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Eliminar el paro ES POSIBLE y no hacerlo ES ILEGAL
¿Quién está obligado a cumplir la ley? ¿Usted? ¿Yo?
¿Todos? ¿Y el Estado?... La respuesta es obvia, claro está: nos afecta a todos
por igual. El Derecho, por definición, lo constituyen normas de obligado
cumplimiento, y, en concreto, el Derecho del Trabajo es el
conjunto de normas dirigidas a regular las relaciones laborales.
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| Jerarquía de las normas de Derecho del Trabajo |
En la ilustración anterior se muestra la jerarquía de las
normas que componen el Derecho Laboral: en caso de conflicto o de darse diversas
interpretaciones, prevalece la de rango superior y, como vemos, las emanadas de
organismos internacionales son las primeras en nuestro Derecho Laboral, siempre
y cuando sean normas libremente ratificadas por el Estado. En relación con la
validez y aplicación de los Tratados Internacionales en España, es conveniente
destacar que, una vez válidamente celebrados y tras su publicación en el
Boletín Oficial del Estado, forman parte del ordenamiento interno, no pudiendo
sus disposiciones ser derogadas, modificadas o suspendidas sino en la forma
prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales de
Derecho internacional.
Bien, pues dentro del marco de las normas internacionales, en
este artículo deseo hacer una mención especial a las emanadas del Consejo de
Europa, especialmente la denominada
Carta Social Europea o
Carta Social de Turín. La destaco por dos motivos:
- Porque su exigibilidad viene garantizada a
través de un tribunal, el Europeo de Derecho Humanos, en tanto en cuanto así lo
prevé el Título II del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y
Libertades Fundamentales, firmado en Roma el 4 de noviembre de 1950, y del que
España es parte firmante.
- Y porque, para el caso que nos ocupa, entre su
articulado expresa claramente el compromiso de las partes firmantes a lograr un
elevado nivel de empleo así como el de reducir la semana laboral en la medida en que lo
permitan el aumento de la productividad y otros factores pertinentes.
Uniendo ambos compromisos nos encontramos con que la propuesta de eliminar el paro contenida en este
blog parece expresamente convenida y facultada por la Carta Social Europea.
He aquí algunos párrafos
extraídos de la Carta Social Europea:
PARTE
I.
Las partes contratantes reconocen como
objetivo de su política, que habrá de seguirse por todos los medios adecuados,
tanto de carácter nacional como internacional, el establecer aquellas
condiciones en que puedan hacerse efectivos los derechos y principios
siguientes:
1. Toda
persona tendrá la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente
elegido.
2. Todos
los trabajadores tienen derecho a unas condiciones de trabajo equitativas.
PARTE II.
Las partes contratantes se comprometen a
considerarse vinculadas por las obligaciones establecidas en los artículos y
párrafos siguientes:
Artículo
1.
Derecho al trabajo.
Para garantizar el ejercicio efectivo del
derecho al trabajo las partes contratantes se comprometen:
1. A
reconocer como uno de sus principales objetivos y responsabilidades la
obtención y el mantenimiento de un nivel lo más elevado y estable posible del
empleo, con el fin de lograr el pleno empleo.
2. A
proteger de manera eficaz el derecho del trabajador a ganarse la vida mediante
un trabajo libremente elegido.
Artículo
2.
Derecho a unas condiciones de trabajo equitativas.
Para garantizar el ejercicio efectivo del
derecho a unas condiciones de trabajo equitativas,
las partes contratantes se comprometen:
1. A
fijar una razonable duración diaria y semanal de las horas de trabajo,
reduciendo progresivamente la semana laboral en la medida en que lo permitan el
aumento de la productividad y otros factores pertinentes.
Desde que se promulga la Carta
Social Europea, la productividad en los países de la Unión se ha multiplicado
por cuatro, y sin embargo la jornada laboral apenas se ha visto modificada. Si
no queremos sobrepasar unos niveles de crecimiento estable, es decir, si
buscamos un desarrollo sostenible, es necesario reducir la jornada, con mayor
motivo aún si de esta forma paliamos el enorme desequilibrio existente en el
mercado laboral, tal cual es el compromiso de los países que ratifican la Carta
Social Europea.
Originalmente, la finalidad buscada con
la reducción de la jornada de trabajo era la mejora de las condiciones de vida
y trabajo de los obreros. Esta reivindicación transformó significativamente el
modo de ejercer la acción sindical en Estados Unidos y Europa a principios del
siglo XX, y podemos decir que ha dado sus frutos. En la actualidad deberíamos
retomar de nuevo esta medida, la reducción de la jornada laboral, para
conseguir otro propósito no menos trascendente: una más justa y equitativa
distribución del tiempo de trabajo para reducir las elevadas tasas de desempleo
que constituyen un mal endémico en la generalidad de países industrializados. No
hacerlo, no tomarlo en consideración siquiera, sería una transgresión evidente de la Carta
Social Europea, que entiendo sería denunciable ante los órganos judiciales
europeos, entre ellos el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La conclusión es que eliminar el paro ES POSIBLE, ES URGENTE, y, además, no hacerlo ES ILEGAL.

