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Etiquetas: [Basilio I]  [Falacias del Movimiento LGTB]  [Falsas Iglesias]  [Sergio y Baco]  [Boda Gay]  [Adelphopoiesis]  [Matrimonio Gay]  [Robin Darling]  [Cristianismo]  [John Boswell]  [Congregaciones LGTB]  
Fecha Publicación: 2012-11-12T12:15:00.001-05:00



En dos libros influyentes, el difunto historiador e investigador estadounidense John Boswell (1947 - 1994) intentó probar que las raíces de la historia cristiana toleraban la homosexualidad. Los activistas de los “colectivos LGTB” consideran la obra de Boswell como el trabajo definitivo con respecto a la homosexualidad y el cristianismo. Se refieren a ella como la “prueba” de que la oposición a la homosexualidad en la Iglesia Católica y la Cristiandad recién surgió a fines de la Edad Media. La obra del mencionado historiador se ha convertido en una especie de ‘texto sagrado’ para aquellos que desean legitimar moralmente el estilo de vida gay dentro del cristianismo.(*)

Boswell era católico y tenía un innegable interés en exonerar a la Iglesia de responsabilidad por la represión hacia los homosexuales. Ni que decir, aunque éste es un punto a tener en cuenta a la hora de sopesar sus pruebas, el mencionado interés personal de Boswell no invalida la calidad de su investigación.
HERRERO BRASAS, Juan. La sociedad gay, una invisible minoría (2001)


Mucho se habla en la actualidad sobre las “bodas gay”. Aunque es de sobra conocida la postura adversa que tiene gran parte de la Cristiandad, existen algunas congregaciones que han autorizado recientemente la celebración de uniones entre personas del mismo sexo, hecho que ha producido el aplauso de la “comunidad LGTB”.

No obstante, aparte de los motivos políticos y sociales, el cambio de una tradición religiosa no obedece a criterios de presión pública, sino a un campo llamado teología, donde se estudian los fundamentos de la fe y la doctrina cristiana.

En 1980, el profesor John Boswell, homosexual y católico, se dedicó profundamente a revisar los manuscritos donde monjes y eruditos, a través del tiempo habían dejado cimentadas las bases de la Iglesia Católica Romana. Boswell tenía una preocupación por comprender y romper la represión que hacía la Iglesia Católica contra la homosexualidad, en plena época de cambios sociales muy marcados.

A diferencia de la lucha ofensiva que hoy en día realizan “colectivos LGTB”, Boswell había entendido que la única forma de producir un cambio en la postura de la Iglesia hacia la homosexualidad era a través de los propios fundamentos que ésta profesaba, los cuales se hallaban registrados en los códices y pergaminos de la etapa primitiva del Cristianismo.

Boswell terminaría por compilar sus hallazgos en dos libros importantes: Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad (1980) y Uniones entre personas del mismo sexo en la Europa pre-moderna (1994). No lograría su sueño de encontrar una evidencia tangible de una supuesta y antigua aceptación de la homosexualidad entre los cristianos del siglo I, pues murió en 1994.

Sin embargo, su legado, elogiado en su momento por revelar detalles poco estudiados sobre la relación entre las personas homosexuales y la doctrina cristiana, ha sido desechado y deformado en poco tiempo.

Mientras que los historiadores actuales valoran el trabajo de Boswell y afirman que hace falta una investigación más profunda sobre el aspecto de la homosexualidad dentro del Cristianismo, el “colectivo LGTB” se preocupó por difundir como “verdaderas” las hipótesis planteadas por el fallecido historiador, trayendo como consecuencia el rechazo de los sectores académicos y religiosos.

El punto central argumentado por Boswell se encuentra alrededor de una ceremonia antigua y casi olvidada en el rito católico-romano: La adelphopoiesis. Su investigación teorizaba que este ritual llamado “unión de hermanos”, era en realidad una especie de “boda gay” encubierta en la liturgia cristiana. Son múltiples los escritos aportados por Boswell para intentar probar su hipótesis. No obstante, su prematura muerte impidió que profundizara su estudio y diera resultados concretos.

La adelphopoiesis, desde el tiempo de Boswell, ha sido catalogada popularmente como la “antigua boda gay”, lo cual resulta irónico y a la vez, demuestra cómo el “colectivo LGTB” manipula frecuentemente diversos aspectos para su propio beneficio.

En realidad, la adelphopoiesis tenía (y tiene aún) connotaciones muy amplias de las que Boswell intentó interpretar en su tiempo, pero no cabe duda que NO se ha podido demostrar su uso como “boda gay”.

A diferencia de lo que propaga el “colectivo LGTB”, no existen evidencias de que la adelphopoiesis se haya originado en la etapa inicial del Cristianismo, de hecho, teológicamente resulta un rito inconsistente. En los primeros años de la Iglesia, se sobreentendía que todos sus miembros eran ‘hermanos en la fe’ y no hacía falta una “unión” especial que confirmara un lazo espiritual (Mateo 12:47-50; Gálatas 6:1)

Tampoco es cierto que Sergio y Baco, mártires cristianos del siglo IV se hayan unido bajo el rito de adelphopoiesis. Si bien existen manuscritos de siglos posteriores que invocan la unión de estos dos santos, no es plausible afirmar por ello que la adelphopoiesis era practicada en dicha época entre los cristianos.[1]

Para algunos académicos podría ser posible que la adelphopoiesis fuera una adopción de un rito de hermanamiento pagano, al cual se habrían añadido elementos católicos, pues la referencia más antigua data de 1146 en Irlanda (en la Topographica Hibernica). Aunque resulta sorprendente también su actual práctica en Oriente Medio, como afirma la doctora en teología Robin Darling Young[2], donde ello indica otras raíces aún desconocidas para su origen.   

Alrededor de 840, el joven Basilio, delegado imperial bizantino celebró adelphopoiesis con Juan, hijo de la rica viuda Danielis. Algunos han querido ver una relación homoerótica entre Basilio y Juan debido al pacto realizado, no obstante, el legado histórico del futuro emperador Basilio I refuta tal argumentación. A pesar que los historiadores confirman que Basilio I mantuvo relaciones sexuales con varones, él tuvo dos esposas consecutivas por cuestiones políticas y su unión con Juan obedece más bien a una especie de sociedad política [3], dado que Danielis había colaborado económicamente con Basilio para favorecer su ascenso en la corte.

Alan Bray, otro estudioso de la adelphopoiesis, aportó indicios sobre el sistema social del medioevo donde se insertaba el mencionado ritual. Demostró que en esa época las uniones de carácter social y económico buscaban formalizarse bajo ceremonias, tal como hoy en día sucede con los “compadrazgos” o “padrinos”; o incluso entre los miembros de las mafias modernas.

Para la gente de la Edad Media era importante tratar de validar ante la sociedad estas uniones para asegurar el porvenir económico. Si los padres de una familia morían, eran entonces los padrinos y compadres los encargados de los huérfanos, quienes se sentían obligados a responsabilizarse debido al rito que habían realizado. [4]

En el caso de Basilio y Juan, es probable que Danielis avalara la adelphopoiesis entre ambos jóvenes para asegurar el futuro de su hijo. La noble dama era viuda y si moría, su hijo corría el riesgo de caer en desgracia sino tenía el favor político de la corte bizantina. A la sazón, Basilio se convirtió en Emperador y Danielis vio recompensada su alianza, ganándose un lugar de mayor poder.

El hecho probado que varias parejas homosexuales de la historia medieval (otro ejemplo es Eduardo II de Inglaterra y Piers Gavestón) hayan celebrado el rito de la adelphopoiesis indujo a Boswell a pensar que tal vez la esencia del rito correspondía con una unión homosexual encubierta. No obstante, historiadores posteriores definieron de acuerdo al panorama histórico, el verdadero sentido de la adelphopoiesis: un lazo de amistad, o sociedad política.

Alphonse de Lamartine describe también las uniones bajo adelphopoiesis en el Imperio Otomano (que entonces comprendía Grecia y Turquía) durante el siglo XIX, que se realizaban entre los miembros precursores de la independencia griega:

“Los albaneses y los griegos de ciertos cantones del Epiro y de la Tesalia tenían la costumbre, hacia más de doscientos años, de unirse con los lazos de una fraternidad llamada adelphopoiesis, que les obligaba a socorrerse y a ayudarse mutuamente en todas las circunstancias de la vida”
DE LAMARTINE, Alphonse. Historia de la restauración (1834) [5]
 
Sea cual sea su origen, el estudio histórico manifiesta entonces que, dentro de la cristiandad la adelphopoiesis nunca tuvo un significado explícito de “boda homosexual”.  El calificar a este ritual como una antigua “boda gay” sin fundamentos sólo proviene de una política de manipulación y desinformación promovida por los representantes de “colectivos LGTB”, quienes faltan al sentido de la investigación legada por Boswell y no exponen sus argumentos de manera imparcial, como lo exige un verdadero análisis de la historia. A falta de mayores estudios, no se ha podido determinar más aspectos que involucren la homosexualidad y el cristianismo, sólo ha incentivado el continuo enfrentamiento entre “colectivos LGTB” y las instituciones de la cristiandad.

