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Aquí tienes dos cuadros muy famosos de este genial pintor . Han sido históricamente muy comentados, controvertidos, e incluso censurados y todavía hoy se estudia la verdadera personalidad del personaje representado. Goya fue un gran admirador de Velázquez y se inspiró en La Venus del Espejo de éste para realizar estos dos retratos femeninos de cuerpo entero. Aunque en un primer momento te puedan parecer idénticas, salvando claro está la cuestión de la ropa, en realidad hay diferencias entre un cuadro y otro.
Para empezar, la vestida tiene menores dimensiones que la desnuda y su ejecución fue mucho más rápida y resumida, no presenta el cuidado minucioso que sí tiene el diván, la almohada y la sábana de la desnuda, la vestida está pintada como más deprisa y con menos detallismo. Las pinceladas son pastosas y densas a diferencia de la desnuda, con una enorme perfección académica en ellas. Otro asunto muy comentado fue la posición de la cabeza, algo forzada en relación al cuerpo, como si su cuello no presentase una postura natural y relajada.
Hipótesis sobre el personaje
-Se fue abriendo paso la leyenda de los amores de Goya con la duquesa de Alba, de que la modelo era retrato de esta última. Según algunos, un romance con el pintor en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Goya retocaría la cabeza para disimular la verdadera personalidad de la protagonista y evitarle un escándalo seguro.
-La guapa fémina sería Pepita Tudó, amante de Godoy (primer ministro de Carlos IV) y Goya la pintaría primero desnuda, pero, avisado de que Godoy estaba enterado y se dirigía hacia Sanlúcar, pintó a todo correr otra, en este caso vestida, para poder enseñársela a Godoy sin provocar ninguna desconfianza.
En realidad la existencia de las dos majas se explicaría por un curioso y pícaro juego. Ambas compartirían un mismo marco y la vestida iría al exterior y sería la primera en mostrarse. Después se podría quitar y aparecería la misma mujer pero sin ropa.
Sea como fuere, la maja desnuda provocó muchos quebraderos de cabeza a Goya ya que la Inquisición lo llamó para interrogarle y pedirle explicaciones por ese cuadro “obsceno y pecaminoso”. Naturalmente fue prohibida su exposición pública. (Entonces era más escandaloso un desnudo que la tortura, las ejecuciones y la corrupción). Sin embargo, Godoy tenía una pequeña colección de desnudos en un gabinete privado y en él guardó esta maja y la Venus de Velázquez.
La Maja Desnuda
Sigue la tipología tradicional de la diosa Venus tendida sobre el lecho. La primera mención de esta obra data de noviembre de 1800.
Es la primera vez en toda la pintura española en que se pinta un desnudo porque sí, sin excusas, y además sensual y provocativo. Antes se pintaba algún desnudo que otro (nunca muchos) pero se disimulaba con ocurrencias como que la modelo era sorprendida vistiéndose o saliendo del baño, o bien una diosa clásica a la que se le caía la túnica y dejaba ver su anatomía.
En este caso el desnudo es claro, sin disimulos y Goya lo lleva más allá al mostrarnos un gesto malicioso y resabiado en el rostro de la maja, ella se exhibe y disfruta provocando al espectador. Por si fuera poco, el centro del cuadro coincide con su pubis, que aparece, por primera vez en la pintura universal, con vello. La chica se contonea, marca sus separados senos al retraer los brazos y coloca las piernas elegantemente. Presenta un cierto sonrojamiento en sus mejillas, muy atrayente al combinarse con su descaro y desparpajo posando. Contrasta su rostro poco agraciado con la belleza de su cuerpo.
El pintor define con precisión los contornos de la dama y la baña en luz, destacando su palidez y piel nacarada.. Todo es refinamiento y sensualidad, ella luce destacada sobre un canapé de terciopelo verde, complementado con una sábana y almohada con encajes. La pincelada es detallista y precisa y los colores suaves y nada exagerados. El contraste se logra por la piel blanca y el terciopelo verde oscuro. Aparte del diván y la maja, no existe nada más, el fondo es neutro, en tonos pardos, y no nos permite ni distraernos ni identificar ninguna otra cosa.
La Maja Vestida
Se menciona por primera vez a fines de enero de 1808. Aparentemente igual a la anterior pero en realidad muy diferente y no sólo por estar vestida. El diván está muy simplificado, no apreciamos el terciopelo ni los encajes con el mismo mimo que en la desnuda.
Es destacable el delicadísimo talle (cintura de avispa) de la maja, realzado por las gasas de su traje-pantalón y su faja marrón ceñida. A pesar de estar vestida, su anatomía es fácilmente adivinable, resultando finalmente tan sensual como su colega desnuda.

