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Etiquetas: [Creaciones propias]  
Fecha Publicación: Sat, 13 Apr 2013 00:50:00 +0000
Él acababa de salir de casa... Ni él mismo recuerda ya a donde iba. Estaba por cruzar la calle cuando la vio al otro lado. Cabello castaño, ojos pardos. Un suéter oscuro ocultaba su cuerpo, pero parecía ser esbelta. Sus piernas estaban descubiertas y casi parecía que no llevaba nada más que el suéter; sus cortos pantalones se escondían como sombras detrás de su suéter. Ella, ni se inmutó. Entró a una bodega y desapareció.
Por un momento, Rodolfo olvidó su plan de cruzar la calle y subirse a un bus. Vio como aquella figura femenina desaparecía en la pequeña bodega. No supo qué hacer o qué sentir. Pero, inconscientemente, sabía que algo pasaba. Algo hizo que cruzara la calle en dirección opuesta a la parada del bus y entrara en la bodega.
Dentro de ella estaba un vendedor con una sonrisa cálida y aparentemente sincera. Estaba hablando con la chica que Rodolfo acababa de ver. Mientras conversaban, él sumaba los precios de los objetos que estaban sobre el vidrio donde atendía. Parecían conocerse, pues la cordialidad que guardaban era la que se le tiene a un amigo. Él era un señor, con un marcado bigote y piel oscura, a diferencia de la clara piel de la chica. Rodolfo se sentía invisible desde que había visto hace un momento. Todo lo que sucedía parecía ajeno a él... como si estuviera viendo una película. El vendedor terminó de hacer las cuentas y ella, sonriendo, introdujo su mano en el bolsillo derecho y le entregó un billete. El vendedor abrió entonces la caja registradora y con lentitud sacó moneda a moneda el vuelto, que luego le entregó. Ella sonrió una vez más y se despidió, pasando a la derecha de Rodolfo al salir de la bodega. Él había observado toda la escena desde la entrada, sin que nadie lo notara. Decidió comprar un refresco para no aparentar nada extraño, aunque aún si no lo hubiera comprado nada aparentaba. El señor lo atendió siempre sonriente, tuvieron una pequeña charla sobre el tiempo y la vida. "Debe ser muy difícil ser joven en estos tiempos modernos" recuerda que le dijo el vendedor.  Él sólo asintió.
Ya afuera, un poste de luz alumbraba la soledad de la calle. Nada se escuchaba, pocos autos pasaban, pocas personas transitaban. Había perdido a Lucía en la inmensidad de la noche.
Esa fue la primera ves que la vio.

Etiquetas: [Disque filosofando]  
Fecha Publicación: Thu, 04 Apr 2013 22:24:00 +0000
El mundo va muy rápido, como le he dicho a mi gran amor. Va... y va, así funciona el mundo. Las nuevas generaciones se encontrarán con un mundo en el que se debe decidir ser o no ser con una rapidez que, a mi he es incomoda a veces.
Está bien que se tenga en mente que la muerte llega sin tocar dos veces la puerta... Pero un extremo también es innecesario. Hoy, por ejemplo, leí una publicidad o aviso en la calle.
El 69 % de los profesionales exitosos no pasan el tiempo que querrían con sus familias. Ipsos.
(No es textual, pero se entiende el punto).
Curioso. A pesar de tener un "éxito" social no se cumple con un éxito familiar. Error #1 de las nueva sociedad, y uno muy básico: el dinero no es sinónimo de felicidad. Puede que parezca inocente pero ciertas verdades así lo son. Te lo digo desde mi punto de vista, teniendo 16 años en este planeta no he encontrado mayor placer que el de ser un humano. Ser un humano implica interactuar con los demás y tener relaciones con otras personas. Amigos. Ser humano es tener amigos.
Es difícil luchar contra estas realidades. Lo que yo hago a veces es... no hacer nada. "Nada" desde el punto de la nueva sociedad, que no considera el arte como imprescindible y prefiere considerar imprescindible lo que en realidad es superfluo. Observar una obra de teatro, escribir, reflexionar, ver el mundo y no hacer nada más que observar y respirar, estar enamorado... Nos estamos olvidando de lo importante.

