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The Kings of Summer | la sensación de Sundance’13.
Estados Unidos, 2013, Big Beach Films / Low Spark Films.
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fecha de estreno| 31 de mayo en Estados Unidos.
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director| Jordan Vogts-Roberts.
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intérpretes| Nick Robinson, Gabriel Basso, Moises Arias, Nick Offerman, Megan Mullally, Alison Brie, Mary Lynn Rajskub.
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notas| atención con este filme que junto a
“Fruitvale” se convirtió en uno de los preferidos del público en el pasado festival de Sundance. Comedia de iniciación con halo ochentero y mucha comedia como eje. Ópera prima del creador del serial
“Death Valley”.
TRISTE, MUY TRISTEcrítica de Tipos legales | Stand Up Guys, Fisher Stevens, 2012Blues, soul, viagra, respiradores artificiales, residencias noctámbulas, café negro y magdalenas que se hacen llamar muffins por aquello del qué dirán; rayas de codeína,
“historias de la mili”, amaneceres y crepúsculos (
ah, la metáfora), pinchazos en la entrepierna y un amable casting de sicarios heridos. Una persecución en mitad de la noche mientras los tres viejos se ponen al día después de veintiocho años sin trabajar o robar juntos. Un lento baile entre Al Pacino y una mujer que podría ser su nieta, indefensa ante el hechizo limosnero de ese mismo anciano que minutos antes les había sugerido obscenamente a ella y a sus amigas que no es tarde, que no está durmiendo porque tiene una pitón bien dura en el vértice del arco. Y en segundo término, Christopher Walken, meditabundo o escaso de neuronas, sabedor del lamentable espectáculo que están ofreciendo en el penúltimo
round de sus dilatadas carreras. No hay forma de salvar semejante ruina, tanto a nivel técnico como narrativo:
Tipos legales provoca atracción por el vacío (legal), justifica las descargas ilegales, resulta demasiado condescendiente con los temas que retrata —senectud, amistad, crimen, expiación a golpe de plomo— y aburre y no genera interés ni comedia. El personaje de Walken vive retirado en un pequeño apartamento, donde practica el arte de la pintura paisajística, con panorámicas de azoteas superadas por el sol matinal o vespertino. Así, una mañana cualquiera es hora de ir a recoger a su gran amigo, que recibe la condicional después de casi tres décadas en prisión. Se abrazan, se disponen (aunque tímidamente) a incendiar las calles y cualquier club apolillado, hábitat natural de solteronas y borrachos decadentes que apenas transpiran. Walken tiene que matar al expresidiario, ya que existe un gánster muy chungo que le obliga a vengar la muerte de su único hijo.

"... La (re)unión de tres mitos que son demasiado conscientes del fin de su época... Lástima que caigan en ese infame guiñol que desluce filmografías."
Dirigida por el actor y productor Fisher Stevens,
Tipos legales pretende ser la nota gamberra a pie de currículum de tres actores ya legendarios, cuyo tercer representante, Alan Arkin, está de paso: toma aire, conduce, moja, conduce y luego parece que necesita más oxígeno, pero en realidad sólo tiene sueño. El de Brooklyn (conviene afinar, pues sus colegas también han salido de Nueva York) aparece en un postergado segundo acto, y la película dura noventa minutos. Siendo benévolos, podríamos decir que su papel es anecdótico, personificación de la resaca emocional y, a su vez, excusa del peaje sentimentaloide que describen dos pistoleros de agua dulce. Vive pegado a una máscara de oxígeno, en un geriátrico al que uno entra sin inconvenientes, preguntando el número de habitación a la recepcionista. Como en un motel:
¡Pasen y vean el cementerio! Y pobre Arkin, quién le mandaría someterse a este ejercicio de nostalgia pútrida, sin argumentos. Afortunadamente, se levanta como un resorte cuando recibe la visita de sus antiguos socios. Es
Driver con enfisema pulmonar. Pilota serio un
Mustang, da esquinazo entre maniobras a la policía y ofrece irrepetibles experiencias sexuales a las mujeres. Toda la película surge de un acontecimiento inmediato, o sea la materialización de una tragedia al amanecer, o en su defecto, el comienzo como final. Ahí reside el quid de la cinta: en la (re)unión de tres mitos que son demasiado conscientes del fin de su época; del peligro que entraña el peso de sus figuras y, por tanto, la seriedad. Lástima que caigan en ese infame guiñol que desluce filmografías.
La música diegética de James Brown, las notas del Hoochie Coochie Man interpretadas por Muddy Waters, incluso el vergonzante y épico tiroteo (he aquí las pistolas más pacíficas de la historia del cine) con los acordes del Bright Lights de Gary Clark Jr., rayan el artificio en un montaje ya de por sí aparatoso. Tipos legales es mala porque convierte en fósiles a tres mitos vivientes. No tiene perdón. ●
Juan José Ontiveros
crítico de cine.
2012, Estados Unidos. Director: Fisher Stevens. Guión: Noah Haidle. Música: Lyle Workman. Fotografía: Michael Grady. Reparto: Al Pacino, Christopher Walken, Alan Arkin, Julianna Margulies, Mark Margolis, Lucy Punch, Vanessa Ferlito, Addison Timlin, Bill Burr, Katheryn Winnick. Filth | el momento de McAvoy.
Reino Unido, 2013, Steel Mill Pictures / Logie Pictures / Altitude Film Entertainment
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fecha de estreno| septiembre en Reino Unido.
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director| Jon S. Baird.
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intérpretes| James McAvoy, Imogen Poots, Jamie Bell, Joanne Froggatt, Eddie Marsan, Jim Broadbent, Emun Elliott, Kate Dickie, Shirley Henderson, Ron Donachie, Martin Compston.
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notas| buena oportunidad para el relanzamiento de la estancada carrera de James McAvoy. No parece el producto mediático perfecto pero sí el primero aviso de un cambio de registro lejos de sus clásicos papeles de
boyscout. Jon S. Baird adapta la novela homónima de Irvine Welsh. Ecos de Guy Ritchie con mucha mala baba.

Quedan cuatro días para el anuncio de las películas que lucharán por la Palma de Oro de Cannes 2013. Alta expectación con el primer aperitivo del festival de festivales. Pero Cannes no sólo vive de la Sección Oficial. Junto a otros apartados profesionales conviven pequeños cotos para debutantes. Recordar que Cannes no sólo es lujoso parapeto de proyección, lo es también para la distribución y comercialización. No obstante, es el punto de reunión de la industria americana y continental en la búsqueda de una próxima gallina de los huevos de oro. Entre el lujo y glamour propio del evento galo hay lugar para el primer momento de gloria de un joven realizador o realizadora. El Atélier de la Cinéfondation es el escaparate perfecto. Quince trabajos seleccionados que necesitan el empujón final. Con anterioridad, la exhibición en Cinéfondation posibilitó a 83 filmes su acabado -- de 126 --. Hace dos semanas se anunciaron las obras que tendrán las oportunidad de obtener apoyos y llegar a la ansiada post-producción. El 26 de mayo, con el palmarés, conoceremos las cintas más destacadas para el jurado. Estas son las preseleccionadas.
■ Rey, dir. Niles Attalah (Chile)
■ Ciao Ciao, dir. Song Chuan (China)
■ Out/In the Streets, dirs. Jasmina Metwaly y Philip Rizk (Egipto)
■ Lamb, Yared Zeleke (Etiopía)
■ Je ne suis pas un salaud, dir. Emmanuel Finkiel (Francia)
■ Stage Fright, dir. Yorgoz Zois (Grecia)
■ Chenu, dir. Manjeet Singh (India)
■ Holy Air, dir. Shady Srour (Israel)
■ The House on Fin Street, dir. Amir Manor (Israel)
■ Sworn Virgin, dir. Laura Bispuri (Italia)
■ Me, Myself and Murdoch, dir. Yahya Alabdallah (Jordania/Palestina)
■ Days of Cannibalism, dir. Teboho Joscha Edkins (Suráfrica)
■ Memories of the Wind, Ozcan Alper (Turquía)
■ Road Kill, dir. Yuichi Hibi (EE.UU.)
■ The Heirs, dir. Jorge Hernandez Aldana (México)EL TEMOR A LO DESCONOCIDOcrítica de Sonidos de barrio | O som ao redor, Kleber Mendonça Filho, 2012sección oficial | Atlántida Film Fest
Las ciudades costeras brasileñas suelen tener dos caras. Por un lado están la playa, la samba, el deporte, las mujeres con muchas curvas y poca ropa… Aquello por lo que turística y estereotípicamente es conocido Brasil. Pero si uno se dirige más hacia el interior de estas urbes, algo que normalmente se evita, la cosa cambia y a menudo pueden arreciar la pobreza y la violencia. Por ello, un drama situado mayoritariamente en estos barrios, en concreto en los de Recife, y que según su director pretende producir una sensación constante de amenaza, da pie a que anticipemos un relato caracterizado por la miseria y la delincuencia, en la estela de Ciudad de dios (Fernando Meirelles, 2002), aún con aliviadores paréntesis en los que se nos muestre la cara alegre y bonita del país. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que Sonidos de barrio (O som ao redor, Brasil, 2012), ópera prima de Kleber Mendonça Filho, rodada en su hábitat natural, sorprende con un planteamiento y un desarrollo que se aleja de los ejemplos más conocidos de este cine. El enfoque está puesto aquí en la clase media-alta, donde las preocupaciones son más inmateriales que materiales, donde reina la amabilidad y la educación, donde los niños o adolescentes estudian o juegan alegremente al fútbol en vez de drogarse o meterse en líos… Y donde la violencia es implícita antes que explícita.
Pero el tema principal sigue siendo el de la falta de seguridad, problema efectivamente omnipresente en Brasil. En este sentido, Mendonça Filho lo trata como algo invisible pero que siempre está ahí… Atributos que servirían para definir también a una cámara de cine. Ésta se configura por tanto como una herramienta idónea para representar esa amenaza constante, adoptando a menudo el punto de vista de un depredador, como en la secuencia inicial, o colocándose en rincones imposibles para enfocar a los personajes desde lugares insospechados. Con ello en realidad la cámara pierde su invisibilidad y se convierte en uno de los protagonistas de esta historia, pero en este caso es un resultado conveniente, incluso brillante, ya que este personaje del depredador o del amenazador nunca cobra auténtico cuerpo. El mismo acompaña sin remedio a los demás personajes que pueblan esta historia fragmentada y coral: una ama de casa; un agente inmobiliario; un patriarca terrateniente… Todos ellos forman parte de una burguesía adinerada pero atrapada en una atmósfera agobiante, casi opresiva, aunque la reacción ante ello sea más bien de aburrimiento y conformismo. El personaje que se sale un poco de esta norma es el de un guardia de seguridad, de pasado oscuro, que sirve como catalizador del conflicto ya más material que concluye la trama.
