Buscar

Ingrese su búsqueda


Búsqueda Avanzada

Tiendasvirtualesperu.com


Ultimos post del blog mis letras | ¿Quién me enlaza?
(BETA)

El educador, como real concretador del curriculum

Se dice que el educador o docente es el real concretador del currículum, porque es la persona que conoce, percibe, analiza y comprende la realidad educativa en el aula. Es un ente captador de la realidad en su totalidad, aquel que ofrece con su habilidad una alternativa de intervención en dicha situación mediante el diseño, puesta en práctica, evaluación y reelaboración de estrategias adecuadas: el currículum.

La tarea de enseñar naturalmente se produce en la personalidad del docente; profesional competente más preparado y apropiado para manejar y organizar los recursos educativos con los cuales difundirá sus conocimientos en el aula. El resultado de esta difusión será el almacenamiento de aprendizaje en sus alumnos, que no sólo logrará en un semestre o en un año escolar, si no a lo largo de la etapa de aprendiza: toda la vida.

El docente recibe una situación en la cual se trazará objetivos para mejorar la situación educativa, entonces, acompañará directamente a sus alumnos en sus respectivos procesos de construcción de los propios saberes para que individualmente y colectivamente llegue a desarrollarse. Sólo así se le podrá llamar “Constructor de éxito”. Con la imposición de éste adjetivo, el docente se verá en la necesidad de educar, muy aparte de enseñar, porque se enseña con las palabras, pero se educa con el testimonio de vida diario: con nuestros actos.

De lo anterior, se deduce que es la persona más cercana al aprendiz, la más propicia e indicada. Incluso, más que los directores, administradores, padres de familia, o que el mismo contexto social que muchas veces no son los idóneos para realizar la tarea mas excelsa: la de educar. Debido a ésta proximidad, profesor-alumno, logra comprender los distintos niveles de profundidad posibles y existentes, las complejas dimensiones de la persona para el desarrollo integral del alumno.

Entonces, las escuelas requieren de profesionales competentes que sepan responder a las nuevas exigencias de la sociedad y del mundo entero. Maestros que tengan la capacidad de estar preparados para los cambios vertiginosos, que dominen con seguridad estas situaciones creando y sabiendo emplear sus proyectos de solución. Esta competencia pedagógica también implica tener actitudes personales de respeto, comunicabilidad, adaptarse a la realidad, empatía para con sus alumnos y valores definidos para su transferencia. Así como también, aceptar la crítica y evaluación sobre el manejo de su destreza educacional.

Es muy importante un lazo amical que contenga lealtad y confianza, puesto que los alumnos confiarán su aprendizaje en los docentes. La desconfianza rompe la relación educativa, porque de ella se germina la inhibición, alejamiento al grupo, rechazo por el aprendizaje, y un adormecimiento de su motivación. Convivir en armonía, hacer del salón de clase una familia, el sentirse padre de decenas de alumnos, deben ser también un objetivo por parte de los docentes para lograr mejores resultados, que por mas pequeñas que nos parezcan estas respuestas servirán colosalmente. Las grandes cosas se componen de cosas pequeñitas.



Testigo de ovni - Diario Correo Piura

  • Algunos piuranos piensan que somos los únicos en el universo, pero cada vez más son frecuentes los avistamientos, es decir ver un Objeto Volador No Identificado (0vni) ya no es extraño. Un abogado piurano quedó aterrado al sentir sus murmullos.

    PIURA. Quienes se animan a hablar de extraterrestres pueden tranquilamente ser tildados de locos. Inclusive, se ha visto que personas por ganar fama han trucado supuestas pruebas o era parte de un psicosocial. No obstante, este fenómeno crece galopante en nuestra ciudad. El pasado 19 de abril, un grupo de investigadores del Proyecto UFO captaron a las 11 p.m. un objeto que destellaba luces anaranjadas y plateadas en el desierto entre Piura y Paita. Desde 1990, el Proyecto integrado por cuatro amigos decidió investigar estas apariciones. Ellos ya superaron el miedo a lo desconocido y siempre organizan campamentos para avistamientos. Están convencidos que en el último Festival Aerodeportivo que organizó la FAP, hubo presencia extraterrestre. En el portal, Youtube circulan cientos de vídeos. Aquí encontramos un archivo del fenecido noticiero “Hechos” que informó de un avistamiento en la urbanización Los Cocos el 8 de febrero de 1994. ¿Qué hay de todo cierto?, una pregunta que encuentra más indicios. Ahora, el abogado Luis Vásquez Coronel nos ofrece un testimonio fantástico que lo ha hecho novela en “Cerro Pilán, una carretera de ovnis”. Aterrados. Para el también profesor de inglés de un conocido instituto, Vásquez Coronel, el tema de los ovnis le era casi indiferente. Cuando escuchó a Anthony Choy, ex jefe de la Oficina de Investigación de Fenómenos Aeroanormales (Oifa) de la misma FAP, atestiguar de avistamientos en Chulucanas, la curiosidad dominó en él. A la fecha, ha viajado 16 veces y cada experiencia lo aterra. No conjetura ni asume poses de adivino, sólo cuenta su verdad. La experiencia de primer tipo ocurrió en julio de 2007. En su libro cuenta de los infortunios de ese viaje. Acompañado de dos amigos piuranos y otros dos lugareños, en el caserío de Palo Blanco se toparon con una misteriosa luz. “Una estrella que hizo un movimiento anormal”, relata. El miedo apoderaba sus cuerpos porque esta luz los seguía. Ante nuestro desconcierto e incredulidad, adelanta la tesis de los opositores. “Dicen que por los minerales se ven estas luces rojas y turquesas. No sería cierto porque sigue una trayectoria”, alega. En los siguientes viajes, tuvo dos experiencias insólitas. En el cerro Pilán pudieron ver la nave que irradiaba triángulos luminosos en un abrir y cerrar. “Tenía la forma de un paracaídas suspendido”, afirma con lucidez. Todo lo tiene registrado en fotos y vídeos. Los aventureros subieron a la cima del cerro Horquetudo en 10 minutos y notaron la presencia de unas luces. Más helados que el polo norte quedaron al escuchar ecos. Por eso, muy pocos se atreven a escalarlo porque dicen que encanta. “La gente diría es una locura”, cuestionamos y el abogado afirma: “La gente se siente cómoda con la realidad, lo conocido”. Adivinos aseguran de que el aumento de avistamiento predice algo, su testimonio de Vásquez Coronel concluye que lo único contundente es el miedo

MÁS DATOS
Hallazgo. Las apariciones de ovnis siguen una ruta que se inicia en Chulucanas, pasa toda arboleda en su trayecto hacia Piura, llegan a la Universidad Alas Peruanas, puente Bolognesi, se posa en la parroquia Santísimo Sacramento y termina en el cerro Azul.

La novela "Cerro Pilán: una carretera de ovnis" se encuentra de venta en las librerías "Crisol" y "ZetaBookstore".
Web oficial de Diario Correo.
http://www.correoperu.com.pe/correonorte/piura/nota.php?id=28936


Tarea cumplida - Sé libre Arturo

El lunes 07 de Abril inicié la campaña para comprar una silla de ruedas a Don Arturo Gonzáles Ayala. Campaña que duró tan sólo cinco días, pues el viernes 10 de abril gracias a los blandos corazones de Nancy Guevara y Juan Alonso Boulangger logré completar la cantidad de dinero.

El Domingo 13 me dirigí hacia la temeraria zona El Moscú, en la aventura con fines solidarios me acompañaron chicos universitarios con colectas en ropa y víveres: Kathy Flores, Valeria Crespo, Pilar Lama, Maria Fernanda Figallo, Fiorella Martínez, Cesar Aguilar, Miguel Ortiz y la sra. Yanina Guevara. También participaron el escritor piurano Jaime Rosillo y el poeta Juan Peña.

Gracias a todos ellos que lograron devolverle la felicidad. Y espero verlos en la próxima ayuda.

¡Sé libre Arturo!



Pongamos de pie a Don Arturo

Arturo Gonzáles es diferente de sus amigos. Junto a ellos fallece en una esquina del Mercado Modelo de Piura. Fue atropellado hace cuatro años, a consecuencia de eso no sólo ha perdido su pierna derecha, también se le amputó su puesto de trabajo, y hasta una vida normal. Hoy vive postrado en un viejo colchón, donde también descansan cientos de moscas e insectos que a diario lo visitan. Son seis sus compañeros con los que convive en una comunidad olvidada, en un callejón al que todos deberíamos ayudar a encontrar una salida.

Es fácil augurar lo que harán no bien se levantan. Todos saldrán a vagabundear, unos venderán caramelos, otros sólo sobrevivirán de las propinas o de los residuos que les brindarán en las afueras de algún puesto de comida. En “El Moscú” todos los días es igual, ver como gente se divierte en las cantinas, literalmente hasta morir, triciclos con cosas que algún día fueron útiles, personas que juegan a empuñarse, y apreciar una inmensa laguna artificial de desagüe, que todos los días les dará los buenos días.
En éste Moscú también el cielo es pálido. De pronto miro la cara de don Arturo, lo veo sentirse solo. Pero éste Moscú no es como dice la canción Luces de películas. Desde su colchón, es el protagonista de la escena de la película más triste del mundo; atestigua como las piernas de tres compañeros se alejan para saborear la calle, sabor del que también está impedido.

Me acerco a ellos. Se sorprenden al verme. Aún no son mis amigos, pero les saludo efusivamente. Don Arturo me invita a sentarme a su costado, accedo muy agradecido. No bien comienzo a repartirles lo que he preparado, escucho decir que Dios si existe. Quedo mudo por otras alabanzas. Debo agradecer a Dios por darme esa alegría. También por enviarme a amigos, como Nancy Guevara, que de sus blandos corazones germinan las mejores ideas. Todos comen desesperadamente. En un santiamén han devorado todo, no queda ningún grano de arroz. Es hora de repartir los vasos con gaseosa.

Todos parecen tener bien en claro la frase, “El alcohol es bueno para olvidar las penas” y de eso me da testimonio “El Llorón”, apodado así por sus amigos. La presencia de su madre no sólo está en el tatuaje de su brazo derecho, un corazón que en su interior está escrito “Socorro Madre Mía”, también lo está impregnado en esa mente alcoholizada. De esto soy testigo cuando derrama muchas lágrimas por quien lo parió y le dio un momento de felicidad. Pero ahora todo es dolor, y hasta maldice la vida que lleva, sin su Socorrito a su lado.

Me despido de don Arturo con un apretón de manos. No te olvides de mi sillita de ruedas, me dice de la forma más amorosa, lo siento como si fuese mi abuelito. Se lo prometo Don Arturo, yo regresaré con su silla de ruedas. Me despido de cada uno, les prometo regresar. Todos están alegres. Tienen los ojos tan alegres, brillosos, con resplandor de esperanza y alegría, lo sé porque me han preguntado cuándo regresaré. Les he respondido que seguido. Me lo agradecen, y les devuelvo aquel gesto.

El Llorón esta a un lado de todos, me agradece infinitamente, me solicita que lo abrace. Lo hago con una fuerza y cariño que a nadie he logrado dar en mis veintinueve años de vida. Me contagian sus lágrimas. Pero recordar y ahogarme en mis dolores no es una tarea que hoy me he trazado. Se hace tarde, y tengo que seguir buscando a personas que acepten mi arroz chaufa que preparé a las seis de la mañana, hora en que ellos adormecen sus penas. “Hermano, acá sólo se sobrevive vagando y durmiendo, se vaga para comer, se duerme para ahogar las penas.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Donaciones (ropa, alimentos, etc.) al 305285 o dirigirse a "Moscú" en el Mercado Modelo de Piura.
Agradecimiento especial a Nancy Guevara por su contagioso espíritu solidario. A María Fernanda por aquel domingo que me ayudó a buscar personas. A mi madre, quien me ayudó a cocinar.