¿Recuerdas
el final de la estupenda película “Indiana Jones en busca del Arca perdida”?
Sí, un frustrante final en el que, después de muchas aventuras y
desventuras, el Arca de la Alianza se
deposita en un almacén inmenso, perdida en una inmensidad de estanterías junto
con otros miles de secretos aparentemente relegados al olvido. Seguro que
muchos hemos fantaseado con los secretos que podría haber ahí guardados,
almacenando polvo en vez de servir para el progreso de la humanidad: ¿tal vez
la cura del cáncer? ¿el coche que funciona con agua oxigenada? ¿la cuchilla de
afeitar que no se desgasta ni se oxida?... Pues bien, he aquí algo que no es
fantasía y que está ignorado vaya usted a saber en qué archivo de qué enorme
almacén desde el año 2000: un estudio que ponía de manifiesto la posibilidad de
crear empleo, mucho empleo, reduciendo la jornada laboral, de forma que,
además, el impacto sobre los costes empresariales y los salarios fueran mínimos. Un estudio muy similar, por tanto,
Y esto no
es ciencia-ficción, es absolutamente cierto.
Desde que
se ha publicado el libro “Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos”, se han
llevado a cabo diversas presentaciones, conferencias, charlas, entrevistas,
debates, etc. Cada uno de estos actos supone no sólo difundir un poco más esta
idea, sino también enriquecerla con las aportaciones de muchas personas
inquietas, críticas y muy preocupadas por las enormes tasas de desempleo que
soportamos. Una de estas personas es el prestigioso profesor Jesús Sánchez
Fernández, del Departamento de Economía Aplicada (Estadística y Econometría) de
la Universidad de Málaga, que cuando escuchó la propuesta, recordó haber
realizado una investigación similar hace ya casi trece años, una investigación
muy similar, con unas conclusiones similares, que reducirían drásticamente el
desempleo, y que nunca se han puesto en práctica, y ni siquiera se han
publicado oficialmente, es decir, se publicó en la revista “Documentación
Laboral”, nº 62, pero por iniciativa del propio director de la revista, no por
iniciativa de la Junta, que ordenó el informe y luego lo archivó, sin más.

En
efecto, en el año 1999, la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía,
solicita al I.D.R. (Instituto de Desarrollo Regional) una investigación para
determinar cuánto empleo se podría crear reduciendo la jornada laboral un 10 %,
y minimizando el impacto de esta medida sobre los costes empresariales y los
salarios de los trabajadores. Conviene recordar que un año antes había entrado
en vigor en Francia la ley Aubry, que tenía precisamente ese objetivo, aumentar
el empleo compartiendo el trabajo; la Junta de Andalucía, con buen criterio,
solicita este estudio para determinar la conveniencia o no de adherirse a esta
idea.
El I.D.R.
encarga el estudio conjuntamente a las universidades de Sevilla y Málaga: en
Sevilla se ocuparían del marco legal, y en Málaga del impacto económico. El
coste de esta investigación sin duda debió ser muy elevado, no en vano contamos
con prestigiosos profesores de dos universidades trabajando durante varios
meses. En junio del año 2000 finaliza la investigación y se entrega al I.D.R.
el informe resultado del trabajo realizado.
Insisto
en lo sorprendente de las analogías entre ambas investigaciones: la realizada
en este informe para el I.D.R. y la realizada para la elaboración del libro y
la propuesta “Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos”. Una de las
utilidades adicionales del modelo desarrollado por la universidad de Málaga es
que también puede entenderse dentro del enfoque de la Teoría Multicriterio,
según la cual, fijados un conjunto de objetivos a alcanzar, se optimizan las
funciones que los representan de forma simultánea con objeto de obtener
endógenamente el nivel de empleo óptimo que se podría crear dada una serie de
restricciones. Es decir, permite obtener la distribución del excedente
transformable de horas en las distintas categorías de empleo, es decir, empleo
ordinario según tipo de contrato y de jornada y distinguiendo entre ordinario y
extraordinario. Formalmente este enfoque implica la optimización de tres
objetivos simultáneamente: el empleo, la variación de costes de las empresas y
los ingresos netos de la administración. En el primer caso se trata de
maximizar y en los siguientes de
minimizar. Sin duda, un informe muy riguroso.

Entre las
conclusiones del informe realizado para el I.D.R. encontramos que para una
reducción de la jornada laboral del 10 %, el número máximo de empleos a tiempo
parcial que se podría crear (sólo en Andalucía) estaría en torno a los 124 mil,
y en 69 mil si fueran a jornada completa, dependiendo de la elasticidad o de la
relación entre el excedente de horas y creación de puestos de trabajo (una de
las variables del modelo utilizado). Extrapolando a la población activa actual
y a todo el territorio nacional, y aplicando una reducción de la jornada del 20
%, las
cifras de ambas investigaciones son sorprendentemente similares, si bien con una diferencia de trece años.
Conversando
con el profesor Sánchez, nos preguntábamos qué induce a un organismo público a gastar
mucho dinero en solicitar una investigación determinada, para luego guardar el
resultado y las conclusiones en un cajón y no publicarlo, ni comentarlo, ni,
por supuesto, ponerlo en práctica. Con certeza no lo sabemos, claro, si bien el
argumento que más nos convencía era el hecho de vivir en ese año 2000 una etapa
de expansión económica y, por tanto, de creación de empleo, que, de alguna forma,
no hacía tan imprescindible implantar unas medidas para crear más empleo,
medidas que incluso podían tener consecuencias políticas negativas por resultar
algo perjudiciales para algunos colectivos. O tal vez que la ley Aubry no
estaba claro que estuviera dando los frutos deseados, a la par que estaba
siendo fuertemente criticada por la oposición neoliberal encabezada por el que
a la postre acabaría derogándola: Monsieur Sarkozy.
Bueno, tal vez ha llegado el momento de abrir ese
cajón y utilizar aquel informe para afirmar con más fuerza que eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos,
para poner en funcionamiento el dinero que costó ese trabajo y, por supuesto,
para acabar con esta lacra económica, social y humana que es el desempleo.