La adopción inmediata de la adelphopoiesis por parte de algunas congregaciones “cristianas” para usarla en casos de unión entre personas del mismo sexo, es por demás decir, incorrecta y carente de razones teológicas por no haber profundizado en la reflexión del carácter litúrgico que tiene.   

Brent Shaw, profesor de Historia en la Universidad de Princeton y también crítico de las hipótesis hechas por Boswell sintetiza una realidad que heredamos de las investigaciones sobre la adelphopoiesis en las siguientes palabras: “El intentar manipular el equilibrio moral del pasado no contribuye en nada al estudio de la Historia y a la reforma de la sociedad. El pasado está muerto. No lo podemos cambiar. Lo que podemos cambiar es el futuro; pero el camino hacia un futuro exige un entendimiento preciso y sin sentimentalismos de los acontecimientos del pasado y su porqué. No se va a conseguir una sociedad más civilizada y humana a base de interpretaciones tendenciosas de la Historia”.[6]

La visión que expone el “colectivo LGTB” acerca de los matrimonios homosexuales en tiempos históricos dentro de la cristiandad, carece de evidencia sólida, por cual lo más que se puede decir es que hay duda de que existieran en la forma que lo quieren presentar.







NOTAS AL PIE: 
(*) Cita introductoria comentada, con fragmentos de Oscura obsesión, de Timothy J. Dailey (2006)

[1] DARLING YOUNG, Robin (1994). «Gay Marriage: Reimagining Church History» (en inglés). Leadership U. Consultado el 11 de noviembre de 2012

[2] “Hace nueve años fui unida en devota fraternidad a otra mujer. La ceremonia tuvo lugar durante un viaje que hicimos juntas a algunas comunidades ortodoxas sirias y de extremo oriente, y la otra persona de esta unión era la Dra. Susan Ashbrook Harvey, de la Universidad de Brown (profesora de sirio antiguo). Durante el transcurso de nuestro viaje pagamos una visita al Monasterio de San Marcos, en Jerusalén, residencia del Arzobispado Ortodoxo Sirio. Allí, nuestro anfitrión, el Arzobispo Dionisio Benham Jajaweh, nos hizo notar –con evidente sentido del humor- que si habíamos sobrevivido a todos los pesares de viajar por Turquía y oriente medio, sin duda alguna, estas experiencias nos habrían unido de forma única a mi amiga y a mí. ¿Nos gustaría ser unidas como hermanas, a la mañana siguiente, en la Capilla del Santo Sepulcro? Y en un domingo, a finales del año 1.985, mi amiga y yo seguimos al Arzobispo, y a un monje, por la parte antigua de Jerusalén, hasta la Capilla del Santo Sepulcro, donde según la tradición descansó el cuerpo de Jesús. Después de la liturgia dominical, el Arzobispo unió nuestras manos y las ató con el extremo de su estola. Él pronunció una serie de oraciones diciéndonos que habíamos sido unidas como hermanas, advirtiéndonos para que fuésemos fieles. La nuestra era una unión más fuerte que la sangre, confirmada con la efusión del Espíritu Santo, y como unión espiritual que era, más fuerte que la misma muerte.” (Darling Young, Robin: 1994).

[3] Íbid.

[4] BRAY, Alan (2003). The friend. Chicago, London. 
      SHAW, Brent (1994) citado por HERRERO BRASAS, Juan (2001) en La sociedad gay, una invisible minoría. Madrid, Ediciones Akal.

[5] DE LAMARTINE, Alphonse (1834). Historia de la restauración. Madrid, Librería española. Pág. 646.

[6] SHAW, Brent (1994) citado por HERRERO BRASAS, Juan (2001) en La sociedad gay, una invisible minoría. Madrid, Ediciones Akal.
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Fecha Publicación: 2012-09-17T18:01:00.001-05:00
En los últimos años, diversos portales web pertenecientes a organizaciones “LGTB” han rellenado sus páginas con miles de testimonios y casos de suicidios cometidos por adolescentes gays. En 2011, la noticia del suicidio del joven estudiante Jamey Rodemeyer circuló masivamente por las redes sociales y se le calificó de héroe, insinuando que el muchacho tomó esa fatal decisión como una forma de protesta ante una supuesta discriminación. Diversos colectivos LGTB tomaron como bandera la muerte de Jamey y pidieron en sus países la aprobación del matrimonio homosexual.

No se puede negar que la discriminación a las personas homosexuales sea un problema social más que evidente, pero usar la muerte de estos jóvenes como arma política para pedir que se apruebe el matrimonio igualitario es inaceptable. Después de todo, porque el uso mediático de los suicidios no permite examinar los verdaderos problemas de fondo que conducen a estas personas para tomar la determinación de acabar con sus vidas.

Por ello, a través de este artículo se sostiene que la tan acusada “discriminación” que denuncian los colectivos ”LGTB” no es la única, ni la verdadera causa que lleva a los jóvenes homosexuales a cometer suicidio .Y se puede ejemplificar comparando con un grupo social que fue altamente discriminado a través de la historia en Estados Unidos, debido al color de su piel, y que a pesar de todo, ninguno de sus integrantes se suicidó: los afrodescendientes o también llamados “negros”.     




258 AÑOS DURÓ la esclavitud en Estados Unidos. Una vez otorgada la ciudadanía a los afrodescendientes, se promulgaron leyes de segregación en cada estado, consideradas válidas en su época. Entre 1955 y 1968, diversas personas afrodescendientes protestaron de forma pacífica para promover la institución y protección de sus derechos civiles, a pesar de enfrentarse diariamente contra el sectarismo y la oposición social.

Los negros, así como los homosexuales en este tiempo, sufrieron en carne propia una fuerte discriminación racial, enraizada en una tradición colonialista. Vivían estigmatizados, con derechos limitados y oprimidos por bandas organizadas de blancos como el Ku Klux Klan.

No obstante, nunca hubo una ola de suicidios en esta población altamente discriminada y maltratada.

Actualmente, cuando se aprecia un notable aumento en las cifras del suicidio entre mujeres y hombres homosexuales, el colectivo LGTB usa políticamente como causa principal a la discriminación.

No obstante, si comparamos la discriminación sufrida por los afrodescendientes y la que sufren los homosexuales, comprobaríamos que gays y lesbianas gozan hoy en día de mayores derechos y libertades, que los afrodescendientes en 1955.

En ese sentido, la ola de suicidios entre gays y lesbianas no es originada por “discriminación” como trata de argumentar el colectivo LGTB, sino por causas más profundas y ligadas tanto a la sociedad actual como a los mismos fines de las organizaciones LGTB.

Pensemos por un momento… ¿Por qué no se suicidaban los afrodescendientes si eran más discriminados que los homosexuales?
Curiosamente la respuesta persiste en un elemento negado por las organizaciones LGTB: La espiritualidad.

Los afrodescendientes que llegaron a Estados Unidos adoptaron rápidamente la religión y doctrinas cristianas, por medio de los predicadores evangélicos. El góspel, ritmo afroamericano usado para alabanzas que surgió en el siglo XVIII, es la más firme prueba de la aceptación voluntaria de las enseñanzas cristianas.(1)

La doctrina cristiana brindó una fuerte base espiritual a los afrodescendientes para soportar casi tres siglos de esclavitud, inspirados en que así lograrían ser llevados al cielo a su muerte, pero que si optaban por el suicidio, estarían condenados en la eternidad.(2)

Esta raíz cultural se heredó en el profundo fervor de los predicadores como el destacado Martin Luther King (1929-1968), y se orientó oportunamente a no sólo esperar en la “próxima vida”, sino también en mejorar las condiciones de la vida actual:
 
[Jesús] Sabía que sus discípulos deberían enfrentarse a un mundo difícil y hostil, donde habrían de enfrentarse a los políticos recalcitrantes y a la intransigencia de los protectores del antiguo orden […] Y les dio una fórmula de acción, “sed tan sabios como las serpientes y tan inofensivos como las palomas”.
Martin Luther King


Un mundo que cambió

A pesar de las circunstancias que los rodearon, fue la espiritualidad una de las razones por cuales los afrodescendientes americanos soportaron la discriminación y la enfrentaron hasta ser reconocidos socialmente. 

El mundo actual, cada vez menos recurrente a la fe, se encuentra en una carencia del impulso para vivir, porque tanto jóvenes y adultos, imbuidos en la rutina muchas veces no tienen consciencia de por qué o para qué están viviendo

Hallar personalmente un motivo para vivir se hace cada vez más difícil, porque dicho impulso nace de la integración familiar y la interacción social. El ritmo de vida que impide a los padres permanecer largo tiempo en casa para fortalecer el núcleo de familia causa múltiples estragos en la conducta y pensamientos de los hijos.

Un joven homosexual (gay o lesbiana) que no confía en sus padres por miedo al rechazo, tratará de buscar un entorno de aceptación y lo único que muchas veces ofrecen los “colectivos LGTB” son bares, discotecas y video pubs donde se incita a la promiscuidad, el consumo de alcohol y drogas.