“El egoísmo es una nevera en donde nuestros corazones no deben permanecer”
Comentarios a este artículo:
http://gua30.wordpress.com/2008/04/10/pongamos-de-pie-a-don-arturo/


EL RETORNO - PLAZUELA MERINO 3

El Grupo literario Plazuela Merino presenta el tercer número de su revista. Ésta se apertura con versos del poeta Luis Hernández. Presenta trabajos de sus integrantes: Fabián Bruno, Lúber Ipanaqué, Henry Córdova Bran, Javier Vilchez y Reynaldo Cruz. Además se da a conocer los trabajos de los participantes del taller literario Arte Poética (Osmar Mendoza, Rubén Portal, Richard Chávez, Erika Aquino, Vladimir Robles, Luz Villegas) que dirigió el mencionado grupo durante el año 2007.
La cita es el día jueves 10 de abril, en el local del Ex - rectorado de la Universidad Nacional de Piura, a las 7.30 de la noche.

Comentarios a ésta nota: http://gua30.wordpress.com/2008/04/08/presentaran-poemario-y-nueva-edicion-de-plazuela-merino/#more-1141



Cerro Pilan, una carretera de ovnis - Luis Vasquez Coronel

Salió a la venta el libro "Cerro Pilán: una carretera de ovnis".
Venta en Librerías "Crisol" y "ZetaBookstore"
Contactos: tlonborgiano@hotmail.com

(Click en la foto para maximizarla)
Próxima semana fotos de la presentación del libro en el IPCNA-Piura, también vídeos y fotografías de las investigaciones de Luis Vásquez.


Pececitos de colores

No bien repiqueteaba el timbre de salida agarraba su mochila y salía corriendo hacia la tienda de pececitos. A las dos de la tarde el viejo cerraba el local para entregarse a la lectura del periódico y a la absorción de sus sopillas y otras licuaciones. Por eso, el niño, desafiaba las luces amarillas de los semáforos, con tal de estar plantado a la una y media en la tienda. Ahí, pegaba el rostro a las peceras, estrujaba los labios contra los vidrios para saludar a los parsimoniosos moluscos, quienes parecían responderle dando agitados movimientos. Nunca regresó a casa sin dejar a flote alimentos en las peceras. Su amor, cariño y dedicación se habían pintado de los colores de aquellos pececitos.

El vendedor de la tienda era un viejo que vivía cronológicamente todos los días con igualdad. Siempre se le veía sentado leyendo periódicos, vestido con la misma guayabera, y rascándose una asquerosa barba que le hacía ver como uno de esos pescaditos escamosos que él mismo vendía en una de las tantas peceras. La tienda parecía un dormitorio desordenado en donde se ubicaba varias repisas con peceras y un escritorio que cumplía como almacén de comidas, juguetes y oxígenos de los peces, revistas poli cromáticas cubiertas entre docenas de viejos y percudidos periódicos.

El niño, después de seguir sus movimientos de cerca y de conocer algo más de ellos, regresaba a casa en donde le esperaban sus pececitos brincando hacia el borde de la pecera con una endemoniada hambruna. Mascotillas que cuidaba con el mayor de los esmeros, como si se tratara de estudiar para el examen del cual dependía aprobar el año escolar. Pero dedicarse a los pececitos no le causaba problemas en los estudios, al contrario su madre siempre lo premiaba por sus buenas notas con propinas que terminaban gastadas en nuevas especies acuáticas. Su amor junto con sus lánguidos ahorros fueron los causantes de comprarse una pecera más grande que ubicó en la sala para la crítica ocular de las visitas.

Pero un viernes fue distinto. Ese día recogería unas especies traídas desde la capital que el viejo con gusto le confiaría. Maldita tarde que encontró la tienda cerrada. “Toda la culpa la tiene el profesor que a última hora dictó la tarea”. Su insistencia le hizo mirar por la pequeña ventana del negocio, desde ahí el viejo logró divisarlo mientras leía en su escritorio una de esas revistas, seguro de crianza de peces. Enseguida le gritó que no se fuera y que lo atendería por ser el mejor amigo de los animales que él había conocido. Abrió la puerta y lo hizo pasar, sin antes cerrar de nuevo el negocio, seguro para su edad y su salud no era conveniente atender muchos clientes.

Mientras el niño buscaba las pequeñas bolsas de alimento ha encontrado las revistas que no fueron de crianza de peces, no logra explicarse esas imágenes de negros caníbales con mujeres pintarrajeadas. El viejo le interrumpe indicándole que tome algunos pececitos de colores, pues el pedido no ha llegado. Trepado en una silla que el viejo le ha alcanzado, comienza a sacar los pececillos. El niño está feliz, piensa que el viejo ha enloquecido. Se apresura en introducir a su bolsa la máxima cantidad de pececillos, dos especies con prominentes panzas, sabe que de esas protuberancias abdominales pronto saldrán más pececitos de colores. Sabe que tendrá que comprar otra pecera, pero eso no le preocupa, tiene nueve años y mamá le comprará otra pecera, mucho más grande.

Tiene veintinueve años y siente las manos del viejo apretujándole las nalgas mientras él captura más pececitos de colores. Tiene nueve años y puede voltear a mirarlo porque ha sentido al viejo muy agitado, piensa que puede ser peligroso. Tiene veintinueve y sabe que esa agitación no fue dolor al corazón ni epilepsia, recuerda haberlo visto con su mano dentro de la bragueta, agitándola. Tiene nueve años y el viejo le dice, no te preocupes, no te va a pasar nada malo, tú nomás sigue sacando más pececitos. Tiene veintinueve, siente que su cabeza es la pecera de los recuerdos, y mientras espera que alguien se lleve los pececitos de colores, éstos se reproducen fatídicamente en blanco y negro.


Risas en la azotea

Sentado y con un cigarrillo en la boca se ha visto obligado a recordar algunas palomilladas que provocó en su adolescencia, hace más de diez años. Hasta hoy día “la galafateada en Vicús”, ha sido la anécdota que Jorge ha recordado con más gracia, ha celebrado y ha contado estando frente a una botella abierta, ahí cuando los hombres se sienten otros; superiores. Vicús, es la residencial en donde jugó su atormentada adolescencia, siempre ha pensado que la vida es un delicioso juego en el que a veces se gana, a veces se pierde.

No le resulta tan dulce el recuerdo que se le ha venido a la mente, en todo caso resultaría agradable para el resto de chicos hábiles que haciendo malabares trepaban hasta las azoteas de los edificios, todo con tal de asomarse por las pequeñas ventanas del baño. Ahí se empalagaban del mejor dulce adolescente: las jovencitas o señoras que caían en el capricho de quererse duchar a esa hora. Por eso todo aquel joven que vivió en Vicús en los 90`s se vio seducido por esos espectáculos visuales. “Si no habías galafateado, podías sentirte de otro barrio, menos de Vicús” se le había escuchado decir a Jorge hasta hoy día en sus acostumbradas reuniones con los amigos.

Los ochenta kilos que Jorge cargaba entre huesos y mofletes en su mocedad, le imposibilitaba de hacer esos malabares para lograr subir a las azoteas de los edificios. Por eso nunca se le vio en lo alto de los edificios, en cambio sus amigos gozaban de una fama, entre ellos, de galafateadores. Sólo subió por única vez cuando fue a indagar si su pelota de tenis estaba por la azotea del block A-3, después de que Cristian, el amigo con quién jugaba esa tarde, aireara la bolilla hasta la azotea. Le recomienda subir para que él mismo la buscara. Con impulsos al que llamaban “patita de gallo” es que los ochenta kilos de Jorge logran conocer las azoteas de Vicús.

Estando allá arriba se dio cuenta de que todo era una broma de Cristian quien tenía escondida la pelota, éste le ha propuso husmear unos cuantos baños, Jorge en un comienzo se ha negado, ha pensado en la maneras de bajar aquellas alturas. Pero el manoteo y las perfectas siluetas que Cristian dibujaba con las manos hicieron que se asomara por una de las ventanillas de los baños. Al comienzo no le asuntó, pero se animó a mirar cuando vio a Cristian libidinosamente mordiéndose el labio inferior mientras se apretaba la entrepierna.

Jorge imaginó a una chica de su edad, de piel blanca como es su preferencia, duchándose con la cabeza inclinada y con los ojos cerrados, gotas de agua recorriéndole el pecho, y ella con sus manos esparciendo todo el jabón a fin de otorgarse una estricta limpieza. Gran decepción y espanto se llevó cuando divisó a una señora sentada en su inodoro leyendo una revista. Las guturales risas de Cristian alertaron a la señora quien se vio en la obligación de mirar hacia donde provenían esas risas.

Mientras la señora gritaba a todo el vecindario que en la azotea del edificio A-3 había dos rateros mañosos, Jorge bajaba a duras penas. No es dulce recordar que después de esa palomillada tuvo que refugiarse por dos meses sin salir de su casa, pues por ese periodo la señora pillada, su esposo y todos los vecinos buscaban todas las noches al chico que la había estado husmeando por la ventana de su baño.
…Para Jorge, tampoco es dulce tener que recordar todo esto por obligación, mientras sentado y con un cigarrillo en la boca ha escuchado unas risas en su azotea.


INSTITUTO VARGAS LLOSA - PIURA

En los años 1946 y 1953 el ilustre novelista Mario Vargas Llosa residió en Piura, cuna de infinitas sabanas de arena donde crecen valientes algarrobos, paisaje que él mismo menciona, nunca se ha cansado de mirar. Piura es una de las ciudades predilectas del escritor, quién la ha dado a conocer hasta en recovecos inimaginables. Su intelecto no ha cesado de plasmar nuestra afiebrada urbe, ensalzando sus costumbres, el clima tropical, la inagotable palabrería sembrada de piuranismos, los tradicionales barrios, el ingenio del piurano y sobre todo esa cálida y hospitalaria amistad digna del norteño. Lo cierto es que nunca llegaremos a conocer a todos sus lectores, pero lo que podemos vaticinar es que han terminado ebrios de tanta piuranidad, y no necesariamente a consecuencia de un buen poto de chicha.

Manuel Rosas Córdova, Decano del Colegio de Abogados de Piura, fue quién presentó el proyecto "Instituto Mario Vargas Llosa" a la Municipalidad Provincial de Piura, proponiendo crear un centro dedicado a la documentación e investigación en torno a la obra de Vargas Llosa, una de las más trascendentales de habla hispana en la actualidad. Para integrar el Instituto reunió a un grupo de profesionales, entre quienes se hallan; Anahí Baylon (Jefa de la División de Biblioteca de la Municipalidad de Piura), Pilar Núñez (Gerente de Desarrollo Económico de la Municipalidad Provincial de Piura), Hilda María Machuca (Periodista), Virginia Ramos, Nazaret Solís (Catedrático de Literatura de la Udep), Manuel Prendes (Catedrático de Literatura UDEP, Doctor en Filología Hispánica), Víctor Palacios (Catedrático en Filosofía UDEP, Integrante del grupo literario Magenta), Carlos Arrizabalaga (Doctor en Filología Hispánica, Catedrático UDEP), Crisanto Pérez (Catedrático y Doctor en Filología de la Udep), Sigfredo Burneo (Catedrático UNP, Novelista piurano) y Richard Chávez (Columnista de diario Correo).

