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Recuerdos de La Habana


 �Vas a flipar en La Habana, fue lo que dijeron algunos amigos espa�oles, al comentarles que ir�a a la capital de la isla caribe�a de Cuba, a exponer una ponencia sobre el sector de la madera del Per�, en un congreso-taller desarrollado durante algunos d�as de septiembre de 2005.
Para los que no lo saben, �flipar� es entendido en Espa�a como algo parecido a la sensaci�n de alucinar, pasar un momento inolvidable. Aunque me ha costado reflexionar si fueron momentos inolvidables por la sensaci�n de fascinaci�n o desilusi�n, lo que experiment� aquellos d�as visitando la isla de Fidel; pero �qu� suscit� en m� tales antag�nicas sensaciones?
Quiz� el hecho de haber apreciado evidentes signos de modernidad en torno al sector tur�stico y, a la vez, de indudable abandono en gran parte de la ciudad de La Habana; signos de modernidad que empezaron por cierto a erigirse luego de la apertura a la inversi�n internacional que Castro se vio en la necesidad de efectuar, cuando Cuba dej� de percibir los millones de d�lares que la desaparecida URSS, le transfer�a anualmente hasta antes de colapsar, y lo que al mismo tiempo le ha permitido mantenerse a flote en los �ltimos tiempos.
No siendo por ello arriesgado esgrimir que de no haberse producido dicha importante inversi�n tur�stica, toda La Habana y no esencialmente su famoso barrio viejo, dar�an a�n la sensaci�n de gran parte de los barrios que circundan Lima Metropolitana, y otros sectores de importantes ciudades latinoamericanas: de abandono y descuido por parte de la poblaci�n y el Estado.
Vienen a mi mente casonas que a pesar del descuido y abandono que evidencian, no ocultan la belleza que en su momento tuvieron; muchas pistas en mal estado, veredas en su mayor�a destruidas, y cientos o miles de personas habitando edificios antiguos y en mala situaci�n en el casco antiguo de la ciudad. Todo ello sin embargo, comprensible hasta cierto punto, dado el embargo econ�mico y comercial al que est� sometida la isla.
Merecen tambi�n especial menci�n las ostentosas casonas antiguas que han sido muy bien acondicionadas como hoteles, el famoso capitolio de la ciudad que seg�n datos ah� recogidos, es algo m�s grande a los otros dos existentes en Washington y Buenos Aires, o las antiguas mansiones a�n hoy admirables en los alrededores de La Habana; legados del tiempo en que la isla era una especie de playa privada de Estados Unidos, y que seg�n versiones de cubanos fue otro de los detonantes del suceso armado liderado por Fidel y el Che, que pese al tiempo transcurrido tiene e incluso adquiere nuevos adeptos en todo el mundo.
Algo que por otro lado explica tal vez la especie de orgullo que pude ver reflejado en el rostro de los cubanos que osaron responder a mi pregunta respecto a la visi�n que creen tiene su pa�s en el extranjero: �somos el �nico pa�s que no ha dejado, a la mayor potencia del mundo, hacer lo que quiere en nuestro territorio�; lo que mirando algunos sucesos alrededor del mundo en, no es a�n dif�cil de comprender.
Sin embargo, creo que tal sensaci�n no es suficiente para dejar que las cosas sigan ah� como hasta ahora, pese a la todav�a persistente actitud de muchos gobiernos y empresas del mundo que instan a mantener actitudes reticentes a la apertura internacional; ante lo cual cabe m�s bien anteponer alternativas justas y eficaces a los modelos desarrollistas que trae al mismo tiempo consigo dicho modo de proceder, y que tanto ha afectado y sigue haci�ndolo al hombre y a su medio ambiente natural.
Aspecto en el que el factor educaci�n tiene un papel determinante y en lo que precisamente la isla de Cuba ha sobresalido en los �ltimos a�os.
Art�culo publicado en la Revista �Riomar� de Iquitos-Per�, en el a�o 2006.


Arte en la calle




La inauguraci�n por parte del Alcalde de la Provincia de Maynas en Per�, Salom�n Abenz�r D�az, en la marco de las celebraciones por el aniversario de la ciudad de Iquitos el 4 de enero �ltimo, del  �Paseo de los H�roes� en la remodelada avenida Mariscal C�ceres o del Ej�rcito, me trae a la memoria el inesperado desenlace de una iniciativa similar en el Malec�n Tarapac� del ex Alcalde Jorge Ch�vez Sibina, consistente en una serie de r�plicas o esculturas con el nombre de �Los Hijos de Nuestra Tierra� de ind�genas de distintas etnias de la selva peruana, que al parecer terminaron como colecci�n privada del conocido artista ecuatoriano ya fallecido Oswaldo Guayasam�n.




Cualquiera que pasa por aquel malec�n puede percatarse, en efecto, que tal manifestaci�n de arte callejero ya no existe, que fue lamentablemente una ef�mera intenci�n de regar por puntos estrat�gicos de la ciudad dichas manifestaciones culturales, en la forma en que ocurre en muchas ciudades de Europa, USA, Jap�n y m�s de pa�ses algo m�s avanzados. Esperamos que con los que conforman la colecci�n �Paseo de los H�roes� no ocurra lo mismo.



Pero lo dicho me ha motivado tambi�n escribir y mostrar im�genes de lo que respecto a arte, arquitectura, escultura callejera y m�s, existe en la ciudad espa�ola de Alicante, donde actualmente resido. Es por ejemplo llamativa la escultura que reproduce a un queso en una de las estaciones del tranv�a de la ciudad, as� como las que son apreciables en algunos de los principales cruces viales de la misma; las exposiciones callejeras como la de unas sombrillas o paraguas en los altos de unos edificios, las esculturas actualmente visibles en la denominada Explanada de Alicante, o las verdaderas obras de arte que llegan a realizar muchos en realidad artistas en la playa con la arena ah� existente.




Sirva pues esta entrada para brindar un humilde pero sincero homenaje a quienes con sus distintas acciones, voluntariamente o tal vez sin quererlo, hacen que muchos seamos felices apreciando las diferentes expresiones culturales que afortunadamente son hoy visibles con facilidad en muchas ciudades del mundo.




La responsabilidad de ser padres


Parece evidente que muchos hombres y mujeres no son todav�a conscientes de la trascendencia de la funci�n de ser padres; de saberlo actuar�an seguramente con mayor responsabilidad, no s�lo para con sus hijos sino tambi�n para con la sociedad. Lo cual incluye, claro est�, el evitar procrear si asumen responsablemente que no est�n todav�a preparados para educar a los hijos que aspiran tener.

Escribo al respecto al comprobar ayer at�nito que era al parecer a su propio hijo peque�o de unos tres a�os, que un �padre� gritaba la degradante y espeluznante frase de �camina m�s r�pido c�.. de tu madre�; inicialmente imagin� que se trataba de una conversaci�n algo alterada entre dos adultos que caminaban, pero acerc�ndome acredit� que se trataba de un �altercado� entre padre e hijo. No se si a ese padre lo trataron igual, pero fue realmente desconcertante ver y escuchar tal cosa en una ciudad en la que se supone vive, en general, gente algo m�s educada. �Qu� equivocado que estaba!

Corresponde recordar al respecto que hace alg�n tiempo escuch� los resultados de una investigaci�n en torno a un juicio de un asesino confeso en Estados Unidos de Norteam�rica, con el cual sus abogados pretendieron suspender la condena a muerte que ya se le hab�a impuesto; pues pretend�an demostrar los estragos que las palizas que sus padres le hab�an infringido cuando era peque�o, le hab�an causado en su cerebro y por tanto en su comportamiento posterior.

Me pregunto -intuyendo la respuesta- que si muchos padres son conscientes de las consecuencias ps�quicas y sociales que pueden en el futuro deparar en sus peque�os hijos trat�ndoles de tal y otras formas inaceptables. Qu� culpa tienen adem�s los peque�os de los malos momentos que sus padres pueden estar atravesando en determinado momento.

Parece evidente la necesidad de labores educativas tendientes a corregir y evitar tales actuaciones, empero m�s eficaz ser�a que desde los colegios se inculque a no actuar as� en el futuro. Lo que me motiva insistir una vez m�s en la necesidad de cursos como Educaci�n para la Ciudadan�a y los Derechos Humanos (EpC), cuya implantaci�n tanta controversia ha causado en Espa�a; pese a que en pa�ses como el Per� existen algunos cursos parecidos desde hace d�cadas (Educaci�n C�vica y Patri�tica u Orientaci�n y Bienestar del Educando), al igual que en muchos otros lugares del mundo.





Plan Estrat�gico de Desarrollo Agrario para Loreto-Per�


El Presidente de la Regi�n de Loreto en Per�, Lic. Iv�n V�squez Valera, acaba de presentar el Plan Estrat�gico para el Desarrollo Agrario de Loreto 2009/2021, acompa�ado del Presidente de la Convenci�n Nacional del Agro Peruano (CONVEAGRO) Federico Le�n y Le�n, el representante de la Direcci�n Regional de Agricultura de Loreto (DRAL), entre otras autoridades. Lo que demuestra el inter�s de la autoridad regional de promover las capacidades productivas regionales a largo plazo, mediante el fomento de la agricultura.


�Se habr� tenido en cuenta que precisamente actividades como la agricultura y la ganader�a, fomentadas por el Estado casi desde la independencia de Espa�a en 1821 y mediante programas de colonizaci�n, fueron las principales culpables de gran parte de los problemas econ�micos, sociales y ecol�gicos gestados desde entonces en la selva peruana? Por tratarse b�sicamente de actividades generalmente no intr�nsecas a las verdaderas capacidades productivas de la geograf�a regional; lo que al mismo tiempo ha significado impedimentos al desarrollo de un sector al que es m�s propenso la zona: el forestal maderero.


As� lo dan cuenta diversos trabajos como del Ingeniero agr�nomo y forestal Marc Dourojeanni o el antrop�logo Alberto Chirif, presentados en una serie de publicaciones como Kanatari o Shupihui del Centro de Estudios Teol�gicos de la Amazon�a (CETA). Quienes tambi�n han venido sustentado la no conveniencia de la casi totalidad de la selva baja, que comprende la casi totalidad de Loreto, para el desarrollo de la agricultura a gran escala; con excepci�n de la denominada de tipo perenne o permanente sembrando industrialmente diversos productos como el caf�, cacao, t�, ma�z, yuca, pl�tano, frijoles, arroz, y frutas como el aguaje, la taperiva o el camu-camu.



