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Fecha Publicación: 2012-07-02T22:12:00.004-07:00
No se si son tus ojos. Tu mirada tierna. Tus pestañas. O las miles de sensaciones que me transmites con tan solo verme. No se si es tu sonrisa, tu sonrisa de niño. Tus labios. Tu voz de niño. O quizá esa manera de decir las cosas. No se si solo son las frases que utilizas, o los gestos. No se si es tu cabello, desordenado, lacio, ondulado, negro. No se si son los mensajes de texto, las conversaciones inconclusas, las preguntas sin respuesta, las preguntas falsas o las respuestas falsas. No se si eres sincero, no se si soy sincera, contigo, conmigo. No se si son las clases de danza o tu casaca verde. No se si son las funciones de teatro o tu brillo labial. No se si son las clases en el colegio o sentarme a tu lado. No se si son las clases en la universidad y esquivar tus miradas. No se si debimos conocernos. No se si es la larga caminata o los recuerdos en la playa. No se si es tu secreto, que ya no es secreto. No se si son las visitas afuera de casa o la despedida final. No se si son tus besos o la botella borracha. No se si son las tardes contigo o esa mañana inevitable. No se si son tus abrazos los que me hacen sentir segura. No se si debí hacerlo. No se si debí dejarte ir. No se si guardar lo que siento y seguir siendo tu amiga. No se si hablarte. No se si besarte. No se si estar a tu lado. No se si estar contigo. No se si eres prohibido.

Fecha Publicación: 2012-06-21T19:49:00.002-07:00
Era el primer día de invierno. Realmente adoraba el frío, la neblina, la llovizna. Formaba parte de grandes recuerdos de mi vida, y al contrario de la mayoría, el cielo gris no me deprimía.

El día comenzó normal, pensé que como siempre, las cosas no saldrían como se habían planeado, no estaba asustada, estaba relajada, sin ninguna idea de lo que vendría después. El día anterior, quedé en salir con Bruno, si, Bruno, mi chico prohibido.

En otras ocasiones, se cancelaron salidas, pensé y estaba completamente segura que esta también, porque la relación que manejamos es totalmente falsa, distante, y tonta.

Estaba retrasada 20 minutos de la hora pactada. Pensé que no estaría donde quedamos, en el camino imaginaba lo que le diría por faltar al encuentro. Sin embargo, a lo lejos, lo reconocí, caminando de un lado a otro, con una expresión rara, de frío quizá. Me acerqué a el, e inmediatamente se dio cuenta de mi presencia. No lo veía hacía 4 meses, y bueno, el primer impulso que tuve al saludarlo, fue darle un beso. Regresión. Beso que me hizo recordar aquel tiempo en el que me ilusione a morir por el, beso que aún recuerdo, beso que odio, y que sigo pensando que ha sido el mejor de mi vida también.

Caminamos por todas esas calles silenciosas, propicias, coincidentes, discretas. Algo silenciosas, silenciosas como nosotros, casi ni hablamos, más que por cosas superficiales. Con el tiempo, hemos perdido la química que antes existía. O quizas fue por mi miedo a ilusionarme, que trate de ser más fria.

Mientras el intentaba reanudar conversaciones inconclusas, yo pensaba que lo que hacia allí estaba mal, que jamas debí quedar en encontrarme con el, que jamás debí besarlo, que jamas debí conocerlo, cosa imposible. Pero allí estaba, y me encontraba en una forma de comunicación amorosa o afectuosa, placentera en nuestro caso. Dejé atrás el arrepentimiento, y disfrute los momentos a su lado, como antes, como quise que fuese una vez, pero que jamás fue, y que jamás será.

Estuve toda la tarde pensando en mi chico prohibido, pensando que siempre existirá "algo", siempre. Siempre. Pero ahora será mas fácil frenar mis impulsos, porque esa fría mañana, me dí cuenta de que no me siento tan bien a su lado. De que no es lo mismo que antes. No movió mis sentimientos en lo absoluto. Y claro, nuevamente confirmé que en sus brazos, pierdo el sentido común y caigo en él.

Fecha Publicación: 2012-05-03T21:09:00.003-07:00
Julieta, está enamorada de Matías. Al menos eso cree sentir. Cada día lo comprueba más, está siendo demasiado ilusa y tolerante. Ella soporta todas las actitudes de el. Todas sus falsas palabras. Toda su mentira.

Ellos son amigos, hace muy poco, no más de 1 año. Y esos poquísimos meses bastaron para formar un sentimiento inexplicable, una rara conexión de ella hacia el.

Son amigos, claro, Matías la ve así, como una amiga y nada más. Ella no, jamas lo vio así, lo intenta y no puede. Sin contar que tampoco quiere. Julieta se aferra a la idea de que algún día, el volteará, la cogerá del brazo, y le dirá que la quiere. Esa idea está en su mente siempre, la recrea en distintos escenarios, con distintas palabras, distintos gestos, pero básicamente la idea es esa.

Matías es lo que ella jamás encontró en alguien. Es tierno. Eso, solo eso. Eso la atrajo, eso la vuelve loca. Esa simple virtud descontrola su sentido común. Esa inocencia e ingenuidad son culpables directos de lo que ella siente. Porque esa chispa de niño esta prácticamente extinguida en los chicos de 19.

En uno de esos días de otoño, aún con la luz amarilla reflejada en los árboles, el hizo algo, no grave, pero si tonto: mintió. Y eso, ella no lo soportó. Jamás, se había enojado con el, siempre sonreía a todas las cosas estúpidas que le hacia. Nunca se molestó. Pero esta vez, más que enojarse, ella se resintió. Quizás porque al fin se dio cuenta, de que el, solo la evade. Y se resintió. Y se lo demostró. Esta vez, no le sonrió ni le dijo que no se preocupe que todo esta bien.

Ella es conciente de todo lo que sucede, pero aún así lo quiere. Y ni el pequeño incidente que ocurrió esa vez, la hizo reflexionar. Ella sigue enamorada de Matías, de su superman.


Fecha Publicación: 2012-04-04T23:28:00.003-07:00
Era otoño, los rayos de sol seguían resplandeciendo. El ambiente seguía siendo cálido. Lima seguía naranja. Lima seguía siendo Lima a pesar del sol y el verano.

Ya había pasado días, varios días desde que Julieta volvió a tener comunicación con Bruno. Ella sabia al juego al que entraba. Ella no quería eso, pero a la vez seguía el juego. Y fue así como se fue adentrando aun circulo confuso entre el bien y el mal. Estaba confundida de lo que sentía por Bruno. Si era solo gusto y placer, o algo más.

Existía algo claro: Bruno solo quería tirarse a Julieta.

Julieta no decidía. Ella lo que buscaba en él, era el cariño que se tenían hacía unos años. Ese cariño que la llevo a cometer un error.

Pero ese cariño ya no existía en él, ese cariño fue reemplazado por Edith. Su nueva enamorada. Cariño que, claro era superficial, porque lo que realmente Bruno buscaba es sexo y nada mas. Y es lo que Edith le dá, o al menos eso es lo que Julieta piensa.

Pasaron varios días, el otoño ya se apoderaba de la ciudad, las hojas de los árboles empezaban a caer, y de la misma manera ella caía. Ella caía en el juego de Bruno. El insistía siempre que podía, la persuadía, sabia como manejarla, conocía sus debilidades.

Ella mentía también, ambos mentían tan bien. Cada dos segundos se confesaban amor, deseos de tenerse el uno al otro, deseos de besarse, abrazarse, hacer el amor.

Julieta no es boba, sabe que Bruno mientras esté a lado de Edith, no hará nada "malo". Por eso juega con el, y es eso por que el juega con ella también.

Admitiendo la verdad, ambos tienen deseos reprimidos, reales, prohibidos, de estar juntos. Ambos. Así se mientan, y no sean sinceros. Los dos, se atraen sexualmente.




Fecha Publicación: 2012-03-31T19:54:00.003-07:00
Nunca me detuve a pensar, que cosas podría perder por mi mala actitud. Por mi capricho. Por mis absurdas ganas de tener la razón en todo.

