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EL RETORNO DE EUTANASIA. Gira Global Colapso 2011-2012
En una improvisada conferencia de prensa en el sótano de las galerías Via Veneto del Jirón de La Unión, los cuatro miembros de Eutanasia, la banda representativa de la subterraneidad de la segunda mitad de los ochenta, anunció su regreso a las guitarras y gritos. Global Colapso es el nombre con que iniciaran una gira este 16 de diciembre y que alcanzará provincias del Perú y ciudades de Chile.
Kike excomulgado, el Auxilio, Pepe Asfixia y Nico M, respondieron a las inquietudes de la prensa alternativa que valora su trabajo.
De hecho el haber vivido mucho tiempo fuera del país, y sobre todo la madurez que te dan los años, cambia la perspectiva, frente a los temas que cuestionaron en su tiempo. Quizás algunos esperaron oír a los cuatro subtes que no se callaban sobre lo que les jodía. No fue así.
Hoy el cuestionamiento a lo musical y social, viene por otro lado y de manera más centrada. Esto sin menospreciar lo importante que fue su manera de ver el Perú, dos décadas atrás, para sus seguidores. Y, ¿por qué no?, para sus detractores.
La banda presentó a Martín, (guitarrista de Desastre Social, banda subte de la época del Hueko, que aún toca) y al eterno chato Víctor (bajo de PTK) como músicos de apoyo.
En lo personal, fue grato ver después de años a Nico M y al auxilio (con Kike y Pepe ya había tenido la oportunidad) Y este 16, verlos otra vez juntos sobre un escenario. Para cantar esos temas que considero himnos de mi adolescencia, que marcaron el sonido y la desesperación de vivir en un país convulsionado. Donde empezar a crecer se iniciaba cuestionando el tiempo en que te había tocado vivir, y enfrentarlo.
Hasta el momento han sido confirmadas 7 fechas en Lima en las cuales compartirá escenario con bandas como Boom Boom Kid, El Otro Yo, Los Zurdos, Dezadaptados, Barrio Calavera, Aeropajitas, Dios Hastío y más.
Las fechas confirmadas hasta el momento son:
• VIERNES 16 DE DICIEMBRE 2011
BAR ETNIAS (JR. CARABAYA - LIMA)
EUTANASIA+ BARRIO CALAVERA + AEROPAJITAS + DIOS HASTIO + KADE + DESARME + LOS MORTERO
10 PM / 1O SOLES PREVENTA (PUNTO DE VENTA POR CONFIRMAR)
• VIERNES 30 DE DICIEMBRE
EL AVERNO (JR KILLKA)
EUTANASIA + DESASTRE SOCIAL + KADE + DESARME + DIOS HASTIO + DOGMA SS + DHK + LOS CHUZKOS + PUÑETE + EL INTRATERRENO Y LOS ALMAS NEGRAS.
• SÁBADO 7 DE ENERO
TEATRO CAUPOLICAN - SANTIAGO DE CHILE
EUTANASIA + BOOM BOOM KID + EL OTRO YO Y
• VIERNES 20 DE ENERO
PARTIDO SOCIALISTA - LIMA (PLAZA BOLOGNESI)
EUTANASIA + AEROPAJITAS + KADE + IRREVERENTES + ALIENTO DE PUTA + MADRE KALAVERA + VERDE LUNA + LO QUE ROE
10 PM - 8 SOLES
Kike excomulgado, el Auxilio, Nico M y Pepe Asfixia.
Fotos: Claudia Alva
Video del tema Ratas Callejeras en el concierto Lima se Muere de 1989, en la mítica Peña Huascaran. Por ahí salgo en el pogo.
PERROazvl - propuesta escénica multidisciplinaria.
Mi amigo Pepe Santa (aliancista, tribunero, y también teatrero) presenta esta propuesta multidisciplinaria, que dirige y en donde también participa. Va por tres semanas de diciembre. ¡¡¡No se lo pierdan!!!
PERROazvl
Dirección: Pepe Santana
DEL 01 AL 17 DE DICIEMBRE DE 2011
JUEVES, VIERNES Y SÁBADOS | 8PM.
EL GALPÓN.ESPACIO | CIPRIANO DULANTO 949 (EX LA MAR) | PUEBLO LIBRE
PERROazvl es una propuesta escénica multidisciplinaria que se vale del diálogo entre manifestaciones tan diversas como las técnicas teatrales, los videos documentales, el performance, el video-arte, la anécdota personal o el manifiesto emotivo. Generando, de esta manera, un espacio donde lo escénico y lo íntimo se encuentran. Caminando entre las fronteras de las artes, en los límites de la vida.
La obra dirigida por Pepe Santana cuenta con la participación de Ana Cecilia Delgado y Luisa Fernanda Lindo y se presentará a partir del 01 de diciembre hasta el 17 de diciembre, los días jueves, viernes y sábados a las 8 p.m. en El Galpón.Espacio (Cipriano Dulanto 949 | Pueblo Libre).
Sobre la obra
“Los hombres no somos perros. Lo que pasa es que creemos que lo somos y, en ocasiones, actuamos como si lo fuésemos. Pero, gracias a su fe en nuestra naturaleza más noble, las mujeres tienen el increíble poder de sacar a relucir lo mejor de nosotros mismos. Esa es una de las razones por las que los hombres tienden a huir de cualquier compromiso…”
(Neil Strauss, El Método)
Una vieja historia narra cómo un hombre y una mujer se encuentran en sueños de manera reiterada y a lo largo de mucho tiempo. Por las mañanas, la mujer se dedica a buscar al hombre; el hombre la olvida al despertar. Y es este olvido, esta omisión, lo que genera el conflicto en esta pareja.
PERROazvl toma esta sencilla anécdota para mostrarnos, a través de otras formas de ‘olvido’, algunos espacios vulnerables del pensamiento masculino. Es así, como tanto las debilidades y las fortalezas, los razonamientos y los miedos, las dudas y negaciones frente al amor, a la pareja o al compromiso, serán expuestos al público a través de escenas, cuadros y testimonios.
Un hombre, acompañado de su madre y de una mujer, hurgará en sus comportamientos y experiencias para acercarnos a las contradicciones de la sensibilidad masculina.
FECHA: del 01 al 17 de diciembre de 2011 | jueves, viernes y sábados | 8 p.m.
LUGAR: El Galpón.Espacio | Cipriano Dulanto 949 (Ex La Mar) | Pueblo Libre
CONTACTO: santana.produccion@gmail.com
FICHA TÉCNICA
En escena: Ana Cecilia Delgado, Luisa Fernanda Lindo y Pepe Santana
Concepto, Guión y Dirección: Pepe Santana
Producción: SE BUSCA – escena independiente
Funciones: Jueves, viernes y sábado a las 8.00 p.m. Del jueves 1 al sábado 17 de diciembre.
En El Galpon.Espacio | Cipriano Dulanto 949 (ex Av. La Mar) | Pueblo Libre.
Precios: General: S/. 20.00, Estudiantes: S/.15.00
Precios especiales en pre-venta a partir del viernes 11 de noviembre
Contacto: santana.produccion@gmail.com
Facebook: Perro Azvl
Fonos: 998 586 920 / (94) 624*8385
EXPO DE FERNANDO BEDOYA
Pintura Fernando Bedoya
Mi amigo, Alfredo Vanini, me pide difundir esta expo de Fernando Bedoya. Cumplo con él.
Miércoles 30, 7pm, Alianza Francesa de Miraflores (Galería L’Imaginaire)
Vernissage de la exposición
Una vanguardia invisible:
1979, acerca del proyecto “Coquito”
(Bedoya, Idoyaga, Angulo, Knippenberg, Biduera, Bolaños)
Curatoría: Augusto del Valle
Una vanguardia invisible: 1979, acerca del proyecto Coquito es una exposición que muestra piezas originales del proyecto Coquito. Así mismo, documentación en video y fotografía que permite al espectador hacerse una idea de lo que fue, en su momento, esta interesante propuesta visual y conceptual. Las páginas del célebre libro de lectura infantil “Coquito”, al ser intervenidas, se convierten en el escenario de la convulsión política y de una huelga del SUTEP. La exposición también es una ocasión para reflexionar y discutir acerca del conceptualismo latinoamericano, y de las categorías que permiten no solo apreciarlo sino, a su vez, asumirlo como parte de nuestra tradición en el arte contemporáneo.
El proyecto fue originalmente pensado, en septiembre de 1979, por el hoy reconocido artista plástico Fernando Bedoya, en un contexto de cambios y de lucha política y en el marco de una invitación de ciertas instituciones locales vinculadas al magisterio que buscaban a artistas para que estos, con su obra, pudieran apoyar la protesta. Participaron, en todo el proceso creativo, Mercedes Idoyaga (Emei), Lucy Angulo. Así mismo, en algunos collages, Martín Biduera y también Rolf Knippenberg, quien hizo un interesante registro fotográfico.
La exposición estará abierta al público del miércoles 30 de noviembre al 12 de diciembre en la galería L’Imaginaire de la Av. Arequipa 4595, Miraflores.
El ingreso es libre.
INDÍGNATE, PARTICIPA, COMPROMETETE
El número de noviembre de la revista Esquina, ha publicado este árticulo mío. Espero les guste.
Recuerda que tu revista “Esquina” la puedes encontrar en los siguientes puntos de distribución: Zeta Bookstore, Centro Cultural España, Centro Cultural Británico de Miraflores, Centro Cultural de la PUCP, Fundación Telefónica, ICPNA, Librería Ibero (av. Mariscal Óscar R. Benavides – Ex Diagonal – 500 Miraflores), Librería Contracultura, Librería Crisol del Jockey Plaza (av.Javier Prado Este 4200) y de Plaza San Miguel (Tienda 55 – 56), ADUNI (av. Bolivia 53, cruce con av. Alfonso Ugarte, Breña), Casa de la Literatura Peruana, en el Bar La Noche de Barranco y en Búho Comunicaciones con oficinas en Alcanfores 492, Of. 412 Edificio Thumberbird. Los interesados en adquirir las revistas pueden llamar al 01 – 2018100 – 999356310.
INDÍGNATE, PARTICIPA, COMPROMETETE
Texto y fotos: Martín Roldán Ruiz
Si te dijeron que la Democracia, es el sistema más justo. Si te dijeron que el ser humano está por encima de la lucha de clases o el libre mercado. Si te dijeron que en el estudio está tu futuro. Y el presente te contrasuelea con la realidad porque todo eso es una pantalla. ¿No te sentirías indignado?
Los indignados de España, o el movimiento 15-M, por su inicio el 15 de mayo del 2011, tiene precedentes en las revueltas de Grecia 2008, y la Primavera Árabe que del 2010 a la fecha está tumbando regímenes que se creían eternos. Aunque sus acciones son distintas.
El 15-M, manifiesta pacíficamente su rechazo contra la política que ha olvidado los problemas diarios de los ciudadanos, y más parecen guardianes de intereses económicos. También abogan por los derechos de vivienda, trabajo, cultura, salud, educación, desarrollo personal y derecho a bienes de primera necesidad.
El nombre viene del libro Indignaos! del escritor francés Stéphan Hessel, uno de los redactores de la Declaración de los Derechos Humanos en 1948. En él llama a marchar pacíficamente contra la indiferencia y el fascismo, a quien ve como una amenaza: "No ha desaparecido y nuestra ira contra la injusticia sigue intacta". Y contra los medios de comunicación: “Que no propongan como horizonte para nuestra juventud otras cosas que no sean el consumo en masa, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición excesiva de todos contra todos”.
Esta indignada manera de protestar va ganando adeptos en varios países. La última manifestación llega desde los Estados Unidos, con los Ocuppy Wall Street.
EN EL PERÚ.
Este15 de octubre, los indignados, convocaron a una manifestación global de toma pacífica de plazas. Lima tuvo como escenario la Plaza San Martín, en donde la convocatoria fue simbólica.
¿Pero indignados en el Perú? Por los comentarios en las redes sociales, no hay consenso. Un sector está a favor. Otros lo ven absurdo por ser un movimiento del primer mundo. “El peruano es emprendedor, carajo, y sale adelante a pesar de los problemas”, manifiesta un comentario.
Atravesar dos décadas de inflación, escasez, guerra interna; y gozar, ahora, de estabilidad económica, determina expectativa por el futuro en la gente. Por tanto no toman conciencia de la corrupción, falsedad política, incumplimiento de promesas y derechos laborales. “Lo que necesita el país es una juventud que trabaje, no que se quejé”. La idea de trabajar y callarse, está bien posicionada.
Sin embargo, en la plaza San Martín, estuvieron los ignorados políticos y mediáticos. FONAVISTAS, jubilados, antitaurinos, pro indígenas, pro derechos Humanos. Y jóvenes descreídos del progreso de los Malls, la gastronomía gourmet, y de la marca Perú.
Existen antecedentes locales de indignación. En 1997, Fujimori, destituyó a miembros del Tribunal Constitucional. Esto generó una serie de manifestaciones simbólicas en su contra, (lavado de la bandera, etc.) que culminaron en la marcha de los 4 Suyos.
En ese sentido, si la política peruana continua en escándalos de corrupción, o incumplimiento de promesas. No duden que existe la suficiente capacidad para indignarse, participar y comprometerse, una vez más.
Fotos: Martín Roldán RuizHA FALLECIDO LEO BACTERIA.
Me avisan que Leo Bacteria, miembro de bandas como M.D.A, Insumisión, y últimamente Pestaña, ha sido encontrado sin vida en su departamento. De hecho siento un ahogo en la garganta porque a Leo lo conozco desde esos años del Rock subterráneo cuando usaba unos chancabuques que eran más grandes que él. Ya desde chibolo bajaba a los conciertos en el Hueko y en la casa jarcore de Barranco.
Fue editor del fanzine Azko. Y por esa costumbre subte de asociar tu nombre con lo que hacías o de dónde eras, lo bautizamos como Leonardito Azko. Hasta que años después él mismo adoptaría el seudónimo de Leo Bacteria.
Lo conocí en un concierto de la jato Jarcore de Barranco, por 1989. De ahí fuimos coincidiendo en las demás tocadas donde se presentaban las bandas que marcaban el ritmo de nuestros descontentos.
Siempre polémico, llamó la atención con M.D.A banda pionera del Noise junto a otras de principios de los noventa. O con Insumisión, una banda de technorocknoise con la que gritaba consignas antitodo, en medio de bandas guitarreras. Últimamente despertaba odios y amores con Pestaña, a la cual denominaba banda de Tontipop.
Siempre consideró al hardcore crudo y visceral como lo suyo. Odiaba a los melódicos y a los hardcoreboys que suavizaban la propuesta de un estilo que nació para irritar oídos y cerebros. De esta forma me confesaría que era muy hincha de mi banda Dictadura de Conciencia, y de Dios Hastío. Recuerdo las palabras con las que mencionó a D.D.C en una reseña sobre el primer demo de DH en la revista Caleta: “El siempre recordado Dictadura de Conciencia”.
Fue uno de los propulsores del CD Historia del Rock subterráneo 1985 – 1992, donde incluyó un tema de Dictadura de Conciencia, llamado Masas.
La última vez que lo vi fue en el bar Zela donde trabajaba, y me preguntó si asistiría al concierto de Aerolíneas Federales. Se sentó por un momento en la mesa donde me encontraba con unos amigos, y conversamos un poco de música.
Hoy ya no está más con nosotros, y fácil lo hubiera visto en el concierto de Narcosis o en los que anuncian el retorno de Eutanasia. De igual forma sé que estará en medio del pogo junto a Kilowatt, el Omiso, Matute, el maya, y otros subtes que fueron y ya no están.
¡¡¡Descansa en paz, Leonardo!!!
Les dejo una entrevista hecha por Henry SpencerLeo Bacteria me enseña sus vinilos por henryspencerxxxPODEMOS SER HÉROES... (Cuento)
Comparto con ustedes este cuento que forma parte de un tercer libro que pienso publicar pronto, y que llevará el mismo título Podemos ser Héroes... Antes quisiera recomendarles que pongan la canción Heroes de David Bowie (Click para escuchar), para acompañar su lectura.
Podemos ser Héroes...
Para Alessandra
–Una tarde me propusieron llegar lo más lejos posible, hasta putamadre –dice Jualma.
–¿Si? –dice Iosú– ¿Y quién te propuso eso?
–Una chica, hace años, en los ochenta; y a pesar del tiempo aún recuerdo ese instante y a ella, como si hubiera sucedido hace unos segundos.
–Anda… A ver cuéntame.
–Fue después de escuchar una canción de David Bowie, ella me tomó de las manos y habló:
–¡Hagamos todo en un día! –dijo Aleh, sonriéndome– Sí, lleguemos lo más lejos posible, hasta putamadre.
–¿Y dónde queda? –le dije–, nunca he ido por allá ¿Acaso conoces?
–Podemos ser héroes –dijo sin escucharme–. Tú serás el rey y yo seré la reina, como en la canción de Bowie.
–¿Y fueron? –pregunta Iosú – ¿Cómo era ella?... ¿Bonita?
–Sí fuimos –responde Jualma–. Era algo rayada. Estaba de lo más normal y de pronto cambiaba de ánimo. La recuerdo con los chancabuques sin lustrar y las medias blancas que la basta alta de su panta|lón de cuadros rojos dejaban ver. Una correa negra con brebiches le caía por un lado de sus caderas. Era clara, no muy pálida y su cabello negro, parado, hacía resaltar sus ojos claros. Era una subte, como yo.
–¿Subte?
– Ajá, pero más allá de ser una chica linda, tenía un algo que me hacía ir detrás de ella. Tanto así que hasta ahora llevo marcado lo vivido ese día.
–Sí me acuerdo de los subtes y el rock subterráneo. Pero esa música que puteaba a todo el mundo no me gustaba…
–A mí sí me vacilaba… La cosa es que estábamos junto a otros subtes en las escaleras de la universidad Villarreal en La Colmena.
–¿Y qué hacían allí?
–Yo estudiaba en el colegio Guadalupe, y como estaba cerca siempre iba después de clases para hacer hora y escuchar música.
–De razón te paraban jalando en el colegio, vagazo.
– Ja ja ja, nada que ver… Recuerdo que esa tarde estaba con mi uniforme escolar en el puesto de El Omiso. Sonaba una canción de Eskorbuto: Quiero arrojarme al infierno y olvidarme de esta puta sociedad, de la calle, de la cárcel, de la fabrica... ¡Cualquier, cualquier, cualquier lugar! Una botella de licor barato que llamábamos Trago Antitodo nos calentaba del invierno y la garúa.
–¿Y ella también paraba allí?
–Sí, vivía en Jesús María y varias veces la acompañaba hasta el paradero.
–Fumando tronchos, seguro.
–Sí, fumábamos cuando se podía; porque ella siempre decía que lo hacía para relajarse, porque le gustaba hacer las cosas lúcidamente. Le llegaba la inconsciencia.
–Rayadaza la flaca...
–Sí, y no sé por qué esa canción la hizo rayarse más. Cantó fuerte: ¡Cualquier, cualquier lugar! La increíble vida de un ser vulgar. Algunos que estaban borrachos la comenzaron a joder de loca. Eso la rayó aún más.
–¡Qué saben ustedes sarta de estériles! –gritó Aleh, mirando a cada uno– Piensan que el mundo cambiará alrededor de un trago barato. Gritan libertad, anarquía y el sistema es una mierda, como si fumar, chupar y dejar que la vida se nos escape por estas veredas frías, fueran la solución.
–¡Cállate pastrula! –le dijo uno que estaba borracho– ¡Tú estás igual de perdida que nosotros, así que no te la des de muy sabelotoda!
–¡Qué cosa la insultas, oe! –intervine, más motivado por impresionarla que por valiente– Déjala decir lo que piensa ya que tú ni siquiera haces eso. Tienes la cabeza por las huevas.
–Te achoraste –dice Iosú–, ¿y qué pasó te hicieron la bronca?
–No –dice Jualma–, el huevón se paró y después de unos empujones nos separaron. Aleh se había apartado unos metros. La vi bastante afectada y me acerqué.
–No le hagas caso –le dije–, está borracho.
–Nadie entiende nada –dijo sin mirarme–, nada de nada.
–¡Y aprovechaste el pánico y te la chapaste! –dice Iosú.
–No, nada que ver –dice Jualma–. Eran las seis de la tarde y el tráfico estaba fuerte. Entre los kioscos y el bullicio de los microbuses, salió una canción en ingles, ella cantó: I, i will be King, and you, you will be Queen... Fue cuando sonrió, tomó mis manos y dijo: “Hagamos todo en un día, vayámonos hasta putamadre, como en la canción de Bowie”.
–Locaza la flaca, de verdad ¿Y qué hicieron?
–Nos fuimos en busca de putamadre.
–¿Y en dónde estaba?
–En putamadre.
–Ya pe’ no jodas.
–Lo mismo le pregunté. No sabíamos dónde estaba. Sólo fuimos en su búsqueda, en algún lugar.
–Vamos, seremos héroes –dijo Aleh, apretando suavemente mis manos–. Tú serás el rey y yo seré la reina como en la canción de Bowie.
