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Etiquetas: [Elena Poniatowska]  [Estanisalo Augusto]  [Historia de Polonia]  [Novela autobiográfica]  [Novela histórica]  [Reseñas]  
Fecha Publicación: 2022-03-29T01:01:00.002-06:00

Esta será una breve reseña del segundo libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. O tal vez debiera decir de las novelas, en plural, pues en realidad se trata de dos novelas intercaladas en el mismo volumen.

En la primera seguimos las peripecias del rey Estanislao Augusto Poniatowski en la Varsovia del siglo XVIII. Esta me resulta más cercana, puesto que tanto la ciudad, en la que he vivido algunos años, como algunos apellidos, tales como Radziwiłł, Czartoryski o Branicki, me resultan familiares. Además la autora se esfuerza en explicar quién es quien.

En la segunda seguimos las peripecias de la autora en el México de los siglos XX y XXI y allí si me siento totalmente perdida. Puesto que en este caso la autora no se esfuerza en explicar quién es quien, al detalle. Y como ya dije, en la reseña anterior, sólo ubicaba, antes de leer el libro, algunos nombres, como el de Elena Garro u Octavio Paz. Y ojo, que he estudiado Lingüística y Literatura Hispánica en la Universidad Católica de Lima. ¿Cómo se sentirá pues el lector hispano, ajeno a las latitudes mexicanas, que no tenga esa formación?

Alguna vez Gabriela Cuba, quien vivió varios años en España, me comentaba de lo difícil que es para nosotr@s, l@s escritor@s, traspasar las fronteras nacionales, por no decir regionales. Aparentemente, al hablar la misma lengua, formamos parte del mismo universo, pero no es así.

- En España - me decía - el escritor peruano es Mario Vargas Llosa. Y uno que otro tal vez  haya leído o haya escuchado hablar de Bryce Echenique. Pero nada más.

En todo caso, el círculo mexicano de hace poco más de medio siglo hasta la fecha, definitivamente no es el mío. Pero no puedo negar que he aprendido algo. Pues si bien sabía que México es un país marcado por los atentados políticos y alguna que otra matanza, como la de 1968, no conocía los detalles.

En todo caso se trata de dos novelas separadas, que no tienen nada que ver entre sí. Porque tampoco estamos frente a una saga familiar, en la que se narran los hechos detallados de lo acontecido a las generaciones sucesivas, hasta dar con la autora del libro.

Si bien, al leer el primer libro, el intercalar ambas historias, me pareció un recurso interesante, debo admitir que en cuanto al segundo, eso me dificultaba mucho la lectura. Por lo que finalmente acabé leyéndolas por separado.


Y en cuanto a la parte que corresponde a la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, aparte de aclarar que eran los trineos y no los carruajes, los que se deslizaban sobre el hielo; y que el castillo de Wawel, así como el barrio de Kazimierz se encuentran en Cracovia y no en Varsovia, no me queda más que felicitar a la autora por la investigación realizada.


Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2

México, Seix Barral, 2021

Idioma: Español

 

Etiquetas: [Cytaty]  [Lima]  [Literatura peruwiańska]  [Powieść]  [Tekst po polsku]  [Tłumaczenia literackie]  
Fecha Publicación: 2022-03-22T02:01:00.005-06:00

Zawsze wilgoć. Wilgoć, która ochładzała nawet duszę. I zawsze szarość. Szary to był jedyny kolor, który panował nad miastem. Bez śpiewu ptaków, bez czystego nieba, bez niczego.




Carmen Rosa Tola: „Ziemia samotności” (Tierra de soledad)

Tłumaczenie z hiszpańskiego: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Etiquetas: [Citas]  [Elena Poniatowska]  [Literatura latinoamericana]  [Novela]  
Fecha Publicación: 2022-03-15T14:52:00.004-06:00

La lista de mis muertos se alarga, hasta que me vence el sueño.



Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2

Etiquetas: [Comentarios de actualidad]  [Ensayo]  [Katarzyna CzajkaKominiarczuk]  [Traducción]  
Fecha Publicación: 2022-03-08T13:06:00.001-07:00

La cultura aún no protegió a nadie ante la guerra. Al menos no ante un avión, un tanque, un soldado. Nunca desvió el curso de un misil, el estallido de una bomba, el disparo de un arma. La cultura en un conflicto pareciera pues ser inútil. No tiene ninguna capacidad de lucha, es difícil mandarla al frente, no se construirá con ella ningún refugio ni búnker.

 

Pero simultáneamente - en el fondo del corazón, todos sabemos que esa es una verdad a medias. Cuando empacas todos tus enseres y te escapas, no sacarás los libros del estante, no meterás el reproductor de discos dentro de tu mochila. Te llevarás lo más importante. Pero luego, de noche, cuando esperas, cuando no puedes dormir, allí se desarrolla otra guerra. Por tu corazón, tu mente y tu alma. Y entonces la cultura resulta de pronto ser útil. Cual un dique contra una programación malévola, que pretende infectar todos los archivos de tu cerebro.

 

Por eso en tiempos de guerra la gente escribe poesía, aunque la poesía parece lo más inútil de todo. Pero  si lo escribes, si te concentras en poner en palabras aquello, que no puedes captar con la razón, entonces de alguna manera, dibujas tu propia imagen de lo que está sucediendo. Porque lo escrito se torna verdadero. Lo escrito queda domesticado de alguna manera. Lo escrito significa que existe y que, si bien no tenemos control sobre el mundo, lo tenemos sobre las palabras.

 

La cultura permite tomar aire, capturar un fragmento de nuestra experiencia común como humanos, convencernos por un instante que no estamos solos. Nos sirve también para no pensar obsesivamente en lo mismo, no marcar todo el tiempo el mismo número de teléfono, poner algo para distraer al niño, porque las horas son largas, la noche es larga, el viaje es largo. A veces la cultura nos da algo, que no nos puede dar nada más - cuando la gente no sabe qué hacer canta junta y a veces, por una extraña razón, eso cambia algo, si no en la realidad, sí en los corazones.


Cuando se eleva el polvo de la guerra, pareciera que la cultura no defenderá a nadie ante nada, más cuando cae, resulta que salva los corazones, la mente y a veces el alma. Nos da fuerzas para luchar, nos da una conciencia e identidad común a defender. Nos da puntos de referencia en común, que hacen, que podamos decirnos mucho, con la sola línea de un texto, una canción, la alusión a un chiste estúpido. Un código de guerra privado indescifrable, que nadie puede quebrar, porque es „nuestro”.

 

Porque la isla en la que cayeron los soldados, es la isla donde enterraron a Aquiles, porque lo que dijeron, suena como una cita que nos resuena en la cabeza, sobre la guardia, que perece, pero no se rinde. Porque movilizan en nosotros todas esas metáforas poéticas - porque de pronto nos cuadra más que nunca el fragmento del  poema „Reducto de Ordon”*, porque el esquema del heroísmo se inscribe en lo que nos enseñaron en múltiples textos y que vimos por nuestra cuenta en múltiples películas. Nutrimos la cultura con lo que sentimos, la cultura se entrelaza con la propaganda - no la  nefasta, sino la bien entendida, la que nos permite levantar los ánimos. La cultura transforma los hechos en relatos y los relatos en narraciones, que luego fluyen a través de nuestra memoria y sensibilidad. 


El humor, que es parte de la cultura, aunque impensable al inicio de la guerra, luego se convierte también en una válvula de escape. Los chistes europeos nos divierten, los que llegan de Ucrania nos hacen un nudo en la garganta, los de Estado Unidos nos sacan de quicio. Esa parte de la cultura nos muestra dónde está la percepción de lo que sucede, quién entiende qué cosa de ese gran mapa. Si existiera una tira reactiva, que permitiera determinar - quién se ubica dónde en esta guerra, la mejor prueba es el humor. Dime de qué y cómo bromeas y te diré dónde estás.