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 03 Apr 2013 01:54:00 +0000
No controlamos todo, menudo jaleo. El problema de molestarse -y la razón por la que nunca lo hago- es por exactamente lo que acabo de decir:  no controlamos todo. Ni siquiera controlamos nuestra propia vida, vivimos de las reacciones internas pero también de las externas... No controlamos cómo actuarán los demás con nosotros, por más que tratáramos de actuar de tal manera para que actuaran de una manera con nosotros... Eso no sirve completamente y moralmente no es correcto porque va por la senda de la hipocresía y jugar con las personas.
En fin, aunque sepa que hay exteriores que no controlo y situaciones que me joden molestan terriblemente, no estoy muy seguro de qué hacer...
Más que escribir claro, eso siempre ayuda.
Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 03 Apr 2013 01:46:00 +0000
Claro, mamá siempre tiene razón... Las madres tienen cierta sabiduría, quizás transmitida de generación en generación, que puede calmar todos los delirios adolescentes. Lo curioso de mi delirio es que siento delirio al tener delirio, ¿no es casi estúpido aquello?
Todos dicen "sé diferente, acepta tus diferencias", pero al final todos nos ponemos un modelo a seguir o ser y tratamos de ser lo más fieles a él... Incluso yo caigo en este error, a veces es difícil pelear contra la presión social, lo social es muy grande como para abarcarlo y como alguien dijo: "los humanos somos seres sociales". Lo que significaría que no ser social sería ir en contra de la sabia naturaleza, ¿acaso aquello no es imposible? También siempre se dice "no hay imposibles", pero vaya uno a realizar todo lo que está clasificado como imposible, no creo que se podría... Al menos no de una manera convincente. Como quien dice "si nada es imposible, vuela" y el otro a quien se dirige que habla de los aviones y otros modos tecnológicos de volar... Es aceptable, pero a mi no me convence porque me parece que el primero lo que quiere es volar sin ningún aparatejo de metal, que se vuele con lo que se tiene... Es aceptable lo de los aviones, pero al menos a mi no me convence...
Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 03 Apr 2013 01:37:00 +0000
Qué jodidas ganas de llamar atención, pero aasfsdgsdfsagsdsasd, me harté, ya no escribiré tan enigmáticamente, necesito comprensión... Hay que decir que empecé a escribir porque buscaba que alguien me entendiera, porque quizás ni yo mismo me entendía (ni siquiera ahora), siempre pienso en mi como un ser complejo diferente a los demás... Nadie puede negar que somos diferentes en tanto se refiere a pensamientos, sentimientos, percepción... Pero yo me considero una persona atípica, quizás loca... O extraña.
Creo que necesito un modo de desfogar todo esto, quizás escribir no sea suficiente y necesito hacer algo más, pero tendría que ser algo lleno de adrenalina, emoción, felicidad... ¿Cantar? Lo he pensado.
Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 03 Apr 2013 01:28:00 +0000
Cuando pasa, no sé qué hacer. A veces me pone demasiado mal y termino llorando. He pensado si la introspección es realmente el mejor modo de enfrentar todas estas situaciones.
Cuando trato de hablar con alguien con muchas ganas y esfuerzo y soy ignorado, me siento mal (al menos hoy me mantengo feliz a pesar de). Debo admitirlo, pienso en odiar... No estoy seguro porqué, sólo me siento molesto o triste, a veces ambos sentimientos pueden fusionarse...
¿Qué más puedo hacer? De hecho y no puedo controlarlo todo, hay situaciones que escapan de mi control y no puedo saber qué pasa. No saber qué pasa es un vacío, un gran vacío. No saber que le pasa es grande y a veces parece más grande que yo y me supera. No saber porqué no soy atendido es raro... No, no es raro, me provoca algo raro. Molestia triste, qué raro par de palabras. Pienso en mis intentos como un "¡hey! estoy aquí"... Que no son escuchados.
A veces lo veo en otros, que son ignorados a conciencia y me jode. No me gusta la idea de que una persona ignore a otra, deja tantas posibilidades abiertas... Lo malo es que incluso se puede ignorar sin tener la intención de hacerlo, por eso me parece complicado qué hacer. Molestarse no parece una opción sensata, ¿no es algo inmaduro? Me falta madurar, lo sé, pero el que me digan cuando crezcas lo entenderás no es suficiente, no para mi.
Recuerdo que empecé a escribir porque quería hacer algo diferente, quería tratar de llenar ciertos vacíos, que no todo fueran lágrimas... Escribir es fascinante y extraño, ¿qué busco al escribir? ¿Qué me entiendas? Quizás, no lo sé estoy seguro.
De mi mismo pienso a veces que estoy loco, porque veo a los demás, todos viven tan plenamente a su modo y yo no sé cómo vivo. Quizás mi manual de cómo vivir se perdió en la correspondencia. A veces pienso que no debería pensarla tanto, que simplemente debería dejar que la vida fluya... Creo que lo he hecho y no sirve de mucho, aún sigo con la pregunta. 
¿Qué hacer? ¿Cómo sentirme? Por ahora bien Francisco, vamos bien, estás en positivo. Pero lo negativo puede volver, como hace un par de días...
Con el amor de mi lado se han develado todas mis inseguridades, que son más de las que pensaba... Eso está bien, porque de otro modo me hubieran explotado en cualquier otro momento, es mejor ahora que tengo alguien con quien afrontarlas (alguien por ahora desaparecido, por eso escribo... Llamarla pareció una buena idea, no conté con que no contestaría, pero no puedo de alguna forma sentirme mal por aquello, aunque de hecho al principio me sentí patético, porque la llamada era como un grito desesperado que no fue escuchado y que sigue sin ser escuchado. Ni modo, no puedo hacer nada. Joder, menudo jaleo... Pero Lili tiene razón, no puedo ser dependiente... Pero quiero decirle "¡oye! no contestabas", pero esto es lo que temo que podría pasar: a.- Que no le importe. b.- Que no me diga nada. c.- Que tenga una buena razón tipo estudios, tuvo un accidente, algo así. d.- Que me diga que "no se dio cuenta". e.- Que me diga "¿en serio?"
Creo que con la opción "e" me sentiría tan patético como para llorar... Qué mal).
Todo es tan arbitrario, eso es un poco pesado, como se dice.
Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco. Estoy loco.
(Volviendo al paréntesis, que parece agradarme, digamos un poco más, para desahogarme... Me imagino una vida divertida, llena de personas, salidas, amigos, llamadas, eso me imagino que debe ser su vida, extraordinaria, genial, perfecta quizás. En cambio la mía consiste en levantarse a quejas mentales, ir al colegio... Aunque debo admitir que el colegio no está TAN mal, al menos no este año. Luego del colegio, llegar a casa a veces habiendo sido rodeado de silencio puro y de personas extrañas que decidieron compartir transporte conmigo. Vaya, creo que tengo una mala imaginación de mi propia vida, qué mal).
Pensemos en positivo, todo lo que me sucede creo que viene de adentro, no es por nadie exterior, al menos hasta donde yo me entiendo... si es que me entiendo. En fin, creo que el que está fallando soy yo, tengo muchos errores, hay que decirlo... Son errores emocionales que no sé muy bien cómo solucionar. Contemos los errores.
- Ser iluso
- Ser inocente (aunque no sé si esto es realmente un error)
- Querer no hacer nada y sólo estar con la persona a la que amo (esto luego me golpea... Porque no se cumple, ¿será un sueño muy iluso? Fácil...)
- Que me tenga miedo
- Que me odie, no piense en mi y derivados
- Estar loco
- Ser dependiente (no quiero serlo)
- Vivir en el silencio (por esto me pone raro que no me conteste... Me deja en el silencio, aunque no creo que sea intencional, ¿o sí?)

Sería raro que ella leyera todo esto.
Creo que tengo que resolver mis asuntos solo...

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Tue, 02 Apr 2013 21:18:00 +0000
I
Todo parte de la observación, de ahí se deriva la reacción que uno puede tener... ¿Por qué? Porque nadie controla los sucesos alrededor suyo, como dice Fernando Savater en Ética para Amador: sólo controlamos nuestras reacciones frente a lo que recibimos del exterior.

