Belleza Serena que ronda los sueños noctámbula eterna que crea las letras ¿vienes lejana a morar estas tierras? yo no sé que palabras germinan el fuego yo no sé que alquimia conserva tu verbo sólo sé que tus ojos persiguen los cielos sembrados de fuegos secretos Belleza Serena que embriaga estas tierras, LUZ que arde en los ojos del día, labios que seducen, palabra que embelesa, dime, en qué corazón de pueblos extraños tu pasión deambula encendiendo recuerdos. Oh, Belleza Sublime de la Ciudad Eterna ¿en que regiones remotas tus travesías etéreas van sembrando sueños? Cruza el mar, Deidad Celestial, Derriba el tiempo, Inspira el camino voraz de tus labios. Pero no temas nada Yo he gustado de tu sortilegio y te nombro.
Apenas disfrazado de palabras mi espíritu se hundió errante entre los muertos A la orilla de todo, sentada entre las cenizas y la sangre, era la Sibila quien hablaba: La guerra ha terminado y los hombres sólo recuerdan las épocas buenas se ha extinguido el odio de lo bueno y lo malo y se ha extendido el evangelio de las largas jornadas. La ciudad es apenas un recuerdo y los aires marinos lo han contaminado todo: Ulises ha muerto, la travesía ha finalizado. La raza, la nobleza, la familia, las visiones, son apenas un recuerdo. Caminamos un rato juntos y dijiste: ¿Hacia la hiedra? ¿Hacia la rosa? El camino es siempre el mismo un lento despertar hacia la soledad de la locura. Ya he visto demasiado tiempo el desierto de los hombres pero aún así siento como propios los escarmientos, las lapidaciones ¿Qué esta pasando en esta tierra negra? Sólo ayer mis ojos decían que la luz regía el día pero ahora el barro se va secando tornándose piedra.
He mirado con tus ojos el fulgor de otros rostros y no he encontrado paz en los muertos. Negada por los faunos me he sentado a la orilla de todo y no he visto una huella de la raza de los hombres
¡Dónde están aquellos que profanaron los cuerpos de los camposantos en busca del fuego de las reliquias!
En las ciudades suceden cosas como estas: los que ayer diluían pretensiones en sus calles hoy excavan estos campos que ya no sirven para sembrar sino para trazar un camino, un sendero para llegar a la ciudad. Ahora que los mares y los cielos parecen perdidos lo que ayer era un juego hoy es sólo muerte, pecado y condenación Alejada de la esperanza, la justicia sólo duerme en el silencio pero el silencio no es sabiduría. ¿Qué sueños habita el fuego que se puede escribir desde el averno? ¡Ve, Mercader, tú mismo te has engañado, estás impuro, tienes el color de los sueños amargos por ti han caído los mayores dioses y se han perdido las mejores almas jóvenes de la nación! Verdaderamente, todos ignoran porque estamos muertos sólo oímos voces que creímos eran nuestras pero no era cierto. Ardían las escuelas, las iglesias, la memoria y remontaba la ira cuesta arriba mientras el encantamiento caía entre las rocas. Yo amé alguna vez el tiempo de las palabras pero aparté mi corazón de la naturaleza e hice imposible la pureza del infinito Todos preguntan: ¡Quien eres! ¡Soy la Sibila de los grandes ojos soñadores!
_____Antaño mi padre poseía un cortijo. En verdad, era un lugar placentero, donde se respiraba a Dios en el aroma deletereo de cada noche. Y moría una rosa negra, cada noche, bajo el cuidado del buen Dios. Así lo quería él. Pero el alma de la tierra era buena paara la faena, como cuentan los tiempos. El sol se levantaba tras sus lindes vestido de oro y de desesperación. El olor a tierra, en su propio cuerpo, que era de tierra, lo horrorizaba. Buscó entonces las libaciones de los dioses, el descalabro mayor de las tentaciones, y crecieron de nuevo en su alma el espíritu de los árboles ya muertos, las fragancias oscuras de las rosas ya olvidadas, la perdición. En medio del odio vagó errante. Sin hogar al cual volver, era consciente a la tierra a la que pertenecía. No era su patria ese lugar infestado de salamandras y cuervos. Su tierra era su cuerpo; su patria, la región donde reinaba su espíritu. Y su fuerza era su aliento, su voz en medio del chirriar de los grillos. Pero su vida naufragó como un barco ebrio en medio de la región de los hielos.