Si estos jóvenes homosexuales no se sienten representados por la "comunidad LGTB", cuando son rechazados por sus padres y amigos, pierden todo lo que constituye e importa en su mundo, y optan por suicidarse.

Hay un problema ideológico dentro del "movimiento LGTB" y es que difunden al suicidio como un acto positivo, que supuestamente refleja el dolor del homosexual (3). Esto a fin de usar políticamente una falacia de argumento conocida como argumentum ad misericordiam.

La apelación a la piedad es una falacia en la que alguien trata de obtener apoyo para un argumento o idea mediante la explotación de su o sentimientos de su oponente de lástima o culpa. En el caso del suicidio de los jóvenes homosexuales se representaría de la siguiente manera:


-“Deben aceptar el matrimonio gay porque hay muchos jóvenes gays incomprendidos que se suicidan cada año por discriminación”

-“La Iglesia y el Estado tienen la culpa del suicidio de los jóvenes gays por no aprobar el matrimonio gay”
 


¿Acaso no suenan conocidos? (*)

Ambas argumentaciones resultan falsas, porque a partir del ejemplo desarrollado sobre la comunidad afrodescendiente, podemos concluir que la discriminación NO es la causa central de los suicidios.

Las organizaciones LGTB cometen un grave error en publicitar de manera muchas veces morbosa, la muerte de estos llamados “mártires”, usando sus muertes como arma política para sus propios proyectos.

La apertura de la aceptación para gays y lesbianas no puede cimentarse sobre un sentimiento de lástima o culpa para el resto de la sociedad, porque genera conflictos innecesarios entre los actores sociales (El Estado, la Iglesia, las Asociaciones Civiles). 

No se debe usar el engaño, ni la muerte, ni la falacia para difundir la aceptación de las personas homosexuales, sino la propia virtud que como homosexuales y humanos tenemos, y aportamos en la sociedad, con una vida correcta.

Los colectivos LGTB, lamentablemente no promueven en su mayoría un estilo de vida saludable, careciendo de ejemplos para ser difundidos en la sociedad, sino por el contrario, su falta de elementos que contribuyan al mejoramiento social, los ha llevado a usar públicamente argumentaciones falsas como la ya mencionada, y diversos mitos construidos para intentar forzar la aceptación de los homosexuales y transgéneros en diversos países.

La verdad detrás de estas crudas campañas proselitistas donde se muestran las fotos e historias de jóvenes gays y lesbianas suicidas, esconde un problema social más complejo que no se puede reducir solamente al repetitivo discurso de la “discriminación” como única causa, sino también en la actuación inmoral como negligente del propio colectivo LGTB, así como las graves consecuencias de la vida globalizada.






NOTAS AL PIE
(1)  Caso diferente fue lo ocurrido entre los afrodescendientes que llegaron a las colonias españolas (hoy América Latina). Éstos fueron “evangelizados” por medio del terror y por ende, preferían mantener sus tradiciones africanas, donde el suicidio no estaba mal considerado. Las cifras de suicidio de negros en los Virreynatos españoles alcanzaron cifras alarmantes, que dieron origen a diversas hipótesis especulativas sobre sus causas.

(2)  Se debe reconocer que la prédica cristiana entre los esclavos en Norteamérica y el temor al infierno fueron usados como medio de manipulación para garantizar que los negros queden sometidos a la voluntad terrenal de los amos, a los abusos y explotaciones con tal de obtener la recompensa celestial de una mejor vida después de una muerte natural. El suicidio cerraba las puertas a dicha recompensa.

(3) El cantante Murs en el video de su tema 'Animal Style', propone una historia donde dos muchachos homosexuales, estudiantes de preparatoria, se enamoran y comienzan una relación, pero uno de ellos, debido al temor del rechazo en la sociedad decide terminar el romance, a lo que su pareja toma la decisión de matarlo y luego suicidarse. Si bien el video es ficticio, refleja un discurso, un mensaje que se concibe en el imaginario de quienes integran las organizaciones “LGTB” y cuyas consecuencias resultan devastadoras, como la reciente muerte en Perú del joven Enrique Almestar a manos de su ex pareja.



(*)  Como podemos apreciar en el video, el presidente del Movimiento Homosexual de Lima - Perú (MHOL) es capaz de acusar incluso al Congreso de la República peruana de ser causante del descuartizamiento de Enrique Almestar, utilizando la lamentable muerte de ese joven (hecho que se trató de un asesinato pasional) para promover su propia política, al llamarlo "crimen de odio". 

      Por este tipo de repercusiones acontecidas, un sector de “cristianos” ha sugerido que la causa de los suicidios de gays adolescentes es el alejamiento espiritual de Dios, o el castigo ante el “desafío” por cometer un acto sexual entre personas del mismo sexo.  También consideran que una poca esperanza de vida es una característica del “estilo de vida gay”(Link). Aunque resulte irónico, dicha clase de opiniones refleja que la creencia en el mito de un homosexual suicida, es bastante fuerte en ciertos niveles de la sociedad actual debido a la excesiva exposición política de los casos, hecho por los colectivos “LGTB”.   

(+) No he encontrado ninguna publicación independiente que haya concluido como verdadera la relación entre el suicidio de jóvenes gays y lesbianas y la discriminación como única causa. El estudio más representativo hecho en Estados Unidos por el Departamento de Salud y Servicios Humanos durante el año 1989 se tituló “Reporte del grupo de trabajo de la secretaría sobre suicidio juvenil” y concluyó que el bullying, el aislamiento y la depresión eran factores importantes que conducían al suicidio en los jóvenes homosexuales. Dicho estudio no se profundizó por falta de apoyo, pero dejó claro que del total de suicidios adolescentes, 30% eran jóvenes homosexuales (De cada 10 jóvenes, 3) y recomendó una enseñanza de la aceptación en las escuelas que tampoco se llevó a cabo. De los factores mencionados, no todos podrían responder necesariamente a la discriminación social.
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Fecha Publicación: 2012-09-16T22:41:00.002-05:00

Hay muchas iglesias y congregaciones “cristianas” que han comenzado a aceptar personas homosexuales como miembros, les permiten casarse de manera religiosa, e incluso ejercer sacerdocio. Dicha apertura ha sido aplaudida por los colectivos “LGTB”, no obstante, algunos de esos grupos propagan doctrinas repugnantes, donde defienden una interpretación claramente errónea de la Biblia o tildan de homosexuales a personajes bíblicos, sin fundamentos verídicos. Otros grupos han optado por el sincretismo y adoran una forma “asexuada” de Dios, llamándolo “Dios Padre/Madre”.

Es más, dichas iglesias y congregaciones participan activamente en los escandalosos corsos de las “marchas del orgullo” organizadas por los “LGTB”; dejando de lado la santidad del culto y convirtiéndose en sectas podridas.

De otro lado, otras “iglesias” libran auténticas batallas mediáticas en programas de televisión y estrados públicos para promover el odio contra los homosexuales, olvidando el verdadero sentido de La Palabra sobre la comprensión del prójimo y el valor de la humildad.

En mi opinión, basada en la interpretación bíblica y el estudio histórico de las Escrituras, Dios no aprobaría a ninguna de esas “iglesias” o “congregaciones” que engañan, manipulan y mienten a sus seguidores. Como toda institución humana, las organizaciones cristianas se han corrompido en su mayoría, de múltiples formas. La previsión de Dios para este escenario conduce al establecimiento de una iglesia corporal más profunda en el corazón de cada persona: una iglesia espiritual auténtica. 



CUANDO te dicen “Dios odia a los gays y lesbianas” empiezas a pensar menos en el ámbito espiritual, dejas de lado discursos que consideras ofensivos y repites cosas que muchas veces no comprendes a fondo, para justificar cómo y por qué los llamados “cristianos” condenan el amor entre dos hombres o entre dos mujeres.

Es importante recalcar: Dios no odia a los homosexuales. Dios aborrece y odia el estilo de vida propuesto por las organizaciones LGTB para las personas homosexuales.

Dios no odia al heterosexual. Aborrece al adúltero, al fornicario.


¿Y dónde está tu Dios?

Dentro del Cristianismo, buscamos a Dios generalmente en las comunidades llamadas cristianas, organizaciones que supuestamente se basan en la enseñanza de la Biblia, pero que curiosamente en su mayoría rechazan la homosexualidad, mientras sus principales dirigentes incurren en pecados como la avaricia, la mentira, el robo, y el fraude.

Actualmente hay un pequeño número de organizaciones llamadas cristianas que si aceptan la integración de personas homosexuales, pero que apoyan activamente el estilo de vida desenfrenado propuesto por los LGTB, evidenciando que tampoco se encuentran bajo la Ley de Dios.

