Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.
Christie aseguró que decidió operarse por motivos de salud y pensando tan sólo en el bienestar de su familia.
Esta semana el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, anunció que el pasado mes de febrero se sometió a una operación para perder peso, con lo que reavivó el debate en Estados Unidos entorno a la importancia que se da al aspecto físico de los candidatos a ocupar un cargo público.
Christie, quien es visto como uno de los políticos republicanos con más posibilidades de ocupar el despacho oval de la Casa Blanca en un futuro próximo, aseguró que decidió operarse por motivos de salud y pensando tan sólo en el bienestar de su familia. "No lo he hecho con vistas a las elecciones de 2016 (…) Lo he hecho por mí, por mi esposa y por mis hijos", dijo en una entrevista a The New York Post. Desde que hace un par de años se empezó a rumorear sobre sus aspiraciones presidenciales, Christie, de 50 años, ha tenido que hacer frente a las críticas de aquellos que aseguran que su excesivo sobrepeso le dificultaría cumplir con las obligaciones del cargo. Mientras, otros señalan que en esta época dominada por medios de comunicación como la televisión o internet, en la que el aspecto físico de los candidatos es más importante que nunca, Christie debe solucionar su problema de obesidad si quiere aparecer como presidenciable. Ahora que el gobernador de Nueva Jersey anunció que se ha operado para colocarse una banda gástrica que le ayude a perder peso, muchos se preguntan si para llegar a la presidencia de EE.UU. es un requisito indispensable el ser delgado. ¿Salud o apariencia física?
"A Christie se lo ve como un candidato muy fuerte del Partido Republicano de cara a las presidenciales de 2016, así que cualquier cosa que hace llama la atención de los medios", asegura Jennifer Lawless, profesora de la Universidad Americana, en Washington. Según le dijo Lawless a BBC Mundo, "hay razones para pensar que se ha operado por motivos de salud, ya que tiene hijos pequeños y su sobrepeso era excesivo, aunque no hay que negar que perder peso le puede servir también para ser candidato a la presidencia en un futuro, ya que en la actualidad el aspecto físico de los políticos es muy importante". Robert Y. Shapiro, profesor de la Universidad de Columbia, en Nueva York, coincide con Lawless en que las cuestiones de salud han debido jugar un papel en la decisión de Christie de intentar perder peso, aunque cree que sus aspiraciones presidenciales también pueden tener algo que ver. "Una de las características más destacables de Christie desde hace años es que tiene un problema de obesidad. El hecho de que esté gordo es algo en lo que la gente se fija. Tiene que ver con su aspecto físico y cómo se percibe su salud", señaló el experto en conversación con BBC Mundo. 
En 1992, el candidato demócrata Paul Tsongas tuvo que demostrar que había superado sus problemas de salud.
Según Shapiro, "el que se haya sometido a esta operación es significativo en el sentido de que, si es exitosa, afectará la manera en la que luce como candidato". "Hay estudios que demuestran que la apariencia de los candidatos marca una diferencia en cómo son percibidos por los votantes y en la cantidad de apoyo que reciben, ya sea por su aspecto físico, su género o su raza. Que un candidato sea gordo o flaco, bajo o alto, calvo o con mucho pelo, es importante". Presidentes delgados
Lo cierto es que en las últimas décadas ningún candidato con sobrepeso ha logrado la nominación del Partido Demócrata o del Partido Republicano a la presidencia de EE.UU., algo que, según los analistas, más allá de la importancia que se le da a la apariencia física, está relacionado con la salud. "La cuestión del sobrepeso tiene una importancia mayor cuando se aspira a la presidencia de EE.UU. que cuando se aspira a otros cargos", señala Jennifer Lawless. Según recuerda la experta, "los historiales médicos de los presidentes son hechos públicos de manera regular, para demostrar que cuentan con un buen estado físico para cumplir con las obligaciones de su cargo". "En el caso de los candidatos a la presidencia se da una importancia extra a las cuestiones de salud por las exigencias del cargo. Los votantes quieren estar seguros de que esa persona podrá cumplir los 4 años de mandato", explica Lawless. "La salud de John McCain fue un asunto que se trató en 2008, porque había tenido cáncer de piel recurrente e hizo público su historial médico porque quería demostrar que estaba sano y que los votantes no debían preocuparse". "Cuando en 1992 Paul Tsongas fue candidato en las primarias demócratas, acababa de superar un cáncer y sus anuncios de campaña lo mostraban realizando actividades físicas para mostrar a los votantes que su salud no era un problema". Según Lawless, "sería naif pensar que la imagen de un candidato no es relevante y que no importa su aspecto físico, pero cuando se trata de la presidencia de EE.UU. -como en el caso de Chris Christie- es una cuestión de salud porque la salud es importante para el cargo". Ataques y bromas

Además de su sobrepeso, su buena relación con Barack Obama también le puede dificultar a Christie llegar a la presidencia.
En 2009, cuando Christie aspiraba a la gobernación de Nueva Jersey, el asunto de su sobrepeso fue utilizado por su rival demócrata durante la campaña. Incluso el propio gobernador ha hecho bromas sobre su problema de obesidad, consciente de que es un tema del que la gente habla. En una reciente aparición en el programa de David Letterman, Christie aseguró que es "el hombre gordo más sano que ha visto en su vida" y, para deleite del público, sacó de su bolsillo una rosquilla. Ahora, algunos analistas creen que el hecho de que se haya sometido a una operación para perder peso, además de mejorar su salud le puede ayudar a ganar puntos frente a los votantes, ya que reforzará su historia personal, mostrándolo como un devoto padre de familia que se preocupa por el bienestar de los suyos. Robert Y. Shapiro está de acuerdo en que el hecho de que haya decidido combatir su problema de sobrepeso "puede jugar a su favor" ya que los votantes "lo pueden ver como muestra de que tiene una actitud positiva". Pese a todo, una vez su imagen física concuerde con la que se espera de cualquier candidato a la presidencia de EE.UU., Christie tendrá que hacer frente a otra cuestión: las suspicacias que despierta entre sus compañeros republicanos su posición moderada en asuntos como el control de armas o el cambio climático o su buena relación con el presidente Barack Obama.Fuente: BBC ingrese aqui su comentario
Oaxaca, México.- La obesidad es una enfermedad que se extiende en el tejido social como especie de virus y por imitación se disemina principalmente entre familiares, al compartir hábitos, gustos y excesos no saludables, alerta el área médica del Instituto Mexicano del Seguro Social en Oaxaca (IMSS).
Y es que de acuerdo con estadísticas del instituto, si los jefes de una familia tienen un peso normal, la probabilidad de que sus hijos sean obesos es relativamente baja, un 10 por ciento; en cambio cuando uno de los padres padece obesidad el riesgo de que sus niños también lo sean sube hasta un 50 por ciento; y en el caso de que ambos estén excedidos en peso es casi seguro que los menores también lo estén pues la probabilidad aumenta hasta un 80.
En un país en el que tener un índice de masa corporal superior a 24 (con lo cual se demuestra que ya existe algún grado de sobrepeso) es común en siete de cada 10 mexicanos adultos. La población joven está en riesgo de ser la primera generación en tener una expectativa de vida menor a la que sus padres y abuelos tuvieron, explicó a coordinadora delegacional de Nutrición del IMSS, Rocío Guadalupe Espinosa Castro.
Los patrones de conducta de la familia y sus malos hábitos alimenticios se heredan e influyen en que haya nietos o hijos “gorditos”. En este sentido, la nutrióloga destacó que hoy debemos saber que un niño obeso, al crecer, está en peligro de sufrir muerte súbita o enfermedades asociadas a su condición, como diabetes (azúcar elevada), hipertensión (presión arterial alta), hipercolesterolemia (exceso de grasa en sangre) y afecciones cardiovasculares (del sistema circulatorio), todas ellas alteraciones metabólicas que se consideran componentes de muerte silenciosa.
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2): un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso y un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.
Ejemplos de una mala alimentación sobran; uno de ellos, muy característico, es el famoso “desayuno a la mexicana”, el cual consiste en atole y tamal, alimentos muy “llenadores” que proporcionan al individuo 1,100 calorías, alto porcentaje del total recomendado que debe consumir un adulto diariamente: entre 1,100 y 1,800.
Planificar la alimentación, tomando en cuenta para el desayuno, comida y cena, insumos de los tres grupos alimenticios, así como estar conscientes de que las palmas de la mano son uno de los mejores instrumentos para conocer la proporción de alimentos que nuestro cuerpo necesita diariamente: cinco puños de frutas o verduras, dos palmas de leguminosas y cereales (tortilla, arroz, frijol, avena, atole), tres palmas de alimentos de origen animal (huevos, carnes, mariscos, leche y sus derivados).
Procurar consumir alimentos naturales, realizar sesiones de ejercicio (una hora diaria de actividad moderada e intensa tres veces a la semana); comer en familia (por lo menos una vez al día) ya que hay que recordar que al igual que los hábitos surgen de la imitación; Así como evitar azúcares y grasas (principalmente los provenientes de bebidas embotelladas como refrescos, jugos, tés, y fritangas) e incrementar el consumo de agua simple, son algunas medidas que repercutirán de manera favorable en el crecimiento y desarrollo de los niños, finalizó la nutrióloga del IMSS, Rocío Guadalupe Espinosa Castro.
Fuente: Diario Oaxaca
ingrese aqui su comentario
Así afirmó el especialista en nutrición Máximo Ravenna en relación a los últimos sondeos internacionales que ubican al país, junto a México y EEUU, al tope de los índices de menores que padecen este tipo de desequilibrios alimentarios en todo el mundo. En menos de una década se han duplicado los casos."Argentina es récord mundial en obesidad y sobrepeso infantil", afirmó el especialista en nutrición Máximo Ravenna en relación a los últimos sondeos internacionales que ubican al país, junto a México y EEUU, al tope de los índices de menores que padecen este tipo de desequilibrios alimentarios en todo el mundo. En menos de una década se han duplicado los casos.
"En chicos de entre ocho y quince años, los relevamientos realizados muestran que actualmente hay un 18% que padece obesidad y un 22 % que sufre sobrepeso” afirmó el especialista, y agregó que “esto refleja que en Argentina casi la mitad de la población infantil convive con estas patologías”.
Al respecto, Ravenna aseguró que “la mayor amenaza para el cuerpo infantil, junto con los locales de comida rápida, son los dulces y los snacks que se venden por doquier”.
Esto se suma a la inmovilidad de los chicos, al stress, al advenimiento de los juegos electrónicos, a la hiperconexión a través de los teléfonos celulares y los mensajes de texto, todas actividades que, en su conjunto, muestran estar al servicio de la destrucción corporal a muy temprana edad”.
El especialista manifestó que la sociedad actual brinda un muy fácil acceso a la "comida chatarra", que es barata, rica y satisface.
La publicación científica británica "The influence of the food environment and obesity in young children", que recogió 35 estudios realizados en niños con tratamientos por sobrepeso, reveló que es muy difícil cambiar un comportamiento individual en un ambiente donde cada vez más se promueve un estilo de vida sedentario y un consumo elevado de calorías. Siguiendo estos datos, Ravenna reiteró que “el entorno promueve la obesidad infantil”.
Por su parte, el psicoterapeuta también alertó hace algunos meses sobre la nocividad de los alimentos que se consumen en los colegios y reclamó que es “imperioso mejorar la nutrición en esos establecimientos educacionales”.
Lo dijo en referencia al Proyecto de Ley de control y prevención de la obesidad en las escuelas, conocido como “kioscos saludables” que se aprobó en la Cámara de Diputados de la Nación a fines del año pasado.
Finalmente Ravenna plantea que para luchar contra esta pandemia es fundamental “generar estrategias para promover una alimentación saludable, y crear conciencia sobre las múltiples consecuencias negativas para la salud que devienen de la obesidad y las numerosas patologías que se derivan de la misma, así como coordinar y planificar acciones tendientes a la disminución y erradicación de esta enfermedad desde los primeros años de vida”.
Fuente: asteriscos.tv
ingrese aqui su comentario

¿Le da sueño después de almorzar? ¿Le cuesta concentrarse cuando hay demasiado ruido? ¿Le da miedo ponerse una inyección? Los científicos tienen la solución: el canto de las aves.
No sólo es hermoso escuchar los sonidos musicales que emiten algunos pájaros, sino que además se están utilizando en muchas formas sorprendentes. ¿Puede el canto de un ruiseñor ayudar a un estudiante a pasar un examen, o el de un mirlo convencernos de abrir una cuenta en el banco? Los expertos en sonido creen que sí. Ellos argumentan que los resultados positivos hablan por sí solos, aunque los investigadores dicen que hay poca evidencia científica concreta para demostrar que las personas responden de manera positiva al canto de las aves. La mayor parte de las pruebas son anecdóticas. BBC Mundo le cuenta cinco formas en que el canto de las aves está siendo utilizado de manera innovadora. Las tareas

El canto de las aves es hermoso, pero también útil.
Cuando hay demasiado ruido -de un televisor, del tráfico o de otras personas- puede ser difícil concentrarse. Pero algunos expertos dicen que ciertos sonidos, entre ellos el canto de las aves, pueden ayudar a que las personas se concentren. Lo que hace tan especial al canto de las aves es que relaja físicamente a las personas al tiempo que las estimula cognitivamente, dice Julian Treasure, autor de Sound Business (El negocio de los sonidos) y director de la consultora The Sound Agency. El canto de estos animales crea un estado que él llama "cuerpo relajado, mente alerta". "A las personas les parece que el canto de las aves es relajante y tranquilizador porque durante miles de años han aprendido que están seguros cuando las aves cantan. Es cuando dejan de hacerlo que las personas deben preocuparse", dice. "El canto es también el reloj despertador de la naturaleza. El coro del amanecer señala el comienzo del día, por lo que nos estimula de manera cognitiva". Treasure ha estado utilizando el canto de las aves para desarrollar una aplicación gratis para los teléfonos inteligentes llamada Study. Dice ser un campo de sonidos para estimular la productividad que se puede escuchar en el trabajo. Puede ayudar a mantener la concentración, mejorar el conocimiento y reducir el cansancio, según Treasure. También está diseñada para disimular el sonido ambiente que puede afectar la concentración, en particular el ruido de las conversaciones. 
El canto de las aves puede ayudar en la concentración.
Bajón energético tras el almuerzo
En el mundo científico se conoce como somnolencia post-prandial, pero en el día a día se habla del bajón que sigue a una comida. Es el periodo tras ingerir alimentos en el que los niveles del azúcar en la sangre se reducen, lo que genera sueño. Y como una cama en la oficina o las siestas laborales no son soluciones probables, los investigadores están analizando qué puede sacar a las personas de este estado soporífico tras el almuerzo. Dicen que el canto de las aves funciona. Un experimento en una escuela primaria de Liverpool, en Reino Unido, halló que los estudiantes estaban más alerta y podían concentrarse más después del almuerzo cuando se les ponía una grabación del sonido de las aves y otros sonidos naturales. 
El canto de las aves puede ser útil en lugares donde el ruido y la ansiedad son altos.
La clave para que lograran el audio más efectivo, dicen las personas involucradas, fue la falta de repetición. El canto de las aves funciona porque es fortuito, formado por varios sonidos aleatorios. No hay ritmos repetitivos ni patrones. "No se queda en la cabeza de manera molesta, pero tampoco arrulla hasta dormir ni aburre", dice Russell Jones, de Condiment Junkie, una compañía que participó en el experimento en Liverpool. "No creo que haya otro sonido que pueda hacer lo que hace el canto de las aves. Debería ser parte de la banda sonora de nuestro día". Miedo a los pinchazos
"No creo que haya otro sonido que pueda hacer lo que hace el canto de las aves. Debería ser parte de la banda sonora de nuestro día."
Russell Jones, Condiment Junkie
Cuando uno camina por los corredores del hospital infantil Alder Hey, en Liverpool, es posible escuchar el canto de las aves en medio del ruido habitual del lugar. Los pacientes grabaron los sonidos que producen las aves en un parque local como parte de un proyecto con la Fundación para la Tecnología Creativa (FACT, por sus siglas en inglés) y el documentalista de sonidos naturales Chris Watson. El objetivo era explorar cómo, al llevar los sonidos del exterior a uno de los hospitales infantiles más grandes y atareados de Europa, se podía mejorar la experiencia terapéutica de los pacientes. Watson creó una versión más corta del coro del alba llamada Wild Song at Dawn (Canción silvestre al amanecer), que los pacientes y los empleados pueden escuchar en un reproductor personal de audio. 
¿Le tiene miedo a los pinchazos? Escuche el canto de las aves.
La grabación fue utilizada para calmar a los pacientes jóvenes a medida que recibían inyecciones y otros tratamientos. Transporte
Si bien se han hecho pocos estudios científicos sobre la respuesta particular de los humanos al canto de las aves, algunas investigaciones han determinado los efectos restaurativos de los sonidos naturales cuando se trata del estrés. También se está experimentando con el canto de las aves en lugares llenos de gente donde los niveles de ruido y de ansiedad pueden ser altos, como los centros de transporte. El aeropuerto Schiphol de Ámsterdam utiliza el canto de las aves en una sala tranquila donde las personas pueden relajarse antes de su vuelo. Junto con otros métodos calmantes, el canto de las aves se escucha por parlantes escondidos en árboles reales. El mes pasado, el aeropuerto fue elegido el tercero mejor del mundo en los Premios Mundiales de los Aeropuertos, y el año pasado el 95% de los pasajeros dijeron que el aeropuerto es bueno o excelente, de acuerdo con las propias cifras de Schiphol. 
En Schiphol se escucha el canto de las aves para que las personas se relajen antes de su vuelo.