Por lo demás, hasta esa resolución que recoge algunos cabos sueltos del metraje, éste no parece tener una dirección determinada. A menudo nos limitamos a presenciar las vivencias diarias de este colectivo, sin una causalidad clara y con un ritmo irregular. Ello permite con todo asistir a momentos de fascinante verosimilitud y a la vez originalidad, como el uso que hace la ama de casa de sus electrodomésticos; o la escena en que un joven ebrio no recuerda donde se alojaba la fiesta de la que ha salido un momento para comprar cerveza, y les pide a los guardias privados contratados por los habitantes de este barrio que le indiquen el camino. Son también momentos que permiten abandonar el drama e introducir tonos de comedia en un metraje que de esta forma se hace muy llevadero. De hecho, el ingenio es prácticamente constante, gracias a un estilo de total libertad creativa, que parece tanto basarse en la improvisación como en el control más estricto.
Ahondando en esta heterogeneidad, la misma no revela desorden o inmadurez sino atrevimiento y coherencia, pues aunque la técnica es diversa, obedece en todo momento al efecto que busca esta película: un efecto de inestabilidad, de incertidumbre, de alarma… Y ello manteniendo una estética relativamente sobria y luminosa y una progresión pausada, invitándonos a conocer este microcosmos por detalles y situaciones que vayamos presenciando aquí y allá. Dicho esto, los personajes no quedan desdibujados, sino que se van alimentando entre sí, sobretodo a través de las relaciones familiares. Para más dato, son vecinos del propio director, filmados algunos en sus propias casas, con una familiaridad que seguramente es una de las razones por las que están tan bien definidos y acaban teniendo tanto calado. Esta profundidad se apoya igualmente en contadas secuencias oníricas que acentúan el temor subrepticio que comparten estas personas, y para reforzarlo y armonizarlo destaca asimismo un trabajo de grabación y edición de sonido que aprovecha con sabiduría recursos como el crujido de la madera del suelo o los ladridos nocturnos de un perro. La propia música se caracteriza por surgir con disimulo y luego mezclarse con el ruido del ambiente, con notas graves que se reproducen cada seis o siete segundos para terminar de enmarcar este panorama de ansiedad y congoja.
Muchos de los calificativos empleados hasta ahora pueden recordar más bien al contenido dramático del cine de Haneke, y en ello puede estar la clave para entender esta película. La del cineasta austriaco sería una referencia entre muchas otras, pero ayuda a interpretar esta película como un espejo tan distorsionado como veraz de la naturaleza humana más primitiva, incluyendo elementos como las elipsis narrativas y la desnudez estilística. Sin embargo, estamos ante una obra más cercana y ligera que cualquiera de Haneke. En otras palabras, Sonidos de barrio combina lo crudo con lo elegante, lo áspero con lo sensible para alcanzar una poesía propia, con sus vaivenes, su cadencia y su trascendencia. ★★★★★
Ignacio Navarro.
director & crítico cinematográfico.
Brasil. 2012. Director: Kleber Mendonça Filho. Guión: Kleber Mendonça Filho. Productora: CinemaScópio. Presentación: Festival de Rotterdam 2012 (premio FIPRESCI). Fotografía: Pedro Sotero & Fabricio Tadeu. Música: DJ Dolores. Intérpretes: Gustavo Jahn, Irandhir Santos, Maeve Jinkings, W.J. Solha, Irma Brown, Sebastião Formiga, Dida Maia, Lula Terra. SOMOS LO QUE RECORDAMOScrítica de Your Lost Memories, de Alejandro Marzoa & Miguel Ángel Blanca, 2012sección oficial | Atlántida Film Fest.
YourLostMemories es un sitio de internet que nació con la meritoria intención de recuperar los recuerdos perdidos de la gente. Esas películas caseras rodadas en 8 mm (lo que familiarmente se conoce como super 8), que años atrás inmortalizaron momentos importantes de nuestras vidas, como bodas, bautizos u otras celebraciones, y que por circunstancias diversas acabaron extraviadas en mercadillos o tiendas de segunda mano, son recuperadas en esta oficina virtual. Los usuarios que entran en la web pueden verse reconocidos en estas películas sin dueño y reclamarlas o aportar pistas que sean claves para dar con los propietarios de esas vivencias pasadas. Tan solo por esta original iniciativa, ya resulta curioso el visionado de este extraño falso documental. Dirigido por Alejandro Marzoa y Miguel Ángel Blanca –creador del proyecto del portal–, Your Lost Memories mezcla con singular pericia imágenes añejas de super 8, una bonita historia de amor y un claro interés por dar a conocer el sitio web.
Rubén y Ana son una feliz pareja de novios que vieron como su idílica relación sufría un dramático revés cuando un accidente dejó al novio en estado de coma. Ana no perdió la esperanza de que Rubén despertara algún día –pese a los malos augurios de los médicos–, pero no contó con que el muchacho despertara sin memoria. Desde entonces, nada será igual. Your Lost Memories adopta la forma de un documental que se está haciendo sobre Rubén, que vive entregado a la tarea de encontrar películas caseras en tiendas de anticuarios y, mediante su página de internet, ayudar a que éstas lleguen a sus protagonistas. Para ello cuenta con el apoyo de Ana, ahora convertida en su mejor amiga, pero que sufre al ver que todos sus intentos de que Rubén recuerde detalles de su pasado en común, son en vano. Al mismo tiempo que el espectador asiste a los emocionantes reencuentros de personas anónimas con sus vídeos caseros perdidos, el amnésico protagonista sentirá la necesidad casi obsesiva de inventarse una infancia que no logra revivir en su mente. Para ello, realiza un montaje con los recuerdos de otras personas, aquellas imágenes y vivencias con las que parece sentirse más identificado.
Your Lost Memories funciona muy bien como falso documental, ya que las interpretaciones de Samuel Andavert y Anaïs Yebra resultan tan frescas y creíbles, que consiguen hacer creer al público que lo que estamos viendo es real. La química entre ambos es total y, especialmente ella, transmite eficazmente el sentimiento de impotencia de Ana, que no sabe qué hacer o cómo servir de apoyo a una pareja que no recuerda su pasado en común y de la que sigue completamente enamorada. Las imágenes de super 8 aportan cierto aire melancólico al filme, sobre todo en la emotiva escena inicial donde Rubén entrega el vídeo de una antigua boda a sus propietarios, que casi habían perdido la esperanza de volver a ver esos evocadores fotogramas. Mientras la familia asiste emocionada al visionado de esos recuerdos felizmente recuperados, Rubén los mira con una sensación de vacío. Es cuando se da cuenta de que nuestras vidas están hechas de pequeñas vivencias y que somos lo que recordamos, por lo que deberá completar el puzzle de su propio pasado para enfrentar el futuro junto a Ana con normalidad. Marzoa y Blanca consiguen que sus 68 escasos minutos de metraje resulten entretenidos y, por momentos, incluso emocionantes. Ciertamente, la historia tenía mucho más potencial sobre el papel que en la pantalla. Tal vez si se hubiese optado por realizar un largometraje convencional, estaríamos hablando de una obra mucho más notable y accesible. De todos modos, valorando su carácter de apuesta arriesgada y poco convencional, Your Lost Memories termina siendo un certero análisis sobre el poder de la memoria y la necesidad de intentar retener en nuestra retina aquellos fugaces instantes de felicidad que diferencian unas vidas de otras. En definitiva, estamos ante un título interesante, pese a que lo más loable sea, en realidad, la original iniciativa de la página web de Miguel Ángel Blanca. ★★★★★
José Antonio Martín.
crítico de cine.
España. 2012. Directores: Alejandro Marzoa, Miguel Ángel Blanca. Guión: Miguel Ángel Blanca, Alberto Flores. Productora: Boogaloo Films. Fotografía: Alex Sans. Música: Sara Fontán, Pau Juliá. Montaje: Queralt González, Íngrid Boixadós. Intérpretes: Samuel Andavert, Anaïs Yebra, José María Blanca Gutiérrez, Encarna Pachón Molina, Elisa Blanca Pachón.
entrevista| José Luis Forte.
imágenes | Proyecto 'Alpha', de Stathis Athanasiou.
Entrevistamos a Stathis Athanasiou, director de 'Dos. una historia de amor, al revés...', ópera prima presente en la Sección Oficial del Atlántida Film Fest. Hablamos, además, de su próximo proyecto: 'A'.
♠ Hola Stathis. Muchas gracias por atendernos. Es un placer poder hablar contigo.
Tu película Dos no sigue la narrativa lineal tradicional: comienza por un final y avanza hacia el principio. ¿Cómo surgió esta idea? ¿Cuál era tu objetivo al optar por esta forma de desarrollar la trama?
Cuando pensamos en algo o cuando recordamos algo, no lo hacemos de una manera lineal. Nuestra manera de pensar, recordar, sentir, soñar, etc. es caótica, porque así es como nuestro cerebro funciona. No es un ordenador que arregla los datos según un orden determinado, sino que está por todas partes todo el tiempo y las conexiones y asociaciones que hace entre los “datos” son emocionales, por mucho que queramos decir que son razonables. Especialmente en el caso de una separación, todo lo que hemos vivido aparece entero, no fragmentado, y en un segundo podemos pensar en aquel viaje a Córdoba, en el siguiente instante sentimos el olor de un bocadillo que comimos aquel día caminando para coger el metro juntos y luego nos acordamos de lo que dijimos hablando por teléfono y que en aquel momento no parecía tener ningún significado, pero ahora sí que todo tiene sentido. Espero explicarme y que me puedas seguir. La película no se desarrolla al revés exactamente, sino empieza con un “final” y se desarrolla hacia todos los tiempos del pasado y del “futuro”, intentando ser un sueño, una experiencia emocional y no lógica. Si tratas de explicar o seguir esta película con la lógica te vas a perder porque no es la forma de acercarte a ella. El objetivo era intentar contar una historia que se dirige a los sentimientos y a los caminos que estos sentimientos te llevan mientras estás en un espacio-tiempo no lineal, como los de los recuerdos y los sueños. Es muy difícil contar a alguien que no seas tú un cuento emocional, porque nos hemos acostumbrado a seguir historias lineales. Por ejemplo “Memento” que es una película que sí va al revés, es una película lógica y aunque hasta un punto no entiendes muy bien qué pasa, cuando entiendes la clave de la narrativa, la puedes seguir lógicamente. En este sentido, DOS es una historia que nunca llegarás a una conclusión lógica sobre lo que pasó y no importa, porque quieras o no quieras nunca llegarás a una conclusión lógica sobre una relación emocional.
