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Agustina: 36 años después tengo fresca nuestra historia. Déjame contarla ahora.
Agosto en Lima. La temperatura dice que hace un poco más de diez grados, pero la realidad la desmiente.
Tengo diecisiete años y no siento frío. Lo que tengo es angustia. Vine muy temprano esperando abrazarla y la encontré levantada, pálida, adolorida. La ayudé a alistarse.
Tengo diecisiete, repito. No tengo frío, repito. Tengo angustia, repito, pero además tengo preguntas que martillan mi cabeza y estas no quiero repetirlas. No sirven las dudas existenciales ahora.
Bajamos los casi veinte escalones de madera. La pensión es una casa antigua y ella está hospedada aquí desde esta madrugada. Yo estoy alojado lejos, en Barranco.
Luego del lento descenso, ya estamos en la calle. Casi las siete de la mañana.
Unas cuantas personas nos miran, quizás sin comprender.
Me pide que le ayude a mantener erguida su cabeza.
Yo tampoco comprendo mucho.
La primera estación del vía crucis tiene que ser la esquina, apenas a diez metros de la puerta de la pensión. Allí nos miramos. Es decir, la miro. Ella trata de no mirarme.
Emprendemos la travesía.
Voy pegado a ella, tratando de seguir sus instrucciones. Un poco más hacia acá o allá, abajo o arriba, así, allí está bien. Aunque habla serena, siento que tiembla.
Tengo diecisiete y no pienso en la muerte. Sólo pienso en mi madre, en llevar su cabeza entre mis manos, tratando de mantenerla quieta, absolutamente quieta. Cuando lo logro, ella deja de sufrir.
Pienso en llegar pronto a la siguiente estación. Hasta la esquina, dice ella al notarme cansado. Un poco más, hasta la esquina.
Cuando llegamos a la esquina, veo el reloj: siete y treinta y tres. Media hora para ciento diez metros. Nos faltan casi ochocientos. Miro al cielo, pero no tengo tiempo de suplicar. Debo tomar su cabeza y seguir viviendo aquí, en esta calle, en esta nueva obsesión por la quietud absoluta.
Cuatro horas después, estamos frente a la puerta de emergencia del hospital central. Ella y yo empapados en sudor. Puedo ver que sus ojos están mojados, pero ella, al sospecharlo también dice: qué calor. Y se seca la frente y, de paso, las lágrimas.
Yo pienso en los límites del dolor. Y me pregunto qué extraña fuerza nutre su valentía.
Y por un instante soy feliz.
Porque si ella es valiente, también yo lo seré.
Pronto su rostro agotado me reclama. Entramos. Un médico va de salida en el larguísimo trecho entre la calle y la puerta de ingreso. Le pregunta algo. Ella responde. Yo veo el traje blanco como si fuera una luz. Le quiero decir algo, pero ya él va de regreso. Ella se limpia el sudor y me dice que esperemos allí mismo.
El médico retorna muy pronto, con una enfermera, un collarín ortopédico y una silla de ruedas. Ella suspira y vuelve a suspirar, mientras la enfermera le coloca el collarín y la ayuda a sentarse.
Mamá me toma del brazo y me da las gracias con la mirada. Ya no tiembla.
Yo también suspiro.
Es cuatro de Agosto. Hablamos mucho durante la espera por una cama disponible. Nos envían por todo Lima buscando habitación en otros hospitales. Ella y yo en una ambulancia. No hay cupo. Eso dicen. Regresamos al hospital central. Está cayendo la tarde.
Quizá pensando en la valentía que ella me contagia, me despabilo y entro a exigirle, a no sé quién, que encuentre una cama. No sé si lo amenazo, no sé si le imploro. No importa. Él me escucha y promete que en media hora tendremos habitación. Le agradezco. Casi una hora después ella ya está instalada en su habitación.
Faltan diez días para tu cumpleaños, le digo. Ella sonríe.
Sí, dice. Ya para eso estaremos en casa.
Y nos iremos al teatro, le digo.
Ella asiente.
Ella sabe que no será así. Yo siento lo que ella sabe.
La miro y ella a mí. Si ella no llora, tampoco yo lo haré. Pero me dan tantas ganas. Ha sido un larguísimo día y todavía no puedo creer que estemos en una habitación del hospital.
Ella me pide que mañana le traiga su tejido. La veo sonreír. Los palitos de tejer vuelan en sus ojos.
De: "PEQUEÑAS HISTORIAS" Copyright © Rogger Alzamora Quijano
De mis tiempos fetales recuerdo
la calidez de mamá,
la fortuna de vivir para comer,
los diálogos de fe y la cocina de la abuela.
De mi parvulario los amigos que perdí.
De las tardes la soledad,
mi adolescencia genital
y la urgencia de ser amado,
mientras
el cirio del despilfarro
se iba apagando.
De: "Días de sal y de muerte" Copyright © 2013 Rogger Alzamora Quijano

Apenas estaba amaneciendo cuando vi la torre del gigante Barajas en medio de la bruma.
Doce horas en un avión estaban llegando a su fin y yo sólo quería caminar y mirar otra cosa que no fuera el pasillo del gran pájaro de acero con sus más de 240 pasajeros. Tenía hora y media para trasladarme en tren subterráneo hasta el terminal T4-S, donde esperaría mi avión hacia Berlín. Poco más de dos horas después estaba ya en la capital bávara. Berlín mostraba un cielo despejado, brillante. Algo de frío, no mucho. Quizá 8 ó 10 grados Celsius. Once de la mañana. Después de pasar los controles de seguridad, salí del Aeropuerto de Tegel, un recinto pequeño, agradable y ordenado. Muy pronto se puede estar en la calle frente a los taxis. Después del largo y cálido abrazo que fue mi premio esperado, trepamos en un Mercedes color arena. Buena parte de los taxis berlineses son de esa marca y todos de ese color. Poco tiempo y 25 euros después estábamos llegando a casa, en Kreutzberg. Ya estaba en Berlín, abrigado y feliz, por fin sintiendo hambre, sin sueño ni cansancio. La preciosa vista desde el apartamento en el noveno piso, dejaba ver la ciudad.
Berlín es una ciudad mágica. Ofrece libertad a manos llenas. Libertad de pensamiento, de razas, de credos, de comportamientos, de elecciones, de actitudes. Hay reglas que deben observarse para salvaguardar la convivencia, pero en ningún caso se afecta la libertad. Se puede caminar sin temor, sabiendo que lo que uno lleva encima no será robado. Hay escaparates de vidrio en plena calle, que contienen ropas de altos precios, expuestos día y noche; o zapatos, pelotas de conocidas marcas, etcétera, y que son un paisaje cotidiana para los transeúntes. Vitrinas de las tiendas más famosas con carteras Gucci, poderosas motos BMW estacionados casi al desgaire, autos Maserati , Ferrari o Lamborghini, circulando por la ciudad, para citar algunos casos representativos, sin olvidar a la gente que camina despreocupada operando sus Ipads y similares. Suele haber una actitud crítica hacia la delincuencia de parte de los mismos ciudadanos que saben que con su ayuda pueden vivir en un lugar sin peligros. La policía actúa rápido y muy eficazmente para reprimir o controlar algunos brotes de violencia, fruto generalmente del exceso de alcohol. En tres meses vividos en Berlín sólo pude ser testigo de una refriega entre dos jóvenes en los alrededores de Mehringdamm, durante el desfile por el Karneval der Kulturen -el Carnaval de las Culturas-. Apenas se habían propinado un par de empujones la policía apareció, no sé bien de dónde pues no se les vió cerca. Separaron a los revoltosos y luego los hicieron reconciliar con un apretón de manos, para después dejarlos allí mismo y retirarse. Los ánimos se calmaron y la fiesta continuó. A pesar de que se beben ingentes cantidades de cerveza, esta ya tradicional celebración se cumple en medio de completa armonía. En su momento y en capítulo aparte me referiré al Karneval der Kulturen.
Después de hacer un plan, al día siguiente emprendimos la ruta hacia Mitte. Antes, como para asegurarnos las energías para el largo día, pedimos un par de Currywurst, en el famoso Curry 36, en Mehringdamm. Ya a esa hora, poco menos de las nueve de la mañana, había gentío y una larga fila de ansiosos comensales, como para reafirmar su renombre.
Checkpoint Charlie se abre a lo largo de la Zimmerstraße. La famosa estación de control militar estadounidense ubicada al oeste de la Friedrichstraße, a la cual cortaba en dos con el muro entre 1961 y 1989. Aún se mantienen las barricadas: “Soldados” de la época “viven” sus rutinas alrededor de los sacos de arena, mientras flamea la bandera norteamericana y ofrecen fotografías por doquier a costos comprensiblemente elevados, dada la historia y la gran afluencia de turistas en el lugar. Un poco más allá está la tienda-museo Haus am Checkpoint Charlie, que ofrece al público pequeños trozos del famoso muro, entre otras evidencias de los tiempos de la guerra fría. En medio de la vorágine turística de este lugar, se puede ver muestras precisas de la historia alemana y berlinesa a cada paso.
Debíamos descansar un poco, después de casi cuatro horas de caminata. Elegimos la ineludible “Fassbender & Rausch”, en Charlottenstraße 60, la cual exhibe sus magníficas esculturas hechas íntegramente de chocolate. Asombrados, terminamos en la segunda planta, ordenando sendas tazas de chocolate caliente y algo de su tradicional exquisitez: yo un
Saftiger Schokoladen-Rührteig auf Orangen-Krokant und Ganache unter Orangen-Creme in Bitter-Schokolade -bizcocho de chocolate humedecido en naranja con almendras y crema de naranja con chocolate negro; y ella con un delicado
Weiße Schokoladen-Mousse mit Himbeerkern auf hellem Biskuit -mousse de chocolate blanco con núcleo de frambuesa y galleta-. Lo único que lamento es no haber conseguido guardar para siempre en mi paladar el sabor increíble de estas delicias. Sólo puedo dar fe de que todo en F&R sabía y olía al mismo cielo.
Friedrichstraße, la gran avenida que se abre paso con sus lujosas tiendas –Galeries Lafayette y su imperdible cono de vidrio tornasolado, Quartier 206 con su interior de mármol y metal, Gendarmenmarkt considerada una de las plazas más hermosas de Europa, Friedrichstadtpalast teatro de variedades -donde pudimos unos días después ver “Ima”, un fastuoso musical al estilo de Broadway-, etc. En medio de todo eso, la Berliner Ensemble, donde se presenta el teatro de Bertolt Brecht y la tienda de libros y música Dussmann. De todo y para todos. En el centro de Berlín es difícil imaginarse los edificios que de pronto fueron brotando del suelo yermo que quedó después de la unificación. Camino a Postdamer Platz discurrimos por la Friedrichstraße, sus lujosas tiendas y su encanto particular. Nos detuvimos cuando apenas acababan de descorrer el velo que cubría un realuciente Bugatti Veyron Fbg 16.4. de 1000 caballos de fuerza. Llegamos a Unter dem Linden, el paseo más famoso de Berlín. Prometimos regresar pronto al Staatsoper y al Madame Tussauds, el museo de cera (promesa que cumpliríamos poco después). Entonces enfilamos hacia la mítica Brandenburger Tor -Puerta de Brandeburgo-, la imponente antigua entrada del oeste hacia la ciudad, diseñada por Carl Gotthard Langhans entre 1789 y 1791, como la primera obra importante del clasicismo prusiano inspirado en los Propileos de Atenas. Hecha íntegramente en piedra arenisca, luce una cuadriga de cobre representando a la Diosa de la Victoria -obra de Johann Gottfried Schadow, que después Karl Friedrich Schinkel adicionara con una cruz de hierro- coronando la puerta de 26 metros de alto. La cuadriga fue restaurada después de haber sido casi totalmente destruida durante la guerra. Aunque se construyó para que solamente los miembros de la realeza pasaran bajo sus arcos, ahora Brandenburger Tor se ha convertido en símbolo de la unidad alemana y el centro obligado de las celebraciones más importantes.
Después de las fotos de rigor y de admirar cada rincón de este histórico lugar, nos dirigimos hacia el Reichstag -Parlamento Alemán desde el 20 de Junio de 1991 cuando se mudó desde Bonn-. Esta impresionante edificación fue terminada en 1894 a partir de los planos de Paul Wallot para el imperio de entonces. Luego de la reunificación alemana fue reconstruida con los planos de Sir Norman Foster. Su detalle más notable es sin duda la cúpula de cristal con un interesante cilindro de espejos que lleva luz a su interior. Cerca del Reichstag se encuentran la Paul-Löbe Haus y la Cancillería Federal. Nosotros decidimos tendernos plácidamente sobre el grass de la Platz der Republik y ante el Reichstag, solamente para mirar el cielo azul desde allí. Fue una experiencia inolvidable, mientras en silencio contábamos las estelas blancas de los aviones que surcaban el cielo berlinés.
Casi las cinco. Decidimos regresar por la Ebertstraße, hacia Potsdamer Platz. Si no hubiéramos leído acerca de este lugar, jamás habríamos imaginado que, como la octogonal Leipziger Platz, eran hasta hacía poco simplemente nombres históricos con los que se nombraba tierras eriazas situadas en el mismo centro de Berlín. Tanto la guerra como la construcción del muro habían acabado con todo vestigio de arquitectura en la zona. A finales del siglo XX, sólo había allí un inmenso arenal. Hoy es el orgulloso centro de la metrópoli. Allí está el ascensor más rápido de Europa; el techo ovalado, único en el mundo, del Sony Center; el Hotel Ritz Carlton, tras los interesantes tubos inclinados que abastecen de luz natural mediante un juego de espejos a los interiores de la estación de trenes bajo el suelo de Potsdamer Platz.