Esos proyectos tratan de utilizar cantos de aves nativas, pues creen que será lo más exitoso. La investigadora Eleanor Ratcliffe, de la Universidad de Surrey, está buscando la respuesta a diferentes cantos de aves y, dependiendo del resultado, es posible que en el futuro se les pueda recetar a las personas ciertas partes del canto de las aves para sus propias necesidades. "Sería bueno decirles a las personas 'este es el canto de las aves más apropiado para usted'", dice. Negocios
Treasure trabajó en un proyecto en Colombia para renovar la imagen de un banco. Además del lado visual del proyecto, también se creó un campo de sonidos que incluía el canto de las aves. El cambio llevó a un "alza dramática" en el número de personas que abrieron nuevas cuentas. Además, las tasas de aprobación de los clientes pasaron de 64% a 90% en apenas seis meses, dice Treasure. "Los arquitectos tienen que empezar a diseñar para los oídos así como para nuestros ojos. Los negocios tienen que reconocer su importancia: buenos sonidos son buenos negocios,"
Julian Treasure, autor de Sound Business
BP también utilizó el canto de las aves cuando una investigación reveló que los baños en sus estaciones de gasolina estaban teniendo un efecto negativo en los sentimientos de los clientes hacia la marca. Se creó entonces una estrategia para mejorar los baños que incluía sonidos del canto de las aves. La idea era crear una conexión mental con la idea de frescura. Se hizo un esquema piloto en estaciones de gasolina en Cambridgeshire, en Reino Unido, y alrededor de Europa. Las tasas de satisfacción de los clientes crecieron en 50%, según Treasure. "Los arquitectos tienen que empezar a diseñar para los oídos así como para nuestros ojos", concluye Treasure. "Los negocios tienen que reconocer su importancia: buenos sonidos son buenos negocios".Fuente: BBC ingrese aqui su comentario
La táctica más común para luchar contra cualquier adicción es alejarse del objeto que la produce: no tener cigarrillos en casa, en el caso de ser fumador, o dejar de ir a bares por un tiempo si se es alcohólico.
Pero, ¿qué ocurre cuando somos adictos a algo que tenemos que tener en casa. Es más, a algo que necesitamos tener en frente tres veces al día, como es el caso de la comida?
Mientras continúan aumentando las tasas de obesidad en el mundo, la comunidad científica investiga si comer compulsivamente puede considerarse una adicción.
Con ese fin en mente, la Unión Europea está financiando un proyecto llamado NeuroFast, que intenta juntar evidencia para llegar al fondo del problema.
Hasta el momento sólo hay un tipo de trastorno alimentario en el que se piensa que la adicción juega un papel importante: el trastorno por atracón, en el que los afectados sienten periódicos deseos de ingerir alimentos de forma descontrolada.
Uno de sus efectos secundarios es la obesidad.
A pesar de que tendemos a trivializar la idea de que la adicción y la comida vayan juntos -muchos nos hemos declarado 'adictos al chocolate'-, el trastorno por atracón domina a quienes lo padecen.
Se trata de un desorden alimenticio que –como cualquier adicción- puede causarle a una persona profundos daños psicológicos.
"Como cualquier adicción"
Sobre la autora

Sally Marlow es una investigadora sobre la adicción al alcohol en el Instituto de Psiquiatría del King's College London.
Michael, una de las personas con las que hablé como parte de mi investigación, solía ser un comedor compulsivo.
"Para muchas personas es difícil entender que esto pase. Todos comemos en exceso a veces y se tiende a pensar que es lo mismo, pero masivamente", explicó.
"La realidad es que es una experiencia totalmente distinta, es una obsesión constante, que te agobia minuto a minuto y te obliga a ingerir alimentos".
"Es un infierno", expresó.
Louise, otra chica que conocí, asegura que es igual a cualquier otra adicción.
Además de comer compulsivamente, Louise ha tenido problemas de alcoholismo, por lo que entiende el concepto de adicción a la perfección.
"Cuando era alcohólica trataba de comprar el alcohol en distintas tiendas para que la gente no me reconociera, y después me descubrí a mí misma haciendo lo mismo cuando compraba chocolates y dulces", cuenta.
"Intentaba que la gente no me viera cuando me los comía en casa y escondía la comida, igual que un alcohólico que esconde sus botellas".
Lo que opinan los expertos
Mientras continúan aumentando las tasas de obesidad, la comunidad científica investiga si comer excesivamente puede considerarse una adicción.
Nora Volkow, neuróloga y jefa del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas en Estados Unidos, cree que existen procesos biológicos que sustentan lo que describen Michael y Louise.
Volkow encontró que un neurotransmisor conocido como dopamina, comúnmente implicado en casos de adicción, se comporta en el cerebro de la misma manera en drogodependientes y en personas con problemas de obesidad.
Para ella, esa similitud es una clara evidencia de que comer compulsivamente debe catalogarse como una adicción.
No todos comparten su opinión. Jane Ogden, psicóloga de la Universidad de Surrey, considera que etiquetarlo como adicción puede acabar perjudicando a quienes comen en exceso, eliminando el sentido de responsabilidad personal.
"El mundo de la adicción nos tiene convencidos de que no tenemos control sobre nosotros mismos, que son las reacciones en el cerebro las que nos piden más azúcar o más chocolate", dice.
No obstante, la terapeuta Nicola Schlesinger replica que científicos que como Ogden, que se muestran reacios a relacionar la obesidad con la adicción, "no se sientan todos los días frente a personas que lloran, sufren, se odian a si mismas y no tienen ganas de vivir".
"Pueden decir lo que quieran, pero al final tendremos que lidiar con la realidad", declaró.
Cómo tratarla
"Etiquetarlo como adicción puede acabar perjudicando a quienes comen en exceso, eliminando el sentido de responsabilidad personal"
Si se cataloga la obsesión por comer como una adicción, ¿de qué manera puede tratarse?
Michael y Louise son miembros de Comedores Compulsivos Anónimos.
Es una asociación que funciona igual que cualquier otro programa de ayuda: mantienen reuniones confidenciales, se les asignan mentores personales y un programa estructurado con los pasos a seguir para recuperarse.
A algunos les ayuda a superar su problema, tal como lo hace cualquier otra asociación de adictos anónimos.
Si bien es imposible abstenerse de comer, es posible abstenerse de comer en exceso.
Para Louise, abstenerse significa comer saludablemente tres veces al día y evitar el trigo y el chocolate.
En el caso de Michael, el plan de abstinencia lo determina su mentor, él es quien decide qué puede comer y qué debe evitar.
Es posible alterar el organismo para combatir el sobrepeso mediante operaciones quirúrgicas.
Pero existen medidas más radicales.
En tratamientos contra el alcoholismo, el cuerpo puede ser alterado de manera que rechace el alcohol al intentar consumirlo. Esto se hace mediante la droga disulfiram.
También es posible alterar el organismo para lidiar contra el sobrepeso, mediante un conjunto de procedimientos quirúrgicos que buscan la disminución del peso corporal y restringen el volumen disponible para almacenar alimentos, entre ellos la banda gástrica y el bypass.
Puede parecer una medida extrema, pero a la mayoría les funciona muy bien, y está demostrado que los riesgos de la cirugía son muy inferiores a los beneficios de perder peso cuando se sufre de obesidad.
Es una alternativa que le ha ayudado a muchas personas a vivir más tiempo y a lidiar con problemas cardíacos y de movilidad, y a mejorar su calidad de vida.
Las posibles relaciones entre la comida y la adicción son increíblemente complicadas y hay mucho que aún no entendemos.
Hace 20 años, la gente no se resistía a aceptar que apostar podía ser adictivo, pero la idea ya fue admitida y hay mucha evidencia para respaldarla.
¿Es el mismo caso con la comida? ¿Será que encontraremos evidencia que haga que cambie la actitud?
Durante los próximos fines de semana les seguiremos ofreciendo artículos de nutrición. Esperamos sirvan de inspiración.
Fuente: BBC ingrese aqui su comentario
La Stevia, el oro de los diabéticos y amantes de la vida sana
Stevia rebaudiana es el nombre de este arbusto originario de la flora sudamericana, que crece espontáneamente en el hábitat semiárido de las laderas montañosas de Paraguay y en zonas adyacentes del Brasil.
El sustituto natural del azúcar para los diabéticos, no tiene calorías es saludable y seguro, no tiene contraindicaciones, y está comprobado clínicamente. Puede ser consumido por mujeres embarazadas, en período de lactancia, diabéticos y niños.
Descubierta en 1899, la Stevia rebaudiana, posee virtudes que se fueron difundiendo rápidamente hasta que la ciencia médica mundial se interesó en estudiar sus virtuosas propiedades.
En la actualidad, la ingesta indiscriminada de glúcidos es algo cotidiano. Hoy en día la stevia es una opción diferente para la dieta diaria. Ya hay muchas empresas dedicadas a su procesamiento y comercialización, así como también se multiplican las investigaciones científicas en Japón, Estados Unidos, Suiza, Italia y Alemania.
La comercialización es limitada en cuanto está regulada como suplemento dietético, sería mucho más amplia si es reconocida como aditivo alimenticio donde se encuentran los otros edulcorantes sintéticos que son tóxicos, pero son protegidos por los gobiernos de sus respectivos países.
En la mayoría de países la Stevia no está considerada como edulcorante, pues en este mundo tan competitivo de productos alimenticios, le han puesto muchas barreras para no ser catalogado como edulcorante natural certificado, ya que sería un gran competidor de los edulcorantes sintéticos. Se considera que el mercado de los edulcorantes sintéticos es el mercado potencial inicial de la Stevia.
Ya hay muchos que le han querido añadir adjetivos despreciativos, sin tener ningún estudio científico que lo demuestre. Eso sí, en nuestra sociedad occidental se sigue tomando los edulcorantes artificiales como sí tal cosa fuera algo bueno para el organismo. Nada más lejos de la realidad, se ha demostrado que a la larga poseen efectos cancerígenos, y se administran a niños como algo sanísimo. ¡Esto es una incongruencia médica!
Solo en Japón hay 1,500 estudios científicos que apoyan el consumo de la Stevia. También hay infinidad de estudios en Dinamarca, Brasil, Israel, Canadá, etc. Estos estudios están disponibles en la Internet.
El mayor productor de Stevia es China, que comercializa el 50% de su producción en su mercado interno, el 40% lo exporta a Japón y el 10% restante a Corea, Indonesia y USA.
Paraguay es el segundo productor mundial de hoja de Stevia, sus principales clientes son Japón y la fábrica de Stevia que tiene Brasil en el sur de su territorio (Paraná) . También exporta en menores cantidades a Europa y México.
La FAO y otros organismos internacionales desde junio del 2004 presentaron a la Stevia como un producto seguro para el consumo humano, esto es un presagio para que más tarde sea considerado como edulcorante natura tanto en EEUU como Europa con lo cual el mercado mundial debe expandirse en forma violenta.
Las hoja de Stevia en América del sur contiene en promedio de 8 a 12% de esteviósido. En cambio las hojas de China contiene de 5 a 6% de esteviósido que es compensado con el gran volumen de producción .
En países donde el Stevia lleva muchos años de uso, se han comprobado y son múltiples las fuentes que reportan los beneficios para la salud que ofrecen las hojas y el extracto de Stevia rebaudiana, entre ellos:
- No aporta calorías: El esteviósido no es metabolizado, característica que le da propiedades dietéticas, muy aconsejable para perder peso. Además reduce la ansiedad por la comida.
- Seguro y benéfico para diabéticos: Los componentes de la Stevia rebaudiana favorecen la efectiva regulación de los niveles de azúcar en la sangre, pues el esteviósido es un potente agente antihiperglicémico que estimula la secreción de insulina por vía directa de las células beta de los islotes pancreáticos 1 . Avalado por la Asociación Colombiana de Diabetes.
- Es hipotensor , diurético y baja los niveles de ácido úrico.
- Combate la ansiedad, acción sobre el sistema nervioso. Reduce la ansiedad y la apetencia por alimentos dulces.
- Como bactericida: A las hojas de Stevia se les encontró acción contra Streptococcus mutans,Pseudomona aeruginosa, Proteus vulgaris, y hongos como la molesta Cándida. Los individuos que la consumen tienen menor incidencia de resfriados y gripes.
- Mejora patologías de la piel como acné, dermatitis y eczemas.
- Previene la formación de placa bacteriana evitando las caries. Universidad de Purdue USA
- Beneficia la digestión, la función gastrointestinal y alivia las molestias estomacales(consumida como un té de hierbas). Es diurética y antiácida, así ayuda a eliminar las toxinas.
- Antirreumática.
- Prácticas presentaciones (pastillas, líquido, granulado), para llevar a cualquier lugar y facilitar su uso.
Edulcorante 100% natural, ecológico con cero calorías.
Stevia y diabetes
El glicósido presente en la Stevia tiene una acción hipoglicémica que mejora la circulación pancreática y por ende aumenta la producción de insulina reduciendo la glucosa de la sangre. Estudios Aarhus University Hospital de Dinamarca Jeppensen (2000) sostienen que el esteviosido, principio activo de la estevia induce a las células beta del páncreas a generar una secreción considerable de insulina muy importante en el tratamiento de la diabetes mellitus 2.
En Taiwán, Hospital de Taipei, encontraron que el esteviósido tiene un efecto hipotensor, es decir un efecto vasodilatador, diurético y cardiotónico.
Informe Nutricional
- Calorías: 0
- Grasas saturadas: 0
- Azúcares: 0
- Colesterol: 0
- Total de carbohidratos: 0
Rica en hierro, manganeso y cobalto.
- No contiene cafeína.
- Peso molecular = 804
- Fórmula: C 38 H 60 O 18
- Los cristales en estado de pureza funden a 238° C.
- Se mantiene su sabor estable a altas y bajas temperaturas.
- No fermenta.
- Es soluble en agua, alcohol etílico y metílico.
VÍA:@petroaudiosFUENTE: descontamina ingrese aqui su comentario
Coca-Cola amplía a todo el mundo campaña contra la obesidad
La multinacional, que en enero pasado abordó por primera vez en su historia este problema con una serie de anuncios de televisión en horario de máxima audiencia en EEUU, trata así de responder a las críticas que ha recibido sobre su papel en el sobrepeso, que sufre más de un tercio de los estadounidenses.
En concreto, Coca-Cola anunció este martes que ofrecerá opciones de bebidas bajas o sin calorías en los más de 200 países donde opera, incluirá el contenido calórico al frente de todos sus envases, apoyará programas de actividad física en todo el mundo y dejará de dirigir sus anuncios a los menores de doce años.
“Estamos comprometidos a ser parte de la solución, trabajando estrechamente con aliados de la industria, el gobierno y la sociedad civil” , dijo en un comunicado el presidente y consejero delegado de Coca-Cola, Muhtar Kent, quien calificó la obesidad como el “problema de salud más desafiante” que afronta el planeta.
La compañía, con sede en Atlanta (Georgia) y que hace poco celebró su 127 aniversario, ya había aplicado medidas similares en EEUU, pero con esta campaña pretende ampliarlas al resto del mundo, puesto que en algunos países todavía no ofrece productos bajos o sin calorías.
Coca-Cola fue una de las grandes compañías de refrescos que se levantó en pie de guerra contra la decisión de las autoridades sanitarias de Nueva York de prohibir los refrescos azucarados en envases superiores a 16 onzas (0,464 litros) , una medida que tenía que haber entrado en vigor en marzo pasado.
Pero, un día antes de la fecha en la que tenía que empezar a aplicarse, el juez del estado de Nueva York Milton Tingling decidió invalidar la normativa, impulsada directamente por el alcalde Michael Bloomberg, por considerarla “arbitraria” y “caprichosa” .
Fuente: prensalibre.
ingrese aqui su comentario
El objetivo es mantener en buen estado las bicicletas, pero la decisión ha causado polémica en Nueva york.Los usuarios que pesen más de 117 kilogramos no podrán usar las bicis públicas que están a disposición de los neoyorquinos por un módico alquiler.Nueva York presentó esta semana el plan City Bike, con el que pretenden incentivar el uso de este vehículo saludable y luchar contra la obesidad, un mal que afecta a un porcentaje altísimo de la población.Sin embargo, muchos consideran una incoherencia la norma establecida sobre el peso límite. Si una persona pretende hacer ejercicios para bajar de peso no podrá usar las bicicletas públicas si supera los 117 kilogramos.No son pocos los usuarios y propietarios de tiendas de bicicletas que aseguran que ese límite es una exageración ya que las biciletas están fabricadas con materiales resistentes.El plan de City Bike ha puesto a disposición de los neoyorquinos 5.000 bicicletas que tienen diferentes tarifas: El alquiler diario cuesta US 10 dólares, 25 por una semana y 95 dólares por un contrato anual de alquiler.En otras ciudades con planes similares, también existe una prohibición similar. En Londres, por ejemplo, los usuarios de las bicicletas públicas no pueden pesar más de 115 kilogramos.fuente: lapatilla ingrese aqui su comentario
Algunas aseguran que es el único producto que les devolvió su figura y autoestima, pero cada vez son más los expertos que llaman a no consumir estas semillas, debido a sus efectos secundarios adversos. Recientemente, el Ministerio de Sanidad español prohibió su venta.
¿Quién no se tentaría con un producto que es promocionado como un milagro de la naturaleza, ayudando no solo a bajar rápidamente de peso -gracias a su efecto laxante- sino que además, a disminuir el colesterol, celulitis, las ansias por fumar y que mejora la piel y la musculatura?
La nuez de la India ha sido promocionada en Chile y en el mundo como un sueño hecho realidad, y muchas personas, sobre todo mujeres, dan fe de haber eliminado sus kilos de más gracias a esta semilla, pese a sus consecuencias.
Molestias estomacales, gases, dolores musculares, de cabeza, desnutrición y hasta la muerte son los efectos secundarios que podría traer y que motivaron a la Agencia Española del Medicamento, que depende del Ministerio de Sanidad, prohibir la venta de Magicnuez, nueces de la India comercializadas en la península ibérica.
“El aumento de frecuencia de las deposiciones que se puede producir por el uso de este producto, disminuye la absorción de nutrientes a nivel del intestino; hay pérdida importante de agua y deshidratación, y además una pérdida de electrolitos importantes para distintos procesos del organismo como es el potasio, electrolito esencial para el buen funcionamiento de los músculos, como musculatura cardiaca. Podrían generarse incluso alteraciones del ritmo cardiaco o arritmias. Es por ello que se ha prohibido en varios países”, explicó en Chile, Alfredo Molina, miembro del equipo directivo del Centro de Políticas Farmacéuticas (CEPFAR).
