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Etiquetas: [Cultura Wari]  
Fecha Publicación: 2012-06-30T10:40:00.004-07:00


Un grupo de investigadores arqueólogos de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSH) en Ayacucho exponen nuevos hallazgos tras realizar excavaciones en el Complejo Arqueológico Wari.

Los hallazgos fueron realizados en el sector Vegachayuq Moqo donde se encontró un recinto de audiencias en forma de “D” rodeado por plataformas, que ha permitido el descubrimiento de evidencias de áreas de quema intensa de bloques de paja amarrados con diferentes tipos de sogas, así como armas bélicas: arcos y lanzas hechas de chonta y un probable reloj solar.

También se halló en la parte media del recinto, una especie de pedestal circular con una piedra tubular a través del cual se controlaba el paso del tiempo, que según los arqueólogos sería uno de los antecedentes del llamado Intiwatana del imperio de los Incas; así como estructuras arquitectónicas con hornacinas finamente revocadas.

Debajo del piso de la ocupación Wari se descubrió otro conjunto arquitectónico que no tiene antecedentes en la región de Ayacucho. Se trata de restos de una arquitectura vinculada a una etapa anterior, cultura Huarpa, que fueron construidos en base a tapiales con tierra compactada y materiales orgánicos finamente enlucidas y pintadas de blanco; por las características que presenta -según los investigadores- sería influencia de la cultura Nazca.

Estos estudios realizados hasta el momento permiten sostener  la tesis que la ciudad de Wari fue la capital de un poderoso imperio, varios siglos antes a los incas del Cusco.

Los trabajos forman parte de proyecto “Investigación y Puesta en Valor del sector de Vegachayuq Moqo-Wari”, en el Complejo Arqueológico Wari, ubicado en el distrito de Quinua, provincia de Huamanga, el cual está dirigido por el arqueólogo José Ochatoma Paravicino y cuenta con el apoyo de la Dirección Regional de Cultura de Ayacucho. (RPP)
Etiquetas: [Etapa Inca]  
Fecha Publicación: 2012-06-07T09:52:00.000-07:00


Por: JUAN JOSÉ VEGA (*)

Ordinariamente se ha estimado que la Conquista del Perú acabó con la ejecución de Atao Huallpa; y así se enseña todavía. Pero no existe afirmación más falsa. Cuando el Inca fue agarrotado en Cajamarca, las guerras de los conquistadores contra los caudillos indígenas no se habían iniciado aún.

En efecto, fue sólo con el anuncio de su ejecución de aquel monarca indígena que sus generales, muerto ya su señor —liberados por tanto de toda promesa de pasividad—, empezaron las campañas militares contra los cristianos. Se iniciaron entonces las cruentas guerras de la Conquista del Perú; luchas en las cuales el español tuvo siempre a su lado a decenas de miles de indios aliados. Fue aquel un prolongado proceso heroico de cien batallas hasta hoy ignoradas por nosotros. Gloriosa resistencia que nos enorgullece con varías triunfos incaicos sobre las armas hispánicas. Épicas campañas en las cuales se formó un audaz pelotón de caballería peruana; y una elemental arcabucería incaica. Larga lucha que sólo habría de cerrarse con el asesinato de Manco Inca en las montañas de Vilcabamba la Vieja.

Por estas ideas nuestro libro constituye el primer intento peruano de escribir la historia de la conquista del Perú en forma integral. Pero posee, además, otra característica, que señalamos con interés. La de presentar también la “visión de los vencidos” y no sólo la de los vencedores. Al igual que un cronista del siglo XVI podemos afirmar nosotros que hemos trabajado esta obra “prosiguiendo la descendencia de los Reyes Incas de este reyno, y lo a ellos perteneciente, sin tratar despacio las cosas de los españoles, que por otros han sido ya tratadas”. De ahí que tanto resaltemos las victorias cuzqueñas sobre las mesnadas castellanas.

Tales afirmaciones no pueden extrañar. La Conquista Española fue, en realidad, el fruto de varias guerras; y se logró en un dilatado ciclo, muy sangriento, durante el cual brilló el valor de un pueblo que se resistía a la dominación extranjera. Etapa aquella en la que, asimismo, resaltó la astucia por encima de las virtudes del soldado. Los conquistadores, en efecto, si bien empezaron utilizando a miles de indios nicaraguas, guatemalas y panamás, así como a gran cantidad de negros africanos, pronto supieron, astutamente, obtener un apoyo mucho más efectivo. Engañando a numerosos caciques peruanos, apareciendo como dioses, y ofreciendo autonomía y privilegios, así como corrompiendo a jefezuelos locales, consiguieron la adhesión de numerosos régulos indígenas. Creemos que a la osada voluntad de aventura, sumaron siempre los castellanos la treta y la trampa. Cosas corrientes en aquellos tiempos y que el Occidente por igual aplicó, en todas partes, durante la conquista del mundo.

Aquí en el Tahuantinsuyo los españoles, dotados de cerca de medio siglo de experiencia en la sujeción de América, emplearon, con gran éxito, una antiquísima máxima: dividir para vencer. Lanzando a unos indios contra otros fueron destruyendo, en cruentas batallas, a los dos fuertes núcleos incaicos: Cuzco y Quito. Pero los cristianos no sólo azuzaron los odios mortales que dividían a las aristocracias Hanan y Hurin de estas dos metrópolis. Simultáneamente favorecieron el alzamiento de poderosos curacazgos integrantes del Imperio de los Incas.

Cuzco y Quito, así, no sólo se combatieron ferozmente con trágica e implacable saña, mientras los españoles se fortalecían en el Perú. Libraron también guerras intestinas. Cuzqueños y quiteñistas hubieron de soportar dentro de sus respectivas áreas de influencia, una insurrección de curacas súbditos en varias de las más importantes comarcas del Tahuantinsuyo. Estos caudillos indígenas locales, con su ciega rebeldía, fueron instrumentos inconscientes de los cristianos en la lucha hispánica contra los principales centros incaicos.

Esta fragmentación interna fue aun más notoria cuando la gran sublevación de Manco Inca. Con tantas discordias se careció de elementos esenciales para la consecución del triunfo: simultaneidad en los pronunciamientos sincronización entre los dirigentes; unidad en la estrategia. Fue funesto a los rebeldes que, a causa de rencillas aristocráticas y de odios dinásticos, jamás lograse Manco unir a todas las fuerzas nativas; las que, juntas habrían resultado imbatibles. La sublevación carecía de mando único y, con frecuencia, los peninsulares utilizaron hábilmente a su favor estas escisiones y, atizándolas, lanzaron a unos indios contra otros.

Sucedió así que hubo varias rebeliones en lugar de una maciza. Cada señorío procedió por su cuenta, levantándose a destiempo y acatando a sus caciques, quienes no siempre mantuvieron fidelidad a las exigencias populares. Distintos régulos por rivalidad con los Incas, no prestaron suficiente respaldo al movimiento central cuzqueño. Asimismo, ciertos Curacas engañados por la perfidia del agresor, o corrompidos por los españoles, lucharon, al igual que en México, al lado de los conquistadores, siguiéndolos en tan equívoco empeño, considerables masas de indios sometidos al mandato irrefutable de esos soberanos locales.

El Inca contó de modo permanente sólo con el poderoso núcleo tribal forjador del Tahuantinsuyo: los clanes gloriosos de los Cuzcos. Estos ayllus, creadores del Imperio Incaico, fueron el alma de la insurrección. Allí, en la estrecha franja ceñida por los ríos Vilcanota y Apurímac, estuvo el baluarte principal de la resistencia. Guerreando contra España, aspiraban a reconstruir el perdido Tahuantinsuyo. Distinta fue la actitud de otros grupos nativos. En efecto, las demás “naciones” autóctonas combatientes intervinieron, aunque con valentía, sólo en una que otra fase de la Reconquista sin aceptar la supremacía de los Cuzcos. Aspiraron a su propia autonomía.

Pese a esa situación, tan adversa, las derrotas ibéricas frente al Inca fueron numerosas. Podrían relievarse las infligidas a Hernando Pizarro en Ollantaytambo y a Gonzalo Pizarro en Chuquillusca; y estas batallas no constituyeron excepción. Manco venció a diversos jefes castellanos en Pillcosuni, Curahuasí, Jauja y Yeñupay. Por años tuvo en jaque a sus enemigos. Pero esto no fue todo.

Para comprender integralmente la magnitud de la Guerra de Reconquista, cabría agregar los sitios largos de Cuzco y Lima y los encuentros ganados por los lugartenientes del Inca. Tal 31 caso de las victorias alcanzadas por Titu Yupanqui, quien, sucesivamente, deshizo cuatro ejércitos conquistadores: los de los Capitanes Diego Pizarro, Gonzalo de Tapia, Cristóbal de Mogrovejo y Alonso de Gaete. De los mílites de esas magníficas expediciones, apenas quedaron vivos unos pocos: acabaron como siervos de Manco Inca. Campaña apoteósica la de Titu Yupanqui que culminó en la fuga de las tropas de Francisco de Godoy, ante las fuerzas incásicas que avanzaban, invencibles, hacia el océano. Fue entonces cuando los cuzqueños cercaron Lima. Otros héroes victoriosos fueron Ylla Tupac y Tisoc Inca, en el centro del Imperio y en el Titicaca, respectivamente.