 

Finalmente - dentro de un tiempo, aunque parezca increíble, trataremos de contarnos todo esto. Escribir, hacer una película, escoger a los actores, elegir las palabras y señales. Crearemos una imagen que plasmaremos en la memoria y los corazones. Lo haremos, porque así lo hacemos con cada guerra. Hablamos sobre ella, porque no sabemos  hacerlo de otra manera, porque la necesidad de narrar es tan grande, que nada la detendrá. Y esta guerra también la inscribiremos como parte de la cultura - porque es nuestro gran catálogo de vivencias, que no podemos digerir a solas.  


No sé sobre las guerras nada más de lo que me enseñaron, lo que leí, lo que me contaron. Pero casi en todas las narraciones aparecía una voz que decía, que la cultura ayudaba a la gente, que era su punto de referencia, que su preciosa inutilidad en un mundo en el que todo se califica según su utilidad en el esfuerzo de la guerra - se convertía en invalorable a su manera. En contra de todos los esquemas que uno tiene en la cabeza, donde no hay nada aparte del dolor, el sacrificio y el pavor - la gente necesitaba también cosas básicamente inútiles. Que no cuadraban absolutamente con los esquemas. Me parece que la gente no han cambiado. Y creo que no cambiará nunca.



 * Poema épico de Adam Mickiewicz, en el que el personaje titular Ordon, prefiere la muerte a caer en manos enemigas, las del Ejército del Zar de Rusia.




Publicado por Katarzyna Czajka-Kominiarczuk en el blog zwierz popkuturalny (animal de la cultura pop) el 26 de febrero del 2022, a dos días de la invasión de Rusia a Ucrania.

Traducción y notas de Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Etiquetas: [Elena Poniatowska]  [Estanisalo Augusto]  [Historia de Polonia]  [Novela autobiográfica]  [Novela histórica]  [Reseñas]  
Fecha Publicación: 2022-02-27T23:01:00.003-07:00

Esta será una breve reseña del primer libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. Es obvio que el título, que por cierto desconocía, me atrajo desde un inicio, por mi interés, si no obsesión, en la historia de Polonia. En ese sentido puedo decir que el libro no me ha defraudado, si bien tiene algunos detalles difíciles de digerir para alguien, que conoce a fondo la realidad geográfica polaca. Como que sobre la nieve se avanza en trineo y no en carruaje o berlina. 

Por otro lado, a pesar de que Seix Barral es una editorial aparentemente muy cuidadosa, en el mapa al inicio del libro figura el mar Báltico como el Ducado de Prusia; y la monarquía austríaca como Imperio Austro-Húngaro, a pesar de que en el siglo XVIII no existía bajo ese nombre. Pero insisto, estos son errores de edición, no de la novela.


De todas maneras me resultó muy interesante leer una novela en la que se presenta la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, llamado cariñosamente Staś, en base a su diario, escrito en francés. El libro tampoco pretende hacer un análisis exhaustivo de la historia de la Polonia dieciochesca, centrándose sobre todo en la formación recibida por Estanislao, tanto en Polonia, como en Francia, Holanda, Gran Bretaña, Sajona y Rusia; así como en sus amores a vida o muerte con Catalina la Grande. Y debo admitir que la autora ha hecho un trabajo de investigación encomiable, tanto más difícil, cuanto que no habla polaco. Lo que si puede resultar incomprensible para el lector hispano, sin una explicación previa, es de porqué Estanislao, llegó a ser rey, sin haber nacido como tal. Y es que desde la segunda mitad de siglo XVI, los reyes de la República de las Dos Naciones (Polonia y Lituania) eran elegidos por la nobleza polaco-lituana. 

El primer libro finaliza con la coronación de Estanislao Poniatowski. Sé que en el segundo libro de la novela, publicado en el 2021, se narra el período de su reinado, pero aún no lo he leído.


Eso en cuanto a la parte histórica. Aparte el libro entrelaza los sucesos de la vida de Estanislao Poniatowski, con los de la vida de la descendiente de su hermano y autora del mismo, Elena Poniatowska, descritos en primera persona. Recurso que me parece interesante y que tal vez algún día llegue a utilizar. La autora nos dice en algún momento, que ella era la de todos los privilegios, cosa en la que sinceramente dudo. ¿Pues es acaso un privilegio fugarte a los diez años de edad, al otro lado del mundo en medio de la guerra? ¿Así fuera a la tierra de tu madre? Y sé que no lo es, pues yo misma desciendo por línea materna de migrantes de la nobleza polaca. ¿Es acaso un privilegio estudiar en un internado, alejada de tu familia durante cuatro años, para que luego te digan, que tu certificado no es válido para realizar estudios universitarios en México? ¿Es acaso un privilegio el que te violen, sin saber que te están violando, porque nadie te habló nunca del tema? ¿Es acaso un privilegio el que te envíen a dar a luz a Roma, vale decir nuevamente al otro lado del mundo, sin siquiera informarle a tu padre de tu estado? Y finalmente, ¿es acaso un privilegio el que te fuercen a entregar a tu hijo en manos de tus tíos, para que tenga apellido, posición y familia? (Sin embargo aclaro, que el hijo volvió felizmente con ella, gracias a la intervención de su abuela materna y bisabuela del niño, quien los acogió en su casa).

Porque todo esto es lo que le sucedió a la autora, quien tuvo la valentía de denunciarlo a los 88 años en la novela en cuestión. Y quien, luego de lo sucedido cuando era chiquilla, tuvo la fuerza para seguir con su vida y obra. Y es que las jóvenes de hoy, no tienen conciencia de lo que era ser mujer en el mundo hispano (y no sólo), hace apenas medio siglo.


Para finalizar diré, que personalmente me resultaron mucho más familiares los personajes del siglo XVIII, que los de la juventud mexicana de la autora, cuyos nombres, a excepción de Octavio Paz, Diego Rivera, Juan Rulfo y tal vez alguno más, desconocía totalmente. Pero eso es una particularidad propia de mi persona, quien vive más en la historia, que en el presente.

Diré también, que a pesar de las objeciones presentadas al comienzo de la reseña, recomiendo encarecidamente al lector hispano, la lectura de esta novela. 



Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 1

México, Seix Barral, 2019

Idioma: Español


Etiquetas: [Historia]  [Lecturas]  [Literatura]  [Novela]  [Poesía]  [Relato]  
Fecha Publicación: 2022-02-07T12:19:00.000-07:00