Entre los objetivos del Instituto están; promover la lectura y la investigación de la obra literaria de Vargas Llosa, valorar los espacios de la ciudad marcados por su presencia haciéndolos atractivos para el turismo cultural, gestionar becas nacionales e internacionales para estudios de post grado sobre temas literarios en general y en especial vinculados a la obra de nuestro escritor. Se ambiciona publicar un anuario con artículos, entrevistas y fotos, organizar talleres, seminarios, coloquios, presentar ciclos de cine basados en la literatura de Vargas Llosa así como de otros escritores nacionales, incorporar a Internet un dominio propio, diseñar un folleto de difusión en medios académicos y diplomáticos, entre otros. En la institución se ofrecerá ediciones de sus libros en español y sus traducciones, artículos periodísticos, crítica literaria, ensayos, obras de teatro, etc.; así como revivir la Piura de los cincuenta mediante fotografías de lugares y personajes mencionados en sus novelas, trabajo que requiere participación de la población piurana. El sueño, que perseguirá hacerse realidad, es la construcción del "Poli forum Vargas Llosa" que se levantará en un área adyacente de los jardines de la Biblioteca Municipal Ignacio Escudero de Piura. Poli forum que constará de un auditorio de usos múltiples; el Museo "Vargas Llosa" para conservar recuerdos personales, manuscritos, cartas, pertenencias, así como recolectar y escribir anécdotas y vivencias recogidas de fuentes orales que conocieron al escritor en su estadía por la calurosa ciudad.

"La ciudad de Piura es una tierra que ha tenido una influencia neurálgica de lo más hermoso que yo tengo, que es mi vocación de escritor" son palabras de Mario Vargas Llosa al recibir el grado de Doctor Honoris Causa en la Universidad Nacional de Piura. Piura debe seguir siendo seductora, como la Casa Verde, lenocinio que lo hizo gastar sus lánguidos sueldos de La Industria, o como el mundo que empezaba a descubrir en el Colegio Salesiano, o como las tardes trotamunderas durante su paso por el Colegio San Miguel. Nuestra ciudad deberá seguirle siendo una convulsión de alegría, como la que vivió en el estreno de su obra "La Huida del Inca" en el teatro Variedades.

La creación del Instituto es hacer un intento de agradecimiento al escritor por ser el mayor difusor de los atractivos piuranos en sus obras. Intento, porque es dedicación y esfuerzo impagable a quien ayuda al crecimiento y desarrollo cultural de la comunidad piurana, tarea que Vargas Llosa realiza hace varios años. De seguro que cuando Vargas Llosa nos visite y atestigüe la tarea lograda por todos los piuranos, va a sentir la misma erupción de entusiasmo de aquel verano, cuando junto a sus amigos, recibía las aguas del río Piura.

COMENTARIOS SOBRE ESTE ARTICULO:


Tacita, mi vecino

Le decían tacita porque sólo tenía una oreja. Imperfección que llevó desde su primer llanto, pero fue hasta el cuarto de secundaria en donde le otorgaron dicho sobrenombre. En el recreo sus compañeros vociferaban el cruel apodo convirtiéndolo en el más popular del colegio religioso. Todos reían, hasta él lo hacía aceptándolo con humildad. En el patio siempre se escuchaba ¡Tacita cabecea! y él con su contagiosa sonrisa, muy vivaracho respondía: ¡tira paque veas como hago gol! Pero por alguna extraña razón siempre evitaba el golpe de la pelota con su cabeza, por eso era un experto parando la bola con el pie, luego metía gol con una cargada furia, de la cual parecía estar vengándose de todos. Sus amigos, los más pendencieros o los que querían existir como tal, hacían lo imposible para que los escuchasen gritar aquel apodo.

Con vergüenza ajena atestigüé cuando Italo Velasco, el más belicoso de la secundaria, después de arrancharle su discman y con una sonrisa socarrona le rompió un audífono: No lo necesitas, si sólo escuchas con una oreja. Traté de minimizarle el notorio apocamiento agachando la cabeza y con un movimiento de la misma desaprobé dicho acto. El burlón se acercó enseñándome su puño derecho como si fuera la cabeza de una culebra, presintiendo que eso pasaría ya había extraído de mi cartuchera el compás con el cual me sentí, muchas veces, el más fuerte de la secundaria. Fingiendo ser rebelde le amenacé y prohibí acercársele a mi primo ficticio. Ante tal pinchazo me pactó nunca más meterse con Tacita. Pero quien rehusó a un pacto fue el director, quién decidió que obligatoriamente debía de descansar por una semana junto con mi papeleta roja.

Tacita y yo nos hicimos inseparables en el verano. Cuando él asistía a la piscina del Country Club, en donde yo había sido vilmente engañado, por mi escasa edad, con el puesto de administrador de personal interno. Boquiabierto miraba cuando se daba clavados, siempre con su bincha en la cabeza para evitar alguna burla de su imperfección natal o la inoportuna intromisión del agua, entonces nadaba de lado en donde se sentía un pez, cualquier pez. Luego de sus acostumbradas zambullidas siempre me llamaba para invitarme unas limonadas apaciguadoras del infernal calor. Encantado y escapando a mis labores de limpieza acudía y me sentaba por minutos hasta la desintegración de los cubos de hielo a causa de los ondeos del vaso, o hasta escuchar el grito del verdadero administrador de personal interno.

Por eso fui expulsado de aquel trabajo. Pero Tacita decidió sacarme un carné de hijo de socio. Y gracias a ese documento plastificado es que pude entrar todos los días a broncear mi mente con tanto escultural cuerpo. Por tan sólo dos semanas él pagó las limonadas, luego el contribuyente fui yo, y no precisamente por querérselas invitar, lo fue por perder todas las extrañas apuestas que él me hacía. ¿Cuánto apuestas que la de bikini celeste le pondrá bloqueador a su amiga? ¿Cuánto apuestas que no se mete a la piscina? ¿Cuánto apuestas que esos dos tíos que están allá pedirán unas cervezas? Parecía saber todo lo que las personas harían los siguientes segundos, igual, las limonadas siguieron siendo el pretexto para nuestras charlas frente a la piscina y someternos a tanta chica light que llegase dispuesta a detenernos el movimiento ocular. Ya muy tarde regresábamos caminando a nuestras casas bien bronceados con nuestras barrigas muy crecidas, y sobre todo alegres, sin la persecución de esa ácida naranja en el aire.

Fue en el 5to año que llegamos a estudiar en el mismo salón. Debido a que la sección Koinonía era el salón de los más relajados, entonces ahí estábamos nosotros. Para cada uno el otro valía más que las limonadas juntas, las horas en el Country Club y todos los bikinis juntos. Juntos pactamos muchas palomilladas, como el día en que pusimos Tiz en el asiento de Italo no bien comenzó la clase de Química. Italo Velasco era el único alumno de la promoción que ya adueñaba DNI con una calcamonía, pero no necesariamente el más fornido, pues era un costal de mofletes, y el más pegalón, por eso no lo indigestábamos. Al final de la clase cuando todos lo vieron imposibilitado de ponerse de pie, el profesor Cerro nos envió al laboratorio para crear algún líquido que le ayudase a nuestro compañero a levantar las grupas adheridas al asiento. Y si no lográbamos que se despegase con el químico a inventar, él nos pegaría dos ojos de drogadicto en la libreta. Entonces en cuestión de minutos y jugando al yanquenpó escogimos los químicos. Regresamos con una mezcla de olores y colores que a todos hizo fruncir el ceño y al no hacer efecto aquella pomada el profesor le ordenó quitarse el pantalón. Fue el peor día de su vida, todos rieron atestiguando su amplio rabo que perfectamente englobaba en dos asientos.

Los días siguientes estaba prohibido separarnos, pues Tacita había escuchado que Italo y sus compinches nos querían dar una señora paliza. Y gracias a eso me reveló un gran secreto. Él siempre había aceptado y hasta celebrado los crueles apodos y bromas por carecer de oreja derecha, algo que consideraba una fortuna, pues desconocían que de aquel orificio escuchaba el más imperceptible sonido. Escuchaba con finísimo audio cuando los koinonos tajaban sus lápices, el roce de éstos con el papel, cuando se amarraban los zapatos, hasta podía escuchar lo que se el profesor hablaba en el salón contiguo. Enseguida le pregunté sobre algo que siempre me había producido extrañeza, el porqué no cabecear la pelota, a lo cual respondió cabizbajo: taque un día cabeceé y pucha me dolió en el alma, taquetuvieron que internarme y ahín el hospital escuchaba too clarito, el golpe de las jeringas, cuando arrastraban las camillas, hasta las respiraciones de los asmáticos, me tuvieron sedado porque sino me volvía loco. Al revelarme aquel secreto, comprendí lo que yo significaba para él, pues a nadie le había revelado aquellas intimidades. Gracias a ese miedo de cabecear, es que enviaba meteoritos en el arco de fulbito, pobre del arquero que tapase esas masas incandescentes, le quedaban ardiendo las manos; soplándoselas. También intuí el porqué de la inclinación de su cabeza en los exámenes.

Desde ahí fuimos como hermanos, no precisamente de sangre, pero sí de plagio. Con tan sólo con inclinar su cabeza ponía a trabajar su orificio para escuchar las respuestas vociferadas por los que estudiaban a regañadientes. Gracias a él, los dos comenzamos a sacar muchos dieciochos y a divertirnos sabiendo todo lo que se susurraba en clase, las anécdotas que sólo se contaban entre mejores amigos, sus enamoramientos, problemas, de cómo habían convencido a tal chica para travesear, y hasta como nos pegarían el día de la clausura escolar. Entonces, Tacita me nombró su defensor y advirtió que por ningún asunto debiera dejarlo solo, pues un puñete en cualquier parte de la cabeza podría causarle alteraciones en el orificio auricular. Es por eso que ahora tendría que incluir a mi lista de mejores amigos a un spray paralizante. Desde ahí Tacita, mi Paralayzer y yo fuimos inseparables.

Tacita era de los chicos que andaban en el bullicio. Se valía de su mal para hacer diabluras y sobre todo burlarse con lo que siempre escuchaba. Sus ganas por acribillarle los ánimos a Italo se excedieron el día de la Verbena a Don Bosco, cuando le escuchó sus convencimientos hacía María Fernanda para llevarla en la parte posterior del colegio para educarla en cosas de adultos. Gracias a su oído todopoderoso escuchó el dialogo, y enseguida nos avisó para malograrle el plan. Y a paso de pantera rosa acudimos hacia los posteriores del colegio, incluso fueron algunos de sus compinches que también se encontraban con nosotros tomando ron con gaseosa. Hasta ellos querían descobrarse, pues Italo a veces era demasiado cruel con sus apodos y si no reían de sus chistes enseguida los apretaba del cuello y les abría la boca, pelándoles las muelas como él decía, con ironía.

Nos dirigimos alrededor de veinte compañeros con nuestras respectivas amigas lourdinas. Ahí estaba Italo dispuesto a iniciarse, desesperadísimo se bajó el pantalón y el calzoncillo frente a Maria Fernanda que muy alegre dejaba ver sus dientes psicodélicos de felicidad. Al atestiguar los gruesos pelillos en las nalgas del principiante y en ellas una visible mácula de llagas y erupciones, gritamos ¡Italo culo de chancho patrullero! Y todos aparecimos frente a él, señalándolo y riéndonos a mares y la pobre de Maria Fernanda una vez mas enseñando los latones adheridos a su dentadura, ahora de vergüenza. Ahí nos las juró: yo no me voy del colegio sin antes sacarle la mugre a los vivazos que me han hecho esto.