¡Indios contra indios! Tal fue en realidad, el secreto de la rápida conquista del Tahuantinsuyo; porque las guerras de la penetración castellana eran, esencialmente, sanguinarias campañas de unas confederaciones tribales contra otras. Atroz contienda entre indios. Espantosas guerras civiles que los españoles aprovecharon hábilmente y sin escrúpulos. Anarquía política que los castellanos supieron reforzar a través del atizamiento del espíritu levantisco de numerosos régulos indígenas contra el orden imperial incaico.

Pero la crisis dinástica incaica, al momento de la conquista española, no puede explicarlo todo. Existían factores más profundos. Al caos político indígena se agregaron elementos que no eran fruto de las circunstancias de última hora, sino derivados de la esencia misma del Tahuantinsuyo. Nos referimos a la conformación multitribal del Imperio de los Incas. Como todo Imperio, fue un Estado constituído por diversas “nacionalidades”. Vastos señoríos separados entre sí por lenguas, dioses, costumbres, leyes y tradiciones. Eran federaciones cuyas altivas aristocracias, vencidas poco tiempo atrás por los Incas, apenas si permanecían sujetas por la autoridad imperial. No existía sentimiento nacional. Al ser atacada la organización incaica en su base por los conquistadores, muchos Curacas —ingenuamente— no vacilaron en dar su decidida adhesión a los cristianos, a los cuales, con frecuencia, se vio como portadores de autonomía local.

El Tahuantinsuyo no se hallaba, pues, suficientemente cuzqueñizado al producirse la agresión hispánica. La acción Unificadora del Cuzco había durado demasiado poco; y mucho faltaba aún Para que se formara una línea mínima de conciencia nacional, que comprendiese a todos los pobladores del imperio. Por ello, en algunos casos, el nivel político, todavía poco desarrollado en el Perú pre-hispánico hizo ver a los cristianos, no como conquistadores sino como libertadores. La conquista europea tomó forma de insurrecciones regionales contra el Inca.

Los españoles fueron así penetrando al Imperio. Auxiliaban a uno u otro bando según las conveniencias del momento. Aprovechando el caos, burlando a los jefes indios, minaron toda posibilidad de resistencia organizada. Frente al arrojo de los cuzqueños que se lanzaban sin miedo Contra el acero y el fuego, pudo más la astucia de los peninsulares, quienes eran protegidos por grandes masas de indios aliados. Las energías incaicas se gastaron en la lucha fratricida. Las de Occidente, en cambio, se aplicaron en objetivos muy concretos y perfectamente determinados.

Fue en medio de estas condiciones que se hizo factible el que unos diez mil españoles conquistasen el Perú en un decenio, cayendo dos mil de ellos en la lucha. Verdaderamente, tan reducida cifra de conquistadores llamó siempre la atención porque se había descuidado el estudio de la crisis interna que sufría la sociedad incaica. Y tal vez porque, también, olvidábamos que tal clase de derrumbes se han producido numerosas veces en la historia universal. Al respecto quizás el ejemplo más categórico lo proporcione el formidable Imperio Persa. Abarcaba desde el Danubio hasta el Indo, pero fue destruído por un pequeño número de falanges de Alejandro. Ocurrió así merced a terribles tensiones internas que afrontaba Darío III Codomano; las cuales estallaron ante la presencia del conquistador macedonio. Aunque ejemplo no menos válido lo proporciona la misma España Visigótica que apenas en un par de años fue conquistada desde Gibraltar hasta los Pirineos por sólo trescientos árabes, seguidos de algo más de cinco mil auxiliares bereberes norafricanos. Las luchas internas españolas frustraron una resistencia eficaz. Tanto la aristocracia coma el pueblo estuvieron divididos; en ambos grupos hubo una fracción poderosa a favor de los musulmanes invasores.

Aquí, por igual, se desintegró el Estado Incaico. Los curacas levantados contra Cuzco o contra Quito no midieron la trascendencia de su actitud. Como carecían de una conciencia nacional única, cada aristocracia actuó conforme a lo que creyó conveniente en aquel momento. La Política, —como se ha dicho— no era aun una ciencia muy avanzada entre aquellos nuestros pueblos de totems y de magia y de sagrados señoríos. Pero sí, en cambio, la Política gozaba de plenitud de desarrollo entre los peninsulares, quienes procedían de un mundo ya en plena mentalidad lógica.

Así, mientras el Cuzco, —y con él buena parte del Tahuantinsuyo—, reconoció al principio como intocables dioses a los españoles, otorgándoles el divino nombre de Viracochas, los conquistadores, duchos en los más arteros menesteres de la guerra, mantuvieron falazmente el engaño. Poco, pues, podían hacer indios que aún creían en deidades Viracochas salidas de las aguas, contra españoles venidos de la Europa Renacentista, cuyos ídolos eran el dinero y la inteligencia. Era el enfrentamiento de la franca amoralidad política del Occidente del siglo XVI con un pueblo que aún se enorgullecía del ama llulla”, del “no mentir”.

“El fin justifica los medios”, era un pensamiento que se practicaba con naturalidad en el viejo mundo, aunque no se confesase. Aventureros salidos de esos pueblos europeos fueron los que chocaron contra la sencillez de las colectividades antiguas del Perú. No sólo se enfrentaron, pues, el hierro contra a piedra y el arcabuz a la valentía elemental. Los dos mil quinientos años de evolución histórica que separaban al Tahuantinsuyo de España se reflejaron, por cierto, en ausencia de rueda y alfabeto, de pólvora y acero, de corceles y navíos entre nuestros indios, pero también plasmó tan dilatado lapso de diferenciación cultural en una conciencia política de menor desarrollo. En una mentalidad más llana; menos capaz del complicado juego de intrigo y ardid. Recursos que tanto cuentan en toda invasión.

Por estos motivos, con mayor razón aún, rendimos honores a los guerreros indígenas, especialmente cuzqueños, que cayeron heroicamente en defensa de su patria. A los que supieron morir en los mil combates que jalonan la historia de la Conquista del Perú. Titanes de la talla de Cahuide, negados hasta ahora en las historias oficiales. Héroes que hoy el pueblo peruano empieza a recuperar de un injusto olvido.

(1963).

(*) Juan José Vega Bello (n. Lima, 13 de septiembre de 1932 – m. Lima, 8 de marzo de 2003), fue un historiador, catedrático universitario y periodista peruano.

Desde muy joven incursionó en la docencia universitaria, siendo esta su actividad predilecta. En el campo de la investigación histórica, fue el principal impulsor de la revisión de las bases de la historia peruana, haciendo una interpretación novedosa de los hechos. Su proyecto historiográfico atendió básicamente al final del imperio de los incas y su conquista por los españoles, aunque también ha estudiado en profundidad la rebelión de Túpac Amaru II de 1780-81.

Uno de sus grandes aportes fue acabar con la creencia de que la conquista española del Perú finalizó con la captura y muerte del inca Atahualpa en 1533; en tal sentido puso en su verdadera dimensión histórica la resistencia inca iniciada por Manco Inca, que expuso magistralmente en su libro La guerra de los viracochas (Lima, 1963). Otra de sus obras importantes es la consagrada al caudillo Túpac Amaru II: José Gabriel Túpac Amaru (1969).

Fue además, un innovador en la exposición histórica, sosteniendo que esta debía darse en un estilo sencillo y ameno, al alcance del entendimiento de cualquiera. Asimismo, fue uno de los historiadores que más viajó por el Perú, y el único de procedencia urbana que profundizó en el conocimiento del quechua clásico incaico. Estuvo casado con Carmela Miranda. (Wikipedia)
Etiquetas: [Isaac Bigio]  [Culturas Amazonicas]  
Fecha Publicación: 2012-05-11T09:33:00.002-07:00

Pieza Arqueológica Encontrada en la Amazonía Peruana


"Civilizaciones amazónicas"

Artículo escrito por Isaac Bigio, publicado en la columna “Mundo al Dia” en el diario Correo de Lima Perú del 11 de mayo del 2012.

El Amazonas tiene la mayor cuenca fluvial del planeta. Allí se concentra un quinto del agua dulce y un tercio de la flora y fauna terrestres.

Desafortunadamente, hoy nuestros países no saben cómo aprovechar sus riquezas sin poner en riesgo su futuro. La tala indiscriminada de la mayor jungla del globo para madera o para abrir campos libres para los cultivos o la ganadería está haciendo que las lluvias laven la poca capa de tierra fértil que esta tiene, haciéndola improductiva y además extinguiendo especies de plantas, hongos y animales que son vitales para nuestra existencia o que pueden tener beneficios para la medicina o la ciencia.