Estimados lectores, continuando con la serie de lecturas realizadas, presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2019. Al igual que en los índices anteriores (lecturas del 2020 y 2021), pongo junto al título de cada libro no reseñado, el idioma en el que lo he leído. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Andrzej Ziemiański: „Acaya” (tomos I, II i III)
  2. Odi Gonzales: „Ciudad (c)oral”. Libro de poesía, en el que, aparte del español, idioma  en el que ha sido principalmente escrito, hay voces en quecha y en inglés.
  3. David Bellos: „El pez en la higuera. Una historia fabulosa de la traducción”. Creo que no es necesario explicar mi interés en este tipo de libros. Leído en su traducción del inglés al español.
  4. Paulina Wilk: „Señas particulares” („Znaki szczególne”). Idioma: polaco.
  5. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya” tomo I
  6. Milena Busquets: „I to przeminie” („Todo esto pasará”). Leído en su traducción del español al polaco hecha por Maria Mróz. La novela no es nada del otro mundo, pero la traducción es de primera. Lo que sí, luego de leerla, me dieron ganas de conocer Cadaqués.
  7. Janusz Zajdel: „Saliendo de la sombra” („Wyjście z cienia”). Idioma: polaco.
  8. Paweł Jasienica: „Reflexiones sobre la guerra civil” 
  9. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo II
  10. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo III
  11. Katarzyna Berenika Miszczuk: „Yo, diablesa” („Ja, diablica”). Creo que es más que obvio mi interés por el título, pero se trata más de una parodia, que de un libro filosófico. Idioma: polaco.
  12. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo IV
  13. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo V
  14. Andrzej Ziemiański: „Virion. El oráculo”
  15. Andrzej Ziemiański: „Virion. La redada”
  16. Andrzej Ziemiański: "Virion. El adepto"
  17. Mary Kubica: „Grzeczna dziewczynka” („Una buena chica”). Leído en su traducción del inglés al español.
  18. Aleksandr Pushkin: „Dubrowski”. Leído en su traducción del ruso al polaco.
  19. Olga Tokarczuk: „El viaje de los hombres del Libro”
  20. Andrzej Filipiuk: „Bosque malo”Mi
  21. Andrzej Filipiuk: „La lobera”
  22. Andrzej Pilipiuk: "La reputación"
  23. Andrzej Pilipiuk: "Un litro de plomo líquido"
  24. Andrzej Pilipiuk: "2586 pasos"
  25. Andrzej Pilipiuk: "La cantimplora zarista"
  26. Andrzej Pilipiuk: "Aparatus"
  27. Andrzej Pilipiuk: "El zapatero de Lichtenrade"
  28. Andrzej Pilipiuk: "Fiebre roja"
  29. Antoni Słonimski: „Recuerdos de Varsovia” („Wspomnienia warszawskie”). Idioma: polaco.
  30. Gloria Mendoza Borda: „Un otoño azul”
  31. Janusz Leon Wiśniewski: „La soledad en la red”
  32. Maria Janion: „La inaudita eslavidad”
  33. Carmen Rosa Tola: „Tierra de soledad”. Idioma: español.
  34. Isabel Allende: „El cuaderno de Maya”. Idioma: español.
  35. Isabel Allende: „El juego de Ripper”. Idioma: español.
  36. Isabel Allende: „Largo pétalo de mar”. Idioma: español.

 

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Fecha Publicación: 2022-01-30T16:00:00.005-07:00

Estimados lectores, continuando con la serie de lecturas realizadas, presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2020. Al igual que en el índice anterior (lecturas del 2021), pongo junto al título de cada libro no reseñado y/o comentado en el blog, el idioma en el que lo he leído, pues ha habido lectores que me han preguntado dónde conseguir libros que no han sido traducidos al castellano. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Rolando Rojas Rojas: "La revolución de los arrendires"
  2. Eva García Sáenz de Urturi: "El silencio de la ciudad blanca"
  3. Andrzej Ziemiański: „Virion. El espadachín
  4. Carlos Enrique Freyre: „Maxente”
  5. Katarzyna Berenika Miszczuk: „La murmuradora”.
  6. Katarzyna Berenika Miszczuk: „La noche de Kupala”
  7. Katarzyna Berenika Miszczuk: „El invocador”
  8. Katarzyna Berenika Miszczuk: „Solsticio”
  9. Jacek Dehnel: „El jardín de Lala”
  10. Elena Ferrante: „Una amiga estupenda”. Leído en su traducción del italiano al español.
  11. Elena Ferrante: „Un mal nombre”. Leído en su traducción del italiano al español.
  12. Elena Ferrante: „Las deudas del cuerpo”. Leído en su traducción del italiano al español.
  13. Ferrante: „La niña perdida”. Leído en su traducción del italiano al español.
  14. Maja Lidia Kossakowska: „El monstruo del mediodía” („Upiór południa”). Idioma: polaco.
  15. Maja Lidia Kossakowska: "Las puertas de la Luminosidad", tomo I
  16. Jacek Dehnel: „Balzaquiada” („Balzakiana”). Relatos muy bien escritos, pero para mi gusto, demasiado tristes. Idioma: polaco.
  17. Jacek Dukaj: „Post- escritura” („Po piśmie”). Ensayo interesante sobre el fin de la escritura, frente a la fuerza de la imagen. Idioma: polaco.
  18. Andrzej Pilipiuk: „El monstruo de las ruinas”
  19. Andrzej Pilipiuk: „El amigo del hombre”
  20. Revista „Relatos increíbles” Nº 17
  21. Revista „Relatos increíbles” Nº 19
  22. Jacek Dukaj: „El Imperio de las nubes”
  23. Gabriela Cuba Espinoza: "Sentidos" 
  24. Jacek Dehnel: „Saturno” („Saturn”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  25. „Alejandra David-Néel” („Alexandre David-Néel”). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  26. „María Antonieta” 1 („Marie Antoinette” 1). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  27. Jacek Dehnel: „Diario del año crístico”

 

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Fecha Publicación: 2022-01-24T00:01:00.008-07:00

Estimados lectores, antes que nada, aunque con cierto retraso, les deseo lo mejor para el año 2022. Sobre todo mucha salud y firmeza ante los últimos coletazos de la pandemia. Y ya que a inicios del año, todo el mundo, ya sea en la blogósfera, redes sociales, o medios de comunicación masiva, ha hecho sus recuentos del año pasado, no quiero quedarme atrás. Por lo que presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2021. Junto al título de cada libro no reseñado y/o comentado en el blog, pongo el idioma en el que lo he leído, pues ha habido lectores que me han preguntado dónde conseguir libros que no han sido traducidos al castellano. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Stefan Zweig: „El mundo de ayer. Memorias de un europeo”. Demasiado genial para reseñarlo. Leído en su traducción del alemán al francés, si bien sé que también ha sido traducido al castellano.
  2. Revista "Relatos increíbles" Nº 18. Idioma: español.
  3. Revista "Relatos increíbles" Nº 20. Idioma: español.
  4. „Napoleón Bonaparte” („Bonaparte”). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Mi única objeción era que acaba luego de la campaña de Napoleón en Egipto. Nada sobre la marcha a Rusia, a través de Polonia, su intento infructuoso de envenenarse y los exilios en las islas de Elba y Santa Helena. Pero luego me percaté que hay dos libros más de la serie sobre Napoléon Bonaparte. Idioma: francés.
  5. „María Antonieta” 2 („Marie Antoinette” 2). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. A mi juicio, libro demasiado minucioso en los detalles sobre el juicio de María Antonieta y su condena. Idioma: francés.
  6. Pascal Brioist: „Francisco I” („François I”). La gran sorpresa de la lectura fue la existencia de la secta de los valdenses, de los cuales no sabía nada. Idioma: francés.
  7. „Vercingétorix”. Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  8. „Luis XIV” 1 („Louis XIV” 1). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  9. „Luis XIV” 2 („Louis XIV” 2). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  10. Selma Lagerlöf: „La saga de Gösta Berling”. Releído luego de años, esta vez en castellano y en formato electrónico. (La vez pasada lo leí en su traducción del sueco al polaco). Mi reseña del libro salió publicada en el Nº 23 de la revista „Relatos increíbles”.
  11. Fernando Díaz Villanueva: „Sic Semper Tyrannis. Magnicidios en la historia”. Idioma: español.
  12. Ester Singer Kreitman: „Linaje”  
  13. Patricio Donato: „1967”. Relato publicado en la revista „Relatos increíbles” Nº 21. Muy bueno. Idioma: español.
  14. Andrzej Pilipiuk: „Cerro negro” („Czarna góra”). Idioma: polaco. 
  15. Paweł Jasienica: „Memorias” 
  16. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „El misterio de la Casa Heltzel” („Tajemnica Domu Helclów”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  17. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Cortinaje rasgado” („Rozdarta zasłona”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  18. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Sesión en la Casa Egipcia” („Seans w Domu Egipskim”). Bien escrito, si bien el personaje empezó a cansarme un poco. Sobre todo, porque el profesor Ignacy Szczupaczyński es presentado como el hombre más imbécil del mundo. Idioma: polaco.
  19. Zbigniew Łagosz: „Czesław Czyński. El adepto negro” 
  20. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Cuerno dorado” („Złoty róg”). A pesar de su genialidad, a ratos se me hacía difícil seguir la trama. Idioma: polaco.
  21. Jacek Dehnel: „Pero con nuestros muertos”  
  22. Margaret Atwood: „El cuento de la criada”. Simplemente genial. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  23. Margaret Atwood: „Testamentos”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  24. Stefan Zweig: „La chica de la estafeta de correos”. Al comienzo se me hacía difícil la lectura, pero luego no podía desprenderme del libro. Es interesante saber que la idea del suicidio conjunto a la persona amada, que es lo que finalmente hizo Zweig con su segunda esposa, ya está prefigurada en este libro. Leído en su traducción del alemán al polaco.
  25. Salcia Hałas: „Diluvio” („Potop”). Novela un tanto extraña, de la que no sé que pensar. Idioma: polaco.
  26. Andrzej Pilipiuk: „Wampir z M-3”. Idioma: polaco.
  27. Barbara i Michael Fosterowie: „La increíble vida de Alexandra David-Néel”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  28. Tim Marshall: „Prisioneros de la geografía”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  29. Andrzej Pilipiuk: „Las primas”
  30. Andrzej Pilipiuk: „Diario noruego”
  31. Andrzej Pilipiuk: „Operativo Día de la Resurrección" 
  32. Joanna Bator: „Amargo, amargo” („Gorzko, gorzko”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  33. Jacek Dehnel: „Lo extraordinario” („Nadzwyczajne”). Poesía. Idioma: polaco.
  34. „Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX”. 
  35. Fernando Aramburú: „Patria”. Novela que me conmovió hasta las lágrimas, cobrando conciencia de cuánta gente de ascendencia vasca hay en el Perú. Gente, cuyas historias familiares, probablemente sean novelas sin escribir. Además me incentivó para escuchar por primera vez el idioma vasco, buscando la canción „Txoria txori” en youtube. Idioma: español.
  36. Sigrid Undset: „Cristina hija de Lavrans” („Kristin Lavransdatter”). Leído, luego de años, por enésima vez. Me impactó la descripción del ambiente de la peste, tan similar a la que estamos viviendo ahora. Leído en su traducción al polaco.
  37. George Soros: „En defensa de la sociedad abierta”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  38. Henri Troyat: „Iván el Terrible. Creador sangriento del Imperio” („Iwan Groźny. Krwawy twórca Imperium”). Todo un descubrimiento. Libro que finalicé de leer el mismo 31 de diciembre, cerrando las lecturas del año con broche de oro. Leído en su traducción del francés al polaco.

