Buscar

Ingrese su búsqueda


Búsqueda Avanzada



Ultimos post del blog Ni con dios ni con el diablo | ¿Quién me enlaza?
(BETA)

El fabuloso relato de la mujer más fea del mundo


...................................Basado en hechos reales
.
.
Protagonistas: Karen ( la mujer Fea )
Javier ( yo )
Personaje invitado: Kike ( el chino )
.
.
.
Índice
.
.
Primer Acto: amor a primera vista.
Segundo Acto: sexo a primera vista
Tercer Acto: visto y no visto.
Cuarto Acto: El Final.
.
.
.
...................................Primer Acto
.
.
.
........Karen era la novia de Kike y Kike mi amigo de la infancia. Tuve que esperar un año para enterarme, de la forma más casual, que habían roto. Su físico era un secreto a voces y yo sin dar fe, callaba entre los diversos y divertidísimos comentarios del barrio. Sólo los afortunados tuvimos la suerte de ver a Karen de espaldas y a lo lejos y sólo los más afortunados vieron a Karen de frente. Calavera lo decía bien clarito todos los días y hasta todas la noches en el bar de Carlitos seis dedos, eso sí, bien alcoholizado el pobre. Karen es la mujer más fea del mundo. Kike jamás oyó semejante afirmación, además nunca la presentó en sociedad ni oficialmente, muchos incluso los habían visto esconderse y pasear por lugares inhóspitos del barrio. Una tarde, sentado en mi coche, en las afueras de Madrid y en un calle muy concurrida de gente, esperaba a mi prima la loca para llevarla a su primer día de universidad, debía enseñarle el camino, ella memorizar el recorrido y así poder ir en su coche. De pronto y desde una bocacalle salió una mujer con viento propio, o sea, sus cabellos como flecos silvestres se agitaban melodiosamente al compás de sus caderas perfectamente acopladas a un balanceo felino de sus tacones. Desde un principio la dirección de su mirada era el perfecto ángulo agudo de nuestro encuentro y así fue, debo confesar qué, al llegar a mi lado cambié de ángulo por puro nerviosismo, de agudo pasé a obtuso, casi cóncavo cuando sin mediar un saludo, dijo: Que haces aquí!
.
.
.
...................................Segundo Acto
.
.
.
........Prefacio
.
.
........Existe una teoría establecida entre los hombres, un concepto fugaz pero infinito y es la imperiosa necesidad de follar con la novia de tu mejor amigo y lo peor de todo no es aquel deseo, es la conducta llena de la tristeza más grande cuando en cada reunión intentas seducirla sin reparos. Te vuelves un ser infame. Pero aquel no era mi caso y esa circunstancia me hacía orgulloso delante de Kike.
.
.
........De visita, dije, ligeramente sorprendido. ¿Y tú que haces? le pregunto. Vivo al final de esta calle, me dice. Pienso en su boca, mientras el sol deshoja el otoño y el viento desordenado mutila el silencio. Sigo sentado en mi coche y ella ahora sonríe. No tengo suficientes razones para desnudar mi alma ante un fantasma atormentado, aunque si lo pienso dos veces, también puedo estar frente a una puta disfrazada de cordero. ¿Cómo esta Kike? De repente su voz me pareció la más hermosa del mundo. ¿Qué? Conoces a Kike, dije. Claro, fuimos amantes y tu eres Javier, verdad? El mismo que viste y calza. Kike me habló cantidad de ti, tanto que en una ocasión sentí celos. Somos amigos desde la infancia y nuestra amistad es como una ventana llena de luz. Por cierto, te habló de mí, pero como me has reconocido? Muy fácil, recuerdas tu viaje a Londres, estuviste un mes, pues todito ese mes lo pasamos en tu depa, Kike tenía las llaves y por la noches íbamos a follar, así que ya te puedes imaginar, en tu cama, con esa foto tuya en póster de cine y llena de espejos, mis orgasmos terminaron pensando en ti. Ahora soy yo el que piensa nuevamente en su boca, posee una mezcla entre Pedro Guerra y el famoso jugador de fútbol y sus ojos tienen el brillo de un felino cuando mata a su presa. Imagino como será besar esos labios o cuanta lujuria habrá en su boca si pudiera penetrar en mi falo.
.
.
.
.....................................Tercer Acto
.
.
.
........Finalmente y después de un intercambio sin recuerdos exactos en nuestra conversación me invitó a su casa y, cuando estaba dispuesto a llamar a mi prima, me dijo, pasemos antes por una farmacia. El deseo frente a la decrepitud de mi conciencia hizo inevitable el remordimiento por dejar plantado a mi prima. Hicimos la parada en la farmacia como acordamos. Bajó del coche, tardó un minuto y volvió. Después del semáforo gira a la izquierda, dijo, con la voz plegándose como un libro hermoso. Sin duda me estaba enamorando. Aquella fachada azul, con los rosales blancos es mi casa, da marcha atrás y aparca de culo en el garaje, la puerta se abrirá cuando le de a este botón, entramos, la puerta se cerró, estaba oscuro, abrí la puerta del coche, espera, me dijo. ¿Te gustaría verme el coñito? No dije nada. Es un lugar caliente, carnívoro y siempre esta húmedo, si alguien entra sus dos pétalos lo atrapan y sus paredes membranosas hunden de lluvia su último aliento hasta bañar como un desierto toda su erección. Menos mal que no estamos en la santa inquisición, pensé en silencio. Se subió la falda y se bajó la braguitas. ¿Te gusta? Preguntó, otra vez con la mirada clavada en su presa. Dios, suspiré. Estaba viendo una cosa muy rara, una especie de herida o peor aún, una costra llena de pus. No te ofendas, dije, pero tu coñito ha estado en la guerra o qué? No te asustes, dijo ella, pronto será el coñito más hermoso del mundo, teniendo en cuenta que antes fue un pene, por eso Kike me dejó, el no quería que me lo extirpara, le encantaba besármela. Qué? Kike te la chupaba, pregunté sorprendido. No sólo eso, también penetraba su culito tragón. Basta! Me voy. Otro día nos vemos...De aquí no sales vivo nene, dijo ella, mientras limpiaba con una gasa los restos de pus de su vagina.
.
.
.
......................................El Final
.
.
.
........Prefiero no recordar el final.
.
.
.
........PD: Espero que Kike y Karen no lean nunca este post, si es así, por favor lo habláis con mis abogados.
.
.
.


Antipoema



Recuerdo,
no sin sobresaltos toda mi vida,
desde mis primeros años hasta el preciso instante en que ella apareció
.....................tan radiante.
No estaba seguro si era buena idea volver,
hace unos días todo me parecía un cuento de hadas
sin embargo,
hay un abismo de hojas marchitas que se mecen asustadas
cuando la soledad de mi infancia
florece en auroras hondamente dolorosas.
¿Acaso no estoy seguro de la felicidad a su lado?
No puedo resistir la bruma,
aquella que implora esa plegaria
en donde los pensamientos más terribles
se remontan a un pasado tan cercano.
.


Es profunda la grandeza del alba,
es solemne la esperanza y ambicioso el cielo
cuando el cerebro es un feudo amargo de incesante angustia.
Mi vida ha sido siempre un beso dado por piedad,
un efímero talismán de horas ocultas
que no pueden levantar el vuelo sin la feroz tortura del recuerdo.
Soy un árbol de un bosque sin la tierra mejor cuidada,
sin abono ni palabras lluviosas.
.


Dios sabe que soy un niño sin la noble bendición de un día soleado,
y este mundo pisoteado a mis espaldas es el abismo de un letargo
que sólo ha podido extinguirse
cuando mi corazón encontró el sudario de la vida,
la sombra de las flores más tristes.
.


Son tantas las cosas que me atormentan,
tanto el dolor, que una pequeñísima luz me parecería eterna.
¿Cuánto puede medir el silencio de un amor que no ha existido?
del cariño que no devasta la quietud de una tempestad inaudible.
¿Es mi vida entonces, el horror usurpado de la melancolía?
Quiero vivir, pero mi culpa no estriba en querer, pues,
desde mi vida misma amé verdaderamente
la justicia esencial de un mundo justo.
Y ahora, cuando todo parece estar bien,
el tiempo hace sus propias conjeturas y me atrapa en una cruel ofrenda:
un pozo de aguas cristalinas en apariencia y agrias en su entorno.
.


Quiero vivir de ausencia, de trapos sucios en las tinieblas,
quiero y no puedo aceptar los azotes
que mi cuerpo hurga en las mismas heridas.
Dios, felizmente no tengo miedo al brillar de un ataúd con mis huesos,
ni a la certeza de un grito deslenguado en un matadero.
Soy, cada día más un corazón que a nadie palpita en su memoria.
Si pudiera encontrar el vacío más hermoso,
el trazo en donde lo que no es y lo que no será
sobrevive en la certeza de una vida... interminable.


.


.



Decidme...




Decidme, traidora de la muerte
................................quien es tu dueño
quien refriega en tu vulva su lengua
sin malgastar tus gemidos
......................en un fangoso orgasmo.
Quiero saber el nombre de ese gusano
o es que el fervor hacia él
..........................................enferma tus sentidos
y le proteges como las flores en otoño.

Di
no agotes mi paciencia
el temblor de mis manos es intenso
y no quiero derramar ni una gota
del veneno en mi copa.

Hazlo
no importa si el rencor me hace ingrato
sólo quiero copular en su tumba
..............................................tus nalgas sedientas
penetrar sin piedad
.............................la perversa lujuria
..............................................de su lecho sin flores.

Sujetas ahora entre tus labios, mi falo
.......................suspiro
no crees que ha sido una buena idea
otorgar muerte a su vida?

Tu garganta profunda
impide contestar
mi corazón es un abismo de flores
a punto de caer en tus labios:
semen dispuesto a untar
mis besos junto a los tuyos.

