Te encuentras en la páginas de Blogsperu, los resultados son los ultimos contenidos del blog. Este es un archivo temporal y puede no representar el contenido actual del mismo.

Comparte esta página:


Fecha Publicación: 2012-02-06T19:06:00.000-08:00
Al saberse del fallecimiento de la poeta polaca Wislawa Szymborska, entre los recuerdos y homenajes que se le han hecho, la revista El Malpensante rescata algunas cartas con las que la Premio Nobel de Literatura de 1996 respondió a quienes le escribían para pedirle consejos para dedicarse a la poesía. Algunas respuestas son serias y académicas, y otras sarcásticas e informales, lo que permite ver al tipo de persona que era esta extraordinaria mujer. Aquí algunos textos que publica la revista colombiana.



Para el señor K. K., de Bytom

Utilizas el verso libre como si su libertad fuera absoluta. Pero la poesía (a pesar de lo que pueda decirse) es, era y será un juego. Y, como todos los niños saben, los juegos tienen reglas. ¿Por qué lo olvidan los adultos?

Para el señor G. Kr., de Varsovia

Necesitas un bolígrafo nuevo. El que tienes comete muchos errores. Debe ser extranjero.

Para Grazyna, de Starachowice

Quitémonos las alas y tratemos de escribir con los pies sobre la tierra, ¿sí?

Para Putzka, de Radom

El aburrimiento debe ser descrito con gusto. ¿Cuántas cosas están ocurriendo en un día en el que no pasa nada?


Para Michal, en Nowy Targ

Rilke advirtió a los jóvenes poetas que los temas majestuosos son difíciles y exigen una gran madurez artística. Les aconsejó escribir sobre lo que observan en torno a ellos y cómo viven cada día; sobre lo que se ha perdido y lo que se ha encontrado. Los animaba a utilizar lo que estaba a su alrededor como herramienta para desarrollar su arte; imágenes de los sueños, objetos del recuerdo. “Si la vida diaria te parece pobre –escribió–, no la culpes. La culpa es tuya. No eres tan buen poeta como para percatarte de su riqueza”. Este consejo te puede parecer superfluo y estúpido. Por eso sustentamos nuestro argumento con uno de los poetas más esotéricos del mundo de la literatura. ¡Observa cómo alaba las cosas ordinarias!


Más cartas pueden leerse aquí.

Fecha Publicación: 2012-02-05T17:17:00.000-08:00


Un día como hoy de 1967 murió Violeta Parra, la cantante chilena que mejor reflejó el espíritu de su país e internacionalizó su música popular, fue una artista irreverente y así como se hizo de muchos amigos también hay, hasta hoy, muchos enemigos que tratan de callar sus canciones.



Pero su vida sigue despertando pasiones, y hace poco más de una semana que una película sobre su biografía ganó el Gran Premio Internacional del Jurado en el Festival de Sundance, la reunión de cine independiente más importante del mundo.



Para recordarla por unos minutos un poema suyo y lo que se ha dicho luego de que la película chilena "Violeta se fue a los cielos" ganara el festival.





Amigos tengo por ciento



Amigos tengo por ciento

para toda mi delicia;

yo lo digo sin malicia,

con verdadero contento.

Yo soy amiga del viento

que rige por las alturas,

amiga de las honduras

con vueltas y torbellinos,

amiga del aire fino

con toda su travesura.



Yo soy amiga del fuego

del astro más relumbrante,

porque en el cielo arrogante

camina como su dueño.

Amiga soy del ruiseñó’,

relámpago de la luna,

con to’a su donosura

alumbra la mar furiosa,

y amiga de las frondosas

oscuridades nocturnas.



Amiga del solitario

lucero de la mañana

y de la brisa temprana

que brilla como rosario,

amiga del jardinario

del arco de las alianzas.

Amiga soy de confianza

de nubes y nubarrones,

también de los arreboles

en todas las circunstancias.



Amiga soy de la lluvia

porque es un arpa cantora

de alambres y de bordonas

que tuntunean con furia,

amiga de la centuria

de los espacios tesoros

y de los ecos sonoros

que guardan los granizales,

amiga de los raudales

que entonan su lindo coro.



Amiga de la nieblina

que ronda los horizontes

cordillerales y montes

con su presencia tan fina;

la nieve, por blanquecina,

poblados y soledades,

bonanzas y tempestades

son mis amigos sinceros;

pero mi canto, el primero

de todas mis amistades.




Parte de la nota sobre el premio Sundance dice:



“Esto es un reconocimiento que tomamos en nombre de toda la comunidad fílmica chilena, nos gustaría estar allí para celebrar con ustedes”, dijo su director, Andrés Wood, a través de una nota en inglés leída en la ceremonia, que se celebra en Park City (Utah, EE.UU.).

La película cuenta la historia de la leyenda de la música chilena, Violeta Parra, quien se suicidó en 1967 de un tiro en la cabeza. Adaptada de una biografía escrita por Ángel, uno de los hijos de la artista, “la película trae a una Violeta un poco renovada”, dijo a AFP el cineasta chileno, autor también de Machuca y de La buena vida, en una entrevista durante el festival.

Existe “un cliché de música folclórica para referirse a ella”, continuó, pero “ella era una mujer muy moderna y la nueva generación la ve así: muy moderna, muy irreverente, muy fuerte, muy clara en lo que quiere, muy luchadora y a la vez con mucho sentido del humor”. La película se concentra en los años creadores de la artista nacida en 1917, de sus viajes por Chile a principios de los años '50 para grabar el repertorio folclórico de su país, de su período parisino y de su historia de amor apasionado con el antropólogo y músico suizo Gilbert Favré.

“Violeta tuvo muchas amistades en la burguesía o la clase social más alta, pero tuvo muchos choques también y, de alguna manera, todavía hay un sector muy anticomunista en Chile, que no la conoce y que no quiere ni conocerla”, señaló Wood.

Fecha Publicación: 2012-02-03T19:49:00.000-08:00


Poema leído últimamente, pertenece a "Elogio del mar" y, como dice su título, es el que cierra la colección. La foto no es mía, pero como el mar, puede pertenecer a todos. Está aquí.






Último

El mar no tiene nombre, pero todos lo conocen.
Se le ve, cambiante e inmóvil, desde cualquier esquina.
Aquí está el mar, como allá. Y es un remolino de aire
y voces que todos reconocen por el color que emana.
Es de milagro que el mar esté y sea este.
Hay quien camina sobre él como sobre la hierba
y hay quien bebe de él como de la nieve
y hay quien ha enterrado su cuerpo en sus aguas tranquilas.
Por las mañanas se eleva espumoso y potente
para después acariciar los pies de los extraviados
y borrar sus huellas de ilusión.
Nada es como el mar y el mar no existe y no tiene nombre,
salvo si le cantamos por su boca hasta el fin de nuestros días.


Alfredo Herrera

Fecha Publicación: 2012-02-02T16:39:00.001-08:00


Paul Auster ha declinado una invitación a Turquía, manifestando que no va donde se agrede y persigue a los periodistas. Ha dicho también que no va a países donde no hay leyes democráticas. La actitud del norteamericano ha levantado polémica no solo porque es muy conocido, y leído, en Turquía sino porque se había anunciado que su última novela aparecería en ese país antes que en Estados Unidos. Pero además hay polémica porque Auster ha estado, por ejemplo, en España, donde tampoco faltan acusaciones sobre crímenes y persecuciones.



La nota de Blanca López Arangüena, para El País, dice:



Ni Santa Sofía, ni el gran Bazar. Paul Auster no verá nada de esto porque no irá a Turquía. Así lo anunció esta semana el conocido escritor estadounidense durante una entrevista al diario turco Hürryet. Su decisión se debe al altísimo número de periodistas e intelectuales encarcelados en el país, unos 105 según las últimas estimaciones.
Auster es un autor muy conocido en Turquía. Hasta 26 de sus libros están traducidos al turco y su última novela, Diario de Invierno, verá aquí la luz antes que en EE UU. Por ello el autor, ganador del premio Príncipe de Asturias de las Letras, ha recibido varias invitaciones para visitar el país, las cuales ha declinado. “Yo no voy a países que no tienen leyes democráticas, aunque me inviten. Declino invitaciones de China. Protesto contra estos gobiernos” explicó Auster. “¿Cuántos [periodistas] hay encarcelados? ¿Más de 100?”.

