Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.
Hoy
voy a hablar de una mezcla poderosamente destructiva en tu camino hacia la
satisfacción emocional y, sobre todo, en tu búsqueda realista de mujeres. Y
nuevamente me voy a inspirar en casos de la vida real, de mi propia experiencia
como coach y psicoterapeuta en e
Uno
de los patrones que uno encuentra en personas que les cuesta interactuar con
las mujeres son, por una parte, las pocas habilidades sociales, se les
dificulta conversar, compartir con otros, sus círculos sociales son muy
reducidos (2 o 3 personas como mucho), y por otra parte, un sistema de
creencias poco adaptado a la realidad, con conceptos erróneos sobre sí mismos,
sobre las mujeres y sobre las relaciones entre hombres y mujeres.
Lo
primero que hago es evaluar estas dos dimensiones: revisar habilidades sociales
básicas, conversación, sentido del humor, capacidad de generar conexión
emocional, inteligencia emocional, capacidad de ponerse en el lugar del otro,
timing o sentido de oportunidad, capacidad de negociar (elementos que en otro post
profundizaré) y revisar el sistema de creencias. Luego paso a revisar
comportamientos que sea necesario ajustar, y allí aparecen dos elementos
nefastos: adicción a la pornografía y en otros casos adicción a sexo con
prostitutas.
Y
cuando reviso tales comportamientos se que debo enfocar mi ayuda primero en
retirar tales hábitos (con la consabida operación en creencias y en conducta)
para luego si enfocarme en otros temas. No hago una cosa sin antes haber
reparado lo anterior. Y lejos de que este sea un discurso moralista donde se
indique qué hacer o qué no hacer, y más allá del tabú que envuelve ambas
conductas, mi posición respecto a tales comportamientos es que resultan ser
grandes obstáculos para el proceso de transformación personal y, sobre todo, para
la configuración de una personalidad atractiva con las mujeres, además de los
problemas que puede acarrear cuando se establecen relaciones con mujeres de una
forma oficial.
Me
explicaré: es muy, muy fácil que una conducta como la de ver porno o la de ir a
donde las prostitutas se convierta en un comportamiento compulsivo, es decir,
se vuelva una tendencia adictiva, donde en un principio tú controlas la
frecuencia pero luego tú sientes que algo te controla, el deseo enorme de ver y
de sentir, y de repente te encuentras actuando como un robot programado,
sediento de sexo, a costa de lo que sea y aislándote del mundo real. Cuando el comportamiento te controla estamos
hablando de una conducta compulsiva (exceptuando las necesidades fisiológicas
como comer, dormir o beber).
La
conducta de ver porno inicia como una conducta exploratoria, donde el deseo
reprimido se conjuga con la curiosidad y se manifiesta en la observación de
patrones de sexo explícito ajeno, con la consabida excitación que ello genera.
Antes del internet estaban las revistas, antes de las revistas estaban los
prostíbulos, y en un comienzo el arte rupestre y la escultura muestran señales
de tal curiosidad humana por el mundo del sexo. Hasta allí no hay
inconveniente. Pero súmale a ello una personalidad solitaria, aislada, con
débiles creencias sobre sí mismo, con poco o nulo éxito con las mujeres, y
obtendrás la mezcla explosiva que genera en tener a la pornografía como un
refugio.
Pero
escalemos un peldaño más: cuando aquella curiosidad inicial no es satisfecha, y
pasan los años y ya la masturbación no basta, la opción para muchos es recurrir
a una prostituta para iniciarse sexualmente. Nuestro cerebro es un órgano muy
curioso, y nos hacemos adictos a algo por nuestro cerebro, por el intercambio
de neurotransmisores, la estimulación del núcleo accumbens o centro del placer,
y si la combinación se da de forma en que el cerebro interprete tales
comportamiento como algo supremamente gratificante, extremadamente excitante,
impresionantemente delicioso, nuestro cerebro nos pedirá más de ello.
Somos
esclavos de aquello que le gusta a nuestro cerebro. Si algo le gusto quiere más
de ello. Si no le gustó no querrá eso y
lo evitará. Para muchos, un hábito como fumar empezó con un cigarrillo, muchos
incluso pensaban que uno no hacía daño, y quizá llevan miles de cajetillas
fumadas y años de arrepentimiento. Otros, probaron el cigarrillo, o quizá
alguna droga y no les gustó y nunca más. ¿Cómo saberlo con anticipación? Es
imposible. Es una ruleta. Y hablando de ruletas, es igual con el juego, unos
empiezan apostando algo a la máquina tragamonedas y el cerebro se vuelve adicto
a los estímulos placenteros y a la incertidumbre de la recompensa. Otros irán a
jugar y jamás volverán a hacerlo. El cerebro encontró algo que no le gustó del
todo, o no lo suficiente como para repetirlo y obligarte a repetirlo.
Y he
mencionado algo importante: obligarte. La compulsión hace que tu voluntad no
opere de forma efectiva sobre tu comportamiento. Es más, si no haces, sientes
que algo te corroe por dentro, que algo te consume, y simplemente quieres
hacerlo una y otra y otra vez.
¿Cuándo
empieza a ser nocivo para tu proceso de transformación e interacción con las
mujeres?
Bien,
hay varios indicadores:
1.
Es una conducta muy frecuente, varias veces al día en el caso de la pornografía
y al menos una vez por semana en encuentros con prostitutas.
2.
Demanda una alta inversión económica, que a veces te impide invertir en otras
cosas.
3.
Afecta tu vida social, en la medida en que tu interacción con las mujeres se
reduce al internet o a los prostíbulos.
4.
Genera una culpa y sentimiento de contradicción interno que con el cual sientes
que no puedes lidiar, socava tu autoimagen y te sumerge en un buque de arrepentimiento,
deseo de no repetirlo, comportamiento compulsivo y nuevo arrepentimiento. Esto
te consume tus recursos psicológicos.
5.
Sientes un extraño sentimiento de que las mujeres perciben ello de alguna rara
forma inconsciente.
6.
Desarrollas creencias no realistas sobre ti mismo, las mujeres, el sexo, y las
relaciones afectivas.
7.
Pierdes interés en esforzarte por aprender y mejorar habilidades sociales e interacciones
con mujeres, aislándote.
Si
presentas al menos 4 de los 7 indicadores la conducta se ha salido de tus manos
y te está controlando. No tienes poder sobre ella, al contrario, ella tiene
poder sobre ti.
Caso 1: Llega a mi consulta una pareja,
hombre y mujer casados, ambos atractivos, el motivo de su consulta es que el
hombre ha presenta falta de deseo sexual con su esposa. La esposa intento
muchas cosas, hasta que descubrió un hábito de pornografía y masturbación
obsesivo. El esposo se levantaba todas las mañanas, para mirar secretamente
porno, al llegar a la cama no había deseo, lo mismo en la noche. La pareja fue
a mí para buscar ayuda en su problema que había tomado dimensiones enormes. El
efecto que una conducta tiene afectaba su relación de pareja, hasta el punto
que esta persona prefería mirar a otros tener sexo que practicarlo con su
hermosa esposa.
Caso 2: Un cliente busca mi ayuda
porque no ha podido construir relaciones afectivas con las mujeres, se siente
vacío, su autoestima está en el piso, su concepto de masculinidad se ha tornado
machista, y sus ideas sobre las mujeres se basan en que para tener algo con
ellas hay que pagar, es la única forma de tener intimidad, en la cual no solo
busca sexo sino también una amiga, una confidente. Su conducta de búsqueda de
sexo con prostitutas lo ha llevado a un nivel elevado de deuda, incluso afirma
que la tensión y la ansiedad sólo se calma cuando va al encuentro de
prostitutas. Su interacción con mujeres sólo puede calificarse de torpe y
lamentable.
¿Qué
hacer en estos casos? La solución evidentemente no es posible compendiarla en
este post, pues como en el caso de cualquier conducta compulsiva o adictiva,
estamos hablando de algo arraigado en el repertorio de comportamientos de la
persona. Un primer paso es dejando descansar al cerebro de la estimulación
sexual artificial: porno, fantasía sexual y masturbación, esto no es fácil,
requiere cambios de comportamiento donde reemplaces los tiempos que dedicas al
porno o a la búsqueda de sexo por otras cosas, y dependiendo de cada persona
encontraremos cosas que reemplacen y generen emociones positivas y
gratificantes, por ejemplo el deporte, el hobbie, la competencia. Es necesario
que el cerebro recobre el balance, por lo cual, en el camino
Otra
cosa importante es descubrir qué creencias ha generado la sobre exposición al
porno o a la experiencias con prostitutas: sobre ti como persona, sobre tu
moral, al ser dos conductas tabú, de las cuales desde la infancia escuchamos
que son censuradas, moralizadas, estos códigos se encuentran también en tu
mente, y generan culpa y juicios sobre tu valor. Por un lado sientes un enorme
placer, con una explosión de endorfinas, tras lo cual viene la recuperación de
tu estado normal, lo cual es lo que yo llamo “descenso a la normalidad” pero
que al ser descendente es percibido como una “depresión” y luego la culpa. La
cual se acompaña de sentimientos de impotencia al no poder satisfacer la
fantasía con mujeres reales, de la oficina, de la universidad, de la vecindad.
Éste
es un proceso que no es linear, es decir, cada día no será mejor que el
anterior. Saber esto es muy duro, y hay una alta probabilidad de recaer, hay
subidas y bajadas, aunque la tendencia debería ser la de subir o mejorar. Junto
con este proceso debe ir vinculado el entrenamiento en habilidades sociales,
seducción, persuasión, de tal manera que el contacto con el mundo real estimule
el camino. Sin una cosa no hay otra, los fracasos sólo refuerzan las conductas
que deseamos eliminar: el rechazo estimula porno, una conversación no
estimulante o no correspondida por una mujer, estimula buscar una prostituta.
Como
ves estamos ante un tema muy complejo, y tu eres quien determina el bienestar o
malestar que sientes y el grado en que tales conductas están frenando tu
crecimiento y robándote la energía que puedes emplear.
Espero
sus comentarios si les ha sucedido, y si desean podemos continuar con este tema
en otros post para revisar cómo dar el paso y recobrar autoridad sobre tus
conductas. Como ves este tópico es bastante extenso y complejo pero es posible hacerlo.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Hoy
deseo hablar de algo que para mí resulta muy importante como entrenador, y es
no solamente prepararte para vencer problemas tales como la ansiedad, la
timidez, la dificultad para conversar y todas aquellas barreras mentales que
generan que o bien no te acerques a una mujer o que estando cerca de ella
(trabajo, estudio, vecindad, fiesta) no direcciones tu interacción hacia el
desenlace romántico o sexual que deseas, sino también darte habilidades para
leer entre líneas a las personas.
Aunque
las mujeres son universo complejo de descifrar, hay ciertas pistas que ellas
mismas nos dan a través de sus primeras interacciones y que nos permiten saber
con quién estamos interactuando. Déjame decirte algo: muchas heridas dolorosas
vienen de la soledad, pero otras tantas muy sangrantes y difíciles de
cicatrizar vienen de relaciones construidas con ciertos perfiles de personas
que resultan negativas, tóxicas, y que en lugar de amplificar tu crecimiento lo
consumen, lo acaban y resultan no evolucionando sino involucionando.
Cuando
inicié este camino, por el afán de experimentar resulté involucrado con
personas que luego de un tiempo resultaba bien difícil deshacerse y que dejaron
un recuerdo nefasto en mi vida. Personas de las cuales si bien aprendí aquello
que no deseo para mi vida, también hubiera deseado no haber conocido, no haber
perdido tiempo y recursos en ellas. Lo más complejo de todo es que algo de mí
me señaló que no eran personas saludables mental ni emocionalmente, y aún
sabiéndolo ignoré las señales de alarma y terminé involucrado con ellas.
Una
de las cosas que me gusta enseñar es cómo desarrollar madurez emocional, y cómo
acercarnos a personas que aportan a nuestra vida. Créeme un buen cuerpo, o
incluso una amazona en la cama no sana las heridas que en el día a día pueden
generarte ciertos perfiles de personas. De hecho, en mi terapia con hombres y
mujeres mucho de mi trabajo se desarrolla en curar heridas de relaciones
desastrosas, limitantes, enfermizas, fantasmas de personas que siguen rondando
por la vida de mis clientes amargándoles la existencia.
Hoy deseo hablar de cierto tipo de personas
que usualmente encuentran refugio en aquellos hombres con tendencia salvadora,
especialmente aquellos que poseen el síndrome de buen tipo, los que tienen una energía
positiva y, en especial con las mujeres, son muy comedidos y atentos.
Concretamente deseo hablar de las vampiresa emocionales, y quiero darte una idea
de las diferentes manifestaciones en las cuales las encontrarás, y cómo salirte
del círculo vicioso en el cual te sumergirán.
Déjame
iniciar definiéndolas: son mujeres a las cuales les cuesta dar de sí y lo que
hacen es consumir todo aquello que tu ofreces, son mujeres extremadamente
egocéntricas, que sólo piensan en sí mismas y que de alguna forma, consciente o
inconscientemente, se aprovechan de ti, consumen tus recursos, sobre todo los
emocionales, para dejarte vacío, exhausto y sin nada.
Si
quieres que lo exprese en pocas palabras: el rasgo fundamental de una vampiresa emocional es que debido a un egocentrismo extremo se convierten en
manipuladoras activas (por lo que hacen) o pasivas (por lo que dejan de hacer o
hacen de forma disimulada).
Antes
de iniciar con las formas en que alguien te roba la energía emocional, quiero
aclarar algunas cosas: como este es un blog de un hombre para hombres pues estoy
hablando de vampiresa emocionales, pero es claro que también hay hombres
vampiros emocionales que están por allí esperando atrapar todo de las mujeres
sin dar nada a cambio, sin ofrecer nada, y generando sólo molestia y
perturbación.
Por otra parte, también es claro que el vampiro emocional puedes
ser tú mismo. Y seguramente la tipología que desarrollaré a continuación te
ayude en ello.
Por último, aunque haya personas que tienen rasgos de los acá descritos lo que hace que sean vampiresa emocionales es la forma en que tú te sientes alrededor de ellas: vacío, cansado, agotado, sientes que consumen todo de ti que la relación es desigual pues ellas tienen muy poco que ofrecerte. Lo que las define es que su personalidad es marcadamente desequilibrada.
Ahora
entremos en materia. Las formas en las cuales un vampiro emocional se
manifiesta son las siguientes:
1. La victima: Todo el día se está
quejando, la vida ha sido demasiado dura, ha tenido padres separados, su pasado
ha sido muy difícil, todo conspira en contra de ellas, es casi imposible
continuar. Un interminable bla bla bla caracteriza su discurso, sus expresiones
son pesimistas, el mundo está en contra de ellas y no hay salida o algo que se
pueda hacer.
Son
seductoras porque son extremadamente vulnerables, van directamente a esa parte
de tu cerebro masculino que busca proteger a las mujeres y ser alguien que las
defienda de un mundo hostil y difícil. Con ellas es fácil sentirse “el hombre
de la relación”. El truco viene cuando les das consejos, allí es cuando has
picado el anzuelo. Empiezas a tratar de ordenar su vida, de aplicar sentido
común a sus problemas, de dar alternativas y sobre todo de inspirar, motivar.
Te esfuerzas como un condenado para sacar lo mejor de ti y llevarlas a vivir
una vida extraordinaria. Y nada pasa, ellas siguen viendo el lado nefasto,
negro, siniestro de la vida. Cuando ganas su confianza no moverá un dedo antes
de preguntarte “¿Y ahora qué debo hacer? Dime por favor, estoy tan perdida y no
puedo sola”. Y cuando le dices qué hacer, no lo hace, o no lo hace como debe
ser y eso refuerza aún su concepto de fracaso.
2. La intimidadora: Es una vampiresa vestida
de hembra alfa, es altamente caprichosa e imponente, es terca y sólo desea las
cosas a su manera. Muchos hombres caen en las garras de estas mujeres cuando
son especialmente hermosas y se ponen en el trabajo de “domarlas”, en el camino
se vuelven esclavos de estas mujeres, pues para no desatar su ira, su histeria
y sus explosiones emocionales deciden hacer todo lo que estas emperatrices les
ordenan. Las reconocerás porque se la pasan dando órdenes, con terceras
personas suelen ser arrogantes y sarcásticas. Estas mujeres repiten patrones de