Basta recordar el caso de Gladys Azócar, la mujer que el año 2009 se convirtió en el primer caso grave de gripe porcina en Chile. Para explicar el hecho de que le haya afectado tanto el virus AH1N1, dejándola 40 días en coma y conectada a un pulmón artificial en la UTI de la Clínica Las Condes, los doctores informaron que ella se encontraba haciendo una dieta con nueces de la India al momento de contraer la enfermedad.
Con todo, la Aleurites moluccana, como se le conoce científicamente al árbol que da la semilla, se sigue comercializando como pan caliente, sobre todo a través de internet. Allí encontramos un sinnúmero de foros de mujeres ansiosas por adquirirlas y otras, ofreciéndolas para su venta. Una de éstas últimas es Verónica, quien defiende las propiedades del producto.
“(Con la nuez de la India) bajé de la talla 44 a la 40 hace más de un año y me he mantenido. A mi hija de 14 años también le di el año pasado, en menos cantidad, y le hice una serie de exámenes antes y después del producto, y bajó sus índices de colesterol”, comentó, agregando los casos de mujeres que ha conocido, y que han visto su autoestima renacer luego de haber bajado de peso gracias a este producto.
“Si no tienes contraindicaciones como enfermedades gástricas, renales, cardíacas, alergias a los antibióticos, si tienes menos de 65 y más de 15 años y tomas las dosis que se recomiendan, sin abusar del producto, es excelente”, asegura la mujer, quien distribuye las semillas por todo el país. En su página, por ejemplo, se ofrece un tratamiento de 12 nueces de la India que deben tomarse durante 52 días. Esto, como aseguran ahí, permitiría bajar 4 kilos durante el proceso.
Por otro lado, Verónica no descarta la existencia de posibles efectos secundarios adversos al consumir la nuez de la India, aunque los atribuye al uso irresponsable de quienes la tomaron.
Con todo, la opinión de los expertos se mantiene firmemente contraria al consumo de estas semillas, que siguen vendiéndose en el país gracias a que son consideradas alimento, al igual que muchos otros productos naturales, por más que en la realidad se comercialicen como un agente con propiedades terapéuticas; en este caso, adelgazantes. “Lo que no está permitido es su promoción como medicamento porque no tiene un registro para ello (y) sería rechazado por el Instituto de Salud Pública por los graves efectos adversos que tiene, ya que las dosis utilizadas son muy altas”, explicó Molina.
Fuente: El Mercurio -Vía emol
ingrese aqui su comentario

Creer en Dios, sea uno de la religión que sea, puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Toronto que muestra diferencias cerebrales entre personas de fe y otros.En sendos estudios realizados por el Profesor de Psicología Michael Inzlicht, los participantes cumplimentaron un test de control cognitivo conocido como Stroop, mientras tenían en su cabeza colocados electrodos que medían su actividad cerebral.Comparados con los otros, los participantes que creen en Dios mostraron una actividad significativamente menor en el cortex cingulado anterior, una parte del cerebro que ayuda a modificar la conducta avisando cuando la atención y el control son necesarios, habitualmente como resultado de algún evento que produce ansiedad, como por ejemplo cometer un error.“Puede pensarse que esta parte del cerebro actúa como una campana de alarma cortical que suena cuando un individuo se ha equivocado o sufre experiencias inciertas”, declaró Inzlicht. “Encontramos que la gente que tiene mucha o poca fe muestran una significativamente menor actividad en esta porción cerebral cuando comete errores. Sufren mucha menos ansiedad y sienten menos estrés cuando cometen errores”.Estas correlaciones se mantienen incluso después de tener en cuenta la personalidad y habilidad cognitiva, explicó este experto, cuyo estudio ha sido publicado en la Revista Psychological Science. Además también encontró que los participantes creyentes cometían menos errores en el test cognitivo que sus compañeros que no creen en nada.Estos hallazgos muestran que la fe ejerce un efecto tranquilizador en las personas, que les hace menos predispuestos a sentir ansiedad cuando cometen errores o hacen frente a los desconocido. No obstante, este experto advierte que sentir algo de ansiedad tiene también su parte positiva, en el sentido que nos alerta cuando cometemos errores para no volver a reproducirlos.Fuente: shofar ingrese aqui su comentario
Luego de una noche de desvelo, se abre el apetito, y lo que más apetece comer al despertar son alimentos ricos en carbohidratos, explica Carolina Escobar, investigadora del Departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina de la UNAM al respecto de estudios hechos en Estados Unidos, Bélgica, Francia y Japón.
Esta relación de cansancio con hambre se cree que se debe a que bajen los niveles de hormonas que generan saciedad, como la leptina.“Si la leptina está alta, dejamos de comer porque ya no se nos antoja, pero si está baja, sentimos hambre. Se han medido los niveles de esa hormona en la sangre, y se ha visto que están muy bajos después de una mala noche de sueño”, dijo la investigadora.Perder sueño, ganar pesoEn estos estudios, se ha comprobado que durante el sueño reparador, la fisiología experimenta cambios que hace que al despertar, las señales de hambre funcionen bien.Escobar y sus colaboradores ya desarrollan un proyecto para medir la calidad y cantidad de sueño y asociarlo a la detección y prevención del sobrepeso y la obesidad en el DF, pero aún buscan apoyo de las autoridades para desarrollarlo a mayor escala.La investigadora asegura que los capitalinos dormimos mal, y pone énfasis en niños y jóvenes. “Es un hecho que hoy, los niños obsesionados con videojuegos o las redes sociales, ya no duermen a las siete u ocho de la noche, sino a las nueve o diez. Pero los horarios de escuela son los mismos, así que duermen menos horas”, comentó Escobar.Este problema puede relacionarse con los niveles de obesidad en niños y jóvenes capitalinos, lo que hace más urgente trabajar en esta relación. “Dormir mal podría ser un factor que promueva las ganas de comer, a lo largo del día, galletas, papas fritas, dulces; es decir, alimentos que engordan, comida chatarra”, concluyó.Un apoyoEL GDF ha anunciado la construcción de las Clínicas de Trastornos del Sueño que estarán ubicadas en el Hospital General Ajusco Medio. Aquí tratarán diversos problemas como el insomnio, la higiene del sueño, las parasomnias, narcolepsias, entre otros.Este hospital se encuentra en la calle Encinos 41, colonia Miguel Hidalgo, Delegación Tlalpan; subiendo desde Periférico Sur por la Carretera Picacho Ajusco.Los males del sueñoHay diversas enfermedades propias del transtorno del sueño, como el insomnio, narcolepsia o sonambulismo. Aquí algunas de las más caomunes.Síndrome de las piernas inquietas: hay necesidad irresistible de mover las piernas cuando se encuentra en reposo tratando de dormir, generalmente se acompaña de incomodidad en las piernas como ardor, comezón, dolor, hormigueo, etc.Apnea del sueño: cuando se hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño.Terror nocturno: se caracteriza por despertares abruptos y aterrorizados.Fuente: .maspormas
ingrese aqui su comentario
Este es un término que se emplea para designar ciertos síntomas originados por aquellos trastornos que afectan al cerebro en lo que concierne a pensamiento, aprendizaje y memoria. Las personas susceptibles a padecerla son los adultos mayores, unos en mayor o menor medida que otros.
Estas personas requieren de mucho amor y comprensión de su entorno familiar y social, pues al no ser comprendidos a cabalidad, pueden resultar molestos. Los estragos pueden significar un peligro en el adulto mayor en el sentido que al no recordar ciertas cosas elementales, olvidará cuidarse a sí mismo.
La demencia senil es una enfermedad progresiva, crónica y degenerativa, que se caracteriza por la pérdida de la memoria de corto y largo plazo, la pérdida de ciertas capacidades motoras y físicas y se manifiesta, generalmente, en personas mayores de 60 años, siendo los 85 años la edad con mayor prevalencia de la enfermedad.
La demencia también puede deberse a algunas enfermedades y padecimientos como el Parkinson, la enfermedad de Huntington (anteriormente conocida como baile de San Vito), el Alzheimer, la esclerosis múltiple y los accidentes cerebrovasculares, entre otros.
Algunos de los síntomas de la demencia son: pérdida de la memoria, desorientación, alteraciones en la coordinación motora, confusión, insomnio, problemas con el equilibrio.
Precisamente, debido a la pérdida de memoria, la persona afectada puede empezar a olvidar sucesos importantes de su vida, como la muerte de alguien querido, que está casado o tiene hijos. No es extraño, entonces, que empiecen a preguntar por su madre o su padre, y al recordarles la pérdida pueden surgir momentos de dolor o contradicción, y eso terminar en dolor, tristeza o depresión. Una de las mejores formas de calmarles es animarles a hablar de ello.
Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que para el año 2050 habrá 115 millones de personas viviendo con demencia senil en el mundo. Actualmente 35,6 millones de personas viven con demencia senil en el mundo, y en dos décadas la cifra se duplicará con 65,7 millones de casos.
Si bien la vejez es el principal factor de riesgo de la enfermedad, esto no significa que la demencia sea una parte normal del proceso de envejecimiento. Igualmente, la pérdida de la memoria es un síntoma muy común de demencia, pero no todas las personas que pierden la memoria padecen de demencia. Es importante aprender a reconocer la diferencia entre uno y otro estado, todo ello con la evaluación y asistencia de un médico especializado.
Convivir con alguien que padece demencia senil no es una tarea sencilla, pero sí soportable si la persona encargada de su cuidado establece una serie de rutinas que han de ayudar al adulto mayor. Por ejemplo, hacer que el paciente reconozca su entorno, evitando los cambios o manteniendo su rutina.
El exceso de cuidado sobre el paciente tampoco es recomendable, en lo posible debe facilitársele algo de independencia y autocuidado mientras la enfermedad no haya avanzado del todo. Hay que permitirle hacer aquellas tareas que aún pueda desempeñar. Es importante brindarle apoyo emocional al paciente y también a quien lo cuida
Una forma de procurar la calidad de vida de los adultos mayores, que adolecen de demencia senil, es generar espacios en los que ellos se reintegren activamente a la sociedad, a través de grupos de amigos, actividades físicas. La actividad física y factores emocionales son agentes fundamentales para apalear los estragos de la demencia senil.FUENTE: RPP ingrese aqui su comentario
La diarrea es una de las alteraciones del aparato digestivo más frecuentes durante la tercera edad, y si bien no es mortal, puede ser peligrosa cuando no se atiende a tiempo ni se ofrece adecuada rehidratación.La diarrea es una enfermedad que se caracteriza por el aumento en el número de evacuaciones que se realizan diariamente (más de tres) y la consistencia y calidad de las mismas (líquidas). Sin embargo, hay que distinguir que si la persona tiene solamente tres deposiciones y éstas son de consistencia pastosa o semisólida, no deberá considerarse como tal.Si usted identifica a su familiar con este desajuste, será elemental que no permita que se deshidrate, por lo que lo más conveniente es que le suspenda totalmente los alimentos, a excepción del agua, que deberá dársele cada dos horas (un vaso), mientras la diarrea esté presente.Alimentos e infecciones
El individuo de la tercera edad debe evitar consumir alimentos con alto contenido de grasas, en especial de origen animal, pues éstas modifican el tránsito del bolo fecal por el intestino, incorporan mayor cantidad de líquidos al interior del mismo y provocan, en consecuencia, una diarrea alimenticia. Este tipo es muy común y aparece cuando aumenta el volumen usual de las comidas, lo que es frecuente cuando los ancianos acuden a un festejo o reunión; el malestar se detiene solo y no es necesario ingerir ningún medicamento pero, como ya se mencionó, es fundamental mantener bien hidratada a la persona.Las diarreas alimenticias son indoloras, el excremento es líquido pero tiende a disminuir en cantidad y consistencia, al grado que las evacuaciones (entre 4 y 6 al día) se detienen sin el uso de medicamentos de ningún tipo, solamente con la dieta regular y la hidratación adecuadaPor otra parte, se debe tomar en cuenta que quien pertenece a la tercera edad es más susceptible de sufrir infecciones del tracto digestivo, como gastroenteritis aguda y enterocolitis por parásitos, por lo general causadas por una amiba.Ante un cuadro de esta naturaleza, el médico debe investigar a través de exámenes de laboratorio (análisis de muestras de materia fecal) el germen o bacteria causante del problema y combatirlo con fármacos específicos, además de ordenar adecuada hidratación, pues vale decir que la mayor cantidad de pacientes que mueren por un cuadro diarreico se debe, en primer lugar, a la deshidratación.Las diarreas infecciosas se caracterizan por ser numerosas -más de 6 u 8 al día-, suelen estar acompañadas de dolor al evacuar, el excremento es completamente líquido, posee un olor mucho más fétido y en ocasiones hay sangre o moco, y hasta pus. Generalmente, el paciente presenta fiebre.¿Medicamentos?
Son muy pocos los fármacos que se utilizan actualmente para tratar esta enfermedad, básicamente se debe hidratar al paciente ya sea por vía oral (tomando agua) o mediante soluciones intravenosas (sueros).El uso de medicamentos a base de difenoxilato o loperamida deben evitarse en los ancianos, ya que actúan en ciertos centros nerviosos del cerebro, particularmente en el que controla la respiración, y el individuo podría llegar a tener súbita detención de esta vital función.Tomemos en cuenta que respirar no depende de la voluntad, y si el mecanismo nervioso que controla esta actividad se ve afectado por químicos, tóxicos, fármacos o alguna lesión, fácilmente se caerá en paro respiratorio.En ocasiones, el uso de medicamentos a base de caolín, pectina y atapulguita ayudan, mas es aconsejable permitir que la diarrea se detenga sola ya que si no es así, tal vez se esté frente a una diarrea de origen bacteriano o parasitario, es decir, infecciosa. En este caso, el gastroenterólogo deberá determinar el tipo de antiamibiano o vermífugo (medicamento que combate los parásitos intestinales) que requiere el enfermo, lo cual se concluye una vez que cuenta con resultados de los análisis de materia fecal.Es importante mencionar que algunas diarreas son causadas por la enorme cantidad de medicamentos que le son administradas al anciano; se les conoce como hiatrogénicas y los responsables son, definitivamente, el médico y las medicinas.En resumen, hay que decir que el peligro de la diarrea radica en la deshidratación que sufre el paciente, lo que puede llegar a ser mortal en casos extremos. En el anciano, los síntomas se perciben con menor gravedad pues al sentirse enfermo tiende a aislarse, deja de comer, va a la cama y no habla de su problema. En cambio, un niño muestra cambios muy espectaculares en su apariencia, está desganado, retraído y su rostro se aprecia pálido y alargado.Finalmente, habría que decir que la mejor manera de prevenir ésta y otras enfermedades es la comunicación constante con los ancianos con quienes convivimos.Fuente: saludymedicinas Dr. José de J. Valencia Rodríguez - Gerontoprofilacta.
ingrese aqui su comentario
Alertan, la obesidad afecta la vida sexual
La obesidad es una enfermedad mortal, crónica y sin cura, comenta el Dr. Raúl Morín, experto en el tratamiento y prevención de la obesidad. Esta enfermedad afecta todos los aspectos de la vida de una persona, incluyendo su vida sexual. Infertilidad, falta de deseo sexual, mala calidad de los espermatozoides, así como el no poder realizar la mayoría de las posturas y todas las consecuencias negativas que estos problemas tienen en ellos, son desconocidas por los afectados.
Las mujeres con sobrepeso u obesidad:
- Pueden desarrollar síndrome de ovario poliquístico (dejas de ovular y te vuelves infértil)
- Producen más derivados del colesterol, entre estos están los estrógenos. Esto provoca que el sangrado durante la menstruación sea más abundante y el ciclo menstrual sea irregular.
- Presentan hiperandrogenismo: les sale bigote, vello corporal más grueso, la espalda se ensancha.
- Tienen menos apetito sexual
- Estimulan de más a órganos como los senos, el endometrio y los ovarios, por lo que el riesgo de cáncer en estas zonas aumenta. - Pueden desarrollar resistencia a la insulina (si su Índice de Masa Corporal IMC- es mayor a 25 y presentan hiperpigmentación en el cuello, axilas y regiones inguinales
- Tienen problemas de metabolismo
- No es deseable que una mujer obesa se embarace
Los hombres con sobrepeso u obesidad:
- Tienen mayores niveles de estrógeno y niveles bajos de testosterona
-Tienen menos deseo sexual
- Pueden desarrollar disfunción eréctil
- Tienen oligospermia en sus eyaculaciones (menos de 20 millones de espermatozoides por mililitro, lo que significa que son infértiles)
- Sus espermatozoides son de muy baja calidad: su ADN sufre fragmentación y hay trastornos genéticos
- Tienen mayor posibilidad de desarrollar cáncer de colon y próstata
- No es deseable que un hombre obeso embarace a una mujer
Cómo prevenir y solucionar
Tener problemas de sobrepeso y obesidad dependen 40% de nuestros genes y 60% del ambiente en el que vivimos. "La transmisión de obesidad es social", explica el Dr. Morín. Exponer a nuestros hijos a comida alta en grasa o carbohidratos, con muy pocos nutrientes y muchas calorías vacías es la raíz del problema.
Si ya eres una persona con sobrepeso u obesidad, todas las consecuencias negativas que enlistamos arriba pueden revertirse. "Si el paciente pierde 10% de su peso inicial recupera la capacidad de ovulación y disminuye el riesgo de diabetes e hipertensión y enfermedad vascular", apunta el Dr. Morín.
Si tu IMC es superior a 25 debes asistir al médico. "El tratamiento con dieta y ejercicio es eficaz si en los primeros 60 días el paciente pierde de kilo a kilo y medio cada 30 días". Si logras este objetivo no requieres tratamiento extra, pero si no lo logras, necesitarás apoyo farmacológico. Si dejas que tu IMC sea superior a 35 con complicaciones o a 40 sin complicaciones, tendrás que someterte a una operación (cirugía bariátrica,bypass gástrico o banda gástrica).
Además tu riesgo de muerte aumenta considerablemente. "Una persona obesa tiene 14 años menos de esperanza de vida",
finalizó el Dr. Morín.
