unos siu-mai de carne con berros (imagínense una albóndiga pero diez veces mejor) y un cangrejo relleno con langostinos acompañado de una salsita de limón con canela china, platos muy sabrosos que auguraban una noche muy larga. Pero las palmas se las llevan las costillas de cerdo a la barbacoa, un plato que apenas apareció en la mesa llamó la atención de todos porque tenía un aroma increíble. Olvídense de esas falsas costillas de franquicia que son carne sancochada embadurnada de salsa dulce. Acá la carne tenía todo el sabor del marinado y el punto de cocción era para ponerse a llorar de lo bueno que estaba. Placer culposo, olvídense de los convencionalismos y cójanlas con la mano para disfrutar hasta la última brizna. Total, para eso existen las toallitas húmedas.

Con tal introducción no podía imaginar que me esperaría para los platos de fondo. Pato relleno, hongos cuatro estaciones, enrrollado fenix de pollo, camarones al tau-sí. Cada plato era una sorpresa trás otra. La presentación, el sabor, la calidad de estos platos inéditos sólo merecían palabras de admiración de todos. Sería mezquino escoger un favorito pero también hay que reconocer cuando se prueba algo extraordinario. La chita al vapor con ensalada de kión y cebollita china es uno de los mejores platos del año. Olvídense de esos pescados capturados en forma industrial. Esta chita pescada al cordel tenía todo: presentación, un sabor que no estaba "camuflado" de condimentos, textura suave, punto de cocción adecuado. Hasta el acompañamiento pues si ustedes pensaban que el kión era picante pues los reto a que lo prueben. Al mejor estilo chino la cena terminó con un plato de fideos como augurio de larga vida para el blogger. 

Realmente ya no me quedan palabras pero desde este pequeño blog sólo puedo hacerle llegar mi sincero agradecimiento a Patricia Chan, la administradora del Titi, por el gesto tan amable que tuvo conmigo y mi familia. Fue un día para celebrar y para no olvidar.

Titi queda en Av. Javier Prado Este 1212, San Isidro.
Horario: Martes a domingo de 1:00 a 3:30 p.m y de 7 :00 a 11:00 p.m.

Ticket promedio: S/.60.00 por persona.
Teléfono 224-8189
¿Volvería?: Por supuesto, Titi es el mejor restaurante de comida china que conozco.
Etiquetas: [Pastas]  [Carne]  
Fecha Publicación: 2012-11-15T05:07:00.001-08:00
Ser blogger gastronómico no es sólo una afición, también es un trabajo. Y con la fama que tiene el blogger de no perdonar una, a veces me contactan (y contratan) para que vaya de cliente incógnito.

Hace un par de meses cuando caminaba por Miraflores para olvidar la pésima experiencia que tuve en un restaurante de hotel vi un pequeño letrero que llamó mi atención: "Trattoria dei Prati, cucina italiana". ¡Canastos! Un restaurante de comida italiana que no conocía. ¿Podría competir contra mis favoritos? Pasaron los meses y no encontré la oportunidad para hacerles la visita de rigor. Ya estaba dejándolo para mi lista del 2013 pero coincidentemente la chef Lula Prei me contactó a mi correo electrónico para que actúe de "mistery shopper" en su restaurante.

El blogger siempre se complica la existencia cuando se trata de ordenar entradas así que buscando salir de mis parámetros (es muy raro que consuma mariscos de noche) pedí los calamares de Arum.  A la mesa llegaron unos calamares a la parrilla cocidos en el punto adecuado (ni un minuto más, ni un minuto menos) y con un delicioso gusto ahumadito. El acompañamiento vino en forma de un tartare hecho con papitas mignon, portobellos, pepperoni y perejil de sazón ligerísima. Los sabores estaban muy bien complementados, lo suficiente para no quitarle protagonismo al calamar. Como introducción muy buena.