_____Una tarde, tornó un demonio, uno de los muchos que él gozó. Y en lucha desigual, porque había dejado de ser ya el diablo de la leyenda, lo hirió de golpe mortal en la rodilla siniestra. Cojo y pútrido, buscó consuelo en la tierra de la cual emergió, pero tierra, mar y cielo renegaron de él. Muerto, se dolió de si mismo y se arrepintió de todo cuanto había soñado. Y sus ojos se hicieron tierra, y su cuerpo se infesto de gusanos, pero su voz, su canto, en detrimento de la muerte, se hizo mundo, se hizo historia, se hizo Dios.
_____El ángel espera, bajo la lluvia, una caricia, el más leve de los gestos que devuelva a sus ojos aquellos primeros goces de su juventud. Oír la tibieza de su nombre bajo la rutina sórdida del día. Una palabra suya y el mundo se precipita en la desesperación o en la más loca de las alegrías. Parece entonces complacida de su sapiencia, de su fisonomía divina.
_____Pero una tarde, al declinar el sol entre los montes, un cazador solitario hirió su corazón en medio de un juego paradisíaco. Partió herida hacia los bosques, con la pena susurrante tras ella. Entendí que aquel ser que deambulaba siempre bajo mi sombra la habìa escindido para siempre. No supe hasta hace poco de su aroma, de la delicadeza de su estirpe. Ella caminaba a la vera del sendero, distraída, mientras alguien la asía del brazo. Había olvidado ya su naturaleza divina. Creía en el hombre que la observaba. No quise saber nada de ella ni del niño que llevaba en brazos. Era obvio que aquel ser que jugó en el piélago de su soledad y descasto su alma, la había perdido para siempre. No pude perdonárselo. _____Fui a buscarlo en medio de la carroña que habitaba, pero sólo hallé lamentos en su soledad. Él habitaba mi mundo. Aquel hombre era yo. Conocí entonces la degradación suprema, el dolor por la vejación ajena. Fenecí aquel día en la certeza de su raza perdida para siempre.
El hombre solo esperó la decisión final. No recordaba el motivo por el cual estaba siendo juzgado. Creía que todo era un error, que despertaría en cualquier momento. En otras ocasiones, había tenido sueños semejantes: el mismo terror, la misma angustia. En una de ellas, soñó que estaba dentro de una caja, sobre un bote, el cual se hundía lentamente mientras sentía el agua treparse hasta las lacrimales de los ojos. En otra, caminaba en medio de una noche oscura y lóbrega, y después de muchas horas vió una luz en la distancia que se acercaba a él. Pero despertó en el momento en que iba a tocarla. Sentía un miedo brutal cada vez que tenía uno de esos sueños. Y era rara la ocasión en que estos no vinieran a él. Pero el miedo no desaparecía durante el día. A veces caminaba horas enteras dentro de su propia casa antes de salir a trabajar. Temía que lo atacaran, lo golpearan y lo ocultaran en algún lugar oscuro. Sin embargo, esta vez la situación era distinta. Estaba siendo juzgado y ya no le interesaba si era inocente o no, sólo deseaba irse de aquel lugar.
- ¡Soy inocente! - gritaba - ¡Quiero irme de aquí! - pero nadie le contestó.
El hombre observó que no había nadie con él. Y cuando la noche empezó a cerrarse ante sus ojos, la clara caricia de una mano lo ayudó a despertar.
Navegaba por la web y leí esta trágica noticia sobre Flavia. Ella era una dulce niña de tan sólo diez años de edad que en 1998 sufrió un accidente cuando nadaba en la piscina del edificio donde vivía. Ella quedó atrapada por la succión de una rejilla sobre sus cabellos oscuros. Esta bajo el agua sintiendo que el mundo se torna difuso, pensando, quizá, en su madre o porque le tenía que pasar eso a ella. O quizá no pensó en nada, el terror la paralizó. Es triste esta historia pero es real. Flavia tiene ahora veinte años y ha pasado toda su adolescencia postrada en una cama, producto del paro cardiorespiratorio sufrido. Los doctores dicen que el estado de coma es irreversible, sin embargo tantos hechos inexplicables han sucedido sin que la ciencia haya podido explicarlos. Quiero creer en ello.