Tengo muchos, demasiados, incontables defectos. Como todos, todos tenemos miles de defectos. La gran diferencia es el control.

Todos tenemos malos días, donde todo nos molesta, y queremos gritar y patear a cualquiera que se acerque. Algunos, respiran, se controlan y sonríen. Otros, como yo, nos desquitamos con el más cercano.

Nos arrepentimos, pero tarde, cuando el dolor ya esta hecho.

Y luego piensan que somos unos seres insensibles, malos, caprichosos. Y en gran parte, lo somos.

Pero esa es la percepción desde fuera.

No saben como nos sentimos por dentro, lo mal. Las ganas de solucionar todo. No saben que por las noches, cuando nadie nos ve y todos duermen, lloramos.

Pero claro, somos tan orgullosos como para no demostrarlo, nos hacemos fuerte ante ellos, creando un personaje malvado y fuerte.

Nunca antes, había sentido que alguien me comprendía. Alguien igual a mi. Nunca antes había llegado a querer tanto a una persona.

Y me duele tanto estar alejada de ella, de una gran amiga. Ya la perdí. Perdí a una de esas contadisimas personas que me dicen las cosas como son.

Y la perdí por mi mala actitud.

Fecha Publicación: 2012-03-14T21:34:00.003-07:00
Es bonito

Conoces a alguien, y te cae bien. A la primera. Especie de amistad a primera palabra.
Empiezas a conocerlo, a tratarlo, y te das cuenta que es alguien como tu, pero a la vez totalmente distinto, y eso es lo que te atrae.

Es complicado

Estas feliz de haberlo conocido, te alegra verlo.

Se empieza a complicar

Empiezas a estar pendiente de el, piensas en el, y te desesperas si pasa un día, y no lo ves o no sabes de el.

Se complica aún más

Cuando estas con el, ríes todo el tiempo, lo miras con cara de boba, todo desaparece, y caminan como si estuvieran unidos a través de un imán.

Ya se complicó y te diste cuenta

Te das cuenta que te gusta mucho, y no puedes sacártelo de la cabeza, lo sabes, tus amigas se dan cuenta, pero tu lo niegas.

Lo aceptas y se complica mucho más

Lo aceptas frente a tus amigas, y ellas te molestan, cuando pasa por tu lado, se escandalizan y hacen ademanes de ridículo disimulo.

Complicación total

Todos se dan cuenta, "menos el"

De nuevo

Conoces a alguien más, y de nuevo sucede lo mismo






Fecha Publicación: 2012-02-29T21:37:00.002-08:00
Desperté con un terrible dolor de estomago, toda la semana había sido igual. Había llegado el día, ese día que siempre supe que llegaría, ese día que realmente no quería que llegara. Siempre lo odié. 16 de noviembre. Intentaba eliminarlo, pero era imposible. Ya había llegado, con sus terribles planes para mi.

Esos planes se relacionaban directamente con él, Rodrigo. Mi enamorado de secundaria. La persona que me sacaba sonrisas y que me conoce mejor que mamá.

Italia. Siempre me pareció un lugar perfecto, romántico, frió. Pero ahora de alguna u otra forma le tengo alergia.

Fui al colegio, asimilando mi último día con el, allí. Ese lugar donde todo nació, y quizás precisamente donde todo murió. Trate de ser la misma, de hacer las mismas cosas, como si nada pasara. Fuerte, sonriente, graciosa. Trataba de inmortalizar cada instante con el, en ese lugar. Porque no habrían más.

De regreso a mi casa, todo se nublaba, quedaban pocas horas. No almorcé. Tenía mareos, dolor de estomago, estaba nerviosa, alterada, tenia toda clase de síntomas. Todo me chocaba, todo andaba mal conmigo.

Fui a su casa, para hacer algo que realmente no quería. Despedirme de el. Recuerdo que lo abracé muy fuerte. Realmente no quería que se vaya, no en ese momento, no en ese día, no en ese mes, no en ese año. Quería tenerlo a mi lado, al menos hasta que el año termine. Para que al menos una etapa de mi vida, en la que empece con el, que concluya con el. Y no dejarla inconclusa, con una pieza faltante.

Venía lo más duro, decirle adiós, y quedarme con la sensación de que no lo vería más, o al menos en mucho tiempo. Y era duro porque compartía todo con el. El era todo. El era mi centro. Mi punto de inicio y final.

Volvimos a mi casa, y fue ahí donde lo ví por ultima vez. Cerrando la puerta y corriendo a mi cama, a meterme entre las sabanas, deseando que todo fuera un sueño, una pesadilla de la que despertaría.

No podía creer lo que sucedía, no podía asimilar que no habría mas Sofia y Rodrigo. Que no habrían más días a su lado, más risas con el, mas vida con el.

Era como si arrancaran un pedazo de mi.

Lloré, lloré mucho. Demasiado. Al día siguiente no quise ir al colegio. Y no fuí. Me quede en la cama mas de un día entero. Sin comer, sin tomar agua, sin salir.

Las despedidas nunca fueron algo que me gustaba hacer. Y ese indeseado día lo comprobé aun más. Diciéndole adios, a esa persona que se encargó de que siempre tenga una sonrisa, por mas problemas que existan a mi alrededor.

Fecha Publicación: 2012-02-25T13:57:00.003-08:00
Es inevitable sonreír cuando recuerdo ese beso. Fue uno de los besos mas esperados e intensos de mi vida.

Era verano, como ahora. Tres días antes habíamos estado en un reunión familiar. En la cual, intercambiábamos miradas secretas. Miradas que, solo nosotros conocíamos.

Esa tarde, nos confesamos sentimientos. No por mensajes, como ya lo habíamos hecho a lo largo de la semana. Esa tarde familiar, fue frente a frente, donde podíamos ver la reacción del otro.

Nos escurrimos a la cocina, nadie se dio cuenta de nuestra ausencia. Estábamos esperando el momento indicado para hacer lo que habíamos planeado: besarnos. Pero era imposible, con gente entrando y saliendo de la casa.

Me cogiste de la mano, y no voy a negar que mi pulso se acelero, y me entraron unas descomunales ganas de abrazarte. Fuiste muy tierno, cuando me dijiste que estaba muy linda ese día. Cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, cada mirada, cada cosas que hacías o decías, me ilusionaba más.

Se hizo de noche y tenia que regresar a mi casa. No sin antes quedar para vernos a los tres días. Me despedí con un beso en la mejilla. Y una sonrisa que fue correspondida con una mirada tuya.

Estaban por ser las 4 de la tarde, y estaba muy nerviosa, era la primera vez que estaríamos solos. Y allí estabas, donde te dije que me esperaras. Me acerque a ti, me abrazaste fuerte, muy fuerte. Casi ni podía respirar, y me besaste, como nunca antes me habían besado. Me transmitías todo lo que sentías en ese momento. Nadie existía, nada existía, solo tu y yo. Dejamos de abrazarnos, y nuestras manos se entrelazaron mientras que nuestros labios seguían interminablemente unidos.

Caminamos hacia el parque mas cercano, que estaba algo lejos en realidad. No nos veíamos hacía como 7 años, y teníamos muchas cosas que contarnos.

Las palabras sobraban, lo único que deseábamos era, abrazarnos. No separarnos el uno del otro. No importaban los silencios. Solo tenerte a lado, sintiéndome protegida.

Cada beso que me dabas, me ilusionaba más contigo. Era una especie de descontrol, de algo que no podía parar, ni interponerme, solo dejarlo fluir. Y así fue, deje que avanzara, me deje llevar por ti.

Se hizo de noche, caminábamos de regreso, nos detuvimos en una calle silenciosa. Nos volvimos a besar con la misma intensidad de ese primer beso, te abrazaba muy fuerte, estaba muy nerviosa, incluso te mordí, te enojaste por unos segundos, pero luego volviste a besarme.

Esa noche estaba segura que estar a tu lado, era lo que más quería. Ya no importaba nada, ni nadie. Solo tu, habías logrado entrar en mi mundo, y reemplazar todo, para que solo se base en ti.