Pese a lo cual corresponde incidir en la poca conveniencia de la zona para la agricultura dada no s�lo la pobreza de los suelos amaz�nicos y su propensi�n a la erosi�n, sino tambi�n lo costoso que resulta su aprovechamiento en t�rminos de transporte al estar las tierras distribuidas a lo largo de los r�os. A lo que a�n hay que a�adir la predominancia de la Agricultura Migratoria que implica el abandono de las tierras previamente empleadas en labores agropecuarias, por un tiempo aproximado de unos diez a�os a la espera que el bosque degradado se restablezca y as� parte de su fertilidad para un pr�ximo ciclo de desmoste, quema y plantaci�n.

No es tiempo ya de 
procesos desarrollistas equ�vocos en la selva peruana, con los que en el pasado se pretendi� hasta considerarla una especie de despensa para el resto del pa�s, una zona desfogue para problemas de otras zonas; quedando como ejemplo de ello los desplazamientos de ingentes cantidades de campesinos y pobladores pobres de la serran�a y de las barriadas de Lima, a fin de que se desarrollen mediante la agricultura y la ganader�a merced a las �bondades de la extensa selva deshabitada�. Con lo que adem�s de trasladarse perturbaciones de �ndole dispar a la zona, se actu� en detrimento de la poblaci�n originaria que de hecho existe en ella desde tiempos inmemoriales.


Queda por tanto esperar de las autoridades locales, regionales y nacionales, as� como de la comunidad cient�fica nacional e internacional, que en el marco conjunto de acciones de investigaci�n, desarrollo e innovaci�n (I+D+I) se logre un progreso sostenido y sostenible de la selva peruana en particular y de la Amazon�a en general; que en general no s�lo logren impactos negativos en el entorno natural sino tambi�n y, sobre todo, beneficios econ�micos y sociales tangibles para la poblaci�n del lugar.


El desarrollo de la mano de la madera en la selva del Per� | GestioPolis


El desarrollo de la mano de la madera en la selva del Per� | GestioPolis

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Te invito a leerme en Suite101.net


A los que peri�dica o espor�dicamente siguen este blog, me complace comunicarles que pueden tambi�n leer otros art�culos m�os en el sitio Suite101.net, concretamente en el link http://www.suite101.net/profile.cfm/neilvegamurrieta y a partir del pr�ximo lunes 14 de septiembre de 2009, d�a en que ser� presentando en Miami y tres d�as despu�s en Madrid, la versi�n en espa�ol  del portal Suite101.com. Un medio online conformado por la mayor red global de colaboradores del mundo, m�s de 3.500, con un prestigio reconocido a nivel internacional; y cuya originalidad en el planteamiento ha permitido alcanzar la cifra de 17 millones de usuarios �nicos al mes en todo el mundo, y m�s de 200.000 art�culos publicados.

Suite101.net, propiedad de la multinacional canadiense Suite101 Media Inc., fundada en 1996 y que desde 2006 cuenta con el grupo editorial Hubert Burda Media como accionista mayoritario, estar� dirigida a toda la comunidad hispano-hablante en el mundo; su oficina central estar� en Madrid y contar� con corresponsal�as en Buenos Aires, Caracas, M�xico y Miami. Un portal por lo dem�s con contenidos que abarcan unos 3.000 temas diferentes organizados en torno a 20 secciones generales; y en el que expertos en cualquier tema o rama profesional, periodistas, autores de no ficci�n, estudiantes de Periodismo, apasionados por la escritura o aficionados a alg�n hobby con mucho que contar pueden ver publicados sus art�culos.

Simult�neamente al lanzamiento de Suite101.net, se producir� el de la versi�n en franc�s: Suite101.fr; produci�ndose as� el paso m�s importante dado por la compa��a en su plan de expansi�n internacional iniciado en 2008 en Alemania con Suite101.de, portal que en sus primeros 10 meses de funcionamiento alcanz� la cifra de un mill�n de visitantes �nicos.


PP y PSOE, la eterna lid.


Antes de venir a Espa�a desde el Per�, imaginaba, conforme me lo hab�an inculcado desde peque�o, que los pol�ticos de oposici�n en los pa�ses extranjeros, o al menos en aquellos del llamado primer mundo, s�lo hacen cr�ticas constructivas al gobierno que no integran y que reconocen sus logros y aciertos con hidalgu�a. Que equivocado estaba, pues lo contrario es lo que actualmente percibo residiendo en Alicante-Espa�a; no se si por la gravedad de la crisis econ�mica mundial o por simple continuaci�n de la costumbre que, al parecer, es tambi�n intr�nseca a este pa�s.

Si bien no recuerdo y/o conozco el proceder del PSOE cuando era oposici�n; perm�taseme primero recordar que el actual l�der del PP, don Mariano Rajoy, me parec�a un pol�tico modelo al escucharle en la TV y leer sus entrevistas cuando era ministro de gobierno del entonces Presidente Jos� Mar�a Aznar all� por el a�o 2000. Pero hoy estando en la oposici�n, me suele traer a la memoria episodios que eran comunes entre el partido gobernante y los de la oposici�n en mi natal Per�.

Algo que luego de ver las quiebras de grandes y peque�as entidades bancarias, aseguradoras y financieras en Europa, Estados Unidos de Am�rica y en todo el mundo, y que en Espa�a no se ha producido ni un caso parecido con la s�lo excepci�n de la Caja de Castilla la Mancha, aunque al parecer m�s por motivos pol�ticos que econ�micos, me resulta incomprensible, injusto y hasta cierto punto contradictorio. Desde el PP se insiste adem�s lo mal que andaban las cosas en Espa�a desde mucho antes que la actual crisis comenzara, ignor�ndose al parecer la trascendencia del sector de la construcci�n en la estructura econ�mica y productiva espa�ola y, por tanto, su alcance en la misma cuando se producen situaciones como la actual. En momentos en los que, por otro lado, entidades como el Banco Santander, se permiten hasta adquirir nuevas entidades financieras fuera de territorio hispano.

Hasta hace poco se criticaba por lo dem�s desde el PP con vehemencia el creciente endeudamiento y d�ficit fiscal espa�ol, junto a todas las medidas gubernamentales dirigidas a hacer frente la actual situaci�n apremiante a las que tildaban de in�tiles y/o mal elaboradas. Como contradiciendo tal posici�n, reprueban estos d�as el importe de la ayuda que a algunos aquellos parados que agotaron su subvenci�n de desempleo, dar� el Gobierno por un plazo de seis meses; tild�ndolo de insuficiente y que por tanto deber�a ser mayor, estando de este modo de acuerdo ahora s� con el aumento del d�ficit y/o endeudamiento espa�ol, al ser esa v�a la m�s adecuada para lograr aquello en momentos como los actuales.

Habr�a mucho m�s que decir al respecto (caso G�rtel, la manera en que se enfoc� el problema terrorista en las �pocas previas a las elecciones generales de marzo de 2008, etc.), pero quiero terminar esgrimiendo que, de acuerdo a lo descrito, la clase pol�tica es la misma aqu� o all�, en Chile o en China�



La creciente trascendencia de las "otras" Iglesias del Per�.



Que Alan Garc�a, Presidente del Per�, haya asistido a una ceremonia por las recientes Fiestas Patrias en una de las sedes de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera del pa�s, ha hecho que divague en torno a los motivos del creciente aumento de feligreses en iglesias no Cat�licas, y en los que vienen empujando a �l a hacerlo desde hace un par de a�os.

Aunque en ese af�n he primero recordado lo bien que me lo pas� cuando asist� un par de ocasiones a unas que habitualmente se celebran en las sedes de Pueblo Libre y Surco en Lima; si bien en mi caso fue inicialmente por corresponder a una invitaci�n de un amigo perteneciente a dicha congregaci�n, no puedo dejar de mencionar lo bien que me lo pasaba tal vez simple y llanamente por el car�cter ameno en que son llevadas a cabo de principio a fin, o por la forma tan espectacular y alegre en que son entonadas las canciones que las suelen acompa�ar. Algo que por otra parte extra�aba en muchas de las Iglesias Cat�licas a las que frecuentaba tanto en Lima como en Iquitos, y ahora en la mayor�a que suelo visitar los domingos en Alicante.

Son, en efecto, escasas las que se esmeran en preparar coros y m�sicos que den entusiasmo y j�bilo a las celebraciones que ah� se realizan, y lo que quiz� explique las migraciones masivas de feligreses hacia credos evang�licos y dem�s en las �ltimas d�cadas.

Y volviendo a las motivaciones que tiene el actual Presidente peruano de asistir a ellas, aparte de las razones descritas puedo esgrimir que quiz� se trate s�lo de simples c�lculos pol�ticos; �acaso olvidan los peruanos lo determinante que result� el apoyo de los evang�licos para el triunfo de Alberto Fujimori en el a�o 1990?...



FELIZ D�A GRAN PA�S: PER�.



En este d�a que recordamos el acontecimiento que significo la emancipaci�n de nuestro querido Per� del dominio colonial espa�ol, y a 12 a�os de cumplir dos centurias o siglos de vida, reflexionemos sobre el papel que cada uno de nosotros cumple o puede cumplir como ciudadano en aras del desarrollo del espacio territorial que no nos cansamos de decir que amamos.

Seamos conscientes de la importancia de no casi siempre esperar a que todo nos lo d� el Gobierno central y/o las instituciones descentralizadas que lo conforman; entendamos que cada uno debe ser responsable de su vida desde que nace pero fundamentalmente desde el momento en que se convierte legalmente en ciudadano a los dieciocho a�os, momento a partir del cual debe adem�s primar en cada uno de nosotros la necesidad de que nuestro aporte como ciudadanos sea en beneficio propio, de la familia y de la sociedad en general.

Que estas fiestas sirvan pues para que actuando en consecuencia, nos sintamos animados para que con ideas u obras fruct�feras y concretas, contribuyamos a forjar un gran pa�s y una gran sociedad; con la seguridad de que s�lo as� conseguiremos una coyuntura de armon�a social en la que de verdad podremos decir: �Somos libres, se�moslo siempre!