Aragón-España 30 marzo 1746 - Burdeos-Francia 16 abril 1828
Pintor y grabador español considerado uno de los grandes maestros de la pintura de su país. Marcado por la obra de Velázquez, habría de influir, a su vez, en Edouard Manet, Pablo Picasso y gran parte de la pintura contemporánea. Formado en un ambiente artístico rococó, evolucionó a un estilo personal y creó obras que, como la famosa El 3 de mayo de 1808, Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío (1814, Museo del Prado, Madrid), siguen causando, hoy día, el mismo impacto que en el momento en que fueron realizadas. Goya nació en la pequeña localidad aragonesa de Fuendetodos (cerca de Zaragoza) el 30 de marzo de 1746. Su padre era pintor y dorador de retablos y su madre descendía de una familia de la pequeña nobleza de Aragón. Poco se sabe de su niñez.
La Triple Generación
Asistió a las Escuelas Pías de Zaragoza y comenzó su formación artística a los 14 años, momento en el que entró como aprendiz en el taller de José Luzán, pintor local competente aunque poco conocido, donde Goya pasó cuatro años. En 1763 el joven artista viajó a Madrid, donde esperaba ganar un premio en la Academia de San Fernando (fundada en 1752). Aunque no consiguió el premio deseado, hizo amistad con otro artista aragonés, Francisco Bayeu, pintor de la corte que trabajaba en el estilo académico introducido en España por el pintor alemán Anton Raphael Mengs. Bayeu (con cuya hermana, Josefa, habría de casarse Goya más adelante) tuvo una enorme influencia en la formación temprana de Goya y a él se debe que participara en un encargo importante, los frescos de la iglesia de la Virgen del Pilar en Zaragoza (1771, 1780-1782), y que se instalara más tarde en la corte. En 1771 fue a Italia donde pasó aproximadamente un año.
Adoración del Nombre de Dios
Su actividad durante esa época es relativamente desconocida, se sabe que pasó algunos meses en Roma y también que participó en un concurso de la Academia de Parma en el que logró una mención. A su vuelta a España, alrededor de 1773, se presentó a varios proyectos para la realización de frescos, entre ellos el de la Cartuja de Aula Dei, cerca de Zaragoza, en 1774, donde sus pinturas prefiguran las de sus mejores frescos realizados en la iglesia de San Antonio de la Florida en Madrid, en 1798, fecha en la que comenzó a hacer grabados partiendo de la obra de Velázquez que, junto con la de Rembrandt, sería fuente de inspiración durante toda su vida.
El Quitasol
En 1789 Goya fue nombrado pintor de cámara por Carlos IV y en 1799 ascendió a primer pintor de cámara, decisión que le convirtió en el pintor oficial de Palacio. Goya disfrutó de una posición especial en la corte, hecho que determinó que el Museo del Prado de Madrid heredara una parte muy importante de sus obras, entre las que se incluyen los retratos oficiales y los cuadros de historia. Éstos últimos se basan en su experiencia personal de la guerra y trascienden la representación patriótica y heroica para crear una salvaje denuncia de la crueldad humana.
La Gallina Ciega
Algunos de los retratos más hermosos que realizó de sus amigos, de personajes de la corte y de la nobleza datan de la década de 1780. Obras como Carlos III de cazador (1786-1788), Los duques de Osuna y sus hijos (1788) ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el cuadro la Marquesa de Pontejos (c. 1786, Galería Nacional, Washington) demuestran que en esa época pintaba con un estilo elegante, que en cierto modo recuerda al de su contemporáneo inglés Thomas Gainsborough.
La Familia de Carlos IV
Dos de sus cuadros más famosos, obras maestras del Prado, son, La maja desnuda (1800-1803) y La maja vestida (1800-1803). En el invierno de 1792, en una visita al sur de España, Goya contrajo una grave enfermedad que le dejó totalmente sordo y marcó un punto de inflexión en su expresión artística. Entre 1797 y 1799 dibujó y grabó al aguafuerte la primera de sus grandes series de grabados, Los caprichos, en los que, con profunda ironía, satiriza los defectos sociales y las supersticiones de la época. Series posteriores, como los Desastres de la guerra (1810) y los Disparates (1820-1823), presentan comentarios aún más cáusticos sobre los males y locuras de la humanidad.
Frutas, Botellas y Pan
Los horrores de la guerra dejaron una profunda huella en Goya, que contempló personalmente las batallas entre soldados franceses y ciudadanos españoles durante los años de la ocupación napoleónica. En 1814 realizó El dos de mayo de 1808, La lucha contra los mamelucos y El tres de mayo de 1808, Los fusilamientos en la montaña de Príncipe Pío (ambos en el Museo del Prado). Estas pinturas reflejan el horror y dramatismo de las brutales masacres de grupos de españoles desarmados que luchaban en las calles de Madrid contra los soldados franceses. Ambas están pintadas, como muchas de las últimas obras de Goya, con pinceladas de grueso empaste de tonalidades oscuras y con puntos de amarillo y rojo brillante.
La Lucha contra los Mamelucos
Sencillez y honestidad directas también se aprecian en los retratos que pintó en la cúspide de su carrera, como Carlos IV con su familia (1800, Museo del Prado), donde se muestra a la familia real sin la idealización habitual. Las célebres Pinturas negras (c. 1820, Museo del Prado) reciben su nombre por su espantoso contenido y no tanto por su colorido y son las obras más sobresalientes de sus últimos años. Originalmente estaban pintadas al fresco en los muros de la casa que Goya poseía en las afueras de Madrid y fueron trasladadas a lienzo en 1873. Destacan, entre ellas, Saturno devorando a un hijo (c. 1821-1823), Aquelarre (escena sabática) (1821-1823).
La Lechera de Burdeos
Predominan los tonos negros, marrones y grises y demuestran que su carácter era cada vez más sombrío. Posiblemente se agravó por la opresiva situación política de España por lo que tras la primera etapa absolutista del rey Fernando VII y el Trienio constitucional (1821-1823), decidió exiliarse a Francia en 1824. En Burdeos trabajó la técnica, entonces nueva, de la litografía, con la que realizó una serie de escenas taurinas, que se consideran entre las mejores litografías que se han hecho. Aunque hizo una breve visita a Madrid en 1826, murió dos años más tarde en el exilio, en Burdeos, el 16 de abril de 1828. Goya no dejó herederos artísticos inmediatos, pero su influencia fue muy fuerte en los grabados y en la pintura de mediados del siglo XIX y en el arte del siglo XX.
La Cometa
La Cosecha de Uvas
Baile a Orillas del Manzanares
Retrato de Joaquina Téllez-Girón, Marquesa de Santa Cruz
Fuente: epdlp

Provocador, excéntrico, incómodo pero sobre todo genio indiscutible. La exposición del pintor en el Museo Reina Sofía es el evento artístico de la temporada y dará que hablar, pues busca derribar mitos.
La Tentación de San Antonio
“El surrealismo soy yo”, proclamó Salvador Dalí cuando, en 1939, fue expulsado del grupo de los surrealistas fundado por André Bretón, que inventó para él el anagrama de “Avida Dollars”. El español difícilmente encajaba con el idealismo de sus partenaires franceses, a quienes disgustaba la afición al dinero que tanto gustaba al pintor reconocer.
Construcción Blanda con Judías Hervidas
Se entregó entonces a la que sería su gran aportación al Surrealismo: el Método Paranoico-Crítico, que explicaba el proceso creativo a través del discurso científico. Dalí estaba fascinado por la Teoría del Psicoanálisis de Freud, los sueños eran la materia de sus obras, en las que aspiraba a plasmar los designios de su subconsciente, pero también por la ciencia, en particular por las teorías de la relatividad y física cuántica de Einstein y la energía nuclear, idilio que el pintor mantuvo al final de la década de los cuarenta. Dalí estaba al tanto de las novedades científicas y aplicaba sus conocimientos a la pintura, Leda atómica (1949) es un buen ejemplo de cómo utilizaba las matemáticas para la composición del cuadro.
Leda Atómica
La mezcla entre ciencia y el misticismo religioso fue el siguiente paso de un Dalí que disfrutaba escandalizando. Siempre le ha rodeado la polémica. Sus bravuconadas ante la prensa y la escritura de sus más que dudosas memorias han cimentado su imagen de personaje incómodo, pero lo cierto es que con ello el ampurdanés se adelantaba al show business artístico que tan bien sabría manejar después Warhol. Se adelantó también en la producción de objetos de diseño y construyó su particular parque temático en Figueres. Pero, ¿quién fue realmente Dalí? Maestro de la provocación, quizás tímido patológico, todas sus actuaciones parecen estar dirigidas a alimentar el misterio que aún persiste a su alrededor.
La Persistencia de la Memoria
La exposición del Museo Reina Sofía de Madrid trata de clarificar la figura de este genio indiscutible. Está organizada junto con el Centro Pompidou de París, donde ha cosechado un enorme éxito de público, por la cantidad de piezas, más de 200, y su calidad. Figuran sus principales obras maestras: además de la mencionada que retrata a su idolatrada Gala, El Rostro del Gran Masturbador, La persistencia de la memoria, Construcción blanda con judías hervidas, El enigma de Guillermo Tell y la Tentación de San Antonio, por mencionar solo algunas. La muestra, la primera en España sobre el artista en treinta años, quiere derribar mitos y para ello repasa toda su trayectoria, desde su infancia y paso por la Residencia de Estudiantes hasta su minusvalorada etapa americana, y las diversas facetas de su creación –pintura, diseño, escritura…- con que, una vez más, como artista multidisciplinar se adelantó a su época.
El Rostro del Gran Masturbador
El Enigma de Guillermo Tell
Fuente: artelista
Imágenes: internet

Sigamos apreciando la hermosa obra de Renoir.

Sin dudas Pierre Auguste Renoir es uno de los principales exponentes que ha tenido el arte de la pintura en Francia.
A las pinturas de Renoir se le atribuye la inclusión de la alegría fresca en la técnica, pinceladas libres y sueltas que con distancia se vuelven reales.
Dada la importancia que Renoir daba al color, el tema de las flores le es especialmente sugerente. Tanto las flores como los bodegones le hacen sentirse más libre.