Si esta tendencia no se detiene, para mitad de siglo ello podría conducir a que dicho pulmón verde del globo acabe como el Sahara, el cual hace 10 milenios era una gran sábana de plantas, ríos y lagos.

Algo que genera optimismo es que la arqueología viene descubriendo que en esta selva, que se pensaba estaba habitada por pocos "salvajes", hubo hasta hace 5 siglos grandes civilizaciones. La Amazonía central ha estado poblada hace 9 milenios y allí se piensa que están los restos humanos americanos más antiguos.

Según Charles C. Mann, el Amazonas es un jardín plantado por los hombres, por ello se explica el alto porcentaje de frutas comestibles que esta tiene. Uno de las hallazgos es una amplia cantidad de "tierra negra" artificial, la misma que tiene hasta 2 metros de espesor y que está fabricada por amerindios en base a una combinación de arcillas, huesos y maderas semiquemadas, la cual ha transformado el ácido suelo amazónico en zonas altamente productivas y estables, y cuya fórmula no puede ser replicada por la ciencia moderna.

Esta forma de enriquecer la tierra para las siguientes generaciones es algo que contrasta con la tendencia actual de buscar una ganancia inmediata a costa de deteriorar el inmediato futuro. Gracias a ello es que la Amazonía pudo haber sostenido una alta población mayor a la actual.

Conforme a lo que la expedición de Orellana mostró, en el Amazonas había kilómetros de ciudades seguidas. Debido a la falta de piedras y rocas, estas urbes estaban hechas de madera y barro, y no sobrevivieron al despoblamiento que se dio cuando las epidemias que trajeron los europeos mataron a más del 95% de los nativos. Es más, algunas naciones amazónicas llegaron a tener metrópolis basadas en distintos anillos urbanos interconectados en amplias rutas que atravesaban de este a oeste y de norte a sur. En la Amazonía boliviana (Beni) se han encontrado masivas islas, montículos y lagunas artificiales donde se crearon granjas de frutas y peces.

Los caribes y los arahuacos, que iban desde la Florida a Argentina, parecen haberse originado en la Amazonía, de la cual pudieron haber provenido también los puquinas (de donde vienen los incas). (Isaac Bigio – diario Correo)
Etiquetas: [Religión Católica]  
Fecha Publicación: 2012-04-19T21:01:00.000-07:00

La religión católica llega al Perú a través de las diversas ordenes religiosas existentes en la época, llámense Dominicos, Franciscanos, Mercedarios, Jesuitas, y Agustinos.


 





 

videos: http://www.youtube.com/user/unrealbug
Etiquetas: [Cultura Moche o Mochica]  [Cultura Nazca]  
Fecha Publicación: 2012-04-16T18:59:00.001-07:00
Presentamos una descripción resumida de 2 importantes culturas que existieron en Perú antes de la llegada de los Incas, se trata de la cultura Moche en el norte peruano y de la cultura Nazca en el sur. Los videos incluidos corrresponden al Programa Sucedió en el Perú.


Señor de Sipán


Cultura Moche 


Moche, también llamada cultura mochica, es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre el 100 a. C. y el 700 d. C. en el valle Moche teniendo como capital al territorio que hoy se denomina Huacas del Sol y de la Luna en la actual Provincia de Trujillo, Región La Libertad, esta cultura se extendió hacia los valles de la costa norte del actual Perú. Las sociedades moche desarrollaron una compleja tecnología de canales de riego, evidenciando amplios conocimientos en ingeniería hidráulica y ampliando la frontera agrícola. Además, hicieron uso intensivo del cobre en la fabricación de armas, herramientas y objetos ornamentales. Fueron considerados los mejores ceramistas del Perú antiguo gracias al fino y elaborado trabajo que realizaron en sus cerámicos. En ellos representaron a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo, destacándose la asombrosa expresividad, perfección y realismo con que los dotaban. Políticamente, las sociedades moche — de fuerte segmentación en clases sociales — se organizaban en señoríos comandados por autoridades religioso-militares. (wikipedia)


Líneas de Nazca


Cultura Nazca 


Nazca es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que surgió en la provincia de Nazca (departamento de Ica) alrededor del siglo I y entra en decadencia en el siglo VI. Se ubicó a orillas del Río Grande entre los años 300 a.C. a 600 d.C. Tuvo un área de influencia que llegó a abarcar hasta Pisco por el norte, hasta Arequipa por el sur y por el este hasta Ayacucho. Hasta el siglo VI d. C., aumentaron sus contactos con la zona andina, llegando inclusive hasta las zonas altas de Ayacucho. Este contacto tuvo especial importancia en la formación de la cultura Huari. Un aspecto impresionante de Nazca es su cerámica policromada, con figuras de hombres, animales, plantas, etc. En muchas de estas cerámicas, se representan a hombres mutilados. El arte textil floreció tanto como en la época de los Paracas. Tuvieron un estilo propio de trabajo de los metales, aunque de menor calidad al de la época de Chavín. Lo más impresionante de esta civilización son los trazos efectuados por los Nazca en las Pampas de Nazca y en otros sitios de la costa sur del Perú. Los trazos conocidos como Líneas de Nazca se ubican en una zona geográfica con pocas precipitaciones, lo que demuestra conocimientos de geografía y meteorología. Como dato sumamente interesante y que refuerza la teoría del conocimiento meteorológico 
de los Nazcas. (wikipedia)
  
 

Etiquetas: [Cultura Moche o Mochica]  
Fecha Publicación: 2012-03-27T13:42:00.000-07:00


La exposición Tesoros preincaicos de la cultura mochica: el Señor de Sipán, la Huaca de la Luna y la Dama de Cao, fue inaugurada hoy por la reina Sofía de España. La exposición se lleva a cabo en la Casa de Iberoamérica en Cádiz, España.

En la ceremonia, realizada al mediodía (hora local, 05:00 am hora peruana), también participaron el ministro de Cultura de España, José Ignacio Wert; la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y el embajador de Perú, Francisco Eguiguren, así como el arqueólogo Walter Alva, según informa la embajada de Perú en el país ibérico.

La exhibición forma parte del proyecto cultural Cádiz 2012 para la conmemoración del Bicentenario de la Constitución y permanecerá abierta al público hasta el 10 de setiembre, para partir luego al Museo Arqueológico Provincial (Marq) de Alicante.

Las 195 piezas que la componen pretenden presentar una visión amplia de la cultura Moche y la contextualizan más allá de las joyas y de su esplendor.

También se incluyen los trabajos que la universidad de Trujillo (Perú) realiza en el yacimiento Huaca de la Luna y los restos arqueológicos de Huaca de Cao.

En 1987, el arqueólogo peruano Walter Alva y un grupo de restauradores, estudiantes y obreros consiguieron rescatar de entre las profundidades de la tierra un conjunto de tumbas y un tesoro compuesto por más de un centenar de piezas.

Se trataba de joyas de orfebrería labradas en oro y otros materiales preciosos de la necrópolis del Señor de Sipán, santuario de uno de los personajes de la alta jerarquía de la cultura Moche.

Tres décadas fueron necesarias para recuperar estas tumbas funerarias y otros tesoros situados en la localidad de Lambayeque, donde se encontraban dos grandes pirámides de adobe a las que se accedía a través de rampas. En su interior, los arqueólogos hallaron la tumba del Señor de Sipán. (Andina - Cultura e Historia de Perú)
Etiquetas: [José de San Martín]  
Fecha Publicación: 2012-03-21T13:34:00.002-07:00

... luego de dejar Peru y vuelto a Mendoza en enero de 1823, pidió autorización para regresar a Buenos Aires y reencontrarse con su esposa que estaba gravemente enferma. Bernardino Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, se lo negó argumentando que no sería seguro para San Martín volver a la ciudad. Su apoyo a los caudillos del Interior y la desobediencia a una orden que había recibido del gobierno de reprimir a los federales, le valió que los unitarios quisieran someterlo a juicio.

No obstante, como la salud de su esposa empeoraba, decidió viajar a Buenos Aires, donde a su llegada ya ella había fallecido, el 3 de agosto de 1823. La lápida de su sepultura, que aún puede leerse en el Cementerio de la Recoleta, reza: «Aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del general San Martín».

Al llegar a Buenos Aires se le acusó de haberse convertido en un conspirador. Desalentado por las luchas internas entre unitarios y federales decidió marcharse del país con su hija, quien había estado al cuidado de su abuela. El 10 de febrero de 1824 partió hacia el puerto de El Havre (Francia). Tenía 45 años y era generalísimo del Perú, capitán general de la República de Chile y general de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Luego de un breve período en Escocia, se instalaron en Bruselas y poco después en París. Su única obsesión era la educación de su hija Mercedes. En 1825 redactó las Máximas para Merceditas, donde sintetizaba sus ideales educativos.