El autor de Nueva Jersey es una amante declarado de Turquía, donde es de sobra conocida su admiración por el fundador de la República, el general Mustafá Kemal Atatürk. “Es uno de los líderes más importantes del siglo XX”, dijo en la entrevista, donde también habló de su fascinación por el poeta turco Nazim Hikmet, fallecido en los años sesenta.
Por eso a Auster no le gustó nada cuando el primer ministro turco, Reccep Tayyip Erdogan, le acusó este martes de “ignorante”. “Este autor fue a Israel por última vez en 2010. Israel, un país democrático, secular donde se respetan los derechos humanos”, dijo Erdogan en tono irónico durante una rueda de prensa. “Qué hombre más ignorante es usted. Israel es un Estado totalmente religioso. ¿Y acaso no bombardea Gaza?”. Y en tono desafiante concluyó: "¿Qué diferencia supone que usted venga o no? ¿Acaso perderá Turquía su prestigio?”.

Y sin embargo, el encarcelamiento de periodistas es uno de los aspectos que levantan más ampollas dentro y fuera de Turquía. Su número ha crecido de forma alarmante. Tanto que Turquía se ha convertido en el país con más informadores en prisión en el mundo, por delante de China e Irán. Por su parte, el Gobierno defiende que estas detenciones no están relacionadas con el trabajo de los periodistas, sino con los lazos que supuestamente mantienen con el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán ) o la trama golpista Ergenekon.
Además de la prisión, los escritores turcos tienen que hacer frente a la censura. La Dirección General de Protección de la Infancia se encarga en Turquía de meter la tijera a los escritos que considera “amorales”, y en ocasiones también se encarga de meter a los escritores, editores y traductores en la cárcel. “En los últimos dos años el censor ha retirado 30 libros y enviado a una veintena de editores ante el juez”, explica a EL PAÍS el editor Irfan Sanci, varias veces acusado de traducir y publicar libros “pornográficos”.

Ayer por la tarde, Auster respondía a las palabras de Erdogan a través de un comunicado: “Sea lo que sea que el primer ministro piense del Estado de Israel, el hecho es que existe la libertad de expresión y no se encarcela a periodistas ni a escritores” se leía. “Todos los países están minados por varios problemas, incluyendo Estados Unidos, incluyendo Turquía, y es mi firme convicción que, con el fin de mejorar las condiciones de nuestros países, la libertad de hablar y publicar sin censura o la amenaza de cárcel es un derecho sagrado para los hombres y las mujeres”, concluye el escrito.
Ahora los turcos esperan las palabras de su primer ministro, al que no le gustan las críticas, y mucho menos quedarse con la palabra en la boca.

Fecha Publicación: 2012-02-01T16:42:00.000-08:00


La escritora polaca Wislawa Szymborska, no pudo soportar el cáncer a pulmón y falleció hoy, miércoles, a los 88 años, en su casa de Cracovia. Las agencias de noticias recogen el anuncio hecho por su asistente, Michal Rusinek, quien dijo que la Premio Nobel de Literatura de 1996 murió "tranquilamente, mientras dormía". Szymborska es poco conocida en nuestro país, su poesía es reflexiva y no ha dejado de interesarse en los problemas que afectaron a su país, y a Europa en general, especialmente como producto de las guerras que se han sucedido en su territorio.

Reelemos algunos de sus poemas para acompañarla con el susurro de sus propias palabras, como debe despedirse a los poetas. La foto y la noticia han aparecido aquí, y los poemas los he sacado de más allá.




Las tres palabras más extrañas



Cuando pronuncio la palabra Futuro,

la primera sílaba pertenece ya al pasado.

Cuando pronuncio la palabra Silencio,

lo destruyo.

Cuando pronuncio la palabra Nada,

creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.




Las cartas de los difuntos



Leemos las cartas de los difuntos como impotentes dioses,

pero dioses a fin de cuentas porque conocemos las fechas

posteriores.

Sabemos qué dinero no ha sido devuelto.

Con quién se casaron rápidamente las viudas.

Pobres difuntos, inocentes difuntos,

engañados, falibles, ineptamente precavidos.

Vemos los gestos y las señas que hacen a sus espaldas.

Cazamos con el oído el rumor de los testamentos rotos.

Están sentados frente a nosotros, ridículos, como en panecillos

con mantequilla,

o se echan a correr tras los sombreros que vuelan de sus cabezas.

Su mal gusto, Napoleón, el vapor y la electricidad,

sus mortales curas para enfermedades curables,

el insensato Apocalipsis según San Juan,

el falso paraíso en la tierra según Juan Jacobo...

Observamos en silencio sus peones en el tablero,

sólo que tres casillas más allá.

Todo lo previsto por ellos salió de una manera totalmente

diferente,

o un poco diferente, es decir, también totalmente diferente.

Los más diligentes nos miran ingenuamente a los ojos,

porque hacían cuenta de que encontrarían en ellos la perfección.




Parábola



Ciertos pescadores sacaron del fondo una botella.

Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras:

"¡Socorro!, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta.

Estoy en la orilla y espero ayuda. ¡Dense prisa. Estoy aquí!"

-No tiene fecha. Seguramente es ya demasiado tarde.

La botella pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.

-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano,

dijo el pescador segundo.

-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla "Aquí" está en todos lados,

dijo el pescador tercero.

El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio.

Las verdades generales tienen ese problema.

Fecha Publicación: 2012-01-30T17:31:00.000-08:00




Son varios lectores de esta silla casi vacía, y algunos amigos, que han observado que la foto de Federico García Lorca ilustra un poema de Pedro Salinas, y tienen razón. La foto en cuestión vuelve a aparecer y ahora acompaña a un poema de, efectivamente, el poeta granadino, que también habla de abril. Bello abril.






CANCION PRIMAVERAL






I
Salen los niños alegres
de la escuela,
poniendo en el aire tibio
del abril, canciones tiernas.
¡Qué alegría tiene el hondo
silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
por risas de plata nueva.






II
Voy camino de la tarde
entre flores de la huerta,
dejando sobre el camino
el agua de mi tristeza.
En el monte solitario,
un cementerio de aldea
parece un campo sembrado
con granos de calaveras.
Y han florecido cipreses
como gigantes cabezas
que con órbitas vacías
y verdosas cabelleras,
pensativos y dolientes
el horizonte contemplan.
¡Abril divino, que vienes
cargado de sol y esencias,
llena con nidos de oro
las floridas calaveras!




Granada, 28 de marzo de 1919

Fecha Publicación: 2012-01-28T20:42:00.000-08:00


Con su afecto de siempre, el poeta José Luis Ayala me hace llegar dos de sus libros. "Cábala para inmigrantes", antinovela compuesta por fragmentos de testimonios, poemas, reflexiones, fotografías y textos sin género en papeles sueltos, que conforman una suerte de caja de recuerdos; parte de este libro es "Le moulin rouge", en el que se recogen algunos poemas sobre su experiencia europea. De esta sección extraemos un poema sobre la nostalgia. El otro libro, "Diccionario de la cosmopercepción andina", es una refrescante mirada a los elementos de la religiosidad, filosofía, mitología y cosmovisión del mundo aymara, que a pesar de todo ha persistido terca y valientemente hasta nuestros días. Salud, poeta.

Viento de mi pueblo

Recuerdo al viento que en las tardes
solía llegar a descansar
a mi antigua casa de Huancané.

Traía en sus escarchadas manos
maduros frutos silvestres
arrancados a los abismos
donde empieza el confín del silencio.

De pronto entraba por el zaguán
preguntaba por mi y si no estaba
esperaba que llegara
para dormir al pie del ciprés plantado en el patio.

Era un viento cuyo rostro reconozco
detrás de los infinitos hitos que limitan
a la realidad y al sueño.

A veces me llama desde el fondo de América
y quisiera volver a encontrarlo,
correr hacia él, abrazarlo y decirle
que yo también lo extraño.