Fuente: Esmas.com
ingrese aqui su comentario
La Universidad Cornell confirma que dietas mal balanceadas se producen por abuso de ingesta de alimentos incluso los "light"
El refrán popular "los alimentos no engordan, el que engorda es uno" pareciera no estar tan alejado de la realidad. El estudio "¿pueden llevar los alimentos light a la obesidad?" Publicado por la Universidad de Cornell en Nueva York, Estados Unidos, confirma que los hábitos de muchas personas son los que los llevan a aumentar los niveles de grasa en el cuerpo. La investigación incluso confirmó que la mitad de las personas sometidas al estudio abusaban de los alimentos, principalmente de aquellos que venían con la etiqueta "light" o bajos en calorías.
Los encargados del estudio concuerdan en la importancia de aprender a leer las etiquetas nutricionales y así comprender lo que se come y en qué cantidades para no afectar la salud.Los investigadores concluyen que no hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. En muchas ocasiones se observa que las personas tienden a servirse más comida de la que deberían sin tomar en cuenta el impacto que eso tiene en su salud. Según los autores, servirse más porciones le inyecta al cuerpo más calorías y eso se une a otras condiciones como las genéticas que podrían afectar a una persona llevándola a ganar más peso y a tener ciertas dificultades para reducirlo posteriormente. Recuerde que los problemas de obesidad son producto de varias causas entre ellas un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas y otro factores como los genéticos y la falta de actividad física.El médico internista y endocrinólogo salvadoreño, Carlos Alvayero, agrega que "el peso es un balance entre la ingesta y el gasto de calorías, por lo cual un grupo de alimentos no puede ser el causante de la obesidad, sino más bien, el total de calorías diarias consumidas que exceden el gasto calórico que tiene cada persona".Adiós a los mitosSi usted piensa que no puede comer rico y al mismo tiempo mantener su salud, este es el momento para que cambie de opinión. Sí es posible consentirse, lo esencial es realizar actividad física de forma regular y mantener una alimentación balanceada. ¿Cómo balancearla? Lo primero que debe hacer es visitar a su médico o nutricionista para que le indique cuántas calorías requiere su cuerpo diariamente para funcionar.El siguiente paso será leer las etiquetas nutricionales de modo que sus comidas le ayuden a alcanzar esa meta calórica. Un tercer paso sería aumentar el ejercicio, no tener tiempo para ir al gimnasio tampoco es una excusa, más adelante se lo demostramos. La obesidad es una condición que se puede prevenir con determinación, así que no busque culpables entre los alimentos, más bien decídase a cambiar algunos de sus hábitos.Latinoamérica en números rojosLa desinformación entorno a las causas de la obesidad y cómo combatirla tiene a muchos latinoamericanos con algunos kilos de más. La Organización Mundial de la Salud (OMS) puso a prueba el comportamiento de la obesidad en los países de la región con miras a los próximos años y la mayoría reprobó porque los porcentajes aumentaron o se duplicaron."Este informe aporta más evidencia del drástico aumento en las condiciones que disparan la enfermedad cardíaca y otras dolencias crónicas, particularmente en los países de bajos y medianos ingresos", manifestó la directora general de la OMS, Margaret Chan. A raíz de esta evaluación en los países, la OMS definió que la obesidad es un factor de riesgo para desarrollar algunas enfermedades como: los males cardiacos, la diabetes y la hipertensión. Un dato preocupante es que en nuestros países el 80% de las muertes se dan por este tipo de enfermedades. Estas dolencias además son la causa de otros males que comienzan a saturar los servicios de salud en toda la región y a afectar cada vez más a personas jóvenes. Las estadísticas de la OMS confirman que las tasas de obesidad se duplicaron en todas las regiones del mundo entre 1980 y 2008. Los mayores niveles se registran en el continente americano, donde el 26 % de los adultos son obesos. Más preocupante aún es que un 10% de los niños en edad escolar (entre 5 y 17 años) en el mundo padecen de sobrepeso."La OMS detectó en 2005 que en Latinoamérica las dietas tienen a estar desbalanceades entre los diferentes nutrientes. Por ejemplo, se tiende a abusar de las grasas y las harinas y algunas proteínas como las carnes rojas o los huevos. Estos nutrientes no son los culpables de la obesidad pero si una persona abusa de ellos y no practica deporte tiende a ser más propensa a aumentar de peso", dice Alvayero. El informe de obesidad de la OMS revela que las personas que son más sedentarias –ya sea obesas o delgadas– son más propensas a desarrollar diabetes, hipertensión o males cardíacos ya que no le ayudan al cuerpo a quemar calorías. En cuanto a las que son obesas, las mujeres de todas partes del mundo son más propensas que los hombres a ganar peso.La decisión está en ustedLa obesidad se puede prevenir y combatir. Esa es una decisión que nadie puede tomar por usted porque involucra determinación. Los expertos recomiendan que incluya en su agenda cinco espacios a la semana de media hora cada uno para quemar calorías. "Sí es posible revertir un proceso de ganancia de peso. Se requiere de mucha disciplina para cambiar hábitos alimenticios y un estilo de vida que incluya cambios en la cantidades de alimentos ingeridos, además de una rutina de ejercicio que se desarrolle regularmente", agrega Alvayero.Si usted no cuenta con la opción de ingresar a un gimnasio, existen diversas formas para que usted le ayude a su cuerpo a ejercitarse. El otro paso indispensable es lograr el balance energético entre calorías consumidas y gastadas. Esta no es una misión imposible, incluso usted puede buscar personas que le ayuden a servirse las porciones que realmente ocupa, a no abusar de algunos alimentos y dedicar ciertos espacios a la actividad física. Aproveche sus horas de alimentación para reunirse con ellos y evitar comer más de la cuenta.Fuente: El Salvador.com ingrese aqui su comentario
CÓMO LOS FLACOS PUEDEN SER OBESOS “POR DENTRO” CON PROBLEMAS DE SALUD OCULTOS
Algunas personas comen lo que quieren y jamás engordan, pero eso que suele considerarse “una suerte”, en realidad puede ser un problema. Quienes tienen apariencia delgada pueden tener tanta grasa alrededor de sus órganos, al extremo de desarrollar enfermedades vinculadas a la obesidad, incluso diabetes y afecciones cardíacas. De hecho, es posible que se hallen en mayor riesgo que los “gordos”. La grasa interna es perjudicial porque tiende a acumularse no sólo en torno a los órganos sino que también invade el torrente sanguíneo, tapa las arterias y aumenta el peligro de una enfermedad cardíaca. Riesgos Cuando la grasa se localiza en hombros y espalda, parte interior del abdomen, hígado y dentro de los músculos favorece el aumento de: - Hipertensión arterial, que dificulta el funcionamiento de la insulina y conduce a la diabetes.
- Facilidad de la sangre de formar coágulos.
- Colesterol “malo” y triglicéridos.
Quiénes son los más afectados - Los que llevan una vida sedentaria.
- Aquellos que hacen dietas perpetuas: bajan y suben de peso, más quienes consumen muy bajas calorías, ponen al cuerpo en un estado de “hambruna”, queman tejido magro para obtener energía y terminan con grasa interna.
Dieta y ejercicio
Cualquier dieta sin ejercicio acumula grasa en el hígado, riñones, corazón y páncreas.
Los “flacos” deben reducir la comida “chatarra” y las bebidas alcohólicas.
Tienen que mantenerse físicamente activos.
No dejarse llevar por las apariencias: un cuerpo delgado puede padecer colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre elevados. Por lo menos una vez al año deben hacerse un chequeo.
Fuente: National Institute for Health and Clinical Excellence, England
ingrese aqui su comentario
De acuerdo con el Ministerio de Salud, el 21 por ciento de los adultos son obesos y 39 por ciento más tienen sobrepeso, lo que se advierte como una situación de alto riesgo para el 60 por ciento de los guatemaltecos mayores de edad que no realizan ejercicio y mantienen hábitos alimenticios que pueden ser peligrosos.
Esta complicada situación se encuentra en contraposición al problema severo de desnutrición crónica, con una prevalencia del 49.8 por ciento en los niños menores de cinco años y que cobra cientos de vidas cada año.
“Hace como dos años empecé a perder el control de mi peso. Salí de vacaciones con la intención de pasar una semana tranquila y relajada, pero fue entonces que adquirí el hábito de “picar” entre comidas; todo lo que ponían en la mesa era bueno para comérmelo, papitas, chocolates, pan… para mí era igual”, recuerda Juan Carlos, un joven de 26 años de edad, que padece de obesidad.
Juan Carlos cuenta que su problema se agudizó cuando se llevaba la comida a la boca, no por hambre, sino por ansiedad: “Yo me devoraba varios platos de comida al mismo tiempo, y quería más y más, aunque mi estómago reventara. Es algo incontrolable”. El joven asegura que esa situación se repetía en cada tiempo de comida, pero especialmente en la cena.
De regreso a la rutina y con el paso del tiempo, el hábito ya era parte de su vida normal, sin embargo no se dio cuenta que el mantener el cuerpo inactivo y la acumulación de grasa por el consumo excesivo de comida provocaba un aumento exagerado de su masa corporal.
Con el excedente de peso también llegaron los problemas de salud y las críticas del entorno. El joven cuenta que una vez, luego de un almuerzo excesivo, sus amigos se burlaron de él por su hábito de comer a toda prisa y sin limitaciones. Eso le hizo reflexionar sobre lo que le ocurría.
“Algo sucedió en ese momento, sigo teniendo grabada la imagen que acabo de relatar, y decidí emprender una ofensiva contra la comida. Y todavía le dije a mis amigos que aún pensaba comer un postre, ambos se volvieron a mirar y ante su cara de incredulidad y de miedo, vieron como yo solo consumía una gran porción de pastel; tuve la sensación que hasta el mesero se estaba burlando de mí”.
“Fue entonces que empecé a ver qué podía hacer para cambiar ese hábito, que perjudicaba mi salud y mi aspecto físico, digo mi salud porque a causa de la grasa que acumulaba se me hacía difícil caminar y me fatigaba con facilidad”, comenta.
Según el Programa Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas no Transmisibles y Cáncer del Ministerio de Salud (PNECNTC- MSPAS) el problema que afronta Juan Carlos también le afecta al 21 por ciento de los adultos y el 39 por ciento tiene sobrepeso.
Pero lo más preocupante es que 12 por ciento de los adolescentes también son obesos y el 25 tienen sobrepeso, y en el caso de los niños menores de 10 años, un 5 por ciento son obesos.
Juan Carlos decidió asistir a una clínica de nutrición y empezar un tratamiento que le ayudara con su problema de obesidad y ansiedad; hoy se siente con ánimos para seguir adelante a pesar de su problema de sobrepeso y obesidad.
LAS CONSECUENCIAS
Eduardo Palacios, del PNECNTC, indica que la obesidad es el excesivo aumento de peso ocasionado por la acumulación de grasa corporal y se debe a que las personas están teniendo una dieta poco o nada saludable que incluye en excesos las grasas saturadas o grasas trans, y que además no contemplan la actividad física en su rutina diaria.
El profesional señala que la obesidad trae consigo enfermedades como diabetes mellitus, hiperlipidemia (elevación de las grasas en la sangre); enfermedades cardiovasculares, como hipertensión arterial (presión alta), enfermedad de arterias coronarias, infartos del corazón, accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales) cáncer de mama y colon, entre otros, y secundariamente insuficiencia renal crónica, problemas óseos, de las articulaciones y hasta problemas psicológicos.
Según Palacios, existe una preocupación en el ámbito mundial, porque el costo de los tratamientos de las enfermedades producidas por la obesidad es tan alto que prácticamente ningún país tiene la capacidad para tratarlas. Sin embargo, estas enfermedades son prevenibles en más de 60 por ciento de los casos mediante los hábitos de vida saludables y éste es el enfoque más efectivo que debe seguirse.
Además, Palacios indica que los niños que padecen desnutrición crónica tienen, al recuperarse de esa condición, una probabilidad mucho mayor de ser obesos que los niños con nutrición normal.
Entretanto Hugo Leonel Lima, Director Médico del Patronato Guatemalteco contra la Obesidad, indica que la obesidad es una enfermedad crónica originada por varias causas y con numerosas complicaciones que se caracterizan por un exceso de grasa en el organismo.
Se considera obesa a una persona que haya aumentado su peso corporal a expensas del tejido adiposo que supere el 20 por ciento en los varones y el 25 por ciento en las mujeres.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, dos de cada tres individuos con obesidad tienen más probabilidades de presentar diabetes, hipertensión, infartos y cáncer, así como problemas cardiovasculares, respiratorios, osteoarticulares, digestivos, renales, cutáneos, sexuales, neurológicos, psicológicos y sociales.
Lima indica que el Ministerio de Salud debería implementar un programa en cuanto a educación y concientización de las personas en lo referente al sobrepeso y obesidad. En la medida que se vaya disminuyendo esta enfermedad, lo cual evitará complicaciones principales con las enfermedades asociadas, “se debe trabajar más en medicina preventiva y no en la curativa”, la educación es fundamental.
“GRANDES PROBLEMAS”
Para María José Basterrechea, Especialista en Nutrición, la obesidad como la desnutrición son grandes problemas nutricionales, consecuencia de la pobreza del país.
“No comer o simplemente comer lo equivocado puede llevar a una desnutrición o una malnutrición y ambos espectros del panorama son dañinos para la salud”. La obesidad se da cuando la ingesta de calorías sobrepasa el gasto energético, es decir, que uno come más de lo que se mueve.
“No solo la cantidad sino también la calidad de la comida son factores que afectan la salud”, señala la experta. La comida barata es rica en carbohidratos refinados, grasas dañinas al corazón y grandes cantidades de azúcar.
Según la profesional, el sistema de Salud de Guatemala, así como ninguno en el mundo, va a poder soportar tratar las 62 comorbilidades de la población que se asocian al sobrepeso y la obesidad.
Por lo tanto, la mejor alternativa, según Basterrechea, es la prevención, campañas de educación nutricional que alerten a la población; y por supuesto crear oportunidades de trabajo para que la población tenga recursos para comprar alimentos y puedan así nutrir a sus familias de una manera adecuada, ya que comer sano implica un gran gasto en la economía familiar.
QUÉ SE DEBE HACER
Tener una dieta saludable, rica en frutas y vegetales, leche descremada o similar, carne magra, cereales integrales, semillas, etc., señala la nutricionista, quien además hace un llamado para evitar las grasas saturadas, chicharrones, gordos, mantecas, mantequilla, crema, caldos, frituras, así como las grasas trans, las margarinas, cubitos de consomé y los azúcares simples.
Pero también cocinar con aceites poliinsaturados, canola, maíz, o girasol, evitar las comidas rápidas, papas fritas, hamburguesas, pizzas, pollo frito, pero también las comidas típicas que llevan manteca como los tamales, paches, chuchitos, tacos, tostadas, aunque en lugar de manteca pueden prepararse con aceites para poder consumirlos con tranquilidad.
Basterrechea estima que el balance perfecto de alimentación adecuada y ejercicio constante es la única posibilidad de evitar en el futuro serios problemas sociales relacionados con la obesidad.LOS CONTRASTES
DESNUTRICIÓN
La tasa de desnutrición crónica en menores de 5 años era en el 2012 de 49.8 por ciento, es decir, que la mitad de los niños y niñas desnutridos crónicos de Centroamérica se encontraban en Guatemala.
Esta tasa es aun mayor en áreas de la población indígena, especialmente en el Occidente, donde existe una prevalencia de este mal superior al 90 por ciento.
Según la Encuesta Nacional de Micronutrientes del 2009-2010 reportó que el 35 por ciento de los niños menores de cinco años padece deficiencia de zinc, el 26 por ciento de hierro y el 13 por ciento de vitamina B12. La prevalencia de anemia en la niñez menor de cinco años es de 47.7 por ciento y en las mujeres no embarazadas y embarazadas es del 21.4 por ciento y 29.1 por ciento respectivamente.
El 12 por ciento de los niños y niñas nacen con bajo peso. 61 por ciento es el nivel de desnutrición en los municipios priorizados, según la Encuesta Nacional de Salud Materno-Infantil 2008-2009.
OBESIDAD
La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial prevenible que se caracteriza por acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo; es decir, cuando la reserva natural de energía de los humanos y otros mamíferos, almacenada en forma de grasa corporal se incrementa hasta un punto donde está asociada con numerosas complicaciones como ciertas condiciones de salud o enfermedades y un incremento de la mortalidad.
El sobrepeso y la obesidad son el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso o la obesidad.
Según datos de la OMS, dos de cada tres individuos con obesidad, tienen más probabilidades de presentar diabetes, hipertensión, infartos y cáncer. En Guatemala el 21 por ciento de los adultos son obesos y el 39 por ciento tienen sobrepeso, es decir, que en total el 60 por ciento de los guatemaltecos adultos tienen el problema. Esto principalmente por los malos hábitos de alimentación y por la falta de ejercicio.
“No comer o simplemente comer lo equivocado puede llevar a una desnutrición o una malnutrición y ambos espectros del panorama son dañinos para la salud”.