II
Parece que cierta vaca descarriada tiene razón en ciertas cosas...



III
El temor a lo desconocido puede que sea sensato... Y es algo que muchos (por no decir todos) sufrimos, desde pequeños. Claro que, hay algunos cuyo primer día de clases fue apegarse a la figura paterna o materna y gritar como si el alma se separara del cuerpo. Pasa, de hecho todos somos diferentes... e iguales a la vez, es complicado.
Pero no, el temor a lo desconocido no puede vencernos.

IV
Sobre el punto anterior: todos somos iguales y diferentes. En Política para Amador, también de Fernando Savater, se explica esto y otros puntos bastante interesantes. La idea que me trasmitió el libro es que políticamente todos somos iguales y tenemos los mismos derechos y deberes (o al menos eso se debería cumplir), pero -quizás- de manera más abstracta somos diferentes en cuanto a gustos, opiniones y demás.
Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Sun, 31 Mar 2013 21:56:00 +0000
¿Qué somos? Al final de cuentas nada nos llevamos de este viaje llamado viaje; curiosamente venimos del mismo modo.
¿Vale preguntarse? Romper las reglas, eso hago últimamente. Como escritor, como creador de historias, sé que no puedo intervenir demasiado en los sucesos que ocurren en mi vida. ¿Por qué? Porque no es objetivo, y porque por ahora parece sensato dejar que las cosas fluyan, ¿no es así cómo funciona un río? Todo fluye y lo que no... En algún momento la naturaleza se encarga de ello. No digo que dejo todo lo que me sucede al azar, pero hay ciertas cosas que prefiero no saber; cosas en las que prefiero no intervenir.
Aún con el amor de mi lado parecen haber algunas preguntas importantes que responder.
Las pruebas más grandes parecen recién venir... ¿Quién soy? ¿A dónde voy? ¿Qué hago? Siempre me lo pregunto y luego lo resuelvo, pero nunca ninguna respuesta me parece definitiva o al menos suficiente, siempre son incompletas.
...
Nada más, me iré de viaje.

Etiquetas: [Creaciones propias]  
Fecha Publicación: Fri, 22 Mar 2013 01:38:00 +0000
El reloj marcaba las 4 y 54. 

El reloj había estado en la familia por generaciones, desde que Paco lo compró en una tienda de antigüedades. Era un reloj bastante atractivo a la vista por el excelente acabado de madera y el oro con el que relucía. Además, emitía cierta nostalgia hacia un pasado que -aparentemente- nunca volverá... "Le hará bien a la casa", pensó Paco al comprarla. El reloj había visto todas las disputas familiares, como la de la primogénita Lucía, cuando casi se va de casa para vivir con su enamorado. También había visto cómo vivió la familia el luto por la muerte de Paco, por aquellos días de Agosto...
Ahora, tan sólo observaba a Lucía, quién esperaba a Rodolfo. Éste acababa de bajar del bus que tomó en dirección a la casa de Lucía. "Tan sólo un par de cuadras y la veré" pensaba, un pensamiento que le causaba una sonrisa.
El timbré sonó y Lucía corrió hacia la cocina para responder el intercomunicador.
- ¿Quién es?
- ¿Es que esperabas a alguien más? Soy yo, Rodolfo.
Lucía se mordió los labios y le respondió que bajaría a abrirle.
Un abrazo y un beso en la mejilla. Un "hola" casi susurrado, porque ambos siempre se sorprendían de ver al otro, era cómo si cada vez que se veían, se enamoraban una vez más, o quizás el amor que se tenían se reafirmaba cada vez que se veían a los ojos.
Subieron en silencio las escaleras. Mientras Lucía buscaba las llaves del apartamento en su bolsillo, Rodolfo trató de enviarle un mensaje silencioso. Apenas ella sintió el roce de la mano de su enamorado, le respondió tomándole la mano.
- ¿No hay nadie? - preguntó Rodolfo, aún tomado de la mano con Lucía.
- No - respondió ella y lo llevó al sillón - estamos completamente solos: Mamá está de viaje, papá trabajando y mi tío salió hace media hora.
- Bueno, tenemos toda la casa para nosotros.
No malinterpreten las últimas palabras de Rodolfo. Lucía y él se conocieron en una fiesta, casi fueron empujados por sus respectivos círculos sociales (amigas y amigos) para que se hablaran, pero en verdad nadie esperaba que su relación llegara a los niveles en los que ahora estaban. Era deportista y ostentaba una saludable vida, pero no por eso caía en la categoría de "patán musculoso", en verdad Rodolfo era una persona de alma pura instruida en el catolicismo, cuyas mejores ideas hizo suyas. Además, todo el amor que le impartió su madre y en general, toda su familia, lo guiaron bien. Entre sus amigos era conocido por ser bueno, bastante efusivo y divertido. Entre sus pocos enemigos invisibles había cierto recelo, pero ninguno de ellos lo odiaba, tan sólo tenían ciertas pequeñas diferencias con él...
- ¿Qué quieres hacer? - preguntó entonces Lucía.
- Hablemos, ¿qué has hecho hoy?
"En el colegio no ha pasado mucho,  reprobé Geografía pero si apruebo el próximo examen salvo la nota... Mamá llamó y dice que está pasándola excelente y que el trabajo que hace por dónde está también está  yendo de maravilla. Papá me dijo que..."
- ¡Cierto! Papá me dijo que te fueras antes de que anochezca.
- ¿Sabía que vendría? - preguntó Rodolfo sorprendido.
- ¡Claro! - continuó Lucía - Pero no te preocupes por nada, le caes bien, así que no tiene problemas con que estemos solos en casa. Sólo vete antes de que anochezca y no tendremos problemas.
- Está bien, no tengo problemas con eso.
- Él piensa que debes tener cosas qué hacer, aunque no lo creas, no sólo se preocupa por mi, también por ti...
- Lo sé, tienes un gran padre. Aunque no debe preocuparse mucho por eso, yo hago todo lo que dejan en el colegio antes de venir a verte. A ti en cambio, no te vendría mal una ayuda en matemáticas - dijo, bromeando.
- Jaja, tienes razón... - susurró delicadamente, acercándose a los labios de Rodolfo.
Empezaron a besarse, siempre con amor. El beso parece un ritual, en el que no se dice nada pero aún así se entiende todo. Se entiende lo que hay detrás de cada roce entre labios, se entiende lo que pasa con las manos, que se mueven casi al compás del beso.
El reloj observada todo, inmutado por naturaleza, exceptuando el movimiento de sus agujas, que simbolizaban en pasar de segundos, minutos y -si el beso era muy largo- horas.
Primero era lento y delicado. Sus cuerpos se movieron en sincronía hasta que estaba uno sobre otro en el gran sillón. Sus piernas se encontraron y se entrelazaron.
El beso era largo y estaba lleno de pasión que ambos amantes consentían. Ya no controlaban sus propios movimientos, sino que se habían vuelto tan sólo títeres del amor pasional que sentían por el otro.
Las manos de Lucía pasaban por la espalda de Rodolfo suavemente y las de éste también hacían lo mismo, aunque se detenían en ocasiones en la cadera de su enamorada y la apretaban suavemente. También, de tanto en tanto sus manos se encontraban y se entrelazaban con fuerza.
Los labios de ambos encontraban respuesta en los del otro, por lo que continuaba el beso hasta que una de las partes rompiera el contrato. Era un beso completo.
El beso empezó a exaltarse.
Las manos de Rodolfo dejaron las caderas de Lucía y fueron hacia la espalda, apretando cada vez más. Lucía consentía el beso por la forma en la que sus manos también pasaban por la espalda de su enamorado y también por la forma en la que su boca se habría en sincronía con la de Rodolfo.
Él empezó a notar lo que pasaba... No era un beso normal, lo sabía. Pero él no cambiaría el paradigma, tan sólo lo mantendría en beso pasional, nada más...
Eso pensaba cuando la mano de Lucía, en medio del beso, tomó la suya y la condujo hasta su espalda.
El beso siguió al ritmo del tiempo, que al principio constaba de minutos y luego se volvió un par de horas.