Fecha Publicación: 2012-01-26T20:38:00.000-08:00


El premio honorífico de ensayo, Ezequiel Martínez Estrada, que otorga Casa de las Américas de Cuba, ha sido concedido este jueves al escritor arequipeño Raúl Bueno Chávez. Valgan los aplausos.




La nota oficial del premio, que otorgó también otras categorías como desde hace 53 años, dice:



“Este volumen ―ha explicado su autor― es el resultado de una creciente reflexión sobre las peculiaridades de la cultura latinoamericana en los años de transición al nuevo milenio […]. Pongo énfasis en la cultura andina no solo porque de ahí provengo, y el área me plantea demandas que no debo soslayar, sino también porque desde ella puedo tender nociones que, sin mellar la especificidad ni el peso cultural de otras zonas, intentan aproximarse a la dinámica cultural de la entera región latinoamericana. Le concedo importancia a nuestras literaturas porque en el estudio de ellas me he formado como latinoamericanista, indagando su naturaleza y tratando de formularla teóricamente. […] “Su argumento básico, se ha dicho, es la convicción de que nuestra literatura reproduce los avatares de la inserción de América Latina en la modernidad. […] “El otro hilo conductor de las reflexiones de este volumen tiene que ver con la ciudad ―estratificada y diversa― como símbolo de la complejidad cultural de América Latina”.






Raúl Bueno (Arequipa, 1944). Poeta, crítico y profesor universitario. Dirigió la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana y fue presidente del New England Council of Latin American Studies. Entre sus libros más recientes se encuentran Antonio Cornejo Polar y los avatares de la cultura en América Latina (2004) y La falacia de las metáforas de cultura en la literatura latinoamericana (2010). Tiene en proceso editorial El patio trasero de la modernidad. Ensayos desde la contramodernidad latinoamericana.






El resto de premios tanto de concurso como honoríficos, como el de narrativa José María Arguedas, pueden leer en aquí.

Fecha Publicación: 2012-01-26T12:24:00.001-08:00



Hace ya 16 años que la poesía tiene su espacio propio en el Cusco!
Les invitamos a todos a Enero en la Palabra 2012, festival de poesía del sur peruano!!!!!



Así nos invitan, los organizadores Angela Ramos y Pavel Ugarte:



Desde hace dieciséis años con las lluvias, llegan truenos de plata y germinan palabras allí donde enero se muestra silencioso… Alrededor de la poesía, el último fin de semana de cada primer mes del año se reunen no solo poetas y creadores de las distintas ramas artísticas, por sobre todo, lectores, oidores y público en general llevándose una palabra a la almohada para bien del eco en la izquierda superior del tórax…


El Cusco, latido telúrico recibe a exponentes de la poesía regional contemporánea, a través de lecturas literarias, el teatro, la música y el video, trabajadores de la palabra de nuestra ciudad así como de otras ciudades del sur peruano invitan al público en general a la escuela superior autónoma de bellas artes del jueves 26 al sábado 28 a partir de las 7pm para aunarse a este festival que por sobre todo tiene una intención expresiva que permita conocernos un poco más, el enclave humano siempre suspira como adolescentes en sus primeros baños terrenales a pesar de la edad que tengas… Están Invitados…
Ya lo saben!!!!



Hayk'aq?: Jueves 26, viernes 27 y sábado 28 de enero del 2012
Maypi?: Escuela superior autónoma (Universidad del Arte) Diego Quispe Ttito del Cusco
Ima horasta?: 5:00 p.m.manta!!!!!!
Los esperamos a todos!!!!!!



Ojo! Auspician: Ministerio de Cultura - Dirección regional de cultura Cusco / Art-restauro Association / Ukukus Bar / Sala de exposiciones Mariano Fuentes Lira / Escuela superior autónoma de Bellas Artes del Cusco

Fecha Publicación: 2012-01-23T20:17:00.000-08:00
Extraño y punzante poema del poeta Vladimir Herrera, que dedica a cierto paisano cuya identidad podría descifrarse entrelíneas o aparecer luego de acusar golpe. El certero gancho ha salido de acá.

IMITACIÓN DE SUN TSÉ.

Cobarde como un perro ciego
Huye el poeta asesino
Como su memoria huye
De la neblina retinta y
Su recuerdo enreda
El verde vestido de espía
Al viejo puente de plata
Mastica los besos de opio
Llagados de hogar infecundo
Llagados de su vejez cobarde.


Vladimir Herrera

Fecha Publicación: 2012-01-20T07:05:00.000-08:00



Ernesto Cardenal, sacerdote, guerrilero, político y poeta nicaragüense, cumple 82 años y lo recordamos con una oración, aquella que él escribió por Marilyn Monroe, aquel poema extraño y complejo, cargado de sentimiento social y político, y con una mirada sarcástica que pocos poetas extraordinarios han podido demostrar, también en la vida real.












Oración por Marilyn Monroe





Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn

Monroe,

aunque ése no era su verdadero nombre

(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años

y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)

y que ahora se presenta ante Ti

sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa sin fotógrafos y sin firmar autógrafos

sola como un astronauta frente a la noche espacial.


Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el

Times)

ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo

y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.

Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno

pero también algo más que eso...


Las cabezas son los admiradores, es claro

(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).

Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.

El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo

en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano

expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox

que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.


Señor

en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,

Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda

que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,

el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.

Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros

por nuestra 20th Century

por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.

Para la tristeza de no ser santos

se le recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara

y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena

y cómo se fue haciendo mayor el horror

y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda

soñó ser estrella de cine.

Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra

interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados

que cuando se abren los ojos

se descubre que fue bajo reflectores

¡y se apagan los reflectores!

Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)

mientras el Director se aleja con su libreta

porque la escena ya fue tomada.

O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río

la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor

vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.


Fue

como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga

y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER

O como alguien que herido por los gangsters

alarga la mano a un teléfono desconectado.


Señor:

quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar

y no llamó (y tal vez no era nadie

o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)

¡contesta Tú al teléfono!

Fecha Publicación: 2012-01-18T20:31:00.000-08:00


Una interesante y exahustiva nota sobre la novela 80M84RD3R0 que hace la profesora Anouk Guiné en la última edición de la revista venezolana Letralia. La atención que ha generado la obra de este arequipeño feliz está derivando en calificarlo como inaugurador, o fundador, o bombardero, de una nueva corriente literaria, enmarcada al violento proceso de la tecnología de la información, el poder, la violencia, el rock y el neopunk. Dice Anouk, por ejemplo, "Las palabras milimétricas, quirúrgicas y corrosivas del poeta peruano Czar Gutiérrez, el lenguaje, jamás agresivo y de una gran elegancia, la gráfica, los códigos, los símbolos, los dolores, los circuitos internos —electrónicos, mecánicos, químicos y humanos— y las redes virtuales explorados de manera continua, el movimiento que el autor da a las naves aéreas, a los cuerpos, a los metales, a los cristales, al plasma, al mercurio, a los goces, a los cerebros, a la luz, a la velocidad, a los sentimientos y a la muerte, son increíbles por inéditos y altamente innovadores."


El texto completo pueden leerlo aquí.

Fecha Publicación: 2012-01-17T20:22:00.000-08:00


Siempre es bueno volver a Derek Walcott (este mes el poeta nacido en la isla de Santa Lucía y premio Nobel de Literatura de 1992 cumplirá 82 años) para renovar la mirada sobre nosotros mismos, nuestras miserias y virtudes, para calmar en algo las inquietudes de nuestras atormentadas almas.









Amor después del amor







El tiempo vendrá


cuando, con gran alegría,


tú saludarás al tú mismo que llega


a tu puerta, en tu espejo,


y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,


y dirá, siéntate aquí. Come.


Seguirás amando al extraño que fue tú mismo.


Ofrece vino. Ofrece pan. Devuelve tu amor


a ti mismo, al extraño que te amó


toda tu vida, a quien no has conocido


para conocer a otro corazón,


que te conoce de memoria.


Recoge las cartas del escritorio,


las fotografías, las desesperadas líneas,


despega tu imagen del espejo.


Siéntate. Celebra tu vida.

