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Fecha Publicación: 2015-07-24T22:58:00.000-07:00
Hoy día he terminado de leer la "Teoria dos Princìpios" de Avila Bergman -edición brasileña Edit. Malheiros-, una obra bastante resumida que el autor pretende pasar por su teorìa de los "Postulados normativos" y como el bien sabe "normas metòdicas" en palabras de Lothar Michael (Es violinista.); una pequeña obra bastante interesante, sino fuera porque està recargada de un ímpetu positivista que no permite deshacerse de unas difìciles, màs que difíciles, absurdas ecuaciones en donde los procedimientos para determinar la igualdad, razonabilidad y proporcionalidad en los actos jurídicos (la mayoría de ejemplos son sentencias de derecho público [supremo trib. fed. de Brasil y el TC. Brasileño, contando una sentencia dle Trib. Fed. Alem.], donde desborda el tema tributario -que no cause extrañeza que el autor sigue la especialidad-) "necesariamente" parece estar ligado a un procedimiento estandarizado: el qu epopone el autor.
Hay dos subrayados que hecho en el libro: tema de la Et. Nic. en la cuestión de razonabilidad, cuestión de la ley general al caso particular en donde salen a gritos el tema de la equidad, en la cual surge un grito desesperado del propio autor al verse imposibilitado para seguir escribiendo sobre el tema.; Vid. Bergman caso de la Importación - Exportación - la exoneración, y la cuestión sobre si la proporcionalida dobedece a un tema extrintamente de medio fin o di si es medida -criterio como el de razonabilidad.

Dos opciones: si cojo el de razonabilidad probablemente aparezca como Alicia escogiendo un camino entre muchos para, al final, un mismo fin; una particular cuestión de verificar el fin para una crítica más precisa me es necesario. Si arranco viendo la posibilidad de la igualdad y de la afectación en el proyecto sería más viable, pero igual me pierdo, lo anoto aquí para no olvidarme. Maldito milanés voy a usar su sistema de índices analíticos y de paso a cita corrida.



Supongo que debo de avanzar el tema de verbos separables, escribir una gran lista desde mi Schritten.

El otro tema es ver los de la fuerza normativa de los hechos con Esser. Va estar casi listo si llevo al tema un poco de derecho comparado. Ayer leí un artículo de M.H en el que se mataba diciendo de los "formantes" en L.A. que cosa más jodida, era una análisis estanco, no sé como diablos se le ocurre citar tanta legislación si en donde muere y nace la ley es, en parte, el los tribunales una cuestión de definición de conceptos, y ya el mismo lo anotó "resolver con dogmática".


Perceval se fue y me dejó hablando con su mamá dos horas, empezamos a hablar sobre métodos para matar cucarachas, mientras sonaba el MTV, la Sra. se confundió y dijo que esta canción la había escuchado en sus tiempo de universidad, bueno aunque quizá no. melodías y etc.

Yo quedé en regalarle el "Secreto de la Abuelita": para la cucarachas.

Fecha Publicación: 2015-07-12T23:05:00.002-07:00
Definitivamente hay artículos que deben cambiar de título:


POSIBILIDADES: "...de mis malas lecturas de la escuela genovesa positivista" -y eso que ya está secundado- o de "ay! me gusta de Supreme Court of The United States y no veo mi sociedad."
o simplemente "Sigamos precedentes malos: ordem e progresso".

Felizmente desde ayer están sacando las minas:









Fecha Publicación: 2015-07-06T06:43:00.003-07:00
Dicen que cuando Bowie escribió esta canción vió a su productor Tony Visconti besar a Antonia Moos en una parte del muro de Berlín, allá por los años 70, cuando aún la ciudad estaba dividida y repartida entre los bloques de la RDA y la RFA, tras la vergonzosa solución de Nikita Krushev.

No sé, quizá sea esta la historia de como llegué caminando a ver el Siegessäule y me quedé bajo él como decía esa novela que en algún momento leí, en la que la que la propia estatua del ángel le dice al muchacho que ya tenía que regresar a casa, que ya se había alejado mucho; o de como Juan Pablo y Litza cruzaron las miradas en el Alexander Platz mientras Erika me preguntaba si la combinación entre ellos no era, acaso, más que perfecta.

Hoy creo que les hablaré, nadie más que ellos me recuerdan la canción "Heroes" de Bowie, se los diré. Cuando viajaba de salida de Berlín, para irme a ver a mis amigos a otro país, pensaba constantemente en la canción y se me venía a la mente sus caras y riéndonos en la Alexanderplatz, mientras Erika subía a la mesa en donde comíamos y comenzaba a bailar como burlándose de la música que provenía de los bares que dan junto a la estación.



Un días antes de ir a Berlín estuve en Roma, encontré un libro de Maupassant, y lo compré, visite a G.A., y me regaló un código civil [ya lo he botado], me dijo que era el de la suerte, lo cogí y me fui al Palatino, ya eran las 4:00 p.m. salí y volví a la ciudad para despegar a Berlín, al día siguiente.

El primer día en Berlín, prácticamente estuve en la calle, tenía que hacer el check-in en el hospedaje casi a las 3:00 p.m y había llegado a la 11:00 a.m., así que me fui a caminar y a ver dos de los 5 altesmuseum de la ciudad.

Supongo que después del check-in, quería seguir caminando así que me fui hasta Postdamer Platz y bajé hasta la Puerta de Brandenburgo, luego subí por la avenida 17 de Junio para ver el Siegessäule, previamente fui por el parlamento alemán.

Creo que el camino al Siegessäule fue bonito, desde lo lejos se veía al final de todo algo brillante-dorado encima de una gran pilar, y la avenida recta hasta llegar a ver los bruces del ángel conforme se avanza cada vez más, alrededor está el Großer Tiergarten, es inmenso, inmenso. Al llegar al Siegessäule, me quedé sentado observando a la estatua del ángel, arriba de él volaban algunas aves, creo que en el momento que me senté a un lado a observarlo, caí en cuenta de que estaba en Berlín, no entraba en sí, hasta ese momento. Creo que fue uno de los momentos más significativos del viaje, bueno tema a aparte ya me había olvidado de como regresar y que línea tomar, pero me valió un carajo y seguí caminando, suponía que si llegaba otra vez a la puerta de Brandenburgo me ubicaría rápidamente. En ese momento había puesto a reproducir "Héroes", pero me daba cuenta que hablaba de dos muchachos y de su destino en manos de una ciudad que se los devora, quizá por eso al final remate con un solo "... just for one day", aunque en la primera parte digan que es para siempre.

Al llegar al Hotel, habían dos chicos mexicanos (Litza y Juan Pablo) que no paraban de reírse, se reían de todo, estudiaban urbanismo y vivían en Weimar, estaban de intercambio, J.P era del D.F y Litza de Monterrey, yo juraría que se había conocido en México, pero la realidad es que no recordaba la dimensión del D.F. creo que es dos veces Lima, y entonces me dijeron que nunca se habían visto la cara antes, sino más que en Weimar, cuando llegaron a estudiar hace ya casi un semestre. Habían arribado a Berlín para una conferencia. En el cuarto también había una argentina -no recuerdo su nombre-, todos éramos latinos y buenooooo.... Cuando juntas a 4 latinos en la ciudad meca del urbanismo-tránsito-arquitectura (etc.) lo primero que a uno le salta a la vista es el objeto de cada una de las ciencias anteriores y, lo primero que sale para cuestionar es el modus vivendi en perspectiva comparada; creo que esa noche, cada uno escupió las ventajas y desventajas de su ciudad de origen, creo que la mía era salir con mis amigos y regresar caminando a mi casa en la ciudad que había nacido. Lo de J.P era traumático, vivía en su 20avo, piso del D.F y su único amigo era un perro que su mamá el había regalado.

Luego comenzamos a comentar sobre nuestros acentos del español, nos pedíamos remedarnos los unos a los otros para darnos cuenta como se escuchaba. Al final la argentina dijo que la cuestión, allí en el cuarto, era que todos habíamos visto el chavo del 8, parafraseando al Ché, desde "...Cabo de Hornos hasta Golfo de México, se ve." [Bueno cuestión a parte, es verdad! cuando llegué a España encontré al Dominicano viendo el Chavo].

La misma noche Litza y J.P contaron que iban a la embajada de México para hacer una exposición, a la mañana siguiente me desperté y fui a dar una vuelta, esta vez fui a una vuelta por todos la ciudad, creo que lo mejor de este día fue haber encontrado a la sra. peruana que vendiía libros usados frente a la Facultad de Filosofía de la von Humboldt,, me dijo donde podía conseguir libros de derecho, era la Friedrichstraßen, caminé por la Unter den Linden, hasta llegar a esa calle que la atravesaba, bajé unos cuantos metros y estaba la Kulturkaufhause, entre pregunté por la sección de Derecho, subí al segundo piso y encontré todos los Allgemeiner Teil de la época (S. XX y S. XXI), estaban desde el de Larenz hasta la última edición de Medicus (quien ha muerto el mes pasado). Salí de la librería, bajé nuevamente por la Unter den Linden, la crucé, y me fui a la Facultad de Dereho de la Universidad de Humboldt, dentro de la facultad estaba buscando algo de von Savigny, y a Ch. Paulus, el profesor que, en línea de sucesión, tiene la cátedra de von Savigny en la von Humboldt. Tenía el libro de Paulus y me hubiese gustado hablar con él, pero vi su horario y ya había pasado la fecha y hora de la recepción, si le escribía un e-mail, me iba a matar un día en Berlín, y aún deseaba seguir conociendo lugares y cosas, así que solamente seguí. Recuerdo que en la Unter den Linden vendían a 20 euros una colección de filosofía de los griegos hasta la actualidad, estaba interesante, dudé en comprarla, al final de cuentas no tenía espacio y luego ya, ni modo, me entró, la sensatez supongo y la dejé.

Cuando llegué al hospedaje vi que sobre mi mesa había papeles, los mexicanos habían estado practicando su exposición, yo estaba cansado y de pronto llegaron, nos quedamos conversando hasta que nos quedamos dormidos, al día siguiente bajamos a desayunar en alguna tiende del Alexander Platz, y nos despedimos en la estación del lugar, yo iba a ir a museo Judío, y a ver los restos del muro y los mexicanos a su embajada.

Cuando llegué al centro de documentación divisé la foto de Peter Fechter, cuando intentó escapar de la Alemania socialista tenía solo 18 años, estaba parado frente al primer alemán que lo había intentado, y creo fue uno de los momentos en los que me he cuestionado varias cosas, y bueno en fin. Caminé pegado al muro agarrándo el hormigón frío y gris de la construcción, como cuando uno es niño y va dejando la mano en la pared que se erige junto al camino que recorre, sin pensarlo.

Luego fui al museo judío, y fue como un grito que decía: “oh carajo, también somos humanos iguales a todos...” transmite mucho, las caras de hierro en el cuarto oscuro creo que es gran medida un sello de su historia, de su pueblo a nivel icónico.

Berlín se ponía interesante, al regresar vi a un chico haciendo malabares con esa bola de cristal, había puesto canciones de Tiersen, me senté a escuchar la canciones, frente a mi había un chico que mientras lo veía sonreía, parecía que estaba alegre, muy alegre, y mientras lo veía no dejaba de sonreír.

Luego me paré fui a la galería que comprende los Altesmuseum y ahí termine el crecorrido, me llamó la atención el mono sentado en la parte en que se dobla la escalera y la imagen pontada de Hegel, le dije a una niña que me tomara una foto, luego ella también me pidió una foto con Hegel, lo más emblemátic de esto es que la niña después de que yo también le tomara la foto con Hegel me preguntó quien era él. Pero era una pequeña niña asi que le dije que era un filósofo alemán y ella sonrió mientras que sus mamá entró al salón de Schelesinger y se la llevó.

Regresé al Hospedaje, siempre se puede ver el Fernsehrtur, es un inmenso objeto puesto  en medio de un lugar estratégico en Berlín, al lado de la estación y justo detrás de la Kaufhause, asi que uno pierde la mirada cuando observa el cielo berlinés con el objeto ese.

Cuando retorné al hospedaje, estaban J.P. y Litza, parecía que algo se traían entre manos, me dijieron que meterían a una amiga, se reían porque pasaría una noche allí sin pagar, me dijeron que venía de Marruecos, cuando Erika llego, J.P y Litza que no paraban de reírse por todo, entraron en shock porque Erika era una máquina de remedar e imitar voces; después de tanto tiempo me volví a reír como cuando P. contaba chistes, esa sensación de que faltase el aire y de querer seguir riéndose. Erika había llegado de Marruecos y decía que aún sentía la tierra del desierto en el cabello, pero la verdad es que parece que le había entrado en la cabeza.

Luego de unas horas salimos, tomamos un Urbanbahn, yo les dije que había escuchado que en una de las direcciones en que los urban se iban podríamos encontrar bares y tabernas por la noche en Berlín. Pero nos equivocamos y tomamos otro urban, asi que decidimos regresar desde donde nos bajamos caminando hasta Alexanderplatz.

En la estación del Alexnderplatz Litza y J.P. se agarraron de la mano, Erika me señalo a los dos y me preguntó sino se veían bonitos juntos, y le tuve que decir que sí, en verdad también lo creía. Nos acercamos a ellos y Erika volvió a decir que se les veía bien juntos, y Litza y J.P. se soltaron las manos, mientras se les ponía la cara un poco bermeja a cada uno de ellos.

Aquella noche me di cuenta que estaban enamorados, sin decírselo el uno al otro; habían llegado solos a Weimar y habían estado paseando los últimos 6 meses juntos desde Praga hasta Porto y se conocían mejor que mamá a hijo en vientre.

Luego de la estación bajamos por algunos restaurants de la Alexanderplatz, entramos a un restaurant a “comer”, pedí algo de carne con papa fritas, nos sentamos en una mesa afuera del restaurant y desde lo lejos sonaba música, Erika se puso a remedar a los alemanes que bailaban en el bar hacia lo lejos, se levantó sobre la banca y comenzó a imitarlos, luego se pusieron a cantar en la calle con Litza canciones de mierda, una más graciosas que las otras con unas letras de espanto que en realidad daban risa, recuerdo una que cantaban, decía asi: “Déjame te copio, déjame te copio. No sé donde están las trompas de Falopio.” [“Odio la prepa”, así se llamaba la canción], mientras se burlaban de la composición.

Luego ya estábamos de muerte, a la mañana siguiente tenía que ir a Salamanca a ver a mis dos amigos de la Universidad, tenía que salir de Berlín a las 9:00, y salir del hospedaje a las 7:00 a.m., como una de las cláusalas resaba que tenían que poner todos sus celulares con alarma a las 6:00 a.m. a la mañana siguiente ya estaba de pie. Esa noche me quedé dormido, estaba cansado y al día siguiente tenía que viajar.

Cuando salía del hospedaje, se me venía esa canción “Héroes” a la cabeza, pasé por un Berlín apagado la mañana de ese día, salí del hospedaje me despedí de J.P., los dejé otra vez durmiendo, y salí. Todo era calmado, todo estaba durmiendo era sábado por la mañana, tome el tren en la estación y después me fui al aeropuerto; había conocido a los Héroes de los que hablaba la canción en la misma ciudad, eran mexicanos y habían llegado no solo para una exposición en su embajada de sus carreras, habían también llegado para una marcha al día siguiente en Berlín en donde le reclamaban al mundo entero sus derechos: el de la igualdad.

Ahora debería, supongo, decirles que me recuerdan a la canción de “Héroes”, en verdad lo hacen, entre las caras tímidas de Litza y Juan Pablo se escondía lo que sus manos no podían disimular, y sus ojos brillaban como esfera en plenilunio.

Cuando llegué a España, no sabía como llegar a Salamanca, luego del trajín del avión que nos hizo gritar a todos, una aterrizada de patada y el susto de la vida, nos bajamos reclamando, dos chicas, que eran hermanas venían conmigo, eran de Alicante, y también regresaban de Berlín, comenzamos a hablar después que el avión casi nos mata en picada, cuando bajamos, como también se iban a atocha, que es la estación central en Madrid, me dijeron que podía ir con ellas y que desde allí ya podía tomar algo para Salamanca, una de ellas me invitó un cigarrillo, en realidad no fumo, pero estaba tratando de ser amable así que lejos de los que me habían pasado alguna vez recibí ese y lo fumé, en el transcurso hacia Atocha, les dije que mejor era que bajase un rato en Madrid y conociera un poco, por un día, a lo que las dos gritaron en unísono que no!, y me dijeron que Salamanca estaba mucho más “guapo” para ir a visitar, me dijeron que allí vivían sus abuelos, así que bueno decidí embarcarme el mismo día a Salamanca, nos despedimos en Atocha y tomé un bus local a “Mendez no me acuerdo” y desde ahí tomé otro bus hacia Salamanca, dos horas y  ya veía Salamanca.

Cuando llegue a la estación de Salamanca me recogió un amigo de mi amigo de la Universidad, era una Chino, se llamaba Hank, y me decía cada tres segundo: “a mi gusta Bologna como universidad, me gusta” lo repetía constantemente, hasta el último día en que deje la casa lo dijo.

En Salamanca me reuní con A. y con J.L., en realidad fue un buen momento, caminé junto a ellos toda la ciudad, el segundo día compramos con A. un vino que ni idea, y nos fuimos al cuarto de la residencia de la Universidad de Salamanca en donde se había hospedado, allí entre los dos, acabamos el vino, el cual inicialmente había sido para tres personas, contando a J. Antes de dormir A. me soltó el rollo de su vida, prácticamente me contó gran parte de su plan, yo supongo que le conté el mío, bueno de algo si estaba seguro cuando le dije entrelineas lo que salió aquella noche.

En España me había dado cuenta que J.L. había cambiado de perspectiva en el Derecho, oh grata y desubicadota impresión, se había vuelto un adicto al Common Law y al AED, una visión distinta desde la histórica y filológica versión que se profesa en la parte central de Europa, a A. también le entró el desconcierto, y me di cuenta que, al contrario, a mi me había pegado más la tradición romano-canónica, si antes creía en una evolución ahora estaba convencido de una proceso histórico en la formación de la ciencia del derecho y que podía defenderla porque me encontraba convencido de lo que tenía entre las manos.

En Salamanca hacía calor en exceso, muchísimo, pero fue bastante agradable pasear por la callecitas y ver las facultades de la Universidad, la catedral, el monasterio, F. de Vitoria, y a mis amigos exponiendo sus temas en el congreso al que asistieron. Lo mejor de una parte allí fue haber ido a la biblioteca de la Universidad, vi de cerca las ediciones de la Revista para la Historia del Derecho, la cual, había fundado Savigny, fue interesantísimo,  recorrí con J. toda la biblioteca y saque dos libros.

Recuerdo que en Salamanca me despedí de A. en una calle, nos quedamos parados y al día siguiente tuve que volver a Bologna, en donde tenía que hacer ya el check-out para partir.

Cuando llegué a Bologna me puse a pensar como podría definir a Berlín, y me hecho la impresión de que la ciudad es como ir bajo un túnel de luz tenue y escuchar el eco de “Pearly-dewdrops’ props” que viene desde el fondo, y de esperar que al final esté uno de esos ángeles para poderle hablar durante toda la noche, hasta el amanecer.

