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Fecha Publicación: 2013-04-07T10:41:00.004-07:00
    Las golondrinas se hacían presente con su espléndida armonía El día recién empezaba. Doña Dolores Delhorto salió de su casa a recoger el periódico como todos los días a esa hora, y encontró el auto de su vecino vacío con la puerta delantera abierta. Doña Dolores respetaba mucho a Kennet, es más, le tenía un gran aprecio. Le pareció sumamente extraño lo ocurrido así que llamó a su esposo que trabajaba en la empresa de Kennet. Cuando su esposo le dijo que Kennet aun no llegaba, ella empezó a preocuparse y acto seguido se comunicó con la policía. 
      Innumerables autos rodearon el vecindario en un abrir y cerrar de ojos. Como Kennet era un hombre muy importante: el presidente de una compañía petrolera, la policia decidió entregarle el caso al FBI. Rápidamente investigaron el caso y se plantearon muchas interrogantes: alguien pudo secuestrarlo o simplemente se fugó de su casa. Analizando la primera interrogante, se corroboró que él no tenia ningún enemigo cercano ya que era un hombre muy bueno con los demás y ademas no era el típico magnate presuntuoso sino un tipo modesto que no tenia limusinas ni choferes, se transportaba en un auto común y corriente manejado por él mismo. Con respecto a la segunda, era menos probable ya que tenia una sólida relación matrimonial y su hogar respiraba paz y tranquilad. Además, si es que se hubiera querido fugar con alguna amante pudo haberse llevado el auto sin algún problema. 
      Pasaron los días y no encontraron información o pista alguna. Fue hasta catorce días después que una misteriosa llamada interrumpió los pensamientos y oraciones de la esposa de Kennet. 
      -¿Alo?
      -Tenemos a su esposo -se adelantó la mujer- somos del grupo protector de animales indefensos y protectores del medio ambiente. 
      -No le hagan daño...
      -Queremos dieciocho millones de dolares en billetes de cien y usados. 
      La llamada finalizó. Mary, la esposa de Kennet, se comunicó con el FBI y empezaron a seguir de cerca el caso. Ahora, los que iban a contestar las futuras llamadas iban a ser especialistas en secuestros. La pobre vieja empezó a llorar desconsoladamente. Algo le decía que eso iba terminar mal. Pasaron las horas y la misteriosa mujer volvió a llamar. El especialista se hizo pasar por el gerente de finanzas de la empresa. La mujer no se dio cuenta hasta el día siguiente. 
      ¿Acaso ese grupo protector de animales y del medio ambiente existía? Luego de una exhaustiva investigación se llegó a la conclusión de que sí pero era poco probable que dicha mujer sea miembro de tal organización. En la primera llamada ella dijo que iban a cobrar venganza de la vez de que un barco de la empresa vertió petroleo en el mar causando muerte de muchos animales marinos y malogrando el océano Era poco probable porque la organización que ella dijo pertenecer era nueva, se había constituido hace un par de años atrás a lo que dicho evento se sucitó hace más de diez años. Por otra parte, las posteriores llamadas fueron referidas al dinero, nunca mas volvieron a hablar sobre la defensa del medio ambiente. Nunca pidieron cerrar la compañía o tener cuidado con la movilización del petroleo. Lo único que les interesaba era el dinero: los malditos millones.
      Veinticinco días pasaron y la mujer amenazó que si Mary no rogaba por la vida de su esposo en público mediante la telivision, se iban a despedir de Kennet. Mary obedeció y apesar de que pareció estar muy serana cuando habló por televisión, en verdad, en el fondo de ella sentía una angustia jamas pensada y una humillación reprimida. 
      El FBI rastreó de donde provenían las llamadas. Venían de diferentes números telefónicos. Muy astutos llamaron desde teléfonos públicos. Lo que no se habían dado cuenta era que todas las llamadas provenían del mismo estado. Cientos de personas encubiertas del FBI se trasladaron a dicho estado y se situaron cerca a teléfono publico alguno que existiera. Esperaron la siguiente llamada. El frío se apoderaba de ese estado. La espera pareció eterna. Cinco horas después la mujer volvió a llamar. Lo supe porque todos nosotros teníamos un auricular para escuchar la próxima negociación. Tenia en mi enfrente a dicha mujer. La mujer antes de llamar miró a todos los lados y se colocó unos guantes quirúrgicos. No podía arrestarla. lo único que podía hacer era anotar en un cuaderno sus rasgos físicos y apuntar la placa de la camioneta. 
      Era más de lo que necesitamos. Buscamos por la placa el domicilio del dueño de la camioneta. Nos dirigimos al lugar final. Pude apreciar desde la ventana del auto que caían finas y rebeldes gotas del cielo. Llegamos. Corrimos hacia la camioneta con nuestras armas en mano. Dentro se encontraba un sujeto. Lo arrestamos. A los minutos llegó la mujer. Ella nos miró desconcertada y no ofreció resistencia. Era increíble que una pareja tan común pudiera hacer algo tan vil. Ninguno de los dos tenia antecedentes penales. Es más, el sujeto era un policía en retiro y su papá había sido militar. La mujer era una maestra ejemplar que adoraba a sus hijos. Había algo extraño. A pesar de ser de clase social medio baja, tenían fascinación por los lujos. Hacían cualquier cosa por dinero fácil.... Quizá pensaron que era el crimen perfecto, que haciendo eso iban a ser los dueños del mundo. Amigos, cultos lectores, déjenme confesarles de que el crimen perfecto no existe. 
      En la corte, la mujer confesó que habían encerrado a Kennet en una caja enorme y lo habían dejado dentro de una casa por dos días. Cuando la pareja llegó a revisar el cuerpo se encontraron con un cadáver Posteriormente lo escondieron en un parque, bajo tierra. La mujer fue sentenciada a treinta años de privación de su libertad por ser cómplice. El esposo al ver que su mujer confesó la verdad también se declaró culpable y contó como secuestraron a Kennet. El sujeto fue sentenciado a cadena perpetua sin derecho a reclamo.
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2013-03-12T15:36:00.002-07:00
You see the following announcement in an English-language magazine: “Dreams of fame? Many people dream of being famous. Which would you prefer: to be famous, or to be successful but not so well-known? The writer of the best article will be invited to appear on a TV programme.” Write your article.


Being famous or successful?

All of us have ever wished to be famous. Who hasn’t fantasized about being a famous actor, musician, sports star, or public figure at some point in their lives? We all know the dangers of fame, but it brings a lot of good things too. Being famous opens the doors of opportunity, makes it easier for you to accomplish things, and helps you build a network of influential people.

On the other hand, some people like me prefer to be successful but not so well-known. There isn’t nothing better than knowing that you are good at something. Besides, there aren’t threats of being successful while you aren’t famous. You can be an excellent doctor but it is not necessary that you are well-known.

However, in some cases being famous has a relationship to being successful. To be honest, I would like to be a successful writer. Obviously, I wouldn’t have success whether people didn’t know me and read my books. Finally, I would prefer to be successful if I had to choose.


PD. Calificación 9/10 (Recientemente corregido).

Fecha Publicación: 2013-03-01T14:42:00.004-08:00

      Steve, cargando muchas bolsas, salía de una lujosa tienda del Jockey junto a su enamorada. Ella era una bella muchacha, tres años menor que él, que se dedicaba al frívolo mundo del modelaje. Amigos, cultos lectores, ya se imaginaran el cuerpo perfecto de aquella muchacha. Con respecto a Steve, que les puedo decir, era un reconocido arquitecto, contaba con una maestría en Dubái y por ende, ganaba demasiado dinero, más de lo que él se imaginó en sus tiempos de estudiante. Por cosas del sino su auto estaba en mantenimiento y tenía que tomar un micro o una sucia combi. “A recordar viejas épocas”, decía sin enojarse. Al bajar de las escaleras se topa con un anciano sucio que estiraba la mano y apenas se podía escuchar sus peticiones. Lo mira con detenimiento y cae en la cuenta que lo conocía.
      En un abrir y cerrar de ojos se encuentra en el pasado. Había sido transportado por su mente trece años atrás. De pronto, observa un muchacho de diecisiete años que caminaba cansado. Vestía un jean gastado y una polera negra que por efectos del tiempo se había puesto ploma. De pronto, este corre y sin dudar mete la mano al vaso de un diligente ciego y se lleva las monedas que contenía. Debido a su naturaleza no se daba cuenta de lo que pasaba. Steve recuerda que él no vivía por allí. Solía hacerle las maquetas a un sujeto, el cual no era su amigo, por dinero. Ambos estudiaban la misma carrera pero en diferentes universidades. Steve estudiaba en la UNI y Clark en la UPC. Este muchachillo vivía en la Molina, por eso que Steve bajaba en el Trébol para irse a su casa en el cono norte. También recordó que muchas veces había pasado días tristes, los cuales ni siquiera podía darse un gustito y comerse una hamburguesa de luca. Claro, la de aquellos tiempos.
      Steve baja las escaleras y para un taxi. Su enamorada se va a un casting. Steve regresa al mismo lugar habla con el anciano, le da la mano, lo levanta y lo invita a comer un combo en el KFC. Nadie podrá imaginarse el gusto con el que el anciano comía y saboreaba aquel banquete. No puedo negarlo, amigos, no había nada más feliz para el gran amigo Steve que poder cambiar su pasado, poder enmendar errores en el presente. Al soltar una carcajada se topa con otra persona conocida. “¿Tú no eres Clark?”, le dijo a un señor barrigón que estaba en el área de pedidos… era increíble como habían cambiado las cosas. 
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2013-02-11T15:51:00.000-08:00
Debes escribir una carta para postular a un trabajo, por temporada de verano, en Escocia. 


Dear Mrs Alan Reid,

I have seen your advertisement at my university and I am writing to apply for a summer job as an office administrator.

I am keen on doing this job because I would like to gain some experience in a great country like Scotland. I have an advanced level of English and have just taken the Cambridge First Certificate exam. This will give me the excellent opportunity to improve my English while also get some experience in my career.

I am a 20-year-old student from Peru. I study management at Ricardo Palma University. I have a reputation among my friends and relatives for being hard-working and responsible. Also, I like teaching and helping young people about anything that they want to know. On the other hand, I have some expenses and I am interested in knowing about the salary for this job.

I look forward to hearing from you.