El reloj marcó entonces las 6 y 49. Lucía recordó lo que le había dicho su padre antes de irse, por lo que el beso se detuvo y ella miró hacia el reloj.
- ¿Qué hora es?
- 6 y 49 - respondió Rodolfo, quién podía ver mejor al reloj desde su lugar.
Lucía se separó de él y fue hacia la ventana. Aunque ya no se podía ver al sol, aún quedaba un poco de iluminación...
- Ya me tengo que ir, ¿verdad?
- Sí - respondió Lucía con resignación.
- Acompáñame abajo.
Rodolfo se levantó del sillón y se acercó a la puerta, esperando que Lucía lo acompañase. Antes de que ambos salieran, él dio una última mirada al apartamento y en específico, al reloj, cómo despidiéndose.
Ambos estaban acalorados por la situación que habían vivido juntos y que el sillón había presenciado directamente. Aún respiraban extraño por el aire que se quitaban mutuamente durante el beso.
- Hasta mañana - pronunció delicadamente Lucía.
- Espera...
- ¿Qué sucede?
- ¿Me excedí hoy?
Lucía sonrió.
- No, mi amor, no te preocupes por eso.
- Sólo pregunto, me gusta saber qué piensas...
Ella se acercó a sus labios.
- Pienso que... Lo repetiremos mañana. - dijo, mordiéndole los labios. 
Etiquetas: [Disque filosofando]  
Fecha Publicación: Thu, 21 Mar 2013 02:21:00 +0000
Se necesita de un buen trato para tener un amor duradero, unos besos con sabor a bienvenida; no despedida y un abrazo que sea guía. No podemos despreciar los buenos tratos, porque al final del día las relaciones humanas son tratos. Si funcionan, son buenos; si no, son malos. Saber esto ayuda bastante si queremos algo duradero.
Hay tratos que no se ven, pero se sienten. El abrazo, el beso, una caricia; guardan detrás un trato. Un trato silencioso, pero un buen trato.
Un trato que se escribe con amor tiende a ser mejor que cualquier otro, así nacen los buenos tratos: con amor. Si la primera palabra del trato es "amor", ya han muchas batallas ganadas.
Un mal trato, en cambio, permite despedidas. De él nacen los "te extraños" y los "lo que daría por...". Los malos tratos se quedan con nosotros y sin cuidado pueden dejar más huella en nosotros que un buen trato.
Todos necesitamos de alguien, y si tenemos suerte se lo podemos hacer saber sin decirlo, o podemos decirlo... Pero necesitar de alguien al punto de entristecernos es un mal trato.
Un buen trato... Un buen trato puede mantenernos con vida.

Etiquetas: [Creaciones propias]  
Fecha Publicación: Wed, 20 Mar 2013 01:56:00 +0000
Sueños de otro amor
Luz conoce la historia de Marianella, porque yo se la conté con lujo de detalles. Me pregunto si entendió bien qué tan importancia fue Marianella, todas las veces que pensé en ella y todas las veces que soñé con ella.
De hecho, el primer sueño en el que apareció ella me hizo darme cuenta que me gustaba. Fue una revelación, aunque creo que no calza en la categoría de epifanía.
Recuerdo soñar con una casa, con nada más que un jardín alrededor. Estaba solo, al menos eso creía. Estaba parado delante de la puerta, como esperando que alguien me dejara entrar en la casa. Desde donde estaba veía el efecto del viento en las plantas del jardín... Se movían con una paz que sólo la naturaleza puede conceder. Sólo miraba las plantas, no hacía más que eso. De repente me sentí acompañado, y tenía razón: Marianella estaba enfrente mío, sonriendo. No dijo nada, simplemente se acercó a mi y me besó...
Cuando desperté sentí el beso, como si hubiera sido real. Eso hizo que pensara mucho en el sueño. Sentía que mis labios habían sido tocados por los de ella, sentí por un momento que vivía realmente el momento después del beso, un momento muy especial...
Al día siguiente, la vi.