Quejicas Globales (antiglobalizaci�n)


Me molestan un poco aquellos personajes que desde hace m�s de una d�cada se convocan para protestar contra la forma en que los gobiernos de los pa�ses m�s poderosos y los grandes conglomerados empresariales manejan, seg�n afirman, las riendas del poder y por tanto la forma en que el resto de los mortales nos desenvolvemos cada vez que est� programada una nueva reuni�n del G8, del FMI o del Banco Mundial.

No se si se ignora involuntaria, interesada o hip�critamente, que muchos de los convocantes pertenecen a ONGD y realizan por tanto sus actividades gracias a los fondos que de precisa y principalmente de grandes empresas privadas perciben, por lo que intuyo que hasta los viajes que dicha predisposici�n les impone suelen pagarse de dicho modo, con lo cual no s�lo desviar�an fondos que se suponen deben orientarse a acciones de ayuda al desarrollo sino tambi�n adoptar�an aptitudes que de acuerdo a sus parecer son propias de los entes que reprochan; a no ser que tengan la suerte de trabajar a la vez en una gran empresa, o que Pap� o los ahorros que tuvieren lo hagan.

Cu�nto af�n y esfuerzo es al mismo tiempo de dicho modo desperdiciado, el cual podr�a dedicarse al dise�o de propuestas concretas y serias que se constituyan en eficaces alternativas a las formas de gobierno y gesti�n empresarial que tanto critican; �ignoran acaso que �nicamente de aquel modo sus reproches podr�n ser constructivos, que de otro modo no sirven de nada? Y no son por lo dem�s consientes que desde hace tiempo y de distinto modo se viene demostrando que la mejor maneja de revertir lo que nos parece malo es actuando de manera tal que se invierta la situaci�n existente en el mismo contexto en el que se produce, no fuera de el.

Quiz� sea simplemente la manifestaci�n madurada de una nueva forma de sindicalismo a nivel mundial, o de una nueva forma o variante de los s�ndromes ya existentes: el de los Quejicas Globales.


El Legado de Michael Jackson.


Como imagino habr� ocurrido en muchos pa�ses del mundo, el d�a en que en Espa�a se supo de la muerte de Michael Jackson, muchos de los canales musicales de se�al abierta pero sobre todo los de cable o pago, dedicaron parte importante de su programaci�n a difundir muchos de los videos musicales de la estrella musical que aquel d�a se volvi� una enana marr�n (una especie de estrella muerta, en la jerga astron�mica). Por lo que muchos fuimos los que nos deleitamos recordando a la vez emocionados partes importantes de nuestras vidas en las que muchas de sus canciones nos acompa�aron, inspiraron, e incluso ilusionaron.

Pero desde aquel d�a, y ya en menor medida en estos posteriores a la ceremonia de su sepelio, los noticieros de todo el mundo nos siguen saturando con los pormenores de su fallecimiento �negligencia m�dica, sobredosis de medicamentes y hasta homicidio- y con los detalles de la posible repartici�n de su herencia; respecto a lo primero espero que las autoridades estadounidenses logren pronto aclararlo y as� menguar un poco la angustia que debe a�n estar sufriendo su familia, y en cuanto a lo segundo creo que poco o nada debe ello importar al resto de los mortales.

Jackson no fue evidentemente un ser humano perfecto, nadie lo es; aunque �stos d�as me he adem�s preguntado hasta qu� punto la forma en que nuestros padres nos educan y/o tratan siendo ni�os determina la manera en que nos desenvolvemos siendo mayores, con lo cual no intento justificar lo que pueda haber realizado con algunos ni�os sino simplemente resaltar tal pensamiento expuesto en interrogaci�n (se fijaron que algunas personas en su funeral �como el reverendo que le record� ante todos- no saludaron y mucho menos dieron las condolencias al padre de Jackson?) Es sin embargo intrigante que estos d�as hayamos tambi�n escuchado y/o le�do en las noticias que toda la historia por la que le vimos esposado y enjuiciado, haya sido originada por el s�lo deseo desmesurado del padre del ni�o involucrado de disponer de grandes sumas de dinero de manera f�cil y r�pida.

Perm�tanme finalmente intentar trasmitir la emoci�n que sent� estos d�as al recordar una escena de uno de sus conciertos que, si mal no recuerdo, se llev� a cabo en una ciudad de Alemania en el que expresada sus deseos de paz y por tanto su repudio a las guerras sacando al escenario un tanque de combate; qu� espectaculares eran por cierto sus conciertos y de qu� por tanto nos hemos perdido al no tenerle ya entre nosotros, aunque felizmente parece que sacar�n a la venta un DVD con los ensayos que para su reaparici�n en Londres estuvo realizando antes de fallecer. No habr� sido adem�s el �nico que empez� a disfrutar m�sica pop acompa�ada de un instrumento que tanto me gusta, el viol�n, conforme se desprend�a de una de sus canciones que hasta en dos encuestas result� en �stos aciagos d�as la preferida del p�blico: Billi Jean; hermosa conjunci�n al respecto que felizmente podremos seguir percibiendo. Aunque fue tambi�n evidente en varias de sus canciones su repudio a los actuales m�todos desarrollistas atentatorios contra el medio natural, adem�s de su deseo de apoyar a los ni�os menos favorecidos del planeta; en consecuencia con lo cual, fue en vida el artista que m�s dinero don� para acciones en favor de los m�s necesitados.


Inmigraci�n, Tercera Edad y Derechos Humanos.


Hace m�s o menos dos meses, leyendo un art�culo en un diario espa�ol, comprob� que a su autor le parec�a desmesurado el reconocimiento y la celebraci�n que en torno a la pel�cula ganadora del Oscar 2009, Slumdog Millionaire, estaba produci�ndose en su pa�s natal, India, existiendo constantemente abusos flajantres a los derechos humanos en sus c�rceles y/o comisar�as.
Al margen de las valoraciones que tal comentario pueda suscitar, quiero sugerir a tal personaje que indague lo que pasa en las comisar�as de por ejemplo Espa�a; comprobar� que pueden ser mucho m�s frecuentes los abusos que polic�as infieren a detenidos, de los que hasta hace poco se hicieron eco la mayor parte de medios de comunicaci�n espa�oles. Hace un par de meses fui adem�s casual receptor de historias de inmigrantes que por estar simplemente en situaci�n irregular, pasan al ser detenidos por la polic�a m�s de 24 horas ingiriendo m�nimas raciones de alimentos y no pudiendo a veces ni siquiera realizar sus funciones fisiol�gicas vitales, luego de lo cual la mayor�a s�lo sale con direcci�n al aeropuerto al haber sido deportados, en tanto que una m�nima cantidad vuelve con suerte a las calles y sus casas aunque con el riesgo latente que la situaci�n vuelva a repetirse.
Si con la vigente ley de extranjeria puede ello producirse, qu� ser� de los inmigrantes irregulares cuando entre en vigencia la nueva ley o directiva europea de extranjer�a y/o inmigraci�n, la que desde distintos frentes ha sido criticada; tanto en la misma Europa, como en los pa�ses de donde provienen la mayor cantidad de inmigrantes.
Y siendo a�n m�s meticuloso, el aludido autor podr� hasta averiguar la manera en que ancianos espa�oles son maltratados y despojados de sus pertenencias por los mismos compatriotas que los "asisten" en algunos centros p�blicos destinados a su cuidado; pues o� tambi�n de manera casual, c�mo uno prefer�a gastar su pensi�n pagando diariamente una habitaci�n en un lugar en donde no le brindaban los m�nimos servicios que su edad y condici�n requieren, antes que seguir permitiendo que le hurtar�n el dinero que con todo derecho le pertenece.


CAVILACIONES MUNDANAS IV.


I. Creo que son muy buenos los viajes del Presidente del Gobierno Regional de Loreto (Per�) a pa�ses como Jap�n, Brasil o cualquier otro, si sirven para en mediano o largo plazo concretar inversiones tendientes a generar empleo y desarrollo en la regi�n. Hoy sin embargo es m�s que nunca necesario progresar gracias no s�lo al impulso de otros, sino tambi�n merced al esfuerzo local para as� generar mecanismos de desarrollo end�geno que tanta falta han hecho y siguen haciendo en la regi�n y el pa�s; por lo que me permito sugerir al GOREL empiece a considerar de manera importante partidas anuales para acciones destinadas a Investigaci�n, Desarrollo e Innovaci�n (I+D+I) que tanto qu� hablar da ya en pa�ses industrializados, quiz� porque cada vez est� m�s demostrado que s�lo as� se contribuye a encontrar eficazmente mecanismos de crecimiento econ�mico sostenido y sostenible que, dicho en t�rminos m�s entendibles, significa desarrollarnos de forma permanente sin causar alteraciones ambientales ni sociales. Sentido en el cual me permito hacer recordar la existencia de diversos estudios t�cnicos-econ�micos y dem�s trabajos publicados por entes como el Instituto de Investigaciones de la Amazon�a Peruana (IIAP) hace buena cantidad de a�os �para la instalaci�n de una f�brica de envases de vidrio�, �para la fabricaci�n de ladrillos de madera a partir de desechos�, �para la producci�n de enlatados de moluscos amaz�nicos�, y para �la manufactura de muebles a partir de productos forestales no maderables�, entre otros, a los que se suman las opciones de desarrollar diversos productos a partir del tamshi, el yute, etc. (Cat�logo de Publicaciones, Centro de Documentaci�n e Informaci�n �IIAP-, Iquitos-Per�, agosto 2000 �existir�n ediciones m�s recientes-); y adem�s la necesidad de una m�s estrecha colaboraci�n entre los centros superiores de estudios y de investigaci�n �UNAP, IIAP, etc.- y el sector empresarial de la regi�n para hacer m�s aplicables la preparaci�n acad�mica y los resultados de las investigaciones que uno y otro realizan. S�lo a partir del yute pa�ses como India vienen generando importante cantidad de divisas gracias a la exportaci�n de telas, alfombras y otros productos que cuentas adem�s con hermosos decorados; lo cual hay que tener en cuenta porque hace d�cadas, Loreto era importante productor de yute.

