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Arribamos a su moderno y cosmopolita Aeropuerto Internacional El Prat después de un atraso de dos horas y media en Venecia por problemas en uno de los motores del Airbus A321 que felizmente se solucionaron, aunque infelizmente no para un buen grupo de pasajeros que perdieron sus conexiones (entre ellos dos familias con vacaciones de una semana en Santo Domingo que debieron pernoctar en la cuidad de Gaudí).
Nuestro querido Piero Locatelli - entrañable amigo mío y compañero de cuarto durante nuestros estudios en Suiza - nos aguardaba para recogernos y llevarnos por el fin de semana a su casa localizada a 60 kilómetros de la ciudad, en Masia la Planota en Vilobí del Penedès, donde estábamos invitados.
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| Vilobí del Penedès |
El Penedès, situado en Catalunya, a medio camino entre las ciudades de Barcelona y Tarragona, es considerado - por su clima, ubicación y suelo - un lugar privilegiado en el mundo para el cultivo de la viña. Cuenta con dos denominaciones de origen propias: D.O. Penedès (vinos blancos y negros) y D.O. Cava (vino espumoso). Rodeado de riqueza patrimonial y cultural, es un territorio atractivo y acogedor, lleno de tradiciones y actividades que permiten a quienes lo descubren vivir una experiencia única en el Mediterráneo.
A menos de una hora desde Barcelona, el paisaje cambia de repente cuando cruzamos la frontera natural del río Llobregat y nos adentramos en el Penedès. Atravesada por la Vía Augusta que comunica con la Tarraco romana y custodiada por multitud de torres y castillos desde numerosas peñas (pinna en latín, origen del topónimo Penedès), la región alberga la mayor extensión de viñedos de toda Catalunya.
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| Castillo de Olérdola, con Murallas Romanas del sII aC (Via Augusta) |
Fue tierra de frontera entre musulmanes y cristianos en los siglos X y XI, y es hoy en día escenario de leyendas, de novelas como La Bodega de Noah Gordon, y de asombrosas tradiciones como Els Castellers o la Fiesta de la Fil·loxera.
En coche, en bicicleta, a caballo o simplemente paseando, puedes perderte en un mar de ocres y verdes, que mudan con las estaciones del año. Puedes descubrir en sus bodegas, en su gastronomía y en su gente los rasgos de una identidad que tiene siglos de historia.
El Penedès es, sobretodo, desde su Costa Dorada a la mítica montaña de Montserrat, un lugar para encontrarse y disfrutar.
Después de cuarenta minutos de camino - y gran parte de ellos por pequeñas colinas - llegamos a la hermosa casa de Piero en la campiña, rodeada de kilómetros de sembríos de parra, olivos y almendros. Realmente un sueño poder vivir en un lugar como este. Encima, levantas un poco la vista y tienes la montaña de Monserrat.
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| Montserrat |
En el corazón de la provincia de Barcelona, en la Cordillera Prelitoral y en medio de un paisaje de montañas de perfiles suaves y gastados, se alzan las audaces e imponentes formas del macizo de Montserrat. Sus elegantes, limpias y cuidadas formaciones verticales son un verdadero desafío a la pesadez y el cansancio del mundo; Montserrat es la victoria de la Vida y del espíritu de la verticalidad sobre la materia caótica, informe y decadente.
Claire, su esposa inglesa de nacimiento y compañera nuestra también en la escuela en Suiza, nos recibió con un cariño increíble; yo no la veía desde hacía ocho años cuando coincidimos en un almuerzo en el Escorial cerca de Madrid.
Esa noche cenamos en familia, en la cocina, una magnífica lubina interpretada en una versión de lujo de la famosa moqueca, que es un cocido de pescados elaborado con cebollas, pimiento, tomate y hojas de cilantro y pimienta malagueta, todo ello con aceite de palma y leche de coco. Se prepara lentamente y no se le añade agua. El plato es de origen indígena brasileño y, originariamente, se elaboraba con hojas de diversos árboles. Existen dos variantes de moqueca: la bahiana (procedente del estado de Bahía, en la parte Región Nordeste de Brasil) y la capìxaba (procedente del estado de Espírito Santo, en el sudeste). Es muy habitual en las gentes de ambos estados reclamar para sí la verdadera receta de la moqueca. La diferencia básica de la moqueca bahiana con respecto de la capixaba es la substitución del aceite de palma por urucum.
A la mañana siguiente Michelle y yo nos fuimos a caminar en ropa de deporte por la campiña, extasiados con tan hermosos parajes de viñedos, olivos y almendros. Como ese paseo abrió el apetito, enrumbamos los cuatro a Vilafranca del Penedès para tomar desayuno y hacer compras en el mercado de la plaza principal ya que almorzaríamos por fin en casa.
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| Monument Castellers en Vilafranca Penedès |
Vilafranca del Penedès es la capital del Alt Penedès y es la capital del vino. Es una de las ciudades medianas mas importantes de Catalunya por su situación estratégica, las buenas comunicaciones y por ser capital de una comarca, el Alt Penedès, con una fuerte tradición vitivinícola. La producción del vino ha marcado su carácter, su cultura y sus tradiciones.
Primera parada: Il Caffe, calle Font 4. Especialista en desayunos, tienes que comerte dos baguetinos crocantes de jamón ibérico de nota 35 sobre 20, frotados con tomate y buen café: nada más le puedes pedir a la vida a esta hora... ¡Serás muy feliz como una perdiz!
Pasamos por la tienda Ibericus (es una cadena especialista en jamones) de La Parellada 19, Vilafranca. Compré tres tipos de jamones Pata Negra: Joselito, Cinco Jotas y D.O. de Galán, además de fuet.
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| Ibericus Gourmet |
En el mercado del pueblo: tomates, berenjenas, ajo, quesos, aceitunas, pan campesino, morcillas, chorizos y otros tesoros culinarios para preparar, mezclar, transformar, confitar, para al final comer, tragar, degustar...
Antes de regresar a la casa se hizo un alto en la Vinateria Inzola, La Palma 27, Vilafranca del Penedès, donde se degustó champán rosé de Albet I Noya, buen tinto Tinell Art Reserva, parmesano, secallona y aceitunas. Precio por siete copas más los piqueos: 23 euros. Un regalo.
Mientras las chicas se dedicaron a preparar el banquete - que consistiría en pan tomaca, ensalada fresca, escalibada, gazpacho, jamón serrano, aceitunas, anchoas, quesos, mantequilla y pan - nosotros los caballeros nos sentamos en la terraza a disfrutar de un buen par de botellas de vino de la zona, donde se producen excelentes vinos y champanes como los de la familia Torres, Freixinet, etc.
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| Bodegas de la Familia Torres en Vilafranca del Penedès |
Esa noche teníamos reservado el restaurante de los hermanos Adrià, que se llama El 41, adyacente al Ticket. Es más fácil encontrarte un reloj Cartier tirado en la calle que conseguir una reserva allí (que por lo general demora entre tres a cuatro meses obtenerla, con suerte). Este es un pequeño restaurante de los llamados gastro-bares. En este en particular no tienen menú a la carta, más bien te dan de comer 41 tapas maridadas con cocteles a 200 euros la mitra; si quieres vino es otra historia.
No me lo van a creer, pero nos entró tal flojera de conducir 60 kilómetros sanos de ida y bebidos de vuelta, que decidimos cambiar los planes (dejar El 41 para otra oportunidad) e irnos a rumbear a veinte kilómetros de distancia de la casa de mis amigos en la campiña barcelonesa.
Previa siesta reparadora y con ropa como para la ocasión, partimos hacia la dimensión desconocida para andar de tapas y bebidas por las calles de la famosa Sodoma y Gomorra catalana.
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| Amor de Pintxo |
Primer Stop: Amor de Pintxo (alta cocina en miniatura), Calle Marqués de Montroig 8, donde por 8.50 euros por persona escoges cinco tapas del menú de pinchos que tienen en exhibición (más de treinta) más una caña bien fría. Picamos de todo: tosta de butifarra negra con huevo frito, humus de atún, cigalas ahumadas; croquetas de queso de oveja, de paletilla de ibérico, de angulas al ajo arriero; empanada gallega, patatas bravas, rabos de calamar, confit de pato, serrano con foie, secreto ibérico, huevos a la cazadora, aceitunas de cinco colores diferentes y otras maravillas.
Segundo Stop: Eguzki Lizarran Taberna, Calle Sant Pau 3 (tiene un segundo local en Paseo de la Ribera 56-57, en Sitges). Aparte de lo simpático del local encontrarás muy buenos - o los mejores quizá - pinchos, tapas y raciones para picotear de la ciudad, en un horario que va desde las nueve de la mañana hasta la medianoche en punto sin parar. En este local nos regalamos pimientos de padrón, huevos rotos con morcilla y papas, mini chistorras, txacoli y doble vuelta de maltas Macallan.
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| Eguzqui Lizarran Taberna |
Tercer Stop: Restaurante Terraza Los Vikingos, Marqués de Montroig 7 y 9,
www.losvikingos.com donde sirven unas excelentes croquetas de ibéricos.
Cuarto Stop: DSM, Dehesa Santa María, Primer de Maig 3, buen especialista en ibéricos.
Les paso datos de buenos bares de ambiente por si se animan:
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| Bar del Sweet Pacha |
La mañana siguiente, previo pan con morcilla blanca y copa de fino o rueda de desayuno, nos fuimos a disfrutar de la playa con un sol increíble. Fuimos a Altafulla (Tarragona): ropa de baño obligada y bloqueador porsiaca (ya que el calor estaba potente). El mar increíble, y una buena caña bien helada junto con la agradable temperatura del mar hizo que se pasara el tiempo en un chistar.
Almorzamos en la playa, frente al mar, en el Restaurante-Bar Voramar (Cal Vitali), Pons d’Icart s/n (Tarragona) que tiene una cocina esmerada-clásica con especialidad en paellas. De picar: gambas al ajillo, puntilletes a la andaluza, cigalitas al jerez y anchoas del Cantábrico. De fondo: arroz caldoso de llamàntol (pariente del bogavante y de la langosta) y una paella negra de padre y señor mío (de cigalas con chipirones) ¡que nos dejó tumbaos! De beber: vino de la región. De fínale: una botánica de Brandy Cardenal Mendoza. Precio por cuatro personas... No lo sé porque fuimos invitados, pero por experiencia me imagino que gastarían unos 250 euros o un poco más.
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| Llamàntol: Pariente del Bogavante y la Langosta |
Esa noche nuestra anfitriona nos había amenazado con un pasta con anchoas y tomates de receta siciliana y al parecer de factura y sabor de campeonato. Desgraciadamente después de algunas horas de amena tertulia me quedé profundamente dormido. Los demás optaron por dejarme descansar ya que al día siguiente partíamos a Madrid - cuna de las Américas y última parada de esta aventura culinaria - así que ¡muy lamentablemente me la perdí! ¡Será para la próxima esta pasta chuta siciliana!
Pongo aquí término a esta crónica por las afueras de Barcelona, que vale la pena visitar y dedicarle una buena semana para recorrer todo el Penedès, la Costa Dorada, Tarragona...
¡Te extrañaré Barcelona y volveré cuando haya corrida de toros otra vez!
TRIESTE
Trieste es una ciudad situada en el norte de Italia, a orillas del mar Adriático y hace frontera con Eslovenia. Tiene un clima suave y soleado, menos cuando sopla la Bora, un viento que sopla entre los 80 y los 180 km/h.
Para notar la importancia que tienen para la ciudad el mar y la montaña, no hay más que mirar hacia los dos extremos opuestos: por un lado las colinas del Karst y por el otro el mar de cuya actividad se sufragaron los bellos edificios del puerto, los palacios que hacen de bella cara de Trieste y que animan a recorrer el golfo que protege la ciudad hasta la periferia, y donde el emperador Francesco Giuseppe (el desafortunado Maximiliano Emperador de México) levantó el castillo de Miramare.
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| Castillo de Miramare |
Trieste, una ciudad entre el Carso y el mar, un territorio de frontera, con un ojo mirando el mar Adriático y el otro posado en el promontorio cársico, envuelto del perfume de la “maquia mediterránea”, luminoso y con el cielo limpio, especialmente cuando sopla el viento de la Bora.
Trieste abraza el mar o, mejor dicho, lo cuida como a un huésped al que le ofrece una alfombra roja. Basta fijarse en el diseño urbanístico de la Piazza dell’Unità, cuya fachada se ofrece al mar como si se tratara de un muelle que resguarda los barcos.
Arquitectónicamente los palacios de Trieste hablan en lenguaje neoclásico, liberty, ecléctico y barroco, conviviendo con vestigios romanos, edificios del Settecento y de herencia habsbúrgica.
Cruce de culturas y religiones, en Trieste se percibe esa fusión desde que se llega: la iglesia greco-ortodoxa, la serbo-ortodoxa, la sinagoga, la iglesia evangélica luterana, o la helvética - la más antigua de la ciudad - conviven en una fraternidad que asombra. Esa tolerancia ha provocado una osmosis donde se bebe el Terrano y la Vitovska, se saborean los dulces de tradición eslava o germánica, o las sopas como la jota, para acabar con los sabores del mar: una cocina para descubrir.
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| Canales de Trieste |
Otro de los olores inconfundibles de la ciudad es el del buen café. Los triestinos tienen verdadera pasión por el café y es casi una liturgia acudir a saborearlo a las cafeterías históricas de Trieste donde aún rezuman los rumores literarios de otros tiempos.
Trieste vive de cara al mar y sus gentes aprovechan cada posibilidad para disfrutarlo. La rivera y el litoral con sus playas y estaciones balnearias son frecuentadas todo el año, ya sea para tomar el sol, bañarse o caminar por los paseos marítimos.
Como comenté en mi última crónica, intercambiamos una noche de estadía en Zagreb, Croacia, por acercarnos más a Venecia (que va a ser nuestra próxima aventura viajero - culinario - vacilona), último destino del grupo de exploradores, salvo su usía que todavía peregrinará junto a su bella dulcinea por diez días más por tres ciudades majas de pm: Barcelona, Sevilla y Madrid, donde tenemos un plan ya programado que les contaré en su momento.
A lo hecho pecho, mis queridos ávidos y sufridos lectores. Hicimos la primera parte del viaje recorriendo 160 km para llegar a la ciudad de Rijeka. Arribamos luego a la ciudad de Trieste en tierras azzurras después de cruzar Eslovenia (donde tienes que pasar imigración, aduana y todos los procedimientos de rigor para estos casos). Vale la pena hacer el viaje por caminos rurales, ya que los bosques son alucinantes y te puedes permitir perderte a tu antojo (apagas el GPS); tú eres dueño de tu tiempo y ritmo y eso es oro puro cuando haces turismo.
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| Nuestro Maria Theresia |
Antes de salir del Westin de Zagreb me puse a surfear los hoteles cinco estellas de Trieste y me encontré con el hotel Maria Theresia, ubicado frente al mar en el malecón principal de Miramar y a un precio bastante bueno: 125 euros la noche por una habitación doble con desayuno incluido. Lo reservé a través de la página web Travel Europe que les recomiendo, ya que la misma oferta figuraba en otras webs de buscadores de hoteles, en algunos casos al doble de precio. El hotel, para mi gusto, tiene las habitaciones un poco oscuras, pero para una noche no es gran cosa. Los cuartos bien puestos y, lo mejor, el desayuno en la terraza del piso cuatro del hotel, con una vista al Adriático disfrutando de un buen desayuno... ¡Vale un Perú!
VENECIA
El centro histórico de Venecia está formado por 118 pequeñas islas con más de 400 puentes que las unen y forman un único territorio, dividido en seis antiguos distritos administrativos o “sestiere”, tres a cada lado del Canal Grande.
El sestiere de San Marcos, con la majestuosa Basílica y el elegante Palacio Ducal, es uno de los lugares con más turistas y el más caro de la ciudad. Al norte de San Marcos está el sestiere de Cannaregio y al este el de Castello; los dos son barrios residenciales, tranquilos e interesantes de ver.
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| Plaza San Marcos, 1760 |
En el otro lado del Canal Grande, están los sestieri de Dorsoduro, Santa Croce y San Polo, éste último es el más vivo y comercial en esta parte del canal. Cada sestiere tiene sus particularidades y es interesante descubrirlas, por eso les aconsejamos, dependiendo del tiempo que tengan, que los visiten todos para que descubran sus encantos.
Para orientarse por las muchas callejuelas de Venecia es fundamental que tengan un plano detallado de la ciudad. En Venecia las direcciones tienen el nombre de la calle, el nombre del sestiere y el número cívico, y los tres son indispensables para encontrar la dirección, si no, es casi imposible. Es fácil perderse, pero también es fácil volver a encontrar el camino gracias a los muchos carteles que el ayuntamiento ha puesto en los puntos principales de la ciudad.
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| Carnaval de Venecia |
Venecia es un destino turístico todo el año. La estación con más turistas es de abril a octubre, sobre todo en los meses de julio y agosto. En este periodo es casi imposible encontrar un hotel si no se ha reservado.
Carnaval y Navidad también son periodos con muchos turistas, pero permiten disfrutar de la atmósfera de la ciudad con un clima invernal fresco. El mejor periodo del año para evitar las masas de turistas y disfrutar mejor de Venecia, con un clima agradable y tranquilo, son las semanas antes de Semana Santa, porque noviembre y diciembre son meses más problemáticos por el clima (que puede ser frío y lluvioso).
Hay que tener en cuenta que el fenómeno de la marea alta suele producirse entre octubre y marzo y que ofrece una inolvidable imagen de Plaza San Marcos cubierta de agua.
Enrumbamos a Venecia como a las ocho y media de la mañana sobre la Autopista A7 que te lleva en dos horas (160 km) directo a la ciudad de los canales. Aquí quiero aconsejarles sobre los procedimientos de cómo llegar y cómo manejarse al arribo.
1.- Si llegas en auto con entrega final del vehículo alquilado (Europa, Hertz, etc.) en esta ciudad y tienes mucho equipaje, como en el caso de nosotros cuatro (treinta días viajando), lo mejor es que te dirijas al Aeropuerto Marco Polo (diez kilómetros antes de Venecia) para que dejes todo el equipaje que no sea esencial (quédate con tu carry) en la custodia de equipajes localizada en el primer piso del aeropuerto (llegadas) al fondo a la izquierda, donde por seis euros diarios por maleta te la cuidarán sin problema alguno.
2.- Si tienes que entregar tu automóvil en el aeropuerto, lo haces y de ahí tienes algunas opciones interesantes como:
A.- Tomarte un bote-taxi privado como para cuatro personas que te llevará a tu hotel (si es que tiene parqueo acuático) por 110 euros.
B.- Tomarte el bus en la zona de llegadas, que te llevará a la Piazza di Roma que es el punto más cercano antes de entrar a la ciudad (toma un poco de tiempo y hay horarios). Allí nuevamente puedes tomar un taxi-bote (70 euros x cuatro personas con equipaje ligero) o el transporte bus público que tiene varios recorridos y te acercará a los paraderos fijos más cercanos a tu hotel.
C.- Tomarte un taxi (auto) por 110 euros hasta la Piazza di Roma. Llega súper rápido. Luego, optar por una de las dos opciones anteriores.
D.- Lo que hicimos nosotros: dejar todo el equipaje pesado en el aeropuerto en custodia, ir en el auto alquilado hasta la Piazza di Roma, entregarlo en la agencia (todas tienen oficinas en la plaza), cruzar veinte metros hacia la estación de taxis y tomar un bote, en nuestro caso directo a la puerta de nuestro hotel (Palacio Danieli) por 70 euros.
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| Hotel Danieli, Venecia |
Asomándose a las islas de la laguna, el Hotel Danieli se encuentra en una de las posiciones más exclusivas de Venecia, a pocos pasos de la Plaza de San Marcos, una ubicación cómoda cerca de las tiendas, los museos y los atractivos principales de Venecia.
Encantador y lujoso, el Hotel Danieli se compone de tres espléndidos palacios venecianos de los siglos XIV, XIX y XX. El interior del hotel está decorado ricamente con lámparas de cristal artesanal de Murano, preciosos tejidos y tapicerías, columnas de mármol trabajadas a mano y refinado mobiliario de época. El Restaurante Terrazza Danieli, completamente renovado y colocado en el último piso del Palacio Danieli Excelsior, brinda a sus huéspedes un panorama inolvidable de Venecia: la misma vista que tenían los nobles venecianos cuando vigilaban hace tiempo la llegadas de los barcos cargados de mercancías orientales. Un escenario romántico rico de historia que despertará todos tus sentidos.
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| Arrigo Cipriani, Propietario del Harry's Bar |
Efectuado el check-in de una de las dos habitaciones (ya que la mía recién me la iban a entregar a las cinco de la tarde, con up-grade ofrecido y cumplido por la demora) y siendo hora de restaurarnos, nos fuimos al famoso Harry's Bar de Venecia (harrysbar@cipriani.com), que tiene en esta ciudad dos locales: el primero en el Hotel Cipriani, al costado de la Plaza San Marcos y al costado de nuestro hotel también; el segundo es el Harry's Dolci en Guidecca (harrysdolci@cipriani.com). Tiene también otros locales en otros países, como el de París (que conocemos, al igual que el de Londres), el de Hong Kong, Estambul, Abu Dhabi y cinco en New York (comenzando por el de Wall Street - mi preferido - el de Grand Central, el de West Broadway, el de la 5ta Avenida con la 59-60 St., y el del East (que le dicen Le Specialità, lespecialita@cipriani.com). Arribamos como a las dos de la tarde. Estaba full el primer piso. Nos dirigió el Maître D al segundo nivel, donde las mesas son más elegantes y el servicio es también para almorzar y beber... y por supuesto más caro (ojo, tengan cuidado).
Comenzamos por ordenar lo mejor que hace esta casa, bloody mary (18.50 euros el vaso pequeño) y el Manhattan (mismo valor que el anterior) que vino acompañado de macadamias y pistachos tostados.
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| El Carpaccio del Harry's Bar |
De almorzar se pidió el tradicional Carpaccio Harry's Bar de entrada (este señor Cipriani fue el inventor del carpaccio, por algo 52 euros la porción) y de fondos un tagliolini gratinado (35 euros), una milanesa con spaghetti al burro (58 euros) y una sepia al nero (calamares en su tinta, a 58 euros la porción).
Antes de que nos trajeran los platos principales nos sirvieron unos panes de hojas y otros de migas calientes ¡con una mantequilla de horror! Estaba de buena que, con propiedad, la puedo comparar con la que sirven en el Market en los Campos Elíseos: es decir, las dos mejores mantequillas del mundo en dos excelentes restaurantes. La devoramos y pedimos bis en dos oportunidades más…
Toda la comida estuvo buena y a la altura de la fama y calidad de los restaurantes del Sr. Cipriani, a quien tuve la suerte de encontrarme en el restaurante.
No puedo terminar de relatarles este almuerzo sin decirles que lo mejor fue sin lugar a dudas los spaghetti con mantequilla que vinieron de guarnición en la milanesa de ternera; eran de pasta fresca recién hecha, delgados, artesanales, con la mejor mantequilla posible. Al probarlos nos pasó de vueltas a todos e inmediatamente pedimos una porción adicional para disfrutarla... ¡Qué tal manjar para nuestras papilas gustativas! Nunca habíamos comido una pasta tan sencilla y tan sublime, lo que refuerza mi teoría de que la mejor y más sabrosa cocina es la más simple.
Para complementar se terminó la cena con tres grapas y dos cafés, para pagar finalmente 475 euros por una entrada, tres platos de fondo y seis cocteles. Hay que tener cuidado: no es un restaurante barato; muy por el contrario, es extremadamente caro, así que ¡atención a la paloma! Recomiendo que vayan, se sienten en el primer piso, se pidan un aperitivo y coman sin lugar a dudas ni vacilaciones los spaghetti con mantequilla... ¡los mejores del mundo! y nada más.
Como estábamos un poco cansados decidimos ir al hotel a encontrarnos con Jani y Eduardo que estaban desde el día anterior en la ciudad para programar la cita nocturna.
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| Trattoria do Forni, Calle Specchieri |
Nos encontramos todos en el bar del hotel para disfrutar de una amena tertulia, así como buenos aperitivos italianos que pusieron en Fa a todos los presentes. Como no podía ser de otra manera, el Maestro Consejero Espiritual y Dirigente Culinario - nuestro querido y estimado Edi - ya había, después de una larga pesquisa, reservado la cena en uno de los mejores restaurantes de la zona: un especialista en pastas con pescados y mariscos de nombre y apellido Trattoria do Forni, en San Marco, Calle Specchieri 468/457 (
www.doforni.it). Sus especialidades en pastas incluyen preparaciones de spaghetti con nombres emblemáticos: la Serenissima (vongole y zucchini), a la Scogliera, el Silvestri (con mejillones), a la Isolana (de legumbres), el vermicelli de ajo pimiento, a la Eligio (con cigalas y espárragos), sus linguine al tintorello con bogavante, el Pezzuto con jamòn San Danielle y arroces como el Tiziano (con champán y cigalas) entre otros más que no recuerdo en este momento pero estoy seguro de que los deleitarán en su próxima visita a este buen establecimiento.
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| Spaghetti alla Scogliera |
De picar hubo gambas con aceite y limón, vieras Casanova, espuma de bacalao en mantecado, trucos de jamón serrano, calamares fritos y, de fondo, pastas seleccionadas de lo antes aquí descrito; buen vino Pinot Grigio Mario Schiopetto.
A la mañana siguiente tomamos un ligero desayuno de jugo y un entremés en una de las innumerables tabernas que hay por las cercanías, ya que nos habían programado una visita a Murano: la fábrica de cristal Signoretti, donde pasamos un rato muy agradable a la vista y el alma pero muy duro para la billetera, ya que compré dos esculturas de artistas famosos que adornarán mi casa de playa (un velero) y la de Lima (la cara de Maria Teresa de Picasso, que la verdad es un sueño de arte y belleza). Quedamos muy felices y me imagino que el vendedor también.
En su momento de máxima prosperidad la isla fue designada como la sede principal de la industria del arte de vidrio debido a dos razones: la isla está posicionada a favor del viento con respecto a Venecia, por lo tanto los hornos no contaminan el aire de la ciudad; en segundo lugar, para evitar el peligro de incendio en la zona central de Venecia.
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| Cristalería de Murano |
Murano realmente se compone de seis islas unidas por puentes y tiene unos 6.000 habitantes. Muchas tiendas organizan visitas gratuitas de demostración sobre cómo se hace el cristal, aunque cuidado porque te acabarás llevando algo. Existe incluso un museo del cristal.
Entre la variedad de lugares a conocer durante la visita a la isla, te recomendamos principalmente los siguientes:
Iglesia de Santa Maria y San Donato
Iglesia de San Pedro Mártir
Iglesia de Santa Maria degli Angeli
Palacio de Mula
Museo de Cristal de Murano en el Palacio Giustinian
Faro de Murano
Museo de Arte Contemporáneo Berengo
BURANO
Se encuentra situada al norte de la laguna, muy cercana a Torcello, y es conocida por la producción de encaje de hilo. La isla, con más de 4.000 habitantes, posee un inclinado campanario que se ve desde la lejanía.
Turísticamente hablando, Burano es famosa por sus casitas de colores. Los vecinos están obligados a pintar sus fachadas cada poco tiempo. Existe la leyenda de que las casas son de colores porque los marineros las pintaban así para poder llegar hasta ellas los días de niebla.