Ofreció sus servicios a las autoridades argentinas con motivo de la guerra con Brasil, sólo después de la renuncia de su despreciado enemigo Rivadavia a la presidencia; pero la guerra ya había prácticamente terminado.

En marzo de 1829 intentó regresar a Buenos Aires, aunque no llegó a desembarcar al saber que había vuelto a estallar la guerra civil, permaneció a bordo de incógnito, aunque fue descubierto. El general Juan Lavalle, antiguo subordinado suyo, había derrocado y fusilado al gobernador Manuel Dorrego, pero ante la imposibilidad de vencer en la contienda, le ofreció la gobernación de la provincia de Buenos Aires. San Martín juzgó que la situación a que había llevado el enfrentamiento sólo se resolvería por la destrucción de uno de los dos partidos. Entonces respondió a Lavalle que «el general San Martín jamás desenvainará su espada para combatir a sus paisanos». Luego se trasladó a Montevideo, donde permaneció tres meses, para finalmente volver a Europa.

Durante los años en que duró su exilio, San Martín mantuvo contacto con sus amigos en Buenos Aires, tratando de interiorizarse de lo que sucedía en su país. En 1831 se radicó en Francia, en una finca de campo cercana a París. Por esos años tiene lugar su afortunado encuentro con su ex compañero de armas, Alejandro Aguado, marqués de las Marismas, quien, convertido en un exitoso banquero, designó a San Martín tutor de sus menores hijos, con una generosa paga. Tres años más tarde y gracias al dinero ahorrado trabajando con su amigo y a la venta de las fincas con que lo habían premiado el gobierno de Mendoza y el de Perú, San Martín se mudó a una casa que compró en Grand Bourg.

Recibió la visita de varios personajes argentinos, en general jóvenes románticos y liberales, exiliados de su país, como Juan Bautista Alberdi (en 1843) y Domingo Faustino Sarmiento (entre 1845 y 1848), que viajó a Europa por encargo del gobierno de Chile y se encontró con San Martín en Grand Bourg en varias oportunidades. Hasta sus últimos años mantuvo correspondencia con su gran amigo Tomás Guido, quien le mantenía informado sobre la situación política en Argentina y América.

Testamento y Muerte

Fechó su testamento ológrafo en París el 23 de enero de 1844, dejando como única heredera a su hija Mercedes de San Martín, casada con Mariano Balcarce quien se desempeñaba como embajador argentino en París. Entre sus claúsulas establecía:

* Que Mercedes otorgue a su tía María Elena una pensión hasta su fallecimiento.
* Que a la muerte de María Elena le otorgue una pensión a la hija de ésta, Petronila.
* Que su sable corvo favorito, el de las batallas de Chacabuco y Maipú, fuera entregado al gobernador porteño Juan Manuel de Rosas, «como una prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla».
* Prohibió la realización de funerales y de acompañamientos hasta el cementerio, «pero sí desearía que mi corazón fuese sepultado en Buenos Aires».
* Declaraba como su primer título el de generalísimo del Ejército del Perú.

En marzo de 1848, al estallar la revolución de ese año en París, se traslada a la ciudad costera de Boulogne-sur-Mer, estableciéndose en una habitación alquilada. Allí falleció a la edad de 72 años, a las tres de la tarde del 17 de agosto de 1850, en compañía de su hija Mercedes y de su yerno. Según cuenta la leyenda, el reloj de la casa dejó de funcionar a esa hora y aún sigue marcando las 3 en punto. Casualmente, en el mismo país donde murió San Martín, Francia, moría Honoré de Balzac, un día después. (Taringa)

Estando en sus ultimos años de vida en la miseria, olvidado por los argentinos, Peru otorgo a San Martin una pension vitalicia la que le permitio seguir sosteniendose hasta su muerte.
Etiquetas: [Guerreros de Puruchuco]  
Fecha Publicación: 2012-03-09T08:58:00.000-08:00

Desde el jueves 08.03, el Museo de la Nación presenta la muestra La rebelión inca: Puruchuco, que expone por primera vez cráneos que revelan los impactos letales de las armas de fuego y el acero de los invasores espanoles contra los indígenas.

La muestra incluye los resultados de los recientes estudios realizados en el sitio arqueológico del distrito de Ate.

No es gratuito que la muestra se intitule La rebelión inca. El arqueólogo Guillermo Cock –curador de la exposición– descubrió en 2004 restos de guerreros puruchucos fallecidos violentamente en un capítulo poco comentado de la historia.

Ellos fueron reclutados como parte del ejército inca que asedió a los españoles en 1536, bajo las órdenes del general Quiso Yupanqui.

Cuando este gran ejército fue derrotado –gracias al auxilio que recibieron los españoles de parte de 10 mil huaylas de la curaca Contarguacho de Anaguaylas–, los incas fueron asesinados y enterrados sin ceremonias tradicionales en Puruchuco.

Así, la muestra exhibe por primera vez los cráneos que revelan los impactos letales de las armas de fuego y el acero de los conquistadores.

El sitio arqueológico Puruchuco, en el distrito de Ate, tiene más de 2,500 años de antigüedad, se desarrolló desde el período Formativo Tardío hasta la llegada de los españoles.

"Puruchuco tiene una importancia ancestral: en arquitectura destacan el conjunto de pirámides con rampa, además de ser la necrópolis precolombina más grande conocida en el Perú, con más de mil fardos funerarios de época inca y preínca", resume la directora de Museos y Bienes Muebles del Ministerio de Cultura, Luisa María Vetter.

Luisa María Vetter recordó que gracias a una decisión del Ejecutivo se construirá un túnel que unirá la carretera central y la avenida Javier Prado sin perjudicar el sitio arqueológico de Puruchuco.

"Un trabajo muy delicado", para el cual coordinan los ministerios de Cultura y Transportes y Comunicaciones, y las municipalidades de Lima y Ate.

"Nuestra obligación es proteger el patrimonio cultural de todos los peruanos", dijo Vetter. Lamentó que frente a iniciativas como las de Lima Milenaria, "muchos sitios arqueológicos en el país tienen problemas como Pachacámac o Cabeza de Vaca, en Tumbes".

La Rebelión inca: Puruchuco va hasta el 1 de julio, en el segundo piso del Museo de la Nación (Av. Javier Prado Este 2465, San Borja). De martes a domingo, de 09:00 a 17:00 horas. Ingreso libre.

Puruchuco pertenecía a Lati, uno de los cuatro cuaracazgos en que se dividía Lima en su fundación española de 1535.

Se calcula que más de 200 personas visitarán diariamente la muestra La rebelión inca: Puruchuco. Incluye una sala para niños donde se abrirán talleres para menores de toda Lima y donde se les instruirá sobre Puruchuco. (Andina - Cultura e Historia de Peru)

Etiquetas: [Sitio Arqueologico Pacopampa Chota]  
Fecha Publicación: 2012-03-03T08:41:00.000-08:00
Pacopampa en Chota

Una misión japonesa que investiga el sitio arqueológico de Pacopampa en Chota encontró valiosos vestigios que fueron rescatados de la tumba de la Dama de Pacopampa. 

Los restos encontrados estan constituidos por cerámicas y piezas de oro de gran valor.

El arqueólogo japonés Yuji Seki, director de la misión dedicada a la investigación, presentó un informe sobre los avances del proyecto y manifestó que estas piezas podrían ser exhibidas en un museo comunitario.

Este museo –explicó– sería parte de un proceso que considera la puesta en valor de la zona, para lo cual se necesita el apoyo de instituciones públicas y privadas como el Gobierno Regional de Cajamarca y el Ministerio de Cultura.

"En este momento estamos en la etapa de investigación y excavación que más o menos toma unos diez años. Luego se podría trabajar en la puesta en valor y la creación del museo comunitario que beneficie al centro poblado", indicó.

El hallazgo de la tumba de la denominada Dama de Pacopampa fue dado a conocer a la opinión pública en 2009, a cargo del equipo de investigación japonés.

El sitio arqueológico de Pacopampa abarca 16 hectáreas, de las cuales cuatro corresponden al núcleo ceremonial, y está ubicado en el distrito de Querocoto, en la provincia de Chota.

En realidad, este sitio fue descubierto en 1964 y comprende dos etapas en su temporalidad: la primera data de 1,200 a 800 años antes de Cristo (a.C) y la segunda de 800 a 500 años (a.C).

Los investigadores consideran que se trata de uno de los centros ceremoniales formativos más grande de la sierra norte (área y volumen), con una gran inversión laboral reflejada en la construcción con piedra cortada, una técnica diferente a la de los demás sitios arqueológicos.

Puesta en valor

La intervención extranjera se inició en 2005, gracias a un convenio con la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Según el arqueólogo Seki, el año pasado el gobierno japonés aprobó su proyecto para ampliar la investigación hasta 2015.

Dijo que se busca llamar la atención y comprometer el apoyo de las autoridades, sector privado y la población sobre la importancia de poner en valor los sitios arqueológicos de este departamento.