–Y fuimos –dice Jualma–. Compramos un trago en un bar del jirón Moquegua. Los borrachines miraban con curiosidad a Aleh, sobre todo por su aspecto. Cuando salíamos uno me dijo: “Oe, si vas a chupar al menos sácate la insignia que yo también soy del Guadalupe”. Le hice caso al toque más por miedo que por respeto al colegio. De ahí, sin dejar de reír, partimos hacia la plaza Dos de Mayo. Cuando llegamos nos sentamos frente al local de la CGTP.
–¿Hey, no que íbamos a putamadre? –le pregunté.
–¿No te has dado cuenta de que está en todas partes? –dijo Aleh, mostrándome con las manos la ciudad–: Pronto lo encontraremos o él nos encontrará.
–De verdad qué extraña esa flaca –dice Iosú–, pero igual me hubiese gustado conocerla.
–Bebimos en la plaza –dice Jualma–, respirando el smog de los microbuses. Los choros pasaban marcándonos, pero como no teníamos nada de valor, se iban, desilusionados.
–Fácil pudieron ponerse faltosos.
–Quizás, pero ella no se daba cuenta; es más, las veces que la acompañé al paradero no habíamos hablado mucho, pero ese día estaba locuaz. Me contó que sus viejos estaban separados, que su vieja salía con un huevón mucho menor y que cuando llegaba los escuchaba tirar. Tenía que subir el volumen de la música para no arrecharse.
–Ja ja ja. Ese tipo de viejas son las que me gustan, las que van de frente al choque.
–Sí pues –dijo Aleh con naturalidad–, una no es de piedra ¿no? A mí me da igual si se la tiran, la cosa es que me arrechaba. Yo subía el volumen, pero igual seguía gritando de gozo la maldita.
–Su viejo, al parecer –dice Jualma–, ella me lo insinuó, no es invención mía, por si acaso...
–¿Qué cosa?
–Su viejo era cabro.
–¡No jodas!
–Mi viejo –dijo Aleh, sonriendo–, la dejó hace tiempo y según mi vieja no la tocaba para nada; supuestamente, no la había dejado por otra mujer ¿Me entiendes, no?
–¡Aaaasu qué fuerte! –dice Iosú– ¿Y eso nomás te dijo?
–Hablamos de varias cosas –dice Jualma–. De libros, de autores, de películas, porque era media intelectual. Se sabía de memoria frases que subrayaba en los libros que leía. Hasta ahora recuerdo su favorita: “No veo la hora de cometer un acto irremediable”.
–¿Sabes quién la dijo? –me preguntó Aleh.
–No –le respondí.
–Pucha, no sabes nada, realmente nadie sabe nada de nada.
–¿Y de quién era? –pregunta Iosú.
–De Jean Paúl Sartre.
–¿Y quién era ese?
–En ese tiempo no lo sabía, pero ahora sé que es un escritor francés.
–Ah ya.
–Luego guardamos el trago en mi mochila y caminamos de la mano por la avenida Alfonso Ugarte, con la sensación de estar volando, mirando a todos por encima del hombro, creidazos.
–Estaban fumados, huevas, eso era.
–Ja, ja, ja… No, nada que ver. En realidad nos sentíamos el rey y la reina. No te imaginas lo que yo sentía y sé que ella también sentía lo mismo, éramos libres a pesar de la gente que pasaba por nuestro lado. Las calles eran nuestras, nadie podía decir que no. Cerca al local del partido aprista, se soltó de mi mano y trotó hacia las rejas.
–El partido que gobierna este país –cantó Aleh, sacudiendo las rejas con las manos– ¡Y toda su oposición parlamentaria, las patronales, los sindicatos todos contribuyen a nuestro fracaso!
–¿Qué era eso? –pregunta Iosú.
–Otra canción de Eskorbuto –responde Jualma–. Yo me acerqué y en vez de sacarla me reía de la cara de los apristas. Cantamos juntos: Desde sus poltronas, prometieron solución para todos los problemas de esta nación, ¡Paro! ¡Miseria! ¡Humillación! Fue lo que obtuvimos, sólo una casualidad podrá desatar una reacción.
–¡Es un crimen! –gritó el coro, Aleh, con mucho odio– ¡Es un crimen, es un crimen...!
–Pero la tuve que sacar.
–¿Por?
–Porque los matones del APRA, los que llaman búfalos, venían a sacarnos la mierda.
–¡Uy chucha!
–Corrimos tomados de la mano, riéndonos, con esa sensación de volar, empujando a los que se cruzaban, sin que nos importaran los insultos. Cruzamos hacia el colegio Guadalupe, ella vio la pared limpia y sacó de su casaca un pedazo de esponja y un frasco de tinte blanco para zapatos.
–¿Piensas hacer lo que estoy imaginando? –le dije.
–Sí –dijo Aleh avanzando hacia la pared.
–No lo hagas, es mi colegio –le advertí.
–Ya no lo es –dijo agitando el frasco–. Ahora es mío.
–¿Qué hizo? –pregunta Iosú.
–Pintó: No veo la hora de cometer un acto irremediable.
–Su frase…
–Ajá… Lo hacía tan desesperadamente que manchó de gotas blancas el piso y su pantalón. Cuando el portero nos descubrió, cruzamos corriendo la avenida para evitar a los tombos de la comisaría El Sexto, que estaba al lado. La sensación de hacer lo que queríamos, nos hacía ignorar todo y a todos.
–Rayada la flaca.
–Sí. Por un momento pensé en dejarla, que se fuera hasta putamadre sola, pero había algo más que hacía quedarme.
–Lo que pasa es que te la querías tirar, eso era.
–No, nada. Había algo más. Ella misma me dijo: “Si deseas puedes irte”. Pero me negué. Después escribió en la plaza Bolognesi, sin importarle las miradas curiosas. Lo mismo hizo en la iglesia María Auxiliadora.
–¿La misma frase?
–Sí: “No veo la hora de cometer un acto irremediable”, siempre eso.
–¿Ya, y qué paso?
–Continuamos por la avenida Brasil y de pronto se detuvo como si hubiera tenido una revelación.
–Hoy pasara algo –dijo Aleh sin soltarse de mi mano–, hay que apresurarnos.
–¿Qué cosa? –le pregunté.
–Hay que darnos prisa –respondió jalándome.
–¿Y adónde fueron? –pregunta Iosú.
–A su casa –responde Jualma.
–¡No jodas!…¡Puta que esto se está poniendo interesante!
–Vivía por el Campo de Marte y entramos de frente a su cuarto. Era distinto a lo que había imaginado: Muñecas, peluches, libros, casetes, todo bien ordenado y limpio.
–Este es mi mundo –dijo Aleh, dejándose caer sobre la cama.
–¿Qué pensabas, que sería todo punk y subterráneo? –dice Iosú.
–Algo así –dice Jualma– Buscó entre sus cintas y puso Héroes, la canción de Bowie ¿La conoces?
–No, nunca la he escuchado.
–Bueno, la cosa es que sacó el trago de mi mochila y dimos unos sorbos. Los acordes cadenciosos y la voz sensual de Bowie sonaban a volumen más o menos alto. Sospechaba sus intenciones pero no me atrevía a nada. Ella comenzó a acariciarme, muy tierna.
–¿De verdad?
–Sí, y sin dejar de hacerlo, me besó. Yo la seguí y, sin pensarlo, ya estábamos sobre su cama que olía a talco a pesar del olor de mis sobacos… Todo iba tan bien hasta que comenzó a gritar como loca.
–Ahhhh, así, así –dijo Aleh aferrándose de mí con sus manos–, ahhh, aahhh.
–Uffff que rico –dice Iosu.
–Ni tanto porque su vieja estaba en la casa –dice Jualma.
–¡Ah no jodas!
–Cállate –le decía a media voz en sus oídos–. No grites mucho.
–Quería vengarse de la vieja –dice Iosú.
–Creo que también la estaba imitando –dice Jualma–. Pero igual, no me hacía caso. Yo sabía que estaba fingiendo, para que escuchara su mamá. Gritaba y era más grosera cada vez. Hasta que golpearon la puerta.
–Aleh –dijo la mamá– ¡Sal inmediatamente!
–No voy a salir, porque estoy tirando –respondió Aleh.
–Sal, maldita perra.
–No. Hago lo que tú misma haces en esta casa.
–Porque es mi casa hago lo que quiero.
–También es mía.
–Acá nada es tuyo, ni tu vida, así que sal inmediatamente.
–¡Se armó viejo! ¿Y tú qué hiciste? –pregunta Iosú.
–¡Puta, causa! –responde Jualma– Estaba encima de ella sin moverme, se me había pasado toda la arrechura. Aleh se levantó y yo hice lo mismo. Al ratito abrió la puerta. La vieja tenía cara de mierda, pero igual era guapa como su hija. En eso y sin que me diera cuenta sonó un lapazo y Aleh se fue contra mí tomándose el rostro con las manos.
–¡Lárgate de acá perra de mierda! –gritó la mamá señalando la salida– Esta es mi casa y haré lo que yo quiera en ella; y mientras estés acá, tú harás lo que yo te diga.
–Soy perra porque soy una hija de perra –dijo Aleh, mirándola con odio–. Y como perra me iré a tirar a la calle como las perras, no como tú que tiras como perra delante de la perra de tu hija.
–¡Uffff! –dice Iosú– Qué fuerte ¿Y adónde fueron?
–Subimos a la azotea de su edificio –dice Jualma–. Allí nos sentamos al borde contemplando las luces, la ciudad; y sintiendo la garúa que empezaba a mojar nuestros rostros y las calles. Bebimos del gollete sin hablar. Sentí su respiración como de un odio reprimido. Sacó de su bolsillo grifa y armó un troncho.
–Fácil, después de ese chongazo un tronchito es lo mejor para calmar los nervios.
–Ajá. La pasamos fumando y hablando de las cosas que nos habían sucedido, de los sueños que teníamos, del futuro, de la música, de alguna canción como la de Bowie: We can be heroes, just for one day. Besándonos y también bebiendo, entre risas de nada.
–Fácil que se puso a llorar, porque las mujeres en esas situaciones siempre lloran.
–No. Me dijo que nunca lloraba por alguien que no quería, y ella realmente odiaba a su madre; pero si le hacían algo malo y era alguien que de verdad quería, sí lloraba.
–Extraña, recontra extraña esa flaca.
–¿Por qué lo haces? ¿Por qué estás a mi lado? ¿Por qué me defendiste? ¿Por qué me estás besando ahora? –dijo Aleh mirándome con esa magia de sus ojos claros– Nada de esto nos hará felices.
–Al menos nos dará la sensación de serlo –le dije–. De que podemos sentir amor… yo seré el rey y tú serás la reina… ¡Podemos ser héroes, al menos por un día!
–Bien dicho –dice Iosú– ¿y que pasó?
–Nos besamos con cariño –dice Jualma–, sintiendo el calor de nuestros cuerpos en esa noche fría… Íbamos muy bien, hasta que de pronto todo se puso negro en la ciudad y una explosión lejana nos separó.
–¿Qué fue? –pregunta Iosú.
–Un apagón –dijo Aleh tratando de encontrar un foco encendido en la ciudad– ¡Malditos terrucos!
–No tengas miedo, acá arriba estaremos a salvo –le dije–. Esperemos que regrese la luz.
–Ja, ja, te cagaron el vacilón –dice Iosú – ¿Y hasta que hora estuvieron esperando?
–Un buen rato –señala Jualma–. La pasamos abrazados, compartiendo muchas ilusiones. Cuando se terminó el trago bajamos a caminar por las calles que estaban desiertas.
–Nadie entiende nada de nada –dijo Aleh, otra vez, algo ebria–. Sólo tú creo que entiendes. ¿Qué es todo esto? Estar en medio de la oscuridad y los petardos, recibiendo los disparos por encima de nuestras cabezas, como en la canción de Bowie: I can remember, standing by the wall. And the guns shot above our heads. And we kissed as though nothing could fall. And the shame was on the other side. Oh we can beat them forever and ever. Then we could be heroes just for one day… ¿Por qué todo como en la canción de Bowie? Como si ya estuviera escrito, como si estuviéramos condenados de antemano, a sufrir los tiempos que nos han tocado vivir, a no entender nada. Solos tú y yo ¿Por qué?
–Yo también me lo pregunto –le dije–, pero nadie nos lo va a decir. Solos iremos encontrando, aunque creo que serán muchas más preguntas que respuestas.
–Uy curuju, estabas profundo, fácil se te templó la flaca –dice Iosú.
–No sé, pero lo que sí recuerdo es el beso que me dio en plena avenida –responde Jualma–, me besó como nunca me habían besado, un beso mucho más intenso que los del frustrado polvo en su cuarto.
–¿Solamente se besaron, no le hiciste nada más?
–¿Cómo que nada? No te la llevaste a un sitio más chévere para hacer verdaderamente el amor.
–Esta noche hemos encontrado algo –dijo Aleh pegándose a mí pecho–. Voy a escribir en esa pared y nos vamos por allí, hasta putamadre.
–No, mejor salgamos de una vez –le dije.
–¿Piensas que todo es malo? –dijo Aleh– No siempre es así.
–¿Y te dejó? –pregunta Iosú.
–Sí –responde Jualma–. Cruzó la pista y cuando estaba escribiendo, salió no sé de dónde una patrulla. Yo estaba en la acera de enfrente.
–¡Tú, alto! –gritó el policía apuntándola con su arma– ¡Contra la pared!
–Ufffff qué mala suerte –dice Iosú.
–La revisaron y le encontraron la grifa –dice Jualma–. Entonces ella comenzó a reclamarle a uno de los policías que estaba sobrepasándose; pero, de refilón me miraba y con sus ojos me decía, que no la abandonara. En mi cabeza sonaba el coro de la canción de Bowie: “We can be heroes, just for one day”.
–No me toques allí, mañoso de mierda –dijo Aleh volteando sin bajar los brazos.
–¡A callar! –gritó el policía que apuntaba con su arma– Así que haciendo pintas subversivas ¿no? ¡Y con marihuana encima! Ahora sube y no abras la boca, carajo.
–¿No te llevaron a ti? –pregunta Iosú.
–Antes que la metan al patrullero me miró –responde Jualma–, y en su rostro había mucho más abandono que horas antes, cuando me propuso hacer todo en un día, para llegar lejos, para ser héroes.
–Tú, el de uniforme escolar ¿qué miras? –preguntó el policía señalándome– ¿La conoces?
–¿Qué hiciste, causa, qué hiciste? –dice Iosú.
–Temblaba, a la firme –dice Jualma–. Todo se había detenido como en una foto, y el tiempo corría en cámara lenta. Miraba los labios del tombo que se movían preguntándome si la conocía; miraba a ella mirándome; miraba las circulinas rojas de la patrulla dar vueltas, tornando de rojo las paredes sucias de las casas; miraba la calle desierta, sin darme ninguna salida, esa calle que pudo ser mía y de Aleh; miraba todo, confundiendo mis sentimientos con la lluvia que humedecía la tristeza de mi vida, la de ella. Sin disimular la cobardía, desperté de pronto.
–¿La conoces? –preguntó el guardia por quinta vez– Tú, el de uniforme, ¿la conoces?
–No, señor, no la conozco –le respondí tartamudeando.
–¿Dijiste eso, anda huevón, en serio? –pregunta Iosú.
–Sí –responde Jualma–, estaba muerto de miedo. La metieron dentro del patrullero y arrancaron. Aleh no dejó de mirarme. No estoy muy seguro, pero de sus ojos resbalaban gruesas lágrimas, o quizás lo que vi era la lluvia que mojaba la luna del patrullero. Si lloraba, realmente me quería, pero nunca podré saberlo, fue la última vez, no volví a verla más.
–La cagaste, la cagaste bien feo, causa...
–¿Y no fuiste detrás de ella o a avisar a su vieja?
–No. Me acerqué a la acera, donde había quedado tirado el frasco de tinte blanco olvidado por los tombos. Lo tomé y completé la frase que no le habían dejado terminar a Aleh. Cada letra la escribía apretando con fuerza, salpicando mi chompa y mi pantalón plomo de colegio, manchando el piso con gotas blancas, como si reemplazaran las lágrimas que no se atrevían a caer de mis ojos. Cuando terminé de escribir: “No veo la hora de cometer un acto irremediable”, me fui con la sensación de haber llegado a putamadre.
–Puffff, causa, qué fuerte esa cuestión ¿Y por qué me cuentas todo esto?
–Porque ese día fue como un instante eterno que no puedo olvidar: caminé poco y llegué lejos, amé lo mínimo pero con pasión, fui fiel y también traidor. Todo en un día, todo en un solo día… todo en un solo maldito día, como en la canción de Bowie; como si todo hubiera estado escrito, como ella lo presentía; como si estuviéramos condenados a vivir ese tiempo que nos había tocado, que nos había separado, como si esa fuera nuestra canción o estuviera hecha para nosotros. Yo fui el rey y ella la reina…
–Ah, sí, eso también.
Martín Roldán Ruiz
Fotos: Martín Roldán RuizGENERACION COCHEBOMBA: Fotoreportaje a Martín Roldán Ruiz.
Una alumna del quinto ciclo de la Universidad Jaime Bausate y Meza, donde estudié a mediados de los noventa, hizo este fotoreportaje para su curso Taller de Fotografía, con el reconocido profesor, Rómulo Luján, quien fue también mi maestro. ¿El motivo? Le encantó mi novela Generación cochebomba. Espero les guste.
“Sentía la necesidad de seguir escribiendo Más y Más”
Texto y fotos: Consuelo Solís Rivera
Antecedentes
Conocí a Martín hace ya buen tiempo, llego a mis manos de casualidad. El terrorismo, los apagones, la inflación, los perros muertos colgados en el centro de Lima, ya me lo habían contado mis padres, mis abuelos pero nunca un joven de 17 años que lo haya vivido.
Martín Roldán Ruiz fue quien en la voz del joven Adrian R, junto a sus amigos Pocho Treblinka, Carlos Desperdicio y el Innombrable, les da forma a esta novela generacional de lo que fueron los 80 para los jóvenes de ese tiempo en su libro: “ Generación Coche Bomba”
Y en su cabeza sonaba punk rock de los 80’ una batería un bajo, una guitarra sin la necesidad de estar afinadas, se agitaban en sus orejas y me imaginaba a Adrian R. caminando, con resaca, por las calles de Breña y ahí lo veía llegar con 41 años encima una casaca deportiva azul con rayas blancas, como el club de sus amores, un blue jeans y unas zapatillas, con las manos en los bolsillos. De lejos me hace una seña con la mano, me dice: Hola con los ojos chinos un domingo de sol, frente al colegio Guadalupe en Breña, av. Alfonso Ugarte.
Algo recio por la mala noche pero aun así amable en sus gestos, me saluda, cruzamos la Av. Alfonso Ugarte, nos adentramos en las calles de Breña, casas antiguas nos rodean mientras él me va contando como escribió su primera novela. Fue en la Bausate me dice, en los juegos florales “yo andaba templado de una chica quien me animo a escribir lo que había sentido en los 80’. Fue un cuento que poco a poco empezó a tener forma de novela, empecé por el segundo capítulo y el tercero y el cuarto y yaaaa…Sentía la necesidad de escribir”
En el año 2007 “Generación Coche bomba” sale a la luz, tras varias correcciones, el rechazo de un editor, las fuertes ganas de publicarla haciendo oídos sordos a las criticas, con el lema “hazlo tu mismo” Martín se encarga de editarlo, de tomar la foto de la portada, en síntesis: de hacerlo todo el mismo con la ayuda de sus amigos.
¿Porque? Quien mejor que él para ser el doctor del parto que daría a luz a su primer libro, considerado una novela total, es decir que engloba a una década entera de lo que se vivió en Lima, en la época del terrorismo con la música, un soundtrack en cada capítulo, para aquellos que vivieron cada apagón, cada cola interminable para ir a recibir un poco de leche, pan, harina y cada cochebomba que podía estallar en sus narices.
-Ves esa casa de ahí, la ploma, en la esquina, aquí fue donde Adrian R. se sentó a llorar la muerte de su padre. Y más allá esta mi casa, su casa.
Martin nos señala los escenarios de los capítulos más emblemáticos del libro, cuando alguien le pasa la voz…Él ya no vive en Breña, ahora reside en el Callao, trabaja en una biblioteca por la universidad mayor de san marcos, pero siempre regresa a su barrio, con los amigos, y es uno de ellos el que le pasa la voz, trae consigo una bandeja, se acerca a nosotros, lo saluda efusivamente: Que tal hermanito, le dice, te traigo un cebichito, 5 lucas nomas. ¿Deseas un ceviche? me pregunta. Algo turbada le respondo que sí. Es bueno para la resaca le digo, claro que sí, coge el tenedor de plástico, empieza a comer. Abro mi morral, saco mi cámara, la prendo, encuadro, y empiezo a chambear.
Martín Roldán Ruiz nació en 1970, en el distrito de Breña. Estudio periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Escribió la novela “Generación Cochebomba” publicada en el 2007 y posteriormente un libro de cuentos sobre fútbol y barras “Este amor no es para cobardes” en el 2009. Colaboro con artículos deportivos para El Comercio y actualmente trabaja en una biblioteca, escribe en su blog generación-cochebomba.blogspot.com y prepara su segunda novela.