II. Dada la postergada iniciaci�n de la Hidroel�ctrica de Maz�n parece que las autoridades de Loreto y el Per� desde�an la importancia de generar suficiente energ�a para sustentar el desarrollo presente y futuro de la naci�n. Datos recientes indican que para lograr satisfacer a los 5.000 millones de personas que en todo el mundo padecen hoy insuficiencia energ�tica, contra los 1.000 millones que incluso la consumen en exceso, se deber� en 30 a�os doblar la oferta energ�tica mundial; y la energ�a basada en combustible f�sil como es el caso del petr�leo, no podr� decir mucho al respecto pues sus reservas est�n disminuyendo -s�lo existe para un per�odo temporal de unos 40 � 50 a�os-. Consecuentemente �nicamente nos queda la implantaci�n de un nuevo modelo energ�tico basado en las energ�as renovables, la edificaci�n energ�ticamente eficiente, el transporte el�ctrico, la captura de CO2, e incluso la energ�a nuclear; y la referida hidroel�ctrica encaja muy bien en ello, al basarse tan s�lo en la energ�a generada por la fuerza o corriente del mentado r�o (Maz�n).

III. Los incidentes ocurridos hace poco entre comunidades ind�genas o campesinas (o quienes dicen serlo) y representantes o trabajadores de ciertas empresas petroleras que operan en Loreto, as� como los tr�gicos sucesos que derivaron en la derogatoria de los Decretos Legislativos N.� 1090 y N.� 1064, deber�a motivar a las autoridades peruanas la necesidad de incrementar labores de educaci�n y di�logo conducentes a hacer entender a las partes involucradas la importancia de una convivencia armoniosa, simbi�tica y emp�tica en aras del desarrollo sostenido y sostenible de la regi�n y el pa�s. No creo que los ind�genas y campesinos deseen vivir tal cual estuvieron sus antepasados antes de la llegada hispana a la costa y la sierra y a la selva antes de la llegada de extranjeros y nacionales durante el apogeo del caucho, ni tampoco como incluso hoy subsisten; de igual forma no imagino que las empresas en cuesti�n y el mismo Estado quieran desde�ar los beneficios que la explotaci�n responsable de los recursos naturales puede depararles, y que incluso a la poblaci�n no directamente involucrada en tales roces le interese perder la oportunidad de disfrutar del empleo y desarrollo estable que en base a la explotaci�n concertada y responsable de los recursos existentes en su jurisdicci�n pueden crearse. Convendr�a por ello destacar por ejemplo la existencia de diversas investigaciones sobre los modelos nativos de producci�n y su conocimiento sobre el ambiente y las pr�cticas agr�colas, que coinciden en que la organizaci�n social y las relaciones sociales de la producci�n tuvieron en el pasado tanta importancia como el medio ambiente y los cultivos, por lo que �la soluci�n est� en un justo y objetivo equilibrio entre ambas tendencias: tomar lo �til del modelo ind�gena, y reconocer que el desarrollo sustentable amaz�nico tiene mucho que aprender de este modelo� (La Amazon�a sin mitos, Tratado de Cooperaci�n Amaz�nica, 1994, p. 23); pero ello debe tambi�n implicar la consideraci�n de los ind�genas y campesinos en la elaboraci�n de las leyes y proyectos que les ata�en, as� adem�s aprovechar el cierto grado de preparaci�n y/o educaci�n que algunos de sus dirigentes felizmente demuestran ya.

IV. Cada vez que la banda terrorista ETA (que desde hace d�cadas libra un �batalla� con el Estado espa�ol en aras de la independencia del Pa�s Vasco) comete como hace poco un atentado, tiendo a recordar los d�as en que residiendo en Lima-Per� iba por la ma�ana a la universidad con la duda y el temor de no saber si regresar�a al anochecer, cuando sus pares peruanos Sendero Luminoso y el MRTA hac�an cosas parecidas y casi siempre mucho m�s graves en dicha ciudad y en gran parte del Per� a inicios de la d�cada del noventa; entonces hab�a hasta temores que cualquier d�a se producir�a la �toma de Lima� dada la situaci�n econ�mica, pol�tica y social en la que el actual Presidente nos dej� al finalizar su primer mandato en el a�o 1990, y por la forma en que la clase pol�tica y el sistema judicial se comportaban y/o hac�an frente al grave problema que ya significaba el terrorismo. Gracias a Dios tales dudas y temores desaparecieron un par de a�os despu�s, sobre todo desde que el l�der de Sendero Luminoso fue capturado por las autoridades peruanas en el marco de una lucha interna que por los previsibles excesos que parece que tuvo, sigue generando pol�micas y suspicacias de toda �ndole; como que se encarcelaron al parecer a personas que luego se demostr� eran inocentes, el no saber las motivaciones econ�micas pol�ticas y dem�s que la Comisi�n de la Verdad y de Reconciliaci�n Nacional tuvo hace m�s o menos un lustro al emitir su informe final triplicando el n�mero de muertos y desaparecidos respecto a los informes de otras instituciones p�blicas y privadas, como consecuencia de lo cual el Estado peruano puede enfrentarse a una inusitada y desmesurada solicitud de indemnizaciones por parte de familiares de v�ctimas civiles y militares de ambos bandos. Al parecer se sigue ignorando, mezquina y/o hip�critamente, que es a veces necesario jugar el juego sucio de los enemigos del orden para poder hacerles frente; ello ha sido siempre as� y quiz� lo siga siendo en todo el mundo, pese a que lleva intr�nseco la posibilidad de que se cometan algunos excesos. Y qu� casualidad que desde el momento en que empezaron a salir en libertad muchos de aquellos encarcelados injustamente por terrorismo a inicios del presente siglo XXI, haya empezado a resurgir la lacra de la lucha armada o terrorista en el Per� despu�s de casi una d�cada de su casi total extirpaci�n, y pese adem�s a la mejor�a econ�mica que desde entonces es patente en el pa�s.
Art�culo por publicarse tambi�n en la pr�xima edici�n de la Revista "RIOMAR" de Iquitos-Per�.


El Estado Peruano y las Comunidades Ind�genas y Campesinas


Considero que habr�a que tener presente que ind�genas pertenecientes al camino en extinci�n Imperio Inca, lucharon contra quienes hasta hac�a poco hab�an sido sus compatriotas, desde que In�s Huaylas -otrora hermana del �ltimo Inca Atahualpa- se cas� con Francisco Pizarro cuando se consumaba la Conquista del Per� por parte de Espa�a; que la independencia del pa�s no fue algo gestado en la capital del Virreynato que por entonces en esos lares imperaba (Lima), sino la continuaci�n de las luchas emprendidas desde Argentina por Jos� de San Mart�n y desde Venezuela por Sim�n Bol�var; que los ind�genas peruanos no fueron considerados de igual a igual por el resto de sus conciudadanos una vez producida la independencia en 1821; y que visto en perspectiva puede hasta resultar hasta cierto punto comprensible la rebeld�a de la causa que motiv� el surgimiento de diversos grupos armados en Latinoam�rica y especialmente en el Per� -Sendero Luminoso y el MRTA-, dado el desprecio y la postergaci�n al que los menos favorecidos -ind�genas y campesinos mayormente- eran constantemente sometidos; para empezar a entender el por qu� cuando desde Lima se gestan normas o medidas dirigidas al desarrollo de las provincias del Per�, y muy especialmente de las regiones de selva o de sierra, tiende el Estado a generar tantas suspicacias en la poblaci�n involucrada, problemas sociales e incluso a equivocarse.

Los recientes hechos que degeneraron en la derogatoria de los controvertidos Decretos Legislativos N.� 1090 y N.� 1064, de incidencia directa o indirecta sobre �reas pertenecientes ancestralmente a comunidades ind�genas y campesinas, es demostraci�n fehaciente de ello. Pues su promulgaci�n nos ha revelado, si bien sutilmente, la manera en que dicha poblaci�n no es todav�a tenida en cuenta, cuando desde el Estado se legisla y/o trata asuntos que de una u otra manera les involucra. �Sigue acaso ignor�ndose que las mejores leyes que en los pa�ses avanzados se han gestado, han tenido siempre en cuenta la opini�n de los directamente interesados?

Pese a lo cual debo tambi�n sostener que dicha reacci�n ind�gena parece m�s que todo haber reflejado una especie de protesta hacia dicha actitud hist�rica por parte del Estado, una reprobaci�n m�s de forma que de fondo; pues uno de los principales errores que inicialmente fueron atribuidos a tales decretos fueron subsanados a trav�s de la Ley N.� 29317 del 13 de enero de 2009 (que modific� e incorpor� diversos art�culos al D. L. N.� 1090 o Ley Forestal y de Fauna Silvestre), concretamente el ya no pretender seguir considerando a las plantaciones forestales y a las tierras cuya capacidad de uso mayor es forestal en el �mbito agrario sino en el terreno forestal como hasta entonces ocurr�a; y en el art�culo 1� anexo "h" del Reglamento del D. L 1090 se precisaba adem�s lo siguiente: "Son principios orientadores de la actividad forestal y de fauna silvestre, (...) El respeto de los derechos de los pueblos ind�genas y de los sistemas tradicionales de manejo sostenible de los recursos de flora y fauna silvestre".

En consecuencia, era deducible que todo en el marco de dichas normas se har�a respetando las �reas pertenecientes a las comunidades ind�genas y campesinas del Per�, de acuerdo adem�s a la informaci�n catastral que para dichos efectos adoptar�a y/o formular�a el Ministerio de Agricultura en coordinaci�n con las entidades competentes (conforme se establec�a en la aludida Ley N.� 29317, art�culo 10).

Ahora s�lo temo que el tiempo confirme lo esgrimido al principio del p�rrafo precedente, es decir, que finalmente todo resulte una protesta de forma alentada eso s� por grupos de diversa �ndole -nacionales y extranjeros- alentadores de mecanismos "adecuados" de desarrollo amaz�nico; con lo que sin embargo se ha derribado una vez m�s las reglas de juego en el �mbito forestal e incluso agr�cola del pa�s, manteni�ndose as� invariable la costumbre de cambiar constantemente las leyes del sector con los intr�nsecos inconvenientes que ello conlleva.



IDEAS PRECONCEBIDAS Y EQUIVOCADAS.