la infancia en donde literalmente eran “la reina de la casa” y todo estaba a
sus pies. Si caes en sus garras terminarás físicamente exhausto y
financieramente arruinado, pues su capacidad de sentir placer, gozar de la vida
es muy pobre.
3. La interrogadora: Son otra forma de
vampiresa activa, que tiene como rasgo principal el cuestionarlo absolutamente
todo, su personalidad es escéptica, confrontativa, directa y diferenciadora. Si
dices blanco, ella dirá negro, si dices negro ella dirá que es blanco. Va al
otro extremo de lo que tú deseas o quieres. Si quieres ir a bailar, ella quiere
un café, si quieres comprarle ropa ella quiere maquillaje. Lo más interesante
es que son altamente contradictorias. Se manifestan siendo hipercríticas,
detestan todo de ti, pueden ser muy perfeccionistas y ven el 1% que le ha hecho
falta a tu 99%. Te convierten fácilmente en un dócil esclavo al convertirte en
lo que ellas desean que tú seas, que por supuesto quizá no es lo que tú eres.
4. Culpadora: Se equivocan, cometen
errores y tú siempre serás el culpable. Se pegan y consumen especialmente a
personalidades poco dominantes, débiles de carácter y pusilánimes. Su odio
interno se proyecta hacia las personas que las apoyan y las quieren
honestamente. Son manipuladoras consumadas, pues no paran sus ataques morales y
emocionales hasta que la otra persona está derrumbada emocionalmente. Eso sí,
cuando algo les sale bien y tu les ayudaste jamás lo reconocerán.
5. Bipolares o reinas del drama: Su vida
oscila entre momentos de efusividad descontrolada, en donde con facilidad le
dicen a un desconocido que lo aman, y
momentos de depresión muy profunda, abismos de amargura y resentimiento frente
a la vida. No sabes en qué estado te las encontrarás, porque sus transiciones
son muy rápidas e imprevista. La reina del drama es una mujer que vive todo al
extremo, lo bueno y lo malo. Un día está muy enamorada de ti, y es efusiva y
bastante sobre actuada, y al otro no quiere verte, está en conflicto, no sabe
si eres para ella, y se pone trascendental. Créeme eso acaba con la salud
mental de cualquier hombre que se le arrime. Lo peor de su esquema emocional es
que incluso lo “muy bueno” que les pasa en la vida lo pueden volver algo
trascendental con cosas como “y ahora qué desgracia me va a pasar, cuando algo
muy bueno me pasa siempre me pasa algo terrible”.
6. La emocionalmente distante: Tímida,
solitaria, aislada y excesivamente misteriosa. Se halla sumergida en sí misma
pero captura a cierto perfil de hombres interesados en descifrar personalidades
difíciles y herméticas, yo lo llamo síndrome Sherlock Holmes, buscan indagar y
encontrar la clave que les permita acceder a esos misteriosos rincones del alma
femenina. Grave error, pues el mecanismo con que estas mujeres infringen dolor
es con su increíble individualismo, no necesitan de nadie ni de nada, si te
ofreces a algo te dirán que pueden hacerlo solas, nunca te toman en cuenta y te
das cuenta que muchas veces involucran a perfectos desconocidos en cosas muy
importantes de sus vidas sin tomarte en cuenta, tú que crees que por estar
pendiente deberían tomar en cuenta. Son la ingratitud hecha mujer. No están
disponibles en momentos que son para ti importantes, no te cooperan. Son
escurridizas, te dedican algo de tiempo y luego se pierden por tiempos prolongados.
Son expertas en el manejo de la indiferencia como arma defensiva para herir. Su
capacidad de seducir se da por su personalidad enigmática y misteriosa e
inaccesible.
7. Eternas conversadoras: Claro que es estupenda
una mujer que hable, que sea locuaz y que pueda hablar de forma fluida. Pero
estas mujeres simplemente no se callan, es imposible que escuchen, consumen
toda tu energía al desear ser escuchadas y contenidas. Cuando deseas algo para ti,
simplemente no hay nada. Sólo ellas existen y el sonido de sus palabras que es
música para sus propios oídos. Lo que tú dices es sólo un pretexto para sus
propias historias, sus vivencias, sus grandes momentos. Esto se combina con un
hábito realmente odioso: lo que a ellas les pasó es peor que lo que te pasó, lo
que te hicieron era mucho mejor que lo que tú hiciste.
8. La controladora: Simplemente debes vivir la vida como ella te dice, es extremadamente celosa, no puedes hacer un movimiento porque desea saberlo, qué haces, con quién lo haces, dónde lo haces y hasta que hora lo harás. Tienen una opinión sobre todo y en todo tienen la razón. Creen que saben lo que es mejor para ti y lo que te conviene. Desean trazarte una cuadrícula y decirte en qué cuadritos debes moverte.
Si
te encuentras con una persona con estos rasgos, créeme que no hay otra opción
que poner tierra de por medio, sin importar cuánto te atraiga esta persona.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Hoy
quiero tratar un tema especial y que hasta el momento he visto pobremente
tratado a propósito de la seducción y la confianza, y deseo comenzar con la
historia de uno de mis clientes de coaching que me ha permitido compartir con
ustedes su proceso de psicoterapia y acompañamiento. También les compartiré una
historia mía, que jamás les he contado, y son pocos los que la conocen, pero
deseo invitarlos a esa parte de mi vida que ha sido sanada, eso será al final.
Mi
cliente se llama Luis, es un hombre de 32 años, con muy pocas y pobres
relaciones afectivas con mujeres, quien llegó hace un par de meses a mi
consulta con severos problemas de autoestima, que se reflejaban no solo en su
incapacidad de relacionarse con las mujeres, sino en su entorno laboral y profesional,
donde a pesar de estar muy bien preparado no tenía las oportunidades que le
permitían tener un mayor posicionamiento como líder y un mayor ingreso. Sea
esta la oportunidad para insistir por enésima vez que la seducción es solo un
componente de una vida extraordinaria, y que no solo sirve para ligarte
mujeres, sino para muchísimo más.
Hablando
con él, descubría que su forma de dirigirse a sí mismo era en términos muy
negativos, criticaba todo de sí en su apariencia. Luis tenía un sobrepeso de unos
20 kilos, y su apariencia física era bastante descuidada, no hacía contacto
visual, y su lenguaje corporal era jorobado y resignado. Trabajamos con
elementos de PNL pero mi intuición me indicaba que el tema de su pobre
autoestima y seguridad venía de un nivel más profundo, así que decidí indagar
en ello.
Tras
un par de sesiones le pregunté por su infancia, y por su sobrepeso, me confesó
que desde niño fue gordo, y que al ser un poco más grande que sus compañeros
llamaba mucho la atención. Seguí indagando y le pregunté por la reacción de sus
compañeros de colegio ante él, cómo lo trataban, y allí mi cliente se
desmoronó: me contó de las constantes burlas de sus compañeros, me relató los
constantes insultos que recibía, golpes e irrespetos, y no solo de sus
compañeros sino también de profesores, quienes veían en él a una persona
desagradable y ordinaria. Le pedí, muy respetuosamente, que siguiéramos
profundizando, que deseaba saber qué apodos tenía, y entre lágrimas me hizo un
inventario de unos 10 que había recibido. Y me confesó que esa situación no
había cambiado en la escuela secundaria, sino que se había incrementado, con la
adolescencia le salió acné y su sobrepeso lo hizo lento para los deportes, al
estar en un colegio mixto tuvo que soportar los abusos de hombres y también de
mujeres, es más, me relató una experiencia de un compañero que en clase de
deportes le bajó los pantalones delante de las mujeres, dejándolo desnudo de la
cintura para abajo, las burlas de todos lo hicieron avergonzarse de sí mismo
hasta el punto de fallar varios días al colegio tras el incidente.
Le
pregunté “¿Luis, qué hacías tú en aquellas situaciones?”. Me contaba que su
reacción era de huida, cuando era niño lloraba, pero cuando creció su mecanismo
dejó de ser infantil y optó por la agresividad, se refugió en creencias
marginales, lecturas de ocultismo, satanismo, nazismo, para canalizar el
creciente odio. Muchas veces optó por salidas físicas, sin embargo al ser uno
contra todos, generalmente salía vencido.
En
ese momento, al ver a mi cliente derrumbado, recordé mi propia vida. Volví
atrás el reloj de mi propia vida y me vi a mi mismo siendo víctima también de
cosas parecidas. Mi vida escolar no fue sencilla, durante más de 15 años fui
marginado por el grupo social de los dos colegios en los que tuve la
oportunidad de estar. Por un problema de salud congénito mi desempeño físico
era muy limitado en aquellos años, eran finales de los años 80 y comienzos de
los noventa, no tenía conciencia de cómo mejorar. Mi piel delataba el cansancio
y me ponía pálido como un bombillo. Esto generó que aquella diferencia, en
desempeño físico y en la tonalidad de la piel, despertó la atención y generó
toda clase de comentarios, burlas y ataques, también de niños y de niñas.
Recuerdo que cuando todos mis compañeros cambiaron de voz yo tardé un poco más
que ellos en hacerlo, cuando hablaba en clase mis compañeros me arremedaban y
se burlaban de mi voz, por esa razón decidí no intervenir más en clase y
adquirí un temor escénico que me acompañó varios años. ¿Qué hacía yo? Me hacía
en la última fila, esperando que nadie me viera, que nadie se fijara en mí y
que no comenzaran a burlarse otra vez. Salía pronto del colegio y mi círculo
social era el de los niños raros, el nerd, el geek, el gordito y yo.
¿Cómo
influyó eso en mi mismo? Pues podrás imaginarlo, miedo a hablar en público,
pasar toda la adolescencia siendo retroalimentado negativamente cada vez que
decidía hablar o un profesor me preguntaba algo. También una pobre estima, al
no sentirme capaz de hacer algo bien y miedo constante a la violencia de los
“más fuertes del salón”. Evidentemente, parte del miedo a hablar con mujeres o
acercarme con seguridad a ellas vino de esos años. Imagínate ver a la niña que
te gusta unirse a los más fuertes para burlarse de ti.
Sí,
Luis y yo teníamos por caminos diferentes una historia de vida parecida. Y por
fortuna él, como yo hace más de 10 años, había decidido tomar autoridad de eso
que le había sucedido injustamente.
Le
hablé a Luis de mi vida, de lo que me había pasado, y su mirada empezó a
brillar al ver a alguien que había pasado por lo mismo. Realmente poco cuento
esta historia puesto que ya en primer lugar fue hace más de 20 años, y porque
trabajé tan intensamente en ella que cuando pienso en aquellos años veo esos
recuerdos totalmente desgastados, en blanco y negro, fuera de foco. Incluso los
veo con orgullo, porque a pesar de todo ello logré destacarme, logré vencer el
miedo escénico, al punto de volverme un capacitado conferencista y docente de pregrado
y posgrado, al punto de liderar un movimiento de seducción y vivir una vida
plena emocionalmente, con libertad de hablar y persuadir a quien yo desee, y
con un estado físico que me ha permitido superar aquellos inconvenientes de
infancia y vivir una vida saludable.
¿Qué
nos pasó a Luis y a mí? Sufrimos algo que quizá pudo haberte pasado a ti
también en algún punto de tu vida. En aquella época en que vivimos tales
vivencias no tenía un nombre reconocido y divulgado como hoy día por fortuna lo
tiene. Sufrimos matoneo o violencia escolar (bullying). Y quiero hablar de este
tema porque siento que han sido muchos los casos en los que la falta de
confianza y seguridad personal tiene su historia en vivencias de la infancia y
la adolescencia con el grupo de pares.
El
matoneo implica dos personajes claramente definidos. Alguien es humillado y
víctima de violencia, y alguien denominado “matón”, quien decide perseguir
a tiempo complejo a su víctima con actos
hostiles, violentos y provocadores a nivel físico y psicológico, con ello el
“matón” obtiene satisfacción o placer. Las consecuencias en la víctima son
varias: depresión, ausentismo escolar, pensamientos o tentativas suicidas, baja
autoestima, creencias erróneas sobre sí mismo y lo que es capaz, desempeños
mediocres, agresividad. El matoneo se define como cualquier tipo de maltrato
que ejerce una persona sobre otra,
convirtiéndola casi en sumisa.
La
víctima generalmente es alguien más ansioso, inseguro pero a la vez tranquilo y
diplomático, que en vez de optar por la agresividad opta por la pasividad, son
solitarios y optan por aislarse (tal como los mecanismos con que Luis y yo
mismo enfrentamos la situación aquellos años escolares).
Y
fue allí cuando le compartí el descubrimiento que hizo que mi historia cambiara.
Sufrí porque así lo elegí, de forma inconsciente, y porque yo mismo me hice
víctima, mientras estaba inseguro, con la autoestima baja, no hacía más que
proyectar aquella debilidad que me hacía blanco de la atención de los demás. Le
dije a Luis que sufrimos porque fuimos un blanco fácil, y que él seguiría
siendo víctima esa misma violencia en el trabajo, en forma de no ser tomado en
cuenta, si seguía en su mente inconsciente viéndose a sí mismo como una
víctima. ¿Por qué el patrón de ser humillado? Porque cuando alguien se posiciona como víctima siempre atrae a los agresores.
No
es fácil aceptar que uno permitió esas situaciones, es mucho más fácil culpar
de todo a aquellos niños y jóvenes, es mucho más fácil culpar a padres y
profesores que no hicieron nada. Pero cuando descubres que tú podías haber
hecho algo, descubres que tenías poder de haberlo cambiado todo, pero por
desconocimiento, no lo hiciste. Puedes descubrir que la vida te da la
oportunidad de comprender y mirar con otros ojos todo aquello que pasó para
encontrar nuevas formas de trabajar sobre debilidades, y para no sentirte mal o
incorrecto por ser cómo eres. Celebras que eres de la forma en que eres pero
también trabajas sobre aquello que sientes que debes dominar.
Yo
trabajé en mis creencias, autoestima, seguridad, en mis habilidades sociales,
en mis habilidades de hablar frente a públicos grandes, en mi forma física y mi
salud. Y lo logré, no fue nada fácil, pero ¿quién sería sino hubiera decidido
ocuparme de mí mismo? Nadie más iba a hacer el trabajo por mí.
Luis
adquirió el compromiso de trabajar su problema de sobrepeso, en cuidar de sí mismo
y entre los dos empezamos un proceso de trabajo orientado a fortalecer sus
habilidades sociales, sus herramientas de seducción y relación con las mujeres y su vida
profesional. Descubrió que su situación le había pasado a muchas personas, y
que como yo muchos cambiamos la forma de vernos victimizándonos a vernos como
personas responsablemente poderosas. Y los cambios ahora son más que visibles, en él, en su apariencia física, hemos trabajado contacto visual, timidez y rediseñado su proyecto profesional. Jamás su pasado había sido tan pasado como lo es ahora.
¿Por
qué te cuento todo esto? Porque todos tenemos historias parecidas, quizá no de
violencia escolar, pero si hubo muchos momentos donde algo adentro hizo ¡crack!
y se rompió, dejándonos un dolor, una cicatriz, una huella que nos marcó y nos
dejó andando metafóricamente cojos. El cambio y la transformación personal son
cosas muy reales, donde es claro que algo ha fallado y debemos hacer algo para
repararlo y que funcione mucho mejor, no solo bien, sino de forma
extraordinaria. El cambio personal no es sólo una escusa para hacernos más
atractivos, justamente el carisma y el atractivo son consecuencias de un
proceso muy profundo, muchas veces doloroso, porque te confrontas con tu pasado,
con tus miedos, abres heridas que no han sanado, y ello no es fácil, pero la
realidad es que no hay caminos abreviados para esto. Simplemente es así. Cuando
no sanas no tienes el nivel para recibir las cosas buenas, sencillamente no
llegan, no suceden, te encuentras con personas heridas y vives con ellos en un
metafórico hospital de guerra donde todos se quejan de formas activas o pasivas
de sus heridas. Unos se dedican a quejarse de sus heridas, otros a intentar
sanarlas cuando el paciente no desea ser sanado, y otros se dedican a herir a
otros para encontrar un poco más de alivio.
Mi
camino es diferente: ocuparse de las heridas, exhibir con orgullo las
cicatrices y ser mejor que antes de que hubieras sido herido, y nunca más posicionarte como la víctima vulnerable para ser herido. Sin venganzas, sin revanchas, sin odio, con paz. Ese es el camino
del seductor. Ese es el camino que te propongo.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

