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Cuando se me ocurrió disfrazarme de hada para un evento de la universidad, todos mis amigos comenzaron a burlarse. "¿De hada? ¡Ja ja ja!"; "¿Te vas a vestir de mujer acaso?", o "¡Vas a hacer el ridículo!" fueron algunas de las frases que escuché entonces. Sin embargo, terco como soy, persistí en mi poco honorable afán, y salí vestido de hada. Pero no cualquier hada. Yo era Oberón, señor de las hadas. Mi disfraz distaba mucho de lo esperado por todos. Se me veía raro, sí, pero no femenino.
¿A qué quiero llegar con esto? ¿Qué de relevante tiene mi disfraz? Güeno, es simple: el estereotipo. Por lo menos en mi querido Perú, y creo que en casi toda Latinoamérica, existe la idea de que los varones homosexuales (en adelante referidos simplemente como gay) queremos ser mujereres, y nos sentimos como tales. Obviamente, como soy abiertamente gay, quiero ser mujer, y me siento como tal, ¿verdad? Pues, y lamento destruir las expectativas, no. Pero el común denominador de peruanos piensan que sí. Y todo por culpa de una imagen distorsionada y exagerada que se extendió rápidamente a través de nuestra cultura. Sobre todo por la televisión. Y es que esa imagen vende...
Los estereotipos no están solo en lo que a los gay se refiere, sino que abundan por todo lado, y en toda cultura. Todos sabemos que los chicos que usan lentes son muy inteligentes, que las rubias son tontas, y que los deportistas son malos matemáticos. También, que la gente rica es pedante, que los adolescentes son irrespetuosos, que los jóvenes somos aventureros, y que los viejos son severos. Y podría seguir eternamente... pero no lo haré.
Los estereotipos nos facilitan la comprensión del entorno, ya que nos da la "seguridad" de que conocemos de antemano a quien acabamos de conocer. Sin embargo, también generan discriminación irracional, y grupos cerrados al diálogo y la interacción, sin tregua al verdadero conocimiento del otro, dando paso a la concepción de prejuicios irracionales que terminan por lastimar a personas inocentes.
Es imposible no guiarnos por estereotipos, pues siempre tendremos una imagen preconcebida de alguien o algo. Lo que sí podemos hacer es no dar crédito a todo lo que creemos, y permitirnos conocer de verdad al otro. Quizá nuestro preconcepto esté errado... o quizá no.

Hay dos – o bueno – tres tipos de primera vez. Está la que a algunas chicas sucede, a través de un ataque violento sin su consentimiento consciente. Pero el tema de violación, uno muy delicado, será para otra ocasión.
El segundo tipo de primera vez es ese súper romanticón, con velitas aromatizadas, pétalos de flores, previos regalos que incluyen bombones y peluches, y suele darse en el día de San Valentín, con una parejita de enamorados. Típico. El niño está tan, pero tan aguantado, que rompió su chanchito y gastó todos sus ahorros en el alquiler de una alcoba de un hostal. Ahora dime, un chibolo – aguantado como él solo (literalmente) –, ¿qué tan buen amante puede ser contigo, si también es su primera vez? La verdad es que aún no he escuchado a ningún hombre alardear sobre su desempeño en su primera vez.
Y dime, ¿qué tan probable era que te quedaras con ese chibolo aguantado y romanticón por el resto de tu vida?
Pues yo, gracias a Dios, no tuve esa experiencia. ESA que te deja enamoradaza; que te licua el inmaduro y superficial corazón de chica, mas no de mujer.
Mi situación fue bastante diferente. ¡Cómo agradezco que haya sido como fue!
En una reunión con unos amigos, conocí a este chico… Creo que me llevaba como cinco años – yo 19, y él 24, creo –. “Pásame tu mail.” “Sí, claro, es…”
- Hola
- Hola
- ¿Qué tal?
(…)
Ni idea de cómo, luego de mucho tiempo sin vernos, nos citamos en una biblioteca. ¿Cómo nos saludamos? Con un piquito. ¿Por qué? Ni idea.