Al llegar a Bologna ya solo fue preparar maletas, e irme, despedirme de Ben y Maurice, y recibir un libro de Francesco que dice: “... incluso por más insignificante que pareciera ser”. Me di la media vuelta tomé el bus, salí por vía Gherardo Gheradi, subi a la fermata del auto bus, bajo por San Donato y me marché del lugar. La noche anterior deje varias cosas a Ben y Maurice. Tenía mis libros y quería llevármelos todos, así que eso fue lo primero que empaqué, la historia en el Marconi me la abrevio el Sr. que facturaba las maletas, tan pronto pasé, por suerte, la facturación, había comenzado mi despegue, en la escala a Madrid recordé el primer día que llegué a Bologna, había llegado cansando, era un domingo a las 6:00 p.m. toda la ciudad estaba durmiendo, tan pronto entré al hospedaje, que reservé un día anterior, me quede inmóvil entre las lágrimas que se me caían hasta el día siguiente por la mañana.

Estaba dejando Bologna, estaba dejando mi cuarto y ese árbol que había estado tratando de introducirse en mi ventana durante todo el tiempo, y al cual vi día a día como si la vida misma se reprodujera en fases ante mis ojos.

Cuando llegué al Callao vi la primera sonrisa, era la de mi mamá, y el pelo largo de mi hermano que ahora lo lleva en los hombros quien salía de la Universidad, luego mi papá y diciéndoles que estaba cansado que carguen mis libros, que ya no podía más, los había tenido desde Barajas en mi mano y ya me comenzaba a doler, luego nos fuimos hasta la habitación y me quedé dormido, profundamente dormido.

Al despertar mi hermano escuchaba esta canción:


Es una de las pocas fotografías que tengo del cuarto en la otra ciudad, ese cuarto creo que me ha visto morir varias noches y despertar al día siguiente con la esperanza entre los ojos para salir a la Universidad o al centro de la ciudad. Allí acontecieron días de demasiada angustía, desolación, pena, ansiedad, emoción, alegría, jubilo y de sinceridad, quedé tan expuesto a mi mismo que no me quedó ser más que un pequeño vidrio por donde no se esconde nada y pasa todo, creo que esos días me agotaban a mil, me traían por los suelos, eran implacables los días a solas en la habitación.



Tengo mucho sueño, desde el viernes que llegué, demasiado; supongo que se está acomodando el reloj biológico o algo así, incluso sigue la sensación de calor en mi organismo es fortísima, hoy me puse una camisa cuando fui a ver a P. y mi hermano me preguntaba si no tenía fríó al momento de salir de su casa, en el cual me había quedado dormido luego de contarle la estadía en el viaje a P, como alguna vez me dijo que tendría que hacerlo cuando volviera: “hasta quedarme dormido de ya no poder seguir haciéndolo”. Recuerdo a P. diciéndome que duerma más si aún seguía cansado.

Ahora solo quiero escuchar Pearly-dewdrops’ props, la canción de líneas arriba, y quedarme dormido hasta mañana, en que tendré que levantarme y terminar el último trámite oficial de este programa.



Fecha Publicación: 2015-06-19T07:27:00.002-07:00
Salgo de dar mi último examen, se me abre la boca en el camino, quiero absorver todo el aire, absolutamente todo, estoy tan contento porque ya voy a cerrar una parte del todo esto que era algo bastante largo, la noche anterior me la habías pasado viendo el video de la chica que corre abajo y que al final se llena de color y sigue corriendo; que irónica que fue esta parte de la vida en el examen, decía –en algún momento- que una prueba objetiva confirmaría si servía aquí o en la China, porque no hay el “engañate a ti mismo” cuando la máquina es la que te evalúa; entro, para mi segunda fase del examen, en profesor me dice que me siente y me enseña mi prueba, y me dice algo del alumno chino que había dado su examen antes que yo.

Unas dos horas antes –supongo que el profesor lo ignoraba- había llegado y me quedé sentado en alguna de las bancas y el alumno chino se sentó a mi lado, íbamos a dar el mismo examen, y pensaba en eso que me decía hace un par de días atrás, eso de funcionar aquí o en la China, digo operativizar.

Eramos los únicos extranjeros de la clase: un oversea y un erasmus [yo nunca lo había visto, supongo que el tampoco a mi –por eso pensaba que yo era el único que no era del sitio-], claro hay que ser un hardcore de mierda para viajar de China a Italia, y encima para estudiar un sistema tan cerrado como es el civil, es como querer colegiarse de profesor en Leipzig  habiendo sacado el título y habiendo dado el examen de estado en Honduras, pero allí estaba el chino sentado, y bajo el Galgano [que es el tratado que se usa] tenía otro libro sobre derecho civil chino, era un manual del sistema civil chino, en donde él estaba repasando y asemejando contenido entre los dos países, en ese momento yo me preguntaba: ¿acaso los chinos dicen: uno más uno es dos, aquí o en Italia?, y el oversea seguía leyendo sin parar su manual, debajo de su manual tenía el Galgano, si esto fuese sociología o politología serían una piola al viento, un universalismo tras la aplicación de la ciencia en todo el mundo, pero es “derecho”, “derecho”, es la cultura humana determinada desenvolviéndose y regulándose históricamente, “si la aprendes en un determinado lugar la aplicas en ese determinado lugar” [en el sentido de aplicar no hay universalismo, digo una ley –me he acomulado de leyes extranjeras, ni en mi país hacía eso-], salvo los rezagos que uno mismo sabe, es decir el estrato de academicismo o “abstracción conceptual” como lo dijo el mismo profesor, mientras me evaluaba... que podría haber aprehendido un sistema diferente al mío, claro de eso ya no se nutre la ciencia del derecho, pero ayuda a una metodología elaborada para los estudiantes, yo creo que más ayuda pare que puedas ejercer abogacía en otra ciudad, por ejemplo en islas Fidji si uno “aprehende el sistema”.

Listo, el profesor me dice que el chino ha dado un oral, mitad chino mitad italiano -es decir que la historia olvidará-, y bueno yo en ese momento recordaba las versiones del wantan italiano, son deliciosas, mientras me decía que había hecho un buen examen escrito el chino, su equipo de los doctorandos estaban casi estupefactos, ya habíamos entrado al salón y el chino estaba sentado abrazando a sus libros, no podían entender por qué el chino había dado un examen tan bien y cuando oralizaba todo era un desastre, tema aparte lo del idioma, como dijo B. si aprehendes el sistema entonces uno lo “aprehende”, no hay necesidad de memorizar, yo estaba recordando de cómo los orientales explicaban la “Hegels Zurechnungslehere” en diversas clases en el you tube, y entonces yo tampoco no me explicaba, no me explicaba porque el Chino seguía ahí de brazos cruzados, el también supongo que no se entendía el mismo, que complicada situación, y es que no existen los buenos ejecutores en el derecho, supongo que cuando comprendes algo solo lo comprendes y lo haces tuyo a nivel espiritual, supongo que el chino se quedo sentado, ahí mismo y el profesor le iba a hacer otro oral, el sistema chino es de derivación romanista, así que no creo que haya mucho problema, también supongo que eso era lo que habían tenido en la cabeza el profesor y sus doctorandos que le evaluaron, yo juraría que ese chino se ha leído hasta los libros de Bigiavi, cuando lo vi otra vez me dio la impresión que ni él mismo sabía lo que le había pasado.

Fue mi última prueba aquí en la ciudad, ya quería terminar, estaba ansioso al 100%, caminaba con mi cuaderno de resumen –el cual he descubierto que servía- de arriba abajo en la facultad, hasta que por fin me llamaron, ya casi estaban acabando, y me siento y el profesor me dice: "ni creas que te me ibas a escapar", juraba hasta ese momento que también ya se habían olvidado de mi, son algo de 144 alumnos oralizando el mismo día, si pudiera dibujar ese macrocosmo de tensión todos por el pasillo tirados, quejándose. hasta chicos que salen llorando y otros quejándose a más no poder creo es imposible, porque no transmitiría lo mismo. Y los doctorando como si supieran que de ellos depende la vida de todos fumando, saliendo a tomar café, contestando su celular y riéndose....esta es la parte negra de los exámenes orales aquí.

Pero salí, y dos cuadras después recordé que me debía firmar la libreta que nos dieron y plasmar el voto obtenido, estaba tan emocionado que terminé el examen y salí rápido, fue estúpido-gracioso así que tuve que retornar por la firma. Aún seguía el chino sentado allí, creo que el profesor lo evaluaría otra vez, porque nadie podía entender porque había sacado tan buena nota en el escrito y joderse de plano en el oral.

Volví a la calle, ya para irme, caminé hacia abajo, hacia la avenida Irnerio para regresar a casa, y veo hacia atrás la vía universitaria de esta ciudad, y pienso que ha sido un largo viaje, hojas calléndose, árboles congelados que casi tiritaban, nuevamente las guirnaldas en los árboles y, ahora, el sol atravesándolos con sus rayos más agresivos, un sin número de historias y autores de tantos y miles de apuntes, mi cuarto repleto de de papel, el cual en su mayoría ha ido a parar dentro del gran ropero, incluyendo los libros, la constatación de teorías y de las realidades, de los encuentros y desencuentros en un sistema ajeno diferente de otro, el cual, comencé a estudiar hace años atrás, un metodología diversa de estudio y una simple conclusión, como diría esa canción de Bono: "Aún no he encontrado lo que estoy buscando", sin que por ello puede escindir y decirme que este tiempo no ha escrito en forma determinante en mi, como cualquier otro.

Estoy ahora en el cuarto, trayendo a la memoria lo que me dijo Martino, uno de los prof. asistentes de civi, quel: ...para dejar la dogmática habría que conocerla en su totalidad. En este pequeño mundo que se compone de un cuarto y una cama, tengo arrojados todos las señales que indican que estos últimos meses me la he pasado a oscuras leyendo la pared con mas sombras del derecho, me hace recordar a ese chico del que habla la canción “wrapped around your finger”, en donde la primera impresión de su maestro le lleva a someterse a las decisiones de quien le va a enseñar en una infinita sombra que es puesta sobre su cabeza, a la cual, no tiene que cuestionar más que dominarla en su totalidad para poderla someter al final del camino de su entrenamiento, a través de un  único método que le da el propio demonio con faz "maestro", pero la canción era más que prometedora, termina diciendo que de la cabeza de su maestro haría un alabastro, un recuerdo, y que su maestro pasaría a estar atado a sus dedos tal y como comenzó el aprendiz cuando se conocieron por primera vez.


En ese último examen, cuando B. me preguntaba me sentía como podía darle una opinión, antes que una respuesta, como se usa el sentido comparativo y como las sombras se desaparecen después de un período estudiando el “todo” y no solo una parte, de pronto la evaluación ya era derecho comparado, y una crítica al sistema de su país, en donde al igual que el nuestro es una mezcla de antiguas codificaciones, y en donde el método de estudio está dividido. Lo curiosa aquí es resolver casos hipotéticos con acciones que en mi país no existen o con efectos que nunca se van a dar normativamente en mi país, pero el sistema, solo el sistema que se destroza con la vida misma, con la irrepetibilidad de las características de un hecho, lo que confirma que se trabaja con la vida misma no con las normas, solamente.

Supongo que Martino lo había asumido así desde hace tiempo, quizá sea la herencia de su período en Alemania, una direccionalismo hacia la completitud del sistema para –solo con ese conocimiento- poder criticar y someter las ideas.

Lejos de Memmo, Franzoni, Finocchiaro, Sesta o Ballestra era el más claro de todos, alguna vez lo vi comprando libros y al día siguiente lo escuché quejándose de que le habían dado la parte de contratos que a nadie le gusta, es decir la especial; con el tiempo si a alguien podría rescatar de Bologna sería a él y al otro profesor de romano, creo que está destinado a desaparecer si no sale rápido de allí, le han comenzado a cerrar el círculo, comenzando por el grupo de su misma cátedra, quizá la facultad de Derecho esté perdiendo al verdadero continuador de Galgano, en un tradición que se extiende desde que Irnerio, en la edad media, comenzó los estudios la ciencia jurídica en el mundo.

Pero ya he logrado mi cometido, como diría esa canción al final,  y el sol está llegando con sus rayos más agresivos en este verano, en el que aún hay tiempo. Y estoy en mi cuarto viendo el último voto, nada mal para estar de vacaciones, nada mal como diría C.; y dándome cuenta que un sistema [más] se ha visto sintetizado como ocurre con cualquier complejo normativo, para dar paso a la vida, la justicia en escena, lo que realmente importa.


Es hora de decirle chau a este señor, cuyo nombre lleva la avenida principal de esta ciudad.

Y ya no miro con temor esos tratados, y ya ni siquiera les digo tratados, he aprendido a utilizarlos como paquete de descarga, de descarga rápida, un usa y bota en donde hay muchas manchas sombrías que con el tiempo se iluminan.

Ahora necesito un plan para cruzar el Rin.

Fecha Publicación: 2015-06-18T11:13:00.001-07:00
Siempre hago resumenes, bueno si siempre los hago, y no sé por qué diablos nunca los vuelvo a leer, tengo tantos resúmenes que no sé que voy a hacer con ellos, a veces los veo ahí amontonados y digo en realidad -en el mundo de factum- esto es tiempo plagado en hojas con alguna tinta china azul o negra; no sé que hacer con los apuntes, bueno en realidad no sé que hacer con ellos la mayoría del tiempo pues cuando termino de hacer todas las notas/apuntes/resúmenes, entre otros de la misma especie, nunca me sirven; recuerdo cuando mi papá, alguna vez, me llevo a su oficina -en ese entonces era muy pequeño-, tenía varias papelitos de colores fluorescente amontonados uno encima de otro, luego de algún tiempo me enteré que se llamaban post its y los comencé a usar -no para hacer apuntes- sino para pegarlos por toda la casa, mientras N. los iba despegando, por aquel entonces mi mamá siempre le regalaba cosas de escritorio a mi papá, yo tenía la ligera sensación de que eran juguetes para adultos y que cuando creciese a mi también me regalarían "mis juguetes", algo así por el estilo, pero................ veo mis resúmenes tanto papel, recuerdo que cuando en la otrora ciudad hacía mi tesis me llene de papeles hasta el cuello, P., que por ese entonces vivía conmigo, siempre se quejaba de mis papeles, y yo tenía que estar siempre acomodándolos en el orden en que reaparecían cuando me ausentaba del lugar en donde vivíamos, el maldito troglodita siempre los movía no entendía ese intervalo de tiempo que requiere la hilación de un contenido con otro, no estaba la día de que el tiempo influye en la línea del pensamiento de las idea, así que al maldito le daba los mismo y las mezclaba, quizá dentro de toda esa mierda de apuntes que elaboré alguna parte sobre derecho procesal fue la que volví a releer y de ahí salío el tema que escogí como problema.

Pero siempre hago resúmenes y nunca los leo, no se por qué, bueno haciendo introspección creo que sería falta de confianza, si bueno podría ser, pero por qué va en aumento la cantidad de apuntes que nunca utilizo; normalmente me dan cólera los apuntes y termino por botar todos, de la universidad ni una sola hoja. Lo lógico sería en este punto preguntarme por qué los hago y luego no me sirven, su vigencia caduca al segundo que termino de hacerlos, veía a Bongiovani que había resumindo la T.J de Rawls para explicarnos, jajaja, me hacía suponer que se había matado alguna parte de sus vacaciones entendiendo a Rawls y que luego, lo explicaría en aulas y ahí estabamos, escuchando algo que el no bota o vuelve a releer.

Ayer ha sido la primera vez que he utilizado un resumen -bueno también fue el primer año que  he usado -post its-.

Ayer le di una revisada a mis apuntes del T. de Galgano, en realidad el resumen del tomo estaba bien, oh diablos!, lo había escrito de forma que me acordaba, incluso con algunas lisuras de por medio cuando algo me parecía fuera de lugar en el pensamiento del autor [revisé las teorías de las causas una y otra vez].... bueno la cosa es que regrese a leer, y prácticamente estaba toda la estructura del libro resumido, que jodido jajaja!

Me pregunto si los resúmenes que tengo en mi casa, en la otra ciudad o aquí o en etc, están o cumplen el mismo patrón de estructura del que fueron desprendidos, si eso pasa probablemente pueda ser ordenado sin darme cuenta -eso es jodidamente hermoso- recuerdo que hace algunos años le hable a A. sobre el fichero de Luhmann, el referencias bibliográficas, hasta donde se es uno de las mismas dimensiones que el de Hegel, apuntes de todos, sobre todo y alfanuméricamente clasificados.

Puedo usar el programa del milanés para subir mi info, regraficarla y traducirla en caracteres en word de tal manera que pueda encontrar rápido la información, si su programa de índices analíticos funciona, probablemente me ahorraría un año de reclasificación de apuntos sumado a uno más que tengo aquí en el escritorio, en la mesa de noche y en el ropero -es que mi ropero se volvió estante de la noche a la mañana-.

De todas formas no me gusta leer mis resúmenes, no sé es como un pequeño eterno retorno, una serpiente pequeñita comiéndose la cola, bueno ya en cristiano: aburre, prefiero el next to .... "x"; "y"; "z". De una u otra manera se puede hacer eso, aunque se pasa sobre lo mismo siempre, (hablo del contenido), supongo que es lo que le paso a B. cuando A. le dio cuatro libros para basarse sobre Aristóteles y Santo Tomás y hacer su presentación.

Hoy día estaba leyendo una parte de la validez del derecho en Julius Binder, leía y traducía a la vez, y me di cuenta que nuevamente estaba escribiendo el miniresumen de lo que iba como dato de entrada, pero ahora sin analizar contenido solamente estaba separando las palabras y proposiciones que más se repetían en la lectura, el damit, womit, um so zu, denn, weil, dass y contextualizarlos todos, supongo es la forma más fácil para ir practicando, en algún tiempo debe haber sido bueno porque ya me estoy haciendo más registro mental y contextualizando mejor las oraciones, casi ocurre sin darse cuenta, hasta las derivaciones se hacen presentes, parece que hubiese un genoma que tiene una vis atractiva para el lenguaje en los seres humanos, como si lo único que importara fuese descubrir la raíz y derivar -derivar y derivar. Bueno con todo creo que necesitaré otra computadora por el tema de los datos y facilitar la imagen y búsqueda doble.

Ayer descubrí los del Allgemeiner Teil de Larenz, es raro en que hayan procurado la traducción de los otros textos, un ambicioso trabajo para la editorial obviamente más que para quien desea informarse.

"Atombombe zur Zerstorung eines gesets estreuen juristischen Denkens", así calificaba Lehmann, hace ya bastante tiempo el "descubrimiento" de Haupt, la cual desestibilizaba la correspondencia con las fuentes Gaianas y Justinianas de la obligación, es decir la relación contractual de hecho, aquella que excluye las declaraciones de las partes para vincularse, y toma en consideración algunos otros aspecto, diferentes a lo que cualquier estudiante o abogado, emparentado con Willensdogma, podría normalmente asegurar, en virtud de las fuentes obligacionales antes mencionadas, la cuales constituyen una tradición en nuestra cultura de formación jurídica [ni que decir solo jurídica, sino social]. 

