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Etiquetas: [poema la libertad]  [poesía]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Wed, 22 Apr 2015 03:51:00 +0000


Tomar la libertad, vaciar la libertad.
Como las mañanas del verano,
como las del otoño.
Se elige o se guarda.
Se usa o se descarta.

Como el dilema entre el azul del cielo
y el del mar,
ambos insondables, ambos fríos,
y provocadores.

Como el color de la flor y el barro del acantilado.
Como la nube y el humo, tan blancos y tan distintos.
Como el sueño y el insomnio que detienen y permiten.

Como el tiempo y sus variables.

La libertad de tomar las oportunidades
y desperdiciarlas,
la de optar por el sentido común,
no por la rebeldía.
La libertad de aceptar las lisonjas o ignorarlas,
la elección de la ecuanimidad,
el insulto de la locura.

Todo se reduce a una elección.
El riesgo o el fracaso.

Y el tiempo no se detiene, juzga.

La libertad exige y pretende,
no se conforma,
no se soslaya.

Libertad para la autocrítica,
libertad para la mentira,
para la soberbia y el orgullo.
Libertad para el consuelo,
libertad para la memoria,
libertad para el juicio,
para la condena,
para el suplicio.

Ser libre o no serlo.
Es esa la cuestión.

La libertad,
amigable y brutal,
infinita y salvaje.
Y no perdona.

Derechos Reservados © Copyright 2015 de Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [poemas de amor]  [poesía perú]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Sun, 12 Apr 2015 22:31:00 +0000


"Lo cortés no quita lo valiente" (Corrido popular)


Leve, fresco, breve como el amanecer,
sangra tu nombre y ataca la piel.
No son sólo sus letras ni su pronunciación.
No son las agujas que el tiempo hundió en mis ojos.
Tampoco la rutina del desmesurado recuerdo.

No son las palabras mudas que van contigo cual tu sombra.

Salgo del insomnio para ingresar en la duda,
salgo del hambre para morir de sed.
Gano la música para perderme en el silencio.
Escarbo la gratitud para conformarme con la rutina.

Los hechos han sobrepasado la atmósfera de los sueños.

Ya sé que soy el círculo del dolor,
el eco imposible de una pesadilla,
pero me cuesta cargar la cruz de tu mirada,
me niego a privarme de tu abrazo.

Por ello, al llegar este día,
acopio sensaciones, imágenes, verbos.
Pasado y presente son lo mismo para nosotros,
las palabras eternas, los besos perpetuos.

Hoy, día de las margaritas,
voy a rescatar sábanas y almohadas,
reparar los azulejos de la cocina,
orientar la mesa hacia la esperanza.

Me invito a librarte del árbol en la sala de tu casa.
Me prometo pintar de blanco tus paredes y tu voz,
enseñarte a bailar, esperarte en la esquina,
visitar contigo las boutiques del recuerdo,
y al caer la tarde leerte mis redundancias.

Hoy, que todo te pertenece,
que eres la reina del universo,
que te celebran con canciones y abrazos;
quiero regalarte mis fuerzas,
mis locuras prescritas, mis ambiciones caducas,
mi lejana presencia que solamente duele.
Quiero pensar tu nombre cada minuto de este día,
noble dama de manos abiertas y corazón gigante,
¡Por los mejores tiempos que sin mí tendrás!

¡Salud, reina siempre feliz y acompañada!


Remolino" por Francisco Céspedes


Derechos Reservados Copyright © 2015 por Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [bayly]  [josep cuenca]  [marsé]  [premio literario]  [premios literarios]  
Fecha Publicación: Sun, 08 Mar 2015 05:42:00 +0000


Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Jaime Bayly fue convencido de participar en el Premio Planeta 2005 al recibir una llamada que le aseguraba iba a ser finalista. Bayly presentó su novela -según sus propias palabras- “a medio escribir”. A la postre sería finalista. Sí, querido(a) lector(a): ganó 125,000 euros con una obra inconclusa (El Premio Planeta está dotado con 601,000 euros para el ganador y 125,000 para el finalista).

Esta es la historia que gracias a Juan Marsé y a Josep María Cuenca podemos corroborar (con planetaria vergüenza ajena). Farsa es la palabra que asociará -querido(a) lector(a)- con premio literario, por culpa de unos cuantos mercantilistas e ineptos.

“Mientras llega la felicidad” es la biografía de Marsé que Cuenca ha publicado en Anagrama. Hay muchas cosas interesantes en este libro, entre otras los verdaderos motivos de su renuncia a ser jurado del Premio Planeta 2005. Cuenca relata cómo Juan Marsé Carbó (Barcelona, 1933) hizo un honroso deslinde cuando se percató que Planeta no sólo no tomaba en cuenta sus razonables requerimientos, sino que avalaba el caótico sistema de lectura y selección de manuscritos y la falta de idoneidad de ciertos jurados.
Es indignante también saber que la valoración literaria del premio se ve claramente por debajo de la comercial. Es decir, si James Joyce hubiera presentado “Ulysses” al Premio Planeta, hay que imaginar cuál hubiera sido su suerte: muy probablemente el tacho de basura.

Sobre el caso Bayly, Cuenca relata que la citada obra inconclusa (que a la postre sería finalista) “De repente un ángel” fue motivo de un informe de lectura que para Marsé resultó siendo absolutamente adverso. Y para dejarlo muy claro lo cita textualmente: (La obra de Bayly es) “Una especie de culebrón peruano ternurista y desaforadamente verboso, tan decantado a lo sentimental y sensiblero que da grima. Juraría que el autor escribe telenovelas de éxito en su país. Trufada de diálogos ñoños y afectados, redundantes y vacuos a ratos, o pretendidamente graciosos, y reiterativos. Un hablar bonito, con ribetes de folletín -pasando de puntillas por lo escabroso, y eso que el protagonista es escritor-. Y al cabo, inverosímil, todo servido en una prosa simplona que duerme a las ovejas. Lo que más me fastidia es el alarde de buenos sentimientos de que hace gala el autor.”
¿Necesitan más? Aquí tienen:
Marsé: “Después del premio, Jaime Bayly quiso hablar conmigo y quedamos un día para tomar una copa en el Majestic. Me confesó que su novela no estaba terminada, que algunos capítulos sólo estaban apuntalados, y que entonces le comunicaron que iba a ser finalista del Planeta y la acabó deprisa y corriendo. “Acepté”, me dijo, “y sé que no tendría que haberlo hecho”.
Claro, se sintió culpable, pero... se quedó con el premio.

Sin embargo, asumiendo que la opinión de Marsé como jurado es -o puede ser- discutible, lo que resulta despreciable es que, mientras miles de autores en todo el mundo se esmeran en escribir bien y mejor para tener la posibilidad de recibir de Planeta el impulso mediático, en caso de un posible galardón, los “responsables” de este evento ya tengan "controlados" (léase acordados y elegidos) los finalistas, al tiempo que publican la convocatoria.

Pero es necesario citar otros tramos de Marsé:
Acerca de la ganadora de ese año: “Pasiones romanas” de María de la Pau Janer dice: “Solamente una pregunta. ¿Alguien de los presentes se ha leído hasta el final este artefacto de tedio y molicie interminables? Una vez más me he visto sorprendido por la valoración literaria en el informe de la preselección. Un 7 sobre 10. Y la valoración comercial aún es más alta: un 8,5. Francamente, me parece que eso es poner en serio peligro la estabilidad mental de los lectores habituales de los Premios Planeta, ya de por sí bastante deteriorada.”

Marsé no se quedó en el gesto. Se lo hizo saber a José Manuel Lara Bosch, presidente de Planeta-, y lo cuenta con insoslayable amargura:
“Insistí mucho en la necesidad de introducir cambios en el equipo de lectores que hacía la selección previa de manuscritos y dictaminaba cuales eran las obras finalistas. Porque ese equipo, que dirigía un tal Emili Rosales, era de una incompetencia total. Todos los informes que hacía para el jurado -alguno incluso estaba firmado por el propio Rosales- eran malísimos; decían cosas como: “Novela que va a cambiar el curso de la literatura contemporánea“, y constaban de dos partes: una literaria y otra comercial. Normalmente la comercial era la más honesta y la literaria, la más demencial. Por todo esto le pedí a Lara que introdujera cambios en el equipo, porque trabajando así no era de extrañar que entre las novelas descartadas hubiese alguna realmente buena. Yo quería, además, un listado de las novelas presentadas con una ficha informativa, por si me llamaba la atención alguna novela descartada. A esto último Lara me respondió, sorprendido, que eso nunca se había hecho. Yo le repliqué que el Premio La Sonrisa Vertical de Tusquets sí se hacía y le sugerí que llamara a Beatriz de Moura y Toni López; lo hizo y se lo confirmaron. Y, por último, yo quería librarme de tener que intervenir en público, porque si tenía que hacerlo y me hacían preguntas contestaría con total sinceridad. Lara me aseguró que en las ruedas de prensa del Planeta los periodistas nunca preguntaban nada, y que sólo hablaba Carlos Pujol en nombre del jurado, pero luego no ocurrió así. En fin, que ante mis peticiones, Lara me dijo que de acuerdo, pero al final no cumplió. Y no sólo no cumplió, sino que ha promocionado todavía más arriba a ese incompetente de Rosales.”