Fecha Publicación: 2012-01-16T19:04:00.000-08:00
El sociólogo francés Pierre Bourdieu vuelve a hacer noticia, esta vez con varios textos inéditos, de los que nos llama la atención el referido a la opinión pública. Con su clásico estilo confrontacional, Bourdieu (1930 - 2002) ensaya una explicación sobre la formación de una opinión pública que se debe leer desde el Estado, las encuestas y la palabra de los ciudadanos.






Dice, por ejemplo, que "Un hombre oficial es un ventrílocuo que habla en nombre del Estado: toma una postura oficial –habría que describir la puesta en escena de lo oficial–, habla a favor y en nombre del grupo al que se dirige, habla por y en nombre de todos, habla en tanto representante de lo universal.Aquí llegamos a la noción moderna de opinión pública. ¿Qué es esta opinión pública que invocan los creadores de derecho de las sociedades modernas, sociedades en las cuales el Derecho existe? Tácitamente, es la opinión de todos, de la mayoría o de aquellos que cuentan, de aquellos que son dignos de tener una opinión. Pienso que la definición patente en una sociedad que se dice democrática, es decir donde la opinión oficial es la opinión de todos, oculta una definición latente, a saber, que la opinión pública es la opinión de los que son dignos de tener una opinión. Hay una especie de definición censitaria de la opinión pública como opinión ilustrada, como opinión digna de ese nombre."

Y más adelante dice que "La opinión pública siempre es una especie de doble realidad. Es lo que no puede dejarse de invocar cuando se quiere legislar sobre terrenos no constituidos. Cuando se dice “Hay un vacío jurídico” (expresión extraordinaria) a propósito de la eutanasia o de los bebés de probeta, se convoca a gente que trabajará aplicando toda su autoridad. Dominique Memmi describe un comité de ética [sobre la procreación artificial], compuesto por personas disímiles –psicólogos, sociólogos, mujeres, feministas, arzobispos, rabinos, eruditos, etc.– cuyo objetivo es transformar una suma de idiolectos éticos en un discurso universal que llene un vacío jurídico, es decir que aporte una solución oficial a un problema difícil que trastorna a la sociedad –legalizar el alquiler de vientres, por ejemplo–. Si se trabaja en ese tipo de situación, debe invocarse una opinión pública. En ese contexto, resulta muy clara la función impartida a las encuestas. Decir “las encuestas están de nuestra parte”, equivale a decir “Dios está de nuestra parte”, en otro contexto."


El texto completo, pueden leerlo aquí, y otros que también han sido rescatados de un curso sobre el Estado, que dictó en 1990, en Francia, pueden leerlos en Le Monde Dipomatiqué.

Fecha Publicación: 2012-01-15T08:13:00.000-08:00
Expectativa en Cuba no solo por el fallo de una nueva edición del Premio Casa de las Américas, sino por la presencia de Eduardo Galeano, último premio honorífico José María Arguedas, que otorga esa casa.





El escritor uruguayo Eduardo Galeano llegó en la mañana de este jueves a Cuba para inaugurar, el próximo lunes 16 de enero, la edición 53 del Premio Literario Casa de las Américas. Luego de 11 años, el autor de Las venas abiertas de América Latina regresa a la institución y al certamen a los que confió en 1971 su obra magistral. Más de treinta años y varios encuentros después, la Casa le ha devuelto el abrazo reconociendo a su libro Espejos. Una historia casi universal con el Premio de Narrativa José María Arguedas 2011, de carácter honorífico. Cuando restan apenas unos días del encuentro de esa obra y sus lectores cubanos, La Ventana ofrece algunos momentos del primer encuentro de Eduardo Galeano con la prensa.

De vuelta a Cuba y a la Casa, sin haberme ido «Estoy muy contento de volver a la Casa y a Cuba. A la Casa de las Américas, que es mi casa, y a Cuba porque, aunque hace años que no vengo, siento como que vuelvo sin haberme ido. Cuba siguió siempre viva dentro de mí, en mis palabras, en mis actos y en mi memoria: todo lo que de aquí recibí, en una relación en la que yo jamás oculté ninguna de mis discrepancias o mis dudas; pero tampoco oculté mi admiración por esta Revolución que es un ejemplo de dignidad nacional, en un mundo donde el patriotismo es el obligado privilegio de los países ricos y poderosos, pero negado a los pequeños y pobres. «No conocí en mi vida otro país tan solidario como este, ninguna Revolución tan ofrecida a los demás como ha sido y es la Revolución cubana. Todo el resto son espacios de debate, de dudas que están siendo en alguna medida respondidas por este proceso de cambios que la Revolución está viviendo ahora y a los cuales, quienes la queremos, damos la bienvenida». Las venas abiertas de un autor de cabecera «Con Las venas abiertas de América Latina tengo una relación como la de Quino con Mafalda. A Quino le identifican con ella y él la reconoce como una criatura suya, pero a veces le irrita Mafalda porque el resto de su obra queda opacada por el prestigio de esa niña terrible. Con Las venas… me pasa lo mismo. Se ha convertido en un libro de enorme difusión al cabo de los años, lo que ha conspirado contra la repercusión que me habría gustado ver en obras posteriores. Es una relación contradictoria, pero comparto con Hegel, Marx y los indios precolombinos que la contradicción es el motor de la historia, así que no me sorprende que la habite yo mismo. «Escribí el libro para poder llegar a tiempo al concurso Casa. Recoge cuatro años de viajes y andares, que cristalizaron en ese libro escrito en noventa noches. Trabajaba en la universidad y en editoriales privadas, ocupándome de corregir textos sobre la vida sexual de los ratones, y solo por la noche escribía en máquina (aún no había conocido el placer enorme de escribir a mano).


Noventa noches sin dormir hicieron posible que entregara a la embajada de Cuba el original de Las venas… que perdió el concurso. ¡Mi amor por la Casa de las Américas no empezó siendo correspondido [ríe], era como una pasión inútil! «Aquel jurado de prestigiosas figuras de la izquierda, según supe después, consideró que el libro no era lo suficientemente serio como para recibir el Premio. Era un periodo en el que todavía la izquierda confundía la seriedad con el aburrimiento. Por suerte, eso fue cambiando y en nuestros días se sabe que el mejor aliado de la izquierda es la risa». Espejos para una historia universal «Es un libro que anda por unas cuantas ediciones. Es el penúltimo, porque acabo de publicar Los hijos de los días. «Espejos. Una historia casi universal se ha traducido a varias lenguas. Es una tentativa de colaborar a la recuperación del arcoíris terrestre. No es que tenga la certeza, pero sí la sospecha, de que el arcoíris terrestre contiene más fulgores que el celeste. Es más hermoso el nuestro que el de los dioses de arriba. Quería ayudar a recuperar esos colores perdidos porque estamos ciegos, mutilados por una larguísima tradición de racismo, de machismo, de elitismo, de militarismo y de otros “ismos” que nos impiden descubrirnos en toda la plenitud de nuestra belleza posible.


«Espejos es un libro que recoge esas voces que nos ayudan a sabernos bastante mejores de lo que creemos que somos». Indignos o indignados: no se puede ser neutral «Las esperanzas andan por todas partes, no solamente donde salen a la luz pública o convocan la atención publica. Eso va creciendo como el moho en la piedra, como decía Violeta Parra, muy lentamente, como crece el amor. Sería injusto que mencionara como ejemplos a un país u otro, porque además no creo en esas cosas. Creo que los procesos de cambio que de veras se dan, crecen de abajo hacia arriba y de adentro hacia afuera, de modo que a veces son silenciosos, casi secretos, pero existen en todas partes y a veces nos sorprenden. «Por ejemplo, este fenómeno mundial de los indignados estalló de golpe y no hay quien lo pare, porque la indignación tiene una capacidad de contagio sorprendente. Es una de las buenas noticias que el mundo tiene, más allá de las etiquetas que le quieran poner a las cosas, si de izquierda o de centroizquierda. Lo que importa es confirmar que el planeta está dividido entre los indignos y los indignados, en un mundo que obliga a la indignidad. Neutral no se puede ser». Otra vez, nos duele Roque El pasado 9 de enero, un tribunal salvadoreño declaró que el caso que condena a los principales acusados del asesinato de Roque Dalton ha prescrito. Galeano, quien se ha declarado más de una vez «uno de sus principales dolientes», dijo a La Ventana que la decisión «es una infamia»: «Borges escribió una historia universal de la infamia, pero se quedó corto. La capacidad de infamia no cabe en tomos: se fecunda todo el tiempo como la capacidad de alegría. Roque fue condenado por tener un indoblegable sentido del amor y del humor, lo mataron por discrepar. Fuimos muy amigos, me devolvía la alegría cada vez que nos encontrábamos. Nada que ver con otros intelectuales de izquierda que cometen el pecado de la solemnidad, uno siente que habla con una estatua. Roque era muy de carne y hueso. Quienes lo mataron son unos criminales. En uno de los escritos que integran este libro nuevo yo digo que lo mataron por desobediente. Lo leeré el martes 17 en la Casa, cuando lea también algunos fragmentos de Espejos».