Fotos tomadas en la cuadra 4 del jirón Huaraz en Breña, y en el jirón Chincha, exactamente en donde se encontraba la discoteca NO HELDEN, escenarios de la novela Generación cochebomba.
INSTANTES ETERNOS. Homenaje al fotógrafo Carlos Bendezú

Foto: Carlos Bendezú
Una vez dije que envidiaba a los fotógrafos porque eternizaban un instante en la vida, y que si no fuera por ellos, se perderían en el tiempo como lágrimas bajo la lluvia, como diría el Replicante de la película Blade Runner.
Una fotografía siempre es motivo de sensaciones; que si cumple con su función de comunicar, conmover, y perennizar, va a motivar que la memoria colectiva guarde el mensaje que ha deseado transmitir.
Bien, hoy muy temprano falleció el fotógrafo de la revista CARETAS, Carlos Bendezú, cuyo trabajo en los años de la violencia política han servido para retratar esos tiempos violentos que no deben volver a suceder. Fotos que han sido expuestas en las muestras de la Comisión de la Verdad.
Personalmente le debo el recuerdo de una foto suya que me ayudó a sensibilizarme y que, años despúes, pude plasmar lo que me transmitió, en un capítulo de mi novela
Generación cochebomba: La de los perros colgados de los postes, cuando una mañana siniestra, Sendero Luminoso, nos anunciaba que la muerte y la sangre nos iban a ahogar por más de una década. Pongo un extracto de ese capítulo como homenaje al fotógrafo Carlos Bendezú, y con él a todos mis amigos fotógrafos que están eternizando los instantes de la historia actual.
Descanse en paz Carlos Bendezú.
Al amanecer del siguiente día, en las principales calles de Lima, cientos de perros muertos aparecieron colgados de los postes. Amparados por la oscuridad de la noche, manos rojas de sangre los habían colocado allí. Llevaban carteles rojos que decían: “Deng Xiao Ping hijo de perra”. El hedor que despidieron fue sentido, visto, tocado por todos sin distinción, ya no eran solamente los niños... pero nadie comprendió. “Ninguna persona en Lima, dijo el Treblinka, a pesar de que se los dije... ¡Salud!”. “Y así se quedó en el ambiente el hedor a muerto. Para cuando lo de los perros ya me había acostumbrado, ¿Quién chucha sería ese Deng Xiao Ping?, dijo Adrián R, y señalando al fondo agregó: Pocho esa vela se está acabando".
EL CLUB DE LA CALAVERA PIRATA. Cuando la pasión y el compromiso van de la mano.

El último número de la revista ESQUINA, ha publicado el siguiente artículo. Espero les guste.
Recuerda que tu revista “Esquina” la puedes encontrar en los siguientes puntos de distribución: Zeta Bookstore, Centro Cultural España, Centro Cultural Británico de Miraflores, Centro Cultural de la PUCP, Fundación Telefónica, ICPNA, Librería Ibero (av. Mariscal Óscar R. Benavides – Ex Diagonal – 500 Miraflores), Librería Contracultura, Librería Crisol del Jockey Plaza (av.Javier Prado Este 4200) y de Plaza San Miguel (Tienda 55 – 56), ADUNI (av. Bolivia 53, cruce con av. Alfonso Ugarte, Breña), Casa de la Literatura Peruana, en el Bar La Noche de Barranco y en Búho Comunicaciones con oficinas en Alcanfores 492, Of. 412 Edificio Thumberbird. Los interesados en adquirir las revistas pueden llamar al 01 – 2018100 – 999356310.
EL CLUB DE LA CALAVERA PIRATA. Cuando la pasión y el compromiso van de la mano.
Por Martín Roldán Ruiz
Su hinchada la conforman punkis, metaleros, skinheads y antifascistas. Su presidente es gay, y las prostitutas contribuyen con un porcentaje de su tarifa al club. Es el más querido por la población femenina. Y es un ejemplo de que el fútbol puede ir más allá del simple juego. Es el FC. St. Pauli.
EL CLUB DE LAS SIMPATIAS
Fundados en 1910, en el barrio obrero del mismo nombre, el FC. St. Pauli, es un club pequeño económica y deportivamente, del puerto de Hamburgo. Pero, es el más grande en simpatías. Con solo siete temporadas en primera división, posee más de once millones de hinchas, según una encuesta. Y quinientas agrupaciones de fans en Alemania y el mundo, incluida Latinoamérica.
La misma encuesta determinó que tiene mayoría de hinchas mujeres en su país. En los noventa su publicó aumentó de mil seiscientos a veintiún mil fans por partido. Mucho más que un equipo de segunda, e incluso de primera división. ¿A qué se debe esta simpatía?
EL CLUB DE LA IDEOLOGIA
La cercanía del estadio Millerntorn con la zona bohemia e izquierdista de St. Pauli –lugar del squat, Die Rote Flora (La Flor Roja), donde se realizan conciertos y eventos culturales– y el accionar del movimiento Okupa, en los años ochenta, hizo que el vecindario se identificara con las ideas comunistas y anarquistas. Estos vecinos fueron los nuevos aficionados que aumentaron las modestas taquillas del club. Y que le dieron la tendencia contestataria a su hinchada.
Paralelamente, líderes neonazis como Michael Kuhnen, buscaron hacer del fútbol un campo de batalla y reclutamiento. El St. Pauli, no estuvo libre de esta lacra, y una agrupación intentó tener presencia en el estadio. Pero sus hinchas lo impidieron. Esto motivó las represalias de los fascistas.
Después de un triunfo de Alemania, los neonazis decidieron celebrar arrasando la Haffenstrasse, zona de hinchas del St. Pauli. Punks, skinheads, y activistas antisistema, los repelieron. La misma gente que se hace presente en manifestaciones de protesta, con los símbolos del club.
EL CLUB DE LA TOLERANCIA
Estar próximos a la Reeperbahn, la zona roja de Hamburgo, motivaron la filiación de las trabajadoras sexuales y los gays con el equipo. Su presidente Corny Littmann, es un declarado homosexual, quien tomó las riendas del club cuando militaban en tercera división, categoría que casi pierden. Para impedirlo, las prostitutas aportaron voluntariamente un porcentaje de su tarifa para apoyar la permanencia. Y lo lograron. Cuando ascendieron a primera división, firmaron con la empresa erótica Orión, para que produjera veinte mil preservativos con el logo del St. Pauli.
Esto no impidió que sigan siendo antisexistas. El 2002, por presión de los hinchas, el club retiró del estadio, publicidad de la revista masculina MAXIM, por considerarla denigrante para las mujeres.
EL CLUB DE LOS INMIGRANTES
Fueron los primeros en manifestarse contra la xenofobia y el racismo, prohibiendo oficialmente símbolos y manifestaciones nacionalistas. Mientras que a otras hinchadas no les importaba el tema, ellos hicieron campaña, en sus banderas y cánticos. “I love St. Pauli… I hate racism” (Amo a St. Pauli… odio el racismo) es uno de los lemas que adorna polos y banderas del club.
En plena efervescencia del Mundial de Alemania 2006, participaron en el Wild Cup, torneo de países no reconocidos por la FIFA. Gibraltar, Groenlandia, República de St. Pauli, República Turca del Norte de Chipre, y el Tíbet. También organizaron una campaña denominada Viva con agua de St. Pauli para donar dispensadores de agua, para las escuelas de Cuba.
Entre sus jugadores, cuentan con muchos extranjeros, como el peruano Carlos Zambrano.
EL CLUB DEL ROCANROL
Que jugaran un amistoso con Bad Religion. Que Sascha Konietzko, de KMFDM, use el lema St. Pauli gegen Rechts! (St Pauli contra los Nazis). Que Andrew Eldritch, de Sister of Mercy, lleve el polo con la calavera del club en su gira del 2006. Que Turbonegro haya adaptado su tema I got erection, y afirmen ser la banda oficial del club, hacen del St. Pauli un símbolo de la contracultura urbana.
Más aún, cuando los jugadores ingresan a la cancha con las campanadas y guitarreos de Hell Bells de AC/DC. O cuando anotan un gol y celebran con el tema Song 2 de la banda Blur.
EL CLUB DE LOS HINCHAS
El St. Pauli pertenece a sus hinchas, y nada se hace sin consultarlos. Rechazaron el cambio de nombre del estadio a
Wilhelm Koch, dirigente que resultó haber pertenecido al partido nazi. Y a pesar de los millones que pierden, han acatado su deseo de no concesionarlo a otra empresa. Por tal motivo siempre apoyan. Su revista el Millerntorn Road vende treinta mil ejemplares. Y en el 2002 fomentaron la campaña Retterektion, que consistía en la venta de polos con sus símbolos y la palabra “Retter” (Salvador). ¡Vendieron ciento cuarenta mil, en seis semanas!
De los hinchas han adoptado la bandera pirata. Por el héroe hamburgués de la edad media, Claus Störtebeker, quien repartía lo que pirateaba entre los más pobres. Por eso también se les conoce como Los Piratas del Elba. Rivales deportivos del Hamburg SV de Paolo Guerrero. Pero, también, de equipos con hinchadas neonazis, como el Hansa Rostock y el Hertha Berlín.
En marzo de este año se estrenó Gegengerade 20359 St. Pauli. Film acerca de sus hinchas y su forma de ver el futbol. Distinta de los que, parafraseando a Karl Marx, lo consideran el moderno opio del pueblo. Que adormece a las masas, de los verdaderos problemas de la sociedad.
Felizmente, el St. Pauli y su hinchada nos demuestran que pasión y compromiso, pueden ir juntos. Para simbolizar y canalizar, la lucha por las causas justas.
En la puerta del bar Jolly Roger donde se reunen los hinchas del St. Pauli.
Placa en memoria a los hinchas y jugadores del St. Pauli que fueron perseguidos o murieron durante la época nazi.
En la tienda del St. Pauli
El frontis del estadio Millertorn del FC St. Pauli
NOI!!!MARIO VARGAS LLOSA. Entre el mito y la realidad. Prólogo a la 4a Edición.