El día de la entrega del Premio Planeta 2004 había escrito:
A las dos me recoge un taxista (Paco, muy simpático) y me lleva al restaurante Vía Veneto. Comida-trabajo con el resto del jurado y con José Manuel Lara de mirón. Rosa Regás, Carmen Posadas, Pere Gimferrer, Alberto Blecua, Antonio Prieto, Carlos Pujol y Manolo Lombardero de secretario, sin voto. Empieza a hablar Blecua y hace un increíble elogio de la infame novela de L. Etxebarría. Llega a calificar a esa niña estúpida de “transgresora” literaria. La Posadas, aleccionada por mí, dice que ninguna de las cinco novelas le gusta. Antonio Prieto critica algo a la Etxebarría, pero al cabo dice que es la mejor opción. Pujol también. Rosa Regás también. P. Gimferrer me resulta el más patético y despreciable, por ser el más inteligente: dice que la novela de esa chica “no le aburre”. Yo me la cargo furiosamente […] y declaro que no votaré a ninguna de las cinco por considerarlas un insulto a mi inteligencia y un desprecio al jurado. Pero sé que el premio no puede declararse desierto, etc. La cena y la entrega del premio, con la asistencia de la ministra Calvo y del president de la Generalitat Pascual Maragall, y, sobre todo, la rueda de prensa con los ganadores (L. Etxebarría y F. Torrent, el valensianet trepa, los dos pésimos escritores) un horror. Tengo que replantearme dimitir como jurado.

El día 20, Marsé escribe en su diario: “Me siento sucio.”

Mi admiración y solidaridad con Marsé, un tipo honesto y valiente.
Juan Marsé había ganado el Premio Planeta 1978 por “La muchacha de las bragas de oro”. Sólo fue jurado del Premio Planeta el 2004 (entró para reemplazar al fallecido Manuel Vasquez Montalbán) y el 2005 en el que dimitió un día antes del fallo.

Agradecimientos a:
- Josep María Cuenca: “Mientras llega la felicidad”, Editorial Anagrama, 2015. 752 páginas.
- “Patrulla de Salvación”.
Etiquetas: [fotografía y nostalgia]  [la fotografía]  [poema a la fotografía]  [poema a una foto]  [rogger alzamora quijano]  [Una foto]  
Fecha Publicación: Sun, 15 Feb 2015 06:19:00 +0000



Una foto: un mundo.
Mínima y colosal,
precaria y fascinante.
Una foto.
Decisión inmediata,
acierto, improvisación,
latido.

He ahí tus vestigios:
mirada, gesto, sonrisa.

Una foto,
condominio del rubor,
cándida elocuencia,
ojos marrones, desayuno miel,
voz fácil, canción rosada,

fiesta de tus dientes,
fastuosa blancura.

Esos minutos son una vida,
esa redonda mesa es el destino,
ese bullicio intruso,
esa sorpresa
y sus caminos.

Que los demás dancen su música,
que se lleven lo mundano,
que se regocijen,
que se saturen,

mientras gozo el silencio agudo de tu sonrisa,
me abrazo a la quimera de tu cintura,
al vuelo de tu voz esperanza,
a la pluma de tu tacto voluble,

a la dimensión de tu presencia.

Una foto
necesaria y absoluta,

una fruta mágica,
un planeta celeste,
un regalo intangible,

hasta volverte a ver.

Derechos Reservados Copyright © 2015 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [arquitectura]  [poema arquitectura]  [poesía perú]  [rogger alzamora quijano]  [tu arquitectura poesía]  
Fecha Publicación: Tue, 27 Jan 2015 20:09:00 +0000


Veo tu silueta concisa, la ebullición de tu edad de miel,
el germinar matutino de tu rosada flor.
Los ojos prontos guardados tras magnificas celosías.
Como el color insuperable de la madrugada,
como la promesa que no se dice y se jura.

Veo tu silueta exacta de sinuosas líneas,
de contornos deliberados,
de pretenciosos desfiladeros.

No han pasado aún todos los años tiernos
y no ha cuajado en ti la maldad secular y cotidiana.
No han llegado tus manos a mancharse de angurria
ni tu alma de envidia.

Tu piel expele el aire menta de los campos,
cotiza cada pétalo de bronce,
armoniza cantos y melodías con caudales y abundancias;
cielos y vientos con colores y formas, leve mariposa.

Tu piel deslumbra en un súmmum señorial
atezado en todos sus ángulos.

Veo tu silueta erguirse ante nieves y vientos, arenas y bosques.
Veo el sagaz trazo de pierna, cadera, cintura y busto,
bajo el pasillo hacia el artístico cuadrante
que sólo se puede ver en los ojos del mejor sueño.

Veo tus aleros pintando el viento.
Las tibias plumas de tus dedos esbozando caricias.

¿Qué significa ese caminar tan libre y tan tuyo?
Acaso el énfasis de una juventud despiadada.
Tal vez la convicción de una notoria rebeldía.
O la exhibición de un prototipo noble y vasto,
hasta hoy ininteligible para el ser humano.

¿Y qué hay de esa mirada siempre lejana?
Se dice que custodia un misterioso tesoro.
También que suele pasmar a quien se atreva.

Yo sé que es la escotilla para mi marinera curiosidad.
Que me deja ver el cielo y el mar,
ambos abismos de pesadilla y libertad.

Que es la arbitraria y legítima disposición de piel, músculos y huesos;
mente, corazón y espíritu;
gestos, modos y movimientos
legados generosamente al mundo.

Que son trazos, diseños, croquis y sueños.
Belleza, ensamble, estudio y teoría.
Ángulos y curvas reales y abstractas,
profundidades y superficies siempre indescifrables.

Fortalezas y debilidades reunidas
en un mismo e infructuoso concepto

de la utopía.


DERECHOS RESERVADOS Copyright © 2015  Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [adios]  [el juego de la vida]  [para qué]  [relatos de rogger alzamora]  
Fecha Publicación: Fri, 16 Jan 2015 18:35:00 +0000


Me dejó en su casa pasadas las nueve de la mañana de un día de otoño. Habíamos llegado hasta allí en silencio, después de hablar sólo lo necesario -café de por medio- en la fonda de la esquina. Me abrió la puerta. Ahí lo tienes, dijo, y se fue. Mi objetivo estaba a la vista, pero unos folios que parecían haber sido dejados adrede sobre fotografías, discos y cuadernos manuscritos, llamaron mi atención. La primera hoja comenzaba diciendo: "Fecha Ene/3. No contestó. La llamé diez veces. Dejé mensajes en el buzón de voz. Sólo la sorda voz de la máquina: 'Deje su mensaje, es posible que el usuario no esté disponible o se encuentre fuera de alcance'. Y después de varias horas apareció mitad culpable-mitad oronda, pero como siempre con excusas. Ella no está dispuesta a compartir sus andanzas. Prefiere ocultarlas. Puedo imaginar que, pasada la vorágine de sus aventuras, cae en un profundo pozo donde los reproches y arrepentimientos la hunden y ahogan con una sola certidumbre que le golpea la conciencia: que el amor prevalece sobre lo físico, deslumbrante, ocasional o sexual. Ella está enferma de necesidad."

He dejado de leer. La habitación es grande. Por aquí, como dije, la mesa con sus manuscritos. Unos cinco pasos más allá, junto a la ventana, el escritorio con un computador, libros apilados, cenicero vacío y una botella con agua. En la esquina de ese lado su sobria cama, un velador con un par de libros y una lámpara azul. Alrededor, anaqueles con libros, un par de pesas y una bicicleta estacionaria. En las paredes, dos cuadros y dos ventanas.

Volví a enfocarme después de mirar mi reloj. Seguí leyendo.

"La sospecha es un plato que se come caliente. Hasta hace medio año yo confiaba en ella. Ahora puedo decir que desentrañar la verdad no ha sido fácil. Ya son demasiadas evidencias. Bastaba ordenarlas en el tiempo y las circunstancias. No tengo fotos ni nada parecido sino una larga cadena de hechos, mentiras completas, medias verdades, transgresiones. Ella tiene un írrito concepto del amor y yo la certeza de su monumental deslealtad."