Fecha Publicación: 2012-01-12T09:16:00.000-08:00
Hace ya algunas semanas que Walter Bedregal, impulsor de un grupo literario en Puno bajo el signo de la editorial Hijos de la Lluvia, ha enviado algunos adelantos del nuevo libro de Darwin Bedoya, que poco a poco va encontrando su ruta a golpe de dar pasos seguros. Aquí una muestra que venía postergando. Saludos a orillas del Lago.








[La prueba de ceniza]
: mil novecientos años después, cuando los hombres subieron a la montaña, lo primero que vieron fue su propia sombra deshaciéndose como hilachas. Así empezó nuestra procesión hacia el olvido. Aquellos días supe reconocer el paso del tiempo y también logré diferenciar los lamentos de los ancianos y niños que se quedaban atrás. NUESTROS RASTROS PARECÍAN UNA CAMINATA DE INSECTOS. Por aquellos días empezó la ceguedad de nuestros guías. Mientras que en algún lugar del camino, nuestros fracasos dormían como un perro cojo y sin dueño. De este modo fueron transcurrieron los años, bajo el sol durante el día y, en las noches, sombras como grillos saltando de un lugar para otro, guiándonos por el latido de los esquivos corazones y el sonido de las tripas, anudándose, en las panzas vacías.
: en esta larga huida, los hombres más valientes del reino, ya entrados en años, de improviso llegaron a la alucinación, entre desvaríos y lamentos enterraban sus manos en el silencio, pensando en un Rey, en un caballo lomo de piedra y cascos de hierro, en ese potro que los pudiera llevar lo más rápido posible hacia la muerte.
: algunos se enterraban junto a sus muertos. Después, entre todos esos cadáveres sembrados en el camino, solamente uno nos pudo interesar: el de el valiente sin nombre, el último que murió concibiendo los rituales del viento. En sus manos muertas encontramos una señal: descubrimos el camino indicado por la lluvia y el humano olvido. Dicen que él bebió sorbos interminables de tu sangre.
: hubo una temporada que caminábamos, otra vez, a tientas. Existió un amanecer, un instante en el que los hombres últimos del reino segaban las súplicas de su destino, a duras penas. Otros hombres se rasgaban las vestiduras y se afligían hasta el cielo. Encharcaban sus ojos hasta el ahogo; por eso, en los días posteriores nos acostábamos en las faldas de la tristeza y con un puñado de tierra rociada sobre nuestros sueños. Podíamos oír el lamento del hombre hijo del Rey, casi como una maldición. Cocinaba gatos y hurones a las tres de la mañana.
: aquellas veces teníamos los ojos inundados con el miedo y la desolación. NUESTRAS MANOS, DESESPERADAS AVES, SE POSTRABAN EN EL CALOR DE NUESTROS PECHOS, LENTAS, COMO FLORES SUAVES QUE MUEREN EN LA MESA DONDE SOLÍAN DESCANSAR LAS BARBAS DEL ABUELO. Presumo que jamás quisimos algo así. Presumo.
: había una mujer que se dedicaba a untar mis pómulos con bálsamos de sangre. Junto a mi lecho repetía, con suaves palabras, los nombres de los últimos sobrevivientes, sólo entonces mi memoria se colmaba de pájaros. Pero nosotros, exhaustos como estábamos, sentíamos la presencia de lo que algunos llaman vacío y otros desmoronamiento. Alguna vez, las terribles noches pudieron extirpar mis párpados con sus labios filudos. Alguna vez sus palabras venenosas trazaron en mi esqueleto el mapa de la ceniza. Entonces podía sentir cómo era que todos los fantasmas se mojaban.
: quisiera recobrar la sabia paciencia de la contemplación de las distancias, pero hay un chasquear de viejos árboles donde inflaman su buche los cernícalos, ellos presienten la inminente llegada de los diluvios. Seguro que nunca más podremos descender al lugar del tiempo y sus apariciones momentáneas.
: Ya no podré recordar que venía desde el centro de una tierra invisible. CABALGARÉ DESDE UN MUNDO CERCANO AL SOL. OLVIDARÉ QUE FUI EL ÚLTIMO HOMBRE QUE AL CERRAR LA FILA ESCUPÍA SUEÑOS Y A VECES ESPINAS. Jamás volveré a recordar que fui el que reconocía los cadáveres de los valientes y los ancianos. No habrá otra memoria para los esqueletos de mis padres, de mis hermanos. Ahora soy el cadáver de todos ellos.

Fecha Publicación: 2012-01-10T20:47:00.000-08:00
Hoy es un día especial, y en secreto, más en silencio, y con el corazón oprimido, busco palabras para decirlo y no las encuentro en mi, como sucede desde hace mucho, sino en Aldous Huxley, por esta vez.


MAREA

Y si la marea fuese para siempre baja,
¿lodo y fango los cenagosos canales se volverían?
¿Y este gris delta, si crecer debiera todavía,
orilla tras orilla, aún así en el mar se retiraría?
¿Se retiraría más allá de las felices esperanza del mediodía
y de la noche plateada, las hebra de viento y ola,
pasada toda la oscura compulsión de la luna,
pasada la resurrección, pasado su poder salvador?
Un asunto hay que consiente el desastre,
la resignación orgullosa al dolor aceptado.
Al que hace de sí mismo su propio señor estimula el dolor,
y la vigorosa batalla corona a ambas, la pérdida y la ganancia.
Mas a este lodazal del alma, quien da
consentimiento nunca más es hombre, no vive más.

Fecha Publicación: 2011-12-07T15:24:00.000-08:00


Ya la noticia ha sido dicha y vuelta a decir: Nicanor Parra tiene el Premio Cervantes 2011. Aquí algunos de sus poemas.






Tres poesías

I
Ya no me queda nada por decir
Todo lo que tenía que decir
Ha sido dicho no sé cuántas veces.

II
He preguntado no sé cuántas veces
pero nadie contesta mis preguntas
Es absolutamente necesario
Que el abismo responda de una vez
Porque ya va quedando poco tiempo.

III
Sólo una cosa es clara:
Que la carne se llena de gusanos.

Test

Qué es un antipoeta:
Un comerciante en urnas y ataúdes?
Un sacerdote que no cree en nada?
Un general que duda de sí "mismo?
Un vagabundo que se ríe de todo
Hasta de la vejez y de la muerte?
Un interlocutor de mal carácter?
Un bailarín al borde del abismo?
Un narciso que ama a todo el mundo?
Un bromista sangriento
Deliberadamente miserable?
Un poeta que duerme en una silla?
Un alquimista de los tiempos modernos?
Un revolucionario de bolsillo?
Un pequeño burgués?

Mujeres

La mujer imposible,
La mujer de dos metros de estatura,
La señora de mármol de Carrara
Que no fuma ni bebe,
La mujer que no quiere desnudarse
Por temor a quedar embarazada,
La vestal intocable
Que no quiere ser madre de familia,
La mujer que respira por la boca,
La mujer que camina
Virgen hacia la cámara nupcial
Pero que reacciona como hombre,
La que se desnudó por simpatía
Porque le encanta la música clásica
La pelirroja que se fue de bruces,
La que sólo se entrega por amor
La doncella que mira con un ojo,
La que sólo se deja poseer
En el diván, al borde del abismo,
La que odia los órganos sexuales,
La que se une sólo con su perro,
La mujer que se hace la dormida
(El marido la alumbra con un fósforo)
La mujer que se entrega porque sí
Porque la soledad, porque el olvido...
La que llegó doncella a la vejez,
La profesora miope,
La secretaria de gafas oscuras,
La señorita pálida de lentes
(Ella no quiere nada con el falo)
Todas estas walkirias
Todas estas matronas respetables
Con sus labios mayores y menores
Terminarán sacándome de quicio.