Ingresamos al Sony Center y quedamos impresionados con su diseño de avanzada. El consorcio Daimler construyó bajo la batuta de Renzo Piano, una estructura llena de vida donde se puede encontrar teatro de comedia musical –sede del famoso Festival de Cine de Berlín o Berlinale; discotecas, el lujoso Hyatt Hotel, cines, las tiendas “Arkaden”. Allí, después de admirar los hermosos y gigantes huevos de pascua de diseños y colores espectaculares, decidimos regresar a casa al filo de las ocho. Nos dirigimos directamente desde el sótano hacia la estación de trenes. Habíamos terminado con éxito y mil imágenes entre los ojos este primer día en Berlín. Todavía quedaba mucho para ver, pero tiempo tendríamos.
DE: "ALEMANIA, EN CADA ESQUINA HAY HISTORIA" (FRAGMENTO). Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano.
¿De cuál patria me hablas?
Tú eres mi patria, tú mi territorio. Tú el lugar donde nací,
tú mi terruño.
Yo soy tu historia, soy tu pasado, yo tu buen día,
yo tu sueño.
Como en siglos pasados, hoy existimos en las palabras
Rumbo a la luz del horizonte, atravesamos cielos y mares
Te he conquistado, ganándome cada línea de tus manos
Te he conquistado, dibujando una a una tus pestañas
Tendiendo al sol tus cabellos. Velando tus insomnios
Calmando tu sed con mis deshielos
Esperándote en los parques y las esquinas
Somos la luz del naciente, el primer vuelo de un ave.
Somos como la nube que viaja, llueve y nace otra vez
Un retazo de alegría en medio de la soledad
Una noche apacible con luna llena
No he venido hasta aquí a perderme en la noche
No has llegado conmigo a arrepentirte y volver
Como en la luz del horizonte atravesaremos cielos y mares
Como en siglos pasados escribiremos nuestra historia
De: "LICENCIAS CON GOCE" - Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Escribe: Rogger Alzamora QuijanoLa fría mañana develó, no obstante, un Dresden espléndido. El cielo gris contrastaba con la Altstadt -la ciudad vieja-. Habíamos bajado del tranvía que nos trajo desde nuestro alojamiento en Moritzburguer Weg. Apenas pusimos los pies en la Akademistraße, vimos los dorados impecables de sus ornamentos, su arquitectura fabulosa, los latidos que se sienten de la cultura, en cada rincón, en cada vista lejana o cercana, desde los tiempos de Meissen en el siglo VIII. No quisimos -y no habríamos podido- elegir entre el Río Elba y sus puentes, o la Brühlsche Terrasse -la espléndida Terraza de Brühl- primorosamente vestida de flores y con razón llamada por Goethe El Balcón de Europa. Desde la terraza se puede ver la historia de cientos de años, la cultura y el arte desfilando sin fin. Tendríamos poco tiempo para recorrerlo todo pero no desperdiciaríamos ni un minuto para captar al menos una visión básica especialmente de la Altstadt. Era las nueve de la mañana cuando comenzamos a humillarnos ante la Escuela Superior de Artes Plásticas, con sus imponentes estatuas. Nos miramos sin poder decir palabra, invadidos por el asombro y la urgencia de la contemplación. El intenso frío pasó a ser una anécdota. Todo era importante de ver, todo imposible evitar.
Nos sentamos brevemente en el Planetendenkmal para la obvia foto; colocamos nuestros pies sobre la dorada inscripción “Venus: Liebe herrscht ohne Gesetz" -Venus: Las reglas del amor sin ley-; nos dejamos encantar por los primorosos edificios que se alzaban ante nosotros: el Georgenbau -Palacio del duque Georg, el Barbudo-, construcción renacentista de señoriales portales impecablemente conservados, con su espléndida Grünes Gewölbe -Bóveda Verde-, la más importante colección de Europa en su género; Augustusbrücke –quizá el más bello puente sobre el Elba-; Haussmannsturm, Ständenhaus, la ópera Semperoper, Theaterplatz, Hofkirche, Schloßplatz. Ciertamente el paisaje era exuberante, con cientos de personas discurriendo lenta y apaciblemente, como el mismo Elba. En mi memoria, como en el de casi todo visitante de Dresden, resultan ineludibles Canaletto y su grabado del siglo XVI, con la Altstadt vista desde la margen derecha del río. El gran Elba, precioso y mítico río, me arrancó lágrimas del alma. Nos quedamos mirando el lujoso paisaje que se extendía ante nuestros ojos. Nuestras manos asidas convergieron en el mismo sentimiento, el mismo asombro, igual emoción.
Ya en Schloßplatz -Plaza del Palacio- todo alrededor es único. Desde la escalera de la Terraza se puede tener la mejor vista de Hofkirche, la iglesia católica imperial, con su preciosa torre de 83 metros de altura adornada con 78 estatuas de tres metros cada una. Cada detalle de la fastuosa estructura barroca tardía, construida por Chiavari en el siglo XVII por encargo de Augusto III para contrarrestar a la luterana Frauenkirche -Iglesia de Nuestra Señora- es un supremo deleite para la vista. Varios de los edificios han sido reconstruidos después del salvaje bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial, pero mantienen su espíritu vivo, el espíritu sajón. Atravesamos el pequeño túnel y vimos abrirse a nosotros la espléndida calle Sophienstr. La Frauenkirche no nos dejó mirar su interior: habría un concierto de música y estaría cerrada al público. No teníamos boletos, así que no nos quedó más que lamentarnos pues se trata de un emblemático monumento de arquitectura fascinante en piedra arenisca, y de la que se dice es una de las joyas más destacadas de Europa, pero que además fue reconstruida con los aportes de miles o millones de gentes de todo el mundo, deseosas por recuperar tan importante legado arquitectónico e histórico, que había sido abandonado por la RDA so pretexto de ser conservada en ruinas como la consecuencia de la guerra. Pasada la desazón, acometimos la ruta que no dejaba de invitarnos. El Georgenbau, que debe su intenso color oscuro al elevado contenido de hierro de la arenisca sajona con la que fue construido y que le añade una indudable elegancia, nos tocó enseguida. El interior impresiona por sus ornamentos de grafito y es de destacar la ominosa belleza de su frontis de estilo renacentista con tres portales engarzados delicadamente.
No podíamos haber continuado sin darle una mirada a la tienda Meissen, vitrina de la mejor porcelana, cuyas esculturas nos dejaron perplejos por su delicadeza, finura y elegancia. Piezas de hasta 75,000 euros se exponen en su interior. Con esa sensación todavía caliente nos dirigimos hacia el muro Johanneum donde a lo largo de 102 metros se plasma con 25,000 azulejos de Meissen “El Desfile de los Príncipes”: la sucesión de la dinastía de los príncipes electores de Wettin con sus respectivas vestimentas y armas de la época. Una verdadera y monumental obra que no pudo ser destruida ni siquiera durante los bombardeos de 1945. Un mimo ataviado a la usanza de Augusto III nos miró. Nos acercamos a él sólo para comprobar su imperturbable y pulcro trabajo. No pestañeó. No mostró ninguna reacción. Solemne quietud, soberbia mirada, rígido talante, seguramente como el del propio monarca en sus tiempos de gloria.
Luego fuimos a desembocar tras un portal en la espléndida Theaterplatz -Plaza del Teatro-, que mostraba su perla más valiosa: la barroca Zwinger (Ronda), situada entre la Semperoper y la Postplatz. Un pasaje da lugar al patio interior que tiene una sencilla pileta sin ornamentos, que obliga a resaltar la belleza de las escalinatas, las esculturas y todo el conjunto. Un todo que data del siglo XVI y que Pöpelmann terminó, logrando una perfecta simbiosis de arquitectura, ornamentación y magia que termina por seducir al más escéptico. Arriba, con despampanante presencia está el Kronentor -el Portal de la Corona-, símbolo del poder de la realeza, sostenido por cuatro águilas y con un dorado centellante, que parece nunca corromperse aun a la intemperie más tenaz. Siempre asombrados, recorrimos Langgalerie -la larga galería-, desde la cual se puede ver completamente el patio de Zwinger y en dichosa perspectiva la vista idílica del Nynphenbad -el baño de las ninfas-, de Permoser, y su preciosa cascada. El Zwinger nos lleva a pensar que todo cuanto se puede ver en el Dresden de estos tiempos –cientos de años después de haber sido ideado y construido- es el resultado de la conjunción de las mentes creativas más brillantes de su tiempo, quienes quisieron perennizar sus huellas como un puente de comunicación entre todos los pueblos, todas las razas, todas las naciones, todos los credos, todos los conceptos del arte. El Salón de Ciencias Físicas y Matemáticas, el Museo Zoológico, enlazados magistralmente con el Wallpavillon o Pabellón de la Muralla son un dechado de imaginería, armonía, plasticidad y genialidad en sus estructuras y decorados. La cereza de la torta resulta siendo la recreación de la fábula de las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides.
A la izquierda del Portal de la Corona se encuentra la Porzellansammlung -la Colección de Porcelana-, que guarda valiosas piezas de Asia Oriental y obviamente de la porcelana de Meissen y que la convierte en una de las mejores colecciones del mundo. Desde allí se ve la fachada de la Pinacoteca Gemäldegalerie “Alte Meister” -la Galería de los "Maestros Antiguos”- que luce con orgullo las obras de Rafael (por ejemplo, la invaluable “Madonna Sixtina”), Rembrandt, Durero, Giorgione, Tiziano, Carregio, Vermeer van Delft, Van Eyck, Lucas Cranach. Con la premura del tiempo sobre nuestras cabezas, decidimos dejar el encantamiento y salir otra vez hacia el Pabellón del Carillón. Desde allí observamos el Taschenbergpalais, destruido durante la guerra y que tuvo que esperar por su reconstrucción durante casi 50 años. Valió la pena, ahora luce fantástica. La vista se completa con la bellísima y gótica Fuente del Cólera de Semper, con sus 18 metros de altura y que semeja el chapitel de una iglesia. Realmente preciosa.
Nos sorprende ver el reloj de la torre del Ayuntamiento, de 98 metros de altura, rematada con el Goldener Mann -el hombre de oro-: casi las dos de la tarde. Debemos ir a comer algo para continuar nuestro periplo. Elegimos el Kutscherschänke, en Münzgasse 10. Acepté de buena gana la recomendación, que poco después agradecería: un sabroso Ente mit Kartoffelknödel und Rotkohl -medio pato con bolas hervidas de harina de papa y col roja-. Delicioso. Y para beber, unas cervezas sin alcohol.
Al salir todavía pudimos ver parte de la Alstad, pero con la idea fija de enfilar hacia el Terrassenufer, el gran malecón sobre el Elba. Caminaríamos hasta cruzar el puente Marienbrücke rumbo a la Neustad. Apenas salimos hacia la gran terraza nos llamó la atención el Moritzmonument -monumento al duque Moritz- ubicado en plena espuela del bastión: una hornacina bellamente labrada por Hans Walther II el siglo XIV, lo que hace de él el monumento más antiguo de Dresden. Cada centímetro exuda poesía, libertad, ingenio, belleza. Observamos los pequeños muelles de atraque para embarcaciones, bajamos las escaleras dejando sobre nosotros el muro de contención ante las crecidas del Elba. Es un camino amplio, empedrado y decorado con cubetas de flores. Unas preciosas trinitarias amarillas de corazón morado me trajeron la compañía de mi madre Agustina hasta las orillas del Elba. Tomé una foto antes de sentarme en el banco de al lado y tuve un abrazo solidario para abrigar mi nostalgia. Retomando la caminata, fuimos atrapados por la excelsa prestancia de la Staatliche Akademie der Bildenden Kuenste –la academia estatal de Bellas Artes-, justo cuando el barco Stadt Wehlen terminaba de pasar bajo el Marienbrücke. Por sobre los hombros de los demás edificios sobresale la Yenidze, la ex fábrica de tabaco en forma de mezquita, con su impresionante cúpula de vidrio colorado.
El puente Marienbrücke nos acogió mostrándonos sus viejas columnas y medialunas para el descanso. Desde allí vimos el Elba que parecía coquetear, sabedora de nuestra inocultable devoción. El paisaje era esplendoroso. Mientras íbamos llegando al otro extremo del puente, se hacían cada vez más notorias las delicadas líneas del Japanisches Palais -el Palacio Japonés- en la Ciudad Nueva, y su extraña arquitectura de rasgos orientales, diseñada para ser el palacio de la porcelana asiática. Con la muerte de su propulsor, Augusto el Fuerte, habría de morir también el proyecto de hacer su interior completamente cubierto de porcelana, inclusive hasta los techos.
Un bello jardín de añosos árboles rodea el Palacio y un poco más hacia la colina se puede ver el Elba y enfrente la Altstadt en su máximo esplendor. Decidimos tomar la ruta de polvo rojizo en la margen del Elba. Era una gran oportunidad para caminar por las riberas. Hacía frío, eran casi las cuatro, pero sabíamos que no iba a llover y eso era todo lo que queríamos para aprovechar nuestro plan. A las seis tendríamos que estar esperando a nuestra amiga Sue bajo el puente peatonal, en Albertstraße. Mientras caminamos disfrutando al máximo el sendero adornado con arbustos muy bien cuidados, bancas y muros de piedra, revisamos la fotografía inmejorable que se completa con patos y otras aves de distinta belleza y tamaño, al borde del río. El camino rojizo dió paso a un sendero de tierra que matizó perfectamente con nuestras más íntimas ilusiones. Sentimos muy cerca el rumor de sus tranquilas aguas, nos acercamos hasta tomarlas en las manos y, en ese trance, la magia del gran río nos cubrió con su velo de sensibilidad y esperanza. Ahora podíamos recoger nuestras propias historias, dolorosas, tristes y felices.