Yours faithfully,


PD. Calificación 8.5/10 (Recientemente corregido).
Etiquetas: [entrevista]  
Fecha Publicación: 2013-02-01T13:43:00.000-08:00
      Qué horrible se siente derrumbarse de la cima de un castillo y hundirse en lo más profundo de un pantano. Acabo de reponerme de la terrible decepción que me llevé al ver los resultados. Amigos, cultos lectores, incluso los webelos que entran al blog de casualidad, déjenme confesarles que no sé ni cómo empezar este relato con sabor amargo y agrio. 
      Hoy me levanté a las seis de la mañana y no para alistarme para irme al Británico a mis clases de avanzado 2, sino para desayunar para irme a un concurso de trabajo que quizá cambiaría mi vida. En el Británico cuando uno está en la fase avanzada es un crimen faltar aunque sea a una clase ya que puede perder algún examen; la evaluación es permanente y casi siempre hay alguna prueba: Reading, speaking, use of english, writing y lo más jodido: listening. No me importó y falté. Debía correr el riesgo, la oportunidad lo ameritaba. Desayuné un poco tranquilo, me bañé ansioso y me vestí con mi nuevo terno, uno de color negro, que suelo usarlo en cada exposición que se presente en la universidad. Me demoré demasiado en buscar mi carné universitario que por obra de magia desapareció en mi propia habitación. Lo que siguió después carece de importancia… 
      Bajo una terrible y enorme escalera. Luego me acerco a la puerta de operaciones de la empresa Zetda, le digo al vigilante que soy postulante para técnico aeronáutico. El desinteresado sujeto me dice que el vigilante principal -un gordo, alto, trigueño y buena gente- acababa de salir y que posiblemente, porque ese concha su madre dudaba, tenía que dirigirme a la otra puerta, la de color plomo, que según él estaba en pleno paradero. Caminé de frente, desorientado. Un sucio albañil el cual estaba postrado en el suelo me indicó que siga mi camino. Tenía razón, era la otra puerta. 
      Aparezco en aquella puerta con un folder entre mis manos. Señores vestidos con terno me miran y me indican que me quede a un lado. Parecían ocupados viendo algún asunto. “¿Claudio no va a venir a dar el examen, qué? Llámenlo ahora mismo”, dijo uno. ¿Acaso había escuchado bien?, ¿acaso ese concurso estaba arreglado de antemano? Luego se apareció una muchacha sin gracia ni belleza. Se puso atrás mío. Seguido de ella, entra un tipejo vestido con terno plomo que tenía una voz fingida de pituco. A los minutos, entre ellos comienzan a conversar amenamente. Un señor de estatura mediana revisa mis documentos, luego de comprobar que estaban en orden me dice que vaya con los demás. A lo lejos vi una fila de sujetos elegantemente vestidos parados como un miembro viril erecto. Pasaba el tiempo y venía más y más gente. “O sea, vine por las huevas a tiempo”, dije en mi mente. Ir desde San Juan hasta el Callao no significa un tramo nada corto. Me congelaba con el viento frío y cargado de humedad. Cuando mi reloj dio las diez y media nos dieron la orden de subir al bus que nos iba a transportar a otra empresa. 
      Debo hacer un alto en el relato. Creo que es necesario describir en qué consistía el concurso de selección de especialistas aeronáuticos. Dicho concurso consistía en una serie de exámenes uno tras otro, que era de naturaleza eliminatoria. El primer examen era una prueba escrita en inglés, el segundo era de conocimientos, el tercero consistía en una prueba psicotécnica y psicológica, la cuarta era una entrevista en inglés y la última un examen médico. Estaba seguro que lo más difícil sería las pruebas de inglés, conocimientos y la entrevista personal. También, estaba seguro que si llegaba a la última prueba quedaría entre los mejores y por ende clasificaría al curso de nueve meses, donde al término de este tiempo iba a trabajar y ser empleado fijo, lógico, ganaría una cantidad considerable de dinero, en recompensa de aquel trabajo tan complejo. Digo que el examen médico no causaría ninguna amenaza porque estoy apto físicamente, no tengo ninguna enfermedad de ningún tipo y nunca he consumido alguna droga ilegal, ni siquiera un toque ni nada. 
      Entré al aula donde iba a dar el fucking examen de inglés. Algunos de mis rivales estaban sentados en sus respectivas carpetas esperando la hora de la verdad. Me siento y saco mis útiles del bolsillo, seguido de mi carné de postulante y mi DNI. El mismo sujeto que me atendió en la puerta ploma me entrega la cartilla de respuestas. Pude apreciar que eran cincuenta preguntas, cada una con cuatro alternativas. A los minutos me entrega el cuadernillo de preguntas. Observo la primera y veo que en efecto, ese examen tenía un nivel altísimo. Habré acabado el examen en casi media hora. Lo marqué con lápiz para releer las preguntas y si había un error corregirlo en el acto. Acabé de revisar y marcarlo con lapicero faltando escasos cinco minutos. Supuestamente te pedían un nivel intermedio de inglés. Pero, amigos, eso fue una tremenda farsa. Mínimo debías cursar el nivel avanzado para hacerle el pare a tremendo examen. Dicha prueba tenía preguntas desde pasado simple hasta futuro perfecto continuo, condicionales, hypothetical situations, phrase verbs, comparativos y superlativos incluidos el such as y tantas cosas más. Con mi nivel de avanzado 2, con notas respetables y un record de nunca haber jalado en el Británico, puedo decir que me pareció un nivel interesante, quizá haya sido una de las pruebas más difíciles que haya dado en mi vida. No importa. 
      Llegando a mi casa cansado de la universidad, ese mismo día pero en la noche, con el dengue metido entro a la web de la empresa y veo que ya estaban los resultados. Para mi sorpresa nunca encontré mi código en la relación de admitidos. No pude creerlo. El examen estaba difícil, sí, pero no creo que me haya equivocado tanto para no ser admitido. Nunca podré saber si la competencia estuvo realmente reñida y me ganaron o simplemente fue una farsa esa mierda. Ni siquiera se tomaron la molestia de publicar el puntaje de cada uno…


Escrito en Septiembre del 2012.
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2013-01-13T08:39:00.002-08:00
You  have had a xclass discussion on things you can do to protect the environment. Your teacher has asked you to write an essay giving your opinion on the following statement: "The environment we live in will change dramatically in the  next 50 years".


Many scientists state that pollution in the world is increasing day by day. Although the majority of people know about this, we continue to contaminate. Because of this, I could say that the environment we live in will change dramatically in the next 50 years.

I feel sorry to see humanity indifferent before their destruction. What is more, many factories do not care about global warming and its effects. They still contaminate with exhaust fumes. Despite this, nowadays TV and schools try to make people aware about futures problems.

On the other hand, some people do not mind preserving endangered species and continue trafficking with animals. Also, rainforests are destroyed to make land available for farming.

I really believe that if we do not change our point of view and do not act since now, the Earth will not exist. The change is in our hands.


PD. Calificación 7/10 (Corregido)
Etiquetas: [Ella]  
Fecha Publicación: 2013-01-01T14:39:00.000-08:00
      Había abandonado mi horario habitual nocturno por un horario de 4:10 a 5:40. Las cosas cambiaron un poco: la gente no era mayor como en mi anterior horario sino eran chibolos entre quince y dieciocho años. Algunos de ellos venían vestidos con su uniforme escolar. El profesor que me había tocado era un gordo alto, de cabello parado debido a la abundante cantidad de gel que utilizaba, bien parecido. Al transcurrir de los días me di cuenta de su opción sexual, aunque nunca me importó ya que como teacher era respetable. Entre los alumnos había un sujeto que parecía retrasado mental que se esforzaba en participar, posteriormente me confesó que había jalado el mes anterior. Señores y señoras del jurado (permítanme hacerle un homenaje al gran Vladimir Nabokov) ahora me toca describir a Melanie, aquella personilla que será la protagonista de este remedo de cuento. Melanie era una chiquilla de diecisiete años, alta, de tez canela, quizá no tan agraciada de cara pero con una gran sonrisa y un buen par de atributos traseros. La mayoría de las clases me sentaba junto a ella y hacíamos el “work in pairs”, intercambiábamos algunas ideas y al pasar de los días me empezó a atraer. Ahora me preguntó qué cosa me atrajo de ella pero bueno, eso es más que obvio. A pesar de que habíamos construido una ligera amistad, nunca me sentí en confianza de dar otro paso, invitarla a salir y esas cosas mundanas… 


                                                             *** 


      Termino de cenar y cojo mi celular con gran intriga para saber de quién era ese número desconocido. Mis intentos se veían opacados, olvidé que en mi cuarto no hay señal. Subo al tercer piso, a la lavandería, y llamo, me contesta un tipo, le digo que había recibido una llamada suya en la tarde y me dice que le pase con una tal Katty, le respondo con un: “número equivocado”. Bajo desilusionado dirigiéndome a mi habitación. Abro el facebook y veo que tenía una nueva solicitud de amigos, me doy con la colosal sorpresa que era ella: Melanie. Mi corazón se me salía del pecho, mis pupilas permanecían dilatadas, mi respiración se entrecortaba. Luego de reponerme, acepto la solicitud, en seguida, Melanie me escribe. Sin saber qué hacer, cierro la web y finalizo mi resumen de ética. Respiro honda y profundamente y abro la web de nuevo. 
        -¿Quién eres? ¿Tú me mandaste la carta? 
      -Aja –escupiendo palabras- estábamos en el británico de Camacho con un profe gordito, no sé si te acuerdes. 
      -¿Por qué la necesidad de mandarme eso? 
      No sabía que responderle, sentía un desagrado abismal por parte de ella. 
      -Simplemente para no perder contacto, pero si no te agradó, disculpa, fue pues. 
      -Es que es muy raro que me des eso, es la primera vez que escucho que alguien para no perder la comunicación envía una carta. 
    Era cierto, nadie hace eso en estos tiempos, pero no me quedaba de otra. Influenciado de las innumerables novelas que leí, decidí hacerlo. Pensé en realidad que si contestaba, me iba a responder amablemente y siguiéndome el puto juego, pero no pensé que me respondería tan fría, tan indiferente, tan desagradada. Continuando con la conversación casual, escribí risas y un “pucha…” 
      -¿Te puedo preguntar algo? 
      -Dímelo. 
      -¿Por qué necesariamente me tuviste que dar eso y en horas de clase? –al ver que no habían respuestas escritas- ¿Me respondes? 
      -Ah, bueno, se me ocurrió –Esa pregunta estaba realmente demás, lo mejor era seguir conversando acerca de nosotros y tal vez, cuando salgamos, preguntármelo cara a cara para corroborar sentimientos- Y por qué en clases: porque estaba de pasada por ahí. 
      -¿Tú fuiste el que lo llevó o fue una chica? 
      -Fue una chica, una amiga. 
      -Igual es. 
      Sentía que perdía el tiempo y cada vez que leía alguna frase suya, alguna respuesta, alguna mísera palabra escrita por sus dedos pensaba en eliminarla de inmediato de mi facebook, pero no, tanto esfuerzo valía la pena esperar más. Entro a su perfil y veo algunas fotos suyas, era necesario hacerlo, cada vez que veía una foto me preguntaba: “¿Pero en que chucha estuve pensando (Realmente no era de mis gustos, no tenía la cara de princesa, ni siquiera merecía andar conmigo), “¿a esta chica presentaría a mis amigos, a mis primos, a mis viejos y hermano? (algún día), ni cagando…” No es por creerme la gran cagada, ni darme de vanidoso pero no estaba a la altura para siquiera salir conmigo, era demasiado para ella. Estuve ciego por más de un mes, completamente ciego, eso me pasó por fijarme en su colosal trasero (bueno, al menos eso sí fue digno de admirar) y olvidar su rostro, su forma de ser, tantas cosas. Sentía ganas increíbles de beber mucho alcohol, fumar y olvidarme de esa mierda. No cabe duda que tendría que esperar hasta el sábado y desquitarme con mis malos amigos, aquellos que están siempre ahí, en las buenas y en las malas, compartiendo mis vicios y conversaciones filosóficas, aquellos que a pesar de saber todo de mí, aun seguían siendo mis amigos.


PD. Y la carta que Ignacio le escribió a su musa fue la siguiente:

Quizá te parezca sumamente extraño, raro (puedo atreverme a escribir un adjetivo como tan misterioso) que una chica a la cual no conoces te entregue esta carta, pero bueno, antes que rompas la carta sin haber leído lo demás (si es que aun no lo has hecho y esté, de repente, escribiendo en vano) me presentaré: soy Ignacio, sí, estuvimos en el mismo aula en el Británico –intermedio 4–. En el poco tiempo que intercambiamos palabras y sonreías resplandecientemente, me pareciste alguien muy interesante. Quise pedirte tu msnel día del final exam; lo recuerdo como si fuera ayer. Estábamos, todos, ansiosos y nerviosos por el examen, pensé en esperarte a que salieras (porque yo entregué primero el examen) y dialogar un breve momento, pero la mala fortuna de revisar mi libro y comprobar mis errores me hicieron que me vaya a casa. No importa. Felizmente pasé con una nota ridícula y por razones de tiempo por la universidad me cambié a sabatinos en San Borja, así que volverte a ver en el Británico se me haría muy difícil, es por eso que aprovechando mi afición literaria te escribo, no quiero aburrirte más… espero que respondas (no sabes cuan feliz me haría) esta humilde carta cargada de confesiones [A continuación escribió su correo electrónico y su número celular, por último se despedió con un seco adiós].
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2012-12-17T17:17:00.003-08:00
Tu amiga de Australia te ha enviado un e-mail con las siguientes puntos: Si estás interesado en venir a mi pais, ¿que día puedes venir, que cursos te gustaría estudiar, que deporte te gustaría practicar, y por último, que lugar prefieres visitar: El desierto de Australia o The Great Barrier Reef?


Dear Kim,

It’s been amazing to know you’re thinking of me. I find interesting the idea of studying in Australia, so why not? You have to tell me when the courses will start and finish.

I would like to study Literature. Since I entered university I’ve written poems and small stories. It’d be amazing to know another culture and beneficial because I could learn from other approaches to studying. Also, I would like to practice tennis. There isn’t a more elegant sport than that.