Dentro de estas autoproclamadas “iglesias” los dirigentes quienes se llaman a si mismos “pastores” hacen uso de múltiples engaños con los cuales manipulan a las personas que buscan a Dios. Estas falsas congregaciones llenan estadios y multitudes difundiendo sus falacias tomando el nombre de Jesús:

-          Dicen ser sanadores cuando en realidad obligan a las personas a fingir curaciones.
-          Juegan con la mente de niños y ancianos mediante lemas y sonidos, estimulándolos a gritar y a contorsionarse.
-          Usan personas que fingen enfermedades y convulsionan dramáticamente frente al público.
-          Venden toda clase de artículos supuestamente “santificados” para beneficio propio.
-          Incitan a las personas a hacer grandes donativos para ser sanadas o salir de problemas.
-          Van de casa en casa repitiendo pasajes de la Biblia que ni siquiera comprenden, alardeando de ser “la mejor religión” por “salir a predicar públicamente”.
-          Tienen grandes canales y distribuyen publicaciones masivamente donde piden grandes donativos para Dios, aunque luego lo usen para su propio peculio.
-          Publican libros para ser “Best-sellers” donde supuestamente enseñan cómo llevar una adecuada vida cristiana, pero muchos de ellos ni siquiera cree en Dios.
-          Se mantienen activos en webs, blogs, canales de video, radio, prensa y televisión, buscando protagonismo, olvidando el valor de la humildad.
-          Son ególatras y se hacen llamar con títulos ostentosos como “gran apóstol”, “profeta”, “pontífice”, “pastor”, “papa”, llegando a querer usurpar el lugar de Cristo Jesús para hacerse pasar por Él.
-          Promueven como buenas dentro del culto a las prácticas sexuales libertinas: orgías, fiestas eróticas, carnavales con travestis y bailes de incitación sexual.
-          Componen música y venden discos para su propio protagonismo.
-          Se rechazan y enemistan unos con otros, pregonando el día en cual de ellos caerá, tratándose de traidores a la Palabra.
-          Distorsionan la palabra de Dios, interpretándola a su antojo y la usan como medio para difundir odio, en vez de enseñar, comprender y expresar amor.
-          Defienden una versión de la traducción humana de la Biblia, proclamando que dicha traducción es perfecta. Olvidando que lo importante no es la traducción sino el contenido real de la Palabra de Dios.
-          Crean profecías falsas y se hacen llamar “profetas”, cuando tan solo deducen eventos como cualquier analista social, haciendo pasar por Palabra de Dios la palabra de hombre.

Pensemos un poco en la Iglesia Cristiana del siglo I, la verdadera comunidad de los apóstoles. No tenían edificios majestuosos, no acumulaban riquezas, viajaban con sus propios medios y ayuda de otros hermanos. No aparecían en la televisión, ni les gustaba el protagonismo ante las multitudes, porque el protagonista es Jesús.

La Iglesia que Jesús legó a los apóstoles desapareció envuelta en misterio alrededor del año 100 d.C. Unos años antes había fallecido el último apóstol, Juan, en la ciudad de Éfeso y con su muerte acaba la raíz del cristianismo primitivo.

Jesús era consciente que su Iglesia iba a desaparecer. Es probable que a través de sus enseñanzas el haya tenido la intención de sembrar algo más profundo que el establecimiento de otra organización religiosa (entre las muchas ya existentes en su tiempo) cuyo final obvio iba a ser la corrupción.

Yo siento que la Iglesia de Cristo Jesús está presente en el corazón de los verdaderos cristianos. De muchas personas que tratan con sinceridad de acercarse a Dios, de pensar en si las acciones o decisiones que toman para su vida son agradables a Dios.

Esta Iglesia, es una congregación interna. Una iglesia espiritual.

Jesús dijo: «La venida del Reino de Dios no se puede someter a cálculos. No van a decir ‘mírenlo acá, mírenlo allá’. Dense cuenta que el Reino de Dios está entre ustedes» (Lucas 17:20-21)

Esta es una Iglesia que nunca perecerá y que tiene miembros de muchas naciones alrededor del mundo, porque efectivamente es una «casa de oración para todos los pueblos» (Isaías 66:21)

Así todas las grandes organizaciones falsas desaparecieran, la verdadera Iglesia de Dios no desaparecerá y resistirá las calamidades, en la promesa de Jesús: «Porque donde dos o tres se reúnen en Mi Nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mateo 18:20)

De esta manera se produjo el cumplimiento de la profecía hecha por Jeremías: «Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel —afirma el Señor—: Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.» (Jeremías 31:33)

«Y le contestarán los justos: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?” El Rey les responderá: ‘Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí’.» (Mateo 25:37-40)

No nos dejemos engañar en los espectáculos, ni en las libertades, ni en las frases extrañas que usan estas falsas congregaciones o estos falsos “pastores” “predicadores” “apóstoles” o “profetas”, porque ninguno de ellos es dueño de la verdad. Ni siquiera el que escribe este artículo. La verdad únicamente le pertenece a Dios.

Si la verdad es la perfección, como humanos nunca llegaremos a comprender toda la verdad en su conjunto, pero el camino para tratar de comprender siquiera una parte de dicha verdad, es a través del razonamiento que Dios nos ha otorgado, de la humildad para no sólo leer, sino también comprender y aprender.

Entonces será cierto que la Iglesia de Cristo Jesús reside en cada uno de nosotros, lejos de las mentiras de los charlatanes. Oremos constantemente en cualquier lugar, en la habitación, en el autobús, en el salón de clases, en el trabajo y pensemos a diario si Dios está de acuerdo con nuestro modo de vivir, con nuestras decisiones. Pidamos de esa manera que integre nuestro corazón a su verdadera Iglesia.







«Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados» (2 Timoteo 3:13)

«Pero el espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando a espíritus engañadores y doctrinas de demonios» (1 Timoteo 4:1)
«Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden á los hombres en perdición y muerte. Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre» (1 Timoteo 6:9-11)
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Fecha Publicación: 2012-07-09T01:40:00.000-05:00
2,000 años han pasado tras la revelación de Jesucristo a la humanidad. No obstante, el mundo actual se encuentra enfrentando diversas crisis de fe y de conocimiento como en el siglo I.


LA BESTIA COLOR ESCARLATA

La Comunidad Cristiana primitiva que había fundado Jesús entró en crisis con la muerte del último apóstol, Juan, alrededor del año 96 d.C.

Esta comunidad comenzó a fraccionarse poco a poco y la Comunidad Primitiva terminó despareciendo con el tiempo.

No obstante, las sectas nacidas de esta Comunidad Primitiva habían ganado muchos adeptos en el Imperio Romano. Esto fue aprovechado por algunas familias romanas para idear una nueva forma de dominio sobre las clases bajas, quienes en su mayoría eran cristianos.

La facción católica, que tuvo el apoyo de las familias romanas más pudientes y que reclamaba para sí la supremacía sobre las otras comunidades cristianas, fue la que finalmente logró el amparo del emperador Constantino I. Este emperador tuvo la idea de fusionar las costumbres paganas y las costumbres cristianas para lograr la unificación de todos los romanos ricos y pobres en un Imperio más sólido. De este proceso llamado ‘sincretización’ surgió oficialmente la Iglesia Católica.  A las demás facciones cristianas (gnósticos, arrianos, ortodoxos, etc.) se les obligó a someterse a la nueva Iglesia durante el Concilio de Nicea en 325 d.C.

El libertinaje sexual que se había extendido en todo Roma antes del siglo IV, fue considerado una de las causas de la decadencia del imperio hasta esa época, un vicio que el nuevo orden católico debía combatir. Una vez suprimidos los cultos a los dioses del erotismo, se prohibieron también los actos que estaban considerados parte ritual de las adoraciones paganas a éstos, como el sexo entre varones o entre mujeres.

Muchas otras prohibiciones se proclamaron en los siglos venideros. El conocimiento de las culturas antecesoras (Grecia, Egipto) fue considerado erróneo y desechado durante el reinado de Teodosio I con la destrucción del último reducto de la legendaria Biblioteca de Alejandría. Sólo el Papa (título del obispo de Roma como gobernante de las comunidades cristianas) y el emperador podían tener el verdadero conocimiento en sus manos y decidir qué parte del mismo era relevante para la población.

Cuando cayó el Imperio romano, los Papas tomaron también las riendas políticas de la vieja Roma. Pasaron a dominar el mundo medieval durante siglos, desatándose varios casos de corrupción e inmoralidad en el interior de las jerarquías más altas de la Iglesia Católica.

El Renacimiento y el cambio de pensamiento en las poblaciones golpearon duramente los cimientos del Catolicismo en el siglo XVI. En 1517, el monje alemán Martín Lutero origina el cisma de Occidente, impulsando a su país en la búsqueda de otro cristianismo llamado ‘Protestantismo’.

Por ello, la Iglesia Católica en 1545, realiza el Concilio de Trento donde se establece la ejecución de pequeñas reformas para frenar el avance protestante y reforzar la preservación de los dogmas católicos para mantener unida la institución. Esta decisión se convirtió en le pilar fundamental de la Iglesia en los siglos venideros.

Desde entonces, la Iglesia Católica ha ido adaptándose a los nuevos tiempos. Para el siglo XIX había perdido definitivamente un rol político predominante en muchas regiones del planeta, pero su dominio económico no cesó de expandirse. Según muchos estudiosos, la Iglesia Católica es uno de los poderes financieros más importantes a nivel mundial. Vinculado a ello, los casos de corrupción e inmoralidad destapados por la prensa en muchas partes del mundo no han dejado de causar asombro en una institución cada vez más cuestionada.