Ante mis ojos estaban los siete cuadernos y quince folios de puño y letra. Porque para eso soy su editor, para leer lo que escribe. Me pareció que esta era su propia historia. Ciertamente tenía también mis objeciones técnicas pero no pude dejar de lamentar para mis adentros, este amor malgastado.
Siete cuadernos y quince folios como argumento de un libro pueden parecer mucho o poco, según cómo se lo quiera ver. Pero era su historia y si él quería dejarlo ahí, era su tema. A mí me quedaron sin explicación mil palabras claves, fechas, pistas, derroteros, mensajes subliminales, idas y retornos. Después de trece horas allí, tuve claro que mi amigo había logrado con éxito disfrazar de ficción la realidad con argucias narrativas y con una depurada técnica para acopiar pruebas y clasificarlas con disciplina y precisa cronología.
Estas son razones suficientes por las que pienso que se trata de su propia historia. No sé si estoy en lo cierto, pero no voy a preguntarle.

DE: "EL JUEGO DE LA VIDA" (Fragmento) Copyright 2015 Rogger Alzamora Quijano




Etiquetas: [fotografía y nostalgia]  [la fotografía]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Thu, 15 Jan 2015 15:10:00 +0000

Escribe: Rogger Alzamora Quijano


La fotografía viene del alma y va hacia ella. Hace su propio camino.
Carece de sentido si no revuelve el espíritu, si no punza el corazón.
Una foto debe conmover, rebelar, enternecer, lastimar, repugnar, denunciar, transportar. Y en todos los casos invitar al silencio.

Una va al futuro sólo para ser un señuelo del pasado.

A veces al desgaire, otras sin entusiasmo u obligados por las circunstancias, los fotografiados se colocan ante la cámara. Otros posan con desfachatez, irreverencia, burla. Quienes las aceptan de buena gana sonríen, gesticulan, celebran, ¡chisss! siempre feliz (aunque en realidad no lo sean ni lo estén). Nadie sabe, ni se imagina, ni sospecha si en el futuro la fotografía será desdeñada o cobrará importancia, vigencia, uso y significado. Quizá trascienda, quizá no. Tal vez vaya a parar al basurero, sea arrojada al fuego o hecha trizas. Puede que se la coloque ante una vela y una flor; puede que nos lleve hasta la nostalgia infinita; se le dedique una oración; y hasta se la aparte del ojo curioso.

Una fotografía tiene vida propia -si no muerte inmediata.
Es la luz de la nostalgia, la nave del recuerdo, el espejo del pasado.
Etiquetas: [año nuevo]  [el juego de la vida]  [relatos de rogger alzamora]  
Fecha Publicación: Mon, 29 Dec 2014 09:46:00 +0000


Es año nuevo. No hay gente en las calles. Miro aquí y allá pero no veo a nadie. Hace el mismo sol de todos los años nuevos. Un sol pesado, inútil, vacío. He salido a caminar. Llevo lentes oscuros, sandalias y sombrero. Llevo también, debo decirlo, una sensación que más parece nostalgia y no tranquilidad. Respiro profundo, miro lejos, quedo mudo ante el silencio. Y agradezco a la vida por haberme puesto aquí y en momentos como este.
Los restaurantes están cerrados. Tengo hambre. No se escuchan voces. Los únicos murmullos vienen de los árboles que adornan la calle. Decido entonces caminar sin buscar nada, sin pensar en nada profundo. Sólo caminar, alimentar mi espíritu, ya que no mi cuerpo. Sobreparo antes de cruzar, pero me doy cuenta que los semáforos trabajan en vano.
Se me ocurre que esto se puede resumir en la palabra armonía.
He llegado al parque. Veo dos bancas ocupadas de un total de veinte. Las vuelvo a contar. Sí, veinte. Son dos parejas de enamorados, una en cada banca, que parecen tener el mismo ritual previamente ensayado: se miran, se hablan, se sonríen, se acarician, parecen seducirse, pertenecerse. Me he quedado parado mirándolos. Este es el mismo parque que hace tiempo veíamos con Tania desde la ventana del séptimo piso del hotel. Flamean las mismas cortinas. ¿Habrá alguien allí? ¿Una pareja furtiva?
Un tipo cruza intempestivamente. Rompe mi abstracción pero no deshace mi paréntesis. La vida está llena de paréntesis. Voluntarios o no. Suelen apartarnos de la conciencia, de la sensatez, de la cordura, de la razón, de la realidad. En este mi íntimo paréntesis aparece Tania. ¿Qué estará haciendo en este momento? ¿Acaso dibujando eses en las arenas de playas ignotas? ¿Dejando sus huellas de gacela montaraz en calles y colinas provincianas? ¿Echando vapores de aliento en las heladas calles nórdicas? ¿Repartiendo su tiempo libre entre pasillos, cines, bares, conciertos, mercados, plazas centenarias, iglesias lúgubres? ¿Abriendo por fin su sonrisa al mundo? ¿Soslayando sus recuerdos en puertos olvidados, barcos idílicos, trenes monótonos? ¿Detestando los rotundos silencios para reemplazarlos por ruidosos afectos?
Suena mi teléfono. Es Paco. Me dice: ¡Feliz año nuevo!... Hey flaco, desmodórrate. Le debe parecer que no le escucho, por eso vuelve a decir: Alex, ¿me escuchas? Yo le digo que sí, que hable. Que se apure y me diga de una vez para qué llama. Paco suelta un improperio. Algo muy a su estilo y que yo conozco. Y cuelga. No me importa. No necesito su banal saludo de año nuevo. No quiero saber nada. Hoy no tengo la curiosidad que él cree. Hoy soy rehén de la nada, de la armonía.
Guardo mi teléfono en el bolsillo. Recupero la realidad y emprendo el regreso a casa.

De: EL JUEGO DE LA VIDA © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [poema a la soberbia]  [poemas de amor]  [rogger alzamora quijano]  [sin humildad]  
Fecha Publicación: Sun, 21 Dec 2014 02:33:00 +0000


Desafiante, altiva, esplendorosa.
Mortal como todas, pero inmortal.
Real como todas, pero única. Tú.

Aquél día las palabras murieron,
Bastaron las letras.

Mis ojos perdieron.
Cabalgué sobre mi decepción, gris desidia,
para seguir envenenándome con motivos,
excusas y premoniciones.

Pasó el tiempo. Me aplastó.

Nos aplastó, nos acabó.
No volvimos a ser los mismos.
Nos resignamos,
sin perdón, sin atenuantes.

Olvidamos nuestras caminatas,
los cencerros de las vacas,
el frío de las montañas,
los cuartos de hotel,
el hambre y las batallas,

la brisa y las arenas,
el mar, los cormoranes,
el valle, las miradas, los sueños,
el tacto, los cuerpos y los planes.

los candados en el puente del futuro.
la tristeza, la pobreza y el abrazo;
la angustia, la necesidad, la música,
los versos,
y los demás sinónimos de amor.


Olvidamos todos los recuerdos.
Janis de mi alma,
hemos muerto de soberbia.


Copyright © 2014  Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [la soledad]  [poema a la soledad]  [poesia]  [rogger alzamora quijano]  [teorema de la soledad]  
Fecha Publicación: Sat, 06 Dec 2014 01:58:00 +0000



Es poco sutil en sus venganzas,
cómplice de la opacidad, secuaz del tormento,
adlátere de la nebulosa, abrazo del dolor,
beso que ahorca, consuelo que traiciona.

Es la pierna que disuade, la boca cruel,
ojos embusteros, verbo falaz.

Nada tiene de orgullo, poco de sustento.
Mucho de tierra pagana, de fiera voluble,
de flor venenosa.
De campo sin eco, de campo sin verde,
espacio sin azul,
penca voraz,
cardo y corona.

De noche ácida, de silencio páramo,
pánico y urgencia,
de grito mudo, grito pesadilla.
Infarto, aluvión de la memoria.

¿Y después de la soledad, qué?

Como un gusano muerto
esperar a que una hormiga me encuentre.



Derechos Reservados Copyright © 2014 de Rogger Alzamora Quijano

Etiquetas: [cusco]  [cuzco]  [machu picchu]  [machu picchu poems]  [perú]  [poema a machu picchu]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Thu, 06 Nov 2014 03:14:00 +0000



A Machu Picchu, cimiento del cielo.


Hacia el arquetipo de la fe y las montañas,
hacia el silencio de infinitos trazos,
hacia el acápite de capítulos inmortales,
asombroso, magnánimo, indudable.

Verde, múltiplo de la belleza.

Hacia el asombro de piedra y acantilado.
Hacia la perplejidad de la exactitud y el traslado.
Hacia la historia del orgullo y la tristeza,
hacia las lluvias inmemoriales.

Los martirios ante el trono de Pachacuti.

Historia sobre abismo, traje maravilla,
visión esplendorosa, caudal de viento,
solsticio del asombro.
Gama del arco iris sobre el Willka mayu,
colores, trenzas, gutural quechua,
danza del viento, clamor de la historia,
honra y honor de sus muros y su estirpe.

Hacia el cóndor de piedra que agota sus alas,
hacia las escaleras de orquídeas,
hacia las ventanas y el camino inca.