Luego pedí un clásico de siempre, lasaña a la bolognesa con prosciutto crudo. La salsa bolognesa tenía esa textura y ese sabor que sólo se consigue trás una larga cocción de horas. Pequeño detalle, esta lasaña no estaba preparada con salsa blanca sino con crema de leche lo que la hace menos "pesada" al paladar. Alguna vez me ha sucedido que por el exceso de salsa blanca la lasaña adquiere una textura como de engrudo. Felizmentre no fue el caso y hubiera estado perfecta si no fuera porque el cocinero se le pasó un poco la mano con la sal. Recomendable.

En segundo lugar vinieron los medallones de lomo con portobellos y ravioles de la casa. De por sí ya tenían ganado mi voto favorable por la presencia generosa de portobellos, los hongos favoritos del blogger. El término de la carne adecuado, punto a favor porque con los medallones siempre se corre el riesgo de que los recocinen. Los ravioles de ricotta hicieron acto de presencia pero no destacaron, el relleno no me dio la impresión de estar muy fresco. Placer culposo, dejar que los jugos de la carne se mezclen con la crema. Los volvería a pedir pero con fettucinis a la crema.

En cuanto a los postres no me sentí muy convencido. Teniendo en cuenta que los platos de fondo vienen en porciones bastante generosas tal vez no mucha gente llegue a esta parte de la carta.  De todos modos tenía que evaluarlos y ante la actitud tan pasiva del mozo me decidí por lo más rápido. Los crepes de Nutella se llevan las palmas pero no muchas porque no es un postre muy difícil de preparar. Felizmente fueron muy generosos con la cantidad de Nutella. En cuanto a la panacotta de vainilla fue mi primera experiencia con este postre así que me falta un punto de comparación para dar una evaluación justa. Sólo diré me hubiera gustado ver más ganache o salsa de fresas para combinarla con el sabor neutro de la panacotta.

La visita a Trattoria dei Prati me dejó con buen sabor de boca. Es un local pequeño y acogedor con una decoración llena de motivos italianos y con la ya clásica presencia de las pizarritas escritas con tizas de colores. Me gustó la música italiana de fondo pues crea un ambiente muy romántico ideal para parejas que deseen compartir una cena íntima. El servicio fue solo aceptable, al mozo le faltó más ganas de ofrecer la carta y hacer recomendaciones sobre las especialidades de la casa. En cuanto a la relación precio-calidad está completamente justificada sobre todo porque tienen opciones que no he visto en otros restaurantes del mismo género. Puntos para mejorar siempre habrán pero en este caso nada que perturbe la buena experiencia gastronómica. Recomendable, sobre todo para la cena.

Trattoria dei Prati queda en Cantuarias 239, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12 a 4 p.m y de 7 a 12 p.m.
Teléfono: 242-3382
Ticket promedio: S/.45.00 por persona
Volvería: Sí, me ha dejado con ganas de seguir explorando el resto de la carta.
Etiquetas: [Chocolate]  [Top 5]  
Fecha Publicación: 2012-11-08T18:03:00.001-08:00
Si a principios de años me hubieran dicho que Astrid Gutsche me invitaría a conocer su tienda de chocolates hubiera pensado que me estaban jugando un bromazo. Pero a veces La Providencia se muestra generosa con el blogger y con la intercesión de Gastón Acurio tuve la oportunidad de conocer a la personalidad más dulce de la gastronomía nacional.

Ubicado dentro de uno de los centros comerciales más bulliciosos de Lima, en un local pequeño pero alegre y colorido se encuentra Melate, el nuevo proyecto de Astrid Gutsche que busca poner al alcance de todos nosotros una variedad de chocolates elaborados con cacao nativo peruano.  No lo vean sólo como una tienda, es una cadena que comienza en el productor de cacao, continua en el proceso de la materia prima y termina en una marca que nos devuelve el orgullo de consumir un producto hecho en nuestro país. Sólo pregúntense ¿Cuándo ha sido la última vez que comieron un chocolate elaborado con cacao de Cajamarca? ¿De Piura? ¿De San Martín? Y si vamos más allá ¿Cuántos de nosotros conocemos una sola de todas las variedades nativas de cacao que existen en el Perú?