Frente a todos estos problemas, la Iglesia Católica aún lucha por recuperar su posición política en muchos países y conservar la integridad institucional que la caracteriza.


LA BESTIA COLOR ARCOIRIS

Antes de que apareciese el movimiento de liberación gay contemporáneo en Estados Unidos, en Europa existieron destacables intentos por cambiar la percepción de la homosexualidad con fundamentos científicos. Curiosamente, en Europa no solamente homosexuales sino también heterosexuales hicieron importantes aportes realizando las primeras publicaciones científicas favorables para entender la homosexualidad. En ese sentido, fue en el seno de personas autodidactas o de círculos académicos que había surgido esa iniciativa. No obstante, sus esfuerzos no tuvieron mayor relevancia en su época con el ascenso de los nazis al poder.

En Estados Unidos, la situación fue distinta. La gran mayoría de homosexuales en dicho país se concentraba en las zonas marginales, lugares donde convivían junto a mafiosos, travestis, prostitutas y prostitutos, y transexuales.

Los movimientos sociales habían tenido cierta acogida en la década de los 60’, tratando de reformar los ideales del país. El más representativo había sido impulsado por los hippies.

La madrugada del 28 de junio de 1969, la policía local hacía una ‘redada’ a un bar llamado Stonewall Inn en Nueva York. La situación se descontroló cuando los presentes se negaron a mostrar sus identificaciones o se resistieron al arresto. Por ejemplo, una lesbiana se rebeló violentamente contra los agentes y al ser golpeada incitó a la muchedumbre para agredir a los policías. Entre las personas que iban a ser arrestadas también estaban miembros de la mafia que era propietaria del local.

Este singular hecho, que no debió pasar de un escándalo producido por personas marginales fue el principio del movimiento de liberación gay contemporáneo. ¿Y de eso se puede sentir ‘orgullo’?

De esta gente, marginal e inmoral se formaron los actuales movimientos sociales que promueven los ‘derechos’ de las personas homosexuales. El mismo sistema de una publicidad escandalosa y contestataria al orden social se extendió rápidamente por el mundo, siendo copiado por muchos países.

Desde los hechos de Stonewall, el movimiento llamado ‘LGTB’ (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) nunca se logró separar de la gente marginal, ni de las mafias que impulsan negocios siempre vinculados a las drogas y al libertinaje sexual (discotecas, bares, night clubs, prostíbulos, etc.)

Po eso, el verdadero objetivo de este movimiento no es sólo lograr el reconocimiento de los derechos a las personas homosexuales en todo el mundo. Es también que se acepten nuevas formas afectivas entre las personas y se imponga un nuevo sistema de ‘liberación sexual’ que rompa el orden monógamo en la sociedad.

La única forma para lograr ello es obteniendo una aceptación legal de la existencia de los homosexuales y eso sólo puede ocurrir a través de la extensión del matrimonio civil. Una vez que los homosexuales tengan plenas facultades legales, nada impedirá que proclamen como ‘saludables’ las relaciones sexuales abiertas, cosa que ya vienen publicitando en discotecas, bares, prostíbulos y páginas web de ‘ligue’.

¿En qué momento un movimiento político (o sexopolítico) radical, que apostó a transformar el mundo tal como lo conocemos y a conformar otras formas de vida y afectación colectivas, unidas a procesos de subjetivación contrarios a los administrados por el heterocapitalismo, devino en esta especie de policía LGTB?

Existe todo un vocabulario asociado al microfascismo LGTB: tolerancia, diversidad, integración, igualdad, dignidad. Quienes pensamos, por el contrario, que no se trata de “integrarnos” a la sociedad en su forma actual, sino de destruir el mundo tal como lo conocemos, de movilizar otros afectos y formas de vida, de activar otros procesos de subjetivación, sabemos que esto no puede hacerse sin atacar de manera radical y definitiva las relaciones afectivas (la economía libidinal) que sostiene el actual estado de cosas, esto es, el heterocapitalismo.
“Fernando”, activista LGTB
No obstante en esta dirección hay un fuerte muro que bloquea sus objetivos: La Iglesia Católica.


UN PUNTO DE QUIEBRE

Dos entes llenos de inmoralidades, surgidas en lados oscuros de la historia y con personajes cuestionables. En este curso de colisión donde estamos involucrados millones de personas que somos homosexuales alrededor del mundo, desconocemos quién es quién a la hora de la verdad.

Irónicamente, ambas bestias inmorales se enfrentan para no ceder su poder a la otra.
En medio de ellas, ¿hay otro camino para seguir?

Claro que sí.

- Jesús no fundó la Iglesia Católica ni tampoco apoyaría al movimiento LGTB.
- Jesús quiso que su Iglesia desapareciera para que la Iglesia verdadera sea el corazón de cada uno.  (Juan 12: 20-33)
- No es necesario pertenecer al círculo LGTB para sentirse pleno en la orientación sexual.
- No debemos seguir alimentando los deplorables negocios de estos líderes inmorales.
- Las declaraciones del Papa y de los líderes LGTB sobre las doctrinas cristianas están completamente erradas.
- Existe un camino distinto para seguir y es que cada uno va al encuentro personal con Dios.
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Fecha Publicación: 2012-05-25T00:03:00.002-05:00
¿Eres homosexual?
¡Felicidades! ¡Yo también!

Ser homosexual es parte de ser humano, así como también lo es ser heterosexual.

1. ¿Qué es la homosexualidad?                                
Es la orientación sexual de las personas que se sienten atraídas afectiva y sexualmente por las personas de su mismo sexo. A los hombres que se sienten atraídos por otros hombres se les conoce como gays y a las mujeres a las que les atraen otras mujeres se las denomina lesbianas. Las personas que sienten atracción por ambos sexos son bisexuales. Estas categorías, como cualquier clasificación de los seres humanos, no son absolutas.

2. ¿Qué es la Orientación Sexual?
Es la preferencia sexual, afectiva y emocional que tiene una persona hacia otra. Puede ser homosexual (hacia el mismo sexo), heterosexual (hacia el sexo opuesto) o bisexual (hacia ambos sexos).

La orientación sexual es un aspecto diferente del sexo biológico de una persona. Por ello existen mujeres heterosexuales y mujeres homosexuales, varones heterosexuales y varones homosexuales. 



3. ¿Ser gay significa que quiero ser mujer y ser lesbiana significa que quiero ser varón?
De ninguna manera. La orientación gay y lésbica no debe confundirse con la transexualidad, el transformismo o el travestismo. Transexual es la persona que no se identifica con el sexo que tiene. Transformista es la persona que realiza espectáculos en los que se viste con las ropas del otro género. Travestida es la persona que disfruta vistiéndose con ropas del género contrario. Tanto los transexuales como los transformistas o los travestidos pueden ser hombres o mujeres de cualquier orientación sexual.

4. ¿Qué es el Sexo?
Es la diferencia biológica del órgano genital (pene o vagina). Es decir, se refiere a la distinción del órgano sexual con el que nació una persona. Solamente existen DOS sexos: Varón (macho) y Mujer (hembra).

5. ¿Qué es la Identidad Sexual?
Es la percepción personal de sentirse como varón o como mujer.

6. ¿Qué es una Práctica Sexual?
Son actividades que tienen por finalidad el estímulo erótico. Entre ellas tenemos el sexo oral, el sexo anal (llamado también por algunos como ‘acto homosexual’ cuando se realiza entre varones), el sexo vaginal (a través del cual se produce la procreación), etc.

Durante el desarrollo de este artículo preferiremos diferenciar las prácticas sexuales en acto sexual heteroerótico (que se da entre personas de sexos opuestos) y acto sexual homoerótico (dado entre personas del mismo sexo).

7. ¿Por qué soy homosexual?
Nadie se pregunta por qué es heterosexual. Los gustos o preferencias sexuales de una persona no se originan a raíz de un motivo concreto.

Científicamente, no se ha encontrado que existan factores o condiciones exactas que determinen la orientación sexual en una persona. Antes por ejemplo, se creía que la homosexualidad era causada por cierto tipo de personalidad en los padres (la madre dominante y el padre ausente, o ausencia de modelos sociales del mismo sexo). Dicha teoría ha sido refutada posteriormente por el hecho que los homosexuales provenimos de todo tipo de familias.

Como diría una amiga mía, hay personas de orientación homosexual ‘hasta’ en “las mejores familias” o “familias modelo”.

Algunos gays y lesbianas son hijos únicos, o los menores, o los del medio, o los mayores. Algunos tienen hermanos o hermanas de la misma orientación homosexual, otros son los únicos homosexuales en la familia.

La orientación sexual no es elegida por el individuo, no es modificable, ni se contagia. Es una orientación de la persona, una forma de ser total. Lo natural para los homosexuales es ser homosexuales, igual que para los heterosexuales lo es la orientación heterosexual. Pedir a las personas que se comporten de forma contraria a su naturaleza, es decir, a su orientación sexual, pone en serio peligro la salud y el equilibrio psicológico de esas personas.