Por fin has comprendido
que mi veneno es la dulce elegía
................................................del infierno
y este cielo (mi falo en tu vulva escondido)
poco importan
la verdadera tiniebla
es un abrazo hondísimo
sagaz y sereno
que jamás podrán perturbar
.....................................nuestras almas.
.
Epilogo 1

Mi corazón como un riachuelo
florece, penetra humeante
mientras te apiadas
de mi gran miseria.
Tu marido despierta
y en un largo sollozo
lanza una mirada maldita:
la aurora de un veneno terrible.
.
Epilogo 2

Ahora dices que tu marido
es un hombre al que amas
y cuyo gran corazón
es un idilio eterno.
Mientes!
mujer enfermiza
víbora
tu sexo esta anegado
en las tinieblas de mi olvido
por fin!!!!
mi belleza es el veneno
abundante
que atesora, vigoroso
mi vida eterna.
.
Epilogo 3

Algún día
todo lo que es tuyo será mío
incluido aquel orgasmo obsceno y apacible
que tuvo en tus gritos ásperos
la mentira.
.
Epilogo 4, final

Dime ahora mujer infame
porque fui el culpable
de tu oscura desdicha
es que acaso
no tuvo usted suficiente
al desflorar mi virginidad
con látigos de amargura.
Mi corazón alegre
lo dejó como un templo
de deseos impuros
y mis sueños, flores desiertas
en un mausoleo de atroz belleza.
Diga usted hasta cuando
sus orgasmos fúnebres
tendrán que brotar en mis labios?
Tan poderoso es su veneno
y tan fatídico mi cruel castigo
que ya casi no tengo lengua
escondida siempre
entre su vulva.
.
.
Salvad mi cuerpo
de la fiera que me acecha
liberar mis labios poetisas
todavía me quedan sueños hermosos
por compartir.
.
.
.


Pequeño fragmento infinito...


Qué puedo hacer sino es gozar lo que me queda de vida en un mundo abundante de incertidumbre. Ahora creo en Dios y gustoso rezo al pie de mi cama por mis seres queridos. Y todo esto es gracias a ti mi querido amor.
Esa es la verdadera paz, la palabra que florece en sí misma como una constelación de sueños delante de un tiempo hermoso, un solemne imperio descrito con vehemencia cual valiosa fortuna está escondida en boca de los tiranos. Floridos mis pensamientos vuelan a tu lado para ejercer toda aquella pasión por amarme y hechizar ante dios la divinidad de nuestro eterno amor. Me lees con atención? Comprueba mis palabras, agita mis temores, retuerce mi corazón como un trapo y verás que sus jubilosos latidos tienen la memoria de mi vida en la tuya.
¿Existe algo en España o América más bello que un beso tuyo junto a un espíritu virginal? Quizá tu alma en un altar lleno de flores donde el santuario es tu cuerpo en mis brazos y de allí desnudar el silencio sobre música púrpura de la noche. Toma mi mano y sigue a la hierba, todo lo no herido es nuestro refugio. Olvidas que soy un hombre anegado por tu amor? Mi fama es el cielo de una ciudad donde no anduvimos, ni siquiera entre la maleza de gente desconocida, ni árboles erguidos de ramas que no cubren nada, sin embargo nos llena de zozobra la dessperación de no alcanzar la libertad como toda poesía encuentra cuando derrama verdad...


........Necesito aprender a curarme del futuro y comprender que el mezquino destino es un tiempo mal labrado sin embargo amar es expresar la mayor gratitud que una vida puede ofrecer a lo largo de sus años. Y vaya donde vaya todos me conocerán porque llevo la frente marcada con una cruz propia de los apestados. Cuesta creer que la vida, que esa vida que todos nunca desearían perder, para mí es un problema. Ya no busco cumplir una condena ni reiterar mis ansias de pagar con mi muerte en vida por aquel accidente, sólo deseo tener paz en mis últimos días, agitar mi corazón al viento y ver la luz como seguramente mis seres queridos lo desean.
........Todo lo que digo tiene la bondad espiritual del amor que siento por ti, ese mismo amor que no tiene dimensión ni distancia que se pueda abarcar. Ya ves, no tengo más remedio que ser injusto con mi vida y créeme, lo hago por ti. Quiero que comprendas que toda mi vida tendrá tus besos en mi corazón y que bajo cualquier tormenta, mis brazos serán siempre un jardín cuando despiertes cada mañana cuando ya no este.
........Y es que, en el fondo, debo observar que la claridad de mi vida es la belleza que tú le das como una gratitud desde el cielo y es así y cada día es mayor esta grandeza. Es más, a veces me gustaría que alguien calculara la órbita de este amor, cuántos números necesitaría? Jamás podría, el amor es tan grande, incluso el espacio sideral sería un rincón iluso ante la infinitud de lo que soy capaz de sentir por ti si vieran mi corazón a la intemperie.
........Cuesta creer que Dios tenga que ver en todo esto, soy católico por respeto a mi madre, pero puedo mentir ante Dios más no ante mi madre, así que tarde o temprano debo confesar mi cruel destino, no quiero pensar en ello, aunque las horas pueden estar contadas y es preciso que encuentre el momento apropiado para redimir mi alma ante ella, mi madre.
........No quiero que sufra y tampoco quiero que tú lo hagas. Entonces dónde está la solución? Y lo más terrible, cuanto tiempo resistiré?
........Mi pobreza es todo mi dolor y los pájaros que con tanta ilusión busqué han perdido las ramas de sus árboles pues ya no pueden revolotear entre sonidos de flautas y olores de flores en el aire. Es así como imagino mi vida, perdido en un bosque y feliz entre la lluvia y contento entre las rocas de los riachuelos y nuevamente feliz amando tus besos, tus caricias, la dulzura de todo aquello que me recuerda a ti con tanta prodigalidad.
........Acércate, ven a mí ahora que el verano empieza a fruncir su mirada y el diluvio de las sombras cubren de nubes una ciudad lánguida en cada estupor de mis nuevos pasos. Pese a tanto amor quiero que te apiades de mi corazón, quiero que el infinito sea la más pródiga devoción de tu amor en mi corazón. He aquí toda mi verdad silenciosa, pues cada tormento es la ternura que debes proteger con tu vida cuando cualquier infamia agote tus sentidos. Si no me amas, entonces porque profanas mis flores?


.........................Estés donde estés, ahí estaré... mg

He vuelto de mis inmerecidas vacaciones...


El principio del fin
Estás flores
son ahora garfios
en el fondo de mi vida
orgasmos usados en la bruma
de mis pasos.

Hoy
........ mis brazos son un árbol sin frutos
................................................................... sin tronco
sin palabras (hojas) bonitas
sin flores asombrosamente heridas
............. esperando la zozobra del silencio.
.
Hoy no es un día para vivir
.............................................. ni sentir
que el paso del tiempo
es un sentimiento fugitivo.
.
Hoy mis manos no tienen la suavidad de siempre
es su aridez una opacidad que refleja el alma
..................................... bajo un mismo color invisible
sin embargo
....................... mis latidos golpeándose entre ellos
...................................................................... no se oyen
quizá ha llegado la hora
de atrapar lo ya vivido
y volar irritado en los claros despojos
................................................................ de la miseria.
.
Hoy
ha llegado la hora de morir
y qué lejos está el mar
qué lejos está mi vida de todo aquello
que me hizo feliz...
.
.
Mi cuerpo se desangra, corroyéndome
................................................................... el alma
amanezco y la herida persiste
es ahora el anverso de mi torso
intento admitir piedad ( mi corazón )
como la brisa que llamea dulcemente
asombrándose del amanecer.
.
He buscado a quien querer en este mundo
......................................................................medito
añoro las flores que ahora contemplo
se aferran a tus pechos
como labios levantándose
..............................................ante
..............................................estos versos
..............................................al pulirlos.
.
Olfateo tu sexo
mientras un orgasmo sombrío
se cuela en mis labios:
pureza que florece
contra un tiempo
que se obstina a vivir.
.
Y lo fundamental
es: somos lo que fuimos
estas palabras
imponiéndose a la destrucción
de la conciencia:
mi cuerpo desangrado
....................................... al pie de la noche.
.
Estás triste
agitas mi alma
..........................una flor cae como la peste
y reafirma lo que uno es
un dolor curvándose
sobre tanta iniquidad.
.
.
Bonus
.
.
¿No era yo un hombre perenne cuyo gemido
convirtió todo lo que no es pacible
en un mundo nuevo
y desvaneció la maldad de un abismo
en una mañana frondosa?
No fui yo el que se levantó con su débil grandeza
y aniquiló sin fuerza la desdicha de un sueño.
¿Es que no fui yo el que hundió el tormento
y nació del cielo
y no pudo tener otro destino que vivir otra vida
para sentir su propia muerte?
.
.
¿Y que elección es poseer fracaso sin la vida necesaria?
¿Es morir sin luz,
es dejar de vivir para buscar a tientas
la inmensa penumbra
de aquello que no hemos vivido?
.
.
.
el cuadro pertenece a Van Gogh


Poema para ser leído en voz alta



......................................................Por amor a ti, puedo esperar toda una vida y vivir otra a tu lado sin lamentar la mezquina tortura de un pasado tan doliente. Siempre estarías en un pedestal, a la altura exacta de tu sexo en mi boca.

......................................................................JML

..............Versos encontrados en alguna esquina de mi cama

.
.
... y desperté
ante la oscuridad
...............................(restos de un amor
.......................................se disponen a sobrevivir)
ya no queda nada en el firmamento
sólo algunos besos temblorosos
en lo alto de tus pechos.

Ahí he subido cuando tú con certeza
me enseñaste la palabra jamás escrita
el dardo encantado
que a su intensa luz cultivó
...............................................mis pétalos de carne.

Nosotros los poetas tenemos
un bosque invisible
una vieja lágrima desgarrada del corazón
un sueño reluciente
.................................(esplendor y lucidez en un bellísimo deseo)
pero este orgasmo llevándonos a un manantial
es fruto de una terrible dulzura
un alocado atardecer sobre piedras preciosas.

Pura poesía es tu cuerpo desnudo
como una dalia mordida en su frescura
he aquí el bosque de mis labios
mi lengua prosigue, penetra y deshoja tu clítoris
como una llovizna que adquiere la humedad
viscosa de un turbulento final.