♠ Además de director, también eres el guionista y el montador de Dos. El trabajo de montaje es fundamental en esta película. ¿Cómo enfocaste estas diferentes tareas? ¿Tenías en mente cómo ibas a montar la película mientras escribías el guion?
Para mí, escribir, dirigir la cámara y editar son la misma cosa. Cuando escribo una historia, siempre veo una imagen que me dirige sobre lo que puedo hacer y no puedo hacer con la cámara y el montaje. Lo veo de una manera “holística” digamos. Es imposible para mí escribir algo sin ver en mi mente cómo lo voy a rodar y cómo lo voy a editar. Todo esto debe fluir como una sola cosa. Cuando empiezo los ensayos con los actores, lo que he imaginado toma otra forma, porque se hace vivo y ya no es algo pensado e imaginado por una sola persona, sino que es la mezcla del encuentro de varias personas que nos implicamos en el asunto. Pero siempre y especialmente cuando nuevas cosas surgen durante los ensayos, yo estoy dirigiendo con la cámara y estoy editando al mismo tiempo. Estoy viendo la película sin cámara y sin pantalla digamos. Lo importante es tenerlo todo el rato súper claro y cómo lo quieres ver al final, para poder echarlo todo a la basura cuando los actores (o la localización) hacen algo que nunca habías imaginado y que entonces puedas estar listo para aprovechar el momento. Como diría John Cleese de los Monty Python: “Adopt, adapt and improve”.
♠ Casi todos los personajes tienen nombres extraídos de la mitología clásica. ¿Hasta qué punto la elección de sus nombres te guió en la creación de los mismos?
De hecho, todos los personajes tienen nombres antiguos. En nuestro idioma todos los nombres significan algo, y todos los nombres están conectados con un mito, un héroe, un personaje histórico o una situación mitológica. Nombrar un carácter con un nombre antiguo es algo automático para mí, porque por un lado me encanta la mitología y, por otro lado, todos actuamos según un mito u otro en todos los momentos de nuestra vida cotidiana. Los mitos, sus temas y sus protagonistas no son cosas “muertas” o teóricas o filológicas. Son verdades eternas porque los mitos cuentan las historias del alma humana. Por eso seguimos contándolos hoy en día y por eso seguiremos contándolos en el futuro. Todos los arquetipos de las relaciones entre los hombres, todo el núcleo de nuestras emociones y nuestras acciones y reacciones, están en los mitos. Un día yo puedo ser Teseo con el Minotauro, el día siguiente puedo vivir lo que Heracles vivió con el centauro Nessos y Dianira. En DOS, los personajes llevan un nombre que según yo, resume el personaje. Pero en el caso de DOS, los nombres antiguos no son un elemento fundamental para seguir la historia. Es decir, no importa si sabes de qué va el mito de Hipólito o si sabes qué quiere decir Héctor o Nerea. Si lo sabes a lo mejor te dará una pista para reflexionar sobre el personaje y su comportamiento, pero si no, no pasa nada. Puedes sentir la historia tal como es si te dejas. No había nombrado los personajes en el principio cuando empecé a escribir la historia. Sabía las dinámicas de las situaciones y los personajes y cuando ya había escrito el primer pase del guión, dije “pero vamos, este es Hipólito y ella es Melpomene, ¿cómo no?” Creo que todos podemos ver y sentir la relación de un mito con personas que conocemos o con situaciones que hemos vivido, o estamos viviendo o vemos a otros vivir.
♠ ¿Qué te llevó a ambientar parte de la historia en Barcelona?
Quería contar esta historia de dos parejas que por fuera no tendrían nada que ver, y para hacerlo intenté crear personajes totalmente distintos. Situarles en puntos geográficamente distintos era algo que hice para aumentar la sensación de la separación exterior entre ellos y sus historias. Podría situarles en Atenas y Patras por ejemplo, pero situarles en otros países con distintos idiomas, me pareció que era mucho más fuerte. Como DOS es una historia muy personal, debería saber de qué estoy hablando, así una ciudad es Atenas que es mi ciudad y la otra es Barcelona, porque es una ciudad en la que he vivido y a la que estoy muy conectado emocionalmente por cosas que he vivido allí. Así una pareja es de un lado del Mediterráneo y la otra es del otro lado. No sería sincero contar una historia entre Atenas y Berlín, si me explico.
♠ ¿Estás satisfecho con tu película? ¿Cambiarías algo de ella, o qué aspecto crees que podrías haber desarrollado más?

El cine es un deporte muy extraño, porque el hombre que empieza a hacer una película no es el mismo que la termina. El tiempo que dura una película desde el primer día de la idea, hasta el último día cuando te echan del estudio de sonido porque “tenemos que acabar de una vez con esto, ¿vale?” es muuuy largo. Además las experiencias que acumulas mientras la estás haciendo te hacen crecer con un ritmo casi irracional. Es raro tener que responder a esta pregunta porque el hombre que empezó a hacer DOS no es el mismo hombre que la rodó y no es el mismo conmigo. Tengo muchísimo cariño a DOS porque es mi primer largo y porque era todo tan emocional que siempre amaré esta película y a su gente. Por otro lado, cuando la veo ahora, la veo como quien soy yo en este momento, y en este momento nunca haría esta película así, porque he crecido emocionalmente y he crecido como director. Eso no quiere decir que rechazo mi trabajo, solo que lo haría todo diferente. Pero para responder a tu pregunta, si tuviera que decir una cosa, diría que haría muchísimos ensayos más, especialmente para la historia griega, porque siento que podríamos descubrir muchísimas cosas más si hubiéramos ensayado más tiempo.
♠ ¿Qué piensas que es lo mejor de ella, lo que consideras más conseguido?
Creo que lo mejor en DOS es su sinceridad. Puedes decir que te gusta o no, puedes decir que te toca emocionalmente o te deja indiferente, puedes flipar con el montaje u odiarlo, pero no creo que puedas decir que es una historia mentirosa. Todo lo que hay dentro es real y sincero y espero que (casi) todos lo puedan ver y sentir. Podría hablar sobre secuencias que me encantan y que han salido mucho mejor de lo que imaginé, y sobre momentos que me emocionan, pero todo eso es lo que yo pienso ahora y podría cambiar mañana. Lo que jamás cambiará es la sensación de que hice la película más sincera que podía en aquel momento.
♠ ¿Qué directores te han influido, o cuáles son tus favoritos?
Nunca tengo una respuesta preparada para esta pregunta y a lo mejor debería porque siempre me pilla con la cabeza vacía. No tengo un director favorito del que me gusten todas sus películas. Tengo películas favoritas más que directores. Nunca me cansaré de ver El viaje de los comediantes de Theo Angelopoulos y nunca me cansaré de ver La Haine de Mathieu Kassovitz. Otras que me encantan son Brazil, Stalker, Life of Brian, El ángel exterminador, Songs from the Second Floor (no sé cómo se llama en español [Canciones del segundo piso]) y otras... Supongo que todo me ha influido y es cierto que todo nos influye. Películas, libros, poemas, canciones, pinturas, gente, todo lo que nos hace una impresión nos influye, pero no sé cómo estas películas me han influido, porque no es un proceso consciente. Lo que sí diría es que mis colaboradores me influyen mucho más que un director famoso. Estoy trabajando casi siempre con Mijális Samiotis (director de arte), Mijális Kloukinas (fotógrafo), Serafita Grigoriadou (actriz), Theo Abazis (compositor) y esa es la razón de que estemos en la misma onda. No tenemos que hablar mucho y analizar las cosas. Nos juntamos y la cosa fluye, empujando la historia hacia enfrente (o arriba, no estoy seguro de cómo lo decís en castellano).
♠ ¿Y tus escritores favoritos?
Tucídides, Gabriel García Márquez, Nikos Kazantzakis, Homero, Douglas Adams, William Blake. También recientemente me gusta Houellebecq, no sé por qué.
♠ ¿Qué libro o libros estás leyendo ahora? ¿Nos recomendarías un libro en especial?
Desgraciadamente ahora no estoy leyendo ningún libro porque no tengo tiempo. Las nuevas películas son esposas celosas y no te dejan compartir tu tiempo con otras actividades como leer libros. Lo que estoy leyendo (y siempre reescribiendo) es el guión de Alpha, storyboards etc. Recomendaría la historia de Tucídides a todos, los Proverbios del Infierno de Blake y cualquier cosa de Douglas Adams para reír como nunca. ¡Ah sí! Y ¡¡¡La conjura de los necios!!! de John Kennedy Toole.
♠ Alpha es tu nuevo proyecto de película. Estará producida a través de crowdfunding. ¿Qué tal ha resultado esta experiencia de utilizar el crowdfunding para buscar la financiación?

Fue muy fuerte. Es la primera vez que un largo usa el crowdfunding en Grecia y de hecho la segunda en Europa según que yo sepa (la primera es El cosmonauta) y no solo esto, sino que en Grecia la palabra crowdfunding es totalmente desconocida. Así teníamos no solo que promocionar nuestro proyecto, sino explicar a la gente qué es el crowdfunding o por qué es algo que debe interesarnos a todos. Comunicamos el proyecto de Alpha internacionalmente y fue una labor increíble poder llevarlo a cabo y llegar (y sobrepasar) nuestro objetivo de 60.000 € en 45 días. Fue muy duro porque como muy bien sabéis, Grecia está en una etapa muy oscura y difícil, la peor desde la Segunda Guerra Mundial y la ocupación de los nazis. Lo que hicimos y seguimos haciendo con este proyecto no es solo hacer una película, sino crear una nueva manera de entender el cine, fuera del convencionalismo que los distribuidores imponen a nuestro arte y -lo más importante- dar esperanza a los demás artistas y no solo artistas, mostrando que este sistema irracional e inhumano no te puede quitar las alas y tus sueños si estás decidido a realizarlos. No es por suerte que aparte de Grecia que nos dio el apoyo más grande, los segundos fueron los españoles. El apoyo que hemos tenido desde España es emocionante, así por una vez mas según parece que nuestros caminos se volverán a cruzar.