A veces pensaba que si en realidad se tomaran en cuenta eso de la vinculación de la legislación y la vida, entonces no serían tan discursivos, la cantidad de trabajos que se integran al conjunto sobre la investigación del Contacto Social y responsabilidad contractual, verdaderamente más que alegría da pena, casi la mayoría repiten el mismo eco germano del desarrollo de la historia y terminan desembarazandose aludiendo a que su sistema se decanta por una resp. extracontractual, la verdad que el tema de incluso para hasta desconfigurar la tradición paneuropea del concepto de obligación, una tradición que ha quedado legada desde un simple manual de romanística oriental descubierto por Niehbur (inmerecidamente como lo registra la historia de nuestra ciencia), es decir la Inst. de Gaio.

Pero bueno como de leyes se trata y no de justicia siguen saliendo más tesis doctorales de lo mismo.

La normatividad del hecho, la normatividad del hecho.........Esser. A veces cuando M.H. escribe no sé si lo hace para criticar o para joder a quien escribe primero en el Perú, pero lo que si estoy seguro es que si la buena fe aquí pinta verde, en el Perú tiene sombras, no como valor traducible sino como legislación asistémica, y esta vez si me refiero solo al texto escrito y a la coherencia que debe guardar, porque no es bonito estar importando secciones de sistemas para armar "un sistema" de cosas estancas.



Círculo uno, dos, tres, cuatro, cinco. 


Que raro y mañana.... y J. ha comenzado a postear todos los insectos que se encuentran durante su Serum, ayer me despertó en la madrugada para contarme que vio a dinosaurio, a no perdón a una paloma, si una paloma que parecía rata pero que al final era un zorro, y que acercándose bien era una araña. Bien, al menos esta vez no dijo nada de H.


Asi la cosas...alguien ha tenido la brillante idea de comprarle una guitarra más a mi hermano, solamente que ahora yo seré el mandatario y mi hermano el mandante y será un mandato gratuito, algo con seguro y flete, y hasta la tiene tan delimitada que la fungibilidad de la cosa, aquí, no tiene cabida. [Bye Aliud pro alio! no eres aplicable]

Fecha Publicación: 2015-06-14T03:27:00.000-07:00
DESCRIPCIÓN VÍVIDA EN LA CLASE DE TEORÍA DE LA JUSTICIA EN ESTA UNIVERSIDAD O DE CUANDO LOS ESTUDIANTES DE POLÍTOLOGÍA DISCUTEN CON LOS DE DERECHO SOBRE CONSTITUCIONALISMO INGLÉS.

EL PROFESOR QUERÍA COMENTARIOS DE LA CLASES EXPERIMENTAL:


Razonable-Racional
Racional-Razonable
(o de la Equidad como noción perdida en la Ética de Aristóteles)

DESPUÉS DICEN QUE ENTIENDEN A ZAGREBELSKY. CONFUNDIENDO LO RACIONAL CON LO RAZONABLE AL MIL.

A tanta gente le jode que J. Habermas SE EXPRESE DE TODO, CON TODO, con el mismo discurso del TODO, invariable.


Fecha Publicación: 2015-06-10T11:02:00.002-07:00
Le decía a P. que esto había sido como argumento de un pequeño cuento, como de esas canciones las cuales dicen que al final sales a una calle y todo el neón te deje ver destellos mientras la personas transitan en ellas ávidas de sonrisas en la boca, en la que todos se abrazan y están contentos por un día en la tierra, en donde el que te sonríe solamente le puedes devolver la sonrisa que hace un instante te acaba de regalar.

Literalmente me duele todo el cuerpo, no se cuantas veces me empujaron, y cuantas salté; toqué mi polo estaba totalmente empapado, cuando terminó la última canción de Julián Casablancas salí con P. a la calle, nos sentamos en Piazza Verdi, estábamos cansados, Bologna ardía en temperatura, ya era de noche, al rededor de la media noche, y estaba sentado y veía que pasaban los carros tocando el claxón y la gente que reía, y P. dándome la impresión del concierto: - de los lugares más cerca en el escenario, de todo el dolor que llevábamos en la espalda por los empujones, de los polos empapados, de las cabezas mojadas.

P. me dice que es el mejor concierto al que ha podido ir hasta ahora, yo le dije que no sabía si era el mejor, pero que en mucho tiempo había podido sostener la sonrisa más de 10 minutos sin perderme, ya era bastante, y esa noche estaba contento por eso.

No es que sea la ciudad, o me preocupe mañana el examen jodido que tengo, mientras me recuesto en una de las columnas en Piazza Verdi y veo los chicos que juegan con el fuego de los malabares.

De vuelta a la estación caminamos con P. por vía Zamboni, atrás venían unos chicos, me acerque a uno de ellos, traían puestas las camisetas del equipo local, pues había ascendido a primera división la noche en que estábamos brincando en el concierto, tenía ese leve presentimiento, no había sido una partidito más, y comprendí porque toda le gente estaba feliz en la calle, porque todos estaban tirados en Piazza Verdi celebrando.

Le decía a P., parece como una canción, esta noche parece como una canción la más bonita de todas.
De todas la noches que he podido estar en esta ciudad roja, ayer fue la más bonita de todas.

A la salida del concierto hubiese podido encontrarme a la infinidad de gente que atraviesa la calle para irse a sus casas, pero toda Bologna era una llama, una gran llama que se encendía, en donde los seis paraguas colgados en una de las líneas eléctricas, indicaba que allí comenzaba la zona en la que se reunían todas la voces.

Cuando P. regresaba a Milán me dijo que lo íbamos a recordar para siempre. Fue como haber estado en dos conciertos, donde el término de "seguirla" cobraba vida.

Yo me mataba diciéndole es como una canción, el año en que estoy aquí la selección de la ciudad asciende a primera, viene un tío al que escuchabas desde cole y has pasado tu examen anual [y todo se junta el mismo día], toda la emoción que había postergado salió en ese momento, no me había dado cuenta que, no solamente fueron días de verme triste, sino que los días en que las sonrisas eran desplazadas por los primeros, se estaban acumulando en algún lugar del alma para desplegarse en algún momento.

si, ...  aunque aún mañana tengo un examen.



Fecha Publicación: 2015-06-07T05:01:00.003-07:00
J. me dice que cuando llegue, lo primero que haremos es dar el mismo recorrido con nuestras bicicletas, trepar el muro, entrar al jardín de golf y tomar el vino sentado o en alguna de las bancas que están por allí.

Ahora que me he puesto a pensar, no recuerdo donde fue la última vez que condujimos las bicicletas, es más no recuerdo si mi bicicleta está en su casa o está en la mía, debí haberle preguntado.

En Budapest, en la plaza de los Héroes, había un chico haciendo “trial”, bueno el realmente hacía “trial”, me quedé observándolo mientras estuve sentado al lado de esas estatuas verdes de los caballos que están embadurnadas de líquido antioxidante verde, en ese momento pensaba en que gustaría tener la bicicleta a la mano a ir a dar una vuelta y bajarme toda la Andrassy út.

[Supongo que podría ir a hacer natación en estos días, he visto la piscina del complejo universitario, es más que aceptable; con J.E. siempre hablábamos de escuchar música mientras nadábamos, aquí he visto los auriculares acuáticos de los que me hablaba, creo los voy a comprar; hace un año y medio que no he ido a nadar, a parte de montar bici, creo que es el único deporte que no me aburre al hacerlo.]

La única vez que he montado bicicleta aquí, fue en Padua con los amigos de los españoles, fue de noche antes del intento fallido de ir a su “discoteca que abre hasta las 4 de la mañana” –recuerdo llegamos en bicicleta a la discoteca- , K. me dio la bicicleta y me preguntaba si podía levantarla mientras frenaba, cogí la bici y ya no la quise soltar.

Los españoles tenían bicicletas aquí pero no las usaban, las vendían... nunca se subieron a ninguna de las tres que desfilaron por aquí; para ir a la U. no sirve porque está cerca y al final desistieron del comercio de sus bicicletas porque en comparación con lo que tenían que sufrir para adquirirlas, el resultado de venderlas les era adverso.

Hace un calor, 30 grados centígrados todos los días, el sol no se oculta hasta las 21:00 horas, y casi no se puede dormir por la temperatura, menos mal que F. ya desalojo, sino sería un verdadero infierno el cuarto.

Ayer J. me contó que está buscando a H., así como alguna vez comenzamos a buscarlo, supongo que si esta vez lo encontramos también quisiéramos que fuese con nosotros cuando nos veamos, y enseñarle el recorrido que habíamos trazado.

Siempre ha estado como ausente,  y así dos años después de que nos hizo correr casi la vuelta entera a la ciudad universitaria (cada vez que lo recuerdo aún me canso, estaba al borde del infarto, me recosté en la vereda, mientras J. se abría los alvéolos pulmonares con salbutamol)  quizá esta vez lo podamos volver a ver.

Cuando estaba en segundo año en la U. una noche pasamos caminando por un lugar con J. y H., cuando terminé la U. volví por ese lugar con J. en bici, le pregunté ¿y esto cuando se construyó?, a lo que él me decía que recuerde que ya habíamos estado por allí, carajo fue el momento en el cual me di cuenta que había estado en mi cuarto 5 años sin salir.

Cosa diversa pasaba con H. el siempre venía de Lima a Trujillo, y le engañábamos que habían destruido o construido varias cosas en Trujillo, alguna vez le bromeamos que había tirado el puente que da justo al frente del Hospital Regional, supongo que era una broma hasta ese entonces, él no lo creía, decía que quería verlo, mientras guardábamos la mayor seriedad posible que requería el caso, después de pasar por allí nos caímos al suelo de risa, H. nos había creído, por lo menos le habíamos generado la duda y el estaba a punto de matarnos. Bueno ahora podíamos decirle lo mismo, que lo han destruido, solamente que esta vez será verdad.

Fui idea de J. ir a pasear en bici por ahí antes de que demolieran todo, creo fue hace dos años, todo estaba en ruinas aquella tarde, parecía que habían bombardeado la ciudad, la piletas de agua estaban vacías y rajadas, y los muros resquebrajados.

Luego de ese día, fuimos hasta la casa de J. dejamos las bicis al lado de su garaje. La noche anterior había estado con J.E y Perceval en el centro de Trujillo, nos habíamos quedado sentados en un parque hasta la madrugada, yo tuve que dejarle mi casa para J.E. durmiera, ya Perceval se había ido un taxi; esa madrugada ya en mi casa el celular de J.E. tenía el reproductor encendido pero sin volumen, le di un poco y mientras también me quedaba dormido comenzó a sonar “Wonderwall”, lo puse en modo repetición y me quede dormido en el otro mueble. Era el tiempo en que J.E. había terminado con M.L., ya no recuerdo cuantas veces se quedó a dormir en mi casa, después en algún momento yo haría lo mismo, su mamá era buena gente. [Lo malo es que siempre se despertaba y dejaba mi refrigerador vacío; recuerdo que alguna vez había un alfajor grande, el troglodita le dió la tajada justo en el centro y arruinó todo el alfajor, lo quería matar y conmigo M. y Perceval, quienes estábamos a punto de repartirnos el alfajor civilizadamente nivel 5 de escala 1 al 10]

Cuando habíamos llegado a la casa de J. él subió al segundo piso, yo me quede en la sala, a lo lejos vi su tortuga en el grass, cuando de pronto comenzó a escucharse “Wonderwall”, sonaba fortísimo, la noche anterior la había estado escuchando y de pronto otra vez; cuando J. bajó, pensó que era A.P., su hermana, la que había puesto a todo volumen “Wonderwall”, pero no había nadie en la casa, de pronto, se sentó en el suelo y nos quedamos escuchando la canción, cuando terminó le dije que nadie sabe que significa esa canción, ni el nombre, no tiene un contenido real. Le decía: “... como ese niño imaginario que quieres que venga y te salve, cuando todo está aburrido...”.

Esperamos un momento para escuchar la siguiente canción, pero ya no se reprodujo alguna otra, en ese momento levanté las cejas y bueno... pensaba que alguien estaba escuchando alguna lista o algo así, pero solo había sido esa canción y listo; J. dijo que la podíamos volver a escuchar, la puso desde el Internet y nos volvimos a quedar sentados en la sala escuchando, terminó otra vez y le dije que la volviese a poner, supongo que también la quiso volver a escuchar, y volvió a ponerla, estábamos escuchando por tercera vez “Wonderwall” en su sala, de pronto ya había acabado.

Cuando terminó él dijo, que habría que buscar a H. aquella tarde fuimos a su casa, y aún no había llegado, en realidad no sé si lo negaban o no había llegado, era tiempo en el que todo el mundo anda de vacaciones sea en la universidad en que estuvieras matriculado, pero no estaba.

Luego fuimos a hacer la ruta, al otro lado que da al mar,  para acabar saliendo por Buenos Aires, mientras le decía que, un día de estos, H. también vendría hasta allí con la bici, iría por donde habíamos ido, y se treparía el mismo muro; creo que la mayoría de conversaciones eran hipótesis de lo que él estaba haciendo en la otra ciudad y de lo que haría si estuviese allí con nosotros.

Bueno es más que evidente que H. ha tenido problemas, creo que ya son 4 años, en los que seguimos hipotizando. A menudo J. cree que esta vez ya lo vamos a ver, pero ojala esta vez se concrete.

En esta versión de la vida que separa un océano, le digo que no cambia mucho la condición de seguir acumulando libros en el lugar donde vivo, aunque de verdad tengo más apuntes que otra cosa, un tiradera de apuntes que de hecho se quedarán.

Le dije que esta semana iría a ver a Julian Casablancas, viene a esta ciudad. 

Supongo que P. ya está desesperado por llegar de Milán a Bologna, no tarda en decirle igual que por Tame Impala. 

Yo estoy desesperado por esto: que se viene esta semana.


Como dijeron: ..."con las pruebas objetivas, sabrás si funcionas realmente aquí o en la china" Simulacros y simulacros.... nunca pensé que hacían simulacros para esto. Cuando Jean Fraçois Lyotard escribía "La condición postmoderna" estoy seguro que se inspiró en situaciones en donde el conocimiento y la información serían una especie de moneda en nuestra era, en donde la mercantilización de la información podría influir en nuevas políticas, pero no el terror que la adquisición de la información generaría, una especie de pánico infundado, como esto:


... creo que esto ya pasa como un metarrelato, de esos que a cualquier fantasma del conocimiento quiere vender, en fin. Que paranoia!!! jaja.

En verdad, de un momento a otro ya podría sentirme tranquilo. (Agotaré el contenido del curso entre poco)
Si, como para el martes.


Fecha Publicación: 2015-06-05T03:20:00.003-07:00
BULGARO, MARTINO, JACOPO ET HUGO. I Quatro dottori. Hay una sala en la Facultad que lleva sus nombres... la tumba de Accursio en la mitad de la cuadra, dentro del jardín de la iglesia es algo impactante ante la mirada, la primera semana en Bologna literalmente podría decir que tenía un poco de temor, luego vino el primer lode y aún tenía que contener la sensación de tranquilidad, mientras me desvanecía la risa por los pies en tanto caminaba por vía Zamboni.

Cuenta la historia que Irnerio en el lecho de muerte decidiría quien sería el continuador de su escuela y, por ende, ser su sucesor, a lo que enunció los nombres de sus discípulos diciéndoles: "Búlgaro es como el sol", "Martino gran comentador de leyes", "Hugo hombre de leyes" y, finalmente, refiriéndose a quien sería su continuador: "Jacopo es como yo", a lo que los tres restantes coligieron que la voluntad de su maestro había sido que Jacopo ocupe su lugar.

Anteayer fue mi examen de "Storia del Diritto Medievale y Moderno", la mala racha de que me confundan con los españoles aquí si juega duro: - "Spagnoli soltanto arrivano all' Italia e fatte la vacanza nel l'ultimo anno del corso...ragazzo, comunque sei gia arrivato qua: Cosa vado domandarti, lascia vedere.... ancora non lo só..." y mi temeroso: - ho letto il Cortese, comunque, però, chideró la scusa corrispettiva ancora non sò la filología xclassica dei testi grecci"; y bien le saco una risa a M.C. 

M.C, titular del curso, tres libros bajo la manga, quizá mas interansantes que los de Padovani y un ego que es del tamaño de aquello que podría consumir un agujero negro.

Término el examen, veo mi voto, me dice: " va bene, per stare in vacanza, va bene", cuanod me estoy yendo le digo que no soy español y que tampoco he leído su libro, en ese momento el "... ancora no sò filologia xclassica...", se convirtió en llama en sus ojos, le dije que venía de Perú. Sonrió y me dijo que lo buscara en la oficina del Departamento de Historia.

"Ho letto il Cortese..." no le iba a decir que había leído su libro, 20 ensayos sobre criminalística medieval, la mitad del libro es sobre la Castilla del siglo X, XI, XII y XIII -un español antiguo que a mis ojos no tiene mérito si es leído- y un italiano -un dialecto del que está hecho el Principe de Macchiavello- al pie de página que atestiguan la capacidad de investigación y el hecho que haya sido el único en pronunciar bien mi apellido mientras omitía gramaticalmente esa estúpida herencia sonora de una "J"  y una "I"  heredada sabe de un ancestro griego, de donde los italianos sureños suponen descender.

Pragmitca Sanctio, Constantino por la milésima vez en mi vida, Lex Romana Visigothorum [este es uno de mis tema favoritos] Irnerius que era de ascendencia germánica [en el Oh! del Libro], el problema de la Causa entre los seguidores de Bulgaro y Martino, la historia de Jacque de Revegny desafiando la Questio a un cansado Francesco Accursio para ganarse su títulus Dotoris Utrumque Ius en Bologna hace más de 600 años, la visión cautelar de la prisión en la edad media [sello de su libro] y algo de la escuela de Orléans para siempre arribar a la discusión de si es que los postglosadores ya era humanista-filológicos o aún no, y, finalmente, media vuelta y terminar. En la última parte me detuve, siempre me ha parecido que la primera sistemática es de los humanistas franceses, entonces por qué pasar hablando de "postglosatorum ratio methodus est", una leída al Cortese y casi anula a los franceses del mapa, es un acto arbitrario, yo no pongo los libros para leer, pero que jodida historia como se la inventan a veces.

Unos minutos parado frente a la computadora para registrar el voto y en la mente dos cuestiones acerca de la corruptibilidad de Accursio y de Baldo degli Ubaldi, cuyos tópico se me quedaron en la garganta por lo increible de lo constatado días antes en el Cortese; aunque demuestra en buena parte que lo reconocen, así que queda registrado para la historia de la ciencia jurídica italiana, y bueno en fin.

Hace algunos días me mataba estudiando todo lo de Rawls,  había comprado "A Theory of Justice" en Forlì., mientras F. me enseñaba la Feltrinelli de aquella ciudad, creo es la más ordenada de las que he podido observar hasta ahora, compré el libro con el fin de poder preparar el examen de Teoría de la Justicia que fue el día de ayer, estuve como loco leyendo Rawls, una reelaboración del contractualismo incipiente en Kant, las nociones de libertad, independencia e igualdad como parámetros dados por la razón pura para la verificación de políticas legislativas y la traducción de Rawls: en la regla de la diferencia y reparación del estado natural (justicia conmutativa), en la igualdad de trato y en la repartición desigual de la riqueza siempre y cuando compense a los más desventajados, habían sido algunas líneas de apuntes la noche anterior.