(Francia, 1841-1919)
Pintor impresionista francés, famoso por sus pinturas resplandecientes e íntimas, en particular las que representan desnudos femeninos. Considerado como uno de los más grandes artistas independientes de su época, es famoso por la armonía de sus líneas, la brillantez de su color y el encanto íntimo de sus muy variados temas pictóricos.
Madame Charpentier y sus Hijas
A diferencia de otros impresionistas, le interesó más la representación de la figura humana individual o en retratos de grupo que los paisajes, además, tampoco subordinó la composición y plasticidad de la forma a los intentos de interpretación de los efectos lumínicos.
Los Enamorados
Renoir nació en Limoges, el 25 de febrero de 1841. De niño trabajó como decorador en una fábrica de porcelanas de París, a los 17 años copiaba pinturas sobre abanicos, pantallas de lámparas y persianas. Tras su ingreso en la Academia de Bellas Artes, en 1862, Renoir se matriculó en la academia del pintor suizo Charles Gabriel Gleyre, donde conoció a Fridéric Bazille, Claude Monet y Alfred Sisley.
Los Paraguas
Su obra más temprana estuvo influenciada por dos pintores franceses, Monet en su tratamiento de la luz, y el pintor romántico Eugène Delacroix en su tratamiento del color. En 1864 exhibió por primera vez su obra en París, pero no obtuvo cierto reconocimiento hasta 1874, en la primera exposición de pintores de la nueva escuela impresionista.
El Pierrot Blanco
El baile del Moulin de la Galette (1876, Museo dOrsay, París) es una de las obras más famosas del impresionismo, una escena de un café, al aire libre, en la que queda patente el dominio de Renoir en el tratamiento de las figuras y en la representación de la luz. Otros ejemplos extraordinarios de su talento como retratista son, Madame Charpentier y sus niños (1878, Museo Metropolitano de Nueva York) y Jeanne Samary (1879, Museo del Louvre de París).
Le Moulin de la Galette
Renoir consolidó su reputación con la exposición individual celebrada en la galería Durand-Ruel de París en 1883. Entre 1884 y 1887 realizó unas series de estudios de grupo de figuras desnudas conocidas como Las grandes bañistas (Museo de Arte de Filadelfia). Estas obras revelan su extraordinaria habilidad para mostrar el brillante y nacarado color y textura de la piel y para comunicar un sentimiento lírico unido a la plasticidad del tema. Su representación de la gracia femenina no ha sido superada en la historia de la pintura moderna. Muchos de sus últimos cuadros tratan también el mismo tema pero en un estilo cada vez más acentuado rítmicamente.
Las Grandes Bañistas
Durante los últimos 20 años de su vida padeció de artritis. Aunque le era imposible mover las manos libremente, continuó trabajando con un pincel atado al brazo. Renoir murió el 3 de diciembre de 1919 en Cagnes, una villa al sur de Francia. Otras destacadas pinturas de Renoir son, El palco (1874, Galerías del Courtauld Institute de Londres), Mujer del abanico (1875) y El Columpio (1875), ambas en el Museo dOrsay de París, El almuerzo de los remeros (1881, Colección Phillips de Washington), Los paraguas (1883, National Gallery, Londres) y Jarrón de crisantemos (1895, Museo de Bellas Artes de Ruán, Francia), uno de los numerosos bodegones de flores y frutas que pintó a lo largo de su vida.
El Almuerzo de los Remeros
Baile en Bougival
Dos Niñas al Piano
El Palco
El Pescador
Irene Cahen d´Anvers
Mujer con Sombrilla
El Columpio
Fuente: epdlp
Imágenes: internet
Video: youtube

"El pintor persigue la línea y el color, pero su fin es la Poesía".
Rembrandt "Cuando comienzas una pintura es algo que esta fuera de ti. Al terminarla, parece que te hubieras instalado dentro de ella".
Fernando Botero
Fernando Botero
"Uno debe de vez en cuando intentar cosas que están más allá de su capacidad".
Auguste Renoir "Toda pintura es un hecho: las pinturas están cargadas con su propia presencia".
Andy Warhol "La pintura es poesía muda; la poesía, pintura ciega".
Leonardo Da Vinci "La pintura tiene una vida propia. Yo trato de dejar que aflore".
Jackson Pollock
Jackson Pollock
"El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar escenas extraordinarias en medio de un desierto vacío. El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar pacientemente una pera rodeado de los tumultos de la historia".
Salvador Dalí "En la pintura, como en las otras artes, no hay un único proceso, no importa cuán insignificante, que puede ser razonable en una fórmula".
Auguste Renoir"Elegí conscientemente el camino del perro a través de la vida. Voy a ser pobre. Voy a ser pintor".
Vincent Van Gogh "El artista es la mano que, mediante una tecla determinada, hace vibrar el alma humana".
Wassily Kandinsky
Wassily Kandinsky
"La calidad de un pintor depende de la cantidad de pasado que lleve consigo".
Pablo Picasso "Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor".
Frida Kahlo
"La pintura es la amante de la belleza y la reina de las artes". Nicolas Poussin
"Me gusta una pintura que me hace querer pasear en ella". Pierre-Auguste Renoir
Pierre-Auguste Renoir
"La pintura es más fuerte que yo, siempre consigue que haga lo que ella quiere". Pablo Picasso
"Con frecuencia los cuadros son más auténticos que la realidad". Oskar Kokoschka
"Pintar un cuadro es o muy sencillo o imposible". Salvador Dalí
"Pinto con alegría, con la misma alegría que usted hace el amor con una mujer". Pierre-Auguste Renoir
"Si oyes una voz dentro de ti diciéndote 'no sabes pintar', pinta, ¡faltaría más! y la voz se callará". Vincent van Gogh
Vincent Van Gogh
"Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta". Pablo Picasso
"Sueño mis pinturas y luego pinto un sueño". Vincent van Gogh
"El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar escenas extraordinarias en medio de un desierto vacío. El verdadero pintor es aquel que es capaz de pintar pacientemente una pera rodeado de los tumultos de la historia". Salvador Dalí
"El pintor no usa palabras, usa materiales, trabaja el sentimiento con la mirada y el cerebro. El color es un lenguaje, como la música". Vlady
Vlady
"No se trata de pintar la vida, se trata de hacer viva la pintura". Paul Cézanne
"El espectador debe adquirir conciencia de lo que la pintura tiene de sagrado, de modo que se descubra ante ella como en la iglesia". Edvard Munch
"En el piso me siento más a gusto. Me siento más cerca, más una parte de la pintura, ya que de esta manera puedo caminar alrededor de ella, trabajar en los cuatro lados y estar literalmente en la pintura". Jackson Pollock
"Los contrastes simultáneos no sólo son un curioso fenómeno óptico, sino que son el corazón mismo de la pintura". Joseph Albers
Joseph Albers
"Una pintura requiere un poco de misterio, algunas imprecisiones y fantasías". Edgar Degas
"Mis pinturas no tienen, no están relacionadas con lo que se ve. Ellas tienen que ver con las cosas que son conocidas por la mente". Agnes Martin
"La fuerza creativa y expresiva de la pintura reside materialmente en el color y en la textura de los pigmentos, en las posibilidades de invención y de organización, y en el piso plano en el que estos elementos se ponen en juego". Man Ray
"Mi pintura fue cambiando no solamente por el momento que sucedía sino también por los lugares diferentes que me ha tocado vivir". Pérez Celis
Pérez Celis
"La pintura no trata de una experiencia. Es una experiencia". Mark Rothko
"La pintura es un estado del ser... Todo buen artista pinta lo que es". Jackson Pollock
"Cuando tengo la pintura en las manos... (es) la vida y yo, yo y la vida". Maurice de Vlaminck
"Pinto... como un pájaro canta". Claude Monet
"Lo que distingue la pintura al óleo de cualquier otra forma de pintura es su especial pericia para presentar la tangibilidad, la textura, el lustre y la solidez de lo descrito. Define lo real como aquello que uno podría tener entre las manos". John Berger
John Berger