Etiquetas: [Disque filosofando]  
Fecha Publicación: Wed, 20 Mar 2013 01:32:00 +0000
De hecho muchos queremos alcanzar el gran ideal, llegar al pedestal más alto, tener nuestro propio todo. Algunos tienen su todo como sinónimo de tener un gran capital, algo que me parece sensato pero incompleto.
El problema de acercarse al todo es que nunca parece suficiente para contentarnos. Es como estar a un paso del todo... y no poder alcanzarlo. Las razones por las que no podemos alcanzarlo son indiferentes para nosotros por ahora. El todo seduce, ¿quién no quiere llegar a tenerlo? En la seducción está el problema, sólo con templanza uno se puede mantener firme a la seducción del destino, por así decirle.
¿No sería mejor estar más lejos de la nada? Quizás y sería lo más sensato, porque la sensación de impotencia al no poder alcanzar el todo, estando tan cerca, no es para nada agradable.
Todo o nada, es una elección importante.
Seguiré pensando.

Etiquetas: [Creaciones propias]  
Fecha Publicación: Sun, 17 Mar 2013 02:30:00 +0000
Una señal. Una mirada. Un gesto. Un movimiento.
Lo que sea.
- Tú sueles saber lo que nos pasa.
- ¿Pasa? - dijo - Pasa todo, el amor no pasa. El amor es.
- Es más fácil con ella.
- Pero dudas.
- No, de hecho no. ¿Ella duda? Ésa es la pregunta.
- Cuya respuesta no conoces por lo que acudes a mi...
No soy adivino, pero sí amigo.
Respuestas. Verdad. Verdades que matan. Muertes que liberan la verdad.
- No serás adivino, pero siempre me dices algo. Y eso necesito, al menos un esbozo.
- ...
- Perder.
- Ganar.
Quizás él no sabía qué decirme.
- ¿Dudas?
- No, ya te he dicho que no.
- ¿De ella?
- ...
- ¿Sí o no?
- No.
- ¿Entonces?
Miedo.
- Hay algo que no me dices.
- Perder.
- ¿Perder?
- Perder. Perderme, perderla. Perdernos. No ser para ella lo que necesita, no ser suficiente, ser incompleto. Ser lo que no necesita.
Etiquetas: [Disque filosofando]  
Fecha Publicación: Sun, 17 Mar 2013 02:16:00 +0000
Suele suceder que la inspiración llega a mi como un golpe seco, un aire helado que vuelve me vuelve frío y quizás calculador. Me cuido muchas veces de no deprimirme por la llegada de la inspiración.
También llega buena inspiración, la cual, guarda la diferencia de ser un cálido aire que alegra todo mi ser. Causa en mi los efectos del amor...
En ambos casos, de cualquier modo, la inspiración me vuelve su títere, su marioneta, su objeto. En el momento me vuelvo un esclavo de las palabras que alguien puso en mí, palabras que deben liberarse o no me quedo tranquilo, lo que tan sólo sucede cuando ya me he quitado las cadenas de la inspiración.
Figurativo, sentimental, escondido
A veces cuando escribo no quiero ser entendido. Quiero dejar un mensaje oculto tras cada palabra, que sólo alguien observador pueda captar... Porque a veces le escribo a alguien, o a un grupo de personas. Es como decir algo sin decirlo, aunque suene tonto.
Me pregunto si realmente alguien llega a leer todo lo que escribo, sería curioso enterarme de eso.
Mi escritura a veces quiere ocultar algo y ser encontrada.
Enamorarse
Un sentimiento de paz desbordado. Sentir que todo está en silencio y calma. Escuchar a cada criatura viviente de este mundo y escuchar música. Sentir que nada malo puede pasar. Pensar que la vida es un baile y dejarse guiar por el ritmo natural de la vida. Sentir que todo sigue su rumbo y nada está mal encaminado. Sentir un abrazo del mundo, sentir que cuentas con todo el amor del mundo.
Eso es enamorarse.
Dispersión
"Me siento herido. Parte de mi alma no está y lloro por eso. Lloro por mi, lloro por ella, lloro por todos. ¿Por qué llorar? No hay forma más digna de sufrir que materializar el dolor en una lágrima y dejarla ir y así pensar que la razón por la que lloras también se irá".

Etiquetas: [Disque filosofando]  
Fecha Publicación: Thu, 14 Mar 2013 10:51:00 +0000
El bueno siempre sufre. Es ley natural, es su castigo por hacer el bien.
Su sufrimiento puede venir de muchos lados: de alrededor, de muy lejos, o de sí mismo. El bueno a veces se sentirá abatido por las grandes olas del destino y no podrá hacer mucho para defenderse. En su dolor está su prueba más importante: resistir. Si ser bueno fuera cosa fácil, probablemente todos lo serían.
El bueno pelea la lucha interna entre lo que puede hacer y lo que haría un bien. Se sacrifica, a veces en silencio, quedando como mártir, pero sin reconocimiento alguno. Aún así, esto le puede traer satisfacción: saber que por él algo está mejor, aunque nadie sepa que él ha sido quién se ha esforzado por el bien.