El sociólogo y doctor en filosofía, Julio Roldán, me envía el prólogo a la cuarta edición de su libro MARIO VARGAS LLOSA ENTRE EL MITO Y LA REALIDAD, posibilidades de un escritor latinoamericano comprometido.
Espero sirva a los interesados, para un mayor conocimiento del mayor escritor de la literatura peruana y premio Nobel 2010.
LA CAMISETA ENSANGRENTADA. Sobre la muerte de Walter Oyarce, hincha aliancista.

Ahora que han pasado unos días de la muerte de Walter Oyarce, y que la pena de su familia no ha pasado, hacen su aparición los figurettis e ineptos de siempre. brindando las mismas recomendaciones que dieron cuando murió el niño con la bengala en el estadio Nacional, cuando sucedió lo de la contadora María Vargas, y ahora con lo de Walter ¿Y cuáles son estas rimbombantes recomendaciones?: Leyes más fuertes, empadronamiento, cierre de las tribunas populares, e incluso la suspensión del campeonato… Es decir, todo lo que la gente quiere escuchar.
Para mí, esto es muy lamentable, ya que el muchacho es amigo de amigos muy cercanos. Aparte, por la forma como ha fallecido, pues creo que el fútbol no debería ser motivo de encontrar la muerte, sino lo sentimientos que nos pueden dar un triunfo o una derrota.
Es lamentable todo lo que la violencia en el fútbol ha causado, más allá de la camiseta de las víctimas. Pero creo que esta vez, no solo es una tragedia producto de este fenómeno, sino de la informalidad como se manejan los espectáculos masivos en el país, pues se supone que Walter estaba en el lugar más seguro del estadio.
Es una suma de todo esto. Porque las autoridades no tienen los dos dedos de frente para enfrentar este problema, porque no son capaces de entender que son aplicaciones de medidas simples lo que evitarían estos hechos. Creen que empadronando, quitando las correas, los cigarrillos y los piercings en las tribunas populares, ya previenen. Cuando la cosa pasa por estar en los puntos indicados, antes, durante y muchos minutos después del partido; sobre todo en clásicos.
La producción de un programa nocturno se comunicó conmigo para que hable sobre este tema, a raíz de lo del Monumental y por mi libro de relatos Este amor no es para cobardes, que toca el tema. Pero me negué porque hace años que he venido hablando sobre este tema en medios, dando las explicaciones y soluciones que desde adentro de una barra, hemos podido diseñar. Hasta llegamos a hablar al Congreso de la República, donde alguna vez fuimos invitados con la gente que manejaba la barra en esa época. Incluso estuvieron las cúpulas de las barras de Universitario, Cristal y Boys. Pero siento que por las puras fue, cada vez que suceden estos hechos trágicos.
Fuimos llanos a apoyar y tratar de evitar más muertes en los partidos, cosa que se evito por mucho tiempo. ¿Y de qué forma se dio esto? Primero porque la policía, o mejor dicho un grupo de generales y oficiales tuvieron la suficiente capacidad de entender el problema, pero no por su lado, sino por el nuestro. Y en vez de decirnos lo que teníamos que hacer, ellos nos dijeron BUENO HEMOS VENIDO A ESCUCHARLOS, A QUE NOS DIGAN CÓMO PODEMOS PARAR TODO ESTO... ¡¡¡QUEREMOS ESCUCHARLOS!!! Eso fue en el 2001, con el general Mori, jefe de la 7a región policial de ese entonces, el general Pérez Rocha, el coronel Muguruza, y el comandante Santiago Vizcarra, el oficial que más conocía sobre este tema.
En esas reuniones los policías recién se dieron cuenta de cómo pensaba un barrista, porque para ellos éramos simples pandilleros. Y, sobre todo, que la solución era muy sencilla, que pasaba por evitar el contacto entre las dos hinchadas, no solo en los estadios; sino, principalmente, en las calles de los conos de la ciudad, donde suceden la mayoría de muertes.
Este trabajo, necesario en ese tiempo, nos trajo, el cuestionamiento de la misma gente del Comando por reunirnos con policías y con las demás barras, sobre todo con los de Norte. Y creo que a ellos les sucedió igual. No nos importó, la verdad, porque se evitaron los enfrentamientos y con eso las muertes por mucho tiempo.
Antes de cada clásico se coordinaba para llevar la fiesta en paz. Se marcaban las rutas y horarios de salida. En toda la ciudad. Lo único que pedíamos era que nos dejaran hacer la fiesta y el colorido en las tribunas. Salvo los enfrentamientos entre la misma barra, no pasó nada en los estadios, entre hinchadas rivales, por mucho tiempo.
Hasta que llegó el año 2007 cuando los de Norte se van contra la barra del Boys en el Monumental. ¿Qué había pasado? Pues llegaron nuevas autoridades que en vez de continuar con el trabajo, cambiaron todo a su criterio de por sí errado. Ya no estoy dentro de la organización de la barra, pero me contaron que cuando asumió la jefatura de la Policía Nacional, un general que ahora está en el congreso, éste llegó con la política de Mano Dura. ¿Y cuáles fueron sus medidas?. Empadronamiento y requisa en las tribunas populares de objetos que para él son un peligro para la vida: Correas, cigarrillos, piercings, aretes, ganchos para el cabello, peines… pueden reírse, amables lectores.

Ganchos de pelo requisados


Las correas en el piso

Bueno el día de ayer, lunes, en una entrevista radial con Mónica Delta una mujer llamó y le dijo algo que explica muy bien el porqué de esta increíble medida. “Señor, usted es un guardia republicano, y como guardia republicano ha sido instruido para cuidar cárceles y fronteras, nada más, no sé cómo llegó a jefe de la policía, porque ese trabajo le compete a los que son de la Guardia Civil”. Más allá del inaceptable prejuicio, el trabajo de este general con respecto a los estadios fue eso mismo. Porque ese tratamiento al hincha que va a las populares, de requisarle hasta los cigarrillos, es el del ingreso a un penal. En sus limitaciones ese general cree que los estadios son igual que cárceles.
Paradójicamente movilizan un buen número de efectivos por partido, pero los robos se siguen dando en las tribunas.
El empadronamiento es un engañamuchachos desde que lo idearon, primero porque muchos de los que se han empadronado no son barristas, y porque los que cometen actos de violencia no necesariamente están dentro de una lista. ¿Acaso necesitaron del empadronamiento para identificar a los que atacaron el palco 128 del Monumental? Vamos a ver si alguno de ellos, está empadronado…
Ahora, esta tragedia ha sucedido dentro de un estadio. Y era algo que se veía venir. Primero está el antecedente de la masacre a la barra del Boys en el 2007. Segundo, la chica que le cayó una tarola en un partido de… la Selección!!!!. Tercero, la bronca el año pasado en los techos de los palcos sur del Monumental, entre aliancistas y cremas. Y cuarto, y esto es lo más grave, porque fue horas antes en el mismo día de la muerte de Walter, cuando hacía su ingreso la barra de Alianza, los mismos que atacarían el palco 128 avientan pintura crema desde la parte de los techos (donde había sido la pelea en el ultimo clásico)... ¿dónde carajo estaba la policía? Dijeron que iban a desplazar cuatro mil efectivos, para evitar muertes como las de María Vargas… ¿pero en dónde los colocaron? ¿O No tuvieron los dos dedos de frente para prever que ahí podría pasar algo? Más con ese aviso de hinchas cremas aventando pintura, en un sitio donde no deberían estar… ¿y si aventaban objetos contundentes como sucedió en la Bombonera de Boca, cuando hinchas de Racing aventaron un paravalanchas matando a un hincha xeneize?
¿Dónde se supone que esta la seguridad garantizada con los cuatro mil efectivos?... Alguien dijo que la policía hizo un buen despliegue por las calles, y en las tribunas, de las barras de Alianza y Universitario, que han aprendido a controlarlas. Estamos de acuerdo en eso, pero tuvo que morir gente para que aprendieran. Lamentablemente en el Perú se aprende sobre la sangre derramada. Y no solo en el fútbol, sino también en todos los ámbitos. Esperan que muera alguien para que recién busquen una solución. A pesar de que en este caso, las señales, los indicios, estaban ahí.
Porque si se hubieran puesto a analizar la cancha y localizar los puntos de posible violencia, hubieran sabido distribuir a sus efectivos con anticipación. Está por demás demostrado que la violencia no solo es ejercida por los chibolos pandilleros, sin educación y desnutridos; que con las justas han acabado la primaria como se cree que son todos los barristas. Pues este hecho desvirtúa todos esos análisis, porque los protagonistas son, en su mayoría, personas pudientes con estudios superiores y alto nivel de vida. Entonces la violencia es inherente a todos sin excepción. Pobres y ricos, educados o no, todos somos violentos en algún momento. Entonces, si tenemos dos perros rabiosos que se pelean entre ellos y perjudican a los vecinos. ¿Qué hacemos? Simple, no dejamos que se junten y vigilamos bien que los posibles lugares en donde puedan encontrarse tengan la seguridad debida. Y el Monumental tiene todos esos accesos identificados, ¿o me equivoco?
Dejen de hablar cada estupidez pidiendo leyes más fuertes, porque ya las hay; o que suspendan el fútbol; o que cada hincha tenga un carnet para que pueda entrar al estadio; o que se juegue sin público. La cosa es simple: Primero, que las autoridades asuman su labor y no se echen grasa para que les resbalen los problemas. Y, segundo, que junten a las barras como en el 2001, para que colaboren indicando los puntos donde se juntan los grupos; por donde caminan, en qué otro punto se juntan con los demás, y cuáles son las calles por donde irán al estadio. Todos resguardados por los efectivos suficientes, no como pasó en el primer partido en el Monumental donde para tres mil hinchas caminando pusieron veinte efectivos. Entonces vino el desborde.
Y no solo para las afueras del estadio, sino también para el interior de las tribunas, que indiquen los lugares donde hay robos. Por dónde se pueden infiltrar hinchas rivales para causar problemas. Si esto hubiera sido hecho con anticipación, no estaríamos lamentando la muerte de Walter Oyarce.
Nadie va a cambiar la naturaleza violenta de esta sociedad enferma que tenemos, y si se logra tendrán que pasar muchos años. Mientras tanto la única solución es la que dimos las mismas barras a los oficiales de la 7ma Región Policial el año 2001. Y si a estas se agregan otras soluciones, pues mucho mejor.
Yo me hice la promesa de no aprovechar hechos como este para hablar sobre mi libro que toca este tema de la violencia. Porque no deseaba aparecer junto a los figurettis de siempre que van a hablar cada tontería fuera de lugar. Lo que hago es ir a los colegios, donde me invitan, porque lo leen en el plan lector, para hablarles a los alumnos de los que es una barra, y las consecuencias que hay si asumen el lado violento de ser barrista.
Seguro algunos me refutarán diciendo, de qué te quejas ahora si tú también has participado de hechos violentos. Desde ahora les respondo como respondo a los escolares, que me hacen esa pregunta: Sí, es verdad, yo he guerreado contra quinientos de Norte dispuestos a agredirme, y yo he estado con una cantidad igual de gente de sur, para pararles el pleito. Pero que es algo que no me enorgullece ni tampoco me avergüenza, porque se dieron en circunstancias especiales. Y porque las veces que me he enfrentado a ellos, fue contra los de Norte, que sabían, al igual que yo, en qué estábamos metidos, no contra simples hinchas.
Para finalizar. En el cuento La camiseta ensangrentada de mi libro Este amor no es amor para cobardes, un barrista de Alianza muere en un enfrentamiento con barristas de Universitario. El tema del relato es la venganza. A veces creo que la realidad supera a la ficción, porque en las imágenes que se me presentaban cuando escribía dicho cuento, vislumbraba al personaje con la camiseta ensangrentada, esa camiseta que se había negado a entregar a los rivales que se la querían llevar como un trofeo de guerra.
Las fotos e imágenes de Walter tirado en el piso del Monumental, me causaron escalofríos porque eran las mismas que había visto en mi imaginación. Y a pesar de que una vida no vale una camiseta, quiero destacar que Walter se nos fue, con esa camiseta que se puso con orgullo en la mañana, y que se llevaría bien puesta, para siempre, hasta la eternidad.
Fotos del estadio: MRR.SUBTES Y EMOS: Tan cercanos y tan distantes.