La misión japonesa está formada por arqueólogos, geólogos, antropólogos físicos, zooarqueólogos, conservadores de metal, entre otros especialistas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Después de haberse dado a conocer el potencial turístico de este sitio, todo indica que el apoyo llegará. (El Peruano . Cultura e Historia de Peru)
Etiquetas: [Cultura Moche o Mochica]  
Fecha Publicación: 2012-02-28T12:43:00.000-08:00


Moche, también llamada cultura mochica, es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló entre el 100 a. C. y el 700 d. C. en el valle Moche teniendo como capital al territorio que hoy se denomina Huacas del Sol y de la Luna en la actual Provincia de Trujillo , Región La Libertad, ésta cultura se extendió hacia los valles de la costa norte del actual Perú.

Las sociedades moche desarrollaron una compleja tecnología de canales de riego, evidenciando amplios conocimientos en ingeniería hidráulica y ampliando la frontera agrícola. Además, hicieron uso intensivo del cobre en la fabricación de armas, herramientas y objetos ornamentales.

Fueron considerados los mejores ceramistas de Perú antiguo gracias al fino y elaborado trabajo que realizaron en sus cerámicos. En ellos representaron a divinidades, hombres, animales y escenas significativas referidas a temas ceremoniales y mitos que reflejaban su concepción del mundo, destacándose la asombrosa expresividad, perfección y realismo con que los dotaban.

Políticamente, las sociedades moche — de fuerte segmentación en clases sociales — se organizaban en señoríos comandados por autoridades religioso-militares.




Ubicación geográfica

Mochica norte

En el valle de Jequetepeque: San José de Moro, Huaca Dos Cabezas, Complejo Pacatnamú, Casa de la Luna o Sián, el Hornito, (entre San Pedro y Pacasmayo), Sincapecerce de Poémape, y la Tumba de la Mina.
En el Valle de Lambayeque: Sipán y Pampa Grande

Mochica sur

En el valle de Moche: la Huaca del Sol y de la Luna.
En el Valle de Chicama: se destacan varios edificios mochicas que fueron usados en tiempos de los chimúes, como Sonolipe, Urricape, Mocollope, La Campana, Huaca Cartavio, Huaca Colorada, Huaca Cao viejo

Una gran cultura

En general la cultura mochica tuvo un gran desenvolvimiento en la zona de la costa del norte de Perú, en esta zona se desarrollaron de una manera impresionante, construyendo grandes templos que dejan gran parte de su legado, fue algo muy avanzado el tener sistema de irrigación y forma de controlar el río con motivo de regar el casi desierto que era el norte del territorio, al igual fueron grandes maestros al tratar el metal y el oro
[editar]Grandes Pescadores

Los habitantes de la cultura mochica tuvieron gran experiencia como pescadores y eso lo demuestra las antiguas embarcaciones que usaban y que hasta ahora se siguen fabricando denominados Caballitos de totora. Los moches tenían un gran desenvolvimiento como pescadores en las costas cercanas al valle moche en el norte de Perú.



Redescubrimiento

La civilización mochica fue identificada por Max Uhle en 1909 quien la clasificó como protochimú. Además fue estudiada por Julio C. Tello y sobre todo por Rafael Larco Hoyle.

Religión

Por sus dioses castigadores, la representación de dioses decapitadores era muy común, siendo el decapitador principal Ai Apaec, quien también era el dios supremo y la principal deidad de los mochicas.

Estos dioses muestran clara influencia de la cultura chavín, que fueron anteriores a ellos (los moches). Se puede apreciar el parecido en los colmillos y las formas felínicas en algunos.
Los sacrificios humanos eran practicados por los mochicas con fines religiosos.

Agricultura

Los mochicas tuvieron una especial preocupación por el desarrollo agrícola. En este sentido cultivaron maíz, camote, yuca, papa, calabaza, frutas tales como tuna, lúcuma, chirimoya, tumbo y papaya. Como debieron llevar agua para cultivar tierras secas, construyeron canales (Wachaques) que se muestran como notables obras de ingeniería hidráulica, como el de Ascope y el de la Cumbre.

Asimismo construyeron represas como la de San José, cuyas aguas almacenadas servían para irrigar las tierras en tiempo de sequía y escasez.

Quedó registrada una sequía de varios años, que se cree que está relacionada con una erupción del volcán Krakatoa, que generó un invierno de dos años en todo el mundo (Véase Cambio climático en el año 535).



Navegantes

El mar ejercitó sobre los mochicas un atractivo especial. Provistos de sus caballitos de totora, que ya tenían cerca de tres mil años de antigüedad entonces,2 se convirtieron en diestros pescadores, de la misma manera que organizaron expediciones que arribaron hasta la isla de Chincha para extraer el guano, tan eficiente para el abono de las chacras.

Poseían también naves guerreras que eran tripuladas por más de tres o cuatro personas y que transportaban a grupos militares o a los prisioneros vencidos en las guerras. No son distintas a las fabricadas por los mochicas y otras culturas desde el 1000 a. C.

Sociedad clasista

Los mochicas eran una sociedad clasista, donde los integrantes de la aristocracia militar ocupaban el primer puesto. Este criterio clasista era de las siguientes maneras:

El cie-quich: era el rey del valle y los dominios moche.
El coriec: era el rey vencido y subordinado al poder de un soberano moche.
El sacerdote: encabezado por el sacerdote guerrero, habitaban en los templos de forma piramidal.
El pueblo: agrupaba a campesinos y pescadores quienes vestían de manera sencilla. Desempeñaban labores agrícolas, de pesca o se dedicaban a otras actividades.



Obras de la cultura mochica

Los mochicas plasmaron el entorno de su mundo cultural y religioso en su expresiva cerámica perfeccionando una actividad artística que constituye el mejor documento y testimonio de su cultura. Fue escultórica, realista, documental, y pictográfica.

Escultórica: porque representaban en bulto las figuras de los hombres, animales y plantas. Destacaron los huacos retratos.

Realista: puesto que todo era reproducción exacta de la realidad. No inventaban ni imaginaban en su obra ceramista, que era expresión de las actividades.

Documental: porque era realismo y su representación sirven como elementos para conocer la vida de los habitantes moches como si se estuviese leyendo un verdadero documento o fuente escrita.

Pictográfica: ya que algunos huacos representan figuras pintadas y ornamentadas.



La cerámica mochica

El más conocido legado cultural moche es su cerámica, generalmente depositada como preciosa ofrenda para los muertos. Hombres, divinidades, animales, plantas y complejas escenas fueron representadas por sus artistas bajo la forma de imágenes escultóricas o vasijas decoradas a pincel.

Su realismo es característica resaltante en sus huaco retratos, su famosa plástica asombra por la expresividad y perfección de verdaderos retratos de arcilla. Los cánones clásicos de perfección y realismo se reconocen aun en seres mitológicos, animales humanizados, hombres con atributos zoomorfos o partes combinadas de varios animales. Sin embargo también realizaron ceramica con gran cotenido simbolico de pensamiento e ideas donde las imagenes se vuelven mas abstractas y conceptuales,ambas tradiciones tanto la simbolica como la realista se encuentran sumamente vinculadas. Incluso hay piezas ceramicas donde conviven estas dos tendencias sin el mas minimo problema.

Analizando la iconografía de la cerámica, los investigadores actuales también pueden conocer interesante información sobre la vida de los moches: ceremonias funerarias, ceremonias rituales, paisajes, viviendas, guerras, enfermedades, etc. proporcionando así un vínculo entre los vivos y los muertos.

Sus pictografías derrochan vida y movimiento en las complejas escenas de ceremonias, combates, cacerías rituales y probables relatos míticos. Sin embargo, la vajilla para uso diario, utensilios domésticos y vasijas para agua fueron funcionales, sencillos y escasamente decorados.

La cerámica fue pictórica, con asa puente y con el pintado de toda la superficie conocido como “horror al vacío”. La cerámica mochica tiene dos colores predominantes: rojo y crema, no usaron el color azul y verde por respeto al mar, conocido como Kon. Ellos utilizaron moldes para fabricar sus objetos de cerámica, tanto de uso doméstico como de uso ceremonial, estos últimos generalmente tienen base de forma globular y decoraciones que reflejan la cosmovisión e ideología del pueblo moche. Los moches usaron hilo para hacer sus cerámicas.



Períodos

Mochica I: grandes vasijas-retratos y vasos fito-zoo-antropomorfos; botellas con asa-estribo, pico, etc., casi siempre recubiertas de pinturas.
Mochica II: mejor cocidas, más esbeltas y con pinturas zoomorfas de excelente factura.
Mochica III: vasos-retratos y también de animales, únicos por su excepcional realismo-naturalismo, decorados de arriba abajo con motivos geométricos o escenas de la vida diaria.
Mochica IV: con algunas formas nuevas, incorporando el tema paisajístico.
Mochica V: barroco, atrevido y decadente por su forma y decoración.