Manifiesto

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.

Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.

A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.

Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.

Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.

Este es nuestro lenguaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.

Todo estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.

Nosotros repudiamos
La poesía de gafas obscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.

No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.

Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es una cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.

Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.

Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano,
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
"Libertad absoluta de expresión".

Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribirían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.

¡Qué lo van a asustar con poesías!

La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.

Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.

Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firma
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.

Los poetas bajaron del Olimpo.

Fecha Publicación: 2011-12-05T17:59:00.000-08:00
Una de las pocas fotografías de Churata, con sus hijos.

Importante e interesante anuncio sobre nuevo libro de Gamaliel Churata. Transcribo las notas de prensa e invitaciones respectivas.


La edición crítica y comentada del libro de Gamaliel Churata, titulado “El pez de oro”, será presentada el día viernes 9 de diciembre, a las 7.00 p.m., en la sala “Alberto Flores Galindo” de la Biblioteca España de Las Artes, entidad perteneciente al Centro Cultural de San Marcos. La dirección es Avenida Nicolás de Piérola 122, Parque Universitario.
Los comentarios críticos estarán a cargo de distinguidos docentes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, señores Mauro Mamani Macedo y Dorian Espezua Salmón, así como del doctor Ricardo González Vigil. La edición del mencionado libro estuvo al cuidado del escritor José Luis Ayala y constituye el I tomo de la Biblioteca “Gamaliel Churata”.
Gamaliel Churata es el seudónimo de Arturo Peralta Miranda (Arequipa, 10 de junio de 1897 - Lima, 9 de noviembre de 1969). Educado en Puno, en su juventud fundó Bohemia Andina (1915), editó la revista La Tea (1917), formó el Centro Cultural Orqopata y animó el Boletín Titikaka (1919­-1931). Orqopata estuvo integrado por Alejandro Peralta, Emilio Vásquez, Emilio Armaza, Dante Nava, Mateo Jaika, Aurelio Martínez y Luis de Rodrigo.
Durante 40 años radicó en La Paz (Bolivia), donde trabajó en diversos diarios y escribió quince libros que se mantienen inéditos, habiéndose publicado solo “Resurrección de los muertos” (2010). La edición crítica de “El pez de oro” a cargo de la A.F.A Editores Importadores, era una necesidad vital para la cultura peruana, y al fin se hace realidad una cuidada edición digna del gran Gamaliel Churata. La edición estuvo al cuidado del poeta puneño José Luis Ayala.

“El pez de oro” es un libro complejo y maravilloso, se alimenta de la cosmovisión andina, la literatura de vanguardia y de una escritura híbrida, tal como lo hicieron Huaman Poma de Ayala y el Inca Garcilaso de la Vega. Precisamente, los comentaristas que son críticos e historiadores de la Literatura Peruana, se encargarán de analizar académicamente al gran Gamaliel Churata

Fecha Publicación: 2011-11-17T06:31:00.001-08:00
Feliciano Padilla, Omar Aramayo y Vladimir Herrera, en Puno, junto al lago, hace unos días no más.

Picado por la curiosidad y los recuerdos ajenos, reproduzco el texto de Vladimir Herrera para identificar al aún innombrable poeta seriote de los setenta. Sus respuestas, o recuerdos, a este blog al de Vladi.

Escribe: Vladimir Herrera



¿Quién incendió el cuarto del poeta puneño y la actual Ministra de Cultura?
Sopa de floripondio, dice Omar Aramayo que tomamos aquella madrugada en que quedamos mirando el techo como arañas colgadas durante tres días en aquel cuarto o mansarda al fondo de un jardín en Miraflores. El lío debió haber sido cruel porque luego aquel cuarto o mansarda se quemó, se incendió o lo incendiaron llevándose al cielo la mejor ropa de la actual ministra de cultura y los mejores poemas de Aramayo. Yo recuerdo que la primera noche nos puso mala cara un escritor demasiado serio y solemne para su edad que tecleaba apresurado sobre una mesa cuando entramos, se comportaba como el hombre de la casa cuando probablemente sólo era el montalbán del momento. Lo cierto es que nuestra presencia le chocó y nos lo hizo notar. Han pasado casi cuarenta años desde entonces y el otro día en Puno, en un lugar mágico descubierto por Aramayo, llegamos a la conclusión de que quien quemó el cuartito azul de la actual ministra de cultura y del poeta fue el escritor serio y solemne para el que resultábamos insoportables. Nadie más podía odiar tanto a aquella pandilla de floripondeños que combinaban la inspiración con el San Pedro y la mariguana para terminar jugando pichanguitas en la playa. En Barcelona fui acogedor con el escritor serio y solemne que ya esbozaba una sonrisita maligna mientras señalaba su destino en París. Hasta le presenté a Petra, una gigante holandesa que parecía aplastarlo con su bondad. Pero en París con Hinostroza huíamos de él sobre todo cuando andábamos en La Coupole acompañados de las actrices de Enmanuelle, la peli Porno-suave del momento. Años en que el ronco Hinostroza las llevaba y las traía. Pero esa es otra historia. Volviendo al escritor serio y solemne: la última vez que lo vi fue en Cusco. Se molestó conmigo por yo haber dicho que André Coyné me había contado de sus encuentros con Haya de La Torre en bares de muchachos en Tokio. Me dijo con un tufillo apristón que yo no debía hablar así de un gran hombre. Como si los grandes hombres no pudieran ser mariquitas.
(Se premiará con un libro de la Laguna Brechtiana a quien identifique al fosforígeno escritor de mediana fama.)

Fecha Publicación: 2011-11-15T08:16:00.000-08:00
Este viernes la cita es en el Convento de Santo Domingo, a las siete de la noche, para celebrar los 20 años y el número 30 de la revista que dirige tercamente Mario Guevara.


Fecha Publicación: 2011-11-09T19:18:00.000-08:00

Este texto se publica en mi columna "El barco ebrio", siempre con los cuestionamientos de la conciencia. La foto la tomé prestada de aquì.

Por: Alfredo Herrera Flores

En la esquina del jirón Lima con el parque Pino, en Puno, en la vereda donde se levanta un edificio de la Universidad, entre un ventanal y la puerta de una panadería, suele sentarse un anciano invidente, vestido con viejo pantalón de bayeta y chaqueta roída, quién sabe regalada por quien, a veces un perro se acomoda a su lado y lo acompaña. El anciano suele llegar a media mañana, nadie se da cuenta si alguna persona está para acomodarlo, y se va cuando la noche se ha apostado en la ciudad, y tampoco se ve que lo ayuden a irse. Mientras está sentado en esa esquina, el anciano pulsa una envejecida mandolina que derrama al aire huaynos tristes nacidos con el tiempo, esperando que algún transeúnte deje unas monedas en el recipiente de plástico que ha colocado en el piso. Un niño lustrabotas, con su caja de madera en el hombro, lo ve y se acerca, deja un momento su caja en el piso y busca en los bolsillos de su pantalón parchado unas monedas y sin contarlas las deja en el jarro de plástico. El ruido que provocan las monedas llama la atención del viejo, que deja de tocar las cuerdas para agradecer y soltar una bendición en un idioma ancestral.

La imagen de un niño pobre regalando sus monedas, que mucha falta le deben hacer, a un anciano pobre, no solo es una muestra de desprendimiento ejemplar, o una prueba de que el mundo aún guarda esperanza en cualquier esquina, o un oportuno suceso que nos permitiría analizar la dualidad de la condición humana (niño y viejo, unidos por una condición común –la pobreza–, que confunden sus realidades a través de un elemento que representa la riqueza –las monedas.) sino también es una clara representación de la realidad que se manifiesta en la calle, en cualquier calle de cualquier ciudad del mundo, y que nuestro cotidiano trajinar apurado e inconsciente no nos permite ver.