Besos resbalándose por tus muslos
y de pronto
.................un hermoso amor regresa al punto de partida:
desnudos otra vez
sujetas mi vida sin la herida
y sorprendes al dolor
en su desesperada huida.

Epilogo:
.
.
.
El hombre no es un bien a disposición del dolor y eso lo quiero cambiar. No se trata ya de algún remordimiento varado perfectamente en la turbiedad del pasado. Es escribir y escribir es meditar la conciencia de la poesía, es el arte del alma y sus flores en la hierba, es el pensamiento como un sendero libre en un tiempo enloquecido de verdad.


Por fin el final...




........Nos quedamos callados durante varios minutos. De pronto nos sobrevino la angustia en forma de soledad. Era terrible sentirnos así, tan desnudos, tan vacíos. En la calle todo estaba en silencio. Era como si nos hubiéramos quedado solos en el mundo. Quería decirle algo a Percy pero no sabía el qué. Él, se levantó y fue al cuarto de baño sin decir nada. Encendí otro cigarrillo y empecé a fumar como si de ello dependiera mi vida. Me pregunto si es posible que este viviendo mis últimos días y que la muerte aparezca al romperse este silencio como si milagrosamente no me importara morir. Ignoro si este dolor me lo produce Clara. Tal vez, seguro, pero no me importa, ahora no me importa nada, sería capaz de prender fuego, incendiar todo lo que me rodea y quemar mi vida, lo juro, tengo ganas de hacerlo, sé que es la coca, sé también que he perdido la razón de ser. Aparece Percy y deseo abrazarlo, no me atrevo. Tiene la polla tan dura que parece como si llevara el asta de la bandera nacional. Se sienta y lo veo borroso. No consigo ver si me mira. Me propone salir a la terraza para tomar el aire. Salimos. Apoyamos al mismo tiempo nuestros codos en la barandilla. Observamos la ciudad. Llena de luces. Tengo miedo al vacío, pero me mantengo firme. Me pregunta si merece la pena vivir. Digo que sí y sostengo con mis manos mi vida. Él mueve la cabeza, niega todo y al mismo tiempo empieza a subir sobre la barandilla hasta quedarse de pie. Ya no entiendo más esta vida, dice. Parece decidido a saltar. No, no lo hagas, dije. No hay motivos suficientes para seguir Enrique. Ya sé que no los hay, le dije con toda la fuerza de un hombre cobarde. Entonces no me detengas, me dijo. Levantó los brazos como si estuviera en un trampolín. Espera, tienes que pedir un último deseo. ¿En serio? Sí. Sabes cuál es mi deseo, no quiero morir. Entonces por que quieres hacerlo. Sólo sé que debo hacerlo. Y si te digo que yo deseo que lo hagamos antes, dije. Se volvió hacia mí. Bajó lentamente y me besó. Sentí que sus labios me besaban con amor. También sentí que nuestros sexos se habían encontrado y empezaron a rozarse. Te quiero, susurro. Yo no dije nada, sólo me limité a introducir mi lengua en su boca con dolor. Entramos. Aspiramos más coca y nos recostamos en la alfombra. Me pidió que lo hiciera despacio. Se dio la vuelta y no conseguí metérsela. Puedo encender la luz, dije. No, dijo. Es que no soy capaz, dije. No hace falta que enciendas la luz, yo te enseño. Hizo un giro y se puso detrás de mí. ¿Qué haces? Pregunté. Quiero enseñarte como se hace. Qué -me aparte bruscamente- Estás loco. Es muy sencillo, mojas con saliva la puntita, sujetas firmemente el pene para que entre derecho, directo, sin dificultad, luego cuando sientes que la cabecita ha entrado, penetras con suavidad y siempre con rectitud. Ten en cuenta que esto no es un coño y no cede así como así.
..........-Aguanta hermano, yo soy un hombre, bien hombre, así que no me vengas con huevadas. Yo estoy dispuesto a medirte el aceite pero si te digo la verdad he perdido las ganas.
..........-He metido la pata -dijo.
..........-No lo sé, dije. Sólo se me viene a la mente pensar que no es el momento.
..........-Quieres que te la bese primero.
..........-No creo que sea lo mejor. Que tal si escuchamos música y charlamos.
..........-Está bien, me dijo. Encendió un cigarrillo. Estaba triste. Agachó la cabeza y la hundió entre sus piernas. Yo me levanté y encendí mi stereo. Entre mis compactos elegí uno: Tracy Chapman. Busqué la canción número nueve, mi preferida, le di al play. Tracy empezó a cantar For muy lover. Regresé emocionado y me senté al lado de Percy. ¿Te gusta? Le pregunté. Oh, sí, me dijo, Tracy es genial. Percy apoyó su cabeza en mi hombro y nos quedamos así durante varios minutos. Nuevamente me vino a la mente pensar en Mario. Empecé a llorar sin soltar ni una sola lágrima. Porqué siempre está en mis recuerdos.
.........¿Por qué?
.........Cuando tú apareces las palabras se vuelven intempestivas, insidiosas, como si la franqueza de tu amor no fue tal. A veces quisiera salir a buscarte y ajustar cuentas. Volarte los sesos quisiera y comprender de una vez por todas de que los tienes hechos. Porque tanta particularidad o tanta potestad.
.........¡De que diablos estas hecho! Grité en silencio.
.........Te juro que he soñado miles de veces en ser tu enemigo número uno. Agarrarte a botellazos si es preciso y desgarrarte lentamente. Todo lo que soy ahora te lo debo a ti. Te debo esta vida que ha crecido como un fósil bajo tierra. Si, todo eso te lo debo a ti maldito hijo de puta. Empiezo a llorar como un hombre que ha perdido su rectitud, su grandeza, su entereza. Busco aspirar más coca como loco. Percy despierta. Quiero más coca, digo. Ya no hay, me dice. Pues sal a buscar más, le grité. No dijo nada. Eres sordo. Te he dicho que bajes y compres mucha, pero mucha. Baja tú, me dice. Acaso soy tu esclavo. Me levanté, busqué mi billetera y salí dando un portazo. Cuando llegué a la esquina me di cuenta que estaba desnudo. No me importó en absoluto. Pare un taxi, le di un billete de veinte dólares y le dije: Quiero comprar blanca. Cogió el billete, sonrió y aceleró. Me gasté cien dólares. Subí nuevamente al taxi ya con la coca en la mano. Ahora a donde vamos, señor, me dijo el taxista. Regresemos al punto de encuentro. A la orden, señor. En el camino aspiré. Aspiré en cada semáforo. El taxista me observaba desde el retrovisor. Era un hombre de mediana edad, cortés, bien afeitado, bien vestido, no era de pueblo, más bien aparentaba de la capital. Seguro tiene estudios, seguro tiene una carrera terminada y no consigue trabajar en su campo, y seguro que para no patear latas se dedica a esto, así es este país, así lo será, por eso no quiero sobrevivir a los años, a los gobiernos, en fin, hoy estoy seguro que voy a morir. Bajé del taxi, le di las gracias al taxista por ser tan respetuoso y subí a tientas hasta mi departamento. Entré. Percy seguía ahí, sentado en la alfombra. Le di la coca, prepara dos rayas bien gordas, voy a por una botella de whisky, dije. Volví. Ahora estamos sentados uno enfrente del otro. Listo, dijo. Dos rayas bien gorditas. Le miré a los ojos. Su mirada hacia mí se detuvo como si entendiera que el momento había llegado. Aspiramos desesperadamente, como osos hormigueros. Si seguimos este ritmo tendremos coca hasta el amanecer, dijo Percy. Si, dije. Y ya para el amanecer estaremos muertos. Seguro, el amanecer será nuestro último instante, me dijo. No, dije yo. Nuestro último suspiro será cuando hagamos el amor. ¿Estas dispuesto? Pregunté. Sí. Estoy bien dispuesto, respondió. Pues yo creo no ha llegado el momento. Hay que esperar a que las cosas vayan por un cauce. Todo en la vida tiene un punto donde lo hace determinante. Ahí es cuando, emocionados tenemos que atravesar la distancia que ahora en este transcurrir nos separa.
..........Eso lo había dicho Percy sin apenas respirar. Yo por mi parte no le había entendido. Si quieres tener sexo lo haces y punto. El sexo, es sólo sexo. No hay pausas, no hay excusas que valgan.
..........Bebí un trago de whisky y acto seguido empecé a besarle. Nuestros labios estuvieron lamiéndose suavemente, tiernos, perfectos. Cada mordisco que le daba, él me correspondía buscando absorber lentamente mi labio superior y cada segundo que pasaba sentía sus labios más dulces, más cariñosos, más míos. De pronto cambiamos de postura. De manera que mi polla quedó junto a su boca y la suya junto a la mía. Empezó a chupármela como si fuera un caramelo. Yo aparte sin violencia la suya. Ahora se la introducía hasta el fondo de la garganta, gemía, la sacudía contra su lengua. Estaba claro que lo había hecho miles de veces. Se giró, ahora sólo veía su cabeza hundida entre mis piernas. Siguió durante largos minutos, siempre a un ritmo variable, por ratos chupaba, por ratos relamía. Logré aspirar más coca mientras él no cesaba en su tarea. ¿Te gusta? Me preguntó casi sin quitársela de la boca. Asentí con los ojos cerrados. Todos me dicen que lo hago mejor que una mujer. Dije que sí.
..........-Dices la verdad.
..........-Digo la verdad, eres el mejor.
..........-Y que me dices de Clara, lo hago mejor que ella. Sí, mucho mejor que ella, mentí. Voy a seguir hasta que te corras. Siguió sin descanso hasta que lo consiguió. Tengo que confesar que me hizo sentir cosas nuevas, fue maravilloso.
..........Nos quedamos quietos como dos estatuas sobre la alfombra. Por las pequeñas ranuras de la persiana se empiezan a filtrar hilos de luz. Miré el reloj que estaba junto al televisor.,eran las seis de la mañana. Percy parecía que dormía. Decidí dormir también.