Como nadie sospechó que mi vecino de carpeta poseía una gran recepción de sonidos, en el salón todos se pasaron la voz de la palomillada hasta encontrarnos como los culpables. Felizmente faltaba un mes para terminar el colegio, y las ondas sonoras que Tacita había captado apuntaban que para la fiesta de promoción nos estarían linchando. Sin embargo, el día de nuestra fiesta llegó y el único problema acontecido fue el provocado por el Paralayzer, el cual oculté entre mi calzoncillo. Dicho envase se topó con las ancas de Sandrita, prima de Italo, mientras bailábamos el Jippy Jai. Se armó un lío de padre y madre pero para mi satisfacción ella comprendió después de enseñarle el paralizante. Seguros de que Italo no se aventuraría a provocarnos sabiendo que teníamos un arma que lo cegaría por minutos, decidimos pasarla bien, sin preocupaciones. Al terminar la fiesta Tacita y yo regresamos caminando invictos de algún linchamiento, recordando todas las palomilladas que ocasionamos durante el 5to año. Entonces nuestra preocupación por ser atacados por Italo y su bando se nos olvidó. También olvidé los lazos amicales con el Paralayzer.

No volvimos a saber de Italo, hasta unos meses después, en un reencuentro en el Country Club. Reencuentro que organizó para cumplir sus antiguas amenazas, pues dicha reunión resultó ser una trampa a la cual caímos como dos tontos ratoncillos. No bien llegamos a la piscina nos sentamos en una mesa que en un rótulo estaba escrito “Feliz reencuentro”. De pronto salió el pegalón y su banda de relajados. Nosotros seremos su reencuentro par de mariposas, a ver aquí avívense. Tacita y yo, alertados de su rabia, nos pusimos de pie. Atiné en pronunciar en voz muy baja, sólo para el oído de mi compañero de carpeta: no he traído el paralayzer así que tenemos que trepar las paredes y correr hasta nuestras casas a la voz de uno. Cuatro. Tacita me planta la mirada. Tres. Gacha la cabeza. Dos. Mira las paredes del Country. ¡Uno!…

…Todos los días le escucho gritar, ¡deja de teclear carajo! Es tarde, y debo dejar descansar a Tacita, mi vecino.


¿Masturbación?...ah si, ¡yo no lo hago!

Si hablamos de sexo seguro, la masturbación siempre será el sexo seguro por excelencia. Quizá es la frase consuelo al sida: el primer puesto de asesinos humanos. Pero el placer solitario es una forma primaria y natural del sexo. Y lo fue en mí, en el sexto grado de primaria cuando dos amigos fingían masturbarse con sus lápices, entonces regresé a casa porque había causado mucha inquietud por lo que me habían revelado. Lo hice esa misma tarde en mi cama. La curiosidad mató al gato.

Hoy, después de años, se llega a la conclusión que la masturbación no es una satisfacción de púberes, en la actualidad y quizás siempre estuvo en manos de hasta los más experimentados. Habituados que se vuelven expertos amantes de mano, lo cual les ayuda a controlar sus eyaculaciones, pues a veces los que sufrimos de eyaculaciones precoses tenemos ese miedo al rechazo o a la murmuración por haberlo hecho deficientemente

Masturbación es hacer el amor con uno mismo, y gracias a esto se pierde la vergüenza y quizás una culpabilidad, porque hablar de masturbación es para enfermos. Pero no lo ven como una autosatisfacción, un delivery de un gozo rápido, es cerrar trato en cualquier hora con un atento financiero, es guardar el secreto, valga la redundancia inconfesable. Hay mujeres que prefieren un consolador a un hombre. Una prueba de eso es la venta incontrolable, oculta por el machismo, de esos aparatitos relajadores que mediante vibraciones aparentan una penetración, a veces mucho mejor a una real.

El placer solitario va mas allá de todo este tabú, con ella hacemos uso de una auto-admiración, puesto que llegaremos a contemplar la realidad de nuestros cuerpos, de sus errores, de las ventajas que muchas veces se convierten en desventajas, o desde la postura del no habituado como si fuese la primera vez y comenzaremos a travesear en nuestro propio cuerpo, conociéndolo, vedando nuestras vergüenzas, encontrando y aprendiendo las habilidades que encontramos en él, queriéndonos mas a nosotros. Es la primera forma de lo que será un posterior exhibicionismo de nuestro cuerpo hacia las personas con quién tendremos gatuperios carnales.

Masturbación es lo la sociedad enseña a encubrir, a indicar “no, yo no lo hago” pues pocos son los que aceptan ser amantes de soledad, del ímpetu de su mano. Tiene muchos aspectos positivos y ayuda mucho a quien la práctica: proporciona satisfacción sexual a personas que no consiguen encontrar pareja, es una solución para los adolescentes con ansias irreprimibles de sexo y evita embarazos no deseados. También es un buen remedio para las personas separadas, en las parejas cuando uno de los dos está enfermo o no le apetece hacer el amor o cuando ninguno logra alcanzar el orgasmo mediante la penetración.

Para ambos sexos, la masturbación, es satisfactorio. Para los hombres, con una concienzuda práctica puede cambiar el ritmo de la eyaculación. En las mujeres, ayuda a aliviar los dolores que produce la menstruación. Para ambos es relajante y ayuda a firmar un tratado con el sueño. También es una gran solución para los que temen a la penetración por varios motivos.

No hay edad para los amantes del placer solitario. Los que tienen algún problema físico por su cortedad, deciden encaminar en estos auto-vapuleos. Los que no tienen seguridad de sí mismas, los que decidimos vivir con inestabilidad en el amor. Los que deciden firmar papales para un tedioso divorcio. El preso, el loco, hasta los viudos en su soledad deciden matrimoniarse con estos placeres. Y para todos es un oculto amante invisible que nos acompañará desde su descubrimiento hasta nuestra muerte.



mis diez hermanos

No resulta placentero contarles, desde un ropero, la trágica historia de los diez hermanos Albán, pero lo hago para quedar en sus recuerdos. Todos nacimos en la casa de la Avenida Country Nro 217 del Recinto Residencial La Providencia, que cortésmente encubro una espaciosa casa la cual también alberga campos y jardines en su parte posterior. En esos ochocientos kilómetros crecieron los hermanos Albán, y por alguna extraña razón mi padre apostó por nombres que comiencen con la letra a. Me inscribieron en los registros con el nombre Alexander, soy Alexander Albán, el último, por lo tanto, soy el único que les puede contar como sucumbieron el resto de mis hermanos.

Alfonso murió a los diecinueve años, después de recibir la furia de la electricidad, cuando arreglaba las luces del árbol navideño. Esa navidad fue execrable. En vez de árbol navideño y el atávico nacimiento de Jesús, teníamos a mi hermano en un ataúd sostenido por porta féretros y adornado con candelabros. Nadie descubrió sus regalos hasta la segunda semana de Enero. Su muerte afligió tanto a los Albán, que por semanas mi madre le servía sus comidas en la mesa, y hasta nosotros le seguimos poniendo servilletas y sirviéndole las bebidas. El gordo, como así le llamábamos de cariño, soñaba con estudiar Cocina Internacional, estaba esperanzado en que uno de mis hermanos mayores, Arnaldo, le pagara la carrera universitaria en Lima, pero nunca se dio.

Pero, la muerte que más entristeció a la familia, fue el asesinato por equivocación de Agustino. Arnaldo dirigió el asesinato de un narcotraficante de drogas en una emboscada en la sierra, entonces fue ahí cuando sus rebeldes compinches decidieron vengar la muerte de su Robin Hood, y fue Agustino quién terminó muerto, pues era gemelo de Arnaldo. El cuerpo fue encontrado con los dedos mutilados, a un lado de él estaba su pene, sus dedos y sus ojos, y con cocaína dispersada habían escrito “así mueren los maricas”, ¡Ah! También cinco perros amarrados a un poste, ya se imaginarán para qué. La autopsia señaló que murió exangüe a causa de la mutilación de sus órganos.

Todo esto me causa escalofríos. Alfaro se suicidó ingiriendo veneno. Supimos que se había envenenado cuando lo escuchamos dar rudísimos gritos en su dormitorio, pidiendo perdón a Dios y rogándole a él para su salvación. Cuando entramos a la habitación, el pobre estaba abrazando el bulto del Señor Cautivo, y le lloraba teniéndose pena por sí mismo. Apresuradamente lo llevamos al hospital, pero el galeno se limitó a decirnos que había muerto en el camino. No dejó carta alguna, siquiera sospecha de porqué lo había hecho. Mamá nos dijo que era por pena a la muerte de mis hermanos.

De todos mis hermanos del que dicen murió en su ley fue Alvarito. En el barrio le decían elvago y es que de las veinticuatro horas él permanecía quince en la calle, jugando pelota en la canchita que está ubicada cerca de la casa, o en borracheras de la esquina. Mi madre siempre le gritaba, pues el barrio era famoso por sus peleas callejeras, sigue siendo peligroso. Le dio paro cardíaco en una reunión privada con sus amigos los cuales terminaron en algún centro de rehabilitación. Yo vi su cuerpo cuando nos llegaron a avisar que estaba en la casa de Percy, todos estaban sorprendidos, sonándose la nariz, seguro de que habían llorado por mi hermano, y él parecía como si se hubiera caído en un saco de harina.

Siento más escalofríos cuando me acuerdo de Alí, el mayor de todos. Era él quien tenía al mando el rentable negocio que dejó papá. Desde Lima siempre nos llegaban encomiendas con todo lo que se le antojaba enviarnos: ropa, víveres, adornos para la casa, regalos. A los veintiochos años le detectaron una enfermedad extraña en el cerebro la cual le hacía olvidar las cosas y abandonarse hasta llegar a un estado vegetal. Dios cuando nos quiere a su lado no se compadece absolutamente de nadie ni de respeta de los que tengan dinero como mi Alicito: decía mi madre. Nosotros viajamos a la capital y estuvimos con él los dos últimos meses. Fue triste verlo en estado vegetal y en silla de ruedas la cual era ordenada por su mejor hijo con un control remoto.

Mis padres también fallecieron en un accidente automovilístico, ¡Ah! Ahí también pereció mi hermano Alberto. Cuando todos los mencionados murieron, quedamos muy desconsolados en toda la casa. Coincidentemente los cuatro restantes fuimos siempre solteros, pero a pesar de eso no hacíamos fiestas ni reuniones en la casa, y decidimos ahondarnos en los recuerdos que de mis padres y hermanos heredamos. Conocedores de que algún día tendríamos que morir pusimos en venta la gran casa, con ese dinero alquilaríamos un departamento hasta el día de nuestras muertes. Pero no lo conseguimos, pues decían que ahí penaban, lo cual era totalmente falso.

La casa había pertenecido a un español que enloqueció de tanto fumar cáscaras de diversas frutas. Le gustaba fumar las fárfaras de plátano, luego de secarlas tres días al sol y cuatro horas en el microondas. A los tres años se le secaron las neuronas, y consigo le inundaron comprometidas epilepsias. Mi padre trabajó en las tierras vecinas a la residencia, entonces sintiéndose su mejor amigo invadió la casa, cuando el hispano murió después de un ataque epiléptico. Desde ahí se convirtió en su casa, nuestra casa. Es por eso los comentarios que en esa casa pena el español. Resultaron ser advertencias fantaseadas por los vecinos para ahuyentar a los compradores. Seguro, esperaban que sucumbiéramos los cuatro hermanos y apoderarse de la casa que mi padre con su astucia adquirió.

El cuidado de la casa era la tarea de los cuatro. Y es por eso que el día que entraron unos señores con pasamontañas todos salimos a la defensiva.

- ¡muerte a los arrimados! -gritaron no bien forcejearon la puerta a las tres de la madrugada- ¡recen porque hoy día todos mueren!