París, 17 de julio 1796- 22 de febrero 1875
Pintor francés hijo de un peluquero (Luis Jacobo Corot), casado con María Francisca Oberson (de Friburgo, Suiza), modista, cuyo establecimiento de la Rue du Bac, gozó de envidiable reputación durante el Imperio y la Restauración; disfrutó del beneficio de media beca otorgada por el Gobierno Imperial; abandonó las enseñanzas clásicas, hacia las cuales parecía poco inclinado, para ingresar como meritorio en un comercio de paños, trabajando inútilmente y con la mayor asiduidad durante seis años, para complacer a su padre que deseaba establecerle, contando para ello con un capital de 100.000 francos.
Forest of Fontainebleau
Reconociéndole inhábil para el comerio y considerando sus aficiones artísticas, lograron sus patronos, los pañeros Delalain, que su padre le permitiera dedicarse a la pintura (1821), otorgándole éste una pensión de 1.200 francos anuales. Pero su padre no reconoció el talento de Corot hasta que éste fue nombrado caballero de la Legión de Honoren 1846.
Souvenir of Mortefontaine
Corot frecuentó los estudios de Michallon, que falleció poco tiempo después, y durante tres años el de Víctor Bertin (Eduardo), hijo del fundador del Journal des Débats, inspector de Bellas Artes en 1845. En 1826 emprendió su primer viaje a Italia, después de entregar a su padre un autorretrato, según condición precisa para facilitarle el dinero necesario. Se reunió en Roma con Eduardo Bertin, Leopolo Robert, Schnetz, Bodinier, Reinhart, Lapito y Carnelle d’Aligny; éste último infundiéndole grandes alientos, proclamando en los cenáculos del Café Greco y della Lepre, frecuentados por los artistas, que el cuadro del Coloseum pintado por Corot, una obra maestra, y su autor un gran pintor; el pequeño lienzo que se conserva en el Museo del Louvre da la razón al perspicaz amigo del artista.
Les Contrebandiers
Durante su estancia en Italia trabajó en Albano y sus alrededores, Narni, Rocca di Papa, Ariccia, Frascai, Marino, Cervara, Nemi, Civitella, Subiaco, Olevano, Cività –Castellana, Nápoles, Ischia y Capri, regresando a París en 1828, visitando Venecia. A su regreso Corot comenzó la larga serie de excursiones y viajes de estudio que le permitieron estudiar todos los aspectos del paisaje francés, demostrando especial predilección por los bosques de Fontainebleau, los frescos valles poco profundos de Normandía y las frondas de Ville- d’Avray, en donde su familia poseía una casita que llegó a ser su residencia habitual.
Chevrier Italien
Corot expuso por primera vez en 1827 en el Salón de París, obteniendo una segunda medalla en 1831 y viendo rehusadas varias veces obras que después han sido disputadas por los mejores museos y los más acaudalados coleccionistas. En 1838 el duque de Orléans adquirió dos telas de Corot, pero la oposición de los pintores hoy desconocidos le persiguió hasta 1846, época que fue condecorado.
Cathedral of Mantes, with Fisherman
Los acontecimientos que sobrevinieron en el régimen político de Francia, elevaron a la dirección de Bellas Artes a Carlos Blanc, hombre de verdadero mérito, que acabó con los privilegios de las camarillas artísticas y premió en su justo valor las obras de Díaz de la Peña, Rousseau, Isabey, Decamps y Delacroix, siendo elegido miembro del jurado Corot. En 1849 y 50 el Estado adquirió las obras: La oración en el huerto y La mañana.
Cathedral of Mantes, with Young Woman
En 1859 Corot expuso en Burdeos uno de los cuadros que habían figurado en la Eposición Universal de 1855 en la que participó el pintor, siendo adquirido para el Museo Municipal.
El catalógo de las obras del francés contiene 2.500 números, entre sus obras hay un gran número de cuadros con figuras, en las que se distinguió, hasta el punto de ser comparado con Van der Meer; entre los mejores destaca el Tocado, la Bacante, Diana, Agostina, la Mandolinista, la Cestorio, y otras muchas menos conocidas que los admirables paisajes modelos de luminosidad, ambiente y poesía, que han ejercido influencia en las obras de artistas tan notables como Daubigny, Lépine, Claudio Monet, Pissarro…
Rome Castle Saint Angelo
Le Chemin
La Danza de las Ninfas
Forest of Fontainebleau
A Village Street, Dardagny
Fuente: artelista

Se denomina Plein air o Plenairismo a la pintura realizada al aire libre con el fin de captar un paisaje y su atmósfera de forma lo más cercana posible a la realidad. El plein air reacciona contra el romanticismo que elaboraba los paisajes y vistas en el taller, extrayendo de diferentes espacios los elementos más sorprendentes y grandiosos del paisaje.
A la pintura al aire libre se le considera el motor de la renovación plástica del siglo IX. Cronológicamente, va desde 1780 hasta 1900, aproximadamente; desde los iniciadores del paisaje al aire libre, como Pierre-Henri de Valenciennes y Thomas Jones, a artistas como Turner, Constable, Corot, Rousseau, Courbet, Daubigny y todos los grandes maestros del impresionismo, hasta llegar al cambio de siglo con Van Gogh o Cézanne, entre otros muchos nombres imprescindibles.
En general, tendemos a relacionar la pintura al aire libre con el impresionismo pero, cuando Monet, Renoir, Sisley o Pissarro empezaron a exponer sus obras en el estudio del fotógrafo Nadar, en 1874, la pintura en plein air llevaba ya casi un siglo de desarrollo. Los estudios al aire libre constituyeron, de hecho, parte fundamental de la formación del pintor de paisajes desde fines del siglo XVIII. Más tarde, convertida en eje del naturalismo, su potencialidad renovadora se extendió hasta finales del siglo XIX.
Pierre Henri de Valenciennes
Thomas Jones
Joseph Mallord William Turner
John Constable
Jean-Baptiste Camille Corot
Haz hecho público que te gusta.
Deshacer
Henri Julien Félix Rousseau
Gustave Coubert
Charles-François Daubigny

Pintor nacido en Buenos Aires, Marco Ortolan se dedica al arte desde hace muchos años para reflejar la belleza de la vida en sus obras.
Comenzó a estudiar dibujo, particularmente carbonilla, durante seis años en el taller del Artista Miguel Pérez Macia, para luego volcarse a la pintura al oleo y al dibujo en birome. Paralelamente, realizó la carrera de Arquitectura, lo cual le quitó tiempo para dedicarse completamente a su pasión.
Hizo exposiciones , tanto colectivas como individuales, desde muestras en Italia hasta la última en el Museo Quinquela Martín, pasando también por galerías de arte en distintos países como Argentina, México o Portugal.
La colección Venezia de Marco Ortolan nos transporta a esta tradición histórica tan llena de color como es el carnaval de Venecia, en la que la nobleza se disfrazaba y festejaba con el pueblo, dejando así las diferencias sociales ocultas tras una máscara. Las máscaras, que son el elemento más importante de esta tradición, los trajes de época inspirados en aquellos que llevaran tradicionalmente los venecianos en el siglo XVIII y una composición heredada del Renacimiento italiano conforman esta atractiva e imaginativa colección.
Fuente: artelista