El último número de la revista ESQUINA, ha publicado el siguiente artículo. Espero les guste.
Recuerda que tu revista “Esquina” la puedes encontrar en los siguientes puntos de distribución: Zeta Bookstore, Centro Cultural España, Centro Cultural Británico de Miraflores, Centro Cultural de la PUCP, Fundación Telefónica, ICPNA, Librería Ibero (av. Mariscal Óscar R. Benavides – Ex Diagonal – 500 Miraflores), Librería Contracultura, Librería Crisol del Jockey Plaza (av.Javier Prado Este 4200) y de Plaza San Miguel (Tienda 55 – 56), ADUNI (av. Bolivia 53, cruce con av. Alfonso Ugarte, Breña), Casa de la Literatura Peruana, en el Bar La Noche de Barranco y en Búho Comunicaciones con oficinas en Alcanfores 492, Of. 412 Edificio Thumberbird. Los interesados en adquirir las revistas pueden llamar al 01 – 2018100 – 999356310.
SUBTES Y EMOS: Tan cercanos y tan distantes. Por Martín Roldán Ruiz
Unos alborotaron las conciencias de la sociedad peruana, con sus guitarras afiladas y su vociferante oposición al sistema. Los otros están dando que hablar por su actitud escapista y su peculiar estética. Los subtes y los emos comparten una misma raíz y muchas ramas que los bifurcan.
Una pareja de adolescentes llega a un puesto de golosinas por un cigarrillo, ambos tienen los cabellos lacios con aplicaciones de color rojo, ojos delineados, ropa negra con fucsia, correas con brebiches, los jeans ceñidos no ayudan a diferenciar quién es el varón y quién es la mujer. Compran y se alejan. La hija de la vendedora pregunta, estupefacta, ¿qué son esos? La señora, recordando pasadas épocas, responde: Son un par de jipis.
Cada época produce manifestaciones juveniles que son la característica de su tiempo. Lo que fue ayer, no es lo mismo de lo que es hoy. Y en nuestro país, se tiende a confundir todo, la mayor de las veces por falta de información. Si la señora hubiera sido un poco más contemporánea no hubiera confundido a esa pareja de emos, con sesenteros jipilones, sino con los subtes ochenteros.
Una misma raíz, diferentes florecimientos.
Si bien emos y subtes derivan del Punk, existen diferencias notables. El Emo fue una evolución de la escena Hardcore punk de Washington, en los ochenta, donde la banda Minor Threat era la abanderada. A diferencia de las escenas de Nueva York (Agnostic Front, Nausea) o de San Francisco (Dead Kennedys), la de Washington, no era tan política. Se caracterizaba por ese sentimiento adolescente que la hacía peculiar. A esas bandas se las consideraba Positive Punk, por el mensaje positivo de sus letras, donde consignaban sus vivencias diarias y juveniles. En las otras escenas primaba el compromiso político, las drogas o la autodestrucción.
El primer derivado de esta actitud positiva es el Straight Edge (Movimiento dentro del Hardcore donde los mandamientos son: No drogas, no alcohol y no al sexismo. Además sus seguidores se reclamaban vegetarianos) De ellos derivó también el Skate core (Música para skaters)
En el Perú fueron la principal influencia para bandas como G–3, Futuro Incierto, Decisión Final.
Cuando Minor Threat se disuelve, Ian Mckaye, cantante y líder, funda el grupo Fugazi, uno de los pilares del sonido Emotional Hardcore. Se le une Guy Piccioto de la banda Rites of Springs, ambos consolidarían dicho sonido y propuesta temática. Pero hay un antecedente, el Ep de Minor Threat, titulado Salad Days, donde los ritmos no son acelerados, pero no dejan de tener fuerza en las cuerdas y voz. Aparte que lo emocional, la interioridad estaba presente en las letras.
Esto sería el inicio del Emo y del nombre con que se les conoce. Simplemente un apocope de Emotional Hardcore, el tipo de música de la cual nació. No, como muchos confunden, por la traducción de la misma: Emociones fuertes... ¿Pero cómo llega al Perú?
Tal como es arriba es abajo... aunque no siempre es así.
Todos los movimientos juveniles se han forjado en las grandes ciudades industriales del primer mundo. El movimiento Hippie, el Punk. Cada uno con las peculiaridades de su espacio y tiempo determinan el carácter de las individualidades que la conforman. De allí bajan a las ciudades de la periferia mundial. Algunos teóricos afirman que es una manera de control y otros una forma de alienación para mantener a los jóvenes adormecidos, ante posibles reivindicaciones o rebeldías que afecten directamente el Stablishment (léase movimientos revolucionarios)
Sí bien el Emo surgió de manera underground y se mantuvo así hasta fines de los noventa, cuando el mainstream vio en bandas menos viscerales y más propensas a la masificación, un negocio más. Su vía de acceso a las masas de jóvenes del tercer mundo, como nuestro país, fueron las cadenas musicales tipo MTV. La cultura del cable y el Internet trajo hasta estas tierras lo más comercial del sonido Emo y, sobre todo, su estética. Esto captó la atención de los adolescentes en búsqueda de algo distinto al punk, metal, gótico, o a lo que las radios comerciales ofrecen: Reggaeton, technocumbia. Aunque en el fondo se parezca a estas últimas, por ser simplemente un producto, no una expresión.
Lo subte o el movimiento del Rock subterráneo, obedece a características muy particulares del tiempo y el espacio en que surgió. La principal influencia fue el punk, pero no fue por imitar un movimiento surgido en una metrópoli del primer mundo, lo que le dio su empuje. Dos fueron los factores: Lo musical y el contexto social.
La escena musical de Lima de principios de los ochenta estaba dominada por bandas que se limitaban a hacer covers de grupos que ciertas radios difundían y que algunas disqueras nacionales editaban: Deep Purple, Led Zepellin, Golden Earing, Slade. Ninguna hacía temas propios. Si por allí alguna se animaba, no lo hacia en castellano, o en todo caso hablaban de avenidas que para el grueso de jóvenes, era el símbolo de la pituquería, nada cercano a lo que se vivía en las calles. Daniel F, en su libro Los sumergidos pasos del amor, cuenta que iba a los conciertos para reclamar a las bandas que tocaran temas propios y en castellano; y no estar escuchando la onomatopeya del ingles cuando el cantante olvidaba la letra de, por ejemplo, Love Hurts de Nazareth.
A este anhelo por encontrar formas de expresión dentro del rock, en la cual escuchar temas en su idioma, como una forma de identidad, se sumaba un contexto de revuelta social y crisis económica, que para mediados de la década era ya insostenible. No había cable, no existía Internet, las radios no difundían rock, salvo Doble 9 y programas aislados. ¿Qué les quedaba a estos jóvenes? Influenciados por el Hazlo por ti mismo, del Punk, los primeros grupos, que después serían conocidos como subtes, no esperaron más y se lanzaron con lo básico (bajo, guitarra y batería) a crear sus propias bandas. Pero no fue suficiente.
No había espacios donde tocar ni por donde ser difundidos. Los grupos que se hacían llamar Rock Nacional, cuidaban su circuito oficial. Entonces llegó la autogestión de conciertos, la grabación de maquetas–demo, la edición de fanzines y revistas, la generación de un espacio paralelo o alternativo a lo oficial, con el agregado de que expresaban los anhelos y frustraciones de una generación inmersa en la incertidumbre de una guerra interna y crisis económica. Lo demás es historia conocida.
¿Actitud o moda?
“Si eres joven y rebelde, Coca Cola te comprende”.
La Polla Records
Para marcar distancia entre emos y subtes, hay que reconocer el contexto en que surgieron en el país. El primero es propio de una estrategia comercial de la cultura MTV, que tiene acogida en adolescentes agobiados por la falta de afectos familiares o amicales, y se encierran en un mundo interior. Una manera de ser diferentes sin llegar a ser peligrosos. Por eso, muchos emos declaran no estar en contra de nada, solamente contra ellos mismos.
Ahora bien, lo subte es todo lo contrario, influenciados por el Punk, crearon espacios de expresión a partir del Rock. Nadie les dio nada, forjaron su propio movimiento, crearon sus medios de difusión y sus propias grabaciones. Querían escuchar lo que sentían y como nadie se lo ofrecía, ellos mismos tuvieron que hacerse escuchar. No repitieron lo que sucedió en Londres del 77, crearon la forma de expresión más honesta y radical en la historia de los movimientos juveniles del Perú.
Esa es la simple diferencia. Ninguno es mejor que el otro. Solamente son cosas distintas. El reto está en que los partícipes del Emo hagan de su movimiento una vía de expresión más allá de lo comercial, algo que trascienda en el tiempo. Al igual que el Grunge o rock alternativo de los noventa, que tuvieron su época e importancia en la lucha por la vuelta a la democracia, contra la dictadura de Fujimori. Por eso cabe la pregunta ¿Pasara el Emo como una moda más o forjarán algo nuevo que llegue a mover conciencias y sean la marca de estos años que les ha tocado vivir? Ellos mismos, y el tiempo, lo dirán.

Jóvenes de ambos sexos, adoptan el Emo, como forma de pertenecer a algo, donde se sienten más auténticos. Chicas Emo, en concierto de Los Olivos, 2009.

Los Emos recogen la estética de otras tribunas urbanas y la combinan en el peinado, las correas con brebiches, los ojos delineados con rímel y los colorines. Emos en concierto de Los Olivos 2009.

Subtes en la esquina del jirón Chincha con Wilson, donde se encontraba la discoteca No Helden. Están Nico, Pepe y Kike Eutanasia, Saúl Omiso, Richi Lakra, Pedro Psicosis, Javier Zapata (hoy fotógrafo de Caretas), el chino Daniel de Autonomía y Berrocal de la revista Sotano Beat, entre otros.

Subtes en la carpa teatro del puente Santa Rosa. Pelo Madueño, es el que tiene el cigarro en la boca.

Subterráneos en la legendaria Peña Huascaran del jirón Camaná, en el concierto Lima se Muere de 1989. Están Yucatán, Chovi, Kike eutanasia, Chikidracula, el Dr. Fosforo y el Tombo Loco.

Miradas radicales y antisistema, en concierto del mítico lugar llamado El Hueko, del distrito de Santa Beatriz en 1989.

Pogo en la sala del Hueko con Eutanasia. Muchos se romperían más de un hueso en esos pogos que realmente eran brutales.
Fotos: Martín Roldán Ruiz y archivo de Roc Mañon y Andrés Barba.PEQUEÑOS CUENTA CUENTOS: La exposición.
El viernes 02 de este mes se presentó la exposición de los trabajos realizados por los niños en el taller Pequeños Cuenta Cuentos de Pachacutec. Vanessa Bósquez, Yuri García, Cristina Benito, Vladimir Castro y yo, y con el apoyo de Paula, Jimena, la hermana Cristina, y la parroquia Virgen de Fátima de ciudad Pachacutec, se pudo lograr este trabajo. Si desean ver el trabajo completo o mayor información entren a la web del proyecto
http://wawapak.escuelab.org/
La exposición va hasta el 9 de setiembre en la Casona de la Universidad de San Marcos en el parque Universitario.





















CONCIERTO DE AGITACIÓN: Kike Eutanasia cantando otra vez.
El último número de la revista ESQUINA, arte y cultura, de distribución gratuita, ha publicado unas fotos mías y un texto del concierto que dio el pelao Kike, cantante de Eutanasia, en febrero de este año en Lima. Espero les guste.
Recuerden que: la última edición de tu revista “Esquina” la puedes encontrar en los siguientes puntos de distribución: Zeta Bookstore, Centro Cultural España, Centro Cultural Británico de Miraflores, Centro Cultural de la PUCP, Fundación Telefónica, ICPNA, Librería Ibero (av. Mariscal Óscar R. Benavides – Ex Diagonal – 500 Miraflores), Librería Contracultura, Librería Crisol del Jockey Plaza (av.Javier Prado Este 4200) y de Plaza San Miguel (Tienda 55 – 56), ADUNI (av. Bolivia 53, cruce con av. Alfonso Ugarte, Breña), Casa de la Literatura Peruana, en el Bar La Noche de Barranco y en Búho Comunicaciones con oficinas en Alcanfores 492, Of. 412 Edificio Thumberbird. Los interesados en adquirir las revistas pueden llamar al 01 – 2018100 – 999356310.
CONCIERTO DE AGITACIÓN: Kike Eutanasia cantando otra vez.
Fotos y texto: Martín Roldán Ruiz
Durante los últimos años, los ex Eutanasia han estado viniendo seguido a Lima, pero ninguno se había subido a un escenario para cantar los temas que se han convertido en himnos de una generación. En febrero pasado el pelao Kike pudo romper ese silencio que se inició en su último concierto en el sindicato de trabajadores de CARBOLAN en 1992.
Primero fue un concierto clandestino en dónde los temas eutanásicos fueron cantados por Kike con una banda de crustcore, totalmente distinto al punk rock que les había dado vida. La segunda oportunidad para volver a escuchar la voz cruda del pelao Kike, fue el Salón Imperial, en una tocada junto a las bandas Autonomía, Generación Perdida, Sistemas de Aniquilación, Alkohólikos Kalavérikos y el combo cumbiamberopunk de Chile Anarkía Tropical.
El concierto tuvo sus inconvenientes. DHK, la banda que acompañaría al Kike, no hicieron su llegada a la hora. Lo que motivó el reclamo de Generación Perdida cuando fueron removidos. Aunque hubieron acusaciones de “estrellita del punk” contra Kike, todo continuó normalmente.
Sinceramente muchos fuimos para escuchar los temas que hacían retumbar El Hueko y la peña Huascarán, en esos años de apagones y coches bomba. No estarían el Nico, el Pepe, ni el chato Auxilio, pero la voz que le dio punche a esos temas, nos haría volver a esas calles de la Lima de los ochenta. La que recorríamos con una actitud distinta a la que la sociedad nos había impuesto. Aquella que encontraríamos oyendo a bandas subterráneas, la del Sé tú mismo.
Volver a oír Tratas de Buscar Algo o Sentimiento de Agitación, fue transportarse inmediatamente. Más aún cuando veías a los rostros de los subtes que nunca claudicaron, pogueando. Con quienes chupabas y lateabas en medio del asfalto de la incertidumbre ochentera. Los que aún mantienen vivo ese espíritu adolescente en sus corazones. Y, junto a ellos, los jóvenes que ahora mantienen en alto la bandera del inconformismo y la rebeldía propia de estos años.
Entonces, llegó el tema Ratas Callejeras, que provocó un pogo feroz. Gente empujándose, saltando, aventándose del escenario, haciendo coros con Kike. Todos en una vorágine que nos hacía recordar los apretados pogos en la salita del Hueko. Fue tan brutal que alguien terminó encima de la batería, desarmándola por completo, marcando el fin de la presentación del Kike junto a la banda anarkopunk DHK.
Dos décadas después en que vimos al Kike en concierto, aún mantiene esa rabia en la voz, y las canciones aún mantienen su vigencia. Esas mismas que escuchábamos en cassetes, y que calan hondo en todo espíritu marginal y rebelde. Porque, hoy como ayer, siempre estarán: “En callejones donde nacen sin temor, en las esquinas donde nadie es el mejor, en los suburbios donde muere la falsa paz, están las ratas arañando algún lugar... ¡ratas a luchar, ratas roer, ratas a pelear, ratas a joder!

Fotos: Martín Roldán RuizDICTADURA DE CONCIENCIA. Video del concierto debut en Malambito en 1991
Encontré en youtube el video del debut de mi banda Dictadura de Conciencia en 1991, grabado por Iván Alegría, más conocido como El Coyote. Fue en el local del pasaje Malambito en el Cercado de Lima. Una zona muy brava de Lima. Han pasado veinte años y creo que el feeling de esos años marca aún mucho de lo que hago hoy. Aparte de esto, para los que desean ver más videos, fotos y conocer la historia de DDC,
clickeen acá. Espero les guste.
Primera parte.
Segunda parte.
KONTRAKULTUROSOS: La movida subterránea y la contracultura en los años ochenta.