Era curioso que, si bien algo nos unía, nada concreto lo hacía, no eramos amigos, no eramos enamorados. Solo salíamos, porque eso que sentíamos dentro, nos llevaba a querer estar juntos, pero sin ninguna atadura, sin calificarnos en nada. Era como una pequeña travesura.

Y realmente sentía que te quería en ese momento, estaba muy ilusionada, casi enamorada. No puedo negar que me hiciste muy feliz el tiempo que duro. Y lo haría de nuevo. Estoy segura.

Fecha Publicación: 2012-02-25T12:36:00.002-08:00
Sofia es una chica de 17 años, casi 18. Que comete errores, pero no de grandes magnitudes y de los cuales tenga que arrepentirse después.

Ella está al borde de cometer un gran error. Tiene 2 opciones; primera: Hacer lo que considera correcto y alejarse; segundo: Dejarse llevar y arrepentirse después.

Y ese error tiene nombre y es Bruno. Es una gran persona, es un año mayor que Sofia. Pero al compararlos, el es mas adulto. Es de esos chicos coquetos, que logran lo que se proponen.
Sofia y Bruno se conocen desde siempre. No tienen muchas cosas en comun, pero los ultimos meses comparten una gran pasión, que es el teatro.

Y es exactamente el teatro, lo que los ha juntado de nuevo. Lo que los ha llevado a verse, después de mucho tiempo. Y causar revoluciones en el interior de Sofia.

Porque es inevitable negar que "algo"existe entre ambos. Es inevitable olvidar que "algo" paso entre ambos. Pero ese "algo" tiene que ser olvidado, aunque por momentos sea difícil. Y mucho más difícil, cuando se ven.

Hace un año, ellos vivieron una experiencia un tanto peligrosa. Una experiencia, que a pesar de que ya paso mucho tiempo, Sofia no olvida, y es probable que nunca lo olvide.

Nuevamente existe la oportunidad de revivir esa experiencia, pero llevarla a otro punto, a algo más concreto y sólido. Pero tiene miedo, miedo a equivocarse, a arrepentirse.

Se siente confundida, con miedo, y con ganas de mandar todo a la mierda. Porque por un lado, sabe que está mal, y no puede hacer eso. Pero por el otro lado, se muere de ganas, porque le gusta.

Ellos comparten este secreto, que nunca debe ser revelado, porque podría perjudicarlos a ambos. Y es lo que menos desean. Porque no quieren generar conflictos a su alrededor.

Sofia, por momentos, mayormente cuando no sabe nada de el, está segura que eso está mal y solo debe dejarlo pasar, y dejarlo atrás. Pero cuando lo ve, y hablan, y coquetean, ella solo se imagina en un lugar donde nadie los conoce y donde pueden demostrarse el "afecto" que se tienen.

Sin embargo, existe algo más, ninguno es sincero. Ambos se atraen, y siente algo, pero no algo sincero, no algo verdadero, se limita a lo físico y a esa sensación de estar juntos. Ella no está enamorada. El mucho menos. Ellos jamas se enamoraron, solo se gustan, se atraen, se sienten bien el uno con el otro, pero de eso no pasa. Y ese es un punto que la hace pensar de que debe hacer lo correcto.

Pero ese gusto, es mucho más fuerte que ella. Cuando lo ve, solo quiere estar con el, a su lado, porque a pesar de todo lo que han pasado, ella lo estima demasiado, ademas está obligada a sentir algo, a quererlo. Y quizás es eso lo que tergiversa sus sentimientos.

Tiene muchas confusiones sobre el. Pero tiene algo muy claro: Bruno siempre será su perdición. Desde que era una niña a ella le gustaba. Y siempre le va a gustar.



Fecha Publicación: 2012-02-23T22:49:00.003-08:00
Esto es más sobre mi. Estas ultimas semanas, me han servido para darme cuenta de algo. De que escribir no solo es un gusto y un pasatiempo. Es demasiado, al escribir, siento cosas que, me liberan de ellos, de esos demonios, de esos demonios literarios, que funcionan de diversas formas, y de ellos salen las mejores historias.

Quizás nunca lo pensé, quizás ahora mas que nunca, escribir me libera. Y me gusta, quizás no lo haga bien. Pero me encanta. Y en unos años, me veo escribiendo una novela. Y no únicamente sobre mi, sobre todos. Casi todo lo que escribo es real, con algunos pequeños cambios, pero real. Y lo que me asusta, es poder perder amigos, por el hecho de contar sus secretos, mediante historias "anónimas".

No todos saben que lo hago. Y son precisamente sobre ellos, que mas escribo.

Imagino que, si algún día, llegaran a leerlo, inmediatamente se darían cuenta que es sobre ellos. Y podrían enojarse conmigo, y es lo que menos quiero.

Y a todos ellos, que me cuentan cosas, gracias. Gracias por darme la oportunidad de convertirlos en personajes.

Matias; Valentina; E. - Bruno; Daniel ; Rolando. Y varios de ellos no tienen nombres mostrados.

Todos forman parte de mi. Y probablemente siga escribiendo sobre ellos.

Una vez, alguien me dijo: Escribe, si eso minimiza tu dolor.

Y, últimamente veo ese consejo, mucho más allá de lo superficial. Porque lo siento real. Lo siento real con ella. Y lo siento real conmigo.

Cuando escribo, todo disminuye, no hay penas, no hay dolor, porque han sido derivadas a algún personaje ficticio.

Si alguien me preguntará, específicamente: ¿Porque lo haces?

Mi respuesta sería una: Amo hacerlo, me relaja hacerlo, me hace feliz hacerlo.

Esta es una de las cosas que hago por mi propia voluntad. Y es una de las cosas que mas valoro sobre mi.


Fecha Publicación: 2012-02-23T22:17:00.004-08:00
Para Matías:

Me pregunto si ser parte de tu secreto, significa mentir también.

Hasta ahora no logro comprender, cual fue el objetivo final de compartir eso conmigo.

Lo que si puedo saber, es que, fue bueno, es bueno saberlo.

Y quiero que entiendas que, no está mal. Y que te entiendo, y te acepto así.

Y que nada en mi ha cambiado desde que lo sé. Todo sigue igual.

Y aunque aun sigo pensado que es tonto y absurdo. Sigues siendo esa persona especial.

Esa persona que me alegra los días con tan solo una sonrisa.

Eres especial, un grande, un perfecto imperfecto. Y te quiero.

Fecha Publicación: 2012-02-12T21:35:00.002-08:00
Fue distinto, te agregue a facebook, porque me parecias una chica muy linda y tierna, y realmente deseaba ser tu amiga. Y claro, teniendote cerca a ti, estaria mucho mas cerca a el, Matias.

La primera vez que hablamos, te senti muy cercana, y empeze a estimarte. Nuestras conversaciones se iban volviendo mas profundas, hablabamos sobre lo que sentiamos, lo que nos gustaba, lo que temiamos, etc

No hablabamos de el, para nada. Rara vez lo mencionabas. Y yo no queria hablarte de el. No queria que me vieras como la chica loca que agrego a la mejor amiga de el chico que le gusta. Por eso no lo hacia, evitaba hacerlo.

En una de esas conversaciones sobre chicos, me acosaste hasta que te lo diga, hasta que te confiese por quien sonreia todo el tiempo. Y te lo dije, te dije que era por el, por Matias, tu amigo.

Al principio no me lo creiste, hasta que lo analizaste y te diste cuenta.

Los dias pasaban, y me decias que dejara de pensar en el. Que el no merecia que yo estuviera asi como tonta por el. Que el no era el indicado para mi, y cosas asi. Fue una actitud que se me hizo totalmente extraña, y tenia ideas que parecian imposibles. Trate de ignorar ese comportamiento y mantener conversaciones que traten sobre el alejadas de nosotras. Porque no queria arruinar esta amistad por ideas absurdas.

Un día, de invierno. Viento totalmente helado. Temblabas. Empezaste a contarme como Alejandro llego a tu vida. Me parecio una historia muy linda y romántica, salvo por un pequeño detalle.