 

Etiquetas: [Afiche]  [Autores increíbles]  [Literatura fantástica]  [Presentación]  [Relatos increíbles]  [Revistas]  
Fecha Publicación: 2022-01-16T07:52:00.001-07:00

 


Etiquetas: [Literatura fantástica]  [Relato]  [Relatos increíbles]  [Reseñas]  [Revistas]  
Fecha Publicación: 2022-01-05T19:02:00.001-07:00

Estimados lectores
Los invito a leer mi relato "Nuestra guerra sin fin"así como mi reseña de la novela "La saga de Gösta Berling" en el Nº 23 de la revista "Relatos Increíbles".
Revista que pueden adquirir, siguiendo uno de los siguientes enlaces:

Patreon (EPUB y PDF): https://www.patreon.com/relatosinc


 

Etiquetas: [Alicja Tanew]  [Literatura polaca]  [Poesía]  [Traducción literaria]  
Fecha Publicación: 2021-11-25T22:08:00.001-07:00

En mi lámpara 

el foco quemado 

olvidó de transformarse 

en la Luna


Alicja Tanew



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

 

Etiquetas: [Karl Grenzler]  [Literatura polaca]  [Poesía]  [Traducción literaria]  
Fecha Publicación: 2021-11-16T23:06:00.001-07:00

en los muros renovados

se escuchan los susurros

del antiguo departamento

a veces la luz se refleja

en un espejo

que desapareció

hace ya tiempo


Karl Grenzler



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Etiquetas: [Andrzej Dębkowski]  [Citas]  [Literatura polaca]  [Poesía]  [Traducción literaria]  
Fecha Publicación: 2021-11-08T04:30:00.002-07:00

De noche me despierta el fuego que cae del cielo.

Andrzej Dębkowski



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021



Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Etiquetas: [Andrzej Pilipiuk]  [Literatura fantástica]  [Literatura polaca]  [Novela]  [Reseñas]  
Fecha Publicación: 2021-10-12T23:39:00.002-06:00

Esta será una breve reseña de la novela "Operativo Día de la Resurrección" de Andrzej Pilipiuk.


Corría el año 2014. El mundo había sido devastado por la Tercera Guerra Mundial, a la cual había sobrevivido tan una mínima parte de la humanidad. La contaminación producida por los residuos radioactivos apenas permitía que creciera algo sobre la faz de la tierra. En la ciudad de Varsovia, de la cual quedaban sobre todo ruinas, un Instituto Militar, utilizando los últimos avances científicos, trataba de hallar una solución al asunto. Fue allí donde surgió el proyecto Operativo Día de la Resurrección, dirigido por el profesor Igor Rawicz.

La idea era viajar al pasado para esterilizar a Piotr Citko, antepasado del presidente polaco Paweł Citko y evitar de esa manera la Tercera Guerra Mundial, que éste involuntariamente provocó. El día en que eso sucediera, cambiaría el curso de la historia. La tierra se descontaminaría, volverían a la vida aquellos que la habían perdido a causa de la guerra y el Instituto desaparecería, pues ya no tendría razón de ser. De allí el nombre del operativo: Día de la Resurrección. Está demás decir que se trataba de un secreto de Estado.


Se hicieron múltiples pruebas, seleccionando a un grupo de jóvenes para que  viajaran en el tiempo, hallaran a Piotr Citko y cumplieran con el objetivo. Todos los integrantes del equipo fueron seleccionados, entre otras cosas, por no tener una familia que los reclamara en caso de que desaparecieran para siempre, sin regresar jamás del pasado. Paweł Trusiński se crió pastando ovejas en Kazajistán. Sławek Polański creció en un orfanato, como hijo de madre soltera y padre desconocido. Pero sabiendo que era hijo natural del presidente Citko, cosa que el equipo del profesor Rawicz no sabía. Con la salvedad que al quedar estéril su antepasado, se borraría de la historia, la posibilidad de la existencia de Sławek. Los padres de Magda Błońska habían muerto en Bruselas durante la explosión atómica. La chica hablaba polaco, francés y alemán y era una lumbrera en cuanto a conocimiento histórico. Los padres de Filip Berg tampoco sobrevivieron a la catástrofe, por lo que el joven fue a parar a un campo de refugiados. Antes de la guerra se había estado formando para aviador en una Escuela Militar, que había quedado reducida a ruinas. En el refugio donde funcionaba el Instituto conocieron a Michał Piecuch, el único sobreviviente de los anteriores saltos en el tiempo.


Luego de una breve capacitación de dos semanas, durante la cual los chicos aprendieron de física, historia y algunas cosas más,  se procedió a enviar al primer par al pasado. Así fue como Michał y Paweł llegaron a Varsovia el once de septiembre de 1895, a pesar de que el vehículo del tiempo había sido programado para que fuese a fines de agosto de 1896. Esa región de Polonia era en aquel entonces parte del Imperio ruso bajo dominio zarista. 

Pronto Michał se enfermó del hígado, por lo que retornó para tratarse al futuro, mientras que Paweł se quedó en el siglo XIX. A la madrugada siguiente de la partida de Michał, Paweł fue detenido por la Ojrana, el Servicio de Inteligencia del Zar. Desde su celda Paweł logró enviar un mensaje al futuro, en respuesta al cual llegaron Filip y Magda al pasado, con la misión de rescatarlo. Luego de algunas aventuras. los tres lograron retornar al siglo XXI, dejando la misión inconclusa.