Cuando los oriundos de pa�ses en desarrollo o subdesarrollados, no emigramos a�n a los llamados del primer mundo, imaginamos que las cosas en �stos �ltimos son mejores en la mayor parte de los sentidos. Que mal sin embargo la forma en que nos hacen concebir desde la escuela y desde nuestro entorno en general, la situaci�n o la forma de vida en ellos predominante.

Nos hacen por ejemplo creer que no existe en las calles de Tokio, Nueva York, Paris, Fr�ncfort, etc. basura ni mendigos haciendo de las suyas, que los carros coches y dem�s veh�culos motorizados junto a los peatones respetan las reglas de tr�fico o tr�nsito, que las entidades p�blicas te atienden con un respeto que envidiar�an las de ciudades como Lima M�xico o Buenos Aires, que todo se rige con una puntualidad comparable a la hora inglesa, que los pol�ticos de oposici�n s�lo hacen cr�ticas constructivas al gobierno que no integran y que reconocen sus logros y aciertos con hidalgu�a, etc.; pero hoy residiendo en unas de las ciudades m�s importantes, Alicante, de un pa�s, Espa�a, que desde alguno a�os es considerado del primer mundo (rico o desarrollado), compruebo que los hombres los son iguales ya sea en China o en la Patagonia, en Munich o en Saig�n, en Iquitos o Liverpool (con las pertinentes excepciones, claro est�).

Recuerdo las protestas que toda mi familia soportaba a mi padre cuando gritaba bandoleros, antisociales, etc. a j�venes y no tan j�venes que arrancaban vegetales reci�n sembrados en la plaza o parque que quedaba al frente de mi casa, como forma creo yo de desfogar la rabia que sent�a al ver trozarse las ilusiones de no s�lo las autoridades que ordenaban dichos sembr�os sino tambi�n de quienes que como �l deseaban sus plazas, parques, calles y avenidas adornadas con bellas flores y plantas.

Cosa algo parecida estoy ahora sintiendo yo residiendo en la ciudad de Alicante, al ver casi la mitad de las bellas flores rojas colocadas por las autoridades locales con motivo de la Navidad en la parte baja de las palmeras que bordean la Av. de Alfonso X El Sabio, arrancadas y casi destrozadas alrededor de las mismas. Lo que por otra parte ha hecho que vuelva a sorprenderme de la antipat�a que casi la mitad de espa�oles representados en el Partido Popular, siente o manifiesta a�n por el curso de Educaci�n para la Ciudadan�a;  �las escuelas no pueden acaso suplir las deficiencias que al respecto puedan, tal vez, presentar algunos hogares o familias?








LAICOS Y CREYENTES.


Una investigaci�n llevada a cabo hace poco con electrochoques en la Universidad de Oxford y que demuestra que los creyentes resisten m�s el dolor que los no creyentes o ateos confirme acaso una nueva tendencia en el sentido de que desde el lado de la ciencia se intenta confirmar la existencia de Dios ante la creciente predisposici�n a no hacerlo al estar tal vez b�sicamente basado dicho credo en cuestiones un tanto abstractas. Se suele argumentar, en efecto, que el s�lo hecho de basar la creencia cristiana en lo que teol�gicamente se conoce como fe (es decir, en algo no demostrable con facilidad; lo cual sin embargo no significa que nadie lo haya logrado) es motivo m�s que suficiente para no creer en Dios, en Jehov�, Yav�, etc., pero se ignora que es hasta el momento precisamente ello el origen de todo lo que respecto a ello se profesa; lo que se supone se origina en la famosa frase evang�lica que tilda de dichosos a los que �creen sin haber visto�.

Perm�tase sin embargo sostener y/o hacerles recordar la existencia de algo material o tangible que puede contribuir a lograrlo: el apreciar las maravillas animal vegetal y mineral que nos circunda, esplendidez natural conocida como ecosistema; ello creo que puede hasta darnos m�s ganas de amar a quienes nos rodean merced a la dicha que suele dar el apreciar con natural y paciente admiraci�n la majestuosidad original de todo cuanto existe y, lo que es m�s importante, hacernos m�s conscientes de la importancia de conservar lo �nico que nos permitir� seguir siendo lo que fuimos, somos y seguiremos siendo: Seres Humanos.

Otro de los motivos que suelen emplear los "promotores" de que los creyentes dejen de tener fe es que quienes dirigen y/o pertenecen a tal o cual Iglesia �cat�lica, evang�lica, mormona, anglicana, protestante, etc.-, no presentan a ojos de tales detractores conductas que seg�n ellos deben cultivar; ignorando que todos ellos son tambi�n seres humanos y por tanto susceptibles de equivocarsse como cualquier otro, que la �nica diferencia es la forma de vida o vocaci�n que en determinado momento de sus vidas eligieron. Por lo que es meritorio destacar que desde distintos frentes se destaque cada vez m�s la vida digna que al margen de la fe religiosa han llevado innumerables hombres y mujeres a lo largo de la historia; la Iglesia Cat�lica por ejemplo viene incluso considerando la beatificaci�n y posterior santificaci�n de innumerables de tales seres no por haber llevado una vida digna ligada a la religi�n, sino en virtud a su ejemplar existencia personal y profesional al servicio de los dem�s. En lo que por cierto creo que consiste el verdadero fin de todos los dogmas religiosos creados por la existencia humana desde el origen de los tiempos, y a lo que tarde o temprano nos redirigiremos de una u otra manera.

Perm�tase finalmente esgrimir otro elemento cient�fico cuya consideraci�n puede incidir en el incremento de la fe cristiana, la famosa expresi�n matem�tica seg�n la cual es m�s f�cil llegar de un punto a otro si el camino a seguir es de l�nea recta, sin desviaciones o atajos que pueden hasta demorar e incluso hacer perder el camino hacia el referido punto destino; �no es acaso plausible relacionar dicha expresi�n o norma cient�fica a la vida de cada ser humano?


COMISIONES BANCARIAS Y M�S


M�s a�n en esta �poca de crisis, muchos ya habr�n podido comprobar lo en cierto modo enga�oso que resulta la publicidad de algunos bancos, cajas y financieras, seg�n la cual no cobran comisiones de mantenimiento y dem�s por los servicios que prestan; aunque imagino que todo estar� regulado y por tanto permitido por el Banco de Espa�a, y dem�s instituciones gubernamentales involucradas.

Algunos por ejemplo publicitan nulas comisiones por sus servicios, pero no dicen que cuando se deja de pagar la cuota de alg�n pr�stamo o de simplemente la tarjeta de cr�dito te cargan un costo adicional de cobranza que fluct�a entre los � 15 y los � 30 por cuota o mes. Aunque hay alguna financiera que s�lo recauda adicionalmente a una cuota mensual vencida, el inter�s moratorio pertinente y un peque�o gasto de cobranza ascendente a cerca de � 2.

Creo que son �stas las �pocas en que las entidades financieras deber�an ser consecuentes con la situaci�n de sus clientes, y no cobrar por ende comisiones que pueden incluso acercarse a la suma de la deuda contra�da y vencida. Por lo que me permito sugerir a algunas de tales entidades se centren en gestionar m�s eficientemente algunos de sus procesos internos para que no s�lo dejen de incurrir en gastos que redundan siempre en sus ingresos, sino tambi�n obtengan los ingresos que parecen hasta el momento captar en gran medida de las deudas vencidas de sus clientes.

Siendo m�s precisos debo decir que s� por ejemplo que algunas entidades reparten boletines culturales en casas o pisos a pesar de que son oportunamente informadas de la ya no residencia en ellas del interesado, �se imaginan la cantidad de papel y dem�s recursos involucrados en dicho proceso que de esta manera son desperdiciados? Por qu� algunas siguen del mismo modo informando de todas las operaciones realizadas en las cuentas de ahorros o corrientes cuando ello es posible saber al actualizar nuestras libretas de ahorro o solicitar los extractos respectivos en los cajeros y dispositivos de impresi�n para ello establecidos; ignoro si ello es una obligaci�n gubernamental o simplemente un error de gesti�n que redunda igualmente en la merma de los ingresos al implicar gastos que, por lo descrito, devienen en innecesarios y por tanto son evitables.


NUEVA LEGISLACI�N FORESTAL EN EL PER�


Hasta hace poco m�s de tres meses s�lo bastaba con remitirse a estudios y/o trabajos especializados para comprobar que las constantes modificaciones en la legislaci�n forestal del Per� han sido una constante; pero ahora s�lo basta con revisar algunas informaciones recientes para comprobar dicha tendencia que, por lo dem�s, incide directa y negativamente en el desarrollo del sector maderero peruano. Es conveniente recordar que s�lo entre 1975 y 2000, cada cuatro a�os en promedio, hubo cambios importantes en el r�gimen de aprovechamiento forestal maderable.

El pasado mes de junio de 2008, el vigente gobierno en manos de la socialdem�crata Alianza Popular Revolucionara Americana (APRA) o Partido Aprista Peruano (PAP) promulg�, como para no perder la costumbre, el Decreto Legislativo 1090 con el que no s�lo deroga la anterior Ley Forestal y de Fauna Silvestre N� 27308 del a�o 2000, sino que cambia una vez m�s las reglas de juego en el sector. Pareciera ignorarse que la naturaleza misma de la actividad forestal requiere de periodos de tiempo largos para desarrollarse y/o funcionar con normalidad, y por l�gica consecuencia su legislaci�n debe ser acorde con dicha peculiaridad; y hay que considerar adem�s que s�lo as� es posible atraer inversiones importantes que redunden en beneficio del desarrollo sostenido y sostenible del sector y del pa�s, al generarse una coyuntura de seguridad institucional a largo plazo.

En este caso parece hacer primado la exigencia para adaptar la legislaci�n a los requerimientos que exige la implantaci�n del flamante Tratado de Libre Comercio suscrito con Estados Unidos de Norte Am�rica; no creemos por tanto que haya sido la posible ineficacia de la anterior norma �Ley 27308- lo que motiv� tal cambio teniendo en cuenta que el poco tiempo de vigencia que presentaba �de m�s o menos siete a�os- no es tiempo suficiente para comprobar y/o evaluar -creo yo- sus resultados de manera eficaz.