Ángel, uno de los presentes, recomendó refugiarme en un ropero. Arnaldo con su rebeldía militar enfrentó a los subversivos, junto con mis tres hermanos. Desde ahí escuché los tres lamentos de mis hermanos por vivir y los tres disparos. En la cuadra se escucharon cuatro disparos. Nadie salió de su casa a defendernos. Cada vez más siento escalofríos, el clima muy fresco. Es como si estuviese en alguna caverna frente al mar. Pero ese frío no me llega a los huesos, tampoco puedo encogerme.


Cita por cuarta vez

Era la primera vez que la veía. Se le veía interesante leyendo un libro de más de mil páginas. Siempre me detenía por las ventanas de la biblioteca para apreciar a tanta chica de rasgos intelectuales que acudían para meterse millones de palabras por los ojos. Siempre me atrajeron las chicas con lentes de montura negra, por más que quería ser amigo de una de ellas, nunca pude. Ella era una de ellas. Decido me acerqué a preguntarle la hora, y al plantarme una mirada bravucona enseguida le accidenté los ojos cocacolas con mi bolsa de Doritos. Un gracias estoy estudiando fue necesario para alejarme de la que quería que fuese mi amiga.

Por comentarios de alumnos de ciclos superiores me había atemorizado con el curso de Filosofía. Argumentaban que de ochenta alumnos sólo aprobaban la docena. Todos me aconsejaron no confiarme del curso. Desde que vi el angosto libro, erróneamente pensé que sería un curso cómodo. No fue así. En mi obstrucción leí el libro un día antes del examen, jurando que así quedaría grabada la rápida lectura. Al conocer mi promedio desaprobatorio me quedó claro que ya había dado un primer paso o intento para filosofar con mi docta ignorancia: Sólo sé que nada sé.

La segunda vez que la vi, fue cuando también por segunda vez acudí a la biblioteca, y cuando yo llevaba por segunda vez la Filosofía. No bien la vi decidí preguntarle algo menos idiota. La biblioteca estaba copada por inquietas y preocupadas alumnas porque sus exámenes finales se aproximaban. Entonces decidí acelerar el paso para sentarme al lado de la chica a quién no veía desde el ciclo pasado, pero gracias a la zancadilla de un compañero de clases es que fui a dar debajo de la mesa en donde ella estaba. Me bastó una sonora cachetada para ponerme de pie y dejar de admirarle las piernas. Luego de las disculpas atestigüé que ella también tenía aquel libro de Filosofía. Entonces la Filosofía se convirtió en el más docto pretexto para acercármele.

En un santiamén, gracias a sus explicaciones, aprendí a usar el método socrático: formulándole reguladas preguntas hasta llegar a la verdad mientras miraba tan blancas piernas. Ahora ya entendía el capítulo de la Filosofía antigua: temas que abordaban a Sócrates, los sofistas, Platón y Aristóteles. Entonces, con ese asomo a la filosofía, rendí mis exámenes. Dichos conocimientos básicos no fueron necesarios para aprobar el curso, en esta segunda oportunidad.

Era vacaciones, entonces decidí invitarla a la playa, con el pretexto para filosofar, ciencia que ella tanto amaba, y que yo ya empezaba a odiar pues me habían bajado el promedio general de mis cursos. Me parecía mentira estar frente a las bravuconas olas de Cabo Blanco discutiendo sobre el mundo de las ideas de Platón mientras miraba sus piernas que tanto me hacían pensar. Todo iba perfecto hasta que ella atestiguó el corcel negro de mi libidinosidad, ahí fue cuando muy molesta decidió regresar a Piura, sin antes otorgarme otra sonora bofetada.

La tercera vez que llevé el curso marcó mi vida. No sólo porque me dediqué a filosofar de forma populachera las fotos del hi5 de mis mejores amistades, también lo fue porque si no aprendía de memoria o por amor a la sabiduría terminaría por descansar obligatoriamente a casa por seis meses, así es de drástica la universidad. Muchos alumnos habían sido expulsados por seis meses por “triquear” Filosofía. Entonces, concienzudamente decidí hacer entrar a la Filosofía en mi pensamiento a través de esquemas, mapas conceptuales, y decenas de hojas bond con resúmenes filosóficos con el fin de penetrar aquel agotador curso, aquella verdad.

Dicen, que a la tercera es la vencida. Pero esta vez no era de mi intención salir de nuevo con aquellas provocativas piernas, lo era por que ella se merecía unas disculpas por las miradas en la playa. Entonces decidí invitarla a un café, ahí podríamos charlar amenamente y para eso presté el libro “Historia de la Filosofía antigua” de Iñaki Yarza. Ahora si me presentaría ante ella con enriquecidas concepciones. Pero de aquella tercera cita lo único enriquecido fue la lluvia de insultos propinados por ella, después de que la calentísima infusión le cayera en sus piernas por culpa de los manotazos que adjuntaba a mis ideologías filosóficas.

Debo estar entupido para llevar por cuarta vez aquel curso, es ésta la oportunidad para conocer a profundidad las ideas que dejaron esos locos. Porque se necesita estar loco para llegar a ser un filosofo, a conocer todas las ciencias y llegar a la realidad mas radical. Yo también debo estar loco, e idiota, para invitar a salir por cuarta vez a mi profesora de filosofía.


El amigo cobrador de combi

A las 5 de la mañana ya debe estar tomando la ruta que lo enrumbará a la debida limpieza. Estar limpio y bien presentable es su compromiso, pues muchas veces ha sido victima de improperios. Pero él no tiene casa de dos pisos con vista al parque, en donde hay para escoger la temperatura del agua, o bien está la bienhechora terma. Entonces, tendrá que acostumbrarse a la gélida agua de algún bidón llenado hace cuatro días, cuando la cisterna se acordó pasar por su casa.

En su mayoría son niños que gozan de esa “suerte” de tener un puesto de trabajo. Se entregan sutilmente a los balanceos y malabares en la puerta, olvidándose de aprovechar esa cándida edad en donde los juguetes se convierten en sus primeros verdaderos amigos. Pero en la realidad, los pasajeros son sus únicos amigos los cuales de vez en cuando engañan a esa amistad con falsos billetes. Su juego es sonar y ordenar las monedas en la palma, y doblar billetes haciendo de su mano un pulpo muy valioso. Nunca a jugado en el columpio o en algún esparcimiento mecánico, sin embargo, muy bien juega al sube y baja.

Jóvenes preparándose en la universidad de la calle, cuyas clases son aprendidas en aquel destartalado vehículo. El único curso que llevan es el del cruel destino, del cual esperan aprobar. El único lema para ellos es trabajar para poder comer. Su tutor, al final de la faena ya entrada la noche, lo felicitara por infringir las leyes y por subir pasajeros en exceso. Finalmente será acreedor del diploma en donde está plasmado el rostro de Quiñónez.

Acceden a los desprecios de algunos pasajeros, que por dejarlos a unos tres metros después producen grandes bataholas, rehusando a una humilde cordialidad. También tendrán que aceptar el olvido de la cobranza de algún aprovechador. Por eso debe estar muy atento. Pero aquí, todos olvidan o ignoran el verdadero rostro que se esconde detrás de él, y que es otro tipo de pasajeros, de los que escoge la ruta de la ilusión para llegar al paradero de la esperanza, en donde esperará sentado, como dicen: para no cansarse.

También lo realiza señoras, a quién en casa esperan tres platos vacíos, unos novísimos llantos, y muy aparte de eso, el sueño por encontrar un nuevo amor cuyo espacio nunca lo dejó nadie, ni siquiera lo ocupó, pues es madre soltera con cuatro hijos. Pero el trabajo ha hecho reemplazar los cánticos que harán dormir al menor por aprenderse de memoria las rutas que recorrerán. Pero como ella dice: trabajo es trabajo y no importa si soy mujer, igual es agotador.

Con cierta sapiencia debe conocer el nombre de las calles, hacer fulminantes cálculos, saber el estado de las monedas y del billete y pronunciar con fuerza el “baja baja” y el “sube sube” pues el chofer disfruta a todo volumen alguna cumbia de moda. Debe escapar a la visión de ave de rapiña del señor policía quién muchas veces ha descubierto subiendo pasajeros en esquinas prohibidas. Pero para todo esto, ella tiene mañas aprendidas de la vida, pues lo único que estudió fue un curso de Corte y confección.

Y en el destino final recibe la calurosa estima de sus hermanos, pues gracias a él se puede comer. Y gracias a él también puede devorar aquel alimento friísimo que le dará las fuerzas suficientes para el día siguiente. A veces, a duras penas enciende la televisión, pero ver todos los días accidentes de combi en donde chofer y chullillo mueren, no es tan agradable que digamos. Entonces, sólo decide dormir y rezarle a Diosito que no corra esa suerte.

COMENTARIOS DE ESTE ARTICULOS: http://gua30.wordpress.com/2008/01/29/el-amigo-cobrador/



A Quien

Desde que la escuché no he dejado de hacerlo a diario. Ya han pasado mas de diez años que realizo aquel ritual musical, en la que todos sus fieles, aquellos que la hemos escuchado, hemos caído a la repetición de sus coros.

Es una buena melodía no sólo para los afligidísimos, también lo es para aquellos que todo es felicidad. Basta con escuchar la gutural voz de Carlos Fernández, vocalista de Los Zopilotes, que en compañía con el bajo nos introducirán en este vicio llamado”A quién”. Hace tiempo yo soñaba con tenerte siempre junto a mí, así. Yo soñaba con tener aunque sea una noche más, ya vez

Fue éste el himno que ajustó peregrinamente a la vida tormentosa y caótica del Joaquín Camino en la película “No se lo digas a nadie”, del cual todos sabemos que se basa en la novela del escritor Jaime Bayly. No hubiera habido mejor idea que la de incluírsele al igual que con otros temas de igual perfección como lo es “El amor después del amor” de Fito Páez.

Se hacen presentes los síntomas de la persona depresiva: el vicio dormir y al cual no le interesa el calendario, pues la tristeza está desde comienzo hasta final del mes, desde que empieza el día hasta que decide pernoctar: Yo no sé, que día es hoy, sólo déjame quiero dormir. Yo no sé, que día es hoy, sólo déjame quiero dormir.

Una del las resaltantes melodías de “A quién” es el quejido entristecedor del sólo de saxo. Melodía que bien nos llevaría a jalar un gatillo, después de un bamboleo en alguna vieja silla. Y que mejor, para acrecentar el gusto por estas canciones de contenido tristísimo, que ser presa de una depresión o de alguna mínima pena.El saxo habla por si solo, es implícita la tanta tristeza que en esas tan pocas acordes. No necesita palabras, la letra de aquella parte la escribes tú.

Y casi para terminar la canción, al mejor estilo de las canciones de Nirvana, que bien puede ser la versión peruana de Lithium, con esos sonidos suaves y súbitamente fuertes del rasgueo incontrolable de la guitarra, ofrece una penetrante armonía producto del rasgueo de las primeras cuatro cuerdas. Sinfonías que bien pueden alterar al más despistado energúmeno. Esto hace convertirse en el mejor cántico doloroso que se haya creado en Perú termina con gritos penetrantes. Salmo repetido una y otra vez, hasta hacernos entrar en depresión y hasta en una locura.