Unos días después Filip y Sławek partieron al pasado con el objetivo de finalizar la misión, pero llegaron a Varsovia en octubre de 1624, bajo el reinado de Segismundo Tercero, en medio de una peste que iba arrasando el país. Vivieron dos semanas de martirio, durante las cuales trabajaron enterrando a las víctimas de la epidemia y ayudando en la quema de sus pertenencias, pues según las creencias de la época, eso habría de impedir la expansión de la peste. Finalmente lograron retornar al futuro, justo a tiempo para curar a Sławek, quien se había contagiado de la temible enfermedad.


Luego de múltiples aventuras, los jóvenes llevaron a cabo su objetivo, esterilizando a Citko, mientras este se encontraba en brazos de Tatiana, hija del capitán Sergiei Nowych, quien había hecho capturar y torturar a Paweł. Y es que Piotr Citko había resultado ser un delator, que le pasaba datos sobre los seguidores de la causa independentista polaca a la Ojrana.


Finalizado el operativo, Filip, el único sobreviviente del grupo, se acercó al cementerio, antes de retornar al siglo XXI. Allí, a través de un dispositivo de forma felina, habló con alguien que provenía de otros futuros. Ese alguien le dijo, que al interferir en el curso de la historia, se generaban diferentes líneas de tiempo, simultáneas entre sí. Líneas que ellos analizaban, interviniendo para modificar algunos hechos, solo en casos estrictamente necesarios.


Tal como siempre, el autor hace gala de su conocimiento histórico. Nos muestra la Varsovia del siglo XIX, haciéndonos saber qué iglesias ortodoxas desaparecieron, ya sea por cambio de uso, ya sea por la destrucción de la que fueron objeto, luego de la Primera Guerra Mundial. Nos enteramos cómo se llamaban las calles, que los personajes conocen por los nombres que llevan en el siglo XXI. Así como cuales eran las disposiciones para combatir la peste en el siglo XVII. Al pasar las páginas del libro, nos sentimos pues también, como una suerte de viajeros en el tiempo…



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Operativo Día de la Resurrección” (Operacja Dzień Wskrzeszenia)

Número de páginas: 496

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2016


Etiquetas: [Andrzej Pilipiuk]  [Literatura fantástica]  [Literatura polaca]  [Novela]  [Reseñas]  [Traducción literaria]  
Fecha Publicación: 2021-10-05T05:32:00.006-06:00

Esta será una breve reseña de la novela „Diario noruego” de Andrzej Pilipiuk. Una novela en la que el personaje principal aparentemente es humano, pero no del todo, pues le gusta comer pasto; tiene tal cual los caballos doble dentadura; ve en la oscuridad y percibe con nitidez los olores y ruidos que el común de la gente no percibe. Además posee capacidades extrasensoriales, como el poder de captar telepáticamente los pensamientos ajenos e incluso la telequinesia.

Personaje que cambia de nombres e identidades. Un día se llama Paweł Koćko y al siguiente Tomasz Nikitycz Paczenko. Se va percatando de a pocas que el último es su nombre verdadero, por lo que así lo llamaremos en esta reseña. Y todo esto, siendo un adolescente, de apenas dieciséis años. Sabe lo qué es ser diferente a los demás y no saber porqué.

¿Quién es? ¿Por qué no recuerda nada de lo que pasó más allá de los últimos cinco años? Sin embargo va recuperando la memoria poco a poco, a través de los sueños y visiones repentinas. Son como imágenes y escenas del pasado perdido. El último resquicio de éste, que aún se hace presente. Vislumbra de pronto nombres de personajes desconocidos, como por ejemplo, Omejlan Paczenko. O el de Łesia, chica que se le aparece en sueños y que resulta ser su hermana melliza.


En fin, se trata de tres volúmenes llenos de aventuras y personajes inverosímiles. Entre ellos encontramos a diversos espías, agentes de la KGB, así como príncipes y princesas rusos en el exilio, tanto de la dinastía Orlov, como Potemkin. E incluso un criminal nazi, como el profesor Otto Sigridsen, de cuyas garras Tomasz logra escapar. El chico conoce también a seres similares a él, como el conde Derek Tomatov

Varios de estos personajes hablan diferentes idiomas entre sí, pero eso no es problema para Tomasz, quien a través de su sentido telepático capta los idiomas circundantes, pudiendo comunicarse sin problemas, ya sea en noruego, sueco, alemán, ruso, ucraniano o polaco.

Todas estas aventuras, tanto los secuestros de los que el chico es objeto, como la gente que cae muerta al defenderlo, están ligadas a la búsqueda de su propia identidad y origen. El cual se le va revelando poco a poco.

En el último tomo, titulado "Vientos del norte”, Tomasz se entera que su bisabuelo Ałmaz Paczenko se casó con Alexandra, hija natural del Zar Nicolás II y una bailarina armenia. Desde ese entonces las mujeres de su familia llevan el nombre de Alexandra, cuyo diminutivo ruso es Łesia.

Su bisabuelo en cambio fue fruto de un experimento realizado por un Edonita, algo similar a una nave, llegada del planeta Edon al pueblo de Wojsławice, al sur de Polonia. „Esa cosa” - según palabras del conde Derek - „mató a un niño lugareño, un gatito, un cachorro y un potrillo y luego empezó a jugar. El niño era el representante de la especie dominante en el planeta. Le sirvió de modelo. Del caballo recibimos el doble párpado y un estómago que digiere hasta la celulosa. (…) Del perro tenemos el olfato y el oído, del gato unos ojos que ven en la oscuridad. Probablemente de la misma nave (…) la capacidad de captar ondas diferentes, desconocidas para la ciencia humana, lo cual nos permite a veces contactarnos telepáticamente o escuchar los destellos de los pensamientos de otra gente”. *

De este último origen provendría probablemente también la capacidad de telequinesia y de regeneración de los tejidos.

En cuanto al conde Derek, su abuelo se había casado con una chica de ojos felinos, que nunca quiso hablar de su origen.


La novela finaliza con Tomasz, luego de haber recuperado la memoria, partiendo en lancha de Noruega hacia Nueva York a darle encuentro a su familia. A su melliza Łesia, a Łucja, el clon de ésta y a su padre Nikita Paczenko. Y quién sabe, tal vez también a su bisabuelo, pues la longevidad pareciera ser otra característica más de su especie.


En el epílogo el autor nos cuenta que empezó a escribir esa novela a los trece años de edad, como una manera de fugarse ante los horrores de la realidad circundante y el maltrato escolar. La novela estuvo guardada durante más de veinte años en el cajón, hasta que llegaron mejores tiempos para su publicación…


* Andrzej Pilipiuk, „Vientos del norte”, „Diario noruego” vol. III, p. 251

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Diario Noruego” (Norweski dziennik)

„La huida" (Ucieczka), vol. I

„Senderos ajenos” (Obce ścieżki), vol. II

„Vientos del norte” (Północne wiatry), vol. III

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2017


 

Etiquetas: [Tekst po polsku]  [Wspomnienia]  
Fecha Publicación: 2021-09-24T01:05:00.002-06:00

Czytając stronę autorską Andrzeja Pilipiuka, na której dzieli się wspomnieniami szkolnymi, przypomniałam sobie o szkolnych dentystach z czasów PRL, o których wymieniony autor, w żadnym ze swoich utworów wydaje mi się, że nie wspomina. Od tego czasu minęły dziesiątki lat, a ja jeszcze pamiętam ten paraliżujący strach przed pójściem do szkoły Gdyż nigdy nie wiedziałaś kiedy otworzą się drzwi, zawołają cię po nazwisku i zaprowadzą na piekielne katusze, nie tłumacząc co ci leczą, ani i co z tobą robią. Fernando nie mógł uwierzyć, że było to bez znieczulenia, więc zapytałam się znajomej dentystki, która mi to potwierdziła. Nie było wystarczającej ilości środków znieczulających, wobec czego w większości wypadków ich nie podawano.