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 13 Mar 2013 23:27:00 +0000
Que me digas que no tienes tiempo para mi. Que me digas que soy egoísta. Que quieras más a tu libertad que a mi. Que no me extrañes. Que pienses en terminar conmigo. Que quieras tiempo para no estar conmigo. Que te esté asfixiando. Que yo sea demasiado. Que pienses que soy estúpido. Que odies mis sentimientos. Que no sientas lo mismo que yo. Que seas feliz sin mi. Que pienses en todo excepto en mi. Que pienses en alguien más. Que no me entiendas. Que pienses mal de mi. Que te rías. Que digas algo que me hiera. Que me hagas daño. Que no me respondas. Que te quedes callada. Que no me mires. Que no te importe. Que no quieras escucharme. Que no te guste lo que escuches. Que te pida que me digas algo y que no digas nada. 
Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Wed, 13 Mar 2013 22:03:00 +0000
Tiempo de cambios. Todos cambian, nadie se queda igual. El cambio es parte importante de nosotros.
Cambian lo que fueron, lo que son, por lo que serán. El que cambia lo hace porque sabe lo que es, o lo que fue. Sabe que el tiempo sólo va para adelante y también sabe que el tiempo es de las fuerzas más importantes. "El tiempo avanza y es más poderoso que el amor", me dicen. "El amor muere; el tiempo, nunca. El tiempo siempre sigue, con el mismo paso característico. No conoce más dirección que el futuro".
Escuché en la caja boba -que no siempre es tan boba, aparentemente- que "se puede estar solo estando rodeado de personas". Y es cierto, debo admitir que la caja boba a veces tiene razón.
Nunca me siento tan escuchado como cuando escribo. También me siento acompañado cuando lo hago.
Hay personas a mi alrededor, pero a veces aquello no basta. Busco algo más, quizás la atención de alguien más. O bien podría ser cualquier cosa, qué se yo.
Si mi consciencia estuviera más en contacto con mi inconsciente todo sería más sencillo. Pero en la palabra "inconsciente" radica el chiste del asunto: es "la otra escena" de la consciencia. Quizás por eso somos y no somos.
Hay veces en las que yo mismo tengo que suplir el papel de amigo, de mejor amigo, de confidente, de compañía de llanto. A veces no puedo darme el lujo de contar con otra persona, aunque me vendría bien compañía en momentos como estos. A veces mi mejor amigo es Francisco Cerna (el que "viste y calza", como se dice).
Existen muchas maneras de resistir. He pensado que no puedo molestarme con los demás, sería lo más ilógico. "Estoy molesto porque te necesité". De hecho no puedo molestarme con personas que necesito, es absurdo. Podría molestarme conmigo mismo, por necesitar de los demás... Pero otra vez: qué sé yo.
De hecho me doy cuenta de que a veces reprimo mis sentimientos. ¿Hay verdades que no deben ser dichas? En verdad siempre preferí ser el héroe de la historia, de mi vida, y sólo sufrir yo. Me da tristeza llevar la carga de otros y no poder lidiar con mi propia carga. Nadie más va a cargar mi carga, mis demonios, mis odios, sólo yo puedo. Sólo yo... ¿siempre será así?

Sólo yo.

Etiquetas: [Creaciones propias]  
Fecha Publicación: Tue, 12 Mar 2013 00:10:00 +0000
I
Cuando tenía quince, mi padre tuvo la grandiosa idea de mudarnos. Él era un importante hombre de negocios; contaba con el capital necesario para mudarse a dónde quisiese. Siempre fue buen padre, de pequeño hablábamos antes de dormir y de grande buscaba lo mejor para mi. Siempre me escuchó y aconsejó. Con sus habilidades de persuasión logró convencerme de mudarnos. Al principio no estaba tan animado de hacerlo como él, pero finalmente logró que aceptara. Esto es importante: no hacía nada si yo antes no lo aprobaba.
Mi madre murió cuando era pequeño. Yo llegué a conocer a todas las parejas de papá y le daba mi opinión sobre ellas. La pareja que tenía cuando nos mudamos era Rosa. Ella era la mejor de las compañías de mi padre, me caía muy bien.
- ¿Emocionado por el cambio de aires?
- Algo - le respondí a Rosa.
- Bueno, el que sí está muy emocionado es tu padre.
Sonreí.
- Sí, se le ve muy emocionado.
Nuestra nueva casa tenía dos pisos. En el segundo estaba mi dormitorio y el de papá. Rosa no vivía en la casa con nosotros, ella tenía un apartamento cerca a la nueva casa.
- Y, ¿te gusta?
Miré alrededor de mi nuevo hogar.
- Se ve bastante bien, debo admitir.
Papá sonrió.
- Esperaba que te gustara.
Papá quería mucho a mamá, incluso después de que ya no estuviera con nosotros. Conservaba sus fotos en una mesa de la sala y antes de irse siempre se detenía un momento a observar las fotos. Varias veces lo vi. Noté que incluso, a veces, sostenía entre sus manos la foto de la boda con mamá.
Los dos la extrañábamos mucho.
Mamá siempre quiso verme con alguna chica, que la llevara a casa para que se conocieran. Pero nunca fui bueno con las mujeres.
- No estaría mal que conociera a alguna de tus amiguitas.
- ¡Mamá! No tengo amiguitas.
- Con mayor razón quiero conocerlas - pronunciaba.

II
Lo malo de la nueva casa es que no conocía a nadie. Aunque, he de admitir, que en mi anterior casa tampoco tenía tantos amigos. ¿Recuerdan que dije que no era bueno con las mujeres? Corrijo: nunca fui bueno con las personas en general.

En construcción
Etiquetas: [Pensando en ella]  
Fecha Publicación: Tue, 05 Mar 2013 22:45:00 +0000
La teoría del amor y la teoría de los besos no contempla otra clase de besos que también son importantes. Hay besos que no se dan con los labios, hay besos que se dan con la mirada. Una simple mirada, si tiene amor y es adecuada, es una clase de beso. Se puede besar con la mirada, transmitiendo esas ganas de besar que le tienes a la otra persona y también decirle lo mucho que la amas.
Estos besos son más especiales (y más difíciles de dar), eso los hace tan únicos.
Dar la mano puede significar un beso, también jugar con los dedos y acariciar una mano con la propia.
Se pueden dar besos sin darlos, sin tocar labios, pero con la misma emoción.
El beso más especial que se puede dar -creo yo- es el que se da de todas las maneras juntas. Con los labios, con la mirada y con las caricias.


Fecha Publicación: Tue, 26 Feb 2013 00:08:00 +0000
Alpinchismo, viejo amigo, cuánto tiempo. Ha cambiado todo, debo decirte. No sé si he cambiado, pero todo a mi alrededor es diferente.
Recuerdo cuando el año pasado estaba con esta onda de mandar todo al tacho, destruir todo. ¿Buscaba destruir para volver a crear? La verdad es que es mucho más fácil destruir que crear...
Lucho, siempre he luchado. El año pasado, sufría por mi lucha por amor, batalla que gané. Hoy no ese es el tema, hoy el tema soy yo. Por fin yo. La pelea por mi mismo está empezando, siempre la he relevado, pero es hoy cuando asume importancia. Estoy en el intermedio entre el ser y el no ser. Estoy buscando respuestas a mis propias preguntas. ¿Quién soy?
Tengo por lo menos un retrato sobre lo que soy, el problema es quién soy en relación a los demás. Qué soy para los demás, es otra pregunta importante.
Hace unos años no tenía lo necesario para responder lo que yo llamaba preguntas existenciales. Hoy debo tener la capacidad de saber -a ciencia cierta- quién soy, qué soy, de dónde vengo y a dónde voy.