La aventura comienza con los besos de moza, un dulce que el blogger devoraba en su infancia pero que dejó de lado cuando fue víctima de la industrialización y la racionalización de costos. ¿Sabían que su origen no es peruano? Lamento decepcionarlos pero el Negerkuss existe en Alemania desde el año 1920. En Melate pueden encontrar cuatro variedades: vainilla, marmoleado, maracuyá y chicha morada. Me quedo con el marmoleado porque es una vuelta de tuerca al beso de moza clásico, una galletita crocante y un relleno esponjoso a más no poder. El de chocolate blanco y chicha es una combinación que nunca hubiera soñado ver en una tienda de chocolate, sin embargo resultó muy agradable y nada empalagosa.

Luego están los bombones donde ya tengo varios favoritos. Personalmente me quedaría con el de miel de picarón y sal de Maras por todo lo que representa (Ya quisiera Lindt tener algo así, bueno sí lo tiene: los petits desserts) En segundo lugar escogería el de praliné de avellanas y naranja confitada. La combinación naranja con chocolate siempre será un acierto absoluto. Me sorprendieron gratamente con el de leche e infusión de muña. Para que se hagan una idea tiene un gusto muy tenue a menta. Y si se consideran de espíritu alegre también hay unos shots de pisco. Me encantó el detalle de los bombones en forma de corazón. Ya ustedes sabrán a quién regalarlos y qué mensaje poner.

Para los fánaticos del chocolate amargo están las estrellas de la tienda: los cuadrados de chocolates con porcentajes de cacao, algo que sólo había visto antes en tiendas especializadas durante mis viajes por el extranjero. Está el 60% blend de variedades de cacao forastero de San Martín, 65% cacao blanco de Piura y el 68% cacao nacional de Cajamarca de Don Fortunato. Son chocolates de lujo presentados en forma de dos finísimas tabletas, presentación ideal para partir un cuadradito y dejar que se disuelva lentamente en la lengua, descubriendo sabores a almendras, cítricos o frutos rojos. El 68% de Cajamarca es uno de los mejores chocolates que he probado nunca. Ahora entiendo por qué hubo tanta expectativa cuando se descubrió esta variedad de cacao. Pueden leer un poco más en este link

Melate es una aventura por un paraíso de chocolate que no tiene fin. Me hace acordar cuando voy a La Bistecca y no puedo pasar de la mitad de sus estaciones hasta darme por vencido. Pero aquí el reto está en regresar y dejarse sorprender con las nuevas variedades. Considero que todavía hay mucho por contar acerca de sus chocotejas, sus pastillas de chocolate y sus brownies pero esa es una tarea que les encomiendo a ustedes, estimados seguidores. Olvídense del verano, dénse una vuelta por Melate y sean felices comiendo chocolates hasta decir basta. Al menos ahora que estoy involucrado en un nuevo proyecto académico puedo pasar seguido por la tienda y darme un gusto.

Este post no puede terminar sin hacer mención a la hora de conversación que tuve con Astrid Gutsche. Me dejó conmovido con sus historias de viajes por el Perú (Las fotos que se tomó en los cultivos son para llorar de orgullo al ver lo que tenemos), emocionado por sus proyectos con el cacao nativo (Si este el comienzo ¿qué vendrá luego?) y contagiado de su entusiasmo genuino (Compartir un turrón de Doña Pepa nunca fue más divertido). Ahora entiendo unas palabras de Gastón que leí en una revista: " Ella es el ají. Es la esencia. Alguien que te ayuda a ser una mejor persona" Te creo Gastón, te creo.