Fuente: lahora.com
ingrese aqui su comentario
Cambios en nuestro cuerpo y nuestra menteNo es fácil dar una definición sobre qué es el envejecimiento aunque todos, de manera intuitiva, bien por observarlo a nuestro alrededor o bien en nosotros mismos, tenemos conocimiento del mismo.El envejecimiento se ha definido como un proceso de deterioro donde se suman todos los cambios que se dan con el tiempo en un organismo y que conducen a alteraciones funcionales y a la muerte. Estos cambios en el orden morfológico, psicológico, funcional y bioquímico se caracterizan por una pérdida progresiva en el tiempo de la capacidad de adaptación y la capacidad de reserva del organismo, que produce un aumento progresivo de la vulnerabilidad ante situaciones de estrés y finalmente la muerte. Se ha definido por tanto, primero como una etapa de la vida y posteriormente como un proceso de deterioro por suma de déficit con el paso de los años.En último término, en el organismo el envejecimiento es conocido como un deterioro progresivo de los procesos fisiológicos, necesarios para mantener constante el "medio interno". La muerte es el final de este proceso que no permite mantener este equilibrio que se llama homeostasis.Sin embargo, más interesante que dar una definición es comentar algunos aspectos del envejecer que ampliarán el concepto previo.¿Qué es la edad biológica y qué es la edad cronológica?Es crucial saber distinguir estos dos términos. Esta distinción se resume en que la edad cronológica no se corresponde con la edad biológica:Edad cronológica. Es la edad del individuo en función del tiempo transcurrido desde el nacimiento. Es por tanto la edad en años. Es un criterio administrativo de gran importancia que marca hechos trascendentales en nuestra vida como pueda ser la jubilación. Tiene por tanto un valor social o legal más que biológico. El tiempo en sí no tiene ningún efecto biológico sino mas bien los cambios ocurren en el tiempo.Edad biológica. Es la que se corresponde con el estado funcional de nuestros órganos comparados con patrones estándar para una edad. Es por tanto un concepto fisiológico. Su conocimiento sería más informativo sobre nuestro envejecimiento real. Es fácil entender, cuando vemos a alguien que parece más joven de lo que realmente es por su edad cronológica, que el envejecimiento no es el mismo para todos. Tiene distinto ritmo en unos individuos y otros. Es más, cada uno de nuestros tejidos, órganos y sistemas envejecen a ritmo diferente en cada uno de nosotros. Esto hace que nuestra edad biológica solo podría entenderse como un promedio de cada uno de estos elementos. Esta heterogeneidad, incluso en un solo individuo, hace muy difícil la medición de la edad biológica. En el hombre no se han encontrado una o unas pocas mediciones biológicas que supongan una medición fiable que vaya a predecir nuestro propio ritmo de envejecer.Es quizás aún más interesante desde el punto de vista del médico geriatra definir una tercera edad en el hombre como es la edad funcional. Se define como la capacidad para mantener los roles personales y la integración del individuo en la comunidad, para lo cual es necesario mantener unos niveles razonables de capacidad física y mental. Es esta edad la que puede definir una calidad de vida satisfactoria y por tanto un envejecer con éxito. El Geriatra debe acercarse a conocer esta edad funcional en la valoración de las capacidades del anciano.¿Qué es el envejecimiento fisiológico y el envejecimiento patológico?Se trata de diferenciar con estos dos términos la diferencia entre el envejecer exclusivamente relacionado con el paso del tiempo con cambios en los órganos y sistemas del organismo y el envejecer acelerado por la presencia de alteraciones patológicas secundarias a enfermedades o por influencias ambientales. El primero correspondería al envejecer fisiológico o "normal" que nunca se puede escapar absolutamente de la influencia del segundo o envejecimiento patológico.El envejecimiento patológico es por otra parte prevenible para llegar a las etapas finales de la vida en las mejores condiciones posibles desde los puntos de vista funcional, mental y social.¿Cómo cambia nuestro cuerpo con la edad?Nuestro cuerpo a lo largo de la vida va a sufrir unos cambios en todos sus órganos y sistemas que como se ha comentado variara entre individuos y tendrá un diferente ritmo en un mismo individuo según la localización. Estos cambios serán bien morfológicos, es decir afectando a la estructura de los órganos, bien funcionales afectando a la función de los mismos.Cambios en el aspecto exteriorCon la edad se reduce la estatura aproximadamente 1 cm por década, a partir de los 40-50 años, por disminución en la altura de los cuerpos vertebrales. El tronco se vuelve más grueso y las extremidades más delgadas. Hay un aumento de la curvatura de la columna vertebral llamada cifosis proporcionando ese aspecto encorvado que ha ilustrado en ocasiones la vejez.La marcha se altera con disminución del braceo y aumento de la base de sustentación.La piel pierde flexibilidad y elasticidad con pérdida de una proteína llamada colágeno y aparición de las arrugas. Disminuyen las glándulas sudoríparas con disminución de la sudoración lo que predispone al anciano a alteraciones en la regulación de la temperatura.El pelo puede perder las células productoras del pigmento melanina y aparecen las canas.Cambios en la composición corporalCon el envejecimiento se pierde masa muscular y por tanto se pierde fuerza y capacidad para tener máximas prestaciones físicas.Disminuye el agua corporal en el organismo. En un joven el agua representa aproximadamente el 60% del peso corporal pasando al 50% en los ancianos. Esta pérdida se produce sobre todo por pérdida del agua de dentro de las células. Supone una mayor predisposición a la deshidratación en el anciano.Mientras que la masa magra disminuye la grasa corporal aumenta redistribuyéndose sobre todo en el tronco.Se pierde también masa ósea lo que favorece la aparición de osteoporosis y fracturas.Los órganos internos disminuyen de tamaño y peso con algunas excepciones como la próstata.Cambios en los órganos de los sentidosCon la edad se pierden papilas gustativas siendo especialmente llamativa la pérdida de la percepción del gusto para los sabores dulces.Se produce una disminución de la capacidad para percibir los tonos de alta frecuencia a causa de la degeneración del aparato receptor del oído interno en un fenómeno que se llama presbiacusia o sordera del envejecimiento. Esto dificulta la percepción de notas agudas o de consonantes en una conversación lo que puede hacerla ininteligible.El cristalino se vuelve más denso, grueso y menos elástico perdiendo la capacidad de enfocar objetos cercanos, en un proceso que se llama presbicia. Quienes lo padecen comienzan a tener problemas al leer las letras pequeñas del periódico, a una distancia normal, pudiéndolas enfocándolas al separar el periódico. La agudeza visual disminuye también con la edad pudiendo contribuir a ello alteración de las células receptoras en la retina.Cambios en el aparato circulatorioSe produce un aumento en la rigidez de las arterias, debido al aumento del grosor de la capa interna o íntima. Esto ocurre con independencia de la enfermedad arteriosclerótica que suele ser universal en las sociedades desarrolladas y que es favorecida por estos cambios.En el corazón es de destacar una pérdida de capa interna o íntima que controlan el aumento de la frecuencia cardiaca en respuesta al ejercicio. El funcionamiento del corazón no se modifica en reposo pero si en los mecanismos de adaptación al esfuerzo.Cambios en el aparato respiratorioLos cambios estructurales que ocurren en el aparato respiratorio con un tórax más rígido y menos móvil y una disminución de la elasticidad pulmonar conducen a una disminución de la capacidad vital, del volumen de reserva respiratorio con un aumento del volumen residual que no se moviliza en el pulmónCambios en el aparato digestivoAdemás de alteraciones en la dentadura y la masticación, los cambios más importantes en este sistema se refieren a dos aspectos:En primer lugar, la reducción de su función motora que lleva en el estómago a un retraso en el vaciamiento y en el intestino a una tendencia al estreñimiento.Se produce disminución de la secreción gástrica que dificulta la absorción de algunos elementos. También se secretan en menor medida algunas hormonas gastrointestinales.Cambios en el riñónSe reduce en general el funcionamiento renal a expensas de una disminución de su tamaño, una disminución de su flujo vascular y una reducción de los glomérulos funcionantes que filtran la sangre, Se produce una disminución del aclaramiento de sustancias y una pérdida de la capacidad de dilución y concentración de la orina.Este envejecimiento renal permite sin embargo un adecuado mantenimiento del medio interno, aunque hace mas vulnerable este sistema depurador a agresiones de cualquier tipo.Cambios en el sistema endocrinoEn general hay mucha variabilidad de comportamiento de unas hormonas a otras. Es destacable la disminución de la tolerancia a la glucosa con una menor sensibilidad a una secreción de insulina que es normal. Este fenómeno se atribuye a una mayor resistencia periférica a su acción en los tejidos contribuyendo a la intolerancia al azúcar y a una mayor frecuencia de diabéticos entre los mayores.Cambios en el sistema inmunitarioEl sistema inmunitario sufre cambios que tienden a disminuir su poder defensivo frente a las infecciones y tumores. Con la edad involuciona el timo y se producen alteraciones en las poblaciones de linfocitos y en la respuesta con anticuerpos.Además de en su papel de defensa, se altera su capacidad de reconocer lo extraño produciéndose respuestas contra lo propio favoreciendo el desarrollo de enfermedades autoinmunes.Cambios en el sistema nervioso nerviosoEs muy difícil separar lo que es el envejecimiento normal del patológico en el sistema nervioso en concreto en el envejecimiento del cerebro. Muchas de las alteraciones patológicas que se observan al microscopio en enfermedades como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson se observan en el cerebro normal. La diferencia en muchos casos es sólo cuantitativa en cuanto al número de estas alteraciones. El cerebro con el envejecimiento sufre una atrofia con disminución del peso, aumento de los surcos entre circunvoluciones y un aumento de las cavidades del interior. Existe desde la infancia una pérdida de neuronas que se compensa con un aumento de conexiones entre ellas. Existen así mismo cambios en los neurotransmisores producidos en el sistema nervioso central.Todos estos cambios producidos en el envejecer del sistema nervioso se traducen en que el anciano tenga una disminución de la sensibilidad del tacto, vibraciones y discriminación. A nivel motor se altera la capacidad de coordinación y de control muscular dando lugar a un enlentecimiento psicomotor.La velocidad de conducción de nervios periféricos es menor con una disminución de los reflejos.¿Cuáles son los cambios en nuestra mente?En el aspecto cognitivo existe un enlentecimiento global de las funciones mentales. Existe así mismo una pérdida de memoria reciente o a corto plazo. Existe también una disminución en la capacidad de aprendizaje fundamentalmente relacionada con trastornos de memoria de fijación, que es la que almacena la información. Está conservada la memoria de evocación. La inteligencia no se altera en cuanto al cociente intelectual aunque parece disminuida la inteligencia reciente innata conservándose la inteligencia a largo plazo adquirida.Respecto a cambios psicológicos no hay una modificación global de la personalidad asociada con el envejecimiento. No obstante parece que en esta etapa de la vida son más frecuentes la presencia de rasgos paranoides y quejas hipocondríacas. Personalidades frágiles e inmaduras pueden sin embargo tolerar mal las pérdidas asociadas a la edad pudiendo provocar cuadros depresivos o maniáticos.En resumen todos estos cambios fisiológicos pueden resumirse en que el envejecimiento no es una enfermedad por si mismo, si bien suponen una disminución de la capacidad de respuesta y de reserva del organismo ante situaciones de agresión que pueden suponer una mayor vulnerabilidad ante la enfermedad.Fuente: saludalia
ingrese aqui su comentario
La falta de vitaminas B1, B6 y B12, es causa común de depresión, fatiga y pérdida de masa muscular en los adultos mayores, aseguiró el médico Martín Dávalos Gómez, especialista en geriatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco.El médico mencionó que la deficiencia de la vitamina B12 es causa de sarcopenia, un trastorno caracterizado por la disminución de masa muscular, adelgazamiento y fragilidad.El problema de debilidad muscular en la población geriátrica se agudiza, si se toma en cuenta la poca o nula actividad física de este grupo de personas.El experto, también informó para el portal, azteca noticias, que en el área de medicina interna tan sólo en fines de semana se atienden hasta 25 pacientes geriátricos al día, de los cuales 40% presenta deficiencia de complejo B y por lo general acuden a recibir atención por síntomas como depresión, fatiga, adelgazamiento, pérdida del apetito y debilidad.Los pacientes diabéticos o hipertensos son propensos a presentar una baja de complejo B, debido a que presentan dismetabolia, lo que les impide la correcta absorción de los componentes vitamínicos.En adultos en etapa productiva que generalmente se encuentran sometidos a un estrés crónico, excesivo y oxidativo hay un alto consumo de complejo B, debido a un desgaste físico y mental constante. Por lo regular estas personas cursan con cuadros gripales e infecciones.
El complejo B se encuentra en altas cantidades en alimentos como carnes rojas, hígado de res, pescado, verduras frescas verdes y amarillas, y cereales. Si el paciente basa su dieta en estos alimentos su mejoría puede ser mayor al 80%.
Influencia del complejo B
Encargada de regular algunas funciones del sistema nervioso como la neurotransmisión, así como la metabolización de azúcares y proteínas en la sangre.Interviene en el control del apetito, y participa en la metabolización de grasas.- Vitamina B12, cianocobalina o hidroxocobalina
Regula la memoria, el apetito, previene la depresión y la fatiga crónica. También combate la atrofia intestinal, para la absorción de nutrientes provenientes de la alimentación que pueden derivar en cuadros de anemia.Fuente: Salud 180 ingrese aqui su comentario
El estudio revela que cientos de genes se alteran cuando se duerme poco habitualmente.
Dormir poco de manera habitual puede tener un efecto dramático en el funcionamiento interno del cuerpo humano.
Científicos británicos descubrieron que la actividad de cientos de genes se altera cuando se duerme menos de seis horas al día durante una semana. El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, podría ayudar a comprender por qué la falta de sueño afecta la salud. Enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad y baja función cerebral han estado relacionadas con poco sueño. Sin embargo, las razones seguían siendo un misterio. Es por esto que investigadores de la Universidad de Surrey analizaron la sangre de 26 personas tras disfrutar de un buen descanso -hasta diez horas cada noche durante una semana- y lo compararon con las muestras de quienes durmieron menos de seis horas. El resultado fue que más de 700 genes fueron alterados. Cada uno lleva instrucciones para producir proteína, así que los genes más activos incrementaron su producción de proteínas, lo que cambió la química del cuerpo. "Se registró un cambio bastante dramático en la actividad de muchos tipos de genes", le explicó a la BBC Colin Smith, de la Universidad de Surrey. Inmunidad
El sistema inmune y cómo responde el cuerpo a estrés fueron algunas de las áreas afectadas. "Claramente, el sueño es crítico para reconstruir el cuerpo y mantener un estado funcional", agregó Smith. "Si no podemos reponer y remplazar células nuevas, esto podría llevar a enfermedades degenerativas". El especialista advirtió que en la vida cotidiana pueden haber muchas más personas con menos horas de sueño que las estudiadas, con lo que los cambios en el cuerpo pueden ser más comunes. El especialista en reloj biológico de la Universidad de Cambridge, Akhilesh Reddy, calificó el trabajo de "interesante". Considera que a partir de estos hallazgos se puede estimar una relación entre dormir poco y el desarrollo de problemas como la diabetes. El estudio también podría servir para futuras investigaciones que permitan crear medicamentos que podrían eliminar los efectos de la falta de sueño. "No sabemos qué es lo que causa todos estos cambios, pero en teoría si pudieras activarlos o desactivarlos, podrías salirte con la tuya sin tener que dormir". "Aunque mi presentimiento es que el sueño es fundamental para regenerar todas las células", concluyó.Fuente. bbc
ingrese aqui su comentario

Obesidad y depresión, la pescadilla que se muerde la cola
- Una revisión demuestra que existe una relación bidireccional entre ambos trastornos
MADRID.- A veces, la obesidad y la depresión están unidas por un estrecho lazo. Acaba de confirmarlo una revisión de estudios, cuyos resultados demuestran la existencia de una relación bidireccional entre ambos trastornos.
"Las personas con sobrepeso tienen un 55% más de riesgo de desarrollar una depresión mientras que las que sufren este trastorno mental tienen un 58% más de posibilidades de convertirse en obesas", comentan los autores de este trabajo en las páginas de la revista 'Archives of General Psychiatry'.Estos investigadores, miembros de distintos centros de estudios holandeses, revisaron la literatura médica en busca de trabajos que hubieran evaluado a fondo la asociación entre obesidad y depresión. Tras realizar varios filtros, se quedaron finalmente con 15 estudios, que analizaron de forma pormenorizada.Sus conclusiones pusieron de manifiesto "una relación recíproca entre ambos trastornos tanto en hombres como en mujeres".Adiós al tópico del 'gordito feliz'

En su análisis, los investigadores comprobaron que "la asociación entre depresión y obesidad era más fuerte que la que se producía entre depresión y sobrepeso", lo que, según sus palabras, sugiere que la cantidad de kilos de más influye de forma clara en las posibilidades de enfermar.Aunque no han podido establecer las causas de esta relación recíproca, estos autores barajan varias hipótesis. Según explican, la depresión podría provocar un aumento de peso debido a la aparición de distintas alteraciones neuroendocrinas. Además, también podrían influir el consumo de determinados antidepresivos o el hecho de que las personas con este trastorno son más proclives a llevar hábitos de vida poco saludables.Por su parte, los procesos inflamatorios o la resistencia a la insulina asociada a la obesidad también podrían tener un papel importante a la hora de desencadenar una depresión. Del mismo modo, también influiría de forma importante la presión psicológica que ejercen los modelos de belleza actuales sobre muchas personas con sobrepeso."Son necesarios más estudios epidemiológicos para analizar estos mecanismos", reclaman los investigadores en su trabajo.En sus conclusiones, subrayan que estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para la práctica clínica. "Estar alerta podría conducir a una [mejor] prevención, detección temprana y tratamiento para las personas en riesgo, lo que, en última instancia, ayudaría a reducir la extensión de ambos trastornos", concluyen.Fuente: el mundo.es ingrese aqui su comentario
Los tratamientos actuales el asma usan esteroides.
Cuando ocurre un ataque de asma, las vías respiratorias se obstruyen, lo que limita el flujo del aire. Quien lo padece tiene una sensación de asfixia acompañada por una presión en el pecho y tos.