Aún continúa en proceso judicial el caso de Flavia, pero es loable la lucha que sostiene la madre por la vida de su filha. Es una lección de amor y coraje del que todos deberíamos aprender, por lo menos, una pequeña lección.
Puedes leer la historia de Flavia en el blog que su madre ha creado: http://www.flaviavivendoemcoma.blogspot.com/
_____Miembro de movimiento Hora Zero el poeta, Tulio Mora (Huancayo, Perú - 1948) es uno de los poetas peruanos más representativos de la denominada generación del 70. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y se dedicó tempranamente al periodismo. _____El Movimiento Hora Zero fue el más importante movimiento de poesía surgido en la década del setenta en el Perú. Jorge Pimentel, Juan Ramírez Ruiz, Tulio Mora, Enrique Verástegui, Jorge Nájar y Carmen Ollé son considerados sus poetas más importantes. En 1977, junto a Jorge Pimentel deciden relanzar Hora Zero. Ya como miembro del movimiento, Mora publica su primer poemario "Mitología". _____Esta también se conoce como la etapa internacional de Hora Zero. En 1978, Mora viaja a México y estrecha lazos con los infrarrealistas (Infrarrealismo), agrupación que el mexicano Mario Santiago Papasquiaro y el chileno Roberto Bolaño fundaron (en 1974) bajo una declarada admiración por Hora Zero y sus poetas.
Poesía
Mitología (1978)
Oración frente a un plato de col y otros poemas (1985)
Zoología prestada (1987)
Cementerio general (1ª edición, 1989, 2ª edición, 1994)
País interior (1994)
Simulación de la máscara (2005)
Antologías
Hora Zero, la última vanguardia latinoamericana de poesía (2000)
Investigación periodística/Ensayo
Y la verdad será nuestra defensa (1996) Días de barbarie (2003) Aquella madrugada sin amanecer (2004)
R
PIKIMACHAY (20,000AC - 14,000AC)
Descanso la fatiga de una vida sin culpas _____bajo la humosa, limosa tierra de una cueva. Pero antes en las pampas _____limpias como el ojo de la luna fundé la memoria de este país. _____Fue como cargar a un puma vivo.
TOQUEPALA
(10,000ac - 5000ac)
Una y otra vez la arcilla colorida se adhiere a la pared _____dando forma a las manadas que afuera, en la planicie, corren, acezantes por los dardos _____que arrojamos sobre sus carnes frágiles y tiernas. Tensos, por la herida, los más débiles nos miran con los ojos _____del que jamás volverá a asombrarse. La resignación es su lenguaje. Los más fuertes _____se revuelcan de dolor, lanzan gemidos que el carbón no reproduce. Su agonía es todo el arte que he dejado. _____Su agonía y el goce (también el miedo) de mi vientre. Aquí no he pintado una ceremonia, sino un consuelo. _____El tiempo -esa repetición de mis harturas y penurias, con los dientes más filudos del más viejo carnicero del Perú- _____concederá otros atributos a mi estilo, pero recuerden el hambre hizo de mí el artista que ahora elogian.
Tiempo para las penas, amigo mío, son los meses en que no se siembra ¿ves que la hierba guarda entre sus hojas la flor del día? sólo debes mirar con detalle y verás llover la risa perfumada de los cuervos en la quietud cristalina de los genios y otro día desataremos la noche llena de faroles en el vaivén inconmovible de los vasos y cuando las manías nocturnas de las aves escapen al consuelo perfecto de nuestros brazos volveremos a hablar de todo esto con la callada complicidad de los muertos porque de todo hicimos recuerdo para que la vida no nos la arrebatara el tiempo y volveremos a hablar de tus viejos amores marinero en tierra de la niña dulce y su tristeza de lámpara extinguida de sus ojos de mar y su cutis de atardecer entonces, ¿cuán distintos y distantes estaremos de hoy? nos ocultaremos entre las sombras y las lluvias para ser un poco lo que fuimos y seguiremos encendiendo las noches fastidiadas del recuerdo que aún seguimos siendo .