Comentarios de Astrid Gutsche
Querido Renzo
 (...) Debemos hacer que nuestro cacao se reconozca como un cacao fino de aroma, un cacao que no existe en otras partes, cosa que no debería ser tan difícil de hacer ya que solo refleja la realidad. Gracias a ti por compartir un momento conmigo y si hay algo que puedo hacer para ti, no dejes de pasarme la voz.
Por favor disfruta cada pedazo de esta tableta de origen hecha con un cacao nacional puro al 100% con aromas a madera húmeda y guindones. Es algo muy especial y ademas nativo de nuestro Perú!

Melate queda en el Centro Comercial Jockey Plaza.
Etiquetas: [Buffet]  
Fecha Publicación: 2012-11-01T18:39:00.001-07:00
Cuando yo era niño y me levantaba amodorrado para ir al colegio mi madre siempre me saludaba con la misma frase: "Hijo, a quién madruga Dios le ayuda" Ahora cuando me levanto temprano para ir a trabajar y no luchar contra el tráfico es imposible no acordarme de la frase de marras. Gracias mamá, te debo una.

Los que leen este blog desde sus inicios sabrá de mi afición por los desayunos buffet de los hoteles cinco estrellas. Quizá alguien pensará en que allí puedo comer en exceso pero no, se trata de tener a disposición el mejor café recien pasado, la fruta más fresca lista para consumir y un omelette a mi gusto preparado al momento (para el blogger con hartos champiñones) Con varios hoteles ya visitados en mi lista sólo faltaba el más clásico de todos: El Sheraton Lima Hotel. Hecha la reserva mi deber era levantarme temprano (¿También los domingos?) para ver todo lo bueno que podía encontrar.

El desayuno empezó con la clásica visita a la estación de jugos y frutas. Resultó algo escasa de variedad pero debe ser culpa de la de estación. La uva y la tuna no son frutas que vea en muy seguido en mi dieta así que me conformé con una ensalada de papaya y sandía para refrescar el paladar. Después pasé por la estación de panes donde encontré unos panes dulces de canela y chocolate, ideales para acompañar mi café. La estación de fiambres fríos no me impresionó porque tenía lo justo: Mortadela, jamón inglés, jamón del país y queso Edam. No esperaba ver jamón serrano español pero quizá un queso importado o un salame no estaría demás.

Luego me tocaba una vuelta por la estación de fiambres calientes donde encontré buenas opciones: mini-salchichas frankfurter, tocino, papitas salteadas y huevos revueltos. Nada más rico que combinarlos con un baguette o un mini-francés. Curiosidad no antes vista: una estación de shawarma, bocadillo árabe que consiste en láminas de pollo cocidas en un asador vertical y que luego se sirven en un pan pita. Lo interesante es que el pollo tenía un aderezo de ají panca y además lo servían con salsitas peruanas: huancaína, ocopa y una infernal salsa de rocoto molido.

Punto fuerte del buffet: tres estaciones especiales no muy comunes en otros desayunos. La estación light con yogurt descremado, leche de soya y descremada así como mermeladas dietéticas y fiambres bajos en calorías. (Jamón de pavita y queso fresco). La estación japonesa con tamagoyaki (omelette especial al estilo japonés), misoshiru (caldo de pescado y pasta de soya), rolls y verduras encurtidas. Comida japonesa a las 7 de la mañana no es algo que me provoque mucho y sólo me animé a probar un roll de prosciutto que resultó buenísimo. Finalmente está la peruanísima estación de caldo de gallina y para acompañar limón, cebollita china, ají limo y huevo duro. Considero que hasta la persona más exigente estaría a su gusto.