Al filo de las cinco estábamos ya entre Köpckestraße y Albertstraße. Desde allí pudimos ver la Jägerhof -la Quinta de los Cazadores-, la construcción más antigua de la Neustad, pensada por Augusto el Fuerte como casa para animales exóticos, y algunos siglos después como cuartel de caballería. Caminamos lentamente y descubrimos una preciosa fuente con cinco elefantes, desde uno pequeño hasta el más grande. Al medio de la pileta, un arlequín que completaba la notable fuente. Nos gustó. Entre risas nos tomamos unas fotos antes de cruzar hacia la otra vera del camino.
Dresden, la ciudad de la nostalgia, al día siguiente nos despidió con lluvia. Y no fue casual. Era el rostro de la despedida. Prometimos volver, para terminar esta crónica aún incompleta.
Nota del autor: Hay quienes prefieren llamarlo Dresde. Yo elegí Dresden, porque se trata de un nombre propio, el cual debe ser respetado para todos sus efectos y en toda situación.
DE: "ALEMANIA, EN CADA ESQUINA HAY HISTORIA" (FRAGMENTO). Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano.
Para Andrea Luciana, este mi abrazo.
Hubo en el cielo de tu rostro una mirada
también para mí.
Fue la gloria por cantar tu nombre:
Andrea Luciana, flor de mi hijo.
Hubo en el cielo de tu rostro una mirada
eterna, diáfana.
Sol de Setiembre, color, brillo y calor.
Promesa y valor.
Andrea Luciana, flor de mi hijo.
Flor de mis ojos.
No hay por qué odiarte y menos yo.
Que sólo he buscado soslayarte.
Soy mi peor enemigo,
el verdugo de mi propio cuello.
Y cada vez que sales a comprarme
sumiso me vendo a tus ojos,
y me rindo ante tu boca primavera.
Pues bien,
me alegra ser tuyo y recoger tus migajas.
Vendido o asalariado, pero tuyo.
Y si en otra vida tengo el mismo destino
me venderé otra vez, aún sin valer nada,
así seas peor de lo que hoy eres
y yo no logre ser mejor de lo que soy.
DE: 40 POEMAS Y OTROS TANTOS DESMANES
Copyright © 2011 Rogger Alzamora Quijano
Respira y canta.
Donde todo se termina abre las alas.
Eres el sol,
el aguijón del alba…
(Blanca Varela)
El tiempo está lejos
y cerca de la mano.
Induce,
provoca,
confronta.
El tiempo que cortó
un rastro de mil años
es ahora una esperanza.
Sigue en la cresta del mismo sueño.
Tus ojos de miel y de angustia
me perdonan.
Fortuita luz que atraviesa
el agujero por el que ya puedo respirar.
Has tomado el cielo.
Puedo ver tu sonrisa,
el sol,
la claridad,
la promesa
y tus dedos abejas.
De: "40 POEMAS Y OTROS TANTOS DESMANES" Copyright © Rogger Alzamora Quijano

Perdonar sin pausa.
Hay mil perdones que están llamando a la puerta.
Abrir y dejarlos entrar uno a uno con optimismo,
porque es de celebrar la urgencia y la sensatez.
Al primer paso le sigue el segundo.
Así puede comenzar una larga caminata, otra vez.
El libro del futuro está por leerse.
El resentimiento no paga,
la oscuridad no ciega.
No temer el intento.
El viento de la célebre montaña nupcial exige
valentía, humildad y rebeldía.
La puerta está abierta.
Anotación registrada a pie de página:
Un sábado 21 de mayo escribí un poema. El siguiente 24 descifré un enigma, que año y medio después me asaltó y obligó a escribir otro, porque el mismo sueño había regresado. Por eso publico este poema, atado a aquél del 21 de mayo. Sale a la luz con el pretexto de ser leído, pero puede también ser echado al fuego o servir como una bandera de paz y élan para seguir buscándonos.De: DÍAS DE SAL Y DE MUERTE, Copyright © 2013 Rogger Alzamora Quijano
Te llegará una rosa cada día
que medie entre los dos una distancia
y será tu silente compañía
cuando a solas te duela la nostalgia.
Alberto Cortez - Te llegará una rosa
Hay un lugar en la imaginación, donde el pasado se confunde con los sueños. En ese ignoto espacio fluyen las luces, como en una noche de año nuevo. Libres y hermosas, las luces inundan el cielo. Se abren en manojos, brillan sus fogonazos y arrancan vítores de asombro.
Hay una luz que –se la puede ver perfectamente- es de una llegada nocturna. La primera en muchos años. La luz, blanca como un lirio cala, ilumina un abrazo emotivo, la pálida faz que sonríe, el temblor de unas manos, el clamor vívido de los testigos.
La otra luz, amarilla intensa, viene desde un lugar donde una celebración popular no puede con el bullicio de dos cuerpos encabritados que intercambian sus pasiones, como si fuera el único momento en toda la vida. Ese amarillo vibrante revienta en pleno cielo oscuro y profundo, mientras los demás beben con el alcohol sus desdichas.
El verde esperanza fulgura imponente, lleno de palabras dulces, adoquines de ternura, sensaciones elípticas donde el amor se acerca y se aleja, pero siempre en su órbita. El verde esperanza nunca fue tan cierto. Nupcias en la montaña, juramento ante el cielo mismo, un sorbo de agua limpia en el brindis y amarse sobre las colinas. El verde fulgura cálido y señero.
El azul se nota muy poco, pero deja sentir la apacible versión de todas sus noches juntos. Con sus tímidos trazos parece expresar que aquellos momentos serán solamente de dos, pues nadie podrá irrumpir en sus recuerdos ni se sabrá lo que estos guardan. Trazos celestes para el lecho calmo y noble como el mar. Trazos que contienen mucho más que los sueños.
Allí está el rojo. Hermoso, deslumbrante, único. Ilumina el cielo, su lecho, una almohada, cada mañana. En ausencia, es la huella sagrada de un cuerpo vivo. Es un saludo matinal, es un beso. La sonrisa fresca, la promesa. Es la rosa que cada mañana se enciende ante los ojos. Es la rosa. El abrazo que él ha dejado para cada mañana. Es una flor que estará para siempre en su cama.
DE: "BITÁCORA DE LA FELICIDAD" Copyright © 2013 Rogger Alzamora Quijano
La ventana estaba abierta. Desde allí se podía mirar la gran ciudad. El sol brillaba por todo lo alto y las gentes abajo se sofocaban. Alisa rezongaba en la cocina. Se la podía escuchar peleándose con los utensilios. Rodrigo sonrió. Le había ofrecido ayuda, pero ella se negó con un beso. Esta vez cocinaré yo, le dijo. Ya estoy cansada de comer tus delicias. Hoy habrá comida quemada, exceso de sal y sabor ausente.
Los tiempos de la escuela en su pequeña ciudad estaban lejanos. Por aquél entonces él tenía cerca de 10 años y ella 9. Las mamás de ambos habían acordado que Rodrigo sería el paje de Alisa en el corso de la primavera y por supuesto también durante la fiesta de recepción. Alisa era la Reina de la Primavera. La gente no se cansó de elogiar y aplaudir la belleza de ambos durante el desfile. Alisa tenía una mirada deslumbrante que nacía en el alma y desembocaba en sus preciosos ojos café. Tímida y natural sonrisa, cabellos negros y piel nácar. Rodrigo era un niño hermoso. Todo en sus facciones era perfecto. Tenía los ojos grandes e intensos y las facciones del hijo de algún poderoso malik. Esa tarde bailaron mucho, hasta que al final, antes de que sus padres se los llevaran, ella se acercó y le dijo sin atisbo de inseguridad:
- Quiero ser tu novia.
Desde entonces y hasta finales de la secundaria fueron novios, sin siquiera haberse dado un beso. Se sentían unidos per se. Fueron años de somera felicidad, hasta que un día Alisa vio a Rodrigo riendo animadamente con otra joven. Se sintió traicionada. Tenía catorce años cuando el mundo se derrumbó sobre ella. Poco después, Rodrigo se dio de bruces con Alisa besando a un compañero de su misma aula. Rodrigo lloró toda la noche ante la condolencia de su padre. Nunca supo que ella había actuado así aconsejada por el despecho. No volvieron a dirigirse palabra alguna. Tiempo después Alisa se casó con aquél muchacho y tuvieron un hijo. Rodrigo se tuvo que casar también, quizá sólo para tener otro hijo. Alisa salió del país con su nueva familia y Rodrigo se quedó en su patria para vivir o morir con los recuerdos, allí mismo.
En su lecho de muerte el padre de Rodrigo le confesó muchos años después lo que había escuchado y callado sólo porque pensó que un amor de niños no tenía importancia. Le habló de la confabulación de mucha gente para destruir el amor entre él y Alisa. Padres e hijos se habían adherido a alguna trama maquiavélica y, queriéndolo o no, colocaron primero en la mente de Alisa y luego en su corazón la certeza de que Rodrigo, con lo guapo e inteligente que era, nunca dejaría de estar asediado por varias mujeres a la vez. Que era y sería un mujeriego incorregible. Con patrañas que casi contaban la historia de un pequeño rufián de ligas mayores, lograron que Alisa terminara convencida de ello. Rodrigo pudo entender a su moribundo padre enfatizar cómo en aquella pequeña ciudad se urdió una gran emboscada contra dos niños que apenas comenzaban a conocer las cosquillas del amor. Rodrigo oyó a su padre sentirse culpable. Lo consoló, mientras volvía a llorar otra vez por aquella inmunda verdad. Nunca había podido olvidar a Alisa, a pesar de creer que ella había provocado la ruptura. Se reprochó el no haber sospechado nunca la calaña de aquella gente incapaz de soportar la felicidad ajena.
Su padre terminó la confesión con un meditado corolario que Rodrigo no habría de olvidar: “Eran la chica más hermosa y el muchacho más codiciado y guapo de la ciudad. La pareja perfecta. Tus amigos y compañeros te envidiaban porque todas las muchachas sólo querían estar contigo. No soportaron que ellas te adoraran no solamente por tu aspecto físico, sino por tu inteligencia, caballerosidad, educación y sencillez. Eras un titán a quien jamás hubieran podido vencer limpiamente. Y las muchachas, por su parte, se unieron después a la confabulación porque nunca les diste oportunidad siquiera en la fila de espera. Ellas envidiaban a Alisa. Sabían que tú solamente tenías ojos para ella y optaron por adicionarse a la conjura, tal vez pensando que si vuestro noviazgo terminaba elegirías a alguna de ellas en lugar de Alisa -o quien sabe nada más por el gusto de verlos separados e infelices-. Cuando, pese a la ruptura, tú no elegiste a ninguna de las intrigantes, fue aún más atroz la rabia de aquellas jóvenes mujeres, que no te lo perdonaron. Y pienso que jamás te lo perdonarán. Ni ellas, ni ellos. Ahí tienes el origen y las consecuencias de la salvaje conspiración. Y te dejo mi sugerencia: no te acerques a ellos, porque siguen viviendo en el odio y en el pasado, y volverán para hundirte cuantas veces sea necesario. No creas en sus cantos de sirena. Mantente alejado de esa gente. Pero no olvides: no le cobres al lugar en que naciste las deudas de los humanos.”
Rodrigo escuchó que -su ahora esposa- Alisa lo llamaba y tuvo que regresar abruptamente desde los recuerdos. Tenían alrededor de cincuenta y cinco años cada uno. Alisa seguía siendo hermosa y distinguida, y Rodrigo aún se veía guapo, interesante, además de ser caballeroso, sencillo y culto.
Antes de entrar en la cocina, miró a su mujer desde el umbral de la puerta. Quiso recordar brevemente su reencuentro, casi dos años atrás. Después del primer nervioso saludo y de una formal conversación que trataba de soslayar sus corazones acelerados, y cuando ella se disponía a partir, Rodrigo se adelantó a la despedida:
- Cuando éramos niños –le recordó- tú me pediste que fuéramos novios. Ahora yo te pido algo más sencillo y más valioso: que volvamos a conocernos.
DE: "BITÁCORA DE LA FELICIDAD" Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Escribe: Rogger Alzamora Quijano
Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 28 de marzo de 1936) ha publicado recientemente un libro de ensayos titulado: "La civilización de espectáculo" (Alfaguara, 2012. 232 páginas). En este nos dice con su habitual estilo provocador -y muchas veces certero- que estamos viviendo una cultura del entretenimiento banal, donde también está incluida la literatura, la televisión, el sexo, la política y demás manifestaciones. Esto, según nos advierte, tendrá consecuencias devastadoras para humanidad, pues va trivializándola sin remedio. La prensa se ha hecho chismografía, el sexo solamente es un pasatiempo desprovisto de todo erotismo, y la política se va convirtiendo en un espectáculo en lugar de una confrontación de ideas.
Dice también que la cultura está desapareciendo, pues estamos sentados en un mundo donde el primer lugar de la tabla de valores lo ocupa el entretenimiento y donde divertirse y escapar del aburrimiento es una pasión universal. Pese a que la cultura puede ser también una forma superior del entretenimiento, su función principal es la preocuparnos sobre el mundo en el que vivimos, ver la problemática que nos envuelve y una manera de crear en nosotros una actitud crítica y poner en cuestión lo que parecen certezas inamovibles. En estos tiempos, por el contrario, va pasando a segundo plano la gran función de la cultura que ha hecho progresar al género humano. Existe cada vez más el riesgo de tomar a la cultura como pura distracción, diversión, entretenimiento, por culpa del esnobismo y de la frivolidad.