Nota del autor: Estos fragmentos pertenecen a la quinta parte del libro, unas 60 páginas, con esto doy por finalizado este periplo que me ha costado postear, tal vez porque no me gusta subir textos tan largos.
Enrique y Percy terminan muy mal, aunque los verdaderos protagonistas de la novela son Mario González y Clara Delgado. Agradezco con la mayor bondad que un hombre puede ocultar, vuestros amables comentarios. Nos vemos en algún futuro no muy lejano.


Últimas líneas ( de coca)



..........-Deberías ducharte– dijo Percy.
..........-Claro, al instante. En mi habitación tienes ropa, puedes coger lo que quieras.
..........No dijo nada.
..........Me duché en dos minutos. Es una manía. Siempre trato de tardar lo menos posible. Salí con la toalla envuelta en la cintura. Percy seguía ahí, sentado, desnudo y fumando un cigarrillo.
..........-Porque no te pones algo –le dije.
..........-Estoy bien así, pero si quieres me visto.
..........En realidad ni me iba ni me venía.
..........-Estás en tu casa, puedes hacer lo que quieras –le dije.
..........-Ven –me dijo- Te quiero confesar algo.
..........-Que ocurre –dije.
..........-Siéntate, venga, no te voy a comer.
..........Me senté.
..........-Ahora debes soltar la toalla. Cuando dos hombres hablan, tienen que hacerlo en igualdad de condiciones. Yo estoy desnudo, tú también tienes que estarlo.
..........Empecé a creer que era un juego. Aparte, la coca ya me había hecho perder el pudor. Así que no me costó trabajo seguir la corriente.
..........-Llevé la toalla al cuarto de baño –Ya está, dije- Estamos en igualdad de condiciones, habla, que es lo que tienes que decir.
..........-Aguanta pues, tampoco te me pongas saltón. Porque no preparas dos rayitas para calentar motores.
..........Aún teníamos coca para varios tiros. Le hice caso.
..........-Bien. Dos rayitas, bien larguitas para que no te quejes.
..........-Muy bien hermano, da gusto coquearse contigo. No escatimas, eres decidido, estoico, has visto como hablo, también controlo el diccionario pues hermano, uno también ha ido a la universidad y se acuerda, aunque solamente lo hago cuando la blanca se apodera de mí.
..........-En serio.
..........-Sí, la coca despierta mis sesos.
..........-Otra cerveza –dije-
..........-Esa pregunta ni se pregunta, hermano.
..........Me levanté de un brinco, fui a la cocina. Volví con dos latas de cervezas, antes de sentarme bajé las persianas y cerré las cortinas.
..........Cuando volví al sofá bebimos y aspiramos a la vez. A estas alturas la coca te hace inmune a todo, bueno a casi todo.
..........-Ahora dime, que es lo que querías confesar.
..........-Ok, Ok. Lo que te voy a contar no lo sabe nadie, espero que no salga de aquí.
..........-Soy una tumba, habla.
..........-Un día estaba excitado, tan excitado que le hice una mamada a un muerto -me dijo sin pestañear, como si fuese lo más natural del mundo.
..........Casi me caigo del sofá cuando empecé a reír con estrepitosa brutalidad.
..........Percy me miró ofendido.
..........-Buen chiste, hermano. Y ese que había palmado se le empalmó cuando sé la chupabas. –volví a reír.
..........-¿No me crees?
..........-Te creo, claro que te creo. Y por curiosidad. Se vació o no se vació.
..........-Te burlas de mí.
..........-Dios me libre, hermano.
..........-Pues lo hice, se la chupé. Esa polla en vida debió de ser una joya, aun sabía a sexo, a sexo de mujer, eso me enloquece.
..........-Entonces es verdad.
..........-Claro que es verdad, fue un impulso, un instante de arrechura desmedido, esas cosas pasan. A ti no te ha pasado nada parecido.
..........-No. Sí. Bueno, no exactamente, pero sí algo sorprendente. Aunque ahora que lo pienso también fue algo desmedido.
..........-No jodas
..........-Te lo prometo. Fue con mi tía Virginia.
..........-Cuenta.
..........-Cuando yo tenía diez años, ella murió. Yo estaba enamorado de ella, ya sabes fue mi primer amor, se entiendo ¿No?

..........-Claro que se entiende, sigue.
..........-Sigo, ella murió...
..........-Eso ya lo has dicho
..........-Ya sé que lo he dicho, sólo lo repito para seguir el hilo.
..........-Entiendo, entiendo, continúa por favor.
..........-Vivía muy cerca de mi casa y murió de repente. No sabes la conmoción que causó en todo el barrio. Era una chica sencilla, muy alegre y destacaba por su belleza y cuerpo escultural. Tenía 22 añitos. La velaron en mi casa por motivos que a esa edad no comprendí
.........-Extraño, muy extraño –dijo Percy y se frotó el mentón.
.........-Mi casa se llenó de flores y de gente vestida de negro, con los ojos rojos de tanto llorar y rostros desencajados.
.........-Espera –dijo Percy- ¿Por qué la velaron en tu casa?
.........-Ya te lo dije. Por motivos que no comprendí.
.........-No comprendiste en ese momento. Imagino que ahora lo comprendes.
.........-Pues no. Hasta ahora no termino de comprenderlo. Los años pasan Percy y hay cosas que se esfuman aunque presientas que están ahí, nada incita a salir al paso y buscarlas, simplemente convives con ellas.
........-Extraño, muy extraño, pero no nos desviemos. Que pasó en realidad.
........-Como te decía. Mi casa se llenó de una negrura insoportable. Mientras iban llegando los familiares, el dolor, los quejidos, el llanto, todo se volvía un tormento para mí. No soportaba el ambiente que rodea a la muerte. Si alguien muere es para alejarse, para estar solo, no para tener que aguantar la tortura de ver a los seres queridos rodear tu infame postura. Las horas fueron pasando y Virginia seguía ahí con el rostro pálido.
........Percy me interrumpió. Dijo que ya era hora de aspirar más coca. Lo hicimos, aspiramos. Aun seguíamos desnudos y él aún la tenía dura.
........-Aquella noche no pude dormir. Pensaba en Virginia. Bajé de mi habitación al salón, ahí estaba ella, no había nadie. El cajón se iluminaba con una lámpara de pie. En ese momento todavía no era consciente de lo que realmente significa morirse. Ver su cuerpo tan hermoso dentro de aquella caja no me resultaba tan triste, tal vez por su juventud o su belleza. Abrí el ataúd y la admiré como si estuviera durmiendo. Luego le di un beso. Recuerdo que, a pesar de que ella no hizo nada, sonrojé. Apagué la luz. Nuevamente la besé, una, dos, tres veces. Después la desnudé. Subí encima del ataúd y le hice el amor. Al menos creo que fue lo que hice.
........-¡Sí! No me jodas Enrique, pretendes que te crea? o definitivamente la coca nos hace alucinar.
........-Sabes, ahora que lo pienso, era virgen.
........-Y sabes lo que yo pienso, la coca te ha vuelto loco.
........-No fui al cementerio. Tenía miedo de que alguien se diera cuenta de lo que hicimos.
........-¿De lo que hicieron? Será de lo que hiciste. O es que ella te correspondió.
........-Ahora el que alucina eres tú, como lo iba a hacer si estaba muerta.
........-Ah, menos mal que percibiste ese pequeño detalle. Luego que pasó.

........-Nunca fui a verla al cementerio, sin embargo y durante varios meses recé por ella todas las noches.




Nota del autor: Me sabe mal decir que falta un fragmento más para cerrar la secuencia de esta escena, donde Percy y Enrique por fin lo hacen, no he querido subirlo todo, pues me resulta pesado agobiarles con tantas letras. Así prometo subir un trozo más y lo dejo ahí. Gracias.


Dos hombres desnudos (peligro)