_____Observamos su sombra dirigirse raudamente hacia el interior del valle. Espoleamos con dureza a los corceles esperando alcanzarlo en el corazón del bosque. No pudimos lograrlo. Cuando llegamos a la villa, todo era terror, muerte y desolación. La piedad no estuvo signada para ellos aquel dìa. Los pocos sobrevivientes nos despedían ante el temor de un nuevo ataque. Lo entendíamos: ellos fueron héroes, lo dieron todo como hacen los de buena raza. Nos albergaron en su comarca y ahora, nosotros, debíamos dar descanso a sus cuerpos. Después del justo holocausto, nos despedimos. _____Mas tarde, vagamos por la ribera de un río cristalino. Alejados de la espesura del bosque, encontramos un viejo camino que, nos parecía, ya antes habíamos recorrido. Al amanecer del tercer día hallamos una pequeña aldea. Cubiertos de oscuros ropajes, disimulamos nuestro estado calamitoso. En una taberna, el posadero nos escanciaba el vino. Estábamos extenuados y hambrientos. Maldecíamos al dragón y a sus seguidores mientras tornábamos otra vez a los placeres. La luna se levantó tras las colinas y el frenesí nos arrebataba la cordura. Dulces mujeres se buscaban sobre nuestros pechos desnudos. Las sombras inundaban la habitación y nos transportamos al nirvana. _____La luna había llegado a su máximo esplendor y, con ella, la sed de nuestra sangre en las fauces del dragón brillaba en sus ojos cercanos. No tuve tiempo de avisar a los caballeros. Mis párpados eran acero en la voluntad del ensueño. Mi cuerpo se precipitó con violencia bajo las mesas y vi otros cuerpos caer pesadamente. Eran los efectos de alguna hierba. Desarmados y confusos, percibimos a la muerte cayendo como una zarpa sobre cada uno de nosotros. Sentí fuego el corazón y acero los nervios cuando un golpe certero veló mi aliento.
Los ojos negros de medusa___sienten palpitaciones eléctricas cuando te miran deambulan entre paredes___mienten a los rostros ebrios de la noche buscan escalpelos bajo las bufandas rojas de la tarde emponzoñan las azules aguas del olvido / detienen las mareas negras del tiempo fenecen en el olor nocturno de la hierba / abren mágicos mundos _____descansan bajo los ojos dormidos del genio Ellas sienten los goces profundos de la piel Nacidas de la desesperación ___________________ se enamoran a cada instante sueñan ser amadas / conquistar la región inexpugnable de tu reino sondear aguas menos profundas / vadear los ríos de la muerte _____desatar amores violentos Ellas caminan heridas sobre las hierbas de la noche esperan ocultas tras las horas del día __para rendirse entre los bosques creen que el abismo es despedirse de los viejos juegos de los viejos rostros de los viejos amores y sólo buscan el olor de la gente _____ para deambular un poco dormidas _________con los brazos abiertos a la muerte.
de tu verbo de tu cuerpo magro de tu espacio secreto furor infructuoso soy de las ansias de ti de la codicia de ti del ardor de tus labios de las formas múltiples de tu ser _____que ya no existe que ya no estremece Yo soy en ti todas tus multitudes.
____Yo era un vuelo de alas nocturnas que pernoctaba en el silencio de un bosque. Un sosegado murmullo que se deslizaba en las lindes de los faunos, un sonido impetuoso que desangraba los cascajos y hendía los caminos. Yo era un fuego que vulneraba la noche, que estremecia los campos, un rumor incandescente de apagadas batallas. La furia y el sonido ¡Ese era yo!
El lunes 16 de junio se presentarà el renombrado escritor Augusto Higa Oshiro en la Universidad Nacional Federico Villarreal como parte del ciclo de actividades que realiaza el Grupo de Estudios Literarios "Washington Delgado". El escritor presentara su libro "La iluminaciòn de Katzuo Nakamatsu" que ha recibido el unanime reconocimiento de la critica como una de las novelas mas destacadas de los ùltimos años. Higa Oshiro guarda una relaciòn entrañable con esta casa de estudios ya que ha sido catedràtico de ella por varios años. La presentaciòn se llevarà a cabo en el Salòn de Grados de la Facultad de Humanidades y contarà con los comentarios del escritor Oswaldo Reynoso y el catedràtico Jorge Teràn. La cita es a las 11:30 a.m. y se espera la asistencia del publico en general, el cual podrà ingresar por la puerta principal (Av. Colmena Cuadra 3) con solo mostrar su DNI.