Una de la novedades de la nueva regulaci�n forestal es que, a diferencia de lo regulado en la Ley Forestal materia de derogaci�n, no considera a las plantaciones forestales y las tierras cuya capacidad de uso mayor es forestal, en su lista de recursos forestales. Lo que se explica porque ello est� ahora normado en el Decreto Legislativo N� 1064, o R�gimen Jur�dico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario; por lo que es de esperar que ahora s� se logre una eficiente recuperaci�n de la �reas degradas o deforestadas al tiempo que un mayor desarrollo de plantaciones forestales, y as�, al tiempo de contrarrestar la presi�n habitualmente ejercida sobre los bosques primarios u otros ecosistemas forestales valiosos como los de la Amazon�a, se contribuye al recupero de las �reas degradadas y a la disminuci�n de la deforestaci�n de la regi�n.

Si bien algunas de la cr�ticas que desde distintos frentes viene recibiendo dicha nueva norma es que ha eliminado el Consejo Nacional Consultivo de Pol�tica Forestal (CONAFOR), mecanismo que permit�a la participaci�n ciudadana en decisiones de pol�tica forestal, y que no presenta ninguna certeza respecto al �rgano que se har� cargo de las funciones que antes cumpl�a el INRENA a trav�s de la Intendencia Forestal de Fauna Silvestre ni sobre el nivel jer�rquico que �ste tendr� dentro del sector agricultura o del flamante Ministerio del Medio Ambiente, esperamos que tales y otras situaciones o disyuntivas se aclaren y/o corrijan en el reglamente que de dicho cuerpo legal debe promulgarse y publicar en el m�s breve plazo.


La No Consideraci�n de la �tica en las Crisis Financieras y Econ�micas



Si nos somos capaces de reconocer que el problema de la pobreza de la mayor�a de la poblaci�n e incluso la degradaci�n ambiental est� en la arraigada actitud de querer acaparar o poseer m�s de lo que se necesita a costa de lo que sea por el mero deseo de tener la sensaci�n de ser superiores a los dem�s o simplemente sentirse m�s seguros, no es extra�o que muchos no se percaten a�n de que la actual crisis financiera y econ�mica mundial es consecuencia de la irresponsable forma en que en Estados Unidos se concedieron infinidad de cr�ditos hipotecarios a personas con no muy probada solvencia para afrontarlos y por ello no por un generoso af�n de darles la oportunidad de contar con un hogar, sino por el simple deseo de tener la oportunidad de hacer m�s negocios y ganar m�s dinero; aunque la permeabilidad del entorno regulatorio estadounidense tiene tambi�n su parte de responsabilidad.

Lo que dados los avances tecnol�gicos y de la comunicaci�n se viene reflejando en todas las sociedades y/o pa�ses del mundo y derribando a muchas corporaciones y empresas que, de esta manera, demuestran la estructura aparente y/o especuladora en la que se cimentaban.

No bastaron, evidentemente, los esc�ndalos que hace m�s de seis a�os salpicaron y derribaron a muchas grandes empresas de no s�lo USA (Enron, Global Crossing, Adelphia, WorldCom) y que supuso el final de una de las m�s prestigiosas firmas de auditor�a, Arthur & Andersen, para que el sistema regulatorio estadounidense y por ende el del resto del mundo se fortalezca y/o se adapte mejor a muchas de las nuevas formas �en muchos casos encubiertas y fraudulentas- de hacer negocio. No hay que olvidar que lo que desencaden� dicha crisis fue, an�logamente, la actitud irresponsable y fraudulenta de los ejecutivos y directivos de las empresas quebradas; lo que degener�, a la vez, en una crisis de credibilidad desde el lado de los inversores que sin embargo parece haber pasado pronto.

Respecto a lo cual, el catedr�tico en la Escuela de Empresa de Harvard y asesor contable de Merrill Lynch, ha afirmado: �'La gente aprender� a ser m�s exigente con su forma de invertir', (�). �Pero �sta no ser� la �ltima vez que vamos a pasar por esto. La gente se olvidar�, y volver� a ocurrir lo mismo'�[1]. Y la actual crisis financiera y econ�mica mundial es, en efecto, una prueba fehaciente de ello; aunque tal vez sea simplemente una de las consecuencias del actuar de la famosa �mano invisible� de A. Smith[2], manifestada en este caso en el deseo de los capitalistas de recuperar la confianza perdida de los inversores; al menos hasta que esta nueva crisis se hizo evidente.

Consideremos sobre ello que seg�n Smith, dicha �mano invisible� o laissez faire es la que lleva a la econom�a a producir �autom�ticamente� lo que desea, asentando el camino y las condiciones para lograrlo; todo lo cual sin embargo en un contexto, el mercado, en el que confluyen toda una suma de racionalidades individuales no siempre preocupadas por los problemas del conjunto de la sociedad. No siendo por ende extra�o el no cumplimiento del principio seg�n el cual de forma autom�tica puede, de manera Pareto-eficiente[3], asignar los bienes y servicios dentro de ella.

Y si bien los llamados fallos del mercado que desde el lado de la ciencia econ�mica han sido identificados para establecer mejor los mecanismos que hagan frente a las anomal�as que conforme a lo dicho surgen en el contexto conocido como mercado, se viene dejando de lado la consideraci�n de los aspectos �ticos y morales que influyen a su vez en toda decisi�n humana. Proceder dicho sea de paso algo parecido al encontrado por economistas de la talla de Ronald Coase o Herbert Simon, en el an�lisis econ�mico tradicional en relaci�n a la no consideraci�n eficaz de la empresa; y lo que el primero lleg� a conectar a una visi�n de la naturaleza humana carente de contenido por parte de los economistas[4].

Y si bien los �ltimos compromisos de Responsabilidad Social Corporativa que desde el lado empresarial o privado vienen surgiendo, al igual que la cada vez mayor concienciaci�n de los problemas ambientales son algunas se�ales alentadoras, queda a�n mucho por hacer; pues no ser� f�cil hacer que los que hasta ahora ostentan el poder empiezan a ser conscientes de actitudes que hasta pueden hacer que se desprendan de cosas a las que est�n acostumbrados por comodidad y el mero placer que proporcionan. Empero, si existe el convencimiento de que por esa v�a puede estar la soluci�n a muchos de los actuales problemas humanos, no la desde�emos si con ella es factible difundir adem�s actitudes como la solidaridad y la justicia que siempre han dado y deben seguir dando resultados en aras de un mundo m�s digno.


[1] Conforme cita Kurt Eichenwald en el art�culo, �La abrumadora ola de desastres empresariales hace que los economistas e inversores se planteen la siguiente pregunta �Acabar�n los capitalistas con el capitalismo?, El Pa�s, 7 de julio de 2002, Madrid.
[2] En The Wealth of Nations, publicada en 1776.
[3] Principio o criterio establecido por el economista italiano Vilfredo Pareto, seg�n el cual no es posible mejorar el bienestar de alguien sin que nadie empeore el suyo.
[4] Ronald Coase, �La Naturaleza de la Firma�, La Empresa, el Mercado y La Ley, Madrid, Alianza Editorial, 1994.


QU� ES LO QUE QUIEREN (las comunidades ind�genas del Per�)


Qu� es lo que desean las comunidades ind�genas o campesinas del Per� para sus hijos es lo que deber�a de pregunt�rseles a sus dirigentes para saber o entender las razones que tienen para oponerse a medidas legislativas que pienso pueden beneficiarlas econ�micamente; quiz� se obtenga como respuesta que tal cual estuvieron sus antepasados antes de la llegada hispana, o quiz� como incluso hoy subsisten. Y, si esa es la respuesta, poco o nada puede o tiene que hacer la autoridad gubernamental en su territorio.

Pero para bien o para mal casi nadie puede vivir hoy al margen del circuito nacional o mundial debido a la predominancia de la tecnolog�a y de los medios de comunicaci�n que hacen casi imposible que alguien y mucho menos comunidades enteras est�n apartadas del resto del mundo, aunque se traten de comunidades ind�genas o campesinas. Puedo por tanto deducir que una de las principales motivaciones de tales actitudes es el desconocimiento de lo que el emprender las acciones a las que se oponen pueden depararles para sus beneficio econ�mico y social; aunque percibo que detr�s de ello existe tambi�n el inter�s de manejar tal ignorancia por parte de grupos interesados (pol�ticos, ecologistas, etc.) nacionales e internacionales, ya que as� los primeros podr�n mantenerse activos para con demagogia y mentiras obtener votos en un momento dado y los otros para obtener m�s fondos que sigan financiando sus actitudes en contra del desarrollo al tiempo que sus propio sostenimiento.

Y si la respuesta es por el contrario otra, alguien debe decirles que si desean en consecuencia desarrollarse, que miren a la manera c�mo lo est� haciendo en estos momento China, que crece como nadie en el mundo desde que dejo atr�s modelos cerrados, estatistas y anticuados de convivencia y desarrollo. Como tambi�n que participando con responsabilidad y conocimiento en los procesos que implica el gobierno o gesti�n de un pa�s, pueden hasta contribuir a un desarrollo que est� acorde con sus ideales y tradiciones mediante la aportaci�n de las t�cnicas y conocimientos que han ido a su vez obteniendo en su devenir hist�rico; y as�, en lugar de perjudicar las opciones a que no s�lo ellos sino tambi�n muchos otros encuentren los medios de alcanzar un mejor nivel de vida, contribuyan a obtenerlo en forma conjunta en el marco de un modelo de convivencia y desarrollo que debe primar ya en todo el mundo.


EMPRESA Y DESARROLLO AGR�COLA-FORESTAL EN LA AMAZON�A PERUANA


Pareciera que la mayor parte de la poblaci�n de Loreto y del Per� en general, no se percata a�n que las empresas constituyen hoy el medio m�s id�neo para alcanzar igualdad de oportunidades entre los hombres mediante el empleo que proveen, al operar en sectores econ�micos productivos y siendo gestionadas teniendo en cuenta no s�lo aspectos econ�micos o financieros, sino tambi�n buenas pr�cticas y equidad social. Ya est� demostrado que pueden incluso determinar, mediante el tejido econ�mico que generan, el fortalecimiento o debilitamiento de la estructura econ�mica y social de la regi�n o pa�s en el que operan o establecen.