La orientación sexual es un aspecto diferente del sexo biológico de una persona. Por ello existen mujeres heterosexuales y mujeres homosexuales, varones heterosexuales y varones homosexuales.

8. ¿Es la homosexualidad una elección?
Sí y no. Una persona NO puede elegir muchas veces qué gustos tener, pero SI puede reprimirse de expresar dichos gustos o incluso forzarse a cambiarlos con el tiempo.

Dicho de otra manera, así como el celibato, el ejercer tu sexualidad es una decisión personal.

No obstante, el reprimir los instintos sexuales naturales sea homosexualidad o heterosexualidad no es aconsejable según la Comunidad Médica, porque puede causar trastornos emocionales a lo largo del tiempo. [1]

Un claro ejemplo de instinto es cuando estas caminando por la calle y en eso pasa por tu lado un chico guapo y automáticamente te le “quedas mirando”. En mi país dicen “se le cae la baba”. Una reacción natural del cuerpo como esa, es imposible de cambiar.

9. ¿Es la homosexualidad una enfermedad? ¿Se puede curar?
La homosexualidad, al igual que la heterosexualidad no son enfermedades. No hay “cura” para una orientación sexual.

10. ¿Y las terapias de ‘reconversión’? ¿Qué son? ¿Son recomendables?
Las terapias de ‘reconversión’ son una serie de prácticas realizadas por personas disidentes de la opinión médica general para intentar cambiar la orientación sexual de un individuo.

En el pasado, las personas que eran sometidas a estas “terapias” sufrían una serie de maltratos físicos y psicológicos, donde por ejemplo a los varones se les aplicaba una pequeña dosis de carga eléctrica en los testículos mientras se les proyectaba imágenes con desnudos masculinos.[2]

En la actualidad, las actividades de estas supuestas terapias son diversas y no tienen respaldo de la Comunidad Médica. Algunas incluyen sesiones de oración, inyecciones hormonales y presión psicológica.

Ninguna de estas “terapias” ha demostrado científicamente poder cambiar la orientación homosexual natural en las personas que las han experimentado, por lo cual NO son recomendables y por el contrario pueden afectar a la salud física y mental.

11. ¿Por qué la homosexualidad es mal vista?
Que la orientación homosexual sea mal vista por un grupo mayoritario en muchos países del mundo es por causa de una falta de información y educación.

En la historia de la humanidad, la orientación homosexual se ha entendido bajo diversas ópticas, y en muchas sociedades era plenamente normal: En la antigua Grecia, en el imperio Romano, en Fenicia, en los imperios de Japón y China, en la Arabia del medioevo, etc.

No obstante, el sistema patriarcal que se formó en Europa como modelo para las demás naciones del mundo veía en la homosexualidad un signo de debilidad masculina, relegándolo a ser considerado un mero placer sexual clandestino. 

Es cierto también que la Iglesia Católica influyó mucho en esta visión negativa al condenar los actos sexuales entre varones o entre mujeres. El motivo principal se debió a la adopción de una filosofía híbrida, donde se buscaba equiparar a la Biblia con la Filosofía griega, específicamente la de Aristóteles (éste creía que los actos sexuales que no tenían un fin reproductivo eran contrarios a la ley natural).

Empero, cuando se normó al acto sexual homoerótico como pecado se lo tomó por leve, bastando para la absolución solamente la promesa de no volverlo a realizar.

Posteriormente los monarcas europeos usaron el sustento doctrinal de la Iglesia para perseguir a sus opositores políticos, muchos de los cuales podían ser tachados fácilmente de practicar actos sexuales homoeróticos y ser sentenciados a muerte. [3]

Poco a poco el imaginario medieval fue alimentando entonces la leyenda del pecado nefando, donde se inventó una visión oscurantista y demoníaca de la homosexualidad, deformándola y culpando de ella a los judíos, árabes, brujas, y herejes.

Los rezagos de este pensamiento han quedado evidenciados en la homofobia actual.

En las edades Moderna y Contemporánea, la orientación homosexual no es el único carácter de la humanidad que fue aborrecido. Antes se consideraba que la mujer debía estar sometida al varón o que las personas de piel negra eran inferiores a las de piel blanca, que hablar sobre sexualidad era inmoral, que una mujer no debía enseñar su cuerpo, etc. Todas estas creencias y costumbres erróneas fueron defendidas también en su momento por la Iglesia Católica y a la actualidad se han superado en la sociedad gracias a la lucha y esfuerzo de muchas personas quienes comprendieron mejor a la humanidad y le quitaron la etiqueta de prohibido a cosas que hoy tenemos por normales.

En un futuro cercano, tengo la esperanza se entienda universalmente y de manera correcta que la homosexualidad es una orientación sana y natural, para el bien de muchas personas que lo somos.

12. ¿Es cierto que Dios odia a los homosexuales? ¿Por qué hay personas que creen eso?
Dios no odia a los homosexuales, pues ÉL nos creo así.
Algunas personas creen erróneamente que Dios no aprueba a los homosexuales porque están llenas de prejuicios hacia ellos, o por falta de una educación adecuada. En la Biblia no existe un solo párrafo donde se prohíba el amor entre dos personas del mismo sexo.

Lo que la Biblia prohíbe es el acto sexual entre varones o entre mujeres.

Para comprender la razón de dicha prohibición debemos entender primeramente que la Biblia no es un libro de sexualidad humana. Los escritores bíblicos no tenían conocimiento de la existencia de esta orientación sexual y su objetivo no era enseñar sobre ello.

Los escritores bíblicos pensaban que el acto sexual entre personas del mismo sexo constituía un castigo divino, una desviación que surgía por adorar a los dioses falsos. Además creían que ese acto al no culminar en reproducción desafiaba a la voluntad divina de la procreación (Bajo esta óptica, tampoco serían aceptables los controles de natalidad o los métodos anticonceptivos).

No obstante, los homosexuales cristianos no rechazamos a Dios, le amamos, servimos, y seguimos las enseñanzas de Su Hijo Jesús. Por ello no es posible que ser homosexual sea un castigo divino.




Además, la Biblia nunca prohíbe que un hombre se enamore de otro; o que una mujer se enamore de otra.

De otro lado, la procreación es una capacidad que Dios ha otorgado según la decisión de las personas y no un mandato obligatorio.

Por ello, como homosexuales y cristianos bendecimos a Dios y a Jesús por crearnos y amarnos tal como somos.


13. ¿Cómo se comporta un homosexual? ¿Cómo debería comportarme?
No hay nada que distinga a las personas homosexuales de los demás en el comportamiento común. La creencia de que un varón afeminado es homosexual de por sí, es errada y muchas veces no coincide con la realidad. La alumna de apariencia más femenina puede ser lesbiana y el alumno más varonil puede ser gay.

En la diversidad cultural humana, existen tanto varones heterosexuales afeminados como varones homosexuales muy masculinos, mujeres muy poco femeninas con orientación heterosexual y mujeres muy femeninas con orientación homosexual. Pero todos merecemos el mismo respeto.

Si eres homosexual ó heterosexual desde que naciste no tienes por qué cambiar tu comportamiento, sólo ser como eres.

Respecto a las conductas que hombres y mujeres “deberían” tener y que vemos en la televisión u oímos en la calle, son parte de la sociedad donde hemos nacido y se les llama género.


14. ¿Qué es el Género?
Son ideas creadas por un grupo social sobre qué características (comportamiento, actitudes, vestimenta y deseos) debe tener un varón o una mujer dentro de su sociedad.

Ejemplo:

1- En el grupo social “x”:

-          Mujer: Debe usar falda, jugar con muñecas, ser ama de casa o enfermera.
-          Varón: Debe usar pantalones, jugar fútbol, no debe llorar.

2- En el grupo social árabe:

-          Mujer: Debe usar el velo, someterse al marido, ocuparse de la casa.
-          Varón: No debe usar faldas, debe ser el soporte económico de su familia, etc.

El género, entendido como un conjunto de ideas (o construcciones sociales), no determina qué sexo tiene una persona (puesto que ello está en la anatomía de cada uno). Sólo señala en la sociedad que comportamiento “adecuado” debería distinguir a un varón de una mujer, lo cual puede variar en la región y en el tiempo. Consideremos por ejemplo, que en Escocia, el uso de la tradicional falda, no está ligado al género femenino, o que el antiguo Egipto los varones de la realeza acostumbraban maquillarse. 

El género se divide en masculino y femenino, y califica también a diversos elementos (ropa masculina, perfume femenino, varón afeminado, mujer masculina, etc.)


15. Si ya me acepté como homosexual, ¿Qué debería hacer?
Esta pregunta me la hice yo cuando llegué a aceptarme plenamente como homosexual. No obstante, así como un heterosexual no piensa qué debe hacer al saber su orientación sexual, tampoco hay ‘algo’ que deba hacer un homosexual que se ha reconocido a sí mismo. Lo importante es comprendernos, aceptarnos tal como somos, y ser felices y orgullosos de lo que somos.