Practicamente ya me empezaba a gustar las teorías de Rawls, inicialmente había comprado un el libro de Amartya Sen (The Idea of Justice) para disertar en el examen, pero se aleja mucho del hilo conductor, no por el hecho de rechazar el contenido trascendental de la explicación contractualista de la sociedad, y centrarse en el tema de la funcionalidad y capacidad en el ser humano, sino que siempre escribe acerca de "una vaguedad" en las teorías que le preceden, sin embargo no la demuestra, ni siquiera demuestra como  afectan, no es que un método situado en la comparación estática ayude a mejorar a la humanidad, pero si me alejo de lo que aún creo... entonces no se introduce demasiado contenido de fe en el espíritu como para conciliarme con los postulados de Sen, empero lo repetiría más de mil veces: hay tanta razón en sus postulados que a veces ese puñado de contenido "trascendental" simplemente queda desdibujado como algo meramente interpretativo, pero, caray!, Rawls al menos tiene que creer lo que escribe y los que leen creer lo que escribe él [en cierta medida si se comparte el hilo conductor]; de todas formas como dice Dworkin solo es una concepción, una concepción, en donde la cantidad de dosis hermenéutica queda vaciada, pero en fin, ya había elegido en libro de Rawls así que con Rawls me abriría en la mañana. 

Toda una maldita noche estudiando a Rawls, para que al final me pregunten de la Etica a Nicómaco, Platón, Schopenhauer y Nietzsche. Yo esperaba algo de Rawls maldita sea, alguna pregunta de Rawls, ya casi me había especializado en Rawls -por decirlo así- hasta había comprado otra obre de Rawls donde analiza a cada uno de los padres del contractualismo social y que, además, contenía una explicación de la concepción utilitarista de Henry Sidwick, y esto era tremendamente expectacular, estaba putísimamente inspirado; Henry Sidwick es un ancestro paterno de la modelo de The Warhol's Factory: Eddie Sigwick, la modelo que aparece sentado muchas veces con "The Velvet Underground" en varias de la sesiones de fotografías; me había sorprendido bastante, en alguna parte Eddie explica sobre la engorrosa vida académica de su familia -no recuerdo donde-, admito que a mi me gustaba/gusta Eddie Sigwick [creo que le dije a Perceval sobre el parentesco de Eddie...], ya me había estado comiendo la explicación crítica del pensamiento Henry Sigwick -en palabras de Rawls-, aunque, y debo admitirlo, pese a la verosímil incompatibilidad que Rawls deja traslucir con el pensamiento utilitario de Sigwick, yo seguía entusiasmado por seguir leyendo, en cada página que pasaba solo veía la cara de Eddie Sigwick, y pensaba que si su ancestro estaba tan quemado eso quizá lo explicaría todo a nivel hereditario, pero bueno esto no es más que una parte. [por la noche, recuerdo, volvía a poner música de T.V.U un vez más.]






Al día siguiente, no me había fijado que Mario, el brasileño, estuvo durante mi evaluación, anduvo sentado atrás todo el tiempo, que gracioso se había puesto un sombrero corto, cuando terminé se acercó a decirme "... complimenti", una más con lode, pero estaba furioso porque me había matado leyendo a Rawls, y veía como se desvanecía. Pero bueno, al fin salí del examen.

Ahora, esperar el nueve de este mes, antes cumpleaños de Mario -el brasileño "do Ceará"- por la noche, en donde seguro me desquitaré diciéndole que esperaba que preguntaran por Ralws, es que todoooooooooooooooo el curso fue de Rawls, y G.B no fue capaz de preguntar sobre Ralws a ninguno, seguro que me desquitaré, y todos entre las caipirinhas del diablo que preparaba [una adaptación en ests tierras] y algunos chupitos que jura le salen bien.

Vestir frac? Usar frac?

Estoy contando los días para mi examen, y acreditar acreditar, se me escarapela la piel.

Fecha Publicación: 2015-05-28T07:33:00.002-07:00
Una noche antes de volver, vi una película francesa con el chico de Londrés en el lugar de la sala común del hospedaje; a la mañana siguiente al despertar le dejé a Eugene una nota y me fui al Charles de Gaulle a tomar el vuelo, tenía examen con Balestra en Bologna, sabía que tenía que llegar a dar ese examen, pese a estos últimos días lejos de allí.

Practicante había amanecido en París y ya me sentía dando el examen en Bologna a las 14:30 horas, al lado del séquito de sus doctorandos, que interrogan peor que agentes de la Gestapo y cuya familiaridad con el curso a penas alcanza la edición del 2013 del Galgano o del Torrente-Schelesinger [aunque bien] pero en fin...

Había llegado a París con la misión de tratar de hacer del lugar un repositorio de las ilusiones y desilusiones de la vida, pero en fin; justo cuando lo programas todos te resulta dando el tiro por la culata y como si el destino tuviese algo contra los planes de uno te los devuelve envueltos en un papel con estrellas, lunas y soles.

Hace un año, cuando aún no sabía que iba pisar este lugar, parece que hubiese escupido al cielo pues había escrito algo relacionado con estar en París abrir las ventanas del hospedaje ver la luz que penetraba por ella y sentir la continuidad fingida de la felicidad, de comer chocolates mientras iba por cada una de las calles en tanto los perros mentales me perseguían, de recordar las canciones en francés, de ir al Mirabeau y dejar caer lágrimas cuyo color no reconocería y de tomar café mientras miraba el reflejo de la sonrisa en la oscura dimensión de ese líquido, y de regresar a mi país con: "... il cuore in tanti pezzi" [carajo! lo había escrito en italiano, ni siquiera tenía idea de lo familiarizado que iba a estar con ello], sin embargo, sino hubiese sido por los chicos de Londres, por él chico que vi que leía a Phamuk en las gradas del Sacré-Cœur y por Eugene, el abogado, el cual me dijo, que también había estudiado en Bologna y me hizo borrar ese límite absurdo cuando la ciencia el derecho solo se arraiga a nivel territorial, quizá los días en ese lugar hubiesen sido desastrosos; y es que lo tengo que admitir, uno se va tranquilo por la vereda de la avenida matutina de las más comunes entre la comunes y aparecen osos, jirafas, avestruces, lobos, fénix, centauros y dragones que cambian el panorama sin que uno mismo los haya llamado.


Había llegado a París, eran las 16:00 del viernes, no tenía idea de donde comenzar, un metro hasta Víctor Hugo y me fui caminando, vi la Torre, cruce el Campo de Marte, en cada momento la gente me pedía que les tomara una fotografía, era gracioso porque les tomaba fotografías y me preguntaban si también quería una, a lo que le respondía que si y a otras que no. El punto es que siempre quise ver como se veía por debajo de la Torre Eiffiel, creo que más me interesaba eso que verla desde lejos, bueno la típica foto en el campo de marte y seguir avanzando, hacía un sol agradable, caminé justo donde el agua puede llegar a la cara y no mojar por completo el cuerpo, finalmente salí y me fui a ver por debajo de la torre.


Antes de ello le pedí a un señor que me tomara al lado del rio Sena una fotografía, le di el celular y el Sr. se rió e hizo el gesto de llevárselo, cuando dio la media vuelta se rió y me reí con él, me tomó la fotografía y seguí caminando para ver debajo de la torre, continue caminando llegue a la escuela militar, de la escuela militar me fui al Barrio Latino es como dicen en la literatura del otro lado del mundo, en el camino me di cuenta que podía ir a la U. de la Sorbona, caminando de la nada, por una calle empinada subí y vi la Facultè de Droit, si nada más era la facultad de Droit, entre por la calle que se llamaba Jacques Cujas, como el nombre del jurista francés que prácticamente dió vida al método humanista en ese país para la ciencia del Derecho, me dirigí hacia la puerta de la Facultad, y pensé en ese momento en que alguna vez Olaechea había estado por allí, y de lo que todo el mundo cuenta: de que fuera alumno de Marcel Planiol, uno de los civilistas más encumbrados en toda Europa.


Luego baje y fui al corazón del barrio latino, recorrí todo, ya estaba oscureciendo, y luego volví al Hotel para tomar un baño, tan pronto tomé el baño volví a salir, caminado llegué al Moulin Rouge, estaba muy cerca del hospedaje, y caminé un rato, luego subí a una parte de Montmartre y encontré el Café de los dos molinos, entré, dejé la mochila en el suelo y pedí algo de tomar, en realidad tomé dos cosas, una bebida fuerte y una cerveza, mezclé mal, quería estar en el Café ese, era un lugar que tenía que visitar, a simple vista no es nada más que un café; mientras tomaba sonaron algunas canciones de Sting... de la que recuerdo más era: "Walking on the moon", y una, la más conocida de Simón Diaz.

Luego, de esa noche me fui al Hotel, al día siguiente había decidido ir a Versailles. En el Hotel encontré a dos chicos de Túnez quienes eran hermanos, hablamos toda la noche antes de dormir, me estaban enseñando lugares turísticos de su país, y las ruinas de la película Star wars en Túnez, uno de ellos se quejaba del otro; cuando les pregunté que habían conocido, uno de ellos me dijo que "muchas tiendas" mientras miraba con fastidio a su hermano, el cual al lado de la cama tenía amontonada una serie de Bolsas de Hermes, Prada, Lacoste, Dior J'adore, Nina Ricci, Yves Saint Laurent.... etc, mientras reposaba en la cama con la portátil abierta, evidentemente era un problema para los dos.

A la mañana siguiente, fui a Versailles, entre primero a los jardines, hacía un sol maravilloso, y el verdor de los árboles parecía una llamarada, no sé como terminé caminando por todo el Gran Canal de Versailles, por ratos me sentaba a descansar en la rivera, a su alrededor crecen flores amarillas diminutas, que de cerca no se destinguen bien, pero si uno se aleja pareciera que estuviese un pequeño techo amarillo encima del grass, en el recorrido del Gran Canal, desvié y fui a ver el Petit Trianon, era día de Aguas Musicales, el Petit Trianon de Marie-Antoinette está masomenos escondido al estilo de un refugio, en todo el dominio de Marie-Antoinette tiene una aire diverso que la parte anterior de los jardines.




Luego fui al Palacio, felizmente la entrada era gratis, ya no me sorprendía mucho, salvo el salón de los espejos y algunos gabinetes, en otros sitios también había más de lo mismo, de aquel día me quedo con los jardines, quizá los balcones del palacio donde se puede ver a los jardines...

Luego regresé al hospedaje, estaba literalmente muerto, bajé un momento a la sala común y mientra recargaba la batería del celular, entraron dos chicos ingleses, no eran hermano eran solo amigos, uno se llamaba Shee y el otro Nhetin, se sentaron y arieron una botella de vino, Shee me dijo si quería vino, y comenzamos a hablar, les dije que había estabo en Versailles, ellos me dijeron que al día siguiente pensaban en ir al Louvre; Shee no tenía cara de querer moverse, después me enteraría que ya con esta vez sería su séptimo viaje a París, a diferencia de Nhetin.

En ese momento recordaba el túnel subterráneo del Canal de la Mancha, y me decía: "...es ciertos estos ingleses pasan cada media hora esos 34 kilómetros y, están, o bien en Francia o bien en Reino Unido...", Shee me preguntó si quería unirme a ellos que iban de salida, como no tenía nada más que mi cansancio en ese momento, acepté y nos fuimos, tomamos varios metros y entramos a algunas tabernas y bares, Shee conocía todos los puntos del metro y calles en París, así que caminábamos sin cesar, mientras andábamos le preguntaba como era Londres, como era Liverpool, como era la Costa Verde de Irlanda esa que está frente al Mar y en donde parece que los insulares hubiese definitivamente decidido apartarse de los continentales europeos, hablamos de algunas bandas de rock de los 70' y 80' en U.K, incluso por Oasis, me dijo que había estado en conciertos de cada una de las bandas de las que le iba mencionando alguna vez en su vida; 5 Glastonbury en Escocia y 2 London Festival con la Cámara Real (The Royal Philarmonic Orchestra [creo la segunda o primera, aunque la de Berlín... etc.]), aquella noche terminamos tomándonos fotos en una calle, la cual no recuerdo bien el nombre, Shee nos llevó hasta allí, habían juguetes en las paredes y graffitis por doquier, luego de eso regresamos al Hospedaje y quedamos en salir la noche siguiente del Lunes.


Entre a la habitación y me quedé dormido. A la mañana siguiente me fui a Louvre, subí del metro a la Pirámide, luego de la invertida, tomé algunas fotos, y de casualidad me encontré con Nethin, quien, había dejado a Shee en el puente Alexander y había decidido volve a Louvre, me dijo que le tomara unas fotografía mientras estábamos en la pirámide, luego le pedí que hcera lo mismo, le dije que yo iba a entrar al museo, no estaba seguro si era gratuito, de otra forma tendría que hacer cola, el de todas formas tendría que ir a comprar su boleto, nos separamos y felizmente la entrada era gratuita, así que solo hice línea para entrar, en Louvre está todo lo que Napoleón le iba quitando a Europa tras su paso, así como a los Egipcios, los cuadros italianos y franceses del siglo XVII, XVIII, XIX, todo lo que contaban los libros de arte de papel satinado estaban allí, siendo más reales de lo que en ese libros se acostumbra a decir.

Louvre me consumió casi todo la mañana y parte de la tarde [estaba decidido a verlo todo], luego regresé, me fui a ver el Arco del Triunfo, tomé la fotografía más avezada del mundo, creo que si no escuchaba el claxon del Autobús de Linea hubiese sido otra historia, pero la foto que saque del Arco es para vendérsela a Google Maps, modestia a parte. En el arco encontré a dos Guatemaltecos que era amigos, me pidieron que les tomara una fotografía y les saqué una, luego la habitual conversación: "...solo he venido de paseo, estudio en Bologna y estoy viviendo allá por el momento". [Soley había hecho Erasmus en París, recordaba que en sus fotografías había tomado una de la Pirámide desde un lugar en donde se puede ver a través de los vidrios la otra parte con la ayuda del sol, esas fotografías eran de catálogo, intenté sacar algunas así con la cámara de Nethin alrededor de media hora, hasta que salieron algunas en donde las sombras cristalinas de los vidrios de la pirámide se reflejan en el piso, se veían fabulosas].

Luego fui a Notre Dame, siempre había querido ver la gárgolas, estaban allí de forma salida y algunas reposando, el estilo gótico de la catedral es parecido a muchas de otros sitios.

Luego del Arco del Triunfo y de Notre Dam, la tarde aún estaba hecha para matarla en el Montmartre, fui al Sacré-Cœur, subí, es como cuentan, es exactamente como cuentan, hay una pendiente de subida un carrusel en la primera planta y desde abajo sepuede ver la cúpula, hay un mirador en la segunda planta, y desde la primera se puede ver toda la ciudad, el camino empinado al Sacré-Cœur es la Rue de Steinkerque, hay chocolatería en cada esquina de las cuadras.

Al subir al Sacré-Cœur, en las gradas del segundo nivel divisé a un muchacho de mi edad, estaba sentado con una mochila y entre sus manos tenía el "Istambul" de Oran Phamuk, me quedé parado viendo lo que estaba leyendo, en ese momento me dió un Déjà vu fortísmo, me quede parado en medio de la gente que subia y bajaba las gradas, mientras veía al chico leyendo el Istambul de Orhan Pamuk, recordéla noche que salí con P, hace dos años al centro de Lima y escuché el relato de Pamuk, se me pasó por mi mente la película de Midnight Express  y esucchando que el Padre de Pamuk había visto a Sartre en un de la calles parisinas donde se había alojada sin poderle decir nada y que luego de muchos años Pamuk había descubierto el diario parisino de su padre, esa tarde el mundo se detuvo, eran las 19:00 pero todo estaba iluminado, es primavera y el sol dura más allá de las 21 horas. Me quede viendo al muchacho y preguntándome porque había llevado su "Istambul" a las gradas del Sacré-Cœur, quería acercarme para hablarle, pero subí a la basílica, entré a la basílica y estaba conmocionado, di una vuelta ala capilla me senté a orar un momento, y no ejaba de estar anonadado, salí y decidido a hablarle al chico lo busque, lo busque etre la gente que estaba sentada en las grades de Sacré-Cœur y no lo hallaba, sentía que tenía que hacerlo, me preguntaba cómo era posible que solo había entrado unos minutos a la capilla a dalre un vuelta, unos diez minutos, y el estaba leyendo un libro no era posible que se haya alzado y ya no estuviese, volteé la cabeza, busqué, busqué por todas las partes para ver donde estaba, y no lo volví a ver más. En ese momento pensé en que hubiese sido yo, el que hubiera llevado mi libro de Phamuk a las gradas del Sacré-Cœur y estarlo leyendo con el temor que el propio muchacho lo leía, pues lo tenía entre las manos como cual paloma que quiere extender las alas entre el apretón de las palmas de las manos; y me entró una sensación de desolación triste.

Seguía parado en las gradas del Sacré-Cœur, esperando divisarlo en alguna parte y no estaba más, me reclamé no haberle hablado antes, continuaba parado en medio de la gente que estaba sentada, y un chico me habló, era un francés y una chica, quería que les tomara una fotografía, yo estaba en la luna, y seguía así, les tomé la fotografía, luego el chico me dijo s queria una y solo le entregue mi celular, acabo de ver la fotografía salgo como si estuviese buscando a alguien aún con la mirada perdida en la multitud mirando consternado; el chico me dijo si podía llamar de mi celular porque ya no tenía saldo que estaban esperando a un amigo más, le dije que sí tenía roaming activado y bueno se lo di, luego me invitó a ir con ellos a tomar algo, rechacé la oferta diciéndole que quería seguir caminando, me sentía como que había conectado con algo desconocido-conocido en ese momento y no tenía ganas de meter mi boca en un pico de botella y sentarme a beber, asi que decidí seguir caminando, al bajar, tropecé, me caí, seguía pensando en lo que había ocurrido.

Luego llegue a la Rue Place du Tertre, estaban todos los pintores cuando entré a la calle, un me dijo si quería un dibujo de caricatura a lo que me pasé de largo, diciéndole que no aún estaba algo fuera de sí; pude despejarme un poco ya allí. Mientras daba vuelta y veía algunos souvenirs.

Encontré el funicular del Montmartre y bajé en él, estaba yo con otros dos señores, puede ver el pequeño recorrido tranquilo y hasta donde había subido, antes de ello, antes de llegar al funicular se podía, desde alguna parte, ver la Torre Eiffel, desde muy lejos mientras el sol moría a lo lejos.

Al llegar al hotel estaba agotado, sentía que no podía caminar más, pero recordaba que allí iba a estar Sheen para salir una noche más por París. 

Por la noche conocía a Eugene, era compañero de habitación, Eugene entró con una pequeña mochila en la espalda y se presentó, me dijo que vivía en Bélgica pero que era de Líbano, yo lo hubiese confundido con un belga no con un libanés, luego me preguntó como me llamaba y de donde era, y me dijo lo que estudiaba, el abrió sus ojos y me dijo: "ah somo colegas", hasta ese momento todo era en inglés, luego me preguntó si estaba viviendo en mi país y le dije que actualmente estaba en Bologna, y el me dijo: "Bologna, la riccordo bene, io ho studiato a Bologna", entonces entendimos que podíamos hablar en italiano y comenzamos a habler en italiano sin darnos cuenta, me contó que había estado en Italia haciendo su doctorado, y que el  había conocido a un profesor de mi país de origen en el doctorado en Pisa, que era muy chistoso, que le hacía bromas a todo el mundo; me dió su nombre L.L.H, le dije que se había vuelto famoso en mi país, Eugene me contó que habia estudiado con él, y que a él le gustaba hacer muchas bromas, luego Eugene me dijo, que Bologna es bonita porque cuando llueve no te mojas siempre hay techos en la ciudad universitaria y no hay que comprar el paraguas, yo le dije que si, que así era, mientras me echaba a reir; me dijo que había sido una bella coincidencia, yo le pregunté qué hacía en París, y me comentó que había llegado a buscar trabajo, me dijo que había postulado a una cátedra para enseñar en París y que estaba allí por eso; conversamos largo tiempo, hablamos de Bologna de los lugares, profesores, de la ciudad universitaria, el comedor las bibliotecas.