____Nunca conocí tu fina estampa. Nunca proclamé alguno de tus versos en algún café. Pero tu voz era el vibrar mismo de mis raíces. ¿No eres acaso tú, Alejandro Romualdo, esa teluricidad, ese magnetismo cósmico, esa fuerza colosal que se desprendía de los senos de las cordilleras para denunciar el fuego mismo del infortunio?. Yo te he construido un tabernáculo junto a los más negros abismos de mis sueños, de mis deseos más oscuros. ¿Acaso puedes apacentarte junto a los botones más dulces de la primavera? ¿Puedes morar blandamente entre las auroras crepitadas de tus quimeras? Tú yaces en el campo desolado de tus cantos, hastiados de tu sangre inmortal. Coronaste tus viejos papeles con tu carne y sangre, les diste de beber el terror de la noche a aquellos que solo hablaban mal de ti, a escondidas de ti, los reyes de la maledicencia, los que creyeron matarte y están muertos. Mírame ahora, levanta la cabeza, (¿porque tus ojos se oscurecen como cortinas de hierro?), háblame con tu voz inconmensurable, inmortal, desde el reino de la gloria. Pero no calles, que este corazón se desgaja porque cree que tú has muerto. Alejandro, tú que eres un maestro, una luz que ha brillado en las horas más oscuras de mi locura desmedrada y juvenil, ¿tienes algún verso nuevo que cantarme? Oh, tú, maestro, ¿porque yaces tendido en tierra, con esa luces rojas danzando alrededor de tu cuerpo? ¿que ha sucedido? ¿ellos también creen que tu has muerto? Déjate de juegos, viejo mástil del mundo, levántate ya, porque yo también estoy empezando a espantarme.
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CANTO CORAL A TÚPAC AMARU, QUE ES LA LIBERTAD
(De Edición Extraordinaria, 1958)
Yo ya no tengo paciencia para aguantar todo esto Micaela Bastidas
Lo harán volar con dinamita. En masa, lo cargarán, lo arrastrarán. A golpes le llenarán de pólvora la boca Lo volarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo pondrán de cabeza. Arrancarán sus deseos, sus dientes y sus gritos, Lo patearán a toda furia. Luego lo sangrarán ¡y no podrán matarlo!
Coronarán con sangre su cabeza; sus pómulos, con golpes. Y con clavos sus costillas. Le harán morder el polvo Lo golpearán: ¡y no podrán matarlo!
Le sacarán los sueños y los ojos Querrán descuartizarlo grito a grito. Lo escupirán. Y a golpes de matanza lo clavarán: ¡y no podrán matarlo!
Lo podrán en el centro de la plaza, boca arriba, mirando al infinito. Le amarrarán los miembros. A la mala tirarán: ¡y no podrán matarlo!
Querrán volarlo y no podrán volarlo. Querrán romperlo y no podrán romperlo. Querrán matarlo y no podrán matarlo.
El Grupo de Estudios Literarios "Washington Delgado" (GELWADEL), ha organizado el Primer Concurso de Cuento y Poesía "Hora Zero" - 2008. El nombre proviene del movimiento literario nacido en el claustro villarrealino en la decada del 70 y que marco un hito en la poesía y la narrativa peruana. Por esta vez se ha limitado a los estudiantes de la universidad Federico Villarreal pero habrán novedades para la próxima convocatoria.
LAs bases para el concurso de cuento y poesía en la siguiente dirección:
______"Nació en el Caucaso en 1917, en la ex Unión Soviética. Escuchaba de niño a su madre traer agua fresca en cantaros de barro, el golpetear de la lluvia en los capotes de pieles de los montañeses, los jovenes que se bañaban en el agua de los ríos de primavera, la fragancia de las hierbas en el monte, las barrancas a las que rodara mas de una vez, las cuevas en las que pernoctara mas de una vez, las noches con el fulgor diamantino de la saltas estrellas, las cálidas nieblas que envolvían los hombros en los prados... ______Confiesa en su poesía que vino al mundo para amar a la gente. Personas sencillas y modestas rodeaban al poeta en su casa, en su aúl de las montañas, en lo campos de la guerra, en la llanura rusa, bajo los álamos de Ucrania, en los bosques de la costa del Báltico, y todas ellas eran afines y queridas... ______....las poesías de Kasin kuliev reverberan con todo el iris de la ternura y de un gran amor humano. Son como un límpido arroyo de aguas azules que fluye al pie de los pinos de la montaña, nutridos de dorada resina, y penetran en nuestra alma por su sencillez, sinceridad y admirado amor al universo". (1)
PARA EL LIBRO "PAZ EN TU CASA"
He visto muchos días con sus noches, muchos lugares varios, muchos rostros. Al lobo oí aullar en las montañas, y al ruiseñor, cantar junto al arroyo.