♠ En Alpha acudes de nuevo a la mitología clásica. ¿Quieres explicarnos o adelantarnos algún detalle en especial sobre ella?
Alpha es una historia sobre lo que está pasando actualmente en el mundo occidental y que lo puedes ver, vivir y sentir muy claramente en Grecia hoy, como en España por supuesto. Un rey Creonte invisible ha invadido a nuestras vidas y nos pide cada día cosas irracionales e inhumanas. La mayoría de la gente cumple sus órdenes perversas como una Ismene, cuando todos quisiéramos que fuéramos Antígonas que levantaríamos nuestra voz diciendo “No. Lo que me pides no es justo y no me voy a conformar con una orden injusta e irracional”. Lo que acabo de contar es el núcleo del mito de Antígona que al mismo tiempo es lo que está pasando hoy por el mundo. Creo que está clara cuál es la relación de este mito con la actualidad. Nuestra película no es una versión del mito o de la tragedia de Sófocles, sino que es una historia actual que cuenta qué le pasó a una mujer ajustada a lo que la autoridad le pide, hasta un momento en que tiene que tomar una decisión por sí misma. La idea es, ¿hasta cuándo puedes seguir siendo ciego, haciendo lo que te dicen y siguiendo órdenes injustas, antes de convertirte en una Antígona? ¿En una heroína? Porque nadie nace siendo un héroe. Nos hacemos héroes cuando un reto nos pide que tomemos una decisión personal. Alpha cuenta el nacimiento de una Antígona y no solamente su acción.
♠ Estaremos atentos al rodaje de Alpha y esperamos poder verla en los cines cuando esté terminada. Mientras tanto, podemos desvelar algunos de sus secretos en la siguiente dirección web.
El caso es que nunca veréis A en una sala de cine. Según nuestro plan, la veremos en teatros antiguos del Mediterráneo con orquesta en directo, en espacios alternativos como parte de una exhibición temática con exposiciones paralelas de otros artistas y en el internet gratis con licencia creative commons!
♠ ¡Muchas gracias de nuevo por tu atención!
¡Gracias a vosotros!
Magic Valley | violencia profunda. Estados Unidos, 2011, Besito Films, Foxx Tale Productions, Iron Circle Pictures.
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fecha de estreno| por confirmar.
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director| Jaffe Zinn.
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intérpretes| Scott Glenn, Kyle Gallner, Alison Elliott.
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notas| más que interesante el trabajo debut de Jaffe Zinn aun inédito en salas de todo el mundo. Para
the Film Stage, una de las diez óperas primas del 2011. De los productores de "Frozen River".
Romeo y Julieta | Romeo and Juliet | amor, versión nuevo milenio.
Italia, Estados Unidos, 2013, Amber Entertainment / Indiana Production Company.
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fecha de estreno| 25 de octubre en Reino Unido.
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director| Carlo Carlei.
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intérpretes| Douglas Booth, Hailee Steinfeld, Paul Giamatti, Ed Westwick, Kodi Smit-McPhee, Christian Cooke, Lesley Manville, Sami Bradford, Damian Lewis, Stellan Skarsgård.
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notas| enésima revisión del clásico de Shakespeare producido por Gabrielle Muccino y escrito por Julian Fellowes, el creador, entre otras, de la serie
"Downton Abbey". Encabezan el reparto Hailee Steinfeld, la protagonista de
“Valor de Ley” y Douglas Booth, el nuevo ídolo de las adolescentes británicas. Tanta repetición hará del filme de Baz Luhrman un clásico.

Ya en la modesta
“The Good Doctor” se avistaba una moderada evolución en la carrera y aptitudes de Orlando Bloom. El actor británico está empeñado en quitarse de encima la etiqueta de ídolo
teen y apostar por producciones más arriesgadas. Los años pasan y es hora del salto. Bloom junto a Forest Whitaker encabezan la película que cerrará la 66ª edición del Festival de Cannes. Dirigida por Jérôme Salle,
“Zulu” (Francia, 2013) es una nueva mirada al
apartheid surafricano desde el punto de vista más crudo, los “townships”. Es la cuarta película del director de
“Largo Winch” (2008), con la que además debutará en el certamen galo. “Zulu” adapta el libro de Caryl Ferey, publicado en 2008 y considerado uno de los clásicos recientes de la novela policiaca francesa. Con Bloom y Whitaker (ganador del premio mejor actor en 1998 con
"Bird" de Clint Eastwood) al menos en plano mediático parece una apuesta acertada como colofón de Cannes’13. Recordar que
“El gran Gatsby” abrirá un evento que transcurrirá entre el 15 y el 26 de mayo. El próximo jueves se anunciarán las candidatas a la Palma de Oro.
The Way, Way Back| la búsqueda de la nueva Pequeña Miss Sunshine Estados Unidos, 2013, Fox Searchlight Pictures / Sycamore Pictures / The Walsh Company / Odd Lot Entertainment.
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fecha de estreno| 5 de julio en Estados Unidos.
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directores| Nat Faxon, Jim Rash.
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intérpretes| Liam James, Steve Carell, Toni Collette, AnnaSophia Robb, Sam Rockwell, Allison Janney, Maya Rudolph, Rob Corddry, Jim Rash.
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notas| una de las películas más destacadas de la pasada edición de
Sundance. Comedia de los creadores de
“Little Miss Sunshine” que nos acerca la clásica historia veraniega de crecimiento personal de un adolescente. Sus bazas, el poderío cómico de Carell y Rockwell. No parece que vaya más allá de un simple entretenimiento familiar.

Tenemos película inaugural —“El gran Gatsby”, de Baz Luhrman —, presidente del jurado —Steven Spielberg —, incluso tenemos presentadora de las galas de apertura y clausura —Audrey Tautou —. Sólo falta conocer el listado de participantes de una edición de Cannes (la 66ª) que promete ser apasionante. El 18 de este mes, Thierry Frémaux pondrá fin a las hipótesis y elucubraciones de estos meses con el anuncio de los trabajos que lucharán por la Palma de Oro. Una Palma a la que no podrán aspirar autores como Pedro Almodóvar —que ya estrenó “Los amantes pasajeros” — o Lars Von Trier —que no tendrá lista “The Nymphomaniac”, salvo enorme sorpresa — pero que contará, como es habitual, con los apellidos más interesantes del panorama actual. No hay evento que pueda hacer competencia al certamen de la Costa Azul. Ni siquiera unos Oscar víctimas de la previsibilidad. Cannes en los últimos años ha sido el termómetro perfecto que evalúa el estado de la cosecha anual. Este año arrojará más luz si cabe. Muchos títulos esperados arribarán en busca del empujón definitivo tanto a nivel crítico como mediático. La Palma de Oro es garantía de éxito. En El antepenúltimo mohicano hemos elaborado una —dilatada — lista con las posibles participantes de esta entrega. Los Coen, Gray, Farhadi, Winding Refn, Dolan, Godard, Desplechin… parecen fijos pero hay muchas alternativas posibles. El 18 lo sabremos. ¿Ahora? A seguir especulando. Recordar que el Festival de Cannes se celebrará del 15 al 26 de mayo.
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| Chris Evans en un fotograma de 'Snowpiercer', de Bong Joon-ho (Corea del Sur) |
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Con grandes posibilidades de participar en la Sección OficialSon los filmes que suenan con fuerza. En este grupo podría estar Steve McQueen con su "Twelve Years of Slave", pero su fecha de estreno, fijada a finales de diciembre, deja demasiadas dudas. Las mismas que se tiene sobre el enigmático proyecto vampírico de Jim Jarmusch, "Only Left Lovers Alive", hasta hace nada en labores de post-producción. Gray, Coppola, Farhadi, Desplechin, Dolan y Winding Refn parecen fijos. Tras el éxito de "Drive", el director danés es la gran baza del certamen. Incluimos en este primer listado al experimental Roy Andersson y a un veteranísimo con ganas de guerra: Jean Luc Godard.
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Lowlife, de James Gray | Estados Unidos.
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The Bling Ring, de Sofía Coppola | Estados Unidos.
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Inside Llewyn Davis, de Joel e Ethan Coen | Estados Unidos.
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El pasado, de Asghar Farhadi, | Francia-Irán.
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Only God Forgives, de Nicolas Winding Refn | Francia-Dinamarca.
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La grande bellezza, de Paolo Sorrentino | Italia.
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Jimmy Picard, de Arnaud Desplechin | Francia.
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Nebraska, de Alexander Payne | Estados Unidos.
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En duva satt på en gren och funderade på tillvaron, de Roy Andersson | Suecia.
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Tom à la ferme, de Xavier Dolan-Tadros | Canadá.
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Mood Indigo, de Michel Gondry | Francia.
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Adieu au langage, de Jean Luc Godard | Suiza.
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Snowpiercer, de Bong Joon-ho | Corea del Sur.
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Riaru: Kanzen naru kubinagaryû no hi, de Kiyoshi Kurosawa | Japón.
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Only Left Lovers Alive, de Jim Jarmusch | Estados Unidos.
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| 'Behind the Candelabra', de Steven Soderbergh (Estados Unidos) |
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Alternativas realesAlgunas de este grupo estarán en competición. Si hubiera que apostar, Canet, Porumboiu, Spielmann, Wheatley u Ozon deberían formar parte de esa terna. La tv-movie para HBO de Soderbergh parece otras de las fijas aunque lo probable es que fuera de la lucha por la Palma de Oro.
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Blood Ties, de Guillaume Canet | Francia.
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Behind the Candelabra, de Steven Soderbergh | Estados Unidos.
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Jeune et Jolie, de François Ozon | Francia.
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Blind Detective, de Johnny To | Hong Kong.
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Life Father Like Son, de Hirokazu Kore-Eda | Japón.
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A Field In England, de Ben Wheatley | Reino Unido.
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Diary of a Young Boy, de Tsai Ming-Liang | Hong Kong.
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Un intervalle de 9 minutes, de Corneliu Porumboiu | Rumanía-Francia.
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Under the Skin, de Jonathan Glazer | Reino Unido.
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Her, de Spike Jonze | Estados Unidos.
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Oktober November, de Götz Spielmann | Austria.
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The Congress, de Ari Folman | Estados Unidos.
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| Mads Mikkelsen en 'Michael Hohlhaas', de Arnaud des Palliéres (Francia) |
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Con alguna posibilidad♠
Bird People, de Pascale Ferran | Francia.
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Le bleu est une couleur chaude, de Abdellatif Kechiche | Francia.
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The Invisible Woman, de Ralph Fiennes | Reino Unido.