No lo podia creer, estaba en shock. Mis sospechas eran totalmente ciertas. Y me sentia muy mal, muy rara. Era totalmente extraño.

Habias estado enamorada o ilusionada, o lo que fuese, pero de el. De Matias. De tu amigo, tu mejor amigo. Y por eso tratabas de alejarme de el.

Lo raro de todo, es que estabas muy enamorada de Alejandro, o al menos eso se notaba.

Por mas que me aseguraras de que esa ilusion pasajera que sentias por el, se termino hace mucho tiempo. Siempre tuve dudas, hasta ahora las tengo. Y quizas siempre las tendré.




Fecha Publicación: 2012-02-11T21:15:00.000-08:00
Estaba pasando por un momento difícil. Muy difícil. Estaba enamorado de un chico. De un chico que conocí solo por casualidad.

Lo complicado no estaba en que el no sintiera lo mismo. Lo complicado era, ser un chico. Y que el fuera uno. Nadie sabia, ni mis amigos, ni mis hermanos, ni mis papás. Lo complicado era que a el no le gustaran los chicos como a mi, ni que el fuera mi amigo, mi mejor amigo. Lo complicado era que yo quería decírselo, pero temía su reacción. Y bueno, ya tenía 18, era el momento de explicar porque nunca llevé enamorada a la casa.

Empecé contándoselo a mis amigos cercanos. No podían creerlo. Notaba en sus caras, desconcierto, dudas, susto. Sin embargo, luego de sus pequeños reproches por no contárselo antes, lo tomaron bien, muy bien. No pensé que sería tan fácil. No pensé que me comprenderían tan rápido. Con ellos aceptándome como soy, ya tenía el valor, para el siguiente paso. Para el paso mas difícil.

Empecé por ella, mi mejor amiga. Con la que comparto muchos secretos, menos el mas grande y confuso. Con la que juego, lloro, rió. Mi hermana.

Le dije que venga a mi cuarto, que quería contarle algo sobre una "chica" que me gusta. Vino enseguida. Me ataco con cientos de preguntas sobre "ella". HERMANA SOY GAY.

Silencio. La ventana se abrió con un intenso viento de invierno. Ambiente hostil. Mas silencio.

Cada segundo se hacia eterno. Me lamentaba habérselo dicho así. De esa manera, tan fuerte, directa, seca, impulsiva. Estaba a punto de quebrarme, pensé que ella me entendería mejor.

Hubo mas silencio. Es como si no lo creyera, como si tratara de digerir esta nueva información sobre mi, y no pudiera. Como si deseara que no fuera así. No podía soportar que ella esté así por mi, por ese pequeño defecto que siempre tuve guardado.

Salió de mi habitación sin decir palabra alguna. Sin al menos mostrar un gesto de disgusto o comprensión.

Pasaron horas, días, semanas.

Muchas ideas cruzaban mi cabeza. Pensé que me odiaba. Que sentía vergüenza de mi. Que ya no me quería. Y que mi hermana lo tomé así, hacia que imagine que mis padres lo tomarían mucho peor. Esos días fueron muy duros para mi. No podía vivir con ese silencio. Lloraba todos los días en mi cuarto, no quería salir. Tenía ideas estúpidas de ya no querer vivir. Porque nada tenia sentido si uno de los seres mas importantes de mi vida, simplemente había decido ignorar nuestro parentesco.

Entró, me abrazó fuerte. Me sorprendía esa escena. Ella simplemente no me hablaba, no me miraba, me ignoraba, y ahora la tenía en mi cuarto, abrazándome fuerte, muy fuerte, hasta casi lastimarme.

TE AMO TE AMO TE AMO. Repetía entre sonidos que no lograba diferenciar si eran de llanto o risas. La abrazé muy fuerte también, y no podía evitar que cayeran lagrimas por mi rostro. Estaba seguro que ella me había perdonado.

-Perdóname, estas ultimas semanas estuve muy distante contigo, lo siento, no quiero que pienses que te odio. Eres mi hermano, y te acepto como eres. No me importa las miles de cosas que hagas o que seas, siempre estaré contigo. Y si estaba distante, era porque bueno, acostumbrarme a esto, era totalmente nuevo y confuso para mi. Y me preguntaba si no había sido buena contigo, porque me lo ocultaste y no me lo contaste antes. Y me molesté porque no habías sido sincero, porque recordaba las tantas ocasiones en las que me hablabas de chicas, y pensé que me mentías. Tenía demasiado sentimientos tontos dentro de mi, pero quiero que sepas que te quiero.

Estaba totalmente conmocionado, triste, feliz. La abrazé muy fuerte. Durante muchos segundos, minutos.

Te prometo que a partir de ahora, todo será distinto. Te contaré absolutamente todo, no quiero tener alejada otra vez.

Sonrió, sonreímos, y hablamos durante horas. Estaba feliz de tener a mi hermanita de nuevo conmigo.

Aún seguía lo difícil, decírselo a ellos, mis papás. No quería volver a cometer el error de hacia unas semanas. Estaba muy contento de tenerla a ella de apoyo.

Después de conversarlo con ella, para encontrar la forma correcta de decirlo. Encontré la perfecta.

Mi cuarto parecía un basurero. Habían miles de papeles tirados por todos lados. No encontraba la forma correcta de escribirlo. Decidí hacerlo mediante una carta. Esa noche no dormí. Casi al amanecer, terminé. Tenía mis 2 cartas hechas para dárselas a mis papas.

No sabía en que momento entregárselas, entonces pensé que podía ponerlas en sus cuarto, para que la lean antes de dormir.

Ese día estuvo muy ansioso. Muy nervioso. No sabía lo que podría pasar al día siguiente. Me aterraba la idea de que ellos pudiera tomarlo a mal. Y ocasionar un desastre en mi familia.

Mi hermana me ayudó a distraerlos para yo poder dejar las cartas. Las dejé, corrí a mi cuarto e intenté dormir. No habían pasado mas de 20 minutos, cuando oí que tocaban la puerta, pensé que sería mi hermana. Pero no, eran ellos. Me asusté.

Se sentaron a mi lado, y me abrazaron. Me dijeron que estaban muy orgullosos de mi, que me amaban, que siempre estarán a mi lado, apoyándome y dándome ánimos en todo lo que me proponga. Me dijeron muchas cosas que me hacían sentir muy bien. Me daba fuerzas que me apoyaran así. Que mi mamá estuviera feliz de que les sea sincero, que mi padre estuviera orgulloso de mi. No hice más que agradecer su comprensión y abrazarlos muy fuerte.

Al día siguiente, todo se sentía muy bien. Sentía libertad, me sentía muy bien conmigo mismo. Me sentía afortunado de pertenecer a esta familia, de tener a mis amigos a mi lado. Estaba muy feliz por todo. Porque me quieren como soy, y no me juzgan ni me reprochan nada. Y sobre todo me apoyan y me quieren.

Y habrá personas que me miren mal, que dejen de hablarme, y que incluso se alejen y me traten mal por ser lo que soy. Ya eso no importa, mientras los tenga a ellos, a los que si son importantes en mi vida, aceptándome y queriéndome, todo irá bien.


Fecha Publicación: 2012-02-09T22:33:00.000-08:00
Había pasado un año ya, desde que Julieta terminó muy mal con E.
Aquella vez, era verano. Y ahora curiosamente también lo es. Durante el eterno invierno limeño, solo habían hablado un par de veces, sobre cosas superficiales, obviando esos acontecimiento que se habían convertido en el centro de Julieta y en la diversión de E.

DICIEMBRE

E. vivía lo que amaba hacer. Teatro. Sabia que era lo único en lo que era sincero. Lo que amaba realmente. Julieta de curiosa, se atrevió a ver las fotos de su ultima presentación. La bella y la bestia. Ella desafiante, comentó la foto sin esperar respuesta.

-Tu eres la bestia?

-No, el malo de la película, jajaja

-Como siempre.. a mi nunca me invitas..