Si bien existen al respecto m�ltiples evidencias en distintas regiones del Per�, quiero hoy referirme a lo que �ltimamente se ha suscitado en la selva del pa�s desde que empez� a escucharse algo de la llamada �Ley de la Selva�, convertida ya en norma legal mediante Decreto Legislativo N� 1064 o R�gimen Jur�dico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario; a la cual se la ha criticado en base a argumentos tendenciosos en lugar de primar propuestas constructivas como creo debe hacerse cuando existe alg�n intento legal -o de cualquier otra �ndole- de menoscabar, realmente, intereses comunes a todos.
Son muchos los estudios que sostienen que uno de los principales problemas que impidi� mejores pr�cticas en el sector forestal hasta el a�o 2000 fue la inadecuada definici�n del derecho de propiedad sobre el recurso (en este caso el bosque), que fue precisamente ello lo que hizo imposible o dif�cil el manejo de los espacios de bosque puestos a disposici�n de los extractores y de la industria forestal en general; por lo que no es extra�o que desde distintos frentes se hayan alentado las concesiones forestales que al amparo de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre N� 27308 y de su respectivo reglamento, se han venido produciendo sobre unidades de aprovechamiento de 5.000 hasta 40.000 Ha. y por un plazo de cuarenta (40) a�os renovables para la explotaci�n sostenida y sostenible de los recursos madereros ah� concentrados; as� hacer factible, o mejor dicho recuperables, las inversiones que todo proceso de manejo y certificaci�n forestal requiere.

Consecuentemente, si al amparo de dicha normativa forestal fue posible entregar en concesi�n espacios de bosques hasta por 40 a�os, y era adem�s posible renovar dicho per�odo si se cumpl�an con las disposiciones estipuladas (es decir, era posible obtener concesiones hasta 80 a�os, 120 a�os y as� sucesivamente), por qu� tanto aspaviento si a trav�s del Decreto Legislativo N� 1064 se faculta la venta o concesi�n de �tierras eriazas� de propiedad del Estado en zonas de selva y ceja de selva cuya aptitud o capacidad de uso mayor es forestal y sin posibilidad de uso agr�cola s�lo para recuperarlos mediante reforestaci�n, plantaciones forestales o con actividades agr�colas, creando en ese intento distintas empresas o asociaciones agrarias o forestales dedicadas al sembr�o de palma aceitera, caf�, etc. o plantaciones forestales de las podr�a en el futuro proveerse la industria forestal tal cual lo hacen pa�ses como Brasil o Chile, adem�s de capturar carbono y as� obtener r�ditos econ�micos como otras zonas dotadas de gran potencial forestal ya lo vienen haciendo en medio del contexto generado por la actual coyuntura ecol�gica global, entre otras actividades y servicios ambientales[i]; y lo que es m�s importante, brindando paralelamente trabajo a miles de campesinos y lugare�os pobres que tanto abunda en la Amazon�a Peruana y en Loreto en particular.

Seg�n datos del Plan Nacional de Reforestaci�n del Ministerio de Agricultura del a�o 2005, el �rea susceptible de programas de reforestaci�n asciende en el Per� a 7.388.002 ha., de las que el 50,36%, es decir 3.720.200 ha., est�n en situaci�n de libres y las restantes 3.667.802 ha., el 49,64 %, ocupadas; s�lo en Loreto la superficie deforestada asciende a 1.136.563 ha. correspondiente al 3,05% del �rea original del bosque, de las que 184.461 ha., el 16%, est�n en situaci�n de libre y 952.102 ha., el 83,70%, ocupadas[ii]. Por lo que algo m�s de la mitad del �rea total de bosque degrado o deforestado existente en el Per�, esta ya en condiciones de ser puesto a disposici�n de los interesados en la l�nea de lo dispuesto por el controvertido R�gimen Jur�dico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario.
Pretendi�ndose por ende el recupero de �reas que est�n generalmente en situaci�n de abandono y por tanto sin ser aprovechadas, es oportuno sugerir finalmente a las autoridades regionales y a la poblaci�n en general exigir a la autoridad gubernamental competente la actualizaci�n de dichos datos mediante la realizaci�n de nuevos catastros que establezcan no s�lo el actual �rea susceptible -natural y legalmente hablando- de recuperar y/o vender, sino tambi�n las �reas de tierras pertenecientes a Comunidades Campesinas e Ind�genas pero demostr�ndose fehacientemente la necesidad y/o justicia de hacerlo, todo lo cual sin ning�n tipo de presi�n social, econ�mica o ecol�gica local, nacional e internacional; que se vigile asimismo que las �reas que se vendan o concesionen se destinen a las actividades a la que los compradores se comprometan, que no sea s�lo una escusa para extraer las especies de madera que puedan en realidad existir en ellas con la complicidad de funcionarios corruptos, siendo en ese sentido importante que las autoridades regionales en coordinaci�n con las nacionales establecen modernos mecanismos de control de la actividad forestal para evitar extracciones ilegales como habitualmente ocurr�a en el pasado y al parecer a�n en la actualidad; y que nuestras autoridades no generen desconfianzas institucionales en torno a sectores productivos importantes como el forestal-maderero, conforme ocurri� hace m�s de un a�o con el ya felizmente corregido equ�voco nombramiento de un concesionario forestal como jefe zonal del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) de Loreto.
[i] Cabe recordar que estamos hablando de espacios de bosques deforestados o degradados como consecuencia mayoritaria de proyectos colonizadores emprendidos equivocadamente en la imaginada desierta zona del Amazonas, mediante el fomento paralelo adem�s de actividades agr�colas y ganaderas en detrimento de la industria forestal a la que es m�s propensa la regi�n.
[ii] Aunque no contamos con datos oficiales sobre la proporci�n de �reas realmente utilizadas en el grupo de tierras ocupadas o con propietarios reconocidos, es presumible que gran parte de la misma no est� utilizada y por tanto est� igualmente en situaci�n de abandonada o libre.


A POR ELLOS


�A por ellos� es la frase que estos d�as ha sonado con cierta insistencia en Espa�a, al haber ganado su selecci�n de futbol el t�tulo de la Eurocopa 2006 a Alemania. Por si alguno no lo sabe, se trata de la principal frase de una canci�n que surgi� como est�mulo a sus jugadores, en momentos en que la selecci�n hispana se preparaba para el �ltimo Mundial de futbol; por lo que en realidad, suena desde la �ltima celebraci�n del referido mundial organizado por cierto por Alemania.

Fueron por tanto algunos de estos d�as muy gratos para m�, pues que desde que empec� a admirar los partidos de este torneo con seriedad y serenidad all� por el a�o 1996, no hago m�s que disfrutarlos entre otras cosas por la calidad t�cnica y organizativa que del mismo se percibe; y especialmente ahora que residiendo en Espa�a, se vive todo ello con mucha m�s intensidad. Lo cual me ha hecho al mismo tiempo entra�ar aquellos �ltimos partidos que mi selecci�n peruana me hac�a de la misma manera gozar junto al resto de mi familia y algunos amigos frente al televisor all� por los a�os 1981 y 1982, cuando logr� el Per� clasificarse por �ltima vez a alg�n mundial de futbol que casualmente lo organiz� Espa�a en dicho a�o 1982; pero tambi�n aquellos que igualmente disfrute en el a�o 1997 cuando el Sporting Cristal de Lima se clasific� por primera vez a la final de la Copa Libertadores de Am�rica, o cuando el a�o 2004 el equipo del Cienciano del Cuzco se hizo con otro torneo Sudamericano dejando en el camino a equipos emblem�ticos de la regi�n.

Ojala volvieran aquellos d�as de goce deportivo y as� poder vivir lo que estos d�as lo est� haciendo la afici�n hispana con el justo triunfo de su selecci�n. Creo sin embargo que tal deseo es al menos con la Selecci�n Peruana casi imposible de saciar, pues parece que est� ya matem�ticamente eliminada para el pr�ximo evento futbol�stico mundial desde su reciente goleada en el estadio Centenario de Montevideo ante la selecci�n de Uruguay; y dadas adem�s las cosas que desde la Federaci�n Peruana de Futbol (FPF) se irradian y desde los mismos jugadores se exteriorizan, parece que ni en un corto ni mediano plazo el deseo en cuesti�n podr� satisfacer.

Lo cual puede adem�s explicarse al no percibir desde hace a�os en los jugadores peruanos la entrega y alegr�a en el juego que Sotil, Cubillas, Vel�squez, Barbadillo, Uribe, La Rosa, Cueto y algunos otros m�s irradiaban en la cancha all� por finales de la d�cada del setenta e inicios de los ochenta; como por cierto lo suelen hacer argentinos, ecuatorianos, paraguayos, brasile�os etc. cada vez que juegan un partido. Pareciera asimismo que a los jugadores peruanos no les estimula mucho salir en los diarios, revistas y programas radiales y televisivos deportivos sino m�s bien en los catalogados como de prensa amarilla o del coraz�n por las cosas extradeportivas a las que nos tienen acostumbrados; recordemos sino lo sucedido hace un par de a�os con en el hijo del ex as de la selecci�n peruana y del Barcelona de Espa�a, Johan Sotil, a quien su entrenador argentino de entonces Capa dio hasta buena cobertura en la prensa espa�ola; o la m�s reciente borrachera y al parecer org�a de C. Pizarro y otros despu�s del empate ante Brasil y antes del partido ante Ecuador, del que por cierto sali� la selecci�n peruana goleada una vez m�s.

Queda por tanto esperar, s�lo ya en un largo plazo, que los partidos de la selecci�n peruana y de alg�n club del pa�s me vuelvan a ilusionar como estos d�as lo ha hecho la selecci�n espa�ola con sus millones de conciudadanos, celebrando un triunfo que por lo dem�s los ha catapultada al primer puesto en la lista de selecciones nacionales de la FIFA.