..........Si de algo estaba convencido era que nunca dejaría de querer a Clara. Es cierto que ya no pensaba en ella y que muchas veces había deseado a Percy, pero creo que eso no era motivo para dejar de sentir algo por ella. Nunca nada será igual sin ella. Soy consciente que la he perdido, que mi vida ha dado un vuelco desde que se fue. Creo que ya no soy el mismo, he cambiado, ya no veo florecer el bienestar de un horizonte que tantas veces dibujé junto al despertar de mis sueños. No te recuerdo Clara pero te añoro y te deseo y te juro que siempre te voy a desear y espero tener algún día la edad de los héroes para contemplar la memoria de tus hazañas.
..........Los días cuando Percy no venía, pensaba en Mario. Sé que no está muerto y la idea de buscar el sitio donde está escondido se filtra por mi mente. Pudiste ser feliz con Clara, ella se merecía lo mejor y tal vez tú eras el hombre indicado. Quiero lo mejor para ella. Lo mejor de este mundo y si tú eres esa persona, te voy a encontrar, juro que lo haré.
..........Diablos, esto sí que ha sido un delirio. Me sirvo una copa de whisky y salgo a la terraza. El cielo está gris, parece que va a llover pero nunca llueve. Me siento en una de las sillas de mimbre y dejo el vaso en una mesita. Enciendo un cigarrillo y cierro los ojos, al abrirlos me brillan, no quiero llorar, vuelvo a mirar el cielo y a pesar de su negrura todo me parece claro, tengo que sentir que debo pensar así. La bebida y las drogas se apoderan de mí de tal manera que cada día que pasa algo de mí se consume. Quisiera vivir muchos, muchos años y para ello debería cuidarme, por lo menos empezar a dejar esta vida y volver a mi despacho de vez en cuando, porque, santo Dios, si mal no recuerdo, sólo he ido un par de veces en todo el año.
..........Ahora he bebido un buen trago de mi copa. No sé por que. Sólo he sentido aquel impulso, espontáneo, lleno nuevamente mi vaso, lo abrazo, lo sostengo junto a mi corazón, quiero que de ello dependa la soledad que ahora siento. Todavía estoy sobrio, no quiero estarlo, quiero pausadamente carecer del sentido común, ignorar que algo en este momento tenga valor. Vuelvo a beber y trato de pensar en las nubes, en la humedad, en el vacío que produce esta ciudad.. No me gusta beber solo, cada vez que lo hago me vuelvo un hombre propenso al suicidio. ¿Dónde estás Percy? ¿Dónde te metes cuando más te necesito? Me acerco a la barandilla de la terraza, siempre con mi copa y sostengo mi dolor como una vida que he querido lanzar por los aires. Pienso en Clara, en los años que hubieran sido enormes y hermosos, grandiosos, maravillosos y todas esas palabras que he tendido como ropa sucia en el cordel. Es inútil Clara, no te puedo olvidar, ahora recuerdo tus labios, tu cuerpo junto al mío, aquel orgasmo dulcemente recibido cuando dormías entre mis brazos mientras soñabas con Mario. Si, soñabas con él, lo sé. Ahora lo veo claro, nunca me viste como un hombre, siempre un amigo, un ayudante, pero no te guardo rencor, sólo creo que ha sido lo mejor separarnos, cortar todo vínculo no para siempre, eso sería una locura, tal vez un tiempo equis, nada más y seguro que la vida intentará recomponer nuestros pasos. Termino mi vaso y vuelvo a la silla de mimbre, enciendo un cigarrillo y pienso en Percy. Decido llamarlo. Busco en mi agenda el número del hostal donde se aloja. Después de varias timbradas contesta una señora, será la encargada, imagino. Pregunté por él. Aquella voz de muy mal humor me dice que ya no se hospeda ahí, que le había echado por deberle varias semanas y que le iba a denunciar si en las próximas horas no efectuaba el pago. Me colgó y acto seguido me dolió que Percy no me hubiera puesto al corriente. Él sabe perfectamente que le hubiera dado techo, comida, plata, lo que sea. Creo que es ese estúpido orgullo gay que le hace actuar así. Salí a buscarle, no será difícil encontrarlo. Después de recorrer varios pubs, le vi. Estaba sentado en la barra de espaldas a la puerta de entrada. Saludé al camarero que me conocía y le dije que me sirviera lo de siempre. Cien pipers con soda. Llegue hasta él, primero esperé que me sirvieran la copa. Bebí un sorbo largo para terminar la botellita de soda, entonces llené el vaso nuevamente. Ahora estaba detrás de Percy. Volví a beber y me puse delante de él.
...............-Hola –dije y dejo mi vaso en la barra.
...............-Hola –me dijo y cerró los ojos.
...............Noté que estaba borracho.
...............-Te llamé al hostal, me dijeron que ya no vives ahí.
...............-Si, me fui. Ese lugar apestaba.
...............Mintió. No sé por que lo hizo. Sentí inmediatamente lástima al verlo así, tan triste y descuidado, sin afeitar y con la ropa arrugada y muy percudida. Parecía que había deambulado como un vagabundo, quería ayudarlo, por eso le descubrí.
...............-Hablé con la señora del hostal por teléfono Me dijo que te había echado.
...............-Esa vieja me odiaba –susurró y bebió un trago largo de su copa.
...............-¿Cuánto le debías? –pregunté.
...............-Le debo hermano, le debo. Acaso piensas que no le voy a pagar.
...............-No he querido decir eso. Además estoy seguro que lo harás, aunque lo importante no es eso, lo mejor es que te quedes en mi casa mientras buscas algo.
...............-¿En serio? Prefiero ir a tu casa antes que volver a casa de mis padres.
...............-No se hable más entonces. ¿Nos vamos? Necesitas una buena ducha, ropa limpia y comer algo.
...............-Espera, ¿la última?
...............-No, ya has bebido mucho, termina esa copa y nos vamos.
..........Nos quedamos callados. Le ofrecí un cigarrillo. Fumamos en silencio, en la pantalla gigante una canción de U2 resiste al ruido de las voces del local. Pagué y salimos despacio rumbo a la puerta de salida. La gente empezó a mirarnos. Todos saben que Percy es gay y seguro creen que yo también lo soy. No me importa, ese es un problema que no es ni mucho menos el mío. Llegamos a mi casa. De camino Percy me convenció para comprar unas cervezas y varios gramos de coca. Subimos. Vivo en la planta octava de un edificio moderno, con grandes ventanales y llenecito de jardineras en las terrazas. Desde la calle el edificio da un aspecto de enredadera gigante. A Percy le gustaba mi departamento. Quería tener uno igual al mío. Cuando le hicieron la prueba en la tele y le prometieron llamar, lo primero que dijo fue que se compraría uno. Tal vez por eso se ilusionó demasiado. Tanto que no dio crédito cuando a los dos días otra persona salía en aquel programa. Era una especie de concurso entre parejas de enamorados. Fue un golpe que no había podido asimilar, pues creyó que aquella era su última oportunidad para demostrar a sus padres que ser homosexual no va reñido con la profesionalidad. En la tele se gana mucho dinero y estoy seguro que Percy lo hubiera hecho muy bien.

..........Mientras Percy se duchaba preparé dos rayas de coca en la mesita de centro. Abrí una cerveza, bebí, luego aspiré, era de la buena, estaba rica. Preparé dos rayas y prometí no aspirar hasta que Percy lo hiciera primero. Al poco ratito Percy salió. Estaba desnudo, caminó hacia mí, al ver las dos rayas de coca en la mesa se agazapó entre el sofá y el espacio dónde yo estaba sentado, de manera que su culo era mi única perspectiva. Era grande, blanco y sin pelos. Aspiró, luego se dejó caer en el sofá. Su miembro estaba erguido. Se llevó una de sus manos y empezó a frotárselo. Tenía una polla más bien pequeña pero más gruesa que la mía. Ahora me tocaba aspirar a mí. Lo hice.





Nota del autor: Este fragmento es una continuación exacta al anterior post y como pueden apreciar todavía no ha llegado lo mejor, lamento que
tenga que subir un post más.
.
Novela: Nicon dios Ni con el Diablo
.Quinta parte, págs, 194,195,196


Mi primera vez (con un hombre)





..........Desperté súbitamente. Sentí algo en mi corazón, un dolor leve como el pinchazo de un alfiler. Aún seguía bebido. Logré mirar el reloj, mi cabeza estaba a punto de reventar, eran las tres de la tarde. Al lado mío Percy roncaba, apestaba a tabaco. Han pasado seis meses desde que Clara se fue para siempre de mi vida. Desde entonces no me he podido recuperar, todas las noches busco el alcohol y termino borracho en este apartamento que compré para acabar conmigo. Desde que vi esa película he querido imitar a Nicolas Cage, cientos de botellas rodean este lugar, no quiero saber nada de nadie, no quiero saber como han trascurrido los meses en la vida de Clara. He recibido todas sus cartas pero no he abierto ninguna, ahí las tengo casi amarillentas, aunque reconozco que me abrazo a ellas, me arrastro ante ellas, siempre bebido, siempre sin abrirlas y suavemente empiezo a llorar, las agarro y las doblo entre mis manos, luego caen arrugadas y las devuelvo a su sitio, una caja en el armario.
..........A veces he sentido la necesidad de pegarme un tiro, pero ahí aparece siempre Percy. No pues hermano, como te vas a quitar la vida, el mundo está lleno de mujeres... y de hombres pues, nosotros también tenemos nuestro corazoncito y sabemos amar. Percy ya no ocultaba su lado gay. En el fondo era un buen amigo. Salíamos de copas casi todos los días y casi todos los días terminábamos aquí, en esta cama, hartos de beber y él, harto de disuadir aquella idea de volarme la tapa de los sesos. Los dos últimos meses fuimos uña y carne, nos habíamos vuelto inseparables. Yo bebía por Clara y él porque se había quedado sin trabajo y porque su familia nunca iba a aceptar su homosexualidad. Un día llegó a mi casa con los ojos rojos de tanto llorar, había confesado que era gay, por poco su padre le echó a patadas, se marchó, ahora vive en una pensión muy cerca de aquí.
.........Recuerdo una noche, su padre estaba a puntito de empuñar una pistola si no se volvía un hombre hecho y derecho, aquella vez, quise acostarme con él, pero no lo hice, nunca lo confesé. Por compasión, sí, lo hubiera hecho por compasión. No lo hicimos y eso fue bueno para los dos, nunca más se me pasó por la mente querer acostarme con él.
.........Quiero a Percy, me ha enseñado miles de cosas maravillosas en un ser humano. Si no estuviera a mi lado, ahora yo estaría en el cementerio convertido en comestible para los gusanos, sin embargo y esto me lleva a una pregunta: Cómo un ser humano que a estado varios años en una morgue, entre muertos, puede ser tan sensible. Percy lo era. Un hombre admirablemente sensitivo. Como dije, nos hicimos grandes amigos, nunca nos faltaba de que hablar, a veces sus opiniones rozaban la genialidad, nuestras salidas pronto se convirtieron en un placer, la soledad nos había asegurado una mejor vida. En cuanto a las mujeres, era todo un galán. Se convertía en un gran actor, infalible para seducir y cuando ellas se rendían a sus pies se desmarcaba para dejármelas en bandeja. Yo por supuesto no aceptaba hasta que sin más, él decía que era gay y yo su pareja. En un principio eso me molestó, pero sé que lo hacía sin mala intención, es más, se sentía orgulloso, decidí seguir su juego, no le daba importancia, la verdad nada me importaba. Desde que empecé a salir con Percy no deseaba a ninguna mujer. Sólo me preocupaba en beber con él, estar con él y en hablar con él. A partir de ese momento me di cuenta de lo importante que era para mí. Nunca hablábamos del pasado, en realidad él me sugirió que no lo hiciéramos. Eso era tal vez el éxito de nuestra amistad. Poco a poco superé lo de Clara. Aunque ella no dejaba de escribirme. Un día sonó el teléfono, era ella, colgué. Después de varios intentos, dejó de llamar. Sus cartas también empezaron a llegar esporádicamente hasta que no supe más de ella.
..........Después de un año nunca imaginé que un hombre me haría olvidar a Clara, bueno, un amigo, un compañero, un camarada, no lo sé. Algo sí que era verdad, apenas el recuerdo de su amor floreció en los días venideros y si el alcohol era una de nuestras dietas principales, lo era por puro placer, así me sentía un hombre sumamente conversador. Eso le encantaba a Percy, hablar, todos los temas, ninguno dejaba de lado, excepto uno, la muerte. Hablar sobre la muerte me parecía algo grotesco. Pero hablar sobre amigos que habían muerto me gustaba, recordarles era como hacer poesía. Pero hablar de los recuerdos era hablar del pasado y a Percy le disgustaba hablar del pasado, fue algo que dejó bien claro, nunca hablar del pasado. Entonces convenimos en no hablar nunca, ni de muertos, ni del pasado.
..........Percy es de mi estatura, 1,76cm. Es un año mayor que yo. Él tiene 32. Yo 31. En la calle nadie apostaría por su homosexualidad. No lo aparenta. Se viste bien, tiene buen gusto y un físico muy varonil.
..........Los días posteriores se rodearon de grandes esperanzas. A Percy le habían hecho una prueba para trabajar en un programa de televisión gracias a un amigo fotógrafo. En realidad no le dio mucha importancia. Las noches siguientes se volvieron como de costumbre. Empezamos a asistir a discotecas de moda. A mí no me gusta ir a esos sitios tan bulliciosos y repletos de gente., pero poco a poco Percy me fue convenciendo. La vida, hermano –me dice- ha muerto para nosotros, ahora nosotros tenemos que morir por ella. Había noches enteras que no dormíamos, fue entonces cuando decidimos, para resistir semejante paliza de copas y amanecidas, drogarnos. No me pareció mala idea. Yo había perdido el tren de está vida y a Percy realmente le daba igual el futuro. ¿El mío? Ahora que lo pienso no lo sé, creo que se ha roto y no hay manera de pegarlo. O quizá ha quedado como un plato de loza cuando se rompe en dos y lo unes con pegamento, ya nunca será el mismo, ya nunca, cuando se vuelva a utilizar sentirás al pasar el tenedor la misma delicadeza de siempre, algo ha cambiado, es esa fricción que lo hace pobre, mezquino, confuso, en ese instante así me sentí.