En particular, esa calle puneña que une dos plazas, delgada, de solo tres cuadras, con mosaicos en el piso y en la que hay tiendas de artesanía, bancos, instituciones públicas, restaurantes, farmacias, bodegas, agencias de viajes, cafés, discotecas, salas de arte, kioskos de periódicos, vendedoras de empanadas, tiendas de ropa, joyerías, locutorios, panaderías, licorerías, estudios contables, bufetes de abogados, exclusivas tiendas de ropa de alpaca, casas de cambio, cabinas de internet, casinos, librerías, hoteles, en determinado momento, y casi todos los días, se convierte en el centro del mundo.

No hay puneño que no haya pasado, paseado, posado y pisado esa calle en algún momento de su vida. Es el lugar apropiado para pactar reuniones e iniciar conversaciones, de ahí uno puede tomar cualquier punto cardinal para introducirse en algunas de esas puertas y resolver su vida inmediata, y esto ha sucedido desde hace muchos años. Pero lo más interesante de esta calle breve y concurrida es que se ha convertido con el paso del tiempo en la testigo principal de la vida social, cultural y política de la ciudad, particularidad que no la tienen las principales calles de las ciudades más importantes, o visto de otra manera, característica que no se presenta en otras ciudades.

Esta calle que desborda gente, donde se confunden razas, edades, idiomas, colores, sabores y hasta olores, es también el centro del espíritu del ser puneño. La ciudad tiene muchos otros lugares donde se puede disfrutar de su espacio, desde un lago de indescriptible belleza hasta un pequeño cerro de aire romántico, pasando por otras calles y plazas de rica tradición e historia, pero es por esta calle pequeña y humilde que pasa también, con pasos unas veces lentos y otras alegres, el alma de la ciudad.

El espíritu del ser puneño se manifiesta de muchas maneras, desde su emprendimiento comercial hasta su empeño y superación intelectual, pero se hace visible por su fervor, un fervor que se traduce en danza, en religiosidad y cultura. Aunque muchos digan que esto es solo una excusa para emborracharse, lo cierto es que en Puno se respira pasión, una emoción que no se contiene y es por ello que ya no llama la atención que cada día pase una danza, una procesión, un matrimonio o un cortejo fúnebre importante por esta calle que todo lo soporta.

Claro que hay fechas especiales, como el peregrinaje para homenajear a la Virgen de la Candelaria o las fiestas de carnavales, cuando el pueblo se concentra especialmente en esa calle, luego de abarrotar otras plazas y cuanto espacio público pueda usar, pero es cierto que en cualquier momento los transeúntes se ven sorprendidos por el paso de una comparsa, ya sea niños de un centro educativo que celebra su aniversario o de comuneros llegados de lejanos pueblos para resolver sus problemas con las autoridades. No hay actividad social en Puno que no pase por el jirón Lima y, lamentablemente, tampoco hay esquina de esta calle donde al amparo de las sombras no se venda alcohol o drogas. Pero eso es lo que pasa en el centro del mundo.

La calle es de todos, de las pandillas de carnavales, elegantes y finas; de las diabladas y waca wacas, soberbias y brillantes; de los mineros y campesinos, que la transitan como último tramo de sus marchas para reclamar sus derechos; de los estudiantes y maestros, que hacen retumbar su voz de protesta; de políticos y profesionales, que se escurren en sus bares para emprender la tertulia, el debate y la filosofía; de los músicos y poetas, que se abrigan en los cafés para cantar y recitar versos; y en todos estos espacios se confunden médicos, maestros, ingenieros, sacerdotes y hasta uno que otro militar culto o autoridad inteligente que no deja de ser del pueblo, de un pueblo que ha hecho de su calle parte de su identidad.

El jirón Lima tiene muchas más de las tres cuadras que van del parque Pino, donde están la iglesia de San Juan, morada de la mamita Candelaria, y el Glorioso Colegio San Carlos (dos muestras del espíritu del puneño) hasta la plaza de Armas, en cuyos cuatro flancos están la Catedral, la Municipalidad, el Poder Judicial, el Gobierno Regional y el club Kuntur (que representan el poder religioso, político y social de la ciudad), pero solo en este breve tramo se hace popular, cosmopolita, única y universal.

Y la calle está ahí y tal vez, usted, amable lector, también esté ahí, no en “la calle”, sino en el centro del mundo, celebrando a Puno.


Fecha Publicación: 2011-11-03T07:42:00.000-07:00
Yo, Nezahualcóyotl, lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.


Cantares prehispánicos de Nezahualcóyolt, México.

Fecha Publicación: 2011-10-25T08:48:00.000-07:00
En 1938, el 25 de octubre, Alfonsina Storni muere en la playa La Perla, en Mar del Plata.

EL MAR

Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.


Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».


Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.


¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.



Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.



Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.



Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.


Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.


Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!


Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.

Fecha Publicación: 2011-10-15T09:05:00.000-07:00
Este es un breve texto publicado originalmente en la revista Letralia.

Por. Alfredo Herrera Flores

En una brevísima nota, a modo de ensayo dentro de un texto poético, opino que si la poesía peruana se viera como un cubo, o un cuarto de espejos (parafraseando a Carlos Oquendo de Amat), sus límites, es decir los seis lados que conforman el cubo, estarían representados por el universal César Vallejo, el fino e innovador José María Eguren, el oscuro y desbordante Martín Adán, el cosmopolita e inteligente Jorge Eduardo Eielson, el delicado y atormentado Carlos Oquendo de Amat y el imaginativo y sagaz Emilio Adolfo Westphalen.1 Por lo menos en el siglo veinte, no hay poeta en el Perú cuya obra, por más original que aparente ser, no se parezca de una u otra manera a la de uno de los seis. De todos ellos, el más difícil de emular es Westphalen.

Por mucho tiempo, Westphalen ha sido un escritor que se desenvolvía en un ambiente elitista, en reservados círculos intelectuales donde circulaban libros de escasísimo tiraje, casi desconocido para el común de los lectores pero activo promotor de revistas y debates, hasta que se publicó en Lima Belleza de una espada clavada en la lengua,2 libro que reunía toda su obra poética hasta entonces y lo devolvía al espacio literario nacional como un autor accesible, al mismo tiempo que se descubría para las nuevas generaciones al extraño poeta surrealista de la primera mitad de un siglo en el que Vallejo y Eguren eran las figuras más representativas y conocidas de la poesía peruana.

Habían pasado prácticamente cincuenta años desde la publicación de sus primeros libros, Las ínsulas extrañas y Abolición de la muerte,3 para volver a tener noticias de su poesía. En ese medio siglo de silencio poético, Westphalen no había dejado de publicar ensayos, artículos literarios y hasta panfletos, sino que además promovió revistas tan notables e influyentes como Las Moradas, Amaru y la efímera El Uso de la Palabra, y consolidó amistades extraordinarias, como las que lo unieron a José María Arguedas y César Moro. No hay una explicación sobre este largo silencio, salvo el propio mutismo de Westphalen y las elucubraciones de algunos críticos. Roberto Paoli, por ejemplo, califica a Westphalen como el “poeta del silencio”, luego de establecer relaciones y similitudes con otros autores que supieron callar, como Eielson y Blanca Varela,4 y volver a escribir. Sin embargo, a lo largo de todos esos años se fue creando una suerte de mito sobre el poeta vanguardista, una leyenda que hizo de su nombre un referente insólito; se le mencionaba, se le recordaba, incluso se hablaba con él, pero no se podía acceder a su poesía. Su nombre aparecía en catálogos de poesía surrealista, manifiestos, revistas extranjeras, antologías, pero sus libros ya eran piezas inhallables. Sus escasos lectores comentaban en tertulias sobre esos libros raros y esa poesía repleta de imágenes hermosas que se podía disfrutar pero a veces era difícil de entender.