A veces en la muerte yo medito, como meditan todos a mis años, mas con ella no asusto a los mortales, que nunca de la muerte fui vasallo.
La vida es imposible sin la muerte, siempre las dos del brazo van cogidas. Recuerdo yo la sangre coagulada que pude ver en rocas malheridas.
¿Recordar u olvidar?, ¿qué es lo más fácil? En vano esperarías la respuesta. ¿Acaso en las canteras agotadas no perduran las huellas de las piedras?
La vida amé y ansioso la bebí, me puse en cuerpo y alma a su servicio, preciando cada hierba, cada brizna, todo lo que en la tierra ocupa sitio.
Lo mismo anonadado por la pena que mimado otras veces por el sino, nunca me hice traición y supe siempre al pan llamarlo pan, y al vino, vino.
Comprendo, sí, que en otros tiempos tuve discusiones inútiles y hueras, por eso miro el cielo y las montañas como si fuese hoy por vez primera.
No maldigo si el sol alguna nube a mis ojos oculta con su velo: el instante de pena es también vida, un instante de vida, siempre en vuelo.
(1)Fragmentos de la Revista mensual de Literatura Sovietica, 1975, N° 8, impreso en la U.R.S.S., Pag 120 - 124.
____Allá en el campo vive mi sombra, que discretamente te observa, en un conjunto de mis noches que ya no existen. Eres tú lo lejano, lo imposible, sólo el sonido de un nombre que cubre la noche. Algunas de tus verdades apenas si podían ser leidas a traves de tu mirada velada: mi nombre, lo que recordabas de mí, un poco de lo que yo era (y que luego te pertenecería totalmente). Cuando nos presentaron la lluvia caía suavemente. Tú la escuchabas caer. Serenamente preguntaste mi nombre. Te lo repetí y lo olvidaste. Y no me enojé por decirtelo nuevamente. Entonces ya te adoraba. Y me encantaba oir tu voz. Tú dirás, como entonces: no, querido, no era mi voz, yo no hablé contigo. Pero ya tus ojos eran bellos y eternos. Esa noche guardó los secretos de nuestros labios, que nunca fueron cotidianos u ordinarios. Eran otros tiempos: tiempo de extraviarse al borde de algún recuerdo hermoso e inmarcesible, algo que nunca eludimos. ____Antes, un "te quiero" bastaba para acercarme a ti. Es tan dificil esto de quererte, amanecer desnudo sobre tus ansias o simplemente dormir nuestras pieles al filo de la noche (¡Que lejos estamos de aquello!). Algunos hilos del corazón se han devanado hasta nuestro pasado pero nuestro destino solo ha sido un juego de circunstancias y placeres. Esa luz que te sostenía tenía un nombre. Dejé de ser yo cuando te encontré una tarde, ebria, en otros brazos y no pude perdonartelo. Perdóname. Eran tiempos en los que aún no entendía tu corazón y su extraña forma de amar. Las voces susurran y me pregunto si esta bien pensárte y escribirte después de que estuvimos tan lejanos uno del otro. Y de lo mucho que nos odiamos y nos lastimamos, amándonos tanto. Pero es que sólo los amores colosales pueden desgarrarse de esta forma tan dolorosa y primitiva. Fue entonces, cuando entendiste que tu amor iba a destazarme sin misericordia, que te compadeciste de mí. ¿Como lo entendí en aquel tiempo? ¿Fue una palabra o el fuego perdido en tus ojos? Busqué durante mucho tiempo entre las cenizas algo de tu calor, acostumbrado como estaba a nuestras peleas constantes. Pero mi cuerpo, falto de ti, no te lo perdonó. Sin ti, yo miraba ya el mundo con otros ojos. Entonces, busqué la paz de los campos, un poco de soledad, un poco de historia, construir recuerdos sin ti, a la orilla de los ríos, pero nunca fueron algo memorable, solo momentos, no historias, ¿entiendes?. Estaba lejos de ti, aún enamorado de la sensualidad de tu cuerpo, intentaba hallarte, pero no eras tú, eso lo entendía perfectamente. Y surgieron nombres, voces, imágenes que se hicieron pronto lejanas, rostros que el viento mismo despreciaba. Aprendí de abismos y de islas y de mares lejanos que nunca me llevaron a ti ni me recordaron algo de lo que en ti habitaba. Y entonces inicié un rito sin fin, jamás exento de dilemas. Yo era un bosque perdido que se encontraba al deambular a la caza de algún recuerdo nuestro en una silueta ajena, en alguna noche perdida. ____Dejé de escribirte a los tres meses de tu muerte. Es tan doloroso saber que intentabas encontrarme cuando yo queria perderme y, también, encontrarte. No estuve ahi para ti, lo siento. Debí ser algo mas que una voz, un sentimiento o un abrazo. Debí ser todo y no fui nada. Sé que no es hora de lastimarnos con estos recuerdos. Ya no sirve de nada, tu ausencia es tan cierta como el universo escindido que me espera.