-Pero si nunca tienes tiempo, siempre que te hablo estás ocupada, y bueno pensé que no querías verme

-Estoy de vacaciones, y ni siquiera me hablas

Julieta estaba sorprendida de eso, sorprendida de que inmediatamente E. le hablara por msn, natural, coqueto, como hacia exactamente un año.

Se podría decir, que se volvió a ilusionar. Pero una pequeña frase cambiaría ese momento.

Lo harías conmigo?

Julieta volvió a odiarlo con la misma intensidad con la que estaba queriéndolo. Siguió siendo coqueta, mientras hablaban, de hacer que esta aventura divertida, durará, prologandola por años, únicamente en el verano. Ella, lo pensó. En el momento dijo, NO. Pero luego lo pensó, y tuvo muchas ganas de hablarle y decirle que sí, que estaba dispuesta a jugar ese pequeño, divertido, y prohibido juego.


ENERO

Inconscientemente lo hizo, se matriculó en la misma escuela donde el tenía clases de teatro. Superficialmente tenía la idea de no cruzarcelo, y la primera semana fue así.
Llegó el sábado. Lo vio, de espaldas. Lo reconoció. Se puso nerviosa, no sabia que hacer. Busco su mirada, la encontró. Tenía cara de desconcierto y sorpresa, y esa risa coqueta que lo caracteriza.
Apropósito ella se sentó al frente de la puerta de su salón. Terminó su clase, y el se acercó, y la saludó. Tenia la intención de entablar una espontanea conversación, pero una parlanchina amiga hablaba con ella, para su favor.

El siguiente sábado, el estaba para afuera, con sus amigos, ella lo distinguió a unos metros. Se puso sus lentes, creyendo que tenían algún poder especial que la convertirían en invisible. Paso defrente y ya. No lo saludo y el tampoco a ella.

FEBRERO

Que tal? Como estas?

Hey, todo bien y tu?

Tranquilo, que tal las clases? Te gusta ahora?

E. inició conversación, nuevamente obviando el juego. Pregunto, por las clases, por como está y cosas de amigos.


Ella estaba ilusionada. Ya no podía negarlo. Aunque, Julieta sabe que siempre será así. Que siempre le gustará y la hará dudar. Y simplemente es, porque la idea de hacer algo prohibido, la llena de adrenalina. El desafío de hacer algo prohibido, travieso.. la llena.

Julieta siempre recaerá en el juego de E. aun sabiendo que todo podría terminar mal, hecho un desastre. Y también sabe, que no es lo suficientemente osada como para hacerlo.

En este juego, Julieta quiere vencer a E. Tiene todo en su contra; emociones, tentaciones, debilidad. Pero tiene los ánimos y la fuerza de vencerlo. El oponente no es tan fuerte, tiene todo a su favor. Sin embargo, ella ya conoce sus tácticas, sus movimientos. Y eso le da ventaja.








Fecha Publicación: 2012-02-09T20:14:00.000-08:00
Verano. Pero de esos días que salgo a la calle feliz, porque el día está nublado, y Lima es, lo que es: Gris. Y no con su absurdo disfraz amarillo-anaranjado.

Era el clima apropiado para salir a la calle como me gusta: Despeinada, zapatillas, polo suelto, buzo.

Caminábamos sin dirección, buscando una tienda. Hablando de todo y nada. Hasta que llegamos al punto en donde empieza a hablarme de el.

Valentina es de esas personas que no pueden estar solas mucho tiempo. Es mi amiga, no hace mucho, pero el tiempo que hemos pasado juntas ha sido lo suficiente para descubrir cosas de ellas, que quizá, aun no descubre.

Ella terminó con su chico, no hacia mucho. Menos de un mes. Pero todos los días, hablaba de el. Ya sea bien o mal, aun lo quería, o tenía algún sentimiento hacia el.

No estoy enamorada de el, nunca estuve enamorada de el. Todo fue costumbre y nada más. - Lo dijo con convicción.

Y empezó a contarme, que escucho una canción. Que hizo que se diera cuenta que no fue amor. Y que jamás regresaría con el, porque le hizo daño y blablabla. Recordó todas las cosas, y sacó conclusiones, ella sola. Yo solo escuchaba y asentía.

Era una historia que ya me conocía. Así que la miraba y asentía cada 10 segundos. Y dejaba mi mente en blanco, o quizás en azul.

En algún momento noté que ya no hablaba de su ex chico. Hablaba de ella misma, de lo que sería su futuro. Que se concentraría en sus clases. En su presentación. Que estaría soltera 3 años. O que saldría a discotecas y se dedicaría a conocer chicos y mas chicos. Bromeábamos sobre eso. Hasta que de nuevo lo mencionó, pero está vez intenté escucharla. Intenté. Pero no pude, me concentré en la fila de hormiguitas que rodeaban nuestros pies.

Lo que entendí de esa conversación fue: Nunca lo amó. No quería saber absolutamente nada de el. Estaría soltera.

Ya era de noche, hacia demasiado calor. Extrañaba demasiado el invierno. Las noches de verano eran muy incomodas, al menos para mi.

-Tengo novio. En mensaje de texto.

Enseguida contesté: Que? Quien?

Hacía un par de horas, tenía la idea de estar sola. Y las personas con las que había salido esos ultimas días, no eran las indicadas para una relación mas sería.

-El.

No tenía idea a quien se refería, a los pocos minutos, entendí que había regresado con él. Con el chico que la hizo sufrir, con ese chico celoso, con ese chico inseguro, con ese chico que siempre pelea, con ese chico que a pesar de todo, la hace muy feliz.

- Pero.. y lo que hablamos en la tarde? No te entiendo.

-Soy feliz.


Valentina volvió con el. Volvió a esa rutina de pleitos, celos, caras tristes, enojos... Pero sobretodo a lo que ella cree su felicidad. Y sea lo que sea, es mi amiga. Y estaré con ella siempre.













Fecha Publicación: 2012-01-26T09:50:00.000-08:00
Sucedió hace 2 años, hacía frio, era invierno. No te conocía pero a la vez, sabia mucho de ti. No tenía intención de conocerte, pero a la vez, sentía que ya te conocía. Ya te tenía dentro de mi vida, gracias a mi mejor amigo. El hablaba de ti, todo el día, de todo. Tu le gustabas, aunque creo que era mas que un gusto, mas que una ilusión, creo que estaba enamorado. Pero al parecer tu no sentías lo mismo, tu lo veías como un amigo y nada más.

Pasaron algunos meses, la neblina iba desapareciendo para dar paso a algunos rayos de sol. Llegaban esas festividades, en las que todo el mundo, busca regalos y tarjetas de buenos deseos.

Fue un feriado, amaneció nublado, y haacia mucho frio. Lo que fue muy raro, porque el verano ya habia llegado, con su aire mas seco, y su insoportable calor.

Te ibas acercando, te reconocí, porque mi amigo ya se habia encargado de describirte tan a la perfeccion, que no se habia equivocado en nada.

Me saludaste. No te respondí nada. Estaba como congelado. Frío. Sonreíste. Creo que porque tenía un gesto gracioso. Atinaste solo a sonreír, y te fuiste.

Quedé paralizado, varios minutos. Muchos minutos.

Llegaron esos días de verano insoportable. No te volví a ver en mucho tiempo. Y fueron realmente eternos. Todo lo que hacía era imaginarte, a mi lado. Como mi princesa.

Era algo que no se podía ocultar, no a el al menos. Era como cuando estas con fiebre, o con sueño. Esas cosas imposible de disimular. Y el fue uno de los pocos que notó mi repentino cambio.

Hablamos acerca de un nuevo programa de televisión, cuando de pronto me dijo: ESTAS ENAMORADO HUEVON! casi gritando, y con un tono intimidante. No me dio tiempo a responder cuando volvio a decir: ESTAS ENAMORADO! QUIEN ES!!

Si claro, le diría que estoy enamorado de esa chica de lo que tanto me hablaba, de la que tanto me cuenta. Estoy enamorado de ella, si de ella. Pensé.

De nadie, de que hablas. Esas cosas no van conmigo. Lo sabes muy bien. Tu eres el único loco enamorado.