Por la vigencia del esfuerzo diario que te ha creado,
Machu Picchu sideral.
Por la inclemencia del olvido que has vencido.
Piedra sobre piedra, sol a sol, entre floresta y roca,
entre ande y nostalgia.

Tus símbolos dan cuenta del tesonero empuje
de valientes incógnitos, de voluntades indomables,
labradores y artesanos, arquitectos sin miedo y sin pausa,
creadores míticos que confluyeron en el Sagrado Valle.
Llameros silentes, indias laboriosas,
pacientes coyas de ojos limpios.

He llorado de orgullo, he llorado de angustia,
he sentido la capa solidaria del paisaje
y el hombro generoso del Huayna Picchu.
He lamido cada trozo del camino con sabor a oprobio, a injusticia.
He sentido el reproche de los anónimos ante la magnitud de la tarea.
He meditado sobre la verde grama y la tosca neblina.
Me he reprochado mi turbio desinterés.

He viajado sobre sus terrazas y tambos,
sobre su cosmogonía, sobre quipus y amautas,
uncus y ojotas. Inverosímil, magnifico, sereno,
como un manto de diamantes engarzado.
Como un puma de monárquico silencio,
de mirada mágica, de olfato infinito.
Como un árbol de semillas soberanas,
como un jalón de soberbias comprensibles.

Azul Machu Picchu de ocasos ornamentales,

azul sano, de plenitudes y opulencias,
azul magistral de arquitectura impredecible,
azul sencillo, azul parco, azul aullido,
azul incandescente, azul generoso.

Flor organza, de pétalos sin fin,
de aromas pétreos, de tallos abismales.
Flor de verdes indecibles, de marrones ocarina,
blancos incógnita y amarillos perdón.
De rojos inclemencia y destrucción,
rojos ciruelos de infortunio y muerte.

Grutas y aposentos, campos, caminos,
desfiladeros, escaleras amenazantes,
piedra sobre piedra como mazorcas homogéneas.

Machu Picchu sideral, solar, epicentro,
lucero vasto en las montañas cuchillo,
altura infinita, espuma y relámpago.

Machu Picchu sideral,
caricia y espina.


Derechos Reservados Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [cantando a Diomedes Díaz]  [el juego de la vida]  [relatos de rogger alzamora]  
Fecha Publicación: Sun, 12 Oct 2014 04:53:00 +0000


«Donde habite el olvido
En los vastos jardines sin aurora
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas..»
Luis Cernuda



Fue una tarde como hoy. Un viernes en que la oficina hervía de vendedores. Todos ajustaban sus cuentas, llamaban a clientes indecisos para cerrar algún trato imposible en la hora nona o iban y venían sudorosos y angustiados.
Un paisaje de locura.

- Buenas.

Entró sin esperar respuesta. Era ella, de blanca piel, ojos verdes, labios rosados, sonrisa cáustica, cabello amarrado, falda breve.


Así comenzó la cosa. Todo casual.
Nunca estuvo claro cuándo y por qué comenzaron, por eso se tuvieron que acostumbrar a la confusión. Tuvieron que reinventarse a cada minuto, tras un nuevo y peor caos. Habían distancias abismales que el amor parecía soslayar. Por decir, con la música. Aunque él hizo lo posible por condolerse con cada una de las canciones de Diomedes, ella detestaba cualquier otra opción. Valledupar y el Magdalena le salían por los poros y para diciembre ya todo parecía irremediable, a no ser por unos pocos devaneos en un alérgico rincón de San Borja Sur. Luego de eso poco y nada.
Era linda. Casi podía recordar su estampa.

Cinco noches para redactar el adiós. Cinco para intentar la ilusión.
En esas cinco ella se durmió siempre. En esas cinco él nunca.



DE: "EL JUEGO DE LA VIDA" Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [bulevares]  [el lugar de la estrella]  [en el café de la juventud perdida]  [libros de modiano]  [patrick modiano]  [pedigrí]  [premio nobel literatura 2014]  [rogger alzamora quijano]  [un circo pasa]  
Fecha Publicación: Fri, 10 Oct 2014 00:29:00 +0000


Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Desde hoy Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, Francia, 30 de julio de 1945) ya tiene pedigrí. Ha ganado el Premio Nobel de Literatura 2014.
Cuando era cada vez más creciente el número de sus detractores y críticos; cuando los catálogos editoriales con su nombre en las librerías, por ejemplo de España, se habían reducido notoriamente, la Academia Sueca ha sorprendido a todos, y ha sorprendido –estoy seguro- también al propio Modiano con el premio. Sus novelas cortas, su nítida prosa de personajes sombríos casi subterráneos, sus escenarios grises (por lo general en la posguerra), no han sido precisamente lo más mediático ni popular en estos tiempos. No sé las razones, pero estoy seguro de lo que digo. Hoy las editoriales españolas tendrán que desempolvar sus títulos y anteponer la buena lectura al mero negocio.

El lugar de la estrella (premios Fénéon y Roger Nimier); Los bulevares periféricos (Gran Premio de la Academia Francesa); La calle de las tiendas oscuras (Premio Goncourt), Dora Bruder, Las desconocidas , Joyita, Barrio perdido, Un circo pasa, Accidente nocturno, En el café de la juventud perdida son algunas de las obras ineludibles del escritor francés.

Un París de tierras de nadie, una vida azarosa, desarraigada y muchas veces dramática no han dejado, sin embargo, huellas de lamento, desconsuelo, venganza o reclamo. Más aún, no parece importarle. No parece afectarle. No se deja conmover por sus dramas:
“Dejando aparte a mi hermano Rudy y su muerte, creo que nada de cuanto cuente aquí me afecta muy hondo. Escribo estas páginas como se levanta acta o como se redacta un currículum vitae, a título documental, y seguramente para liquidar de una vez una vida que no era la mía. Sólo es una simple y fina capa de hechos y gestos. (…) Y, no obstante, mi vida no era exactamente eso. Uno tiene la impresión de que todavía no puede vivir su vida de verdad y de que es un pasajero clandestino (…). Mis padres, dos mariposas extraviadas e inconscientes en una ciudad sin mirada. Las temporadas de grandes turbulencias traen consigo frecuentemente encuentros aventurados, de tal forma que nunca me he sentido hijo legítimo y, menos aún, heredero de nada. (…) Soy como un perro que hace como que tiene pedigrí. Mi madre y mi padre no pertenecen a ningún ambiente concreto. Tan llevados de acá para allá, tan inciertos que no me queda más remedio que esforzarme por encontrar unas cuantas huellas y unas cuantas balizas en esas arenas movedizas, igual que nos esforzamos por completar con letras medio borradas una ficha de estado civil o un cuestionario administrativo”.
La vida inestable (sus padres se separan muy pronto. La madre lo deja durante la infancia al cuidado de personas ajenas, como los porteros de la casa, luego con una amiga. Finalmente van, él y su hermano, de internado en internado, ella misma (su madre) en bancarrota y dependiendo simultáneamente de lo que le proveían sus amantes ocasionales o de la pensión que exigía al ex marido; el padre preocupado por mantenerlo a salvo de las tentaciones, pero también de él) desemboca en sus letras con desparpajo y hasta en cierta forma de comprensión: “A veces, como un perro sin pedigrí y muy alejado de la mano de Dios, siento la pueril tentación de escribir negro sobre blanco y con todo detalle cuánto me hizo padecer con su dureza y con su inconsecuencia. Me callo. Y se lo perdono. Todo queda tan lejos ya…”. O la nostalgia por su padre: "Llevaba diez años sin tener noticias suyas y supe de repente que se había muerto". Y para su madre unas pocas letras desabrigadas: “una chica bonita de corazón seco”.

Pero su afán de emanciparse con la literatura emerge nítido: “En las horas bajas del día, al volver de la oficina y, muchas veces, en la soledad de los domingos por la noche, me vuelve algún detalle. Me fijo mucho e intento reunir más y anotarlos al final del cuaderno de Bowing, en las páginas que se quedaron en blanco. Yo también empiezo a buscar puntos fijos. Es un pasatiempo, lo mismo que otros hacen crucigramas o solitarios. Los nombres y las fechas del cuaderno de Bowing me resultan de gran utilidad; de vez en cuando me traen al recuerdo un acontecimiento concreto, una tarde de lluvia o de sol. Siempre he sido muy sensible a las estaciones.” (El café de la juventud perdida)

En el universo de Modiano, Dekker, Louki, Carmen Blin, Ambrose Guise, Ghita Wattier, Jean, Victor Chmara o Yvonne son tan evidentes como la Gestapo, la Resistencia o la búsqueda de la imagen paterna. Y todo eso como una incesante búsqueda de la identidad.



Etiquetas: [bocanadas]  [esperanza]  [nostalgia]  [poemas]  [poesia]  [recuerdos]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Tue, 09 Sep 2014 01:35:00 +0000



Encontré la carta que dejaste como saludo de cumpleaños.