Para visitarla sólo son necesarias una o dos horas, ya que es una isla muy pequeña. Llegar desde Venecia te llevará unos 45 minutos en vaporetto.
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| Colorido Burano |
Teníamos reservado el almuerzo en la famosa Trattoria al Gatto Nero da Ruggero, vía Giudecca 88, (
www.gattonero.com). Nos sentaron en la terraza mirando uno de sus varios canales y nos ofrecieron una copa de espumante.
De almuerzo: el Antipasto Degustazione (en tres tiempos te ofrece tres platos con los mejores mariscos) y carpaccio de pescado de la zona, para proseguir con un risotto a la buranella que se hace con caldo de un pescado llamado paganel (muy suave y muy sabroso) y es la especialidad del local. Además, pappardelle con scampi y ricota ahumada, unos tagliolini alla grancevola con araña de mar, y unos sublimes spaghetti alla scogliera (que vienen con frutos del mar).
La casa también es especialista en pescados como la anguila, el turbot, el dover sole, corvina del mediterráneo, sardinas, rape, lubina, etc. Pueden venir asados o a la grilla. De tomar: Pinot Gris Lis Neri 2009. Precio por cuatro personas, con café: 169 euros.
Esa tarde disfrutamos de la vista que ofrece la terraza del Hotel Danieli, de las pequeñas compras en las calles que rodean la Plaza San Marco, de sus magnificas cafeterías (donde puedes tomarte un apero o un breve snack, siempre poniendo atención a los precios ya que todo es muy caro en esta zona altamente turística). Cada cafetería-restaurante tiene música clásica en vivo para escuchar y te incluirán 6.50 euros por persona en tu cuenta por ello.
Más tardecito paseamos por un par de bares que voy a recomendar: Bar Americano, San Marco 302 y Eddy Bar, en el 607/680 de la misma calle. Ambos son perfectos para abrir el apetito cuando estás esperando la hora para tu reserva en ese restaurante de la última cena antes de partir de Venecia.
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| Osteria San Marco |
El nuestro se llama Enoteca Osteria San Marco, 1610 - San Marco (
www.osteriasanmarco.it) donde uno disfruta de la auténtica cocina de cantina regional. La experiencia fue increíble: me comí los mejores bucatini alla vera amatriciana (salsa de tomate picante con panceta) de varios lustros que recuerde; Michelle comió unas tagliatelle verdes con vegetales, cumplidoras; Manolete pidió unos spaghetti con vongole y botarga, y Flor unos muy buenos ravioles de ricotta con salsa de pomodoro. De beber: vino de la casa. Precio por cuatro personas: no lo sé porque fuimos gentilmente invitados.
Y aquí se acaba Venecia. Fueron dos días intensos y muy cortos. Esta ciudad (que he visitado en dos oportunidades anteriores) se merece al menos cuatro días para apreciarla. Mañana nos embarcamos como al mediodía hacia Barcelona donde nos espera otra aventura…
Arrivederci!
Los croatas son un pueblo de origen incierto. Existen tres teorías con respecto a dicho origen: eslavo, germánico o persa. Lo que sí es seguro es que los croatas emigraron de su lugar de origen hacia la región de la actual Galicia alrededor del siglo III. Posteriormente volvieron a emigrar y se establecieron en la actual Croacia durante el siglo VII. A partir del siglo IX, Croacia se convirtió en uno de los reinos más poderosos de la región, combatiendo con éxito a ávaros, búlgaros y magyares. En 1102, a raíz de una unión nupcial, los croatas aceptaron formar un reino conjunto con Hungría. Hacia mediados del siglo XIII, el reino húngaro fue fuertemente impactado por la expansión otomana, la cual llevó al parlamento croata (Sabor) a invitar a los Habsburgo, bajo el reinado de Fernando I, a asumir el poder sobre Croacia. El reinado Habsburgo eventualmente probó ser exitoso combatiendo a los otomanos y, hacia el siglo XVIII, gran parte de Croacia se encontraba libre del control turco, mientras que parte de Dalmacia permaneció bajo el control de Venecia.
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| Mapa de Croacia |
En 1868, Croacia ganó autonomía nacional a la vez que permanecía bajo autoridad húngara. Luego de la Primera Guerra Mundial y la caída del Imperio Austrohúngaro, Croacia se unió al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (el cual se convirtió en Yugoslavia en 1929). Yugoslavia fue invadida durante la Segunda Guerra Mundial y Croacia fue convertida en un estado-títere fascista bautizado Estado Independiente de Croacia. Tras la derrota de las fuerzas del eje, Yugoslavia se convirtió en un estado socialista independiente y federal bajo la mano fuerte de Josip Broz Tito.
Cuando Croacia declara su independencia de Yugoslavia en 1991, los habitantes serbocroatas (que habitaban las regiones de Krajina y Eslavonia) se niegan a secundar la secesión de la República Federal Yugoslava y, apoyadas por el ejército federal yugoslavo, se independizan de Croacia como la República Serbia de Krajina. Tras cuatro años de luchas esporádicas, el gobierno croata logra desalojar a gran parte de las fuerzas serbias en Krajina (1995). La recuperación por el gobierno croata de la Eslavonia Oriental se lleva a cabo pacíficamente y de manera negociada con Belgrado en 1998 bajo la supervisión de las Naciones Unidas.
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| Vista Aérea del Parque Nacional Brijuni |
Croacia - que se encuentra en la orilla nororiental del mar Adriático - linda con Eslovenia y Hungría al norte, con Serbia y Montenegro por el este, y con Bosnia-Herzegovina al sur y al este. Esta república dobla en tamaño a Bélgica y se encorva como un búmeran desde las llanuras de la Panonia de Eslabona, a través del centro montañoso, hasta llegar a la península de Istria y la accidentada costa adriática. El extremo septentrional de la costa croata, incluida la ciudad de Dubrovnik, está separado del resto del país por una saliente de Bosnia-Herzegovina.
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| Las Playas de Croacia |
La principal atracción turística de Croacia la constituyen sus playas. El país está formado por 1,778 kilómetros de línea costera (5,790 kilómetros si se incluyen las islas). Sin embargo, la mayoría de su litoral consta de grandes guijarros en lugar de arena. Las islas son tan bellas como las helénicas; existen 1,185, pero sólo 66 están habitadas. Croacia cuenta con siete excelentes parques naturales: Brijuni, cerca de Pula, es el que está cultivado con más ahínco; destacan sus bien conservados bosques de encinas mediterráneas. El montañoso Parque Nacional de Risnjak alberga linces, mientras que los frondosos bosques del Parque Nacional de Paklenica están poblados de insectos, reptiles y aves, entre ellos el buitre leonado, en peligro de extinción. En el Parque Nacional de Plitvice se pueden encontrar osos, lobos y ciervos. El clima varía del mediterráneo de la costa adriática al continental del interior. Las soleadas zonas costeras ofrecen veranos cálidos y secos e inviernos suaves y lluviosos. Las montañas altas de la costa actúan de escudo impidiendo que lleguen los fríos vientos del norte; esto hace que los croatas disfruten de una primavera temprana y de un otoño tardío. En Zagreb, las temperaturas medias alcanzan los 27ºC en julio y descienden hasta los 2ºC en enero.
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| El Diana Bar de Nuestro Westin Zagreb |
Llegamos procedentes de Budapest - en tan sólo tres horas de magnífica autopista - al Westin Zagreb, hotel en pleno centro de la ciudad y uno de los tres mejores hoteles de la ciudad. Está muy bien ubicado, cerca del casco antiguo de la ciudad. Nos atendieron en la recepción muy bien y quedamos alojados en el piso 14, reservado para los VIP de la cadena, ¡como nosotros!
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| Acogedora Terraza del Restaurante Kaptolska |
Como era hora de almorzar nos tomamos un taxi a un restaurante llamado Kaptolska
www.kaptolska-klet.hr que nos fue recomendado por el personal de la recepción del hotel con mucho acierto, pues almorzamos muy bien, excelente comida típica croata que les relataré: dos fuentes de quesos del lugar; la primera, cuatro bolas de helados de quesos crema aromatizados con clorofila de arúgala y semillas de zapallo; otra fuente de quesos fuertes, alguno de ellos picante. De platos principales: una ternera arrebozada rellena de jamón con papas soufflé, fuente de cordero a la parrilla con papas en gajos fritas en manteca (muy buenas), un risotto negro de sepia de su costa mediterránea, y yo dos filetes de pescado blanco del Adriático con acelgas. De guarniciones: pimientos con ajo, tomates y vino húngaro. Precio por cuatro personas: 110 euros. Para una excelente cocina típica Húngara, se los recomiendo si vienen por estos lares. No olvidar de pedir un plato por cada dos personas ya que son gigantes… Esta gente no come, ¡traga!
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| Cordero a la Parrilla en el Kaptolska |
Habíamos tomado un taxi en la puerta del hotel por 200 kunas la hora, que son como 28 euros. Así que, después del almuerzo, nos llevó por dos horas más y a un coste total de 45 euros (incluido el tiempo de espera mientras almorzábamos) a pasear por todo lo que hay que pasear en la ciudad: la Catedral, El Parlamento, el Casco Antiguo y la parte nueva de la ciudad (que es pequeña, sólo viven un millón de personas de un total de cinco millones que tiene el país (es del tamaño de Piura).
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| Casco Antiguo de Zagreb |
Esa noche habíamos acordado encontrarnos todos a las diez y media para tomar un drink en el bar del hotel y salir a cenar al restaurante Carpaccio
www.ristorantecarpaccio.hr en 14, Teslina, Zagreb, que era nuestra segunda opción, ya que en el primero - que se llama GALLO
www.gallo.hr - se acababa de ir el chef cansado de esperarnos. Así que ni modo, dejamos de lado la primera recomendación del Guest Relations Manager del Westin. Antes de llegar al restaurante hicimos una pascana en el Ugostiteljski Obrt Rock and Roll Bar.
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| Restaurante Carpaccio |
De tomar, ya en el restaurante, pedimos vino Húngaro Cabernet Sauvignon de nombre Roxanich, y Chardonnay Krauthaker; el tinto, de primera. De picar: nuevamente quesos croatas y minestrone de verduras. De platos: yo pedí un carpaccio de pez espada a la naranja (muy rico), carpaccio de carne, saltimbocca alla romana, tagliatelle con ragú de cordero, linguine con pesto a la genovesa, risotto verde y ensaladas. De bajativo: un aguardiente llamado travarica, fuerte pero efectivo para la digestión. Precio por seis personas: 200 euros (con tres botellas de vino).
La noche terminó en el casino del hotel, donde recuperamos la inversión que habíamos realizado en el restaurante, así que se durmió y se soñó con los angelitos.
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| Fructífero Casino Cezar del Westin Zagreb |
Temprano por la mañana Eduardo y su esposa partieron hacia Venecia para ganarle un día y nosotros cuatro hicimos nuevamente un paseo en taxi por la ciudad. Como al mediodía decidimos hacer check-out para irnos a dormir esa noche a Trieste - que está cerca de Venecia (160 kilómetros) - y no tener que manejar al día siguiente temprano más de 400 kilómetros de un solo tirón… Pero como no queríamos tampoco andar a la carrera, decidimos almorzar en Rijeka.
Rijeka es una localidad bañada por el Mar Adriático y emplazada en la desembocadura del río Rijeka, 129 kilómetros al sudoeste de Zagreb. Su situación estratégica fue foco de una disputa internacional durante la Primera Guerra Mundial debido a que su población es una mezcla de yugoslavos e italianos. Antes de la Primera Guerra Mundial pertenecía al Imperio Austrohúngaro. De 1920 a 1939 fue la Ciudad Libre de Fiume.
La ciudad quedó anexionada a lo que fue Yugoslavia en 1945 y creció rápidamente como principal puerto del país y centro de construcción naval. En 1991 se incorporó a Croacia, por lo que en menos de ochenta años ha pertenecido a cinco estados distintos.
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| Centro de Rijeka, Principal Puerto de Croacia |
Su magnífica posición en la bahía Bakar, sus buenas carreteras, comunicaciones ferroviarias y el suministro pleno de energía hidroeléctrica proveniente de las montañas Gorski Kotar, han impulsado sus industrias, que son, entre otras: ingeniería, madera procesada, papel, tejidos, alimentos y la refinería de petróleo.
Rijeka es también un importante centro turístico debido a la proximidad a algunas islas adriáticas como Krk (Veglia) y hoy en día su aeropuerto constituye uno de los más importantes de entrada al país.
Nuevamente en una magnífica autopista y con vistas de bosques y montañas, llegamos a este puerto. Paseamos en el auto por los alrededores y, preguntando a los locales, llegamos al Restaurante Forum Feral
www.konoba-feral.com en la calle Matije Gupca 5 b. Dejas tu auto en el parking del puerto y caminas tres cuadras pequeñas para encontrarte esta joya de restaurante que vende todos los productos marinos que recogen del Adriatico: calamares, pulpos, choros, cigalas y muchas variedades de pescados. Su sistema te permite escoger lo que desees de su vitrina; te lo pesan y te lo preparan como tu quieras. A ese sistema - que usamos para el pedido de calamares y pescado - le agregamos un chilcano de pescado, un guiso de papas con bacalao, un antipasto marino de todas sus propuestas, una pasta con choros y verduras a la parrilla… Súmenle un litro de vino blanco local, más un pastel de manzana. La cuenta para cuatro personas: ¡35 euros! Un regalo, y almorzamos muy bien.
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| Ambiente Interior del Forum Feral en Rijeka |
Partimos hacia Trieste pasadas las cinco de la tarde, para cruzar Eslovenia antes de entrar a Italia. Si van, escojan lo que hicimos nosotros: tomar las rutas rurales que te llevan por caminos pequeños entre pueblos muy bonitos y llenos de vistas que parecen postales. Calcular unos 80 kilómetros de camino.
Aquí termina esta parte de la ruta por los países del este de Europa. En la próxima crónica relataré Venecia, Barcelona y Madrid… ¡Vamos treinta días viajando!
Arrivederci!
Salimos del Marriott de Viena camino a Budapest, Hungría, que queda a 270 kilómetros de distancia. Como parte del paseo de este día hicimos un alto en Bratislava para conocer su castillo y su ciudad, distante 80 kilómetros de Viena y 190 de Budapest. Allí disfrutamos de un alto antes de proseguir a Hungría.
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| Castillo de Bratislava |
Eslovaquia es un pequeño país en el corazón de Europa central. La historia del país es la historia de un cruce importante de distintas culturas. Los eslovacos llegaron a Europa central a principios del siglo VI, sin embargo hasta el siglo XX (dejando de lado por un momento la Gran Moravia) no formaron un país independiente. A pesar de esto los eslovacos conservaron su idioma, sus costumbres, sus comidas, etc. El folclore eslovaco es muy rico, hay festivales al aire libre desde la primavera hasta el otoño.
Es un país lleno de bosques, de castillos y otras atracciones, un país en una etapa de gran crecimiento económico. La capital está siendo descubierta por los turistas que hasta hace poco la dejaban de lado. La ciudad fue lugar de coronación de los reyes húngaros durante casi 300 años y fue la ciudad preferida de María Teresa de Austria. El casco antiguo de la ciudad es todo zona peatonal, lleno de palacios, fuentes y estatuas, con cafés y terrazas en sus calles.
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| Centro de Bratislava, Capital de Eslovaquia |
Después de disfrutar de este pequeño país y de dos horas de camino en excelentes autopistas, llegamos a la mítica ciudad de Budapest. Nos quedaremos por los próximos dos días alojados en el Palacio Adrià, que hoy alberga al súper lujoso hotel Le Meridien. Conseguí, a través de mi amigo Manuel de Vasconcelos (Director General de la cadena, hoy con nuevas oficinas en el hotel Le Meridien en Mónaco), unas excelentes habitaciones con una tarifa de regalo para todos los viajeros… ¡Provecho para todos!
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| Le Meridien de Budapest |
Esa noche nos tomamos unas copas en el bar del hotel y proseguimos al restaurante Rezkakas Bistro
www.rezkakasbistro.hu recomendado por la recepción del hotel. En un ambiente elegante disfrutamos de lo mejor de la cocina típica húngara: pedimos la famosa sopa goulash de papa, carne y pasta; unos panqueques rellenos de una mousse de carne; ternera con pasta húngara; unas chuletas de cordero arrebozadas buenísimas; lomo de ciervo con croquetas y foie de ganso con frutos salvajes. De tomar, buen vino húngaro Tokay Dry para comenzar y seis plutoniums para finalizar. Precio por cuatro personas: 150 euros.
Camino al hotel pasamos - atendiendo una invitación - por el Casino del Hotel Intercontinental, pero sólo nos quedamos poco tiempo. Justo antes de arribar comenzó una tormenta de truenos y lluvia que nos obligó a refugiarnos en un bistró llamado Boom & Brass Etterem, donde haciendo tiempo disfrutamos de deliciosos postres y vino dulce húngaro ¡el famoso Tokaji! hasta que pasó la tormenta que arrecio muy fuerte por casi una hora.
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| El Ice Tea del Boom & Brass |
Hoy domingo 10 de junio comenzamos por el buffet del desayuno en el restaurante principal del hotel. Mobiliario muy francés con ocho áreas dispuestas para la guerra matutina: área de panes (más de veinte variedades); área de embutidos (entre ellos el famoso salame húngaro), salmones, jamones pata negra de 18 meses de guarda, quesos cremosos y añejos adornaban la segunda área; un área de frutas frescas y lácteos de toda índole; área de champagne, vinos, jugos, aguas naturales y aromáticas; área de buffet caliente con diez opciones; área de huevos y cremas como la holandesa, la chorón o la béarnaise; área de cafés de diferentes regiones del orbe y, la última, de verduras y ensaladas… ¿¡Cómo creen que terminamos!?
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| Exteriores de los Baños de Szechenyi |
Salimos a las once de la mañana para tomar un tour que en dos horas y media nos dio una lamida a la ciudad. Paseamos por la Casa de la Ópera la Plaza de los Héroes, el Zoológico, Los Baños de Szechenyi, el Castillo de Vajdahunyad, el Hotel Hungaria, el Café New York, el Astoria, la Sinagoga, las Colinas del Gellért, la Citadella, el Puente de Cadenas, el Castillo Buda, el Bastión de los Pescadores y el Parlamento (que es imponente). Duración de este paseo: Tres horas. Costo por persona: 20 euros.
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| Casablanca Club |
Almorzamos en un restaurante de cocina húngara de nombre Rick's Kft. Casablanca Club, en el 1052, Váci Utca 30. Comimos muy bien: sopa goulash de carne muy buena, frijoles con huevo (que pedí yo) más salchichas vienesas, pechuga de pato con col morada, varios goulash de plato principal con puré, y una parrilla (piedras calientes) con trozos de cerdo de raza Mangalica (se parece al carnero, ¡tiene esa piel con lana!) cocido a la manera de los monarcas húngaros y acompañado de papas nativas locales. De tomar: vino húngaro bastante bueno. Precio por seis personas: 150 euros.
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| La Especialidad Típica de Cerdo Mangalica y Papas Nativas |
Esta noche tomamos un crucero nocturno de una hora y media por el Danubio. Tienes la opción de cenar o de sólo paseo y dos copas, que fue lo que optamos nosotros por algo más de 25 euros por persona. Vale la pena y lo recomiendo de todas maneras. La vista de los atractivos iluminados es otra cosa, mariposa: el Parlamento, el Castillo Buda, la Citadella, etc. lucen mágicos de noche. Además, es un paseo en un barco con todas las comodidades y si te toca buen tiempo nocturno, como en nuestro caso, la pasas bien en la cubierta de proa o popa.
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| Abrigados Cerdos de Raza Mangalica |
Quiero recomendar cosas que hacer en Budapest:
No dejar de ir a los baños termales más famosos de Europa. Tienen dos: el Széchenyi Bath y el Gellért Bath, ambos espectaculares. El primero es el más grande de Europa con tres piscinas exteriores y quince dentro de su recinto.
Restaurantes y bares adicionales :
Mix Club Bar
www.mix3.hu Como el nombre lo dice, es un mix de club, bar y restaurante.
Nobu: Está en el hotel Kempinsky, al costado de nuestro hotel Le Meridien.
Araz Restaurant
www.araz.hu Cocina húngara en ambiente déco.
El Danubio, fuente de inspiración para numerosos artistas, separa con su inmensidad Buda y Pest, dos grandes ciudades que hoy se unen para formar una de las capitales europeas de mayor importancia. Enormes puentes unen ambas orillas acercando Buda (la antigua sede real y zona residencial más elegante) y Pest (corazón económico y comercial de la ciudad).
Budapest es conocida como "La Perla del Danubio" y es visitada por más de seis millones de turistas cada año.
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| Parlamento de Budapest, La Perla del Danubio |
“Budapest, la ciudad más hermosa del Danubio”. Con esa frase describe Budapest el escritor polaco Claudio Magris, ganador del Premio Príncipe de Asturias y viajero a lo largo de toda Europa.
Para nosotros, Budapest siempre será una grata sorpresa. Hemos leído mucho sobre la ciudad, de la supuesta poca amabilidad húngara, de la necesidad de restauración de los edificios y de muchos otros temas.
Cierto es que no es una ciudad tan "de cuentos" como Praga, pero lo que nos diferencia a los viajeros de los turistas es la capacidad para ver más allá y encontrar la belleza de una ciudad detrás de las fachadas.
Una muy grata experiencia en Budapest, que nos vemos obligados a dejar para emprender rumbo a Croacia.
¡Sígannos los buenos!
Salimos de Praga pasado el mediodía, después de recoger una camioneta VW Sharan en la que muy cómodos, relajados y de buen humor, enrumbamos por la autopista hacia Viena, a 250 kilómetros aproximadamente. Llegamos al Marriott en pleno centro de la ciudad y a muy poca distancia de las principales calles y atracciones de la ciudad.
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| Nuestro Marriott en Viena |
Viena tiene algo que engancha: es antigua y moderna a la vez. Viena es gastronomía: su mezcla de culturas genera una gran variedad de platos procedentes de todas las cocinas del mundo; sus deliciosos pasteles y un buen café completan la oferta. Viena es música: cuna de grandes compositores como Strauss, Beethoven o Mozart y morada de la afamada ópera. Viena es cultura: tienes más de cien museos entre los que elegir.
Viena es una ciudad con un encanto especial, el perfecto escenario de muchos recuerdos que no podrás olvidar. En tu viaje podrás disfrutar de una tarde tranquila en la ópera, de un paseo por su casco antiguo bajo la atenta mirada de la catedral, o bien tomarte un café vienés acompañado de un pedazo de la deliciosa tarta Sacher, o de una salida de bares cosmopolitas de los que doy fe.
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| Tarta Sacher |
Esa primera noche Michelle y el que escribe nos fuimos a pie a explorar los alrededores para poder planificar un buen día siguiente. Conocimos primero un pequeño restaurante llamado Lucky's Matchbox, en el 1 Rotenturmssrtabe 12 (la avenida de los restaurantes, bares y comercio ficho) en el que pasamos un agradable momento. Caminamos por largo tiempo simplemente disfrutando de la noche y lo complementamos con una pequeña visita a un casino y muy buenas salchichas y chorizos vieneses en uno de esos kioscos ambulatorios típicos de las ciudades germánicas… ¡Y a dormir que ya hicimos el plan para mañana!
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| Típico Kiosko de Comida Callejera en Viena |
Al día siguiente dividí el día en seis etapas o planes por hacer. Lo primero fue fitness room con masaje y jacuzzi en el hotel. Segundo plan, una visita a la Escuela de Equitación Española de Viena, donde se puede ver los famosos caballos por las mañanas, de lunes a viernes; el fin de semana hay show. Paso a relatar un poco de su historia:
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| Lipizzaner en Exhibición |
La corte imperial austriaca sentía verdadera devoción por la cría y doma de caballos de raza. A finales del siglo XVI el Archiduque Carlos fundó el picadero de Lipizza, que posteriormente se trasladaría a territorio yugoslavo. De hecho, de aquí son originarios los caballos lipizzaner. Los primeros caballos llegaron desde España, así que es este origen el que explica el nombre de la escuela. Tras la independencia de Yugoslavia se trasladó Lipizza a la región de Estiria, donde mantienen la tradición de cría. Los caballos son negros al nacer y a los ocho años se vuelven blancos.
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| Palacio Imperial de Viena |
Como la escuela forma parte del Palacio Imperial, decidimos visitar el Museo de los Tesoros que forma parte del Palacio y parte también de nuestro segundo plan del día.
La Cámara del Tesoro más importante del mundo es sorprendente: aquí, en la parte más antigua del Palacio Imperial (siglo XIII), no sólo verás la corona imperial del Imperio Sacro Romano (hacia 962) y la corona del Emperador austríaco (1602), sino también el tesoro de los Borgoñón del siglo XV y el tesoro de la Orden del Toisón de Oro.
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| La Cámara del Tesoro |
En esta cámara hay expuestos valiosos objetos curiosos, propiedad de los Habsburgo. Entre ellos se encuentra un “unicornio“ de casi dos metros y medio, así como la corona del Emperador Rodolfo II (1552 - 1612). El globo imperial y el cetro, las insignias del imperio hereditario de Austria, sirvieron durante siglos como símbolo de poder y rango. Las piezas con valiosas piedras incrustadas, así como las increíbles joyas, no sólo son testigos de la historia, también tienen un gran valor material.
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| Corona, Globo Imperial y Cetro de Rodolfo II |
La entrada a la Cámara del Tesoro es por el patio Schweizerhof, el patio de los suizos. El nombre proviene de la guardia de suizos antiguamente apostada aquí.
Hasta 1918 el Palacio Imperial fue el centro del vasto imperio de los Habsburgo. Realizaron un diseño suntuoso de una gran área, antaño planificada como Foro del Emperador, desde la Corte Antigua, que data del s. XIII, hasta la parte más nueva, de principios del s. XX. Hoy, el Palacio Imperial de Viena sirve de residencia al Presidente de Austria. Todo aquel que viaje a Viena no debe perderse bajo ningún concepto la visita al Palacio Imperial. Allí le esperan más de dos docenas de colecciones de renombre internacional. Además, hay unos estupendos cafés, restaurantes, plazas y parques que invitan a quedarse.
Como hacía hambre y como parte del tercer plan del día, nos fuimos a almorzar - los Parodi y nosotros - a un restaurante de pescado al peso pero ficho, de nombre Nordsee (en el 25 de la Kantnersrtabe), donde tienes un enorme buffet marino entre fríos y calientes para escoger. Hay de todo: desde langosta hasta frituras; realmente muchas opciones. Algunos te los pesan otros tienen su precio fijo.
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| Bocadillos en el Nordsee |
Pedimos para compartir dos ensaladas de langostinos diferentes, cangrejo de las nieves, calamares del Ártico, paella de bacalao, spaghetti con camarones grises, dos pescados noruegos frescos apanados, ensalada y pinot grigio para maridar. Precio por cuatro personas: 100 euros. Bueno, rico y barato para la ciudad.
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| Y Más Bocadillos en el Nordsee |
Como cuarto plan nos fuimos de paseo turístico en bus: Visitamos la Ópera, la Plaza de los Héroes, la Universidad, la Catedral de St. Stephens, el Memorial de Beethoven, el Museo Militar y más de quince otros puntos turísticos de interés repartidos en dos circuitos de aproximadamente una hora cada uno, para terminar en la plaza donde está la famosa casa de La Ópera del Estado de Viena.