Entréguense al delirio melodioso de “A quién” mediante las páginas oficiales del grupo peruano Los Zopilotes.
WWW.LOSZOPILOTESPERU.COM
WWW.MYSPACE.COM/LOSZOPILOTESROCK
WWW.MYSPACE.COM/LOSZOPILOTESPUROAZUL


jodidas frases de desamor y nostalgias

  1. Si existiera la pastilla para curar el desamor, tendría más ventas que los anticonceptivos, analgésicos y estimulantes sexuales.
  2. Nuestros corazones es la pista de aterrizaje en donde el amor realiza viajes a su antojo. Y es en un aterrizaje en donde aceptamos los defectos del otro. Luego vendrá otro vuelo.
  3. Hoy te voy a contar mi triste pena para que mañana la escribas en mi epitafio.
  4. Sé que la única forma de estar otra vez a tu lado es enamorándome de la muerte.
  5. Debí haber nacido con un corazón de piedra.
  6. Unos nacen sin poder ver, otros sin poder escuchar, algunos sin poder hablar. Yo he nacido sin poder olvidarte.
  7. Si pudieras ver y escuchar lo tanto que sufro por ti, yo sé que subsistirías muda.
  8. Dormir adormece mis agonías, es por eso le dedico dieciséis horas a ese dulce vicio.
  9. Soy el perfecto payaso de la sonrisa artificial. Para ser un perfecto payaso, sólo necesito pintarrajearme el rostro, el gesto falsificado está ahí.
  10. Cuando viajo a la sierra me olvido de toda la mierda de la ciudad. Debí haber nacido en los andes. Cuando estoy ahí quisiera morir porque pienso que estoy “cerquita” de Dios.
  11. Y he comprobado que todas las mujeres son de hielo, menos tú que eres fuego frenético de un campamento de verano frente al mar.
  12. Mientras más sementales alucinen ser algunos hombres, más impotentes y precoses serán. ¡ohhhhh soy un semental!
  13. Tanto te burlaste, tanto no me amaste. Tanto te fuiste, tanto me olvidaste. Hoy tanto recuerdo lo tanto que me lastimaste.
  14. Mi amor que te profesé lo asemejo a un barco de papel navegando en un río caudaloso en el cual yo sólo me ahogué.
  15. En aquella fotografía te vi alegre, y te envidié con la misma abundancia con la que de mi te burlaste.
  16. Tanto te quiero, que hasta hoy digo que te fuiste para tu bien.
    Odié el machismo y el engaño desde el día que me engañaron con un machista.
  17. Cuando sufres llegas a odiar a toda la humanidad, y créanme que es fácil hacerlo.
  18. Soy un ocioso de primera, un dormilón empedernido, detesto el deporte y el trabajo, con todo esto bien hubiese sido un buen policía. Pero es tan denigrante estar bajo una careta que prefiero ser el vagabundo.
  19. El amor es una guerra que nunca ganas. Siempre saldrá un “sobreviviente” que te hará sufrir.
  20. Apoyo el feminismo porque hace la balanza ante el machismo.
  21. Soy el hielo, y tú el maldito fuego que me derrite.
  22. Llorando digo que aún te amo, lo sé porque aún escribo de ti.
  23. Todos mis amigos son unos imbéciles, piensan que no tengo problemas, y que todo lo tomo a la broma. Más imbécil soy yo por hacer creer eso.
  24. Beldad, lindo jardín al cual yo, hoy día, riego con las lágrimas de mí sufrir.
    Todos sueñan con estar un día en la cima. Yo sueño con un día dejar la sima.
  25. Quisiera que todos los hombres irriguen con sus lágrimas los jardines del desamor para que resuman que el amor no existe. Pues pienso que el verdadero amor es el de Dios y el de mi madre, pero no todos están locos, como yo, para pensar esto.
  26. Durante la semana he pensado en suicidarme. Nadie puede juzgarme por eso, pues pienso que es una opción de rechazar volcánicamente el derecho con el que nacemos, y que es algo parecido como la homosexualidad en donde nadie tiene el derecho de juzgar, sólo aceptar.


Algarrobo, sol y arena de Piura






CC - Anécdota

Lo conocí pacifico. Como aquellos que no se meten con nadie, ni siquiera con ellos mismos. De los tan ofrecidos y súbditos al sosiego, que andan únicamente pensando cabizbajos en el porqué de su existencia. Sólo una vez escuché de Gali llamarlo por lo que quizás era su nombre Carlos. De resto, y para el resto, era CC.

CC había descendido de las gélidas alturas para un progreso ya marcado en su vida. Vivía en los recovecos de Reparaciones Samsung. Todos los días soñaba con ser dueño de aquel centro de reparaciones de electrodomésticos, y no debido a sus inmensas ganas de progresar, sino porque de cama tenía un antiguo TV Westinghouse de 28” de los 60´s.

Su único mundo eran los canales de TV y las estaciones radiales que probaba. Se partía el lomo día, tarde y noche. Pues, sin conocer la ciudad y al carecer de amistades con quiénes airearse en la plaza, se veía obligado a hacer horas extras en la reparación de artefactos. Amablemente, quizás resignado, cumplía las ordenes de sus jefes quiénes también ya lo apodaban cariñosamente CC.

Nosotros también pasábamos horas en Samsung. No precisamente llevando nuestros artefactos, lo hacíamos para ver a Jeannette cuyos padres eran los jefes de CC. Entre Gali, Oliver y yo hacíamos vanos intentos por hacerla nuestra compañera amorosa. El ganador resultó Oliver que a punto de chocolates Triangulo logró fascinarla.

Junto con Gali de vez en cuando la visitábamos, como quién no pierde las esperanzas de algún día ganarse con alguito. De vez en cuando recurría a los chistes o a la palabrería malintencionada, mi único artificio para enamorar. En cambio Gali era practico, sabiendo que ella derretía por los chocolates, había comprado una caja de Triángulos.

No es que fuera tan caballero de su parte el entregarle los dulces. Sabiondo de sus mañoserías alzaba dicho manjar hasta lo más alto de lo que su mano pudiera alcanzar. A lo cual Jeannette con ganas de paladear saltaba y saltaba para alcanzarlo. Gali se ganaba con el sube y baja de las tremendas calabazas de carne sacudidas al compás de los saltos y de los ojos de su admirador.

Me siento ingenuo al decir que ella era demasiado ingenua. Y pienso, que muy bien ganado tenía el apodo de Jeannette Babosa, pues aceptaba y creía cualquier cantinflada o estupidez que Gali y yo fantaseábamos. Pero de aquello, meses después, supimos que estábamos lanzándole improperios. Atestiguamos que no era ninguna obstruida como lo sospechábamos.

Salvajemente, como los saltos que Gali le hacía realizar, Jeannette rompió con la relación que mantenía con Oliver. Desde ahí dejamos de apodarla Jeannette Babosa. Y es que nos enteramos de que esperaba un hijo de CC, al que también dejamos de apodarlo CC, porque de Cara de Cojudo no tenía nadita.


Casos de la vida real.
Lo que callamos los varones.


mi flight hostess no mezclarse con cholo

casarte con cholo es joderte la vida ¡estás loca! déjame hablarte primero tu ser blanquita castañita como tu madre joderme y joder a los Zarzosa muñequita de cabellos parditos que bien se confunden con rubiecitos cuando se ponen al sol no puede mezclarse con cerdón pelo negro cholo maldito malograrme hija y nietos malograrme a mí también cholo ser pájaro de mal agüero cholo tomar chicha y comer maíz tu comer en el restauran de hotel de cinco adornitos de cinco Adelitas donde cholo ser limpiador de baños ¡estas loca baby! déjame hablar primero escucharme desconocerte ah cholo ser sucio no bañarse por eso ser negro y arrastrarse por la tierra indio trabajar en su arena sembrando y cosechando verduras tu mi flight hostess mi belleza que vuela todos los días en la mejor línea del Perú mi niña aun carita de bebe con lentes de intelectual gringos interesarte al escuchar tu dulce voz de niña buenos días a todos ustedes antes de iniciar el vuelo les haré unas recomendaciones por favor su atención y todos los coloraos mirándote como hablar con el micro e imaginándose cositas feas pero gringuito ser educado sólo las piensa en cambio cholo mañoso verte en minifalda de trabajo y ya desvestirte con su mirada tocarse la bragueta y apretar las piernas arrecho el condenado seguro que tu cholonovio te gustó por verle pollo guilo ay no ni pensarlo por eso atender bien a gringuitos de vez en cuando rascarte la piernota blanquiñosa sonrisita dulce como la tuya deshacer a gringuitos fijarte en un gringou con doulares que te lleve a vivir a su castillo de cuento infantil nada de ir a vivir a roperos o a cajitas de fósforos por eso fíjate que tenga ancha la billetera cholo lo único que tiene ancha es la pobreza y las muelazas del choclo que él mismo cosecha tú buscarte gringou para sacarte del Perú tú no ser ingrata y luego llevarme para cocinarles a tus hijos rubiecitos y a tu colorao educadito en cambio cholo mal educado fama de borracho, le gusta la chicha con cañazo que lo haga poner como aguja de velocímetro bien turuleco sintiéndose un dragón con el cigarrillo en la mano y con la otra meterte cachetada si le reclamas de borrachera mi angelito que tocas el cielo y las nubes no mezclarte con uñas con lodo no fijarte en boqueriento tu fijarte en alemán italiano o yugoslavo en tus viajes con tus ojitos lindos te topas y unes el cielo con el mar en cambio cholo sólo conocer mar si es pescador conocer cielo al morir tu estar con la tecnología usb mp3 dvd cholo sólo usar radio A.M ¡estas local! déjame hablarte primero tus castañitos crecerán in culturizados porque tu cambiar costumbres él llevarte a vivir a choza o casa de barro en campo en donde al sol lo tienes en tus hombros azotándote durísimo mira el amor es ciego no deja ver pero si permite oler a cholo huele a chicha es aletón y apestarle las horquetas de la pezuña espérate nomás que por las noches mientras duerman el cholo va a tartamudear por su boca sin dientes ahí aguántate sus olores hediondos mi alfajorcito a tus veintidós años ganas mil dólares cholo labrando tierra gana en soles tu volar en primer vuelo todos los días y cholo nunca volar porque cerdón está hecho para el suelo nunca volar yo sí hacerlo volar si es que ese culo verde viene a pedirme tu mano ni pensarlo no mezclarte con trinchudo que se arrastra como culebra y ya deja de pensar en eso me voy mi Adelita que acá salir caro llamarte además atender al niño llorón recuerda bien mi Adelita Naquiche Zarzosa blanquita tratar de mejorarme la raza salvar a la familia y desaparecer el apellido de tu padre porque puede salir otro como él ni pensarlo ni pensarlo cuídate muchote mi bebita



PUTA MALA

Fui muy cuidadoso en dirigirme al centro de labores de Cielo. Nadie podría reconocerme. Mi cabello estaba cubierto por una gorra celeste, mi acrecentada boca por la chalina zurcida por mi madre, ni siquiera mi prominente papada hacía presencia. Hice cada intrépido movimiento, incluso me oculté en callejones con tal de que nadie me reconociera cuando tuviera que subir al autobús. Si alguien me hubiera reconocido, sería un malintencionado fisiognómico que por mis achinados ojos me lograría.

Desde afuera se apreciaban las docenas de antorchas rojas que identifican a esa casa de relajamiento. Al no verla en las afueras de su dormitorio, decidí esperar en un pasadizo con olores matizados a lejía y con colonia escandalosa. Grande fue la sorpresa en reconocer al cliente que, con aires de satisfacción, salía del lúgubre dormitorio. Compañero del colegio religioso al que todos llamábamos Nerd. Populachero porque después de cada clase salía con cuaderno en mano a preguntarle alguna duda al profesor.

Pensé que, para ambos, sería vergonzoso saludarlo. Mancillaría sus buenas costumbres estudiantiles atestiguadas hace unos años en el salón de clase. Decidí dejarlo en el deleite de su indemnización de sus hábitos sexuales opacados por el duro trajín que origina el estudio. Entonces entré enseguida al dormitorio en donde Cielo atendía a sus clientes.