Nota del autor: Este fragmento no termina aquí, pero al ser muy largo lo haré en dos partes. Es curioso tambien, que la edad de uno de los protagonistas coincide con la mía, aunque yo escribí esta novela con 23 años.




Novela: Ni con Dios Ni con el Diablo


Quinta parte, páginas, 191,192,193









Mi vida... (primera parte)




Por fin
mi corazón
tiene un resquicio
donde sus latidos
..........................inciertos
....................................puedan ocultarse
.........................................................hasta morir.

Es ahí mismo
donde quiero estar
..............................aturdido
sin saber si ya quedan
pocos recuerdos sanos
si toda esa amargura
..................................es bondad
o si debo estar agradecido
de volver a vivir.

Es tiempo de no llorar
dejar que sólo la sequedad
.........................................del silencio
ahogue el llanto del alma
y que todo mi dolor
sea producto de la imaginación.

En fin
mi corazón
tiene la tormenta de una penumbra
y mi cuerpo (ahora desnudo)
es un látigo sangriento
sacudiéndose de púas
.................................en mi piel.

Tú me dijiste que el tiempo hermoso es entrelazarse sobre flores quebradizas y que los sueños tienen un riquísimo vaivén como un mordisqueo alzándose estremecido cuando en mis labios no pudiste enseñar el arte de copular. Me dejaste sin malicia y mi locura se enturbió dándote mi ansiedad.

Mi vida
es ahora un corazón angustiado
...........................................cuando te abrazas a mí
y en ese instante, aquellos latidos
se retuercen tempestuosos
como una dulcísima orquídea salvaje
que experimenta el dolor de marchitarse.

Ayer fue un mal día
y mis ojos todavía tienen el escozor
de la impudicia, no merezco esta vida
no merezco ninguna...
.
.
han pasado lentamente las horas
y casi ya no me quedan latidos.
.
.
.
La imagen pertenece a un cuadro en óleo de
Cristina Marfà


La poesía es ahora este orgasmo...

Donde hay belleza este orgasmo dibuja mis labios
.......................... (flores abriéndose)
a tu cuerpo como un dulce florecer de versos
como brasas debajo de tus muslos:
carne que brota angustiosa cuando relincho
sobre pasto ( tu clítoris ardiente )
y caes contra mí en un caos destruido:
quise que florecieses en mis labios bajo los tuyos
tu vagina un remolino furioso conquista mis dedos apretados
y decides lamer el origen de la vida
(que absurdo es negarse a un lenguaje desbordado en lucidez)

Aprieta más mi destreza y no dejes la dulzura a un lado
mi falo erguido es un árbol frondoso cuya honradez
es la inocencia de sus hojas cuando en tu lengua acaricias
su leche como savia moldeándose en tus labios...
.........................................................................puedes beberla
y besar luego impregnada de placer
mis labios como un fluido (semen) embellecido delicadamente.



Yo, quiero hacer lo mismo
y volvemos ávidos a restregar vulva y falo
antes de envolver con mi lengua tu clítoris durito
como una densa y gozosa tempestad de gemidos
en mis oídos.
La poesía es ahora este orgasmo que brota en mis labios:
quiero beber toda tu leche hasta morir
y florecer fundido en luz eterna
en latidos que se deslizan temblorosos
por nuestra columna vertebral.

Ahora es preciso que comprendas que mi sexo
es música en lo alto de un campanario
y tu vulva, un lecho nupcial que espera al guerrero
para respirar por ti.

Epilogo:

Te doy mi espada y el dolor de mis tormentos
te beso
y este amor
estremece el alba
ya no hay donde huir
hemos vencido
......................... . cariño hemos vencido!
.
.
.



No despiertas.



Fotos de: The erotic art Museum


Y ahora su vida, es esta vida que ofrezco...



A JML*

"Todo ser humano deja como un reflejo de sí mismo más allá de su existencia, y cuando nuestro cuerpo ya se ha deslizado hacia la nada, todavía una sombra se proyecta sobre la tierra"

Adeline Vénician



Un lugar en el desierto es la sombra cambiante
de todo lo que no ha podido respirar:
astros y dioses huyen sedientos
entre cenizas que poco y lentamente
han ido a festejar el misterio de un corazón
separado de su infancia.

El niño se miró en el oasis
y el espejismo descubrió un cielo vacío
un lienzo de hambre y malicioso
atados sus ojos no pudo sobrevivir más tiempo
y la furia del polvo
enterró las flores de su alma.

Abre este dolor – suplicó
y un leve chasquido se deshoja junto al silencio
de pronto el paisaje es una roñosa mentira
un dolor profundo entre la ausencia del recuerdo
y sus latidos ya no tienen la tibieza inalterable
cuando en la noche su amor fue una lejanía.

Los años fueron tristemente eternos, el paso de la melancolía se incorporó al dolor como la opulencia al rico. El niño tuvo la perseverancia de sufrir y desesperado descubrió toda la amargura que se alcanza cuando el temor es un fardo de harapos indigeribles. Los recuerdos eran oscuras desesperanzas y ahora su vida, es esta vida que ofrezco, este dolor deslumbrado por el estío de la distancia y este nuevo amor posee luz eterna, el fulgor de la lluvia en su frondosa ternura y es así como debo vivir, asustado de las flores que retoñan súbitamente bajo el mantillo de mi corazón.

He vivido un año más, todo un año
y me acuerdo de la vida de otros
de sus ilusiones y sus fatigados anhelos
recuerdo el rubor de toda mi tristeza
de esa amarga tristeza donde mezquina
mi alma tuvo los vómitos del dolor
aunque ahora no es tiempo de abrir viejas heridas
quiero
tener toda la riqueza de la miseria
y doblegar así el resplandor de un tiempo mejor.

Abre este silencio –suplico
y ofrece todo el amor que no has tenido
no hay tregua ni otras caricias
la flor es mi palabra y estas letras
un pálido día
así que ya puedes recoger mis huesos
de nuestra tumba
volar como un ave sin cielo
y llevar la estirpe
que brota en mis labios.

Bésame ahora que todo es un paraíso desierto
un dolor que no posee la gravedad del asunto
más bien atesora el crepúsculo cuando el sexo
exhala el aliento de los besos.

Y así es como termina este día
en la efímera guardilla donde he subido
ha desempolvar todos mis recuerdos
toda esa nostalgia bellamente expuesta
como un gesto hermoso al amanecer.
Ahora cierro los ojos (mientras terminan de leer)
vuelvo mi rostro al cielo
y empiezo a llorar en un gesto sin tristeza
mis manos llegan al vacío y aquel niño que fui
juega con la pelota, descalzo y tan feliz.

* JML Nació un 8 de Julio, un día que Dios estuvo enfermo



Desde un manicomio


Todos los hombres tenemos un sueño hecho discordia, una conciencia que nos angustia y estremece en función del progreso y, cuando nos enfrentamos a ello, el olvido nos paraliza en un dolor lentisímo...


Se hizo de noche.
A veces las cosas no son lo que parece o a veces uno se parece tanto a las cosas que no tardaría en volverme loco. Llegué a mi cama engarzado en aquella neblina, sumergido en esa tristeza que ofrecen los años encerrados en este hospital. Encendí un cigarrillo y apagué la luz. Me senté de cuclillas en la cama con los brazos apoyados en las rodillas. Pienso en cómo será la vida de un hombre sin el cariño de una mujer, sin el resplandor de su ternura cuando despierta y ve el silencio como un manto que cubre toda su soledad.
No puedo dormir, mi vida es así, todo me parece irremediable, todo náusea, todo basura. Porqué me tocó esta vida. Nada penetra tanto como el recuerdo de mis padres. Y las noches siguen desesperándose, tiemblan inocultables y me rodean con desesperanza. Brotan como la miseria y se dedican a expandirse sin permiso alguno y me pregunto: En quien pensar y por quien meditar si la conciencia de un hombre no basta para sentirse seguro.
Al día siguiente como de costumbre las sirenas me despiertan, no tengo ganas de hacer nada, sólo quedarme ahí tumbado viendo eso, la nada. Si mi padre estuviera vivo se enfadaría conmigo al verme en este estado, pero es que no puedo hacer otra cosa, mi dolor es un designio del pasado, una tortura corroyendo el paso de mis latidos. Fue muy duro aceptar su muerte, el vacío que dejó aún me llena de sobresaltos y cuando mis ojos observan a través de la ventana ese mundo que no es mío, me duele tanto, como si todo hubiera sido un sueño, un mal sueño.