La Ópera del Estado de Viena es uno de los teatros de ópera más importantes del mundo, del más alto nivel, muy querida por los vieneses entusiastas de la música. Ofrece durante la temporada - que dura diez meses - unas trescientas actuaciones ¡con una programación que cambia cada día! Esa densidad de actuaciones hace que la Ópera del Estado de Viena sea internacionalmente la Número 1. Casi no hay ninguna estrella a nivel mundial que aún no se haya escuchado aquí.
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| Ópera de Viena |
Siendo este nuestro quinto plan, ya que compramos entradas (en la calle hay muchachos que te venden saldos de abonos a menos de la mitad de su precio y en nuestro caso pagamos 50 euros por cada una, en vez de 150 euros) para ver a las siete y media de la noche la ópera Tosca, de Giacomo Puccini, ¡que estuvo genial!
Como había un lapso antes de la ópera que íbamos a ver, entramos al famoso Hotel Sacher. Pocos íconos pueden considerarse más vieneses que el hotel Sacher Wien, más que nada porque este clásico entre los clásicos aglutina varios de los símbolos de la ciudad y de su cultura. En primer lugar, desde 1869 comparte cimientos con el antiguo Teatro de la Ópera, la gran liturgia sagrada en Viena. En segundo lugar, fue levantado por Eduard Sacher, miembro de una de las dinastías vienesas más distinguidas. Y, como colofón, fue su padre el inventor del popular pastel de chocolate por el que se siente auténtico fervor y que es en sí mismo responsable de la fama del hotel y de que disfrute de tanta afluencia. Un reclamo de lo más dulce su Sachertorte, objeto incluso de polémica debido a una pugna por su autoría con un establecimiento vecino. Verdad o verdad a medias, el hotel sigue ofreciendo su ración de pastel... y de escenografía aristocrática, potenciada por el recuerdo de la primera dama de la familia Sacher, una mujer conocida por su afición a los puros y a los perros de compañía. Además, el restaurante lleva su nombre: el Anna Sacher. También está la impronta dejada por sus ilustres huéspedes: la reina Isabel, Nureyev, Kennedy, von Karajan... Y es que el Sacher Wien es todo un teatro hotelero, un ejemplo de poderío y lujo art déco. Un lobby suntuoso, unos salones operísticos, un spa impactante y unas alcobas palaciegas componen este coliseo en versión vienesa. Terciopelos, arañas chispeantes, mármoles, moquetas lustrosas, muebles refinados, tapicerías encarnadas y doradas... Lo más idóneo para vivir una experiencia Richard Strauss, Rigoletto, Madame Butterfly o La Boheme.
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| Hotel Sacher |
Como punto final, o como cereza de la torta vienesa, una vez terminada la ópera (que es larga, tres horas y media con intermedios) nos fuimos a conocer los mejores bares de la ciudad, todos muy cerca unos de otros y en la mejor calle peatonal de Viena.
LOOS AMERICAN BAR
www.loosbar.at Recomiendo un Glenfiddich para tomar.
DO&CO
www.doco.com Espectacular, en un sexto piso del hotel mirando la Catedral. Pedir malta Lagavulin 16 años.
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| Do&Co |
TRESEN, en Keller 2. Pedir Stolichnaya Platinum.
HINTERHOLZ BAR
www.hinterholz.con.at Tienen unas papas acordeón espectaculares con dúo de salsa de ajo y la otra dulce-picante; para acompañar, buena cerveza.
STEFFL
www.steffl-viena.com Es una tienda por departamentos que tiene (en el piso 8) un lounge a todo meter, con buenos piqueos y cocteles.
Me imagino que pensarán ¿cómo hace Alfredo para sacarle el jugo a 18 horas continuas? Simplemente bien entrenado, así como su media naranja.
Camino al hotel paramos por una zona de restaurantes al paso, carretillas donde te ofrecen varios tipos de cocina: china, alemana, italiana, etc. Todo al paso, así que optamos por una salchicha alemana (aunque por poco me arrimo un saltado de fideos chinos).
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| La Ruta del Danubio |
Aquí acaba la crónica de Viena, ciudad impresionante, cosmopolita, elegante y para volver sin lugar a dudas y darle una buena semana o quizá un poco más.
¡Y rumbo a Budapest!
Praga es la capital de la República Checa y de la ensoñadora región de Bohemia. La ciudad, con más de un millón de habitantes, es también conocida como La Ciudad de las Cien Torres o La Ciudad Dorada.
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| La Casa Danzante de Praga |
Visitar Praga es como introducirse en un cuento de hadas en el que infinitas y mágicas torres acogen a pacientes princesas. Las calles parecen creadas para el simple disfrute de los sentidos y las tiendas están decoradas con el mayor mimo imaginable. El marcado ambiente medieval que envuelve la ciudad es capaz de hacer retroceder a sus visitantes hasta tiempos inmemoriales para que nunca olviden un lugar tan especial.
Praga se compone de la unión de cinco antiguas ciudades y está bañada por las aguas del río Moldava. Tradicionalmente ha sido el centro político, cultural y económico de la República Checa. Tiene una ubicación privilegiada en el centro de Europa y está muy bien comunicada con los países vecinos, lo que la convierte en uno de los destinos más visitados del continente.
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| Tranvía de Praga |
Los Inicios de Praga
La historia de Praga se inicia con los Boyos, un pueblo celta de cuyo nombre deriva Bohemia. Ellos fueron los primeros pobladores de la zona donde hoy se ubica Praga. Con el paso del tiempo llegarían los germánicos, los eslavos y los ávaros, pero no es hasta el asentamiento de mercaderes y artesanos alrededor del Castillo de los Přemyslidas (dinastía que unificó las tribus checas del territorio de Bohemia en el siglo X) cuando se puede hablar de la ciudad de Praga, que en el 950 pasó a ser parte del Sacro Imperio Romano.
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| Plaza de la Ciudad Vieja |
En el 1061 el próspero asentamiento de Praga hizo que se convirtiera en residencia de los duques de Bohemia, y Wenceslao I le concedió el derecho de ciudad, naciendo la Ciudad Vieja o Staré Mĕsto. En 1257 los conflictos con la población alemana dieron lugar a que Otaker II fundase la Segunda Ciudad: Ciudad Pequeña, Malá Strana, sólo para alemanes.
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| Malá Strana |
Con Carlos IV de Alemania y I de Bohemia, Praga se convirtió en la capital del Sacro Imperio Romano. Durante su reinado concedió a los nacionalistas checos la Tercera Ciudad: Ciudad Nueva, "Nove Mĕsto", y la unió a las otras con su famoso puente. De esta época (1338) es el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. En 1598 se creo la Cuarta Ciudad: Barrio del Castillo "Hradčany". En 1784 José II unificó las cuatro ciudades.
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| Torre del Puente Carlos |
En cuanto a la gastronomía checa, es notorio que se basa principalmente en la carne de cerdo y, en menor medida, en la de pollo y ternera, aunque también hay recetas con otras carnes. Se puede decir que la República Checa no es el mejor destino para los aficionados al pescado. El plato más típico de Praga es el goulash en sus múltiples variantes. La base es un estofado de carne con vegetales.
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| Típico Goulash de Praga |
Aunque Praga es un museo en sí misma, hay algunas visitas imprescindibles que no pueden perderse. Si quieren entrar gratis en estos y muchos otros lugares, échenle un vistazo a la Tarjeta Prague Card.
Zona Staré Mĕsto (Ciudad Vieja)
Reloj Astronómico: es el reloj medieval más conocido del mundo. Fue construido en 1490 y se encuentra en la Torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.
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| Reloj Astronómico |
Plaza de la Ciudad Vieja: ha sido el centro de la vida pública de la ciudad desde la Edad Media. En ella encontraremos el edificio del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.
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| Ayuntamiento de la Ciudad Vieja |
Puente de Carlos: es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana. En sus más de 500 metros podremos contemplar 30 estatuas.
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| Puente Carlos |
Clementinum: antigua sede del colegio jesuita y de la universidad, el Clementinum es el segundo complejo arquitectónico más grande de Praga. La visita guiada te transportará a otras épocas.
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| Clementinum |
Zona Malá Strana (Ciudad Pequeña)
Iglesia de San Nicolás: si la Catedral de San Vito es la obra maestra del estilo gótico en Praga, la Iglesia de San Nicolás es el máximo exponente del estilo barroco de la capital checa.
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| Iglesia de San Nicolás |
Zona Hradčany
Castillo de Praga: es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo. Ha sido la residencia de los reyes de Bohemia durante muchos años.
Catedral de San Vito: dentro del Castillo encontramos la Catedral de San Vito, la mayor obra gótica de Praga, un monumento construido a lo largo de seis siglos.
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| El Castillo y San Vito |
Callejón del Oro: esta calle corta y estrecha debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII y se encuentra en el interior del Castillo. En una de sus casas vivió Franz Kafka.
El Loreto: es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la República Checa. En la parte central de su claustro se encuentra una réplica de la Casa de la Virgen María.
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| Casa de la Virgen María |
Monasterio de Strahov: fundado en 1143 por Vladislao II, el Monasterio de Strahov, perteneciente a la orden Mostense, cuenta con una preciosa biblioteca y una importante pinacoteca.
Zona Nove Mĕsto (La Ciudad Nueva)
Plaza de Wenceslao: es el centro de la Ciudad Nueva y es un lugar que ha presenciado muchos de los acontecimientos de la historia reciente de Praga.
Zona Josefov (El Barrio Judío)
Antiguo Cementerio Judío: situado en el barrio judío, este famoso y antiguo cementerio es sorprendente. Se estima que hay más de 100.000 cuerpos enterrados.
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| Cementerio Judío |
Las Seis Sinagogas: uno de los paseos más habituales en Josefov es recorrer las seis sinagogas judías que aún están en pie y conocer la historia de los judíos en Praga.
Campo de Concentración de Terezín: te trasladará a la Segunda Guerra Mundial. Una visita histórica imprescindible.
Después de un viaje de 15 kilómetros desde el aeropuerto hacia el centro de la ciudad - donde nos alojaríamos por dos noches en el Sheraton Prague - y señalando las dos de la tarde, nos fuimos a almorzar a una taberna local llamada Uflleck, donde te sientan en bancas comunes tipo las de la Granja Azul pero acá las compartes con otra gente y son más largas.
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| Sheraton Prague |
No hay carta de menú: comes y bebes lo que te sirven, que se compone de mucha cerveza negra checa muy buena o de orujo de hierbas de nombre impronunciable pero agradable. De comer te ponen unos cuellos de cerdo al horno enormes (700 gramos) con chucrut, goulash con budín de pan (que al igual que en Hungría es el plato nacional), salchichas enormes con ensalada de col y… para de contar, que es un montón de comida para manejar y digerir. ¡Siesta obligada para este festín checo! Precio por persona: 30 euros.
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| Terraza del U Prince |
Esa noche Michelle y yo nos fuimos solos a conocer Praga nocturna, recalando primero en un romántico restaurante con terraza en el Hotel U Prince en Staromestske Namesti 29 o, en buen castellano, frente al famoso reloj al costado de la plaza principal. Allí dimos cuenta de sendos Absolut Mandarín con jugo recién exprimido (es otra historia) más una polenta con hongos salvajes y una ternera arrebozada de campeonato que, de tan grande que era, tuvimos que poner más de la mitad en dos panes para los ‘munchies’ de la madrugada. Precio por dos personas: 50 euros.
Creo que esa noche fue una de las más bonitas que hemos pasado juntos. Fue una mezcla de luz, ciudad y amor, ¡señores! caminando por el puente del Rey Karolo y con final feliz en el Malostranská Beseda ubicado en el 21 de la calle Malostranske o al costado del puente, cerquita no más, donde te sirven el mejor aguardiente de la ciudad.
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| Malostranská Beseda |
Al día siguiente nos fuimos a pasear Praga de día, que es un must. También hicimos un alto en un lindo café que mira el puente y al rio, de nombre Gastro Pštros, para refrescarnos con cerveza y gaseosas, y después almorzar en un restaurante que se llama Zvonice (Campanario) en lo alto de la Torre Jindřišská Vĕž (Torre de Enrique) del siglo XV, en el 1 de Jindřišská Ulice.
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| Zvonice, el Campanario |
El Menú
De picar: dos carpaccio de venado y un parfait de centollo, muy buenos.
De principales: magret de pato con risotto de cebollino e higos frescos, goulash de jabalí intercalado con venado y acompañado de budín, pierna de liebre a la mostaza, lomo de ciervo con pasta corta tipo sptatli… Muy bueno todo, vale la pena por lo histórico del sitio y por su buena comida.
Precio por seis personas: 300 euros.
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| Pierna de Liebre del Zvonice |
Esa noche reservamos la cena en un restaurante con show también medieval (acá todo es medieval), que se llama U Pavouka y que también tiene el sistema All You Can Eat And All You Can Drink!!! De comer nos pasaron un bulgur acompañado de un soufflé mezcla de espinaca y espárragos, de nuevo el gigantesco cuello de cerdo al horno con papas rostizadas, adicionalmente pollo y pato al horno, seguido de goulash de carne con budín y tarta de manzana para endulzarte el final. De beber: toda la cerveza, gaseosas y vino que quieras. Precio por cuatro personas: 180 euros.
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| U Pavouka a Fuego Vivo |
Esa noche repetimos lo de la noche anterior, paseando agarraditos de la mano por las bellísimas callejuelas y plazuelas de la bella Praga.
¡Y nos vamos a Viena!
Malt flatbread and juniper
Moss and cep
Crispy pork skin and black currant
Blue mussel and celery
Cookies and cheese, rocket and stems
Potato and chicken liver
Rye, chicken skin and lovage
Dried carrot and sorrel
Pickled and smoked quails egg
Radish, soil and grass
Herb toast and smoked cod roe
Æbleskiver and muikku
Fresh peas and fermented peas
Aromatic tea
Brown crab
Egg yolk and herbs
Tartar and sorrel
Juniper and tarragon
Lango hands
White and green asparagus
Pike perch and cabbages
Verbena and dill
The hen and the egg
Roasted turbot and bitter greens
Turnip and mushroom
Rhubarb and milk curd
Pear tree!
Bitters
2011 Jacquere " Autrement "
Jacques Maillet
Chautagne-Savoie
2010 Riesling " Muschelkalk "
Weingut Odinstal
Wachenheim-Pfalz
2010 Originel
Julien Courtois
Soings en Sologne-Loire
2009 Burja bela
Burja
Vipavska Dolina
2007 Demi-sec " le petit Beaufort "
Domaine Alice Beaufort
Prusly-sur-Ource - Champagne
2009 Laissez Faire
Christian Tschida
Illmitz-Burgenland
SA " La Bulle Gamay "
P-U-R
Marcônnais-Bourgogne
2011 Riesling Spätlese Kroneberg-Terrassen
Peter Mentges
Bullay-Mosel
COPENHAGUE, DINAMARCA
Copenhague es una ciudad modélica, tranquila y ordenada, donde las bicicletas son las reinas de las calles y sus habitantes viven en un entorno tranquilo y seguro. Copenhague es, además, una bella ciudad en la cual perderse y disfrutar de un paseo por sus calles o sus parques. Finalmente, Copenhague es también la ciudad con mejor vida nocturna de toda Escandinavia, lo que hace de la capital de Dinamarca un destino fantástico para quien también esté buscando diversión.
La mejor manera de disfrutar Copenhague es caminando o en bicicleta: atravesar la Plaza del Ayuntamiento para caminar por la calle peatonal y comercial Strøget y llegar hasta la monumental Plaza de Kongens Nytorv, que sirve como acceso al pequeño muelle de Nyhavn con sus fachadas de colores y sus cafés a la orilla del canal, que se han convertido en la imagen por excelencia de la ciudad de Copenhague.
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| Parking de Bicis en Copenhague, la Capital de la Bicicleta |
Luego, un paseo por palacios como Amalienborg, la clásica visita a la Sirenita que recibe a quienes llegan a Copenhague por barco, o a las praderas de parques como los de Rosenborg o Frederiksberg, antes de completar el día visitando la caótica propuesta alternativa de Christiania o paseando por los lagos.
Los alrededores de Copenhague, además, nos deparan fantásticas vistas y atracciones. Castillos como Hillerod o Helsingor (el castillo del príncipe de Hamlet), parques como el de Klampenborg, restos vikingos como los de Roskilde e incluso alguna playa para disfrutar del sol veraniego de Copenhague harán las delicias del viajero.
Pero Copenhague va más allá de lo que es una ciudad. La apertura del puente entre Dinamarca y Suecia la ha convertido en la capital de la región del Øresund, un territorio dinámico que comprende la zona sur de Suecia y ciudades como Malmö, Lund o Helsingborg (referencias inexcusables para quien visite la zona).
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| La Sirenita de Copenhague |
Llegamos por vía marítima a las ocho de la mañana del día 30 de mayo de 2012 en el barco de crucero Silversea Silver Cloud y tomamos un taxi hacia el hotel reservado que, en esta oportunidad, es el Copenhague Plaza ubicado en el 4 de Bernstorffsgarde, a un costado de la plaza que alberga la estación principal de trenes de la ciudad y al lado del famoso parque de diversiones Tivoli. Esto es en el centro de la ciudad, lo que lo hace ideal para esta corta visita de dos días. Este hotel reúne todas las condiciones para este tipo de estadías: muy bien ubicado, todas las comodidades de un cuatro estrellas, Internet free, 160 euros - desayuno incluido - por noche (lo cual lo hace un best bargain para la ciudad en la que estamos).
Como la habitación del hotel no estaba disponible hasta las dos de la tarde, nos subimos a un bus turístico: los famosos Hop On - Hop Off, que significa que subes donde quieras y bajas donde quieras en un periodo de tiempo que generalmente es de 24 horas. Lo puedes combinar con paseos marítimos si la ciudad a visitar los tiene.
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| El Tivoli |
El nuestro comenzó por la estación del tren donde nos encontrábamos al costado del Tivoli. Nos llevó por el Castillo Rosenborg, la Galería Nacional y los Jardines Botánicos. Luego, al terminal portuario (que para nosotros no hizo sentido pues de ahí habíamos salido pero ¡qué se le hace!). Siguió con la visita a la famosa estatua de La Sirenita en homenaje al escritor Hans Christian Andersen, donde hizo un stop para las fotos de rigor. Partió nuevamente para pasear por el museo de la resistencia, el fuerte Kastellet y la fuente de Gefion, dió la vuelta por el Palacio Royal (donde te tienes que bajar porque es la parte más interesante para después volverte a subir y pasear por los canales). Precio: 28 euros por persona sin el bote, que son como 10 euros más.
Como a la una de la tarde (finalizado el tour) nos fuimos a almorzar a un restaurante típico danés que nos había recomendado el conserje del hotel, a dos cuadras del mismo. Su nombre: Frk. Barners Kælder, localizado en la calle Helgolandsgade 8 A ( www.frkbarners.dk ) donde se puede disfrutar la auténtica cocina de este hermoso país.
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| Fachada del Frk. Barners Kaelder |
Aperitivos: cerveza Calsberg (que es originaria de acá) y Aquavit (que es hecho de papa y aromatizado en algunos casos con hierbas).
Entradas: una fuente para dos personas que trae tres tipos de arenques: uno marinado tipo encurtido, el otro en una crema dulce de curry y el tercero apanado. Todo lo acompañan de grasa de cerdo, salsa de remolacha y una recatafila de encurtidos como los pepinos, betarragas, alcaparras, rabanitos, etc. También pedimos un pescado que se llama plaice, en un plato al que llaman Shooting Star y que consiste en dos filetes de este pescado - uno al vapor el otro apanado - sobre un pan campesino local. Viene acompañado de caviar y camarones pequeños junto con una salsa fría y limón. Para terminar las entradas incluimos otro filete de pescado tipo meunière que estaba de lujo por su textura y frescura, además de la simpleza de su preparación (lo que ratifica mi teoría de que lo simple es lo más sabroso).
Principales: warm liver pâté (pâté tibio) con tocino frito y hongos. Te lo acompañan de pan negro, pan blanco y de mantequilla danesa para ir untando y disfrutando. No dejen de pedirlo; es muy bueno. A nosotros nos vino en una fuente con unos filetes de lomo de cerdo, ensalada de pollo, encurtidos y queso brie danés, más una orden de albóndigas que incluí para reforzar.
Postres: compartimos la famosa tarta de manzana local que resultó aceptable y sobre todo copiosa.
Precio por cuatro personas: 1,100 coronas danesas.
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| Plaices en el Mercado |
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| Carta de Almuerzo |
Por la tarde cada uno hizo su plan. Algunos estaban muy cansados (recuerden que vamos caminando 16 días de viaje) y tomaron una buena siesta. Otros (como yo, más inquietos) hicimos un pequeño break y nos fuimos como a las seis de la tarde a recorrer el famoso parque de diversiones Tivoli, donde nos entretuvimos con la gran cantidad de cosas por hacer y de opciones donde picar o cenar. Tiene 47 restaurantes o puestos para todos los gustos y colores, 26 atracciones mecánicas, 20 tiendas de souvenirs y 10 teatros (algunos de ellos al aire libre). Lo más bonito es que todo esto está dentro de un bellísimo parque lleno de animales.
Nosotros cenamos en el mas concurrido, que se llama Grøften ( www.groeften.dk ) y que es una institución en la cocina danesa, abierto en 1874. Nos regalamos dos cremas de papa con tocino, crutones y chives, pescado frito con camarones y una milanesa de ternera con alverjitas y salsa demi-glace. Para terminar: camembert danés frito con jalea de frutas salvajes, vino blanco y vino tinto, buen café. Precio por cuatro personas: 1000 coronas, que son aproximadamente 130 euros.
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| El Groften, en el Tivoli |
Fuegos artificiales nocturnos y a descansar, que mañana será un importante día para nosotros: iremos al Noma.
Amaneció a las cuatro. Yo cual gallo mañanero estaba ya saludando la mañana, así que di por iniciada una nueva aventura. Hoy iba a ser el día esperado por todos, ya que en Lima - con meses de anticipación - había reservado para cenar en el restaurante Noma, considerado el Número 1 del mundo por tres años consecutivos. Estamos seguros que vamos a pasar una experiencia tipo 'once in a lifetime', que quedará en los recuerdos de los Ocho Vikingos que hemos venido a estas lejanas tierras en busca del sabor perdido.
Como nos quedaba tiempo - ya que la reserva era a las ocho y media de la noche - nos volvimos a subir en el Hop On - Hop Off. Todavía era válido nuestro ticket (ojo: cuando compren, fíjense bien que el ticket es por 24 horas, no por día), así que aprovechamos para tomar dos rutas pendientes para completar la visita como típicos turistas en una cuidad que no conocen y donde el tiempo es su peor enemigo.
Por la tarde todos fuimos a pasear por la zona de tiendas más famosas de la cuidad. No he visto las compras de mis compañeros de viaje pero supongo que las maletas van a engordar antes de dejar esta pujante y moderna ciudad. Yo, a insistencia de Michelle, me compré un saco sport de lino muy elegante que, junto con el pañuelo y la gorra de cuero que le hicieron el match, me vestirán esta noche gastronómica por venir.
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| Las Puertas del Paraíso, la Entrada al Noma |
NOMA
Strandgade 93 1401 København K, Dinamarca
3296 3297
El restaurante está situado en un antiguo almacén en el muelle, en el Christianshavn (barrio del centro de Copenhague). El edificio está situado junto a la Plaza de Comercio de Groenlandia (en danés: Grønlandske Handels Plads) que durante 200 años fue un centro para el comercio hacia y desde las Islas Feroe, Laponia, Islandia y, en particular, Groenlandia. Pescado seco, arenques salados, aceite de ballena y pieles se encuentran entre los productos que estaban almacenados en y alrededor de la bodega antes de ser vendidos a los mercados europeos. En 2004 la bodega se convirtió en Casa del Atlántico Norte, un centro para el arte y la cultura de la región del Atlántico Norte. Noma se inauguró en el mismo tiempo por Redzepi y Meyer. El diseño interior del Noma es nórdico-escandinavo. El restaurante de los fundadores René Redzepi y Claus Meyer ha tratado de redefinir esta cocina nórdica. La cocina del Noma se puede considerar más una interpretación de la comida nórdica que comida clásica nórdica en sí (de acuerdo con Meyer en el libro de Noma - Cocina Nórdica). La cocina de Noma encarna muchos de los principios de wildculture.
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| Salón Interior del Noma |
Premios y Reconocimientos
2012: Mejor Restaurante del Mundo, "2012 Top Revista Restaurant 50".
2011: Mejor Restaurante del Mundo, "2011 Top Revista Restaurant 50".
2010: Mejor Restaurante del Mundo de "2010 Top Revista Restaurant 50".
2009: Tercer Mejor Restaurante del Mundo de "2009 Top Revista Restaurant 50" y "Chefs 'Choice".
Desde el año 2008: La Guía Michelin dos estrellas.
René Redzepi nombrado Chef Internacional del Año en Lo Mejor de la Gastronomía, en la Conferencia de San Sebastián, España.
2008: Los usuarios de la web internacional de TripAdvisor (con 25 millones de usuarios al mes) calificaron Noma como el mejor restaurante del mundo.
2008: Décimo Mejor Restaurante del Mundo de "2008 Top Revista Restaurant 50".
2007: Decimoquinto Mejor Restaurante del Mundo de "2007 Top Revista Restaurant 50".
Fuimos recibidos por el propio René en la puerta del restaurante, con mucha amabilidad y sencillez. Me dijo una frase delante de todos: "Yo sé quién es usted, Chef. ¡Lo estábamos esperando!"
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| René Redzepi en el Noma |
Nos sentaron en una mesa preparada para los ocho y comenzamos a disfrutar con una botella de champaña para abrirnos el apetito.
Pasaré a relatar brevemente y al final les pondré los nombres de los platos pues haré otra crónica solamente de este restaurante.
Entradas:
Un arreglo de flores que tenía unos troncos que te comías.
Un jardín con musgo comestible.
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| Jardín del Noma |
Un trozo de berenjena que no era berenjena y cuya piel era de sabor fructuoso.
Una fuente de choritos con choritos que no eran choritos: la costra era de arena negra con sabor a choros y al morderla explosionaba una crema provenzal que recrea los moules marinière.
Un latón que abrías y en el que te presentaban unas zanahorias muy delgadas sobre una tierra que era la salsa, lo que recrea la cosecha.
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| Noma: Zanahorias Deshidratadas |
Lata con un canapé de hígado de pescado con una masa de galleta crujiente que imita la piel del mismo.
Parfait de pollo, tipo una telaraña con trufas
Una caja en forma de huevo que al abrirla dejaba salir humo ahumado. Dentro había dos huevos de codorniz sobre una cama de paja. Al comerlos la yema estaba jugosa y aromatizada. Este plato recrea la puesta de huevo de la gallina.
Una maceta pequeña con su tierra comestible llena de rabanitos y otras verduritas con sus hojas y raíces que ibas cosechando y comiendo.
Una milhojas de dos capas que estaba hecha con piel de pollo rellena de micromix.
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| Sánguches del Noma |
Buñuelo de anchoa muy suave, que imita una croqueta danesa.
Pesebre de madera con paja con galletas de sabor a pato.
Canasta de panes de cebolla y papa acompañados de grasa de cerdo con tocino y ciboulette, y otra de crema en su primera etapa antes de convertirse en mantequilla.
Aquí culminó la primera parte de la cena, con trece entradas o abrebocas espectaculares que acompañamos a todo lo largo con champaña.