¿Es Emilio Adolfo Westphalen un autor de culto? ¿Es un poeta mítico, una leyenda? ¿Es de aquellos que pocos leen pero que sus libros se venden bien? ¿Es de los que todos hablan pero pocos leen y muchos buscan? ¿Es un clásico? Probablemente esta condición ambigua, enigmática, cambió a raíz de la difusión de su poesía a través de algunos libros como el que publicaran Mirko Lauer y Abelardo Oquendo en 1970, una antología que llevaba por título un verso de Westphalen, Vuelta a la otra margen, y una primera reunión de su poesía, publicada en México en 1980 por el Fondo de Cultura Económica, titulada Otra imagen deleznable. Pero debe ser la publicación de Belleza de una espada clavada en la lengua lo que motivó su rescate, su reivindicación como un autor extraordinario al alcance de los lectores peruanos y un nuevo envión para consolidar su fama internacional. Poco tiempo después aparecerían breves conjuntos de poesía que terminaron por concretar y fortalecer su corpus creativo y satisfacer las expectativas de sus viejos y nuevos seguidores. En 1988 aparecería Ha vuelto la diosa ambarina, en México, y en 1989 Cuál es la risa, en Barcelona, en la editorial Auqui, que dirige Vladimir Herrera, libros en ediciones de breve tiraje que luego fueron incluidos en las antologías que se difundieron en México, Portugal y Perú.

Desde la década del setenta del siglo pasado, Westphalen ha sido uno de los autores que mayor atención han despertado en los lectores y críticos literarios, junto a otros notables desconocidos, como Carlos Oquendo de Amat y el propio Jorge Eduardo Eielson, uno fallecido muy joven en España y el otro autoexiliado en Europa, pero todos autores de una poesía singular, cosmopolita, fresca, madura y renovadora. Westphalen es uno de los ejemplos de madurez juvenil creativa. Sus dos primeros libros, publicados antes de los veinticinco años, son un referente difícil de superar en la literatura latinoamericana. Los dieciocho poemas del conjunto son notables muestras del inteligente y fino manejo del lenguaje con que el poeta presentaba su peculiar forma de ver el mundo a través de la propia poesía y la metáfora de la mujer.

“Andando el tiempo / Los pies crecen y maduran / Andando el tiempo / Los hombres se miran en los espejos / Y no se ven”. Son los primeros versos del poema inicial de su primer libro, demuestran una seguridad de reflexión poética sobre la condición humana y al mismo tiempo el uso de la metáfora inteligente como recurso inicial para establecer un eje discursivo del poema. El tiempo avanza, no anda, pero los pies sí y crecen y maduran, es decir cambian con el transcurso del tiempo; los pies son la imagen del hombre, que al madurar, luego de que sus pies lo hayan hecho, con ellos, se miran en los espejos, como una búsqueda, pero no se encuentran, porque ver y mirar, en este caso, se oponen. El poema termina con una figura erótica luego de una introversión sobre el tema del tiempo y la madurez del hombre: “Te temía sin noche y sin día / Aunque no regreses / Por la marcha de mis huesos a una otra noche / Por el silencio que se cae / O tu sexo”.

Otra muestra de la simpleza con que propone las ideas inaugurales de un poema es el que empieza con estos versos: “No te has fijado qué despacio habla el rocío / Para darte los buenos días / Qué pasito las nubes se llevan los días / Que de un verano a otro verano / Enarcaban semanas por donde mirabas / La justeza irradiada de goces innombrables”. Y como en el ejemplo anterior, después de un largo proceso de meditación y búsqueda de una identidad, culmina dirigiéndose a la mujer: “Pero todo está donde exactamente lo habías dejado / Que no hay para qué moverlo / Si además por sí solo se mueve / Niña estás contenta”.

Pero así como Westphalen hace gala del tono reflexivo, de la abstracción y el ensimismamiento, y se adentra generosamente en la exploración íntima de la condición humana, el erotismo y el propio gusto por la palabra, también es breve y categórico. El conjunto Belleza de una espada clavada en la lengua5 contiene poemas tan cortos que solo alcanzan a uno o dos versos, y esa será una de las características de su nueva etapa creadora. En Cuál es la risa, por ejemplo, combina poemas muy cortos con prosas poéticas que alcanzan hasta las cuatro páginas, algo extremo en la siempre prudente obra westphaliana.

Vale la pena repasar el poema “El grito...” —que pertenece al conjunto de Belleza de una espada clavada en la lengua, en el que también están los notables poemas “Mundo mágico”, “César Moro” y “Poema inútil”—, cuyo único verso dice: “El grito de las aves gira como una espada”. En el poema hay tres elementos que se repiten en el imaginario poético de Westphalen, el grito, como una voz inútil; las aves, como imagen recurrente del ansia de ser algo más, o diferente, que el hombre mismo, y la espada, como elemento por el que se traduce la belleza material y arma letal.

Este breve y discreto poema resume la intensidad con que el poeta elabora sus imágenes y el rigor con que asume sus cuestiones y argumentos interiores. En varias oportunidades cavila sobre la banalidad de la poesía —“Empeño manco este esforzarse en juntar palabras / Que no se parecen ni a la cascada ni al remanso...”—, y considera que este ejercicio es como un alarido, una exclamación, un sonido sin sentido, que no es reclamo de ayuda ni protesta, pero sí es una expresión que reemplaza a la palabra y puede encerrar todo un mensaje. Westphalen dedica un conjunto de poemas a hablar del vencejo, pequeña ave veloz cuyas más de 90 variedades se encuentran en todo el mundo, y a través de él de todas las aves, que a su vez representa al poeta. En el conjunto Arriba bajo el cielo, hay un poema muy similar a “El grito...”: “Chillido desgarrante / Del vencejo / Más dañino / Que la hoja asesina / De su vuelo”. Nótese la relación entre grito y chillido desgarrante, ave y vencejo, y espada y hoja asesina.

¿Es el grito, o el chillido desgarrante, una metáfora de la palabra del poeta? Para el poeta el poema es el camino de la libertad. El poema “Libre”, que pertenece a Belleza de una espada clavada en la lengua, puede ratificar esta afirmación en su última estrofa: “Enclaustrado / El preso dichoso, / Oruga indistinta / De su manto impalpable, / Se sumerge en el tiempo, / Se ovilla en el espacio, / Libre como el ave / Presa en su canto, / Grito que violenta la vida / Y la conduce, fulmíneo, a la muerte”. Otra vez el grito, el ave y la espada.

La crítica ha coincidido, finalmente, en encasillar a Westphalen en el grupo de los poetas vanguardistas,6 dejando atrás la primera idea de ubicarlo junto a los surrealistas. Es cierto que las características de su poesía, en lo formal, se acercan más a la intimidad, a la aventura informe del sueño, la fantasía y el espejismo —“He dejado descansar tristemente mi cabeza / En esta sombra que cae del ruido de tus pasos...”—, pero sobre todo es un trasgresor de la palabra, un recreador, un orfebre inconforme que parece estar haciendo y deshaciendo filigranas con las palabras, engarzando imágenes hasta el delirio.

Junto a José María Arguedas, su entrañable amigo, Westphalen cumple este año su primer centenario en medio de un silencio, tan conocido para él, que no podrá callar su palabra. La poesía westphaliana es como el grito de las aves, un alarido que representa la urgente necesidad de libertad del poeta, libertad que sólo se alcanzará precisamente acudiendo a las palabras.

Notas

Herrera Flores, Alfredo, Mares, poesía, Lago Sagrado Editores, Lima, 2002.
Westphalen, Emilio Adolfo, Belleza de una espada clavada en la lengua, Ediciones Rikchay, Lima, 1986.
Los primeros libros de Westphalen se publican en 1933 y 1935.
Paoli, Roberto, Estudios sobre literatura peruana contemporánea, Firenze, Italia, 1985.
Westphalen, Emilio Adolfo, Poesía completa y ensayos escogidos, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 2004. El volumen contiene la obra de Westphalen ordenada cronológicamente y comentada por Marco Martos.
Varios. Poesía vanguardista peruana, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 2009, 2 tomos. Estudio y selección de Luis Fernando Chueca, y contiene facsímiles de libros de César Vallejo, Juan Luis Velásquez, Alejandro Peralta, Magda Portal, Carlos Oquendo de Amat, Alberto Hidalgo, Martín Adán, Xavier Abril, Enrique Peña Barrenechea, Emilio Adolfo Westphalen y César Moro.