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The Gambler, de Szabolcs Hajdu | Hungría.
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An Enemy, de Denis Villeneauve | Canadá.
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A los ojos, de Michel Franco | México.
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Un château en Italie, de Valeria Bruni-Tedeschi | Francia.
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All is Lost, de J.C. Chandor | Estados Unidos.
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Michael Kohlhaas, de Arnaud des Pallières | Francia.
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Attila Marcel, de Sylvain Chomet | Francia.
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The Young & Prodigious Spivet, de Jean Pierre-Jeunet | Francia.
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Incógnitas absolutas♠
Knight of Cups, de Terrence Malick | Estados Unidos.
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Twelve Years of Slave, de Steve McQueen | Reino Unido.
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Open Windows, de Nacho Vigalondo | Estados Unidos.
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Serena, de Susanne Bier | Estados Unidos.
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The Butler, de Lee Daniels | Estados Unidos.
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Night Moves, de Kelly Reichardt | Estados Unidos.
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| 'The Double', de Richard Ayoade (Reino Unido) |
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Con más probabilidades de participar en Una cierta mirada (‘Un certain regard’)♠
Chávez, de Diego Luna | México.
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Ain't Them Bodies Saints, de David Lowery | Estados Unidos.
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The Double, de Richard Ayoade | Reino Unido.
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Posibles (y remotas) exhibiciones fuera de concurso♠
Pacific Rim, de Guillermo Del Toro | Estados Unidos.
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The Wolf of Wall Street, de Martin Scorsese | Estados Unidos.
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Out of Furnace, de Scott Cooper | Estados Unidos.
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Star Trek: en la oscuridad, de J.J. Abrams | Estados Unidos.
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Blue Jasmine, de Woody Allen | Estados Unidos.
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Gravity, de Alfonso Cuarón | Estados Unidos.
imagen en portada | The Young & Prodigious Spivet, de Jean Pierre-Jeunet
¿Será el plato fuerte de Cannes'13? Les dejamos con el tráiler de "Only God Forgives"
.PARANOIAcrítica de Dollhouse | Kirsten Sheridan, 2012sección Atlas | Atlántida Film Fest
Mientras Jim Sheridan, uno de los cineastas irlandeses por excelencia, dilapida el poco crédito que le queda con creaciones de medio pelo, una de sus hijas, Kirsten, pasea su ilustre apellido por el circuito independiente con casi idéntica fortuna. No siempre fue así, ya que su cinta debut, la interesante “Disco Pigs” (2001), auguraba un futuro más que prometedor a una cineasta de por entonces 24 años. Esta comedia romántica interpretada por Cillian Murphy y Elaine Cassidy, obtuvo cierta notoriedad a nivel doméstico y le procuró algo de crédito lejos de las consabidas influencias familiares. Un año después, se puso al servicio de su padre y, junto a su hermana Naomi, coescribía el guion de “En América” (In America, 2002), esa fábula de tintes autobiográficos que narraba la llegada de una familia irlandesa a una Nueva York extrarradial. Fue el principio del fin para esa estirpe de dublineses. Su padre cayó en picado tanto en producciones personales como encargos de enjundia. Ella no encontró los apoyos suficientes para seguir una carrera con garantías. Su siguiente oportunidad llegaría cinco años después con la paupérrima “El triunfo de un sueño” (August Rush, 2007), panfleto “larger than life” más propio de la sobremesa televisiva que de un estreno en salas. Su decente paso por la temporada de premios –un par de Critics’ Choice y una nominación al Oscar por el tema “Raise it Up”, interpretada por Jamia Simone Nash— no fue suficiente para lograr el arranque definitivo de una carrera con un denso olor a gasoil.
Tras otros cinco años en blanco retorna con un proyecto aún más modesto que los anteriores: “Dollhouse” (2012), cinta que desfiló por la cara B de todos los festivales del viejo continente sin encontrar el apoyo de la crítica ni el de un público estupefacto. Un auténtico canto de cisne que intenta romper con su exiguo trabajo anterior adoptando vías experimentales. La eterna búsqueda de la originalidad y el fácil encuentro del tedio. Este intento de metáfora sobre la juventud irlandesa es todo un cóctel alucinógeno carente de profundidad y sentido. Un cortometraje alargado al extremo sobrecargado de retórica de Secundaria donde el uso de la perífrasis y la hipérbole —¡guau! ¿Esa escena donde revierten los elementos de una habitación qué diablos significará? — adquieren nuevos y extraños significados. Deambulan jóvenes de presente incierto y nulo futuro retratados de manera desagradable y grotesca. Una alteración de un concepto, la deformación de una realidad que tiene como meta llegar el lado más convencional posible. Pobre de Irlanda si Sheridan refleja con tino al sector más joven de su sociedad. El número de rescates puede ser de órdago.
No hay luz en esta historia. Cinco personajes planos a los que se le une un sexto – la inminente estrella Jack Reynor – que carga a la trama con más fango si cabe. Tampoco tiene demasiadas luces la autora de este engendro. No le vale con la desoladora caricatura de unos personajes tan molestos como desperdiciados. La realización rompe todos los manuales. Tomas yuxtapuestas, planos reiterativos y rellenos videocliperos que no aportan nada salvo escuchar la voz de Ryan Gosling y los acordes del ‘Lose your soul’ de Dead Man’s Bones. Resultan claras las influencias de “Dollhouse”, que intenta dar varias vueltas al concepto realista de Ken Loach para terminar con las fabulaciones propias del cine del pater familias; incluso se vislumbra cierto talento visual en las escenas al aire libre. Lo que es imperdonable en este ejercicio de cinema verité tan cansino, monótono y desesperante es su enorme carga de pretensiones vacuas. Un trabajo de graffiti de brocha gorda en la Muralla China. Un carnaval de violencia, sexo, drogas, alcohol para llegar a un previsible epílogo —con probable aire autobiográfico —. Todo con el mismo calado que un bajorrelieve egipcio. Lo único que deja a la reflexión es el averiguar cuánto tienen ahorrado los Sheridan. De seguir así, lo van a necesitar muy pronto. ★★★★★
Emilio Luna.
editorial.
Irlanda, 2012. Directora: Kirsten Sheridan. Guión: Kirsten Sheridan. Productora: Factory / Irish Film Board / Lightstream Pictures. Presentación: Berlinale 2012 (Mención especial del Label Europa Cinemas). Fotografía: Colin Downey, Ross McDonnell. Música: Howie B. Intérpretes: Seána Kerslake, Johnny Ward, Kate Stanley Brennan, Shane Curry, Ciaran McCabe, Jack Reynor, Deirdre O'Kane, Peter Gowen, Conor Neary. RETÓRICA VISUALcrítica de To the Wonder | Terrence Malick, 2012Ante la posible lluvia de dardos envenenados y alguna que otra lindeza (no se corte, Anónimo, es usted parte del juego), he creído oportuno aclarar someramente mi opinión acerca de El árbol de la vida, una de las películas más polémicas y extraordinarias de los últimos tiempos. Atención… Voy… Sucede que…desde mi punto de vista… ejem… es una película magistral. Me gusta, sí. Y cada vez que la revisito me gusta más, y sospecho que me gustará hasta el día en que me introduzcan en el horno. En contra de la denuncia popular, ya sea de tuiteros catódicos, o de ciertos sabios con carné de “crítico de cine”, o de cinéfilos de fin de semana, o de simples kamikazes de la cartelera, yo no fui a ver una película protagonizada por Brad Pitt, sino la última obra de Terrence Malick. Aquello sería necesariamente complejo, quizá críptico, pero apoteósico. Un poema sobre la Creación, salpimentado con la fábula de esa familia que perderá a uno de los suyos; expresivo, pretencioso pero deslumbrante, un lienzo con infinitas gamas de colores, a disposición de su no poco dotado autor. Tengo un amigo (no me pregunten por qué continúa siéndolo) que va por ahí opinando que El árbol de la vida “es una mierda”. Así, con énfasis. La disfrutó en su casa, en una calidad lamentable —ts-screener, para más señas—, pero insiste en que está autorizado a hablar del asunto. Con un par.
Con tan sólo seis obras —distribuidas a lo largo de cuatro décadas—, y a la espera del estreno de dos inéditas que aguardan el final de sus respectivas fases de postproducción, Terrence Malick se ha instituido como una de las grandes figuras del cine mundial. Y no sin méritos. En la década de los 70 dirigió dos cintas inolvidables:
Malas tierras y
Días del cielo. Su carrera, además, resume pautadamente los signos del autor celoso de su privacidad: la fotografía de Malick, sombrero de cowboy y barba cenicienta, se cotiza como el oro entre miles de fans y plumillas que buscan esa declaración mesiánica o un simple
“Hola, esta es mi película. (No) espero que os guste”. Tras seis años de silencio desde su última creación, y luego de ganar la Palma de Oro en Cannes, el director de Austin (Texas), cobró un protagonismo insólito y probablemente no intencionado.
El árbol de la vida sirvió de coartada a los peones de Internet, personajes grotescos y
hooligans de mecha corta que encontraban en los foros un salvoconducto a su frustración existencial: si algo no les gusta, deben eliminarlo del mapa. Desconocemos la opinión del propio Terrence Malick, pero éste se convirtió en temporal cabeza de turco de esa cinematografía que se define como
“experimental”. Gran error. Había en aquel filme una admirable resistencia a la vulgaridad, a los esquemas clásicos de una narración que, en una suerte de experimento quimérico y a través de grandes actores como Brad Pitt y Jessica Chastain, e incluso Sean Penn (no conviene preguntarle por esos kilómetros de celuloide que nunca verá la luz), subvertía sus códigos para revelar algo más perdurable: cine sin fechas de caducidad. Un cine que inflama los extremos, si se quiere.