En el mito escandivo, Rusalka es un espíritu que debe de pasar el resto de sus días en la tierra por haber muerto violentamente, en algunas versiones o por haberse quitado la vida, en otras. Ella es el alma de una mujer joven que ha fallecido cerca de un río o un lago. Y esta atada a dicho lugar hasta que su muerte sea vengada. Rusalka puede salir de él, trepar a un árbol y entonar una hermosa canción o unirse a otras como ella y danzar en medio del campo. En otra versión, Rusalkas son los niños que no han sido bautizados o nacieron fuera del matrimonio y fueron abandonados por sus madres. Ellos vagan por el bosque atacando a los seres humanos. Se dice que sus ojos brillan del color de un fuego verde y su cabello está siempre húmedo porque si secase su cabello Rusalka moriría. Le gusta seducir a los hombres. Los seduce con su canto y después los ahoga.
De este mito toma el nombre la ópera de Anton Dvorák , estrenada en Praga el 31 de marzo de 1901. El libreto fue escrito por el poeta Jaroslav Kvapil basado en los cuentos de hadas de Karel Jaromir Erben y Bozena Nemcová y contiene elementos que aparecen también en La Sirenita de Hans Christian Andersen y Undine de Friedrich de la Motte Fouqué. El poeta lo terminó en 1899 e inició la búsqueda de un compositor interesado en él. Dvorák leyó el libreto y compuso la música en un tiempo relativamente corto: empezó el 22 de abril de 1900 y la completó para finales de noviembre.
La Ópera esta dividida en tres actos.
Acto I.- Imagina un pequeño lago, rodeado de un bosque oscuro y espeso, las ninfas bailan y se divierten con el Gnomo del agua. Rusalka, una ninfa del agua, le confiesa que está enamorada de un ser humano, el Príncipe, y que le gustaría tener un alma semejante. El Gnomo le aconseja que hable con la bruja (Jezibaba). Ésta acepta cumplir los deseos de Rusalka, advirtiéndole que la transformación tiene un precio: no podrá decir nunca ni una sola palabra. El Príncipe esta cazando en el bosque cuando ve a Rusalka y enamorado de su belleza la conduce a palacio. Acto II.- En el palacio del Príncipe se está preparando la boda, pero el Príncipe ha sido cautivado por una princesa extranjera, que no cesa de hacer comentarios acerca del silencio perpetuo de Rusalka, cuyo dolor hace aparecer al Gnomo, que trata de calmarla. Pero ella se da cuenta de que ha equivocado su destino uniendolo a la de un hombre que no puede comprender su sacrificio y su amor. Finalmente, la boda tendrá lugar entre el Príncipe y la Princesa. Acto III.- Angustiada de dolor, Rusalka ha vuelto al lago, pero sabe que no puede volver a habitar en él con sus compañeras. Pero aún hay una salida: destruir al traidor que la ha abandonado y recuperar así su forma. Pero ella ama demasiado al Príncipe para hacerlo. El Príncipe, sin embargo, en su palacio no tiene descanso ni paz. Finalmente se dirige al lago y allí Rusalka lo toma en brazos, el Príncipe muere en su abrazo, feliz y tranquilo.
A continuación, la divina Anna Netrebko interpreta (con una voz que seduce a los propios dioses) de la opera Rusalka, Sonata a la luna.