A veces es genial cuando te encuentras con un maravilloso video que resume de manera entretenida los puntos de vista que deseas trabajar. Hoy quiero compartir contigo un maravilloso material que te ayudará a tener algunos insights sobre la zona de comodidad, la zona de aprendizaje, la zona de descubrimiento y cómo puedes vincular todo ello a tus propósitos de iniciar un año verdaderamente impresionante con avances sustanciales en aquellas áreas de tu vida donde sientes que las cosas no funcionan tan bien como quisieras.
Te dejo con el video. Son 7 minutos que seguro te harán pensar mucho.
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!

Siempre
que hablo de seducción lo hago pensando en que es una forma estupenda de
alcanzar la excelencia, no simplemente adquirir habilidades para conquistar,
sino para ser muy bueno, único y dejar una poderosa marca personal en todas las
áreas de la vida y en todos los ámbitos a los que perteneces (trabajo, familia,
amigos, relaciones afectivas, comunidad, etc).
Por
ello quiero hablar, en este segundo día de este año 2013, del compromiso con la
excelencia. No es simplemente ser bueno en algo, sino ser el mejor, y aunque
ello implique un aspecto competitivo, te invito a que lo contemples, compite
contigo mismo, con tus defectos, limitaciones, creencias negativas, con ese
viejo ser que deseas mejorar, y luego compite para destacar. De eso se trata la
vida, quien no destaca no seduce, no es líder, no es contratado, no es tomado
en cuenta. Es así de simple, y ello implica que compitas con tus pares, con
hombres y mujeres que también buscan una meta igual o parecida, que desean la
misma mujer que tú deseas, el mismo trabajo, la misma oportunidad, el mismo
ascenso o aumento de sueldo, el mismo cliente que les compre un producto o
servicio.
Si
no te has vencido a ti mismo, ¿cómo esperas vencer a otros y tener lo que
deseas? Recuerdo que alguien en una entrevista de trabajo donde terminé
contratado me hizo la siguiente pregunta:
“No
me interesan tus títulos o tu
experiencia. Dime ¿a quién le has ganado en la vida? ¿A quién has vencido en tu
camino?”
La
pregunta, al ser poco convencional, me llevó a pensar en los triunfos que he
tenido, y en las duras batallas que he tenido que librar para llegar a donde
estoy. No todo ha sido fácil y en muchas ocasiones he librado duros
enfrentamientos personales para ganarme el lugar que tengo. Hay cosas que uno
se gana en paz, pero otras para las cuales hay que estar listo para combatir y
ganarse su espacio. Como dice una brillante frase de la película “Magnolia”:
“esta vida no se trata de lo que deseas o de lo que necesitas. Se trata de lo
que ganas.”
¿Qué
necesitas entonces? Un compromiso con la excelencia. Este compromiso podrá
ayudarte a realizar el valor inherente de tu potencial. Sin este compromiso con
la excelencia pierdes valor, potencial, credibilidad y reputación. Serás
simplemente uno más.
Cada
uno de nosotros debe determinar los logros específicos que debemos cumplir para
que nuestra vida alcance la excelencia. Tus responsabilidades, en este sentido,
incluyen escoger un camino vital, que sea consecuente con tu vocación, con unas
creencias donde decides en qué creer y en qué no creer, qué aprender y aplicar
en la vida y qué acciones tomar.
Puedes
ayudarte a tomar en cuenta estas responsabilidades simplemente
respondiendo una sencilla pregunta:
¿cómo tus acciones y pensamientos reflejan tu compromiso con la excelencia?
¿Cómo
defino yo la excelencia? Te invito a que pienses en un proceso de continuo
crecimiento y mejora de ti mismo y de tu vida. Tu responsabilidad en la
búsqueda de la excelencia es definir qué es lo que ella significa en tu vida y
escoger el mejor curso de acción para
que suceda.
Al
hablar de excelencia no nos estamos refiriendo a un término relativo, es un
estándar por lo cual se juzgará lo que has hecho. Pronto descubrirás que
comprometerte a vivir buscando la excelencia no es un camino mediocre. No se
llega a ser excelente por accidente.
Aunque muchos construyen su vida a partir de la mediocridad, y al
hacerlo toman el camino sencillo, el que el 90% de las personas deciden
emprender. Ser una persona de alto desempeño, de altos estándares es algo que
no depende necesariamente de tu educación o estatus, tiene que ver más bien con
decisión, compromiso, acción y persistencia.
Inicia
visualizando aquel estado en el cual deseas estar, ese estado de excelencia.
Visualiza, siente, escucha lo que verías, sentirías o escucharías cuando
llegues a ese estado. Hazlo con los más vívidos detalles, con palabras
concretas, con tus reacciones. Empieza a llenar tu mente con esas impresiones
tan detalladas como sean posibles.
Además
de visualizar debes empezar a actuar, qué necesitas aprender, a quien debes
contactar que te pueda ayudar como mentor, a dónde debes ir para lograr lo que
te has propuesto. Haz llamadas, escribe correos, ve a lugares específicos,
habla y actúa es todo lo que necesitas. Comienza el camino de la preparación
donde cada día puedes finalizar en victoria si te has acercado, así sea un
pequeño paso, a tu lugar de excelencia. El camino mismo te hará excelente.
Te
daré ahora cinco guías para iniciar y construir tu camino, podrás construir
más, pero toma estos para comenzar y plantearte una ruta de valores que te
acompañe:
1.
Busca una código de honor que te permita vivir una vida digna.
2.
Debes inspirar, promover y celebrar la excelencia en otros y en ti mismo. Sin
dejar que el orgullo o la envidia hacia los desempeños de otros no deben
acompañarte.
3.
Debes basar tus acciones en buenas razones, no en miedo, egoísmo o deseo de
venganza hacia otros.
4.
Aceptarás que la búsqueda por la excelencia a veces te hará impopular o incómodo
para las personas. Aquellos que buscan complacer o seguir la corriente son los
que optan por la mediocridad.
5.
Asegúrate que tu propósito también beneficie a otros, contribuya a las vidas de
otros.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!
----------------------
Pd. Hoy hace 6 años inicié este blog. Gracias a los que han pasado por acá, a los que han encontrado en este espacio un sitio de visita. Éste espacio es una parte muy importante en mi camino personal hacia la excelencia.