Es bueno saber de ti,
aunque ahora median tiempo, distancias y derrotas.
Se percibe en tus palabras un aroma a nobleza.

Rezuman también
sepias nostalgias, duros reproches,
sutil decepción.

Dos cuartillas a modo de poema
o,
dos bocanadas de esperanza.

Acudiste a los estantes donde enmohece el pasado.
Yo no. Les temo, no me gustan.
Me llevan a los acantilados del recuerdo,
me exponen a oleajes de locuras inconclusas.

Más que la nota dedicada a mí, me importa tu alma diáfana.
Saber que la angustia ya no te castiga con saña.
Que tu sed de vivir sólo se compara a tu hambre de futuro.

Pusiste color en tus letras,
se leen amables y sin rencor.
Se leen limpias, como tu nombre.

Supongo que tu tormentosa vigilia
te ahogaba con palabras sin destino.
Supongo que para aliviar tu asfixia,
me serviste dos cuartillas de un urgente texto
de saludo y despedida.

Te sentaste ante el ordenador,
quizá para no recalar en el negro silencio,
tal vez para creer
en el insondable púrpura de tus promesas.


Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [Agustina Quijano Orihuela]  [cumpleaños]  [Onomástico]  [poema madre muerta]  
Fecha Publicación: Thu, 14 Aug 2014 22:19:00 +0000


Va mi beso hacia el infinito,
donde ahora vuelas sobre una nube.

Feliz Cumpleaños mamá Agustina (1925-1977)
Etiquetas: [adiós pertinaz]  [poemas de amor]  [rogger alzamora quijano]  [versos desquiciados]  
Fecha Publicación: Sat, 12 Jul 2014 04:28:00 +0000


"... que te quise y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser"
(JULIO CORTÁZAR, Rayuela)



Te veo,
y la fotografía no engaña.
Estás parada, desafiante,
con tus ojos tierra,
con tu cabello tormenta.
Con el alma indudablemente brillante.

Veo tus dedos tiernos,
provocadores y malvados,
distracción para el osado artista que ha dominado
por un instante el creciente sismo en su cuerpo,
para impregnar tu altiva imagen
en el muro de piedra de la memoria.

Por aquellos tiempos tu incontestable belleza era el sol de mi vida,
el vicio de mis ojos.

Todos te prodigaban venias,
todos te imploraban sonrisas.
Todos te soñaban, todos te gastaban.
Y yo, dueño absurdo de tus miradas,
sombra de tu sombra, iba tras tus deleites
o tras el círculo de tu ineludible perfección,
para morir a tus pies,
perplejo y mudo.

Hoy, al pie de la montaña,
rendido ante tus ojos luz,
ante tu nociva sonrisa,
ante la cruel invitación de tu lengua mojada,
me despido.

Me llevo las huellas
de tu abrazo cincelado en mi espalda,
tu historia de belleza y gloria,
de dolor, de retos, de tenacidad marmórea,
de traiciones sucesivas,
de debilidades comprensibles.
Tu necesidad de mi, tu miedo, tus renuncias,
los musgos de la memoria,
los jardines vacíos de nuestras quimeras.
El adiós pertinaz que llovió desde el primer día.

Tú y yo, dos paralelas,
el telón de una historia imposible,
el lamento de una historia feliz.


En este día postrero te recuerdo, piel penumbra,
como una manzana de sombras sugestivas,
de profundos desfiladeros y lejanos goces.
Te recuerdo,
con tus dedos rosados y tibios,
con tus zapatos, testigos de pies pequeños,
con tu cuello delicia y tu ombligo de gala.
Te recuerdo
con tus ojos de azúcar y tus dientes de fiesta.

En este día postrero la luna se quiebra con mi fe,
con mis ganas de creerte.
Como se quiebra el sol ante la lluvia.

Y tú, soberana del silencio,
alimento de los sueños,
camino de los extravíos,
luz de los ciegos, paz de los tormentos,
te vas también,
Tú, canto grillo del abandono,
luz luciérnaga del bosque,
sol soledoso de los otoños.


Qué trámite intenso el de verte en una foto.
¡Gacela saltarina, mariposa vibrante!

¿Qué despojos debo recoger de los escasos momentos?
¿Qué retazos he de usar para parchar mis desgarros?

Flor admirable, tierra luminosa, campo esperanza.
Todo se ha perdido bajo las costras de las heridas.
Todo se ha hundido en las sombras del olvido.


DE: VERSOS DESQUICIADOS Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [bibliotecas privadas]  [compartir libros]  [cultura es]  [libros]  [nuevos conceptos de libros]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Mon, 23 Jun 2014 04:49:00 +0000









Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Quizá les pasa lo mismo que a mí. Ver en la televisión, periódico o revista, a un entrevistado delante de su estantería atiborrada de libros me parece, por lo general, más una pose superficial y la alharaca de un presunto estilo, que una posición estética acerca del conocimiento, la literatura, la cultura o la vida misma. Un ejercicio del más puro esnobismo.
No me provocan admiración los avaros que guardan, escatiman y recelan sus libros.
Un nuevo concepto de cultura exige compartirla.
Compartir un libro es sembrar cultura, nuevos horizontes para la vida, conocimientos, abrir ante los ojos del lector mundos desconocidos, conceptos distintos.
Compartir libros es un deber fundamental en estos tiempos en que se ve cuán inmensa es la cantidad de gente sin acceso a ellos.
No se puede ser indolente ante la carencia de los demás, máxime si lo que necesitan es el alimento para la mente y el espíritu.
No se puede seguir cerrando los ojos ante los que necesitan y exigen cultura.
A más cultura, menos criminales, menos guerras, menos miseria, menos diferencias sociales. Y por cierto, mayor riqueza en todos los aspectos. Aquella riqueza inagotable del conocimiento humano.
Alguien común y corriente puede tener suficiente con tres o cinco docenas de libros en su biblioteca. Para un intelectual, escritor, ensayista o crítico literario, bastarían de doscientos a quinientos libros. Más de la mitad de ellos pueden ser libros digitales, guardados en los discos duros de su ordenadores. Entonces, aquellos anaqueles repletos de libros de pared a pared, habitaciones repletas de libros, son modas o costumbres obsoletas, exageradas y huachafas.

Otro aspecto tiene que ver con la conservación del planeta.
En un mundo cada más desprotegido, se siguen practicando y promoviendo la obsesión por las bibliotecas privadas, copiosas y fastuosas. La cultura -escasa para la mayoría- es cara, pero en este caso también es ajena.
Si acumular dinero es avaricia, acumular libros es mezquindad. Es incomprensible que cultos, eruditos e intelectuales, actúen como si la cultura fuese un derecho exclusivo de ellos.
La pirámide de la distribución de libros en el mundo tiene como base cientos de millones de gentes sin libros, y en la punta de la pirámide unos pocos dueños de grandísimas bibliotecas privadas. Bibliotecas que significarían, para los que se encuentran en la base de la pirámide, mayores conocimientos, más aprendizaje, mejor comprensión de los problemas del mundo y -en consecuencia- mejores posibilidades de encontrar soluciones.
Pregunto entonces ¿Tiene sentido acumular libros, mientras hay gente -en su mayoría niños y jóvenes- hambrientos de cultura y conocimiento?


EL FUTURO DE LOS LIBROS IMPRESOS

Como todo buen romántico sesentero, no voy a negar que también para mi es delicioso leer un libro impreso. Es especial, además de ser también una experiencia sensorial. Sin embargo, cada vez es más grande la necesidad de buscar alternativas para coadyuvar en la conservación del planeta. Todo papel viene de un árbol, por lo tanto, cada libro impreso contribuye al calentamiento global. Con los millones de libros que se imprimen diariamente en todo el mundo es de imaginar la cantidad de árboles que pierde el planeta por esa causa.
Entendamos entonces la necesidad de la lectura de libros digitales o electrónicos. Sus ventajas saltan a la vista: fácil acceso, menor costo, mayor practicidad, salvaguarda del planeta.
Si uno de los principales objetivos de un autor es escribir para ser leído, entonces no debería importarle si lo hacemos en formato digital. Existe, además, el soporte de mega tiendas y catálogos virtuales: iTunes, iBook, Amazon, Barnes & Noble, Google Play Books, Lulu, etc.
Cada vez es mayor el número de lectores de libros electrónicos y su popularidad va en aumento, pero es necesario promover y difundir esa ruta, también una buena oportunidad para reconciliarse con el planeta

AUTOEDICIÓN, UNA ALTERNATIVA INTERESANTE
Una herramienta para no desdeñar es la autoedición, pues con ella sólo se imprimen los libros por pedido.
Hay autores que se sienten mejor cuanto más numerosa es la edición de sus libros. Y la verdad es que a veces no venden ni la décima parte de lo que imprimieron.
Hay editoriales que buscan hacer caja publicando a autores mediáticos –“divas” de la farándula con escandalosas vidas o con ansias de alimentar sus egos, por ejemplo-, aprovechar el morbo colectivo y así vender sus libros basura, con fines exclusivamente crematísticos.
¿Para qué despilfarrar papel? Si tanto queremos un libro impreso bastará ordenarlo por internet y nos llegará a la puerta de la casa.