El pasado jueves 22 de noviembre, en la agrupación socialista Centro - Paco Román de Málaga tuvo lugar una nueva conferencia sobre la propuesta: "Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos".
Mucho interés y muchas aportaciones. ¿Qué más se puede pedir? Gracias a estos buenos amigos estamos en la senda hacia el objetivo de difundir esta propuesta, porque eliminar el paro ES POSIBLE, sólo hace falta voluntad, pero además ES URGENTE, de modo que seguiremos trabajando.
Una de las conclusiones tras la presentación y el debate posterior fue la necesidad de extender la propuesta a tantos foros como nos sea posible. Gota a gota...
¡Gracias a todos y a todas!

El jueves 15 de noviembre, la agrupación del PSOE en Torremolinos organizó un taller monográfico sobre la propuesta y el libro objeto de este blog: "Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos".
La propuesta tuvo una gran acogida y el taller resutó muy animado, gracias principalmente a la enriquecedora participación de los asistentes, grandes personas (ahora buenos amigos) preocupadas por el dramático cariz del desempleo en nuestro país, inquietas y con plena disposición a encontrar alternativas con las que afrontar este enorme problema.
En un momento en que da la sensación de que, si salimos de la crisis será con nuevas ideas y con un nuevo orden económico y social, muchos pensamos que no deberíamos dejar que ese nuevo orden se construya y se imponga desde los despachos de Bruselas, Berlín, Washington o las grandes corporaciones industriales y financieras; deberíamos ¡ya! construir nuestras alternativas y hacernos oír, encontrar el espacio para aportar nuestras propias ideas y soluciones a los problemas que sufrimos nosotros, los ciudadanos de a pie, más que nadie. Talleres como este permitan abundar en esta idea.

Esta experiencia renueva la ilusión por la política de este humilde autor. Es muy gratificante observar la energía, el esfuerzo, la inquietud y la formación de las personas que componen la agrupación del PSOE en Torremolinos. Todos salimos con la ilusionante idea de que acabamos de empezar a "dar la lata", que esta propuesta aún tiene que encontrar cada vez más espacios para su debate y verse enriquecida en cada ocasión con nuevas aportaciones hasta terminar siendo una realidad.
¡Gracias!

DEL RICO QUE
FUE A LA BASURA
POR RECORTAR
SIN MESURA
Un próspero comerciante de Vetusta le
debía su pequeña fortuna a su buen ojo para los negocios y a un animal, el
burro que utilizaba para transportar la mercancía que compraba y vendía aquí y
allá, recorriendo todos los pueblos de la comarca.
Pero un mal día disminuyeron las
ventas y el comerciante pensó que para mantener los mismos beneficios era
imprescindible recortar gastos. Paulatinamente fue reduciendo la ración de
comida de su burro, un poquito menos cada día. Pensaba el astuto comerciante
que el animal se habituaría a cualquier dosis, pues para eso era un animal de
costumbres. Llegó el momento en que al burro no le daba nada de comer, sólo
agua; el comerciante estaba muy contento y orgulloso de su sabiduría, pero el
burro, aunque era muy burro, a los siete días se murió.
Desde ese aciago día el comerciante
no levanta cabeza, ha consumido su riqueza y no cuenta con otro burro que pueda
hacerle rico de nuevo. Aún se le puede ver deambular por Vetusta y se le puede
oír lamentándose por las esquinas: “Hay
que ver, qué mala suerte, después de que le había enseñado a vivir sin comer,
va el burro y se muere”.


Libro recomendado: "¿Cuánto es suficiente?"
El pasado sábado, 8 de septiembre de 2012, el diario EL MUNDO anunciaba la próxima publicación del libro "¿Cuánto es suficiente?", cuyos autores son Lord Robert Skidelsky, biógrafo de prestigio de John Maynard Keynes, y de su hijo Edward.
¡Estamos de enhorabuena!
La propuesta contenida en este blog y en el libro "Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos" coincide plenamente con las ideas contenidas en este libro, Compartimos planteamientos y compartimos mentor, el insigne John Maynard Keynes, y si bien los objetivos de ambos libros no son exactamente los mismos sí necesitan del mismo cambio de mentalidad, de la misma revolución pacífica y transgresora que permita convertir el capitalismo en un modelo económico al servicio de las personas, siempre con la vista puesta en ese sencillo y poderoso concepto acuñado por Keynes: "la vida buena".
Es de celebrar que en los medios de comunicación se mencionen eventos como este, pues es síntoma de que algo está cambiando. Espero que este libro "hermano" contribuya a ese cambio de mentalidad que se necesita para hacer de este mundo un mundo mejor y sin desempleo. ¡ES POSIBLE!
Artículo EL MUNDO
Entrevista en la Cadena SER
Recientemente se ha emitido una nueva entrevista al autor en el programa "La Ventana de Andalucía", de la cadena SER, dirigido y presentado por Jesús Sánchez.
Este programa se emite para toda Andalucía y entre sus contenidos destacan aquellos que preocupan más a la ciudadanía, entre ellos, cómo no, el desempleo. Ojalá que el buen hacer de los medios de comunicación permitan difundir esta propuesta y ampliar el debate sobre el problema más grave de nuestra sociedad.