Afiche de concierto hardcore con Kaos, G-3 y la banda metalera Sepulcro realizado por el taller NN (Archivo de Alfredo Márquez)
El viernes 8 de julio brindé una charla en la Universidad de San Marcos, sobre la movida subterránea dentro del tema de la contracultura en los años 80. Lo que sigue a continuación es un resumen de lo que hablé y fotos de ese día. Agradezco a la profesora de Historia del Arte Mihaela Radulescu, y a su alumno Christian Bernuy, por haberme invitado a su clase y poder compartir con ellos.
KONTRAKULTUROSOS: La movida subterránea y la contracultura en los años ochenta.
Básicamente se entiende por contracultura a todo aquello que está contra lo establecido, el llamado Stablishment. Manifestándose, principalmente, en el aspecto artístico, y repercutiendo en el ámbito social y político, por ser el arte una superestructura de la sociedad, según explica el concepto marxista del materialismo histórico. Es decir si la contracultura se opone a la cultura imperante necesariamente tiene que cuestionar u oponerse a la sociedad y al aparato productivo que la forjaron.
De esta forma, y haciendo un recorrido por la historia del arte en el Perú, la contracultura no se manifiesta en las décadas del sesenta y setenta por diferentes motivos que trataremos de mencionar en esta charla. Ni siquiera hubo influencia directa, o muy poca, de los exponentes contraculturales de esos años como fue la generación beat y el hippismo. Es recién en los años ochenta cuando se hace presente a partir del movimiento subterráneo, fuertemente influenciado por el punk.
¿Pero por qué se da esta figura en nuestro país de manera tardía?
Para que un movimiento sea Kontrakulturoso, como diría Daniel F, debe tener ciertas características en el contexto social, político y económico para que surjan de manera espontánea manifestaciones artísticas que expresen el tiempo que les ha tocado vivir. Si bien han habido ciertas vanguardias artísticas a lo largo de la historia, no todas por tener espíritu de ruptura, se les puede llamar contracultura. Pero sí como una expresión de descontento.
Culminada la Segunda Guerra Mundial, la sociedad norteamericana se encaminó hacia lo que se denomina una sociedad tecnócrata, en donde una sociedad industrial “alcanza la cumbre de su integración organizativa”. Una sistematización de la sociedad en función del perfeccionamiento de los medios de producción. Es decir mantener el aparato productivo en perfecto funcionamiento. Y aquellos que no están dentro de lo tecnocrático, no están en función de progresar.
Esta sociedad posibilitó una mejora en la forma de vida de la sociedad norteamericana en aspectos de educación, salud, entretenimiento. Las clases que hasta hace poco no poseían nada, pudieron adquirir ciertas comodidades que se traducían en confort del estilo de vida americano. Aparatos electrodomésticos, automóviles o el teléfono, pasaron a ser signos de estatus entre los norteamericanos de los años cincuenta y sesenta.
A lo que apuntaba esto era al bienestar común de los ciudadanos de Estados Unidos. Pero no todos estaban contentos. Ciertas expresiones artísticas marcaban una clara insatisfacción con esta sociedad del bienestar. En la música estaban el blues y el jazz. En la poesía estaba la máxima expresión de que no todo era perfecto: La generación beat.
Para Theodore Roszak, que acuño el término contracultura en su libro El nacimiento de una contracultura, fueron los beats Allen Ginsberg, Jack Kerouac y William S. Burroughs, los que establecieron una identidad inconformista que influenció posteriormente en el movimiento hippie. Movimiento que es considerado una verdadera contracultura. ¿Por qué?
Pues tenían las características que la hacen considerar como tal: Objetivos en contra, ideas comunes, estética, música, símbolos, iconografía, temática común, que abarcaban expresiones artísticas como la música, la poesía, las artes plásticas. Y artistas que se identificaban como parte del movimiento.
¿Pero por qué los hippies rechazaron lo establecido y crearon espontáneamente una contracultura? Pues porque la sociedad norteamericana entró en un crisis moral frente a la tragedia de la guerra de Vietnam. Aparte las contradicciones del estilo de vida norteamericano que no resolvía los problemas de masas enteras de outsiders o marginales, más las reivindicaciones sociales como la lucha por los derechos de la mujer o los derechos civiles de los afroamericanos. Frente al conformismo burgués, los jóvenes norteamericanos propusieron un estilo de vida más libre, antes de convertirse en parte de la maquinaria tecnócrata. Rechazaron el confort burgués por una vida en que ellos tuvieran las riendas de su existencia.
Esto generó expresiones artísticas de acuerdo al sentir de estos jóvenes contestatarios e iconoclastas opuestas o alternas al arte establecido con las características que el movimiento proponía. La poesía, la música rock, las artes plásticas, etcétera. Los mismos artistas si no se reivindicaban hippies, afirmaban estar en la onda.
Entonces podemos afirmar que la contracultura se desarrolla espontáneamente en tiempos convulsionados. Y un claro ejemplo es otro fenómeno del primer mundo que es muy importante para entender la contracultura en el Perú de los años ochenta, porque influenció directamente en ella. Hablamos del movimiento punk.
Contra lo que nuestro chauvinismo puede afirmar, Los Saicos, no inventaron el punk, simplemente su música cruda y visceral fueron el antecedente al sonido que los punks usarían en sus canciones. Porque el punk es todo un movimiento contracultural en donde la música es parte de un todo, como lo hemos visto con el hippismo.
Lo mismo podemos afirmar del llamado punk neoyorquino. Aunque años antes, bandas como Velvet Underground, Iggy Pop and The Stooges o MC 5, ya habían explorado el minimalismo musical, las bandas setenteras como Patty Smith, Televisión o Ramones usaron ese minimalismo, generando propuestas novedosas, pero no generaron un movimiento contracultural. Porque la música no lo es todo para que lo sea. Eso sí, influenciaron directamente en la juventud londinense que estaba en búsqueda de algo nuevo musicalmente y que expresara el sentir de ser jóvenes en la Inglaterra de los setenta y Margaret Thatcher.
La diferencia entre el punk de NY y el de Inglaterra está en que el primero no pasaba de ser un punk artie, hecho por intelectuales, con la excepción de Ramones. En cambio el punk londinense se forjó en las calles. Uno de los miembros de la banda de Pathy Smith cuenta que Chrissie Hynde de The Pretenders los invitó a ver una banda llamada Sex Pistols, en el 100 Club, un antro donde tocaban las primeras bandas punk como Eddie and the Hot Rods y The Damned. Ese mismo día habían tenido una presentación en la TV londinense. Al subir los Pistols al escenario, Jhonny Rotten dijo: “Hoy he visto en la televisión a una banda de Hippies que tocan la pandereta, mientras cantan horses, horses, horses… todo eso es una reverenda mierda”.
¿Cuál era el agregado que faltaba? Unas eran bandas de música; las otras, expresión de su tiempo. Para mediados de los setenta, Inglaterra, había entrado en una crisis industrial donde las posibilidades de futuro de los jóvenes de clase obrera se veían limitadas. Los ajustes económicos aplicados por las políticas neoliberales de Margaret Thatcher, agudizaron la situación. Johnny Rotten decía: “El mejor puesto de trabajo que te ofrecían era el de cajero de banco, el sempiterno y maldito puesto de cajero de banco, y yo no quería un futuro contando, todos los días, el dinero de otra gente”.
Aparte que musicalmente el rock se había convertido en algo que no se identificaba con lo que pasaba en las calles. Dominaba el rock progresivo y la música disco. Ninguna de ellas expresaba el sentir de la juventud. Pink Floyd, Génesis o King Crimson, desvariaban en sus experimentos sinfónico – siderales, y la Disco Music celebraba una felicidad plástica de fin de semana. Entonces a estos jóvenes no les quedó otra que hacer su música expresando lo que les dictaba su espíritu rebelde. Usaron el minimalismo de los tres acordes con lo básico del rock: voz, guitarra, bajo y batería; y toda la rabia acumulada contra una sociedad y un sistema que no les ofrecía nada bueno. No es ajeno que una máxima del punk sea: “No esperes que otro lo haga por ti… ¡hazlo por ti mismo!”.
¿Qué sucedió entonces? Sin proponérselo, estos jóvenes de la clase obrera londinense cambiaron el panorama del rock y las artes del siglo XX porque forjaron un nuevo movimiento contracultural que removió los cimientos en que se asentaban. Refrescaron la música rock, la poesía, la moda, y las artes plásticas. Después del punk ya nada volvió a ser lo mismo. Entonces el movimiento tuvo las características básicas de lo contracultural: Objetivos en contra, ideas comunes, estética, música, símbolos, iconografía, temática común. Tanto así que lograron cambiar la forma de pensar de una generación a escala global.
Herbert Rodríguez, junto a las instalaciones con las que ambientaba los conciertos subtes de la carpa teatro del puente Santa Rosa. 1986.
Kontrakultura con K.
Contra lo que se cree la movida subterránea, o subte, no solo abarcaba el rock, pues llegaba a otras expresiones artísticas como la poesía o las artes plásticas. Por tal motivo y sumándole ciertas características de contexto, se puede afirmar que es un movimiento contracultural. Los factores sociales, artísticos y musicales que intervinieron en su surgimiento, son propios de la realidad inmediata de esos años. Como afirmamos, el factor fundamental para que surja una contracultura es que debía hacerlo en tiempos convulsionados.
Como apunta Carlos Torres Rotondo en su libro Demoler, el rock en el Perú data desde finales de los cincuenta y se consolidó con una movida muy fuerte en los años sesenta y la primera mitad de los setenta. A pesar de tener bandas viscerales como Los Saicos en un principio y Los York’s posteriormente, el rock peruano era parte del mainstream o del negocio del espectáculo. La sociedad limeña estaba en procesos de cambio, pero aún dentro de un clima de paz social, o mejor dicho de conformismo social. Esto no desmerece la calidad que desbordaban bandas como Los Belking’s, Los Shains, Los Dolton’s, Laghonia, Los Mad’s, Traffic Sound, El Álamo, Pax, Telegraph Avenue, Tarkus, etcétera.
La juventud no estaba al tanto de tomar una conciencia de lo que estaba sucediendo en el país. Salvo los jóvenes militantes de los partidos políticos. Y, sobre todo, en el ámbito de la poesía, siendo el mayor ejemplo el poeta Javier Heraud de manera individual y el movimiento Hora Zero de manera generacional. Estos últimos, al igual que los beats en los Estados Unidos de los años cincuenta, marcaron el descontento con la sociedad peruana de la década de los setenta. Principalmente contra la poesía en su manifiesto Palabras Urgentes de 1970: “Juicio lapidario contra toda la poesía anterior”.
Horazerianos como Oscar Málaga mantenían amistad con las bandas de rock de esos años. Incluso menciona a Los Saicos en su Poema para Jack Kerouack:
Sigo caminando y pienso escribir una canción
[ dedicada a ti
para que la canten Los Saicos y la baile la gente joven.
Pero no hubo esa comunión en actitud y expresión entre los músicos y los poetas, menos con los artistas plásticos, como para considerarlos un movimiento total, como sucedería años después con la movida subterránea. Es por eso que no se manifiesta la contracultura total en los sesentas y setentas, pero sí lo rebelde, lo inconformista y lo contestatario, sobre todo en la poesía.
Hasta 1975 el rock peruano fue muy activo después fue decayendo hasta casi desaparecer, salvo algunas bandas que se mantuvieron en la brecha. Muchos atribuyen este bajón a políticas represivas del gobierno del general Velasco, con el argumento simple de prohibir las matinales. Esto es un mito urbano. La prohibición de las matinales se dio, porque eran organizadas por padres de familia de colegios secundarios para recaudar fondos de promoción. Como esto se volvió un negocio muy aparte de la recaudación de fondos, el gobierno prohibió dichas actividades, si se usan en nombre de alguna promoción de colegio. Sin embargo las bandas continuaron tocando en cines, kermeses y fiestas. Pero, poco a poco, fueron dejando de hacerlo, simplemente porque desconocían un tipo de trabajo que sería rescatado por los subtes de los años ochenta: La autogestión.
Uno de los factores que posibilitaron el surgimiento del movimiento subterráneo fue este silencio del rock, porque propició que las pocas bandas que se mantuvieron, formaran una especie de argolla. Para finales de los setenta en que los futuros músicos subterráneos asistían a sus primeros conciertos, la movida rockera estaba dividida en dos. Una conformada por bandas como Nice, Mar di Grass, We All together, Frágil, etcétera que hacían covers y tocaban en auditorios de colegios particulares. Y la otra formada por bandas como Neurosis, La Crema, la Moles, Acido, Agresión SS, Kola Rock y Up Lapsus que tocaban en antros del centro de Lima, como el Cecil’s Bar, El Tommy club bar o La Caverna.
Según cuenta Daniel F en su libro Los sumergidos pasos del amor, el iba a las tocadas con Edwin Núñez de Zcuela Crrada, lo mismo hacían Edgard Barraza kilowat y Raúl Montañez, a reclamar a las bandas para que cantaran temas propios y en castellano, porque lo común era escuchar covers de Deep Purple, Slade, Kiss o Nazareth. Y lo que es peor que a veces el cantante olvidaba la letra y usaba la onomatopeya del ingles para seguir con la canción. Aparte que recorrían estilos roqueros desfasados. Las nuevas tendencias a partir del punk del 77 como el new wave, no existían. Definitivamente los jóvenes no se sentían identificados con esas bandas.
¿Qué había sucedido para que los jóvenes roqueros comiencen a cuestionar a las bandas en vez de divertirse como había sucedido en los sesenta y la primera mitad de los setenta? Definitivamente los jóvenes no eran los mismos, porque pensaban de otra forma. Como una hipótesis podemos decir que las reformas socialistas del general Velasco y la apertura a las ideas de izquierda de su régimen, tanto en las universidades como en los colegios, hicieron tomar conciencia a los jóvenes de lo que pasaba en el país. Posteriormente, cuando el general Morales Bermúdez desmanteló dichas reformas y la posterior lucha por la vuelta a la Democracia, hicieron que el debate político abarcara todos los ámbitos de la sociedad, incluido el ámbito familiar y barrial, propiciaron la toma de conciencia de una juventud hasta ese momento conformista.
Entonces la no identificación de jóvenes con las bandas que dominaban el circuito roquero, y la toma de conciencia de la realidad en la que estaban viviendo, hizo que buscaran formas de expresión dentro del rock. Y el ejemplo que tenían ahí nomas fue el punk. La misma precariedad de sus conocimientos musicales los empujó a asumir ese estilo. Y como no pertenecían al circuito de las bandas mencionadas anteriormente como Pax, Toilett Paper, La Pandilla, no esperaban ser llamados para tocar en sus conciertos. Entonces no les quedó otra cosa que la autogestión.
Es en esta etapa que llega la unión con el grupo poético Kloaka. El poeta Domingo de Ramos afirma en el excelente libro de Carlos Torres Rotondo y Jose Carlos Yrigoyen, titulado Poesía en rock: “En cuanto a nuestra apertura al rock teníamos un concepto claro de las diferentes manifestaciones artísticas y creíamos necesaria esa diversidad para poder conformar un frente generacional confrontador”. El recordado Edgard Barraza, más conocido como Kilowatt, cantante de la banda Kola Rock, sería el nexo entre los primeros Leuzemia y los poetas de Kloaka.
Acá hay una correspondencia entre poesía y rock, lo que no sucedió entre las bandas de rock y Hora Zero. Los subtes y los de Kloaka, proponían desenterrar la podredumbre de la sociedad que habían heredado y hacer arte con él. Unos con la música, los otros con las letras. Entonces decidieron hacer presentaciones conjuntas. Fue cuando aparecieron los artistas plásticos, Herbert Rodríguez y Los Bestias.
Los Bestias eran un grupo de estudiantes de Arquitectura que organizaban eventos donde proponían su estética, y en donde había poesía y rock. El artista Herbert Rodríguez dice lo siguiente en su artículo Transitando hacia lo nuevo en medio de la incertidumbre: “La ‘Movida Subterránea’, surge como inusitada, beligerante, nueva forma de expresión acompañando a un sector de jóvenes, que, además de recibir como herencia los fracasos de la generación del “paz y amor”, viven en una ciudad asediada por la informalidad y, desde el ámbito nacional, reciben el impacto de la “guerra sucia”. Los subtes se expresaron a través de una obra simple y directa, con un referente en el punk londinense y que recoge la prédica anarquista de Manuel González Prada –‘romper el pacto infame de hablar a media voz’–, para expresar un agudo sentido de responsabilidad ética. Esta movida reunió a músicos, pintores, arquitectos, poetas, filósofos, artistas visuales en un ‘enjambre de identidades diferenciadas que se encuentran, comunican y autoafirman en un espacio colectivo común’. Subtes y Bestias son creadores intuitivos –sin formación artística académica– que tuvieron un importante espacio de acción en la Carpa-Teatro del Puente Santa Rosa”.
Bien, entonces las bandas encuentran en los recitales de poesía joven, un circuito alternativo al rock imperante –posteriormente se llamarían rock nacional– al cual se fueron integrando otras expresiones artísticas. Como había una atmosfera habitual que afectaba las sensibilidades tuvieron un discurso y una estética común que, fuertemente influenciada por el punk, tendría en la realidad peruana de los años ochenta el abono para crear una contracultura underground o subterránea como así se hicieron llamar. El cual se movía por lo bajo hasta que llamaron la atención de los medios y llevaron su propuesta a las masas creándose la explosión de la movida subterránea. Eso llegaría en 1985 con el informe de Patzy Adolph a través de canal 9.
Para entonces se había formado un circuito alternativo de conciertos y distribución de maquetas o cintas demo, una prensa alternativa de fanzines (Macho Cabrío, Alternativa subterránea, Luz Negra, entre otras) y revistas más o menos formales como Ave Rock y, posteriormente, Esquina. Apareció una estética subterránea de pelos parados ropas negras y botas militares. También una iconografía que adornaba las paredes de Lima, donde el símbolo de la A de Anarquía era la principal. Los artistas plásticos de Los bestias y del taller N.N, definieron la estética de las publicaciones, los afiches y la ambientación de los conciertos. También aparecieron obras de arte dentro de esa estética. Los fotógrafos del Taller de fotografía Social TAFOS contribuyeron con sus imágenes de una Lima o un Perú marginal que se hacía más marginal y paupérrimo con la crisis económica del primer gobierno de Alan García. El teatro y el video tuvieron también ese tufillo subte.
Pues bien, sin proponérselo lo subte asumió lo contracultural. Las características básicas estaban presentes: Objetivos en contra: la sociedad peruana a la que denominaban una sociedad de Mierda, o las bandas de rock comercial. Ideas comunes: Lo contestatario. Estética: el minimalismo, el dadaísmo, el surrealismo y la estética del punk. Música: estilos dentro del rock a partir del punk, como el hardcore, la new wave, el dark, el techno, el pop y la fusión. Los símbolos e iconografía: punk y anarquista reflejada en dibujos y graffitis. Temática común: La denuncia, el inconformismo, lo existencial.
Bien, todo esto se forjó y continuó durante toda la década de los ochenta. Los subtes tuvieron una primera, segunda y hasta tercera hornada de bandas. Cada una con características propias. Los poetas publicaron y comenzaron a tener importancia dentro del circuito literario. Igual sucedería con los artistas plásticos. En suma, al igual que el punk, lo subte apertura la vanguardia en el país, porque se basaba en la imaginación de manera intuitiva como apunta Herbert Rodríguez.
De las canteras subtes o que hayan estado muy cercanos a ellas, salieron músicos que han ido copando los diferentes estilos musicales de los años posteriores hasta la actualidad, de manera notable: Daniel F, Raúl Montañez, Pelo Madueño, Wicho García, Rafo Raez, Mario y Coco Cielo de la banda Silvania, son un ejemplo. En el arte visual tenemos al mencionado Herbert Rodríguez, Alfredo Márquez, Tokeshi Yamada, Jaime Higa, Fernando Bryce, o el recientemente desaparecido Gabriel Darvazzi, exbaterista de QEPD Carreño. En la poesía están el mismo Domingo de Ramos, Roger Santivañez, Dalmacia Ruiz Rosas. En novela la presencia notable de Oscar Malca quien con Al final de la calle marca un hito dentro de la narrativa peruana. En la fotografía Javier Zapata o Daniel Pajuelo y la influencia de TAFOS. Pedro Cornejo Guinazzi, profesor de filosofía y crítico de rock por muchos años. O el analista de política internacional Farid Kajjat. También muchos periodistas, actores, etcétera han tenido que ver con el movimiento subte de una u otra forma, ya sea como músicos o como asistentes a los conciertos. Y forjaron su modo de ver la vida y el país a partir de las canciones que abrieron los oídos a muchos de nosotros.
En conclusión la importancia de la movida subterránea está en que propició el establecimiento de la vanguardia en todos los ámbitos de lo artístico. De manera espontanea conglomeró a las mentes más lucidas y creativas de esos años, quienes con el transcurrir del tiempo han ido demostrándolo con creces. Tanto así que transcurridas dos décadas se sigue hablando de ellos.