"Cuando “tienes” Pop, nunca más podrás ver un signo de la misma manera. Y cuando has pensado Pop, nunca más podrás ver a los Estados Unidos de la misma manera." Andy Warhol
Arte Pop
El arte Pop fue un movimiento artístico de fines de la década de 1950 y comienzos de los años sesentas, que reflejó la vida cotidiana y objetos comunes. Los artistas Pop difuminaron la línea entre las bellas artes y el arte comercial.
Los artistas Pop se alejaron del Expresionismo Abstracto, el estilo artístico “de moda” en los años cincuentas. Los Expresionistas Abstractos evocaban emociones, sentimiento e ideas a través de elementos formales tales como:
Línea
Color
Figura
Forma
Textura
“Los artistas Pop hicieron imágenes que cualquier persona de la calle podía reconocer en un segundo…todas aquellas fantásticas cosas modernas que los Expresionistas Abstractos se esforzaron tanto por no advertir en absoluto.” Gretchen Berg
Los artistas Pop usaron imágenes comunes de la cultura cotidiana como fuentes, incluyendo:
Propagandas
Bienes de consumo
Celebridades
Fotografías
Tiras cómicas
Los artistas usaron colores llamativos, planos y composiciones de bordes marcados adoptadas de diseños comerciales como aquellos que se encuentran en:
Carteleras
Murales
Revistas
Diarios
Los seguidores de esta corriente reflejaron la cultura de los años sesentas al utilizar nuevos materiales en su trabajo artístico, que incluían:
Pinturas acrílicas
Plásticos
Fotografías
Colores fluorescentes y metálicos
Así como nuevas tecnologías y métodos:
Producción en masa
Fabricación
Fotografía
Grabado
Series
El arte Pop atrajo a muchos espectadores, aun cuando otros sentían que se burlaba de la gente común y de sus vidas. Fue difícil para algunas personas comprender por qué los artistas Pop pintaban objetos baratos, cotidianos, cuando históricamente la función del arte había sido conservar y representar los ideales más valiosos de la cultura.
Andy Warhol fue uno de los más famosos artistas Pop. Parte de su práctica artística consistió en utilizar nuevas tecnologías y nuevas maneras de hacer arte, que incluían:
Serigrafías fotográficas
Repetición
Producción en masa
Colaboración
Eventos mediáticos
Warhol se apropió (usó sin autorización) imágenes de revistas, diarios y fotografías de pensa de los personajes más populares de su época. Usó la repetición de eventos mediáticos para criticar y para dar un nuevo marco a ideas culturales a través de su arte. Tomó elementos cotidianos y les dio importancia como “arte.” Suscitó interrogantes acerca de la naturaleza del arte: ¿Qué hace que una obra de arte sea mejor que otra?
Los artistas Pop ampliaron las definiciones de lo que puede ser el arte y de cómo puede hacerse.
“La idea Pop, después de todo, era que cualquiera podía hacer cualquier cosa; naturalmente, entonces, todos intentábamos hacerlo todo…” Andy Warhol
Fuente: googleuser

Leonid Afremov en sus propias palabras : “ He probado diferentes técnicas durante mi carrera, sin embargo yo me enamoré de la pintura de aceite aplicada con espátula. Cada obra de arte es el resultado de un largo proceso, cada lienzo va naciendo durante la búsqueda creativa de la obra, cada pintura está llena de mi mundo interior. Cada una de mis pinturas transmite un diferente estado de ánimo, diferentes colores y emociones. Yo adoro expresar la belleza, la armonía y el espíritu de este mundo en mis pinturas. Mi corazón está completamente abierto al arte. Por eso, yo disfruto el crear inspiradas y bellas pinturas desde el fondo de mi alma. Cada una de mis pinturas refleja mis sentimientos, sensibilidad, pasión y la música de mi alma. El arte verdadero es vivo e inspirado por la humanidad. Yo creo que el arte nos ayuda a liberarnos y le da paz a nuestro espíritu.”
Fuente: leonidafremov
Video: youtube

Otro elemento destacable de la obra de Afremov es la presencia de texturas y ambientes cromáticos. La particular técnica de la pintura sin pincel, mediante el uso directo de la espátula, otorga al cuadro un relieve interesante, que además sugiere la presencia de diversas capas de colores debajo de los tonos presentes en la superficie. Los colores en las obras de Afremov nunca se presentan como planos, sino que son el resultado de múltiples mezclas ópticas que se logran mediante la interacción del color aplicado en capas de pigmento.
Fuente: proyectacolor
Imágenes: google

Leonid Afremov nació en 1955 en la ciudad de Vitebsk, Bielorrusia. Leonid nació en el mismo pueblo en el que nació Marc Chagall , el famoso artista que fundó la Escuela de Arte de Vitebsk junto con Malevich & Kandinsky.
Leonid Afremov se graduó en la Escuela de Arte de Vitebsk en 1978 y es uno de sus miembros de élite. El artista tiene su propio y único estilo. No utiliza los pinceles para pintar, utiliza una espátula que da un toque especial a las composiciones que realiza. Originales, luminosos, coloridos y con estilo propio, sus paisajes del campo, la ciudad y sus personajes han sido aclamados mundialmente.
Su expresión artística llegaría cuando se erradica en Israel, junto a su familia. Es entonces cuando la riqueza cromática de sus pinturas, se convierte en su sello diferenciador, y se dedica en una primera etapa a diseñar portadas para revistas.
El artista presenta en sus diferentes obras los diversos contrastes del color, con un marcado neo-impresionismo, y denotando la influencia cromática de Kandinsky y Malevich. De esta manera es frecuente encontrar en su obra, esquemas de contraste de calidad, cálido-frío, colores puros, entre otros.
Con la historia de una vida difícil y viajada, Afremov fue plasmando las atmósferas cromáticas de cada lugar donde vivió. En 1990 se fue a Israel en donde vivió por varios años. Precisamente durante una exhibición de sus trabajos en Israel –lugar donde su estilo generaba gran controversia, especialmente los desnudos que pintaba– que desconocidos invadieron su estudio y destruyeron muchas de sus pinturas. Luego de este incidente, decide irse a vivir a E.E.U.U., en Boca Ratón, Florida, lugar donde sigue produciendo y perfeccionando su técnica con la espátula.
Fuente: proyectacolor
Sigamos admirando las obras de este gran maestro de la pintura.
Hay-wain
Hampstead Health con arcoiris
Hampstead Health
Harwich Lighthouse
Helmingham Dell
Parham Mill at Hillingham
Stratford Mill
Summer Evening
The Glebe Farm
The Leaping Horse
The opening of Waterloo Bridge
View on the Stour, near Dedham
The Admiral´s House
Stour Valley and Dedham Church
The Cenotaph
El Carro de Heno

Al principio de su carrera pintó retratos y algunos cuadros religiosos. Pero a partir de 1820 se dedicó casi exclusivamente a los paisajes. El tema de sus cuadros eran sus paisajes más familiares: Suffolk, Essex y Brighton. Se le considera el gran renovador del paisajismo inglés.
Se preocupaba por el paisaje y, sobre todo, de los efectos ambientales de la luz sobre la naturaleza. Elige paisajes con nubes inestables en los que el aspecto cambia de un momento a otro. Estudia los cambios atmosféricos, lo que llamaba "el claroscuro de la naturaleza", es decir, la gradación de tonalidades de la luz natural. Constable afirmó: «La forma de un objeto es indiferente; la luz, la sombra y la perspectiva siempre lo harán hermoso»
Su técnica resulta renovadora: pequeñas manchas y trazos superpuestos. Aplica una pasta espesa, a veces con espátula, lo que le aleja de la limpieza y luminosidad de otros artistas británicos de la época, cultivadores de la acuarela, técnica más de moda.
Sin duda es uno de los grandes pintores paisajistas y naturalistas.
La Esclusa
El Caballo Blanco
Dedham Vale
El Molino de Dedham
El Maizal
Granja en el Valle
Construcción de una Barca
La Catedral de Salsbury
Arundel Mill and Castle
Chain Pier, Brighton
Dedham Mill
Flatford Mill
Fuente: foroxerbar