Una forma de llamar la atención sobre los problemas sociales siempre ha sido la canción protesta. A los seguidores de este blog os invito a ver el siguiente vídeo, ilustrado con un tema del propio autor.
¡Espero que os guste!

Se ha elaborado un vídeo promocional llamando la atención sobre un hecho incuestionable: el desempleo no es una prioridad para nuestros gobernantes y las medidas que están poniendo en práctica lo agravan aún más. Sería gratificante elevar mi voz y hacerme oír: eliminar el paro ES POSIBLE.

La propuesta "Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos" ha encontrado también eco en la ondas
En el programa "Hoy por hoy", de la Cadena SER, se ha emitido el martes 3 de julio una entrevista realizada al autor por Isabel Ladrón de Guevara.
A continuación puedes escuchar íntegramente esta entrevista:

Ya
tenéis a vuestra disposición imágenes de la presentación oficial realizada en
mayo en el centro cultural “Castillo del Bil-Bil”.
Para
mejorar el rendimiento, se ha dividido en cinco capítulos que se corresponden con cinco vídeos disponibles en YouTube:
Claro que también podéis acceder a esas mismas imágenes desde este blog a través de la pestaña "Vídeos".
¡Que
lo disfrutéis!

El pasado jueves, 24 de mayo, se
realizó la presentación oficial de la propuesta y el libro
“Eliminar el paro ES POSIBLE trabajando menos”.
El acto, presidido por el Sr. Alcalde,
D. Javier Carnero, tuvo lugar en un escenario idóneo, el Castillo
del Bil-Bil, que, engalanado para la ocasión, acogió a un numeroso
público, entre los que se encontraban Miguel Ángel Barrera,
Catedrático, prologuista, compañero, amigo y “padrino” del
proyecto, miembros del equipo de gobierno del Excmo. Ayuntamiento de
Benalmádena, familiares del autor, buenos amigos, muchos compañeros
del instituto, algunos alumnos y nuevos amigos. Realmente emocionante
contar con su presencia y su apoyo, y compartir con todos unos
momentos tan intensos y tan emocionantes. ¡Muchas gracias a todos! El autor expresó así mismo su
agradecimiento a todas las personas e instituciones que han
colaborado en la organización de un acto tan brillante. Si todo
salió a pedir de boca fue por el buen hacer de personas como Paqui Serrano,
Mª Dolores Gómez o Pablo, de la dinámica Casa de la Cultura de
Benalmádena, o gracias a Antonio, encargado de toda la logística en
el Castillo del Bil-Bil, siempre cordiales y eficientes. No es de
extrañar que en Benalmádena la oferta cultural sea tan rica y
variada. Gracias también al equipo de gobierno del Ayuntamiento, con
el Sr. Alcalde a la cabeza, muy receptivos desde el primer momento, y
a las delegaciones de Cultura y de Educación, colaboradoras al
máximo.
La propuesta y el libro “ya son
mayores de edad”, y se han graduado con las mejores galas, en una
tarde preciosa, en un escenario magnífico y arropados por personas
maravillosas. Cada vez somos más los que creemos que eliminar el
paro ES POSIBLE. Puedes encontrar una reseña de este acto en la página web del IES Cerro del Viento, escrita por Javier Soriano, con fotos de Fernando Cana, y el montaje y la publicación a cargo de Ana Suárez. ¡Gracias, amigos! También la prensa local se hizo eco del evento. Puedes ver su mención en el Noticiero de Benalmádena del pasado 26 de mayo. Y a vuestra disposición, una serie de fotos: fotos acto de presentación. 
El
pasado miércoles, 16 de mayo, se presentaron la propuesta y el libro en el
Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Económicas, en un acto organizado
por el Decano de la Facultad, D. Eugenio Luque, dentro del ciclo de
conferencias “Temas de Actualidad”.
 |
| Presentación en el Salón de Grados de la Facultad de Económicas de la UMA |
A
la presentación asistió el Catedrático Miguel Ángel Barrera, así como otros
profesores y alumnos, que conocieron de primera mano los detalles de esta
propuesta y pudieron preguntar al autor sobre diversos aspectos de la misma. 
Gracias, gracias y gracias, compañeros, alumnos y amigos. La atención, el apoyo, el entusiasmo y el cariño con que estáis acogiendo este proyecto me llena de emoción. Es para mí un orgullo y un inmenso placer compartir estos momentos con vosotros.
¡Sois los mejores!
Puedes ver una reseña del evento en la página web del instituto:

Hoy, lunes 7 de mayo de 2012, el diario La Opinión de Malaga recoge, tanto en su edición en papel como en su edición digital, una entrevista al autor.