CULTURA ES COMPARTIR TUS LIBROS
- ¿Tienes abundantes o demasiados libros? Compártelos.
- No es sano para nadie que los libros languidezcan en las estanterías de bibliotecas privadas.
- Critica y censura a los acopiadores consuetudinarios que prefieren acumular y ostentar sus libros en vez de compartirlos.
- Los libros fueron escritos para leerse. Es imprescindible multiplicar los lectores compartiendo los libros.
- Practica la saludable costumbre de intercambiar libros.
- ¿Quieres comprar un libro digital y no lo encuentras? Cómpralo impreso, pero usado.
- Descargar un libro electrónico original es muy fácil, inmediato, barato (y hasta gratuito) y práctico.
- Solicita siempre formatos digitales de tus libros favoritos. Ello ayudará a multiplicar esta opción y mejorará la oferta de las editoriales.
- A menos que sea un libro fundamental para tu vida, compra un libro, léelo y luego préstalo, con una condición: que después de ser leído sea también prestado con la misma condición. Así el libro viajará indefinidamente de mano en mano.
- Refranes como: “quien presta un libro es un tonto, pero es más tonto quien lo devuelve” o “quien presta un libro pierde un amigo” son arcaicos, ridículos y nocivos en el mundo actual.

Un libro vale por lo que contiene, no por su apariencia o su formato.



Etiquetas: [Berlin]  [Carnaval de las Culturas]  [Karneval der Kulturen]  
Fecha Publicación: Sat, 07 Jun 2014 16:06:00 +0000



Escribe: Rogger Alzamora Quijano

Diez días antes del gran desfile, la noticia en todo Berlín es el Carnaval de las Culturas. En mi clase de alemán, en Volkshochschule, no podía ser de otro modo. Durval el brasileño y Marcin el polaco, están ansiosos por participar. Como en el resto de Berlín, en la escuela conviven armoniosamente culturas tan disímiles como la latinoamericana, iraní, coreana o libanesa; razas, costumbres, tradiciones y lenguas; objetivos, edades e historias. El gran público toma las calles y puede ver gratuitamente muestras culturales de todo tipo, en un ambiente pacífico y efervescente. Bandas y artistas de todo el mundo llegan a este festival y pueden ser vistos de cerca por todos.

De una u otra forma, en estos días las actividades en Berlín giran alrededor del Carnaval, la fiesta urbana que se celebra durante cuatro días e incluye un gran desfile, con bailes, carros alegóricos y la participación multitudinaria de todos los sectores. Grandes empresas auspician grupos, asociaciones culturales y comparsas. Es una forma de resumir la pluralidad de Berlín y su rechazo al racismo, al nacionalismo y toda forma de discriminación.
Inclusión es el concepto principal de este mega evento que se iniciara en 1996. Desde entonces, y aunque el racismo aún persiste, la población berlinesa la combate y arrincona, la confronta y denuncia. Y Karneval der Kulturen es una muestra de ello. La gente puede participar de las comparsas bailando dentro de ellas. Se pueden ver grupos étnicos diversos compartir bailes, danzas, representaciones artísticas y culturales en un mismo espacio. Es muy común ver las comparsas africanas atiborradas de europeos; los grupos musicales o de baile andino latinoamericano, acompañados por asiáticos y europeos, etcétera. El Carnaval de las culturas es heterogéneo, diverso . Es un claro mensaje de repudio a los neo nacionalismos y derechas radicales que, por cierto, todavía subsisten y persisten.


BAJO EL SOL TODOS SOMOS IGUALES

La transculturación, la cultura de la diversidad, la tolerancia y la inclusión hacia otras formas del pensamiento, arte, color de piel, lenguaje, religión o ideología, son las banderas que Werkstatt der Kulturen, organizadora del evento promueve y propugna.
El desfile, pleno de entusiasmo y alegría, se inicia entre la Urbanstraße y Hermannplatz, recorre la Hasenheide, Gneisenaustraße, dobla hacia Yorkstraße y termina en la intersección con Möckernstraße en el histórico barrio de Kreuzberg, aproximadamente a las 21:30 y en medio de la algarabía general.
En el Karneval der Kulturen se mezclan razas y pieles, idiomas, religiones y costumbres. Se trata de la expresión artística que retrata la vida cotidiana en Berlín. No hay distingos, no hay excepciones, no hay exclusiones. La Alemania de estos tiempos convive pacíficamente en su generoso territorio que acoge a todos por igual. En especial en Berlín se puede decir que sus habitantes son ciudadanos del mundo. El Carnaval de las Culturas es la celebración de esa hermandad cotidiana. Son cuatro días de homenajes a la tolerancia y el respeto mutuo.

El Carnaval tiene su corazón entre cuatro hitos principales: Zossener Straße y Blücherstraße para Eurasia -música asiática y europea-; Tempelhofer Ufer y Mehringdamm junto al puente Zossener, para Latinauta -música latina-; Mehringdamm para Farafina -música africana-; y Bazaär Berlin entre Tempelhofer Ufer y Waterloo Ufer. El clima es amigable, las calles hierven de gente: mesitas para beber cerveza -que junto con la caipirinha son las bebidas preferidas-, eventos de teatro, puestas de arte, tiendas de souvenirs, gran variedad de gastronomía de todas partes del mundo, etc, forman parte del alegre paisaje del Carnaval. La gente va y viene, conversando, riendo, aprendiendo, compartiendo, reflejando en cada rincón y en cada espíritu la actual diversidad berlinesa.

Es el Carnaval de las Culturas: la fiesta del respeto por las minorías, la solidaridad con ellos, el respeto y admiración por sus historias, la celebración del internacionalismo y la inmigración, el derribo de las fronteras físicas, culturales, sociales, económicas y raciales.

Fotos y videos: Rogger Alzamora Quijano

Etiquetas: [bitácora de la felicidad]  [libros de rogger alzamora Quijano]  [poemas de amor]  [poesía]  
Fecha Publicación: Wed, 04 Jun 2014 14:03:00 +0000



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Etiquetas: [bitácora de la felicidad]  [luz de la memoria]  [poema memoria]  [poemas de amor]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Fri, 30 May 2014 03:21:00 +0000



I

El río se hizo leyenda ante el gris gaseoso de aquél día.
Los puentes, uno tras otro iban perdiendo con la distancia.
Las cúpulas y aposentos competían lanzando sus brillos
desde el balcón floreado que se llenaba de gente.

Tu mano me devolvió el aire y tu cercanía la realidad.

El temprano y sereno paisaje emanaba bullicio.
Bendita luz de la memoria, bendita música nostalgia
que hoy retorna pese al virulento golpeteo de las desdichas,
a la cotidiana migraña de renuncias.

La única pesadumbre que soslaya la dicha viene de aquél puente,
que atravesamos sin dejar nuestro señuelo como exige la tradición.
Vimos los más fuertes y coloridos, los viejos y los recientes
y no dejamos uno.
Pasamos sin dejar huella.

Quizá porque con nosotros caminaba el temor.
Quizá por la imponente cercanía de la mezquita.
Quizá por todos los reclamos mudos.
Quizá por los agobios del futuro.

Tus ojos se bañaron con la nostalgia de los tiempos idos.

Pronto estaríamos al borde de la ciudad nueva al caer la tarde.

Dime si no fue un error haber cruzado el puente
sin colocar los señuelos promesa para el regreso.
La rojiza tierra nos dejó sembrar sueños y osadías,
mientras los patos se solazaban sin notar el frío.
Fueron cuarenta minutos junto al río, antes que invadiera la noche.
Fueron cuarenta fotografías que luego olvidaríamos.


II

A través del limpio sol nos avisa el murmullo encrespado del modesto río.
A través de tu limpia mirada veo el escarpado trayecto a la lejana comarca.
Y cantas los versos que hiciera un poeta,
inspirado en la nobleza del señero paisaje
y en alguna historia de corazones partidos.
El Río Pescado.

El aire viene del infinito, como tú.

Los perros notifican su concepto de los límites,
las mariposas besan primero nuestras flores,
la cuesta deja al pueblo y al río a merced de la belleza.
Cuánto daría por repetir hoy esa historia
que hoy parece una profecía que no se va a cumplir.

Triste la tierra del encanto que dejaste atrás,
solitaria y temerosa libélula de pretéritos en la mirada.
Te observo mirando las cumbres,
como reclamando los mismos aires de antaño
cuando el canto de la inocencia,
cuando la melodía del sinsonte.

No importa el lugar para el futuro incierto.
No acallan las voces cuando la soledad oprime.
No termina la causa porque exista ruptura.
No hay olvido que burle la urgencia del pasado.