Una obra de arte representa una imagen que se logra a través de la mezcla de los elementos que la componen. De esta manera, podemos decir que las características de una obra de arte son: líneas, volumen, áreas, color, valores, equilibrio, proporción, ritmo, énfasis.
Alfred Guillou
Las líneas son el recurso básico de la expresión pictórica. La línea puede ser utilizada como un esquema que sirve como base al desarrollo de la imagen, o bien, la línea puede ser un recurso expresivo por si mismo. se puede concluir que las líneas se utilizan a conveniencia para expresar una intención.
Camille Pissarro
El volumen se logra a través de las áreas, que pueden ser planas o yuxtapuestas. Las áreas sirven como elemento fundamental en la estructuración de la obra en su totalidad, ya que con ellas se logra el equilibrio, el ritmo y el énfasis. Las áreas pueden ser definidas, sólidas, dándole peso a un lado específico de la composición. Logran dar ilusiones ópticas mediante las combinaciones de elementos como la línea y el color. Para dar profundidad en la composición y el diseño el artista se vale de planos, desde el primero, segundo, tercero, logrando así la perspectiva.
John Constable
El color permite al artista combinar y contrastar. Tiene unas cualidades visuales que es lo que llamamos valores, estos son la luz que produce en el cuadro luminosidad y sombras. El color puede crear ilusiones, volumen, profundidad. Los diferentes tonos de color se miden en fríos o calientes. Los colores cálidos, los oscuros y las tierras pesan más que los colores fríos, los claros y los saturados o puros.
Leonid Afremov
Existe equilibrio cuando un peso es igual a otro y lo contrarresta, cuando distintos pesos se compensan o cuando existe armonía entre los distintos objetos.
Vittorio Reggianini
El ritmo es la combinación armónica de de las formas siguiendo un orden que contempla tanto los espacios vacíos como los ocupados.
Pierre Auguste Renoir
Cada uno de estos elementos conforman una obra, sin embargo hay algunas características de una obra de arte para que se considere como tal y pueda trascender a través del tiempo como innovación, virituosidad y visión artística.
Frederick Bazille
Virtuosidad es la forma en que un artista domina la técnica. Un pintor virtuoso hace parecer natural ese dominio de la técnica.
Raphael Sanzio
Visión artística es que el pintor exprese sus ideas y sentimientos a través de la pintura con pasión, entregándose a ello, como Miguel Ángel en la Capilla Sixtina.
Miguel Angel
Fuente: pinturaenoleo
Imágenes: internet

Norberto Abreu
Policarpo Contreras
Freddy Castrillo
Arturo Michelena
Lilian Alvarez
José Antonio Rodrigues
Luis Barreto
Cristóbal Rojas
Lisette Barbou Osorio
Nina Yanosky Lazo
Manuel Arjona Leonardi
Isaias Alezones

Lo más recomendable para pintar un paisaje es trabajar en diferentes capas, guardando estrictamente el tiempo de secado entre ellas, de esta manera podemos avanzar adecuadamente hacia la elaboración de los planos más cercanos.
Realiza previamente un boceto con carboncillo o lápiz blando, en el primer caso, utiliza un fijador para evitar que la pintura se llene de manchas grises.
Planos Alejados
Recuerda que la sensación de lejanía que proporciona el fondo de un paisaje es fundamental para dar un adecuado efecto, evitando que este quede plano, tal y como sucede en las fotos.
Para lograr una correcta profundidad utiliza todos los elementos que tienes a mano, los colores, la perspectiva y el difuminado y todos los elementos que se te ocurran para realizar un excelente trabajo, de todas maneras no te preocupes si no obtienes el resultado esperado, con el tiempo adquirirás experiencia en este aspecto.
El tema fundamental en este aspecto son los colores, utiliza colores fríos y oscuros sobre los fondos de la imagen, evita utilizar colores fuertes o agregar detalles, difumina los bordes de las imágenes de fondo y no hagas sus acabados de forma definida.
Planos Medios
Sobre los planos medios te acercas al objeto principal del cuadro, por lo tanto, utiliza colores más fuertes como el verde y el amarillo y aumenta la intensidad de los detalles. Este plano es un poco difícil de lograr, puesto que no debe quedar tan alejado como el último, pero tampoco tan cercano que ocupe la disposición del primer plano, los detalles deben ser muy finos, algunas ramas de los árboles e incluso algunos grupos de hojas, pero nunca hojas individuales.
Empieza a insinuar luces y sombras, así también como el volumen de los elementos, sin embargo no caigas en la tentación de detallar uno a uno los aspectos en esta fase del dibujo.
Planos Cercanos
Como puedes ver no siempre habrá sólo tres planos en una pintura. El desarrollo de un plano medio cercano cuenta con algunas características del primer plano, empieza a realizar algunos detalles e inicia con el uso de colores más cálidos como tierra y naranja.
Para definir algunos detalles inicia con el uso de colores oscuros y finalmente empieza a subir el tono mediante el uso de colores claros.
Finalmente, en el primer plano, rectifica muchos más detalles y utiliza colores más cálidos como rojos, amarillos, naranjas, entre otros.
Durante la elaboración de estos planos es fundamental mantener la adecuada perspectiva de la imagen.
Fuente: pinturaenoleo

Luis Fernando Botero Angulo nació en Medellín el 19 de abril de 1932 y desde pequeño descubrió su gusto por la tauromaquia. Incluso, gracias a un tío, entró a clases de toreo. Tras un incidente propio de esa actividad, decidió retirarse y seguir su verdadera vocación: la pintura.
Pero su intento de torear le sirvió como inspiración al joven Luis Fernando para crear, a sus 14 años, el primer Botero de la historia. La imagen de un torero que vendió a las puertas de La Macarena; esa plaza que lo ha visto por tantos años y que lo ha llenado de ovaciones como si él fuera el protagonista, aunque su puesto nunca volvió a ser la arena.
Dos años más tarde, en 1948, comenzó a realizar ilustraciones para EL COLOMBIANO. Ese mismo año realizó su primera exhibición conjunta en Medellín, conocida como Exposición de Pintores Antioqueños, donde se mostraron dos de sus oleos.
Botero pasó su infancia en el barrio Boston, donde se destacó por su destreza con el balón de fútbol y el baile. Estudió en el Liceo de la U. de A., en el que conoció a Gonzalo Arango.
En 1951, Botero se trasladó a Bogotá, donde conoce algunos de los intelectuales más importantes de la época. Allí, realizó su primera exposición en solitario en la galería de Leo Matiz, Con su óleo Frente al Mar ganó el segundo puesto en el IX Salón Nacional de Artistas, premio que conseguiría varias veces.
Con el dinero ganado por el premio y la venta de sus primeras obras, Fernando Botero decide irse a España donde realizó estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y se familiarizó con las obras de grandes maestros universales como Francisco de Goya, Diego Velázquez y Pablo Picasso.
Su periplo europeo también lo llevó a Francia e Italia, donde estudió las técnicas de los maestros italianos junto al escritor e historiador estadounidense Bernard Berenson. Después visitaría México y Washington para seguir formando la visión universal de la pintura y su estilo particular que hoy en día es reconocido y admirado.
En 1955 se casó con Gloria Zea Hernández, con quien tuvo tres hijos: Fernando, Lina y Juan Carlos. Su matrimonio con la gestora cultural duró cinco años, después de los cuales emigró a Nueva York a empezar de nuevo. Allí, conoció a su nuevo amor, Cecilia Zambrano, con quien tuvo otro hijo, el cual murió en un accidente de tránsito con sólo cuatro años. Este suceso no sólo cambió su estilo sino que desembocó en el que es quizás su cuadro más querido: Pedrito Botero.
A esas alturas, Botero comenzaba a consolidarse como escultor y a abrirse paso en el mundo del arte gracias a la venta al Museo de Arte Moderno de Nueva York de obras como el Obispo Dormido, una serie sobre el Niño de Vallecas, la Apoteosis de Ramón Hoyos y la Monalisa de 12 años.
En 1966 realizó su primera exposición europea en Alemania y desde entonces no ha parado de exhibir sus obras en los mas importantes museos del mundo. Incluso, se ha dado el lujo de tener sus obras en sitios tan emblemáticos como los los Campos Elíseos en París, la Gran Avenida de Nueva York, el Paseo de Recoletos de Madrid, la Plaza del Comercio de Lisboa, la Plaza de la Señoría en Florencia y hasta en las Pirámides de Egipto.
Botero también es famoso por la gran cantidad de donaciones que a lo largo de su vida ha realizado principalmente a Medellín.
Con 80 años de vida, Fernando Botero es uno de los pintores vivos más importantes del mundo, con exposición permanente en tres de los cinco continentes a los cuales ha podido llegar con una volumetría exagerada y desproporcionada, un uso magistral del color y finos detalles de crítica mordaz cargados de ironía y humor.
Fuente: elcolombiano