Nadie te obliga a ir corriendo a gritar tu orientación, ni a proclamarla públicamente. Tampoco es necesario. El decir o no tu orientación sexual es una decisión personal. Lo único, que por respeto a uno mismo, no deberíamos negar nuestra verdadera orientación si alguien que nos importa la pregunta con buena intención.

En tu vida personal tal vez encuentres personas que quieran obligarte a decir públicamente tu orientación para ponerte como objeto de burla. No debes sentirte intimidado por ello ni debes ceder a sus presiones. Mantente firme y dí solamente lo que quieras decir.

Si tus amigos o amigas más cercanos, o tus padres te preguntasen por tu orientación, también es decisión tuya el contárselo o no. Si piensas que aún no estás preparado para decirlo, pues no lo hagas.

Muchos padres creen tener potestad completa sobre la vida de sus hijos mientras éstos sean menores de edad. Por eso, si quieres decirles a tus padres tu orientación sexual es preferible hacerlo cuando tengas las facultades legales plenas de un adulto (mayoría de edad). De tal manera, si reaccionan de manera negativa, estarás protegido por ley.

16. ¿Cómo viven los gays?      
En contra de los estereotipos que todos hemos oído, no existen profesiones específicas de gays. Es cierto que hay gays manicuristas y peluqueros, pero también existen gays dedicados al boxeo o al rudo fútbol americano.

Hay personas de orientación gay en todos los ámbitos sociales, en todas las clases sociales, en todas las sociedades y las ha habido en todas las épocas. Existen tantas formas de ser gay como individuos que viven esta orientación. Algunos prefieren vivir en barrios más o menos considerados “gays” porque en ellos se agrupan otras personas homosexuales, mientras que otros viven lejos de ellos; muchos viven en grandes ciudades, otros muchos en pueblos pequeños.

Tampoco es cierto que parte de ser gay sea acudir frecuentemente a bares y discotecas “de ambiente” o llevar una vida promiscua con diferentes parejas sexuales.

Ni siquiera las organizaciones de homosexuales, llamadas LGB tienen derecho a decir cómo debe vivir una persona homosexual. En ese sentido, cada uno vive su sexualidad del modo que mejor le parezca.

Hay homosexuales muy libertinos y desenfrenados, como también muy tranquilos y parcos. Y aunque uno no lo crea, entre los heterosexuales sucede lo mismo.

17. ¿Las parejas de gays se reparten los roles masculinos y femeninos? 
No. Cada pareja es un mundo en el que se pacta todo en condiciones de igualdad. No es cierto que alguno de los miembros de la pareja deba asumir el rol del otro sexo. El reparto tradicional de roles de género está ya desapareciendo en las parejas heterosexuales y, por supuesto, es otro de los falsos estereotipos de las parejas de gays.

18. ¿Por qué no hay relatos o historias de parejas gays o lesbianas estables?
En realidad son muchas las historias de parejas gays y lesbianas que han vivido juntos hasta el final. Desde épocas remotas se pueden encontrar leyendas referidas al amor entre dos personas del mismo sexo.

“Que Shakespeare no haya escrito una obra de amor gay no significa que antes no haya existido”, me dijo una vez una colaboradora, y tiene mucha razón. La predominancia otorgada al amor heterosexual ocultó a la opinión pública muchas vivencias de amor entre personas homosexuales, que se llevaban clandestinamente, pero éstas parejas siguieron existiendo y dejaron una huella en la historia de diversas maneras.

19. ¿Tienen los homosexuales más posibilidades de contraer el SIDA u otras enfermedades?
No, las medidas de prevención en las prácticas sexuales son iguales para todo el mundo. Usar siempre los preservativos (condones) y no tener varias parejas sexuales son una forma importante de cuidarse frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

20. ¿Tengo dudas sobre mi orientación sexual, a quién debo acudir?
El profesional indicado para estos casos es un psicólogo.
Es preferible que el psicólogo donde te atiendas sea externo a tu propio entorno (escuela, universidad, familiar, etc.) y también dependerá de la confianza y asesoramiento que te brinde dicho profesional.

21. Soy homosexual y deseo conocer gente con mi misma orientación ¿Dónde debería buscarlos?
El conocer gente con nuestra misma orientación sexual depende también de cada uno. Algunos acuden a las discotecas “de ambiente” (Cosa que no recomiendo), otros buscan por Internet en las salas de chat, también los puedes encontrar en grupos comunitarios o centros de enseñanza sobre sexualidad, cuya ubicación puedes preguntar a tu psicólogo.


Notas al pie:

[1] Hay muchos homosexuales que se han casado con mujeres y engendrado hijos, pero no por eso han dejado de tener orientación homosexual, en este caso su decisión fue mantener solamente relaciones heterosexuales.

De los homosexuales casados con mujeres, tras muchos años una gran mayoría opta por el divorcio, hay casos donde estos hombres tienen sentimientos de culpa por haber hecho una elección equivocada al reprimir sus instintos, no haberse aceptado a una edad temprana y también por pensar que fueron la causa de destrucción para su matrimonio. Más información en el artículo ¿Cómo identificar si mi pareja es homosexual? de Peterson Toscano: http://www.beyondexgay.com/article/pareja

 
[2] Si el pene se erectaba ante las imágenes, inmediatamente el individuo sentía la descarga eléctrica en los genitales. De esta manera se intentaba condicionar al cuerpo para impedirle el estado de excitación ante un estímulo homoerótico.
Más información en la página Beyond Ex-gay de Peterson Toscano: http://www.beyondexgay.com/FAQ

[3] En 929 se consolidó el poder árabe en la península ibérica al proclamarse el Califato de Córdoba. Por dichos años surgirá la historia de Pelagio, un joven cristiano que fuera capturado y martirizado por los árabes. Se dice que el califa Abderramán III, al ser informado sobre la belleza física del muchacho, le invitó a formar parte de su corte como copero ó cortesano, a lo que Pelagio se negó prefiriendo el martirio. Este relato estigmatizaría a los árabes presentándolos como depravados que buscan convertir a los jóvenes cristianos en prostitutos. Poco después en 1095 comenzaría la prédica por organizar la Primera Cruzada de los reyes cristianos contra el mundo musulmán.

En 1307, la orden religiosa de los Caballeros Templarios fue condenada por el rey Felipe IV de Francia con el apoyo del clero católico francés, acusando a los monjes templarios de practicar “sodomía” (Una incriminación manipulada porque todos sus integrantes eran varones, mantenían ritos ocultos e incluso era posible que compartieran habitaciones). Muchos templarios fueron obligados a “confesar” con diversas torturas. Detrás de tal suceso estaba la ambición del Rey por apropiarse del mítico tesoro que se decía poseía la orden. El papa Clemente V terminó apoyando la condena de los templarios y disolvió la orden en 1312.
 
 
 
FUENTES:

BARRA ALMAGIA, Enrique.
Psicología de la sexualidad. Concepción, Ed. Universidad de Concepción, 2002. 267 páginas

HOPMAN, Jan.
La sodomía en la historia de la moral eclesial. En: José OLAVARRÍA y Rodrigo PARRINI (Compiladores), Kongreßschrift, Chile, Red de masculinidad, 2000. pp. 113-122.

PFLAG [Padres, Familiares y Amigos de Lesbianas y Gays]
Nuestras hijas y nuestros hijos. Washington, Parents, Families and Friends of Lesbians and Gays, 2006.

WHITE, Mel.
What the Bible Says -and Doesn’t Say- about homosexuality [Lo que dice -y no dice- la Biblia sobre la homosexualidad]. Lynchburg, Soulforce Inc., 2006. Disponible en: http://aidoupoiesis.wordpress.com/recursos-web/



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Fecha Publicación: 2012-05-12T17:25:00.002-05:00











El mundo de ahora no es el mismo de hace 2,000 años. Las formas de vida y el conocimiento del hombre han ido evolucionando con el paso del tiempo.

Con tantos cambios y avances en la ciencia, muchos han llegado a considerar que las doctrinas religiosas, incluida el Cristianismo carecen ahora de asidero científico, que están “pasadas de moda” y no aportan provecho al hombre moderno.

Tras la difusión del libro ‘El código Da Vinci’, numerosas personas han criticado al Cristianismo, tildándolo de “religión fabricada”, pensado erróneamente que la ciencia niega la existencia de Jesús o bien, que la divinidad de Jesús fue un concepto inventado en los años posteriores a su muerte.

No podrían estar más equivocados.

Si somos Cristianos por voluntad propia y hemos encontrado en el mensaje de Cristo nuestra fe, entonces debemos estar conscientes que nuestra creencia si tiene fundamentos científicos.

En primer lugar, tenemos la literatura de los primeros seguidores de Cristo, evidenciado en los Evangelios, las Cartas Apostólicas y los escritos de los llamados Padres de la Iglesia:

-    Clemente de Roma (murió en 97 d.C.), menciona a Jesús en su Carta a los Corintios.
-    Ignacio de Antioquía (30/50 – 98/117 d.C.), habla sobre Cristo en sus cartas a los Tralianos y a los Esmirneanos.
-    Eusebio de Cesárea (275 – 339 d.C.), escribió acerca de Jesús y la formación de la Iglesia en su Historia Eclesiástica.  
-    Epístola de Bernabé, copia encontrada en el Códice Sinaítico (siglo IV)
-    Justino Mártir (103-165 d.C.), en su Primera Apología dedicada al emperador Antonino Pío, reflexiona sobre las enseñanzas de Jesús.  