Otra causa, según el Nobel, es la tecnología. El Internet nos está convirtiendo en personas con poca o ninguna capacidad de concentración, donde la gente se queda sin leer libros por “picotear” información en la red. En términos cuantitativos ahora hay muchísimos más lectores que en el pasado, pero el efecto de esa lectura es muy superficial, Ahora no sería posible que aparecieran otro Borges, Joyce o Tolstoi. Es una tendencia que debería preocuparnos. Vargas Llosa aclara que de ninguna manera es una crítica hacia la tecnología o el desarrollo, especialmente audiovisual –que ha traído enormes beneficios y ventajas en el campo de las comunicaciones, la libertad de expresión, de prensa-. Reemplazar los libros por las pantallas es reemplazar un esfuerzo intelectual intenso por otro mínimo, con serias consecuencias en el pensamiento y las ideas -a los que en muchos sentidos está trivializando- y que va creando un público que ya no soporta un gran esfuerzo intelectual, al que fatiga, distrae y aburre, precisamente porque está educado a ese esfuerzo mínimo –en algunos casos ínfimo- que es lo que demandan las pantallas de un computador. Esa es una preocupación latente en países como Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, por ejemplo, donde la tecnología audiovisual ya se ha enraizado profundamente. Vargas Llosa se refiere también a los millones de lectores de la revista “Hola”. Gentes que diariamente leen o al menos hojean la revista para enterarse cómo viven los famosos, cómo se casan, descasan y vuelven a casar. Eso no está mal –dice- a condición de que no sea su alimento cultural único y excluyente, como cree que está ocurriendo en algunos casos. Leer una revista banal no llevará a una persona a formarse sólidamente para enfrentar el mundo de manera creativa. Eso sucede también con la prensa, la que en lugar de ejercer su función fiscalizadora se dedica cada vez más a la chismografía. La tendencia impulsa a los periódicos a mantener su lectoría cautiva con chismes, farándula y escándalos. Ahora es más difícil establecer una frontera entre la prensa amarilla y la seria –que no tienen más remedio que ponerla, porque es un pedido creciente de la misma sociedad. La libertad de mercado requiere una intensa vida cultural y social para que su funcionamiento -del mercado- no destruya los valores y pueda acoplarse dentro de una cierta moralidad, como afirman los grandes pensadores liberales, como Adam Smith (quien curiosamente no comenzó escribiendo sobre economía, sino sobre moral). Cuando la cultura se deteriora –dice Vargas Llosa- la moral se deteriora también y entonces el mercado desborda todo freno. Ha sido esa rapacidad, esa codicia, absolutamente desenfrenada desde los grandes centros financieros lo que originó la terrible crisis que vivimos. No se trata de detener el mercado con reglamentos ni leyes, sino con la moral cimentada en la cultura.
En el capítulo sobre el sexo, Vargas Llosa dice que este se ha des-erotizado. Cita a George Bataille, el ensayista francés, quien lúcidamente decía que el erotismo es una manifestación de la civilización, del progreso, pues el erotismo no aparece en culturas primitivas. Es algo que se da en un contexto donde las artes, las ciencias, las letras y la permisibilidad comienzan a florecer. El erotismo des-animaliza el sexo, lo humaniza y convierte en un ritual y finalmente en un arte. No obstante, en la era moderna y curiosamente desde la permisibilidad, que fue un avance en el campo de la relación sexual, en lugar de enriquecer esos rituales y perfeccionar todavía más esa relación física entre dos personas, lo han trivializado, vulgarizado y convertido en cierta forma en una rutina ya sin misterio, en la que casi no se respetan las formas y rituales que le dan la connotación de acto creativo, de arte. En lugar de aumentar las libertades en el dominio de la expresión sexual, la extrema permisibilidad de hoy terminará trivializando una actividad humana que, si no se conserva, la dosis de privacidad y de misterio puede retrocedernos hacia ese sexo puramente dedicado al desfogue del instinto, que es lo más cercano al sexo animal. Eso traería como consecuencia la pérdida de la pasión, creatividad, fantasía y llevaría a los jóvenes a desembocar en la violencia, el alcohol, las drogas. Algo de eso está ocurriendo ya en las ciudades más permisivas, según advierte Vargas Llosa. Es por ahora un sector relativamente reducido del mundo, ciertamente. Al otro lado están los lugares donde hay censura y existe un gran rigor, la defensa de un puritanismo a ultranza, sectores muy amplios del mundo donde todavía la mujer es discriminada, donde el sexo es sinónimo del mal, y del pecado nefando. Es decir: los países más avanzados del occidente llevan la permisibilidad hacia lo insensible, a la trivialización del sexo, en lugar de a una batalla contra el prejuicio. La trivialización del sexo es tan peligrosa como su represión o censura y acabará con una de las manifestaciones del placer humano, de la comunicación y la creatividad.
En otras partes de su libro, Vargas Llosa habla del fútbol. Las “barras bravas” son un fenómeno de la cultura del espectáculo donde el espectador, amparado en el anonimato, da rienda suelta a sus instintos agresivos. Esa especie de religión laica que arrastra a los espectadores hacia el fanatismo, la irracionalidad, lo puramente instintivo. A lo que Karl Popper definía como “el llamado de la tribu”, especie de colectivismo ciego, en este caso en torno a una camiseta o a un club. Es un fenómeno irracional, que se da justamente en países muy desarrollados tanto como en los más sub-desarrollados. Este fenómeno debería estar contrarrestado por la cultura, pero no por una cultura frívola como la que hoy se va apoderando del mundo. Al mismo tiempo, el escritor aclara que “criticar a las barras bravas no es criticar al fútbol”.
No podía dejar de referirse a “la política espectáculo”. Para él, la política ha experimentado una banalización tan acentuada como la del cine y las artes plásticas actuales. Cada vez la política es mucho más un espectáculo que un debate de ideas y un cotejo de principios o de propuestas. Hoy vemos en las campañas electorales el papel secundario que juegan las ideas, los programas, los valores, los sistemas, versus el papel preponderante que tiene el espectáculo. No son los pensadores, sino los creativos de publicidad los que determinan el éxito o el fracaso de una campaña electoral. También están las enormes cantidades de dinero que se invierten en ellas. Es verdad que no están desapareciendo del todo las ideas. Hay unos países donde el espectáculo es más pronunciado que en otros. Pero la tendencia es creciente. En estos tiempos son los mejores histriones, los actores o los payasos quienes conquistan a los votantes. Contra eso también debería defendernos la cultura, a condición de que también la cultura no contribuya con sus propias superficialidades. Francia es un caso notorio, donde su tradición, de pensamiento profundo, se ha convertido ahora en un mero espectáculo (verbigracia: Sarkozy/Bruni). Los intelectuales están dejando de participar en estos lances y curiosamente es en los países abiertos y llamados libres, donde los intelectuales se están retrayendo de participar, muchas veces por considerar a la política una actividad sucia, despreciable, y que no debe en modo alguno contaminarse con las actividades creativas y artísticas. Vargas Llosa cree que esta es una actitud equivocada, porque “si despreciamos a la política, contribuimos a que la política se vuelva despreciable”. Los intelectuales, al igual que todos los ciudadanos, tienen que participar en el debate público. Ello a pesar de que muchas veces los intelectuales se han equivocado y han defendido las peores opciones, desde el Gulag hasta la revolución cultural china, pasando por los que defendieron las ideas nazis, el holocausto y los asesinatos masivos de judíos. Hubo intelectuales que parecían muy lúcidos y que terminaron ensuciándose moralmente al defender esas opciones. Pero están los del otro lado: quienes aun en medio de esa ceguera colectiva, que es la del fanatismo político, mantuvieron las ideas de la igualdad, libertad y fraternidad. Por eso cree importante incitar a los que dedican su vida a la creación, al pensamiento, a participar de la vida cívica, para no dejar exclusivamente a los políticos profesionales a que lleven la política a empobrecerse y muchas veces a corromperse.
Finalmente, Vargas Llosa se alegra de que su libro haya provocado reacciones diversas y haya sido objeto de críticas y elogios, pues –dice- esa fue la razón de su publicación: invitar a un debate acerca de la necesidad de encontrar soluciones para una cultura en decadencia y que está cayendo rápidamente en la superficialidad.
Tras los collados descubiertos en la majestad del paisaje,
senderos piedra, campos ichu, lagunas, cumbres y parajes,
bajando pendientes de somera calma, brujo encanto y paz invariable,
sembraron con piedras la desafiante cuesta y dibujaron el perro:
un laborioso mapa donde ocasos y albores se bañan en oro.
Al pie de dos celosos imanes de ojos negros,
con el azul intenso aparcado para siempre sobre sus ceños,
el río meditabundo de cabellera plata y rumor bandada
y un paisaje de verdes oníricos acariciados por el viento,
fueron colocados los azulejos de adobe y rojo teja.
Aija, la tierra del genético orgullo y la sapiencia innata.
La culta progenie dispersó la mies generosa hasta los confines.
Dorados trigos, papas violeta, eucaliptos, peces y ganado.
Trazaron sabiamente en las montañas sus veleidosos caminos
que cimbreantes trepan y caen hacia recónditos acantilados.
Desde aquellos primigenios tiempos en la flamante ciudad paraíso
se decretó para cada mediodía una amalgama de humeantes aromas
que danzan su nobleza sobre la ciudad, sólo para dejarse compartir.
Tal fue el legado de los fundadores, que así abolían la mezquindad.
La lluvia derrama su maciza mirada sobre las brumas de invierno.
Con su manto promisorio brama la firme y animosa riada.
Las tierras calman su sed y prometen buenas cosechas,
conforme a los sabios designios de los imperiales abuelos.
Hoy persisten bajo la celosa égida de Santiago el Mayor.
El estío deberá ofrecer su sonrisa -dictaron los patriarcas-;
las montañas entronizarán al soberano sol de los incas
en albas solemnes y mayestáticos crepúsculos;
las praderas se lucirán con las aves en una fastuosa sinfonía
de pleno color y música. Se le llamará: armonía aijina.
El ancho cielo nocturno alberga desde entonces
todas las constelaciones y abruptos laberintos cósmicos.
Es un atlas adonde los viajeros de largo aliento acuden
para no perder el rumbo en las intrincadas sendas,
que siendo osados aijinos, deben acometer en honor a su abolengo.
Así fue como Aija, la noble ciudad, tuvo su origen.
En el lugar propicio para el cultivo del espíritu,
los sueños
y la libertad.
Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Sueño que escucho el mismo teléfono que ayer no atendí.
Sueño que contesto.
Que hablamos sin temor a desparramarnos en la huida.
Que hablamos de cuando éramos valientes y rebeldes.
Sueño que la esperanza que te seduce me toma de la mano.
Sueño que tu mirada alumbra el crepúsculo de mis ojos.
Que caminamos sobre la cornisa, desafiantes y lozanos.
Sueño que sueño.
Sueño la sombra de tu nombre sobre mi nombre.
Entonces el teléfono suena. Me levanto y respondo.
He atravesado el sueño y ahora puedo hablar contigo.
Tu voz y mi voz, dos moribundas palomas
que han horadado el tiempo muralla. Por allí escapamos
otra vez desafiantes y lozanos, rumbo al mismo verano
del año pasado.
Sueño que vivo.
Escúchame:
cada noche es un silencio nuevo,
cada amanecer es una flor en botón,
una palabra puede sonar distinta aun para los mismos oídos.
Escúchame:
no dejes que mi sueño se queme en el infierno.
No te rindas. Las palabras no matan.
De: "DE SAL Y DE MUERTE" © 2013 Rogger Alzamora Quijano
Dedicado a dos días: el 29 de Diciembre de 2011 y el 29 de Diciembre de 2012. No se trata solamente de dos fechas que indican el lapso de un año, sino dos fechas que contienen toda una vida… o quizá dos vidas.
En el día del adiós solo se siente gratitud por los momentos vividos
que acunaron cada sueño y cada paso.
Por los lugares donde se vieron alumbrados por la felicidad más intensa,
cada uno de ellos valiosos e irrepetibles.
Por las calles que ofrecieron sus cálidos suelos para que la reina caminara.
Compañía plena, miradas y piel orquídea.
En el día del adiós, a un año del día de gozo más primario,
pleno, curvo y perfecto, el del reencuentro soñado,
es noble dar gracias y sentir el resuello de la nostalgia más cara
que trae las brisas de las mañanas costeras,
las caminatas por la arena, las lecturas de Rulfo y mis poemas.
Es noble arrodillarse deslumbrado por la fantástica era de gozo,
de emociones y disfrute que se recibió como regalo.
En el día del adiós es preciso darle gracias a la reina
que con todo derecho tomó su trono y se fue.
Dejó callado al propio silencio, sin lugar para el asombro.
Que esos momentos felices pasen a la cuenta de ahorros
para ser gastados en momentos de soledad y carencia de goces,
donde nos puedan abrigar la vida, cual paloma sonrisa
que trae bajo sus alas recuerdos, recuento y tacto, miel y sabores.
En el día del adiós se mata el futuro,
pero el pasado se adueña de la memoria.
Decir adiós es difícil.
Decir adiós a una reina es aplastante, irremediable y triste.
De: LICENCIA CON GOCE © 2012 Rogger Alzamora Quijano
"Muchachas que algún día leáis emocionadas estos versos
y soñéis con un poeta:
sabed que yo los hice para una como vosotras
y que fue en vano."
Ernesto Cardenal - Epigramas
Cuando el amanecer vomitó un parco sol me sentí avisado de mis propias exequias.
Nos habíamos estado llevando muy bien, hasta que algo rompió la gruesa cuerda
que nos sostenía, cuando ya faltaba muy poco para llegar a la cima de la montaña.
Y caímos, cada cual por su lado. Cada cual por su lado, no más juntos.
¿Dónde perdimos nuestras manos?