Could you please tell me how much it costs to do those courses? You must know that I don’t count on a big budget. Regarding the trip, I prefer to go to the Great Barrier Reef because it has a vast biodiversity, warm clear waters and accessibility from the tourist boats. The reef is an excellent destination no doubt.

I'm looking forward to hearing from you soon.

A hug

Chris


PD. Calificación 7.5/10 (Corregido)
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2012-12-02T17:59:00.003-08:00
You have read this announcement in your college magazine: "Do you have a favourite restaurant in town? If so, why not write a review for our Free time section, telling other readers what the establishment is like and giving us a recommendation?" 


Marbella

We usually go to Marbella every opportunity when my family has to go out and has a nice lunch. It's one of my favourite seafood restaurants.

The surroundings are modern. It has a spectacular design; it can make you think you are at sea. Despite there are a lot of customers, the waiters are very friendly and available to help you in anything that you need.

Marbella has a lot of variety of seafood dishes but the most delicious is Ceviche. I can say that I've never eaten a better ceviche than that. It combines in a magnificent way the ingredients making the flavor is incomparable. About the price I can say it is worth it because you can eat a tasty ceviche paying only sixteen soles.

I would highly recommend this restaurant.  You won't regret. It's located near the first Metro in SJL, in front of the clubs of Las Flores.


PD. Calificación 9/10 (Corregido)
Etiquetas: [raves]  [crónica]  [Creamfields]  
Fecha Publicación: 2012-11-20T10:19:00.002-08:00
Abro la puerta de mi casa y veo al loco, salgo, lo saludo y nos dirigimos al paradero. A medio camino saco la cámara de mi pantalón (en una parte recontra caleta) y lo guardo en el bolsillo de mi polera negra. Mientras caminábamos loco me decía un y mil pretextos. Me paré y le dije que si no quería ir no importaba, pero qué chucha iba a hacer con su entrada. Luego de parlotear un rato y al llegar a la casa de Blind, llegamos a la conclusión de que vendiera su entrada. Al ver que no iba a ir con él, le dije a Blind que guarde la cámara en su casa porque no había motivo para llevarla ya que íbamos a ser dos puntas nada más y, además, la web de Loop había recomendado evitar llevar objetos que condicionen el ingreso. Me la bajó. Con Blind nos fuimos hacía la Richi, hacía mi querida alma matter, a esperar el bus del evento. Pensé que no dejarían subir a gente en estado etílico al bus, por eso que no hice previas, pero me llevé la sorpresa que frente al bus la gente se embriagaba sin problemas y control. “Putamadre”, pensé. Subimos. El bus era bien apagado, como decían las malas lenguas, sin música, peor que cementerio. Detrás de nosotros se sentaron un par de gringos, no sé de dónde chucha eran, que hablaban huevadas en inglés. Uno de ellos era bien amanerado y repetía: “Oh, my fucking god”. Más allá, estaban unos wachiturros que pensaban que algún dj iba a tocar un mix del baile del caballo. Sin duda, eran la pose en persona.

El puto bus nos dejó a medio kilómetro del local. Caminamos a oscuras. En el camino un pastrulin me preguntó si tenía grifa. ¿Cara de dealer, qué mierda tenía? Le dije que no y seguí. Llegamos al lugar, antes de entrar, esperamos para vender a alguien la entrada del loco. Le dije a Blind que me ayudara a vender a lo que me dijo que no. Le dije: “si vamos a estar parados como pichulas, mejor entramos de una vez”. No respondió. De pronto, se acercaron a la boletería un grupo de tres chicas bien ricas con un brother. A los segundos se acerca un piraña ofreciéndoles entradas. Ellas no le pararon balón y le obligaron a retirarse. Sin pensarlo me acerqué a ellas, estaba cansado de esperar, y les dije: “Hola, tengo una entrada general, ¿quieren?”. Una de ellas me dijo que sí y me preguntó a cuánto lo estaba vendiendo. Le dije a 120, a pesar de que al loco le costó 139. En la vida iba a venderla al mismo precio o más. No había sentido, frente de nosotros había una boletería donde ellas podían comprar sin correr el riesgo a ser estafadas. La chica vio la entrada y quedamos en que iba a ir hacia la cola con la entrada. Si entraba me pagaba. Chasquié la boca y como no tenía otra opción ya que la gente que venía, todas, tenían su entrada y ya estaba harto de esperar, acepté. Hice cola con el brother que estaba con ellas. El tenía la plata. Lo que me pareció raro que esas chicas eran de la “alta sociedad”, bellas como las estrellas de una noche memorable, mientras que el pata era de rasgos étnicos que al hablar lo acentaba más. Eran totalmente diferentes. “¿Cómo chucha ese huevón sale con esas conchasumadres”, pensé. Había un millón de opciones: o eran amigos de universidad porque no era enamorado de ninguna de ellas o tenía harta plata o por último, era cabro.
–¿Por qué compraste dos entradas? –me dijo extrañado.
–Nada, esa entrada es de un brother que a última hora se desanimó y me dijo que la vendiera –le respondí– medio huevón es ese conchasumadre.
–¿Es tu primer Creamfields? –añadió.
–He ido a eventos de Loop como Superclub y Loop Arena pero es la primera vez que voy al Creamfields.
–Aya –respondió.

Entramos. Me pagó. Una vez con la plata en mi bolsillo nos fuimos hacía el Main Stage donde estaba tocando el che Hernan Cattaneo. En el trayecto compramos un par de latas de Miller y posteriormente una cajetilla de Lucky Strike convertible a un cojudo de seguridad. El pendejo me quería vender a veinte soles la cochina cajetilla. Al final quedamos en diez soles, ya que todas las cosas en los raves se triplican y cuadriplican el precio: las latas de Miller estaban doce soles, la botella de agua personal estaban ocho soles. Debo confesar que no soy un fan del tech house pero un rave sin techno, minimal, deep y tech-house no es rave. Tocó muy sobrio, no deslumbró ni aburrió. Su set fue medio progressive house y medio tech-house

A eso de las 2;15 am, como decía el set time, subieron dos rubias, altas y con una gran sonrisa, al escenario. Eran las gemelas Nervo. Con su dirty house y estilo medio pop sorprendieron a los asistentes. La primera hora estuvieron estupendas. Comenzaron su performance con “The way we see the world”, luego tocaron “we are all no one”, “you’re gonna love again”, "Reason", "Something to believe in", "Irresistible", "Here we go" (Hard Rock Sofa & Swanky Tunes), "Reload" (Sebastian Ingrosso & Tommy Trash) y remixes de Nicky Romero como “Toulouse”, entre otras. La segunda hora estuvo medio aburrida, con el mismo estilo. A mi humilde opinión, darles dos horas en el Main Stage de un Creamfields es demasiado, una hora hubiera sido genial. La gente estaba esperando con ansias el performance de Armin, el dios del Trance, el 5 veces número uno según el TOP MAG. Mientras tanto, nos dirigimos al medio del Main frente a la caseta de Barena, a sentarnos en el puto grass. Cerraron su presentación con unas palabras “It’s been amazing to play in Perrru… love u guys”. Déjenme confesarles que me encantó su inglés australiano, demasiado elegante.

El reloj marcaba las 4:15 am, era el turno de Armin. La gente se emocionaba más cada segundo que pasaba. El Main Stage se llenó en un santiamén. Todos querían escucharlo y estar en el paraíso. Su set comenzó con “We are here to make some noise”, sí, el video donde sale haciendo algunos malabares con el balón. Su set fue grandioso. Tocó, de las que me puedo acordar: Emma Hewitt feat Dash Berlin - Waiting, Faruk Sabanci - Elveda, Zedd feat. Matthew Koma - Spectrum (AvB Remix), Beat Service - Fortuna, AvB feat. Jennifer Rene - Fine Without You, Laura Jansen - Use somebody (AvB rework), AvB VS Sophie Ellis - Not giving up on love, AvB feat Ana Criado - I'll listen, Omnia & IRA - The fusion, Gareth Emery feat. Christina Novelli - Concrete Angel, Zedd - Spectrum (AvB Remix), AvB feat. Sharon den Adel - In and out of love. “Spectrum” fue lo mejor de la noche. En los visuales uno podía ver la letra y cantarla a todo pulmón, los lasers increíbles y los juegos artificiales hacían que la noche sea holandesa, sea trance, sea de Armin. Hubiera sido inolvidable si se tocaba una de Above and Beyond como “Sun and Moon” o “Thing called love”, pero bueno, no todo se tiene en esta vida, ¿no? Al terminar su presentación, bajó y como pocas celebridades, humilde, se acercó a los fans que estaban cerca a las barandas y firmó algunos discos, polos y algunos senos. Armin, vuelve pronto, el Perú necesita a gritos un “State of Trance”.



PD1. A muchas personas dentro del local le robaron sus pertenencias como celulares, cámaras, bolsos, entre otras cosas. LOOP, deja de vender tan caro las cosas en tus eventos y preocúpate en invertir en una buena seguridad. 
PD2. El bus del evento (Creambus) debe dejar y recoger a las personas en la puerta del local, no a medio kilómetro. Gracias a eso dieron cabida a accidentes y robos. 
PD3. Inviertan en un line-up más equilibrado, más variado. Mucha gente tuvo que vender sus entradas al ver que el line-up no satsifacía sus expectativas. 
Etiquetas: [blog]  
Fecha Publicación: 2012-11-10T08:39:00.002-08:00
      Hola a todos, mis queridos y cultos lectores. Han pasado ya tres años desde aquella vez que obligado por el destino decidí crear un blog. Debo confesar que fue una de las mejores decisiones que hice en mi vida.
      La verdad es que no se qué escribir por esta fecha célebre. En el primer aniversario escribí sobre el origen del blog, como nació y la vez en que pensé en dejar de escribir; en el segundo aniversario no escribí nada, sino colgué un video medio cojudo, so pretexto de tratar de conquistar la mente del consumidor (carajo, me olvidé, pensaba que estaba en mis clases de Marketing), con el verdadero objetivo de presentarme ante ustedes y que puedan saber quién chucha es aquella personilla que mediante sus garabatos virtuales cuenta su no tan afortunada vida.
      Pero bueno, ya que he escrito sobre el pasado y presente, creo que toca escribir sobre el futuro. Dentro de muy poco tiempo eliminaré el blog y escribiré un libro, no sé sobre qué, tengo algunos proyectos en mente sobre una novela pero no sé si se concrete, otra opción (y la más segura) es que seleccione los mejores post del blog y lo reúna en un libro de cuentos tipo “La palabra del mudo”. Escribir un libro y publicarlo es una de las tantas cosas que tengo que hacer antes de morir, indudablemente. Otra cosa que tengo que hacer es ir a un rave importante tipo Creamfields UK, Ultra Music Fest Miami o Tomorrowland. Por mientras me tengo que conformar con los tonos de Loop  y el Creamfields Perú qué, siendo sincero, tienen mucho que envidiar a los europeos.
Ya me cansé de escribir sobre el futuro. Deben darse cuenta que más me gusta escribir sobre el pasado ya que me llega al pincho lo incierto. Amigos, queridos y cultos lectores, gracias por ser parte de esta aventura literaria. Sin ustedes mi blog no es ni mierda, sin ustedes las palabras que escribo serían parte del vacío existencial. 

PD. Les dejo este video para que reflexionen, aunque la vida sea una perra de mierda siempre habrá pequeños momentos tan maravillosos donde puedes escapar de la realidad

Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2012-11-01T08:13:00.002-07:00
Escribir una historia acerca de un viaje, puede ser real o ficticio. Debe empezar con "It was a trip I’ll never forget" y el final debe ser memorable. Será una historia que se publicará en un college magazine.


Kendra, where were you?

It was a trip I’ll never forget. This happened when I was in the first cycle at university. My management professor told us that we had to go to Trujillo to visit some companies like Cartavio. My xclassmates and I were delighted.

Besides visiting companies, we went to Ruinas de Chanchan and Plaza de Armas. There were friendly people. Despite this, there was a man that asked us if we were from Lima. We were very confused. He said: “Me too, I’m from El Rimac”. I realised that he was a pickpocket and told my friends that we should come back to the hotel.