Nos sentamos en un sillón grande, y nos besamos furiosamente. Y él, enseñándome: “Sí, muy bien. El cuello también es una zona erógena”. Me enseñó muchas cosas en ese sillón de dos cuerpos de la biblioteca.
Pasaron los días, y nos volvimos a ver, a la misma hora, en el mismo sillón, y kilogramos de frescura encima. Besos y lamidas en sus dedos.
La siguiente vez que nos vimos fue una noche en una universidad. Una solapada escabullida, y un beso acompañado de una mano exploradora.
Pues, bueno, llegó el día. Tú te quitas la ropa, yo me quito la mía, y nos besamos; tócame así; haz esto por allá… Probablemente, la mejor sesión amatoria que he tenido.
¿Por qué? Porque hice lo que quise. Con alguien que sabía lo que hacía. Claro que terminé hecha un dálmata debido a todas las mordidas. ¡Upsi! Pequeño detalle. Al final de todo, el idiota optó por el coitus interruptus, lo cual rompió un poco el momento. Pero, ¿y, qué? ¿Acaso era intención de alguno dormir abrazados? No gracias.
Estando aún desnudos, él dice:
- Ya sé por qué no debimos dejar la ropa sobre la cama.
- ¿Por qué?
- Porque se arruga.
Yo estaba aún echada en la cama, y noté que mi sostén estaba debajo de mí; lo jalé, y por ser elástico, logró un efecto de látigo, golpeando los genitales del compañero. Él, agarrándose la entrepierna, cayó a la cama retorciéndose de dolor; y yo, arrastrándome de la risa, me vestía.
Cuando, al parecer, se le pasó el dolor, dijo “Yo no pagué una habitación con cable para no verla”, y se echó nuevamente en la cama, a ver no sé qué dibujo animado. Fin.
Nada de amor. Solo clases muy didácticas por parte de un apasionado amante. Con el siguiente amante viene lo interesante: tres problemas… ¿Sabes qué es un temblor?

Una relación abierta es aquella en la que los miembros
mantienen un vínculo emocional profundo entre sí, pero concuerdan en que ambos
pueden mantener relaciones sexuales con terceros. De esta forma, la pareja
puede satisfacer su curiosidad sexual y sus necesidades, sin recurrir a la
represión sobre estas o a la infidelidad, manteniendo el amor que se tienen. Para
este tipo de relación se necesita poseer mucha madurez emocional.
Mantener relaciones sexuales fuera de la relación puede
tener sus ventajas pero también sus contras. Mantener contacto físico frecuente
con una o varias personas puede hacer que el vínculo sexual genere un vínculo
emocional con el tiempo, por lo que se recomienda mucha madurez para detenerse
antes de llegar a generar dicho vínculo (lo que en este tipo de relación se
consideraría una infidelidad), y no
repetir la actividad con el mismo compañero sexual.
Gran cantidad de personas suelen preferir las relaciones
clásicas, y consideran negativo cualquier tipo de apertura en la relación, ya
que la exclusividad sexual (fidelidad
sexual) es símbolo de amor mutuo.
Es necesario tener en cuenta que las personas con problemas
emocionales (inestables) pueden optar por una relación abierta debido a que temen
perder a su pareja por no abrir la relación; o pueden ser aquellas que detestan
estar solos y necesitan tener a alguien
que los “ame” (problemas de dependencia) pero no desean perder la oportunidad
de seguir probando los platos que les presenta el menú de la vida. Con todo
esto, probablemente, se podría pensar que las personas que optan por relaciones
abiertas son inestables. Pero no, ya que por los mismos motivos (el no querer
perder a su pareja, o no querer sentirse solos, etc.) pueden optar por cerrar
las posibilidades y enfrascarse en una relación clásica.
No importa qué tipo de relación tengas o busques, nada te
asegura que una sea mejor que la otra. Lo que verdaderamente importa es que
seas honesto contigo mismo y con tu pareja, conversen de sus necesidades y vean
qué es lo que les funciona. Si mienten, dará igual cuál sea el tipo de relación
ya que, de todas formas, están en camino hacia el fracaso.
¿Y tú que tipo de relación prefieres?