Para la segunda parte algunos de nosotros optamos por la sugerencia del sommelier y nos dejamos llevar por un maridaje de vinos orgánicos durante todo el desfile de los siguientes ocho platos:
Arvejas crudas con arvejas fermentadas y arvejas aromatizas con té verde; de acompañamiento, vino blanco.
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| Noma: Turbot Rostizado |
Plato pintado de acelga con nueces de agua, granos biodinámicos y conchas secas; de tomar, Riesling Muschelkalk Odinstal 2010.
Una piedra que representa el fondo del mar, con petits pois de sabor a ostras y una cola de langosta delgada de sabor a cangrejo gris; de tomar, vino de Francia Originel 10 de Julien Courtois, La Cour Moreau.
Espárrago blanco y verde ligeramente sellado, muy crocante, con rama de pino y salsa de clorofila; de tomar, vino de Eslovenia Burja Bela 2009.
Trucha rosada con col, verbena e hinojo; de tomar, vino efervescente Le Petit Beaufort Demi-Sec 2007.
Turbot rostizado con greens amargos, hongos y nabos bebés; de tomar, vino del Rhin Tschida Laissez-Faire 2009.
Tarta de ruibarbo con costra de leche; de tomar, vino suizo La Bulle Gamay.
De postre: pera en su árbol; de tomar, vino Riesling d'Alsace Peter Mentges Kronenberg.
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| Noma: Pera en su Árbol |
Después de este postre nos invitaron a pasar al bar del restaurante, donde nos ofrecieron varias latas con varias locuras como hojuelas de papas con sabor a chocolate, trufas cuadradas y más, para acompañar el bajativo.
Nos dejaron descansar lo suficiente para luego venir por nosotros y hacernos un tour por todos los ambientes del corazón del restaurante: sus cocinas, laboratorio de creación de platos, etc.
Sólo quiero agregar que este restaurante nos dejó a todos realmente sorprendidos por sus sabores y creaciones. Con razón es el Número 1 en el mundo.
Precio por persona, sin vino: 200 euros; con maridaje: 350 euros por persona. Tiempo estimado para cenar: cuatro horas... y toda la noche para recordar y recrear los sabores mientras descansas alucinado en tu cuarto de hotel.
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| Bar del Noma |
Hoy muy temprano nos dejaron los ositos. Se fueron a París por una semana, quedando los Caprile, los Parodi y nosotros para seguir la segunda parte de este viaje. Pasaremos por Oslo, Estocolmo, Praga, Viena, Bratislava, Budapest, Zagreb y Venecia (donde culminará el tour), para seguir con una tercera etapa de viaje (del que por el momento no les digo nada, así que será sorpresa, un grand finale…).
Salimos después del buen desayuno - salmón, jamón paisano, queso brie danés, fruta, cuatro tipos de huevos, panes de película y jugo de caja (una cagada) - hacia el aeropuerto de Copenhague; señores, ¡de quitarse el sombrero! Muy moderno, lleno de tiendas de todo tipo una vez que pasas seguridad. Igualito al mejor mall de donde quieras. Incluye tienda de venta de carros y botes, entre otras ofertas. A nosotros nos jaló el ojo un bistrot al paso con propuestas de jugos a base de manzana. Ordenamos un par de ellos, muy originales, acompañados de unos sánguches muy delgados y grandes de pan rectangular de grano con mozarella, tomate, palta y pollo. Tan buenos que hemos tomado muchas fotos como para llevar este concepto a Lima.
OSLO, NORUEGA
Es la capital y la ciudad más poblada de Noruega, además de ser su centro político, económico y cultural. Se encuentra en la cabecera del fiordo del mismo nombre. El fiordo, que es casi bisecado por la península de Nesodden frente a la ciudad, finaliza en el sur. En las otras direcciones se encuentra rodeada de cerros y montañas. Tiene un clima húmedo continental.
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| El Subterráneo de Oslo |
Oslo tiene una atracción turística muy visitada, que es el salto de esquí de Holmenkollen, el cual ha sido reconstruido para el Campeonato Mundial de Esquí de 2011. Tiene una nueva torre desde donde se divisará toda la ciudad y en la que se encontrará el museo de esquí más antiguo del mundo, además de tiendas, cafetería y un simulador de esquí en el que se podrá experimentar cómo es saltar en Holmenkollen y deslizarse colina abajo desde Kvitfjell.
Oslo tiene atracciones para visitar, como el Parque de Esculturas de Vigeland, la Fortaleza de Akershus, el Museo de Historia y el Museo Folklórico de Noruega. Además el Museo Fram, el Museo Kon-Tiki, el Museo de Barcos Vikingos y el Museo Marítimo Noruego. Oslo ofrece multitud de museos y galerías de arte, no podría nombrarlas todas.
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| Holmenkollen |
En verano se puede visitar el Parque de Atracciones TusenFryd (que se encuentra a tan sólo 20 kilómetros de Oslo) y disfrutar con toda la familia de sus emocionantes atracciones y del divertido parque acuático. También en el verano se realizan visitas guiadas al Palacio Real, residencia del Rey Harald y de la Reina Sonia.
Oslo tiene una buena vida nocturna. Los clubes se llenan a partir de medianoche, sobre todo los fines de semana. Raro es el día en que no hay un concierto en Oslo. Es una ciudad famosa por el jazz y por los pequeños clubes de jazz en los que se puede escuchar música en vivo los siete días de la semana. Muchos clubes pequeños ofrecen conciertos de todo tipo, desde improvisaciones de blues hasta grupos de punk locales.
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| Speedmonster en TusenFryd |
En cuanto a su gastronomía, Noruega tiene varios de los mejores chefs del mundo y algunos cocinan en restaurantes de Oslo. La ciudad ofrece las especialidades noruegas, como el salmón y el alce. Pero también se puede uno deleitar comiendo - en las marisquerías situadas cerca del puerto - productos locales como el pescado y los mariscos (especialmente el salmón, el bacalao, los arenques y las diferentes variedades de langostinos).
El viaje hacia Oslo en SAS pasó muy rápido, fue no más de una hora a lo sumo. Llegamos al Aeropuerto de Oslo (Oslo Lufthavn), que está situado en Gardermoen, 47 kilómetros al norte de la capital. Es el mayor aeropuerto de Noruega y, desde 1998, el más importante. Desde el Aeropuerto de Oslo hay vuelos directos a casi 110 destinos nacionales e internacionales, incluyendo unos 80 en régimen de charter. Existen buenas conexiones con el aeropuerto mediante el Tren del Aeropuerto (Flytoget), los trenes NSB, el Autobús del Aeropuerto (Flybussen) y el Autobús Expresso del Aeropuerto (Flybussekspressen). En la zona aeroportuaria hay 16.000 plazas de aparcamiento. Hay autobuses de ida y vuelta gratuitos entre los aparcamientos y la terminal. Nosotros tomamos un taxi-van para los seis, el cual solicitamos en la caseta a la salida del control. El viaje duró cincuenta minutos y el precio fue 1000 coronas noruegas (que viene a ser como 150 euros). Ya nos habían comentado que Oslo es la segunda ciudad mas cara del planeta, después de Tokio, y más adelante lo comprobaremos con creces.
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| Nuestro Grand Hotel de Oslo |
El hotel elegido para esta parte del viaje es el Grand Hotel de la cadena Rica. El hotel es mejor conocido por ser la sede anual del banquete del Premio Nobel de la Paz. Está situado en una zona muy céntrica en la calle principal, la Karl Johans Gate, entre el edificio del Parlamento Noruego y el Palacio Real. Se encuentra a poca distancia de las áreas principales de Oslo - comerciales y culturales - así como de sus lugares de interés. El hotel fue inaugurado en 1874 y es uno de los hoteles más tradicionales de Noruega. Cada año el hotel alberga al ganador del Premio Nobel de la Paz en su suite Nobel. El hotel tiene varios restaurantes. Éstos incluyen el Grand Café, donde tomamos un pequeño almuerzo (una vez efectuado el check-in) compuesto de una cacerola de choritos a la crema, un salmón con papas vapor, un stroganoff de carne estilo tailandés con arroz basmati, tres copas de vino y un jugo de manzana. En resumen: tres platos para cuatro personas, más cuatro bebidas. La cuenta: 140 euros... ¡Agárrate Catalina!
Esa noche, por recomendación del personal de recepción del hotel, aceptamos una reservación para cenar en un restaurante de pescados y cocina noruega de apellido Tjuvholmen Sjømagasin, ubicado a diez minutos a pie en el distrito de Tjuvholmen, en la ciudad de Frogner. Está situada en una península que sobresale de Aker Brygge en el fiordo de Oslo. Se encuentra al este de Filipstad y al sur de Vika. Desde 2005 el área ha sido vendida a los promotores privados - que están llevando a cabo una renovación urbana - y en la actualidad tiene los mejores edificios de departamentos, así como restaurantes, bares y marinas que la hacen
un sitio para visitar y disfrutar.
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| Tjuvholmen Shomagasin Exterior |
Pero bueno, a lo nuestro: el restaurante; muy moderno, frente al mar, con cocina abierta futurista, peceras de langostas (homard) salvajes de Noruega, otra con los mismos bichos pero americanos (de Maine) y en construcción una tercera para albergar los famosos king crabs. Como había que esperar a unos amigos pasamos al bar, donde buenos screwdrivers y vino rosé de Anju más una canasta de snacks con diferentes propuestas de abrebocas prepararon el paladar para el menú.
Dos de nosotros optamos por un menú de seis platos propuesto al principio de la carta: mackerel grillado y ahumado, hierbas silvestres y una vinagreta de mostaza con caviar local de sabor excelente, muy suave y sabroso. Crema de king crab con choclo bebé rostizado y chorizo español (para repetirla). Filete de ballena caramelizada con miel, almendras rostizadas y rábano picante. Medallón de bacalao (llamado por estos lares pollack) con espárragos, cebollas de verano, tomates curados, crema de tinta de pulpo y una mantequilla de crustáceos que mereció de nota 30 sobre 20 por su sabor, textura, presentación... en fin, porque corresponde a un plato que uno ordena y que supera todas las expectativas.
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| Tjuvholmen Shomagasin Interior |
El menú proponía dos postres. El primero, un Brillat-Savarin de fresas y champaña; el segundo, rhubarb de crumble de vainilla y sorbete de mascarpone.
Precio por este menú, sin líquidos: 80 euros por persona. Pero lo interesante acá es que te permiten pedir parte del menú - es decir tres, cuatro, cinco platos, o todo el menú - y pagar de acuerdo a los platos que ordenas y comes.
Completamos el pedido de cena con un foie gras royale con duraznos, uvas y pan brioche como entrada. Como segundo, los que no pidieron el menú se regalaron con cigalas grilladas enormes (con tenazas muy parecidas al homard; se necesitó alicate para sacarles la comida), redfish (parecido al mero) con crayfish (camarones) y mantequilla noisette. Buen vino blanco francés de Louis Jadot para acompañar la cena. Precio por seis personas: 500 euros, y les digo que nos pareció un regalo ya que la comida estuvo buenísima. Todos los platos sin excepción de primera; el local, la vista, la cocina de corte moderno con mucha creatividad, la atención de lujo. Un restaurante para no dejar de venir si están por esta ciudad.
Al día siguiente, uno de los mejores buffets de desayuno que he probado en mis más de cincuenta años de vida. Sencillamente fuera de este mundo. Desde la calidad de los jugos frescos hasta su propuestas de fiambres; sus pescados cocidos, crudos, ahumados o marinados; los pâtés, caviares, frutas frescas, quesos locales e importados; su inmensa opción de huevos en todas formas y lo sabroso de sus variados panes horneados en la pastelería del hotel, además del café express hecho con granos de la isla de Java y no recuerdo qué cosas más, pero de todo lo que te puedas imaginar... ¡Que gula!
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| Pastelería del Grand Hotel |
Doggy-bag obligado (que encaletamos del desayuno) con buenos sánguches de salmón y queso crema, gravlax de salmón y ensalada de king crab, de pastrami con queso brie, de jamón natural con ensalada y mostaza de granos ligeramente dulce y los de caviar, que nos acompañaron en el tour que tomamos en la puerta del hotel al estilo de las dos anteriores ciudades (Hop On - Hop Off, a 150 coronas noruegas la mitra por 24 horas). Este bus tenía un extenso circuito con casi 17 paradas para conocer diferentes atractivos de la ciudad. Como nosotros estábamos alojados en la mejor ubicación posible, teníamos muchos de estos sitios por visitar como para recorrerlos a pie, así que optamos por irnos a conocer (yo ya había estado en estos museos en un viaje anterior que hice por Dinamarca, Noruega y Suecia).
MUSEO KON TIKI
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| Kon Tiki |
El Museo Kon-Tiki se encuentra en Bygdøy, a pocos minutos del centro de la ciudad de Oslo. El museo es una fundación privada que alberga barcos y objetos originales de las célebres expediciones de Thor Heyerdahl. Acá se puede ver la famosa balsa Kon-Tiki con una ballena de treinta pies de largo bajo la misma. También se puede apreciar la balsa de papiro Ra II y la colección de descubrimientos arqueológicos de la Isla de Pascua, el Este de Polinesia, Galápagos y Perú. Además, el museo tiene una sala de proyecciones donde se exhiben cortometrajes acerca de las expediciones de Heyerdahl.
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| Ra II |
MUSEO FRAMMUSSET
Conocidas por todos son las continuas expediciones que los aventureros noruegos realizaron a los polos, arriesgando algo más que su propia integridad física. El museo Frammuseet de Oslo es un homenaje a aquellas personas que abrieron por primera vez el camino hacia rutas desconocidas hasta el momento por el hombre. La estrella del museo es, cómo no, el barco polar Fram - el navío más resistente del mundo - el mismo que ha realizado las travesías más lejanas, tanto al sur como al norte del planeta. El Fram fue echado a la mar en 1892 y fue construido por el conocido armador Colin Archer, por encargo de Fridtjof Nansen (quien deseaba una nave lo suficientemente resistente para poder soportar las extremas condiciones en un hipotético viaje al Polo Norte. Dicho y hecho, el Fram demostró sus condiciones en su primer viaje y logró superar rutas donde otros barcos se habían quedado estancados. Después de varios viajes, en 1935 el Fram fue remolcado a tierra para siempre con el objetivo de que pudiera ser contemplado por las generaciones venideras.
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| Fram |
En el museo el barco está expuesto con su estructura original, tanto la interior como la exterior, e incluso se conservan algunos de los objetos que los navegantes portaban a las expediciones. La visita incluye la posibilidad de subirse al navío y visitar las entrañas del mismo. El Fram también se afana en explicar al detalle las diferentes expediciones llevadas a cabo por los aventureros noruegos: el viaje de Nansen a través del océano polar y su empeño en practicar esquí en el Polo Norte, la expedición de Sverdrups a Groenlandia o la aventura de Amundsen al Polo Sur, el descubrimiento del Paso del Noroeste y su intento de alcanzar el Polo Norte.
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| Actual Base Amundsen-Scott en el Polo Sur |
MUSEO VIKINGO
El museo lo podemos encontrar en Oslo, capital de Noruega. Los barcos vikingos expuestosen el museo vikingo fueron enterrados hace más de mil años para servir de tumba a sus dueños, por eso se conservan tan bien. El museo es tan sólo un trozo del museo histórico de la Universidad de Oslo.
Los barcos más importantes que encontramos son el Gokstad (descubierto en 1880) y el barco Oseberg (descubierto en 1905).
Gokstad
Fue construido hacia el siglo IX durante el reinado de Harald el Rubio. Fue encontrado en unas tierras agrícolas que eran conocidas como Kongshaugen (Montículo del Rey,en antiguo nórdico). Es el barco más grande que encontraremos en el Museo Vikingo de Oslo: tiene 24 metros de largo y 5 metros de ancho. El barco era movido por 32 remeros y puede transportar una tripulación de más de 40 hombres. Junto al barco se encontraron otros tres barcos de tamaño inferior a este, unos restos humanos que supuestamente serían de Olaf Geirstad-Alf, una tienda y un trineo.
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| Gokstad |
Oseberg
El barco de Oseberg fue encontrado en un buen estado de conservación. Fue hallado en un gran túmulo funerario en la granja de Oseberg en el condado de Vestfold, Noruega.
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| Oseberg |
Noruega y los Vikingos
La historia de Noruega está asociada a los vikingos. Su habilidad para navegar en barcos conocidos como drakkars y su fama de grandes luchadores les llevaron a atacar lugares insospechados en la época, como Bagdad o Contastinopla. En el siglo IX unos barcos como los que vemos abajo remontaron el río Guadalquivir y llegaron a Sevilla; nos podemos imaginar la cara que se les quedóa los árabes. Según algunos expertos,llegaron a lo que hoy es Canadá unos quinientos años antes del descubrimiento de América.
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| Cordierita, la Piedra Solar de los Vikingos |
El Secreto de los Vikingos para Navegar
El misterio de la facilidad que tenían los vikingos para navegar y orientarse mejor que el enemigo en el mar tiene una buena explicación. Según la leyenda, los vikingos utilizaban un tipo de cristal mágico para orientarse, incluso cuando no había sol. Según parece, el cristal no era mágico, era cordierita, muy abundante en Noruega. La cordierita permite, según su color, ubicar el sol aun estando nublado.
ICE BAR
Por la tarde - con un sol increíble - nos fuimos al Ice Bar, donde por 20 euros por persona (incluido un trago) te proporcionan botas y abrigos para disfrutar de un coctel en un vaso de hielo, rodeado de esculturas y paredes heladas. Es una experiencia inolvidable que te dejará helado pero no indiferente.
El 12 de noviembre de 2009 fue la fecha elegida por la empresa Ice Hotel para abrir Ice Bar Oslo, el tercer bar de hielo del mundo y el más grande en dimensiones.
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| Ice Bar |
Por estas fechas el termómetro en la capital ya destila un pálido color azul y ronda los cero grados. Los lugareños y los turistas buscan el interior de los locales para tomarse un chocolate caliente, o abrigarse al calor de una lámpara térmica en una terraza para fumarse un cigarro. Sin embargo, Ice Hotel ha querido llevar el frío al interior.
Ice Bar Oslo es un local con un total de 500 metros cuadrados, de los que 100 metros cuadrados son el "área fría". Esto lo convierte en el más grande del mundo entre los de sus características, por delante de Tokio y Copenhague. Tomarse una copa en Ice Bar Oslo no diferiría mucho de hacerlo metido en una cámara frigorífica, si no fuera por las 60 toneladas de hielo que lo componen: bloques helados especialmente traídos del río Torne - al norte de Suecia - destacado por la pureza y claridad de su hielo.
El diseño es lo que caracteriza a Ice Bar Oslo. Vasos y menú de hielo, mesas y sillas transparentes, la barra congelada... Pero especialmente son las esculturas de hielo en torno al local las que le dan su calidad: obras creadas por escultores de hielo de renombre.
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| Vasos de Hielo en el Ice Bar |
Cada año Ice Bar Oslo cambiará su diseño. Para su inauguración los encargados han sido los artistas Arne Bergh y Janne Haglöf, quienes han creado un ambiente llamado "Purity With a Twist".Seguimos de bares por la ciudad, donde en cada plazuela o esquina había música en vivo de diferentes personas que se inscribían para cantarle al público o de bandas contratadas por la ciudad.
Esa noche fuimos a cenar como a las siete de la noche al mismo barrio del día anterior, el Tjuvholmen, donde habíamos visto en la noche un restaurante-tratoria italiano llamado Olivia que nos había llamado la atención. Al llegar nos anunciaron que no nos podían recibir ya que la lista de espera llegaba a las tres horas, lo que hacía imposible el recibirnos. Lo mismo nos pasó con otro restaurante famoso por sus pescados y mariscos, donde tampoco nos pudieron recibir.
Como somos gente tenaz para la bouffe, caminando por la marina y muy cerca del restaurante Onda encontramos otro de pescados y mariscos de nombre D/S Louise. Un precioso restaurante al costado de la marina, con varios ambientes en tres niveles: terraza informal, comedores privados muy elegantesy una cava impresionante; decoración muy marina.
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| D/S Louise |
Nos regalamos unas ostras al natural Anna Gaillardet... de mamey. De fondos: carré de costillas de ternera con polenta; unas linguine de sepia con langostinos cristal, canetón y crema de azafrán (que estaban superlativos en todo el sentido de la palabra); una fish soup con salmón, bacalao fresco, choritos y cray fish (langostinos); canasta de panes variados y buena mantequilla. De tomar, copas de vino de la casa. 1700 coronas o 230 euros por todo.
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| Esculturales Camareras en el D/S Louise |
A la mañana siguiente repetimos la jornada del desayuno y nos fuimos al aeropuerto como a las nueve y media de la mañana para tomar el vuelo de SAS hacia Estocolmo, nuestra última parada de los países nórdicos.
Antes de entrar a relatar Estocolmo, Suecia - tierra de Alfred Nobel, de Greta Garbo, Björn Borg, Carl Larsson, Carl von Linné, Gunnar Asplund (el mejor arquitecto escandinavo), Raoul Wallenberg (que salvó a miles de judíos durante la Segunda Guerra Mundial), Ingrid Bergman (actriz), Ingmar Bergman (director de cine), Astrid Lindgren, el recordado Olof Palme (asesinado al salir del teatro junto con su esposa en Estocolmo en el año 1886), la golfista Annika Sörenstam (récord mundial) - quiero contarles que Oslo nos ha dejado realmente impresionados por sus cualidades como ciudad, por su gente, su actitud, su modernidad mezclada con mil años de historia... Nos vamos con un dulce sabor, muy contentos por lo encontrado y vivido en estos dos cortos días y con la esperanza de volver de todas maneras a este país para saborearlo y pasearlo mucho mas, y seguir por supuesto comiendo sus salmones, sus bacalaos, sus arenques, sus mariscos, sus panes y mantequillas, frutas y cervezas y su sazón: para disfrutar en armonía su sinfonía culinaria.
ESTOCOLMO, SUECIA
Estocolmo, una de las más hermosas capitales del mundo, está edificada sobre 14 islas unidas por 57 puentes. Los hermosos edificios, el verdor, el aire puro y la cercanía al agua caracterizan esta ciudad. Aquí se encuentra el primer parque nacional urbano del mundo, Ekoparken, como un pulmón verde que está siempre presente en el trajín de la gran ciudad.
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| Almuerzos al Aire Libre en Ekoparken |
Estocolmo, con sus 750 años de historia y rica vida cultural, ofrece una amplia variedad de museos y puntos de interés turístico de categoría mundial. Se puede llegar a pie a la mayoría de las atracciones turísticas y hay muchas posibilidades de que uno logre experimentar muchas cosas en poco tiempo; sentir la vida de la gran ciudad, la historia cultural y la naturaleza, todo durante el transcurso de un mismo día.
Visitar el ayuntamiento de Estocolmo, subir a su torre (Stadshustornet) y disfrutar de las fantásticas vistas de la ciudad. Uno no se puede perder lo más antiguo de la ciudad, Gamla Stan, uno de los núcleos urbanos medievales mejor conservados del mundo. Pasear por callejuelas serpenteantes flanqueadas por tiendas llenas de artesanía, antigüedades, galerías de arte y cafés. En Gamla Stan se encuentran también el Palacio Real y la Catedral (Storkyrkan).
En la isla verde de Djurgården están algunas de las atracciones más populares de Estocolmo: el mundialmente famoso buque real de guerra Vasa (siglo XVII), el museo al aire libre más antiguo del mundo (Skansen) y el Junibacken de Astrid Lindgren.
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| Molino en Djurgarden |
Obligatorio ver Estocolmo desde el agua: una ciudad construida sobre catorce islas naturalmente ofrece fantásticas vistas desde el agua. Hay muchas excursiones turísticas entre las que elegir. Si no bastan sus catorce islas, Estocolmo también tiene un fantástico archipiélago con 30.000 islas, escollos e islotes.
Llegamos en un vuelo de SAS de cincuenta minutos desde Oslo para tomar una van para seis y maletas hacia el centro de la ciudad (cuarenta minutos y 120 euros). Allí teníamos reservado el hotel Sheraton de la cadena Starwoods, gracias a mi amigo Manuel de Vasconcelos quien desde su head office en París nos había conseguido muy buenas tarifas y atenciones especiales no sólo aquí sino en los próximos tres hoteles (salvo el Marriott de Viena), vale decir el Sheraton de Praga, los Westin de Budapest y Zagreb y el Danieli de Venecia.
Refrescados del trayecto, en nuestras habitaciones del piso ejecutivo del hotel contemplando una vista espectacular, nos fuimos al casco antiguo de la ciudad para pasear y hacer tiempo, ya que teníamos una reserva para almorzar-cenar en uno de los dos mejores restaurantes de esta parte: el Fem Små Hus, que pronto relataré.
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| Palacio Real de Estocolmo |
Cruzando uno de los varios puentes nos dirigimos al Palacio Royal con 608 habitaciones. El Palacio Real de Estocolmo es el palacio más grande en el mundo que aún se encuentra bajo uso de un estado, el Rey Carl XVI Gustaf. El palacio aloja varias grandes atracciones de Estocolmo, como las habitaciones reales, el Salón del Estado, los Departamentos de las Órdenes de Caballeros, la Tesorería, el museo Tre Kronor, el Arsenal y el Museo de Antigüedades de Gustaf III. La ceremonia del cambio de guardia se realiza los días miércoles y sábados a las 12:15 y los domingos y días festivos a las 13:15.
El palacio ha sido construido sobre lo que fuera antiguamente un castillo medieval, Tre Kronor (Tres Coronas), que data de mediados del siglo XIII y que fue destrozado por el fuego en 1697. Los restos del anterior castillo pueden observarse en el museo Tre Kronor. La construcción del nuevo palacio requirió un tiempo de 57 años (de 1697 a 1754) y fue el proyecto más extenso de construcción individual en Europa durante ese periodo. Las habitaciones reales son magníficas y presentan estilos variados, de barroco a un rococó y un neoclásico estilo gustaviano (tal como el Salón Pillar), además de estilos eclécticos del siglo XIX.
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| Fachada del Museo Nobel |
De ahí caminamos (está muy cerca) al Museo Nobel en honor a Alfred Nobel, quien en su testamento dejó escrito que, cada año, las personas que hubieran hecho grandes aportes en los campos de la Física, la Química, la Medicina, la Literatura y la Paz recibieransendas partes del rendimiento de su fortuna. Así, desde el comienzo, el Premio Nobel se convirtió en un acontecimiento mundial. Ningún otro premio abarcaba tantas disciplinas distintas; ningún otro premio era concedido sin tener en cuenta la nacionalidad.
Al salir nos agarró una lluvia que nos obligó (felizmente) a tener que hacer dos pascanas obligadas: la primera en un simpático mini-bar al paso donde nos calentamos con un Jägermeister (que es como un Pernod), y luego en otro que se llama Stockholms Gästabud (en el 7 de la calle Österlånggatan) donde sirven unos buenos vodkas con jugo de naranja de 4, 6, 8 o 10 cl. (depende de tu gusto y/o capacidad). 100 euros por tres vodkas triples y dos copas de vino.
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| Jagermeister |
El restaurante Fem Små Hus ubicado en la calle 10 Nygränd ( www.femsmahus.se ) es muy popular en esta ciudad y sirve cocina sueca. Tiene dos opciones de menús y muy pocos platos a la carta, servidos en un ambiente - muy original - parecido a los túneles bajo tierra en la época de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, dentro de un marco muy elegante y bien puesto. Es un conjunto de cinco casas interconectadas (construidas en 1651) con cuartos parecidos a tabernas o cavas.