Mis emociones en este momento no tienen origen aparente. Quién sabe de dónde viene la tristeza, la debilidad, los golpes del alma. Parece que estoy solo en esta pelea, lo que hace que todo sea aún más difícil. Y así han sido estos días, difíciles. También es una pelea más difícil por que tengo algo muy importante qué perder: ella. Tengo miedo.

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Mon, 25 Feb 2013 03:38:00 +0000
Esa es la imagen que tengo en este momento de mi mismo. Soy una canción feliz con letra triste.
¿Siempre debemos entendernos? No hay explicación a veces, pienso yo. La sociedad nos enseña que todo tiene explicación lógica, ¿deberíamos creer esto? La lógica parece sensata, pero la verdad es que los humanos no la seguimos todo el tiempo. No somos seres lógicos, somos seres con sentimientos, con corazón (aparte del órgano). Aún así se nos trata de enseñar que todo tiene respuesta. Mamá dice siempre que todo tiene solución, eso me parece más sensato. Pero, ¿realmente todo tiene respuesta? Para mi no.
Existen preguntas sin respuestas, por lo menos sin respuestas reales o suficientes. Podemos engañarnos con una respuesta simple, pero la verdad es que hay interrogantes que parecieran no tener respuesta. Es frustrante, sí, pero a veces pienso que es así.
No entiendo el amor. Nunca lo he entendido, aunque siempre escribo sobre él, apenas si he tenido experiencias con ese sentimiento. No entiendo cómo alguien sale con varias personas, no entiendo la idea de los ex. No entiendo cómo se promete amor a alguien que luego pasará a ser nada, no entiendo. ¿Qué es el amor? ¿El amor siempre acaba? Todos tenemos una historia, es un pensamiento que tengo, pero no entiendo como uno tiene varios amores. Yo sólo tengo un amor, y eso es lo que planeo para mi para siempre. Me dirán tonto, no puedo conocer la vida a los dieciséis años. ¿Por qué no puedo? ¿Por qué no puedo amar a los dieciséis años?
No quiero a cualquier persona, siempre he sido selectivo con mis amigos. Tienen que ser buenas personas, pero realmente buenas personas, o son simplemente conocidos. Por eso tengo pocos amigos, y -aunque aquello a veces me pone triste- es un costo que debo pagar, por buscar buenas compañías.
Hace un par de años vivía acosado por el miedo, por muchos miedos. Estaba el miedo de ser yo frente a los demás, un miedo que pienso haber superado. Estaba el miedo a perder, un miedo que me acosa hasta el día de hoy. Tengo muchas preguntas, la duda causa miedo. Dan miedo ciertas respuestas, da miedo hacer las respuestas adecuadas. Tengo temor por lo que pueda pensar de mi, de mis preguntas. Por eso suelo callarme, no creo que mis respuestas sean adecuadas. Tengo miedo de perderla: podría pasar en cualquier momento.
Estoy buscando las respuestas adecuadas, también las preguntas y el modo de perder el miedo.

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Fri, 22 Feb 2013 20:41:00 +0000
Es difícil. ¿Me he vuelto difícil? Hablar directo nunca fue mi fuerte, al menos no con todos. A veces cuando escribo siento que estoy engañando, que me dejo llevar por la emoción de escribir o me dejo llevar por la música que escucho. Siempre escucho música mientras escribo. Me ayuda a concretar los sentimientos, a tenerlos conmigo y escribir sobre ellos. No pienso muchas veces lo que voy a escribir, simplemente sale de adentro. No quiero engañarme, no quiero escribir mentiras.
Me gustaría sentirme escuchado. Un comentario anónimo, una carta dirigida a mi, lo que sea. Sería agradable que alguien se sintiera identificado. Me han dicho que ha pasado, varias veces. Me gustaría encontrarme con alguien como yo, hace mucho tiempo que no lo hago. He conocido personas así, llegan a ser amigos... Una llegó a ser más que mi amiga y me ayuda muchísimo su compañía, ni qué decir de su amor.
Hace días que la música no me inspira, ahora escribo solo. Aún escucho música, pero no causa nada en mi ni me inspira.
Por fin ha pasado, siempre esperé este momento y llegó cuando menos lo esperaba. Desde hace mucho he querido escribir sin intervenciones, como la de la música. Por fin he despertado. Eso es precisamente lo que siento: despertar. De un sueño, de que la música me cambie, de ser diferente. La palabra despertar siempre me ha gustado por razones que yo mismo desconozco. Guarda cierto misterio y simbología. Es un paso importante en mi escritura, porque significa que estoy listo, que tengo una identidad al escribir, que ya me reconozco. Todo esto que escribo es muy simbólico, ni yo mismo lo entiendo, pero es lo que siento que ocurre y lo estoy dejando fluir.
Siento que he despertado, aún no entiendo qué significa pero siento que me he encontrado.

Algo más: me he preguntado porqué escribo tan simbólicamente. Si me vieras en este momento, no notarías nada en mi. A mi me gusta eso, no poder ver a simple vista. Lo que escribo me pasa, de un modo simbólico y para entenderlo uso la introspección; miro adentro mío. Todo esto es un dibujo de lo que veo hoy dentro mío.