Kendra, a gorgeous friend, went to visit some relatives because they lived in that city.  Nobody knew that she wasn’t in the hotel. My professor told us that we had to come back. We couldn’t do it. All my xclassmates were worried about it. After an hour of waiting, she appeared with a stupid smile on her face.


PD. Calificación 8/10 (Recientemente corregido)
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2012-10-15T12:38:00.002-07:00
Escribir un artículo acerca de tu pasatiempo favorito


Writing – one of the most interesting free-time activities

When I was in the first cycle at university, my professor told me that I had to do a poem for the following xclass and as it was a mark, I did it. Also, I had to read in public, in the xclass. Surprisingly my xclassmates liked it and since that moment I decided to write.

This year I’m taking part in a blog’s competition, I really do hope to win. I’ve been already writing for 3 years.

I’d suggest it as a hobby because for me it’s one of the most creative free-time activities I can imagine. To be honest I'm so delighted to know that many people think that my stories are interesting and amazing. Despite this, some people tell me that I’m wasting my time writing but I don’t care, I'll keep writing.


PD. Calificación 8/10 (Recientemente corregido)
Etiquetas: [crónica]  
Fecha Publicación: 2012-10-01T10:56:00.001-07:00
Mis queridos y cultos lectores, utilizo este medio para escaparme de la realidad, de los problemas mundanos, los exámenes de la universidad, la gente hipócrita y, cómo dice Leuzemia, “A la mierda lo demás”.

Me encontraba sentado en la parte posterior de un bus junto a Maloko y Mishel, intercambiábamos anécdotas, mientras nos pasábamos vasos de alcohol. ¿Qué, chupando en un bus?, sí, y nos llegaba al pincho, en verdad. El pisco estaba potente. Era hora de cerrar la botella y volverla abrir pero cuando estemos en tierra. Nos dirigimos a Plaza Francia y sin importar las reglas, la constitución y toda esa mierda enferma volvimos a chupar, esta vez, con la consigna de acabar el destructivo trago mezclado con gaseosa blanca, contenido en una botella verde y asquerosa. “Recordar es volver a vivir”… no se pueden imaginar cuanto me encantó. Creo que ya era hora de hacer lo que hacía en mis épocas de chikipunk. Sin querer, me había convertido en algo que aborrecía: me estaba convirtiendo en una persona común, una simple oveja del rebaño, consumista, pendiente de la moda y adicto a basuras que contaminan el cerebro (no me refiero a las drogas).

Ancianos, wachiturros, señores desempleados, niños, todo tipo de ser humano pasaba por nuestro lado y nos miraban extrañados. ¿Chupar frente a una iglesia? Ahora que me doy cuenta, fue sin querer, sólo fuimos en busca de un lugar propicio para alcoholizarnos. El celular de Mishel le daba color al conjunto de momentos pasados allí. De fondo se escuchaba canciones del ayer como Rezaka, Tragokorto y esas bandas a las cuales íbamos a apoyar incondicionalmente casi cada sábado mágico. Debido a las necesidades fisiológicas nos enrumbamos hacia el Real Plaza. En el camino encontramos a Alejandra, la hermana de Maloko, y su enamorado. Los saludamos importándonos un carajo si estábamos ebrios. Seguimos tomando. La gente nos miraba asombradas. Una vez que logramos hacer que no quede ninguna gota en aquella botella, corrimos hacía el Parque de la Exposición. “Ya está tocando 6 voltios”, dije. En el trayecto me tropecé y me levanté. No hay nada más rico que correr ebrio una noche semi-gélida frente a postes humanos.

La organización del concierto estuvo aceptable. El ingreso era un poco jodido porque tenías que hacer una gran cola, bueno, eso evitaba el desorden. En la puerta te quitaban botellas desde gaseosas hasta frascos de perfume, también comidas. Entramos. El pasto permanecía verde, perfecto como un paraíso. Recuerdo que en ese lugar dancé dos veces en los concursos del colegio, fui al Rock en el Parque IX, tenía su fucking historia esa huevada. Volvimos a correr hacía el escenario. Un mar de gente nos impedía acercarnos más al pogo. Escuchamos pocas canciones de 6 voltios. Luego tocó Masacre. Debo confesarles que no soy hincha de esa banda y a pesar de mis 6 años de asistir a conciertos subterráneos era la primera vez, según me acuerdo, que los escuchaba. Nos metimos al pogo y a punta de puñetes, feroces patadas, cabezazos y saltos increíbles tornó sentido esa noche. Cuando tocó Rafo Raez y los Paranaoias, salimos en busca de comida. Anticuchos y emolientes apaliaron nuestra hambre. Entramos con más gente, se habían apuntado Alejandra y su enamorado, cabe resaltar que a ellos no les gusta el rock ya que son amantes de la timba y ritmos latinos.

Un gran Daniel F daba vida a canciones indescriptibles como “El asesino de la ilusión”, “la senda del pastel”, “al colegio no voy más”, “Demolición”, entre otras. Me acuerdo que a pesar de que estábamos considerablemente distanciados del pogo entre Mishel, Maloko y yo hicimos un mini pogo. En pleno concierto una pareja de homosexuales empezaron a besarse. Conchasumadre, la gente los miraba sorprendidos, asqueados y confusos. Posteriormente, la pantalla del escenario se desconectó de la realidad y empezó a rotar un video misterioso. Dicho medio audio visual era una parodia a un conocido programa: “Yo ya fui”, explicarlo está de más. Fue muy cómico. De repente, subió La Mente con su ritmo medio hippie, regue y ska. Algunos pastrulos empezaron a saltar y a mover la melena… Las horas pasaban, ya era hora de irnos. Ya habíamos gozado lo suficiente.

PD. Concierto organizado por la Municipalidad de Lima el 22 de Septiembre del 2012.
Etiquetas: [writing]  
Fecha Publicación: 2012-09-15T10:42:00.004-07:00
Escribir una carta a tu amig@ británico indicándole qué temporada es la ideal para venir a tu país a fundar un restaurant de comidas típicas. Invítalo a comer a tu casa y dále tips del mejor restaurant que hayas ido. Por último, rechaza su invitación ya que por motivos ajenos al caso no podrás ir a la inaguración de su restaurant.


Dear Effy,

It's been amazing to know you're coming to Peru. In my opinion, the best time to come is in the summer because people are in vacation so the restaurant business is a success.

If you want to know about peruvian food, I suggest eating in my house some traditional dishes. My mum cooks very well, her food is so delicious. Regarding on restaurants, I recommend going to Granja Azul. It is a restaurant where serving traditional food. Pollo a la Brasa is the specialty. Can you imagine that I've never eaten a Better pollo a la brasa than that?

Thanks for your invitation. It's really nice of you to think of me. I'd love to come, but I don't think I'll be able to go. I've got some really important exams starting that month.

A hug

Chris…


PD. Ya que me quedan pocas historias que contar he decido subir mis writings en el Británico antes que recicle las hojas donde están escritas.
PD2. Calificación 9/10 (Obviamente he corregido uno que otro error)

Fecha Publicación: 2012-09-01T12:14:00.001-07:00
      Era uno de los días más gélidos del año. Esperaba que pase alguna combi medio vacía con gran impaciencia. Luego de un rato paro una. Era destartalada y sucia. La cobradora abre la puerta mientras decía: “Metro, Puente nuevo, Plaza Italia…”. Subo y observo todos los asientos, dos estaban vacios. Una misteriosa chica me observaba con gran detenimiento, la miro y sin reconocerla le digo que me de permiso para sentarme en el otro asiento. “Hola Chris”, me dijo al mover sus piernas para que pueda dirigirme al asiento. Le respondí el saludo sin mostrar asombro alguno mencionando su nombre fríamente y dándole un beso en la mejilla. Conversamos un poco, me dijo que estaba en el tercer ciclo en la Científica, también me pregunto si la tenía en facebook, a lo que le respondí que no; intercambiamos algunas palabras hasta bajar. Ambos, dadas las coincidencias de la vida, bajamos en el mismo paradero.
      Queridos lectores, déjenme confesarle que aquella chica, Jaqui, estuvo perdidamente enamorada de mí en las épocas de secundaria. Ella estaba en cuarto y yo en quinto de secundaria. Junto a su amiga Lorena me seguía a todos lados, pero yo no le paraba balón. Si me dijeran que ella mantiene aquel sentimiento hasta ahora, creo que estaría con ella, ya que no es para nada fea, al contrario, además, que estudie en la Científica le da un plus, la hace más interesante. Pero, bueno, ustedes se preguntaran por qué no estuve con ella, la respuesta es muy simple: en ese tiempo yo estaba perdidamente enamorado de otra persona, solo tenía ojos, mente y alma para la linda M. Ella era menor que yo, cursaba el tercero de secundaria, pero eso nunca me importó. Nunca podré olvidar los momentos tan perfectos con los que pasé con M, fue mi confidente, siempre estaba ahí con su inmensa sonrisa… Señores y señoras del jurado, discúlpenme por desviarme del tema, pero la añoranza fue más, seguiré con este intento de cuento de una vez, antes de que brote alguna fina gota por mi rostro.
      Miro a mí alrededor, el tráfico era un caos, la gente como hormiga cruzaba torpemente la pista. Entro a Metro. Saco mi celular de la mochila. Veo una llamada perdida de Zeila. Me extrañé porque ella había llegado primero que yo. El cielo seguía gris. La llamo. Me dijo que estaba adentro del cine, en el primer piso. Una vez que la encontré nos fuimos al paradero. En el bus conversábamos acerca de nosotros, acerca de cosas importantes y también de cosas triviales… infinidad de cosas. No salíamos desde diciembre del año pasado. Como siempre nos pasamos de paradero. Caminamos rápidamente y con sumo cuidado. La zona era peligrosa pero aun no era de noche. Llegamos a Jr. Trujillo y respiramos con tranquilidad mientras Zeila me contaba que a un sujeto de su universidad le hacían bullying. Entre risas y carcajadas llegamos a Saga.
      Mi presupuesto era de doscientos soles, era lo único que había llevado, no quería gastar tanto en ropa. A raudos pasos nos dirigimos a la sección hombres y vimos poleras de doscientos cincuenta hasta trescientos soles. “¡Puta madre!”, pensé. Luego de buscar por todos los rincones encontré una polera negra de ciento treinta soles. “Esa puede ser”, le dije a Zeila. Ella me respondió que me la probara. En el vestidor, mirándome al espejo, vi que me quedaba perfecto. Salí y dije: “ésta es”. Al momento de pagar descubrí que la polera estaba ciento veinte soles, sonreí. Salimos y caminamos y caminamos por el Centro hasta que Zeila me hizo detener para entrar a Oeschle. En dicho lugar había buena ropa, casi de la calidad de Saga pero mucho más barato. “¿Cuánto tienes?”, me dijo Zeila. Le respondí que me sobraba ochenta soles. “Entonces cómprate algo más”, insistió. Pensé rápidamente, no había ido hasta allá solo por una polera así que acepté comprar algo más. Busqué y busqué y decidí comprarme una chompa a rayas. Al caminar, Zeila se percata del precio y me dice que está ochenta soles y no sesenta como pensamos. Me sentí en una encrucijada. “¿No te alcanza?”, me dijo Zeila. Le respondí que sí, que me alcanzaba a la justa y que me quedaría sin pasaje. Ella me dijo que me prestaría para el pasaje y que compre la maldita chompa. Hago la cola para pagar, una vez que es mi turno le entrego la chompa a la chica y ella me pide mi número de DNI, extrañado se lo di. “Son cuarenta soles”, me dijo. Nos miramos las caras Zeila y yo. Zeila le preguntó si en verdad ése era su precio, a lo que la chica respondió que sí. “Me engañaste”, le dije a Zeila con una sonrisa. Y nos fuimos. Creo que antes de ir a Saga, hubiera ido a las otras tiendas y así hubiera gastado mucho menos, pero que chucha, lo hecho, hecho está. Además creo que aquella polera vale el precio.