Se hizo el tonto, y cambié de tema. Y no volvimos a hablar sobre eso.

Empezaste clases, pensé que no te volvería a ver. Fue todo lo contrario. Te veía mas seguido. Era muy tímido contigo. Pero tu sonreías, y eso me enamoraba más de ti. Hacías que me sienta como flotando, como en un paraíso verde, como en un desierto con arboles. Y te dabas cuenta de eso, porque seguías haciéndolo. Cada vez que nos veíamos lo hacías. Sonreías.

No solía llamarte por tu nombre. Eras mi princesa. Siempre. Princesa. Empezamos a unirnos más, a conocernos más, a hablar mas sobre nosotros. Y eso me hacia feliz, porque al menos pasaba tiempo contigo. Pasamos de besos en la mejilla, a pequeños y distantes abrazos. Como que había mas confianza entre nosotros.

Cada vez, se hacia mas complicado disimular mi estado tonto y enamorado, y mucho mas delante de mi mejor amigo. Y el lo notaba, y fue distanciándose de mi. Menos los sábados en la noche, que eran como los de siempre. Como los amigos de antes. Cero amor, cien locuras.

Llego el momento en el que te confesé lo que sentía, y no lo tomaste a mal. Por lo que sentí que fue buena señal. Pero no me diste una respuesta concreta. Jamas decías si o no. Para ti no había extremos. Todo era equilibrio en ti. Y amaba esa perfecta imperfección, o imperfecta perfección.

Mi mejor amigo seguía hablándome de ti, de lo mucho que el te quería. Sin embargo, me hablaba de tus muchas miradas incomodas, de tus muchas conversaciones inconclusas. Lo que me daba pie a pensar que sentías algo, al menos algo pequeño por mi. Porque conmigo eras completamente distinta.

Te besé, si, sin planearlo, sin pensarlo, sin meditarlo. Me diste una fuerte cachetada, muy fuerte. Tuve la cara roja, por días. Pero, existía algo más, la satisfacción de que correspondiste a mi inoportuno y osado beso.

Pasaron unos días, y sin planearlo de nuevo, te lo dije, de forma mas directa y siendo muy sincero. Quieres ser mi princesa?

No respondiste, hubo silencio, miradas clavadas al suelo. Mucha tensión. Deseaba no estar ahí, deseaba no habértelo dicho. Mientras me reprochaba, me tocaste la mano, pensé que me dirías que no. Y muchas cosas malas cruzaron mi mente. Lo que siguió a eso fue, un abrazo muy fuerte, demasiado fuerte. Te besé. No quería soltarte, quería estar a tu lado siempre. Oficialmente ya eras mi princesa. Y ya era el hombre mas feliz, porque tenía todo lo que quería, todo lo que me hacía falta.

Seguía lo peor, lo mas difícil. Contárselo a mi amigo, a mi mejor amigo, a mi hermano. No era cosa complicada. Complicada en esos momentos era fácil para mi. No tenía idea de como decirle de que me enamoré de su chica, que ahora es mi princesa.

Planeé diversas formas, pero no tenia el valor. No quería perder su amistad. Me rehusaba a separarme de la persona que había formado parte de mi vida los últimos 20 años. Toda mi vida. El había estado conmigo, apoyándome. Y no podía perderlo así.

-Tenias razón, estoy enamorado, y sí, soy huevon.
Ya se lo había dicho, no había de que arrepentirse, tenía que decirle la verdad.

-Lo sé, hace semanas ella me lo contó.

Se lo contó? Llevaba apenas un par de días con mi princesa. Y el ya lo sabia? Fue confuso, entendí, que el estaba enterado de todo desde un principio, porque ella se lo contaba.

-Eres mi hermano, tranquilo, sé que no es tu culpa, ni la de ella. Son cosas que pasan.

No me dejaba hablar. Y tampoco sabía que decirle.

-Loco, entenderás, que necesito un tiempo, para asimilarlo. No te odio. No. Necesito alejarme de ti, de ustedes. Me voy a Trujillo un par de semanas, volveré y seremos los de antes. Claro, sin locuras. Pero los mismos de antes. Te deseo lo mejor para ti, y cuídala, si le pasa algo. Te juro que te parto la cara. Nos vemos.

Se fue, sin decirme nada mas, ya me lo había dicho todo. Y me sentía mal.

Los días siguientes, fueron extraños. Estaba con ella, y olvidaba aquella conversación. Nunca hablamos sobre el. Lo evitábamos, y era lo más sano.

Sé que esas "dos semanas" en realidad serán meses, o años. Volverá, y se que seremos los mismo de antes.

Mientras tanto, disfrutaré de ella. Mi princesa. La que me hace sentir en un paraíso verde, en un desierto con arboles, y a veces en un cielo azul.





Fecha Publicación: 2012-01-26T09:09:00.000-08:00
Es extraño, a una gran mayoría de personas les gusta recibir visitas, y mas aún cuando son sorpresa. Antes no creía esa idea, pero lo confirme hace unas semanas en provincia; los familiares de mi mamá, "peleaban" por darnos alojamiento en sus casas. Y es bonito, es una bonita sensación. Sin embargo, a mi no me gusta incomodar.

Suele ocurrir mayormente entre familia. Algunos acostumbran, a ir un día, quedarse a dormir, para irse al día siguiente después de almorzar. Y eso, ya no es bonito.

Existen cosas de estas visitas que llegas a odiar. Como la bulla de los niños pequeños. Que se muevan y corran por todos lados. Tener que ofrecer tu cuarto, para que la visita no duerma incomoda en la sala.

Existen visitas que ya se vuelven en residentes permanentes. Que inicialmente te dicen que se quedaran un par de semanas, y llevan meses en tu casa y no tienen planes de irse todavía. Lo peor de ellos, es que ya se creen dueños de la casa. Te quitan el control del televisor, te mandan a comprar sus cosas, se toman tu yogurt, realizan reuniones, invitan personas a cenar, etc.

Aunque claro, también están esas visitas, que te preguntan que tal te ha ido, que traen algo, y que no incomodan. Que se sientan y conversan. Y en unas horas ya se van.

Y esas visitas que vienen de lejos, y como no tienen donde quedarse, deciden sin consultar que se quedaran en tu casa. Ese tipo de visitas, a mi, me desesperan. Porque no tienes idea de cuanto tiempo se quedaran. Y mas aun cuando tienen la costumbre de despertar a las 6 de la mañana y de dormir a las 10 de la noche.

Y ante cualquier tipo de visitas, solo queda sonreír y poner cara bonita para quedar bien y se lleven una "buena impresión" de ti.




Fecha Publicación: 2011-12-01T20:07:00.000-08:00
Tenía 16. 5to año. Días de invierno. Era en esas épocas de confusión. En esas épocas donde te entra un bichito raro que se apodera de ti y te empieza a manipular. No tenía enamorada, no quería. No quería enamorarme. Tenía gustos, pero solo eso. Gustos.

Mis buenas notas, me llevaron al lugar donde mi vida daría un gran giro. Donde quizás mi confusión desembocaría en una conclusión.

El primer día transcurrió normal. Bulla, discursos, amigos. El segundo igual, con tan solo una pequeña diferencia de color. El tercer día sería el confuso.

Notaba tu mirada ya hacia 2 días. No me atraías, lo veía imposible. Yo soy un chico, y tu también lo eres. Sin embargo, ese pequeño bicho raro, hizo que nos conozcamos más. Empezamos por cosas básicas; fruta, colores, comida, actores, actrices, etc. Reí mucho contigo. Intercambiamos números telefonicos, msn, facebook y todo ese tipo de cosas ciberneticas.

Los días siguientes fueron totalmente raros. Sentía la necesidad de hablar contigo, de conocerte más. Recuerdo que más de una vez estuve a punto de llamarte, pero por alguna extraña razón no lo hacía. Dentro de mi, existía un gran conflicto. Algo que desataba en mi sentimientos que nunca antes había imaginado. Sentimientos que me rehusaba a aceptar. Sentimientos que desde otro punto de vista, serían totalmente ilógicos, pero no distintos. Era normal, para algunos. Anormal y estúpido para otros. Eso me confundía más. No saber que sentir. Y eso era totalmente duro para mí.