El proyecto está haciéndose
realidad y el libro será presentado oficialmente el próximo jueves 24 de mayo,
a las 8 de la tarde, en el precioso Centro Cultural del Castillo de Bil-Bil, en
la Avenida Antonio Machado, nº 78, de Benalmádena, gracias a la inestimable
colaboración y apoyo de las Delegaciones de Cultura y de Educación del Ayuntamiento.
Está prevista la asistencia al acto
de D. Javier Carnero Sierra, Excmo. Alcalde
de Benalmádena, y de D. Miguel
Ángel Barrera Vilés,
Catedrático de Administración de Empresas de Enseñanza Secundaria, entre otras
personalidades.
El autor presentará brevemente, y con
diferentes recursos multimedia, su propuesta para eliminar el paro. A
continuación, el público dispondrá de su espacio para intervenir y participar
dando su opinión y preguntando al autor, lo que sin duda será muy enriquecedor.
Por último, tendrá lugar la firma de ejemplares.
Se espera así mismo la asistencia
de diversos medios de comunicación. Con su aportación ayudarán a conseguir uno
de los principales objetivos del proyecto: difundir la propuesta para conseguir
un debate entre todos los implicados. Merece la pena intentarlo.
¡Estas invitad@! 
Los
nubarrones de esta crisis siguen ahí, amenazantes, preparados para descargar
nuevos aguaceros que enturbien aún más los lodos que penosamente transitamos
desde hace unos años. Lodos que han sepultado los proyectos empresariales de
muchos emprendedores, que han dejado sin trabajo y sin recursos a muchísimas
personas y que han reducido el poder adquisitivo y la calidad de vida de la
mayoría de las familias. Y todos los efectos mencionados se han producido
simultáneamente porque están íntimamente relacionados; una de las maldiciones
de una recesión es esta, la acumulación de efectos negativos sobre nuestras ya
maltrechas espaldas.
Esta
situación nos molesta en primer lugar porque la padecemos, obviamente, pero
también porque recordamos que hace poco tiempo vivíamos una situación muy
diferente, mucho más benévola, en la que gastábamos con una alegría que hoy nos
resulta impropia, casi irresponsable. Desde entonces los ingresos no han
crecido o han disminuido (caso de los funcionarios y los desempleados) y los
gastos cotidianos han aumentado: luz, agua, gas, transporte… En este escenario de
recesión, equilibrar el presupuesto es mucho más complicado y se ha convertido
en la batalla diaria de todos los agentes económicos en este país: las
familias, las empresas y las administraciones públicas.
¡Vale!
Pero si hoy día nadie dispone de dinero para gastar… entonces cabe preguntarnos
¿dónde está ese dinero que antes sí teníamos? ¿Dónde ha ido? ¿Quién lo tiene?
Es
posible que alguien haya conseguido pescar en aguas revueltas durante la
crisis, pero la mayor parte del dinero que manejábamos hace unos años… ¡ha
desaparecido del sistema! ¡Ya no está! ¿Y cómo se explica esto?
En
primer lugar, habría que precisar que dinero es cualquier medio de pago, cobro
o cancelación de deudas generalmente aceptado. En esta definición se incluye no
sólo el dinero en efectivo (monedas y billetes), sino también una serie de
productos financieros (como las cuentas corrientes, los depósitos a plazo o las
participaciones en fondos de inversión) que se adaptan perfectamente a esa
definición que hemos dado del dinero.
El
número de monedas y billetes en circulación lo decide y lo controla el Banco
Central Europeo, en el que están representados todos los Bancos Centrales del
Eurosistema (en España, el Banco de España). Si se pretende conseguir una
estabilidad de precios, la cantidad de dinero en efectivo que decidan poner en
circulación en un país, debe estar en consonancia con el valor real de los
bienes y servicios que se intercambian en él. ¿Qué pasaría si “tiramos de
impresora”, fabricamos un montón de billetes, y entregamos a cada español un
millón de euros, por ejemplo? ¿Seríamos todos ricos de pronto? Me temo que no,
lo que ocurriría sería que, si tenemos a nuestra disposición los mismos bienes
y servicios que antes, más pronto que tarde todos los precios subirían en torno
a un millón de euros: un café costaría un millón de euros y una casa
trescientos mil millones, o algo por el estilo. Siguiendo este razonamiento, si
en España se produce menos que antes, para evitar la deflación (que bajen los
precios) el banco central debe reducir la cantidad de efectivo en circulación,
¿y cómo lo hace? Sencillamente destruyendo billetes (los suyos, claro está).
En
cuanto al dinero bancario, conviene entender bien el proceso que lo crea y lo
destruye, e intentaremos hacerlo con un ejemplo:
·
Supongamos que una persona, Manuel, ha
conseguido ahorrar 10.000 euros (dicen que esas personas existen) decide
comprarse un coche y el vendedor, Antonio, ingresa ese dinero en su cuenta
corriente del banco “X”; en ese momento en el sistema sólo hay 10.000 euros, propiedad
de Antonio, depositados en la caja fuerte de un banco.
·
Poco después, otra persona, Miguel, necesita,
pongamos, 9.000 euros para arreglar la cocina de su casa, y, como no dispone de
ese dinero, acude al banco “X” que se lo puede prestar porque antes Manuel hizo
un depósito de 10.000 euros; en este momento en el sistema ¿cuánto dinero hay?
10.000 que tiene Antonio anotados en su cuenta corriente (aunque en la caja
fuerte del banco sólo haya 1.000 en monedas y billetes), más 9.000 que tiene
Miguel en efectivo en su bolsillo. En total,
19.000 euros, de los cuales 10.000 son efectivo y el resto, 9.000, es
dinero bancario, un apunte informático en la contabilidad de un banco, dinero virtual
que sin embargo utilizamos sin ningún inconveniente para realizar nuestros
pagos con tarjeta de crédito, por ejemplo.
·
El proceso seguiría, con efecto dominó, porque
el vendedor de cocinas deposita el dinero en otro banco cuando le paga Miguel,
y este banco a su vez prestaría a otro necesitado de liquidez, y así
sucesivamente hasta que no hubiera más que prestar. Y no habría más que prestar
porque parte del dinero efectivo que reciben los bancos en depósito lo tienen
que mantener a resguardo para hacer frente a las posibles retiradas en metálico
de sus clientes depositarios.
En
este sencillo ejemplo en que el banco “X” realiza su negocio habitual de
recibir depósitos y prestar dinero, se han creado 9.000 euros. Nótese que si
Antonio y Miguel acuden a su banco a retirar en efectivo todo el dinero que
poseen, no habría suficientes monedas y billetes en el sistema para satisfacer
su solicitud. Nos manejamos entonces con una mezcla de dinero efectivo y dinero
bancario, si bien este último representa en torno al 90 % del dinero total del
sistema. Este total es el que debe corresponderse con el valor real de los
bienes y servicios del país si queremos mantener los precios estables.
En
el cuadro que se muestra a continuación se aprecia que la contribución de los
intermediarios financieros en España a la cantidad de dinero de la zona euro ha
ido descendiendo de forma más o menos constante en los últimos meses (datos referidos
al agregado M1, que contempla el dinero más liquido, monedas y
billetes y depósitos a la vista, básicamente, en miles de millones de euros) Fuente: Banco de España:
Claro,
si no se piden préstamos, o bien si se piden pero los bancos no los conceden,
se frenan la inversión y el consumo, pero también, y de forma paralela, el
proceso de creación de dinero bancario. Hay menos bienes y servicios a nuestra
disposición y también menos dinero en circulación.
En
el cuadro siguiente se observa cómo los créditos a particulares de los
intermediarios financieros españoles en la zona del euro han disminuido también
en los últimos meses (de nuevo en miles de millones de euros) Fuente: Banco de España:
Se
aprecia claramente una correspondencia entre este cuadro y el anterior, de tal
forma que corrobora lo que decíamos: la evolución del crédito determina una
evolución de la cantidad de dinero en el mismo sentido.
Así
pues, el dinero del sistema aumenta o disminuye en la misma proporción que
aumenta o disminuye la producción real (suponiendo constantes los precios y la
velocidad de circulación del dinero). Bajar los tipos de interés para estimular
a los agentes a pedir dinero prestado, y así reactivar el consumo y la
inversión, parece una buena idea, aunque puede que la reticencia de los agentes
a pedir se deba a algo más que costes financieros, probablemente poca confianza
y bajas expectativas.
La
propuesta contenida en este blog de compartir el tiempo de trabajo para crear
empleo, sería un buen espaldarazo para la reactivación de la economía que muy
probablemente nos volvería a situar en la senda de la expansión económica, porque de
llevarla a cabo habría varios millones más de asalariados con una renta mucho
mayor de la que disponían estando desempleados, lo que estimularía notablemente
el consumo privado interno (ya que el público está bastante deprimido),
convirtiéndose este en motor para que las empresas inviertan, creen nuevos
empleos, con nuevos salarios, nuevo consumo, más inversión, etcétera, etcétera.
En esta situación, ahora sí, todos los agentes necesitarían crédito para
realizar su actividad económica y, contando con unos tipo de interés bajos, podría
convertirse en el final de este túnel llamado “crisis” que soportamos ya desde
hace demasiado tiempo.
Cuando el dinero vuelva será un buen síntoma.