Como segunda fuente, tenemos a los escritores romanos quienes dejaron constancia que en su época había plena certeza de la existencia de Jesús.

-    Cornelio Tácito (55-120 d.C.), registró que Jesús fue crucificado en tiempos del emperador Tiberio y bajo el procurador de Judea Poncio Pilato en su obra Anales, XV, 44: (escrito en 116 d.C.)
-    Gayo Suetonio Tranquilo (70-126 d.C.), en su libro Vida de los doce césares, en el capítulo dedicado al reinado de Claudio narra la expulsión de los judíos de Roma, así como el nombre de su líder ‘CHRESTO’, que algunos investigadores consideran es una oscura referencia a Cristo, en un tiempo donde aún no se diferenciaba entre judíos y cristianos. En otra sección dedicada al gobierno de Nerón, Suetonio escribe que este emperador “infligió suplicios a los cristianos, un género de hombres de una superstición nueva y maligna”.
-     Flavio Josefo (37-97 d.C.), se refiere a Jesús en dos fragmentos de Antigüedades Judaicas. Si bien el primer párrafo donde se alude que Jesús era el Mesías ha sido tildado de “apócrifo” o criticado como una supuesta interpolación posterior, no se puede negar que Josefo si tuvo en cuenta la existencia de Jesús.

En el pasaje 20, capítulo 9.1 de Antigüedades, se menciona indirectamente a Jesús al relatar la muerte de su hermano Santiago:



-     Plinio el Joven (61-113 d.C.), fue un abogado y erudito romano, alrededor del año 100 fue nombrado gobernador de Bitinia (Asia menor), desde allí escribió su Epístola al emperador Trajano, donde consulta qué procedimiento debe realizarse con los cristianos, la religión condenada en el Imperio. Plinio describió que los cristianos “cantan entre ellos sucesivamente un himno a Cristo, como si fuese un dios” (año 112 d.C.)
-     Luciano de Samosata (125-181 d.C.), escribió toda una comedia satírica ridiculizando al Cristianismo, su título es “La muerte de un peregrino”. Al final de la misma expresa lo siguiente:





También existen testimonios de escritores judíos y sirios quienes ofrecieron su propia perspectiva acerca de la vida de Jesús.

De la misma manera, a medida que se descubren más papiros y manuscritos de los primeros siglos del Cristianismo se puede establecer que la existencia de Jesús tiene un asidero científico comprobado muy amplio.

No obstante, algunos dicen que Jesús fue un “mito” construido a partir de personajes mitológicos. Dicho argumento es completamente falso, en primer término porque tenemos en Jesús a un personaje real de carne y hueso considerado como tal en la época que vivió; y no a un ser fantástico.

En cuanto a sus milagros y atribuciones como ser divino dentro de la Historia, es probable que si se aplicara el criterio científico a los Evangelios, restándoles su relevancia como escritos religiosos, tendría que aceptarse como hecho histórico prácticamente la totalidad de sus contenidos, tal y como se hace con las obras de otros escritores antiguos.

Otro punto a favor de ello es la complementariedad que hacen los relatos evangélicos entre sí, porque al corresponderse las narraciones de Juan, Lucas, Mateo y Marcos en una misma versión se otorga mayor credibilidad al testimonio recogido en ellos, convirtiéndolos en la fuente más cercana a los hechos reales.

La historicidad de los sucesos narrados en los Evangelios y de Jesús mismo no es lo único ignorado por una gran cantidad de personas respecto al Cristianismo.

Gracias a la falta de conocimiento sobre las Escrituras, muchos líderes políticos y religiosos a lo largo de la historia pretendieron manipular las acciones de los creyentes, tratando de justificar toda clase de injusticias: discriminación a las personas de piel negra, discriminación a la mujer, esclavitud, hambre, guerras, etc.

El nuevo milenio afronta ahora con todo su ímpetu la creciente lucha de los homosexuales, entre gays y lesbianas por que les sean reconocidos sus legítimos derechos.

No obstante, la mayor parte de los líderes religiosos se niegan a aceptar que se aprueben las leyes pertinentes al considerar que las relaciones de pareja entre personas del mismo sexo contravienen las enseñanzas bíblicas. Estos líderes influencian sobre políticos y gobernantes alrededor del mundo para impedir se logren los objetivos de los homosexuales.

Toda esta confrontación se halla envuelta en una mezcla de mentiras, blasfemias, acusaciones y falacias que iremos desmenuzando poco a poco. Lo único que podría decir al respecto es que si tan solo tratáramos de entender a conciencia lo que dice la Biblia no harían falta las discusiones y se derrumbarían las máscaras, porque en la realidad, así no creas en ÉL, Dios está… y para todos.




CANTO, Alicia (2005). 
Textos históricos sobre Jesús de Nazareth. Recuperado en mayo de 2012 del sitio web Terrae Antiqvae: http://terraeantiqvaefotos.zoomblog.com/archivo/2006/01/05/

MARTÍNEZ VILLAMIL, José R. (2001).
El problema de Jesús IV. Recuperado en mayo de 2012 del sito web Mente Abierta: http://www.menteabierta.es/html/articulos/ar_elprobl_J_IV.htm

PLINIO EL JOVEN (ed. 2007).
Epistolario (Libros I-X). Madrid, Ediciones Cátedra, S.A.1080 páginas.

Etiquetas: [Religión]  [Amor entre Varones]  [Amor]  [Homosexualidad]  [Principio]  [Verdad]  [Dios]  [Cristianismo]  
Fecha Publicación: 2012-05-09T00:56:00.001-05:00

¿Qué es la verdad? Es una pregunta que ha conducido a muchas reflexiones a través de la Historia.

Nosotros, quienes vivimos inmersos en un nuevo milenio tenemos a disposición miles de versiones autoproclamadas sobre la “verdad”. Así, la filosofía nos enseña que la verdad es relativa según lo crea una persona. Algunos creerán en ciertas verdades, mientras que otros no.

No obstante, cuando particularmente éstas se dirigen al bien de los humanos se ha tendido en conocerlas como verdades más profundas y en lo posible, que abarquen generalidades. Aquellas proceden de la sabiduría legada por múltiples pueblos para la mejora de sus integrantes en la mayor parte de los aspectos.

Empero, tampoco éstas han llegado a ser perfectas, porque la esencia misma de la verdad le pertenece a Dios. Como humanos, sólo llegaremos a comprender una verdad para nosotros mismos.

De todas las cosas existentes en la Tierra, la verdad más extendida, sencilla y a la vez más misteriosa es el amor. Tan incomprensible ha sido la verdad del amor a través del tiempo que muchos han muerto en su búsqueda. Se han escrito versos, canciones, poemas, libros, filosofías que traspasaron sus propios tiempos y no hubo cómo abarcar la magnitud de una revelación tan grande.

Aún hoy es difícil saber a ciencia cierta a qué llamamos amor y mucho más si hablamos del amor conyugal entre un hombre y una mujer, entre dos hombres o entre dos mujeres.

Entre las miles de creencias que buscaron comprender la verdad, existe una doctrina llamada Cristianismo, que es compartida por una gran parte de la población alrededor del mundo.

Los cristianos creemos que la verdad del amor es un regalo de Dios para su creación, que ÉL legó Su Palabra al mundo a través de textos confiados al pueblo de Israel y transcrito por escribas durante muchos años. Para certificar y extender dichas escrituras, así como para redimirnos de nuestras faltas, Dios encarnó plenamente en un cuerpo humano, que conocemos como Cristo. ÉL habló sobre el misterio del amor y declaró la voluntad divina a los hombres del siglo I, su mensaje fue también plasmado en los Evangelios y transmitido a todas las naciones.

Aún entre cristianos, ha habido muchas disensiones por causa de personas que deseaban manipular la verdad para convenirla en su verdad personal y dominar así a las poblaciones.

Dentro del Cristianismo, cuando hablamos del amor en pareja entre personas del mismo sexo, llegar a una comprensión de ello ha sido tema de debate, acusaciones, enfrentamiento y tragedia.

Entonces durante la pugna por entender esta verdad, muchas personas se han dedicado a blasfemar, mentir e inventar argumentos, alejándose de los principios fundamentales ordenados por Cristo Jesús, tal como ha ocurrido con otras partes de Su Mensaje.

El motivo de esta bitácora no es sancionar una verdad única, sino sólo aproximarnos a la verdad en base a los principios de Dios y Cristo Jesús, y de esta manera, cada persona podrá comprender su propia verdad para tener paz en su espíritu y en su corazón.  

Asimismo, espero puedan esclarecerse las dudas de muchas personas interesadas en conocer esta verdad sobre el amor de pareja entre personas del mismo sexo dentro del Cristianismo, y realizar aportes para alcanzar un mejor conocimiento de lo que creemos y de nosotros mismos.