- ¿estas agripado? –con apetito genésico expresó- no te preocupes en un dos por tres esa gripe se te acabará.
- ¿y como me la quitarás? –indagué mientras me quitaba la chalina.
- con unas poses divinas mi amor, ya veras lo que hago yo, por eso el que menos hace su colita y espera su turno. ¿de donde eres?, ¿cómo te llamas chico agripado?

Los segundos siguientes le respondí quien era yo.
- así que eres el amigo del atrofiado de Carlitos, ya te recuerdo. Si pues, la vez pasada nos presentó el eléctrico ése. Ya me acordé bien, aunque antes tenías el cabello chiquito y estabas mudito. Incluso te dejé mi celular porque pensé que eras tímido y querías conmigo, pero nunca me llamaste. Bueno, no conversemos y ya pues, quítate todo de una vez para yo quitarte la gripe que tienes.
- no, no tengo gripe, y si la tuviera no quisiera que me la quites. He venido así porque nadie puede verme que vengo para acá. He venido por otras cosas –le dije retándola.
- uy, no me digas que ya murió, y quieres probar conmigo –lanzó dichas palabras con socarronería.
- menos, aunque ya los años pesan, pero bueno ¿puedes sentarte a mi lado? –le expresé sutilmente.
- claro, ¿por qué no? Pero ojo hijito, tú me pagas igual, porque estoy en horas de trabajo, y tú sabes chamba es chamba.
- uy si claro, ojala no nos pille tu jefe –le respondí con la misma socarronería con que ella lo había hecho hace unos segundos.
- mira papito, aquí no tengo jefe, yo misma soy mi jefe, yo misma me pago, yo misma me doy mi refrigerio, y dime ¿a que has venido? ¿quieres que te haga un buen memoradum?

Reí y le dije que sólo quería hablar con ella, no ambicionaba sus servicios, menos una asistencia sexual. Entonces le pregunté algunas cosas privadas, su nombre de guerra, y el verdadero, cómo se inició en el meretricio, si le gusta ese “trabajo”, etc. Quizás le formulé clásicas preguntas de joven periodista o reportero. La rapidez de sus respuestas me hizo sentir un tonto, era una grandísima puta mentirosa. A los cinco minutos se aburrió de tanta pregunta, se abalanzo hacia mí. Frotó su mano por el cierre de mi blue jeans, y me dijo que ante tanta pregunta, yo primero tendría que comprobar que tal lo hacía, luego vendrían las respuestas. Enseguida le dije que no tenía dinero, y volcánicamente se puso de pie.

- ¿y para que miércoles vienes? –me lo dijo dilatando sus ojos de gata.
- te lo dije, sólo quería hablar contigo, sentí la necesidad de hablar con una persona, de que fueras mi amiga, sólo eso.
- tonterías. Tú si que eres más loco de Carlitos Polvorete, lo que hablas son idioteces, tú vienes a ver si te doy un polvo gratis ¿no huevón?.
- de verdad, créeme, no vengo a acostarme contigo, sólo quiero ser un amigo, quiero saber sobre tu vida, no quiero acostarme contigo. –le expresé tratando de conciliar.
- la puta madre que me parió, ¿no serás un psicópata? Un loquito de mierda que se hace amigo de las putas para tirárselas gratis y luego matarlas. Mira, si gustas espérame afuera, en media hora ya cierran aquí, y conversamos, a ver si es que en realidad quieres ser mi amigo. Lo dudo, pero bueno, tienes una carita que me dice que en el fondo dices la verdad, no digo que tengas una linda carita, tienes carita de pendejo. Espérame afuera, por tu culpa ya perdí dinero.

Salí a fumar un cigarrillo al pasadizo y conversé con don Ernesto. Llevaba mas de quince años en ese mismo trabajo; vendiendo golosinas. Ya quería jubilarse, pero se abstenía, pues no recibiría pensión alguna por sus largos y agotadores años que ahí sacrificaba. Y ahí sentado con un televisor a blanco y negro veía el programa de Jaime Bayly.

- Hijito, esta es una chamba que me gusta, vendo chicles y cigarrillos a tanto pajero que viene, me hago amigo de varias personas, fumo mi cigarrito, y cuando quiero mi polvito, ah y veo todos los domingos a Jaime pues es un gran pendejo que me hace reír hasta mearme. No me quejo de nada, quizás es feo por el polvo que aquí afuera corre, pero el de adentro si que me hace bien. –reí muy cómplice celebrando su jovialidad y sinceridad.

Entre risas, con aquel señor rechoncho de piel oscura, pasó la media hora. Luego salió Cielo, chica con un escultural cuerpo, de cabellos pintados con la mejor oxigenta, de labios carnosos pintados de carmín, masticando chicle, zigzagueando y sonando su taco numero nueve.

-pensé que ya te habías ido. Don Ernesto mire a este joven, dice que quiere conocerme profundamente como amiguitos, ¿como la ve?
- ¿así? Pues seguro, con lo guapa que es usted Cielito, ¿quien no?, si yo juera mozo, joven como este chico, sobrado le tiraría los perros.

La voz del llenador del último auto que ahí quedaba nos hizo despedir de Don Ernesto. En el camino no nos dirigimos ni una sola palabra. Cuando bajamos en el centro de Piura recién me tomó del brazo, lo cual no me molestó, felizmente seguía bien cubierto de trapos.

Su departamento era muy acogedor, como ella. Una salita con unos cuadros de chicas desnudas, jarrones en forma de hombres con descomunales penes. Todos sus adornos relativos al sexo. Muebles modernos y resistentes para el diario trajín que seguro les otorgaba. Me hizo pasar a su dormitorio, ahí era otro lujo. Cama de dos plazas con cuatro tentadoras almohadas. Un TV plasma y un compacto dvd que sólo habían sido hechos para trasmitir pornografía. Su mesa de noche estaba repleta de joyas, al parecer eran de oro. Una hermosa lámpara de porcelana en forma de mujer desnuda que en sus senos estaban ubicados los dos focos de luz roja. Un ropero de caoba, que aproximadamente alojaba unos doce blue jeans, ocho vestidos, siete chompas, dos grandes abrigos que en sus mangas adornaban pelusas, y debajo de todo ellos, unos quince pares de zapatos.

Me invitó a acostarme junto a ella. No seas tímido papito. No es eso, sino que estaba viendo tu cuarto. Entonces comencé a revelarle algunos secretos y la otra razon por la cual había llegado, a lo cual no me prestó atención alguna. Reía a carcajadas de algunas posiciones masoquistas que un canal para adultos transmitía. Se puso de pie, se despojó de sus ropas, quedándose sólo con un sexy camisón. Y cuando se dirigió a la cocina aproveché para cambiar al canal de música. Al escuchar eso, se apresuró en regresar. Me riñó por cambiar su programa predilecto. Me invitó un trago, y por órdenes de sus huellas dactilares regresó al libidinoso canal. Subió el volumen y se acostó a mi lado. Me tocó nuevamente la entrepierna, y me preguntó si ese canal no me excitaba. Le respondí que no me causaba ninguna excitación, pues era un sexo fingido y prediseñado. Arremetió tildándome de homosexual.

- primero, me fuiste a ver, y cuando me puse encima de ti me rechazaste diciendo que no tenías dinero, ahora que vemos este canal, mí canal, y te toco la nota, me dices que no te excitas, entonces ¿qué mierda quieres?
- sólo tu amistad, quiero saber más de ti, conocerte, cuáles son tus miedos, qué metas tienes, cómo te ves en unos años, qué…
- ¿eres periodista? –me cortó lanzándome una bravucona mirada.
- no, nada de eso, tengo muchos amigos, pero no tengo de amiga a una prostituta, y por eso, quiero que seas mi primera puta amiga.
- ¿sabes qué? Mira, si no tienes dinero, no me interesa, te doy sexo gratis.
- si tengo –le dije, y enseguida le enseñé unos billetes.
- entonces hagámoslo, no me interesa el dinero, tengo suficiente dinero como para mendigarte cincuenta lucas.
- ¿No entiendes? No quiero acostarme contigo, sólo quiero tu amistad.
- oe no me jodas rosquete de mierda, ¡sal de mi cama! nadie en mi vida me ha rechazado, peor en mi cama, no jodas ¡sal de mi cama!
- no te molestes, ¿así tratas a tus amigos? –me vi en la obligación de abandonar su hospitalaria litera- ¿sabes? Esa iglesia que vez al frente, quizás a ti sí puede hacerte cambiar. Busca tu verdad, no vivas con una mascara como lo hago yo. Piensa que no toda la vida serás una mujer sexy. Algún día serás vieja, ¿o piensas prostituirte en unos años, toda rechoncha y con la piel flácida?
- no me jodas, para mi que tu eres rosquete, y ahora te largas de mi depa. ¡lárgate! loco del demonio. No sé a que vienes.
- sólo quiero ser tu amigo, ya te comprobé que no quiero acostarme contigo, ni siquiera gratis, sólo quería ser tu amigo porque quizás nuestras vidas se parecen. –cerré la puerta y me dirigí a aquella ermita que antes le había señalado, en dónde a duras penas experimento para ser seminarista.
PUBLICADO EN LA REVISTA DE LITERATURA "SIETE VIENTOS" 2008


Sólo sé que compro lo que nada sé - Sócrates en la politica peruana

La corrupción en la política peruana es la más grosera. No hay vuelta que dar en el asunto, y si se trata de aliviarla es casi imposible como curar los males del amor. No existe político que se vea endulzado por esta fermentación moral. Si no es el dinero, es el poder o la tan famosa “argolla política”. Y para saber de esto no es necesario ser un crítico o analista.

Sócrates decía que el alma es el centro de la personalidad intelectual y moral del hombre. Su único interés era enseñar a los hombres a conocerse y atestiguar el puesto privilegiado que ocupa su alma. Cosa que no podría hacer ningún filósofo en la actualidad, puesto que la corrupción está desde lo altos mandos, en donde el resto silencia y posteriormente acude a ella como único medio de salida.

El hombre es su alma y sobre esta verdad levantará toda su ética: es otra frase socrática que no encaja en esta política, pues la levantarían en un alma putrefacta. Entonces, ¿qué ética levantaran? Y pensar que durante sus campañas por arte de magia son excelentísimos oradores, humanos de corazón abierto, enemigos de la mentira. Hoy sorprenden con sus verdaderas cualidades: humanos de mano abierta al dinero y amantes nocturnos de la corrupción.

En nuestros tiempos parece que le hemos dado vuelta al autodominio eukrateia. Rechazamos el dominio de la razón sobre los instintos. Preferimos lo material como única forma de lograr la felicidad. Y somos parte del grupo de ignorantes que aceptan lo malo como bueno. Se vive a oscuras, sin la luz de la verdad, en un mundo corrupto en donde preside aquel que tiene más poder y dinero.