Ya
llevamos un día de este nuevo año 2013, y es posible ver algunos
comportamientos comunes en las primeras horas de un nuevo año, describiré unos
cuantos con los cuales puedes sentirte identificado. Puedes tener uno, o combinaciones de varios:
1.
Una notable diferencia entre en ánimo de iniciar tus objetivos la noche
anterior y la pereza de iniciar. Quizá piensas que hasta ahora llevamos un día
del año, y que hay suficiente tiempo. Pues bien, eso se llama procrastinar, o
aplazar la toma de acción consistente.
2. Un deseo de iniciar con mil cosas a la vez, quizá hoy
sentiste que estabas más ansioso de lo normal, mucho más hiperactivo. Iniciaste
muy temprano tu jornada y estás haciendo muchas cosas sin mucho enfoque.
3. Miedo y ansiedad por iniciar un nuevo año. Te encuentras
nuevamente iniciando, y enfrentándote a la pérdida de credibilidad que heredas
de un año anterior donde quizá no has logrado lo que te has propuesto y estás
nuevamente en el punto de partida.
A la
hora de iniciar es importante que consideres algunas reflexiones que compartiré
contigo y que pueden motivarte en tu camino a un nuevo año donde realmente
implementes lo que deseas hacer. Recuerdo que al iniciar mi camino aplacé
muchas veces el inicio de un verdadero cambio, lo pospuse, encontré mil
justificaciones para dejarlo para “más tarde”, de hecho pasaron algunos años
antes de encontrar el punto de inicio claro, que en mi caso inició con una
protesta del estilo “nunca más me volverá a pasar”. El dolor y la frustración
fue mi motor, y aunque ya era un sentimiento familiar hace un poco más de 10
años encontré la fuerza y el impulso para iniciar realmente, para hacer la
tarea, para tomarme las cosas en serio, para madurar y tomar autoridad sobre
aquellas áreas en las cuales quería mejorar.
Y
justamente sobre esos temas es que deseo hablarte hoy. Sobre ponerte serio y
realmente tomar control sobre aquello que deseas mejorar, en aquello que deseas
crecer. Esa es la clave, tan sencilla (pero complicada si lo quieres ver de esa
forma), dejar de quejarte, de recordar fracasos y realmente ponerte serio. En
todo proceso de cambio verdadero empiezas a volverte un poco más adulto. Como
coach he podido ver que las personas que logran pocas cosas, ningún o
imperceptibles cambios son personas que no se toman en serio aquella área en la
cual desean crecer.
Una
clave importante para las personas que desean lograr algo masivo, algo para
mostrar -de esas cosas donde tus amigos y familia te dicen “wow, mira cómo has
cambiado, tienes algo diferente”, de esas cosas donde tus amigas, las mujeres,
tus colegas empiezan a buscarte más, porque te vuelves más influyente y más
magnético- es que se compromente a elevar sus propios estándares, es decir, se
vuelven tremendamente exigentes con ellos mismos, dan un paso más allá de la
mediocridad, de la media, de lo que todos hacen, y simplemente se dedican en
serio a hacer algo grande, y creen que lo pueden lograr. A eso me refiero con
elevar los estándares, si antes podías correr 5 kilómetros empiezas a entrenar
con la confianza de que podrás lograr 15 en un determinado plazo de tiempo.
Detrás de ello se esconde la ambición, no el conformismo.
¿Cuánta
ambición puedes tener para lograr lo que realmente deseas?
Algunos
de mis clientes y lectores piensan que es muy tarde para hacer algo. Que ya han
pasado de alguna edad o ciclo. Escucho personas muy jóvenes, 25 o 30 años por
decir algo, decir que están muy viejos para hacerse una ortodoncia, para
empezar a ponerse en forma, para aprender a tocar guitarra, empezar a escalar,
hacerse un tatuaje o simplemente comprarse una ropa un poco más moderna. Es
increíble el mundo humano de las percepciones, y mientras se quejan en verdad
se hacen viejos, y cuando miran atrás descubren que cuando tenían 25 o 30 años
en realidad eran jóvenes y que no han hecho otra cosa que perder el tiempo. Muy
triste, pero así nos juega de sucio la mente cuando se lo permitimos.
¿Cómo
sabes que te estás tomando algo en serio? Y este es el punto de este post. Hay
algunos indicadores que deberías conocer.
1. Tu
capacidad de ejecutar encuadra con tu capacidad de imaginar un nuevo futuro. Es
decir, eres bueno imaginando, pero también haciendo que las cosas pasen.
2. Pones
fechas límite realistas y las honras.
3. Eres
puntual y preparas tus reuniones, eventos, y todas las responsabilidades que
asumes.
4. Buscas
soluciones más que enfocarte en problemas y a quien culpar.
5. Corres
la “milla extra” como un hábito y no como un ejercicio selectivo en ocasiones
especiales. Siempre vas más allá, te esfuerzas más que los demás, que el
promedio, y lo haces la mayoría de las veces.
6. Llegas
temprano y te vas tarde. Eres “intenso” con lo que te apasiona, con lo que te
gusta.
7. Consistentemente
excedes las expectativas.
8. Tomas
iniciativa y comportamiento proactivo.
9. Te
enfocas en adicionar un mayor valor a lo que haces.
10. Inviertes
más de lo que demandas cuando te relacionas con las personas (cuando no lo
haces eres un vampiro emocional, esperando que otros hagan el esfuerzo y
beneficiándote por ello)
11. Aceptas la
realidad como es, no como era o como deseas que fuera.
Mañana
continuaré con estas reflexiones de inicio de año. Deseo de todo corazón que
este no sea un año más, sino el año que recordarás por que empezaste un
movimiento masivo de cambio y emprendimiento en tu vida con impacto en aquellas
áreas que deseas tener como motores de tu existencia completa.
Te dejo
con una frase que espero tengas como manifiesto de tu compromiso contigo mismo:
“Honraré cada compromiso, mantendré cada promesa, lograré cada meta.”
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Año
nuevo es la única festividad que celebra el paso del tiempo. Quizás es por eso
que en los últimos minutos del año nos ponemos introspectivos, un poco
pensativos. Y es por este especial estado que empezamos a evaluar el año que
está pasando, a veces con un poco de culpa por lo que no hemos logrado y
también con satisfacción por lo cumplido. También construimos los nuevos
propósitos para el año que inicia, con esperanza algunas veces, con un poco de
miedo por lo desconocido otras veces o quizá con una gran determinación.
Las
fallas, la decepción, el renunciar, construir excusas y culpar a otros no son
cualidades admirables, y uno no debería permitirse asociarse a tales
comportamientos. Sin embargo muchos nos sentimos así durante el año al revisar
lo que nos propusimos un día y luego nos pareció muy difícil de lograr.
Sin
embargo, en año nuevo es posible comenzar de nuevo…
Los
nuevos comienzos son la oportunidad de retomar el camino, de buscar la
motivación, la emoción para construir lo que deseamos de nuestra vida. Los
propósitos de año nuevo te ofrecen una oportunidad para rehacerte. Ésta
oportunidad debe capitalizarse iniciando el año con un espíritu de triunfo, más
que mirar atrás deberás mirar hacia delante y construir lo que deseas que
suceda en tu vida.
Hoy
quiero compartirte una sencilla regla que ha hecho la diferencia en mi vida y
me ha permitido ver los últimos días del año con satisfacción al revisar lo que
me propuse y logre e impulsarme sin ansiedad hacia los retos del naciente año.
La regla que deseo compartirte se denomina la
regla de 1.
La regla de 1 de hecho es muy simple:
en lugar de comenzar el año nuevo con una larga lista de propósitos que
olvidaremos, más bien toma de enfocarte en un propósito que tenga un impacto
impresionante y masivo en tu vida, familia, profesión.
En
este punto te preguntarás ¿por qué sólo un propósito? Te daré 4 argumentos:
1. Simplicidad:
Una resolución es un acto inteligente y radical de simplicidad que no requiere
otra cosa sino clásico sentido común. Simplificando tu estrategia de año nuevo
a un solo propósito te permitirá ser concreto, ponderar cuál es eje que
provocará otros cambios. Sabrás poner la dinamita en la columna indicada para
generar un efecto en masa.
2.
Enfoque: Un propósito es la mejor forma de mantener tu mente enfocada, precisa
y clara. Enfocándote en el mejor propósito usarás mejor tu tiempo, dirigirás tu
mente para crear caminos neuronales que te permitan “ver” y “aprovechar” las
oportunidades que emergen, que quizás antes no veías con tanta claridad. Tu propósito debe involucrar tus talentos,
tomar en cuenta lo que te motiva y apasiona. Lo que harás al construirlo es
identificar prioridades y alinear acciones concretas con tus valores sustanciales.
3. Control: Un propósito es la solución
perfecta al principal problema que enfrentan las personas al cumplir
propósitos: no pueden medir su avance. La medición permite proteger tu
autoestima y generarte credibilidad frente a ti mismo. Qué triste es cuando
sabes que no puedes confiar en ti mismo porque no te cumples lo que tú mismo te
prometes. Al reducir los propósitos a uno remueves la complejidad y la
sobrecarga y lo reemplazas con control y confianza al permitirte hacer un mejor
seguimiento sobre lo que deseas implementar en tu vida.
4. Tiempo de decisión: Usa la regla de 1 para identificar aquello que te
apasiona, cautiva y llama tu atención y que generará un mayor impacto en tu
vida.
Ahora
llegó el momento. Escribe a continuación, en un lugar que recuerdes y tengas presente
algo así como:
En
este año me
propongo____________________________________________________________.
Mañana
te contaré algo importante sobre los plazos de tu propósito.
Que
comience la cacería en 2013!
Hasta
la próxima!

Las grandes historias y mitos hablan de un maestro y su
aprendiz: Elias y Eliseo, Obi Wan y Luke Skywalker, Yoda y Luke, Morfeo y Neo,
Jesús y sus discípulos. Una de las claves de la maestría es escoger tus
maestros, aquellas personas en las cuales depositarás tu confianza y podrás
aprender. Algunos combinan varios maestros, otros descansan en unos pocos, lo
importante es que te sometas a experiencias diversas y trates de evitar los
dogmatismos o las posturas excesivamente cerradas. Combinar experiencias
contribuirá a que ganes una mayor perspectiva.
Carl Jung trabajó durante muchos años de la mano de su
maestro Freud y ambos construyeron los cimientos de la escuela psicoanalítica.
Jung en algún momento se distanció de su maestro, pues sostenía una visión
distinta de la psicología humana, no tan pesimista como la de su mentor y se
separó el él para formar su propia escuela. Jung tomó lo que necesitaba y
consolidó su propia visión del mundo. Freud fue un gran maestro, así mismo
Jung.
Los maestros lejos de ser perfectos son personas con muchos
errores, y eso justamente es lo que les da la ventaja, ser de carne y hueso y
haberse equivocado les permite haber aprendido y tener la autoridad de enseñar.
Muchos no hemos tenido la oportunidad de conocer a algunos
maestros que hubiéramos deseado conocer (en mi caso Tony Robbins), pero a
través de sus obras es posible acercarse a su pensamiento, incluso a veces
después de muertos, por ejemplo en mi caso han sido verdaderos maestros Bruce
Lee o Ayrton Senna. El aprendiz absorbe conocimiento y aporta curiosidad,
preguntas y deseos de aprender.
* ¿De qué personas has aprendido en tu vida?
* ¿Qué maestros desearías conocer y qué cosas te gustaría
aprender de ellos?
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!

Paul
Graham siempre estuvo fascinado por los computadores, de hecho sus más grandes
ensayos los consiguió por intentar cosas nuevas, probar, equivocarse, fracasar
y nuevamente intentar cosas nuevas. Esa serie de experiencias lo llevó a
liderar la creación del YCombinator, herramienta que le permitió continuar de
forma sistemática sus avances.
El
proceso de aprendizaje se distancia mucho de los entornos formales. Nuestros
sitemas educativos nos enseñan a despreciar el error, a disimularlo, a no
aceptarlo. Cuando erramos pensamos que somos naturalmente incapaces, cuando es
todo lo contrario: somos capaces de arriesgarnos. El error no es otra cosa que
retroalimentación, y es posible aprender más de muchos errores que de pocos
aciertos. Duda de quienes te dicen que todo les sale bien, que nunca fallan,
que siempre son certeros. Encuentra cuál es la mejor forma que tienes para
aprender y dedícate a ello, valora la equivocación y siempre levántate para
hacer los ajustes necesarios y volverlo a intentar hasta que encuentres tu
propia fórmula del éxito.
Que comience la cacería!

Una de las habilidades fundamentales de la maestría en algo
y del desempeño extraordinario y único es la práctica hasta el cansancio de tu
arte, de tu experticia. No hay caminos privilegiados, las grandes
personalidades han logrado desarrollarse gracias a una práctica continua,
incesante, incansable, donde siempre se están exigiendo al máximo y logrando
desempeños realmente de élite.
En su nuevo libro “Mastery” Robert Greene cita el caso de el
legendario basquetbolista Bill Bradley quien sólo poseía la altura para poderlo
jugar, en sus habilidades era lento, descoordinado, torpe, no podía ganar
altura con sus saltos y no tenía sentido estratégico. Sin embargo practico sin
descanso, sin desanimarse por sus iniciales pocos progresos, trabajando todos
los días en un horario intenso, en ocasiones ponía peso en sus zapatos para
desarrollar mejores saltos, en otras puso tapaderas en los costados de su
cabeza para “adivinar” sin ver los movimientos de sus adversarios. Y éste solo
era el inicio de su régimen.
Lo que los grandes hacen es retarse hasta sus límites, no
aplazar procesos, no esperar a motivarse externamente sino disciplinarse
internamente. Los que logran vencer esto logran mejores posiciones, logran
liderar, logran ser mejor pagos, logran ser más visibles y logran generar mayor
atracción, simplemente porque la excelencia es atractiva.
Que comience la cacería!

Daniel Everett, un notable lingüista, tuvo muchos
inconvenientes al intentar descifrar el lenguaje de la tribu Paraha en el
Amazonas. Falló debido a que su enfoque era el de un lingüista occidental
cristiano, desde una posición de superioridad. No pudo comprender este lenguaje
hasta que aprendió a descifrarlo desde una posición de inferioridad, como un
niño que aprende a hablar, sin prejuicios, sin ideas preconcebidas, se puso en
los zapatos de los indígenas, para comprender su mundo, sus ideas, sus
necesidades.
Cuando entras en un lugar para aprender necesitas liberarte
de prejuicios, entrar como aprendiz, con humildad de conocimiento, dispuesto a
desaprender y volver a aprender nuevamente.
Recuerda que humildad no es ponerte en bandeja para ser
humillado o subestimado. Humildad es disposición para aprender y ver el mundo
con ojos nuevos, no desde lo viejo o lo que ya existe, es el sentimiento de que
cada día puedes aprender algo nuevo y ser enseñado por las personas y
circunstancias más insospechadas.
¿Qué cosas deseas desaprender?
¿Qué cosas te estorban de aprender lo que deseas? (Por
ejemplo, manejo del tiempo, motivación, disciplina)
Que comience la cacería!