Nosotros decidimos compartir - de entrada, entre todos - dos fuentes de una opción que trae todos los entrantes: dos tipos de salmón (uno de ellos ahumado), arenques del Báltico en una vinagreta dulce y suave, caviar de Kiel (que es el mejor) súper suave y sabroso, ensalada de espárragos grillados en una crema de queso de cabra, queso de Västerbotten (parecido al parmesano) y carpaccio de reno.
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| Fem Sma Hus y su Estilo de Cavas o Tabernas |
De principales: filete de ternera Anna Lindberg en salsa de morrillas y gratín de papas, filete de reno en salsa de oporto con roll de papa nativa, y un clásico tournedos con bearnesa; de pescados: un salmón salvaje con crema de cebollinos y ensalada de papas tibia y una langosta (homard) con salsa de estragón y espinacas. Como siempre en estos países, gran canasta de panes y buena mantequilla. De tomar: Luigi Bosca Malbec. 350 euros por seis personas.
La idea era salir a pasear, ya que terminamos temprano de cenar (9pm), pero la copiosa lluvia que volvió a arrancar obligó (no a todos) a tomar taxi de regreso al hotel, dar por terminada la velada y esperar que mejore el clima para el programado paseo de la mañana siguiente.
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| Filete de Ternera Anna Lindberg |
Nos levantamos cada cual a su ritmo; yo a las cinco y media de la mañana (gym, sauna, etc.), otros - más relajados - pasadas las nueve, pero todos tomamos un buen desayuno-buffet incluido en la tarifa del hotel... La verdad, otra vez un señor desayuno, muy completo y sobre todo de gran calidad.
Como en todas las ciudades, nos subimos a una de las compañías de buses que te pasean por toda la ciudad. El nuestro nos llevó por 19 puntos de interés: el Palacio Royal, el Opera Royal, el Ayuntamiento, el Museo Vasa, el Kaknästornet, el Museo Nordiska, el Casino Cosmopol, el viejo casco, la Estación Central, entre otros sitios. Dura aproximadamente una hora y media si no te bajas en alguna de las paradas para combinarlo con otro tour en barco tocando algunas de las islas en las que hay atracciones de interés para visitar. Calcular 38 euros por persona.
Después del paseo caminamos hacia un punto que habíamos visto desde el bus, para almorzar al paso en una feria inglesa-francesa-australiana de comida. Nos regalamos unas hamburguesas de cocodrilo en mi caso, de canguro para otroy de camello para el aventado. Toda esta experiencia la combinamos con pasteles de la Bretaña francesa y quesos fuertes ingleses. ¡Qué más se puede pedir para un almuerzo al paso! ¡Mejor imposible!
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| El Casino Cosmopol |
Esa noche nos dividimos en dos grupos: el primero se fue a cenar pescado al Radisson Blu que había recomendado el conserje del Sheraton; los del segundo grupo - donde me encontraba yo - decidimos cenar en el hotel (había habido fuerte viento helado y mucho frío durante la mañana y tarde) y la pasamos estupendo en el restaurante 360 cenando risotto y bifes de carne australiana de muy buena factura.
Esa mañana temprano nos fuimos al aeropuerto (a 45 minutos del hotel y 1000 coronas suecas de coste) para embarcarnos a Praga, Republica Checa, donde teníamos la idea de que la íbamos a pasar muy bien. Pero eso será materia de otra historia que contar. Y aquí le pongo punto final a mi crónica por tres países Escandinavos: Dinamarca, Noruega y Suecia, cada uno distinto del otro, con su propia historia que contarnos. Les recomiendo hacer este viaje de todas maneras dentro de los meses de verano (de mayo a julio), en los que tendrán veinte horas de luz de día, de 15 a 20 grados de promedio de temperatura ¡y muchos lugares para vacilar!
À bientôt!!!
Atracamos en el puerto de Hamburgo temprano por la mañana. Es realmente impresionante; llegar por mar es de una belleza sin igual. Rodeado por los lagos Alster y el río Elba, que lo convierten en la llave de una exitosa ciudad con un pasado internacional. Hamburgo es la ciudad más tolerante y de mente más abierta de Alemania. Además aquí se concentra la mayor cantidad de millonarios alemanes. Es famosa por su puerto, que data de hace más de mil años, y hoy día luce igual que antes del bombardeo, ya que fue totalmente reconstruida y modernizada (con una arquitectura muy elegante).
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| Uno de los Canales de Hamburgo |
Los sitios importantes para no perderse sin duda son los lagos Alster, el Deichstrasse, el Zoo (que se llama Hagenbecks Tierpark), la galería de arte Kunsthalle, el Ayuntamiento o Rathaus y la Iglesia de St. James. Tienen las tiendas más elegantes de esta parte del continente, así como los más grandes centros comerciales de Europa (el Hanse-Viertel, el Kaufmannshaus, el Hamburger Hof, Alte Post, el Europa Passage). Pueden ir al Antik Center, donde están las mejores antigüedades para comprar. No dejar de ir al mercado del pescado o Fischmarkt, donde aparte de pescados se puede comprar patos o porcelanas, todo junto pero no revuelto.
Tampoco dejar de ir de noche al barrio de St. Pauli, donde se aloja todo el mundo erótico de la ciudad; muchísimo más grande que el de Ámsterdam y con muchísima más variedad de opciones. Si sólo eres un mirón como nosotros, puedes aprovechar la cantidad de cabarets con diferentes shows para todos los gustos y colores.
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| Las Eróticas Calles de St. Pauli |
La ciudad tiene un par de restaurantes con estrellas Michelin. Uno de ellos es el Haerlin, en el Neuer Jungfernstieg 9, abierto sólo de noche (6.30pm – 9.30pm). La reservación es obligatoria en este laureado restaurante dirigido por el Chef Christoph Ruffer (con dos estrellas Michelin a cuestas y diecisiete puntos Gault Millau). Los deslumbrará además el lujo del Four Season Hotel que lo alberga. Otro es en el Sullberg, en el 12 de Sullbergterrasse, que también sólo atiende de noche, en el mismo horario y con el temita de la reserva obligatoria. El nombre del restaurante es Seven Seas, de cocina francesa clásica con propuestas originales de la casa. Hacen mérito a su estrella Michelin.
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| Obra de Cristoph Ruffer, Restaurante Haerlin |
Cada uno se organizó temprano con su rutina diaria, sea en el fitness room o por las magníficos parques que la cuidad ofrece. Desayuno de rigor y listos nos fuimos todos en el bus de cortesía del barco hacia el moderno centro, donde tomamos uno de los varios Mirabuses locales (que son la mejor opción para pasear). Por una tarifa que rodea los trece euros por persona te hacen un paseo de una hora y media por todo lo más interesante para conocer, lo que de otra forma es imposible de ver cuando el tiempo es limitado. En caso nuestro nos quedamos hasta las ocho de la mañana del día siguiente, lo que nos dio la oportunidad de hacer dos tours: el primero, lo turístico en bus con un almuerzo ligero en uno de los tantos y bonitos cafés que hay por toda la ciudad, más shopping; el segundo, el de la noche, más gourmet-erótico para los mañosones del barrio. (No dejar de comer las salchichas alemanas al paso. Las venden en todos lados y de diferentes sabores, carnes y tamaños: las blancas o las de curry entre otras. ¡Todas increíbles!).
Esa noche nos invitó el Director del Hotel (barco) a tomar unas copas en el Panorama Lounge, para después cenar en el restaurante un menú con muchas opciones que relataré a continuación.
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| Jamón Selva Negra |
De entrantes: espárragos marinados con jamón de la Selva Negra, caracoles a la borgoñón, un Stilton Blossom muy interesante, tataki de lomo y trilogía de salmón.
Como intermedios: crema de papas o Kartoffelsuppe, crema de espárragos con hongos salvajes, crema de tomate, crema de pollo y unos panzotti con salsa de nueces.
Sorbete de coco para limpiar el paladar.
De principales: anguila grillada con una infusión de apio; un estofado agridulce de carne con pasas, uvas, almendras y col roja (estaba buenísimo); un salmón del Atlántico a la carta; una pechuga cajún de pollo orgánico y filet mignon. Un New York strip steak y una escalopa de ternera a la milanesa completaron la oferta, la que podías acompañar con las más de diez opciones de guarniciones y salsas.
De final: grapa, coñac, single malt, etc... Buen café illy.
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| Kiel Kanal |
Salimos a las ocho de la mañana de Hamburgo con ansias de regresar a conocerla más; muy pronto, esperamos.
Hoy será un día de relax. Navegaremos todo el día y cruzaremos por el canal de Kiel, que es el más transitado del mundo. También se le conoce como Nord-Ostsee-Kanal. Tiene una longitud de 100 kilómetros, 162 metros de ancho y 90 metros de profundidad. Conecta el Mar del Norte con el Báltico, y es importantísimo para el comercio.
Un poco de historia: desde el siglo XVI se hicieron planes para su construcción y en el año 1784 se construyó el Eider Kanal (pero sólo se podía utilizar para embarcaciones de hasta 300 toneladas). En el año 1878 el Canciller Otto Von Bismarck y el empresario Hermann Dahlström idearon un plan para su ampliación, el que fue presentado al Kaiser Wilhelm II (quien lo aprobó a un costo de 156 millones de marcos alemanes y ocho años de trabajos). Tomó el nombre de Canal del Mar Báltico y posteriormente fue ampliado en su ancho en el año 1848, a un nuevo costo de 242 millones.
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| Kaiser Wilhelm II |
Ese día lo pasamos estupendamente bien. Salió un hermoso sol, lo que lo transformó en un día de piscina y almuerzo en el pool deck. La tripulación nos sorprendió con un buffet de cocina típica alemana con diferentes tipos de salchichas (enormes, de variados sabores), como la Núremberg - que vino acompañada de sauerkraut - la Currywurst, la Regensburger Wurst, la Weisswurst - que es la de ternera - entre otras. Morcillas, diversos patés y terrinas típicas de la región, ensaladas y, por su puesto, la parte marinera: los langostinos, los arenques y otros bichos de mar ahumados a la perfección. Burger de salmón y ensaladas de papas, entre otras; postres que ni siquiera probamos y que sabiamente remplazamos por bloody marys y chilcanos de Grey Goose... ¡Magnífica tarde!
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| Weisswurst |
Siesta obligada y nos volvimos a juntar en el Panorama Lounge a las siete de la tarde para disfrutar del paseo por el canal y de los cruces con una variedad de barcos de paseo y de transporte que hicieron amena la puesta del sol. (No dejar de probar el Martini espresso... Mmm...).
Esa noche, como no teníamos nada planeado en grupo, nos dividimos en dos restaurantes: unos se fueron a comer parrilla al Grill-Pool Deck con un asombroso cálido clima para ello, y otros - los mas formalotes - nos hicimos un espacio en el italiano de apellido La Terraza para ordenar lo que a continuación detallo.
Antipasto: insalatina di campo con parmigiano, crema de tomate con camarones y huevos pochados con espárragos, fondue de queso parmesano.
Ensaladas: atún y papas, aceitunas y perejil y la caprese clásica. También nos ofrecieron un plato con diversos salami y diferentes tipos de carpaccio.
Pasta: pappardelle con ragú de pato, linguine con mariscos y tomate fresco, spaghetti a la carbonara y la que pedí yo, fuera de carta, que es un poco más gruesa que los spaghetti y viene con pimienta, limón y queso de yegua... ¡Espectacular! Llevo la receta a Lima.
Principales: escalopas de ternera a la livornesa, tournedó de lomo Rossini - todo muy fresco, del Báltico - entre otras delicias. Todo un lujo la cena.
Postres: tiramisù y buen café... ¡Y al casino! (Por fin me fue bien en el black jack).
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| Playa deTravemünde |
Conocida por sus playas de arena blanca y doscientos años de historia, así como por ser el puerto más grande del Báltico, tiene un charme marítimo inigualable. Su calle principal está llena de cafés, tiendas, restaurantes y atractivos como el museo marítimo (localizado en un faro considerado el más alto de Europa).
La ciudad data de 1187, cuando era un pueblo de pescadores en los tiempos de Federico II. En 1329 Lübeck la anexa como su región administrativa. En 1802 ya era considerada la tercera en importancia como sitio de resort. En el año 1950 se erige como puerto de ferries con rutas hacia Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Estonia, Latvia, Lituania y Rusia. Hoy por hoy es considerado el más importante puerto de Europa.
Sitios de interés: Old Lighthouse, Restaurant in the Clouds, el barco de cuatro mástiles (llamado Passat), el Brügmann Garten y, por supuesto, sus lujosos hoteles y casinos.
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| Old Lighthouse |
Nosotros decidimos tomar desayuno temprano y nos tomamos un tren a Lübeck, llamada la Reina de la Liga Hanseática y considerada por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Casi 1300 casas, iglesias y patios fueron individualmente declarados Monumento Nacional.
Vale la pena la visita, averiguando paso a paso sobre el mundo extinguido de la Hansa y explorando las calladas esquinas de los medievales pasillos. Puedes callejear por sus hermosas áreas comerciales o relajarte admirando la famosa silueta de sus siete torres en el parque Dräger, en el barrio Marli. Si tuviera que resumirlo diría que Lübeck es tiempo apilado, un libro de pinturas hecho ladrillo, completamente instalado en la actualidad.
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| Casa Buddenbrook |
Sitios de interés para conocer: la Puerta de Holsten, la Iglesia de St. Petri y la de Santa María, el Ayuntamiento, la Torre de Santa María, la Casa Buddenbrook, la de la familia Mann, el Koberg, el Barrio de la Magdalena y el de la Catedral, la Calle del Rey, y el Canal. Pueden tomar un ferry y pasear por el bajo del río Trave y, finalmente, después de este cansador paseo, se pueden sentar en alguno de los muchos pequeños restaurantes diseminados por esta cuidad y hacer lo mismo que hicimos nosotros: comer el codo de cerdo con chucrut y las mejores salchichas alemanas con puré de papa y mostaza medio picante (que es estupenda); para beber, muy buenas cervezas. Luego tomar el tren de vuelta a Travemünde - que también es un sitio muy cosmopolita - para dedicarle buenas horas a sus pequeños restaurantes con vista al mar.
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| Nuestro Silver Cloud de los Cruceros Silversea |
Esa noche después de la siesta nos juntamos a las ocho y media de la noche en el restaurante principal, donde nos agasajaron con un buffet de gala con una lista interminable de opciones para degustar. Del mar, más de veinte opciones de pescados y frutos: frescos, ahumados, secos salados, gravlax de dos colores, caviar, ensaladas y más. De calientes, igual: corderos, carnes guisadas al curry, pescados en diversas formas, zarzuelas de mariscos, paellas y risottos, una mesa con más de quince variedades de quesos, frutas y postres de todos los rincones del planeta... Es decir, una cena de recordar y de pensar en hacer dieta urgente.
Esa noche el barco zarpó a las 11pm hacia Warnemünde, nuestra penúltima parada de este crucero y la última de Alemania (que dejaremos con unas ganas de volverla a vivir).
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| Zona de Pescadores en Warnemünde |
El balneario de Warnemünde ofrece algo más que un fascinante paisaje litoral y extensas y bellas playas de arena. Una meca para bañarse, caminar y sentirse bien. Allí encontrarás múltiples testimonios de la vida marítima, desde un faro hasta casas de pescadores, cruceros imponentes y una de las mejores zonas de yachting del mundo. Tiene excelentes restaurantes y bares, y te puedes ir a conocer Berlín (distante a tres horas en tren) o tomar un tren o el ferry que te lleva a Rostock en veinte minutos. Podrás recorrer la ciudad (de arquitectura gótica en ladrillo), además de ver iglesias y monasterios, antiguas murallas, puertas y casas con frontón. Tiene la universidad más antigua de la región del Mar Báltico. Optamos todos por este paseo, ya que Berlín (cuidad que conozco bien) no se puede visitar o lamer en cinco horas. Hay que dedicarle al menos tres a cinco días.
Esa noche reservamos la cena en el Pool Deck. Como la temperatura bajó, nos ofrecieron mantas para abrigarnos y poder disfrutar de la mejor carne prime AAA de la ganadería Sterling Silver, famosa por sus cortes de ternera y res y que este restaurante tiene el privilegio o la suerte de tener.
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| Perfecto Ejemplar de New York Strip Steak |
Camarones jumbo grillados y sazonados con mantequilla normanda de piqueo para todos. Tres tipos de ensalada, como la New York con sus crumbles de queso blue, la del César y la Green.
Del campo: chuleta de ternera lechal de Pennsylvania, el New York strip steak, el lomo llamado center-cut filet mignon, el Colorado prime rib steak o el Berkshire pork chop.
Del mar: Atlantic salmon, perca, arenque o bacalao en diversas presentaciones.
De final: una tarta de manzana de alucinar, con helado, pisco Tres Generaciones mosto verde y café.
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| Nuestro Pisco Tres Generaciones Mosto Verde |
Esa noche había un show en el teatro. Nos presentaron una recopilación de la música de Abba. La pasamos bien y nos fuimos a descansar mientras el barco navegaba hacia Rønne, puerto perteneciente a Dinamarca y adonde llegaremos a las ocho de la mañana y será materia de otra historia.
RØNNE
Es una isla más pegada a Suecia que a la propia Dinamarca, en propiedad del segundo desde el año 1521 (sus orígenes datan del año 1000). Dedicada a la pesca, a la agricultura y al turismo. De inigualable belleza, con muchas playas de arenas blancas, por un lado, e inmensos acantilados por el otro lado de la isla.
Como toda isla, tiene sus fortines para protegerse de los piratas, así como castillos del siglo XIII cuyas ruinas todavía se pueden apreciar. Cuenta con un posición estratégica en el Báltico, atrayendo mucho turismo danés, alemán, sueco y polaco. Fue una cuidad muy castigada por los bombardeos de la aviación rusa durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial.
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| Castillo Medieval de Hammershus |
Nuevamente hoy cada uno eligió su rutina mañanera. Algunos optaron por hacer footing por los alrededores y, como yo, directo al gym ya que mi ropa de deporte es ligera y amaneció con once grados de temperatura. Como ayer por fin cumplí la promesa de hacer un día de dieta estricta para sentirme menos culpable, estaba medio friolento para salir tan temprano.
Como a las once de la mañana salimos muy bien abrigados. Hacía mucho frío en el bus de cortesía que te lleva al centro de la ciudad. Paseo corto, dos aquavit para el frío, un par de salchichas danesas muy buenas y retorno al barco (donde había un buen buffet de pescado y ensaladas que completó la merienda).
Esa noche nos despedimos cenando nuevamente en el restaurante italiano. Se comió de todo: buenas pastas, ossobuco, milanesa de ternera, ensaladitas para la digestión y buen vino de escolta. Terminamos la velada en el casino. Allí nos quedamos hasta pasadas las tres de la mañana. Felizmente todos salimos bien parados y no hubo bajas que lamentar.
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| Casino del Silver Cloud |
Por la mañana dejaremos el barco temprano y con pena. Ha terminado el crucero por el Mar Báltico y esta crónica, para dar paso a una nueva aventura que se llamará Escandinavia. Les relataremos, como protagonistas de este reality, todos los pormenores de la aventura.
Les dejo un consejo: si viajan en crucero traten de buscarse este tipo de líneas de lujo, con barcos chicos de máximo quinientos pasajeros. Marcan la diferencia notoriamente. Para nosotros - el equipo de los ocho chinitos - ha sido una experiencia increíble y placentera.
À bientôt!!!
DÍA 1: MAYO 20, 2012
Como les comenté en la crónica anterior, salimos del hotel en Rouen como a las dos de la tarde y media para dirigirnos al terminal portuario y subir a bordo del Silversea Silver Cloud, crucero que tomamos en Lima junto a tres parejas de amigos con los que ya habíamos viajado juntos el año pasado por el norte de España, Portugal y Francia.
Este barco es un crucero de lujo para 296 pasajeros, todas las habitaciones son suites con mayordomo privado, tiene incluidas todas las bebidas y licores durante el viaje (tu mini bar te lo abastecen con los licores de tu preferencia), hay servicio 24 horas a la habitación, en la mayoría de los puertos te ofrecen trasporte gratis, sus restaurantes pertenecen a las famosas cadenas mundiales Relais & Châteaux y Slow Food (que es Italiana), siempre encontrarás por la tarde una canasta de frutas y champán así como flores dentro de las suites, los baños son de mármol, TV flat screen con DVD, nueve menús de almohadas, los productos de los baños son Bulgari y Ferragamo, mil dólares de crédito por suite - totalmente gratis - para ser usados en lo que quieras gastar dentro del barco (salvo el casino)… En fin, un lujo flotante.
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| Silversea Silver Cloud |
No es un crucero grande, todo lo contrario, lo que permite una atención mucho más esmerada y sin colas. La comida es súper buena y muy elaborada, así como todos sus cocteles de primera y con las mejores marcas del mercado a tus órdenes ¡totalmente gratis!
Como opciones para comer tienes Le Restaurant, el principal, con muy fina vajilla de porcelana y cristalería italiana. Todos los días te van cambiando el menú, diseñado con especialidades aprobadas por Relais & Châteaux. Hay otro que se llama La Terrazza, que está bajo supervisión del movimiento Slow Food y donde sirven auténtica cocina italiana. El siguiente se llama Le Champagne by Relais & Châteaux, donde te ofrecen un menú exclusivo de nueve platos maridados con los mejores vinos de abordo. Si te quieres relajar puedes comer en el Pool Grill And Hot Rock, donde en una atmósfera más relajada disfrutarás de buenas opciones a la parrilla. Si lo prefieres, te pueden servir cualquiera de los menús de estos restaurantes en tu habitación, si la ocasión se presenta propicia para una romántica cena. Durante la hora del almuerzo podrás comer a la carta o algunos buffets dentro de los mismos restaurantes.
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| Restaurante La Terrazza del Silver Cloud |
Como bar tienes El Bar, con muy buena barra y música en vivo. A partir de las once de la noche se convierte en una discoteca con DJ. Puedes también disfrutar cocteles y finger foods en el Panorama Lounge, The Observation Lounge, el Pool Side o el Connoisseur’s Corner (que tiene mejores coñacs, grapas, brandis, etc. para degustar con un buen puro Montecristo o tabaco de pipa si esa es tu elección).
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| Panorama Lounge |
Como todo barco, tiene buenas tiendas, joyerías y casino disponible durante las horas de navegación y, lo más importante (al menos para nosotros), no hay horarios; todo se hace a la medida de tu ritmo, con una sola regla: los restaurantes sólo te reciben hasta las 9.30 de la noche para cenar (lo cual me parece justo y apropiado).
Nuestro crucero será de diez días, partiendo de Rouen hacia Oostende, en Bélgica, como primera parada, para seguir hacia Ámsterdam en Holanda. Luego, dos días de navegación hacia Hamburgo, Kiel Canal, Travemünde, Warnemünde, Ronne y Copenhague (en Alemania y Dinamarca respectivamente).
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| Champagne de Bienvenida |
Una vez formalizados los trámites de ingreso a bordo y previo champán de bienvenida, nos juntamos para tomar un aperitivo en nuestra suite, donde nuestro mayordomo Shaw, oriundo de Sri Lanka, nos comenzó a engreír. Las chicas solicitaron Grey Goose con jugo natural de naranja y, para que se den una idea del servicio, nos trajeron una botella de litro para servirnos a nuestro gusto. La botella se quedó y fue repuesta a voluntad de los presentes.
Esa noche cenamos en Le Restaurant el siguiente menú: King Crab timbale, block de foie gras en terrina y antipasto farandole como aperitivos; risotto de porcini o dos opciones de sopas (en este caso una de cola de buey y otra de hojas) y sorbete para el intermedio.
Como principales degustamos zarzuela catalana de mariscos, corvina con crema de champán y caviar, costilla de cordero con hierbas de la provincia y un corte de prime rib muy jugoso acompañado de una fondue de parmesano.
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| La Presentación es Impecable en Cada Plato |
Si no querías este menú podías cenar a la carta con estas alternativas:
Al escoger como entradas: tataki de lomo, trilogía de salmón (ahumado, confit y sashimi) y scaramoza con pesto y tomates cherry. Como sopas: crema de ave o de tomate. De fondos: filete de salmón del Atlántico, pechuga de pollo estilo cajún con jugo de ajo, New York strip loin o filete de lomo y una milanesa de ternera que estaba espectacular. Como guarniciones: más de diez salsas diferentes, como a la mostaza, pimienta, de mantequilla, champiñones, tomate, menta, manzana, etc. Lo mismo para los acompañamientos, fueran de verduras o legumbres. En fin, cenamos de lujo y maridamos toda la cena con los vinos propuestos por la casa: como blanco un riesling alemán y como tinto un italiano de Cerdeña, ambos muy buenos.
Complementé la cena con dos botellas de Angel Folly de Montes que ofrecí a mis compañeros de travesía. Después de cenar nos dirigimos a tomar unos buenos coñacs al bar del barco, acompañado de café illy que le fue perfecto para terminar la noche, ya que al día siguiente llegábamos a Oostende a las ocho de la mañana.
DÍA 2: OOSTENDE, BÉLGICA
Es uno de los mayores puertos de pesca y comercio de Bélgica, conectado por canales con Brujas o Bruges y Gent. Tiene mucho comercio marítimo con Inglaterra; es conocido por sus playas, cafés y restaurantes; queda a quince minutos de Brujas y a una hora de Gent en tren, paseo que hicimos.
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| Vista Panorámica de Oostende, Bélgica |
Su cocina es muy elaborada y sabrosa, famosa por sus espárragos, sus choros o mejillones, salchichas varias y una innumerable lista de productos del mar. No puedo dejar de mencionar sus más de doscientas variedades de cervezas y sus chocolates famosos en todo el mundo (como los Godiva).
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| Los Clásicos Choros o Mejillones con Papas Fritas |
Sitios de interés: el Paseo del Rey Albert I, la Bahía de los Mercaderes, el Edificio Europa y la Fortaleza de Napoleón, entre otros históricos lugares que dejaré que ustedes busquen en sus navegadores.
Como les comenté, nos fuimos a la estación de tren para dirigirnos a Gent (que es una ciudad belga muy conocida) donde pudimos apreciar la Catedral, el Château des Comtes y otros hermosos lugares que tienen que recorrer. En nuestro caso nos quedamos tres horas admirando toda la belleza de esta europea ciudad llena de historia.
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| Estación de Tren de Oostende |
Como queríamos dedicarle más tiempo a Brujas, nos dirigimos de nuevo hacia la estación del tren. Llegamos como a las dos de la tarde a la estación central y ahí tomamos un taxi para dirigirnos al centro de la ciudad. Tomando todos un city tour - que es el medio perfecto para conocer cuando el tiempo es limitado - y pudimos apreciar los siguientes puntos de interés: la Torre des Halles, la estatua de los Héroes de la Revuelta de 1302, la Plaza Mayor, el Mercado y la Atalaya, el Ayuntamiento (Burg), la Basílica de la Santa Sangre, la Catedral de San Salvador, los famosos canales y puentes de Brujas, el Museo Gruuthuse, el Groeninge, el Hospital San Juan-Museo Memling, el Beaterio, el Lago del Amor, el inmueble llamado El Peaje (donde los comerciantes tenían que pagar un impuesto al soberano para vender sus productos, en función a su peso). No puedo dejar de mencionar sus molinos, de los que en la actualidad quedan cuatro. Para terminar, pueden apreciar sus imponentes fortificaciones .