Qué pasaría si yo les inquiriese a todos los políticos que es la corrupción. Pienso que responderían con vergonzosos tartamudeos. Algunos ni responderían, sólo atinarían a decir que solicite una cita. Y qué pasaría si les voy formulando preguntas reguladas ahondándolos en el tema. De seguro me sentiría como El Maestro desenmascarando a sus interlocutores con su temido Método Socrático. También sería cínica la actitud de nuestros gobernantes, puesto que para ellos el No saber no existe. En su oscuridad todo lo saben, y si no ahí está su poder y sus gruesas billeteras que lograron gracias a los que los elegimos. “Sólo sé que compro lo que nada sé”

Aquí nadie se preocupa por hacer algo bueno, que perdure. Sólo se acostumbra a “parchar” y figurar, poner rótulos con nombres alegando “yo hice esta obra”. La única ley que respetan es hace obras mediocres, sencillas, farsantes de donde quedarán buenas sumas de dinero o cheques cobrados por terceros. El amiguito corrupto se ensucia por hábito, pues los que están en ella bien saben que la política es un empalagoso turrón en donde todas las cucarachas se endulzan de su miel. Y nosotros bien sabemos que en estos tiempos y en nuestro medio no hay filósofos verdaderos, sólo políticos eternos y coimeros.


ya t jodistessssssssssss - una desilusión amorosa

Fin deDe: aries_enamorador1985@XXX
Para:
boquita_dulce_para_ti@XXX
Asunto: ya te jodistesssssss ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡


ya me llegastes¡¡¡¡¡ ya no te kiero ver y si te matas mejor a las finales si quiers hazte mas tajos en las manos, ya no me importa lo q hagas con tu vida asi q eliminame de ella y del msn tambien xq no pienso hablarte nunca mas yo no se xq tuvistes q decirle a mi vecina sandrita q yo staba contigo cuando bien sabias q yo la afanaba y pa colmo la agarrastes de los pelos q bad eso es de personas perdedoras ya me lo contaron todo sabes? eres una loca ¡loser! mi vieja tenia razon en decirme q eras mala junta y q no tenias universidad, si kieres ven por todos las cosas q me regalastes aca tengo tu peluche del burro de shrek llevatelos¡¡¡ xq no pienso tener nada de ti la mika q me regalastes en mi cumple ya la queme y ni pienses q ire a verte a tu trabajo, que? acaso quiers que vaya para q te ayude a cerrar el local? y paq me pidas disculpas y luego paq me invites a comer jaaa ya me las c todas, ahora t equivocast xq ahora tendras q buscart a otro pal telo aq te entierre el animal xq contigo no iria nunca mas, sabes? ahora me das asko conmigo perdistes te jodistes xq ya se como me voy a vengar pero de eso no me preocupo xq algun pendejo del q te enamores te las hara pagar todas y pensar q el fin de semana taba contigo en la playa pasandola bien chévere me jurabas nunca lastimarme llenandome de caricias q pense eran verdaderas pero me fallastes nunca pense q me tirarias dedo e irias con el chisme a sandrita y eso q ya habiamos hablado de q cada uno podia tener su calentao aparte pero no pues tuvistes q ir con tu bocaza esa q varias noches me hizo feliz pucha me jodiste bien feo ah y yo q confiaba en ti ahora no confiare en nadies en nadies!!!!!!! me pregunto donde quedo la amistad q teniamos de años desde nuestra infancia donde quedo ah? xq aunq sea x eso no debistes de ir con el chisme y sabiendo q esa chica me gustaba y q la queria hacer mi novia y tu bien sabias q lo nuestro era un vacilon te lo dije un monton de veces y tu si mi rey si mi vida y te porfiaba q un dia tendriamos q separarnos y tu si mi reycito si mi vidita y te repetia una y otra vez xq no es la primera vez q me meto con alguien de tu calaña, nunca entendistes que si un dia tendria q irme me dejarias ir tranquilo sin lastimarme a mi ni a la persona con quien decida irme y no pues decisdistes salirte con la tuya y pa conch la agredistes q buena forma de demostrar tu cariño hacia mi no? bravo aplausos para la hembrix que se pelio en la calle por su macho, eso querias q dijeran verdd? Q te habias peliado x mi verdd? y yo q ya staba a punto de pedirle a sandrita q sea mi enamorada pero eso tambien ya fue ya me jodistes y ya vere la forma de vengarme, te jodistes, te jodistes ¡maldito maricon cortapelo!


Desilusiones de una viuda

Otra vez se ha dispuesto a abrir su calurosa guarida. No han pasado cuatro horas y ella se dispone a montarlo otra vez. Se ubica suavemente, encima de él, evitando algún daño, aunque un dolorcillo de placer ahí abajo no le caería nada mal. Sólo le costará cerrar los ojos que la llevará a la reminiscencia. Se queja. No siente culpa de hacerlo con otro que no sea Eusebio, su difunto esposo. A las finales se siente rico y lo hace pensando en él.

Goza de la fortaleza que en sus misterios se ha introducido. Ella lo coge de los brazos, le aprieta las muñecas para lo cual él ya sabe que tendrá que aumentar su ritmo. Lo goza con los ojos cerrados, gritando, pensando en su esposo quién la abandonó hace tres años. Lo recuerda joven, asiduo hacedor de ejercicios y levantamientos de pesas, cuerpo sin grasas, brazos pecho, abdomen con duros globos, cuadrados y demás figuras geométricas, bien trabajado como aquel cuerpo que la está comprendiendo. Con su esposo lo hacía religiosamente tres veces al día, por eso el pobre murió en pleno acto amoroso.

Los recuerdos le aceleran la excitación. Ella está a punto de voltear los ojos de regodeo, no ve la hora de llegar a la polución pensando en su fallecido compañero. Quiere sentir esa sensación que por segundos la harán retorcer, es por eso que lo aprieta con fuerza del cuello, y él cumpliendo su función acelera otra vez el ritmo, sabe lo que tiene que hacer y lo hace muy bien, de lo contrario no estaría en esa cama.

Hasta que por fin siente aquel cosquilleo que la hacen hundir mas en aquella pieza de artillería. Se dirige al baño, y enseguida regresa con más ganas, insaciable. Pero él ya no reacciona. Muy molesta logra arrojarlo al piso. Maldice. Se dirige hacia el armario y saca otra voluminosa caja, y en cuestión de minutos arma otro amante. Y reniega de lo malo que le ha resultado haber comprado aquellos robots.


Ingenio Piurano - Dedicado a Luis Quispe - Publicado en Gua 30 Periodismo ciudadano

Muchas veces pecamos en decir “en Piura no hay trabajo”. Pienso que es una frase muy desalentadora, egoísta y hasta quizás tonta. El ingenio del peruano, y del piurano en particular, está por encima de otros potenciales humanos.

Basta con dar un recorrido por algunas calles afiebradas de nuestra ciudad. Cincuenta céntimos se convierten ahora en el precio del ingenio. La porción de cebiche se convierte en el boom en ventas, y mejor si está ubicado al frente de una universidad. A éste precio se puede aplacar la sed con un vaso de soya incluido el respectiva “yapa” o “cariñito”. No es novedad encontrar un locutorio en cada esquina de nuestro barrio, pues la demasía de éstos ha obligado a que el encargado de dicho negocio deambule por las calles avisando sus servicios, como lo es en las universidades de Piura.

El ingenio del panadero del mercado modelo, Luis Quispe quien ha decidido salir con su horno hacia la avenida Country para vender el pan más calientito de todo Piura, como él dice “recién salidito del horno”. Dicho negocio, a veces causa congestión vehicular debido a los pedidos de los taxistas. Y si de vehículos hablamos, porqué no mencionar la moto lineal, otro ingenio laboral piurano, lógico respetando las normas.

Se puede hacer dinero a través del arte. El arte se desborda silenciosamente. Grupos de chicos declamando poesía y narrativa en los buses interprovinciales tratando de valorizar sus escritos. Carismáticas chicas, que junto a sus amigos, amantes del baile se unen para formar grupos que amenicen fiestas infantiles, empezando así la micro-empresa de los fines de semana. Los malabaristas que a duras penas reciben diez céntimos por demostración y riesgo con el juego de sus espadas o fuego.

El mercado es el concentrado del ingenio piurano. Aquí apreciamos a señoras ofreciendo sus servicios para pelado y eviscerado de pavos. El grabado del CD MP3 el cual parece ser, en nuestro medio, legal. Señoras ofreciendo diferentes menestras cocinadas listas para su preparación final en casa. Otras ofrecen las cremas para los tallarines verdes, el estofado, el aguadito, la para papa a la huancaína, etc.

Y si los jóvenes se quejan de que sus padres no les otorgan propinas, aquí está el grabado de CDS de música, videos, juegos, como también el tipeo e impresión de trabajos. En las carreteras o calles que presentan huecos u ondulaciones, vemos a personas que con tierra humedecida parchan dichos huecos, buscando su apoyo económico.

Se puede decir que hay muchas formas de agenciarse ingresos, gracias a nuestro creativo ingenio. Entonces que luego no se diga que en Piura no hay trabajo
.
COMENTARIOS DE ESTE ARTICULO: http://gua30.wordpress.com/2007/12/05/el-ingenio-piurano-para-crear-trabajo/


la huelga, ¿un derecho de quién? - Publicado en Gua 3.0 Periodismo Ciudadano

Los jóvenes son el presente y también el futuro del país. Y éste futuro lo forjamos estudiando. El estudio es, como infinitas veces lo hemos escuchado, el árbol que posteriormente dará frutos. Frutos que serán aptos para el crecimiento del país. Pero hay una maquina del tiempo que congela este futuro: las huelgas. La huelga no es más que un violador de los derechos del estudiante. Una injusticia de la cual el alumnado se siente impotente ante tanta autoridad rebelde y caprichosa.

Huelga se le llama así a toda perturbación producida en el proceso productivo y principalmente la cesación temporal del trabajo, acordado por trabajadores, para la defensa y promoción de un objetivo laboral o socioeconómico. El derecho de HUELGA fue reconocido por primera vez en 1864, en Inglaterra. Es un derecho inalienable del hombre reconocido por la ONU. Huelgas memorables que son parte de la historia, por la jornada de ocho horas en 1886 en Chicago.

¿Entonces es justificable la huelga que hacen los docentes y administrativos de las universidades estatales? Pero hacer una huelga por aumento de sueldo, es traer infracciones al futuro de miles de jóvenes a nivel del Perú. El Perú se congela, los estudiantes se vuelven eternos. Y no es que se dé éste asueto cada diez años.

Ésta cesación temporal de prestación de servicios de los docentes es una barrera para jóvenes estudiantes, es truncar la realización de metas fijadas a un tiempo determinado, es desperdiciar o desaprovechar recursos humanos económicos y logísticos en tiempo de huelga. Es retrazar en el tiempo miles o millones de horas de trabajo productivo a los nuevos profesionales del país. Es aumentar la preocupación y esfuerzo a los padres de familia que tienen hijos en proceso educativo–formativo en los centros de enseñanza universitaria.

¿Cuántos docentes, trabajadores administrativos públicos del sector educación o de otros sectores tiene el país? Todos ellos tienen un salario totalmente asegurado cada fin de mes. Además tienen otras gangas como ingresos por “productividad”, jugosos viáticos cuando se va en comisión de servicios, otros como aguinaldos, gratificación de fiestas patrias, escolaridad, etc.

Sin embargo existen miles o millones de peruanos (as) desocupados (as) o trabajadores eventuales que no tienen la alegría de recibir mes a mes un sueldo, ni los otros ingresos que reciben los trabajadores huelguistas. ¿Ellos tienen derecho a huelga? Sin embargo todos los peruanos (as) de alguna u otra manera ayudan a solventar los sueldos de los trabajadores huelguistas o potenciales huelguistas.

Por eso, ¿No es posible? Antes de hacer una huelga, pensar y analizar sus consecuencias, o si los huelguistas reclaman un derecho, también deben respetar los derechos de los demás de aquellos que no pueden ejercer una medida de presión a través de una huelga.
COMENTARIOS A ESTE ARTICULO: http://gua30.wordpress.com/2007/12/04/la-huelga-%C2%BFun-derecho-de-quien/


Para más post del autor visite Blogsperú - mis letras - Relatos