¿Dónde conocimos nuestros egoísmos?
¿Dónde el amor se volvió guerra?
¿Dónde el denuesto pisoteó las caricias?
¿Dónde las risas se hicieron tormentos?
¿Dónde perdimos la Florencia llena de Toscanas?
Nos habíamos llevado muy bien hasta que algo nos lanzó al vacío.
¿Dónde se extraviaron las delicias en favor del acíbar?
¿Dónde las imprecaciones matinales con abrazos en la cocina?
¿Dónde se oxidan las sonrisas de las fotografías?
¿Dónde languidecen los soneros de los miércoles?
¿Dónde han muerto las flores y el café del sábado?
¿Dónde se han ahorcado los vinos, el sillón y las cervezas?
Cuando el amanecer vomitó un parco sol la gruesa cuerda ya estaba rota.
Nos habíamos llevado muy bien, hasta que nos dio por explorar el abismo.
De: "DÍAS DE SAL Y DE MUERTE" Copyright © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Hoy te pude tocar, bella. Tacto y pacto con tu piel nube.
Hoy te pude tocar bella. Como se toca la luz y la sonrisa.
Te pude tocar en plena calle, a expensas del sol malvado
que me alejaba de tus pupilas solamente para cegarme ante tus ojos.
Hoy te pude hablar, bella. Bella de labios magia que acarician.
Hoy te pude haber besado, bella. Y tú me lo habrías permitido.
Porque hubo un lugar poderosamente magnético que nos atrapó,
que me ató a ti con la cuerda indisoluble del tozudo destino.
Hoy te pude tener, bella. El as de mis espadas valió cuatro ases
y cargué sobre mis espaldas el pasado sin peso ni tormento.
Logré con una mirada a tus ojos el culmen de un épico triunfo
y esta desolada mañana de pronto me bañó de esperanzas.
Soy tu mano, los dedos que me tocan,
la lluvia que me posee con su tibia caricia, su olor a tierra cruda.
Soy tu boca. Los alientos entrecortados
del amanecer todavía indeciso que, sin embargo, promete.
Soy tu cuerpo, el viento que me envuelve
mientras desfallezco en las hirvientes avenidas de la Gran Lima.
Como las gaviotas sobre el mar, como los caminos y los libros.
Como la gula que tengo de tus miradas manzana.
Como las mieles rebosantes de las abejas obreras.
Enterré mis manos en tus manos para no soltarlas más.
Y que las manos asidas tracen la línea que nos falta del futuro.
Y que las manos asidas sean el techo ante las tormentas.
Y que las manos asidas planten árboles en nuestras desiertas vidas.
Que las manos asidas lleven la comida a nuestras bocas,
mientras tu larga cabellera me seduce con su vuelo.
Hoy te pude tocar, bella. Hoy te tuve, y pude haberte besado.
Y tú me lo habrías permitido.
De: "DÍAS DE SAL Y DE MUERTE" © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Sin paz para restaurar tus heridas
sentirás que al fin te hago falta.
Se quebrará tu impaciencia
a falta de fuerzas, y sin opción
a medianoche buscarás salvarte
con una llamada.
Y qué es la muerte, sino un trozo de silencio
habitando el teléfono…
De: "40 POEMAS Y OTROS TANTOS DESMANES" © Rogger Alzamora Quijano
Desde la noche hasta el amanecer y cada día
el presente va devorando cada uno de los momentos,
se establece un vacío insalvable, ausencia de palabras, escape,
y se va diluyendo la urgencia de volver,
quizá porque las heridas llueven angustia, duelen desilusión, exudan dolor.
Falta saber si es fácil enfrentar las cobardías propias y ajenas.
Falta saber si el perdón es una palabra consentida.
Falta llorar las oportunidades, falta llorar lo que se ha perdido.
Recolectar los momentos de purísima felicidad
mientras se atravesaba el plácido mítico aeropuerto abandonado,
rumbo a encontrar al ser amado en una lejana estación del tren,
largas cuotas de sol en la espalda, fotografías de infinitos sueños juntos,
música de dos personas que se encontraron en plena conjunción, gentes ignotas que no importan
cuando se trata de mirarse a los ojos, incrustarse en el alma y redimirse plenamente.
Mirar al cielo desde el aquellos campos atestados de gente y amenazados por el anochecer.
Mirar los aviones cruzarse sin perder los rumbos, mirar las calles incendiadas por el ocaso.
Buscar juntos las huellas del pasado histórico, palpar la ciudad en su dolor y cumbre.
Buscar los rincones más sublimes para besarse y mirarse sin tiempo, sin tiempo.
Todo eso puesto sobre la picota de un viaje sin retorno.
Caminar plazas, tiendas, soñar con las cosas nuevas para el verde hogar naranja,
planear las vacaciones de ensueño en alguna humilde ciudad de la costa
donde las olas revientan sobre otras olas, como los sueños sobre otros sueños.
Todo eso también puesto sobre la picota de un viaje sin retorno.
Pero cada día que pasa, desde el amanecer hasta la tarde y cada noche
el presente va devorándolo todo y terminará con los momentos uno a uno.
Se trata de la notable sucesión de tiempos moribundos
que todo lo oculta, lo envilece, lo juzga, lo destroza, lo devora.
Cuando la mano derecha ha borrado lo que trazó la izquierda,
cuando la sensatez comienza a imponerse sobre la locura
es cuando el presente vuela por sobre los techos de las promesas.
De: LICENCIAS CON GOCE © 2012 Rogger Alzamora Quijano
Escribe: Rogger Alzamora Quijano
PRÓLOGO
Aija, como toda ciudad, como todo pueblo, tiene un léxico particular. Palabras o expresiones que sus propios habitantes han ido utilizando, inventando o modificando a partir del castellano, quechua u otro idioma con el paso de los años.
Este es un compendio que espera nutrirse con la colaboración de mis coterráneos. No es ni mucho menos una labor terminada. He tratado de establecer una base, el principio de un glosario más completo que seguramente seguirá incrementándose con el tiempo, pues el lenguaje se mantiene vivo, cambia, se reinventa y crea permanentemente. Tampoco pretende ser un estudio lexicográfico, etimológico ni hermenéutico, aunque quizá pueda servir como base para esos fines. Se trata del habla de Aija, con sus peculiaridades también muy aijinas.
He podido recoplilar trescientos treinta y cinco (335) voces. Es, indudablemente, sólo un modesto aporte a la preservación de la cultura de mi pequeño país, Aija. Mi deseo es que se vaya añadiendo, mejorando y enriqueciendo con la colaboración de los lectores, que agradezco de antemano.
A
ACHACHAU.- Interjección. Expresa dolor por quemadura.
ACHACHÍ.- Expresa miedo, temor de algo o alguien.
ACHIPAR o ACHPAR.- Subir, trepar.
AGUACHENTO.- Fruto excesivamente aguado. (Ej. La papa está aguachenta).
AGUINALDO.- Obsequio que dan los funcionarios de la tarde taurina a sus amistades para que estos le retribuyan con su asistencia y con presentes durante el almuerzo o la corrida de toros, respectivamente. Está compuesto básicamente por una jarra de chicha de jora, galletas, rosquillas, bizcochuelo.
AIJINO (A).- Natural de la provincia de Aija, Ancash.
AIXA BUR.- Grito guerrero de los antiguos aijinos. Según algunas teorías, es el origen de la palabra Aija.
AJÍ.- Mediocre. Ej. “árbitro ají” (dirigido a un réferi injusto, mediocre o incapaz).
ALABADO.- Especie de ceremonia, muestra de saludo y reverencia a Dios, al Patrón Santiago o la Virgen Candelaria, que ofrecen los mayordomos acompañados de sus respectivas bandas de músicos.
ALALAQ.- Frío; que está frío.
ALALAU.- Interjección que indica sensación de frío. Ej.: “alalau, qué frío!”.
ALBAGANÉ.- Ceremonia en la cual uno de los mayordomos de la fiesta patronal llega a la puerta de la Iglesia, apenas llegada la medianoche, acompañado de su banda de músicos. Es motivo de celebración al haber ganado ese honor en los primeros instantes del día central. Se expresa mediante la adoración y un efusivo toque de diana.
ALLAU ó ALLAUCHI.- Pobrecito.
ALLÁVÁ.- Ejecutar algo sin poner esmero. Ej.: "ha limpiado la casa allavá nada más".
ALLICHOMI.- Estoy bien, estar bien, estamos bien.
ALLIM .- Bienestar. Condición de estar bien.
ALQO FIESTA.- Dícese de la persona que suele vagabundear de fiesta en fiesta.
ALUNADO (A).- Animal en celo. Ej.: “mi vaca está alunada”.
ANAU o ANANAU.- Síntoma de cansancio o dolor.
ANGUARATÉ.- (Mentzelia Cordifolia) Raiz medicinal altoandina. Se usa para el tratamiento de las afecciones estomacales.
ANTACASHA.- Aguja larga y gruesa que sirve para coser sacos o costales.
AÑAS.- Zorrillo.
APACHIR.- Cargar o llevar algo sobre la espalda (por lo general, se refiere a cargar a un bebé).
API.- Mazamorra de harina de trigo con leche, azúcar, clavo y canela. También dícese del engrudo casero preparado con harina y agua y cocido en el fuego que se usa como goma para pegar papeles o cartones.
APORCAR.- Acción de remover y limpiar la hierbamala de la tierra que rodea la planta de la papa con el fin de formar una capa mayor de tierra suelta, para que nuevos tubérculos puedan desarrollarse en la mata.
ARASH.- Lagartija.
¡ASU!.– Interjección que denota admiración.
ATAPOQE.- Tarántula, habitante de los basurales secos o las acumulaciones de tierra o desmonte.
ATATAU O ATATAO.- Asco.
ATIZAR.- Mover el carbón para reavivar el fuego en los fogones.
ATOLONDRADO(A).- Persona apresurada, que procede sin reflexionar.
ATZAPEQA.- Despeinado, cabello desordenado, desaliñado, revuelto.
¡AYAU! o ¡AYAYAU!.- Interjección que expresa dolor.
B
BACENICA.- Bacinica o bacinilla.
BATÁN.- Piedra lisa y ligeramente cóncava sobre la cual, con otra piedra a manera de balancín, se muelen granos, hierbas, etc.
BAYETA.- Tejido de lana grueso empleado para la confección de frazadas, ponchos o pantalones para climas extremadamente fríos.
BENDITA (LA).- Cualquiera de los alimentos que se ofrecen en las fiestas patronales en casa de los mayordomos o funcionarios o enviados a domicilio por éstos. Toma ese nombre debido a que se los supone bendecidos por Shanticho o Canticha.
BIZCOCHUELO.- Especie de chifón, tradicional de Aija, preparado con una receta clásica. Se incluye también en el aguinaldo, como parte de la invitación especial de los funcionarios de la fiesta de toros.
BOTARATE.- Derrochador, dadivoso, manirroto.
BRONCO.- Tosco y poco refinado.
BOTICA.- Bragueta, cremallera del pantalón.
BUNLE.- Cocha, pequeño estanque, resultado de interrumpir el curso de un río o riachuelo, con el fin de crear una poza poco profunda, apta para bañarse.
C
CACHANGA.- Pan muy plano hecho con harina de trigo, huevo y sal. No se hornea, sino se fríe en aceite o manteca.
CACRO.- Cocacho, coscorrón (véase “coscorrón”).
CAJA.- Especie de tinya de gran tamaño. Bombo artesanal. Instrumento del músico cajero.
CALDILLO.- Sopa de huevos batidos y orégano. Reconstituyente para parturientas.
CALEADOR.- Especie de aguja hecha con alambre, que sirve para ingerir una leve porción de cal durante el chaqchado de la coca.
CALICHE.- Bebida hecha a base de té, jugo de limón, azúcar, agua hirviente y una medida de ron o alcohol. Se toma generalmente en la noche de víspera de las fiestas patronales.
CALLANA.- Recipiente de arcilla para tostar granos.
CAMACHICO.- Persona encargada de planificar, ordenar y dosificar las comidas y bebidas que el funcionario o mayordomo ofrece a los asistentes a su casa.
CANCAR.- Dorar, asar.
CANCHA.- Maíz tostado.
CANCHIS.- Siete.
CANTICHA.- Virgen Candelaria, Patrona de Aija. Su fiesta central se celebra el 2 de Febrero y desde el 31 de Enero. Consta de: Entrada de Carga, Amarre, Fuegos Artificiales, Misa y Procesión. Se distingue por contar con los Negritos de Plata, quienes le dan a la celebración una característica particular. A diferencia de la fiesta de Shanticho, no cuenta con tarde taurina ni octava.
CANTIMBOLA.- Bola de cera adherida a una larga pita. Forma parte de la tradición de Semana Santa, en la cual durante la vigilia después de la crucifixión de Cristo es usada para “despertar” con un cantimbolazo en la cabeza a quienes duermen o dormitan en la iglesia. Inmediatamente después se hala la pita para no ser descubierto.
CAPAZ.- Tal vez, probablemente. Ej.: “capaz vamos mañana a la chacra”.
CARCA.- Suciedad de la piel, de color negruzco y acumulada por ausencia del aseo diario.
CARDÓN.- Planta silvestre de forma ovalada cubierta de púas que al secar suelen usarse para peinar o cardar los tejidos de lana.
CARGA LLEKI.- Entrada de la carga, obsequio para un funcionario o mayordomo de la fiesta patronal. Está compuesta por sacos de papas, yucas, camotes, según el ofrecimiento. Tradicionalmente van sobre acémilas. En la fiesta de Shanticho la Carga LLequi sucede la tarde del 23 y 30 de Julio. En la de Canticha el 31 de enero.