Arquitectura

Como elemento base para sus construcciones emplearon el adobe, que lo usaban en pequeños bloques de tamaño mediano.

En las construcciones importantes como las huacas, se solía hacer cada cierto tiempo una reedificación, en la cual en vez de remodelar una pared, la tapaban construyendo otra en su delante, esto se puede apreciar en todas las huacas. Las casas de los pobladores comunes (pueblo) eran erigidas en pequeñas comunidades, no formaban grandes urbes. Los materiales que usaban ellos eran los mismos que se empleaban para las huacas a excepción de las pinturas. Las casas tenían patio propio y techo de dos aguas para las lluvias.

En su arquitectura destacan Huacas del Sol y de la Luna, que fueron las capitales de la cultura mochica.

Proto escritura

Según los estudios del autor peruano Rafael Larco Hoyle, los mochicas poseían un sistema de proto escritura a la cual llamó escritura pallariforme, y que consistiría en grabar líneas, puntos, zigzags y otras figuras con diferente significado en los pallares pintados en muchos vasos cerámicos, ya que presentan variedad de diseños que hacen pensar en algún sistema original de transmisión de datos numéricos y posiblemente no numéricos.

El Señor de Sipán

Sipán es una pequeña localidad que se ubica a 35 kilómetros al sureste de Chiclayo. Allí se encuentra la denominada Huaca Rajada.

En marzo de 1987 el arqueólogo peruano Walter Alva logró erradicar a los huaqueros (ladrones de tumbas) y procedió a realizar excavaciones. 

La del Señor de Sipán fue la única tumba de un gobernador precolombino hallada intacta en Perú. Actualmente se encuentra en el Museo Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque. Se lo halló con 8 personas (cuatro mujeres y cuatro hombres). (wikipedia)

videos: http://www.youtube.com/user/Docuhistory
Etiquetas: [Virreynato]  [Nuestra Señora de las Mercedes]  
Fecha Publicación: 2012-02-25T08:29:00.000-08:00

Perú pedirá a la Corte Suprema de los Estados Unidos la revisión de los fallos judiciales que concedieron a España un tesoro de origen peruano encontrado en un galeón español hundido.

El pasado martes fue presentado un recurso para inmovilizar las monedas de plata y oro, acuñadas en Lima en el periodo colonial y que estuvieron en disputa judicial en las cortes estadounidenses de Tampa y Atlanta.

“Este es un paso previo a la solicitud de revisión que solicitará el Perú ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de América de los fallos emitidos a favor del Gobierno español para la restitución de los bienes en disputa”, señaló en un comunicado

La Cancillería señala que el Perú "ha actuado dentro del marco legal correspondiente" y que sigue este litigio en defensa de los derechos sobre la carga del navío español 'Nuestra Señora de las Mercedes y las Ánimas'.

El cargamento fue encontrado por la empresa estadounidense Odyssey que la extrajo de los restos de una fragata hundida en el mar; y tras un largo litigio la justicia de Estados Unidos determinó que fuera entregado a España.

Se trata de unas 595.000 monedas, la mayor parte de plata y oro, con la efigie del monarca español Carlos IV y acuñadas en Lima en 1796.

El Ministerio de Relaciones Exteriores peruano subrayó, en ese sentido, que las monedas fueron elaboradas con materia prima obtenida en minas que actualmente se encuentran en territorio peruano y acuñadas en Lima.

"El Estado peruano sostiene que tiene derecho prevalente sobre la carga, no obstante reconoce que el buque que la transportaba es español", indica.

La Cancillería aseguró que el derecho internacional, en el caso de Sucesión de Estados, privilegia el derecho del Estado sucesor (Perú) sobre el derecho del Estado predecesor (España).

"Es sobre la base de este principio que nuestro país reclama que los bienes hallados en el buque 'Nuestra Señora de las Mercedes y las Ánimas' le pertenecen", indica el comunicado oficial. (Andina - Cultura e Historia de Peru)
Etiquetas: [Galeon Nuestra Señora de las Mercedes]  
Fecha Publicación: 2012-02-23T18:54:00.001-08:00

24 horas antes del día en que el Ejército español planea llevarse el tesoro desde una base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Peru presentó este jueves un reclamo sobre el tesoro rescatado de una nave que naufragó hace casi 200 años.

España obtuvo el cargamento días atrás al imponerse en una batalla legal en EEUU a los buzos que lo hallaron hace cinco años dentro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, que se encuentra en el fondo del océano Atlántico.

Perú pidió a la Corte Suprema de Estados Unidos que impida el traslado del tesoro a España para así ganar tiempo a fin de presentar argumentos en un tribunal federal que demuestren que es el legítimo dueño.

El Gobierno de Peru asegura que los materiales que configuran el tesoro fueron extraídos, refinados y acuñados —en el caso de monedas— en Perú, que en ese momento era parte del imperio español.

El portavoz de la embajada de Perú en Washington, Rodolfo Pereira, se negó a hacer declaraciones sobre la apelación. En tanto, una vocera del Ministerio peruano de Cultura, Melanie Pérez-Cartier, dijo a The Associated Press vía correo electrónico que iba a investigar el asunto, pero luego no contestó las llamadas.

Este viernes, dos aviones militares españoles C-130 de transporte volarían desde Tampa, EEUU, para llevarse el cargamento, que estaría valorizado en casi US$500 mil millones, lo que lo convertiría en el tesoro de naufragio más valioso de la historia. (Peru21 - Cultura e Historia de Peru)
Etiquetas: [Tribu MashcoPiro]  
Fecha Publicación: 2012-01-31T19:31:00.000-08:00
Foto: Tribu Amazónica Mashco-Piro de Perú

Un año después de que las imágenes aéreas de un grupo no contactado de Brasil dieran la vuelta al mundo, Survival International ha publicado nuevas fotografías de indígenas aislados vistos de cerca en Perú. 

Estas nuevas fotos muestran a indígenas aislados del pueblo «mashco-piro» en el sureste de Perú. Se sabe que los mashco-piros viven en el Parque Nacional de Manú, pero en los últimos meses se han recibido informaciones sobre un aumento en el número de avistamientos de sus familiares no contactados.

«Muchos culpan a la tala ilegal dentro y alrededor del parque y a los vuelos a baja altura de los helicópteros de los cercanos proyectos petroleros y gasísticos de haber forzado a los indígenas a desplazarse de sus hogares», ha señalado esta ONG. Los mashco-piros son uno de los aproximadamente 100 pueblos indígenas aislados que habitan en el planeta.


Hace exactamente un año, Survival publicó unas fotografías de una saludable comunidad de indígenas aislados en Brasil. Si embargo, estas nuevas fotografías «son las imágenes más detalladas de indígenas no contactados que jamás se han obtenido». El peligro de establecer contacto con pueblos indígenas que eligen mantenerse aislados es alto.

Nicolás «Shaco» Flores murió después de que indígenas aislados le dispararan con una flecha cerca del Parque Nacional de Manú en Perú y después de llevar más de 20 años dejando comida y regalos para un pequeño grupo de indígenas mashco-piros. 

El director de Survival International, Stephen Corry, ha declarado que estas fotos «ofrecen pruebas aún más irrefutables de la existencia de indígenas aislados». Por ello, concluye que «ya no es aceptable que los gobiernos, empresas o antropólogos lo nieguen y se debería respetar el deseo de los indígenas de que los dejen en paz». (ABC - Cultura e Historia de Peru)
Etiquetas: [El Virreinato del Perú]  
Fecha Publicación: 2012-01-26T12:30:00.000-08:00

El Virreynato del Perú fue una entidad territorial integrante del Imperio español situado en América del Sur, establecida por la Corona española durante toda la era de su dominio en el Nuevo Mundo, entre los siglos XVI y XIX.

Tras la conquista del Perú, los conquistadores entraron en una guerra civil, por lo que el rey Carlos I, por medio de la Real cédula firmada en Barcelona el 20 de noviembre de 1542, suprimió las gobernaciones de Nueva Castilla y de Nueva Toledo y creó el virreynato del Perú. 

Éste comprendió en un inicio y durante casi 200 años, gran parte de Sudamérica y el istmo de Panamá, bajo diversas formas de control o supervigilancia de sus autoridades; sin embargo, a lo largo del siglo XVIII, y hasta la independencia de esas zonas respecto del poder español, correspondió a lo que hoy en día son territorios que forman parte de las Repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador , Panamá y Perú.

A principios del siglo XIX, el virreynato del Perú, se ha denominado la posesión más importante de la Corona española al tratarse de una de sus más importantes fuentes de riqueza. 

El virreynato peruano durante el proceso de independencia hispanoamericana se convirtió en el último bastión y centro contrarevolucionario en América del Sur, obligando a José de San Martín a abandonar su empresa emancipadora tras establecer la República del Perú, hasta que bajo la división partidista, y sin auxilios de España, el virreynato sucumbió finalmente en las campañas de Simón Bolívar.