Bendita luz de la memoria, bendita música nostalgia.



III


¿Y qué hay de la ciudad de nuestros sueños?
Pues debo contarte:
la piel de las naranjas se hizo gris,
los verdes de nuestra casa hoy pintan morado.
La espléndida vista, los tejados rugosos, las calles sinfonía,
las veredas de colores, los supermercados y los bares,
los furtivos cigarrillos que parecían delito.
Todo eso está en las amarillas páginas de un viejo diario,
que leo y releo con la obsesión de la hora nona.

Y sé que puedo recrear cada uno de aquellos momentos
en la maqueta imposible del pasado inconcluso.

Bendita luz de la memoria, bendita música nostalgia.

Todo se hace paz en la vereda de mi vida,
todo parece un mantel para una mesa vacía,
un lienzo precario, una alfombra distinta,
el pasillo interminable, la cocina en madrugada.
Todo se hace paz en el crepúsculo de mi vida,
con tu sol que se ha estacionado,
en algún minúsculo alveolo de mis pulmones,
en la modesta hojarasca de mis versos
o en la premura por un futuro abrupto
que todavía sueño.

Todo se hace paz mientras te espero.
Bendita luz de la memoria, bendita música nostalgia.

LECTURA DEL POEMA POR EL AUTOR:

LUZ DE LA MEMORIA from Rogger Alzamora Quijano on Vimeo.



DE: BITÁCORA DE LA FELICIDAD Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano

Etiquetas: [el juego de la vida]  [relatos de rogger alzamora]  
Fecha Publicación: Mon, 26 May 2014 04:27:00 +0000


Wandor Windor era el primero de la fila. Quería jugar. Los demás lo quedaron mirando. Algunas burlas corrieron. Wandor Windor siempre estaba listo para todas las burlas del mundo. Se alisó el pantalón de polistel marrón sobre los gastados zapatos con soportes. Pilatos siguió eligiendo a sus jugadores. Tú aquí, hey Batán, tú Cacique, necesito un cirujano. Y aunque Pilatos, el todopoderoso alero zurdo tenía el ceño fruncido, los de su equipo estaban chinos de risa. Sabían que Wandor Windor era una garantía. No temía el peligro ni la chanza de los rivales. Medía un metro sesenta pero parecía gigante, inconmensurable. El Indio y su equipo lleno de macheteros y rascapiernas no dejaban pasar pelota ni jugador. Lelo, por ejemplo, era el de los brutales codazos que te dejaban sin aire para toda la vida.
El duelo se vislumbraba ardoroso y sucio.
Estaba en juego -con la media docena de incacolas- algo muy importante que no era fácil explicar, pero que todos parecían entender. En la canchita de tierra del barrio Tres Cruces se jugaría -como siempre- sin árbitro, sin reglas, sin piconerías y sin tiempo.
Wandor Windor había por fin llegado al arco, arrastrando sus pies, contorsionándose al colocar primero una muleta, después la otra. Sus omóplatos le sobresalían en la espalda, su pequeña cabeza rapada se hundía y volvía a aparecer. Su caminar dubitativo y la escuálida sombra que dejaba gotear sobre la tierra muerta, provocaban ironías disimuladas con impacientes calistenias. El Gordo César lanzó un improperio mientras se rascaba la protuberante panza. Wandor Windor no se inmutó.
Los cinco gatos que fuimos testigos del suceso pudimos ver a Wandor Windor remangarse la camisa y cuadrarse bajo los tres palos. Sus piernas aflojadas por la polio, las muletas firmes bajo sus axilas, sus excesivos huesos. Me pareció aún más invencible. Pilatos se paró en el centro, frente a El Indio. Lo miró, y pegando un furibundo bote con la pelota comenzó el partido.
Luego de dos horas y media, trece atajadas suicidas, dos dientes rotos, raspones y magulladuras y el rostro grotesco por las barrosas riadas de sudor, Wandor Windor emergió lentamente. Primero una muleta, después la otra, y se alejó sin apremio.


De: EL JUEGO DE LA VIDA Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [días de sal y de muerte]  [el desatino]  [poemas de amor]  [rogger alzamora quijano]  
Fecha Publicación: Thu, 22 May 2014 06:56:00 +0000



Ella andaba por la calle extravío.

Él la esperaba como la araña al insecto.
Sabía que pronto del cielo caería la solitaria diosa.
Ya cuando estaba en la trampa,
hambrienta de olvido bebía los besos del astuto embustero.

Después del amor efímero quedaba el adiós,
y la desfachatez del perverso pirata,
su brillo chafalonía.

Reina, que mató el amor con un petardo de fugaz caricia.
Que tras la risa-fotografía oculta el desatino mayor de su existencia.
Linda apariencia, labial rosado, cejas perfectas,
foto artificio, champaña amarga, retoque soslayo.

Fútil transeúnte de alcobas, se salva para morir matando,
se hunde en su propia mentira, se ahoga en su vaso vacío.



DE: DÍAS DE SAL Y DE MUERTE Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano


Etiquetas: [días de sal y de muerte]  [poemas de amor]  [poesía perú]  [rogger alzamora quijano]  [tu voz]  
Fecha Publicación: Sat, 17 May 2014 04:44:00 +0000


Sentado al filo del recuerdo,
mirando el mar desde las arenas, candentes como tu piel.
Con el islote blanco enfrente, la vibrante alegría de los niños retozando,
el mínimo significado de la materia
y la inmensidad del espíritu.
Vaciando mis manos de arena,
mientras hablas de tus abuelos, añoras a tu hermano,
admiras a tu madre y abrazas a tu padre;
contando cada gota de sudor o lágrima que resbala hasta tu pecho.

Mirándote alborozado
mientras tu lengua salta, rosada y ágil en tu boca serena;
cómo tus cabellos negros flotan sin pausa sobre tus hombros
en una danza de contorsiones suntuosas.

Demasiadas palabras y ninguna sensación de tu presencia,
Demasiadas pistas sin dirección ni destino.

Con escucharte decir que me amas me bastaría.
Sé que lo dijiste, pero ¿dónde está el sonido?
¿Por qué el amor no deja evidencias ni la voz tatuajes?
Todo se reduce a imaginar,
todo se evapora con el aire.

Y quisiera escucharte como la primera vez.
Al teléfono la diosa melodía rasgó sus arpegios.
Yo maticé con torpes graves y toscos desatinos.
Nos reímos, lo recuerdo, del milagro y del propósito,
sin saber que ambos se esfumarían en la distancia.

Hoy me siento. Y también me siento solo.
Pero no sólo me siento solo,
la soledad no es angustia,
la soledad es aplastamiento,
inacción, necesidad, urgencia.
Sentirse solo, no solamente es estar solo,
sino sentarse a mirar la soledad
desde una absurda memoria sin evidencias.

Demasiadas palabras y ninguna sensación de tu presencia,
Demasiadas pistas sin dirección ni destino.

Nada me queda de ti, aunque siento que lo tengo todo.
Que tú sabes desde tu almohada que comparto tu cama,
que vivo en tus sueños y camino tu cuerpo.
Que imaginas que me aterra ver lo que no puedo tocar.
Que no me gustan las pesadillas porque siempre se atascan
en un tramo inconcluso y desesperante.
Que tengo tu voz vagando por mi vida.
Sus letras y sonido que retumban con mis latidos,
sus ocultas estrofas que canto en silencio,
la noticia recurrente y crónica de tu existencia,
que me ayuda a vivir,
pero que también me mata.

He probado la sal de tus mejillas,
y saben a gloria, como las promesas.
Entonces me adentro en el rescate de las letras esquivas,
de las noches eternas y las mortales sentencias.

No hay palabra que no me suene a tu voz,
no hay delirio que no me convenza.


DE: DÍAS DE SAL Y DE MUERTE Copyright © 2014 Rogger Alzamora Quijano
Etiquetas: [bolero]  [goce pagano]  [música]  [salomé pagana]  [salsa]  
Fecha Publicación: Sun, 11 May 2014 00:22:00 +0000


Nota del Editor.- Ayer tarde me llegó desde Bogotá, y por gentileza de mi amigo Jorge Luis Villada, el siguiente artículo publicado en EL TIEMPO de Bogotá acerca del cierre de un legendario santuario de la música y la cultura, del que el mismo Jorge Luis me había contado hace varios años: "El Goce Pagano". Como melómano me conmueve el final de El Goce, como aficionado a las letras el siguiente sabroso artículo firmado por Juan Martín Fierro.

ADIÓS A LA RUMBA SALSERA DE SALOMÉ PAGANA

El famoso local fundado por César Pagano hace 26 años cierra sus puertas.

“El cierre de Salomé es triste y casi trágico. Muere una época”, me dijo el periodista Enrique Santos Calderón al saber la noticia.