Hay un punto que debo mencionar expresamente y es la calidad del servicio. Los mozos son muy corteses y están atentos a las necesidades o pedidos especiales que uno pueda tener. No se trata sólo de recoger los servicios usados sino también de ofrecer, por ejemplo, café descafeinado, o traer un plato de fiambre caliente a la mesa para que uno no se levante. En la cocina incluso se tomaron el trabajo de decorar el café (se darán cuenta por qué les preguntan su nombre) Esos detalles son los que a uno lo impresionan y le dejan ganas de volver. Sheraton Lima Hotel, sin discusión un desayuno cinco estrellas.

Sheraton Lima Hotel Convention Center queda en Paseo de La República 170, Lima.
Horario: El desayuno buffet se sirve de 6.30 a.m. a 10.30 a.m.
Ticket promedio: El costo es de S/.49.00 por persona.
Teléfono: 315-5000
Volvería: De hecho. El Sheraton es todo un clásico del que sólo puede esperarse lo mejor.
Etiquetas: [Pescado]  
Fecha Publicación: 2012-10-21T20:16:00.000-07:00
Actualización 21.10.2012
Para relajarse un poco y distraerse de sus preocupaciones académicas el blogger se decide por un almuerzo dominical. Una segunda visita a Pescados Capitales sólo podía dejar buen sabor de boca. ¿O no? Para resumir la historia, el postre salvó la jornada.

El almuerzo empezó con la Pasividad: quinuotto de mariscos, clásico risotto de arroz arbóreo mezclado con dos variedades de quinua en una crema de pimiento y tabasco, coronado con mariscos marinados en curry a la parrilla. Los mariscos (pulpo, calamar y langostinos) le robaron el protagonismo al quinuotto porque venían en una porción generosa y estaban cocinados en el punto adecuado. Sin embargo donde fallaron fue en la textura porque estaba muy alejada de lo que debería ser un risotto. En lugar de cremoso el arroz estaba como apelmazado, más cerca de una quinua atamalada casera. Será error mío por pedirlo o error del cocinero pero igual no lo volvería a pedir.

Luego pedí un sudado de filete de chita, filete de chita despojado de su piel en un sauna de verduras y vino con un toque de coral. Un plato poco ambicioso pero el blogger tiene una máxima: "Lo más simple es lo más difícil de lograr". En muchas cebicherías, algunas incluso de renombre, se contentan con servir una especie de sopa roja en la cual se pueden encontrar unos trozos de pescado recocinado. Felizmente este sudado resultó lo que siempre he añorado encontrar, sazón ligera que no ahogue el sabor del pescado, un caldo concentrado y el punto de cocción ideal del pescado. ¿Ya ven? No era tan difícil. 

El postre, cheesecake de algarrobina con flan de nata en salsa de moras, me devolvió la fe en este restaurante. La base de galleta finísima, el cheesecake, nada empalagoso y con un tenue sabor a algarrobina, el flan suave y esponjoso como no lo he probado en ninguna otra parte. Nada más criticaría que pecaron de avaros porque pusieron muy poca salsa de moras. Vale la pena mencionar, el servicio nuevamente resultó espléndido. El mozo fue muy cortés y atento y se sabía hasta el último ingrediente de todos los platos que sirvió. Punto para él. Pescados Capitales, me debes un risotto.
 
Mi hermano no tiene buena fama cuando se trata de recomendar películas. Pero cuando se trata de restaurantes sus aciertos pueden resultar sorprendentes. Debería hacerle caso más seguido.

Pescados Capitales. Cuantas veces he pecado de flojera y no he querido ir hasta la avenida La Mar porque está muy lejos de mi casa. Si a eso le agrego mi desconfianza por aquellos lugares "consagrados" por los medios de comunicación como que no había muchas esperanzas. Pero cuando supe que había abierto un local en Surco no había excusa posible para no visitarlos. El almuerzo empezó con la cortesía de la casa, una anchoveta caprese. Hace mucho que pasé la edad de "mamá no me gusta" así que haciendo de tripas corazón probé este piqueíto que resultó una agradable sorpresa.