Muchos escogen sus profesiones por el dinero, y aunque por
supuesto es importante, puede convertirse en una gran distracción de tu
verdadera vocación. Steve Jobs decía que lo más importante era un producto con
pasión y la calidad más no el dinero a ganar, si tu enfoque es solamente financiero
probablemente busques ganar más a costa de la calidad. Lo interesante de ésta
perspectiva es que las personas desearán adquirir o trabajar con alguien que es
apasionado, creativo más que con alguien que está haciendo la contabilidad de
cuánto se gana. Muchos han buscado su pasión y luego ha llegado el dinero, pero
no al revés. Steve Jobs decía: crea una causa, más que un negocio, y el éxito
llegará. Al ser una “causa”, un “movimiento” una “acción masiva” no tendrás
clientes sino fieles creyentes, devotos, y eso es lo que ha pasado con una
marca ícono como lo es Apple.
¿Cuál es esa causa por la que otros te seguirán?
¿Qué lugar ocupa el dinero en tu vida? ¿Necesidad, obsesión
o algo que sabes que tendrás?
Un lector me recomienda un video que resulta apropiado para el tema:
Que comience la cacería!

No
hay maestría sin mucha, mucha, muchísima práctica. Así de sencillo, leyendo
solamente no se hacen los maestros, a menos que tengan una visión demasiado
estrecha de la academia y se vuelvan ratones de biblioteca.
No
necesitas impresionar a nadie, lo que necesitas es observarlos, aprendiendo las
reglas y principios del comportamiento humano puedes llegar a influir
poderosamente sobre ellos, incluso ejercer dominio (para bien o para mal, es tu
elección).
Nuestros
cerebros están programados para dominar habilidades, para repetir una y otra y
otra vez, en este proceso las neuronas se conectan, desarrollan rutas y se
desarrollan complejos sistemas de procesamiento. Por eso es que, por ejemplo,
nunca olvidarás montar bicicleta o nadar.
No
sabrás si eres un maestro en algo hasta que te pongas a prueba. Hazlo
constantemente para aprender y recibir retroalimentación. No hay fallas solo
formas en las cuales recibes información sobre cómo mejorar.
Los
grandes se han equivocado y fallado muchas veces antes de llegar a desempeños
más o menos perfectos. Detrás de su maestría hay dolor, frustración y errores,
pero lo siguieron intentando hasta que lo dominaron.
Que
comience la cacería!

Charles
Darwin fue un estudiante mediocre según los estándares, se encontraba más
interesado en la naturaleza que en los salones de clases. Cuando surgió la
oportunidad de una expedición a América casi la deja pasar, sin embargo una
intuición le dijo que allí encontraría lo que buscaba, que en esa expedición
tendría lugar la consumación de su curiosidad por la naturaleza. Lo que quizá
él no sabía es que al subirse en aquel barco se iba a desencadenar una serie de
acontecimientos que iban a dar lugar a una de las teorías más influyentes de
todos los tiempos: la teoría evolucionista.
Muchas
veces estamos presos de una forma de educación tradicional y de la visión de
ciertos profesores y sistemas educativos miopes, que generan estudiantes
exactamente iguales que otros. Encuentra sistemas alternos que apoyen esa
intuición que tienes, no escojas temas sólo basado en lo que convencionalmente
se supone que da dinero, escoge con tu corazón.
La
experiencia y la exploración son importantes para acercarte a aquello que
deseas, más que el sólo conocimiento teórico o la experiencia de ver a otros
hacer lo que tú debes hacer.
¿Qué
cosas son importantes para ti aprender ahora?
¿Dónde
piensas que puedes obtener esos aprendizajes?
¿Qué
te detiene para pasar de la teoría a la práctica?
Que comience la cacería!

Mozart cuando era niño era un prodigio en el piano. A una
edad temprana su padre, que era una persona muy dominante, lo llevo a hacer una
gira con él a través de toda Europa. Cuando Mozart descubrió que tenía un
talento único en la composición su padre lo reprimió, sólo deseaba que fuera un
intérprete a su servicio. Mozart se rebeló contra su padre y las limitaciones
que le imponía, fue allí donde encaró su destino y decidió irse y tomar su
propio su camino. Fue en ese preciso instante cuando se convirtió en maestro.
¿Dónde esta tu rabia fundamental?
¿Qué cosas sientes que te limitan?
¿Cómo puedes empezar a rebelarte contra ello y hacer tu
propias reglas y camino?
Que comience la cacería!

Una de las cosas que más me ha gustado del
nuevo libro de Robert Greene es que permite pensar en algo que estoy
investigando, marca personal, o cómo proyectarse a nivel profesional
encontrando satisfacción, realización y a la vez un nivel cómodo de vida que te
permita crear tu propio estilo de vida y atraer al tipo de personas con el cual
deseas rodearte, entre ellas, por supuesto, el tipo de mujeres con el cual
deseas relacionarte.
Robert Greene ilustra el caso del
legendario neurocientífico V.S. Ramachandran quien era a la vez un incansable e
insatisfecho profesor de Psicología. En lugar de ser cola de león decidió ser
cabeza de ratón y dedicarse a algo en un terreno en el cual podía ser un
precursor y un innovador. Decidió estudiar los miembros fantasmas y anomalías
cerebrales y se encontró como un pionero en su campo, iniciando una línea
científica por si mismo y siendo un líder, más que un seguidor.
Lo que hizo fue encontrar su nicho y
destacar. Mis preguntas para ti hoy son:
¿En qué deseas
especializarte?
¿En qué consideras que puedes
convertirte en un líder y dar un aporte original y valioso?
¿Cuál es el estilo de vida que
deseas tener?
¿Qué debes hacer para lograr tener
ese estilo de vida?
Mañana continuamos,

Hoy inicio una secuencia de publicaciones basado en la nueva obra de uno de
mis autores favoritos, Robert Greene, "Mastery", que será lanzada en
pocos días en Estados Unidos y que yo he tenido la oportunidad de leer un poco
antes. Es un libro realmente impresionante, que deseo compartir para que
respondamos diariamente responder preguntas que resultan interesantes en la
construcción de nuestra realización personal. Y a partir de hoy les compartiré un análisis muy interesante que se encuentra en Business Insider y que enriqueceré con mis propios comentarios y preguntas para ti.
Paso 1: Encuentra tu misión personal
Muchas personas tienen una intensa sensación de aquello en lo que son
buenos, muy a menudo descubren cosas en las que destacan por encima de los
demás. El primer paso es confiar en ti mismo, en hacer tu propio camino
inspirado en tu vocación, en lo que te gusta, en lo que te hace feliz.
Leonardo Da Vinci siguió su curiosidad infantil y eso lo hizo desear ser un
artista, aquellos que apagan su propia voz terminan insatisfechos o simplemente
trabajando por un salario y sin proyectar pasión en lo que hacen. Son
simplemente cumplidores, no son extraordinarios.
¿En qué crees que eres realmente bueno?
¿Cuál es tu misión personal?
Mañana seguimos con el siguiente paso!

Hoy he realizado un video para las muchas seguidoras de este blog, que me lo han pedido hasta el cansancio. Pues bien, he compendiado una serie importante de indicadores de interés, deseo, atracción y enamoramiento de hombre a mujer. Muchas me dicen que se confunden, que no saben a ciencia cierta si les gustamos, que pierden el sueño. Pues eso ¡se acabó! Con este video de 45 minutos te explico todo lo que quieres saber acerca de los indicadores que emitimos los hombres ante la profunda atracción.
Muchos hombres me dirán "maldita sea Naxos, nos has desenmascarado".
Si y no.
Espero que te des cuenta de las señales inconscientes que emiten y que haces que ellas se den cuenta que les gustas y te "ubiquen" y que tengan la mano ventajosa sobre tí. Recuerda este video es sobre la gran mayoría de hombres que no conocen las estrategias efectivas de seducción que espero hayas aprendido. Si una mujer te gusta sé consciente de la señales que emites para así evitar mostrarte demasiado débil, vulnerable, hambriento, necesitado.
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!