Fotos: Christian Bernuy.SKINHEADS. Botas y tirantes sobre las calles de Lima.
A fines de 1985 compré muy ilusionado el primer número de la revista Esquina, la que tenía a Bruce Springteen en la portada y el poster de Leuzemia. Con el tiempo pude ir coleccionando las siguientes Esquinas, sobre todo de los años 80. Ese primer número se perdió sin saber cómo. Pero quedaron como referente sus artículos, y las otras revistas, que me sirvieron para volver a esos años mientras escribía mi novela Generación cochebomba. Y hoy es referente para los investigadores que me piden recortes o artículos sobre la movida subte.
Bien, este año la revista ha vuelto a salir de la mano de su fundador Franklin Jáuregui, y de un equipo de gente al mando de Mario Vallejos y Juan José Sandoval, que están haciendo el esfuerzo de difundir el rock hecho en el Perú y todas las implicancias artísticas alrededor de ella.
Ellos, muy gentilmente, me pidieron colaborarles, y acá les presento un artículo y fotos sobre la movida Skinhead que han publicado en el número de este mes de julio. La revista Esquina se distribuye gratuitamente en los siguientes puntos… ¡¡¡apúrense que se acaba!!!
Esquina gratis en: Zeta Bookstore, Centro Cultural España, Centro Cultural Británico de Miraflores, Centro Cultural de la PUCP, Fundación Telefónica, ICPNA, Librería Contracultura, Casa de la Literatura Peruana, en el Bar La Noche de Barranco y en Búho Comunicaciones con oficinas en Alcanfores 492, Of. 412 Edificio Thumberbird. Los interesados en adquirir las revistas pueden llamar al 01 - 2018100
SKINHEADS. Botas y tirantes sobre las calles de Lima.
Fotos y texto: Martín Roldán Ruiz
Estigmatizados de racistas, los skinheads o cabezas rapadas, no tendrían razón de ser en un país mestizo como el Perú. Sin embargo, esa cultura urbana tiene seguidores locales que rescatan el espíritu que hizo surgir el movimiento, a fines de los años sesenta en Inglaterra.
Los primeros skinheads surgieron de las pandillas de rude boys que cultivaban el Ska y el Reggae. Al ser partidarios de músicos jamaiquinos como Desmond Dekker, Dandy Livingstone, Laurel Aitken, y de bandas de la Trojan Records, el racismo no estaba entre sus referentes. Sin embargo, el orgullo de pertenecer a la clase obrera y un fuerte patriotismo, facilitaron la manipulación de la ultraderecha, quienes les introdujeron ideas xenófobas. Entonces el movimiento se dividió, y los skins neonazis cobraron notoriedad mundial.
A pesar de eso, la mayoría mantiene sus raíces primigenias y no consideran a los racistas como parte de su cultura. Los denominan boneheads (cabezas huecas). Por eso el llamado Espíritu del 69 es el que más ha calado entre los jóvenes de todos los países, incluido el Perú.
Aunque son un grupo reducido, los skinheads peruanos tienen larga data. En los años ochenta la banda Kaos, y Silvio Espátula vocalista de Ataque Frontal, fueron los primeros en asumir la idiosincrasia y estética: Botas militares, tatuajes y tirantes. Igual sucedería con algunos seguidores del hardcore.
En los noventa unos skins organizarían La Hermandad de la Rosa. Colectivo donde editaron fanzines, difundieron su cultura y apoyaron las movilizaciones contra el fujimorato. También formaron la banda Oi! (punk rock callejero y acelerado) Kontratodo.
Actualmente Los Pelados, como así se denominan (en Brasil se llaman Carecas) siguen a bandas Oi! como BZ. En ella canta Alex un skinhead inglés que vive en Lima desde hace una década. También siguen a bandas Ska y Reggae como Vieja Skina, Fuerza Skalactica, y otras de muy buena calidad.
Aunque los skinheads tradicionales evitan mezclar la política con su cultura, la gran mayoría conserva el espíritu contestatario. Según una investigación de la antropóloga Gabriela Sialer, algunos skins peruanos establecen correspondencias en los siguientes aspectos del movimiento: El migrante (jamaiquinos – andinos), el étnico (negros – mestizos). Incluso la cultura andina es levantada como bandera. El Mendo, skinhead del distrito de Comas, es uno de sus propulsores.
Ser cabeza rapada implica una actitud y un estilo de vida. Cada uno tiene su versión, pero dejemos que Buster Bloodvessel, cantante de la banda, Bad Manners, nos oriente un poco: “El skinhead se lleva adentro… tienes que amar tus botas Doc Martens; amar la música Ska; tener la actitud correcta en la cabeza y el corazón; te tiene que gustar el fútbol; tienes que bailar más que otra subcultura; y, lo más importante, ser antirracista”.

















Fotos: Martín Roldán RuizEN CIUDAD PACHACUTEC - VENTANILLA
Gracias a la convocatoria que me hiciera Vanessa Bósquez, residente de ESCUELAB, desde hace unas semanas vengo colaborando en el proyecto de Radios Comunitarias, aplicando un taller de cuento para niños de la ciudadela Pachacútec, en Ventanilla.
El trabajo consiste en estimular su imaginación, para que nos cuenten de forma oral y escrita anécdotas de su día a día, en su familia y comunidad, con la finalidad de corregirlas y darles coherencia narrativa. Para después, grabar las historias y transmitirlas en los programas desarrollados en las radios comunitarias.
Hasta ahora el grupo que nos ha tocado ha sido muy colaborador y creativo: Marci, Jazmin, Miller, David, Junior, Robert e Isaac, niños de Pachacútec que acuden todos los sábados a la parroquia Virgen de Fátima, para colaborar con nosotros y nosotros con ellos.
El equipo está conformado por Vanessa Bósquez y Gonzalo Torres de Quito Ecuador, Paula Bustos de Santiago de Chile, Jimena Izquierdo de Lima Perú, y el apoyo de la hermana Cristina Gonzales también de Santiago de Chile. Un equipo al que llamo de Copa América, por las nacionalidades que la integran.
Acá les dejo algunas fotos tomadas por Gonzalo Torres, el niño Miller y por mi persona.

Paula, Jimena, una religiosa que vino del África, Vanessa y yo.




Isaac

Jazmín

Marci

Foto: Miller

Foto: Miller




Miller, en plena chamba de reportero gráfico.
PRESENTACIONES. En la Casa de la Literatura y Estadio F.C.
El martes 28 de junio y el jueves 30 tuve sendas presentaciones. En una presente la novela de mi amigo Hemil García, titulado 60 días para abandonar el país, que trata sobre el tema de los migrantes peruanos en otros países, el cual fue en la Casa de la Literatura.
La otra presentación fue del libro BIEN JUGADO Las patadas de una ilusión. Es una antología de narrativa y futbol realizada por Jorge Eslava, en el cual participo con el cuento Este amor no es para cobardes. Les dejo las fotos de ese par de días memorables y la lista de antologados.
Parra del Riego - Miró - Doria - Meneses - Laferranderie - Naranjo - Vargas Llosa - Bryce Echenique - Thorndike - Martos - A. Cisneros - Higa - Sánchez León - Reyes - Carvallo - Hevia - Sánchez Hernani - Trelles - Eslava - Cueto - Panfichi & Thieroldt - Jáuregui - Milla - Susti - Chirinos - Herrera - Bejarano - Iwasaki - Güich - Bayly - Bedoya - Dancourt Delion - Arias Schreiber - Roldán Ruiz - Planas - Galloso - Vergara - Madueño - Galarza - R. Cisneros - Pimentel

Esteeee...es que aún no había llegado piii, jejejeje

Disculpen, mi horario y el tráfico me impidieron llegar a la hora... sí cuñao!!!

Hemil García autor de la novela
60 días para abandonar el país

No estoy dormido, por si acaso, solo revisando lo que voy a exponer.


Al final de la jornada y muerto el combatiente...viene el brindis de honor!!!
Presentación de BIEN JUGADO en el restaurante ESTADIO F.C de la plaza San Martín.

Con Oscar más conocido como Cristo del llauca y el poeta mayor Eloy Jauregui, un tipazo y sempiterno bromista

Con el seleccionador Jorge Eslava

Una amena tertulia con la gente del Comando

Las chelas eran gratis
Fotos: Andrea Lopez de Verde
BIEN JUGADO. Letras y pasión en el fútbol peruano.

Siempre se ha dicho que el fútbol es como la vida, que a pesar de las reglas que te avisoran un triunfo, siempre hay esa contingencia que permite a un equipo débil ganarle a un grande. O que un equipo sin propuesta futbolística, que solo se defiende los noventa minutos y que llegó menos veces al arco que su rival, lo venza en la Tinka de los penales. Como pasó hace una semana en el Clásico Sub 20. Esa es la emoción del nada está dicho hasta que suene el pitazo final.
Por tal razón, si podemos encontrar aspectos inherentes a lo humano en este juego, no es novedad que desde inicios de este deporte se haya escrito historias de hinchas, jugadores, partidos memorables, campeonatos ganados y perdidos. Historias que han tocado nuestra sensibilidad en algún momento.
Yo, por ejemplo, recuerdo con mucho cariño el cuento Ochoa de Alfonso Tealdo que leí en una de esas enciclopedias Venciendo de la primaria. Y que me conmovió mucho a pesar de estar basado en un celebre hincha de Universitario, siendo yo un dogmático de Alianza Lima.
Es que en el fútbol está presente lo humano si lo sabes transmitir de alguna u otra forma. En ese sentido, muchos escritores y periodistas deportivos, nos han tocado la sensibilidad cuando han plasmado, en el papel, a aquel jugador, aquel partido o aquella jugada que ha quedado perenne en nuestras memorias y que se han convertido en discusión de chelas y puchos en alguna esquina.
Jorge Eslava, ha visto esa importancia y la larga data de escritos sobre el fútbol en el Perú que ha tenido la magnífica idea de hacer una antología titulada BIEN JUGADO. Las patadas de una ilusión en el fútbol peruano. En sus 360 páginas juegan escritores de primera división como Vargas Llosa, Bryce Echenique o Augusto Higa; cracks de antaño como Parra del Riego o César Miró; consagrados dribleadores de la palabra como Eloy Jáuregui o Jorge Pimentel, entre otras realidades y futuras promesas del Descentralizado de las letras. Y, por ahí, como siempre desde la tribuna dejando la garganta y el corazón por los colores, participó humildemente con el cuento Este amor no es para cobardes.
La presentación de este seleccionado que sudará la camiseta por el Perú en la copa América editorial, será este jueves 30 de junio a las 8 de la noche en el restaurante ESTADIO FC de los portales de la plaza San Martín.
No dejen de asistir que el partido promete hasta el pitazo final.
Les dejó una reseña y la lista de escritores – pichangueros
Las patadas de una ilusión
Varios Autores
Convocatoria, prólogo y notas de Jorge Eslava
El fútbol es el amor más largo y descabellado de nuestra vida. Es la pasión desesperada por los opuestos: pertenencia y privación, multitud y soledad, devoción y rencor. Alejarse del fútbol es mutilar parte de nuestro corazón.
El sufrido y sin embargo ferviente hincha peruano no está solo. El fútbol es pasión de multitudes... de multitudes de ingenieros, médicos, psicólogos, taxistas, vendedores, albañiles, hombres, mujeres, ancianos, jóvenes, universitarios, escolares, hasta preescolares, y sí, también escritores. Bien jugado. Las patadas de una ilusión es, más que un conjunto de textos, un torrente de anécdotas, de toques lujosos, de reflexiones, de testimonios inflamados, de goles, de historias desconsoladas, de confidencias… todo en torno al deporte rey; una selección peruana sólida y cimbreante que complace al aficionado y que ayuda al no iniciado a comprender ese inexplicable amor.
Parra del Riego - Miró - Doria - Meneses - Laferranderie - Naranjo - Vargas Llosa - Bryce Echenique - Thorndike - Martos - A. Cisneros - Higa - Sánchez León - Reyes - Carvallo - Hevia - Sánchez Hernani - Trelles - Eslava - Cueto - Panfichi & Thieroldt - Jáuregui - Milla - Susti - Chirinos - Herrera - Bejarano - Iwasaki - Güich - Bayly - Bedoya - Dancourt Delion - Arias Schreiber - Roldán Ruiz - Planas - Galloso - Vergara - Madueño - Galarza - R. Cisneros - Pimentel
28 de junio en la Casa de la Literatura

Hemil García es un viejo amigo de los años bausatinos, que me ha pedido ser uno de los presentadores de su nuevo libro, una novela que toca el tema de los migrantes peruanos. Bien, acá les dejo la nota de prensa con la información. Como diría el gran Melcochita: ¡¡¡¡NO VAYAN!!!!
HEMIL GARCIA PRESENTA SU PRIMERA NOVELA EN LA CASA DE LA LITERATURA EN JUNIO 28 A LAS 6 P.M.
(Con el auspicio de la Embajada de España en Washington DC)
NOTA DE PRENSA
El éxodo de jóvenes peruanos como alternativa de superación, enfrentarse a un país extraño después de una guerra interna en el Perú de los 90’s, y un proceso de aculturación convulsionada en los Estados Unidos del 2001 es el leit motiv de la primera novela del escritor peruano Hemil García Linares, titulada Sesenta días para abandonar el país.
Luego de publicar en el 2009, Cuentos del Norte Historias de Sur, libro que es materia de estudio en más de una universidad estadunidense, García Linares esta vez sorprende con una novela con rasgos autobiográficos y testimonios implacables de un American Dream que es a veces esquivo, cuando no impasible e indiferente.
Una novela descriptiva sobre el self-made man y ciudades como Lima, New York, Washington DC, Virginia en las cuales los personajes se enfrentan por imponerse y sobrevivir frente al temor recurrente de la violencia en diversos aspectos.
Hemil García Linares (Lima, 1971) Periodista y escritor. Ex editor de la revista Raíces Latinas (USA). Sus cuentos han sido antologados en México, Estados Unidos, Argentina y Dinamarca. Su libro Cuentos del norte, historias del sur, obtuvo el International Latino Book Awards en New York en el 2010.En mayo del 2011 obtuvo la beca literaria Joan Jakobson otorgada por la Universidad Wesleyan de Connecticut -Estados Unidos.
Sesenta días para abandonar el país, se presentará este martes 28 de Junio a las 6:00 p. m. en la Casa de la Literatura. Jr. Ancash 207, Centro Histórico de Lima.Teléfono:426 2573.
Los comentarios estarán a cargo del escritor, Martín Roldán, el periodista Raúl Castro del diario Gestión, Eduardo Borjas (Ed.) y contará con la presencia del autor. La novela cuenta con el auspicio de la Embajada de España en Washington DC.
El ingreso es libre. Vino de honor.
Vagón Azul Editores
Contacto: Eduardo Borjas Benites.
vagonazuleditores@yahoo.com / navitant@hotmail.com
Teléfonos: 7631537 / 975413803
Contacto: Hemil García Linares
hemilgl@verizon.net
Comentarios acerca del autor:
“Acercarse al mundo narrativo de Hemil García es irse dejando llevar por los hilos de una trama que va absorbiendo línea a línea a medida que transcurren las circunstancias vitales de los personajes. Sus lectores o bien se identifican con aquellos personajes de los cuales conoce directamente muchas de sus circunstancias porque las ha experimentado, las ha escuchado o las ha presenciado. O bien esos lectores se sorprenden y conmueven frente a personajes cuyas experiencias, angustias, luchas, frustraciones y sueños les eran ajenos por lo desconocidos”.
Eugenia Muñoz
(Doctora en Literatura y catedrática de la Universidad VCU en Virginia Estados Unidos).
“Con este relato de exilio, llegamos no a una utopía, tampoco a ese American Dream que se ha convertido en el único sueño terráqueo, y que los foráneos del tercer mundo solo vemos por televisión. Efectivamente, con el protagonista de esta historia somos testigos del terror. Sin embargo, hay un constante vitalismo, una hermosa resistencia, un horizonte que, aunque no se avisora tan claramente, se supone que es el último bastión donde podrá ser posible una vida más humana. He aquí, entonces, una novela post-11 Set”.
Miguel Ildefonso (escritor y poeta peruano).
LA NARANJA MECÁNICA.Cuarenta años de su estreno y su influencia.