Escrito en Lima, julio del 2012
Etiquetas: [cuento]  
Fecha Publicación: 2012-08-01T11:08:00.002-07:00
      Estudiaba en un colegio particular, aunque parecía militar debido al gran énfasis que le daban a los desfiles escolares. Todos los días, a las tres de la tarde, empezaban los ensayos. “Buenas tardes”, indicaba el instructor. Uniformemente, devolvíamos el saludo de una manera seca y tajante. Después, cada alumno se ubicaba donde correspondía. Rápidamente cogía la pancarta y me ubicaba delante de la escolta. Pertenecer a la escolta era lo mejor que podía anhelar un alumno: ser popular, tener a todas las chicas que se pueda y sobre todo, faltar a clases cuando habían desfiles. Si los ensayos salían mal, el instructor se desquitaba con el batallón.
      –¡Escritor! –con una voz enérgica me llamó el instructor.
     Era un amante a la literatura. Recitaba poemas de autores clásicos, románticos y los llamados poetas malditos. Leía novelas. En mis más locos y remotos sueños me veía como un escritor mundialmente conocido, un best seller. Tenía un blog muy leído. Escribía historias de sexo, drogas, alcohol y unas cuantas románticas. Era un éxito. Todos en el colegio leían lo que escribía.
      –¡Sí, instructor! –respondí.
      –Quiero que te encargues de estos inútiles –aseveró, retirándose del lugar.
      Casi siempre me dejaban al mando del batallón. Ver sufrir a los demás era lo más divertido. Les mandaba hacer ejercicios físicos extremadamente pesados. Los pobres chiquillos, sudando sangre, obedecían mis indicaciones. Un día sucedió lo inesperado.
      –No sé a quién le habrás ganado –dijo un muchacho osado, tenía un erizo en la cabeza y un corte en la cara–, pero tú no me vas a dar órdenes.
      –¡Ah!, machito te crees –empujándolo con mucha fuerza–. Si no me obedeces es como si no obedecieras al instructor ¡Lárgate! ¿Qué diablos haces aquí, entonces?
      Con los ojos enrojecidos, apretando los dientes, me lanzó un puñete. Le devolví el golpe. La pelea fue interrumpida por mis compañeros. El instructor nos observó y se acercó enfurecido. “Ya no quiero que vengas”, le dijo a aquel muchacho. Los miraba, quitándome con la mano un poco de sangre que brotaba de mis labios.
      –¡Y tú! –parecía que iba a estallar –sigue así escritor. Eso es lo que busco, gente con huevos.
      Un gran estrado, bancas rodeando toda la pista y la calle polícroma caracterizaban el día festivo que era, el aniversario del colegio. Estábamos parados frente al estrado, luciendo nuestro uniforme de gala, orgullosos. Una chica subió al estrado a recibir el premio de campeona en matemáticas. Era Cami. Una muchacha responsable, la número uno en conocimientos; pero a la vez, la más fastidiada, las chicas populares se burlaban de sus lentes enormes, sus dientes con fierro pegado y su falta de confianza.
      El tiempo pasó en un abrir y cerrar de ojos. A un mes de la fiesta de promoción, el profesor tutor hizo una reunión con los alumnos para acordar los pormenores de dicho evento. Todos tenían pareja, a excepción de Cami. Yo iba a ir acompañado de Brissa, una chica diferente a mí: no tenía nada en el cerebro.
      –Cami –dijo Brissa–, ¿con quién vas a ir?
      –No sé –bajando la cabeza–. No tengo con quien ir.
      –Anda con tu papi –se oyó, seguido de carcajadas– que triste que nadie quiera acompañarte.
      Todos se rieron y siguieron burlándose. Cami se sacó los lentes, una fina lágrima brotó por su rostro. Avergonzada, salió del salón. La broma había llegado demasiado lejos.
      –¡Todos ustedes son unos idiotas! –grité con gran furia– Incluido usted, profesor, no hace ni mierda, ve que joden a Cami y usted no hace nada.
      El profesor, perplejo, observaba la escena desde el ángulo más oscuro.
       –Y tú Brissa –mirándola con odio– búscate a otro imbécil que te acompañe.
      Corrí detrás de Cami. Bajé las escaleras. La encontré en medio del patio.
      –¡Cami! –acercándome a ella– Espera un momento.
      Ella se detuvo y miró hacia atrás.
      –No llores –le dije, secándole las lágrimas con mis dedos– esos imbéciles no merecen ninguna lágrima tuya.
      La abracé tan suave, mis manos recorrieron su cintura. Ella correspondió el abrazo. Acerqué mis labios por su oído y susurré: “¿Quieres ser mi pareja de promoción?”. Ella dejó de abrazarme y se separó a una distancia considerable. “¿Lo dices en serio?”, me preguntó. Nunca podré olvidar esos ojos brillosos, tan hermosos, con los que me miró. Asentí con la cabeza y volvimos a abrazarnos, pero esta vez, parecía que flotaba en el espacio.
      La fiesta se realizó en un local de Lince. Los alumnos llegaban acompañados de sus padres y respectivas parejas. Brissa llegó acompañada de su madre –su padre nunca la reconoció– y también de aquel muchacho que tres meses antes me había golpeado en un ensayo. Los miré con desprecio y sonreí al ver a Cami, más hermosa y bella que nunca. Cambió sus lentes de vidrio por unos de contacto, por primera vez, se había preocupado por su aspecto físico. Vino vestida de un elegante vestido y unos zapatos importados.
      Un sonido estridente retumbó en el ambiente: era la orquesta de salsa del momento. La música a todo volumen ocasionaba delirio en los jóvenes. Cada baile con Cami era como estar en las nubes. ¡Como sonreía!, luciendo esas perlas que tenía como dientes. Mientras los demás se embriagaban con whisky, excitado por el momento, salí del lugar con Cami y nos sentamos mirando las estrellas, sintiendo el aire gélido de las noches de diciembre. Saqué un cigarrillo y me lo puse en la boca, aspiraba profundamente, luego exhalaba, calmado, liberando mucho humo.
       Le pregunté que iba a estudiar. Me contestó con seguridad infranqueable: “Administración”. Realmente no la veía como administradora; no basta con ser inteligente si no también ser líder y eso le faltaba. Le pregunté porque no pensó en ingeniería. “Me gusta las matemáticas pero odio física y química, así que nada de ingeniería”, respondió con ternura. Reímos. Me miró penetrando en mi interior y me preguntó que iba a estudiar. En verdad no lo sabía. Soñaba con tener una banda de rock, tocar y vivir sin preocupación. “Deberías ser escritor, escribes magnífico, por algo te lo dicen”, enfatizó. Le respondí que eso no daba plata y estudiaría derecho, a pesar de que esa carrera esté saturada, también le dije, mirando al cielo, que sería el abogado más corrupto del país. Volvimos a reír. Un silencio sepulcral se apoderó del lugar, hasta que escuchamos algo caer, con gran violencia, al suelo. Nos fijamos rápidamente y vimos al muchacho cabeza de erizo desprender un líquido espeso, nauseabundo, de la boca. Era lo más asqueroso que había visto, sentía vergüenza ajena por aquel infeliz.
      –Por fin terminamos el colegio –prosiguió Cami luego de unos minutos.
      –La vida recién comienza –mientras apagaba el cigarrillo con el zapato derecho–. Prométeme que pase lo que pase nunca dejaremos de ser amigos.
      Era inevitable que cada uno tome su propio camino, me resignaba a aceptarlo. Sabía que estaba enamorado de ella, pero no podía intentarlo por miedo de perderla algún día. Los finales tristes siempre llegan y son muy fuertes. Ella me miró dulcemente con esos ojos almendrados y me tomó de la mano. “Cuando sea, donde sea, con quien sea, si me necesitas ahí estaré”, dijo repitiendo una frase de Hollywood. “No sabes cuan feliz me siento al tener a alguien tan valioso como tú a mi lado, sin ti no hubiera resistido todo lo que pasé”, añadió. Lágrimas brotaron por mi rostro, en ese momento no había lugar para palabras, no había nada que decir.

PD1. Les dejo aquella historia, que, algún día empecé y, por fin, le encontré un final a la altura de las circunstancias.
PD2. Gente, amigos, cultos lectores, estoy participando en los 20 mejores blogs peruanos y necesito de su apoyo. Entren al enlace : http://20blogs.pe/votar/?id=400   , escriban su correo donde dice que ingresen su correo y luego vayan, rápidamente, a su correo, en la parte de CORREO NO DESEADO les llegara un mensaje, una vez que entren verán:

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Etiquetas: [Diablo]  
Fecha Publicación: 2012-07-08T20:15:00.002-07:00
La iglesia estaba en su esplendor, era el día, cientos de devotos del Señor de los Milagros a mi alrededor. El ambiente se mantenía cargado de olores divinos. Los santos, parecían mirarme, petrificados. Escuchaba el sermón del padre, prestaba la atención debida, no, mentiría, todo era perfecto hasta que mi mirada se fijó en la hermosa cabellera lacia y de color castaña de una misteriosa chica que estaba delante de mí. Disimulado, mi mirada cayó y recorrió el majestuoso cuerpo de aquella mujer. Vestía como para una fiesta, su ropa era ceñida al cuerpo, se podía apreciar su colosal trasero. Estoy seguro que no era el único que se distrajo por aquella sirena. A los minutos, volteó, cruzamos miradas. Sus ojos eran de un celeste profundo como el mar de Cuba. Me di cuenta que no había venido sola al verla conversar, luego, con un muchacho vestido elegantemente con un saco y pantalón negro. Señoras, señores, niños empujaban para poder entrar unos centímetros más. Poco tiempo faltaba ya para que se acabe la misa, cuando la misteriosa pareja se aleja. Lectores míos, lo que siguió en la misa carece de importancia.
      Había llegado tarde a mis clases de Microeconomía II, no tenía otra opción que ir a la biblioteca y leer “Lolita”. Al decir: “no tenía otra opción”, es porque mis amigos estaban en clases y no tenía con quien vagar. Leer una obra tan increíble como esa no es ningún martirio, al contrario, es una delicia. Siento que alguien se sienta al costado mío, no le doy importancia, sigo leyendo. “Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía”, se escuchó decir. El viento resoplaba en mis oídos con cada palabra de aquella voz femenina. Fijo mi mirada lentamente, el corazón se me salía del pecho, no lo podía creer, ¿acaso tan jodidamente pequeño es el mundo o era una de esas coincidencias del destino? Bajo la mirada y la subo, de nuevo, mis ojos eran cegados por aquella perfecta sonrisa.
      -Notable obra –dijo.
      -Sí, notable, es una de mis preferidas –respondí, luego de unos segundos de sobreponerme del impacto.
      -Soy Kimberly –se presentó- me pareces conocido, ya sé, estuviste el domingo pasado en la iglesia “Santo Domingo”.
      No sabía que decir. Me hice el desentendido.
      -Sí- conteste desconcertado- ¿También fuiste a la iglesia?
      -Claro.
      Era obvio, alguien así no se puede olvidar. Seguimos conversando, pero esta vez, acerca de nosotros, de nuestros gustos literarios, musicales, y tantas cosas… Me dijo que estudiaba Arquitectura y que la acompañe al salón portátil que ubicado frente a su facultad, cabe mencionar que mi facultad está contigua a la suya así que el camino no era, para nada, largo. El día se iba y consigo se llevaba el cálido sol. El viento hacia de las suyas. Luces ficticias alumbraban.
      Entramos al salón. Ella saca un papel y una bolsa de Doritos, dentro había tabaco en exceso. En un dos por tres lo armó, prendió un porrito. Me lo entrega. La miro extrañado. Fumar tabaco es otra cosa, es una manera sana de fumar algo mejor que las basuras de cigarrillos comerciales y no fumar marihuana. Acepto. De pronto, delante de nosotros una pareja de enamorados se funde en un pasional beso.
      -¿Tienes enamorada?
      -No –dije encogiéndome de hombros- ¿para qué?
      -Tienes razón, el amor no existe, bueno, sí, pero es algo difícil de explicar –clavó sus ojos en los míos- ¿Cuál es tu chica ideal?
      -Que sea más o menos alta, claro, pero no más alta que yo, delgada, buen cuerpo, cara de princesa. Eso es en lo físico. Sería interesante una chica que reúna al menos unos cuantos de esos requisitos y que estudie letras, que le encante leer y escribir, que le guste salir a divertirse, ir a fiestas, conciertos, tal vez que no comporta mis gustos musicales, no importa. Que sea bonita pero a la vez inteligente, ósea no nerd, sino que tenga criterio para expresarse.
      -Difícil de encontrar ah.
      Reímos
     -No me mientas, veo que eres demasiado superficial.
     -¿Por qué dices eso?
     -Lo sé, comenzaste tu descripción con lo físico y terminaste con lo físico. Apuesto que si yo hubiera sido fea, no me hubieras acompañado hasta aquí y no estuviéramos hablando.
     -No digas eso, por favor.
     -En fin –suspiró- ¿y cuál es tu pecado favorito?
     -¿Qué dijiste?
     -Ósea, cual es el pecado que cometes más a menudo.
     -Quizá sea un poco egoísta, siempre me importo yo y al carajo lo demás, bueno, a excepción de las personas que apreció, pero igual. También soy un poco vanidoso.
     La misteriosa chica se sobó la quijada.
     -Ya veo, ¿y Crees en Dios?
     -Por supuesto, ósea no soy hincha, pero sí, sí creo en él.
     -¿Y por qué?
     -Porque simplemente yo no sería lo que soy sin su ayuda, ósea no todo lo he conseguido por mí mismo.
     -¿Le rezas todos los días?
     -No, al decir verdad, le rezo cuando necesito de su ayuda, o estoy muy agradecido.
     -¿Y si te diría que yo te puedo dar todo lo que quieres?
     Ceñí mis cejas, me quedé callado, presentía algo negativo.
    -¿Qué quieres ser, el hombre más rico, el escritor más condecorado, una persona que sea respetada y recordada a través del tiempo?, dime.
    -Eso es secundario. Lo que en verdad quisiera es encontrarme conmigo mismo. Tener una razón para vivir, encontrar la felicidad.
    Y era verdad, hacia mucho que no le encontraba ese sabor placentero de vivir, había caído en una monotonía jamás imaginada, me sentía solo. Los problemas existenciales no me dejaban tranquilo.
    -Veo que pierdo mi tiempo contigo, cuídate, cuando recapacites, menciona mi nombre al revés, recuerda que siempre te tendré un rinconcito en el infierno, cuando quieras.
    Sentía un aire gélido, mis extremidades permanecían inmutables. Finalmente, desapareció tal como había llegado a mi vida.
Etiquetas: [raves]  [Cyberpunkers]  [crónica]  
Fecha Publicación: 2012-06-23T11:19:00.006-07:00
Le entrego las cuatro lucas correspondientes al taxista, agradezco y cierro la puerta. Entramos a Plaza Hogar. “No se escucha bulla”, dijo Miguel. “¿Oe verdad no?” respondí, a lo que añadí que el local se ubicaba en el tercer piso y fácil no llegaba el sonido hasta el lugar donde nos encontrábamos. “Putamadre, alucina bajar por estas escaleras (que por cierto eran enormes) ebrio, una huevada” dije, ya había ido a un tono en el mismo lugar y llegué a la conclusión de que ese no era un lugar para hacer fiesta, que si sería organizador correría el gran riesgo que los asistentes, alguno, se caiga por su estado etílico. Pero no me importó, el roche no era mío, más bien iba a disfrutar.
       Entrego las entradas, el VIP se cerciora de que no tenga nada ilícito ni punzo cortante. El local lucía vacío. Eran casi las diez y media. Un tipo parado frente a un laptop, remixeaba a Datsik, Skrillex y otros exponentes del dubstep: era Ciux. No lo hizo nada, nada mal. Podría decir que después de Cyberpunkers fue el mejor, sin dudas, un excelente telonero. La gente entraba de a pocos. Fuimos a la barra en busca de alcohol y cigarrillos. Fui con la intención de tomar Corona, pero al parecer no había, a lo que pedí Cusqueña, que por cierto costaba doce soles, ósea, tres veces el precio normal, que chucha, valió la pena. Ni que se diga el precio de los cigarrillos, diez soles una puta y asquerosa cajetilla de Pall Mall, un robo a mano armada.
       La gente empilada abandonaba sus asientos y se iba directo al fucking dancefloor. Pasos robóticos, saltos, gritos ensordecedores, manos arribas, una verdadera locura, gente desenfrenada, era el paraíso. Gufi Mon mezclaba algo diferente al dj anterior, mezclaba un poco de tehcno, house y trance, hasta remixeó a Tiesto y luego a Oaki. Sacamos otra chela y chupábamos moviéndonos al ritmo de la música. Me dirijo al baño, entro y abro la puerta, el wáter estaba asqueroso, no puedo reproducir lo que vi, vomitaría de tan solo imaginarme. Las ganas eran más que el asco. Cierro los ojos y orino. Salgo y me voy a lavar las manos, al costado mío se encontraba un tipo blancón, alto, bien parecido, uno de esos brothers de la high life. “Habla que fue adentro, flaco”, dijo. “Puta, una cagada huevón”, dije. Se río. “Provecho”, dijo. Abrí el caño y no salía agua. Habían cortado el agua apropósito, para que los roleados deseosos de agua paguen la cantidad más absurda y alta en cuestiones monetarias.
        Flacas extremadamente hermosas pasaban alrededor, flacas ebrias, stones, flacas, flacas everywhere. Un gringo me pidió el pucho, estaba cagadazo, no sabía ni lo que hacía, le dio un toque y me lo devolvió, gracias dijo yéndose. Ghenko tocó excelente. Luego tocó Thomas Young, en ese momento ya estábamos cansados. Salimos a tomar un poco de aire. Mientras tanto, la flaca más rica del tono estaba con un huevón entrando y saliendo, el VIP estaba podrido, hasta que una vez le dijo: “Si vuelven a salir, ya no van a entrar”. Claro, ellos hicieron caso omiso.
      Miraba con atención los cadaveres vivientes moviéndose con dificultad y otros tirados en los muebles negros. Pensaba, al mismo tiempo, en cosas que carecen de sentido. De pronto,  escucho un sonido diferente, un sonido específico, era obviamente Cyberpunkers. "Ellos son", le dije a Miguel, "entremos". Massi enmascarado le daba vida a obras de arte que se tornaban en sonidos estridentes y deliciosos al oído. Compramos otra chela, una sucia Pilsen verde, y un redbull. Cyberpunkers tocó: “I needed to go”, "Reptil" (remix a Skrillex), “Killing in the name” de Against Machine, “Wow”. Cuando tocó “Fuck the system” destrozó el local, el mundo giraba sobre Massi, los pasos de los ravers retumbaban el piso. Hacia mi pasito de robot, saltaba, gritaba, coreaba, gritaba mil veces: “Fuck the system”, mientras grababa con mi celular. El cuerpo ya no me daba para más, me fui a sentar. De repente, como un ninja se aparece un fotógrafo y captura el momento. “¿Tú crees que salgamos en las fotos de Cyberpunkers”, dije. “De todas escogerán las mejores, no creo”, dijo Miguel.
    Ghenko enmascarado y ubicado al costado de Massi, me señaló y luego al dancefloor. Me paré de inmediato y con mis pasos estrambóticos seguí retumbando el piso. Bailé hasta las 5:30 am. Una vez que Cyberpunkers terminó su presentación nos dirigimos a descansar de nuevo, sentados en los lujosos sofás que habían, haciendo hora hasta que salieran los rayos del sol. Al costado de nosotros, estaba un sujeto dormido, parecía estar pepeado, estaba totalmente cagado y solo. Una chica se acercó con su enamorado y trataron de convencerlo a que saliera, a que se despierte, a que dejé de estar como un huevón, solo, triste y pepeado. El sujeto no les hizo caso y siguió durmiendo. El tiempo pasaba, venían trabajadores de la discoteca a limpiar el piso, llevarse las botellas, uno de ellos nos invito a abandonar el lugar, “el local ya va a cerrar”, decía. Nos fuimos. El regresarnos a nuestras respectivas casas fue otra historia… Si me dijeran que valió la pena todo lo que pasé para ir, diría que sí, valió la pena. Nunca podré sacar de mi mente aquellas imágenes, aquel tiempo vivido. Saber que la vida es una mierda pero tiene pequeños momentos tan mágicos, me da ganas de seguir luchando.
Etiquetas: [blog]  
Fecha Publicación: 2012-05-12T10:29:00.004-07:00
     Hace diez minutos estuve frente a la PC, en el cuarto deshabitado, en el cuarto donde dormía antes de cambiarme de habitación por una más grande, limpia y acogedora. Mi hermano entra y sin decir nada conecta la plancha y empieza a planchar una camisa para luego irse a chupar, como todos los sábados, con sus amigos, en su dormitorio, dificultándome la vida con su bullicio extremo, música a todo volumen y risas escandalosas. Debido a que sentía un acoso inexistente: no me gustan que estén viendo lo que hago cuando estoy frente a la PC, minimizo la ventana del facebook, abro mi blog, y por casualidades de la vida le doy click al blog “La sensación desconocida”. Ese blog, para mí es el mejor blog que he leído, no tanto por su estilo de narrar las cosas sino por el contenido de sus historias, sus múltiples temas. En fin. Leo el último post y como me gustó, abro otro, uno del 2010, leo la posdata que siempre pone, en sus última líneas había un enlace, le doy click. El enlace me conducía a un concurso donde los ganadores eran aquellas personillas que siempre comentaban cada historia nueva que publicaba. Stalkeo un toque, leo y leo y veo que todos, sí, todos ellos se conocían. Entro al blog de dos de ellos y veo que también escribían de putamadre, que también tenían cientos de seguidores y comentarios. Me acordé del blog day del año pasado (para los que no saben es un concurso donde se reúnen, supuestamente, los mejores blog del país) que fui con un par de amigos de la promoción, que no tienen blog ni escriben, me di con la sorpresa que todos los asistentes se conocían y eran los mejores amigos, mientras que yo era un X, alguien que, bueno, no pertenecía a ese lugar, alguien que era el punto y aparte, como la canción de Tego Calderón. Fue ahí que me di cuenta de que a pesar que escribiera bien (bueno mis queridos lectores, permítanme ser arrogante, solo por hoy); a pesar que tuviera más de catorce mil visitas; a pesar que conocidos míos y no tan conocidos míos me dijeran que escribo de putamadre, que tengo futuro (aunque no creo); que haga lo que haga, nunca perteneceré a ese mundo subterráneo, a ese mundo cibernético, a ese mundo de los blogs. Nunca…

(Escrito el 05 de mayo del 2012)


PD. Por fin, ¡conchasumadre!, acabé parciales. Aunque la haya cagado completamente en Mercado de Valores y haya tenido parciales mediocres en Talento Humano I y Adm. de Operaciones I, ayer me reivindiqué con Marketing Operacional y Adm. Financiera I, la rompí. Ahora sí, a seguir con esa vida monótona, poco feliz pero reconfortante.