De
acuerdo a Moore y a Jung éste arquetipo del amante es el arquetipo del
idealismo juvenil y de la emoción y, por lo general, es el primero de los
arquetipos por desarrollar en un hombre. El arquetipo del rey generalmente es
el último en desarrollarse culminante y abarcando a los demás arquetipos.
Cuando
uno escucha la palabra “amante” usualmente la asocia a romance y a sexo. Sin
embargo hay muchos tiempos de amor y el arquetipo del amante no se enfoca en
desarrollar un tipo de amor sino en abarcar a la mayoría. El amante es el
arquetipo de la emoción, el sentimiento, el idealismo y la sensualidad. Al
igual que la palabra “amante”, la “sensualidad” es frecuentemente asociada con
el sexo, pero en realidad tiene una aplicación más amplia. Ser sensual significa
que se abren todos los sentidos en todas las áreas de tu vida: tocas, pruebas,
hueles, escuchas y miras, en otras palabras, experimentas tantas dimensiones de
la vida como es posible, y tan frecuentemente como es posible.
El
amante está en sincronía con las misteriosas fuerzas que subyacen en nuestra
vida cotidiana, por lo que éste arquetipo alimenta la espiritualidad
masculina y es en éste arquetipo donde
residen las Musas, es decir, las chispas de inspiración o creatividad, que es
cuando la energía del amante se manifiesta en nuestras vidas. Un hombre que
necesita tiempo para desarrollar este arquetipo experimenta intuiciones,
corazonadas, premoniciones útiles y significativas para su vida diaria y para
sus decisiones.
El
hombre que ha desarrollado plenamente el arquetipo del amante en su vida
también suele ser adepto a “leer” a las personas y sus signos, gestos y señales
sociales. Es empático con los demás y entiende cómo llevarse bien y conectar
con una amplia variedad de personas, razón por la cual ha llegado a convertirse
en un gran seductor.
Debido
a que el amante es tan vivo, pleno y sensual, puede disfrutar de todos los placeres de la vida, la buena
comida, el arte o la belleza de las mujeres. Éste es el arquetipo que estimula
el apetito, pero éste apetito no es sólo para los placeres más carnales como el
sexo o la comida, sino para una vida llena de significado y de propósito. En la
búsqueda de la libertad de ejercer con pasión estos fines, el amante puede ver
los límites y las reglas que hacen que pueda excederse y perjudicarse. El
cuidado de sí mismo es uno de sus valores más importantes, pues el amante
desarrolla un poderoso amor propio, una sana autoestima y una autoimagen
consistente.
Lo
anterior es la razón por la cual el arquetipo del amante tiene una relación
única con los otros tres arquetipos de la masculinidad madura. Si bien la
energía de los enamorados pretende ser ilimitada, los arquetipos del rey,
guerrero y mago le dan al hombre una estructura y una disciplina para encauzar
positivamente su energía hacia metas saludables y dignas.
Es
posible encontrar el arquetipo del amante en los mitos y rituales que abarcan
la cultura y el tiempo. El dios griego Dionisio representa quizá el ejemplo más
sobresaliente. Dionisio era el dios del vino, la alegría, el arte, la pasión y
el sexo. Sus seguidores creían que cuando un hombre llegaba a abrumarse con
excesos de emoción y perdía todo sentido de cordura era por la influencia de
Dionisio. En su honor se celebraba un festival anual cada primavera donde había mucha bebida,
mucho baile, teatro y, por supuesto, mucho sexo.
Una
historia moderna que ilustra el arquetipo del amante es Zorba el griego. Zorba es un hombre que vive a plenitud, le
encanta la buena comida, la bebida, el baile, cuando hace algo lo hace con todo
el corazón. Zorba entiende que para que un hombre sea verdaderamente libre,
debe tener una vida emocional profunda, de cierta forma necesita un poco de
locura e intensidad.
Ahora
revisemos las sombras del arquetipo del amante:
1. Al amante adicto: Un hombre poseído por
esta sombra es, en palabras de Moore, “eternamente inquieto”. Está siempre
buscando una cosa, persona o experiencia que lo hagan sentir realmente vivo, y
esto se da porque tiene expectativas demasiado infladas o porque muchas veces
no sabe lo que en realidad está buscando, por lo cual busca y busca y rara vez
encuentra, y busca cosas, placeres y momentos cada vez más intensos,
provocativos, excesivos. Allí está su punto débil.
Se
enamora de todas las mujeres que encuentra, y cuando es abandonado entra en
frenética desesperación y vacío. Tiene mil ideas de cosas que lo harán famoso o
millonario, y salta de una idea a otra sin constancia o disciplina. Compra
cosas por capricho, es impulsivo en sus decisiones para luego arrepentirse
después. Es un coleccionista de experiencias, vivencias o mujeres, pero sin
estructura, sin filosofía de vida para conectar aquellas cosas que colecciona
por lo cual su vida es vacía, desconectada, hueca. Sin un enfoque su energía se
disipa en múltiples direcciones.
El
amante adicto siempre está buscando estímulos intensos, para sentir cada vez
más. Sin embargo nuestros cerebros se acostumbran rápidamente a los mismos
estímulos, y cada exposición al mismo estímulo trae rendimientos decrecientes,
así que el amante adicto buscará incrementar los niveles para sentir la emoción
y placer original, pero pronto se acostumbrará a las dosis excesivas.
Otra
faceta del amante adicto es aquel que obsesivamente se enfoca en una cosa, y
pueden llegar a obsesionarse a tal punto que sus objetos de deseo en vez de traer alegría, le traen destrucción
y ruina. Es frecuente conocer a hombres tan involucrados en vicios, proyectos o
una afición que se han arruinado económicamente o que han echado a la borda relaciones
afectivas.
2. El amante impotente: Surge cuando un
hombre está fuera de contacto con el arquetipo del amante en su plenitud v el
mundo en colores vivos y texturas, el amante impotente sólo ve gris. Son depresivos, planos y
pesimistas, nada les trae la alegría suficiente como para poner color en su
vida. Han perdido su pasión por la vida,
no se esmeran por proyectos o relaciones. La libido es inexistente es estos
hombres, así como una vida sexual plena.
Mientras
que el amante adicto no tiene suficiente estructura, el amante impotente puede
surgir en personas psico rígicas, demasiado estructuras, obsesivas, por
ejemplo, los hombres profundamente religiosos, que yendo mucho más allá de las
prohibiciones de su fe, se cargan de normas demasiado mojigatas, sintiendo gran
vergüenza y culpa cuando “caen” por los placeres de la culpa. La energía del
arquetipo del amante se acumula detrás, se reprime y sin un canal sano para dar
libertad de expresión a la energía se
estalla en formas destructivas, como la adicción y la pornografía, y allí el
amante impotente se vuelve amante adicto.
De
acuerdo Moore, la amante es el arquetipo más retrasado y más reprimido en el
hombre actual. A los hombres occidentales no se les anima a estar en contacto
con sus sentimientos, o se les anima a estar en contacto demasiado con su lado
femenino, ambos puntos extremos. La emoción, debidamente aprovechada, es la que
da impulso a la grandeza. Los griegos llamaban a esta pasión por la vida thumos. Se trata de un fuego que impulsa
al hombre a realizar grandes hazañas. El arquetipo del amante es vital para
nuestro camino al éxito.
La
forma más fácil de acceder al arquetipo del amante es tomándonos más tiempo
para disfrutar realmente de las cosas, de esos pequeños y grandes placeres de
la vida, cultivando la moderación y el estar plenamente presentes en cada
instante (luego hablaré de estos últimos, pero por ahora recomiendo El poder
del ahora de Eckhart Tolle). En lugar de llegar a excesos, podemos disfrutar de
las cosas que ya tenemos de formas más profundas, usando todos los sentidos,
creando rituales de disfrute. Hay personas que salen a lugares fantásticos,
pero su mente está dispersa, y no disfrutan el aire, la vista, las sensaciones
y no absorben la emoción, la plenitud de la experiencia, muchas veces por estar
distraídos o por estar preocupados.
La
creatividad, las artes, la lectura, dan estímulos emocionales que nos conectan
con el arquetipo del amante. La búsqueda del conocimiento estimula la capacidad
del amante para imaginar e inspirarse. Así mismo, la naturaleza ayuda a ponerse
en contacto con las fuerzas maravillosas de la vida. El romance, la seducción y
el sexo pleno también conectan con poderosas fuerzas del placer y con el mundo
femenino. Deleitarse con profundidad y
con total consciencia de la sensualidad y sexualidad femenina resulta
imprescindible para el amante.
Con este
post hemos terminado esta serie de los arquetipos de la masculinidad, y mi
intención es trabajar de forma esporádica nuevos elementos que nos ayuden a
encontrar la fuerza, la energía y la inspiración que nos hagan vivir una masculinidad plena,
fuerte y enfocada, que nos oriente con propósito, significado y legado hacia
nuestras metas y que sea motor de atracción para las mujeres.
Ya
viene un post (o video) aún no se cómo lo tendré sobre los arquetipos
femeninos, lo cual es fundamental para leer en frío a las mujeres, y para conocer
más profundamente su psique y sus peculiaridades.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Ya
nos acercamos al final de esta serie y hoy trabajaré el penúltimo texto sobre
los arquetipos de la masculinidad, escritos basados en el texto “Rey, Guerrero,
Mago, Amante” de Robert Moore y Douglas Gillette. En el post de hoy revisaré el
último arquetipo de infancia, el del niño de Edipo , que será fundamento para
el arquetipo del amante.
Recordemos
que los arquetipos de la infancia son energías positivas pero aún inmaduras
que, con la orientación masculina apropiada, se convierten en los arquetipos de
la masculinidad madura.
Al
hablar del niño de Edipo es fácil traer a nuestra mente el famoso complejo de
Edipo, término creado por el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, y que se
basa en la idea de que los niños tienen un deseo reprimido por sus madres y un
odio visceral por el padre con quien compiten por el amor de la madre. Para
Moore la raíz del arquetipo es la búsqueda de nutrición, de cuidado, de bondad
de esa madre “infinitamente buena y hermosa.” Sin embargo el término “madre” no
se refiere a la madre de cada uno, sino a la energía femenina protectora,
proveedora, vista en la mitología como la Gran Madre, la Diosa, la Madre
Tierra.
La
filosofía del niño Edipo se relaciona con la filosofía del periodo romántico,
donde se explora la vida interior, se celebra el poder de la imaginación y la
intuición, tratando de sentir y vivir la vida de forma profunda, exaltando las
virtudes de la pasión y la libertad de expresión. Este arquetipo le da al niño
el deseo de forjar relaciones con los demás y nutrirlas con afecto y calidez.
En el corazón de este arquetipo se encuentra el deseo de conectarse, con uno
mismo, con las fuerzas más profundas de la vida, con la naturaleza y con otras personas. Éste arquetipo contiene
las semillas de la vida espiritual, profunda de un hombre adulto.
Revisemos
ahora las sombras del niño Edipo, es decir, sus manifestaciones más inmaduras y
más incompletas que se proyectan de forma negativa hacia la adultez:
1. El niño de mami: En lugar de aprovechar
la energía positiva femenina asociada con la “Gran Madre-Gaia” el niño de mami
se obsesiona con la energía de su madre verdadera conectándose demasiado con
ella. Carl Jung diría que este arquetipo sombra toma control cuando no hay un
padre o cuando éste es una figura débil.
Ésta
sombra se manifiesta de diversas formas, siendo la más obvia el niño (u hombre)
que está pegado a las faldas de su madre, no desea decepcionarla, vive para
darle gusto, es manipulado por los deseos de la madre y llega a ponerla por encima de todo, incluso
de él mismo. Nada le da más satisfacción que escuchar de su madre “eres un buen
hijo”. Incluso dejan relaciones afectivas con otras mujeres sólo para evitar
disgustar a su madre, quién también desarrolla una relación inconsciente de amor
y exclusividad con su hijo, al cual no desea compartir con ninguna otra mujer.
Muchos
hombres no salen de la influencia de la sombra del hijo de mami, siempre están
atentos a complacer los deseos de su madre, y ponen sus deseos por encima de
sus esposas, volviéndose pusilánimes sin carácter. No logran independizarse,
viven pegados eternamente a la figura materna.
Otra
sombra del niño de mami se puede ver en hombres adultos que son mujeriegos y
consumidores compulsivos de pornografía. Se caracterizan por un deseo dominante
de unión con la madre y por la incapacidad de aprovechar la energía femenina de
una forma saludable, por lo cual genera un vacío interior que busca llenar en
conexiones simples, rápidas y superficiales. Esa búsqueda inconsciente por la
madre, que intenta satisfacer en sucesivas mujeres o en horas interminables
viendo porno, resultan en una pérdida de energía vital, motivación, depresión e
incapacidad de conectar verdaderamente con las mujeres.
2. El soñador: La sombra pasiva del
arquetipo del niño Edipo se caracteriza porque no busca la conexión con los
demás (especialmente con la madre) sino que es distante. Se separa de las
relaciones humanas porque prefiere estar a solas con sus pensamientos. No hay
nada de malo en la introspección y la soledad, sin embargo el niño o adulto
bajo esta sombra se mantiene alejado de la realidad, con la mente en las nubes,
en un mundo idealista e irreal. Se pasa el tiempo soñando demasiado, sin tiempo
suficiente para aprender a relacionarse con las personas, sus habilidades
sociales son pocas, es demasiado introvertido, tímido e inseguro, y sólo tiene
poder en su mundo de fantasía. Se mantiene atrofiado socialmente y sin
posibilidad de conectarse con otros.
Un
hombre que ha integrado con éxito al niño Edipo en su psicología comprende la
parte “suave” de ser un caballero. Puede ser instrospectivo y espiritual y al
mismo tiempo ser práctico y tener los pies en la tierra. No le tiene miedo a
recurrir a lo femenino de la energía, pero tampoco se encuentra dominado por
esta energía por completo. Se relaciona de manera encantadora con lo femenino,
pero manteniendo su masculinidad.
En
el próximo post hablaré del arquetipo adulto del amante, uno de mis favoritos.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