Todo apunta a que Malick atraviesa un período lánguidamente productivo. Ha necesitado cuarenta años para completar la media docena de trabajos y, sin embargo, en apenas cuatro –sin ceros de por medio— sumará otros cuatro a su filmografía. Los números no deben cercar el análisis, pero el cuatro persigue a este director nacido, sí, en los años 40. Cuatro son las letras que forman la idea temática (“love”, “amor”) de su presente largometraje, To the Wonder. Y cuatro son los personajes relevantes en esta historia con un puente aéreo de miles de millas, las que separan París del Medio Oeste norteamericano, una tierra intensamente estática, donde el viento sopla constante entre los campos de trigo y las escasas manadas de bisontes pastan en una alfombra fértil, a la izquierda y a la derecha de un tamiz que podríamos denominar malickiano. Abre el montaje y, por ende, la película con varias escenas grabadas con un teléfono móvil, que muestra imágenes pixeladas del interior de un tren que atraviesa la campiña francesa, transportando a esos enamorados a un sitio indefinido y volátil como el propio concepto del filme. Se abrazan, se acarician; ella baila en bucle una especie de ballet que no acaba nunca. Rápidamente te das cuenta de que ella es así: vive saltando, aunque vive triste por saberse no querida, o al menos no como había imaginado en un principio. Él, por su parte, no demuestra mucha alegría. Es un tronco que intenta mostrar afectación durante 120 minutos. Culpa de la presión implícita de enfrentarse a Malick, y culpa también de ese intérprete (Ben Affleck) que, aun habiendo mejorado en el último lustro, es tan limitado como inexpresivo. El personaje demandaba otra clase de actor menos rocoso. En cualquier caso, To the Wonder repite los esquemas de El árbol de la vida: steadicams que viajan sin mirar atrás, que avanzan pero cortan —a veces bruscamente— para seguir avanzando e intercalar con planos de recurso de la naturaleza en su apogeo: en la fría Europa, Olga Kurylenko y Ben Affleck visitarán catedrales, parques en otoño, icónicos puentes de piedra, chapotearán sobre una manta de limo elástica, justo cuando empieza a subir la marea. Porque la felicidad, ay, es efímera. Y el cambio, inminente. Se mudarán a Estados Unidos, donde él trabaja como bioquímico o técnico medioambiental para una empresa constructora. Allí intentarán rehacer su vida, quizá levantar cimiento a cimiento los pilares básicos de una familia feliz: ella tiene una hija muy cariñosa; también asegura —en off, por supuesto— que él era muy cariñoso. El intercambio de voces es continuo, y reviste el relato de esa aura casi filosófica, pero oblicua. Malick abusa del catecismo y olvida conservar el buen pulso de la primera hora. Finalmente, To the Wonder sucumbe a la cirugía del montaje: fotogramas y más fotogramas cuyo valor pictórico trasciende cualquier gusto.

Llega el invierno y con él las heridas. El cura ya estaba ahí, divagando y preguntándose dónde está el Viejo. “¿Dónde estás? ¿Por qué te escondes”. Su crisis de fe se agrava por culpa del clima social y espiritual: todo se derrumba, estamos condenados al fracaso. Javier Bardem interpreta aceptablemente a un personaje que tampoco se presta a la sublimación, aunque lo intente. Cosa que sí ocurre con el trabajo de cámara en planos a ras de suelo, rodados con amplios angulares que enmarcan esos horizontes teñidos de rubí y que obligan a pensar en la fastuosa labor de búsqueda de localizaciones. Mientras dura esa belleza, esa capacidad de empatía con unos personajes que sienten y padecen cosas tangibles, To the Wonder es una obra excelente. Sin embargo, a mitad de camino decide buscar algo incierto y trazar sin justificación varios puntos de fuga: sea cual sea la opción final, ésta no podrá satisfacer al espectador. A fin de cuentas, la superestructura narrativa de Malick abruma por extática y contemplativa. A ratos deslumbra; otras veces anestesia sin piedad. Lejos de la poética (no tan) espontánea de El árbol de la vida, esta vez incurre en el error de repetir punto por punto la misma receta. Falla el casting, especialmente Ben Affleck, y falla la arquitectura psicológica de esa morenaza que no para de bailar (¡déjalo ya, por favor, que pareces gilipollas!) y rozarse con todo a su paso. Cabe, eso sí, una profecía: esta película alentará a los mismos endogámicos de siempre. Aunque Malick no saldrá de su cueva, en donde piensa a sotto voce. Como sus bestias erráticas. ★★★★★
Juan José Ontiveros.
crítico de cine.
Estados Unidos, 2012, To the Wonder. Guión y dirección: Terrence Malick. Música: Hanan Townshend. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Reparto: Ben Affleck, Olga Kurylenko, Rachel McAdams, Javier Bardem, Tatiana Chiline, Charles Baker, Romina Mondello.
La grande bellezza| Italia-Francia, 2013, Indigo Film.
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fecha de estreno| 22 de mayo en Francia. 23 del mismo mes en Italia.
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director| Paolo Sorrentino.
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intérpretes| Toni Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, Serena Grandi, Isabella Ferrari, Giulia Di Quilio, Luca Marinelli, Giorgio Pasotti, Massimo Popolizio.
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notas| parece claro que Paolo Sorrentino volverá a Cannes este año tras
“This Must Be the Place” en 2011. Y lo hará con un lienzo sobre la capital de su país a través de la mirada de un periodista encarnado por Toni Servillo. A continuación, un primer y evocador avance.
Elysium|
Estados Unidos, 2013, Columbia Pictures / Media Rights Capital / QED International / Sony Pictures Entertainment.
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fecha de estreno| 16 de agosto en España. Una semana antes, en Estados Unidos.
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director| Neill Blomkamp.
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intérpretes| Matt Damon, Jodie Foster, William Fichtner, Alice Braga, Sharlto Copley, Diego Luna, Wagner Moura.
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notas| vuelve Neill Blomkamp, la revelación de 2009, con la sorprendente nominada al Oscar
“District 9”. Exageraciones de la academia aparte, la ópera prima del joven director surafricano demostró que hay un mundo por explotar en la ciencia-ficción. Con “Elysium” sube el nivel de exigencia. Presupuesto de cien millones, actores de nivel y aventuras distópicas de por medio. Espadas en todo lo alto y también dudas. Veremos como Blomkamp digiere el paso a la primera división.
tráiler en castellano
tráiler versión original
AMORES A PRUEBA DE GRAVEDADcrítica de Un amor entre dos mundos | Upside Down, Juan Diego Solanas, 2012
Hace unas pocas temporadas, una magnífica película de ciencia ficción, Origen (2010) del visionario Christopher Nolan, nos ofrecía una de las imágenes más impactantes del reciente cine fantástico, la de una ciudad plegándose sobre sí misma, rompiendo todas las leyes de la física. Aquellos rascacielos cabeza abajo, consecuencia del estado de sueño profundo en que se veían inmersos sus protagonistas, me vienen inmediatamente a la mente cuando comienzo a ver los primeros minutos de Un amor entre dos mundos (Upside Down, 2012). Ahí acaban los parecidos razonables, ya que esta pequeña producción canadiense, dirigida por el argentino Juan Diego Solanas, pese a sus ambientes futuristas, termina ofreciendo algo completamente distinto.
La historia, a priori, no puede ser más atractiva: dos planetas que se encuentran uno sobre el otro, conectados por un enorme edificio llamado
Transworld, que no es otra cosa que una multinacional donde se trabaja explotando los recursos del planeta de abajo para garantizar la alta calidad de vida del mucho más sofisticado planeta de arriba. Junto a las leyes de la gravedad, donde las personas son atraídas hacia el correspondiente cuerpo celeste al que pertenecen, existen severas normas que prohíben a los habitantes de un planeta interactuar con los del opuesto, siendo este delito perseguido por las fuerzas del orden. Adam, un niño del mundo de abajo, desafiará todas estas normas, físicas y legales, cuando se enamore de Eden, una chica del planeta contrario a la que conoce casualmente cuando ambos trepan a la cima de montañas opuestas. Solanas demuestra con este trabajo, el primero rodado en lengua inglesa, un envidiable talento visual. Un amor entre dos mundos puede gustar más o menos, pero es innegable que, plásticamente, es una maravilla de la infografía. Localizaciones como el espectacular
Café de los Mundos –donde tiene lugar una preciosa escena de tango– o esas oficinas de la
Planta Cero de Transworld, único lugar donde coinciden trabajadores de ambos mundos, son un auténtico placer para los ojos del espectador. Sin duda, teniendo en cuenta que estamos ante un producto de modesto presupuesto, resulta aún más meritorio su perfecto acabado técnico. Podemos decir en este caso que, por una vez, los efectos especiales (prodigiosos) y el impresionante trabajo de dirección artística, están ahí como instrumento al servicio de la historia y no al revés. La pareja protagonista, formada por el cada día más pujante Jim Sturgess –
One Day (2011)– y una Kirsten Dunst recién salida de su intensa interpretación en
Melancolía (2011) de Lars von Trier, ofrecen buenas actuaciones, logrando la química necesaria para que la historia romántica termine siendo efectiva.

Como ya avisé, pese a que el universo que muestra
Un amor entre dos mundos nos pueda recordar a otras producciones de ciencia ficción como
Dark City (1998), de Alex Proyas, o a la más cercana en el tiempo
El atlas de las nubes (2012), de Tom Tykwer y los hermanos Wachowski. –concretamente, al segmento futurista–, en el fondo estamos ante un cuento. Bien es cierto que en las últimas temporadas, Hollywood ha utilizado el género del
futurismo distópico para plantearnos romances tan imposibles como los de Jake Gyllenhaal y Michelle Monaghan (a través del tiempo) en
Código fuente (2011) de Duncan Jones, o Matt Damon y Emily Blunt (contra el destino escrito) en
Destino oculto (2011) de George Nolfi. No obstante, la obra de Solanas apuesta más decididamente, sin tapujos, por el drama romántico, utilizando todos los recursos a su alcance –desde una resplandeciente fotografía de Pierre Gill, donde los colores fríos del planeta inferior contrastan con la luminosidad del superior, a la magnífica música de Benoît Charest– para acentuar la atmósfera melosa del filme. Si hubiera otro título actual con el que esta cinta pudiera formar un interesante díptico, ese sería el indie
Otra tierra (2011) de Mike Cahill, donde se nos mostraba el descubrimiento de un planeta prácticamente gemelo a la Tierra.
Reconociendo que el guión no es, precisamente, el punto fuerte de la propuesta, ésta funciona muy bien (sobre todo en su primera mitad) como parábola de la situación actual de la sociedad, donde la distancia entre ricos y pobres es cada día mayor. Desde el momento en que la historia apuesta por centrarse en los esfuerzos de Adam por hacer que Eden recuerde su pasado amor –a lo Jim Carrey y Kate Winslett en ¡Olvídate de mí! (2004) de Michel Gondry– con sus continuas escapadas al planeta superior, la función se vuelve más convencional y previsible. Aun así, si el público es capaz de entrar en el juego, aceptando la intrascendencia de su historia y perdonando algunas escenas más edulcoradas de lo deseado, podrá disfrutar de una de las experiencias audiovisuales más estimulantes del año. En el futuro, conviene seguirle la pista a este realizador, que ha demostrado que todavía se pueden hacer películas de género originales y atractivas, sin necesidad de recurrir a los desorbitados presupuestos de los típicos blockbusters hollywoodienses. ★★★★★
José Antonio Martín.
crítico de cine.