CARONA.- Tejido doble y acolchado que se coloca sobre el lomo de los caballos o asnos para protegerlos ante la colocación de la silla de montar o de la carga.
CASERÓN.- Casa grande.
CASHA.- Espina o púa, natural o metálica. Se aplica también a los zapatos de mujer cuyo taco es puntiagudo (cashataco: taco puntiagudo).
CASHPI.- Varilla de palo muy delgado que se usa para atravesar los cuyes y colocarlos en la brasa. Se aplica también a las personas de piernas delgadas (cashpichanka).
CASPIROLETA.- Bebida preparada con leche, aguardiente y azúcar. Indicado para combatir los síntomas del resfrío y la gripe. Se sirve muy caliente.
CHACRA.- Sementera, terreno de cultivo.
CHACUA.- Perdiz.
CHAKI.- Pie.
CHAMPA.- Pastel dulce, especie de gran alfajor de forma cuadrada relleno de api o manjarblanco.
CHAMPOSO (SA).- Despeinado(a), con el cabello desordenado y sucio.
CHANCAR.- Triturar, machacar, moler. Golpear.
CHANKA.- Pierna.
CHANTA.- Complemento de piedra, teja u otro material para jugar taco. Debe tener características lustrosas para ofrecer menor resistencia a la fricción con el piso.
CHAPTA.- Chanta privilegiada, exacta, notable.
CHAQALLUA.- Mandíbula, quijada.
CHARQUI.- Carne salada y secada al aire o al sol.
CHASPAR.- Chamuscar la pelambre de un animal beneficiado, antes de cocinarlo y para así servirlo cuidando la presentación y la estética.
CHEQUE.- Billete, moneda de papel.
CHICHARRÓN.- Trozos de carne de cerdo, hervidos y luego fritos en su propia manteca. La peculiaridad muy aijina, consiste en que, al ser Aija una ciudad pequeña, donde toda la gente se conoce y puede percibir fácilmente el delicioso olor; al beneficiarse un cerdo, se debe compartir con las amistades más cercanas, enviándoles porciones de chicharrón acompañadas con mote de trigo, de maíz, papas y ensalada.
CHICHI.- Teta, pezón de mujer.
CHILLÁN.- Brilla, brillo.
CHILLANTE.- Brillante, brilloso, lustroso.
CHILLIHUA.- Soguilla confeccionada a partir de las fibras de la penca.
CHINA.- Mujer, por lo general joven. También puede usarse de modo peyorativo para una señalar a una mujer humilde.
CHINCHIS.- Pajarillo de color negro. Pequeño y vivaz.
CHINCHU.- Chincho, hierba aromática usada en las comidas.
CHIPTAR.- Chuncar.
CHIRAPA.- Llovizna.
CHIROLA.- Cárcel.
¡CHISHA!.- Interjección para espantar y alejar a las gallinas.
CHIUCHI.- Candil, lamparín artesanal a kerosene.
CHIWILLO.- Ave común, tordo de color negro.
¡CHO!.- Voz para atajar o detener a los pollos o aves de corral.
CHOLOQUE.- Semilla usada para chuncar o jugar a las canicas.
CHUCRU.- Reseco, duro.
CHUFLA.- Mazamorra de maíz.
CHULILLO.- Ayudante, mandadero, asistente, portapliegos.
CHULLQA.- Color verde limón intenso.
CHUNCAR.- Jugar a las canicas, chiptar.
CHUPE.- Sopa serrana hecha con papas, hojas de paico, habas, huevo y leche.
CINCHA.- Faja gruesa de lana, cuero u otro material con que se aseguran la silla y carona en la barriga del burro, mula o caballo.
CINCHO.- Figurativo: cinturón para sujetar el pantalón.
CIRIA.- Chapa de gaseosa alisada y con los bordes esmerilados o afilados. Similar a lo que en otras partes del Perú se conoce como “run run”. Atravesada por una pita resistente, se usa para enfrentarse a sus similares. El duelo busca demostrar al mismo tiempo la mayor resistencia de la pita y lo aguzado del filo del metal giratorio.
CLUECA.- Gallina que está empollando sus huevos.
COCACHO.- Coscorrón, cacro.
CHONKA.- Diez.
COLLOTO.- Piedra de canto rodado.
COMADREJA.- Wewash. Mamífero mustélido.
CON DIRI.- "Con dirección a...". Dirigido con precisión.
CONGONA.- Planta silvestre de hojas pequeñas y gran poder cicatrizante.
CORONTA.- Eje o corazón de la mazorca del maíz ya desgranado.
CORREDOR.- Pasillo interior de una vivienda.
COSCORRÓN.- Cocacho, cacro. Golpe generalmente suave, de connotación disciplinaria. Se propina en la cabeza y con la parte de los nudillos de un puño cerrado.
COSTALILLO.- Saco pequeño generalmente de harina para pan, usado como contenedor o morral de viajero.
CHUSKU.- Cuatro.
CUAY.- Pan especial, redondo y denso hecho con harina blanca.
CUCHI.- Chancho, puerco, cerdo, porcino.
CUCHIPA QARÁN.- Pellejo frito de chancho.
CUCHIPISHTAQ.- Hombre que beneficia cerdos.
CUCHIRRUTU.- Corte radical del cabello para las personas, o del pelaje en animales, realizado toscamente con tijeras o cuchillo.
CULÉN.- Hierba medicinal, indicada para el tratamiento de problemas digestivos.
CUMA.- Comadre.
CUMPA.- Compadre.
CUMPLE.- Presente de gratitud que el funcionario o mayordomo entrega a su obsequiante, en pleno desarrollo de la festividad. Está compuesto de los platos típicos y licores, ofrecidos en la celebración, en cantidades de acuerdo al valor del obsequio recibido.
CUÑA.- Piedra u otro aditamento usado para soportar un vehículo evitando que sus ruedas se muevan.
CUSHARA.- Requesón artesanal que suele prepararse durante la época de cosecha de papas. Va acompañado en el plato con huatias y ají con huacatay.
CUSHURO.- Alga de agua dulce recolectada en lagunas altoandinas. Por su forma se le llama “el caviar andino”. Según estudios realizados es excelente fortificante óseo.
CUTIPAR.- Barbechar, remover la tierra en labranza.
CUTU, CUTUS.- Sin cola o con la cola corta.
D
DAÑO.- Perjuicio cometido por el animal al ingresar, generalmente buscando alimento, en chacra ajena.
¿DÍ?.- Expresión interrogativa que equivale a “¿no es cierto?¿no es verdad?
DOGO.- Flor, variedad de Antirrhinum. En Aija es tradicional para la ornamentación de las andas de la Virgen Candelaria, “Canticha”.
E
ENCAPOTADO.- Cielo densamente nublado.
ENDENANTES.- Es la deformación de la contracción de “enantes”: “en” y “antes”. Se aplica para definir un tiempo pasado reciente.
F
FOCO.- Linterna de mano a pilas.
FOGÓN.- Cocina a leña, también llamada Tullpa.
G
GUANACO.- Cholo. Expresión que puede ser peyorativa o no, según el tono que se le imprime. ¡Cállate so guanaco!, o: ¡eres mi lindo guanaco!
GUAPO.- Valiente, envalentonado.
H
HOLLÍN.- Tizne, residuo color negro producto de la acumulación de humo en las cocinas.
HONDILLA.- Horqueta de palo en forma de V atado en sus extremos superiores a jebes elásticos unidos a contenedores de cuero, al estilo de una pequeña catapulta. Sirven para cazar aves al colocárseles pequeñas piedras. En estos tiempos es un hábito cada vez menos practicado.
HUACHIKIR.- Lanzar al viento, echar a la suerte, obsequiar a manos llenas.
HUALLKI.- Compañero, compañía, perro de compañía.
HUAQALLISHO (A).- Llorón (a), de fácil llanto.
HUAQTA.- Espalda.
HUAQTALLÁ.- A la espalda de, tras de.
HUASARIMA.- Hipócrita. Persona que habla a espaldas de alguien, trayendo o llevando noticias falsas o verdaderas, pretendiendo indisponer a uno con el otro.
HUASHKU.- Licor, aguardiente.
HUATIA.- Papas cocidas en hornos hechos de piedra y terrones provenientes de las propias eras de chacras durante la cosecha de papas.
HUEQLA.- Caótico(a), desordenado(a).
HUEQTI.- Legaña.
HUERINCA.- Canastilla tejida con chillihuas y ubicada generalmente en lo alto, en la cocina. Sirve para guardar los alimentos y mantenerlos a salvo de los intrusos.
HUISHLLA.- Cuchara de palo que sirve para cocinar.
HUSO.- Instrumento de madera delgada, que sirve para hilar torciendo la hebra y envolviendo en él el hilado.
I
IMANOLLAPIS.- Como sea, como fuere.
INFUNDIA.- (De “enjundia”). Grasa amarilla de las aves, en especial de la gallina. Se usa en forma de emplasto para tratamientos varios.
ISHI MUÑA.- Hierba aromática de propiedades medicinales digestivas y también usada en las comidas.
ISHKE.- Dos.
ITZKON.- Nueve.
J
JAKA.- Cuy, conejillo de indias.
JAKA CASHKI.- Sopa de cuy. El animal previamente cocido a la brasa se hierve luego en agua previamente aderezada con ají colorado y acompañado de papas o yucas.
JAKA MULLKA.- Excremento del cuy.
JAKA PUKU.- Madriguera de los cuyes.
JAMPI.- Remedio, medicina.
JANCHAKÍ.- Vianda, comida que se lleva en recipientes. En las fiestas patronales, la comida excedente que se lleva desde la casa del mayordomo.
JAPALLA(N).- Único, solo, persona solitaria.
JATUN DE BALDE.- (Jatun: del quechua (“grande”) y “de balde” (de: “en balde”) Expresión que se refiere a una persona muy alta, pero inútil o incapaz de hacer valer su talla o tamaño en actividades propicias para él.
JATUN OFICIO.- Dúo de músicos, también conocida como “roncadora”, que interpretan al mismo tiempo largas y gruesas flautas o pinkullos de caña, y la “caja” o bombo artesanal. Son muy tradicionales y apreciados en las fiestas patronales de Shanticho y Canticha.
JICHAKARAMI.- Invítame (o sírveme)un trago, una bebida.
JIGOTE.- Salsa o relleno de comidas. Ej.: el jigote para la morcilla.
JITQA.- Yuyo.
JOQTA.- Seis.
¡JUESÚS!.- Exclamación (deformación de ¡Jesús!). Sorpresa, asombro, temor, miedo, angustia.
JUK.- Uno.
¡JUNA VALIENTA!.- Interjección acre o violenta contra alguien (juna: por jijuna).
JUNTA.- Lleno(a), repleto(a). Ej.: Pacha Junta = estómago lleno.
K
KAMPACASHA.- Planta espinosa que es utilizada, a manera de alambrada de púas, para señalar límites en las chacras e impedir el paso de animales y personas.
KANANQA.- Ahora, ahora sí, en este momento.
KATATAR.- Temblor del cuerpo, escalofrío.
KERESA. Moscón que suele depositar sus huevos en las carnes frescas, donde luego se convierten en larvas. Existe el mito de que la keresa presagia la pronta muerte de algún miembro en la familia.
KICHKI.- Estrecho(a), angosto(a).
KICUYO.- Hierba mala, especie de césped silvestre, dañino para los campos de cultivo.
KIMA.- Tres.
KINREPA.- Ir hacia allá, más allá.
KIRMA.- Camilla construida artesanalmente.
KITAÑAKE.- O Kitañaki. Ceremonia del primer corte de cabello de un bebé, para lo cual los padres de éste convocan madrina y/o padrino, quien(es) debe(n) ofrecer un regalo, por lo general dinero en efectivo.
KUKUPA.- Harina de trigo tostado y cernido. Se usa para la elaboración la sopa llamada Shakui o Shakue, muy tradicional de Aija. También se usa para la preparación de la parpa.
KUNKU.- Base cortada del tronco del maguey, usada también para hacer tambores de gran resonancia. Se presume que ese uso proviene de los gentiles preincas habitantes de las ciudadelas adyacentes a Aija como Chuchún Punta. También sirven para fabricar bancos o asientos rústicos resistentes y livianos.
KUNTU.- Vasija grande de barro o cerámica que sirve para fermentar la chicha de jora.
KURPAY.- Bollo de requesón, muy popular y de uso cotidiano.
KURU.- Gusano, por lo general se refiere al gusano de la papa.
KUTICHA VOLVICHA.- Innoble acción de reclamar lo que ya se ha regalado u obsequiado.
L-LL
LABRANZA DE LA CERA.- Momento de la fabricación de ceras, para la fiesta patronal, tomando como base la cera sólida que se ha recibido como obsequio.
LANQACHU.- Fruto externo de la planta de la papa.
LAPÍN.- Tendón.
LAPIRINRI.- Lóbulo de la oreja.
LAPU TZUKU.- Sombrero aplastado o deformado por esa causa.
LAQCHIR.- Salpicar, regar, mojar.
LAQUAR.- Perro que bebe líquido. Se aplica también a quien bebe un líquido ruidosamente.
LASAQ.- Pesado, obeso.
LECHERITA.- Frejol variopinto, de gran valor en el juego de chuncar o chiptar.
LICHI.- Lecheritas.
LIPA.- Persona gorda, con sobrepeso.
LISURA.- Improperio, grosería, insulto, malcriadez.
LLANKI o LLANKE.- Ojota.
LLUCLLU.- Cría recién nacida o muy pequeña del cuy.
LLUNCA CASHKI.- Sopa de trigo resbalado, hervido con carne de carnero o res. Típico de las fiestas patronales de Shanticho y Canticha y de toda celebración familiar importante, conjuntamente con el picante de cuy y el jamón ahumado de cerdo.