En una coyuntura de elevadísimo paro como la que vivimos se nos
impone unilateralmente una reforma laboral con el argumento de la
urgencia. Está por ver el coste que supondrá sacar adelante esta
ley sin haber consensuado (ni siquiera consultado) previamente su
contenido, aunque es de temer que el coste sea muy elevado y que los
conflictos con agentes sociales en desacuerdo deriven incluso en una
huelga general, un último recurso nunca deseable y siempre muy caro.
Pero además de esta falta de diálogo y consenso con todos los
agentes involucrados, cabe preguntarse si esta reforma laboral creará
o no empleo, al fin y al cabo, este es el objetivo fundamental, nos
dicen. Y, sinceramente, creo
que esta ley no va a propiciar la creación de empleo.
Baso esta opinión en el convencimiento de que la escasez de demanda
de trabajo por parte de las empresas no es como consecuencia de algún
tipo de desajuste en el mercado de trabajo, sino de una falta de
negocio derivado de una notable disminución del consumo privado
fundamentalmente.
¿Cuándo se decide un empresario a contratar a un trabajador?
Sencillamente cuando los ingresos que le proporciona su trabajo en la
empresa superan a los costes de contratarlo. En una empresa los
trabajadores, tarde o temprano, dejamos de ser individuos para
convertirnos en números, y si los números salen, es decir, si somos
rentables, entonces entramos, y si no, salimos.
Pero esta sencilla ecuación tiene dos “patas” y, ¡ojo!,
estirarla sólo desde el lado de los costes presentaría claros daños
colaterales. Me explico:
Reducir
el nivel salarial es una forma de abaratar costes, cierto, pero no
generará empleo porque también afecta a la otra “pata” de la
ecuación anterior: si disminuyen las rentas salariales, decrece el
consumo privado y, con él, los ingresos de las empresas. Resultado:
no se crea empleo.
Reducir
las indemnizaciones por despido procedente también merece unas
consideraciones análogas a las argumentadas en el párrafo
anterior, con los mismos efectos perjudiciales descritos antes.
La
amplia variedad de bonificaciones existentes para la también amplia
diversidad de tipos de contrato, debe tener como único objetivo
favorecer la incorporación al mundo laboral de determinados
colectivos especialmente castigados por el desempleo. Utilizar esta
herramienta con el propósito de crear empleo lo único que hace es
enturbiar el mercado de trabajo, desincentivar a las empresas en la
mejora de su competitividad y percutir gravemente en el gasto
público, lo que de nuevo, al no invertir estos recursos en tareas
productivas, reduce los ingresos de las empresas y por tanto no hay
estímulos para la creación de empleo.