Empezamos ha hablar de derecho, Eugene me expuso algunos puntos de vista, oh sorpresa! disentíamos en la forma de metodología del derecho, eso fue bueno porque nos mantuvo hablando varíos minutos, el era un investigador en Derechos Humanos con una rama más tendiente a un método lógico.

Lo sorprendente en Eugene era que siendo un araboparlante había superado esa barrera, nuevamente me acordaba de Phamuk allí estaba, el centro la periferia, y cuando él las destruye para darse paso, es como querer conciliar el judaísmo con el islám a nivel de tradición y fe. Eugene había postulado a una cátedra a la Paris I, estaba esperando los resultados, le deseé muchos éxitos y que de todas formas ocurriría algo bueno.

Eugene me dijo que: - había sido una bella coincidencia habernos encontrado, por donde viéramos estábamos conectados en el mundo, solo que si no hubiésemos charlado no lo sabríamos nunca. Esa noche intercambiamos correos; por desgracia perdí el suyo, pero a la mañana siguiente cuando ya me iba, le deje una nota escrita al pie de su cama con mi correo y números.

Luego de hablar con Eugene, tome un baño, baje a la sala común, allí se encontraba Sheen, tenía una lata y me la dió, nos fuimos a caminar por Paris de noche, no sabíamos a donde ir, al parecer también estaba cansado; caminamos un rato por algunas plazas, vi la publicidad de Paul Mccartney, mientras veíamos las noticias en un televisor de la ciudad sobre el Festival de Cannes, el cual se estaba desarrollando durante la estadía en Paris.

Me preguntó cómo me había parecido París, le dije que era un lugar en donde se reúnen mucha gente que piensa que les puede ocurrir cosas extraordinarias, que eso es lo que hace especial, a Paris; que eran las ideas que las personas traían hasta la ciudad, no la ciudad misma como pedazi de arquitectura trazada, sino las ideas de las que respira. Aquella noche me dijo que era su séptima vez en París, que ya no sabía que conocer, de pronto sacó de su bolsillo una moneda, me la díó y me dijo: "This is the Queen, it will be rest with you." Me había dado una moneda de una de libra esterlina.



La misma noche regresamos al hospedaje, compramos algo de comida en el regreso, fuimos a la sala común, y como tenía la computadora me preguntó si quería ver una película, le dije que si, me preguntó cual, le dije que pusiera cualquiera de las que tenía no tenía preferencia por alguna, entonces inesperadamente Shee puso una, la mítica película que inicia diciendo: "Le 3 septembre 1973 à 18 h 28 min et 32 s, ...une mouche bleue de la famille des Calliphoridés, ...pouvant produire 14,670 battements d'ailes à la minute... ...se posait rue Saint-Vincent, à Montmartre..." para que acontinuación sonara el J'y suis jamais allé en ese momento me saqué el pan de la boca y una vez más vi esa película, en el instante me resultaba inexplicable la cantidad de coincidencias que habían o estaban sucediendo a mi alredor.

Cuando terminó la película, le dije a Shee que algún día lo vería en Londrés, para salir a tomar algo. Luego de eso, nos despedimos, sabía que al día siguiente no nos volveríamos a ver, me dijo que hablara de lo que me había pasado en París, que le contara a todo el mundo y que no me quedara callado. Y nos fuimos.

Cuando fui al Charles de Gaulle para tomar el avión de regreso había jurado que solo iría a París a conocer lugares, pero al fin de cuentas regresaba habiendo hecho amigos.

Al llegar a Bologna, me esperaba el examen de Civil, oh Carajo, el examen de civil, ya en el avión estaba preocupado por el examen de Civil, veía a Balestra y sus doctorandos interregodando. A penas baje del avión tome un bús, me fui a casa, tomé un baño y me fui corriendo a la Universidad, a via Zamboni, entré y tuve que esperar mi turno; había amanecido en París y a las dos horas ya estaba en Bologna dispuesto a dar el exámen, cuando me toco dar mi examen, las doctorandas no sabían que preguntarme, era el único extranjero de una clase de civil, todo lo que me había imaginado resultó ser al revés, hasta me preguntaban si estaba bien lo que me estaban preguntando, les decía que sí, que era igual en mi país. Al fin había terminado la prueba salí, había sido un día muy extenuante, cuando volví a casa vi a Ben y Mourice, les di algunos chocolates de Montmartre, entré a mi habitación y me quedé dormido hasta el día siguiente, mientras pensaba aún en todo lo que me había sucedido.

A la mañana siguiente vi en mi celular un e-mail de Eugene, me había escrito y los chicos de Londres me habían pasado las fotografías en donde aparecíamos.

Aún tengo las monedas de Sheen, es extraño irse a París y regresar con algo de Inglaterra.

Mientras llegaba a Versailles ponía una y otra vez esta canción, hasta que arrivé al Gare de la Rive Gauche.


Fecha Publicación: 2015-05-22T16:13:00.001-07:00
Creo que estaré como el pequeño que corre en el vídeo clip. Bueno en fin. Ya sé como se llama la avenida donde se estrella el carro en la película.





Yo lo haré por el doble, pero en horas, maldito quejón.

- [...] Iré este fin de semana
- [...] entonces eres un dreamer:
- Un dreamer? Por qué?
- Vas en Mayo, tendrás tu mayo francés.
- Sabes es una alternativa quedarme encerrado y no salir, y solo soñar; aunque utópico.
- [...] teniendo en cuenta que es la primavera, y estarás allá, pues sehh!

Fecha Publicación: 2015-05-16T07:23:00.004-07:00
Ayer era casi más de media noche, a F. se le había acabado la gasolina del carro, probamos hasta la última gota para hacerlo andar, nos habíamos metido en una cadena de árboles, un viale desolado, me había dicho que encontraríamos un grifo en aquella zona, recuerdo la via aún, se llama via "Independenza", es larguísima; había una fila de postes junto a una de árboles que permitía que la luz de los primeros se interne de forma distorsionada en la cabina del automóvil.

Mientra F. manejaba parecía que sobre nosotros hubiesen pasado miles de estrellas amarillas, anoche había un cielo taciturno; recuerdo que cuando estábamos a mitad de la carretera, volteé a decirle: "...oggi a Forlì c'è una bella notte" entre mi memoria y el presente que se juntaban y me dejaban sin aliento, en seguida le pedí a F. abrir las ventanas para que nos refresque el viento mientras manejaba, miré hacia arriba y divisé la copa de esos árboles de la gran avenida, las cuales, van quedando atrás una por una, y observo como la luz amarilla los penetra hasta llegar a los dos asientos en donde estamos, parece una lluvia de luz amarilla, chorros o salpicones de luz mientras en auto avanza rápido comiéndose la carretera desolada.

Ver la luz amarilla de los postes y la gran cantidad de árboles me hizo recordar una noche en la otra ciudad del otro país, cuando regresábamos luego de haber estado en la costa verde sentados y conversando, recuerdo que nos mantuvimos hablando pastruladas en el camino de regreso, fue la noche que te autodenominaste como el caballo que ya sabes, y te fastidié tanto que al final, solo al final, se volvió ternura, porque solo en eso hubiese podido acabar, es un hecho, como el de la chica que deja pasar a la mitad del mundo de bruces, es un hecho que acababan las cosas así. 

Luego de esa larguísima noche, F. me contó que su papá tenía una banda, se llamaba "Goodfellas", ocurrió mientras estábamos sentados en su habitación en la mañana; su papá ensayaba desde la primera planta, y el sonido llegaba hasta el cuarto de F. así termino contándome la historia de su papá y de su banda, dijo que llegaron a ser conocido en la Emilia-Romagna, que de todas formas aún la banda sigue y que guardaban publicidad de aquella época, en la cual, salía su papá.

Por la mañana al volver a esta ciudad, íbamos en el tren, un señor chino iba escuchando voces de animales en su celular como de la granjita, íbamos riéndo de lo redículo-momentaneo que parecía; el sr. iba al lado de unas tres señoras que iban hablando sobre los museos italianos y el sr. chino no paraba de hacer sonar la granjita desde su celular; F. sacó sus audífonos y me dijo si quería escuchar música, puso una rockera de Steppenwolf, al terminarla le dije yo iba a reproducir una, que era mi turno, puse esa de la de la luz que no se apagará, mientras la escuchábamos solo recordaba, en ese momento, que al salir de la casa de F. en Forlì, hoy por la mañana, vi tallada en un piedra una frase incompleta de Morrison, decía "... como el mar que se estrelle contra las rocas, siempre encuentra la fuerza para volver a intentarlo", era del tiempo en que su papá aún tenía la banda.


Many miles from where I'm sleeping

You share laughter in the evening

As do I, in the great divine

...no eches espinas hacia adentro [U], deja que salgan más hojitas verdes...
[que eso también es importante]

Fecha Publicación: 2015-05-10T16:41:00.004-07:00
En alguna parte P. tiene escrito que cuando estabas en la universidad tenías un llavero muy largo con el que él jugaba de niño, era de colores y parecía un hilo de resortes, y que tenías otros, muchísimos más, estabas coleccionando o algo así....no recuerdo bien... ¿Sabes? aún me cuesta imaginarte contestándole a mi abuela; tienes la mirada desafiante –eso ni que decirlo-, una delgada chica de 22 años, de alegres ojos pardos y una shakira en el cuello [tengo pruebas en una foto carné], mirando sin menor titubeo a una señora de 48 años de cabello castaño corto y pendientes pequeños, diciéndole que el espacio en el universo está marcado para cada una de forma definitiva e inevitable si es que en la mínima cosa no lograran coincidir. Quizá sea por eso que mi abuela tuvo que bajar el tremendo armamento con el que habitualmente solía caminar, no es la historia como muchos años después llegaron a ser amigas la tarde en que se le cayeron las lágrimas cuando vio tu corazón que le tendía el puente más próximo, en lugar del de su hija, de quien hace mucho tiempo ya había prescindido.

Recuerdo cuando tenía 11 años, me mencionaste el “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”, y me preguntaste si sabía quien lo había dicho, y –seguro – al ver mi cara desconcertada, me miraste dijiste alzando las cejas: “Arquímides, fue Arquímides”, y me explicaste que significaba, y como querías que te ayude aquella mañana hiciste que me quedara – y bueno habría que admitirlo, tenías ese maldito don de convencer a todas la personas, creo que cuando la gran masa estalló las partículas esa cualidad estaban limitadas en el mundo, pero carajo vaya que las poseías en concentración! porque fuiste la primera persona que pudo poner su mano sobre mi cabello sin que le pudiera rehuir, como si una calidad moral superior estuviese sobre mi, y así lo acepté por años, por todo el tiempo mientras nos habíamos conocidos durante la pequeña vida en la que me dejaste cuando aún tenía 16 años. Bueno y creo que era fácil, y era fácil porque vi que cada uno, si! cada uno de los problemas que llegaron a la orilla de tu vida y como los resolviste, creo que eras una máquina de resolver problemas los tuyos y de los demás, si una máquina porque los resolvías todos, absolutamente todos, creo que si te hubiesen encargado pagar la deuda externa del país lo habrías hecho y, sin la consigna hubiese sido: no mover ni un céntimo del erario nacional así hubiese sido. Creo que eras de esas personas que si una mañana las despiertan y les dicen nos vamos a vivir a Saturno no se hubiesen hecho problema...pero te fuiste, hiciste curvatura próxima y te extinguiste y yo me quede con mis manos temblando, con mis ganas de decirte que ya sabía que iba a estudiar y que me iba a quedar en nuestra ciudad, finalmente.

La última vez que nos vimos estábamos en la sala del segundo piso en alguna reunión era la confirmación de X [Si, a quien tanto quisiste!], cuando alguien me había sugerido una y otra cosa sobre la siguiente etapa de estudios después del colegio, yo solo escuchaba y de pronto te miré, te miré, te miré porque quería saber que me ibas a decir, había dejado que entres en mi de una forma que necesitaba escucharte a ti para darme seguridad y entonces me miraste y con una sonrisa enternecedora me dijiste: “- Lo que quieras. Tienes que escoger lo que quieras...” y mi corazón se exaltó porque era lo que quería oír en aquel entonces, sin arbitrariedades, sin deseos ajenos y salió de ti, la persona que más me había impresionado en todo el mundo. Esa fue la última vez, la misma noche no estuviste más.

Un día después, la casa estaba repleta, repleta, nunca había visto tanta gente en la casa, era un mar de gente, muchísima, no se de donde salió tanta gente, eran centenares de personas, nunca las había visto en mi vida y a algunas si, y unas me decían el típico: “... te visto desde niño”, o el siempre constante en mi vida “...tienes los ojos de tu madre”, cosas por el estilo, mientras seguían llegando y llegando personas, era increíble, hasta el guardia de la esquina de la casa me habló de ti cuando salí al parque la primera noche, entonces recordé lo de Arquímides, y pensaba en el “punto de apoyo”, de cuantas veces lo pudiste haber sido para muchos.

Me enseñaste a eso de la continuidad de la línea de la vida, que un punto en la vida no compite con toda la línea que se pueda trazar, ¿sabes? lo he leído también en algún libro cuando explican los fundamentos de la historia, es curioso, bastante curioso, rezan de la misma forma.

En el primer año de la universidad no estabas, recuerdo que quería ir a verte y contarte como había sido mi primera semana y no estabas, no estabas y la veces que necesité escuchar a alguien solo tenía a dos niños inseguros que se peleaban cada dos días, dónde estabas todo ese tiempo, dónde estaban todas esa tarde que habíamos pasado hablando, en donde el sol pintaba el cielo de color anaranjado desde la ventana de tu habitación, recuerdo que cuando sucedía algo bueno, malo o dudoso en el tiempo de la carrera siempre me preguntaba como sería si estuvieses aquí, qué me irías a decir, qué.

Después de sustentar pensé en ti, a menudo pensé en ti luego de ese día, te imaginaba ese misma noche cuando todos estaban sentados allí, a ti, porque creo que me hubiese hecho muy feliz, si con todo [pues estaba, incluso, haciendo de tripas corazón] esa misma noche todos pasaban y me decían que estaban contentos, y yo no podía más que decirles gracias y esconder la mirada para evitar que me siguieran hablando o preguntas y más preguntas; y X diciéndome “pero ríete, ríete para las fotos, esfuérzate...”.

Y ahora, estoy aquí, sabes recuerdo que me dijiste que alguna vez tu papá te quiso llevar en barco a otros sitios y no le aceptaste, eras muy niña entonces; y bueno, aquí estoy; via San Donato-Campanello B.F.LM – Bologna - Italia, he tenido días bien negros y otros días muy buenos, como la vida misma me dirías, si como la vida misma te aseveraría, a veces quisiera que estuviese detrás de Sky, y verte verte y hablarte, bromearte en otro idioma como tu a veces me hablabas para enseñarme cosas muy interesantes. [Recuerdo a la Srta. L alguna vez nos leyó sus poemas, yo era muy pequeño, también trajo un Bonsai, se quedó a dormir en casa unos días. Y Edú le preguntó porque no se casaba, Edú tenía 3 años y X. le dijo que le preguntara para molestar; era tu mejor amiga, era una persona encantadora.

Sabes? yo te vi llorar muchas veces, me dijiste una razón, la otra me enteré después de que te fueras, alguien me lo dijo, si alguien me lo dijo, y está bien, nunca me lo ibas a contar, y está bien. Te he llamado desesperadamente desde mi ventana, de esta frente a la cual un árbol se regenera en esta primavera, y me he preguntado que me podrías decir, qué me podrías decir, en mi día a días,  pero recuerdo la carta blanca, porque me firmaste eso antes de irte, como si hubiese aprendido de ti lo suficiente como para irme a estrellar con hechos en la realidad, y duelen, duelen horrible, muy feo, otros llenan los ojos de alegría y dicha, pero el punto de apoyo, el punto de apoyo, es difícil, nadie dijo que iba a ser fácil, pero siempre se tiene que encontrar. [ley de la vida]

¿Algún día podría aprender a solucionarlo todo?, Mi mamá dice que has sido a la única persona que tomaba en serio, ella dice que una tarde cuando caíste muy enferma se quedó contigo, y mientras te cuidaba comenzaste a llorar al punto que ella te secó las lágrimas, me dijo que cuando le agradeciste, ella te respondió que el cariño y amor que me habías dado solo se podría pagar de la misma manera.

Ya no era esa chica de 22 años que se apareció un día en su vida, ni ella la señora que le doblaba la edad, habían encontrado un puente, el más corto y resistente de todos, el amor.


Fecha Publicación: 2015-05-08T15:41:00.004-07:00
En el "Nova methodus discendae docendaque iurisprudentiae" de 1667, W. Leibniz había escrito que el derecho natural reside en el corazón de la persona humana y que es descubierta a través de la razón; se hace digerible un latín cuando en el acervo ya se tienen de forma natural una lengua que se le asemeja mucho: un español y un italiano sumado, que prácticamente ha venido de regalo en el interactuar día a día. (¿Influencia de Pascal en el periodo parisino?)

Me la estoy pasando toda esta noche con una botella de agua mineral jugando y viendo como atraviesa la luz de mi pc por ella. He terminado ya un resumen del Galgano, debería colgarlo también en algún servidor: [jaja]; es la moda en Bologna, Amsterdam, Berlín, Roma, Upsala, Turín, Milán, Nante, Lyon, París, Oslo, Sevilla y Helsinki y etc... país universidad: país "modus universitatum". En verdad es una maldito daño, hacer eso.

Que raro es lo de Christiam Tomasius, discipulo de Wolff, y Leibiniz discípulo de su padre. Ya recogí las ideas de justicia en cada uno desde Platón con Trasímaco hasta David Hume [aún faltan], y claro estaba ahí en el entremés Locke, de quien me queda claro varias cosas pero el "Appel to Haven", es mi talón de aquiles, y me preocupa; una interpretación somera daría a parar que es, verticalmente el pedido de una desmembración del parlamento inglés, en otra también puede ser al soberano, pero en realidad creo que es del parlamento inglés, habla de deslegitimación de la representatividad de los intereses. [el ¿rey? el ¿parlamento?]. Es difícil entender, no se me hace la idea de aceptar a una monarquía constitucional como algo natural, de derecho natural, de rerum naturae, de conducto racional, del intelecto humano...God save the King!!!??? de evolución histórica normal, en donde juez es impuesto por rey, rey controlado por parlamento y common law dirigido por la equity...ahhh el modo inglés... ¿Por qué tienen que decirle ground floor al primer piso, tener a la libra y no al euro, a su liga de primera división la liga premier y a parte tener una de primera división, a su unidad de medida la pulgada, el pie no el metro y medir la temperatura con Fahrenhait y no con Celsius..... y porque Hart y no Kelsen, si al final quieren hacer parecer a Hart como Kelsen y los continentales a Kelsen como Hart y por qué no se contentan con el Nobel y la Academia Sueca y prefieren la Royal Society como academia intelectual ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!! Ya basta. Una más: Por qué le dice trust al fideicomiso y no fideicomiso al trust? La culpa es de los normandos o de Napoleón por no entrar a la isla completamente? no, esto es ya ser sádico pero "anyway".