LLUSHOQ.- Brilloso, enlucido.
LLUSHPIR.- Lamer, dejar limpio el plato o la olla antes de lavar. Signo de exaltación gustativa. Ej.: Me gustó tanto que hasta llushpí la olla.
LLUSHTU.- Mote. Trigo hervido y pelado en ceniza.
M
MACHKA o MACHIKA.- Harina de cebada tostada y cernida. Se sirve en el desayuno y se puede comer directamente o remojándola en leche (Pichu). Se lleva también como fiambre.
MAKI.- Mano
MALLAQEKAN.- Hambriento, con hambre.
MANAM.- No.
MANAM KANTZU.- No hay.
MARCO.- Arbusto cuyas ramas se usan como escoba.
MASQUE.- “A ver”, “por si acaso”. Como conjunción es similar a: “aunque” (masque sea: aunque sea).
MATE.- Corteza de calabaza seca usada por el poblador andino como plato o vajilla.
MATIPAKA.- Mate.
MOTE.- Trigo o maíz hervidos y pelados en ceniza.
MERCACHIFLE.- Vendedor errante que suele llegar a los pueblos especialmente en épocas de fiesta patronal.
MERIENDA.- Cena. Última comida, generalmente ligera que se sirve entrada la noche.
MILLUA.- Lana.
MIRCAPA.- Refrigerio, vianda, comida para el viaje.
MISHIHUETA.- La flor oficial de Aija. Preciosa y cautivadora. Su nombre está relacionado con su aparente parecido al contorno de la cara de un gato. Es silvestre, pero no se la ve crecer en cualquier lugar.
MUNAPAR.- Ansiar o desear para sí alguna comida o dulce que está en poder de otra persona.
N-Ñ
NADITA.- Casi nada, muy poco, escaso.
NEGRITOS DE PLATA.- Cuadrilla de danzantes que usan atuendo similar al de otras danzas también semejantes de otras partes del país pero que, sin embargo, llevan un singular aditamento que los diferencia del resto: una o dos wewuash (comadrejas) disecadas en los hombros. Es una danza típica de la festividad de la Virgen Candelaria. Se baila al son de una banda de música, la cual interpreta una melodía tradicional y especialmente emotiva.
NAHUI.- Deformación del quechua proveniente de ñahui: ojos
NIKACHAQ.- Petulante, soberbio. Engreído.
NIRILLALLAM.- Expresión, indica: “sólo decía” o “digo nomás”.
NOVENA.- Serie de nueve noches previas a la celebración religiosa principal.
NOVENANTE.- Devoto, voluntario organizador de una novena.
ÑAMI ÑAMI.- (Rico, rico)Expresión que se aplica a la acción de provocar deleite en otra persona por alguna comida que se está degustando (es decir, hacer munapar). Ej.: "el bizcocho que tengo está ñami ñami".
ÑISCA.- Trozo o pedazo muy pequeño.
ÑON O ÑONES.- Juego infantil de canicas (chuncar), en el que se emplean frijoles (los de color amarillo valen menos y los de colores variopintos más).
O
OKILLITO(A).- Viejo, vieja.
OMI.- Sí.
OPA o UPA.- Tonto, bobo.
ORQOSHA.- Mujer de rasgos masculinos.
P
PACAPACA.- Lechuza pequeña cuyo nombre se asocia a su canto.
PACHAJUNTA.- (Con la barriga llena)Estar satisfecho después de tomar sus alimentos.
PACHA NANÉ.- Dolor de estomago.
PAICO.-. Hierba aromática que se usa en las comidas, en especial en el chupe serrano.
PALANGANA.- Ostentoso, charlatán.
PALLA.- Mujer que forma un grupo de baile costumbrista. Viste a la usanza de las doncellas del inca y canta con voz extremadamente aguda, acompañada por una orquesta típica. Las pallas suelen ser infaltables en las fiestas patronales.
PALLUCA.- Paloma amigable y tierna, de tonalidades grises y canto sublime.
PAPA CASHKI.- Sopa de papas, hierbabuena, queso y huevos.
PAPA SHIPRA.- Cáscara de la papa.
PARPA.- Potaje dulce preparado con kukupa, aceite o manteca, agua y azúcar. Suele servirse en los desayunos, lonches o como fiambre para soportar la jornada de trabajo en el campo.
PASAREMOS.- Recepción ofrecida por el dueño de casa después de las misas de difuntos, novenas, o ensayos de los pastorcillos o pashtucos. Consta de diferentes menús, según sea el caso.
PASHTUCOS.- Personajes de la escenificación de fiestas navideñas.
PASTORCILLOS.- Niños danzantes que recorren las calles en la navidad aijina, ataviados con ropas blancas, gorros y sonajas. Cantan alabanzas al Niño Dios, acompañados por músicos.
¡PASUMADRE!.- Interjección que denota sorpresa.
PELLEJO.- Piel, especialmente del animal. El término se puede usar también para referirse peyorativamente a la piel humana.
PEÑIZCAR. Pellizcar.
PEQA.- Cabeza.
PERJUDICAR.- Seducir, violar, ultrajar a alguna persona aprovechándose de su inocencia, desventaja o ingenuidad.
PICHI.- Orina.
PICHICHANKA.- Gorrión, ave pequeña y vivaz de color gris, con diferentes tonalidades en la cabeza.
PICHIR.- Orinar.
PICHU.- Harina de cebada tostada y cernida combinada con agua o leche azucarada. Se sirve en el desayuno y lonche.
PIKIS.- Muy pequeño de estatura, corto, breve.
PIOLA.- Pita, cabuya, cuerda.
PIRURU.- Piedra circular horadada en el centro, se coloca en el huso para evitar que el hilo se zafe de la varilla.
PISHQO.- Ave.
PISHTAR.- Despellejar y trozar a un animal beneficiado.
PISPAR o PISHPAR.- Cuartearse la piel debido al frío.
PITZQA.- Cinco.
PITZQAKI.- Lavado de las ropas de un difunto, al siguiente día del sepelio.
POCILLO.- Taza, recipiente.
PONCHE DE ALMENDRAS.- Bebida tradicional hecha en base a almendras hervidas, azúcar y diversos “secretos” transmitidos por generaciones. Se sirve muy caliente, especialmente en las noches de víspera de la fiesta de Shanticho, pero también en otras ocasiones especiales.
PONCHO.- Prenda abrigadora, cuadrada o rectangular, de lana y con abertura para pasar la cabeza.
POQTISHA.- Gordinflona, mujer entrada en carnes.
POR DIOSITO.- Exclamación para afianzar lo que se está diciendo. Especie de juramento coloquial sin mucha profundidad. Ej.: “por Diosito que es cierto lo que te digo”.
PORRAZO.- Golpe.
POSTILLÓN.- Servicio de correo público, en sus comienzos transportado a lomo de bestia.
POYO.- Asiento de piedra o adobe, generalmente pegado a la pared.
PRECISAQ.- Persona que se siente importante, por lo general sin serlo.
PUA.- Ocho.
PÚCUTA.- Neblina.
PÚKASH.- Vejiga de cerdo cuidadosamente lavada e inflada, que se utiliza como pelota.
PUKLLAR.- Jugar.
PUPU.- Ombligo.
PUQUIO.- Bunle, cocha.
PURUSH.- Fruta. Especie de tumbo o granadilla pequeña y ovalada.
PUSHANYA O PUSHANLLA.- Neblina baja que esconde míticas y tenebrosas características.
PUSHPU.- Ficha del juego de chuncar o chiptar.
PUSHTU.- Habas secadas al sol y luego tostadas. Fiambre para las largas caminatas o para enfrentar con éxito la altitud extrema de la puna.
Q
QACHQAR.- Roer.
QALAPUTU.- Calvo, con muy poco pelo o con el cabello rapado en extremo.
QAMLAQ.- Desabrido, sin gusto.
QARATZA.- Piel de animal, pellejo que se usa como tapiz.
QATIPAR.- Seguir. Fig. Leer a través de la hoja de la coca, el cigarro u otras modalidades, para adivinar el destino o la suerte.
QATZUAR.- Bailar.
QELA.- Ocioso, holgazán.
QELLY.- Persona que regala al mayordomo o funcionario de las fiestas patronales lo que le hace falta o se le solicita para la celebración.
QENRISH.- Mosca grande que zumba. De mal augurio.
QOCHAMASMALIN.- Puchero, gesto de inminente llanto.
QOSHRU.- Pelo crespo, ensortijado.
R
RACUA.- Azuela. Herramienta agrícola para remover la tierra.
RASHTA.- Liquen, habitualmente encontrado en el cerro de Chuchún Punta. Se lo recolecciona a finales de noviembre para decorar los nacimientos navideños andinos.
RATAPUCHE.- Juego infantil, también llamado "a las escondidas".
RINRI.- Oreja.
RONDÍN.- Armónica.
RURU.- Huevo.
RURUSH.- Huevo pequeño, huevito.
S
SANTAROSITA.- Pájaro vivaz, de plumaje negro y blanco.
SAPCHA.- Cabello crecido desordenadamente. Se aplica también al pelaje de animales.
SAPCHOSO.- Melenudo, greñudo, despeinado.
SAPRA.- Greñudo. De cabello o barba larga.
SAQRA o SAQLA.- Destartalado.
SAYA WANKA.- Danza guerrera originaria de los pueblos incas o preincas de la zona. Actualmente casi en extinción. Se hacen esfuerzos todavía insuficientes para su rescate y preservación.
SEMITA o CEMITA. Tanta Shonqo.
SENQA.- Nariz.
SHAKUI O SHAKUE.- Sabrosa y sencilla sopa de trigo hecha con kukupa. No requiere aderezo. Sus ingredientes, además de kukupa, suelen ser básicamente: cebolla china, agua, sal y queso andino. También se le puede añadir huevos y papas cortadas en bastones. No más que eso.
SHAMA.- Escorbuto.
SHANTICHO.- Santiago Apóstol, Patrón de Aija. Su fiesta se celebra el 25 de Julio de cada año y comprende “El Día”: comienza el 23 y termina el 26 de Julio, y “La Octava”: comienza el 30 de Julio y termina el 2 de Agosto.
SHE.- Pronombre que se aplica únicamente al singular de la segunda persona. Ej. "Hola she, ¿cómo estás?".
SHILLKIR.- Realizar un ajuste quiropráctico de la espina dorsal.
SHILLKU.- Planta silvestre con características de hiedra, que se pega a las paredes y a cualquier cosa que le ofrezca apoyo.
SHIMI KICHÉ.- (Lit. Abrir las bocas)Evento que se realiza para lograr el compromiso de nuevos obsequiantes que ofrezcan colaborar con el funcionario en la celebración de la fiesta patronal.
SHINKULL.- Frutilla silvestre.
SHINTI.- Habas secas al sol y luego hervidas. Se sirve como especie de entremés, mientras se espera la comida o para matizarla con ella.
SHINUA.- Ortiga.
SHIMPICHA HUILLA.- Expresión que en el español tiene una connotación equivalente a: "se hizo justicia".
SHIPRA.- Cáscara de un vegetal.
SHIRIMPU.- Trigo resbalado y hervido sin sal ni azúcar. Sirve de base para la preparación de la Llunca Cashki. Como postre requiere además hervirse brevemente en leche azucarada, clavo y canela. Un “arroz con leche aijino”.
SHUPTAQ.- Frutilla silvestre de forma alargada y color morado intenso.
SIEMPREVIVA.- Planta de la familia de las crasuláceas. Crecen en las zonas altas, frías y rocosas, especialmente en el cerro de Chuchún Punta. Hay diversos mitos acerca de ella cuando se trata de ser usada como parte de la decoración de las casas.
SO.- Especie de preposición para alistar un insulto inminente. Ej. : ¡So idiota!, ¡so tarado!
SOCIO.- Persona que, de acuerdo con el propietario, se hace cargo del sembrío y los cuidados de una chacra.
SOLDADOS.- Granos de arroz con cáscara.
SOOO!.- Voz de ¡alto! a la acémila.
SOPETÓN.- Repentino, instantáneo, inopinado.
SOPLADOR.- Tubo de metal o de caña a través del cual se atiza el fuego de la cocina o tullpa.
SOPLAMOCO.- Cachetada, bofetada, lapo.
SOQO.- Canoso.
SOQOPEQA.- Persona de cabello cano o entrecano.
SOQPI.- Desgarbado, con los pantalones flojos.
T
TACO.- Juego (similar al que en otras partes se conoce como “mundo”). Se juega dentro de un círculo o rectángulo trazado en el piso y dividido en segmentos. Se trata de lanzar la chanta e ir impulsándola con un solo pie, hasta llegar al objetivo, sin salirse de los límites.
TANKA.- Cabello enredado, que forma un bulto imposible de desenmarañar, por lo que debe ser cortado. Se aplica al cabello de las personas y al pelaje de los animales.
TANTA SHONQO.- Semita o cemita. Humilde y sabroso pan integral de trigo, hecho con manteca y trozos de chicharrón de cerdo. El típico pan de Aija se distingue de otras semitas por su corazón de harina blanca. A ello le debe su nombre.
TAPLENCO O TAPLI.- Persona torpe.
TAQRA o TAQLA.- Sucio.
TAQTASH.- Saltarín, trotón.
TAS CON TAS.- Igual, equitativo, a la par, empate. Se aplica generalmente a transacciones comerciales de intercambio, para indicar que ambas partes están conformes con la igualdad de la operación.
TÉKUAR.- Bebida caliente basada en la planta del mismo nombre. Se sirve en los pasaremos de novenas y ensayos, especialmente cuando se prepara la dramatización de navidad.
TAURI.- Tarui, chocho.