A lo
largo de la historia todas las civilizaciones y culturas han tenido dentro de
sus tradiciones los relatos de grandes guerreros. En la Biblia son legendarias
las historias de guerreros que condujeron al pueblo judío en medio de grandes
dificultades y poderosos enemigos. Los espartanos, en el antiguo mediterráneo
tenían una legendaria tradición guerrera, de formación de hombres, desde su
infancia, en la potente tradición militar, lo que implicaba disciplina,
preparación mental, emocional y un gran entrenamiento físico. Esta formación
espartana creó a los hombres como Leonidas y sus famosos 300 soldados. Japón,
ha tenido valientes guerreros samurái cuyo coraje y técnica han sido
legendarios. Es posible ver el arquetipo del guerrero en películas como Gladiador,
300, Corazón Valiente, entre otras.
El
arquetipo del guerrero contemporáneo lo vemos, sobre todo, en aquellos que
dedican su vida a las fuerzas armadas. Sin embargo, la cultura moderna no se
siente cómoda con la energía del guerrero. Las guerras dirigidas desde grandes
centros de crisis, a control remoto ha disipado el ideal romántico del coraje
marcial. Desde las revoluciones sociales y culturales de los años 60 y 70 se ha
enseñado generalmente a niños y hombres a evitar la confrontación y el conflicto
y en su lugar se le ha motivado a descubrir su lado femenino, emocional y
conciliador. Independientemente de las ventajas que pueda tener adquirir una
mayor inteligencia emocional, ha existido una consecuencia perniciosa: la
emergencia del “buen tipo”, es decir, aquel hombre que evita la confrontación
incluso cuando esta se encuentra justificada.
La
sociedad empuja a los hombres a ser dulces y sensibles, porque temen los
excesos de la masculinidad desatada y su violencia, agresividad y rabia. Sin
embargo, la percepción social del arquetipo del guerrero no se basa en la
energía del guerrero en su manifestación plena y madura, sino en el arquetipo
de su sombra, que ya describiré. El problema no es la energía del guerrero en
sí, sino que ésta no se usa en armonía con los otros arquetipos masculinos y no
se usa junto con la empatía, la contemplación y el orden. La lucha en sí misma
no es mala, más bien las preguntas serían ¿por qué lucha un hombre? ¿cuáles son
los móviles de su lucha?
La
energía del guerrero no solo se necesita en tiempos de guerra sino en todos los
campos de batalla de la vida. Utilizada de forma adecuada la energía del
guerrero aporta al hombre una fuente inagotable de combustible, de motivación,
de impulso para que logre sus metas, para que luche por causas buenas y justas,
para que alcance la grandeza y deje un legado duradero.
En
su obra Robert Moore afirma “las características del guerrero en su plenitud a
cantidad suman en una forma de vida, lo que el samurái llama ‘hacer’. Estas
características constituyen el Dharma Guerrero, Maat, o Tao, un camino
espiritual o psicológico a través de la vida”.
Ahora
pasemos a revisar estas características con el fin de revisarlas en nuestra
vida:
1. Agresividad: Usualmente cuando pensamos
en agresividad, encontramos que se refiere a acciones ofensivas ante
situaciones sin provocación, es decir, acciones hostiles, teniendo en general,
connotaciones negativas. Sin embargo la
agresividad debe ser pensada en el contexto de otra definición y es la de “fuerza, dinamismo o decisión para
emprender algo y afrontar sus dificultades”. La agresión es una herramienta
neutra que puede ser aprovechada, ya sea para el mal o para el bien. La forma
en la que se canaliza hace toda la diferencia. Un hombre que no aprovecha su
agresividad en absoluto atrofia su desarrollo personal, es el último de la fila
dejando pasar a todos por delante y no es firme en sus relaciones sociales, se
vuelve en el pusilánime “tipo bueno”, demasiado amable para ir tras lo que
desea pero hirviendo de frustración por no conseguirlo. Irremediablemente se
convierte en un pasivo agresivo, con ira y dolor interno sin convertirlo en
algo activo, positivo, que de impulso a sus metas. Un hombre que ha integrado
con éxito el arquetipo del guerrero aprovecha
su agresividad como la fuerza que lo empuja a competir para ser el mejor y para
ir hacia delante en la búsqueda de sus objetivos.
2. Propósito: El uso adecuado de la
agresividad presupone que se poseen objetivos claros en los cuales está
depositando su esfuerzo. Un hombre tiene que tener un propósito claro y
definido en su vida, sino se sentirá incompleto, inconforme y perdido, yendo a
cualquier lugar pero sin saber concretamente a dónde desea y debería ir.
3. Conciencia: La atención y enfoque del
guerrero es doble. En primer lugar debe estar alerta, despierto, vigilante,
para obtener un conocimiento agudo de la situación. Nunca descansa por completo
en un tema, se mantiene continuamente observando, estudiando y planificando. El
guerrero también es consciente de que la vida es corta, o al menos, es una sola
y debe vivirse, y sabe que es inevitable la muerte. Su valor descansa en que no
tiene miedo a la muerte y que también es un buscador de la vida plena. La
dificultad de la vida en lugar de nublar su mente le da claridad en virtud de
la conciencia con que vive. Su grito de batalla es Carpe Diem: vive intensamente el momento.
4. Adaptable: El guerrero es un estratega
por naturaleza, sabe que en cómo ganar en condiciones de superioridad pero sin
confiarse ni subestimar a sus rivales, y sabe cómo buscar las mejores
condiciones si está en inferioridad para lograr ganar, o minimizar los daños.
Sabe que no sólo opera con fuerza, sino con inteligencia, astucia, sagacidad y
prudencia. Es creativo en su forma de combatir y busca optimizar el uso de
energía y recursos físicos, emocionales y mentales. Es un combatiente eficaz y
eficiente y sumamente preciso. Es flexible y capaz de responder a los cambios
para responder con la estrategia, táctica y técnica adecuadas.
5. Minimalista: Viaja con poco peso, en el
sentido figurado: mira poco hacia atrás, solo para aprender, se libera de
prejuicios, está abierto a lo que la vida le muestra. Se despoja de todo lo
superfluo, de lo inútil, y se queda con lo fundamental, vive el aquí, el ahora,
lleva sólo lo que necesita, eso lo hace rápido, ágil, capaz de estar dos pasos
por delante del enemigo.
6. Decidido: Base de la confianza del
guerrero en sus decisiones se basa en que es muy competente, muy preparado,
hace la tarea de preparación física, intelectual, emocional, espiritual y se
convierte en un héroe integral. De acuerdo a Moore “la energía del guerrero
tiene que ver con la habilidad, el poder y la precisión.” El guerrero “tiene el
dominio absoluto de la tecnología de su oficio, la tecnología que le permite
alcanzar su meta. Esas son sus armas y las usa para tomar sus decisiones.”
6.
Leal: Como habíamos visto el héroe es el arquetipo infantil del guerrero. El
héroe es leal a sí mismo, busca impresionar a los demás. Las lealtades del
guerrero son a algo que lo trasciende a sí mismo, puede ser una causa, puede
ser un legado, una misión personal. El guerrero tiene un “compromiso
fundamental” en torno al cual organiza su vida. El propósito de su vida
descansa en ideales y principios, que lo despojan de lo mezquino, lo
superficial y lo acercan a un código de vida basado en el honor.
7. Disciplinado: El guerrero obtiene
dominio de su cuerpo, su mente y sus emociones. Su poder se basa en el
autocontrol. Sabe cuándo ser agresivo y cuándo esperar y sabe los grados de
fuerza que puede aplicar. Es el dueño de su energía, sabe cuándo emplearla y
como volver a generarla. Decide que actitud toma frente a las circunstancias y
es un maestro del dominio de los estados mentales, no deja que la circunstancia
determine su ánimo. El guerrero entiende sus límites, y sabe calcular los
riesgos a los cuales se expone (trasciende la impulsividad del héroe infantil).
Su disciplina lo libera del miedo al dolor, a diferencia de los hombres mediocres
y débiles que piensan que todo dolor es malo. El guerrero sabe que hay un dolor
bueno del cual se puede aprender y se puede vener y un dolor del cual hay que
cuidarse.
8. Emocionalmente independiente: El
guerrero también sabe conectarse y sentir empatía fuera del combate, puede ser
emocionalmente cercano y sensible, pero en batalla su estado emocional cambia. Para
completar su misión el guerrero debe ser emocionalmente distante, cuidándose de
sentir el miedo y la duda generalizada que emana de sus propios sentimientos, o
de la intimidación del enemigo o situación difícil.
9. Destructor creativo: El guerrero es el
arquetipo de la destrucción. Sin embargo el guerrero en su plenitud sólo
destruye con el fin de hacer espacio para algo nuevo y fresco y siempre más
vivo. Destruye de forma creativa, no por el simple placer de destruir. Esto se
ve cuando el guerrero lucha por vencer un hábito nocivo que detiene su
crecimiento, cuando genera cambios positivos a su alrededor modificando lo
existentes, cuando se deshace de personas que no le convienen y las reemplaza
por personas que lo edifican.
Ahora
revisemos las sombras, o modos imperfectos con los cuales se configura el
guerrero inmaduro:
1. El sádico: Como se mencionó arriba los
hombres en contacto con el arquetipo del guerrero tienen la capacidad de
abstraerse de las emociones y relaciones humanas. Si bien este desprendimiento
emocional permite en enfoque necesario en tareas importantes, cuando se
convierte en su estado permanente la sombra del sádico controla su vida. El
sádico puede ser cruel incluso con los más vulnerables, de hecho desprecia a
los débiles. Este disgusto ante la
debilidad se relaciona con el arquetipo del héroe de la infancia donde el héroe
trata de romper el vínculo con su madre y la energía femenina (como era
tradición en la antigua Esparta, donde los niños eran separados de sus madres a
los 7 años para entrenarse en el
ejército). Sin embargo los héroes adultos que aún son inseguros sobre lo que es
ser “suficientemente hombre” proyectan esa inseguridad en los demás, odiándose
internamente por no ser aún suficientemente hombres (entiéndase valientes,
firmes, seguros deacuerdo la imagen de la masculinidad que tengan su
inconsciente).
De
acuerdo a Moore los hombres poseídos por la sombra del sádico tienen también a
ser adictos al trabajo, y lo hacen en realidad por que no saben qué quieren de
la vida y el trabajo arduo e incansable los distrae de pensar en ello. Una vez
logran ser exitosos laboral y profesionalmente se sienten vacíos, perdidos.
2. El masoquista: Es la sombra pasiva en
el arquetipo del guerrero, y sus atributos son muy similares a los de la sombra
de los cobardes del arquetipo del héroe
de la infancia. El hombre poseído por esta sombra siente que es impotente,
tiene empuje pero no tiene límites personales y permite que otros lo pisoteen.
Por ejemplo, puede odiar su puesto de trabajo o su relación sentimental y
quejarse de ello, pero en lugar de buscar un cambio o reducir pérdidas y seguir
adelante se hunde más y propicia mayores abusos. El dolor realmente le gusta,
es un hombre que disfruta siendo el mártir.
Muchos
hombres tienen ambas sombras sobre sí mismos, volviéndose pasivos (masoquistas)
y luego agresivos reactivos (sádicos), por ejemplo el hombre que es vulnerado y
abusado en su trabajo por un jefe hostil sin decir nada (masoquista) y que
luego llega a su casa a desquitarse de los débiles, de su esposa y sus hijos
(sádico).
A
muchos hombres hoy día les hace falta la energía del guerrero, han dicho toda
su vida que la agresión es mala y que sólo deben trabajar para ser hombres
decentes, amables, buenos tipos y poner la otra mejilla. Pero si hay algo que
necesita el mundo hoy en día son hombres en contacto con el arquetipo del
guerrero, pues esta energía nos empuja a mostrar valentía y a luchar por causas
superiores a nosotros mismos. ¿Qué podemos hacer para acceder a esta energía
positiva del guerrero?
Algo
muy simple es aprender de los grandes guerreros, a través de los libros o el
cine (Gladiador, Corazón Valiente, El último samurái, Patton, El último de los
mohicanos, Los 7 samurais) aprender de los principios de las artes marciales, o
del bushido o el aikido, tomar riesgos para salir de la zona de comodidad,
hacer un viaje de aventuras, escalar un muro o algo que te pueda sacar de tu
rutina y de la previsibilidad de la ciudad, planificar un proyecto de vida, con
valores y principios claros donde se establezcan límites no negociables. Es útil trabajar en crear disciplinas y hábitos
de desarrollo y crecimiento en lo físico, lo emocional y lo mental, creando
formas de ser cada vez más adaptable, menos psicorígido y fortaleciendo la
propia capacidad de recuperación.
Ya
estamos llegando al final de esta serie, sólo restan dos entregas, los
arquetipos de infancia y madurez del amante. Estoy seguro que muchas
reflexiones surgirán de estas líneas, mi idea es que tomemos nuestra
masculinidad como un proyecto en construcción, donde podamos encontrar un
sentido para nosotros y para ofrecer al mundo y a las mujeres.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Hoy
continuaré con el tema de los arquetipos de la masculinidad, recordando que el
objetivo de esta serie es que nos reencontremos con el significado y el valor
que tiene la masculinidad, valor que ha sido ocultado, parte en nuestra crianza
y parte por los medios de comunicación y sus modas.
En
el camino que traemos nos hemos encontrado con el rey y el mago. Hoy
revisaremos los arquetipos de juventud –o inmaduros- del guerrero para, en el
próximo post, acercarnos a la adultez de este poderoso arquetipo.
El
arquetipo del héroe describe al guerrero en su juventud, es su arquetipo
inmaduro, donde el guerrero adulto hasta ahora se está forjando. El héroe
comienza a mostrarse cuando en la adolescencia el joven muestra un deseo por
expandirse, por ser independiente, por tomar riesgos y construir su propia
vida. Incluso en la infancia, poco a poco vamos dejando de depender de los
padres, empezamos a tomar nuestras propias decisiones, a configurar nuestra
particular personalidad, y sentimos un llamado cada vez más ardiente por ser y
sentirnos libres, autodeterminados.
En
la niñez y adolescencia es frecuente tomar parte en actividades riesgosas con
el fin de poner a prueba nuestro temple, nuestra valentía. Son comunes en los
niños los juegos donde se nos pide, bajo presión social de los demás niños o
jóvenes, hacer actos “valientes”, “arriesgados”, “peligrosos”, y donde se
siente la necesidad de probarse ante los demás como un varón, como una persona
sin miedos. Estos juegos no distan mucho de la vida adulta, donde son los
jefes, los clientes o la vida misma quienes nos ponen por delante toda clase de
desafíos que tenemos que enfrentar. Aprendemos desde niños a no ser cobardes,
pero también aprendemos a no ser manipulados por la presión social de actuar
como estúpidos haciendo cuanta tontería nos dicen para ser aprobados.
Algunos de nosotros descubrimos con asombro, al mirar
viejas fotos o recordar con amigos, que en nuestra juventud éramos bastante
arriesgados, que incluso éramos valientes en aceptar retos, y que cuando
llegamos a la adultez un agridulce lugar de comodidad fue tomando nuestro
carácter, de tal forma que no tomamos absolutamente ningún riesgo, no nos
arriesgamos a dar un beso por miedo a una bofetada o un rechazo, no nos
arriesgamos a cambiar ese odioso trabajo que tenemos por miedo a fracasar, no
nos arriesgamos a salir tarde en la noche a casa de los amigos donde
probablemente encontremos un interesante grupo social con mujeres.
El
arquetipo del héroe es la figura más común en los mitos, uno de los libros más
impactantes sobre el análisis de los héroes es el libro de Joseph Campbell “El
héroe de mil caras”, donde examina ésta figura desde la mitología y las
religiones. El arquetipo del héroe también es reconocido en la cultura popular,
a través de los súper héroes de comic y de películas, tipo Star Wars y Matrix,
donde se muestra lo que Campbell denominó “el camino del héroe”, la ruta desde
el llamado y la no aceptación del desafío hasta el cumplimiento de la misión
heroica y su retorno con la figura del maestro.
Aunque
estamos acostumbrados a pensar en que el héroe es la expresión máxima y fin
último, Robert Moore argumenta que el arquetipo del héroe es una energía
inmadura que debe desarrollarse de forma contundente en el arquetipo del
guerrero maduro. ¿Cuál es la diferencia entre el héroe y el guerrero maduro? El
héroe tiene ideales, pero éstos son utilizados para su propio beneficio, para
engrandecer su ego, el guerrero, en cambio, tiene ideales más grandes que él
mismo, busca servir e incluso llega a su propio sacrificio para lograr la
victoria. El objetivo del héroe, aún inmaduro, es la libertad, la independencia
personal, liberarse de la influencia femenina de la madre y entrar en la vida
adulta. Mientras que el guerrero madura va conociendo sus limitaciones, el
héroe no tiene ese tipo de conciencia de sí mismo lo cual frecuentemente lo
lleva a sobre estimar sus condiciones, caer y convertirse en el anti-héroe,
quien desperdició su destino, o quedar a la mitad del camino sin completar su
meta, herido, cansado, lisiado y sin deseos de volver.
El
héroe es generalmente el último arquetipo en desarrollarse en la infancia y se
constituye en el pico del desarrollo psicológico infantil, es la última etapa
del desarrollo antes de las transiciones de niño a la edad adulta. La
transformación de niño a hombre sólo puede ocurrir a través de la “muerte” del
héroe. A través de los ritos de iniciación y los ritos de paso desarrollados
por culturas ancestrales (alguna vez hablaré de ellos) el joven muere para renacer
como un hombre. Sin embargo contemporáneamente no hay muchos ritos de paso por
lo cual muchos hombres permanecen psicológicamente atrapados en la
adolescencia.
Ahora
revisemos las sombras del arquetipo del héroe.
1.
El abusador: Exige el respeto de los demás y para ello da rienda suelta a su
ira, tanto física como verbal. El héroe se manifiesta inflando su ego,
sintiéndose invulnerable y abusando de los más débiles. Toma riesgos
innecesarios y estúpidos, su arrogancia lleva frecuentemente a su propia destrucción.
Es común ver este tipo de sombras en ciertos jóvenes que son los “malos” en
colegios, abusando de los más débiles, peleadores que terminan en pandillas,
jóvenes que llegan a las drogas y el alcohol presumiendo de su fortaleza para
quedar presos de los vicios, y jóvenes que terminan muertos y lisiados por
abusar de la suerte y su resistencia física o por agredir a otros que resultan
más fuertes o con mejores armas.
Esta
sombra sigue al niño a la edad adulta. Hay hombres que sufren de ataques de
rabia reclamando respeto, que desafían físicamente a todo aquel que no está de
acuerdo con ellos. El hombre perseguido por esta sombra se cree superior a los
demás, y cuando su sentido inflado de sí mismo
es amenazado, cuando el mundo no responde a sus necesidades, pierde el
control de sí mismo y arremete.
La
realidad es que debajo de la sombra del abusador y el bravucón se encuentra un
cobarde inseguro que lucha por mantener esto oculto de los demás. Esto se nota
en la gran hipersensibilidad o susceptibilidad que tiene el abusador cuando
alguien le insinúa que no es tan fuerte, hombre o astuto como aparenta. Le hace
falta confianza para incorporar cualquier energía femenina en su vida, por ello
es machista, homofóbico, incluso misógino, y se convierte en un maltratador
psicológico de las mujeres y de toda energía femenina que encuentra.
2.
El cobarde: es la sombra pasiva del héroe. El niño en esta sombra evita toda
confrontación, no puede valerse de sí mismo y reclamar sus justos derechos, se
conforma con lo que encuentra y carece de la ambición de desear algo e ir por
él. Va junto a la masa, es un miembro silencioso del rebaño, el obediente
perfecto, el que nunca gritará, el que callará mientras llora en silencio. No
hará nada aún cuando sabe que lo que debe hacer es justo y correcto. El niño
cobarde no puede convencerse de sus propias excusas y se desprecia a sí mismo
por su cobardía.
En
general creo que acceder al arquetipo del héroe es una de las cosas más
difíciles para un hombre debido a que integrarlo de forma saludable es
complicado. Los adultos sacuden sus cabezas ante los riesgos innecesarios a los
jóvenes toman y se ríen de el idealismo de los jóvenes, diciéndoles que van a
cambiar de opinión una vez que vean cómo funciona el mundo "realmente es",
en contraste los jóvenes ven las cosas en blanco y negro y desprecian las
convicciones insípidas, seguras y saludables de la adultez.
El
hombre integrado debe caminar entre estas dos rutas, debe comprender sus
propias limitaciones y la verdadera naturaleza de los obstáculos que enfrentará
en su camino. No puede perder la fe y el deseo de logro cuando recorre los
caminos. Tiene que ser capaz de tomar riesgos, en ocasiones juveniles, para lograr
sus metas, convivir con el cambio, con lo impredecible, alejarse de la rutina
que muchos adultos buscan como refugio.
En
el próximo post de la serie continuaré con el arquetipo del guerrero, uno de
los más interesantes que he encontrado en el camino,
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