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| El Lago del Amor en Brujas |
Almorzamos en la Plaza Mayor, en un restaurante llamado Le Panier d’Or. Degustamos prosciutto con melón, escargots a la borgoñón, tostadas con champiñones, sopa de cebolla , croquetas de camarones y moules (choritos) a la crema como entradas. De principales: tournedó de cordero, conejo a la flamenca y rib eye con salsa de pimienta y de cèpes. Postres locales (como tartas y buenos helados) y las famosas cervezas belgas (como la Stella 25, la Hoegaarden, la Ramée Blond y la Leffe Donker). Precio por seis personas: 256 euros.
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| Algunas Cervezas Belgas |
Dedicamos el resto de la tarde a pasear por las calles locales haciendo lo mismo que hacen todos los turistas: tomar fotos y comprar souvenirs. Retornamos al barco a las seis de la tarde para descansar y volvernos a juntar para cenar e ir a la discoteca, misión que cumplimos a cabalidad.
Cenamos en el restaurante italiano llamado La Terrazza y quedamos muy contentos por sus sabrosos platos (igual o mejor que en cualquier restaurante italiano de Italia). El menú: insalatina del campo con parmigiano, nueces, alcaparras y aliño de hierbas frescas; ensalada de frutos del mar al estilo de la Liguria; carpaccio de pez espada al pomodoro; risotto frito de espárragos con salsa de limón; torta de pecorino al balsámico; ragú de alcachofas y camarones, o una selección de todo lo arriba mencionado, como entradas.
Después, una selección de pastas cortas como el penne a la amatriciana, los ravioles de carne con zucchini y mantequilla, los panzotti en salsa de nueces y el rigatoni a la grilla. También las pastas largas como las tagliatelle con ragú de pato que comió Michelle o los secretos que pedí yo, ambos tan sabrosos que le he pedido las recetas al chef.
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| Algunos Tipos de Pasta |
Pasando a los principales teníamos escalopa de vitello a la milanesa, lomo a la Morellino di Scansano (que es una sabrosa salsa de vino), el filete de pescado fresco del Ártico que ordené yo (con un aceite de peperoncini), o podías pedir un salmón a la caponata.
De postres: helados, panqueques a la naranja, panna cotta de café. De tomar: como blanco, el Bianca Vina Proceso del Veneto; de tinto, Castello Romitorio 2010 de la Toscana; con los postres, Suoi Moscato de Asti del Piedemonte; un buen café illy y terminamos la noche bailando en la discoteca del barco con muy buena música latina. ¡Qué día!
ÁMSTERDAM
Es una ciudad muy ligada al agua, tiene como setenta islas y sesenta millas de canales. Es famosa por las casas inclinadas, su vida artística (cuna de Rembrandt y de Van Gogh) y tiene muy buenas tiendas y una poderosa industria (como la de los diamantes, la de las flores y la de los quesos holandeses, entre otras). Para conocer: el Royal Palace, la casa de Anne Frank, el Museumplein, el Barrio Rojo… en realidad toda la ciudad vale mucho la pena (hay que dedicarle dos o tres días).
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| Casa Inclinada en Ámsterdam |
Llegamos temprano al nuevo puerto - con una infraestructura muy moderna - cerca de la Estación Central (que vale la pena visitar por su arquitectura), punto de partida para iniciar el paseo por la ciudad de los mil canales. Nosotros tomamos un taxi hasta la Plaza Rembrandt, que está en el centro del casco antiguo de la ciudad, donde tomamos un pequeño bote turístico que te lleva de paseo por un circuito de una hora, pasando por los puntos más interesantes para que puedas darte una idea de la historia. También lo puedes hacer o complementar con otro circuito en bus bajo el sistema de ‘subes donde quieras y bajas donde quieras’ que te permite recorrer sus plazas, canales y principales calles.
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| En la Plaza Rembrandt o Rembrandtplein |
No dejar de visitar el Barrio Rojo, donde se encuentra todo el mundo erótico, famoso por sus ventanas donde las niñas ofrecen sus servicios a los parroquianos locales y extranjeros, además de las sex shops y el museo erótico (entre otros atractivos para mirar pero no tocar). La mejor hora es a partir de las siete de la noche, cuando comienza la ebullición en esta parte de Ámsterdam.
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| Vitrinas en una de las Calles del Barrio Rojo |
Esa noche había mucho cansancio, hubo mucho sol durante el día y calor, a diferencia de los días precedentes en los que la media fue de doce grados. Este día hubo veintisiete, así que cada uno hizo su plan en el barco: algunos bajaron para recorrer de noche el Barrio Rojo, otros se quedaron a descansar, yo me quedé en el barco y me fui a cenar a Le Restaurant, donde me regalé lo siguiente: ancas de rana, farandole de espárragos con salsa holandesa, un risotto de cèpes, trou normand de sorbete o intermedio (que consiste en un sorbete de manzana con calvados); de fondo, un filete de pescado de nombre sea bream, del que hay que averiguar: es increíble, se parece al filete de chita pero más sabroso aún; me vino con la piel crocante, con macadamias y una salsa cítrica muy interesante. De ahí pasé por un ossobuco con polenta (sólo para probarlo, ya que estaba totalmente satisfecho) y cerré con broche de oro con una selección de quesos y un brownie de chocolate Valrhona con un parfait de menta.
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| Sea Bream |
De tomar, vino blanco y tinto de la selección del sommelier, que hoy estaba muy acertado en su maridaje.
Y aquí acaba el día. ¡Buenas noches!
Esa misma noche mientras dormíamos el barco tomó rumbo hacia Hamburgo, travesía que durará dos días (vale decir que mañana la pasaremos en alta mar y aprovecharemos para descansar y relajarnos).
Por la mañana nos fuimos al gym para hacer nuestra rutina diaria o pan de cada día, jacuzzi obligado y ¡desayuno a la carta!
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| Fitness Center en el Silver Cloud |
Como al mediodía fuimos sorprendidos por el Director del hotel. El muy bandido había organizado un almuerzo al que llamó Around The Ship Around The World, que significa cocina del mundo alrededor del barco, y que pasaré a relatar:
En el piso cuatro armó un buffet francés con una fina selección de quesos franceses, donde podías degustar: camembert, brie, livarot, pont l’évêque, époisses, los de cabra, roquefort, blue de Bresse, merlemont, chaumes, réblochon, chaource y boursin. Como carne había rilletes de pato, terrina de foie gras con gelée de sauternes, panes, galletas, fruta y vino francés para este primer paseo de tapas. ¡Y olé!
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| Algunos Quesos Franceses |
En ese mismo piso - pero en otro ambiente - se hizo el homenaje a Italia, con una estación de fusilli, penne, rigatoni, linguine, spaghetti, tagliatelle, ravioli y panzotti (todas pastas frescas hechas por los chefs del barco) que podías acompañar con diferentes salsas: tomate, pesto, cacio y pimienta, amatriciana, arrabbiata, carbonara y la de mariscos. Como complemento había una pierna de cordero y un coulibiac (que es un pastel de salmón). Vinos de la Toscana y del Veneto para acompañar este segundo paseo de tapas. ¡Viva la Italia! ¡Viva el Papa!
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| Corte de Coulibiac |
Del piso cuatro pasamos al piso cinco. En la boutique del barco se había montado una estación de fiambres italianos con salami, prosciutto, bresaola, jamón , soppressata y guanciale.
En el bar del mismo piso habían montado un ambiente japonés o de homenaje a Japón, que consistía de sushi y sashimi muy variados: maki, California roll nigiri, Boston roll, tataki de atún, sashimi (de salmón, de pescado fresco, de anguila salada y dulce), entre otros que no recuerdo en este momento. A eso le sumaron una estación de ensaladas con mucha variedad.
El piso seis se lo dedicaron a España y a sus tapas. Había paella marinera, patatas bravas, tortilla de patatas, chorizo, mejillones rellenos, aceitunas y verdejo y tempranillo para aclarar la ideas y bajar un poco la sensación del cataclismo que se avecinaba por la gran cantidad de comida.
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| Aloo Bonda |
En el piso siete montaron dos rincones, uno dedicado a la India: samosas, tempuras de frijoles y vegetales, la cebolla tipo Bhaji, el pan de pakora, el aloo bonda (que es muy famoso) así como el paneer pakora. Como salsas pusieron la de curry y el raita.
En el otro rincón estaba lo asiático: panqueques de pato, las costillitas de cerdo agridulces, alas de pollo estilo chino, lumpia, sopa tom yum y un pan al vapor llamado siopao.
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| Siopao |
Piso ocho, dedicado al seafood: choros, ancas de rana, uñas de centolla, camarones jumbo, conchas, calamares y almejas. De acompañamientos: salsas de frutas, la coctel de siempre, la María Rosa, alioli, la de cherry-tomate-alcaparras, la de mayonesa de hierbas, la de honey mustard y otra de curry y pan negro.
Se podrán seguramente preguntar cómo hicimos para poder comer todo lo que les acabo de relatar. Pues muy fácil: con paciencia hicimos este penoso y sacrificado recorrido tipo procesión, con calma, en tres horas muy agradables, lo que fue seguido de una gran siesta (también de tres horas) ya que terminé casi muriéndome de sobre-alimentación o posible suicidio gourmet.
Aunque no lo crean, esa noche habíamos reservado para cenar un menú gourmet en el mejor restaurante del barco, donde sí te obligan a reservar con anticipación por lo pequeño y exclusivo. Además es el único en el que te cobran por cenar (la simbólica suma de treinta dólares por mitra).
De aperitivos: champán, manhattan, vino rosé y single malt para mí, acompañados de cuatro canapés, cono de foie gras, un shot de crema de cèpes, una concha grillé con mantequilla y una ensaladita de langosta con mango.
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| Pesca de Langosta en el Golfo de Maine |
Como entradas frías nos propusieron carpaccio de atún rojo a las tres mostazas, mármol de foie gras de ganso con especies dulces, una ensalada de langosta de Maine con mango y un plato que se llamaba Blanc-Blanc-Blanc (que era de espárragos blancos y verdes escalfados al estilo de la Borgoña, con láminas de trufas blancas de Alba y salsa holandesa blanca de trufas). ¡Qué tal trufada!
Como entradas calientes nos propusieron entre un risotto con hojas de oro, foie de pato poêlé con compotas de frutas del bosque (¡que estaba de bueno!) y unas conchas grilladas con una vinagreta de nueces, puré de coliflor y tomates confitados.
De ahí pasamos a las sopas, con tres propuestas: un chilcano de lenguado con camembert, una bisque de langosta y una crema que la llaman farandole de cèpes (con esencia de trufas del Perigord). ¡Las tres excelentes!
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| Cèpes en su Ambiente |
Como platos de resistencia las opciones fueron las siguientes: langosta de Rochester Thermidor (que mereció elogiosos comentarios), un lenguado a la normanda (cumplidor, un poco seco para nuestro gusto), un filete de lomo de ciervo al estilo de Nueva Inglaterra con un guiso de col roja y salsa de oporto (que para mi humilde opinión fue el mejor plato de la noche por su suavidad y sabor); costillar de cordero de Nueva Zelanda con flores de tomillo y filetes de pichones con ragú de morillas completaron la oferta de platos principales.
Para finalizar nos ofrecieron como postres soufflé au Grand Marnier (que me hizo recordar mi época como gerente en la Rosa Náutica por los años 80). Crêpes suzettes y chocolates mi-cuit completaron esta experiencia de inolvidable cena gourmet en compañía de buenos amigos (menos dos que sucumbieron debido al periplo de la hora del almuerzo y no pudieron recuperarse para la sacrificada labor de la noche).
Para relajarnos nos fuimos al bar a cantar boleros, fumar un pucho y conversar por un rato, ya que había que descansar. Mañana a las ocho llegamos a Hamburgo. Bonne nuit, mes enfants!
París, mayo 14, 2012
Salimos de Lima, en esta oportunidad en un vuelo nocturno de Iberia, dado que en LAN (con quienes tenemos una relación especial, ya que por norma el pasajero es el Rey y nos atienden de lujo siempre) no había cupo disponible, así que... qué le vamos a hacer. El vuelo, bueno en términos de horarios; la cama un poco dura, la atención más o menos, la comida menos que más (salvo los chocolates) y lo más rescatable, los vinos Estupendos, con mayúscula. De blanco tomamos un verdejo de la FINCA MONTEPEDROSO 2011 que se expresa en clave de fruta madura (piña, melón, almíbar) y hierbas con una notable untuosidad en boca. De tinto bebimos DEHESA LA GRANJA 2006, vino creado por Alejandro Fernández, el creador de Pesquera a orillas del río Guareña en Zamora, dentro de la comarca llamada Tierra del Vino. Su cepa tempranillo se guarda veinticuatro meses en barrica; su conjunto es sabroso, cremoso, con frescas notas balsámicas y muy agradable de beber.
Aterrizamos en Madrid camino a París como a las dos de la tarde hora local. Como había un par de horas de espera, procedimos al VIP de Iberia a relajarnos con un buen vino manzanilla, de guarda, y queso francés, que hicieron que la espera se sintiera como segundos.
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| Red Bar del Hôtel Athénée |
El vuelo, muy corto: una hora treinta y ya estábamos en la Ciudad Luz, donde en un taxi y veinte minutos después estábamos en el hotel escogido. En esta oportunidad fue el ATHÉNÉE en el 19, Rue Caumartin, en pleno centro de París (al costado de la Opera Garnier y de la Plaza de la Madeleine, así como a quince minutos de caminata de los Campos Elíseos). Me voy a permitir recomendarles este hotel boutique: es pequeñito, de veinte habitaciones, pero con una excelente atención y habitaciones de primera; calcular 300 euros por noche y bien vale la pena. Doy fe.
Como estábamos en vena, una vez efectuado el check-in de rigor nos fuimos de copas y tapeo, recalando primero en un pequeño bistrot al lado del hotel, de apellido LA TAVERNE DE L'OLYMPIA en el 25 Rue Caumartin. Allí bebimos buen vino local y nos comimos el mejor confit de pato (canard breton) que recuerde; sencillamente delicioso, con sabor a buena crianza y a mantequilla por la suavidad. Complementamos esta primera parada con un assiette de fromages locales y tarta Tatin obligada. De ahí salimos a caminar (bien abrigados pues había diez grados de temperatura) hacia el Opera, donde Michelle y yo nos acordábamos de habernos alojado en un viaje anterior en el Intercontinental Grand Hotel, en el Boulevard de los Capuchinos justo frente de la Opera.
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La Taverne de l'Olympia
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| Café de la Paix, un Siglo Atrás |
Como era de esperar, entramos al CAFÉ DE LA PAIX (famoso restaurante-bistrot del hotel) para regalarnos una buena ración de ostras Belon N° 2, más unos langostinos de la Bretaña y quesos de la Normandía; de tomar, Cognac LHERAUD de 1969 (a 60 euros la copa)... Un manjar al paladar y ¡un dolor para la billetera!
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| Café de la Paix, Hoy |
Para terminar la jornada, camino al hotel hicimos una última parada en un bar muy simpático llamado BAR ROMAIN (en el 6 Rue Caumartin - www.barromain.fr ) de decoración romana, donde los mismos dueños atienden en un ambiente perfecto para terminar la noche.
Al día siguiente, como nadie quería tomar desayuno temprano, salimos a pasear por los alrededores y recalamos en la sección gourmet de las Galerías Lafayette donde compré una sal persa medio azulada y otra de guinea mezclada con azafrán, más dos quesos maduros de apellidos Neuchâtel y Camembert, para irme acostumbrado a nuestro próximo destino que será la Normandía. A esos gloriosos quesos le sumamos jamón inglés de la Bretaña, coppa italiana, tostadas alemanas y… listo Calixto la lonchera móvil.
Antes de abandonar las galerías, hicimos un último alto en LAFAYETTE ORGANIC, donde nos refrescamos con magníficos jugos de naranja súper frescos, una ensalada de frutas exóticas de la Polinesia, un quiche de salmón y un panino con queso de cabra. ¡Espectacular!
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| Sector Interior de las Galerías Lafayette |
A cinco minutos a pie de donde estábamos - y a la misma distancia prácticamente del hotel - llegamos a la OPERA GARNIER, que es la decimotercera sala de ópera de París desde que fue fundada por Luis XIV en 1669. Fue construida dentro del marco de los grandes trabajos de mejora de la capital ordenados por Napoleón III y realizada por un hasta entonces desconocido joven arquitecto de 35 años llamado Charles Garnier.
Este palacio se compone de la fachada principal, la gran escalera, la biblioteca museo, los vestíbulos y la gran sala de espectáculos donde se realizan innumerables obras de ópera maestra. En nuestro caso teníamos la pieza Romeo y Julieta para ver. Recomiendo, si están de paso por París, no dejar de venir a conocer este palacio. Vale la pena.
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| Le Grand Café Capucines |
De almuerzo nos fuimos a LE GRAND CAFÉ CAPUCINES (que está en el 4 Boulevard des Capucines) donde las chicas se despacharon un menú a base de homard (langosta) que consistía en una mousse de aperitivo, para seguir con la mitad del bicho frío acompañada de salsas, y después comerte la otra mitad caliente acompañada de légumes y una exquisita bisque hecha con los corales. En el caso de Flor y Michelle, les trajeron una ronda fría compuesta de camarones y langostinos locales, bueyes de mar y, por supuesto, una muy buena langosta. Manolo (el más precavido) se pidió el menú del día, que en esta oportunidad trajo una entrada de salmón ahumado con ensalada de papa de apio, una trucha entera meunière con almendras y crème caramel de final. Yo, súper clásico, ordené rognon (o riñón) en salsa madera con papas paisanas, eau de vie de pera como digestivo. Precio por cuatro personas: 220 euros.
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| Confit de Canard |
Esa noche salimos a caminar por la zona, recalando en el Hotel Ritz, localizado en la Plaza Vendôme, donde asentamos posaderas en el bar del mismo nombre para degustar un cerveza irlandesa Guiness (que es mi favorita) así como un porto Tawny para mi flaca y Fraise des Bois y Chambord para nuestros acompañantes. Como el día había sido largo, solamente picamos esa noche un confit de canard antes de rendirnos en los brazos de Morfeo.
Al día siguiente fuimos a recoger el carro seleccionado pero, desgraciadamente, sólo entraron las maletas, lo que nos obligó a cambiar de voiture para dirigirnos a CAEN. Está situada en la Baja Normandía y a 240 kilómetros de distancia, lo que nos tomó más de cuatro horas ya que coincidió con un feriado en Francia y la carretera estaba endemoniada de trafico, pero la pasamos súper bien.
CAEN
Patrimonio mundial: tiene mil años de arquitectura excepcional, situada en la región de Calvados, en la Normandía, donde quedarán maravillados por esos monumentos que, a pesar de los terribles bombardeos a que fueron sometidos en el año 1944, conservan su magnificencia. No dejar de visitar la Abbaye aux Hommes (La Abadía de los Hombres), el Castillo o Château de Caen, así como la Abbaye aux Dames, la Iglesia Abbatiale y la de San Pedro.
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| Abbaye aux Hommes de Caen |
Nos alojamos en el Hotel Adagio, que es muy confortable. Es un hotel con estudios en vez de habitaciones, lo que lo hace ideal para viajar. Además, con muy buen precio: 110 euros por noche.
Para terminar el día nos fuimos a la playa, exactamente a COURSEULLES-SUR-MER, a pasear. Encontramos un simpático lugar, el HOTEL DE PARIS ( localizado en la Place du 6 Juin - www.hoteldeparis-normandie.com ), donde degustamos un menú Terroir: traía un pastel de jamón dulce con papas de entrada, magret de pato de fondo y tarta de manzana de postre. Yo pedí el menú Gourmandise, que traía doce increíbles ostras frescas y naturales de entrada, riz de veau (o mollejas) al calvados de principal, crêpes de postre, gambas y congrio (o lotte, como le dicen localmente) para complementar lo sólido. Buen Chablis 1 cru de beber y café antes de retornar al hotel a dormir… que mañana temprano nos vamos al MONT SAINT-MICHEL a 120 kilómetros u hora y media de camino desde Caen.
MONT SAINT-MICHEL
Salimos de Caen después de un muy buen desayuno típico francés: buen pan baguette, excelente mantequilla normanda, quesos locales, jamón paisano y fresco jugo de frutas de la región… ¡Qué más se puede pedir!
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| Rebaño de Ovejas en el Mont Saint-Michel |
Llegamos al Mont Saint-Michel y, como era fin de semana largo en Francia debido a un feriado, se tornó imposible realizar la visita (por las grandes colas de carros y gente para poder acceder) así que nos contentamos con verlo en toda su magnificencia y prometernos regresar en una cercana oportunidad.
Reprogramamos el paseo y nos dirigimos a un muy simpático puerto cerca de Omaha Beach (playa emblemática del Desembarco de Normandía que dio comienzo a la invasión americana, inglesa y canadiense durante la Segunda Guerra Mundial). Antes de pasar a relatar el almuerzo les recomiendo un pequeño lugar frente al monte, donde se encuentra un productor local - Monsieur Lefranc - que junto a su familia produce licores como calvados, sidras, licor de pera, miel, andouilles y quesos artesanales, entre otras delicias como una terrina al camembert o un paté de hígado de pato. Compramos un calvados y otros tesoros culinarios para ir mitigando el hambre en el camino a almorzar.
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| Tripes à la Mode de Caen |
Llegamos a un simpático restaurante en el pueblo-puerto de Grandcamp-Maisy, de apellido L'ESTRAN, que no vale nada por fuera pero es un lujo por su calidad de comida. Nosotros ordenamos ostras para comenzar, costillas de cordero, tripas a la mode de Caen, ala de raya (raie) au beurre noisette (que estaba de película) y moules (choritos) a la crema (que es el plato típico en la región costera de la Normandía, así como en todo Bélgica). 72 euros los cuatro, con bebidas: un regalo.
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| Aile de Raie - Ala de Raya |
Por la tarde nos fuimos a POINTE DU HOC, donde se encuentra el monumento al desembarco americano y se puede ver el círculo ceremonial colocado por el gobierno francés, que honra las proezas de las tropas de asalto del ejército estadounidense en el Día D. También se puede observar los cráteres producto de los bombardeos de las fuerzas aéreas y navales aliadas, los que dan testimonio de la intensidad del bombardeo. Está el búnker antiaéreo de la Luftwaffe (que se convirtió en puesto de comando, estación de asistencia médica y depósito de cadáveres de las tropas de asalto), los búnkers de municiones, las casamatas (posiciones fortificadas donde se colocaban los cañones de 155mm)… Para terminar les contaré que la toma del puente fue fundamental para el éxito del Día D y que hay un héroe de nombre Teniente Coronel James E. Rudder que comandó el segundo batallón de tropas de asalto.
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| Teniente Coronel James E. Rudder, Comandante del Segundo Batallón de Rangers |
En toda esta zona están las playas del desembarco: Utah, Omaha, Gold, Juno, Sword (cada una con una historia que contarnos). De aquí nos fuimos a conocer el Cementerio Estadounidense, ubicado a ocho millas y que alberga a 9,387 estadounidenses fallecidos y guarda los nombres de otros 1557 fallecidos, siendo este sitio uno de los más bellos entre los 25 similares que tienen por toda Europa conmemorando a sus bravos caídos. Les paso una web por si quieren mas información: www.abmc.gov
Esa noche, después de consultar mis guías culinarias, decidimos ir a cenar a un restaurante que se llama PAIN ET BEURRE (pan y mantequilla), de un famoso chef que se llama Ivan Vautier. Este simpático lugar se encuentra en el 46 de la Rue Guillaume le Conquèrant, 14000 Caen. Te sirven una fórmula de menú con opciones. En mi caso yo opté por el Menú del Chef: foie gras poêlé, crumble salé, marmalade rhubarbe-betterave, seguido de un grenadin de veau también poêlé con una compresión de papas, alcachofas bebés y jugo de morillas (que es la reina de los hongos en el mundo, a mi parecer). Para terminar, un postre de chocolate con una mousse de palta y helado de marfil (muy novedoso para mi gusto).
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| Presentación del Pain et Beurre |
Las chicas cenaron langostinos en una jalea de crustáceos y una tarta de queso de Ambert con confitura de cebolla, jamón serrano y huevo poché como entradas. De principales: costillas de cordero perfumadas al romero con piñones guiándonos y pimientos de Espellette (que es un pueblo pegado a Bordeaux), y una dorada con espárragos y parmesano en un aceite de chorizo (plato muy original). De postre: milhojas y una crema de peras. La cuenta: 180 euros, los cuatro con una botella de vino.
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| Queso Fourme d'Ambert |
Al día siguiente nos fuimos temprano a conocer el pueblo de CAMEMBERT situado en el valle del Orne, donde puedes recorrer el Museo del Camembert o visitar las numerosas fábricas donde se produce este famoso queso. Les paso una dirección: Le Bourg - 61120 Camembert, www.maisonducamembert.com , donde pueden hacer el tour completo. Les enseñarán la historia, el terroir, su famosa leche, las diferentes etapas de su fabricación, el affinage, la granja de Marie Harel y los quesos parientes del camembert (como el neuchâtel, el pont l’évêque y el livarot, entre otros) que podrán degustar acompañados de una buena sidra y por supuesto comprarlos. Escoger los de leche cruda que son los mejores y fijarse que tengan el sello AOP que es el que garantiza su origen en la región.
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| Una Postalita de Camembert |
Nos fuimos a almorzar a HONFLEUR, distante más o menos unos noventa kilómetros que se recorren muy rápido si uno toma la Autoruta 13 que lleva directo. En menos de una hora nos encontramos con uno de los más pintorescos y hermosos pequeños puertos de Francia, en el que almuerzas o cenas en unos restaurantitos o bistrots admirando la hermosa marina desde muchos ángulos. Nosotros optamos por sentarnos en uno que se llama O BOUT DU QUAI (al fondo del muelle), 20-22 Quai Sainte Catherine, 14600 Honfleur-Vieux Bassin, para regalarnos buenas ostras, caracoles al ajo y mantequilla, una superlativa bouillabaisse, otra aleta de raya en mantequilla, conchas enormes (llamadas por estos lares Coquilles Saint-Jacques) al estilo provenzal y, como no podían faltar, los famosos choros franceses o moules marinière (que para mí son los mejores: ya vienen cocidos en vino blanco, cebollas y perejil. Si prefieres otra opción, te los ofrecen de mil maneras: al curry, a la crema, al azafrán, con champiñones, etc. Precio por este magnífico repas: 113 euros por los cuatro.
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| Coquille Saint-Jacques |
No dejen de quedarse, si pueden, al menos una noche en esta ciudad de arquitectura renacentista todavía en un estado de conservación espectacular. Bien vale la pena, no sólo por su comida sino por sus pintorescas callecitas llenas de historia y savoir-faire. Además está frente a LE HAVRE, donde pueden apreciar el puente de cables al que soportan dos columnas más grandes que la Torre Eiffel y darse una vuelta por DEAUVILLE, balneario donde se codean los más millonarios (como los Rothschild, jeques árabes, artistas de cine; en medio de palacios espectaculares. También es famoso por sus festivales de cine y por sus regatas). Si van para allá alójense en el Hôtel du Golf Barrière, un súper hotel seis estrellas.