En lo militar el virreynato del Perú financió y apoyó militarmente, por medio del envío de soldados y provisiones desde el Perú, las campañas contra los mapuches en la Guerra de Arauco que se extendió por gran parte del período colonial, solamente en el año 1662 fueron enviados 950 soldados y 300.000 pesos para los gastos de guerra, de igual manera del virreynato peruano partían las directivas generales para la conducción de la campaña como fue la que envió el virrey Príncipe de Esquilache ordenando una guerra defensiva contra los indios y la prohibición del servicio personal de éstos. 

La fortificación del puerto del Callao y la manutención de una fuerza naval para defender las colonias próximas de incursiones de corsarios y piratas fue también responsabilidad de los sucesivos virreyes del Perú.

Historia

Antecedentes

Con la entrada de los españoles en la ciudad del Cuzco en 1534, concluyó la conquista militar del Perú, llevada a cabo por Francisco Pizarro y dio comienzo el desarrollo del asentamiento colonial en el área dominada hasta ese momento por el Imperio inca o Tahuantinsuyo. 

Así, durante el reinado del rey de España, Carlos I, por real cédula firmada en Barcelona el 20 de noviembre de 1542, se creaba el virreynato del Perú, eliminando las gobernaciones sudamericanas incluida la Gobernación de Nueva Castilla, otorgada a Pizarro.

Establecimiento del Virreinato

El 20 de noviembre de 1542, el monarca español Carlos I de España firmó en Barcelona por Real Cédula las llamadas Leyes Nuevas, un conjunto legislativo para las nuevas colonias americanas entre las cuales dispuso la creación del Virreynato del Perú en reemplazo de las antiguas gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva León al tiempo que la sede de la Real Audiencia de Panamá fue trasladada a la Ciudad de los Reyes, Lima.

"yten ordenamos y mandamos que en las provincias o rreynos del peru rresida vn visorrey y vna audiencia rreal de quatro oydores letrados y el dicho visorrey presida en la dicha abdiencia la qual rresidira en la cibdad de los rreyes por ser en la parte mas convenible porque de aqui adelante no ha de aver abdiencia en panama."

Leyes Nuevas

El flamante virreynato comprendió de un espacio extenso comprendido entre Panamá y Chile, de norte a sur, a excepción de la actual Venezuela y, hacia el este, hasta la Argentina, con la excepción del Brasil, que pertenecía a Portugal.

Fue su primer virrey Blasco Núñez Vela, nombrado por real cédula del 1 de marzo de 1543. Sin embargo no pudo ejercer la autoridad real debido a los enfrentamientos entre los partidarios de Francisco Pizarro y Diego de Almagro, por el dominio del Perú, pereciendo asesinado por Gonzalo Pizarro. 

El asesinato de la primera autoridad del rey produjo mucha consternación en España, entonces la corona dispuso castigar severamente a quien había atentado contra el virrey, el representante del rey en territorios conquistados. Para ello, Carlos I envió a Pedro de la Gasca, con el título de Pacificador para solucionar esta situación. Ya en el Perú, La Gasca, seguro de haber infundido la semilla de la traición entre los partidarios de Gonzalo Pizarro, se enfrentó al conquistador, cerca del Cuzco, en 1548, Gonzalo Pizarro vio a sus capitanes pasarse al bando de la Gasca y la derrota para él resultó aplastante. Conducido a la ciudad del Cuzco fue ejecutado por delito de alta traición al rey. 

Unos años después, en 1551, fue nombrado virrey Antonio de Mendoza y Pacheco, luego de haber ejercido el cargo en el virreynato de Nueva España. Tras casi 40 años de desorden administrativo, el virreynato peruano encontró a un eficiente conductor en Francisco de Toledo quien, entre 1569 y 1581, logró establecer el marco político-administrativo que regiría por muchos años en el Perú colonial.

El gobierno de Toledo

Apenas llegado a tierras peruanas, Francisco de Toledo se informó de todo cuanto había sucedido en el virreynato y de cuales fueron las políticas seguidas hasta ese momento. Reconoció la inexistencia de un adecuado sistema tributario, pues no había un registro del total de habitantes del virreinato. Toledo realizó varias visitas generales a distintas partes del virreynato y, por primera vez, se tuvo registro de los recursos humanos y naturales del Perú. Tras saber el número de posibles tributarios, estableció las reducciones: pueblos indígenas en los que se agrupaba a un número de alrededor de 500 familias. Así se sabía con exactitud la cantidad de tributo que debían entregar.

Francisco de Toledo impulsó la distribución del trabajo indígena por medio de la mita. Mediante el empleo de ésta, el virrey Toledo proveyó de mano de obra a las minas de Potosí (productora de plata) y Huancavelica (de la que se extraía azogue, necesario para la purificación argentífera), logrando así convertir al Perú en uno de los centros más importantes de producción de plata en el mundo.

Francisco de Toledo sentó las bases del virreynato peruano pues logró la ordenación administrativa y política de todo el amplio territorio del Perú.

El ciclo de la Plata

Entre 1580 y 1650, el sistema económico mercantilista se implanta definitivamente en el Perú con el surgimiento de la gran minería gracias a la explotación de las vetas argentíferas de Potosí mediante amalgamación con el azogue de Huancavelica.

Las Reformas Borbónicas

En el siglo XVIII, destacaron las figuras de los virreyes que introdujeron las Reformas Borbónicas, medidas impuestas por la Casa de Borbón, especialmente Manuel de Amat y Junyent, que gobernó entre 1761 y 1776, Manuel de Guirior (1776-1780), Agustín de Jáuregui (1780-1784) y Teodoro de Croix (1784-1790), destinadas a revitalizar la administración colonial con actuaciones como la incorporación del sistema de intendencias. 

Con ellos se intentó profesionalizar el gobierno, sustituyendo las inoperantes figuras de los corregidores y los alcaldes mayores, dedicando especial interés a todo lo relacionado con la hacienda.

La reorganización territorial llevada a cabo a lo largo del siglo XVIII, implicó desmembrar dos vastas regiones del virreinato peruano para conformar con ellas otros dos nuevos virreynatos: el Virreynato de Nueva Granada en 1717, restaurado en 1739 tras un periodo de supresión, y luego el Virreynato del Río de la Plata creado en 1776. Estas pérdidas de territorio supusieron la pérdida de protagonismo del Virreynato del Perú como centro económico de España en Sudamérica.

La posterior política económica de los Borbones, que permitió el comercio directo entre los puertos españoles y diversos puertos de las colonias sudamericanas (Maracaibo, Guayaquil, Arica, Valparaíso, etc.) redujeron el tráfico comercial a través del puerto del Callao y afectaron las rentas del Virreynato, que tras la separación del Río de la Plata quedó confinado a las rutas comerciales secundarias del Océano Pacífico, mientras que el tráfico comercial más lucrativo (del Océano Atlántico) quedaba bajo dominio de los puertos de Buenos Aires o Cartagena de Indias, fuera de la influencia del virreynato peruano.

La ciudad de Lima, antaño principal ciudad de Sudamérica y poseedora de una vida cortesana y comercial comparable a la de la propia Madrid, perdió gran parte de su antigua riqueza en la segunda mitad del siglo XVIII, a lo cual se unió la continua merma de los ricos depósitos de plata de Potosí que habían sustentado la economía virreynal durante dos siglos, hasta que todo el territorio del Alto Perú (actual Bolivia) quedó unido al virreynato rioplatense en 1776. Los últimos años del siglo XVIII, si bien generaron una administración colonial más eficiente y un mejor manejo de los recursos del virreynato en beneficio de España, mostraron un serio declive de la riqueza general del virreynato peruano.

En el siglo XIX, el virrey José Fernando de Abascal y Sousa hizo del virreynato del Perú el baluarte, reducto y centro de la contrarrevolución en favor de la monarquía; desde este virreynato se contuvo la revolución argentina, se reconquistó Chile, se sofocó los levantamientos de Quito y se debeló todo intento revolucionario en el propio virreynato, en este sentido se dice que se reprimió toda manifestación de signo independista en las colonias de España en América del Sur.

Sin embargo Guayaquil se proclama estado independiente en 1820 y recibe la ayuda colombiana de Bolívar, y tras la liberación de Chile el general argentino José de San Martín organiza una expedición militar que ocupó Lima en 1821, y seguidamente el 28 de julio de ese mismo año se proclama la República del Perú. 

La capital virreynal fue trasladada al Cuzco y el virreynato español del Perú se mantuvo en los territorios no independizados hasta el año 1824, en que terminó oficialmente con la capitulación del virrey José de la Serna e Hinojosa ante las fuerzas militares de Antonio José de Sucre en la Batalla de Ayacucho. La guerra sin embargo continuaría con el Combate de Tumusla y en el asedio y bloqueo del puerto peruano del Callao y más allá hasta su conclusión en el año 1826 con la Campaña de Chiloé y la rendición de la Fortaleza del Real Felipe. (wikipedia)

Economía y Sociedad













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Etiquetas: [Imperio Inca]  
Fecha Publicación: 2012-01-16T15:06:00.000-08:00


El Imperio incaico o Tahuantinsuyo (del quechua Tawantin Suyu, 'las cuatro divisiones') fue un estado precolombino situado en América del Sur. Floreció en la zona andina del subcontinente entre los siglos XV y XVI, como consecuencia del apogeo de la civilización incaica. 