Con este clima no tenía muchas ganas de probar entradas frías y después de una rápida mirada a la carta me decidí por un cebiche frito, un cebiche mixto ligado con ají amarillo, empanizado y frito. Mi explicación puede sonar muy simple pero imagínense unas croquetas de cebiche, crocantes por fuera, jugosas por dentro. Estaban acompañadas de una salsa de rocoto al estilo "de carretilla", molido y con cebolla china picada. De sazón me convenció pero la clave está en el kión rallado frito. Olvídense del sabor picante que puede tener este ingrediente. Acertada opción para comenzar.

El segundo plato fue el pez espada a la parrilla, un filete con toques de mantequilla aromática al grill acompañado de risotto de champiñones, hongos y vino tinto. El pez espada estuvo muy correcto, cocido en su punto y con una sazón ligera para disfrutar el sabor del pescado. El risotto  estaba hecho con un fondo de carne acompañado de algunos champiñones solitarios. Me hubiera gustado ver una mayor cantidad de hongos pero es una preferencia subjetiva que no afecta en nada la calidad del plato. Al final de cuentas el protagonista era el pescado. Como para variar un poco.

Para terminar pedí la creme brulee de arroz con leche acompañada de helado de coco. Alguna vez he leído que la carta de postres de los mejores restaurantes puede ser su aspecto más deslucido. Total si uno queda satisfecho con los platos principales. ¿Para qué esforzarse más? Permítanme decirles que este postre haría llorar a cualquiera por lo bueno que estuvo. Un arroz con leche muy ligero preparado al estilo de la creme brulee cubierto de caramelo quemado. Excelente punto a favor, el uso de helado artesanal. Ojalá aprendan ciertos "consagrados" que a pesar de utilizar helado barato en sus postres cobran unos precios que dan miedo.

Pescados Capitales me dejó una muy buena impresión en esta primera visita. El nivel de atención fue soberbio, los mozos fueron muy corteses y estuvieron  pendientes de las necesidades de la mesa a pesar que el local estaba con salón lleno. También los puse a prueba haciendo preguntas sobre los platos y supieron describir hasta el último ingrediente de cada plato. El local es bastante amplio con tres tipos de ambiente pero ahora en invierno les recomiendo elegir el salón principal bajo techo. Completamente recomendable pero no se olviden de hacer reserva e ir temprano porque la espera para conseguir una mesa podría ser muy larga.

Pescados Capitales queda en Av. Primavera 1067, Surco.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 a 7:00 p.m.
Ticket promedio: S/.90.00 por persona.
Telefóno: 717-9470
Volvería: De hecho. Aún falta mucho por revisar de esa carta.
Etiquetas: [Top 5]  [Pastas]  [Carne]  
Fecha Publicación: 2012-10-14T15:41:00.000-07:00
Escribir o no escribir, he ahí el dilema. Siendo sincero me gusta más escribir que comer y no puedo dejar que el blog permanezca más tiempo sin publicar un post. Mientras llega el tercer capítulo de la perfección suiza les dejo este post que no hubiera sido posible sin la compañía de Lisset y María Isabel, compañeras del blogger en sendas rutas gastronómicas.

Los Bachiche es la penúltima aventura del cocinero más querido de todos los peruanos. Era obligación como blogger darme una vuelta para evaluar su propuesta y ver si tanta concurrencia estaba justificada o sólo estaba motivada por la clásica novelería limeña. Hay que ser justos, detrás de la marca Gastón Acurio sólo puede esperarse lo mejor ¿O no?

Para comenzar el almuerzo elegí las bruschettas de queso crema, palta y salmón curado en pan campesino grillado. La combinación resultó fresca y agradable, un salmón de buena calidad con una palta en el punto adecuado de maduración. Nada de condimentos sólo el sabor de los ingredientes. Hubiera estado perfecta de no ser porque el pan más que grillado estaba quemado. Pueden ver en las fotos que algunas partes estaban completamente carbonizadas echando a perder la entrada con un desagradable gusto amargo. Ojalá que la mejoren.