ROUEN
Ciudad situada a 240 kilómetros de París, al borde del Sena, mantiene un status cultural y comercial que se remonta hasta la Edad Media. Fue ocupada por los ingleses en la Guerra de los Cien Años, y es donde Juana de Arco fue quemada, además de ser una de las ciudades más castigadas durante la Segunda Guerra Mundial.
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| Hôtel de Bourgtheroulde en Rouen |
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| Detalle del Hôtel de Bourgtheroulde en Rouen |
Nosotros nos alojamos en el casco viejo, en el HÔTEL DE BOURGTHEROULDE, 15 Place de la Pucelle, 76000 Rouen ( www.hotelsparouen.com ) que para nosotros es donde uno mejor se puede quedar por su ubicación y comodidad. Es un cinco estrellas precio promedio para este tipo de establecimientos. Como hicimos el check-in como a las seis de la tarde (lo que dio muy poco tiempo para conocer los principales monumentos, etc., tema que dejamos para el día siguiente), nos fuimos a la caza de un buen restaurante, siempre de la mano de mis dos guías: la Michelin y la de Bonnes Tables de Petit Futé (que te da los mejores reportes calidad-precio). Esa noche recalamos en LE P’TIT ZINC, que es una mezcla de restaurante y bistrot en el 20 de La Place du Marché, 76000 Rouen: nos sirvió sopa de cebolla, cassolette d'escargots (caracoles de tierra), ravioles de trufas, un mix de ris de veau (mollejas) con rognon (riñones), confit de pato para Michelle y dos buenas botellas de vino de la región. Café y calvados para terminar. Precio 144 euros, cuatro personas.
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| Cassolette d'Escargots |
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| Trufas |
Por la mañana del día siguiente hicimos una magnifico paseo, Michelle y el que escribe, previa caminata: ejercicio de una hora o 6 .5 kilómetros por la ciudad con diez grados de temperatura. Llegamos a la Abadía Saint-Ouen junto al impresionante edificio neo-clásico de la alcaldía. Este monumento gótico data del siglo XIV y tiene en su interior un órgano de pipa considerado uno de los más bellos de Francia. De aquí nos fuimos a la Catedral de Notre-Dame, considerada como la que tiene la torre más alta de Francia. Construida en 1876, remplazó a una más antigua que data del 1200. Dentro pueden ver la tumba del Rey Ricardo Corazón de León. Hay otra iglesia interesante en la plaza del viejo mercado que es la que se erigió en homenaje a Juana de Arco; es de corte moderno. No se pueden perder el Gros-Horloge o gran reloj, un reloj gigante fabricado en 1527, de corte renacentista; tampoco el museo de cerámicas ni el de cera de Juana de Arco.
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| Tumba de Ricardo Corazón de León |
Como punto final a este periplo cultural pasamos al mercado local, donde bebimos uno de los mejores, o el mejor, jugo fresco de naranja recién exprimido, con un marcado sabor a flores y miel. De comer: dos tipos de pan artesanal, dos tipos de mantequillas sencillamente de las mejores del mundo, paté de lengua, jamón cocido artesanal, queso de chancho y dos buenos quesos de cabra… ¡Qué más se puede pedir para un desayuno como el que disfrutamos, digno de reyes!
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| Excelente Queso Bûcher de Rouen |
A las dos de la tarde nos fuimos a hacer el check-in en el barco SILVERSEA SILVER CLOUD donde se nos unen Eduardo y Jany, así como los Ositos, para partir por diez días en un crucero cinco estrellas por los mares del norte. Tocaremos diferentes ciudades europeas que les iré relatando con paciencia y buen humor.
No voy a repetir la historia de la rutina mañanera, pero es la misma de los días anteriores: llegamos como a las 8am a Philipsburg, St. Maarten, que es la más sofisticada y elegante de todas las islas europeas en el oeste del Caribe. En la parte holandesa la acción se concentra en Philipsburg (la capital) donde se puede apreciar la plaza Wathey y el hotel Passangraham en el cual se alojaba la realeza holandesa. Además pueden pasarla bien, ya que tiene unas muy simpáticas calles llenas de tiendas de quesos, chocolates y artículos importados, restaurantes muy acogedores y sobre todo con muy buenos precios. Tiene la particularidad que es mitad holandesa y mitad francesa (como comprenderán, dos tipos de cocina, idiomas y maneras de vivir diferentes, pero una cosa en común: bellas playas y gente muy cosmopolita). La parte francesa se llama Marigot. Es un París en quintaesencia, donde los residentes toman su café en los sidewalk cafés, mirando el mundo pasar. El pueblo está lleno de buenos bistrós con la mejor comida francesa del Caribe. Nosotros fuimos a una playa llamada Oriental Beach, distante veinticinco minutos del terminal portuario y a US$16.00 por cabeza el transporte ida y vuelta. Moneda: el florín antillas o guilder, también el euro. Lenguas: holandés, francés e inglés.
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| Calle de las Compras en Philipsburg St. Maarten |
Nos pegamos un vacilón de la jijuna, había unos restaurantes muy simpáticos franceses que nos vendieron muchas docenas de escargots bourguignonne, rum punch local y los famosos baldes de seis cervezas por US$.10.00. Motos acuáticas para alquilar, buceo, paseo en catamarán... en fin, había de todo para vacilar en vez de estar en el terminal gastando marmaja en las mismas tiendas de siempre (las de los diamantes y los finos relojes. En algún momento pasaré por los Jaeger-LeCoultre para ver las novedades).
Esa tarde fuimos a almorzar al Aqua el siguiente menú: calamares a la milanesa, consomé de split pea, ensalada de melón rubí red con vinagreta de raspberry y queso feta, brocheta de lomo kobe con demi-glace de cebollas, pechuga de pollo bebé en costra de parmesano con tortellinis a lo Alfredo (o sea yo), lenguado con almendras y un risotto de tres quesos y hongos salvajes. De postre: dulce de leche, brownie de trufas y sorbete de fresa para el punto final.
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| Norwegian Dawn en Philipsburg St. Maarten |
Esa noche había el show de Mark Yuzuik (famoso hipnotizador de comedias venido directo de Las Vegas), casino de ley y cena en uno de los mejores restaurantes del barco, de apellido Cagney's (famoso steak house de Chicago) con un sistema en el barco que te cobran un fee de US$25.00 por persona para cenar en los exclusivos (que en este barco son el francés de nombre Le Bistrot; el italiano que se llama La Cucina; los asiáticos Sushi Bar, Bamboo y Teppanyaki, y una churrasquería estilo brasileña llamada Moderno. Los demás son sin costo pero no tienen la misma calidad .
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| Ostras Rockefeller (Detalle) |
A lo nuestro: martinis para arrancar, excelente pan caliente con mantequilla triple AAA, ostras Rockefeller, clam chowder, prime rib au jus, salmón Oscar, crême brûlée y finos digestivos coronaron la noche. Pasadita por el casino, donde de pura suerte me tocaron dos diamantes y un siete que me permitieron dormir esa noche US$.700.00 más rico.
Hoy nos tocó St. John´s, Antigua, muy conocida por sus hermosas playas y paradisiacas caletas, así como por sus corales. Los ingleses llegaron en 1632 pero tuvieron que luchar y sólo en 1667 tomaron el control después de muchas batallas contra los indios caribeños, apoyados por los holandeses y los franceses. St. Jhon's alberga la catedral del santo Juan el Divino, construida en el 1681 en madera y reconstruida en piedra en 1745. Llegamos con un clima espectacular bien temprano por la mañana y después de una agradable rutina mañanera muy parecida a los de los días anteriores (es decir gym y desayuno, desaydós, desaytrés...) bajamos a tierra. Como a mí no me provocaba ir a las playas locales me quede con dos de mis hijas a las cuales engreí con buen shopping. Almorzamos como a las tres de la tarde: cake de cangrejo azul, sopa mexicana con tortilla, ensalada de pollo turco con greens, lomo y camarones estilo New Orleans con puré de papa Yukón, zucchini y salsa de vino cabernet, pavo al romero relleno de cebollas caramelizadas con sprouts, tilapia al limón y pimienta con papas gaufré, espinacas y mantequilla de ajo, pastel de berenjena gratinada con mozzarella fresca de búfala con salsa toscana de tomate , flan caramel, tartaleta de abridores y sorbete de piña para el punto final. Siesta obligada, show de Justino y Daniela, que nos llevaron en un viaje de alta velocidad presentando los mejores actos de variedades de Las Vegas con muchos actos de magia, ilusiones, malabares y acrobacia en el aire. Casino como todas las noches (en total relax), unos buenos valses caribeños y regaee swing en la discoteca y a soñar con los angelitos.
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| Catedral de San Juan el Divino |
Bridgetown, Barbados: el primer barco inglés que llegó a esta isla lo hizo en 1625, dando lugar a una mezcla de culturas muy colorida. A los residentes locales los llaman bajans y mantienen muy vivas las tradiciones (como el cricket, entre otras costumbres muy british). No te puedes perder de visitar la Plaza Trafalgar (hogar del bronce del Almirante Lord Horatio Nelson) y el Museo de Barbados (que fue originalmente la prisión militar). Si te gustan las cuevas puedes ir a Harrison's Cave, con ríos subterráneos, estalactitas y estalagmitas que la hacen uno de los sitios más solicitados por los turistas. Al norte de Barbados hay una reserva salvaje donde puedes apreciar los monos verdes, tortugas de patas rojas, además de otros bichos. Moneda: barbado dollar. Idioma: inglés.
El crucero te ofrece diferentes tours: paseo en cuatrimotos o carros de safari por toda la isla, plantaciones de té, paseo en submarino, catamarán pirata y alguno más. Como promedio calcular US$.60.00 por cabeza. Nosotros nos fuimos a un club privado frente al mar donde por US$.13.00 por cabeza te dan tu silla, sombrilla, un trago de cortesía, Internet y vacilón durante todo el día. Para variar, o repitiendo el plato, se hizo cooler en el barco con las provisiones que teníamos de licor y jugos. Yo por mi lado me agarré a cocazos como dicen los venezolanos con plusieurs gin con gin que me dejaron medio movido pero muy contento. De almuerzo: budín de cerdo, sopa de tomates rostizados, endivias al roquefort, roast prime de beef au jus, brochetas de pollo al teriyaki con arroz de limón y pimienta, mahi mahi con alcachofas y aceite de oliva, un calzone de vegetales, seguido por un decadente de chocolate, torta de limón y sorbete de coco.
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| Harrison's Cave - Barbados |
Regresamos al barco esa noche. Había un show de la famosa tropa Second City de Chicago, una muy buena comedia con una mezcla de escenas, canciones e improvisaciones: muy buen espectáculo si dominas bien el idioma inglés y el humor con mucho slang. Nos fuimos a cenar al Teppanyaki, que es un replica del Benihana of Tokio. Comenzamos con el coctel de wasabi que lleva sake, licor de lychee, jugos de lima, naranja y granadina; sopa miso con algas y aliño de kion. De principales: el pollo y vegetales yaki udon (que son fideos típicos japoneses que también los pedimos con lomo y langosta) y tofu al teriyaki; incluimos unas combinaciones llamadas samurái (de langostinos jumbo con pollo), el shogun (que es lomo kobe con pechuga de pollo), el shinto (que es de conchas sin coral con cola de langosta), arroz oriental al ajo y otros platillos más salteados frente a ti con el usual show de machetes y cuchillos. Salimos muy contentos, ya que la calidad de la materia prima y el expertise de los chefs orientales cumplieron con creces las expectativas de todos los presentes. Les recuerdo que este es un restaurante de US$.25.00 x alma.
Se redondeó la noche con una funesta pasada por los slots y las mesas del casino local. Sólo comentaré que dolió!!!!. Sólo el sueño pudo calmar los ánimos.
Rutina mañanera igual que todos los días, salvo que hoy le metí frijoles, tocino y salchichas al desayuno; necesitaba energía para palear la mala experiencia con la suerte de la noche anterior en la ruleta. Pero era otro día y se pintaba muy bien, así que un pequeño almuerzo previo en el buffet del Garden, donde hicimos de las nuestras con magníficos sánguches de lomo en un pan ciabatta super blando y delicioso; lo combinamos con unas pizzas que preparan en el barco (delgadas y crocantes). A eso le incluimos varios platos de la cocina vegetariana hindú, preparados con verduras al curry de diferentes colores e intensidades, arroces perfumados, también platos de la cocina pekinesa muy bien logrados,. Frutas frescas, panacotas y otras delicias completaron el festín.
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| Cockleshell Beach - Basseterre St. Kitts |
Llegamos como a la una de la tarde a Basseterre St. Kitts, descubierta por Cristóbal Colón en 1493. En ella encontrarás varios históricos fuertes, entre ellos el más popular, que es el Bristome Hill (nueve millas al oeste del puerto) y data de 1690. Tiene unos interesantes complejos de bastiones, torres y barracas sobre una colina de 800 pies. En esta isla encontrarás de las mejores playas para nadar o bucear (entre ellas Cockleshell, Conaree Beach y Nag's Head). Si te gusta el treking puedes escalar el volcán Liamuiga (también llamado el cerro de la miseria) con 3,800 pies. El idioma oficial es el inglés y la moneda el dólar caribeño.
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| Volcán Liamuiga El Cerro de la Miseria |
Previo un pequeño almuerzo en el barco, bajamos a tierra y nos fuimos los veinticinco del grupo en una van tipo safari al Marriott, hotel que tiene magníficas instalaciones para el disfrute del día. Si te quieres meter a la piscina tienes un fee de US$.35.00. En nuestro caso - por una buena propina - nos dieron tres cabañas con todo lo necesario para gozar del día de playa. Con gran sorpresa comprobamos que tenía la temperatura de mar más caliente y el agua más cristalina de todos las islas que habíamos visitado en este viaje. Esto sumado al excelente servicio de un hotel cinco estrellas muy profesional. Como a las cinco de la tarde dimos por concluido el día de playa (que yo aproveché para darme una vueltita por las instalaciones del casino del hotel - cinco veces más grande que el del barco - donde me recuperé con alguito). Compras muy buenas en las tiendas libres de impuestos, sobre todo los licores: compramos las 1.75 lt. de Gray Goose a US$.47.00 y las Gold Label de litro a US$. 55.00, ambas con muy buen precio.
De regreso al barco almorzamos en el buffet abierto 24 horas del Garden: diversos manjares de la cocina caribeña, que estaba de gala en esta oportunidad que no dejamos pasar. Siesta, paseos por el barco, buena conversación con los amigos y familia, cena de nuevo en el Cagney's repitiendo el mismo menú que nos había gustado mucho: ostras Rockefeller, langostinos Jack Daniel's, clam chowder, prime rib aus jus, filete de lomo kobe y sirloin steak. De guarniciones: papa al horno de Idaho con todos los gadjets, como sour cream, mantequilla, chives, tocino frito, puré de papas al ajo, papas fritas con aceite de trufas, una buena ensalada de la casa y el final con platón de quesos de degustación y el tradicional New York Cheese Cake. De tomar, buen vino californiano.
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| Exquisito Prime Rib Au Jus |
Esa noche como, de costumbre, había diversos planes: fiesta latina en la discoteca, show de variedades con el elenco del Norwegian Dawn, tributo a los Blues Brothers y las Soul Sisters con la banda Jump. Como verán había planes variados, incluyendo un bingo al que fuimos y donde la pasamos muy entrete.
Estos dos días serán de navegación hacia el puerto de Miami sin ninguna parada, sólo el vacilón que ofrece la línea de crucero sumado al placer de viajar con la familia y amigos queridos.
Les comentaré que en el día 10 y lo mismo el día 11 la pasamos en la piscina del barco con estupendos bloody marys preparados por el barman del Dawn. Mucho sol, buenos piqueos, conversación, baile con la banda y diversión jugando backgamon y buraco... y así se nos pasó todo el día. Por la noche nos tomamos las tradicionales fotos de familia con los expertos fotógrafos de abordo, hicimos las compras finales en el duty free (donde tuve la suerte de agarrar 40 % de descuento en un reloj Tag Heuer al que le había echado el ojo desde el día one). A mi flaca le regalé unos bonitos aretes de Diamonds Are Forver. Cena en el Moderno Churrascaria, donde se dio cuenta del siguiente menú: xclassic caipirinha y la famosa batida de morango (fresas), salad bar con variedad como la ensalada de atún, vainitas francesas, papa, frijoles, pasta, puré rostizado de ajo, palmitos, espárragos, ceviche, carnes curadas, quesos artesanales, panes de queso y de leña y muchos otros de carnes: picaña, centro de lomo al ajo con sal marina, costillas de buey, lomo fino, pollo pierna y pechuga ahumadas, costillas bb de cerdo, lengua, chorizos variados, chuletas de cordero australiano. De guarniciones: arroz a la mantequilla, frijoles negros, puré de papa al ajo, plátanos fritos. De postre: crema de papaya, flan de coco, arroz con mango, dulce de leche y... Aquí daré por finalizado este viaje por buena parte del Caribe con muy buen clima y son!!!
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| Norwegian Dawn en Miami |
Como verán fue un crucero muy entretenido, con mucha comida para digerir. Yo en lo particular algunos días quedé muy saturado pero a la vez contento ya que, a pesar de que no es de las líneas de crucero prime, la Norwegian (que es la que tomamos) cumplió con creces.
Por otro lado, estos viajes son los mejores momentos para pasarla bien en familia. Sin discusión alguna son la mejor oportunidad para retomar conversaciones pendientes o iniciar algunas memorables. Se los recomiendo, no se van a arrepentir.
Salimos del puerto de Miami el Día 11 como a las diez y media de la mañana, totalmente relajados y satisfechos, para dirigirnos en los próximos dos días a hacer algunas compritas innecesarias pero necesarias en los diferentes malls (como Aventura, Bal Harbour o Sawgrass) y parada obligatoria en los supermercados para llenar algunas maletas de quesos importados, cortes de carnes, como quince kilos de pollo americano (que tiene muy buen sabor si consigues el que no tiene químicos), los famosos jugos de tomates Mr. T spicy para los bloodys, dos mil pomos de condimentos, veinte hamburguesas de Five Guys o de Five Napkin Burger, panes de molde, de hot dog, de hamburguesa, chocolates Godiva, los originales de SF Girardelli, media caja de malta super premium de 18 años, algunos vinos que no se consiguen en Lima y muchas otras delicatessen que harán las delicias de los amigos que frecuentan mi casa con regularidad.
Les escribo esta crónica como siempre desde la estupenda Business de LAN (línea donde el trato es a cuerpo de rey), camino a casa después de mamarme tres horas adicionales de espera por un retraso no programado. Hoy nos tocó, aparte de su famoso champán frenchute de bienvenida, un estupendo filete de lomo con puré y, para mí, un mahi mahi con mantequilla y un risotto de orzo con hongos que mereció unas felicitaciones y un aplauso de pie si me hubieran dejado pararme (pero estábamos con alerta por una ligera tormenta que nos impedía quitarnos el cinturón de securité). Helado de chocolate Häagen Dazs y pondré una película para echarme a roncar horizontalmente como debe ser.
Espero, mis queridos y fieles seguidores de estas sacrificadas fábulas y travesías culinarias, que hayan vivido y digerido con sapiencia, paciencia y buen humor esta muy larga crónica que se hizo con cariño, mucho apetito y sobre todo cumpliendo con mi deber sagrado de enseñarles el glorioso camino de la gula, en el buen sentido de la palabra.
À bientôt, mes chers amis.
Bon Appétit!
Haré un pequeño recuento de cómo se dio este viaje caribeño, para lo cual me remontaré a las navidades pasadas donde, pensando en qué regalarle a mi familia, se me ocurrió que un viaje - en vez de objetos, muchas veces innecesarios, que nos dan por las fiestas navideñas - era el regalo perfecto. Sumado a esto, mi hermana menor (a quien llamaré en esta crónica “Chicharra”) cumplía cincuenta años y estaba organizando un paseo de diez días en el Caribe.
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| Nuestro Mapa del Caribe |
Nos embarcamos en el proyecto denominado Piratas del Caribe, con mis cinco hijos: Eduardo, Michelle, José Alfredo, Diana, Camila, las parejas de ambos (Claudia con Arena en camino) y Rodolfo, lo que nos dio la suma de 9.5 tripulantes, incluidos nosotros dos. Después de todo el periplo de conseguir vuelos, hoteles, etc., nos embarcamos en tres grupos en dos días: mis hijos en Taca, en un muy buen vuelo directo que sale a las diez de la mañana de Lima y arriba a las cuatro de la tarde en el aeropuerto de Miami, y nosotros en el vuelo de medianoche de LAN, por motivos de logística y de un almuerzo programado en casa de los Arana que salió de primera (como siempre). Como de costumbre, la Business es espectacular por diferentes motivos, comenzando por la atención y la amabilidad de su personal , el menú, su surtido bar… pero sobre todo que se duerme muy bien en este particular vuelo y se llega a las siete de la mañana, fresco como una lechuga al país y capital mundial de las hamburguesas (chatarra’s kindom).
DÍA 1
Nos recogió mi hijo Eduardo en una maxi-van que habíamos rentado para la ocasión y, como era hora del desayuno, tomamos rumbo a IHOP (o popularmente conocida como International House of Pancakes), donde nos empujamos el típico desayuno americano dream: huevos en diversas preparaciones (omelette, fritos, revueltos, benedictine), hash brown potatoe (que es la papa rallada y frita, que también se conoce en Europa como rosti), salchichas, tocino, bagels y por supuesto panqueques y waffles con harta miel y toneladas de cremosa mantequilla batida. Para sentirnos light, ¡jugo de naranja sin azúcar!
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| International House of Pancakes - Miami Beach |
Después de este opíparo desayuno, nos dirigimos al publix y al mall para abastecernos de cosas innecesarias pero siempre útiles para alguna ocasión menos para la importante (que es la del crucero por comenzar mañana). Por la noche nos fuimos, toda la family, a cenar al MEAT MARKET, en 915 Lincoln Road, Miami Beach, donde habíamos cenado en agosto del 2011 (ver crónica). Buenos manhattan, cerveza muy fría y excelentes cortes de carne prime y kobe. Les contaré el menú: de picar, tartare de carne kobe con trufas blancas, costillitas de cordero bebé con BBQ asiático, tartas de cangrejo de la nieve; de principales, lomo prime de Nebraska, langosta de Maine, Prime New York steak, entraña Kobe, lomo con hueso y costra de café, corn fed cornish hen, papas fritas de polenta, sweet potato fries, gratinado de manzana y ensalada baby wedge con queso azul. En resumen todo muy bueno, un excelente ambiente. Calcular US$100.00 por cabeza, con aperitivos y sin vino.
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| Meat Market de Miami |
Antes de dormir teníamos que trabajar, ya que nos habíamos traído desde Lima doce botellas de vodka Smirnoff (que me gusta por su triple destilado), un litro de vodka Absolut, seis botellas de pisco Cuatro Gallos mosto verde torontel, dos litros de Double Black, un litro de Chivas Regal y, por ultimo, un litro de Haig. Teníamos que cambiarlos de envase para poder camuflarlos dentro de las maletas y poder meterlos de contrabando en el barco para el crucero por el Caribe.
El pisco lo pusimos en botellas de litro de agua San Luis que traje de lima; el Double Black lo puse en botellas de 400cc de té; el Chivas y el Haig, en un envase de jugo de guindones y todo el vodka en botellas de medio litro de agua sin gas. Como verán hicimos un magnífico trabajo. A cada botella le volvimos a pegar la tapa-rosca con Triz, ¡todo un arte! Se repartió el botín entre todos los presentes, el cual acomodaron celosamente en sus respectivas maletas.
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| Puerto de Miami |
DÍA 2
Llegamos como al mediodía al barco, ya un poco entonados con un primera botánica que preparamos con jugo en el hotel. Los trámites de rigor, las maletas siguieron su curso aparte pasando por las cámaras o scanner: si no ven nada que quitarte (como licores, que está prohibido traer al barco… Los pendejos quieren que les compres todo el día los tragos), te dejan tu maleta en la puerta de la cabina. Caso contrario te la retienen y tienes que ir al cuarto piso en este caso, donde te piden que la abras. A partir de ahí te la juegas. En nuestro caso tuvimos mucha suerte: todas las maletas pasaron sin problemas, el único huevón fue el Choripán, mi sobrino, que metió cuatro litros de vodka en botellas de plástico en su mochila y fue… al primer control. Felizmente los papás precavidos usaron la misma técnica que nosotros y pudieron pasar a mejor vida.
Quiero contarles dos cosas: la primera, que en principio esto no se debe hacer ya que está prohibido por las líneas de cruceros en general; y lo segundo, que normalmente no funciona ya que es una vieja técnica harto conocida por ellos. Nosotros lo hicimos por la timba más que por el ahorro (que la verdad es significativo, ¡en mi caso por nueve bocas!).
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| El Dawn, de Norwegian Cruise Line |
El crucero es el NCL Norwegian Cruise Line ( más información en
www.NCL.com ). Como comentario diré que es una línea de cruceros con un sistema inventados por ellos, que se llama Free Style y es un estilo de navegar con total libertad, con horarios muy ligeros y limitadas restricciones para que puedas hacer lo que quieras, como quieras, con quien quieras, cuando quieras. Con este modo de navegar puedes comer en diferentes restaurantes todas las noches, con quien quieras, a la hora que quieras y cuantas veces quieras. Son más de catorce los restaurantes de abordo, lo que lo hace mucho más relajado y agradable.
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| A bordo del Norwegian Dawn |
Nos tocó un bonita suite con balcón en el piso once de este barco que se llama el DAWN y que no es de los grandes sino de los medianos, lo que a mi gusto está bien, ya que no tienes las 6,000 personas que cargan esos súper gigantes de más de 200,000 toneladas sino más bien, en este particular caso, 100,000 toneladas con 2,000 pasajeros y un ratio de 2 : 1 en tripulación versus huéspedes (lo que no está mal).
Esa noche cenamos en el VENETIAN - que es el restaurante oficial, por así decirlo - donde tienes un simpático menú con opciones que va cambiando todos los días, si te provoca usarlo en más de una ocasión. Lo interesante es que te puedes pedir, si quieres, los veinte platos de la carta: no tienes límite de cantidades o unidades (el límite es tu estómago).
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| Escaleras al Venetian Restaurant del Dawn |
Menú: arúgula bebé con peras blue cheese y aliño pesto con piñones, fish cake, sopa de cola de buey, prime rib au jus con Yorkshire pudding y papas rostizadas, pechuga de pollo estilo Mediterráneo con espinacas, bacalao del Atlántico con portobellos y risotto de espárragos, manicotti de espinacas al parmesano; de postre, cheesecake de moca, rhubarba de fresas y sorbete de menta para el punto final.
DÍA 3
Este segundo día fue de navegación con destino a Samaná, República Dominicana, primer punto de destino donde arribaríamos 24 horas después.
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| Playa en la Bahía de Samaná |
Bonito día, soleado. Hicimos deporte en el gym. Copioso desayuno buffet de medio kilómetro, con diferentes opciones para deleitarte los ojos y todo lo demás. Piscina y paseos por el barco.
De almuerzo: terrina de chanterelles, consomé de lentejas amarillas, ensalada verde con bulbos de hinojo, pollo, scallopini, carré de cerdo BBQ, langostinos jumbo al coco, merluza al teriyaki, lasaña de tomate seco y greens. De postre: pastel de manzana, crema de naranja y sorbete de romero.