Fernando Botero, el más conocido de los artistas latinoamericanos en activo, cumple ochenta años y expone desde el 9 de Octubre en Bilbao (norte de España) ochenta de sus características obras amables, vitalistas y llenas de colorido.
El artista colombiano (Medellín, 1932) tiene un año loco con motivo de su ochenta aniversario y lo celebra con exposiciones, entre otros lugares, en su Colombia natal, México, Italia, Bilbao, Lisboa y Nueva York.
La muestra que se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Bilbao está formada por 79 pinturas de su colección particular y un enorme caballo de bronce de tonelada y media, instalado en la Gran Vía de la capital vizcaína.
Comisariada por una hija Lina, es una selección de la exposición clausurada el 10 de junio en el Palacio de Bellas Artes de México, "una buena selección con coherencia en las obras, quizás la más representativa de mi vida", la ha definido el pintor en la presentación a la prensa.
La retrospectiva comienza con ocho obras de su etapa de aprendizaje, sometida a influencias que fueron desde el muralismo mexicano al expresionismo abstracto de "Niño de Vallecas" (1958), que revela además su admiración por Velázquez.
Otras salas recogen 22 obras con temas de Latinoamérica, con recuerdos de infancia, celebraciones tradicionales y la violencia que ha sacudido Colombia, con escenas que van desde un cuadro llamado "Ministro de la guerra", donde un militar pisa la cabeza a un hombre asesinado, a imágenes de costureras o de abigarrados bailes que evocan un mundo familiar andino de calles sin adoquines.
La plenitud formal y la quietud de los personajes de Botero se aprecia en las siete pinturas de religión, donde destaca el color, el púrpura de los cardenales, uno de ellos metido humorísticamente en una bañera.
El mismo colorido que descubrió en el pintoresquismo de un circo popular mexicano, un ámbito que el artista conoció en 2006. De ahí surgió una serie con trapecistas, payasos y domadores. En Bilbao se pueden contemplar 14 de estas obras, que reflejan la alegría de vivir. Los acróbatas realizan piruetas, pero con la expresión serena y estática común a todos su personajes.
Sin embargo, Botero también expresa con rabia los horrores de la guerra y condena la tortura en la serie que ha dedicado a la cárcel iraquí de "Abu Ghraib", de la que se puede ver en Bilbao un tríptico.
Cada una de las tres escenas de la tabla muestran a un hombre torturado, en un espacio cerrado y sofocante, delimitado por barrotes y donde, por una vez, el color se restringe y sólo destaca el rojo de la sangre.
Otro espacio queda para las versiones con las que Botero homenajea a sus maestros, sea reinterpretando obras como la de Piero Della Francesca, Goya o Rafael o sea retratando a Giacometti, Delacroix o Rubens.
Como con el circo, Botero ha plasmado la iconografía taurina, un mundo que ama desde que de niño su tío le inscribió en una escuela taurina de Medellín. En esta muestra, presenta seis lienzos con momentos de la lidia, sin sangre, más preocupado por los juegos de volúmenes entre toro y torero.
La última sala está dedicada a sus bodegones, clasificados como naturalezas muertas pero que contrastan vivamente con las naranjas y sandías plenas de color y jugo que los llenan.
También aquí muestra sus señas de identidad: la "quieta y suntuosa abundancia" de Botero, en palabras de Mario Vargas Llosa, que ha escrito el prólogo del catálogo de la exposición.
La muestra, patrocinada por la caja de ahorros vizcaína BBK podrá contemplarse hasta el 20 de enero.
Fuente: informador
Imágenes: google