¿Por qué no meter mano en la reducción de otros costes
empresariales que no repercutan directamente en su demanda? Por
ejemplo, bienvenidas serían reducciones en la factura energética,
en trámites administrativos, en impuestos y tasas, en el acceso a la
tecnología... Hay mucho margen de actuación como para incidir de
esta forma en la legislación laboral, retrocediendo unos cuantos
pasos en los derechos de los trabajadores, y confiar ingenuamente en
que esto propiciará la creación de empleo.
Las causas del elevado desempleo subsisten en los mercados de bienes
y servicios, por tanto, esta reforma del mercado laboral no será
efectiva y puede que incluso agudice el problema. Insisto, empobrecer
las rentas salariales no va a servir para reactivar la economía,
generar negocio y aumentar los ingresos de las empresas, factores
imprescindibles para salir de la situación de paro que sufrimos.
Compartir el tiempo de trabajo sí es solución, una solución
posible, pues no sólo reduce drásticamente el desempleo, el
objetivo principal, sino que anima el consumo interno favoreciendo el
cambio de tendencia del ciclo económico y estimulando aún más la
creación de empleo. Cada vez me parece más imprescindible el
debate, al menos, de esta idea, no vaya a ser que el ejército de
parados rompa el cascarón de la pasividad y dé un puñetazo en la
mesa, entonces de la mesa no quedará un trocito más grande que un
grano de arena.


- Lord Keynes, me gustaría mostrarle algunos datos .
-
Of course. Pero, permítame que antes me sirva una taza de té ¿Me acompaña usted? Que al calor de esta bendita infusión las cosas se ven de otra manera.
- Ya, pues no sé yo, tal vez necesite un aporte extra... ¿Qué tal un chorrito de “jerez”?
 |
| Fuente: Instituto Nacional de Estadística. E.P.A. |
La brillante mirada del fantasma de Keynes apenas tuvo que dedicar unos segundos a estos datos para mostrar una mueca de desagrado. Interrumpí su ensimismamiento:
- Vea usted que en apenas cinco años el desempleo ha crecido de forma desorbitada. En algunas regiones como Málaga, donde yo vivo, se ha multiplicado por tres. Si ya era grave un 10 % de paro, no digamos un 32 %... Señor, estas cifras ¿no le recuerdan la Gran Depresión?
- Sí, sí, al menos en términos de desempleo estas cifras son escandalosas. La etapa que usted llama Gran Depresión supuso una verdadera hecatombe económica y social, fue un periodo nefasto en el que se perdió (o se dejó de producir) tanto como se destruyó en las dos guerras mundiales juntas y el paro en USA, por ejemplo, llegó también a cifras muy parecidas a las que me presenta en esta tabla. Pero de las malas situaciones se debe aprender ¿No cree?
- Desde luego, señor Keynes, aunque yo matizaría, si no le importa, que fue usted quien nos enseñó: vivir en aquella época espoleó su ingenio para aportarnos soluciones, revolucionó el pensamiento económico y nos dio recetas para evitar otra Gran Depresión. Esas recetas han sido determinantes para que hayamos vivido en la segunda mitad del siglo XX una etapa de prosperidad sin precedentes en la historia humana.
- Gracias, amigo, no me veo yo tan determinante. Si inventamos un sistema económico “mixto” fue porque el sistema de mercado (liberal) adolecía de graves defectos, entre ellos la inestabilidad cíclica y una muy desigual distribución de la renta, pero me temo que en estos aspectos no se ha avanzado mucho y es una pena, porque son ustedes tan ricos…
- Algunos, milord, algunos.
-
You’re right. Lo expresaré de otra forma: son ustedes capaces de producir tanta riqueza… que resulta indignante que haya tantas personas pasándolo tan mal. ¿A qué han dedicado el importante aumento de productividad que han conseguido en los últimos 70 años?
- Yo diría que a hacer más ricos a los componentes de la “tecnoestructura” (ejecutivos de grandes empresas, corporaciones, multinacionales y entidades financieras).
- Pues tal vez ha llegado la hora de compartir el trabajo y de compartir también los frutos del trabajo.
- ¡Dios le oiga! ¿Desea otra taza de té, milord?
John Maynard Keynes fue un hombre de su tiempo. Reaccionó ante la dramática situación económica y social que se vivía entonces, fundó la macroeconomía moderna, asesoró al Banco de Inglaterra y a diversos jefes de estado, participó en la fundación de organismos internacionales esenciales hoy día… ¡Reaccionó! Anunciaba entonces que sobre el año 2030 nos bastaría trabajar tres horas al día para producir lo suficiente como para alcanzar una vida “buena”, plena, una calidad de vida más que aceptable. ¡Ay! Si Keynes levantara la cabeza…