No es para menos. El fin de Salomé en Bogotá es como imaginar la muerte de La Troja en Barranquilla, o de Zaperoco en Cali. No se trata de un simple bailadero de salsa, que también lo ha sido y muy bueno por cierto, sino más bien de un verdadero espacio cultural, un patrimonio de los bogotanos. Desde sus inicios, marcó una clara diferencia respecto a los locales tradicionales y ofreció una nueva alternativa a quienes buscaban fiesta con cultura. La rumba en esta ciudad no será la misma de hoy en adelante.

En Salomé gozaron por igual ministros y bailarines anónimos, todos unidos alrededor de una causa y una figura: la música con criterio programada noche a noche por su propietario, el investigador, escritor, gestor y periodista César Villegas, más conocido como César Pagano. ¿Por qué se cierra Salomé? ¿Cómo pudo pasar esto?, son las primeras preguntas que le lanzo.

“La zona rosa de Bogotá ha entrado en decadencia, lo mismo que el concepto de rumba que pregonan las nuevas generaciones. Los muchachos han traído una moda de beber en la calle, con todas las consecuencias de aglomeración, que impide la libre circulación; la basura, el vómito, la discusión y la pelea, con policías presentes. Esta inseguridad, desaseo y peligro espanta a la gente tranquila y gozona de la vida, que es mi clientela. El negocio no venía bien y, para rematar, perdimos un pleito que nos obliga a devolver el inmueble; ese fue el puntillazo”, comenta César, que ha dedicado 40 de sus 72 años al negocio de la rumba.

Los inicios de Salomé se remontan a 1978, cuando Pagano se instaló en Bogotá después de probar suerte en su natal Medellín con El Goce Pagano, una marca que con los años haría historia en la noche bogotana gracias al legendario local de la carrera 13 con calle 23, y a otros que se abrieron posteriormente en La Macarena y en la avenida Caracas con calle 74, en el norte de la capital.

“Con El Goce, que fue la antesala de Salomé, podemos afirmar que César Pagano generó a su alrededor un movimiento social que incluyó la literatura, el cine, el video, la fotografía y la promoción de nuevas agrupaciones musicales de salsa. El hecho más importante que provocó fue la participación definitiva de la mujer en la rumba. Se abrieron puertas a un nuevo público de la noche: las mujeres. Mujeres solas, en combo, bailando, poniendo música, bebiendo, proponiendo, seduciendo... Se ganó un nuevo espacio para la expresión de todas las mujeres de los diferentes sectores sociales”, afirma Bertha Quintero, percusionista, creadora de orquestas femeninas y subdirectora de Artes del Instituto Distrital de Artes de Bogotá (Idartes).

En marzo de 1988, cuando Salomé Pagana se instaló definitivamente en el local de la carrera 14 con calle 82, se convirtió en el bailadero preferido de artistas, intelectuales, políticos y estudiantes de todos los estratos y todas las edades.

Bruno Díaz, Juan Manuel Roca, Fernando Quiroz, Gloria Triana, William Ospina, Vicky Hernández, Stella Villamizar, Ramón Jimeno, Antonio Caballero, Mauricio Silva, Jorge Alí Triana, Fanny Mikey y Antonio Morales eran infaltables.

“César incorporó a la rumba salsera, bastante escasa e incipiente en la Bogotá de los 70, ingredientes adicionales al mero disfrute musical en medio de copas, valiéndose de análisis estilísticos, referencias históricas, publicaciones y conferencias. Muchos descubrieron la salsa gracias a César, quien halló en ella su propia razón de ser”, recuerda el actor, cantante y exconcejal Bruno Díaz.

Interminable es la lista de artistas colombianos y extranjeros que pasaron por Salomé. Su programación, en la que había días para la música de nuestras costas Caribe y del Pacífico, para el bolero en los ‘Martes de amarte’ y para disfrutar, a capricho de César, de toda clase de géneros, pasando por la música del Brasil, el tango, el flamenco, la música clásica y el jazz.

Entre los artistas y agrupaciones que brillaron en el escenario o como ilustres visitantes, se cuentan la Orquesta Aragón, Elíades Ochoa, Celina y Reutilio, La Orquesta Original de Manzanillo, Polo Montañez, Chucho Valdés, Diego el ‘Cigala’, Javier Colina, Omara Portuondo, Gonzalo Rubalcaba, Tata Güines y César Portillo de la Luz.

Juan Formell, ese coloso de la música cubana fallecido el pasado jueves, fue invitado de honor con su orquesta Los Van Van a descubrir un mural dedicado a ellos en el segundo piso del local. Por Colombia estuvieron Totó La Momposina, Sofronín Martínez, Teresita Gómez, Francisco Zumaqué, el Grupo Bahía de Hugo Candelario, la Banda La República, liderada por Juan Diego Valencia, La 33 y Yuri Buenaventura.

“César tendió la mano a músicos desconocidos de aquí y de afuera, aportando calidad y novedad a la oferta cultural de la ciudad. Salomé fue prácticamente un consulado de Cuba en Colombia, y cuando se radicalizó el bloqueo a la isla, en los 90, más se empeñó en divulgar géneros como la timba, el son y el bolero”, dice la editora Mabel Pachón.

“Salomé es una prolongación de la casa de César, donde no hay espacio para el mal gusto ni para las modas musicales”, complementa el médico paisa Jorge Arango.

Para el empresario y melómano Alfredo Escobar, “el gran aporte de Salomé fue enseñarnos que la rumba y el buen gusto musical sí pueden ir de la mano. César ha sido más un promotor y un difusor que un simple coleccionista. Desde los micrófonos de Salomé siempre dio crédito a los compositores”.

El Stalin de la salsa

Entre las incontables anécdotas que dejan las noches en Salomé, vale recordar que fueron muchísimos los clientes que se acercaron a la consola de sonido a pedirle una canción a César, para luego regresarse a su mesa (o a su casa) con el ego musical herido.

El asunto llegó a tal punto que Enrique Santos le endilgó a Pagano los remoquetes de el ‘Stalin de la salsa’ y el ‘Enver Hoxha de la salsa’, en alusión a su excesivo purismo musical. La frase de Santos, “pida lo que quiera, que él pone lo que le da la gana”, pronto fue de boca en boca.
Famoso también fue el llamado Comité de Salvación Pública del Oído, que con el respaldo de amigos como Jeannette Riveros, Gerardo Reyes, Orlando Bohórquez, Enrique Santos, Alfredo Escobar, Óscar Orjuela y Bertha Quintero, lideró en los 90 la creación del Fram (Frente Antimerengue), cuya consigna era desterrar el lado más comercial de este ritmo dominicano. Más recientemente, a través del Franreg (Frente Antirreguetón Idiotón), Pagano lideró la última de sus cruzadas musicales.

¿Qué hará Pagano después de Salomé? “Debo cambiar de actividad o hacer énfasis en otras tareas para poder subsistir, pues no tengo pensión de ninguna clase. De momento, seguiré con mi programa radial en Javeriana Estéreo y tendré más tiempo para escribir, investigar y dar conferencias. También quisiera que mis entrevistas a tantos músicos cumplieran una función social en los conservatorios, bibliotecas y facultades de música, complementando la formación de los estudiantes”.

¿Hay manera de que Salomé vuelva más adelante?, pregunto. “No lo descarto, pero no quiero cargar todo el peso solo. Quisiera ser más un director artístico y que otros se ocupen del manejo del negocio como tal. Hay algunas propuestas, pero de momento nada se ha concretado. Ya veremos qué pasa”.

Esta noche, cuando termine una época de oro en la rumba bogotana, Pagano soltará en público sus últimas arengas, rendirá homenaje especial a Juan Formell y a Cheo Feliciano, tocará la campana para incitar al baile, saludará uno a uno a sus amigos y presentará a Son de Millo, el conjunto de folclor Caribe liderado por Carlos Ramírez, y al cuarteto de saxofones de Rogelio Castro. Así se despide Salomé, un bailadero auténtico y sabroso donde todos dejamos un trozo de nuestra propia historia.


Juan Martín Fierro

Especial para EL TIEMPO
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Fecha Publicación: Tue, 29 Apr 2014 01:44:00 +0000

Como era previsible,
hay un territorio adonde se han retirado
las aguas de nuestros sueños:

La grieta de Silfra,
su extrema belleza,
como tú, celeste transparente,
como yo, silencio del juglar derrota del verso.

Sabor insondable de la vida,
túnel que oculta tras su belleza la realidad de la ruptura.

Henos aquí, vituperados por el sarcasmo
de los musgos sobre nuestras melenas de lava
en el inhóspito Thingvellir del reposo.

Henos aquí, expuestos a inclemencias y devenires.
Para mirarnos de tan cerca nuestros continentes,
para navegar sobre los sueños del acaso.


LECTURA DEL POEMA, POR EL AUTOR:

EN SILFRA NAVEGA UN SUEÑO from Rogger Alzamora Quijano on Vimeo.



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