Científicos en Estados Unidos hicieron dos descubrimientos que podrían servir para "apagar" la inflamación en las vías respiratorias y desarrollar terapias sin esteroides contra el asma. Según el estudio publicado en Science Translational Medicine, los investigadores identificaron una nueva función de las células inmunes, conocidas como células NK (por sus siglas en inglés natural killer, que en castellano sería "asesina natural") y por primera vez realizaron una descripción de las células innatas de linfocito tipo 2 en asma en humanos. Estas células promueven la inflamación de las vías respiratorias con la segregación de moléculas. "La nueva función (de las células NK) sería protectora. Ayuda a aliviar parte de la inflamación en el tejido", le explica a BBC Mundo el jefe del estudio Bruce Levy, del Departamento de Medicina Interna del Hospital Brigham and Women de Boston. "La segunda novedad es la regulación de estas células". El especialista dijo que tanto las células NK como las tipo 2 son controladas por una molécula llamada lipoxin A4, que "mejora la habilidad de disminuir la inflamación del asma". Baja producción
Trabajos anteriores demostraron que la gente con asma severa tiene problemas para generar lipoxin. "Detener la inflamación de la vía respiratoria es muy similar a un incendio forestal. Los bomberos se enfrentan de dos maneras: empapando el fuego con agua y limpiando la zona de arbustos secos que podrían alimentar el fuego"
Bruce Levy, jefe de la investigación
"Si el lipoxin A4 estuviera presente, en teoría podría regular estas células para ayudar a aliviar la inflamación en asma", explicó Levy. Para obtener estos resultados, el equipo de especialistas estudió los pulmones y la sangre de 22 personas con asma suave y severa. Ellos observaron que el lipoxin A4 estimula las células NK para que disminuyan la inflamación. Esta molécula también desestimula a las células tipo 2 en su función de promover la inflamación. Bomberos
"Detener la inflamación de la vía respiratoria es muy similar a (combatir) un incendio forestal", dice Levy. "Los bomberos se enfrentan de dos maneras: empapando el fuego con agua y limpiando la zona de arbustos secos que podrían alimentar el fuego", explica. "Lipoxin A4 hace exactamente eso para resolver la inflamación. Es un bombero de la inflamación de las vías respiratorias que hace el doble trabajo de mojar el sendero que enciende la inflamación, y al mismo tiempo elimina las células que producen la inflamación". El especialista aclaró que actualmente no existen terapias contra el asma basadas en lipoxin. "La terapia que se usa ahora para disminuir la inflamación en asma es en forma de esteroides. Y funciona distinto. De hecho, esta familia de células no responde realmente a esteroides". "La mayoría de los pacientes con asma severa tienen inflamación crónica de las vías respiratorias que nunca son verdaderamente solucionadas. Esto puede producir síntomas que inhabilitan a la persona, a pesar de las terapias disponibles", señala el científico. Actualmente unas 235 millones de personas sufren de asma en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Es la enfermedad crónica más común en niños.Fuente: BBC
ingrese aqui su comentario
Los riesgos de la cirugía bariátrica
Las operaciones quirúrgicas para tratar la obesidad son vistas a menudo como una solución rápida y no se toman en cuenta los riesgos, revela una investigación en el Reino Unido.
La cirugía bariátrica tiene riesgos como complicaciones gástricas e infección.
El Estudio Nacional Confidencial sobre Resultados Médicos y Muerte en Pacientes, una investigación que llevan a cabo los hospitales públicos y privados en el Reino Unido, analizó el cuidado médico que recibieron más de 300 pacientes sometidos a estos procedimientos.Encontró que muchos no recibieron asesoría e información suficientes para poder consentir adecuadamente a las operaciones.También se observó una carencia de atención médica después de la cirugía, dice el estudio.En particular, se pone de manifiesto el hecho de que los pacientes no siempre habían tenido acceso a nutricionistas y psicólogos.Complicaciones
El informe sugiere asimismo que estas carencias podrían estar contribuyendo al alto número de readmisiones hospitalarias de estos pacientes: casi 20% debe regresar al hospital en los seis meses tras la operación.Las operaciones bariátricas incluyen varios procedimientos para reducir la capacidad del estómago y perder peso, como la colocación de una banda gástrica o un bypass gástrico para restringir el consumo de alimentos. Con el incremento de la obesidad en el mundo estas operaciones son cada vez más populares en muchos países.En el Reino Unido se llevaron a cabo 8.000 de estas operaciones el año pasado en los hospitales del Servicio Nacional de Salud. Y según los expertos el número se está incrementando 10% cada año.Se desconoce cuántos de estos procedimientos se realizan en hospitales privados pero se cree que los números también se están incrementando drásticamente.La revisión encontró que sólo 29% de los pacientes sometidos a las cirugías habían recibido asesoría psicológica antes de ser referidos a la operación.Y un 25% de los formularios de consentimiento no contenían información apropiada sobre la cirugía, por ejemplo, los riesgos involucrados en ella."La cirugía bariática es un procedimiento radical con riesgos considerables además de beneficios. No debe ser realizada sin ofrecer información y apoyo adecuados a los pacientes"
La atención postoperatoria fue considerada inadecuada en casi 35% de los casos estudiados.El informe también revisó la forma como estas cirugías están siendo presentadas en los anuncios publicitarios. Los investigadores afirman que muchos anuncios sólo las muestran bajo una luz positiva.El estudio está pidiendo a asociaciones profesionales y organismos reguladores que establezcan un código de conducta.El doctor Ian Martin, coautor del informe, expresa que "la cirugía bariátrica es un procedimiento radical con riesgos considerables además de beneficios"."No debe ser realizada sin ofrecer información y apoyo adecuados a los pacientes"."El consentimiento a menudo se da el día en que el paciente es admitido para ser sometido a cirugía"."Esto quiere decir que no hay tiempo para que los pacientes reflexionen en sus alternativas ni tengan la oportunidad de preguntan más sobre los riesgos y beneficios de la cirugía antes de aceptar someterse a la operación", agrega el experto.Pero el presidente del Colegio Real de Cirujanos, el profesor Norman Williams, afirma que ya se están llevando a cabo esfuerzos para asegurar que se mantengan los estándares.A principios de este año, dice, se emitieron nuevos lineamientos clínicos que cubren muchos de los asuntos expresados en el informe.
Las operaciones bariátricas están aumentando en todo el mundo.
También asegura que las investigaciones están demostrando que la cirugía bariátrica es "un tratamiento increíblemente exitoso y costo efectivo"."Continuaremos trabajando junto con otros profesionales de la salud en esta área de la cirugía para asegurar que se mantienen estándares altos de atención y seguridad para los pacientes" expresa.Las complicaciones de las cirugías bariátricas también son frecuentes en otros países.Un estudio de aseguradoras en Estados Unidos que incluyó 2.500 reclamaciones de pacientes sometidos a cirugía bariátrica mostró que 21,9% habían sufrido complicaciones durante el internamiento inicial y un 40% de complicaciones durante los siguientes seis meses.Los problemas más comunes de estos procedimientos son dificultades gástricas como inflamación y diarrea después de comer, derrame en la incisión quirúrgica, hernias, infecciones y neumonía.Fuente: BBC,
ingrese aqui su comentario

La psoriasis, relacionada con niveles altos de una hormona de la obesidad
MADRID.- Parecen ser más propensos a la obesidad, a la hipertensión y a la diabetes. Las personas con psoriasis tienen mayores niveles de una hormona llamada leptina, responsable del exceso de peso, según un estudio publicado en 'Archives of Dermatology'. Esta hormona, descubierta en 1994 y secretada por el tejido adiposo, se encarga de regular el peso del cuerpo, de controlar el consumo de alimentos y las reservas de grasa, estimular las funciones endocrinas y está implicada en el desarrollo de enfermedades inflamatorias o inmunológicas, como la diabetes tipo 1 y la artristis reumatoide."Los altos niveles de leptina implican un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes", afirma José Luis López Estebaranz, jefe del servicio de Dermatología del Hospital Universitario Fundación de Alcorcón (Madrid).La psoriasis es una enfermedad crónica inflamatoria de la piel caracterizada por manchas rojas y descamaciones en determinadas zonas del cuerpo como el tronco, los codos, las rodillas y el cuero cabellludo. Aunque no existe cura, sí hay tratamientos con los que mantener algunos síntomas controlados, tales como la inflamación, el picor y el enrojecimiento.Con el objetivo de evaluar el papel que desempeña la leptina en la psoriasis y sus implicaciones médicas, un equipo de científicos del Hospital General de Veteranos Taichung y la Universidad Nacional Chung Hsing (Taiwán) ha estudiado los casos de 77 pacientes con psoriasis y 81 sin esta enfermedad de la piel.Se compararon las características clínicas de los participantes (sexo, edad, peso...) y la gravedad de la psoriasis, así como la presencia de las siguientes enfermedades: obesidad, diabetes mellitus, hipertensión, dislipemia, incluyendo los niveles de colesterol (bueno y malo) y de triglicéridos (otro tipo de grasas), y otros episodios cardiovasculares como la isquemia cerebral y la cardiaca.Las mujeres son más vulnerables
Según los resultados de esta investigación, los participantes con psoriasis fueron más propensos a tener obesidad, hipertensión y diabetes. Después de ajustar los datos y de tener en cuenta ciertas variables como el índice de masa corporal (IMC) u otros factores de riesgo cardiovascular, los niveles de leptina eran más altos en las personas con psoriasis, en las mujeres, en los individuos con obesidad, con hipertensión y con síndrome metabólico (conjunto de factores que aumentan el riesgo cardiovascular.Según los responsables de la investigación, existen informes previos que asocian la psoriasis, la obesidad, la hipertensión, la diabetes mellitus, el síndrome metabólico y las enfermedades cardiovasculares. "Algunos eventos cardiovasculares son más comunes entre los pacientes con psoriasis comparados con la población general", afirma Ji-Ju Chen, principal investigador de este trabajo."Lo vemos todos los días en las consultas. Con frecuencia, los pacientes con psoriasis son obesos y tienen hipertensión", según el especialista.Recientemente, y teniendo en cuenta las anteriores conclusiones, "se ha propuesto definir la psoriasis como un factor de riesgo independiente del infarto de miocardio", señala Ji-Ju Chen."Entre el 20 y el 25% de las psoriasis son moderadas-severas y éstas sí que se asocian con enfermedades cardiovasculares y obesidad de forma significativa e independiente, especialmente en los individuos más jóvenes", comenta el doctor López Estebaranz. Por esta razón "hoy en día tratamos la psoriasis como una enfermedad sistémica, de forma continuada y no sólo cuando aparecen los brotes", añade.Fuente:elmundo ingrese aqui su comentario

- En los últimos veinte años, el porcentaje de adultos y niños con exceso de peso y obesos ha ido aumentando constantemente (vea la pregunta 2).
- La falta de actividad física está relacionada físicamente con la obesidad (vea la pregunta 3).
- Además de aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas coronarias, de ataque cerebral, alta presión arterial y diabetes, la obesidad aumenta el riesgo de cánceres de seno (después de la menopausia), de endometrio (el revestimiento del útero), de colon, riñón y de esófago (vea las preguntas 4, 6 a 10).
- Evitar el aumento de peso puede hacer que disminuya el riesgo de cánceres de seno (después de la menopausia), de endometrio, de colon, de riñón y de esófago (vea la pregunta 13).
- La actividad física regular disminuye el riesgo de cánceres de colon y de seno (vea la pregunta 15).
- ¿Qué es la obesidad? Las personas obesas tienen una proporción anormalmente elevada y nociva de grasa en el cuerpo. Para medir la obesidad, los investigadores usan ordinariamente una fórmula que se basa en el peso y la estatura, lo cual se conoce como índice de masa corporal (IMC). El índice de masa corporal es la relación de peso (en kilogramos) a estatura (en metros) al cuadrado. El índice de masa corporal proporciona una medida más exacta de obesidad o de exceso de peso que el peso solo.
Las pautas establecidas por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) ponen a los adultos de 20 años y más en una de las cuatro categorías basándose en su índice de masa corporal (1):
| menor que 18,5 | Peso bajo |
| mayor que 30 | Obesidad |
Las tablas siguientes (ya sea en kilos y centímetros o libras y pies) pueden usarse para determinar la categoría del índice de masa corporal. (Encuentre la altura y siga sobre el mismo renglón hasta llegar al peso correspondiente).


Comparados con la gente de la categoría de peso normal, quienes tienen exceso de peso o son obesos tienen un riesgo mayor de muchas enfermedades, incluyendo diabetes, presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares, ataque cerebral y algunos cánceres. La obesidad reduce la expectativa de vida. - ¿Qué tan comunes son el exceso de peso o la obesidad? Los resultados de la Encuesta Nacional de 1999 a 2000 de Análsis de Nutrición y Salud, 1999–2000 National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), indican que aproximadamente un 64 por ciento de adultos de los Estados Unidos tienen exceso de peso o son obesos (2). Esto representa un aumento de 8 puntos de porcentaje comparados con los cálculos de una encuesta anterior (NHANES III 1988–1994).
Casi una tercera parte de todos los adultos están clasificados ahora como obesos. Esto refleja un aumento de 7,6 puntos de porcentaje desde 1994 (2). Los datos indican que 31 por ciento de los adultos de 20 años y más, casi 59 millones de personas, tienen un índice de masa corporal de 30 o más, comparados con 23 por ciento en 1994.
Además, el porcentaje de niños con exceso de peso sigue aumentando. Entre niños y adolescentes de 6 a 19 años, 15 por ciento (casi 9 millones) tienen exceso de peso de acuerdo a los datos de 1999–2000, o tres veces la proporción de 1980 (3). - ¿Qué causa obesidad? Los expertos han concluido que las causas principales de la obesidad son el estilo de vida sedentario y el consumo excesivo de alimentos ricos en calorías (4):
- Estilo de vida sedentario —Los investigadores han encontrado una fuerte correlación entre la falta de actividad física y la obesidad (4, 5).
- Dieta —Una dieta rica en calorías o grasas parece ser un factor importante de obesidad (6).
- ¿Qué han aprendido los científicos acerca de la relación entre la obesidad y el cáncer? En 2001, los expertos concluyeron que los cánceres de colon, seno (posmenopáusico), endometrio (el revestimiento del útero), riñón y esófago están relacionados con la obesidad. Algunos estudios han también indicado que existen enlaces entre la obesidad y los cánceres de vesícula biliar, ovarios y páncreas (4).
La obesidad y la inactividad física pueden ser responsables de un 25 a un 30 por ciento de varios cánceres principales: colon, seno (posmenopáusico), endometrio, riñón y cáncer de esófago (4).
Evitar subir de peso puede reducir el riesgo de muchos cánceres. Los expertos recomiendan que uno establezca la costumbre de comer sanamente y de tener actividad física cuando se es joven para evitar el exceso de peso y la obesidad. A quienes ya tienen exceso de peso o son obesos se les recomienda que eviten subir más de peso y que bajen de peso por medio de una dieta baja en calorías y de ejercicio. Aun bajar de peso sólo un 5 o 10 por ciento del peso total puede proporcionar beneficios para la salud (4). - ¿Cuántas personas padecen de cáncer por exceso de peso o por ser obesas? ¿Cuántas mueren? En 2002, se calculó que cerca de 41.000 nuevos casos de cáncer en los Estados Unidos se debieron a la obesidad. Esto quiere decir que cerca de 3,2 por ciento de todos los casos nuevos de cáncer estaban relacionados con la obesidad (7).
Un informe reciente calculó que, en los Estados Unidos, 14 por ciento de las muertes por cáncer en hombres y 20 por ciento de las muertes en mujeres se debieron al exceso de peso y a la obesidad (8). - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de seno? El efecto de la obesidad sobre el riesgo de cáncer de seno depende del estado menopáusico de la mujer. Antes de la menopausia, las mujeres obesas tienen un riesgo menor de padecer cáncer de seno que las mujeres de peso saludable (4, 9, 10, 11, 12). Sin embargo, después de la menopausia, las mujeres obesas tienen 1,5 veces el riesgo de mujeres de peso saludable (9, 10, 13, 14).
Las mujeres obesas tienen también un riesgo mayor de morir por cáncer de seno después de la menopausia comparadas con mujeres delgadas (4, 11, 15, 16). Los científicos calculan que cerca de 11.000 a 18.000 muertes por año por cáncer de seno en mujeres estadounidenses mayores de 50 años podrían evitarse si las mujeres pudieran mantener un IMC abajo de 25 durante toda su vida adulta (16).
La obesidad parece aumentar el riesgo de cáncer de seno sólo entre mujeres posmenopáusicas que no usan hormonas para la menopausia. De las mujeres que usan hormonas para la menopausia, no existe una diferencia importante en el riesgo de cáncer de seno entre las mujeres obesas y las de peso saludable (4, 9, 11, 17).
Tanto el riesgo mayor de padecer cáncer de seno como morir por él después de la menopausia se cree que se deben a los niveles más altos de estrógeno en las mujeres obesas (18). Antes de la menopausia, los ovarios son la fuente principal de estrógeno. Sin embargo, el estrógeno se produce también en tejido graso y, después de la menopausia, cuando los ovarios dejan de producir hormonas, el tejido graso pasa a ser la fuente más importante de estrógeno (14). Los niveles de estrógeno en mujeres posmenopáusicas son 50 a 100 por ciento más elevados entre mujeres pesadas que entre mujeres delgadas (11). Los tejidos sensibles al estrógeno están expuestos por lo tanto a más estímulo de estrógeno en mujeres pesadas, lo que lleva a un crecimiento más rápido de tumores de seno que responden al estrógeno.
Otro factor relacionado con tasas de mortalidad más elevadas por cáncer de seno en mujeres obesas es que el cáncer de seno es más posible que se detecte en una etapa más tardía en mujeres obesas que en mujeres delgadas. Esto es porque la detección de un tumor de seno es más difícil en mujeres obesas que en mujeres delgadas (12).
Los estudios de obesidad y cáncer de seno en mujeres de minorías en Estados Unidos han sido limitados. Existe alguna evidencia que, entre mujeres afroamericanas, el riesgo relacionado con la obesidad puede estar ausente o ser menor que el de otras poblaciones (19, 20, 21). Sin embargo, un informe reciente indicó que las mujeres afroamericanas con un IMC elevado tienen más probabilidad de estar en una etapa avanzada de cáncer de seno al momento del diagnóstico (22). Otro informe indicó que mujeres blancas hispanas obesas tenían una probabilidad dos veces mayor de padecer cáncer de seno que las mujeres hispanas no obesas, pero los investigadores no detectaron una diferencia en el riesgo de mujeres hispanas obesas antes y después de la menopausia (23).
Se ha encontrado que subir de peso durante la vida adulta es el indicador más consistente y más fuerte de riesgo de cáncer de seno en estudios en los que se ha examinado (4, 10, 11, 24).
La distribución de la grasa en el cuerpo puede afectar también el riesgo de cáncer de seno. Las mujeres que tienen una gran cantidad de grasa en el abdomen tienen un riesgo mayor de cáncer de seno que aquéllas cuya grasa está distribuida sobre las caderas, las nalgas y las extremidades inferiores (13, 25, 26). Los resultados de estudios sobre el efecto de grasa abdominal son menos consistentes que los estudios sobre el aumento de peso o sobre el IMC. - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de útero? La obesidad ha sido relacionada consistentemente con el cáncer de útero (de endometrio). Las mujeres obesas tienen de dos a cuatro veces mayor riesgo de padecer la enfermedad que las mujeres de un peso saludable, sin importar el estado de menopausia (4, 27, 28, 29, 30). También se ha demostrado un riesgo mayor entre mujeres con exceso de peso (28, 30). Se ha calculado que la obesidad es responsable de cerca de 40 por ciento de los casos de cáncer de endometrio en sociedades opulentas (31).