Abarcó cerca de 2 millones de km² entre el océano Pacífico y la selva amazónica, desde las cercanías de San Juan de Pasto en el norte hasta el río Maule en el sur. 

El Tahuantinsuyo fue el dominio más extenso que tuvo cualquier estado de la América precolombina.

Los orígenes del Imperio incaico se remontan a la victoria de las etnias cuzqueñas (actual Perú) lideradas por Pachacútec frente a la confederación de estados chancas en el año 1438. 

Luego de la victoria, el curacazgo incaico fue reorganizado por Pachacútec. El Imperio incaico iniciaría con él una etapa de continua expansión que siguió con su hermano Cápac Yupanqui, luego por parte del décimo inca Túpac Yupanqui, y finalmente del undécimo inca Huayna Cápac quien consolidaría los territorios. En esta etapa la civilización incaica logró la máxima expansión de su cultura, tecnología y ciencia, desarrollando los conocimientos propios y los de la región andina, así como asimilando los de otros estados conquistados.

Luego de este periodo de apogeo el imperio entraría en declive por diversos problemas, siendo el principal la confrontación por el trono entre los hijos de Huayna Cápac: los hermanos Huáscar y Atahualpa, que derivó incluso en una guerra civil. 

Finalmente Atahualpa vencería en 1532, sin embargo su ascenso al poder coincidiría con el arribo de las tropas españolas al mando de Francisco Pizarro, que capturarían al Inca y luego lo ejecutarían. Con la muerte de Atahualpa en 1533 culminó el Imperio incaico, sin embargo, varios incas rebeldes, conocidos como los "Incas de Vilcabamba", continuarían la lucha contra los españoles hasta 1572 cuando fue capturado y decapitado el último de ellos: Túpac Amaru I.

El Tahuantinsuyo corresponde actualmente a territorios relativos al sur de Colombia, pasando por Ecuador, principalmente por Perú y Bolivia, la mitad norte de Chile y el noroeste de Argentina. El imperio estuvo subdividido en cuatro suyos: el Chinchaysuyo (Chinchay Suyu) al norte, el Collasuyo (Qulla Suyu) al sur, el Antisuyo ('Anti Suyu') al este y Contisuyo ('Kunti Suyu') al oeste. La capital del Imperio fue la ciudad de Cuzco, en el Perú. (wikipedia)

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Etiquetas: [Hermasie Paget]  
Fecha Publicación: 2012-01-12T12:23:00.000-08:00
Foto: Madre SSCC Hermasie Paget

Un merecido homenaje de gratitud a la madre SSCC Hermasie Paget, considerada como salvadora de la ciudad de Lima durante la Guerra del Guano y el Salitre de 1879, ofrecerá el martes 17 de enero la municipalidad de San Isidro.

Hace 131 años, gracias a su coraje y fe ayudó a salvar a la ciudad de Lima de su destrucción, en aquellos días de la Guerra de Guano y el Salitre en la que se enfrentaban Perú y Chile luego que Bolivia abandonará la contienda.

En enero de 1881, cuando el ejército invasor chileno estaba por tomar la capital, la madre Paget rechazó el ofrecimiento de evacuar la ciudad y más bien abrió las puertas del colegio Belén, del cual era directora, para acoger a 300 familias, entre ellas la del presidente Nicolás de Piérola, ante los diversos peligros del conflicto armado.

Además se comunicó con el comandante de la flota francesa Bergasse du Petit thouars a quién pidió su intervención ante el comandante invasor e impedir la destrucción de la ciudad de Lima por las hordas militares chilenas

Concluida la guerra, más de 1,500 damas limeñas promovieron el reconocimiento a la madre Paget, quien fue declarada salvadora de Lima.

Por ello, el Grupo In Memorian de la Madre Hermasie Paget, que preside el doctor Uriel García Cáceres, solicitó hace dos años el traslado de sus restos, que actualmente reposan en el cementerio Presbítero Maestro, hacia la Cripta de los Héroes, que acoge a los defensores peruanos de la Guerra del Pacífico.

Paget ofreció rezos, oraciones y con una voluntad inquebrantable logró evitar que la capital fuera devastada por las tropas invasoras.

Este homenaje de reconocimiento, que encabezará el alcalde del distrito, doctor Raúl Cantella Salaverry, se llevará a cabo en el parque Paget, ubicado entre las calles Jacinto Lara y Alfredo Salazar, el martes 17 a las 11:00 horas.

La ocasión también será propicia para recordar la heroica resistencia de Lima y el sacrificio de nuestros soldados y civiles que se batieron en San Juan y Miraflores en defensa del honor de la Patria. (Andina - Cultura e Historia de Perú)

Biografía de la madre SSCC Hermasie Paget
Etiquetas: [Arte Textil]  
Fecha Publicación: 2012-01-04T09:55:00.000-08:00
Foto: Manto Cultura Paracas

"Milenario arte textil peruano"

Artículo escrito por María Luz Crevoisier, publicado en el diario El Peruano

Para el etnohistoriador John Murra, el arte textil en el antiguo Perú era como un sello de identificación entre las comunidades andinas. Este arte junto con la cerámica fue ampliamente desarrollado por los pueblos prehispánicos y aún hoy nuestras comunidades continúan utilizando las técnicas de aquellos tiempos.

Otro etnólogo, Emilio Mendizábal Lózack, en su tesis para graduarse en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos: Continuidad cultural y textilería en Pachitea andina, sostiene que el Perú fue un pueblo de tejedores y el quipu el sistema mecánico de registro y uno de los elementos básicos que permite explicar la estructura y función de la cultura inca, máxima expresión de la civilización andina.

El cronista Huamán Poma de Ayala refiere que en la región del Chinchaysuyu las tejedoras eran de dos clases: a las casadas y viudas de 33 años (parece que esa era la edad requerida) se las llamaba auca camayocpa warmin y tejían la ropa delicada para el Inga (sic) y demás señores, capitanes y soldados y las mujeres de 50 años o payaconas, tejían la ropa gruesa de la comunidad. (1)

El investigador J. Alden Mason asegura que en la época prehispánica se obtuvieron hilos de algodón de hasta 250 fibras, cifra que en la actualidad se ha reducido a 70 hebras. El telar recibe diversos nombres, así en Pachitea andina killwa, que es el del tejedor o tejedora, para el padre Cobo se le dice kallwa y a la tejedora, awaycuna (2).

Los diversos pueblos andinos tuvieron diferentes técnicas textiles, así la cultura Lima, sencilla y con un sentido práctico, entre los moches no fue muy decorativa. En cambio, Paracas sobresale por la variedad de sus colores y el primoroso bordado que se ejecutaba sobre el tejido.

En el presente la comunidad quechua de Taquile (Puno) destaca por su artesanía textil, la que el año 2005 fue denominada por la Unesco Obra Maestra del Patrimonio Intangible de la Humanidad.

La comunidad de Chahualquire –ubicada a 3,900 msnm entre Písac y Paucartambo (Cusco)– es tierra de pastores y agricultores. Está al pie del cerro Chahuaytire y bajo la abvocación de Mamacha Asunta.

Aún utiliza técnicas prehispánicas como se puede apreciar en la obra del artesano Alfredo Tunki Ylla (42 años) presente en la Feria Artesanal Expo Santuranticuy, realizada en diciembre pasado.

Este artesano teje con lana de alpaca (se emplea también de vicuña, llama y algodón) en un telar horizontal de palos apoyado en dos estacas, como en el antiguo incario, refiere Mendizábal en la obra citada.

Para ajustar el tejido usa el tuyurrique y obtiene la variedad de colores haciendo hervir plantas para los tintes. Así, la kayasurca, que crece entre las piedras (marrón ), aguaypili (morado), chilcanan (naranja), que traen de La Convención, la cochinilla (rojo) y para el color azul índigo, un tinte vegetal oriundo de Estados Unidos.

Los motivos son geométricos y el acabado extraordinario. Tunki recibió esta herencia cultural de su abuela María Mamani Yura, de la cual participan también su esposa, doña Faustina Illa, y sus tres hijos, especialmente Ronald Ylla (13), quien tejió su propio chullu y el de su padre.
……
(1) Continuidad cultural y textilería en Pachitea Andina,pág 120-EML. (2) Continuidad cultural y textileria en Pachitea Andina, pág 129. EML.

Nota: Todo este gran desarrollo ocurría en los pueblos del antiguo Perú mientras en el resto del territorio sudamericano solo existían tribus salvajes cazadoras y recolectoras sin ningún tipo de cultura.