Fragmento de la novela
Ni con Dios ni con el Diablo
Primera Parte
Todo empezó tras la muerte
páginas 46,47


Nunca nadie ha sido más feliz...



¿Cómo saber si aún nos queda algo en el corazón?
¿Cómo saber si ese algo pueda cultivarse y transmutar lo que fuimos?
Ignoramos, definitivamente un cielo que estuvo ahí, siempre estuvo ahí, sin embargo nunca lo vimos . Ahora todo el amor es un placer amargo, una condena que nos ha destruido.



Nunca nadie ha sido más feliz que nosotros, pensó Enrique. Y todo este amor es un amor que ha tenido la destreza de guardarse bajo tierra fértil, protegiéndose de los días, de los meses, de los años, cuando la cosecha no ha sido buena. Y ahora que nos volvemos a ver, la plenitud de sus raíces empiezan a brotar como un libro que sólo tú y yo hemos leído.
Sí, siempre dices cosas bonitas, pensó Clara. Y te miro a los ojos y ahora soy feliz y estoy felizmente tranquila cuando estás cerca y veo que jamás nadie ha sentido toda aquella ternura que mantenemos desde cuando éramos niños y jugábamos con total disciplina a ser adultos. Cada día cuando nos encontrábamos en el colegio, en tu casa, en la mía, en las noches cuando nuestros padres nos dejaban solos para irse a una de sus fiestas de rompe y raja. Tiempos aquellos, tan sublimes y enternecedores. ¿Recuerdas?
Tal vez sea lo único que recuerde cuando la vejez se apodere de mí. Y espero que en esos años convulsos tú estés a mi lado porque no estoy dispuesto a perderte. Antes tendrán que destrozar todo mi afecto, toda mi devoción, todo mi amor tan melodiosamente cristalino, esencialmente profundo y hasta imborrable después de la muerte.
Quisiera creer que yo también puedo hacerlo. Y ahora que lo pienso sin darle mas vueltas al asunto, si puedo, claro que puedo. ¿Qué sentido tiene la vida si no lo intentamos? Abrázame... más fuerte, que nuestros cuerpos se perfeccionen uno de otro y sueñen con la victoria y no tengamos que buscar en los años perdidos el temor de no haber sido felices.
Te abrazo con todo mi cielo, amor mío. Y mi locura es como una verdad insaciable abriéndose lentamente para protegernos de alguna manera de todos esos años que se han ido, que ya no están, pero por temor a que aparezcan he seguido rozando en mis labios tu piel solitaria y dulce, tus flores ininterrumpidas que descansan como un resplandor guardado en la noche.
Ahora puedo sentir tus labios, tus mejillas silenciosamente desesperándose como pétalos en mis sábanas y como un felino me exploras, persigues mis sentidos y te apoderas de mi cuerpo desnudo, seduces un orgasmo que se trasforma en una llamarada de pasión y lujuria. Soy tuya, hunde como una lanza la belleza de tus garras y desliza al saltar sobre mí la tormenta de tu cuerpo.
Estoy girando entre tus brazos hasta quedar tendido como un destino avaricioso. Ahora esta bella postura alumbra el pudor de mirarnos y continuar agazapados, listos para devorar la esperanza que se nos negó durante todo un pasado que no tuvimos para dar testimonio.
Tienes que hacerlo ya, Enrique. Recuerda que soy tuya. Recuerda también que los años mal vividos nos pertenecen y es tiempo de tirar por la borda todo el caos que floreció cuando tú o yo nos separamos al buscar locamente el misterio de la vida. Hazlo. Hazlo ya. Aprieta y ofréceme todo el placer de los años perdidos.
Está bien. Abre tus piernas dulcemente. Un poquito más. Bien. Ahora no digas nada. Solo siente como florece la sabiduría de tu cuerpo entrelazado al mío. Listo. Ahora empuja y reconciliemos todo aquello que no tuvimos. Mueve como muevo tus nalgas haciéndote estremecer. Despacio, busquemos un mismo ritmo. Tu primero... Así, muy bien. Sacúdete y suspira como entra y sale a través de lentos compases. Sigue, no te detengas. Ahora voy a seguirte... Si, si... Este dulce copular bajo vuelos de golondrinas merece un tiempo infinito, un transitar intenso en cada gota de nuestro sudor derramado. Ahora sabrás que hemos encontrado un tesoro perdido, sabrás que tus besos y los míos apretándose tienen la belleza de nuestros cuerpos montándose como una partitura de mil orgasmos... sigue, sigue, no dejes que estos gemidos te recuerden todos esos años pasados, por favor, no te detengas, ahora no, no, por favor...

-Espera, no sigas. Despertó Clara. ¿Qué esta pasando?
-No lo sé. ¿Estás bien?
-Tengo la sensación de que ha sido como un sueño – dijo Clara.
-¿Que sueño? -dijo Enrique.


Fragmento de la Novela
Ni con Dios ni con el Diablo
Cuarta parte
Después de la muerte llega la vida
páginas, 143, 144


La soledad de la ternura


Hay instantes en la vida que es difícil aceptar el silencio de las dudas. Un solo gesto en ese momento nos puede llenar de miseria.
¿Qué puede haber más allá de las malas noticias?
¿Qué puede haber detrás del silencio?
No lo sabremos y, pienso ahora, aborrecido de sentir todos los desechos de una vida que he seguido con los ojos bien abiertos durante largos años, durante esos mismos años he visto como todo esto ha sucedido y he querido de alguna forma sacarlo e intentar describir el poder de los recuerdos, la malicia de las reflexiones, el dolor ajeno, aunque secretamente aquel dolor me invade y llena de duros golpes mi alma. Es verdad, todo lo he visto con mis propios ojos, ha sido como un laberinto a veces, pero en otras ocasiones me despertaba sin la distancia de aquellas personas. Tantos sueños perdidos, tanto amor acariciándose sin el resplandor de los besos. Quisiera haber sido yo quien vivió tales tormentos, sí, me hubiera sentido deseoso de luchar, de creer, ahora veo que no tengo nada de valor. Qué, toda esta historia mal contada ha sido como un precipicio y yo he caído en él con todo el dolor de noches enteras velando mis oscuras palabras. No puedo evitar sentirme un hombre acabado, aunque no tengo derecho a deplorar toda esta amargura, nada puedo sentir, pero realmente hay cosas que brotan y me envuelven como una planta enredadera, penetran y crecen dentro de mí. Tal vez no he sobrevivido lo suficiente a la angustia de ver tan vacío este mundo. Todo esto es una visión terrible de los años que no he podido vivir.
Pero el dolor ya no es sólo mío, otros seres dejan a mi lado, sus hojas marchitas, sus destinos que no valen nada, me los tiran como despojos y me duele cerrar los ojos y verlos ahí como alcantarillas que estremecen el tiempo de caer hasta el fondo, entre la náusea de sus vidas. Y me duele, me duele hasta el punto de suplicar a dónde conduce temblorosa esta incertidumbre. A dónde, el trato de haber vivido días remotos no encuentren coartada con los recuerdos.
Y por más que uno le da vueltas al asunto, termina siempre tristemente doliéndose de las mismas palabras, de los mismos hechos que no son ni más ni menos que desechos. Desechos que se mantienen obsesivamente como una teoría irrefutable de flores marchitas. Y así pasa la vida como todo lo que debe pasar y después, y después francamente ya no sentimos nada aunque los días nos llenen de estupor la soledad de la ternura...
Fragmento de la novela: Ni con Dios ni con el Diablo


Mis cenizas


Ha llegado a mis labios una realidad sin importancia
mueve sus alas y al despertar el tiempo se detiene
es la muerte, la claridad total
el silencio terrible en lo más oscuro de uno mismo
como aquella vez que vi nacer y morir
el misterio de un beso
¡que locura fue el fulgor de mi corazón!
recuerdo todas mis sonrisas
y el gemido rasgado de un dolor intolerable
cuando a mi madre se le quebró la voz
¡que voraz es el dolor bajo el cielo del alma!
pienso en todas las heridas provocadas
en la culpa que el verbo no alimenta
sólo desdice y anida en la imperiosa distancia...
ésta es mi nostalgia,
mi festín en la pestilencia
sobre un viento que formidablemente
no esparce mis cenizas.





Angelus


... y todo lo demás significa nada al sepulto dolor de la muerte



He sido injusto al compartir lleno de bruma, el fuego:
amor inasible
donde el pasto se trasfiere a furia
se propaga como aquello que existe con destreza
y destruye flores, palabras, ríos
hostil tristeza
que no busca evadirse, sigue su sendero y procede
a no cambiar nunca de rumbo
mientras el hombre acecha
asustado
al hombre.

Todo este mundo es un tiempo que no ha querido desaparecer
entonces, ¿hermosamente que hemos sido?
una solitaria meta posándose en la lluvia
un árbol oscuro marchitándose en la noche
un lienzo buscando no destruir el mástil de un verso.

Levanto ahora el resplandor de mis ojos
y abro (latidos desliéndose en inercia)
mi corazón
al frescor de la tormenta
te he visto allí
al fondo de mí mismo
como aguas que surcan uno a uno el desorden
soñado
el temor que busca encarnarse a escondidas
la tierra de sus raíces.

Precisar estas flores oscuras en una noche turbia
es moldear la insidia contra ti
y esto no es darse por vencido ni hundir contra mí el presente,
nuestra felicidad es un tiempo en donde la injuria perenniza
trasformando en desfachatez toda devoción del mal.