No es claro por qué la obesidad es un factor de riesgo de cáncer de endometrio; sin embargo, se ha sugerido que la exposición durante toda la vida a las hormonas y los niveles elevados de estrógeno e insulina en mujeres obesas pueden ser factores contribuyentes (4, 27, 28, 29, 32). - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de colon? El cáncer de colon ocurre con más frecuencia en gente obesa que en gente con peso saludable (4, 33, 34, 35, 36, 37). Se ha reportado consistentemente un riesgo mayor de cáncer de colon en hombres con índices de masa corporal elevados (34, 37, 38). La relación entre el IMC y el riesgo en mujeres, sin embargo, se ha encontrado que es más débil (4, 34, 38) o que no existe (39).
Al contrario del cáncer de seno y de endometrio, el estrógeno parece ser protector para cáncer de colon en mujeres en general (40). Sin embargo, la obesidad y el estado de estrógeno también interactúan en su influencia sobre el riesgo de cáncer de colon. Las mujeres con un alto índice de masa corporal que son premenopáusicas o posmenopáusicas y que toman estrógenos tienen un riesgo mayor de cáncer de colon semejante al que se ve en hombres con un alto índice de masa corporal. Por el contrario, mujeres con un alto IMC que han pasado por la menopausia y que no toman estrógenos no tienen un riesgo mayor de cáncer de colon (41).
Existe alguna evidencia de que la obesidad abdominal puede ser más importante en el riesgo de cáncer de colon (37, 38). En hombres, un índice de masa corporal tiende a estar relacionado con grasa en el abdomen. En mujeres, es más probable que la grasa esté distribuida en las caderas, muslos y nalgas. De esta manera, dos medidas de grasa abdominal: relación de cintura a cadera o circunferencia de la cintura, pueden ser mejores indicadores de riesgo de cáncer de colon. Sin embargo, pocos estudios han comparado hasta ahora las relaciones cintura a cadera con el riesgo de cáncer de colon en mujeres. Un estudio que sí encontró un riesgo mayor de cáncer de colon entre mujeres con proporciones de cintura a cadera encontró que la relación estaba presente sólo entre mujeres inactivas, sugiriendo que altos niveles de actividad física pueden contrarrestar los efectos de mayor grasa abdominal (42).
Se han propuesto algunos mecanismos para el efecto adverso de la obesidad en el riesgo de cáncer de colon. Una de las principales hipótesis es que los niveles elevados de insulina o de los factores de crecimiento relacionados con la insulina en la gente obesa podrían promover el desarrollo de tumores (4, 43, 44). - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de riñón? Estudios han encontrado con consistencia un enlace entre un tipo de cáncer de riñón (carcinoma de células renales) y la obesidad en mujeres (4, 30, 45, 46, 47, 48); habiendo algunos estudios encontrado que el riesgo entre mujeres obesas es dos a cuatro veces mayor que el riesgo de mujeres con peso saludable.
Los resultados de estudios que incluyen a hombres han sido más variables, yendo desde una relación semejante a la que se ve en mujeres (30, 46, 49), a una relación débil (48, 50, 51), o a ninguna relación (45). Un meta-análisis, (en donde varios estudios se combinan en un informe único) el cual encontró una relación igual de riesgo entre hombres y mujeres, calculó que el riesgo de cáncer de riñón es 36 por ciento más alto en una persona con exceso de peso y 84 por ciento más alto en una persona obesa comparadas con personas de peso saludable (52).
Los mecanismos por los que la obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer de células renales no se entienden bien. Una mayor exposición a los esteroides sexuales, estrógeno y andrógeno, es un mecanismo posible (4). - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de esófago o de estómago? Los individuos con exceso de peso y obesos tienen dos veces más probabilidad que las personas con peso saludable de padecer un tipo de cáncer de esófago llamado adenocarcinoma de esófago (4, 53, 54, 55, 56). Se ha encontrado un aumento menor en el riesgo de cáncer del cardias gástrico, un tipo de cáncer de estómago que empieza en el área del estómago próxima al esófago (54, 55, 56, 57). La mayoría de los estudios no han observado aumentos en el riesgo con obesidad en otro tipo de cáncer de esófago: cáncer de células escamosas. Un riesgo mayor de adenocarcinoma de esófago también se ha relacionado con un aumento de peso, fumar, y tener menos de 59 años de edad (54, 57).
Los mecanismos por los que la obesidad aumenta el riesgo de adenocarcinoma de esófago y del cardias gástrico no se entienden bien. Uno de los mecanismos principales que se proponen ha sido que los aumentos del reflujo gástrico debido a la obesidad pueden aumentar el riesgo. Sin embargo, en los pocos estudios que han examinado este asunto, el riesgo relacionado con el IMC era semejante para quienes tenían reflujo gástrico o no (56). - ¿Aumenta la obesidad el riesgo de cáncer de próstata? De más de 35 estudios sobre el riesgo de cáncer de próstata, la mayoría concluyen que no hay una relación con la obesidad (4, 44, 58, 59, 60). Algunos reportan que los hombres obesos tienen un riesgo mayor que los hombres de peso saludable, particularmente para tumores más agresivos (61, 62, 63). Un estudio encontró un mayor riesgo entre hombres con proporciones elevadas de cintura a caderas, lo cual sugiere que la grasa abdominal podría ser una medida más apropiada de tamaño del cuerpo en relación con el cáncer de próstata (64).
Los estudios que examinan el IMC y la mortalidad por cáncer de próstata han tenido resultados conflictivos (8, 65, 66).
A pesar de la falta de relación entre la obesidad y la incidencia de cáncer de próstata, algunos estudios han examinado factores biológicos potenciales que están relacionados con la obesidad, como los factores de crecimiento relacionados con la insulina, leptina y otras hormonas. Los resultados de estos estudios son inconsistentes pero, generalmente, el riesgo se ha relacionado a hombres con niveles más altos de leptina (67), insulina (68), y IGF–1 (factor-1 de crecimiento como la insulina) (69). - ¿Existe alguna evidencia de que la obesidad está relacionada con el cáncer de vesícula biliar, de ovarios o de páncreas? Se ha encontrado un riesgo mayor de cáncer de vesícula biliar relacionado con la obesidad, especialmente entre mujeres (70, 71, 72). Esto puede deberse a la frecuencia más alta de cálculos en la vesícula en individuos obesos, ya que los cálculos son considerados como un factor fuerte de riesgo de cáncer de vesícula biliar. Sin embargo, no existe suficiente evidencia para sacar conclusiones firmes.
No es claro si la obesidad afecta el riesgo de cáncer de ovarios. Algunos estudios reportan un riesgo mayor entre mujeres obesas (73, 74, 75), mientras que otros no han encontrado una relación (76, 77). Un informe reciente encontró un riesgo mayor en mujeres que tenían exceso de peso o eran obesas en la adolescencia o de adultas jóvenes; no se encontró un riesgo mayor en mujeres obesas de más edad (78).
Estudios que evalúan la relación entre la obesidad y el cáncer de páncreas han sido inconsistentes (79, 80, 81, 82). Un estudio reciente encontró que la obesidad aumenta el riesgo de cáncer de páncreas sólo en aquellos que no son activos físicamente (80). Un meta-análisis reciente reportó que la gente obesa tiene un riesgo 19 por ciento mayor de cáncer de páncreas que quienes tienen un IMC saludable. Los resultados, sin embargo, no fueron conclusivos (83). - ¿Disminuye el riesgo de cáncer si se evita subir de peso? La forma más conclusiva de probar si al evitar subir de peso disminuirá el riesgo de cáncer es mediante un estudio clínico controlado. En la actualidad, no ha habido estudios clínicos controlados sobre el efecto en el cáncer relacionado con evitar subir de peso. Sin embargo, muchos estudios de observación han indicado que evitando subir de peso disminuye el riesgo de cánceres de colon, de seno (después de la menopausia), endometrio, riñón y de esófago. Existe evidencia limitada para cánceres de tiroides, y no hay evidencia substancial para todos los otros cánceres (4, 84).
- ¿Disminuye el riesgo de cáncer si se baja de peso? No existe suficiente evidencia de que bajar intencionalmente de peso afectará el riesgo de cáncer para ningún tipo de cáncer. Un número muy limitado de estudios de observación han examinado el efecto de bajar de peso, y unos pocos encontraron un riesgo menor de cáncer de seno en mujeres que han bajado de peso. Sin embargo, la mayoría de estos estudios no han podido evaluar si el bajar de peso fue intencional o estaba relacionado con otros problemas de salud (4, 24, 25, 85).
Un estudio reciente que examinó el efecto de bajar de peso intencionalmente encontró que las mujeres que experimentaron bajar de peso intencionalmente de 20 a más libras y que no tenían exceso de peso al presente tenían tasas de cáncer al nivel de mujeres sanas que nunca bajaron de peso. Sin embargo, episodios de pérdida de peso no intencionales no estuvieron relacionados con un menor riesgo de cáncer (86). - ¿Disminuye el riesgo de cáncer la actividad física regular? No ha habido estudios clínicos controlados sobre el efecto de la actividad física regular en el riesgo de padecer cáncer. Sin embargo, estudios de observación han examinado la posible relación entre la actividad física y un riesgo menor de padecer cáncer de colon o de seno:
- Cáncer de colon: En 2002, una revisión mayor de estudios de observación encontró que la actividad física redujo el riesgo de cáncer de colon en un 50 por ciento. Esta reducción ocurrió aun con niveles moderados de actividad física (4). Por ejemplo, un estudio indicó que aun ejercicio moderado, como caminar vigorosamente 3 o 4 horas a la semana, puede hacer disminuir el riesgo de cáncer de colon (42).
Un número limitado de estudios han examinado el efecto de la actividad física en el riesgo de cáncer de colon tanto para gente delgada como para gente obesa. La mayoría de estos estudios han encontrado un efecto protector de la actividad física a través de todos los niveles de IMC (4). - Cáncer de seno: El tipo de relación entre la actividad física y el riesgo de cáncer de seno es algo diferente. La mayoría de los estudios sobre el cáncer de seno se han enfocado en las mujeres posmenopáusicas. Un estudio reciente de la Iniciativa para la Salud de la Mujer, Women's Health Initiative, encontró que la actividad física entre mujeres posmenopáusicas a un nivel de caminar cerca de 30 minutos al día estaba relacionado con una reducción de un 20 por ciento en el riesgo de cáncer de seno. Sin embargo, esta reducción en el riesgo era mayor entre mujeres que tenían un peso normal. Para estas mujeres, la actividad física estaba relacionada con un 37 por ciento de disminución en el riesgo. El efecto protector de la actividad física no se encontró entre mujeres obesas o con exceso de peso (87).
- ¿Qué mecanismos biológicos se piensa que están implicados al explicar el enlace entre la obesidad y el cáncer? El mecanismo biológico que explica en qué forma la obesidad aumenta el riesgo de cáncer puede ser diferente para cánceres diferentes. (Vea las preguntas 6 a 11). No se conocen los mecanismos exactos de ninguno de los cánceres. Sin embargo, los mecanismos posibles son las alteraciones de las hormonas sexuales (p. ej., estrógeno, progesterona y andrógenos), y la insulina y el IGF–1 en gente obesa que pueden ser responsables de su mayor riesgo para cánceres de seno, endometrio y colon. La globulina que se liga a las hormonas sexuales, la proteína portadora principal de ciertas hormonas sexuales en el plasma, puede estar también implicada en el riesgo alterado para estos cánceres en gente obesa (4, 32, 58, 88).
- ¿Cuáles son las necesidades actuales de investigación? Aunque ha habido investigación extensa en grandes poblaciones que se ha fijado en el enlace posible entre la obesidad y el cáncer, pocos estudios clínicos han estudiado el efecto del control de peso, actividad física y equilibrio de energía (las calorías que se consumen comparadas con las calorías que se gastan) sobre el cáncer. Para algunos cánceres, como el cáncer de colon y de seno, no es claro si el riesgo mayor de cáncer en gente obesa se debe al peso en exceso; a una dieta elevada en grasa, en calorías; a falta de actividad física, o a una combinación de estos factores.
El informe del 2002 de la Agencia Internacional para Investigación sobre el Cáncer, International Agency for Research on Cancer (IARC), sobre el control de peso, actividad física y cáncer (4) hizo varias recomendaciones de estudios para el futuro:
- Conducir estudios de intervención a largo plazo acerca del efecto de cambios en la dieta sobre el aumento de peso y el riesgo de cáncer;
- Conducir estudios de intervención a largo plazo acerca del efecto de formas de actividad física (intensidad, frecuencia y duración de varios tipos de actividad física) en relación con el aumento de peso y el riesgo de cáncer;
- Conducir estudios de intervención a largo plazo sobre los efectos combinados de cambios en la dieta y actividad física sobre la obesidad y el riesgo de cáncer; y
- Conducir estudios de intervención en la comunidad para prevenir el aumento de peso y fomentar la actividad física.
Varios reportes internacionales han concluido que el control de la epidemia de obesidad requiere inversiones substanciales por parte de muchos segmentos de la sociedad. Los esfuerzos para aumentar la actividad física y promover una alimentación saludable son necesarios en las familias, en las guarderías infantiles, escuelas y lugares de trabajo. Los esfuerzos de los servicios para la comunidad como asistencia sanitaria y educación pública son necesarios, así como sistemas de transporte que fomentan caminar y el uso de bicicletas (4). - ¿Está el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) estudiando en la actualidad la conexión posible entre la obesidad y el cáncer? Varios estudios financiados por el NCI están investigando la relación entre la obesidad y el cáncer, incluyendo cánceres de seno, de ovarios, endometrio, próstata, colorrectal y de esófago. Algunos de los estudios con mujeres son los siguientes:
- El Estudio sobre Cáncer de Seno y de Endometrio “Four Corners” está enfocándose en los efectos de la obesidad y los cambios de peso sobre el riesgo de cáncer de seno y de endometrio entre mujeres hispanas, nativas americanas y blancas no hispanas (89).
- Un estudio de mujeres blancas, afroamericanas y latinas está investigando si el consumo de fitoestrógeno puede modificar el riesgo de cáncer de endometrio relacionado con la obesidad (90).
- El Estudio de la Salud de la Mujer Negra está considerando el efecto de los factores del riesgo, incluyendo la obesidad, sobre el riesgo de cáncer de seno (91). El Estudio de Salud, Alimentación, Actividad y Estilo de Vida y el Pronóstico del Cáncer de Seno, (HEAL), está examinando las interrelaciones entre dieta, peso, actividad física, hormonas, pronóstico de cáncer de seno y calidad de vida en una muestra de 1200 supervivientes de cáncer de seno
(http://appliedresearch.cancer.gov/surveys/heal/).
La Division de Epidemiología y Genética del Cáncer (DCEG), una de las divisiones internas de investigación del NCI, está conduciendo una serie de estudios epidemiológicos a gran escala sobre la influencia de la obesidad y de inactividad física sobre varios cánceres principales. Estos incluyen estudios de muestras dentro de estudios clínicos, como el Estudio de Alfa Tocoferol y Beta-Caroteno; el Estudio de Cáncer de Próstata, de Pulmón, de Colon y Recto y de Ovarios; y el Estudio de Prevención de Pólipos. Además, la DCEG está estudiando el equilibrio de energía en estudios de muestras y de control de casos en Suecia, China y los Estados Unidos; estos son el Estudio de Dieta y Salud NIH-AARP (Institutos Nacionales de la Salud y Asociación Americana de Personas Jubiladas), un estudio de muestra prospectivo de nutrición en relación con los cánceres principales entre más de medio millón de hombres y mujeres estadounidenses, y el Consorcio de Muestras, Cohort Consortium, un proyecto nuevo que combina varios estudios prospectivos de muestras de todo el mundo, reuniendo información sobre los factores relacionados con el balance de energía de cada muestra.
El Instituto Nacional del Cáncer está también desarrollando y apoyando iniciativas de investigación para mejorar la medida de la dieta y la actividad física en la población, para entender los conocimientos y prácticas de los profesionales de la salud acerca del tratamiento de la obesidad, y apoyar el establecimiento de centros de nutrición energéticos y actividad física y resultados de cáncer. Algunas de estas iniciativas son copatrocinadas con otras dependencias de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) (http://grants.nih.gov/grants/guide/pa-files/PA-01-017.html).
Otros estudios que se llevan a cabo o son financiados por el Instituto Nacional del Cáncer usan modelos animales para estudiar la obesidad y el cáncer. Uno de esos estudios está examinando el papel de la masa de grasa corporal sobre el avance del cáncer en un modelo de ratón de cáncer de próstata. El Centro de Investigación en Oncología (Center for Cancer Research), una de las divisiones internas de investigación, está llevando a cabo estudios que examinan los mecanismos de modulación de energía, específicamente la restricción calórica, el ayuno, la actividad física, la obesidad inducida por dieta y la obesidad inducida genéticamente, usando con frecuencia modelos animales de cáncer.
El NCI está apoyando el entrenamiento de científicos nuevos por medio de programas como el de Capacitación en Nutrición y Obesidad de la Universidad de California en Los Angeles, y subvenciones individuales a nuevos científicos, que están estudiando tópicos como el tratamiento culturalmente efectivo para el control de peso y de fumar; exploración e intervención en el aumento de peso relacionado con quimioterapia adyuvante para cáncer de seno; y tejido adiposo del vientre y neoplasia colorrectal.