(Aix-en-Provence 1839 – 1906)
Paul Cézanne, pintor francés perteneciente a la generación impresionista y una de las figuras que más han influido en el Arte Contemporáneo .
Estudió en su ciudad natal, primero en el colegio Bourbon (1852-1858), donde conoció a Émile Zola, con el que trabó amistad. Luego se fue a estudiar a la escuela de dibujo , y más adelante, por voluntad paterna, a la facultad de derecho. Poco después de matricularse en ésta, comprendió que debía dedicarse por entero a la pintura.
En la casa de campo de su padre, el “Jas de Bouffan”, instaló su primer estudio, y en 1860, cuando Zola se trasladó a París, Cézzane pidió permiso a su padre para ir a reunirse con su amigo y estudiar pintura. Con ayuda de su madre y hermana logró su deseo al año siguiente, y se inscribió en la Academia suiza para preparar el examen de ingreso en la de bellas artes. En el salón de 1861 todavía le agradaron pintores como Cabanel, Gustave Doré, Meissonier, contra los que ya apuntaba la nueva generación. Pero al ver en el Louvre obras de Caravaggio, Velázquez, Ribera y Zurbarán percibió la profunda diferencia que hay entre unos y otros. Este descubrimiento, tan importante para su carrera artística, le produjo una crisis y, creyéndose incapaz de pintar, regresó a Aix y aceptó un empleo en el banco de su padre. En esta época pintó y retrató a su padre y al enano Achille Emperaire, amigo del pintor.
En 1862, decidió volver a París para consagrarse definitivamente a la pintura. Reanudó su trato con Zola y conoció en la Academia suiza a Guillaumin y a Pissarro. Este encuentro fue decisivo: su estilo tosco, de colores oscuros y materia muy empastada (El reloj de mármol negro), evolucionó en contacto con nuevos camaradas, especialmente Pizarro. Cézanne se creó un estilo propio que él mismo llamaba “couillard”: un estilo desligado de las normas académicas que le habían enseñado, de toda escuela, de todo prejuicio.
En 1866, le rechazaron su primer envío al Salón, hecho que se repitió con todos sus envíos hasta el fin de su vida. Sólo una vez –por intervención de su amigo Guillemet-. Le aceptaron una obra, que pasó inadvertida. Por entonces conoció a la modelo Hortense Fiquet, de la que tuvo un hijo.
Cuando estalló la guerra franco-prusiana (1870), Cézzane se hallaba en Provenza. Vivía en L’Estaque, en una casa de su madre, con Hortense. Allí pinto numerosos paisajes y bodegones, en los que ya se aprecia la evolución de su arte: colores más vivos, pintura más fluida. Había asimilado la lección impresionista: el color como elemento constructor, no sólo a base de contrastes, sino de fusiones, vibraciones y transparencias.
En 1872, regresó a París y pintó en Louveciennes una serie de paisajes (Aldea de pescadores, La carretera del Coeur-Volant, Mercado de vino), en compañía de Pissarro y otros pintores, todos ellos convencidos de la importancia de pintar al aire libre, “sur le motif”. De allí pasó a Auvers-sur-Oise, donde pintó La casa del ahorcado (1873, Louvre), que marca un nuevo rumbo en su pintura. Al año siguiente participó en la primera exposición impresionista con Paisaje en Auvers, Una moderna Olimpia, etc. A la tercera exposición impresionista (1877) envió dieciséis lienzos, que fueron acogidos desfavorablemente por crítica y público.
En 1884, se casó con Hortense. Por aquel tiempo Zola publicó La obra; Cézzane creyó reconocerse en el personaje de Lantier y rompió su vieja amistad con el escritor. Después de la muerte de su padre (1886), dejó a su esposa e hijo en París y se instaló en Aix, donde pintó numerosos cuadros de la montaña Sainte Victoire y naturalezas muertas.
Su máxima aspiración fue la de unir en sus cuadros la vivacidad de la sensación directa –preconizada por los impresionistas- y el cuidado por la composición, el ritmo y la cadencia. Siguiendo esta tendencia constructivista, se esforzó por representar la estructura fundamental de la naturaleza. Para ello empleó simplemente el color prescindiendo del modelado y del claroscuro de la pintura tradicional. Estimó que la forma y el color no son elementos diferentes, y precisó: “A medida que se pinta se dibuja… Cuando el color es rico, la forma es plena”.
En 1895, Ambroise Vollard organizó una exposición de obras de Cézanne, pero el artista no quedó satisfecho con la crítica favorable porque era evidente que no había comprendido su pintura. En 1899, expuso en el salón de Independientes. Su nombre empezaba a ser conocido. Jóvenes pintores, como Émile Bernard y Charles Camión, le pedían consejo.
Cézzane, que seguía viviendo en Aix, se trasladaba con frecuencia a París y pintaba en el bosque de Fointanebleau. El primer salón de otoño (1904) consagró su éxito. “Fauces” y cubistas empezaron pronto a llamarse sus continuadores. Y es que la tendencia constructivista de Cézanne, en su rotunda afirmación de los elementos estructurales de la realidad (cubo, esfera, cilindro, cono), estaban en germen las intenciones estilísticas del cubismo , que adquirió “estado civil” al año siguiente de la muerte del pintor.
Las obras de su último período fueron -y son- consideradas por los entendidos como obras geniales (Jugadores de cartas, 1890; El hombre de la pipa, 1890; El lago de Annecy, 1896; Bañistas, 1895-1905; La vieja del rosario, 1900-1906). Sin embargo, la consagración definitiva de Cézanne no se produjo hasta después de su muerte.
Fuente: artelistaImágenes: internet
Para poder observar los colores, texturas y formas de cada objeto que nos rodea es necesario tener una fuente de luz que los ilumine, para así visualizar todas las características de los objetos.
Al tener una fuente de luz, también vamos a obtener sombras. Estas sombras son generadas por los mismos objetos que reciben la luz.
La sombra la encontramos en las áreas en donde la luz no llega de forma directa al objeto. Esta sombra se le conoce como sombra propia.
También tenemos la sombra proyectada, que es la que genera el objeto a otras superficies u otros objetos que se encuentren cerca de él.
Las sombras, al momento de pintar, son de gran importancia, ya que estas nos ayudan a producir efectos de profundidad, y también nos ayuda a comprender que objetos están por delante de otros.
Ahora que ya hemos aclarado la importancia de la luz y las sombras, veamos las distintas opciones que tenemos para pintar las sombras:
Sombras con el color del objeto: Una vez tengas en objeto principal pintado, puedes usar una variación del color, en tonos oscuros, para pintar las sombras. Este tipo de sombras no son negras, son tonos oscuros de un color especifico, en algunos casos pudieran parecer negro, pero realmente es una modificación del color del objeto.
Sombras utilizando en color azul: utilizar tonos de azul oscuro es otra opción para pintar el color de las sombras. Esta técnica por lo general es utilizada en escenas nocturnas, en donde los tonos azulados predominan para crear un efecto de penumbra o de poca luz. En algunos casos el tono del azul es tan intenso que pudiera parecer negro.
Sombras utilizando colores complementarios: en esta técnica se utiliza el color opuesto en el círculo cromático para pintar las sombras. Es decir si tienes un objeto naranja, el complementario seria un azul intenso para las sombras. Esta técnica produce una pintura colorida.
Puedes experimentar con cada una de estas técnicas para saber cuál es la que más te conviene.
Resumiendo, existen varias técnicas para pintar sombras, y no solamente oscureciendo el color agregando negro. Recuerda que el tema de las sombras va de la mano con el tema de la iluminación, ya que la base de una buena pintura, está en el juego de luces y sombras.
Fuente: apintarconoleo
Todos los cuadros que te muestro son de grandes maestros del arte que pintaron desnudos para admirar la belleza del cuerpo humano, en especial, el de la mujer.
Apreciemos los siguientes cuadros.
Alessandro Allori
Alexandre Chantron
Marià Fortuny i Marsal
Peter Paul Rubens
Jacques-Louis David
Jean-Antoine Watteau
Christoffer Wilhelm Eckersberg
Edward Poynter
Lord Leighton
Lawrence Alma-Tadema
John William Waterhouse
Francesco Ballesio
Diego Velazquez
Alexandre Cabanel
Jules Lefebvre
Tintoretto
Agnolo Bronzino
François Boucher
Imágenes: internet
Tal vez haya sido éste el tema más polémico, controvertido y discutido de la historia de la pintura. Hoy en día a nadie se le ocurriría escandalizarse por la contemplación de un cuerpo humano desnudo. No tendría sentido sentirse ofendido, impactado o herido en la sensibilidad por ver a los seres humanos tal y como son.
En el mundo del arte ha sido constante la búsqueda de la belleza del cuerpo humano, sobre todo femenino, dada la supremacía de pintores varones. Pero las trabas para pintar este tema han sido innumerables. La iglesia católica siempre ha considerado el desnudo como algo tabú, inductor de bajas pasiones, objeto de vergüenza y fuente primera de pecado y apartamiento del evangelio. No digamos la religión islámica, que prohibe la representacióm de personas y animales, desnudos o vestidos. En ciertas épocas hubo más permisividad, por ejemplo en el Renacimiento, cuando se admiraba a griegos y romanos y se copiaban sus desnudos. Pero siempre había que buscar una excusa para representar un cuerpo desnudo: o era una diosa antigua como Venus o Afrodita (diosas de la belleza carnal), o era Diana (otra diosa) saliendo del baño o era una dama a quien se le caía la ropa inadvertidamente, etc.
Muchos pintores han sufrido persecuciones y procesos judiciales por pintar desnudos. Uno de ellos fue Goya que fué el primero que se atrevió a pintar un desnudo sin excusas con su famosa “Maja Desnuda” y ese atrevimiento le costó un proceso de la Inquisición.
En muchas pinturas murales se representaban desnudos en escenas que así lo exigían (Adán y Eva, los pecadores en el infierno, etc) pero “casualmente” siempre había una ramita, hojas, telas que cubrían los atributos sexuales.
Tal vez por estas prohibiciones y persecuciones como por la indudable atracción que ejerce sobre nosotros la contemplación de un bello cuerpo, hemos de admitir que resulta un tema artístico sumamente interesante y sugerente, que exacerba nuestra imaginación y cultiva nuestro sentido estético. Aunque aquí abogamos por la total libertad del artista creador, siempre es más agradable la representación hecha con sensibilidad y buen gusto que la realizada de manera vulgar.
El arte ha superado la vergüenza al nesnudo, nuestras mentes son más libres, abiertas y sinceras y podemos apreciar y admirar la belleza del cuerpo plasmado en un lienzo.
La Maja Desnuda - Goya
Venus de Urbino - Tiziano
La Creación - Miguel Angel
Adán y Eva - Durero
Adán y Eva expulsados del paraíso - Masaccio
Danae recibiendo la lluvia de oro - Tiziano
Diana después del baño - Boucher
La gran odalisca - Ingres
Las tres Gracias - Rubens
El nacimiento de Venus - Botticelli
Fuente: cossio