I były to tortury, które nie wiązały się ani z nagrodą, ani z karą, z tym co zrobiłaś, albo nie, jak w wypadku mojej pierwszej szkoły, szkoły francusko - peruwiańskiej w Limie. Niezależnie od tego, czy była to sprawiedliwie wymierzona kara, czy nie. Ani z tym, jak mnie prawie wyrzucono z niemieckiej szkoły w Getyndze, za to co powiedziałam, choćby to coś było prawdą. 

Patrząc z dala na to i na różne inne rzeczy, które się wtedy działy, nie dziwię się, że któregoś dnia, będąc w siódmej klasie, po prostu odmówiłam pójścia do szkoły. Co zaowocowało tym, że straciłam rok szkolny, gdyż dni moich nieobecności przewyższyły ustaloną normę. Ale wiedziałam, że mogę sobie na to pozwolić, gdyż w owym czasie nie byłam jeszcze obywatelką polską, w związku z czym dyrekcja szkoły nic mi zrobić nie mogła, oprócz niezaliczenia roku szkolnego.



(Celowo uznałam, że wolę się w tym wpisie żadną grafiką nie podzielić, aby nie zniszczyć wygląd blogu)


Etiquetas: [Andrzej Pilipiuk]  [Literatura fantástica]  [Literatura polaca]  [Novela]  [Reseñas]  [Traducción literaria]  [Vampiros]  
Fecha Publicación: 2021-09-14T00:35:00.004-06:00
Como toda disciplina, la literatura fantástica se subdivide en varios subgéneros. Existen novelas sobre vampiros, sobre zombies y otros seres más. Son raros los casos en los que seres fantásticos, diversos entre sí, coexistan en las mismas páginas. Tal es el caso de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk.

La acción sucede en la Polonia del siglo XXI, en un mundo con laptops y sensores electrónicos. Los personajes principales son el alquimista Michał Sędziwój, quien posee el secreto de la piedra filosofal y su discípula Stanisława Kruszewska. Hace cuatrocientos años bebieron la tintura hecha en base a la piedra, que les dio cuatro siglos más de vida. Está también Katarzyna Kruszewska, quien como agente del Servicio de Inteligencia de Polonia, descubrió la existencia de su prima Stanisława, a quien abordó en un teatro. Y la vampira Monika Stiepankovic, quien resultó ser una princesa bosnia. Todos estos personajes acaban viviendo juntos durante un tiempo, en la ciudad de Cracovia.Allí es donde beben una porción de la tintura, para prolongar su vida por cuatrocientos años más.

Si bien lo clásico del género es que los vampiros se convierten en tales a través de un mordisco, ese no fue el caso de Monika Stiepankovic. En su familia, más o menos una persona por generación, se convertía en vampira. Fue su prima, aquejada por el mismo mal o bien, quien le explicó lo que le estaba pasando, cuando siendo adolescente, se le empezó a hinchar la mandíbula. Le dijo que debía nutrirse de la sangre de un caballo para no enloquecer. Pero simplemente un poco, sin necesidad de desangrarlo. Monika guió a su yegua preferida a las afueras de la ciudad. Sabía que en ese momento se definía su vida. O se cortaba las venas, sumergiéndose en una poza de agua tibia, o se convertía en una vampira total, bebiendo la sangre del equino. Optó por lo segundo. Sabía que el suicidio la conduciría al Infierno, pero no sabía adónde la conduciría su naturaleza innata, que selló definitivamente al morder al 
animal. Desde ese entonces habían pasado más de mil años y ella seguía teniendo el aspecto de una hermosa jovencita de dieciséis. 

Lo interesante del caso es que como los personajes llevan siglos de existencia, rememoran y relatan cosas, sucedidas hace siglos. El autor, arqueólogo de profesión, hace gala no sólo de su manejo de la pluma, sino también de su conocimiento de la historia. Tal es el caso, cuando Stanisława le cuenta a su prima que el distrito cracoviano de Kazimierz era antes una ciudad amurallada aparte, separada de Cracovia por un ramal del río Vístula, que ahora es la calle Dietla. (Explico estos detalles, por si alguno de los lectores quiera pasear, física o virtualmente por Cracovia). Todo cristiano que cruzara ese límite, fuera noble o burgués, debía ser consciente que en Kazimierz estaba sujeto a la ley rabínica y no a la del Rey de Polonia. 
Monika en cambio recuerda la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, habiendo participado activamente en la defensa de la ciudad.
Stanisława seguía con la apariencia de una joven de veintiún años, edad en la que tomó la tintura. Cada cierto tiempo tenía que mudarse a un lugar donde nadie la conociera, pues al no envejecer llamaba demasiado la atención. Sabía que podría regresar recién luego de sesenta o setenta años, cuando ya hubiesen muerto aquellos que había conocido. Era pues, como si hubiera vivido varias vidas.

Entre la multitud de personajes de todo tipo que pueblan los cuatro volúmenes, está Laszlo, cazador húngaro de vampiros, quien llegara a Cracovia siguiendo el rastro de la princesa Monika Stiepankovic, de la cual se enamora, luego de constatar que no es una vampira clásica. Laszlo trabaja en sociedad con Arminius Vamblery, quien matara a Drácula. Vamblery está muy resentido con Bram Stoker, quien cambió su nombre por el de Abraham van Helsing, a la hora de escribir el libro sobre el famoso vampiro.
Está también la Hermandad del Segundo Camino, cuyos adeptos se dedican a perseguir  alquimistas, pretendiendo conseguir el secreto de la piedra filosofal. Llegan a apresar a Michał Sędziwój, quien les da una fórmula falsa, que produce una explosión en la que mueren todos, incluido el alquimista.

La tradición judía está presente en la figura mítica del Golem. Se trata de Izaak Apfelbaum, Golem creado por el maestro hasidim Salomon Storm en colaboración con los cabalistas de Cracovia y algunos más que habían sido deportados desde el Tercer Reich. Los personajes principales lo buscan, pues las tres „chicas”, Stanisława, Katarzyna y Monika, han sido atacadas por otro Golem, al cual felizmente lograron vencer. Apfelbaum accede a recibirlos en la biblioteca secreta, de la cual es guardián, por la gravedad del caso. Les habla de la naturaleza de los Golem y de porqué en cada generación, los más preclaros cabalistas construyen un Golem. Sin embargo el secreto logró trascender, por la imprudencia del rabí Judá León de Praga. Así fue como los cazadores de vampiros lograron crear al Golem que las atacó, siendo su existencia misma una aberración. Felizmente las chicas le habían dado fin.
Apfelbaum les cuenta que una cosa que no pueden hacer los Golem es entrar a una sinagoga, pues no tienen alma, explicándolo de la siguiente manera:
„El alma la puede dar sólo Dios y a mí me creó la mano del hombre. Existe además otra característica más del Golem. La falta de libre albedrío. A mí me prohibieron ir a una sinagoga y por eso, a pesar de mi deseo intenso, me quedo aquí. (…) El maestro me ordenó cuidar la biblioteca. Así que la cuido. Y la cuidaré hasta que mi existencia llegue a su fin.” *
Les dice también que su tiempo transcurre de una manera diferente a la de los humanos, pues un Golem puede vivir incluso hasta ciento cincuenta años. Pero no se queja, pues se entretiene leyendo los libros de la biblioteca.