Ya que la distribución de los resultados de investigación es importante, NCI tiene programas en curso para pasar a la práctica la investigación relacionada con la obesidad. Por ejemplo, la División de Control de Cáncer y Ciencias de Población está apoyando la integración de la dieta y ciencia de la actividad física hacia un planteamiento comprensivo de control de cáncer. El programa de control de cáncer PLANET (Plan, Link, Act, Network With Evidence-Based Tools (Planificar, enlazar, actuar, relacionar con herramientas basadas en la evidencia)) proporciona acceso a datos y recursos que pueden ayudar a los planificadores, al personal de los programas y a los investigadores a diseñar, poner en funcionamiento y evaluar programas de control de cáncer que se basan en la ciencia. Los módulos en PLANET incluyen información científica sobre intervenciones relacionadas con la dieta, la actividad física y el programa del NCI 5 A Day For Better Health (5 al Día Para una Mejor Salud) (http://www.fruitsandveggiesmatter.gov/), el cual ha incluido mensajes sobre la importancia de mantener un peso saludable y un estilo de vida físicamente activo en sus proyectos de concienciación pública. Estos mensajes son un elemento clave de la campaña reciente del NCI: 9 A Day Campaign for African American Men, (9 al Día para Hombres Afroamericanos) para incrementar el consumo de frutas y verduras por parte de los hombres afroamericanos. Como autoridad nacional de salud para 5 al Día, el NCI proporciona el liderazgo a través de la realización de una campaña nacional de medios de comunicación, apoyo de los programas estatales de 5 al Día, coordinación de proyectos nacionales de cooperación y actividades, y financiación de investigación para el cambio de conductas relacionadas con la nutrición.
Bibliografía - National Heart, Lung, and Blood Institute. 1998. Clinical Guidelines on the Identification, Evaluation, and Treatment of Overweight and Obesity in Adults. NIH Publication No. 98–4083. Bethesda, MD.
- Flegal KM, Carroll MD, Ogden CL, Johnson CL. Prevalence and trends in obesity among U.S. adults, 1999–2000. Journal of the American Medical Association 2002; 288(14):1723–1727.
- Odgen CL, Flegal KM, Carroll MD, Johnson CL. Prevalence and trends in overweight among U.S. children and adolescents, 1999–2000. Journal of the American Medical Association 2002; 288(14):1728–1732.
- Vainio H, Bianchini F. IARC handbooks of cancer prevention. Volume 6: Weight control and physical activity. Lyon, France: IARC Press, 2002.
- Friedenreich CM. Physical activity and cancer prevention: From observational to intervention research. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2001; 10(4):287–301.
- Kritchevsky D. Diet and cancer: What's next? Journal of Nutrition 2003; 133(11 Suppl 1):3827S–3829S.
- Polednak AP. Trends in incidence rates for obesity-associated cancers in the U.S. Cancer Detection and Prevention 2003; 27(6):415–421.
- Calle EE, Rodriguez C, Walker-Thurmond K, Thun MJ. Overweight, obesity, and mortality from cancer in a prospectively studied cohort of U.S. adults. New England Journal of Medicine 2003; 348(17):1625–1638.
- van den Brandt PA, Spiegelman D, Yuan SS, et al. Pooled analysis of prospective cohort studies on height, weight, and breast cancer risk. American Journal of Epidemiology 2000; 152(6):514–527.
- Trentham-Dietz A, Newcomb PA, Storer BE, et al. Body size and risk of breast cancer. American Journal of Epidemiology 1997; 145(11):1011–1019.
- Huang Z, Hankinson SE, Cloditz GA, et al. Dual effects of weight and weight gain on breast cancer risk. Journal of the American Medical Association 1997; 278(17):1407–1411.
- Cui Y, Whiteman MK, Flaws JA, et al. Body mass and stage of breast cancer at diagnosis. International Journal of Cancer 2002; 98(2):279–283.
- Friedenreich CM. Review of anthropometric factors and breast cancer risk. European Journal of Cancer Prevention 2001; 10(1):15–32.
- Yoo KY, Tajima K, Park S, et al. Postmenopausal obesity as a breast cancer risk factor according to estrogen and progesterone receptor status (Japan). Cancer Letters 2001; 167(1):57–63.
- Tretli S. Height and weight in relation to breast cancer morbidity and mortality. A prospective study of 570,000 women in Norway. International Journal of Cancer 1989; 44(1):23–30.
- Petrelli JM, Calle EE, Rodriguez C, Thun MJ. Body mass index, height, and postmenopausal breast cancer mortality in a prospective cohort of U.S. women. Cancer Causes and Control 2002; 13(4):325–332.
- Lahmann PH, Lissner L, Gullberg B, Olsson H, Berglund G. A prospective study of adiposity and postmenopausal breast cancer risk: The Malmo Diet and Cancer Study. International Journal of Cancer 2003; 103(2):246–252.
- Toniolo PG, Levitz M, Zeleniuch-Jacquotte A, et al. A prospective study of endogenous estrogens and breast cancer in postmenopausal women. Journal of the National Cancer Institute 1995; 87(3):190–197.
- McTiernan A. Associations between energy balance and body mass index and risk of breast carcinoma in women from diverse racial and ethnic backgrounds in the U.S. Cancer 2000; 88(5 Suppl):1248–1255.
- Mayberry RM, Stoddard-Wright C. Breast cancer risk factors among black women and white women: Similarities and differences. American Journal of Epidemiology 1992; 136(12):1445–1456.
- Adams-Campbell LL, Kim KS, Dunston G, et al. The relationship of body mass index to reproductive factors in pre- and postmenopausal African American women with and without breast cancer. Obesity Research 1996; 4(5):451–456.
- Cui Y, Whiteman MK, Langenberg P, et al. Can obesity explain the racial difference in stage of breast cancer at diagnosis between black and white women? Journal of Women's Health and Gender-Based Medicine 2002; 11(6):527–536.
- Wenten M, Gilliland FD, Baumgartner K, Samet JM. Associations of weight, weight change, and body mass with breast cancer risk in Hispanic and non-Hispanic white women. Annals of Epidemiology 2002; 12(6):435–444.
- Trentham-Dietz A, Newcomb PA, Egan KM, et al. Weight change and risk of postmenopausal breast cancer (United States). Cancer Causes and Control 2000; 11(6):533–542.
- Kaaks R, Van Noord PAH, Den Tonkelaar I, et al. Breast cancer incidence in relation to height, weight and body-fat distribution in the Dutch “DOM” cohort. International Journal of Cancer 1998; 76(5):647–651.
- Männistö S, Pietinen P, Pyy M, et al. Body-size indicators and risk of breast cancer according to menopause and estrogen-receptor status. International Journal of Cancer 1996; 68(1):8–13.
- Salazar-Martínez E, Lazcano-Ponce EC, Lira-Lira GG, et al. Case-control study of diabetes, obesity, physical activity and risk of endometrial cancer among Mexican women. Cancer Causes and Control 2000; 11(8):707–711.
- Shoff SM, Newcomb PA. Diabetes, body size, and risk of endometrial cancer. American Journal of Epidemiology 1998; 148(3):234–240.
- Weiderpass E, Persson I, Adami HO, et al. Body size in different periods of life, diabetes mellitus, hypertension, and risk of postmenopausal endometrial cancer (Sweden). Cancer Causes and Control 2000; 11(2):185–192.
- Goodman MT, Hankin JH, Wilkens LR, et al. Diet, body size, physical activity, and the risk of endometrial cancer. Cancer Research 1997; 57(22):5077–5085.
- Bergstrom A, Pisani PM, Tenet V, Wolk A, Adami HO. Overweight as an avoidable cause of cancer in Europe. International Journal of Cancer 2001; 91(3):421–430.
- Kaaks, Lukanova A, Kurzer MS. Obesity, endogenous hormones, and endometrial cancer risk: A synthetic review. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2002; 11(12):1531–1543.
- Ford ES. Body mass index and colon cancer in a national sample of adult U.S. men and women. American Journal of Epidemiology 1999; 150(4):390–398.
- Caan BJ, Coates AO, Slattery ML, et al. Body size and the risk of colon cancer in a large case-control study. International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders 1998; 22(2):178–184.
- Kono S, Handa K, Kayabuchi H, et al. Obesity, weight gain and risk of colon adenomas in Japanese men. Japanese Journal of Cancer Research 1999; 90(8):805–811.
- Shike M. Body weight and colon cancer. American Journal of Clinical Nutrition 1996; 63(3 Suppl):442S–444S.
- Giacosa A, Franceschi S, La Vecchia C, Favero A, Andreatta R. Energy intake, overweight, physical exercise and colorectal cancer risk . European Journal of Cancer Prevention 1999; 8 Suppl 1:S53–S60.
- Murphy TK, Calle EE, Rodriguez C, Kahn HS, Thun MJ. Body mass index and colon cancer mortality in a large prospective study. American Journal of Epidemiology 2000; 152(9):847–854.
- Phillips RL, Snowdon DA. Dietary relationships with fatal colorectal cancer among Seventh-Day Adventists. Journal of the National Cancer Institute 1985; 74(2):307–317.
- Writing Group for the Women’s Health Initiative Investigators. Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: Principal results from the Women’s Health Initiative randomized controlled trial. Journal of the American Medical Association 2002; 288(3):321–333.
- Slattery ML, Ballard-Barbash R, Edwards S, Caan BG, Potter JD. Body mass index and colon cancer: An evaluation of the modifying effects of estrogen (United States). Cancer Causes and Control 2003; 14(1):75–84.
- Martinez ME, Giovanucci E, Speigelman D, et al. Leisure-time physical activity, body size and colon cancer in women. Nurses’ Health Study Research Group. Journal of the National Cancer Institute 1997; 89(13):948–955.
- McKeown-Eyssen G. Epidemiology of colorectal cancer revisited: Are serum triglycerides and/or plasma glucose associated with risk? Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 1994; 3(8):687–695.
- Giovannucci E, Rimm EB, Stampfer MJ, Colditz GA, Willett WC. Height, body weight, and risk of prostate cancer. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 1997; 6(8):557–563.
- Chow WH, McLaughlin JK, Mandel JS, et al. Obesity and risk of renal cell cancer. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 1996; 5(1):17–21.
- Yuan JM, Castelao JE, Gago-Domingues M, Ross RK, Yu MC. Hypertension, obesity and their medications in relation to renal cell carcinoma. British Journal of Cancer 1998; 77(9):1508–1513.
- Lindblad P, Wolk A, Bergstrom R, Personn I, Adami HO. The role of obesity and weight fluctuations in the etiology of renal cell cancer: A population-based case-control study. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 1994; 3(8):631–639.
- Mellemgaard A, Lindblad P, Schlenhofer B, et al. International renal-cell cancer study. III. Role of weight, height, physical activity, and use of amphetamines. International Journal of Cancer 1995; 60(3):350–354.
- Hu J, Mao Y, White K. Overweight and obesity in adults and risk of renal cell carcinoma in Canada. Sozial-und Präventivmedizin 2003; 48(3):178–185.
- Chow WH, Gridley G, Fraumeni JF Jr., Jarvholm B. Obesity, hypertension, and the risk of kidney cancer in men. New England Journal of Medicine 2000; 343(18):1305–1311.
- Martel CL, Lara PN. Renal cell carcinoma: Current status and future directions. Critical Reviews in Oncology/Hematology 2003; 45(2):177–190.
- Bergstrom A, Hsieh CC, Lindblad P, et al. Obesity and renal cell cancer—a quantitative review. British Journal of Cancer 2001; 85:984–990.
- Brown LM, Swanson CA, Gridley G, et al. Adenocarcinoma of the esophagus: Role of obesity and diet. Journal of the National Cancer Institute 1995; 87(2):104–109.
- Chow WH, Blot WJ, Vaughan TL, et al. Body mass index and risk of adenocarcinomas of the esophagus and gastric cardia. Journal of the National Cancer Institute 1998; 90(2):150–155.
- Li SD, Mobarhan S. Association between body mass index and adenocarcinoma of the esophagus and gastric cardia. Nutrition Reviews 2000; 58(2 Pt 1):54–56.
- Lagergren J, Bergström R, Nyrén O. Association between body mass and adenocarcinoma of the esophagus and gastric cardia. Annals of Internal Medicine 1999; 130(11):883–890.
- Ji BT, Chow WH, Yang G, et al. Body mass index and the risk of cancers of the gastric cardia and distal stomach in Shanghai, China. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 1997; 6(7):481–485.
- Bianchini F, Kaaks R, Vainio H. Overweight, obesity, and cancer risk. The Lancet Oncology 2002; 3(9):565–574.
- Nomura AM. Body size and prostate cancer. Epidemiology Review 2001; 23(1):126–131.
- Lee IM, Sesso HD, Paffenbarger RS Jr. A prospective cohort study of physical activity and body size in relation to prostate cancer risk (United States). Cancer Causes and Control 2001; 12(2):187–193.
- Cerhan JR, Torer JC, Lynch CF, et al. Association of smoking, body mass, and physical activity with risk of prostate cancer in the Iowa 65+ Rural Health Study (United States). Cancer Causes and Control 1997; 8(2):229–238.
- Putnam, SD, Cerhan JR, Parker AS, et al. Lifexstyle and anthropometric risk factors for prostate cancer in a cohort of Iowa men. Annals of Epidemiology 2000; 10(6):361–369.
- Irani J, Lefebvre O, Murat F, Dahmani L, Dore B. Obesity in relation to prostate cancer risk; comparison with a population having benign prostatic hyperplasia. BJU International 2003; 91(6):482–484.
- Hsing AW, Deng J, Sesterhenn IA, et al. Body size and prostate cancer: A population-based case-control study in China. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2000; 9(12):1335–1341.
- Rodriguez C, Patel AV, Calle EE, et al. Body mass index, height, and prostate cancer mortality in two large cohorts of adult men in the United States. Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention 2001; 10(4):345–353.
- Daniell HW. A better prognosis for obese men with prostate cancer. Journal of Urology 1996; 155(1):220–225.
- Stattin P, Soderberg S, Hallmans G, et al. Leptin is associated with increased prostate cancer risk: A nested case-referent study. Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism 2001; 86(3):1341–1345.
- Hsing AW, Gao YT, Chua S Jr, Deng J, Stanczyk FZ. Insulin resistance and prostate cancer risk. Journal of the National Cancer Institute 2003; 95(1):67–71.
- Shaneyfelt T, Husein R, Bubley G, Mantzoros CS. Hormonal predictors of prostate cancer: A meta-analysis. Journal of Clinical Oncology 2000; 18(4):847–853.
- Lowenfels AB, Maisonneuve P, Boyle P, Zatonski WA. Epidemiology of gallbladder cancer. Hepato-Gastroenterology 1999; 46(27):1529–1532 .
- Moerman CJ, Bueno-de-Mesquita HB. The epidemiology of gallbladder cancer: Lifexstyle-related risk factors and limited surgical possibilities for prevention. Hepato-Gastroenterology 1999; 46(27):1533–1539.
- Hartz AJ, Rupley DC, Rimm AA. The association of girth measurements with disease in 32,856 women. American Journal of Epidemiology 1984; 119(1):71–80.
- Mori M, Nishida T, Sugiyama T, et al. Anthropometric and other risk factors for ovarian cancer in a case-control study. Japanese Journal of Cancer Research 1998; 89(3):246–253.
- Mink PJ, Folsom AR, Sellers TA, Kushi LH. Physical activity, waist-to-hip ratio, and other risk factors for ovarian cancer: A follow-up study of older women. Epidemiology 1996; 7(1):38–45.
- Farrow DC, Weiss NS, Lyon JL, Daling JR. Association of obesity and ovarian cancer in a case-control study. American Journal of Epidemiology 1989; 129(6):1300–1304.
- Greggi S, Parazzini F, Paratore MP, et al. Risk factors for ovarian cancer in central Italy. Gynecologic Oncology 2000; 79(1):50–54.
- Hartge P, Schiffman MH, Hoover R, et al. A case-control study of epithelial ovarian cancer. American Journal of Obstetrics and Gynecology 1989; 161(1):10–16.
- Engeland A, Tretli S, Bjorge T. Height, body mass index, and ovarian cancer: A follow-up of 1.1 million Norwegian women. Journal of the National Cancer Institute 2003; 95(16):1244–1248.
- Ji BT, Hatch MC, Chow WH, et al. Anthropometric and reproductive factors and the risk of pancreatic cancer: A case-control study in Shanghai, China. International Journal of Cancer 1996; 66(4):432–437.
- Michaud DS, Giovannucci E, Willett WC, et al. Physical activity, obesity, height, and the risk of pancreatic cancer. Journal of the American Medical Association 2001; 286(8):921–929.
- Silverman DT, Swanson CA, Dridley G, et al. Dietary and nutritional factors and pancreatic cancer: A case-control study based on direct interviews. Journal of the National Cancer Institute 1998; 90(22):1710–1719.
- Silverman DT. Risk factors for pancreatic cancer: A case-control study based on direct interviews. Teratogenesis, Carcinogenesis, and Mutagenesis 2001; 21(1):7–25.
- Berrington de Gonzalez A, Sweetland S, Spencer E. A meta-analysis of obesity and the risk of pancreatic cancer. British Journal of Cancer 2003; 89(3):519–523.
- Vainio H, Kaaks R, Bianchini F. Weight control and physical activity in cancer prevention: International evaluation of the evidence. European Journal of Cancer Prevention 2002; 11 Suppl 2:S94–S100.
- Ziegler RG, Hoover RN, Nomura AM, et al. Relative weight, weight change, height, and breast cancer risk in Asian American women. Journal of the National Cancer Institute 1996; 88(10):650–660.
- Parker ED, Folsom AR. Intentional weight loss and incidence of obesity-related cancers: The Iowa Women’s Health Study. International Journal of Obesity and Related Metabolic Disorders 2003; 27(12):1447–1452.
- McTiernan A, Kooperberg C, White E, et al. Recreational physical activity and the risk of breast cancer in postmenopausal women: The Women’s Health Initiative Cohort Study. Journal of the American Medical Association 2003; 290(10):1331–1336.
- Key TG, Appleby PN, Reeves GK, et al. Body mass index, serum sex hormones, and breast cancer risk in postmenopausal women. Journal of the National Cancer Institute 2003; 95(16):1218–1226.
- National Cancer Institute Cancer Research Portfolio, Project CA078762. The four corners breast and endometrial cancer study. Retrieved March 8, 2004, from: http://fundedresearch.cancer.gov/.
- National Cancer Institute Cancer Research Portfolio, Project CA074877. Phytoestrogens, physical activity and endometrial cancer. Retrieved March 8, 2004, from: http://fundedresearch.cancer.gov/.
- National Cancer Institute Cancer Research Portfolio, Project CA058420. Follow-up study for causes of illness in black women. Retrieved March 8, 2004, from: http://fundedresearch.cancer.gov/.
Fuente: http://www.cancer.gov/espanol
ingrese aqui su comentario