Una vez una lectora de mi novela Generación cochebomba, de 17 años de edad, me contó que se reunía con su mancha de chikipunks, emos, metaleros, etcétera para leerla mientras se tomaban unos tragos entre otras sustancias. “Alucinábamos con las historias, con los personajes… ¡en los ochenta eran la cagada!”.
Lo que me sorprendió fue que mi libro era tomado como referencia para ellos, como una especie de NO EJEMPLO a seguir, como diría la retórica subte. Esa noche también estaba Memo Escoria, amigo de esos años en que me basé para configurar a uno de los personajes.
Como dije, me pareció de putamadre que mi libro haya llegado a ser lo que es entre los adolescentes que tienen algo que ver con la música, y las posturas antialgo (ahora es muy difícil determinar contra lo que están), porque los subtes no teníamos libros en los cuales vernos reflejados. Nuestras referencias no iban mucho por los libros, pero sí por algunos comics españoles. Y, sobre todo, películas como Los guerreros (amos de la noche), The Outsiders, La ley de la calle (Rumble Fish), Syd and Nancy, Suburbia (la rebelión de los punks) y la Naranja Mecánica.
Precisamente este post es para rendir homenaje a la película de Stanley Kubrick que va a cumplir cuarenta años de estrenada un 19 de diciembre de 1971. Aunque años después leí la novela de Anthony Burgues , en que se basó la película, no dejo de reconocer la influencia que tuvo para muchos de mi generación, sobre todo los chicos de la calle que soñaban con tomar la ciudad, como así anunciaba una canción de Leuzemia.
Desde The Adicts, hasta Los Violadores de Argentina y, últimamente, Los Drugos, LNM mantiene su influencia a través de los años. Una muestra de lo que un buen film puede lograr en la música y en las demás artes. Por eso siempre afirmo que es la película que más veces he visto y que Generación cochebomba, le debe mucho a Alex y sus drugos. Porque fue para los subtes una referencia en esas noches cuando caminábamos por esas sucias calles de la desesperanza. Y que hoy amenazan con volver mediante un voto del olvido. Espero que no.
Por los cuarenta años de La Naranja Mecánica les dejo un vídeo con las escenas más recordables.
GENERACION COCHEBOMBA, PRIMERA TESIS.

Desde su aparición en el 2007, mi novela Generación cochebomba, ha generado una serie de investigaciones de carácter literario, antropológico, sociológico etcétera. Recuerdo que la primera fue una monografía escolar de una niña de segundo grado de bachillerato, quien me escribió para responder algunas de sus inquietudes sobre mi persona y mi libro. Se titulaba: ¿En qué medida el contexto social del Perú en los años 80 caracteriza a la generación "Cochebomba" de la narrativa peruana?". De ahí han aparecido otras más, incluso en Barcelona - España.
También ha generado distintas lecturas. Para algunos es una novela política, para otros está inmersa en la tradición peruana de la novela urbana; o que es una novela de realismo sucio, o el Trainspotting peruano, o una novela de amor. Sea lo que sea, lo bueno es que cada lector le está dando su propia interpretación y eso la enriquece, a mi parecer.
Bien, hace unas semanas Ángelo Prado Chira, alumno de literatura de la PUCP, se licenció con la tesis: "Ni con Dios ni con el Diablo: La resistencia por no ser homogenizado en el personaje de Adrián R en la novela Generación Cochebomba de Martín Roldán Ruiz". El asesor de tesis fue Víctor Vich, y el jurado estuvo integrado por Ricardo Gonzales Vigil y Francesca Denegri, quienes le dieron una calificación de Muy Bien.
En esta investigación Ángelo Prado, descubre aspectos simbólicos de la realidad que de manera consciente traté de reflejar cuando escribía Generación cochebomba; y otros que no me había percatado y que muy bien él ha ido descubriendo.
Por tal motivo, creo que es un documento de interés para aquellos interesados en mi libro. Con el permiso del autor, les brindo a ustedes la tesis para que puedan leerla completa, solo dando click en el título de abajo
Ni con Dios ni con el Diablo: La resistencia por no ser homogenizado en el personaje de Adrián R en la novela Generación Cochebomba de Martín Roldán Ruiz.
MI ENCUENTRO CON JEAN PAUL EL TROGLODITA

Releyendo el excelente libro Demoler (Revuelta 2009) de mi amigo Carlos Torres Rotondo, el Buko, me reencuentro con el fascinante capítulo sobre Enrique Tellería Dávila, más conocido en el mundo rockeril como Jean Paul el Troglodita. Dicha lectura me trajo a recuerdo el día en que pude conocerlo, y compartir unos tragos con aquella leyenda del rock peruano. Una anécdota algo extraña, propia de la biografía del Troglo, que vivió y acabó como todo southamerican rocker.
En mi barrio de Breña existía, hasta hace unos años, una licorería atendida por un personaje conocido como el chato Iván. Se llamada Herbert’s y llegó a ser el punto de reunión de todos los que vivíamos en los alrededores de los jirones Huaraz y Recuay. Varios de mis amigos
subtes, también caerían por ahí para tomarse unos tragos, porque nadie te molestaba y podías alcoholizarte tranquilo adentro del local o sentado en las veredas.
Bien, una de esas noches en que me metía unos rones con los de mi barrio, fuimos interrumpidos por un señor medio calvo que iba acompañado de un tipo flaco, con bigotes, cabellos largos peinados hacia atrás, y gafas. Hasta ese momento habían estado comprando un trago que el chato Iván combinaba en un plastilitro de gaseosa.
–Disculpen, muchachos, les quiero hacer una pregunta: ¿alguno de ustedes conoce al señor que está a mi lado?
Nosotros que habíamos estado embarcados en una de esas discusiones etílicas sobre fútbol, música o política, volteamos extrañados para ver al personaje que nos había hablado y más al que lo acompañaba. De hecho que al verlo, todos habrían pensado: ¿Quién carajo será este viejo huevón? Porque ninguno lo conocía… Sí, todos, menos yo, porque ese rostro me era familiar de algún lado. Y aunque la ropa que vestía (Un saco marrón de corduroy, camisa oscura, jean desteñido y botines negros en punta) no era la misma de mis sospechas, creía saber quién era.
–Yo sí sé –dije ante la sorpresa de todos, incluido el tío calvo que había lanzado la pregunta–, usted es Jean Paul el Troglodita…
No tenía el terno que imitaba la piel de leopardo, pero tenía la misma sonrisa que había visto en varias fotos.
–Ah, mira, me conoces muchacho… –dijo el Troglo.
–Sí, es que a mí me gusta el rock y de ahí sé algo de usted.
No recuerdo por donde se fue el diálogo, pero el Troglo se empató inmediatamente en nuestro ruedo y chapó el vaso de trago apenas le llegó a su mano. De alguna forma trató de concentrar la conversación en su persona, pero a mis amigos a quienes el rock les gustaba poco, y mucho menos el peruano de décadas pasadas, lo ignoraron. Solamente yo le paraba balón, haciéndole caso cuando se refería a su pasado rockero. Lamentablemente he tratado de recordar lo que hablamos, pero esas palabras se han perdido en mi memoria. El disco duro parece estar averiado en ese lado, porque recuerdo algunas cosas. Por ejemplo, al tío calvo esperándolo impaciente y con la botella de trago que habían comprado en la mano. Hasta que no aguantó más y se retiró, no sin antes preguntarle al Troglo, si lo iba a seguir. Éste dijo: “No, me quedo con los muchachos”.
De hecho parecía un alucinado que trataba de entrar en la conversación para hacerse collera y chupar gratis, no lo sé. Tal vez mi sencillo reconocimiento le habría hecho sentir la gloria de sus días de esplendor, y se sentía tan bien que no quería moverse de ahí. Ya que después de tres décadas, un muchacho que era un niño cuando él ya subía a los escenarios, lo había reconocido como el rockstar que fue. Pero, igual, estrella del rocanrol o no, llegó a aburrir e impacientar a mis amigos.
–Oe, ya pe’ zacarías con el tío...
–¿Qué?
–Dile que se vaya.
–¿Y yo por qué?
–Tú dijiste que lo conocías, y se ha quedado de camarón… y, pa’ concha, se sirve lleno como si fuera su cumpleaños.
No les hice caso. Pero, de a pocos, fueron haciéndole hielo y cerrando el círculo en torno a él. Yo trataba de que sea menos malcriada la largada, pero ya estaba hecho el plan. En un momento, el Troglo, salió a la calle sin decir nada. Yo pensé que se iba para orinar y regresar luego, pero no fue así. A los varios minutos de su demora fui en su búsqueda, pero no lo encontré. Se había ido como había llegado. Años atrás, jóvenes de nuestra edad se hubieran sentido honrados de beber con Jean Paul el Troglodita. Pero, nosotros, no pertenecíamos a su época.
Tiempo después mi amigo Javier de la banda Rabioso, me contó que lo había visto por la avenida Aviación en San Borja, rodeado de unos pirañitas a quienes les entregaba una propina y una bolsa de pan, mientras les daba la siguiente admonición:
–Ya, carajo, se van a repartir el pan para cada uno, si no lo hacen la próxima vez no les doy propina.
Acompañado de la algarabía de los chibolos, el Troglo se fue sonriendo con su soledad.
Yo también lo volví a ver. Me encontraba conversando con mi tía, hermana de mi madre, en la ventana del tercer piso donde yo había vivido, en el jirón Huaraz en Breña. Lo vi salir de una tienda ubicada en el primer piso del edificio. Paró un taxi y con grandilocuentes gestos, señalando un lugar cercano, le regateaba al chofer. Habrían de pasar cuatro taxis más hasta que subió a uno y se fue. Le hice notar a mi tía que era Jean Paúl el Troglodita, y me contó que era amigo del gordo César, el dueño de la tienda, y que siempre iba para gorrearle unas cervezas.
Sea lo que sea, el Troglo, es una leyenda de la música moderna de esta parte del continente. He escuchado su música y me parece de avanzada para su época. Su tema Vudú, grabado en 1972 me hace recordar a Pink Floyd en determinados momentos. Y contra lo que muchos puedan creer, no perteneció a la llamada Nueva Ola, porque esa corriente estaba integrada por baladistas, y aunque interpretaba una que otra balada, su repertorio era netamente roquero, como bien señala el Buko Torres Rotondo en su libro Demoler.
Lamentablemente acabó como acaban las mentes más lúcidas de las generaciones, en países como el nuestro. No merecía el final que tuvo, pero cada uno escribe el suyo día a día. Y aunque he tratado de describirlos, creo que las palabras escritas por el Buko son las más precisas: “Su apartamento en San Borja se había convertido en su cueva, de la que no salía sino para comprar licor. A su alrededor no había dinosaurios, sino una jungla de asfalto que lo arrojó al pozo del olvido. (…) En la madrugada del 29 de julio del 2004, enclaustrado en su domicilio y rodeado por un desorden de botellas vacías, al Troglo se le detuvo el corazón, eso que nunca le faltó a lo largo de sesenta años”.
Quizás, creo yo, que aunque falleció solo; en el momento final habría de escuchar esos aplausos y gritos de histeria colectiva, con que muchas veces fue despedido del escenario.
El Troglodita en sus años de cadete del colegio militar Leoncio Prado


VOTO MORAL. Razones personales y colectivas para decir No a Keiko.

Varios amigos con los cuales tengo diferencias sobre estas elecciones, se muestran extrañados y no entienden cuando les digo que mi voto por Ollanta es un voto moral. Si entendemos por moral a las reglas con que un ser humano se desenvuelve en armonía con la sociedad y por ende con su persona, creo firmemente que no ando equivocado.
Esta es la primera vez que escribo sobre el tema elecciones y creo que es necesario dejar sentada mi posición, que si bien no es importante porque soy un ciudadano común y corriente, lo veo necesario para que las personas cercanas a mí entiendan de una buena vez. De ahí a que cambien su voto, no me interesa, porque no busco que voten por Ollanta, ya que cada uno es dueño de su decisión. Lo que me interesa es que sepan la clase de gente a quien le estarían dando, por segunda vez, las riendas del país. Porque bastante de verdad tiene el dicho: Uno se merece el gobernante que tiene, ¿no?
Antes quiero decir que en primera vuelta no vote por Humala, que si bien hay algunos puntos de su propuesta que nos acercan, me decidí por otro que marcaba un camino menos extremo. En ese sentido, y dadas las circunstancias, me veo obligado a decidirme por los siguientes motivos que, como expliqué, tienen que ver más por el lado moral. Primero de manera personal y otra colectiva.
En lo personal creo, que si estuve en contra el fujimorismo, me parece poco ético darle mi voto ahora. Porque a mí siempre me importaron el respeto a los Derechos Humanos, la Democracia, la Libertad y la Justicia. Precisamente lo que no se respetó durante el fujimorato. Por eso en 1998 hice un programa de TV en canal 27 UHF junto a los poetas Eduardo Pucho y Rodolfo Ybarra, en el cual, entre otras cosas, entrevistábamos a los implicados en la resistencia a Fujimori y Montesinos. Difundíamos las marchas, las manifestaciones, las instalaciones y los conciertos, con la consigna DEMOCRACIA SI, DICTADURA NO.
Por eso pienso que ahora, avalar con mi voto todo eso, sería legitimarlo e ir contra los principios con los cuales me formaron mis viejos, me enseñaron mis maestros y que fui consolidando durante estos años que abarca mi vida. Tampoco crean que soy un Dominguito Savio, porque también he llegado a ser un rechucha, pero lo otro lo tengo bastante presente y los que me conocen sabrán dar crédito de eso.
En cuanto a lo colectivo, puedo mencionar los siguientes puntos.
- Votar por el fujimorismo sería olvidar, el dolor de las madres, hermanos e hijos de las víctimas inocentes de la política de “Guerra de Baja Intensidad”, aplicada por la dictadura fujimorista.
- Votar por el fujimorismo sería olvidar a las personas que un día salieron de sus casas y nunca más se les volvió a ver, porque fueron secuestrados por el Grupo Colina. Asesinos patrocinados, felicitados, condecorados, premiados, y amnistiados por el mismo Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.
- Votar por el fujimorismo sería olvidar, el dolor de las miles de mujeres esterilizadas con engaños por una política de “salud” aplicada por la dictadura fujimorista.
- Votar por el fujimorismo sería olvidar los miles de millones de dólares que se robaron de las arcas del Estado (que le pertenece a todos los peruanos) en beneficio de Fujimori y sus compinches.
- Votar por el fujimorismo sería olvidar, que su padre robo del Fisco (que le pertenece a todos los peruanos) para que ella y sus hermanos puedan estudiar en el extranjero.
- Votar por fujimorismo sería olvidar, que durante el régimen de su padre se compró aviones de combate que no funcionaban, y cuyo precio estaba por encima del normal. Determinándose, después, que fue un gran negociado que benefició a las altas esferas; pues, como el mismo Fujimori declaró: “fue una compra directa del Estado peruano sin intermediaros”.
Bien, con estas verdades, ¿ustedes creen que sería moral, decente, honesto, decoroso, íntegro, elegir por segunda vez al fujimorismo? Muchos despistados dirán ahora: “Oe, pero si lo que estás enumerando lo ha hecho su viejo y no ella”. Pues lean bien, no me refiero a Keiko en sí, me refiero al fujimorismo que es todo lo que representa esa señora. Que no se sonroja cuando afirma que el gobierno de su viejo “Fue el mejor de la historia del Perú”. O que “Sería un lujo tenerlo de asesor”.
O que se rodea de Rafael Rey Rey, Martha Chávez, Jaime Yoshiyama, Jorge Trelles, etcétera, personajes que estuvieron al lado de su padre cuando dio el golpe del 5 de abril, y avalaron los atropellos contra la libertad de prensa, de expresión y contra los Derechos Humanos; y que después de muchos años han vuelto a la visibilidad política del lado del fujimorismo, ahora que la hija de su jefe está disputando para un posible nuevo periodo. Ellos que estuvieron escondidos todos estos años – salvo Rey Rey que estuvo bajo el amparo de este gobierno – porque se sabían repudiados. En suma, es el regreso de la misma banda fujimorista de los noventa.
Y, más aún, que todos ellos, empezando por Keiko, tienen en mente indultar al sentenciado Alberto Fujimori por los delitos antes mencionado. ¿Lo dudan? Pues ella ha jurado ante Dios que no lo liberará, pero después ha dicho que verán la vía judicial para hacerlo… O sea, no lo voy a indultar yo, será el poder judicial quien lo hará. Y conociendo a nuestra Justicia, hay que ser bien cojudo para creer lo contrario.
Basta ver que Hurtado Miller regresó de su escondite para entregarse y ser premiado con arresto domiciliario, hasta que oficialicen el sobreseimiento de sus delitos. Una muestra para medir el grado de reacción de la opinión pública ante un posible indulto de Fujimori.
Por eso vuelvo a preguntar ¿creen que sería moral, decente, honesto, decoroso, íntegro, elegir por segunda vez al fujimorismo? Los que consideran que no hay moral que valga, por la tranquilidad del sistema y el crecimiento económico, y no importa todo lo demás, están afuera de todo lo que nos hace gentes civilizadas. Si por desgracia son secuestrad@s, asesinad@s, o violad@s ¿cómo se sentirían si las personas apoyan al delincuente?
Entonces aquellos que no tienen moral para sentirse solidari@s con las víctimas del fujimorismo, y están prestos a legitimar al que robó, secuestró, esterilizó y asesinó, no se quejen cuando un ladrón se meta a sus casas y les robe. Porque ya no existirá moral, puesto que ustedes así lo quisieron.