Y todo lo demás significa nada al sepulto dolor de la muerte
ni Mozart en sus alas blancas, ni Lorca en sus besos puros...
sentemos mejor las llamas de nuestra angustia y brindemos
en aquel orgasmo larguísimo
un tequila tan ardiente
como aquellas flores que no ardieron bajo nuestros huesos.
Angelus


Que gran ausencia de amor es la muerte



Repasemos ahora que el enemigo yace insensible,
el pasado
como un manuscrito de tristeza
y esparcir sin apreciar lo ilegible para ofuscar el cielo
de tardes perdidas en una sombría falsedad del tiempo.

Acaso no fue la tormenta el dolor tempestuoso: mi cuerpo
lleno de belleza en el viento tranquilamente procreado
en aquella obra capaz de tener una solución sin copular.
¿Tiene todo esto algo que ver con aquello que sobrevive
cuando el corazón ha dejado de latir?

No perdamos la calma
el mundo es un bello rumor de noche
cuando las flores han depuesto la ternura en tus labios
como un secreto enfrentándose al candor de la eternidad.
El futuro empieza antes de concluir este orgasmo
que brota en los labios de tu lengua
y ahí probé su sabor
como un muchacho que arrasa con furia
el fuego carnal
de una erección sin tregua.

Que gran ausencia de amor es la muerte
sólo queda el alma y su enemigo: huesos en tinieblas
sueños envejecidos
bondad innecesaria.
Repasemos ahora que las flores yacen marchitas, el presente
mi cuerpo sentado sobre mi tumba,
esta tumba que también es la tuya,
esa vida que también fue la mía.



Angelus


Retamas en tinieblas




Detrás de toda realidad existen aldeas perdidas
y mis ojos
retamas en tinieblas
no pueden alcanzar la inmensa visión de todo aquello
que ha quedado varado en convulsos parajes.

Por tanto, el tiempo es terrible y la conciencia hereda
un buen argumento
para diseñarse a sí misma y dar testimonio
de la soledad contraria al misterio cautivo
de una historia persistente.

Sin embargo, se retuercen bruscamente
en mis brazos, la ecuación final de no dar soluciones
de atar la multiplicidad y restar superficie al candor de un abismo
tan odiado como el llanto que se acopla
en la bahía fugaz de otros problemas.

El mundo es una meta sin belleza cuando la sabiduría
no implica un fundamento concreto, sólo un gemido bestial
en las afueras de una flor destruida
¿es ahí acaso
el punto exacto para abrir la herida y perpetuar el asedio
en un sueño tempestuoso?

Atente a este dolor y trae un destino (hecho cenizas)
que sea tu propio camino
y arranca ésta incertidumbre como un clavo
que atesora la piel desgarrada del amante.
Eso no debe bastar, aunque todo aquello no es un poema
que precede al hastío
es mi vida: aplicación lúgubre de tormento que vilipendió
contra mis recuerdos en una realidad esperando que florecieses
en las garras de una reflexión.
Y ahí no termina todo
es ahora cuando empieza a estrecharse el cuerpo
hacia otros brazos
bajo el transcurrir de los principios, aunque sea perder el tiempo
equívocamente.
¿Has visto ahora cómo no he podido obrar bien
y lanzar serenamente mis besos inciertos
al sudor de mis palabras atreviéndose a sobrevivir
como algo que yace en exceso?

El amor es una cantidad de vida que ya hemos vivido
y apenas hemos poseído
entonces, mientras este orgasmo fosforescente busca una partitura
en tus labios
quiero perder o entregar (este orden no altera mi falo endurecido)
mi realidad al contraste vulgar de mi conciencia.

Angelus


El viaje (con retorno)




Acabas de llegar
observas una ciudad llena de flores; piensas:
un largo y difícil camino
como la neblina que yace asustada
al retornar triste
sobre la inmensa miseria de un salario
abultado
de monedas
me espera.
Tienes un trabajo que no produce más de lo que has vivido
y sostienes
que no ha sido tan necesario abandonar lo que has perdido
sin embargo sueñas haber nacido en este mundo
y sueltas minuciosamente contra el cielo
los besos de tus hijos
ahora tan pequeños
y empiezas a llorar atrapado en la bufanda
muerto de frío
recuerdas los trozos de leña junto a la chimenea
añoras el precio justo de tu esfuerzo,
ese sabor a veces amargo pero
siempre recompensado cuando los tuyos se aferran a tu pecho
alegres y serenos,
porque ha pasado un día más de trabajo y has llegado
a casa sano y salvo.

Enciendes la radio y los atentados con bomba
han destruido las torres de luz,
por eso las pilas están bajas
y ya no hay plata para comprar más
decides salir
huir y sujetar bien tus pulmones
para que el dolor de respirar sin lo tuyos
no ensucie el alma que brota como un látigo
en tus espaldas.
Amanece el domingo y no sabes que hacer
sujetas tus brazos para no fugar de ti mismo
y rápidamente enciendes la radio
que perfectamente sabes que no existe
entonces te derrumbas y buscas ser otro
quieres que llegue el lunes y así
sacudir el olvido en tus pasos
saludar a tus compañeros de trabajo
y recibir las broncas del patrón
porque el recuerdo de los tuyos te ha distraído
y tu producción ha bajado
temes perder el trabajo y aceleras,
entonces tus compañeros te miran mal
uno de ellos te dice:
no produzcas más de la cuenta o nadie te hablará
lo que faltaba
no tener con quien beber un trago
para calmar la sed de la soledad.

Pasan los meses
y tu corazón no tiene ese bello florecer
decides tirar la toalla y volver
prefieres morir antes que vivir lejos
y no importa tener un pasado para arrepentirse.

Bien, las maletas están hechas
quieres despedirte de tus compañeros antes de partir
pero cuestionas la tortura en que te viste sometido
y prefieres largarte en silencio.
El hombre habla por sus actos y no olvida las palabras.

Durante el viaje has pensado mil cosas
todas te perturban
has fracasado
¿Que dirán los tuyos?
nuevamente piensas que es mejor morir que vivir lejos
y una intensa satisfacción sobrevuela todos tus pesares
el aire en tus pulmones abre el amor que sienten por ti.

Bajarás nervioso de aquel avión
sin embargo
has conseguido creer que puedes luchar en tu tierra
y eso es más valioso que el oro
son las flores del alma que han brotado
por fin en tu corazón.



Angelus


Al silencio, donde sólo he podido hallar tempestad...


¡Oh, amada,
he perseguido tu cuerpo antes de ir a cazar
las flores más hermosas
y sacudir en ellas la noche fugaz
cuando tu alma proteja la brisa de mis brazos
en las alas del amor.
Y después volar fértil entre los árboles,
colmar de musgo tu piel
y fecundar mientras el arroyo de la música
florece en un dulce copular!

¡Oh, amor mío,
diosa de la primavera te he gozado cual labrador
goza cuando arroja la semilla en su campo
para ver crecer los frutos que han de alimentar
el porvenir de nuevas generaciones.
Y ese amor es la floración eterna
de mi corazón en la imaginación
que no se marchita,
más bien trata de abolir,
pasado y recuerdo!

Oh, ya veo las flores,
ha llegado la hora de penetrar en la lluvia
tu vulva en mi lengua de geranios
y como un destino que perenniza
el pecado en la blanca soledad de la luna
llenamos de ansiedad
la virginidad inexplorada
como un bosque humedecido
de lucidez y verdad!

¡Oh, tú, yo, ellos,
nosotros sentimos
la gloria y el amor
con la mano idílica del destino
y cuando siento el temor de mis dedos frágiles
el oscuro vendaval de las nubes
asechan heridas la negra indolencia
de mis recuerdos.
¿Quién, que pueda mirar nuestros ojos
podrá observar
con asombro la bendición de nuestro amor eterno?!

Oh, soy joven
y me gusta amar plácidamente
la belleza de las selvas inexploradas,
las orillas de los ríos más profundos,
amar los paisajes floridos
en los cielos que aguardan la dicha de dos cuerpos:
El tuyo sobre el mío
abatidos en la dulzura del silencio!

¡Oh, diosa,
eres tú aquella jerarquía
nacida en la poesía de lo infinito,
pues veo en ti los versos cautivos
en el cielo de la tierra prometida,
sus nobles principios
y su altar lleno de flores
cobija las cadenas rotas
que ataviadas de temores humanos
intenta divagar en susurros
las tinieblas del pasado!

¡Oh, prisionera de la soledad,
he venido con mis aguas cristalinas
a convivir tras el paso sigiloso
de la cruel amargura.
Y he sido complaciente
en comprender que la tristeza
no es sólo un vasto territorio ennegrecido,
también es un feudo
donde puede habitar el espíritu
de la dicha!

¡Oh, dadme un beso,
ahora que las vasijas de mi corazón
tienen la sed de las arenas movedizas
y yacen inquietas en el paladar de un hechizo
que ha visto mis latidos
exhalar las dulces hierbas del amor.
Eres tú esa flor
de otoño azulado
y yo el tormento bautizado en tu regazo!

¡Oh, te he perdido
después de no haber encontrado
los sueños que tuvimos
en las tardes rodeados de las hojas más bonitas,
cuando tu alma junto a la mía
danzaba en la cumbre del dolor.
Y es ahí donde fuimos felices,
en la sonriente desdicha del quebranto
y tu amor no sólo no fue mío sino no lo hubo!

¡Oh, ya es tarde, ah,
y cuanta fuerza tiene el dolor,
llega mansamente
para luego dejar todo pisoteado:
Mi ternura que hubo de ser gloriosa
y fracasó sin conjeturas.
Mi verdad que hubo de ser incierta
y sepultó mis palabras.
Mi sexo
que hubo de tener la fiereza de un dios del Olimpo
y no tuvo la oportunidad del guerrero en la batalla.
Mi poesía que hubo de ser inmortal
y fue doblegada por los albores de una tragedia!

Angelus
Noviembre 2004
PD: La imagen pertenece a una obra del pintor Edward Hopper.


Lenta quietud

Ahora que esta lenta quietud es enfrentarse a un santuario:
tu cuerpo desnudo como un helado de cerezas
voy a poner fin al silencio y como una llovizna que brota
gruñéndote bellamente sobre geranios atrapados en tus senos
empiezo a lamer indefenso la parti