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| El virus del amor |
EL AMOR
El amor (del latín amor) es un virus proveniente de la familia Contribulatuscor.
En los seres humanos afecta las células musculares y nerviosas, dejando así grandes cicatrices; que, dependiendo del desarrollo en el individuo, estas pueden ser visibles.
Historia:
Existe la teoría de que el amor ha ido evolucionando a la par del ser humano, desde el momento en el que el coito en estos primates empezó a darse frente a frente, junto con lo que se denomina "beso" como uno de sus síntomas. Tal parece ser que este virus azotó como epidemia a los primeros especímenes de esta especie, de tal manera que este virus se ha extendido con él a todo el planeta. El virus cambia su estructura de acuerdo al estado del individuo que ataca, haciendo así una imposible inmunidad o vacuna.
Síntomas
· Sudoración excesiva
· Fijación psicológica
· Negación
· Temblor en las rodillas
· Temblores abdominales (descritas como "mariposas en el estómago")
· Fallas en la memoria y la atención
· Reacción excesiva a las feromonas humanas
· Sonrisa permanente
· Subordinación
· Insomnio
· Celos* (futuro artículo)
Desarrollo de la enfermedad
El amor inicia con el enamoramiento; fase en la que se dan la mayoría de los síntomas. Entra en el pensamiento de los individuos la idea de que ya se conocen mucho tiempo. Se emiten intensas cantidades de feromonas, a pesar de que no necesariamente hay contacto físico entre los enfermos.
En el caso de los hombres, se intensifica las intenciones sexuales hacia la pareja, en especial hacia ella, lo cual indica un desinterés por el resto de personas a su alrededor, alterando también el comportamiento corriente de un macho en etapa adulta-reproductiva.
En el caso de las mujeres, se pierde por completo el interés hacia otros individuos, se puede lograr, inclusive un estado de falta de objetividad “editando” la percepción que tiene hacia su pareja, lo cual se traduce en una idealización constante que puede durar indefinidamente.
El tiempo de duración de la pareja depende de la compatibilidad que haya entre ellos, independientemente del sexo de los individuos. El amor simplemente puede abandonar el cuerpo de alguno de los individuos, de tal manera que no deje mayor rezago. Sin embargo, suele darse la peor etapa, casi mortal, para alguno de estos: el desamor.
El desamor se expresa como profundos dolores en el corazón e intenso insomnio, que demacran el cuerpo de la persona, dejando ver las llamadas “cicatrices” de la enfermedad. Esta etapa se supera inicialmente con una noche de intensa ebriedad y, en el caso de las mujeres, con el consumo excesivo de carbohidratos y el apoyo moral de películas románticas, que dejan a la mujer con la idea de encontrar una pareja mejor. En los hombres, se da el consumo excesivo de proteínas, el ejercicio físico y la necesidad intensa de vivir todos los coitos que no se dieron en su previa etapa monógama.
Tipos de Virus
· Amor platónico
· Amor serrano
· Amor codependiente
· Amor adolescente
· Amor verdadero
Amor platónico
Se puede complementar con desórdenes psicológicos como el complejo de Elektra o el de Edipo, este tipo de amor se da cuando sólo uno de los individuos es el enfermo. En algunos casos se da entre personas que no han tenido contacto alguno, siendo el amado un personaje público, por ejemplo. Si bien no incluye contacto físico puede perturbar el funcionamiento de las rutas neurológicas a fin de alterar el pensamiento natural del individuo.
Amor serrano
Este tipo de amor se identifica mucho con el síntoma de subordinación previamente expuesto; el amor serrano se identifica cuando uno de los individuos de la pareja sufre física o psicológicamente a causa del maltrato de la persona dominante. En su mayoría se acompaña de una incubación en entorno machista (véase machismo).
Amor codependiente
Como su nombre lo indica, este se puede identificar al notar que la unión de una pareja no se da sólo a base de las feromonas expulsadas y sus otros síntomas, si no también de manera física, pues a lo largo del periodo de enamoramiento se puede haber pasado demasiado tiempo con el cónyuge, a manera de que se piense que es parte de uno mismo, parte de sus necesidades e inclusive de sus gastos.