En el cuarto libro de la serie, „Desaparecida”, aparecen algunos elementos más. Uno de ellos es la isla de Frislandia, lugar que no figura en ningún mapa. Su princesa y heredera al trono se llama Tordis de Behoute. Vive en Cracovia, donde estudia geología, bajo la identidad polaca de Anna Czwartek. Isla a la que llega finalmente, con la ayuda de dos de sus compatriotas, así como Stanisława y Katarzyna, luego de muchas aventuras. Anna reconoce en ella los paisajes con los que había soñado, siendo niña. Guiada por un sentimiento recóndito entra a una casa, donde encuentra una diadema familiar, símbolo de su procedencia y linaje. El haberla encontrado le vale para ser reconocida como princesa por los trescientos habitantes que quedan en la isla. Sobrevivientes de una epidemia mortal y de los ataques de los piratas.
El otro elemento es un violín negro que conduce a la locura a todo aquel que lo utilice para tocar música. Tal como sucedió con Mikalojus Ciurlionis, el compositor preferido de Monika. Pero Stanisława, valiéndose de su conocimiento y de la ayuda de Michał Sędziwój desde el más allá, logra vencer el hechizo.

Andrzej Pilipiuk, „La princesa”, p. 162
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Fichas bibliográficas:
Andrzej Pilipiuk: „Las primas” (Kuzynki)
Andrzej Pilipiuk: „La princesa” (Księżniczka)
Andrzej Pilipiuk: „Las herederas” (Dziedziczki)
Andrzej Pilipiuk: „Zaginiona” (Desaparecida)
Idioma: Polaco
Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2020


Etiquetas: [Recortes periodísticos]  
Fecha Publicación: 2021-09-13T05:43:00.000-06:00

 


Lima, diario "El trome", 14 de abril del 2019


Etiquetas: [Józefa DuninBorkowska]  [Prensa peruanopolaca]  [Segunda Guerra Mundial]  [Testimonio]  
Fecha Publicación: 2021-08-09T00:08:00.001-06:00

Al haberse cumplido en julio los cien años del nacimiento de mi madre, comparto aquí fragmentos de los recuerdos que alguna vez me narrara y que puse por escrito varios años después de su partida.


Al estallar la guerra yo tenía dieciocho años de edad. Mi familia procedía de Lwów, ciudad que actualmente pertenece a Ucrania. Cuando los rusos invadieron esa parte de Polonia, logramos fugarnos de allí hacia el lado del frente ocupado por los alemanes. Fue una travesía peligrosa a través de los bosques. Pasamos con la ayuda de “coyotes” que arriesgaban su vida haciendo pasar gente de un lado al otro del frente. Les pagamos con las joyas de familia. Nos fugamos para no ser parte de las deportaciones masivas de familias polacas. Los hombres de muchas familias fueron deportados a Siberia, las mujeres y los niños a Kazajstán. Éramos una familia numerosa, por lo cual nos dividimos para hospedarnos en casas de familiares al otro lado del frente, pues eran tiempos de escasez.

Luego de un tiempo entré a formar parte de Armia Krajowa (Ejército Nacional), grupo guerrillero mayoritario de la resistencia antinazi. Mi nombre de guerra era Szpilka (Alfiler), ya que era muy delgada. Durante dos años hice de correo, llevando la correspondencia entre Armia Krajowa y Bataliony Chłopskie (Batallones Campesinos), otro grupo guerrillero. La llevaba camuflada en cajas con doble fondo. Encima del doble fondo llevaba caramelos, chocolates u otras cosas. Lo hacía cada vez que era necesario, aproximadamente dos veces por semana en un tren que era siempre controlado por los nazis. Hacían bajar a todos los que viajábamos en la parte del tren asignada a los polacos y revisaban todos nuestros equipajes. Si me hubieran descubierto, me habrían fusilado de inmediato. Yo hablaba perfectamente el alemán, ya que me había criado con una institutriz alemana en casa y eso me ayudó, pues hacía que los nazis no desconfiaran de mi persona. Como no me pasaba nada, cada vez más a menudo no llegaba a guardar la correspondencia en el fondo de la caja. Y en una de ésas a la hora del control, el nazi se interesó en mi caja de bombones. “¿Qué lleva allí?” – me preguntó inquisitivo. “Bombones.” – le dije yo sin pestañear. “¿De veras son bombones?”.”De veras. Sírvase uno por favor” – le dije yo e hice el ademán de abrir la caja para convidarle. El alemán sonrió y se fue, dejándome en paz.

Participé luego en otras acciones de la guerrilla. Nos apostábamos en medio del bosque, sabiendo que pasaría un tren alemán con armamento. Tumbábamos dos árboles, cercando al tren por sus extremos y lo asaltábamos para quedarnos con las armas. En esas ocasiones entrábamos al botiquín y nos bebíamos el alcohol para curar heridas.

Participábamos también en la liberación de niños de los campos de concentración. Me tocó recoger a una niña del campo de concentración de Bełżec, llevarla en tren a la ciudad de Lublin y entregarla a mi tía Marta Łoś que se haría cargo de ella. En el segundo intento similar un nazi me descubrió, rondando cerca al campo de concentración, por lo cual no pude ayudar a ese otro niño. Le supliqué al nazi en mi perfecto alemán que me internara dentro del campo, queriendo salvar mi vida de esa manera, y él, creyendo que yo estaba loca, me dejó ir libre.

A pesar de lo peligroso de aquella época no me daba miedo el morir, sino la posibilidad de quedar inválida. Y aunque parezca increíble considero esos tiempos como los más hermosos de mi vida. Nunca más ésta volvió a tener el sentido que tuvo en aquel entonces y a veces lamento el no haber muerto en la guerra.


Publicado en la Gazetka "Dom Polski"

Lima, Perú, Nº 30

Octubre del 2008


Etiquetas: [Jacek Dehnel]  [Literatura polaca]  [Novela]  [Reseñas]  
Fecha Publicación: 2021-06-15T00:01:00.001-06:00

Esta será una breve reseña de la novela „Pero con nuestros muertos” del escritor polaco Jacek Dehnel.

La novela se inicia con el descubrimiento de unas cuantas tumbas destrozadas en el pueblo de Cikowice al sur de Polonia. Las autoridades creen que se trata de un caso de profanación de las mismas. Al lugar llega un equipo de la Televisión Polaca, del cual forma parte Jakub, uno de los personajes principales de la novela. Sin embargo sale a relucir que fueron los mismos finados, quienes salieron de sus tumbas, siendo conocido el primero que se detectó, como el zombi de Cikowice o paciente Nº 1.


Inicialmente los zombies no eran agresivos. Simplemente salían de sus tumbas y daban vueltas por allí, sin atacar a nadie. Se les hizo los exámenes médicos respectivos, concluyendo que no estaban vivos, ni muertos, encontrándose en un estado intermedio,   que podría llamarse no-vida, como también no-muerte. Al comienzo hubo cordones de seguridad, pero al ver que no atacaban a nadie, se los dejó andar libremente. Además, no se podía hacer otra cosa, pues eran cada vez más. Empezaron saliendo de las tumbas, del ya mencionado cementerio de Cikowice y luego de otros pueblos aledaños. Cuando ya eran bastantes, se formaron en pequeños batallones, los cuales avanzaron a dar el encuentro a los finados que despertaban en el Cementerio de Rakowice de la ciudad de Cracovia. De allí avanzaron conjuntamente al Castillo de Wawel, a recibir el despertar de los reyes de Polonia y otros personajes históricos, enterrados allí. 

Lo particular del caso es que se trataba de un fenómeno específicamente polaco. El único país del mundo en el que esto sucedía era Polonia y todos los zombis eran étnicamente polacos. 

Hasta que cierto día empezaron a atacar a los extranjeros que se encontraban en Polonia. Estos, conforme a las reglas del género, a la menor mordida, se volvían zombis. Pero no cualquier tipo de zombi, sino zombis polacos.