En cuantos a los platos de fondo el primero fue los ravioloni de estofado en ragú de hongos con aceite de trufa. Los hongos vinieron de acuerdo al gusto del blogger, champiñones y portobellos en una porción generosa. Sin embargo el exceso de ajo casi echó a perder el sabor de la salsa. También pude evaluar el brasato de carrillera al vino tinto con ravioles de camote. La carne resultó la protagonista del plato porque no me sentí muy conforme por el punto de cocción de la pasta. Para ravioles de camote yo me quedo con los de Dánica pero esta es una preferencia muy personal.

Las palmas del almuerzo se las lleva el stufato de tira con champiñones, cebollitas y polenta cremosa. Un estofado de asado de tira con sabor casero. La carne muy suave al punto que no era necesario utilizar cuchillo y la salsa con una textura concentrada que sólo se logra luego de una paciente y larga cocción. La polenta estaba extremadamente cremosa como recien salida de un libro de recetas de la abuelita. Vale la pena mencionar que la porción es contundente y lo más recomendable sería compartirla entre dos personas. Si le gusta la polenta este puede convertirse en su plato favorito.

Me habían dicho que era imposible resistirse ante la carta de postres. Nunca me he sentido muy convencido por la parte dulce de Tanta o La Mar pero a veces (felizmente) puedo equivocarme en gran estilo. Elegí los hot tartufi, buñuelos de chocolate caliente con helado de coco. Para resumirlo en una palabra, espectaculares. No hay nada que se compare a partir el buñuelo crocante y dejar que el chocolate derretido salga lentamente. Combinarlo con el helado de coco es una experiencia religiosa para el paladar. ¿Por que habré comido tanto? Ya no quedaba espacio para pedir otro postre.

Para terminar sirven un macerado de damascos como bajativo. Mi consumo de alcohol es muy reducido y no tengo la experiencia para evaluar sus bondades. En cuanto a esta primera visita sólo me queda hacer una objeción. Cuando reserven una mesa tengan mucho cuidado en indicar no sólo la cantidad de personas sino también la ubicación. A mí me mandaron al último rincón del restaurante (al costado de la caja para mayor "comodidad") con el pretexto que las mesas pegadas a la ventanas ya estaban pedidas con anticipación. No estaría demás darle algunas lecciones de criterio a la anfitriona pero creo que es pedir mucho. Los Bachiche me dejó buen sabor de boca por la calidad de su propuesta y por su ambiente formal. El servicio de los mozos fue cumplidor porque conocían muy bien los ingredientes y la preparación de cada plato y también hicieron buenas recomendaciones. Los precios pueden ser el punto débil, sobre todo para aquellas personas que les gusta tomar vino con la pasta, pero tengan que en cuenta que es un restaurante de marca. Como para darse una vuelta, aunque no muy seguido.

Comentarios de Gastón Acurio.
Estimado Renzo
El servicio que si bien recibe muchos elogios debe ser lo suficientemente perspicaz para darse cuenta que la mesa que te asignaron te decepcionó. (...)
En Los Bachiche trabajan, como viste, decenas de jovenes peruanos a los que les damos cada día el mejor aceite de oliva, el parmesano italiano más caro, la pasta recien hecha y los mejores ingredientes para que poco a poco vayan encontrando su espacio y camino con calidad y respeto. Precios razonables, porciones generosas, ambiente casual. Ese es el objetivo.
Miles de disculpas y mejoraremos en todo lo que mencionas

Los Bachiche queda en Av. La Paz 1025, Miraflores.
Horario: Lunes a domingo de 12:30 p.m. a 3:30 p.m. 
Lunes a sábado de 7:30 p.m. a 11:30 p.m.
Teléfono 221-9283
Ticket promedio: S/.75.00 por persona.
Volvería: En el mediano plazo para ver que ajustes realizan a la carta.