Bueno en fin.

Es raro tener el cuarto a oscuras.

Esta semana tendré más páginas de mi resumen de Galgano. Lo andan vendiendo desmembrado, la CEDAM de Padova ya no sabe venderlo, los cuatro tomos bastan, por qué lo quieren vender por capítulos?, o sea, ya paren... es un atentado contra el sistema del autor, al  menos con sus sistema de ideas para explicar el derecho civil.

Ayer fui a la biblioteca y no encontraba mis documentos la señora me dijo: "aspetta, aspetta sei il ragazzo dei veinticinque cognomi", mientras trataba de pronunciar: -"L...u...."; yo no tengo la culpa que aún sigan creyendo que son una gen romana y ponerse en el nombre el solo apellido del padre -pensaba mientras esperaba a que lo dijera-; me dijo que igual ya me conocían, así que me podía llevar [el libro que había requerido]; ya no recuerdo cuando el portero de la biblioteca comenzó a decirme literalmente "cómo estás" en su español forzado, ya perdí la cuenta como quien va al baño en la semana. Luego el Siciliano en la bilioteca me vio el Gazzoni y le dije que para complementar y me vio con cara de "ni yo me la estoy tomando tan serio". Caray este compendio de hojas en mi País costaría: 300 unidades monetaria nacionales. Encontré el curso de historia de Grossi cuando dictaba en Firenze, está pendiente para la próxima semana.

El mejor curso: Teoría de la Justicia; lo curioso es que cuando entran los de politología se jode todo, preguntan cosas como: entonces si A tiene el peso de 2423 y se desplaza a 23232 por segundo... ¿quién es el chofer?, cosas tan estúpidas que solamente creo ellos sabe porque las preguntan, si alguno creía que la máxima moral kantiana estaba hecha para una: ¿estado de natura?, por favor... no hay misticismo en la "juricidad" de los hechos, no dicen que solo es una parte de la comprensión sociológica de algo que es mucho mayor: la sociedad. [ y lo creo, lo creo: pero cuando argumentan me traen por los suelos la cara de Ehrlich o Weber] Es que son tan imaginativos para asociar a Walter Benjamin con la justicia conmutativa de Aristóteles,  que yo estoy seguro que si  les hablan de la Klagrecht de Windscheid terminarían vinculándola con el juicio de Nuremberg e imputándole la causa del no garantismo procesal.

Bueno cruce de fecha, mañana temprano, otro cuaderno para el Galgano y seguir. La Teoria de la Causa. (Kontak Social: Dolle, [diéresis] Actas de Festschrift. Canaris o el Geburtstag..., uso según la condición del sujeto. [encontrar].) Por qué hermenéuticamente se puede ser tan bueno? No, en realidad se puede jusitifar, me puedo convencer, hermenéuticamente me puedo convencer yo, pero hay subjetividad con el tema de justicia, y obviamente hay selectividad moral. Composición no ideal: Sen, un método empírico, ahhh estados Welfaristas, no voy a hacer modelo económico. de justicia, y justificar con la curva de Walras, jaja que Risa, el mismo profesor se reía cuando movía el puntero  decía:  ... - debajo de la curva de Leon Walras hay justicia, por arriba, ya no, vean el plano cartesiano, y afuera la policía estaba agarrando a los despachadores de drogas de Siria, y el Istat que le registra a los italianos la curva de su verdad cada día.... blahblah.


Fecha Publicación: 2015-04-26T02:36:00.000-07:00
Pero.... algún día... volver a ser perfectamente extraños en una noche fría de tenue garúa en otra ciudad, mientras me confundes el paso entre los postes de luz, luego de jazz.

cruzar la [tu] avenida...









y quizá, [entonces] quizá.
nuevamente
los sinuosos espirales en tu cabeza.

Esta mañana el árbol que se introduce por mi ventana, parece que tuviese guirnaldas. Las quiero coger, estirar el brazo y desprender una por una.



When you sleep tomorrow

And it won't be long...

Fecha Publicación: 2015-04-04T08:53:00.001-07:00
- Te llamas como mi padre: "Lajos, en húngaro; el también tenía tu nombre...". En tanto Hamza pierde la mirada en la única ventana de su oficina situada en el corredor principal de la facultad de Derecho en Budapest, sus ojos pálidos a contraluz indican todo. Me hace recordar a una canción de Sting.

Tras caminar por Üllői út, y perderme en dos o más calles, llego a la  Eötvös Loránd Tudományegyetem; recuerdo hablando con M. de Hamza, de la importancia de un historiador del derecho para su país, mientras voy por Kecskeméti utca, me viene a la memoria Orhan Pamuk y ese discurso del maletín de su padre, en donde autoreflexiona de una posible mundialización de su pequeño gabinete de escritor turco, de grafías inentendibles para occidente, pero que aún y con todo tenía que romper ese barrera periférica y terminar con ese centro que acechaba su carrera como escritor en un mundo lleno de obstáculos para quien emprende una profesión típica de un mundo, el cual, es inexistente al otro lado del charco.

Entro a la oficina, me pide el abrigo, me hace sentar y me ofrece agua - es todo lo que tiene me advierte-, miro las paredes, en ellas están los romanistas, juristas, e historiadores del derecho más importantes de Europa de occidente, entre ellos: Th. Mommsen, F.C. von Savigny, R. C. von Jhering, Biondo Biondi, Volterra, Franz Wieacker, B. Windscheid, Scialoja, ha decorado su oficina con el retrato de todos ellos y todos nos miran suspendidos en las paredes; en realidad pienso que debe ser una reunión con él, cada uno de los días de trabajo.

De pronto ya sentado, me pregunta por la densidad poblacional de mi país, la geografía política, la Constitución y el Código Civil Peruano; me dice que hace mucho tiempo viajo a mi país para un congreso, justo después y con motivo de la implementación del C.C. del 84'; rápidamente como si alguien le gritara desde los anaqueles superiores de su librero, jala la escalera, la sube con gran entusiasmo, y coge un pequeño libro abultado, es el Código civil de mi país, un versión oficial de una edición posterior al año de la entrada en vigor del cuerpo de leyes, Hamza me lo entrega y me describe su composición, me pregunta que es lo que pienso de mi Código civil, le digo que es una mezcla del código italiano, francés, suizo y alemán. Que prácticamente la influencia italiana se hace ver con notoriedad palmaria en el libro de los contratos, cuestión esta que la estoy constatando vívidamente ahora.

Me dice Hamza que la parte de las personas es muy original, a lo que menciona a Fernández Sessarego, con quien tiempo hace perdió comunicación por una cuestión de funcionalidad entre correos electrónicos, a lo que agrego que C. A. rápidamente podría restablecerle el contacto con F.S. de forma directa.

Le pregunto por el código civil de su país, me dice que es un código nuevo en vigor desde el 2013, esta pregunta da lugar a Hamza a explayarse sobre la influencia de la pandectísitca en Europa central, occidental y en el oriente como es el caso de Rusia, en donde termina diciéndome que existe una traducción al ruso del “Pandektenrecht” de Heinrich Dernburg y que el "Allgemeinen Teil" de la codificación civil rusa es una obra de arte, mucho mejor lograda que el Bürgerliche Gesetzbuch alemán, por obra de estudiantes de derecho con formación tudesca en las universidades de Berlín, Leipzig y Heidelberg.

Al instante me obsequia su último libro: “Die Entwicklung des Privatrechts auf römischrechtlicher Grundlage unter desonderer Berucksichtigung der Rechtsentwicklung in Deutschland, Österreich, der Schweiz und Ungarn” - una iniciativa de una editorial universitaria húngara  (Andrássy Universitat de Budapest)- me dice que vaya rápidamente a la parte en donde tiene escrita las líneas sobre la codificación rusa, me hace notar sobre una aplicación de leyes bizantinas pre al año 1918 en Rusia y un nuevo orden a partir de del año 1991.

Me dice que hay una versión en español de la obra, le digo que la he visto en Bologna, se queja de que aún no le han hecho llegar la traducción, me dice: - “ni siquiera tengo un ejemplar... ni para mí.”

De pronto comenzamos a hablar sobre el Código Civil Brasileño, y lo destacable de éste en Sudamérica, de pronto saltaron los nombre de Moreira Alves quien había ejercido la obra en la parte general de la codificación brasileña del 2002, al igual que Hamza, Moreira Alves, quien es romanista de formación, tuvo la oportunidad de participar en el mismo congreso, al cual, Hamza asistió hace mucho años al Perú, en ese momento salieron los tema de Teixeira de Freita: Compilación y el Esbozo, Velez Sarsfield y Andrés Bello, a esta altura era casi imposible dejar de referirnos a Guzmán Brito un jurista-romanista atípico en Sudamérica a quien Hamza le guarda cierta admiración, en especial relevancia a por su “Derecho Romano Privado” el cual, a decir verdad, no tiene nada que envidiarle a la manualística europea sobre el tema.

De pronto me hace ir hacia su computadora, me dice que me siente a su lado y me comienza a enseñar fotografías antiguas y actuales, me muestra una con Alvaro d’Ors en Navarra [d’Ors es el maestro de G. Brito], vamos pasando y de pronto vuelve al tema de la codificación del Brasil, me dice que hubo un jurista húngaro Thomas Marky, nacionalizado brasileño que llego a enseñar en la Universidad de Sao Paulo y que el tiene unos estudios sobre las Institutas de Gaius en la papirología egipciana, que esto último le podría interesar al profesor F.B. con quien llevé el curso de Instituciones, toda vez que el es un estudioso de Gaius.

Intentamos buscar en Internet algo sobre Thomas Marky, probando protocolos de búsqueda para el Brasil desde Budapest, para que me leyera en su portugués, de pronto nos topamos con una manual de Marky en la Internet, un ejemplar de eso que suben los alumnos para el estudio, con una sonrisa en la boca Hamza me hizo leer la biografía de Thomas Marky, y su importancia para el Brasil en el derecho romano. Cuando terminamos de leer la biografía de Marky, el profesor húngaro nacionalizado brasileño en 1963, Hamza me condujo a la lectura de una biografía de un decano de la facultad de derecho de la universidad de Sao Paulo del período (2002-2006): Eduardo César Silveira Marchi (Discípulo de Marky), quien había sufrido la pérdida de sus dos padres y de su hermana, habiéndose quedado sin una familia nuclear, romanista de renombre a quien Hamza había conocido en Brasil y que lamentablemente no volvió a ver más a su regreso a dicho país en el "Largo de San Francisco" cuando volvió a la doctoral de derecho para unas conferencias juntos a unos profesores alemanes. Hamza se quedó pensando y nuevamente volvió en sí, me dijo que aparentemente  -el romanista brasileño- habría tenido problemas en su gestión administrativa como decano, en fin dejo el tema.

Le señalé el cuadrito enmarcado que tenía de Th. Mommsen, y me dijo: -si Mommsen, el premio Nóbel! ¿Sabes que el estatuto del Nóbel también les permite a los abogados recibir uno?, de hecho Mommsen fue un historiador de Roma. En ese momento le dije que quizá uno a la paz será el que debería dársele a un abogado, está llamado a hacer justicia; al fin de cuentas es por activismo que se entrega uno; y a lo que Hamza me dijo que lo contrario sucedía con el de economía, que finalmente es un premio a una teoría, a una buena teoría, pero teoría al fin y al cabo.

Cuando había llegado al gabinete de Hamza, el reloj marcaba las 13:30 horas exactamente, cuando quise controlar la hora me di la sorpresa que ya eran las 18:00, en ese momento recordé que quería ver el Danubio, ese líquido raro y azul que atraviesa y divide Buda et. Pest.

De pronto Hamza, me preguntó como se llama la máxima condecoración en mi país, y de pronto recordé la Orden del Sol, Hamza me preguntó y de pronto lo vi entusiasmado, ya nos habíamos parado para despedirnos, y de pronto me dijo: -¿Sabes?, aquí hay una condecoración es la Orden de Toison, los Habsburgo y los Borbón la pueden entregar, y comenzó a hablar de Otto von Habsburg y de su importancia política para Europa de la postguerra; en ese momento comenzó un tema fascinante sobre toda la dinastía Habsburg, el origen de la casa y de sus encuentros con los Habsburg húngaros.

En ese momento fuimos por algo de comida en algún restaurant del centro de la ciudad, a la salida del cubículo pasamos por la sala principal del departamento, desde lejos pude ver el "Lehrbuch des Pandektenrecht" de Windscheid, una versión original y antigua, la cual yacía en uno de los anaqueles de la biblioteca del departamento de facultad, me acerqué hacia la vitrina y pude ver los tomos completos no solo de Windscheid, sino de la mayoría de los pandectistas alemanes del XIX.

Cuando salimos hacia el hall de la facultad, me enseño la estatua de Eötvös Loránd que se erige a la mano izquierda de la entrada principal al edificio. Aquella tarde llovía mucho, Hamza me dijo que no traía paraguas, le dije que yo ni siquiera usaba uno, en todo el tiempo que llevo llegué escurriendo a clases a la UNIBO.

Entramos a un lugar, parecido a una taberna, de pronto nos sentamos, la carta estaba en húngaro, no tenía ni idea que pedir, era comida típica de aquel país, de pronto me dejé ofertar el menú, aquella tarde probé el Goulash con pedacitos de pan, nos sirvieron una cerveza local, a la cual Hamza me dijo que lleva el nombre del lugar de producción.

De pronto empezamos a comer, mientras Hamza me preguntaba sobre la magistratura peruana, sobre el Tribunal constitucional, y sobre el Ministerio Público, sobre la enseñanza del derecho en Perú. Le comentaba lo raro que resultaba que pudiesen surgir romanistas en Sudamérica, que de hecho el latín era una pieza fundamental para la investigación en el tema que no se acostumbra la enseñanza de éste en los colegios de mi país, distinto a un liceo italiano o a un gymnasium alemán; que ese quizá es uno de los motivos. Recordaba en ese momento a Mateo, diciéndome sobre su liceo clásico entre el latín y griegos y sus variaciones con el italiano de Puglia.

Me preguntó como son los estudios del derecho en mi país, las categorías y rangos del profesorado en la cátedra, la disponibilidad de centros de investigación jurídica. Me comentó sobre la proliferación de facultades privadas de derecho en Europa, le dije que el mismo problema aquejaba desde ya a mi país.

Cuando volvía controlar la hora ya eran las diez de la noche, habíamos terminado de almorzar-cenar, salimos del restaurante en el centro, y pronto sabía que ya tenía que irme  y despedirnos; Hamza se ofreció a acompañarme al subterráneo para tomar el metro de Budapest, tenía que llegar a Lehel tér entrar por Váci utca y llegar a Visegrádi utca, donde estaba hospedado; me dejo en la entrada del marcador de los tickets, le agradecí por todo y él me dijo que regresaría a la facultad de derecho, me despedí de Hamza y subí al metro.

Cuando estaba en el metro, comencé a recordar que hace muchos años leía a Gabor Hamza, “elromanistahistoriadorjuristadehungría” y que parecía algo bastante insólito haber llegado un día a su facultad, entrado a su despacho en Budapest y haberme quedado con él más de medio día, quizá le haya robado a la Hungria medio día de investigaciones jurídicas; cerraba los ojos durante el viaje del metro y me imaginaba a Hamza entrando a la Universidad recogiendo ese millar de apuntes dispersos que tiene por todos lados.

Luego de salir del metro fui a mi habitación y dejé mi mochila, el cielo estaba despejado, ya había pasado la lluvia, y caminé en dirección al Danubio, descendí las gradas que están cerca al río, caminé la rivera desde el Puente Margarita hacia el Puente de las Cadenas, un trecho largo, mientras me iba sentando en algunas gradas cada cierto tiempo, la luna reflejaba en el Danubio, el trecho era solitario, parece que la luna hubiera estado sumergida en él, por ciertos momentos daba un poco de temor seguir avanzando.



(En memoria a los abatidos en el Danubio durante la Segunda guerra mundial)

Llegue al puente de las cadenas y observé los dos leones, estaba parado en medio del puente tomándole una fotografía, no había nadie, era un martes a medianoche en una ciudad, llegue hasta el funicular, luego sabía de al día siguiente tendría que regresar para subir.

Al regresar a casa, corría demasiado viento y de pronto, de la nada, se nublo un poco y comenzó a llover unas cuantas gotas, vi una banca frente al mar a mi regreso, resolví sentarme un momento, aún no hacía la suficiente lluvia como para empaparse, así que me quede sentado viendo el río, luego continué el regreso a la habitación, hacia un viento fuerte, se metía por mi capucha y la inflaba, sentía que se llenaba de aire toda la ropa, y la pequeña lluvia cayéndome en el rostro.

Volví a casa y me quede dormido. Al día siguiente crucé el puente y subí para ir al museo de historia.

De regreso en mi bolsillo vi que aún tenía florines - la resistencia a tener al euro como moneda en Budapest aún es palpable-, era la moneda con el puente de las cadenas, la vi y sonreí.





Fecha Publicación: 2015-03-29T01:35:00.001-07:00
Creo que me siento como el chico que contaba los días o las horas para partir de viaje con Dean Moriarty, aquella sensación de extraña vacuidad, miedo y un impulso frenético por hacerlo, pese a cualquier cosa, incluso sin tener una idea del "de"...


He comprado los “Essays on the nature law” para mi viaje y el otro libro del chico que está ahí arriba;  de J. Locke, recuerdo cuando decía que Locke era un genio, uno de esos tipos, que prácticamente uno puede tomarle la mano y decir: “si en verdad es así!”, si es J. Locke es tan confiable que él solo puede diagramar la conformación  política de la sociedad liberal y, solo creerle a él que así ha sido, una especie de vis atractiva que devora el cerebro, cuando el mismo suele basarse en Santo Tomás de Aquino, y en el Libro V de la Et. Nic. de Aristóteles, una cuestión más digerible para explicar la impenetrable evolución del egoísmo y la maldad en la historia de la “naturae” humana. Bueno aquí el problema siempre va a ser con los de los “Essays” de Locke, porque estos andan inéditos por toda Europa, dispersos ante una reducible visión de que todo su pensamiento se encuentre el afamado Two treatises of government obra de madurez de J. Locke en donde se confunde una seríe de aspectos (una crítica férrea al otrora sombra de los teóricos políticos ingleses Th. Hobbes) para finalmente arribar a la siempre imperfecta teoría del check and balances (aunque más que imperfecta, incumplida).

En el dilema de Trasimaco y Sócrates (en la República), que la injusticia es mejor sufrirla que cometerla nos ha dejado a todos rodando por las bibliotecas de la ciudad de Bologna, hace poco encontré al brasileño y me dijo que se iba a a estudiar a la Sala Borsa, en realidad lo veía preocupado, la vez pasada se me acercó y me preguntó: ¿crees que la matemática tenga un límite si somos los seres humanos los que la descubrimos?, (tema a aparte es la conversación más inusual que he tenido en toda mi vida, le había preguntado por Pontes de Miranda y el me dijo así: “... con Bevilacqua son de los que escribieron de todo en el Brasil, son ese tipos de personas que agarran cualquier cosa de la realidad y escriben un tratado entero sobre, incluso, una hormiga”.