Cena en el BAMBOO (restaurante asiático muy bueno). Nos dieron como veinte platos diferentes, entre cocina de Shanghai, Bangkok, y Laos. Nombraré los que me acuerdo. De aperitivo: midori (que lleva Cointreau, jugo de lima y un splash de soda), los típicos dim sum (como los wantanes de verduras), cangrejo azul, spring rolls, costillitas BBQ y las lechugas rellenas de pollo picante tsos. Buenas sopas de huevo y la picante de cerdo, barbacoa. De pastas y arroces: los tallarines Singapur (que llevan curry amarillo), el arroz frito (que lleva varios tipos de carne) y el lo mein (fideos de huevo salteados con bok choy, pollo, cerdo, lomo, zanahorias, cebollas y pimientos). De principales: el mahi mahi al vapor con shitake y cebollas infusionadas con kion y aceite de ajonjolí, las conchas cantonesas, los camarones a la pimienta y limón, el moo shu pork (que se sirve en delgadísimos panqueques), el kung pao (que es pollo frito en wok con maní, ají picante y cebollas caramelizadas), el lomo a la naranja picante, las colas de langosta con verduras chinas y pimienta de Sechuán (picante), el tofu mapo con verduras en salsa de ajo oriental, el cordero lechal en salsa de cashews. De postre: la crème brûlée (hecha con té verde y kion), la tapioca de coco, la torta de chocolate a las cinco especias y, para el reviente de todos, pancakes de plátano caliente con helado de coco. En honor a la verdad, todo alucinantemente espectacular. Luego pasamos al primer round en el casino, donde salimos bien librados en esta primera noche; empate técnico, diría yo.
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| Vista del Bamboo, restaurante asiático del Dawn |
DÍA 4
Rutina mañanera: gym, jacuzzi, piscina, desayuno kilométrico para no perder la costumbre (con la variante que hoy, para no sentirnos culpables, comenzamos por las frutas y el cottage cheese, aunque igual pasamos por los huevos holandeses y las french toasts). Todo lo que tu imaginación desearía estaba al alcance de tu mano… perdón, de tu barriga.
Como a las once tomamos uno de los barcos de transporte del crucero y nos fuimos a una playa privada de apellido CAYO LEVANTADO. Los que querían podían tomar otro transportador e irse a SAMANÁ, paraíso de las ballenas jorobadas. También te ofrecen diversos tours, como un safari de aventura o ir a las Terrenas (que es uno de los más famosos destinos de vacaciones en República Dominicana). Éramos veinticinco los que formamos este simpático grupo y daré en esta oportunidad sus nombres de pila: Bernard, Cecilia, Margot, la Negra, la Gorda, José Américo, Chicharra, el Negro, Choripán, Rafael, Antonio, el Zombi, Patricia, Ig, Marlene, Eduardo, Claudia, Rodolfo, Jose, 3D, 2D, 1D, Michelle y este su humilde narrador de cuentos de travesías.
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| Vista aérea de Cayo Levantado |
Nos pegamos una super vacilada en la isla: la playa, el clima y el mar increíblemente buenos. Los tragos que bajamos preparados del barco caleta, de los mejores: chilcanos y vodkas orange comenzaron la fiesta; los rum punch, chelas presidentes y las piñas coladas complementaron la sazón matutina. Buena música y agradable conversación hasta las cuatro de la tarde, hora en que retornamos al barco a almorzar en uno de los tantos restaurantes. El menú: quiche de tomate y cebolla dulce con aliño de lima, sopa de maíz dulce con queso cheddar, ensalada griega, rost beef Angus con papas gratinadas y vainitas francesas, pierna de cordero rostizada al ajo, ravioles de hongos salvajes al pecorino. De postres: tiramisú de Khalúa, pye de piña y ¡sorbete de kiwi para la dieta! Café y buenos vinos complementaron el repas.
De cena esa noche, cocina francesa: asperges (espárragos) grillées, gratinée a l’ognion (sopa de cebolla), escargots bourguignonne (caracoles con mantequilla, ajo y perejil), moules paulette au Pernod (choros a la crema con licor de anís), coquilles Saint-Jacques provenzal (conchas con tomate, berenjena, piñones y aceite de oliva). Como principales: bouillabaisse de pescados del Mediterráneo, coq au vin (gallo cocido en vino tinto con champiñones y cebollas bebé), dúo de canard (magret de pato y pierna confitada con papas parisinas en salsa madeira), carré d’agneau roti (pata de cordero australiano cocida al horno y acompañada de alcachofas, zucchini y salsa de aceitunas verdes), filet de boeuf grillé (lomo a la parrilla con portobellos, queso roquefort, papas gratinadas y salsa de pimienta verde), homard roti au beurres (langosta en mantequilla con papas chateau y alcachofas). De tomar: french 75, que lleva Bombay Sapphire, lima, jarabe y champagne; o el clásico kir royale, que tiene champagne y crema de cassis.
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| Mesa de ruleta en el Casino del Dawn |
Como no podía ser de otra manera, nos fuimos al casino del barco y les sacamos la ñoña. Balance final: Miti US$.800.00, J. US$.300.00, Rafa US$. 200.00 y VLL US$.300.00. Como estábamos contentos, nos fuimos a la discoteca del hotel hasta las cuatro de la mañana, al son de los 70, hasta la hora de decirnos buenas noches. (Me olvide de contarles que antes de dormir pasamos por el BLUE LAGOON, restaurante del barco abierto 24 horas, donde dimos cuenta de panini de prosciutto con mozzarella y unas chicken wings picantes muy buenas, lo que nos equilibró las ansias gourmet).
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| Blue Lagoon del Dawn |
DÍA 5
Como todos los días, ejercicio en el gym: jacuzzi super caliente, piscina helada con agua de mar, masaje para el que le provoque y de vuelta al desayuno kilométrico, aunque me había jurado no comer nada calórico pero, como comprenderán, uno no se sube a un crucero a joderse el cerebro pensando en las calorías sino más bien todo lo contrario; así que nos empujamos de todo y, por cierto, lleno de calorías y sobre todo sin culpas… ¡Bienvenida la gordura!
Hoy nos tocó llegar a TORTOLA, que es la isla más grande de las Islas Vírgenes Británicas. Ofrece los mejores sitios para navegar a vela o a motor y su capital se llama Road Town (donde puedes conocer el museo Folk que posee artefactos de la época de la esclavitud en las plantaciones, así como reliquias de barcos piratas y de la armada inglesa). También puedes ir al parque nacional Mount Sage, en el que apreciarás árboles de mahogany, ear elephant vines, philodendrons y ferns (no olvidar que en esta isla se fabrica uno de los mejores rones).
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| Tortola - Islas Vírgenes Británicas |
A las ocho de la mañana y como es usual, te dan el día libre para que te vayas de compras o a una de las tantas playas paradisiacas que tienen para ofrecer. En el caso nuestro nos tomamos un taxi a una llamada Cane Bay Beach, donde se conjuga todo lo que te imaginas de esta parte del Caribe: arenas doradas, aguas cristalinas, palmeras por doquier, topless en sesión permanente, buenas piñas coladas y el famoso conch fritters (una rarísima concha de las Bahama). Ahí pasamos relajados prácticamente toda el día, retornando al barco como a las cuatro de la tarde para almorzar. Menú: tempura de hongos, seafood chowder, ensalada nicoise, lomo strogonoff, cottoleta de cerdo milanesa, risotto cioppino (mariscos). De postre: soufflé de coco y sorbete de grosellas.
Hoy nos fuimos a ver el show del día al teatro del barco, la obra CATS (muy famosa pieza de Broadway). Cena en el VENETIAN RESTAURANT muy agradable y copiosa: prosciutto con melón e higos, sopa de frijoles negros estilo cajún, ensalada de arúgula con zapallo rostizado, sirloin steak estilo latino, thai chicken y camarones , bacalo poché con vegetales y un burrito para terminar de reventar. De finale: tarta de limón y kion, pye de zanahoria y sorbete de lima, café y bajativos. Gran jornada en el casino con resultado catastrófico para el grupo, salvo dos que la hicieron (no fue mi caso). A dormir, previa pizza margarita ofrecida por el room service 24 horas.
Y así durmiendo rico y soñando, dejo aquí esta primera parte de la crónica caribeña. La concluiremos con una segunda parte por venir. No se vayan… ya regresamos. Bon appetit et bonne nuit, les enfants!
Salimos ansiosos de Lima pues nos esperaba un viaje de aventura que habíamos planificado con antelación los tres mosqueteros, que son cuatro (Flor, Michelle, Manolo y este humilde relator). El vuelo muy agradable, en business de LAN como siempre: ofrecen una atención como uno se merece, champán de bienvenida, un muy buen almuerzo y buenos vinos para rociar el gaznate.
El vuelo resultó corto, sólo cuatro horas de relajo y en compañía de Laura Pausini. Arribamos al aeropuerto Simón Bolívar, en esa tierra de mujeres hermosas, arepas, excelente chocolate, estupendo ron, queso, nata de chuparse los dedos, arañas monas (o comúnmente llamadas tarántulas), gusanos de seda y carne llanera en vara que nos habíamos prometido degustar a la primera ocasión.
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| Vista Aérea de Los Roques |
Nos alojamos en el hotel Eurobuilding de Maiquetía, zona cercana al aeropuerto, ya que teníamos que tomar vuelo a Los Roques al día siguiente muy temprano y no valía la pena subir a la ciudad de Caracas (distante 45 minutos). Al poco rato apareció nuestro buen amigo Ernesto G. con una alforja (literalmente correcto) con cuatro enormes fajos de billetes de denominación de 50 bolívares fuertes, que nos cambió al doble de cambio oficial. Felices por la exitosa transacción comercial nos empujamos de a poquitos dos botellas de Pisco Viñas de Oro mosto verde que nos entonó como debía ser, para pasar luego al restaurante del hotel, donde pedimos unos simpáticos piqueos llamados por estos lares pasapalos (compuestos de carpaccio de lomo y atún, dedos de quesos, casabe con ajo, arepitas fritas y los originales tequeños). Aquí quiero hacer un pequeño alto y comentarles, para que se ilustren, que en este país es donde se inventaron los tequeños, que son totalmente diferentes de los que conocemos en lima. Aquí son de masa de a verdad y súper rellenos de un queso blanco que sólo se encuentra acá (cremoso como él solo y de inigualable sabor caribeño). Pan leñero, cerveza fría y otros piqueos más pusieron la buena nota antes de ir a descansar, que muy temprano comenzaba la aventura.
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| Tequeños Venezolanos |
DÍA 2:
A las 7.30 estábamos todos tomando desayuno americano con un plus de lujo que nos había regalado Ernesto: nata caraqueña, que es crema batida antes de que se convierta en mantequilla, con su toque correcto de sal. Es deliciosa cuando la untas sobre arepas fritas y/u horneadas, o acompañada de carne mechada y caraotas o frijoles negros. Con pan caliente también se le rinde honores a este manjar.
Después de dar cuenta de este opíparo breakfast, nos dirigimos al aeropuerto auxiliar (distante cinco minutos del hotel) de donde salen todos los vuelos nacionales, para tomar un vuelo en avioneta hacia el archipiélago de Los Roques (a 45 minutos de vuelo y US$300.00 cocos por mitra el ida y vuelta). Acá les comento que sólo permiten un carry por persona, con un peso máximo de 10 kilos, ya que son todos aviones chicos (en nuestro caso fue un Islander de tres motores a hélice con capacidad para dieciséis pasajeros).
Viajamos muy cómodos en este corto vuelo, arribando al archipiélago que, geológicamente hablando, es relativamente joven ya que emergió del Mar Caribe hace apenas 15,000 años, y donde - como a las 10:30 de la mañana - nos aguardaba Ángel, nuestro valet asignado para el disfrute de estas vacaciones de cuatro noches y cinco días.
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| Croquis de Los Roques |
Acá no hay autos, todo se hace a pie; tampoco hay hoteles, sólo posadas (sesenta) la mayoría de tres a seis habitaciones cada una, salvo un par que tienen como quince cuartos, pertenecientes casi todas a italianos que al parecer fueron los que llegaron por los años 70 y pusieron en onda este paraíso.
Habíamos reservado desde Lima dos suites con AC (muy raro en la isla), cable y todas las comodidades de ley, en la Posada Albacora (regentada por Mauro, un italiano afincado por estos lares) cuyo costo es de US$ 440.00 diarios por habitación; incluye alojamiento, desayuno, almuerzo ligero en la playa, cooler con bebidas y cervezas, la cena y los traslados en bote a las playas cercanas con sillas y sombrilla de carácter obligado, ya que el rey sol te saca la ñoña. Una vez instalados y, muy importante, Doña Michelle habiendo ya preparado el bar cooler con vodka Absolut, jugos, tónica, cerveza y harto hielo, nos embarcamos en nuestro primer paseo al cayo llamado Francisquises, que se compone de tres cayos: el de arriba, el medio y el de abajo. Cuenta con las mejores playas recreativas en el parque, y dista unos quince minutos en bote desde el Gran Roque.
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| Mar Azul y Catamarán en la Orilla |
Una vez instalados con todas las comodidades playeras, nos dedicamos a conversar, bañarnos en una mar transparente turquesa con 28 grados de temperatura de agua, arenas blancas como el mármol de Carrara y muy buenos cocteles fabricados por Doña M, elegida nuestra bar woman oficial. Qué más les puedo decir… El tiempo estaba totalmente detenido, el disfrute era a toda máquina… Que vivan las vacaciones y que trabajen los hijos por nosotros!!!
Estando absortos y totalmente dedicados a no hacer nada, llegó un bote de pescadores con una gran canasta de langostas vivas que inmediatamente colocaron en una jaula dentro del mar, frente a un rústico y único restaurante que había a nuestro costado. Raudos y veloces nos dirigimos a escoger nuestro botín de kilo y medio para el próximo almuerzo a venir, del cual dimos cuenta acompañado de arepas, ceviche muy agradable de pescado local con ají, clásicos tequeños vene y cerveza bien helada para amenguar la fuerte temperatura que nos acompañaba. Les comentaremos que almorzamos excelente: la langosta no pudo haber estado mejor cocinada; todos sin excepción aplaudimos al cocinero de turno.
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| Pesca de Langosta con Nasa |
Bien entrada la tarde regresamos a la posada, donde aguardaba una merienda acompañada de empanadas de cazón y té helado, que nos guió a una muy buena y reparadora siesta, preámbulo de unos aperitivos pactados con antelación y de una cena compuesta de carpaccio de atún al sésamo, pez espada al ajo con papitas nativas, crepes de plátanos y tinto de verano para alegrar la noche. Como quedamos más que satisfechos, salimos a caminar para hacer la obligada digestión en el Acuarela Bar, donde Baileys, cointreau y ron Pampero Aniversario pusieron la nota final a este primer día en Los Roques… A soñar y soñar que el mundo se va a acabar…
DÍA 3:
Nos levantamos muy temprano, todos súper deportistas y bien vestidos, con iPods, zapatillas y todo, para hacer jogging dentro de la isla, a la que le das la vuelta en media hora pero vale la pena el bis… Siguió un reparador desayuno americano caribeño de todo agrado para la concurrencia, sumándole la nata regalada en Caracas que nos la habíamos traído como tesoro escondido.
A las nueve y media de la mañana, con los cooles o cavitas como les dicen acá, nos volvimos a embarcar hacia otro cayo de nombre Noronquises (o paraíso de las tortugas), donde acampamos por algunas horas en una playa prácticamente desierta, sólo para bañarnos en estas cristalinas aguas junto a amigables tortugas, beber hasta tratar de perder la conciencia (lo que nadie pudo cumplir) y no hacer más que conversar y planificar nuestro próximo viaje fijado para mayo si Dios nos lo permite.
Como a las dos de la tarde nos volvió a buscar la lancha para llevarnos a almorzar a otro cayo de apellido Madrisquí, donde buscamos a Juanita (la dueña del restaurante local) para volver a almorzar gran langosta a la plancha, pescado frito y algunas guarniciones de rigor, sumando un vodka Belvedere polaco de 50° que habíamos llevado y que nos puso en fa.
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| Madrisqui |
Regresamos a la posada ya bien entrada la tarde y, al llegar, nos ofrecieron de merienda arepas de queso y la famosa reina pepiada (que es un potpurrí de varios sabores perfectamente balanceado). La cena estuvo compuesta de unas berenjenas fritas al pomodoro buenísimas, de plato principal un excelente pescado a la plancha con verduras salteadas con panceta, y de postre flan de maracuyá. Nuevamente todo estupendo… A dormir los angelitos, o los diablitos diría yo…
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| Reina Pepiada |
DÍA 4:Lo mismo del día anterior: caminata y buen desayuno reparador, cooler con Grey Goose alistado por nuestra bar woman Doña M. Partimos nuevamente a la isla del primer día por dos razones: la primera, que estaba ventoso como para ir a una más lejos y, la segunda, porque el primer día, por falta de información, nos habíamos perdido una piscina natural a la espalda de donde acampamos, llena de corales y peces de muchas especies, en la que buceamos en esta oportunidad provistos de los equipos necesarios. Nuevamente y por tercer día consecutivo dimos cuenta de langosta de más de dos kilos (a la plancha), calamares fritos, ensalada de papas con aceitunas y alcaparras y chelas súper heladas. Buena siesta como a las tres de la tarde, que fue mi peor error ya que nos echamos a la sombra de un manglar y les dejé la mesa servida a los mosquitos locales (famosos por su potente picadura y veneno). Me atacaron en la boca, la cara, la calva, los brazos, las piernas… es decir, más de veinte o veinticinco picaduras que no me dejaron dormir toda la noche de lo doloroso. Al menos me queda el consuelo de saber que los envié bien mamados al más allá. Y no fui el único: a Doña M la atacaron pero en menor escala que a este mártir su humilde y adolorido relator.
Les relataré que me sorprendió - camino al muelle, por la mañana de ese mismo día, antes de partir al cayo - la cantidad de avionetas privadas de todo tamaño que vimos en el pequeño aeropuerto y que inmediatamente relacionamos con más de una veintena de catamaranes, veleros y yates (todos de gran calado: el más pequeño de cuarenta pies) que encontramos anclados en la playa… Qué tales millonarios estos panas!!! Se sumaba una súper fiesta organizada por la Coca-Cola local, que había traído unas cien personas en dos enormes catamaranes de más de setenta pies. Mismo Asia: música, juerga, masajes y juguetes acuáticos dieron el toque folclórico a este memorable día.
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| Muelle en Los Roques |
Por la noche volvimos a cenar en la posada: pasta corta a la matriciana con buen grana padano, pargo al limón con col salteada en pimienta al demi-glace, torta caribeña, vino español reserva de nombre Albalí de Valdepeñas (best buy 2010 Wine Spectator) y café corto.
Aprovechamos la noche estrellada para irnos a pasar un rato agradable a uno de los lounges locales llamado Café Art, endroit frente al mar, rodeado de cocoteros y muy buena onda, como para beber un buen digestivo (en este caso Buchanan 18 años y Ron Pampero Aniversario que puso la cereza al pastel, como diría el maestro de maestros el chef Escoffier). A jatear rico como me gusta, cuarto helado a 19°C, cable con buena onda y doña M. bien calentita!!!
DÍA 5:
Amaneció increíble, un cielo azul, así que optamos por comenzar el día con un poco de ejercicio y un desayuno contundente: jugo de frutas, arepas rellenas de carne mechada de pollo y queso, huevos jugosos y buen pan de la panadería local, internet obligado y, al medio día, nos fuimos como de costumbre a la playa en bote local. El día fue estupendo: súper sol, playa de lujo, arena de mamey, buenos mojitos, tostones, langostinos al ajo y una cazuela de mariscos que completó el paseo. Por la noche, sopa de auyama con hilos de queso local, arrebozado de pescado con papas cremosas y flan caribeño nos completaron este buen día, luego de lo cual procedimos a embadurnarnos con repelente para pasar la noche frente a los batallones de kamikazes que no respetan ni a su madre!!!
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| Flan Caribeño o de Coco |
DÍA 6:
Amaneció muy soleado y dimos el paseo matutino como de costumbre pero a paso de conversación. Recalamos en el kiosco local, donde dimos cuenta de unas empanadas de queso y carne que, bañadas en una crema picante, terminaron por ponernos a mil por hora. Siendo las ocho de la mañana, llegando a la posada, nos informaron que el vuelo había sido adelantado para las once de la mañana en vez de las cinco de la tarde, hora en que teníamos programado regresar a Caracas. Esto nos obligó a postergar la langosta de tres kilos reservada con antelación, así como el último paseo: baño de mar al cayo Vapor, donde nos íbamos a bañar como nos trajo mi mamá a este mundo. Para mitigar la frustración de este adelanto de planes nos compramos unos polos llamados franelas por estos lares, que pusieron de muy buen humor a toda la tripulación.
El vuelo, muy agradable y a la vez corto. Llegamos a la capital antes del medio día y bajo mi dirección tomamos el bus socialista que te lleva del aeropuerto a la ciudad, en este caso al Alba Hotel (ex Hilton, expropiado por el gobernante de turno), por diez bolívares o dos dólares americanos por mitra. Tomamos un taxi por setenta bolívares (o menos de diez dólares) al Gran Meliá Hotel, donde teníamos reservadas por los próximos dos días dos estupendas habitaciones, por la friolera de US$270.00 por habitación, si en caso les interesa venir.
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| Restaurante del Hotel Gran Meliá de Caracas |
Después de tomar unos buenos Bloody Mary (no mejores que los que prepara mi amigo Eduardo C, pero muy buenos) en el bar del lobby del hotel y una vez pasados por los trámites de rigor del famoso check-in, relajamos los nervios, guardamos las maletas y nos fuimos a almorzar al Lee Hamilton, restaurante situado en la Av. San Felipe, esquina El Bosque, en La Castellana, buena zona. Comimos como los dioses, lo que pasaré a relatar, pero no sin antes comentarles que en este país la carne es una institución; es Buenísima con B mayúscula. Una vez instalados, nos trajeron unas empanaditas acompañadas de una jalea picante y un queso blanco llamado telita para amenguar los nervios. Enseguida los aperitivos, en este caso whisky y vodka, que te los sirven que parecen triples!!! Nos regalamos con un New York steak o bife ancho y una punta de cuadril también llamado punto trasero. Tengo que comentarles que vivimos el paraíso a cada bocado, qué tal placer saborear esta carne local! La acompañamos de yuca frita y sancochada, ensalada verde César, dos raciones de nata, sendas papas verdes gratinadas, morcillas, chorizos y, para regar la cancha, vodka y scotch. Precio por estos manjares: US$200.00 por los cuatro (cambio paralelo). Regresamos al hotel para encontrarnos con Ernesto y decidimos quedarnos disfrutando de las instalaciones de este magnífico hotel mal ubicado (a nuestro juicio), charlando hasta bien entrada la madrugada.
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| Blanquísimo Queso Telita |
DÍA 7:
Nos despertamos temprano, nos pusimos nuestros atuendos deportivos y descendimos al nivel L3 en el que está el Spa Gym, junto a la piscina y al restaurante donde se toma el desayuno. A lo lejos divisé a Manolo y Flor ya disfrutando de los manjares locales: carne mechada, caraotas negras, pescado asado, huevos al gusto, arroz, pastelitos de queso de mano o de jamón, frutas de todos colores, fiambres y quesos multicolores y de diferentes texturas, pastelería diversa, jugos de guanábana, melón, sandía, naranja, parchita, varios tipos de sabores de té y café… en fin, todo un señor buffet con algunos manjares adicionales que no recuerdo por el momento. Cometí el error de picar un pequeño pastelito que estaba tan bueno que no me pude detener y seguí comiendo, lo que dio como resultado que jamás llegáramos al gimnasio; sólo paseamos nuestra ropa deportiva por el hotel. Nuestro amor por la cocina pudo más y a buena hora!
Como a las once de la mañana nos tomamos un tour en una camioneta blazer con chofer y guía particular para los cuatro, por la suma de US$150.00. Te pasean por toda la ciudad, el centro histórico, la casa de Bolívar, la Catedral, la Plaza Mayor y otros pintorescos sitios de interés, durante aproximadamente tres horas y media.
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| Casa del Libertador Simón Bolívar |
Decidimos no almorzar para salir a cenar. Sólo picamos unas arepas bolivarianas, que las llaman así porque las venden en unos camiones acondicionados como restaurantes de paso (construidos por el gobierno de Chávez), a precios populares para joder a los empresarios particulares: las venden a siete bolívares en vez de treinta que valen en los diversos negocios por toda la ciudad. No son malas pero tampoco son buenas y tienen la mitad de tamaño y de relleno que las otras. Las hay de salchicha, chorizo, queso, jamón, carne mechada de res o pollo, reina pepeada, de cazón y de perico (que es huevo revuelto con cebolla y tomate) y de otros sabores más.
Como había tiempo nos fuimos al super market a comprar vituallas para llevar a Lima y poder convidarles a los amigos las buenas cosas que tienen por estas tierras. Compramos varias cajas de tequeños de masa y de hojaldre (que se encuentran en el freezer del hotel esperando ser transportados a Lima), natas, mozzarellas, sueros con sal, quesos locales, morcillas, chorizos, chocolates, enlatados de mar, salsas picantes y dulces, harinas para hacer arepas y empanadas, café local y otras delicatessen que darán la fiesta este fin de semana en la playa.
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| Cachapas de Jojoto |
Nos fuimos a cenar (después de tomar unas copas en el bar del hotel) acompañados por Ernesto, su hijo y su simpática enamorada, al Alazán - otro restaurante de carne - ubicado en la Av. Luis Roche, en la Quinta El Remanso, Urbanización Altamira.
Paso a relatar el menú. De piqueo: plátano maduro con queso al horno, nata coriana, queso con cachapas, arepitas fritas y de horno, casabe con ajo, morcillas, chorizos, cachapa de jojoto (que es como una humita salada). De fondo: T-bone, lomito piece, entrecote de solomo, churrasco de solomo (bife de chorizo), ración de congrí (que es arroz con frijoles negros), yuca y dos tipos de ensaladas. De postre: helados y torta. A todo esto le sumamos una botella de Etiqueta Negra. Todo por la friolera de poco más de US$350.00, lo que nos pareció muy razonable comparado con los precios de Lima.
Si comparo estos dos restaurantes de carne entre sí, me quedo con el Lee Hamilton por su calidad de carne, a pesar de que en el segundo hay más ambiente y los piqueos son mucho mejores que en el primero de los mencionados.
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| Típico Congrí |
DÍA 8:
Hoy me voy al mercado local para las compras gourmet finales y a tomar un desayuno típico de pueblo caraqueño, previo platico venezolano en el restaurante del hotel: caraotas negras, carne mechada, arroz blanco, pan, mantequilla y jugo de sandía, que acabo de consumir por si me faltaran fuerzas para la misión que tengo que emprender… Qué dura es esta vida…
Llegamos al municipio de El Chaco, en la zona Este de la capital, manejado por la oposición en persona del alcalde: ¡qué tal diferencia! El mercado limpio, ordenado y muy bien abastecido. Se compró lo que tenía que comprarse: más comida para llevar, piqueos para apaciguar el alma, y nada más porque hay que regresar al hotel a preparar las maletas que el vuelo sale al finalizar la tarde. Nos despedimos de estas tierras llaneras llenas de buenas amistades, muy buena cocina regional, hermosos paisajes y playas de ensueño, entre otras virtudes y, sobre todo, hermosas mujeres… aunque menos guapas que las nuestras!!!
Buen Apetito!!!