Canadá. 2012. Título original: Upside Down. Director: Juan Diego Solanas. Guión: Juan Diego Solanas, Santiago Amigorena. Productora: Trans film, Onyx Films, Studio 37, Jouror Productions. Fotografía: Pierre Gill. Música: Benoît Charest. Montaje: Dominique Fortin, Paul Jutras. Intérpretes: Jim Sturgess, Kirsten Dunst, Timothy Spall, Blu Mankuma, Nicholas Rose, James Kidnie, Vlasta Vrana, Kate Trotter. fotograma de 'Ayer no termina nunca', de Isabel Coixet | sección oficial Málaga'13.
Ya se conocen las películas que competirán por la Biznaga de Oro en la sección oficial del Festival de Málaga. Apellidos ilustres como Querejeta, Coixet o Calpasoro forman parte de la programación de un evento que, en el plano mediático, se ha convertido en el segundo en importancia celebrado en territorio español. Málaga se ha convertido en la primera piedra de toque para la ficción de nuestro país de cada temporada. Del 20 al 27 de abril. Una semana de buen cine en la Costa del Sol.
jurado| Joaquín Oristrell (presidente); Natalia Verbeke; Ignacio Martín de Pisón; Inés París; Lorenzo Saval; Verónica Echegui; y, Fernando Sokolowicz.
♠ 15 años y un díaProductora| Castafiore Films, Tornasol FilmsDirector| Gracia QuerejetaGuión| Gracia Querejeta, Antonio Santos MerceroReparto| Tito Valverde, Maribel Verdú, Aron Piper, Belén López, Susi Sánchez, Boris Cucalón, Pau Poch, Sofía Mohamed♠ Ayer no termina nuncaProductora| Miss Wasabi, A ContracorrienteDirector| Isabel CoixetGuión| Isabel CoixetReparto| Javier Cámara, Candela Peña♠ CastingProductora| Gauger Film, Nana FilmsDirector| Jorge NaranjoGuión| Jorge NaranjoReparto| Javier López, Esther Rivas, Beatriz Arjona, Ken Appledorn, Nay Díaz, Marta Poveda, Ruth Armas, Carmen Mayordomo, Dani Pérez Prada♠ CombustiónProductora| Zeta Cinema, Atresmedia CineDirector| Daniel CalparsoroGuión| Carlos Montero, Jaime VacaReparto| Álex González, Adriana Ugarte, Alberto Ammann♠ Diamantes negrosProductora| Potenza Producciones, Fado FilmesDirector| Miguel AlcantudGuión| Miguel AlcantudReparto| Setigui Diallo, Hamidou Samaké, Carlo D’Ursi, Carlos Bardem, Guillermo Toledo♠ El amor no es lo que eraProductora| TV ON Producciones, Enciende TV, Tarannà FilmsDirector| Gabriel OchoaGuión| Ada Hernández, Rafa Cobos, Gabriel OchoaReparto| Aida Folch, Alberto San Juan, Petra Martínez, Carlos Álvarez-Nóvoa, Blanca Romero, Nicolás Coronado♠ Hijo de CaínProductora| Life & PicturesDirector| Jesús Monllaó PlanaGuión| Sergio Barrejón, David VictoriReparto| Jose Coronado, David Solans, Julio Manrique, María Molins, Jack Taylor♠ InevitableProductora| Adivina, Zarlek, Televisión de Galicia, ICAA, INCAA, AGADICDirector| Jorge AlgoraGuión| Jorge Algora, Héctor Carré. Basado en la obra Cita a ciegas de Mario DiamentReparto| Federico Luppi, Darío Grandinetti, Mabel Rivera, Carolina Peleritti♠ La mulaProductora| Gheko Films, Integral Film, Workhorse, Subotica Director| No-directorGuión| Juan Eslava Galán, anónimoReparto| Mario Casas, María Valverde, Secun de la Rosa♠ Sola contigoProductora| Moonlight Cinema, Aguirre Films Director| Alberto LecchiGuión| Leandro Siciliano, Alberto Lecchi, Leila GonzálezReparto| Ariadna Gil, Leonardo Sbaraglia, Sabrina Garciarena, Gonzalo Valenzuela, Antonio Birabent♠ Somos gente honradaProductora| El Terrat, Vaca FilmsDirector| Alejandro MarzoaGuión| Miguel Ángel Blanca, Alejandro Marzoa, Juan Cruz, Jaume RipollReparto| Paco Tous, Miguel de Lira, Unax Ugalde, Manuela Vellés, Marisol Membrillo, Manuel Lozan♠ StockholmProductora| Stockholm, la película, Caballo FilmsDirector| Rodrigo SorogoyenGuión| Isabel Peña, Rodrigo SorogoyenReparto| Javier Pereira, Aura Garrido♠ Todas las mujeres (fuera de concurso)Productora| Rafael Portela, Domingo CorralDirector| Mariano BarrosoGuión| Alejandro Hernández, Mariano BarrosoReparto| Eduard Fernández, Michelle Jenner, Nathalie Poza, Petra Martínez, María Morales, Marta Larralde, Lucía QuintanaTú y yo | Io e te, un héroe inesperado.
Italia, 2012, Fiction Cinematografica S.p.a. / Wildside Media / Medusa Film.
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fecha de estreno| sin confirmar en España. En mayo en Estados Unidos.
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director| Bernardo Bertolucci.
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intérpretes| Tea Falco, Jacopo Olmo Antinori, Sonia Bergamasco, Veronica Lazar, Tommaso Ragno, Pippo Delbono, Francesca De Martini.
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notas| tras nueve años, vuelve el gran director italiano de las últimas tres décadas con
“Tú y yo”. Estrenada ya en Italia y presentada fuera de concurso en la pasada edición de Cannes, nos acerca a la historia de un joven que engaña a su familia para salvar a su hermana del mundo de la drogadicción. Su acogida tanto en el país transalpino como en el festival galo ha sido bastante tibia.
mejor actriz y mejor guión | Sitges 2012
crítica de Sightseers | Ben Wheatley, 2012
Las road-movies se han consolidado como un género aparte. Si bien es usual que respondan a los principios de otros géneros más universales y antiguos como la comedia, tienen características y propiedades que los diferencian de otras producciones. El rasgo distintivo va más allá del concepto de “viaje”. No simplemente se trata de recorrer una trayectoria física, sino de vivir ese recorrido, de palpitarlo, de transformarse. En una road-movie cómica, como es el caso de Sightseers (Reino Unido, 2012), las cosas nunca saldrán como han sido planeadas: la configuración de sus personajes, junto a los imprevisibles giros del guión, son factores imprescindibles para este tipo de trabajos. El toque de gracia está dado precisamente por ese quiebre de toda estructura preestablecida, de toda norma, de toda ética. Por ello, y tan sólo por ello, puede clasificarse a esta producción británica como una comedia.
Sightseers, está dirigida por Ben Wheatley, el responsable de Kill List. Es su tercer largometraje, aunque se trata del primero en el que trabaja de manera conjunta con Steve Oram y Alice Lowe, protagonistas y guionistas del filme. Ellos encarnan a una pareja que busca confirmar su amor a través de un viaje. Ya no son tan jóvenes, y de algún modo, esta odisea les será útil para definir si realmente está hecho el uno para el otro. Aunque en términos mucho más ajustados, buscan definir el amor, y redefinirse a sí mismos: usarán la experiencia para responder al interrogante de si él realmente es lo suficientemente talentoso como para abocarse al arte de la producción escrita (aunque paradójicamente esto suponga su única vía de salvación aparente), o si ella es lo suficientemente madura como para abandonar ese nido, y desatarse de su posesiva madre.
Ambos son pícaros, excéntricos, algo egoístas, y sobre todo políticamente incorrectos. Básicamente, lo que requiere una producción de estas (pequeñas) proporciones para llamar la atención del espectador. Salvando las distancias, es lo que hace que una cinta americana independiente como Pequeña Miss Sunshine funcione, para dar un ejemplo conocido que goza de cierto prestigio. El atractivo de los personajes es una base tan importante como olvidada en una obra como ésta, en la que sus escritores se atribuyen erróneamente (o mejor dicho, le atribuyen a los personajes que interpretan) una gracia y un atractivo que no tienen. Alguno culpará a la falta de química, aunque es difícil pensarlo, cuando ambos se complementan de una forma tan milagrosa en el ejercicio de la nada misma, de esa exasperante frialdad que intenta acentuar perfiles, cuando en el fondo los destruye. Los deshumaniza de tal modo, que ensucia todo lo que se ve. Es casi imposible sentir algo de simpatía por dos personas cuyas reacciones frente a lo sucedido siempre están desprovistas de cualquier ápice de humanidad. La ruptura de todo lazo conectivo (y por qué no afectivo) con el espectador, es uno de los más notorios indicios de que Sightseers esconde serios problemas.

Muchas veces, el espectador suele quejarse de la falta de acción de muchas películas europeas. Esta comedia británica responde a esa curiosa sensación general con un exceso de acción. ¿Qué significa esto? Que en menos de una semana en el tiempo ficticio, o en menos de una hora y media en el tiempo real, es difícil de concebir que tales acontecimientos puedan ocurrir de la manera en que finalmente ocurren. Ni siquiera la fantasía, ese pervertido género cinematográfico, puede aprobarlo. La sensación de engaño, causada por las siete y ocho repeticiones del mismo chiste (aunque seguramente no lo sea), logra irritar. Llega un punto, en que todo lo ideado como inesperado se convierte en previsible. En un viaje donde se sabe que nada importa, basta adentrarse al mundillo de sus dos criaturas durante unos veinte minutos, para desdoblar y descubrir lo que vendrá. Que en última instancia, no es demasiado estimulante como para considerar a Sightseers una película para pasar el rato.
Esta película de Ben Wheatley devalúa ese maravilloso género de la comedia negra inglesa, que ocasionalmente hace reír al espectador, aunque en estos días es casi imposible. Carece de todo el humor que su premisa y sus primeros diálogos anuncian tener. Y si queda alguna duda de ello, sólo basta revisar ese flashback en que se muestra a Poppy, el adorado perro del personaje femenino y de su madre. Un flashback tan desencajado, forzado y descarado, que parece insultar al espectador, además de romper con el tratamiento lineal de una película sencilla y olvidable, pero que al menos hasta antes de esa mediocre escena, intenta ser coherente. Sightseers es, en síntesis, un querer y no poder. Traduce el esfuerzo de empujar una camioneta sin ruedas a lo largo de una extensa e inacabable carretera. La extenuación y la fatiga, tan fácil de contagiar a través de una pantalla… ★★★★★
Rodrigo Moral.
crítico de cine.