La mañana que el brasileño me pregunto salía del baño, había tenido una clase de derecho privado a 500 km/h, de las cuales se comen medio Galgano en menos de una clase, me lave la cara, me senté en una banca al lado del brasileño, me dijo: “Ciao, cosa hai fatto di bello questa mattina?” [Una cosa tan extraña, muy extraña] a mi apresurado: “Niente, niente, sono andato a lezione e basta.” Observo que el brasileño está leyendo a Russel, luego voltea y me hace la pregunta, yo me quedo absorto, me dice que le ha surgido una duda con su compañero de cuarto, me comenta que su partner estudia Matemática y que ha estado discutiendo con él sobre la cuestión de mensurabilidad de ésta en nuestro mundo (el mejor de los posibles Leibnizianamente hablando  [esto para limitar más]), en ese entonces pensaba: “...que jodida manía de esto de compartir el cuarto con alguien al final terminas siempre involucrado también en sus problemas, a finales del año pasado F. me redujo a investigar infatigablemente sobre la cuestión de los Habsburgo en Europa del este y sobre la empecinada idea de una “continuidad” del imperio romano en Europa.” [a lo que ahora recuerdo que en Abril es el congreso de las Tres Romas [It., Al. y Rus.], peor en fin dejémoslo así, ahí estaba el brasileño preguntándome si la matemática tenía fin o no, bueno supongo que no esperaba una respuesta (ni yo darla), yo no estoy en capacidad para responder algo así, me vale realmente un carajo, es como que un niño te pregunte si los ángeles del señor son mujeres u hombres, pero en fin ahí estábamos bordeando ese nebulosos marco de una pregunta formulada por él, según él, la cuestión, le había tenido la mañana entera mirando de ceja a ceja, y de pronto la arrojó. [me la arrojó.]

Recuerdo, le comenté que es posible que nuestro comportamiento sea explicable a través de un “more geometrico”, le decía que la Et. a Nic. lo hacía bien, que la íbamos a estudiar en ese momento con Artosi, después le dije que en síntesis el derecho en el siglo XVII se había ocupado por formular una ética más o menos matemática, que allí estaba Grotius diciendo que las leyes morales que se conocen son las que se pueden evidenciar, una tras otra, a través (no de la experiencia Hume, Locke) sino de la razón pura, a esa hora Grotius me sabia a sopa de letras por ordenar, pero en fin así había sido siempre.

Luego entramos a clase y el Brasileño seguía intrigado, yo le decía háblame en portugués, quería ver que tan afilado estaba en el tema del sonido, escuchar de nuevo ese envolvimiento de la vocal que es tan bonito y alegre, pero el brasileño me dijo: “... es que la cuestión la he discutido en italiano [en ese mo hasta los cuadernos de mi mochila comenzaron a reírse, recordé que hace tiempo escribí por aquí sobre la cuestión del Latín en una conversación de Alvaro d’Ors, en donde quien escribía en latín no podía conversarlo cuando era la única lengua en común, y sobre la crítica del manejo del latín en la romanística [ahh!.. fascismo intelectual, en fin....].

Cuando comenzó la clase... no pudo haber sido mejor tema para que el brasileño me tenga a cada rato diciendo mira, mira, mira: "Ecco": Libro V. de la Et. Nic. A Aristóteles: Justicia General (Ley), Justicia Particular (Distributiva, Conmutativa o Correctiva) y la oh afamada Equidad (Circunstancial-Secundum rerum naturae); creo que es la clase, en la cual, mas codazos he recibido, por parte de alguien; el brasileño me decía ahí está, ahí está, una relación proporcional discreta y continua de justicia distributiva y un suma y una división para la conmutativa. En ese momento el brasileño estaba en shock, luego al termino de la clase me dijo que su curso favorito era derecho procesal penal, nos fuimos caminando por Vía Zamboni 22, 21, 20, creo que se desvió el la 19, un “ci vediamo” y nos volveríamos a ver dentro de una semana, ¿mas codazos?...

[Lo bueno de ir a las clases es que siempre me regalan el lapicero que pido prestado, normalmente, había llegado con uno de mi país y lo había mantenido hasta el año pasado, en realidad me lo puse como meta, yo siempre pierdo los lapiceros no me duran, más de 3 o 4 días, no se que les pasa, se van, a si de simple, desaparecen.]

Estos italiano son raros, ayer me senté al lado de un chico y sacó uno de esas mochilas deportivas que les regalan para correr maratones y me preguntó si me gustaba la mochila, yo le dije que sí, y, al más estilo de la mafia siciliana, me la quiso vender, le dije que no tenía dinero, y entonces me dijo que le podía pagar al día siguiente [... ahora entiendo  porque el Galgano está repleto de temas comercialistas como ejemplos a los conceptos, incluso los más simples.] me reí, y le dije que en realidad si me serviría mucho, luego hablamos un poco, me dijo que había hecho un liceo clásico en Puglia yo le dije de donde era, y él me dijo un discurso hilarante que no lo olvidaré nunca: “¿sabes? somos de lejos, osea relativamente somos de lejos, tu de Perú y yo de otra ciudad, pero hemos aterrizados aquí en Bologna y alquilamos cuartos para estudiar, yo no regreso a mi ciudad cada semana, ni tu tampoco cada semana a tu país y estudiamos jurisprundencia...” Recuerdo que hablamos sobre la guerra de Peloponeso, me comentó que sabía latín y griego, y le pregunté por que lo estudian, de pronto me dijo Aristóteles, yo relacionaba a Aristóteles con los codazos, el brasileño y a Artosi diciendome que mejor es sufrir una injusticia antes de cometerla y burlándose del anillo de Giges en la República, al final de la conversación Mateo me dijo que le había caído simpático y me regalo el bolso,  ahora lo tengo aquí colgándo, le dije que me iba a servir en mi viaje, cuando me dio el bolso me imaginaba mirando el Danubio con mi bolso en la espalda y dentro de él una pequeñita lata de atún y uno de esos panecillos para hacer sandwichs chiquitos a la hora de un posible almuerzo, en fin... pero Aristóteles estaba allí en la conversación, más allá del bolso, estaba otra vez allí y Mateo diciéndome que estudiaban el latín y el griego por que es la única forma de poder entender su pasado (Cicerón, Séneca...) entonces, es algo muy de ellos, esa era la razón, y entonces le pregunté que tal le fue en Romano, y me dijo que le había ayudado bastante, pese a que el Manual es en Italiano, y entonces comenzó a hablar en Griego y alguna variación del Griego con el dialecto que se habla en Puglia para los adeverbios de tiempo, le dije que era interesante, me hubiese tirado la clase entera de no ser porque por allí hicieron el típico y universal “shhh” a lo que nos quedamos en silencio.

Cuando A. Sen dice que la invención de la democracia no es una invención europea-occidental en verdad le creo, si! en verdad es un discurso justificado, es un discurso no alienante de esos que tanto le hace falta al/nuestro mundo sobre una teoría político-económica; pero: Aristóteles, y pensaba claro Aristóteles por eso todo lo hacemos de nosotros, es como rechazar una razón única, es como rechazar a una “lume” que es nuestra propio ser, nuestra misma e idéntica razón, lo que es de todos, obviamente; sería como negar que el “1 más 1 es 2” es patrimonio de la toda la humanidad, sin etiquetas, lo único malo es que es una razón sistematizada y eso vende, quien puede decir que el Libro V de la Et. Nic. no es un minisistema expositivo?, ya no es como un difuso diálogo socrático.

Los codazos de Mario, el brasileño, y la historia italo-escolástica de Mateo, eran como un volver a darle una mirada a esa gran parte de la razón humana que se vende en envoltura plástica y que obviamente genera divisas, fue como si al ponerse tras una colina aún se pudiese ver que la gran liga sofista en el mundo aún es eregible si se acepta una visión trastocada de la selectividad moral en donde el Homo homini lupus es aceptada como premisa para el nacimiento de la regulación de conducta, en donde el miedo a la fuerza reagrupa a los hombres y los hace participes de conexiones, alejados de la verdad trascendental, negando su propia esencia.

En Locke, la razón descubre a la ley de la naturaleza, que es obra de Dios, en la experiencia, y si la descubre por medio de la razón, entre los más auspiciosos designios de un oscurantismo en la ciencia del derecho, aún existe la posibilidad moral que aquello, a lo cual los seres humanos llamamos justicia, sea parte de esa pequeña parte de Dios en nosotros, y que por ello aún tenga sentido hablar de una justicia en este mundo, no de esa que suma y divide sino la que confronta y no teme a cortar o unir las cosas.

Tengo un poco de temor, nunca he ido solo de viaje por el mundo, ayer le comenté a mi mamá que me iba, que no tengo todo programado porque no tengo ni idea de cómo hacerlo, ni la más mínima idea, en verdad no, y me río de mi mismo, pero me recuerdo sentado encima de mi techo y en la carpeta de la universidad diciendo que un día iba a ver el Danubio y caminar alrededor de él, me acuerdo que en la refrigerador de la casa en la que viví en la otra ciudad decía “I have nothing to offer anyone except my own confusion” y entonces eso voy a ofrecerle al mundo, porque de alguna u otra forma se que terminará, cuando menos lo imagine.

Y no tengo ideas, solo los lugares que marca un mapa desde el celular y algunos sitios, que hoy, se vuelven más que lugares por visitar lugares por encontrar en todo el mundo y desde ahí ya la alegría, porque incluso se que me faltará para movilizarme, pero que si me pierdo lo haré solo, sin mirar a los costados, sin culpas, como la noche más oscura del mundo en donde se camina por esa selva negra dantesca y no se le puede echar la culpa a la pantera por tropezar o adentrarse a lugares pantanosos porque uno mismo ha decidido pasar a través de ese túnel para llegar al final del conteo del círculos en donde en teoría se sabe que hay luz y mucha.

Recuerdo cuando hablaba con P. sobre el chico que esta en la primera línea, incluso antes de saber esto lo que podría pasarme o de este largo viaje, muchísimo antes, cuando llegue quizá a su edificio en un piso 14 de una ciudad gris y fría, él me decía que algún día podría ir por el  mundo y escribir lo que me iba pasando; que algún día, luego, cuando volviese me sentaría con él y me escucharía hasta que me quedara profundamente dormido cansado por ya no poder contarlo todo.

Me quedo con la parte más potencial del libro que me llevaré: “... es primavera la mejor temporada para viajar...”, lo que resta tengo que inventarla en el decurso de este tiempo, me puedo sentir como esa tabula rasa de la cual habla Locke, de la que se nutre con la experiencia en la línea de la vida.

Me llevaré mi música de todos los años, supongo que son varios días de música, cada una me recuerda muchas cosas, así como cada libro de los que voy amontonando aquí, esto último es casi indefectible, soy un maldito caos acomulador de libros, durante 6 años le dije a mi mamá que iba a recoger todos los libros de la sala, y hasta ahora debería seguir en deuda, de no ser que ya los han recogido tiempo hace.

(El viernes, en la clase de derecho civil, hablaron sobre el tema de la tesis que preparo, es increíble darse cuenta que quien enseña aún le cueste explicar su origen [quieren matar las ilusiones de los que estudian en la facultad? o qué?], y en realidad es muy complejo entenderlo cuando se tiene que hablar de justicia a partir de un concepto ("obligatio") de manual o tratado [dilema de la Inst. Gai.], pues, irrremediablemente, se destruye esa parte, a la cual, estamos acostumbrados todos los que estudiamos jurisprudencia, la cual es paradójicamente las más simple y compleja de nuestra ciencia: la dogmática, la cual, para dejarla -del todo- hay que conocerla, y bien aunque resulte aburrido, tedioso, telearácnido y no deje ver ese pequeño punto de luz que es el valor de la justicia en el derecho, donde todo es dúctil.)


Acabo de cortarme el cabello y al inmenso árbol que crece cerca a mi ventana le están brotando pequeñas verdes hojas propias de la estación, es como si regenerara, como una promesa de vida en esa madera que ha resistido un largo invierno y que tras el raro eclipse, que le precedió, hoy volviese al espectáculo de esta primavera.

Fecha Publicación: 2015-03-14T08:23:00.001-07:00


Veo mi escritorio y aún me falta acabar una cosa para la que vine; me siento, caen inevitablemente desde mis ojos las dos consecuencias fenomenalizadas de un todo, pero tengo la certeza de que he sido rozado por la dulzura del alma de una criatura, en extremo, bella, lo que llena de alegría mi ser, incluso en esta vieja soledad, en donde al final solamente aquella perdurará.

... cierro mis ojos
te imagino "arteando",
 y sonrío, 
porque sé
que así debió ser,
desde siempre.

Fecha Publicación: 2015-03-02T09:11:00.004-08:00
Este es uno de los momentos más bonitos. De un día en la Universidad, hace ya mucho tiempo, hasta el Sábado pasado por la tarde en Rávena.

Recuerdo cuando comencé a estudiar Derecho, acababa de cumplir 17 años, le pregunté a mi papá qué eran los principios, concluyendo al final que solo tenía que estudiar, como si de alguna extraña razón el valor de la justicia y la racionalidad viniesen a un ser humano por el ejercicio de informarse o adquirir conocimiento, pero con ésto se encuentra en estrecha relación cuando Cristo enuncia que solo la verdad nos hará libres, o como cuando Sócrates dice que solo conociendo se puede ser una mejor persona, y diferenciar la bondad de la maldad en este mundo, pero también, cierto es los de Boecius cuando dice que somo una substantia racional.

De Sto. Tomás de Aquino a Christiam Wolf o Hugo Grocio, o desde Gayo, pasando por Soxaferrato hasta Savigny, o como quierase que fuera, aquella siempre es la pregunta que toda la ciencia del Derecho trata de explicar, hasta quizá culminar con la actual y fatigosa complementación de Alexy y Dworkin para definir que es un principio y como se aplica.

Era mi primer año, y entonces el Derecho me resultaba tan falto de unidad, pensaba -como un niño- que quizá si retrocedía en el tiempo iba a encontrar los "principios", no me olvidaré nunca que el primer libro, al cual saqué una copia, fue a un tomo del que alguna vez sin nombre pasó a denominarse, ya en la edad media, "Corpus iuris civilis", en la carátula tenía a Justiniano y a su cancillería, quedé impresionado con la imagen, era un mosaico que, realmente, a uno le inspiraba devoción, como si se tratase de algo sacro y más que sacro quizá arcano, inalcanzable, como quizá hoy en día siga siendo el hecho que no se acepte a la moral (axiología) como decisiva bajo cualquier forma en la decisiones jurídicas, más que aceptar, que no llegue prenderse definitivamente en el derecho.


El libro cayó en uno de mis estantes y de pronto me encontré con toda la obra legislativa de Justiniano completa, después investigando más, me tropecé con Mommsen, de él pasé a Savigny, de Savigny pasé a Windscheid, luego Jhering y de éste último quizá a una dispersión metodológica, que a plena vista, se identifican entre los último dos que he mencionado y el peso pesado en toda la historia: Hans Kelsen.

Hace dos días estuve en Rávena y vi el mosaico de Justiniano, ese que aparecía en el primer libro que tuve en la manos para "hacerme una idea" de que eran los principios, pues [yo] pensaba que se basaban en aforismos de los antiguos juristas romanos, que todo la sapiensa de Papiniano, Paulo, Ulpiano, Gayo y Modestino darían vida a los principios; obviamente miro hacia atrás y me río de mi mismo, de cuan cándido haya podido ser, pero veo la imagen de Justiniano en la iglesia y se me viene a la mente mi primer año en la universidad y la angustia por tratar de saber que eran los principios, angustia tremenda de cara a la gran cantidad de leyes de la que uno tiene que pasar factura ya a fin de ciclo.

Los principios, los principios, solo tenía la idea de que eran algo constante, nada más esa era mi simple percepción, una pequeña sensación de que así deberían de ser, o al menos de que en ese estado se podrían encontrar en determinados tiempos-espacios de los posibles que puedan haber existido o desarrollarse en la línea de la vida.

F. estudia Historia, y le digo: -estamos a punto de ver a alguien importante para mi ciencia. Mira vez ese mosaico de allí arriba, al lado izquierdo de San Vitale, es Justiniano y su cancillería.

Me pidió que le explicara el por qué; ceteris paribus, que el sabe la historia de su pueblo, comencé a decirle por qué es importante Justiniano para lo que yo estudio, finalmente le dije que es un acto legislativo lo que ha dado vida tanto a la uniformidad y a la posibilidad de estudiar la ciencia del derecho, se me venía a la mente por decir ay! los manualitos de gayo estuvieron antes, es injusto!.... es increible que tanto concepto en su pureza no pueda desprenderse de una concepción clásica o post clásica del derecho romano si hoy en día quedan desfasados.

Y allí estaba con F. parados bajo una construcción de 1500 años, creo que se dio cuenta que el mosaico me llamaba la atención en demasía, porque me dijo que me tomaría fotografías junto a la pintura, algo imposible desde los espacios de la iglesia.

Recordaba en ese momento, el pequeño libro, que sabe Dios dónde estará ahora, y veía ahí a Justiniano, el mosaico y la iglesia de San Vitale entera, y todo parecía una pequeña burbuja, un espacio tan diminuto en donde no sabía distinguir si estaba en ese momento, como hace 8 años, con el libro aún en la manos queriendo saber que era un principio o tan solo viendo a Justiniano sin entender nada aún.

Pero vamos entonces, qué eran, que son? Al salir de San Vitale, aún como hace mucho tiempo, seguía intrigado, angustiado, se me venían todas la imágenes incluso la conversación con mi papa [que incluso son muy pocas en toda mi etapa en la U.], las cuestiones de por qué estudiar algo que nunca nadie está de acuerdo en su objeto, método..etc etc..., en donde solamente importa un silogismo que aparentemente lo resuelve todo, en donde Kelsen queriéndose hacer pasar por Kant da un contenido lógico trascendental y se desentiende de todo el complejo del ser humano, en donde los escandinavos solo conocen la realidad como lo que está delimitado con la "piedras de la realidad", en donde en fin, más fácil parece ser escribir algo basado en condiciones sistémica de normas que en valores, porque aún sigue asustando, porque aún es el mal de toda la humanidad querer desentenderse de los justo, incluso entre los "juristas".

Le había estado tomando fotografías a Justiniano y a su esposa, la cual se encuentra desde el otro lado (el derecho) de la cúpula de la iglesia, pero había pasado desapercibido el mosaico de en medio. Le di cabida a la figura que se encontraba allí justo cuando una señora comenzó a explicarle a otra la que un hombre -en el mosaico- hacía entrega de una "corona de espinas del martirio" a San Vitale, cuando levanté la mirada me di cuenta que era Cristo con aspecto helénico, sentado sobre un gran globo terráqueo de color azul. En ese momento me sentí mal, me quedé con la boca abierta, después de todo habíamos entrado a una iglesia.

Y ahí estaba, entre todos, el principio único del que nacen todos: el amor; pasando a segundo plano -como muchas veces-, entre las numerosas personas que se apilan para tomarle fotografías al famoso mosaico de Justiniano.


Si el derecho es conducta, si el derecho está escrito en la piel de los hombres y no en papeles, entonces quizá, después de todo, solo interese la justicia, porque incluso esta nos viene desde una experiencia con lo divino.