TERRADO.- Madero largo usado en la construcción de vigas y dinteles en las casas de adobe.
TIESTO.- Recipiente para tostar cancha, habas, trigo, cebada y otros granos.
TINGOTE.- Juego de niños que consiste en pegarle a alguien en la oreja con el dedo índice o medio impulsado desde el pulgar.
TIPLA.- Polilla.
TIRALAZO.- Arriero.
TIZNAR.- Pintar o marcar con hollín o carbón.
TOCOS O TOCOSH.- Papa sumergida en estanques que luego de unos meses es extraída de la poza y secada al sol. Suele tener un fuerte olor a descomposición, pese a ello se le reconocen grandes propiedades curativas y medicinales debido a su contenido de penicilina natural. Se prepara con ella mazamorra, típica en Aija como en otros lugares de la serranía.
TOQER.- Cazar, enlazar especialmente lagartijas o similares.
TRANCA.- Cerco de maderos toscos que sirve para establecer los linderos de las chacras y corrales. También se dice del madero colocado detrás de las puertas para reforzar la seguridad.
TRINITARIA.- Flor, también llamada “Pensamiento”.
TRINQUETE.- Muy apretado(a). Prenda excesivamente ajustada o ceñida al cuerpo.
TRONADO (DA).- Que ha perdido la razón.
TUCU.- Lechuza, búho. Ave nocturna. Se dice de ella que anuncia un mal augurio.
TUCUPA NAHUÍN.- (Lit.: ojo de búho)El arte de tejer rombos con una cuerda atada en los extremos, usando solamente los dedos de ambas manos. En mi opinión, comparable al origami.
TUKSIR.- Pinchar, hincar, agujerear.
TULLPA.- Humilde cocina a leña o carbón instalada a base de adobes.
TUMPU.- Moscardón, abejorro.
TUSHU.- Antojo.
TZI-TZI.- Pan muy delgado con el que se prueba la temperatura adecuada en los hornos de panadería.
U
UCHKU.- Hueco.
UCHUCHIKI.- Fiesta de agradecimiento para los obsequiantes o de compromisos nuevos para la fiesta patronal, ofrecida por el mayordomo o funcionario, generalmente algunos meses antes de la celebración a Shanticho o Canticha.
UCUSH.- Ratón, pericote.
ULLMA.- Frutilla silvestre de color naranja.
ULLTU.- Renacuajo.
UPA.- Interjección: ¡Arriba!, ¡sube! Generalmente se aplica a los bebés.
UPALLA o UPALLA SHIMI.- ¡Cállate! ¡Cállate la boca! ¡Silencio!
USHA.- Carnero, oveja.
V
VENDAJE.- Yapa. Cantidad adicional que se otorga gratuitamente al comprador de gran cantidad de panes. Ej.: si se compra 50 panes, el vendaje puede ser 5 u 8 panes gratis.
VENTEAR.- Lanzar al aire con la horqueta el grano de trigo, cebada o centeno, para separarlo de la cáscara, generalmente en la misma era.
VETA.- Mal de altura. Lo sufren los seres humanos y también las bestias.
VOZARRÓN.- Persona de voz gruesa, áspera o ronca.
W-Y
WANKILLA.- Variante de la Saya Wanka, danza que se encuentra en inminente peligro de extinción.
WAQA SIKI.- Dícese de las mujeres de glúteos prominentes, .
WEWASH.- Comadreja.
WICHU WICHU.- Expresión para presumir de algo que se tiene, frente a otros que no lo tienen. Ej.: "mira mi juguete, wichu wichu, yo tengo y tú no tienes".
WISKU O WISKO (A).- Ciego(a) o bizco(a).
WIKSU.- Torcido, desviado, chueco.
YUKIS.- Zorzal, pájaro común de color grisáceo.
Nota.- Los aportes que los lectores estimen convenientes se recibirán en el espacio destinado a Comentarios, al pie de esta entrada. Se ruega no incluir nombres propios ni referencias a personas en los aportes. Sin embargo, sí se apreciará mucho que el colaborador indique su nombre completo para que quede registrado, como corresponde. Muchas gracias.
© Rogger Alzamora Quijano 2012
Mi sueño familiar
Sueño a menudo el sueño sencillo y penetrante
De una mujer ignota que adoro y que me adora,
Que, siendo igual, es siempre distinta a cada hora
Y que las huellas sigue de mi existencia errante.
Se vuelve transparente mi corazón sangrante
Para ella, que comprende lo que mi mente añora;
Ella me enjuga el llanto del alma cuando llora
Y lo perdona todo con su sonrisa amante.
¿Es morena ardorosa? ¿Frágil rubia? Lo ignoro.
¿Su nombre? Lo imagino por lo blando y sonoro,
El de virgen de aquellas que adorando murieron.
Como el de las estatuas es su mirar de suave
Y tienen los acordes de su voz, lenta y grave,
Un eco de las voces queridas que se fueron.
Mon rêve familier
Je fais souvent ce rêve étrange et pénétrant
D'une femme inconnue, et que j'aime, et qui m'aime,
Et qui n'est, chaque fois, ni tout à fait la même
Ni tout à fait une autre, et m'aime et me comprend.
Car elle me comprend, et mon coeur transparent
Pour elle seule, hélas! cesse d'être un problème
Pour elle seule, et les moiteurs de mon front blême,
Elle seule les sait rafraîchir, en pleurant.
Est-elle brune, blonde ou rousse? Je l'ignore.
Son nom? Je me souviens qu'il est doux et sonore,
Comme ceux des aimés que la vie exila.
Son regard est pareil au regard des statues,
Et, pour sa voix, lointaine, et calme, et grave, elle a
L'inflexion des voix chères qui se sont tues.
Paul Verlaine, (Francia 1844- 1896)Poèmes saturniens, 1866.
Yo no hablo de venganzas ni perdones,
el olvido es la única venganza y el único perdón.
Jorge Luis Borges
El olvido llena de café las tazas vacías del alma,
con una cascada de agua dulcemente abrigadora,
para alistar el buen ánimo y emprender el viaje.
El olvido es territorio del vacío y paz del pensamiento,
un lugar donde el mundo puede ser la silla, el escritorio,
unos pocos libros y millones de canciones.
Un rincón del paraíso, el escenario de las quimeras;
una mágica cocina de versos sin nostalgia.
El olvido, un lugar sin nombres ni rencores,
el césped infinito desde donde se puede ver
el mejor de los cielos como único paisaje.
Es mejor levantarse cada día
exento del olor a recuerdo en los cabellos,
pasar a través del tiempo, como en un viaje perfecto,
sin equipaje y en silencio, sólo buscando caminos.
De: LICENCIAS CON GOCE - Rogger Alzamora Quijano © 2012
Escribe: Rogger Alzamora Quijano
Tengo ante mis ojos los tres cuadernos que dejó. Están llenos de su escandalosa letra, deforme y salpicada de jeroglíficos. Hay poemas y notas, letras de avezadas canciones y elucubraciones nada sutiles sobre la muerte. Hay uno que me impacta por dos frases memorables, que prefiero no decirlas por temor a que se conviertan en una premonición.
La fecha: mayo del 83 no me dice mucho, excepto porque recuerdo claramente que nuestro pequeño y clandestino círculo de letras conmemoraba -dolientes y borrachos todos- los veinte años de la muerte de Javier Heraud en un cuartucho atestado del inconfundible vaho proveniente de un balde de guinda de Huaura combinada con ron Cartavio. Vaya veneno. Terminábamos de componer una canción para el mítico poeta, de la que recuerdo apenas el estribillo:
A pesar de tu ternura
y de los bosques de poemas,
a pesar de tu ausencia
los tiempos son iguales
y la pena es la misma.
Seis estrofas cuya partitura y grabación en una cinta casete obran en mi poder. Todo en escala diatónica -lo que en el alcoholizado estado en el que estábamos nos complicó hasta la náusea-. Las letras son prescindibles, pero la vibrante melodía fue una muestra del ingenio al que llegamos de la mano de un muchacho a quien conocíamos por el nombre de Jota, músico autodidacta que llevaba escritas -me consta- los cuatro movimientos de una sinfonía con la que tal vez ya pasó a la historia: “Cabildo en el Cuzco, 1534”.
A lo que iba. Para entonces yo había sido testigo de todos sus versos, tanto como él de los míos. Jota se limitaba a observarnos, sospecho que desde algún recodo de su intrincada sinfonía. Revisábamos febrilmente nuestros poemas mientras fumábamos -cada uno de su propio Premier-. Las risotadas y el humo nos secaban la boca, empero, así como buenos amigos y contertulios, éramos también furibundos disidentes. Su poesía pesimista y mis cursis epigramas eran buen motivo para ahogarnos en discusiones bizantinas. Su obsesión por adornar mis simplezas y mi obstinación por quitarle drama a sus versos eran suficiente motivo de enfado.
- Bueno –decía- allá tú, sea como fuere la buena noticia es que “esto” no saldrá a la luz, así que tranquilo. No harás el ridículo.
Era alto, piel canela, ojos expresivos y grandes manos; sonrisa magnética, prestancia y lucidez sobrias y lanetntes, carácter irascible por el que perdía amigos y mujeres tan fácilmente como los hacía. Introvertido y tímido, orgulloso y noble, sincero y afable. Fue mi único amigo. Cuando salió de la cárcel sólo yo fui a esperarlo. Cinco días en los apestosos sótanos del palacio de justicia -a causa de una memorable golpiza a cierto agiotista bravucón- lo devolvieron a la calle con la desfachatez propia de quien se sabe indemne y resistente al abuso. Me abrazó al tiempo que pronunciaba la frase de César Moro que siempre llevó como un escapulario colgado en el alma: “Il es´t question de la victoire sur le temps”.
- Sí -le dije-, de eso tú sabes más que yo.
Se quedó mirando la calle.
El tercer y último cuaderno era también el más antiguo. Allí encontré este poema, escrito de su puño y letra:
Hoy escuché Albinoni
y su adagio sonó más triste
que tu despedida.
Hoy sé, por fin,
Que hay cosas más tristes
que tu ausencia.
Fechado: 03 de diciembre de 1978. Dos años antes de que yo escribiera mi "Epigrama de invierno"... y cuando aún no nos conocíamos:
Hoy escuché Albinoni
y su adagio sonó más sordo
que el goteo de la lluvia
sobre los charcos.
Hoy sé, por fin,
que hay cosas peores
que tu ausencia.
Me quedé perplejo. Si Paco no hubiese muerto ayer, en este momento él me estaría acusando de plagio y yo… yo no sabría de qué, pero tendría también que acusarlo de algo.
De: "PEQUEÑAS HISTORIAS" (Copyright © Rogger Alzamora Quijano)
En medio de la vorágine que todo lo envuelve y hunde,
con deseos de claudicar de una vez ante la muerte,
cada vez más cerca de las fauces del océano,
veo ese pequeño trozo de madera
que podría salvarme la vida.
Perdido en la temible negrura entre el cielo y el mar,
con el ausente horizonte y el remolino mortal,
viendo ese pequeño trozo de madera que eres tú,
que podría salvarme la vida…
pienso: ¿para qué?
(De: DÍAS DE SAL Y DE MUERTE, © 2012 Rogger Alzamora Quijano) When life looks like easy street, there is danger at your door...
Robert Hunter
Hay un bello sol en el cielo triste de Lima.
Aún peor: hay un bello y tristísimo sol en el cielo de Lima.
Han muerto esta mañana valiosos sueños que incubaba
bajo mi almohada, dentro de mi alma y sobre mi vida.
Han muerto, después de que ayer tarde nacieran palabras nuevas,
nuevos reproches y diatribas. Nuevas miradas que no conocía.
Pero hasta los hechos reales se escapan de las manos,
cuando al parecer se los tenía muy bien agarrados.
¿Defenderte? Te defendí de todos.
Ya puedes decir que también de mí.
A cambio sólo pedí que murieras conmigo,
como a mí me gustaba ir muriendo por ti.
Pese a mi amor tormenta, yo sólo buscaba
una mano en mi mano, un abrazo en mi espalda.
Una caricia, una palabra, esperarte en casa
con nuestro gato, pan crujiente y café esperanza.
Una mañana sencilla, una tarde de caminata,
Algo que leer para dos, en cualquier temporada.
Una canción a media tarde, algunos pasos de baile,
un cigarro en el balcón, caminar cualquier calle.
Y por la noche, mi calor a tu frío adherido,
la flor de tus palabras, la caricia de tu voz.
Una luz en el horizonte, donde nuestros sueños
más lejanos y esquivos se pudieran visualizar.
¿Qué hice por ti? Lo dejé todo, me enfrenté a todos.
Perdí el mejor trabajo, que habría llenado mis ideales.
Perdí también -y con gusto- amigos que no lo valen.
De pronto olvidaste lo esencial, y las sabrosas nupcias
en lo alto de la imponente montaña
fueron a parar al bajo fondo, donde seguramente
también está el aro de hierbas que te di en custodia.
Al final del plazo, tomo aire y me someto:
será difícil que me encuentres, si no me dejo encontrar.
Puedo ser todo lo duro y difícil que sé que soy,
y de ningún modo podrás entrar en mi cerrazón.
Quienes me vieron feliz y triunfante a tu lado
tratarán de hacer de mí objeto de escarnio,
pero ante ellos también podré saltar a tiempo,
para reducirlos a la nimiedad y al desprecio.
Escapar de esta temible circunferencia
lavando nuestras culpas en una misma batea.
Pronto es pronto y no más tarde que eso,
cuando mi guitarra le cante al destierro.
Hay fracasos dolorosos que parecen ironías.
Son esquinas filosas donde nos aplasta la vida.
(De: DÍAS DE SAL Y DE MUERTE, © 2012 Rogger Alzamora Quijano)