Etiquetas: [Cosas que pasan]  
Fecha Publicación: Fri, 22 Feb 2013 05:09:00 +0000
Es ver mi historia. Es recordar tantas personas... Tantos sentimientos. Recordar tantas personas especiales, recordar lo mucho que las extraño. Sería extraño decir "oye, hace tiempo que no hablamos". Sería raro enviarles un mensaje ahora o tratar de hablar. Ha pasado tanto tiempo, ¿me habrán olvidado? Yo no los he olvidado. Quiero hablar con ellos. Quiero mostrarles quién soy. Quiero mostrarles que no he cambiado. Quiero que se sientan orgullosos de lo que soy.
¿Será muy tarde? Dicen que nunca es tarde, ¿qué tanto de cierto hay en ello? Tengo los recuerdos frescos, los recuerdo. Te recuerdo a ti, a ti... y a ti. Los recuerdo a todos, recuerdo sus sonrisas, recuerdo el sonido de sus voces... Los extraño, aunque creo que ya no puedo hacer nada. Quisiera comunicarme, decirles que no los he olvidado. Decirles que pienso en ellos. Decirles que los extraño. Decirles que quiero verlos. Quiero verlos, ¿qué haré?
Todos están bien, y yo estoy feliz por ello. Aún así los extraño tanto... no me había dado cuenta. Me recuerdo. Me recuerdo y soy feliz. Soy feliz. Soy feliz porque los recuerdo, recuerdo los momentos con ellos. Son personas muy especiales, quizás por eso los extraño. Extraño a mis amigos, no recuerdo haber dejado de hablarles. Quisiera tenerlos conmigo a estas alturas de mi vida... cuando todo va bien. Todo va bien, me gustaría decirles. Me gustaría verlos y sonreír. Me gustaría verlos y hablar con ellos. Son personas únicas...
Sólo quería que supieras, que pienso en ti, viejo amigo. También te extraño y te tengo que agradecer por tanto, espero que nos veamos mucho en esta vida y en la otra.
La hice, tengo que contarte. Me enamoré y ahora soy feliz. Superé mis miedos. Crecí bastante. Me mantuve como soy. Gracias a ti.
Te quiero amigo, nos volveremos a ver.
Espero que nos volvamos a ver, te extraño.
Etiquetas: [Pensando en ella]  
Fecha Publicación: Fri, 22 Feb 2013 04:30:00 +0000
Es bastante personal.
No me gusta la noche, me trae malos presentimientos. Pero como todo, puede que tenga su historia. Y es una historia de amor, que debo haber mencionado más de una vez.
Me recuerdo, tan inocente y diferente que no me reconozco. ¿Era otro entonces? Podría decir que crecí, que cambié, y estoy orgulloso de ello. También estoy orgulloso de quién solía ser. Soy una mezcla entre lo que fui y los cambios que viví.
Recuerdo las noches, igual de nostálgicas y extrañas, siempre he tenido sentimientos con las noches que no he podido explicar. La noche nos lleva a nuestra historia, la historia del primer amor.
No sé qué escribo, es de noche y simplemente me dejo llevar. Pero tengo derecho a recordar quién soy, en estos tiempos de incertidumbre lo mejor que puedo hacer es recordar. Recordar y volver a reír.
Su recuerdo aún no es lejano.
Como escribió Neruda: Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
Con ella aprendí a querer, aunque no fue del modo del que hubiera querido. Aprender a querer es sentir que por primera vez en tu vida despiertas de un sueño. Despierta algo nuevo en ti, empiezas a entender a los poetas y a los escritores.
¿Por qué se lamenta la pérdida? Yo perdí y me va bastante bien. Mi historia de amor terminó siendo una historia de desamor. Mi nueva historia de amor... qué no podría decir de ella. Cualquiera dice que haber amado y perdido es malo, pero tiene su lado positivo: volver.
Volví cuando perdí, volví de un sueño del cual no quería despertar, pero debía. Soñaba con su amor y no quería ver más, es lo único que quería. Vivía una fantasía, una ilusión. Y hay que saber despertar. La realidad es diferente, y bastante diferente. Una ilusión no se compara con la realidad, ésta última siempre gana.
Aún así, le recrimino mi debilidad. Gracias a ella conocí el miedo. El miedo me hizo actuar y como ahora no le hago caso, me ataca. El miedo de perder me visita de tanto en tanto, como si fuera un viejo conocido que me atormenta contándome un pasado que muchas veces no quiero recordar. No quiero recordar porque ya pienso en mi pasado y pensar en él y haberlo vivido me parece suficiente.
El miedo es más grande de noche, y pase lo que pase, no puedo dejar que gane. Es mi batalla y el premio es el amor. Es una batalla que quiero ganar por mí y por Morado.
El miedo no evita que te ame, Morado.
Etiquetas: [Pensando en ella]  
Fecha Publicación: Thu, 21 Feb 2013 01:19:00 +0000
Cuando eras pequeño y veías a una pareja en un parque, abrazándose, ¿no te quedabas mirándolos? No entiendes la situación, aunque sea -para tus ojos- un simple abrazo y peor aún cuando lo que ves es un beso. No llegas a entender lo que ves hasta que el que está sentado en un parque abrazando a una chica eres tú. Y aún en esas circunstancias, puede que no lo entiendas al principio.
Puede que lo hagas -al menos las primeras veces- por instinto, o porque te han dicho que es lo que debes hacer. O por imitación, incluso. Mucho de las relaciones se aprende por imitación, porque lo ves y aunque aún no lo entiendas, lo que sí entiendes es que deberías hacerlo.
Se necesita de una persona especial para que comprendas el amor y sus muchos símbolos. El amor no se aprende, se inventa. Puede que para los ojos, lo que hace una pareja es lo mismo que hace cualquier otra, pero no es así. El detalle está en lo que no se ve. En el abrazo y en el beso ocurre mucho más de lo que vemos y lo que sentimos puede llegar a abrumarnos, porque detrás hay sentimientos muy fuertes que sólo un gran poeta puede dibujar con las palabras adecuadas. Aún el más grande de los escritores debe tener problemas en expresar tan fuertes emociones en un papel.
Pensar en un abrazo me trae a la mente estas palabras: apoyo, cariño y solidaridad. Y pienso con mucha razón en esas palabras, porque eso es lo que hay detrás de un abrazo. Aún así, detrás de un abrazo de quien amas hay más sentimientos que aquellos. Es como si se tratara de expresar: "yo te tengo". "Te cuido". "Te quiero". "No te dejaré ir".
El abrazo de quien amas es más fuerte y más preciado. Yo mismo tengo problemas en escribir sobre él. Pero, lo que siento cuando la abrazo, es amor. Amor puro. Un amor único. Detrás de mi abrazo, le quiero expresar lo mucho que la amo y cuánto me gusta estar con ella.