BIOCOMBUSTIBLES. CON CUIDADO EN SU FOMENTO AUTORIDADES DE LORETO Y EL PER�




Antes de emprender pol�ticas de apoyo a programas de desarrollo de plantaciones para destinarse a la producci�n de biocombustibles, las autoridades peruanas deber�an primero investigar qu� es lo que respecto a ello est� ya pasando en pa�ses como Espa�a y Europa en general. En Espa�a por ejemplo existe un estudio seg�n el cual el aporte de los biocombustibles s�lo ha logrado reducir el 3% de CO2, a costa de casi duplicar el precio de los cereales. En tanto que en Europa existe un informe cr�tico del comit� cient�fico de la Agencia Europea del Medio Ambiente, el cual parece haber motivado a la Comisi�n Europea repensar su apuesta por los biocarburantes; de hecho su presidente, Jos� Manuel Durao Barroso, anunci� la semana pasado el encargo de un estudio �sin tab�es� sobre el impacto de la producci�n de biocarburantes.

El �ltimo informe de la FAO sobre perspectivas mundiales de la alimentaci�n afirma adem�s que �la utilizaci�n tradicional de las tierras para producci�n de alimentos y fibra puede salir perdiendo en esta competici�n, sencillamente porque el mercado potencial de la energ�a es inmenso comparado con el de los alimentos�; por tanto, no frenar esta din�mica supone aumentar deliberadamente el n�mero de hambrientos en el mundo y los conflictos por la tenencia de la tierra, seg�n afirma la ONG espa�ola Ecologistas en Acci�n. Y si bien �frica y Asia se vislumbran como los mayores afectados, muchos pa�ses y zonas de Am�rica Latina no podr�n estar al margen del problema, por la precariedad econ�mica y social que los caracteriza.

Dicho comit� cient�fico europeo ha pedido asimismo a la UE que suspenda el objetivo de elevar a un 10% para 2020 la cuota obligatoria de los mal llamados biocombustibles usados en el transporte, simplemente porque cumplirlo implicar�a destinar m�s del 70% de los terrenos cultivables en Europa a la producci�n de agrocombustibles; y dado que la UE no va a destinar sus propias tierras a cultivos energ�ticos, se importar� la materia prima de los pa�ses del Sur para producir agrocombustibles, lo que acelerar� la destrucci�n de selvas tropicales como de Indonesia, Malasia y Brasil, y disminuir� la producci�n de alimentos, encareci�ndolos al mismo tiempo.

Es por tanto de esperar que las autoridades del Estado peruano y de regiones selv�ticas como Loreto, as� como de cualquier regi�n del mundo, tomen en cuenta todas estas cuestiones antes de meterse de lleno en el desarrollo de plantaciones para producir biocarburantes por el s�lo af�n de adelantarse "ecol�gicamente" a otros pa�ses, o intentar generar ingresos con esta nueva v�a simplemente porque est� de moda. De lo contrario podr�an, por las razones esgrimidas, contribuir a agravar la situaci�n de pobreza de muchas comunidades, antes que mejorarla.



CAVILACIONES MUNDANAS III


I. Al enterarme que exist�an en el Gobierno Regional de Loreto m�s de 100 millones de soles sin que pudieran ser gastados y/o invertidos durante este ejercicio a pesar de las apremiantes necesidades de trabajo y de inversi�n, no puedo m�s que re�rme como consecuencia de la activaci�n de mi ya preconcebido ant�doto a la molestia que naturalmente me causan tal y otras situaciones semejantes. Si no existe en la regi�n la voluntad o el personal id�neo que dise�e y planifique los proyectos productivos y de inversi�n en infraestructura requeridos, se debe usar el dinero que para ello existe en contratar a quienes, aunque siendo de otros lugares, ser�an tal vez los m�s id�neos para hacerlo.

II. Aquella ley dada en el Per� para prohibir a toda persona con procesos judiciales pendientes presentarse como postulante a alg�n cargo p�blico (alcaldes, regidores, presidentes, congresistas, consejeros, etc.), deber�a extenderse y estipular tambi�n que no puedan presentarse de por vida quienes por haber trabajado en la administraci�n p�blica y a�n en la actividad privada, tengan no s�lo asuntos pendientes sino que incluso ya hayan pagado por ello; de ser hoy ello ya una realidad muchas de las actuales autoridades no estar�an nuevamente en el poder, no estar�an volviendo a amamantar de los �beneficios intr�nsecos� a muchos de tales cargos y al mismo tiempo no perder�amos tiempo con elecciones que, por los riesgos intr�nsecos a la elecci�n de tales personajillos, pueden devenir hasta en in�tiles.

III. El aparente proceder de muchas empresas trasnacionales y de organismos internacionales como el Banco Mundial, el FMI, el BID, etc. hacen que en muchos pa�ses en v�as de desarrollo como el Per�, Venezuela, Brasil, Ecuador, Costa Rica, etc. exista una especie de animadversi�n hacia ellos. Ello est� hoy siendo aprovechado por personajes como el �bolivariano� Hugo Ch�vez, quien al amparo del inmenso poder econ�mico alcanzado por su pa�s en virtud a los precios record del petr�leo, quiere actuar como una especie de mecenas econ�mico e incluso pol�tico de la regi�n; lo cual no deber�a ser muy bien visto, teniendo en cuenta que existen ya probadas evidencias de que su pa�s bajo su gobierno no es precisamente un ejemplo de convivencia ciudadana. La expectativa que sin embargo ha levantado su ya en marcha Banco del Sur entre la mayor�a de pa�ses suramericanos aunque especialmente en Bolivia, Ecuador, Brasil y Argentina, extra�a un poco porque a pesar de que se diga que en las principales decisiones que se tomen todos sus pa�ses miembros tendr�n voz y voto por igual y no en partes proporcionales a lo que aporten, no ser� extra�o que al final logre imponerse la voluntad de quien se cree y es en realidad su creador y ser� adem�s el primer contribuyente del mismo: Venezuela y su Presidente, al amparo del ya referido poder econ�mico basado en la ventajosa coyuntura en estos momentos existente en todo el mundo en torno al petr�leo; lo que por otra parte revela la fragilidad en que se basa hoy la �seguridad econ�mica� venezolana y, especialmente, la arrogancia de su rom�ntico presidente. Expliqu�moslo a continuaci�n.

IV. Est� demostrado que Venezuela es un pa�s que junto a Arabia Saudita, Rusia, Irak, Ir�n, etc. poseen la mayor parte de las reservas mundiales de petr�leo. Sin embargo, dada la actual situaci�n ambiental y/o clim�tica mundial no es ya innegable que la demanda de dicho combustible f�sil con el tiempo disminuya; y porque tambi�n cada vez se dar� mayor importancia a los biocombustibles (cuyo aporte sin embargo s�lo a logrado reducir el 3% de CO2 a costa de casi duplicar el precio de los cereales, seg�n informes recientes) y a nuevas fuentes energ�ticas basadas en la energ�a solar, e�lica e incluso en la energ�a proporcionada por las olas del mar; sin descartar adem�s a las centrales basadas en energ�a at�mica, existentes hoy en n�mero de 435 en todo el mundo (127 en Am�rica, 196 en Europa, 110 en Asia y 2 en �frica; estando 11 en construcci�n en Europa y Rusia, y otros tantos en el norte de �frica), y la cual s�lo en Espa�a significa cerca del 20% de la energ�a existente. Es pues cuesti�n de tiempo de que en un futuro, aunque no inmediato, se produzca el final inexorable de todos aquellos pa�ses que basan su econom�a y/o desarrollo en el petr�leo si es que no se orientan al desarrollo futuro de sectores alternativos; aspecto en el que est� demostrado que el conocimiento, la tecnolog�a, las instituciones transparentes y eficaces, el respecto a la ley y otras reglas de juego claras son determinantes, y en lo que ciertamente Venezuela no puede hoy presumir.

V. Me sorprendi� hace poco el debate que en Espa�a se produc�a en torno al curso de Educaci�n para la Ciudadan�a que el gobierno del PSOE presidido por Jos� L. R. Zapatero propuso sea dictado en todos los colegios de Espa�a. Me asombr� porque detr�s de por ejemplo la posici�n del principal partido opositor, el Partido Popular, exist�a mas que argumentos coherentes, posiciones y/o razones que en muchos casos me parecieron hasta inapropiadas dadas las actuales circunstancias; alegaban entre otras cosas que no puede quitarse a un padre la responsabilidad de educar a su hijo, algo que teniendo en cuenta la forma un tanto �a su aire� (a su manera) en que crecen hoy la mayor�a de ni�os y adolescentes espa�oles, me parec�a hasta risible; por parte del gobierno se informaba que el objetivo era el dar pautas de convivencia y respeto ciudadano. Lo cual me hizo recordar que en el Per� son ya m�s de dos d�cadas que se viene dictando un curso parecido con el nombre de Educaci�n C�vica Patri�tica, cuya implantaci�n que yo recuerde no despert� tanta pol�mica; y por otra parte comprobar una vez m�s que el proceder pol�tico como el ciudadano en general no suele distar mucho entre pa�ses �ricos� y �pobres�, entre los llamados del �norte� y del �sur� (salvando las distancias �o peculiaridades- existentes en ambos lados).

Art�culo publicado en la Revista RIOMAR de Iquitos-Per�, en febrero de 2008.


LA GRANDEZA DE LO NATURAL


En este mundo tan artificial en el que vivimos, preocupados m�s en parecer que en ser; en querer crearlo y transformarlo todo como si todo no estar�a creado ya. La grandeza de lo natural pasa casi imperceptible.

No apreciamos ni valoramos la majestuosidad y belleza del verdor de la inmedible cantidad de �rboles que contribuyen con su ox�geno a nuestra existencia y a nuestro sostenimiento a trav�s de sus frutos, ni la grandeza y belleza de nuestros valles y monta�as; si lo hici�ramos tendr�amos seguramente m�s ganas de amar a quienes nos rodean gracias a la dicha que da el apreciar con paciencia y natural admiraci�n la majestuosidad de la obra del Autor de todo cuanto existe.
Quiero por ello resaltar en esta oportunidad la importancia y necesidad de que cada uno de nosotros conozca m�s del espacio natural que nos rodea, de las maravillas tanto animal, vegetal y mineral que nos circunda; esplendidez natural conocida como ecosistema. Estoy seguro de que el s�lo hecho de hacerlo contribuir� a que seamos m�s conscientes de conservar lo �nico que incluso nos permitir� seguir siendo lo que fuimos, somos y siempre seremos: Seres Humanos.
Escrito publicado en la Revista RIOMAR de Iquitos-Per�, en diciembre de 2004.