Fecha Publicación: 2012-05-02T10:26:00.003-07:00

      La escolta llega al colegio, victoriosa, con un nuevo gallardete. Henry se despide de sus amigos y se dirige a la movilidad escolar. Un grupo de muchachos pasan por su costado y se detiene a comprar hamburguesas en el puesto del gordito. Todos lo conocían. Ni bien sube, es saludado por muchas personas que ilusamente creían ser amigos suyos. Vestido con el uniforme de gala, atraía a más gente, en especial, a las chicas más populares. Escoge su asiento y acto seguido, Evelyn, la abanderada de la escolta de mujeres se sienta a su costado y sin parlotear mucho se funden en un apasionado beso. Él tenía un hermano menor que también estudiaba en el mismo colegio. Se llamaba Elvis. Ambos eran tan opuestos como el cielo y el infierno, como el agrio y el dulce, como lo alto y lo bajo, como lo maravilloso y lo despreciable. Elvis era un chico de doce años, tímido y enclenque.
      Elvis miraba la calle desde su asiento, le encantaba sentarse en el lado de la ventana. De repente, se acerca un muchacho mayor que él y con palabrotas logra sacarlo de su lugar. Todos miraban pero nadie hacía nada. Elvis, afligido y derrotado, se va caminado hacia la parte de atrás, al avanzar lentamente logra cruzar la mirada con la de su hermano. Elvis y Henry tenían una mala relación de hermanos, Henry se avergonzaba de su hermano, lo creía el máximo perdedor. Nunca lo había ayudado en algún problema. Para él no existía. Henry voltea el rostro y mira a Evelyn, incitándola a seguir con su amena conversación, tratando de olvidar la escena. A lo lejos escucha la voz de aquel abusivo: “Es un chibolo huevón igual que su hermano, no sé qué tanta bola le paran a ese huevón, si es igual de perdedor”. Henry no era de pelear, quiso hacerse el que no había escuchado pero al recordar los ojos llorosos de su hermano, al sentir la pena que tenía su hermano menor, al sentir el dolor y la humillación que había pasado Elvis, alimentado con su rencor decide enfrentarse a aquel abusivo. Se para de su asiento y empujando a todo el que se encuentre en su camino, se dirige a su objetivo. El bravucón es advertido por sus colegas y al voltear la mirada, su cara es estrellada con puñete certero. “Ahora pues conchatumadre, ¿qué chucha decías?, voy a sacarte la mierda pero quiero que no se metan ninguno de tus cacheros”. Alaridos infernales convertían el bus en un circo romano. Henry, el brabucón y sus amigos (del bravucón) se bajan de la movilidad escolar y se enrumban a su destino. Al estar a la vuelta del colegio, el bravucón expulsa su mochila y con raudos pasos se aproxima a Henry, Henry esquiva un puñete y es cortado por una chaveta sorpresiva. Su brazo sangraba. No sabía en qué se había metido. Los amigos del bravucón apoyaban a su líder: “Sácale la mierda, hazlo escupir sangre, barre el piso con su cara”. Una señora que pasaba por ahí luego de observar todo llama al auxiliar y al instructor del colegio. Henry olvida el dolor y patea la mano de su oponente, logrando que éste bote su arma. Con dos golpes rápidos y llenos de odio consigue derrumbarlo. En el momento que iba a patearlo es detenido por el grito del auxiliar. Los profesores los toman de rehenes y los llevan al colegio para interrogarlos y castigarlos. “No quiero que me pongan un dedo encima, ustedes no son ni mierda para hacer eso”. Coge su celular y llama a su papá. Su padre llega en seguida y se lleva a su hijo.
      -¿Qué pasó? –dijo el padre- estás todo cortado.
      -Ya en la casa te explico todo –aseveró Henry- sólo quiero que mañana, a Elvis y a mí, nos cambies de colegio.
      -¿Qué cosa?
      -Ese idiota, el que me hizo esto, es un pandillero, no quiero que le haga algo a Elvis, es muy peligroso continuar ahí. Si seguimos, un día de estos, en este colegio, me mataran a mi o a Elvis o quizá a los dos.
      El padre manejaba el carro y no podía comprender qué tan seria era la situación, pero confiando en sus hijos decide aceptar ese pedido.
     Al momento de bajar del carro, Elvis abre la puerta y abraza a su hermano. Su papá los mira extrañado, era la primera vez que sin ser cumpleaños de alguno o navidad se daban un abrazo, un abrazo tan fraternal, tan incondicional, un abrazo que escondía muchos sentimientos. “Es lo menos que podía hacer, eres mi hermano, no podía permitir que alguien te falte el respeto, sabes que siempre estaré cuando me necesites”.
Etiquetas: [Teatro]  
Fecha Publicación: 2012-04-01T15:53:00.005-07:00

(Kendra era una chica de diecinueve años, físicamente era muy atractiva, poseía unos enormes y lindos ojos acaramelados, una nariz respingada, unos labios carnosos, un pecho pronunciado y un colosal pero coherente trasero. Siempre entraba al facebook en las noches y le gustaba tener más contactos agregados por lo cual aceptaba la solicitud de amistad de cualquier persona)

CLAUDIO.- Hola preciosa, ¿cómo estás?
KENDRA.- ¿Te conozco?
CLAUDIO.- No, pero podríamos… Eres muy hermosa.
KENDRA.- Ósea quieres conocerme porque soy hermosa, ¿si fuera fea no me hubieras agregado?
CLAUDIO.- No, no quise decir eso. Lo que quise decir que conocernos fue nuestro destino.
KENDRA.- JAJAJA. Tu floro a otro lado brother.
CLAUDIO.- No pienses mal, solo fui sincero, solo dije lo que el corazón me decía. ¿Cuántos años tienes?
KENDRA.- Muchas preguntas, ¿no serás periodista, porsiacaso? Ah, tengo 19.
CLAUDIO.- No, nada que ver. Soy odontólogo, ya acabé mi carrera. ¿19? Eres chibola.
KENDRA.- Si, soy chibola, no tengo la culpa que me agreguen viejos depravados.
CLAUDIO.- JAJAJ. Tengo 24 años, la diferencia no es mucha. ¿Tienes enamorado?
KENDRA.- No me gustan los hombres. Tengo enamorada, llevo 2 años con ella y la amo.
CLAUDIO.- ¿Eres lesbiana?
KENDRA.- ¿Acaso eres tonto?, no te tengo que dar explicaciones.
CLAUDIO.- Lo que pasa es que eres muy bonita y es un desperdicio saber que eres lesbiana, quizá como eres chibola aun no sabes lo que quieres, ¿nunca has tenido enamorado?
KENDRA.- Saca la vuelta oe mongol. Sí, si tuve, en secundaria, pero fue una experiencia nada agradable. 
CLAUDIO.- Te podría bajar las estrellas, comprarte el mundo entero si quieres, si es que me dejarías salir contigo. 
KENDRA.- No, gracias, está bien que no trabaje pero no necesito ser mantenida.
CLAUDIO.- Por favor.

(Fin de la conversación: Claudio fue eliminado del facebook de Kendra. Una semana después, Kendra se dirige al dormitorio de la pequeña Mariela para pedirle prestado la laptop. Mariela era su hermana, tenia doce años, era tierna y angelical, pero lo más resaltante, muy inocente. Kendra sin querer ve la pantalla y ve que su hermana chateaba con el mismo sujeto llamado Claudio, aquel personaje sin vida que tenía una imagen de un diente como foto de perfil). 

KENDRA.- ¡Puta madre!, ¿Hace cuanto lo tienes agregado?
MARIELA.- ¿Qué pasa, por qué hablas malas palabras? Hace unos tres días, más o menos.
KENDRA.- ¿Te citó en algún lugar?
MARIELA.- Sí, mañana me va a recoger del colegio. Es muy agradable.
KENDRA.- Hay que llamar a la policía y avisar a nuestros padres.
MARIELA.- ¿Pero por qué?

(Al día siguiente, Claudio fue a recoger a Mariela de su colegio, ubicado en San Borja. Al verla le dio un beso en la mejilla y la cogió de la mano. Tres policías salieron a su encuentro, lo capturaron y lo llevaron a la comisaria, había caído en la trampa ideada por Kendra. Más tarde se supo que Claudio era uno de esos sujetos que captaban niñas y adolescentes por la red, las secuestraba y las hacia prostituirse en la Selva)

Fecha Publicación: 2012-03-09T12:16:00.004-08:00
      Viernes, por fin, conchasumadre. Las calles, llenas de luces y gente por doquier. Tres muchachos, oficiales de seguridad de una empresa transnacional (no diré el nombre de la empresa porque prefiero no meterme en problemas legales. Aunque la historia ya haya sido escrito por la pluma tergiversada de algún aspirante a periodista), se dirigían felices a un hotel. Sus nombres eran Jordan, Claudio y Romina. Jordan era un muchacho alto, su altura bordeaba el metro noventa, era muy robusto y de tez clara, cabello ensortijado; Claudio era alto también, pero más bajo que Jordan, de un metro setentaisiete, tez trigueña y cabello lacio corto; Romina era una chica de metro setenta, muy hermosa y con un cuerpo increíble. Antes de saciar su apetito sexual, decidieron comer en el restaurant del hotel. Entre anécdotas, sonrisas y frases cargadas de lujuria, los tres muchachos compartían la cena. En la mesa de atrás, un misterioso tipo permanecía en actitud sospechosa, no dejaba de mirar a Romina con ojos de arrechura sin igual.
      Claudio, luego de decirle algunas palabras subidas de tono, le inserta un dedo en la boca a Romina, a vista de todos. Romina retira el dedo, de éste, de su boca y con una sonrisa nerviosa mira a Jordan. Ella sabía que, a diferencia de Claudio, él estaba perdidamente enamorado de ella. Jordan saca de su bolsillo un sofisticado celular y, para hacerse el desentendido, empieza a clavar sus dedos en las teclas. Romina se para y se dirige al baño. En la trayectoria, esquiva a un mozo y al hacerlo, una mano se posa en su descomunal, abultado y redondo trasero. Ella voltea y luego de reponerse del asombro le menta la madre y expulsa palabras que no merecen ser reproducidas en este blog. “Cha pasa flaca, ¿cómo vas a estar con esos huevones?, tremendos gansos”, atinó a decir el misterioso y enfermizo sujeto.
      Claudio al observar lo ocurrido, se desprende de su asiento a encararlo. El misterioso tipo acepta la pelea y con ágiles y precisos golpes logra derrumbar a su oponente. Jordan al ver que estaban masacrando a su amigo se une a la pelea y también es derrotado. Lo que no sabían era que aquel misterioso sujeto era campeón nacional de taekwondo. La gente que estaba alrededor observaba la batalla sin tregua con la mayor atención posible. Como Claudio odiaba perder, aprovecha la oportunidad y al ver que el misterioso sujeto estaba desprotegido se lanza sobre él, y, usando todas sus fuerzas logra inmovilizarlo, sujetando sus brazos. En un ataque de locura, Jordan coge el cuchillo que estaba tendido en la mesa y se lo clava, matándolo al instante. La gente, que estaba observando, desapareció como por arte de magia, igual que Romina. Claudio se desmayó del susto.
      Al día siguiente, en los periódicos y noticias matinales narraban el caso deformando los hechos: “Valeroso y honorable deportista es asesinado de un cuchillazo por agentes de seguridad de la empresa X”. La empresa tomó cartas en el asunto, los despidió de inmediato y desde ese día protegió su imagen con gran recelo. Lo increíble fue que con el afán de vender falsearon lo ocurrido y ponían como villanos a los agentes y de víctima al enfermizo y misterioso sujeto. Pero que chucha se puede hacer pues, así funciona la cosa.
      Actualmente los dos muchachos abandonaron la cárcel y aprendieron la lección, “nunca ensuciarse las manos por un poto, todo para que al final la flaca desaparezca tal como llegó”
Etiquetas: [la banda]  [Santo Domingo de Guzmán]  
Fecha Publicación: 2012-02-24T18:46:00.004-08:00