Un día coincidimos en msn, chateamos. Me sentía bien. Cuando sabía de ti, sentía tranquilidad. Hablábamos de muchas cosas, pero siempre terminábamos riendo. Se volvió un ritual. Todos los días a las 5 de la tarde.

Así pasaron cuatro meses. Meses en los que trate de descubrir que era lo que me pasaba contigo. Que era lo que tu me hacías sentir y en lo que me estaba convirtiendo. Era totalmente extraño, pero aún así seguía con esto. En esos meses mi única salida a todo, eras tu.

Los días grises de esta ciudad se volvían naranjas al atardecer. Ya era noviembre.

Trigonometría y yo, nunca tuvimos una buena relación. No era bueno en ese curso, nunca lo fui y nunca lo seré. Y mis buenas notas se veían opacadas con aquel curso. Para mi buena suerte, tu eras hábil en este curso, y te ofreciste gustoso a ayudarme. Aún con dudas, yo acepté.

La distancia de mi casa a la tuya, me sirvió para armar un pequeño plan. Un plan que se basaba en no mostrarme nervioso ante ti. Plan que no funcionó al tocar tu puerta.

Nos quedamos en silencio por unos instantes. Habías cambiado en esos últimos 4 meses. Estabas mas alto, tu cabello había crecido. Te miraba, y tu me mirabas. Fue como un destello de luz, como un latido fuerte, como si todo girará y yo estuviera paralizado. Pude descubrir en ese pequeño instante silencioso, lo que hacia 4 meses no pude descubrir, y lo sabía pero me costaba aceptarlo. Me gustabas. Pasó la aceptación y vino el rechazo. No aceptaba ese sentimiento. No aceptaba esa atracción. No podía aceptar que me gustara alguien de mi mismo genero. Yo estaba completamente seguro, hasta hacia unos meses, que mi único interés eran las mujeres. Pero llegaste tu, y cambiaste todo mi perspectiva.

Rompiste el conflicto que sucedía dentro de mi con un amable "hola". Solo atiné a sonreír, y mirarte como estúpido.

Me enseñaste trigonometria, entendí a los pocos minutos. Aun era temprano, y no quería volver a casa. Me ofreciste ver una película. Chicago. No la olvidaré. De pronto detuviste la película y me preguntaste algo que me dejo atónito y fuera de mi mismo. No sabía que responder, estaba aceptando algo totalmente nuevo, y tenerte cerca me confundía mucho. No dije nada, no me moví, estaba congelado. Y tu interpretaste mi silencio como una afirmación. Y pasó. Pasó lo que hizo que terminará de aceptar lo nuevo que sucedía dentro de mi. Me besaste. Nos besamos.

Mi mente quedó en blanco. No pensaba en absolutamente nada. Solo eran tus labios y los mios uniendose, para encontrar una explicación a todo. Porque tu lo tenías muy claro desde hacia mucho. En cambio yo no. Yo era nuevo en esto.

Esa noche, no pude dormir. Recordaba todo. Los instantes silenciosos, tus miradas, tus palabras y sobretodo tus besos. Dí muchas vueltas en mi cama, para tratar de entender la conclusión a la que llegue esa tarde en tu casa. Soy bisexual.

Los días siguientes fueron similares, me sentía bien al chatear contigo. Me sentía bien al besarte. Me sentía bien a tu lado. Pero me sentía mal conmigo mismo, aun existía rechazo dentro de mi. Sentía vergüenza. Sentía cosas inexplicables.

Me siento bien con esta nueva dirección que a tomado mi vida, pero solo a tu lado. Cuando estoy sin ti, no puedo. Me siento un bicho raro ante todos. Me siento fatal, no poder encontrar una explicación lógica a todo. Porque solo eres tú y nadie más. Porque contigo empezó esto, contigo persiste esto. Porque de ti me enamoré. Porque a tu lado quiero estar. Pero no termino de aceptarlo por completo. Porque no puedo decirlo abiertamente. Porque siento que todos me mirarán mal al saberlo. Porque siento que soy inútil por esto.

Y también sé que es simple. Que soy un chico que está enamorado de otro chico. Que soy un chico que se siente atraído por mujeres. Que soy bisexual, y eso no ha cambiado nada en mi. Sigo siendo la misma persona, el mismo chico inmaduro. El mismo chico tonto con mente de 8 años. El mismo chico, que no le gusta presumir de sus habilidades, el mismo que se preocupa demasiado por las personas que considera importantes. El mismo que puede dar ideas muy centradas en momentos difíciles. El mismo, solo que convertido en un bicho raro ahora.






Fecha Publicación: 2011-11-25T22:45:00.000-08:00
Nevermind I'll find someone like you.. No podía sacar esa canción de mi cabeza. La llevaba escuchando 3 días enteros. Gran letra. Gran melodía.

Dont forget me.. Estaba en exámenes finales, y ni así dejaba de escucharla.

I remember you say... Era lo único que podía reemplazarte en mi cabeza.

Podía mirarte, de lejos, de cerca. Incluso no mirarte. Bastaba con que sepa que estabas cerca a mi.

Era extraño, lo sabía de alguna forma rara e incierta.

Quedaban pocos días, no te vería más. O bueno, no te vería por un buen tiempo. Un muy buen tiempo.

Fue en esos días, donde apreciaba más, cada mirada, cada sonrisa. Donde grababa cada instante que pasaba contigo en mi memoria.

Adoré, que lo dijeras, que sientas esa cosa rara y extraña de decírmelo.

Cuando lo mencionaste, entré en pánico. Estaba nerviosa. Temblaba.

Tenía miedo.

Lo dijiste, lo leí, sonreí.

No supe que decirte. No supe que escribirte.

Pero existe algo, que aún no te lo digo. Y es que eres, extraordinariamente especial. Y no importa lo que pase, estoy completamente segura, que no encontraré a alguien como tú.

Sometimes it last in love, but sometimes it hurts insteads..



Fecha Publicación: 2011-10-16T19:05:00.000-07:00
Ella lo ama. Ella a intentado olvidar y perdonarlo. Ella sufre. Sufre en silencio. Siente rencor. Quiere vengarse. Pero lo ama.

Habían discutido días antes. El lugar se tornaba hostil con el pasar de los días. Ella estaba triste. Fumaba. Tomaba. Denotaba su preocupación porque todo termine mal.

Una llamada cambiaría el sentido de la situación, del problema, de sus vidas y de los que los rodean. El contestó. Era una chica, menor que el. Ella escucho la voz. Notó que era de mujer. Se alteró.

El intentó negar lo evidente. Ella enfureció. Ambos discutían. Gritos y gritos. Ella no estaba conciente de lo que podía llegar a hacer. Rompió cosas, lanzó mas cosas.

Ya no era mas ella. La persona que sufría la indiferencia en silencio. Ya no más. En ese momento solo quería desquitarse y vengarse del hombre que la hacía sufrir.

Lloraba, sollozaba. No quería verlo nunca más.

Pasaron los días, y el dolor del engaño iba disminuyendo. Disminuyendo solo para el resto, ella fingía estar bien. En realidad no era así. Sufría cada día más. Tenía recuerdos en su cabeza, recuerdos cuando todo iba bien. Cuando todo era amor. Cuando no había engaños, mentiras.

Pactaron una especie de tregua. Para conversar, explicar y tratar de recuperar algo que hasta hacia unos días se creía sólido.

El le confesó la verdad. Hacía unos meses mantenía una relación con una chica, algo o mucho menor que él. El sentía que la quería a ella también. El no quería decidir por una, el quería estar con las 2.

Ella trató de tomarlo con calma, su mundo se iba desmoronando cada vez mas. Sentía que no podía mas. Sentía que no tenía fuerzas ni para respirar. Sin embargo, lo hizo. Fue valiente y afrontó la verdad. Ella aún lo amaba. El quería volver y tratar de olvidar. Y con olvidar se refería a que ella aceptara esa relación que mantenía paralelamente a la suya. Ella no estaba dispuesta a aceptar tal cosa. Puso condiciones. Que el termine definitivamente con ella. Si es que aún la quería y en realidad quería salvar su relación. El se lo prometió. Ella aun con dudas intentó creerle.