Ese principio llamado amor, al que solamente pueden conocer, de manera irremediable, los que entregan el corazón para sus causas, es lo que llena de esperanzas y lo que finalmente, hace libres y plenos a los seres humanos. Lo que incluso hasta destruye la tristeza, tornándola nimia, porque nadie puede rechazar su felicidad cuando se es/se está siendo feliz.



(08/05/14)

Fecha Publicación: 2015-03-01T11:50:00.002-08:00



Las tardes.

Fecha Publicación: 2015-02-20T08:23:00.001-08:00
Del pequeño momento en que [te] observo desde mi pantalla :

[como que es el mejor momento de los posibles, pero hay otros y entonces también son mejores que los posibles que hubieron antes, y entonces...en términos de posibilidad en donde necesariamente varios son mejores...no existe la solución de continuidad porque: linea de la vida, es la única mejor que existe....etc y me haré de cenar algo muy sencillo: ni idea.]


Este tiempo, estos días en el que la alegría que portas en los ojos no se puede consumir,


en el que el sonido de tu risa ha sabido esconderse en tus mejías

y arrastrar tu poco pelo hacia la boca,

en el que, Lucía!, tienes que levantarte y seguir siendo más que ayer.


(Hola pajarito has venido a llevarme, no aún no he terminado algunas cosas, me caen lágrimas a veces, pero estoy bien, hace poco vi mucha nieve y jugué con ella.)

Dejar de ver el cuarto eterno e irte, irte, irte.

Voltear el ojo izquierdo hacia el cielo y observarte, tu misma, partir.

Que siempre te puedo ver, y más cerca porque está esa luz


en el alma.

Fecha Publicación: 2015-02-08T11:21:00.002-08:00
En la estatua del león egipciano vi un inventario del tiempo del imperio, es la forma como inventariaban la res pública en aquella ciudad de los césares, en tanto el hispano me dice que vea la forma del escarabajo en la base del león, y entonces recuerda algunas películas ambientadas en el cairo de hace unos años atrás.

LA NOCHE IRLANDESA: EXCURSUS

Siempre había supuesto que una de las cosas más singulares e interesantes de los irlandeses era su música, la noche de Roma me mostró, además, otra cosa: que su corazón están lleno de esa sustancia verde la cual tiñe su bandera y que su alegría se extiende incluso para quienes desconocen su cultura, esa que se encierra entre guitarras y zapateos de quienes, hace miles de años, tan solo completaron esa infinita cantidad de hombres quienes se dedicaron a trabajar en los campos de aquella gran isla occidental insertada en el atlántico.

Aquella noche, antes de mi nombre y el de mis amigos, escuché decir varias veces el anglo "Sir", para darnos cuenta, en cada instante, que nos estaban ofreciendo una y mil veces todas las bebidas que se insertaban en sus vitrinas taberneras, de pronto Morricone en inglés, un intento fallido de tocar un flamenquito desde una guitarra irlandesa con violín, y un grupo de chicos diciéndonos que bebiéramos con ellos mientras improvisaban canciones tradicionales; era un bar irlandés insertado en el corazón de una típica calle romana en donde cada res publica lleva inserto el tipico S.Q.P.R, y en donde el musulmán de Vía Dominichino, me confeso, que aún era ilegal. A lo que pensaba que: miles de años después los opositores al edicto de Caracalla aún seguían como fantasmas entre el senado (parlamento) Romano hoy.

Recuerdo que Bobbio había escrito sobre la degeneración de la instituciones para explicar el desuso de la ley, sus párrafos me quedaron impregnados en la mente, cuando ponía de ejemplo al senado romano.

Al ver los foros destruidos por las invasiones bárbaras creía que no quedaría más por hacer que una reconstrucción mental, ni siquiera el mejor diseño arquitectónico a computadora podría evocar el contenido de cada uno de ellos, la tarde en el palatino me senté en una de la rejas de acceso viendo la antigua ciudad romana, en verdad es una protociudad de las que hay ahora, en verdad es así. 

Al costado de piazza Venezia se erige la estatua a Julio César, me detuve a verla, y recordé el día que llegue a la ciudad donde vivo ahora, estaba completamente vacío sin conocer a nadie, y ahora estaba tomándole una fotografía a una estatua mientras dos amigos saltaban al otro extremo para ver, desde lejos, la silueta de coliseo romano, el cual, nos esperaba.

Me fue familiar la distribución vial de Roma, muy familiar y fácil de recorrer, recordé que más problemas tuve en Milán viendo el kleinblue y pasando por el subterraneo y mil puertas, pero en Roma cada esquina es tan conocida que realmente es punto de ubicación incluso una farmacia, negocios que datan de 200 años, antes que google apareciera y los llevara a la internet.

Le digo a un hispano: - es curioso, si bajáramos a una de esas casas, entráramos a una de ellas y le preguntáramos a uno de los dueños sobre la historia de la casa hace muchos, muchos años, nos dirían el nombre de su Gens romana ya variado, y es tan seguro que sus antepasados eran ciudadanos romanos e iban al coliseo de vez en cuando, ¿no es curioso?, aunque la mayoría sean negocios internacionales aún hay pobladores dentro de la ciudadela, incluso tienen sus propios negocios familiares en la ciudadela, esa es la parte común y normal de la historia que se pierde, pero que cuando pasan 2000 años ya es historia.

Es como si ver al río desbordarse hace dos horas, y en la relatividad del tiempo tenerlo como hecho histórico dateado por la importancia del fenómeno.

Cuando el Imperio romano sufrió lo que hoy aqueja a mi país (la corrupción institucionalizada: en la vida publica: salud, educación, justicia etc, etc) era un día normal como hoy, un suceso de días normales como esta semana tan común, en donde, solamente algunas conciencias denunciaban los males o se enfrentaban a ellos directamente, esas no pasan a la historia, en cantidades exorbitantes se mueren y se quedan enterrados como los pilares romanos a causa de quienes tienen las posibilidades de hacer reformas políticas, luego de que ellas "los comunes" les abran paso, esa es la historia de la humanidad, el desconocimiento del origen del poder, de la configuración política de la noche a la mañana, la mayor tragedia de los comunes, el legado europeo de interpretaciones pacticias para quienes han peleado su libertad y han sabido morder la cola de la serpiente, por desgracia.


Hablar de Roma, es hablar de grandes juristas que se han opacado y perdido en el tiempo, hablar de poder político, de grandezas en el aire, de ver pasillos largos de pilares, de escuchar fantasmas de victorias de un pueblo desaparecido y de encontrar el origen de una civilización que se ha extendido hasta el imperio de las arañas que existen debajo de las camas de cada una de las personas.

Pensaba en ese mito-leyenda de la pérdida de la legión VIII en Britania mientra veia la columna trajana... pero todo se lo llevaba el viento, es demasiado, como demasiada es la razón de la libertad en los seres humanos para autodeterminarse y mover la cabeza de la serpiente para que no se encuentre, otra vez, con su cola.

[Es raro encontrar a dos tipos de culturas que nunca han colisionado, el muro adriano que dividió a esta dos formas de vida ha desaparecido en la práctica, a la Britania el Imperio Romano no pudo extenderla, sin embargo [los del otro lado de la muralla de Adriano] han llegado hasta su propio suelo en el corazón de su ciudadela y llevan ambos el color verde de la esperanza, de ese campo de hierba que al quemarse vuelve aparecer indefectiblemente cada primavera, quizá más que una inmensa muralla histórica, lo que hoy en día se ve es una largo puente desde su isla hasta el continente, el soporte es el lazo de las familias que han nacido y se han establecido, para ser la nueva historia de los comunes, en donde los ideales nos depende, en lo absoluto, de fronteras] 



Fecha Publicación: 2015-01-29T06:00:00.002-08:00


Debo aprender a abrigarme. 
Debo aprender a abrigarme.
 Debo aprender a abrigarme. 
Debo aprender a abrigarme. 

Con tristeza puedo admitir que a las ideas, por lo menos, siempre las puedo empacar y no dejarlas.

- ¿Pero, si las cambias?

Siempre viene otra que reemplaza, y es mejor, viene en modo superado, con toda seguridad: saltos cualitativos, son mejores (las ideas) que nosotros las personas, nosotros somo perfectibles, pero no somos seres ideales, solo llenamos nuestra boca de ellos en la mañana antes de llevarse el primer bocadillo de pan con un poco de mantequilla hacia la boca y al tomar el autobús el cual nos llevará a nuestro siguiente destino. Pero tengo miedo, miedo, mucho. Hay días muy feos, a veces los he sabido diseccionar, pero los recuerdo y luego la generación espontánea de líquidos tibios en cada uno de los ojos es irremediable. Luego todo termina con una leve y somera sonrisa en el rostro, ésta última es como esa leve desesperanza que sentía el Esteves, porque el mundo se le vuelve a presentar sin ideal (en blanco), solo para que suceda lo que ansiosamente creemos que podría suceder o no.

- Tienes miedo a días más feos?

Si, pero se que luego estará ahí esa sonrisa que dice ya pasó todo, lo que en verdad me causa pánico es afrontar procesos entre una ronda de niños o mientras le agarras la mano a varios de ellos en tanto resuelves los miedos y buscas la sonrisa. Uno podría finalmente hacerles cambiar la cara a esos niños quienes juegan concentrados en la alegría.

Hay días muy tensos, cuando estoy sumido en la soledad la pequeña entelequia (pedacito de Dios) que es el alma se presenta muy implacable, me arroja por horas al suelo me hace regresar, regresar y me cansa, a veces termino sin fuerzas. 

Ahora ya se por qué: "Candy says I hate the big decisions that cause endless revisions in my mind", en la canción esa. 

A veces quiero llamar a madre y decirle todo desde el primer día pero solo le cuento la parte cuando los pájaros azules pasan por encima del hombro, me gusta más escucharla reírse conmigo y decirme algunos medicamentos para reducir la histamina en mi cuerpo.

Ay estos libros, estos libros!!! Menos mal puedo cambiar mosaicos de realidad para mejor (justicia). La sonrisa sin esperanza del Esteves.

Fecha Publicación: 2015-01-25T14:01:00.003-08:00
Esta semana ha estado un poco tensa. El libro anaranjado sobre una introducción a Hegel debajo de la cama entreabierto, el cual aún no termino, y las colillas de cigarrillo natural regadas bajo en colchón de F. son indicador de... [me hace recordar a la habitación de Raskolnikov], sin terminar por contar esta gripe de mierda que me ha sumido en la más imperdonable “tirada en cama” mientras por allí han subido algunas hojas de Pattaro que describen las teorías realismo jurídico en escandinavia, sehhhhh: el otrora esfuerzo por intentar desmitificar el contenido iusnaturalista de variante racional (lógico-deductivo/positivo) de las teorías postkantianas, en donde, la determinación en la realidad, y no las construcciones mentales, son lo que finalmente entraría en el supuesto de identidad y no contradicción. Imagino una realidad contraponiéndose, suele suceder, en verdad suele suceder.

De la Phaenomenologie.... XD

Esa mediación hegeliana, que opera en el encuentro de poderes sea uno particular o universal, que revela la síntesis y determina un estadío de mayor cualidad, habían sido pieza importante en esta semana para entrar de plano al tema de Hegel. Yo toda la vida había creído que ese proceso de las triadas dialécticas son empecinadamente conceptuales, que el mejor ejemplo era el de las fases históricas de la humanidad, cuando en realidad no es ni por asomo aquello, cuando lee la palabra "autoconsciencia" en la obra de Hegel, se desplaza cualquier intento de hacer de la filosofía algo del plano celeste, y más bien orientarla hacia los vívido, desde quien es capaz de obtener aquella es únicamente el ser humano en su singularidad.

Alemania sumida en una lucha frecuente por la composición estatal está sometida a dar lugar a filosofías como la hegeliana en donde el ente ordenador de las conductas y/o superior (aquí en momentos) sea el que teja el hilo conductor de un viviente estado de eticidad, se ve involucrada hasta el tuetano por otorgar a la historia de la ideas filosóficas un vuelco que en Europa occidental ha calado profundamente, ¿Quién vivifica mi ética: el estado?, si un interés es universal en el estado, quienes pactan para que este exista, entonces son conscientes de que persiguen, a ultranza, también su interés, un interés común.

Fecha Publicación: 2015-01-18T06:01:00.004-08:00
Mientras los españoles se pelean en la cocina, termino de traducir un texto de Hamza, que me ha parecido gravitante en torno a las orientaciones para posteriores investigaciones, sobre todo a la divisón gaiana y la tradición de su recepción en las zonas alemanas. (S. XVI-XVII) [HAMZA, Gabor., Origine e sviluppo degli ordinamenti giusprivatistici moderni in base alla tradizione del diritto romano, Andavira Editores, Stgo. Compostela, 2013, pp. 192 -195.]

El sistema de las pandectas es el resultado de un proceso iniciado al tiempo de los Glosadores y terminado en el siglo XIX luego de siglos de evolución.

El sistema científico de los Glosadores y Comentadores era caracterizado por el aparato de la instituiones de Gaius y de Justinianus I basado sobre la persona (personae), derechos reales (res) y acciones (actiones). No obstante aquello Bartolus y Baldus, los comentadores más renombrados no aceptaban la categoría de las res: según ellos, esta categoría debería ser dividida en dos: iura in re d iure ad rem. A la primera pertenecía el dominium y el quasi dominium, en tanto a la segunda las obligaciones. Tales categoría fueron utilizadas después por Johann Apel (1486-1536) en el ámbito de la creación de un nuevo sistema. Estas dos partes del derecho patrimonial fueron elaboradas en el período de la ciencia pandectística en la mitad del siglo XVII. Heinrich Hahn (1606-1668) jurista alemán en su obra Disertatio de iure rerum et iuris in re speciebus publicada en 1639 explicó que el derecho privado se componía en dos partes: un ius real y un ius personal. El ius real puede ser a su vez dividido a su vez en: ius in rem y ius ad rem. A los iura in rem pertenecen la propiedad, el derecho de prenda, la servidumbre, el dominio y el derecho de las sucesiones, mientras el ius ad rem puede ser identificado con el derecho de las obligaciones. Hahn diferenció las diversas categorías según ellas se refiriesen a los derechos absolutos como los derechos reales o a los derechos relativos como las obligaciones.

La pandectística en términos prácticos se ha orientado según la escuela histórica de finales del siglo XVIII. Su fundador fue Gustavo Hugo (1764-1844) profesor de la Universidad de Göttigen, publicó en 1970 por primera vez un texto cuya importancia es vital desde la óptica de la historia del derecho (Lehrbuch der Geschichte des römanischen Recht bis auf Justinian). Pertenece a la primera generación de los pandectistas Georg Arnold Heisse (1778-1851) profesor en Heildelberg, en la obra más importante en la cual viene a la luz por primera vez el sistema moderno de las pandectas. Al nombre de Heisse es legada, entre otra, la distinción entre los dos principales grupos de las personas jurídicas.

Los orígenes de la Parte General y del derecho de familia resaltan en el sistema jurídco de Samuel von Pufendorf (1632-1694). En efecto luego de una introducción filosófica Pufendorf divide el derecho en derecho de las personas singulares y de la colectividad, o de la familia, en derecho estatal y en derecho interestatal, el derecho internacional (Völkerrecht)del período. La estructura que une la Parte General a la Parte Especial en unico sistema (pars generalis et specialis, iurisprudentia naturalis generalis et specialis) es obra de Christian Wolff y de sus seguidores, Joachim Georg Darjes (1714-1791) e Daniel Nettelblandt (1719-1721), estudiante en Rostock  y posteriormente profesor en Halle. Fue Nettelblandt el encargado en traducir la obra de Heineccius al tudesco.

Debemos mencionar la obra de Christoph Christian Dabelow (1768- 1830), el System der gesamten heutigen Civilrechtsgelehrheit en el cual el autor sigue el sistema de las pandectas. Esta obra de Dabelow comienza con una Parte General. La primera edición fue publicada en 1794. La obra puede ser considerada como la introducción de la obra de tres volúmenes di Dabelow, il Handbuch des Pandecten-Rechts in einer kritischen Revision seiner Hauplehren (Halle, 1816-1818), en la cual Dabelow busca unificar el material jurídico entero. En la obra se puede encontrar el derecho privado y el derecho feudal como el derecho procesal y el derecho canónico.

De esta forma Dabelow –junto a Nettelblandt- es denominado como el elaborador de la Parte General.

Desde el punto de vista del sistema  pandectístico la Parte General es entendida una creación única de la Pandectística. El derecho de las personas y la parte reguladora de la defensa del derecho es de origen romana (personae y actiones), mientras la parte sobre los derechos subjetivos el negocio jurídico (Rechtsgeschäfslehre) derivan en gran parte del derecho natural.

Después de estas anticipaciones el sistema pandectístico fue elaborado detalladamente por Puchta y Savignny. El primer libro de estudio sobre la Pandectística fue publicado en el 1838 por Puchta. Este está constituido por una Parte General de cuatro partes seguido de derechos reales,  del derecho de las obligaciones y del derecho de familia. El libro termina con la parte sobre el derecho de las sucesiones. La Parte General está compuesta de la siguiente manera: disposiciones generales (Di Lehre der Rechtsnormen), las relaciones jurídicas (Rechtsverhältnisse), el uso de las normas jurídicasy finalmente el derecho de la personalidad (Die Rechte an der eigenen Person).

Dos años después de la publicación del libro de Puchta, Savigny comenzó la publicación de la Parte General de su libro de gran importancia, el System des heutigen römischen Rechts (volúmenes: I-VIII Berlín, 1840-1849). En esta obra de ocho volúmenes fue explicada la estructura final del sistema pandectístico : a) Parte General, b) derechos reales, c) derecho de las obligaciones, d) derecho de familia, e) derecho de las sucesiones. El derecho procesal para la ciencia Pandectística formaba una rama independiente del derecho.  

La estructura del Código civil alemán (BGB) es anticipada en la sexta edición dentro de la obra en tres volúmenes de K. A. von Vangerow (1808-1870), intitulada Grundriss zu den Pandekten. Vangerow en la primera parte de su obra trata el derecho de las obligaciones en seguida los derechos reales y deja para el final el derecho de las sucesiones.

Entre los pandectistas alemanes – sea sobre la base de sus manuales- han alcanzado notable importancia los siguientes: G. Hufeland (1760-1817), E. Schrader (1779-1860), A. Schweppe (1783-1829), F. Mackeldey (1784-1834),  Ch. F. Mühlenbruch (1785-1829), J.N. von Wening-Ingenheim (1790-1831), K. E. F. Rosshirt (1793-1873), J.A. von Seuffert (1794-1857), C.J.G.S. von Wächter (1797-1880), F.L. Keller (1799-1860), Eduar Böcking (1802-1870), J. Christiansen (1809-1853), J. E. Kuntze (1824-1894), Emmanuel I. Bekker (1827-1916), F. Regelsberger (1831-1911), Julius Baron (1834-1898) y C. Salkowski (1838-1899). Paul Oertmann (1865-1938), profesor en la Universidad de Göttigen, es considerado el último verdadero pandectista siendo el autor de los comentarios del BGB considerados de gran importancia en su época.


Este vídeo, en su original y prohibida versión en este país, tiene imágenes reproducidas en Venecia, en donde me he mojado los zapatos...