Amor adolescente
Es aquel amor que se da entre los 12 y 21 años de edad, suele incluir, por definición, los temblores abdominales. Durante el periodo de enamoramiento de este tipo de amor suele darse bajo rendimiento en los intereses del individuo y no necesariamente es correspondido. Se acompaña de faltas de atención y pensamientos de proyección a futuro con ideas optimistas e inverosímiles.
Amor verdadero
Aquel amor que presenta síntomas mucho más intensos que los previamente expuestos. Se inicia con una fase acompañada de erotismo y, en el mejor de los casos, terminaría con la muerte de uno de los individuos, acompañado del amor que expresa mayor raciocinio y una, tal vez, “amistad” entre la pareja.

Dulces Sueños
Ruego que abras los ojos,
porque vives soñando,
con mi grito de libertad te despertaré
y esperándote, minuto a minuto,
un decibel más
Nota mi presencia,
no me tomes como una más
sé que me necesitas,
pero no lo notarás hasta perderme,
y esperándote, otro decibel más
No lo tomes a la ligera,
lo que siento por ti es algo muy profundo,
bello y único, que no sabía que existía
por ti siento desde escalofríos
hasta mariposas
segundo a segundo
un par de decibeles más
Pero tu eres con otra
como yo quiero que seas conmigo,
piensas ser mi amigo
cuando quiero que seas mucho más
tu soñando con ella
yo soñando contigo
y para despertarte del sueño
al grito, un decibel más
¡Despierta! ¡Date cuenta!
ella no es para ti
tu fuiste hecho para mí
lo diré, lo escribiré,
en prosa y en verso
con rimas o cantando
mejor lo gritaré
y así sigo esperando
que salgas de tu sueño
y a ese grito, otro decibel más
Pero te veo soñando,
con una sonrisa pura y verdadera,
parece que quiero tu felicidad mas que la mía
porque no te puedo despertar…
Sé que en tu sueño llorarás
pero también disfrutarás
el grito me come por dentro
otro decibel más
Pero no puedo,
esperaré por ti a que
tú solo despiertes
al descubrir cuanto te quiero
sólo esperaré, y así,
el volumen del grito atrapado
sube más y más
pero parece que no gritaré jamás
dulces sueños

Ya que hemos hablado de los
aspectos personales de enamorarse, lo siguiente es conocer las opciones que el
mundo nos presenta.
Ustedes se preguntarán “¿qué opciones?”.
Y, el que menos, pensará que en el amor no se elige. ¡MENTIRAS! Todo en nuestra
vida está determinado por nuestras decisiones, conscientes o no.
Que te guste una persona se debe
a la existencia de alguna razón que dirige tus intenciones hacia él o ella: un
físico estupendo, una encantadora personalidad, una linda mirada, gustos o
intereses compartidos, etc.
Existen muchas decisiones para la
elección de una pareja. Pero reflexionemos sobre las que considero más
importantes:
- Primera decisión: Eliges estar
(como amigo o pareja) con alguien que te agrada y te hace sentir bien. Ninguna
persona estable optaría por un individuo insoportable.
- Segunda decisión: Eliges como
pareja a quien te atrae sexualmente, quien hace despertar tu impulso sexual de
manera sobresaliente.
- Tercera decisión: Eliges como
pareja a lo que se conoce comúnmente como un
buen partido, y es que – repito – nadie estable optaría por estar con
alguien con vicios descontrolados o que sea agresivo, y si lo hace es por problemas que ya
comentamos en el artículo Esperanza nociva.
Si has salido de una relación, tómate
un respiro; retorna al equilibrio. Date el tiempo para salir con tus amistades,
y conocer nuevas personas.
Es muy probable que te agrade
mucha gente, y puedes confundir lo que
sientes en ese momento. ¿Cómo considerar a una persona como una buena opción?
Date tiempo para conocerlo o
conocerla; sé tú mismo, pues es importante que esa persona te quiera por quien
verdaderamente eres. Es seguro que con ese tiempo puedas hacerte una idea de la
seriedad y la madurez con la que él o ella ve la idea de una relación seria.