Los
niños atraviesan su infancia creyendo en la magia, por ello elementos como los
vistos en películas de Disney y cuentos de hadas, historias como la de la
Navidad o el ratón Pérez capturan su imaginación y los sumergen en eternas
ensoñaciones. Cuando somos adultos aún conservamos la admiración por lo mágico,
muchos son supersticiosos y extremadamente religiosos, los más racionales
conservan vestigios de la magia en su admiración por el arte, la astronomía, lo
desconocido. Si observas el mundo de los
magos es muy particular, la gran mayoría de los magos son hombres (acompañados
de hermosas asistentes cómplices de sus trucos).
¿Por
qué los hombres son atraídos por la magia? Las habilidades del mago representan
el poder de dominar con conocimiento secreto y la posibilidad de usar ese
conocimiento para manipular herramientas y lograr resultados deseados. El
anhelo de dominar ese poder es lo que
alimenta el arquetipo del mago.
El
arquetipo del mago en plenitud son las siguientes:
1. Curiosidad intelectual: El mago conoce,
el curioso intelectualmente, no es superficial. Se interesa por el conocimiento
secreto y oculto de todo tipo, aunque esto suena un poco esotérico, a lo que
hace referencia más bien es a que busca el conocimiento inmediatamente evidente
y de sentido común, del tipo de conocimiento que se aprende gradualmente , cuyo
dominio requiere un gran esfuerzo y diligencia, y la recompensa de tal
conocimiento es habitar un nuevo reino de conciencia superior, de poder.
Por
ejemplo, un estudiante de medicina descubriendo los misterios del cuerpo
humano, un ingeniero de sistemas desentrañando en códigos mejores formas de
experimentar lo real y lo virtual, un psicólogo sediento de saber cómo funciona
la mente humana. Las profesiones actuales, donde uno gasta tiempo, energía y
dinero a fin de iniciarse en estos saberes, equivalen a lo que sabían los
chamanes o aprendices de brujo en las sociedades ancestrales. Se va ascendiendo hacia nuevos niveles de
experiencia, de conocimiento, y es posible volverse un maestro, en los
contextos universitarios se dan títulos de maestría y doctorado que reflejan el
grado de apropiación del conocimiento.
Cuando
realizas tus deberes en la universidad o en un posgrado quizá no sientas que
estás actúan en un “reino del poder secreto.” Pero si lo piensas mejor algo que
para ti es simple es producto de muchos años o siglos de investigación, y para
muchas personas en realidad sea un profundo misterio, decía Arthur C. Clarke
que “cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la
magia.”
Cuando
como hombres aprendemos el conocimiento “secreto” de cómo funciona el
mundo y lo usamos para aprovechar sus
energías y fuerzas con el fin de
manipularlo y convertirlo en algo útil o poderoso estamos accediendo al poder
del mago. Para ser un mago simplemente hay que crear, ser creativo e innovador,
tener la facultad de sorprender a otros.
2.
Reflexividad: El mago obtiene su energía de la introspección, del conocimiento
del mundo, pero también de sí mismo. Cuando te enfrentas a una decisión difícil
tus deliberaciones sobre el curso a tomar son impulsados por el arquetipo del
Mago que está instalado en tu psique. Su poder proviene de una profunda
reflexión y la meditación, el Mago es como un buen jugador de ajedrez, cuanto
más experiencias y estudios, más se es capaz de ver la vida como un tablero de
ajedrez, prever todos los movimientos posibles, y predecir con gran exactitud
en esos movimientos se llevan. Esta habilidad también genera corazonadas
(si un hombre está conectado consigo mismo, equilibrado con sus emociones
tendrá un sexto sentido, el cual no es exclusivo de las mujeres) y sentimientos
viscerales y las decisiones espontáneas que hace en un momento de crisis.
3. Perseverante: Entiende que el
conocimiento es gradual, que implica esfuerzo y tiempo. Accede al conocimiento
dedicándole tiempo y pasión, hasta dominar su arte y convertirse en un maestro.
También dudan de lo que aprenden y construyen posturas personales y maduras de
lo que aprenden, sin volverse fanáticos o sectarios.
4. Alquimista: Cuando el arquetipo de mago
se integra en un hombre, él busca la manera de convertir las situaciones y
retrocesos decepcionantes en oportunidades para aprender, crecer y convertirse
en un hombre mejor.
5. Mediador espiritual: El Mago entiende
el vínculo entre el mundo invisible de los espíritus, el mundo divino y el
mundo de los seres humanos y la naturaleza. A medida que es mediador entre
estos mundos, el mago tiene la habilidad para explicar complicadas ideas
espirituales y psicológicas en maneras que otros puedan captar
fácilmente. Si alguna vez has hablado con una persona que usa una simple
metáfora para resolver sus dudas, estás teniendo contacto con el arquetipo de
mago.
Hay
dos funciones especiales que tiene la energía del mago proyectada en el
arquetipo del mago: fluye en forma de aprendiz y fluye en forma de maestro o
mentor. La energía del mago nos lleva a buscar conocimiento oculto, a buscar
especializarnos, a conocer y tener curiosidad. Una persona realmente animado
por el arquetipo del mago comparte su conocimiento, se alegra con revelar lo
oculto, con convertirse en maestro. No es egoísta con lo que sabe porque conoce
que el conocimiento es tan profundo que nunca estará cerca de alcanzarlo, y
sabe que lo que comparta no será todo lo que sabe, en cuanto su curiosidad lo
alimenta a siempre seguir buscando y estar un paso delante de aquello que
revela.
La
falta de energía mago en la cultura moderna está en el centro de los problemas
que muchos hombres tienen hoy día. Hay una falta de hombres maduros que han
hecho un rito de tránsito para iniciar a otros en los “conocimientos avanzados”
de la masculinidad. Hoy día muchos padres no cumplen su función de enseñar a
sus hijos a ser varones, los dejan andar pero no comparten con ellos las claves
para ser éxitos y desarrollarse a plenitud, y vemos hijos apegados a sus
madres, con temor a su propia masculinidad, reprimidos, exageradamente
machistas y no conscientes de las posibilidad de ser hombre.
Creo
que en el fondo esa ha sido una de las causas del éxito del movimiento de la
seducción, donde muchos hombres y
jóvenes buscan guía en temas clave de la masculinidad como su relación con el
sexo opuesto, temas afectivos y de desarrollo personal, de hecho el movimiento
de seducción busca aplicar conocimientos y tener niveles más elevados de
conocimientos para dotar a la masculinidad de poder, de posibilidad. Pienso que
muchos de los que estamos en este camino somos magos en este sentido (y no
puedo dejar de pensar en este momento en Mystery y su gusto por la magia, que
proyecta el deseo que tenemos los hombres de asombrar). Como actor de la escena
del movimiento de seducción es importante que las personas que se acercan a
este camino puedan distinguir entre aquellos autores o representantes del
movimiento que son verdaderos magos, mentores, maestros o aquellos que no
tienen el arquetipo positivo del mago sino una de sus sombras: el manipulador,
donde su oferta se basa es estratagemas de control mental sobre un grupo
social, solamente basado en el interés financiero e iniciando a sus aprendices
sin profundidad y sin deseo de que alcancen la madurez.
Por
otra parte, muchos de los maestros de la seducción solo definen la hombría en
función de las mujeres que “consumen” o las mujeres con las que tienen sexo.
Pienso que la hombría va mucho más allá de las mujeres que tienes. Los grandes
hombres del pasado no han tenido a las mujeres como su objetivo principal. En
su lugar, se concentraron en el dominio de algo mayor, de algo que genere un
legado real y duradero. La diferencia que el éxito de aquellos hombres
ancestrales y la personalidad que configuraban para tenerlo atraía naturalmente
a las mujeres.
Ahora
revisemos las sombras o manifestaciones incompletas del arquetipo del mago:
1. El manipulador: El mago en su plenitud
desea compartir su conocimiento con otros
para que puedan ser mejores y más felices. La sombra se burla de los
aprendices al estafarlos y no darles todo el conocimiento, se lo guarda y sólo
les da migajas. Retiene conocimiento sólo para alimentar su orgullo y su
bolsillo. El manipulador se distancia emocionalmente de las personas, no se
comprometen con las cosas, son irresponsables, de esos que tiran la piedra y
esconden la mano, ellos se esconden diciendo que “no fueron los culpables” o
justificándose. El propio Moore, autor de este modelo de arquetipos lo describe
así:
"Este
es el hombre que piensa demasiado, que se aparta de su vida y nunca la
vive. Está atrapado en una red de pros y contras acerca de sus decisiones
y se pierde en un laberinto de meandros de reflexión de la que no puede
librarse. Tiene miedo a vivir, a "saltar a la batalla." Sólo
puede sentarse en su roca y pensar. Los años pasan. Se pregunta dónde
ha ido el tiempo. Y termina lamentando una vida de la esterilidad. Él
es un voyeur, un aventurero sillón (…) En el temor de tomar la decisión
equivocada, él no hace nada. En su miedo a vivir, también no puede
participar en la alegría y el placer que otras personas experimentan en
su vida la vida (…) Finalmente se siente aislado y solo."
2. El inocente: Quiere todo el poder, la
gloria aprovechando el arquetipo del mago en su plenitud, pero no están
dispuestos a realizar el trabajo, a sacrificarse y pagar el precio de lograr lo
que desean. Quieren ser exitosos, millonarios, tener mujeres, pero no hacer el
trabajo de años que implica ser alguien en la vida. Inician muchas cosas, pero
no terminan ninguna, son eternos perezosos, o eternos imitadores del éxito de
otros.
Una de las formas de acceder al arquetipo del
mago es crear un espacio sagrado en su vida. Esto es, en mi
opinión, la clave más importante para acceder al arquetipo de Mago. En la
vida del hombre moderno, no hay una línea entre lo sagrado y lo profano, entre
lo sagrado y la vida común y corriente. Si deseas tener acceso a las
ideas, energías e ideas que existen en un plano superior al de la ordinaria, el
día a día la vida, entonces necesitas una puerta de entrada a ese reino más
alto. El espacio sagrado es una puerta de enlace a la inspiración, a tu
esencia, a la creatividad, a las ideas. Elabora un ritual por ti mismo, un
tiempo o un espacio físico en el que no te interrumpan, donde otros no estén al
tanto de lo que piensas. A lo mejor es escuchar música. A lo mejor es
encontrar un lugar especial en la ciudad para caminar. Tal vez sea un
paseo por la mañana.
En
la siguiente entrega continuaré con el arquetipo del guerrero.
Que
comience la cacería!
Hasta
la próxima!

En este episodio aprenderás los principios de la aproximación física, diferenciaremos entre contacto y caricia, revisaremos cómo afecta cerebralmente una caricia y cuáles son las mejores zonas para despertar placer, emoción y deseo sexual. Describiré cómo funciona el beso y el abrazo, y cómo propiciarlos de la mejor forma.
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!

Hola a todos! Continuando con el estudio de la lectura en frío hoy estudiaré las microexpresiones faciales, pequeños movimientos faciales que revelan emociones rápidas y casi imperceptibles, que dan cuenta de lo que siente una persona. Las microexpresiones tienen algo muy importante, y es que son inconscientes, no se pueden controlar y muestran de forma auténtica lo que siente una persona, antes de que pueda pensar en disimularlo u ocultarlo.
En lo personal el conocimiento de las microexpresiones han suscitado un antes y un después en mi experiencia creando rapport con la gente, pues puedo conocer qué está pasando por sus mentes y qué impresiones le provocan las cosas. Incluso, he podido volverme un detector de hipócritas, si desean saber por qué sólo miren las dos partes del video.
Hay una hora de video entre las dos partes, este es un tema que requiere juicioso estudio para ser aplicado de forma adecuada.
Para ver la parte 2 a continuación
Que comience la cacería!
Hasta la próxima!