Fueron pasando los días. Ella intentaba olvidar lo sucedido. Pasaron los días. Pasó un mes.

Era sábado. Amigos, alcohol, cigarros. Todo parecia estar bien. El se ausentó por un momento. Tardaba en regresar. Ella fue a buscarlo. Y de una distancia no tan larga lo vio hablando por telefono. Ella supuso que era esa otra chica a la que odiaba con todo su ser. Intuición, sexto sentido o lo que sea, no se equivocó. Era "esa".

Ella le dijo: Corta. Simplemente porque quería evitar la discusión.
El le dijo: No. Si corto, me voy.

Ella se alteró, enfureció. Ese dolor se intensifico nuevamente al punto de arrebatarle todas sus fuerzas. Esa respuesta terminó por hacerla sentir insignificante. Por hacerla sentir sin ganas de vivir.

El se fue, sin decir nada. Ni una palabra. Absolutamente nada. Se fue.

Ella sumergida en el dolor, solo lloraba y repetía no querer verlo más.

Cuando logró calmarse, secó sus lagrimas y gesticuló una especie de mueca muy similar a una sonrisa. Ella capto y entendió la situación desde otro punto de vista. Desde un punto donde podía sentirse bien, sentirse ella nuevamente.

Ella comprendió, que no estaba perdiendo nada. Al contrario, ganaba tranquilidad y libertad. Lo que llevaba a que el único perdedor era él. El perdía a una gran mujer, perdía una vida, perdía a su familia.

Fecha Publicación: 2011-10-05T22:36:00.000-07:00
UNO.

Profesor de música. 6to grado. 11 años. 21 años. Guitarra. Violín. Recreo. Snacks. Cartas. Besos. Risas. Su casa. La visita. La gaseosa. Las partituras. El colegio. El salón. El pupitre. El cuaderno. El veinte. La sonrisa. Los guiños. El número de casa. El adiós.

DOS.

3er basico. Sus lentes. Sus brackets. 25 años. Su voz. Su acento "britanico". Dont understand. May I go to the toilet? Pag 161. Teacher. Su casaca negra. Su café. Su camisa blanca. Su facebook. Las fotos. Los comentarios. Las etiquetas. Stalkearlo. Su foto. Su hija, su esposa. Bye teacher. La tardanza. La única vez que lo escuché hablar en español. La tristeza. El otro salón.

TRES.

Su falta. Su botella de agua. Sus bromas. Sus audios. Sus vídeos. Sus juegos. Sus canciones. Sus historias. Su forma de hablar. Su café. El floro. El examen fácil. Sus bromas repetidas. Mas floro. Notas altas. Su joda.

CUATRO.

Su distracción. El plage. El saludo. La sonrisa. El maquillaje en clase. La música en clase. Su forma de hablar. El dejarme conversar. El creer que estudio. Su "metodo" de enseñanza.


Fecha Publicación: 2011-09-20T07:44:00.000-07:00
Es un día soleado. Después de muchos días de frío y lluvias intensas. El sol, salió.
Se levanto de la cama, abrió la cortina y se asomó. Perfecto día- dijo.

Salió de su casa. Apresurado. Con las zapatillas sin atar. Con los botones mal abotonados. Con el cabello revuelto.

El calor se tornaba insoportable. Aún asi: Perfecto día- volvió a decir.

Llegó. Se sentó. La vio. La vio. La vio.

Ella lo miró también.

Le sonrió. No dejaba de mirarla.

El calor se hacía mas insoportable aún. Perfecto día- siguió diciendo.

La clase terminó.

El sol se ocultó. El día se puso gris de nuevo. El frío se apoderó del ambiente. Entristeciendo la ciudad. Perfecto día- siguió diciendo.

Ella caminaba apresurada. Sin darse cuenta tomaban el mismo camino. Nunca antes la había visto.

Comenzó a llover. Perfecto día- siguió diciendo.

Tan rápido caminó, que la perdió de vista.

Llegó a su casa. Estornudando. Perfecto día- siguió diciendo.

Se acostó, la recordó. Se desesperó. Odió tener que esperar una semana para volverla a ver.

Se quedó dormido, con una sonrisa en el rostro.

Fecha Publicación: 2011-09-17T20:48:00.000-07:00

* Quizás algún día, el reflejo de la luna llegue a arderte con la misma intensidad que un rayo de sol en pleno verano, y será ahí que te darás cuenta, que no eres mas mi universo.

*Si por orgullo continuas así, con esas descomunales ansias, ideando hacerme sentir ignorada. Adelante, persiste, no me incomoda.

07-08-11

*Soy mala. Soy floja. Soy burlona. Soy molestosa. Digo tonterías. Hago sentir mal a las personas que quiero. Soy muy resentida. Soy celosa. Soy Habladora. Pero cuando se trata de ayudar a las personas que quiero lo hago sin dudarlo. Cada quien decide como disfrutar de su existencia, algunos hacen cosas productivas, otros no. Al fin y al cabo, todos vinimos al mundo a joder.

08-08-11


Fecha Publicación: 2011-09-17T20:27:00.000-07:00
Vamos! - dijo. Pasaron únicamente 5 segundos. Pero en mi interior fueron lo mas eternos. Lo necesitaba. Lo quería. Acepte.

3 horas después.

Ansiaba tanto haberme negado. Ser fuerte y decir: No. Odiaba los viajes largos, odiaba los paisajes sin vida, marrones, grises, oscuros. Odiaba el silencio. Odiaba su compañía. Y a la vez, amaba nuestros silencios. Amaba su compañía. Amaba esa naturaleza desértica.

Agua. Galletas. Chicles. Alcohol. Pastillas. Música.

2 horas después.

Necesitaba dormir, necesitaba parar. Necesitaba abrigarme. El frío me congelaba no solo el cuerpo. Odiaba ese frío. Y lo amaba a la vez.

Necesitaba perderme por minutos, horas, días y quizás semanas.

Nos detuvimos. Caminamos. Nos sentamos.

Fue entonces, que sentí su calor. Que sentí protección. Seguridad. Cariño. Amor.

1 horas después.

Lo amaba mucho mas que hacia apenas 3 horas. Me hizo ver, que solo un desierto y el silencio, me daría la tranquilidad que necesitaba.

Lo amé por eso.



Fecha Publicación: 2011-05-17T22:35:00.000-07:00
Sofia pasaba por el momento mas triste de su vida. Pasaban los días, las horas, los minutos, los segundos, pero ella no. Ella estaba estática. Sentía que nada tenia sentido. No tenia gestos. No tenia sonrisa.

Sofia, trataba de superar sus problemas. Ella se hacia la valiente. Ella trataba de olvidar.

En algún momento, ni ella misma se dio cuenta. Fue dejando todo atras . Fue cambiando su estático gesto, convirtiéndolo en sonrisas y en algunas ocasiones en carcajadas.

Una pequeña chispa, inundo sus días. Especialmente sus noches.

Esa pequeña chispa tenia nombre: Daniel.

Daniel, solo tenia una intención: Estar ahí para cuando lo necesite.

Ella lo necesito mucho esos días.

Daniel, iba alegrando la vida de Sofia, poco a poco. Sofia fue recuperandose gracias a el.

Daniel no lo supo. Probablemente nunca lo sabrá.

Sofia recupero la sonrisa gracias a el. Sofia volvió a vivir gracias a el. Sofia volvió a sentir una ilucion. y todo gracias a el.

El realmente estuvo cuando lo necesito. El realmente trato de ayudarla. Sin preguntas. Sin respuestas. Solo se dedico a hacerla reír, para que descanse feliz.

Sofia, siempre estará agradecida. La chispa de Daniel, la ayudo demasiado. Sin el, ella seguiría triste. sin gestos, sin sonrisas.

Y aunque, Daniel este distante con ella. Sofia sabe que siempre estará cuando lo necesite.