Estos son tan solo algunos
aspectos que te sugiero que consideres. Si te encuentras soltera o soltero, es
el momento de saber qué es lo que buscas y e ir por ello.

De alguna forma, en algún momento
de nuestra vida, nos han, y hemos, herido un corazón. Lo normal es que las
personas evitemos lo que nos genere dolor, pero, ¿por qué persistimos en una
relación que nos es nociva?
He cometido muchos errores a lo
largo de mis relaciones personales, de las que creo haber aprendido muchas
cosas. Pero creo que uno de los errores más importantes es el de enamorarme de
una persona que no estaba lista para amar.
Como comenté antes, al emprender
una relación con una persona inmadura, es muy probable que todo acabe mal. Creo
que la causante de todo esto es una pseudoesperanza
distorsionada por los temores que la soledad provoca.
Pueden no estar estables
emocionalmente; pueden tener una linda relación; pueden ser grandes amigos;
pueden tener en mente muchos planes a futuro… Pero, a veces, ese cariño que
sentimos nos ciega y no percibimos muchos aspectos de la realidad, y no vemos
detalles o incluso situaciones problemáticas claras.
Muchas veces ese amor que no dan
sólo esconde soledad y temores personales. El no darnos cuenta a tiempo nos quita
cualquier posibilidad de poder actuar. Es posible que, para evitar el dolor,
remplacemos los problemas por idealizaciones; luego pasa el tiempo y nos encontramos
con la típica frase “no sé quien eres”.
¿Qué hacer?, La frase “crecer juntos” me viene a
la mente, pero sé que a veces eso no es suficiente. Si sabemos que la situación
no es estable por ninguna de las dos partes, y no hay una voluntad de cambio
para afrontarlo en equipo (en pareja)
es mejor tomar caminos separados.
Hace un par de años, durante mi aprendizaje
de Metafísica, una maestra me dijo que la gente viene a este mundo a aprender
lo que su alma necesite, pero no necesariamente a compartir su vida con alguien
especial. No sé si en realidad eso sea cierto, pero creo que uno sólo puede
llegar a amar a una persona cuando está equilibrado y preparado para valorar
esa química que se da entre dos personas que aman, para lo cual es necesario
aprender.
¿Aprender? ¿Aprender qué? – Aprender
a conocernos; a saber qué es lo que verdaderamente queremos, nos gusta y
necesitamos; a reconocer cuál es nuestra verdadera motivación para actuar.
Puedes estar enamorándote de una
persona que recién conoces, pero recuerda que en un primer momento ese cariño
está dirigido más a la idealización que te has hecho de la persona, que a la
persona en sí: esto es, que no la conoces. Tu mente rellenará los espacios que
no entiendas o que no conozcas. Mientras más ingenuo seas, será más fácil que
idealices.
Las personas que tienen más
miedos e inseguridades suelen dar una imagen de fachada totalmente diferente a
la realidad. Algunos construyen incluso toda una cadena de mentiras que se hace
más compleja en función a la magnitud de los miedos. Si llegas a conocer uno de
estos casos, lo mejor es que te des cuenta que esa persona debe aprender a
valorarse y respetarse, ya que jamás podrá querer ni valorar nada porque su
punto de partida no es el correcto; sus emociones se encuentran desequilibradas.
Y si continúas, sólo lograrás hacerte y hacerle daño.
¿Es realmente quien pensamos la
persona de la que nos enamoramos? Hay cosas que solo se descubren en una
relación, pero creo que como amigos uno puede hacerse una idea de su forma de
sentir, sus gustos, miedos, etc. Hay ocasiones en que la conexión entre dos
personas es muy profunda, y aunque cronológicamente se conozcan hace poco, es
la calidad de las interacciones y la madurez de ambos, lo que hace que puedan
conocerse a profundidad.
Pero recuerda que el punto de
partida está en conocerte y valorarte.

Los actores Robert Downey Jr. y Don Cheadle hablan de "Iron Man 3" durante el panel de Marvel Studios en el Comic-Con International 2012 en el San Diego Convention Center el 14 de julio de 2012 en San Diego, California.