      La papa –nuestro profesor de literatura- deja de escribir en la pizarra, se sienta y nos manda a leer un fragmento de Bodas de sangre. Yogui interrumpe mi concentración y me comienza a hablar sobre el próximo concierto y de lo feliz que estaba con su nueva polera de inyectores. En seguida, se une a la conversación Tataje y Blind. Los cuatro seguimos conversando acerca de bandas de rock; a pesar de que a Tataje y Blind solían preferir el reggaetón que el rock. Alguien dijo por ahí: “Hey y por qué no formamos una banda”, yo les seguí el juego. Nos citamos en un horario y punto estratégico. Recuerdo ese día como si fuera ayer. A pesar de que no era verano hacía un tremendo sol que empañaba mi vista. Dos niños pasaron por mi costado jugando, un despistado conductor casi los mata. Fui con un polo blanco, el de peor calidad, buzo de colegio y zapatillas de fútbol. Como siempre, llegué tarde. 
      –Por fin –me dijeron– te demoraste un culo.
      Estuvieron esperándome media hora, sentados en el banco de los skaters. No suelo ser tardón, la verdad, llegué tarde porque no creía que vendrían, pero bueno, me llevé una gran y, a la vez, grata sorpresa. Caminamos rápidamente hacia Zarate, a una sala de ensayos llamada "Sandy". 
      Llegamos a la dirección y nos topamos con una casa enorme, no tenía la facha de una sala de ensayo, no tenía, ni siquiera, un letrero. Tocamos la puerta y después de un largo esperar, nos abrió un tipo, el cual parecía presentar un trastorno mental. 
      –¿Qué quieren?
      –Vinimos a ensayar. 
      Nos miró de pies a cabeza, lo miró a Blind y lo menospreció con una sonrisa medio burlona. Entramos. Cada uno cogió el instrumento que iba a tocar: Yogui se fue a la batería, Blind y Tataje con la guitarra y yo con el micrófono, era el vocalista (más adelante iba a entrar a la banda Rubin con el bajo). Queridos lectores, déjenme decirles que nunca había oído tanta descoordinación. El único que sabía tocar, o, bueno, al menos se defendía era Blind; los demás… -las palabras que están en mi mente no se pueden reproducir mediante este medio-. Canté algunas canciones de punk peruano y algunos gritos imitando al vocalista de Serial Asesino. Acto seguido, mis compañeros se miraron entre sí. Había demostrado que tenía el talento necesario para cantar en una banda punk. La verdad es que para ser vocalista de una banda así, la melodía de la voz no es primordial, sino la actitud. Cada vez que evoco esos momentos, me pregunto qué hubiera sido si hasta ahora seguiríamos tocando, quizá algún video de nosotros estaría rotando en canales como MTV, o al menos, estaríamos tocando en algunos locales de mala muerte, teniendo cincuenta fans, pero qué más da. Lamentarse no viene al caso. 
      Mentiría si dijera que fue un jueves o un lunes o el día que sea, pero si me acuerdo la escena perfectamente. Cuatro muchachos caminando, conversando de cosas sin importancia e infantiles, con un cigarrillo en la mano, lanzando risas al vacío; se detienen al escuchar el sonido de una batería. La resonancia provenía de una iglesia cristiana. Entramos. El lugar estaba medio vacío. A penas se escuchaba lo que hablábamos. Inspeccionamos rápidamente el lugar, Eureka, había todo lo que queríamos, todo tipo de clase de instrumentos: micrófonos, batería, guitarras, bajo, órgano, entre otras cosas. En el ángulo más oscuro apareció un joven de cabello largo, estatura mediana, polo verde, pantalón jean azul y unas sandalias. Hablamos con él y le dijimos que queríamos aprender a tocar, él gustoso aceptó y se presentó. Se llamaba Renato. También nos dijo que nos iba a enseñar sin cobrarnos nada a cambio. La felicidad se manifestó y una leve esperanza, sueños construyéndose y metas propuestas nacían. 
      Comenzamos a practicar una canción titulada One way. Pasaban los días y perdía el miedo escénico. Tataje ya dominaba la canción. Blind se lucía haciendo dúo junto a un mocoso de ocho años que tocaba batería como los dioses. Yogui tenía ritmo. Al mes se une a la banda, Rubín, un compañero de colegio, tocando el bajo. Recuerdo que una vez por hacerse el payaso se le cayó el bajo, Renato casi lo manda al carajo, pero bueno, tenía que contenerse. 
      Una inesperada noche, terminando de ensayar, me despedí de los demás y me fui caminando solo, siempre me iba caminando con Yogui y cuando no lo hacía me iba en bus, no sé que me pasó esa vez, me parece estúpido decirlo pero quizá fue obra del malintencionado sino. La iglesia se encontraba en el paradero 3 de Las Flores; antes de llegar al 5, veo a los lejos, entre la oscuridad, a dos tipos, dos pirañas, dos chibolos que estaban stone por alguna droga barata, presentí algo malo, divisé a todos lados y solo estábamos los tres y nadie más. Justo ese día había llevado cámara y tenía miedo de perderla. En cuestiones monetarias sólo contaba con un sol. Respiré hondo y pasé, erróneamente, entre los dos tipos. Uno de ellos me cogió del brazo, volteé y le tiré un puñete, de repente, el otro tipo me agarra del cuello. No tenía escapatoria, era uno de los peores momentos de mi vida, una de las situaciones más embarazosas que había pasado. “Saca tu cuchillo pe conchatumadre”, me dijo. Seguro se había confundido de persona o había equivocado mi actuar al lanzarle un puñete relacionándome con otro ser de su calaña. Uno de ellos mete la mano al bolsillo de mi polera negra y saca la única moneda que contaba. “No tengo nada brother”, dije asustado. Ya me imaginaba sin la cámara, temía que algo peor me pasara. “No tengo nada”, seguí diciendo elevando el sonido de mi voz. “Ya, cállate oe”, me dijo el tipo que me estaba ahorcando. Al notar que cada vez me sujetaba con menos fuerza, me zafo y emprendo una increíble huida. Corrí como en mis mejores épocas, como esas veces en la cual competía por alguna medalla. La gente me miraba, confundida. Había corrido el tramo de dos paraderos, ya los había perdido de vista. “Puta madre, felizmente que no abrieron mi mochila”, dije, y es que si hubiera pasado eso mi querida cámara ya no estaría conmigo. 
      Los ensayos eran un cague de risa, nunca faltaban las ocurrencias de Tataje o las clases de Renato o Yogui siendo derrotado en la batería por un niño de ocho años. Yo cantaba, y cantaba hasta el culo, ya que mi voz no se acomodaba a esos ritmos, mi voz era sólo para el punk. Cuando un día cantaba el Himno (un cover de Difonia), unas viejas se cagaron de risa, yo seguí, me llegó al pincho, tenía que perderle el miedo al público. Lo más anecdótico fue que mientras tocábamos se escuchó de la nada, un grito, era un grito de terror. Volteamos a ver y era que una de las chicas del coro al ver a nuestro amigo Norvil (más feo que una patada en los huevos) se asustó, a tal punto de lanzar tremendo grito ensordecedor. 
      Los días avanzaban y se ponían más estrictos con nosotros: querían que formáramos parte de la banda de la iglesia y que dejáramos de tener esa vida bohemia de adolescentes que cursaban el último año de colegio. Lo peor de todo, querían que ya no toquemos punk, porque no era música “del Señor”. Debido a ese motivo dejamos de asistir a esa iglesia y tratábamos de ensayar en la casa de Tataje. En vez de ensayar nos perdíamos en el alcohol. Ese fue el colmo de los colmos, la gota que rebalsó el vaso. 
      Después de buscar, conseguí una oportunidad de tocar en un concierto y de ese modo ver en qué nivel estábamos, para no hacer la vergüenza del año, decidimos irnos al Sandy a ensayar y ver si estábamos al nivel, si podíamos tocar. Nos dimos cuenta que estábamos peor que nunca, que por nuestra irresponsabilidad, que por chupar en vez de ensayar, no estábamos al nivel de un concierto. Sólo iríamos a dar pena y vergüenza. Cada uno se fue a su casa, enojado. 
      Dejamos de tocar. Nadie quería saber de la banda. Volvimos a ser amigos, después de todo, la amistad prevalece siempre. Ahora cada uno está tan lejos tangiblemente.


PD. Este post, aunque ya fue publicado, se los dedico a ustedes, mis queridos amigos.
Etiquetas: [crónica]  [Teatro]  
Fecha Publicación: 2012-02-13T12:49:00.004-08:00

Llevaba un poco más de diez minutos de retraso. Mi vista se empañó por una muchedumbre interracial. Entro a Metro. A lo lejos lo divisé, un muchacho entrado en carnes, con un polo manga larga negro y un pantalón azul. Era Apolaya, un viejo amigo de las épocas del colegio. Me acerco y le estrecho la mano, en seguida, nos dirigimos al paradero. El día era perfecto, el sol no jodía tanto como otros días de verano, como otros días de enero.
      Subimos al bus. Me senté en la parte de la ventana. En el trayecto Apolaya me hablaba de sus sueños de pertenecer al conservatorio, de lo tanto que se había esforzado para ser un tenor, de sus experiencias musicales como la de cantar en el coro de Miraflores. Miré donde estábamos, faltaba demasiado, recién estábamos por Wilson. “¿Causa, firme que cuidaste en el concierto de Green Day?, me hubieras avisado”, le dije. Me contestó que me hubiera dejado entrar gratis y que sí me avisó, pero eso ya carecía de importancia, lo hecho está hecho. Me contó, también, su experiencia como bodyguard, que había cuidado conciertos de música comercial, discotecas del cono norte hasta raves; que hacía cutras en los eventos, qué había encontrado a una pareja tirando en algún lugar oscuro, en fin, tantas cosas. En San Isidro subió un loco, un artista urbano con una mini radio en el hombro y rapeó una canción de una melodía agradable, sin duda, era arte, después de todo, en algunas de sus expresiones, no como la basura del reggaetón que repiten tres palabras en toda la canción coqueta, coqueta, coqueta, y lo peor de todo, tratan a la mujer como un objeto sexual. Se lo mereció: le entregué una moneda de cincuenta céntimos, “gracias viejo”, me dijo con una sonrisa en el rostro. Luego empezamos a discutir sobre los nuevos hits del verano, las diarreas musicales como llamo, auch si te pego, el choque, tírate un paso y tantas barbaridades. Cuando nos percatamos, ya estábamos en el óvalo frente al parque Kennedy.
       Bajamos y caminamos hacía el Jr. Bellavista. Las calles lujosas de Miraflores mutaban a calles de caserones antiguos, callejones y arquitectura old fashion. Observamos un edificio rojo, imponente, y entramos. Dentro de ésta, había gente de alcurnia en su mayoría, “Fácil veamos a las viejas pitucas de La Molina con el pollo Chicken”, le dije a mi compañero. Seguimos bromeando hasta que una chica nos invitó a entrar al salón. Habíamos reservado entradas con anticipación en Teleticket, habíamos escogido la segunda fila para ver mejor –no me arrepiento, fue una magnifica y acertada decisión-, había aprovechado la oferta de pagar diez soles por ser alumno del británico y otros diez por el acompañante, sin dudas, nos resultó baratazo, un precio ridículo para semejante obra. “Oe un toque voy al baño”, le dije a Apolaya. Al salir del baño veo a Apolaya tratando de cerrar el caño, “déjalo así, esas huevadas se apagan solo”, le dije. No me creyó hasta que se dio por vencido. Segundos después se apago solo. Salimos. Esperamos las tres llamadas del pre acto. La gente dejó de hablar y apagaron sus celulares. La actuación, por fin, empezaba.
      La obra empezó cuando todos los actores salieron por la puerta cantando, era casi uno de los últimos actos de la novela. Para los que nunca han leído al Gabo García Márquez, déjenme decirles que serán confundidos por su tiempo no lineal, empezando con el presente, yéndose al pasado, volviendo al presente, otra vez en el pasado y terminando en el presente. Nasario, un muchacho rico vestido por ropas blancas, -caracterizado por Emanuel Soriano- es el personaje principal, toda la obra se enfocó en que iba a ser asesinado por los hermanos Vicario –caracterizados por Oscar López Arias y Franklin Dávalos- para así vengar la honra de su hermana –caracterizada por Nidia Bermejo- que había sido devuelta, por no ser virgen, del matrimonio por Bayardo –caracterizado por Sebastián Monteghirfo-, un hombre rico que cuando la conoció decidió casarse con ella, sorprendiendo a todos con su dinero. Hay una escena muy graciosa en la cual estaba la chica no virgen junto a sus hermanas –caracterizadas por Leslie Guillén y Stephanie Orue- rifando una radiola antigua, se acerca Bayardo y le pregunta el costo del aparato, ellas le dicen que no está en venta sino que va ser rifado, a lo que Bayardo responde: “entonces es más fácil, ¿Cuántos boletos quedan?, ellas les responden doscientos y él rápidamente saca el dinero necesario para comprar las doscientas y se va con su “premio”, presuntuoso. El personaje que fue el único testigo de la muerte de Nasario fue caracterizado por Gonzalo Molina. Una sensual Ebelin Ortiz protagonizó a una prostituta, Tommy Parraga hizo el papel de policía y del amigo de los gemelos. Víctor Prada protagonizó al padre, cura, representante de la iglesia. Gabriela Velásquez hizo el papel de la mama de Beyardo. Carlos Mesta protagonizó al padre ciego de los hermanos Vicario. Carlos Victoria protagonizó al carnicero que les entrega los cuchillos a los hermanos Vicario. Y como olvidarse de Claudia Dammert que se lució protagonizando a la mamá de los hermano Vicario castigando a la joven no virgen. La obra genial, espectacular, la gente no dejaba de aplaudir al término de la obra. Los actores, soberbios, se lucieron de principio a fin. No me arrepiento de haber ido a verla, es más, ahora aprovecharé ser alumno para asistir al teatro con entradas a precios ridículos comparados a la calidad de las obras que se dan es ese teatro.