Los ciclos económicos han existido siempre, que yo sepa
desde que el faraón le pidió a José que interpretara sus sueños, y éste le
habló de un periodo de vacas gordas (de expansión económica) seguido de otro de
vacas flacas (de recesión económica). Entonces el precavido faraón decidió “no
comérselo todo” en la época de abundancia, sacrificar un poco de consumo y
placer esos años, y así reservar recursos para la época de carencia. La medida
funcionó y los egipcios no pasaron calamidades en ese periodo de vacas flacas.
Sí, sí, yo también habría votado a este faraón.
A los economistas esto de los ciclos nos trae de cabeza:
contamos ya con sesudas teorías que, más o menos, los explican, ciclos largos,
cortos, del capital, de Kondratieff, de Juglar… pero no contamos aún con
herramientas que los predigan con certeza. Así pues, si estamos viviendo una
recesión, sabemos que, inevitablemente, el futuro nos reserva una expansión,
aunque no sepamos cuándo; esto ¿podría tranquilizarnos un poquito? Tal vez…
Claro que hay otra lectura: cuando vivíamos la fase de
expansión también sabíamos que, inevitablemente, se produciría una recesión,
entonces ¿por qué no nos hemos preparado para ella, como hizo el faraón? ¿Por
qué no hemos guardado parte de las abundantes cosechas obtenidas en el periodo
de “vacas gordas” para utilizarlas ahora, durante el periodo de “vacas flacas”,
y así aliviar nuestras penurias actuales?

Una de las exigencias que se auto-imponen los países de la
Unión Europea es la de limitar el déficit público a un máximo del 3 % del PIB,
previendo unas sanciones económicas a aquellos que incumplan este pacto de
estabilidad. Sin embargo, cuando entramos en recesión, los gobiernos intentaron
suavizarla aplicando medidas keynesianas, esto es, gastando mucho dinero
público para así compensar la disminución del consumo privado. Tanto dinero
gastaron que estamos ahora en la que estamos, la denominada “crisis de deuda de
los países del euro”: el déficit público de la zona euro se situó en un 6% del
PIB en 2010. Los países que alcanzaron mayor déficit fueron Irlanda (32,4 % de
su PIB), Grecia (10,5 %), España (9,2 %) y Portugal (9,1 %) y más que sanciones
tuvieron que contar con ayuda financiera (Fuente EUROSTAT). Los liberales
comentan (y no les falta razón) que la calidad de ese gasto no es comparable a la
del gasto privado, pues no ha generado crecimiento ni empleo, y además nos
encontramos ahora con que hay que devolver lo que nos han prestado junto con
intereses, una losa muy pesada cuando aún no estamos generando riqueza.
En consecuencia, nuestras penurias propias de una recesión
(poca producción y poco empleo) se ven agravadas porque el Sector Público está
endeudado hasta las cejas, sin que esta deuda haya aliviado claramente la
situación y, en vez de ayudar a salir del bache nos pone más obstáculos como
esta nueva y traicionera medida de subir los impuestos: quedan patente sus prioridades,
señores del gobierno: al subir impuestos tendremos más ingresos y así podremos
devolver a nuestros bancos el dinero que nos ha prestado más los intereses
(dinero que previamente les concedimos generosamente para “sanear” el sistema
financiero, decían), pero, por el contrario, al subir impuestos, estamos
reduciendo el consumo interno y, por tanto, reduciendo la creación de empleo y
riqueza, que, según Vds., es la máxima prioridad.
Pero he dejado sin responder una pregunta: ¿por qué no
hemos guardado algunos recursos en la etapa de expansión para utilizarlos ahora
en la de recesión? Yo diría que hay dos motivos principales:
1.
Está “mal visto” por la ciudadanía un superávit
público en un estado del bienestar. Si el Sector Público ha tenido más ingresos
que gastos, los ciudadanos exigirán que ese dinero se dedique a muchas
cuestiones importantes-urgentes sin resolver: más camas hospitalarias, más
juzgados, más maestros…
2.
Predomina la tendencia neoliberal a mantener el
presupuesto equilibrado, de ahí el pacto de estabilidad de la Unión Europea.
Algunos pensamos que habría que retocarlo y prever que en épocas de expansión
puedan producirse superávits elevados que compensen el aumento del gasto y, por
tanto, los elevados déficits públicos de las épocas de recesión.
Podría apuntar también a una gestión inadecuada de los
recursos públicos, que también creo que se ha producido, pero eso ya es otra
historia que espero nos cuente algún día nuestro sabio faraón.