Reino Unido, 2012, Sightseers. Dirección: Ben Wheatley. Guión: Steve Oram, Alice Lowe. Productora: Big Talk Productions / StudioCanal / Film4. Presentación: Festival de Cannes 2012. Música: Jim Williams. Fotografía: Laurie Rose. Intérpretes: Alice Lowe, Steve Oram. Sola contigo, retrato de una obsesión.
Argentina-España, 2013, Aguirre Films / Moonlight Cinema.
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fecha de estreno| 07 de junio.
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director| Alberto Lecchi.
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intérpretes| Ariadna Gil, Leonardo Sbaraglia, Sabrina Garciarena, Gonzalo Valenzuela, Antonio Birabent, Carlos Hugo Astarain.
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notas| uno de los platos fuertes del próximo Festival de Málaga. Presente en la competición oficial, “Sola contigo” es un thriller pasional dirigido por el veterano Alberto Lecchi. A destacar, su excelente pareja protagonista.
Nina, una Italia íntima.
Italia, 2013, Magda Film.
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fecha de estreno| sin confirmar.
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directora| Elisa Fuksas.
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intérpretes| Diane Fleri, Andrea Bosca, Luca Marinelli, Marina Rocco.
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notas| interesante propuesta encabezada por la guapa Diane Fleri, uno de los descubrimientos de
“Yo soy el amor”. Elisa Fuksas debuta con esta cinta sobre la soledad que dibuja una Italia diferente al enfoque turístico habitual. Se presentó en la primera edición de la Mostra de cine italiano de Barcelona.
Caroline and Jackie, encuentros que duelen.
Estados Unidos, 2013, Blueberry Films, Deanland Studios.
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fecha de estreno| 21 de abril en Estados Unidos.
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director| Adam Christian Clark.
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intérpretes| Marguerite Moreau, Bitsie Tulloch.
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notas| Adam Christian Clark debuta con este drama sobre la amistad y el amor que tuvo una buena acogida en la pasada edición del Festival de Tribeca.
sección oficial | Atlántida Film Fest.
crítica de Dos | Stathis Athanasiou, 2011.
Si tuviéramos que echar cuentas de las historias de amor y desamor que hemos visto en las películas, la verdad es que tendríamos que concluir que casi correspondería una como mínimo en cada una de ellas. Hay géneros que consiguen evitarlas, pero raro es que no salgan un par de enamorados en algún momento de la historia. Así que enfrentarse de nuevo a una película cuya trama principal versa sobre las relaciones de pareja de entrada ya da un cierto rechazo, o al menos así me sucede a mí. Ya, ya sé que a vosotros no, es un tema que preocupa e interesa al común de los mortales. Pero no sé si porque tal vez mi sangre ya esté muy fría al respecto o porque necesite de historias de amor de verdad, estos tejemanejes de hoy salgo contigo, mañana te dejo, pasado vuelvo, no me decido por quien me gusta de verdad y demás zarandajas me predisponen a una siesta morrocotuda por muy poco sueño que tenga. Y es que ver parejas discutiendo, peleándose, haciéndose la vida imposible y demás sin que haya un asesinato o una invasión alienígena de por medio me da una pereza tremenda, más que nada porque suelen caer en tópicos que ya lo son gracias a haberlos visto mil y una veces en cientos de películas. Dos (2011), el primer largometraje del griego Stathis Athanasiou, promete no centrarse en una sola pareja, sino como su título indica en dos. Doble miedo de entrada.
Debo confesar que la cosa no empieza mal. Athanasiou se vale de una narrativa que no sigue un trazado lineal sino que altera el orden de los acontecimientos. Pareciera que va del final hacia el principio. Su horrendo subtítulo, Una historia de amor, al revés, así nos ayuda a creerlo. Sin embargo que nadie espere una obra de ingeniería tan apasionante como Memento (Christopher Nolan, 2000). Aquí todo fluye al ritmo del recuerdo, y durante la primera hora la película se mueve en esa atmósfera que quizá por su ritmo entrecortado, su montaje que rompe la lógica de lo real con conversaciones que se desarrollan de manera normal mientras las imágenes nos muestran a los personajes no siempre en el mismo momento en el que hablan, el uso ocasional de imágenes con la textura del formato súper 8, el formato de los recuerdos por antonomasia, y por esa misma forma de alterar el tiempo narrativo normal, hace que uno piense que estamos ante recuerdos aislados que van conformando la trama. Pero el director no va tan lejos: realmente lo que intenta contarnos es la historia de dos parejas que se enamoran y se desenamoran desde el final de su relación al principio de la misma. No pasa nada, cada cual decide contar su historia como le place, pero el problema aquí es que desconocemos durante casi todo el metraje los verdaderos motivos que mueven e impulsan a los personajes, lo cual impide que uno se emocione o sienta el más mínimo, no ya afecto, sino interés por lo que les ocurre.
Athanasiou nos muestra una pareja griega y otra española y va conformando ambas historias en paralelo, aunque hay una fuerte descompensación entre ambas. El único nexo en común parece ser que ambas parejas coinciden en Barcelona y en algún bar. Mientras el devenir de la pareja griega cada vez se va diluyendo más en la nada a medida que discurre la película, la española va tomando algo de fuerza gracias a Héctor, la contraparte masculina, debido a que su personaje sí tiene detrás una historia y se nos da a conocer, por lo que podemos al menos entenderle. Eso sumado a la buena interpretación de David Fernández Fabu, de lejos el mejor de la función. También hay que decir que el único cuyo personaje tiene algo que decir, de manera independiente de que nos importe mucho o poco. Su pareja, sin embargo, una joven que sueña con ser bailarina pero se siente ahogada por la relación, no puede estar peor dibujada: sabemos qué no puede hacer, pero el por qué nunca llegamos a sentirlo como verdad aunque se nos diga de palabra. Este sentimiento de ahogo le sirve al director para hacer algunos planos de la joven vestida de bailarina ahogándose, literalmente por si alguien no lo había entendido, en el agua, o en las discusiones con su pareja hace que del televisor salga agua a chorros inundando el suelo del piso. Una pura obviedad con formas de videoclip que nos ayuda a saber pero nunca a comprender al personaje: ¡maldita sea, que deje de quejarse y se ponga a bailar ya! Porque como suele ser también habitual en estas películas que pretenden reflejar la verdad de las relaciones de pareja, así en plan súper sincero y demás, los personajes no dejan de quejarse y llorar amargamente. Y eso que consiguen estar con quien se supone que aman, que si no lo lograran esto hubiera sido el acabose.

Hay un intento de darle profundidad a la vacua trama nombrando a los personajes con nombres de protagonistas de la tragedia clásica, que si una Freda por aquí, un Hipólito por allá, pero no basta con darles nombres a los personajes para que estos nos den la sensación no solo de estar vivos, sino de representar algo. No porque una chica se llame Afrodita de manera automática la equipararemos a la diosa: nos lo tenemos que creer. Y ese esfuerzo no está en la película. Nombrar no es crear.
Así, Athanasiou, en esta su primera película, muestra buenas maneras formales al servicio de una historia que desgrana uno por uno todos los tópicos de las películas de parejas en descomposición. Un juguete inane que en su última media hora se viene definitivamente abajo por mucho que se recurra a citar a los clásicos, otra vez, para intentar darle profundidad al charco. La última secuencia nos muestra, en este orden inverso, el primer encuentro de la pareja española. Y de pronto sucede: la pantalla se inunda de emoción pese a lo increíble de los sucesos. Cuando conocemos a los personajes lo que les acontece nos importa y emociona, y ese equívoco que lleva a Héctor a conocer a la joven que acaba de llegar de Madrid a esa Barcelona cosmopolita nos conmueve. Pero ya es tarde: justo entonces termina la película. Ojalá hubiera conseguido atraernos antes. Ojalá su director hubiera estado más pendiente de sus personajes que del trabajo de montaje posterior. ★★★★★
José Luis Forte.
escritor.
Grecia, 2011. Título original: Dos. Director: Stathis Athanasiou. Guion: Stathis Athanasiou. Productoras: Vakis, Yvonne Roman Films, Arktos. Productores: Stathis Athanasiou e Yvonne Roman. Estreno: 1 de septiembre de 2011. Fotografía: Spyros Pagonis. Música: Thodoris Abazis. Montaje: Stathis Athanasiou. Intérpretes: David Fernández Fabu, Inés Castaño, Marina Kalogirou, Stavros Yagoulis, Giorgos Karamikos, Sofia Marathaki, Serafita Grigoriadou, Gemma Giménez, Tzortzina Daliani, Labrini Agelidou.
Goltzius and the Pelican Company | cuando el experimento se convierte en monotonía.
Reino Unido-Holanda-Francia-Croacia, 2012, Amber Entertainment / Indiana Production Company.
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fecha de estreno| por confirmar.
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director| Peter Greenaway.
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intérpretes| F. Murray Abraham, Ramsey Nasr, Francesco De Vito, Flavio Parenti, Vincent Riotta, Halina Reijn, Anne Louise Hassing, Giulio Berruti, Lars Eidinger.
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notas| hace ya tiempo que Peter Greenaway abandonó la senda de la convencional y busca reinventarse continuamente. Muy a su pesar la distribución de su obra está acotada a pequeños festivales alejados de cualquier posibilidad comercial. Su última cinta
“Goltzius and the Pelican Company”, presentada en el Festival de Roma, adapta la personalidad del pintor de grabados eróticos holandés Hendrik Goltzius. El filme protagonizado por F. Murray Abraham es la última entrega de la trilogía dedicada a pintores del país neerlandés. Anteriormente Greenaway dibujó con su particular estilo a Rembrandt van Rijn en
“La ronda de la noche” (2007), con el hobbit de moda Martin Freeman, y
“Rembrandt's J'Accuse...!” (2008). Para muesca del contraste de su cine con la industria actual allá van unas palabras que le dedicó Carlos Boyero:
"Insoportable. Greenaway nos ofrece más de lo mismo, de lo de siempre. O sea: una puesta en escena cansinamente teatral, esmero pictórico reconstruyendo la época y la pintura de Rembrandt, culturalismo sin alma y el habitual tono moroso."