El tema fue causando o acentuando las divisiones en el seno de la sociedad polaca, lo cual se notaba en el lenguaje. Quienes los llamaban „zombis” o „muertitos” añoraban el mundo anterior al del despertar de estos personajes. Quienes los llamaban „los retornados”, consideraban como un hecho grandioso el que „retornaran” para devolverle la gloria y esplendor a Polonia. Había los que se dejaban morder a propósito, para convertirse en zombis. Para lograrlo fingían ser rusos o alemanes, mascullando algo en ruso o lanzarle vivas a Hitler, que era lo que más enfurecía a los zombis. La Iglesia Católica polaca también se dividió. Había los sacerdotes, que estaban a favor de la limpieza étnica y otros que escondían a los extranjeros. 

Cuando los zombis superaron en número a la población viva del país, se lanzaron a atacar a los países colindantes. El zombi del rey Juan III Sobieski, seguido de sus huestes (obviamente de zombis) marchó sobre Viena, el zombi del líder independentista Józef Piłsudski partió hacia Rusia y así por el estilo.

Simultáneamente empezaron a despertar zombis de ascendencia polaca en otros lugares del mundo, como Estados Unidos o Australia. Estos daban la bienvenida a las tropas de  los zombis, salidos de Polonia, que se lanzaron a la conquista del mundo entero.

Sucedió luego que los zombis empezaron a atacar a los mismos polacos. El primer ataque fue a un niño de la colonia polaca de Chicago, pero luego se sucedieron otros, en  la misma Polonia.

Finalmente los zombis arrasaron con todo ser humano vivo que se les cruzaba en el camino. Hasta asediar, a Jakub, sus amistades y vecinos, quienes luego de un sinnúmero de aventuras, se habían resguardado en el Santuario de Jasna Góra, convento - fortaleza de la ciudad de Częstochowa; creyeron estar en el último bastión humano. Los seis murieron abrazados, luego de haber hecho volar por los aires el convento, con tal de no caer vivos en manos de los zombis.


Esta extraña historia, que al principio podría parecer graciosa, es en realidad una parodia aterradora del nacionalismo polaco. Del popular, del literario, así como del que es ahora credo del partido gobernante de Polonia. 



Ficha bibliográfica:

Jacek Dehnel: „Pero con nuestros muertos” (Ale z naszymi umarłymi)

Cracovia, Wydawnictwo Literackie, 2019

Número de páginas: 320

Idioma: Polaco 

Etiquetas: [Biografía]  [Czesław Czyński]  [Reseñas]  [Zbigniew Łagosz]  
Fecha Publicación: 2021-05-31T22:39:00.004-06:00

Esta será una breve reseña biográfica del ocultista polaco Czesław Czyński (1858 - 1932), titulada "Czesław Czyński. El adepto negro” de Zbigniew Łagosz.


En el primer capítulo el autor nos habla de los orígenes familiares del personaje en cuestión. Czesław Czyński procedía de una familia de frankistas. (Vale decir, de  los seguidores de Jakub Frank, convertidos al catolicismo). Se crió en Francia, donde sus padres se vieron obligados a emigrar luego del Levantamiento antizarista de 1863, en el que su padre participó activamente. Luego de aproximadamente doce años se establecieron en Galitzia, la región de Polonia que formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Czesław era uno de los once hijos que su madre tuvo en dos matrimonios. Tenía a la sazón 28 años, cuando su padre, Józef Czyński, se suicidó.


Siendo aún muy jovencito, Czesław entró a trabajar de practicante en la „Librería Polaca” de la ciudad de Lwów. Pero su jefe, Adam Bartoszewicz, se quejaba de que se dedicaba más a leer que a trabajar. Por lo que en 1879 lo envió a vender libros en la región de Galitzia. Pero Czesław jamás rindió cuentas de cómo le fue con el negocio, quedando en deuda con su jefe. Se estableció luego donde su hermano Ludomir, quien era panadero en la localidad de Jarosław, dedicándose a enseñar francés. Primero en una escuela de enseñanza media de esa ciudad y luego en diferentes instituciones educativas de la región de Galitzia.

Pero Czyński estaba obsesionado con que el mundo científico y/o académico lo reconociera como gran investigador en sus temas, cosa que no sucedía. Sus temas estaban ligados a la hipnosis, la grafología y el reconocimiento del carácter por la forma del cráneo, el rostro, así como de los dedos de las manos y los pies.

Así que partió a buscar suerte en París, donde se inició en la Orden Martinista, fundada por  Papus. Desde ese instante, se convirtió en su discípulo hasta el fin de sus días.


Un tiempo después, Czyński conoció en Dresden a la baronesa Hedwig von Zeidlitz. El ocho de febrero de 1894 en el vestíbulo del Hotel Europeo de Munich, se realizó el falso matrimonio entre ambos. Y pongo „falso”, puesto que Stanisław Wartalski, quien ofició de pastor, en realidad no lo era. Unos días después, el 16 de febrero del mismo año, en una reunión a la que los „recién casados” acudieron, para supuestamente, recibir la bendición del padre de Hedwig, Czyński fue apresado. Lo acusaron de haberla inducido a tal acto, mediante la hipnosis, si bien Hedwig lo negó rotundamente. Posteriormente, la acusación fue cambiada por la de bigamia. Pero la pareja quedó definitivamente separada. Luego de tres años de prisión Czyński fue liberado y partió a San Petersburgo.


Y aquí tenemos que volver a mencionar a Papus, quien viajó tres veces a Rusia, a encontrarse con el zar Nicolás II y su esposa. Predijo al Zar que lo matarían los revolucionarios. Pero le prometió que mientras estuviera vivo, velaría por él. Aparentemente le advirtió que se cuidara de Rasputín.

A Rusia también llegó, recomendado por Papus, su maestro, llamado Philippe de Lyon. Éste le habría predicho a la Zarina, que tendría un hijo varón, cosa que ella deseaba ardientemente, pues la continuación de la dinastía estaba en peligro, pero el embarazo resultó ser falso. Luego del escándalo, pues el tema trascendió a la prensa, Philippe fue desterrado de Rusia. 

Así estaban las cosas, cuando Czesław Czyński, como representante de la Orden Martinista para Rusia y demás países eslavos, hizo su entrada en San Petersburgo, vinculándose al Zar Nicolás II. Sin embargo, luego de un tiempo, fue confinado por orden del Zar, en la propiedad de Koczewo, que mientras tanto, había adquirido. El confinamiento se debía, según Czyński, a las intrigas de Rasputín, quien no deseaba competencia en la Corte.


Luego de algunos años se fugó a Varsovia, ocultándose de la policía zarista en un manicomio y declarándose luego muerto. Pero aquel mundo se acabó, Polonia recuperó su independencia y cayó el Imperio Zarista, por lo que Czyński salió de su escondite.

Se quedó en Varsovia, dedicándose a la Orden Martinista y a enseñar los temas que siempre le habían apasionado. Hasta que, sin prueba alguna, fue acusado de satanista. El ataque incluyó difamaciones en la prensa, e incluso la publicación de novelas policíacas, en la que se le mencionaba con nombre falso, pero reconocible. El autor de las novelas era Stanisław Wotowski, dueño de una agencia de detectives y aparentemente, miembro del Servicio de Inteligencia. Quien estuvo detrás del complot fue el Cardenal Albin Dunajewski, quien se atenía a las directivas de la Encíclica antimasónica del Papa León XIII

A raíz de los ataques, Czyński cayó en la miseria, siendo acogido por su sobrina. Se dedicó a levantar cartas natales por el módico pago de cinco zlotys. Vendió su departamento, para adquirir uno más pequeño, donde falleció, luego de recibir la extremaunción, en 1924.

Esta reseña es apenas una breve pincelada de la biografía alucinante de un personaje, digna de ser llevada al cine.


Ficha bibliográfica:

Zbigniew Łagosz: „Czesław Czyński. El adepto negro” (Czesław Czyński. Czarny adept)

Varsovia, Wydawnictwo Okultura, 2017

Número de páginas: 272

Idioma: Polaco


Etiquetas: [Crítica literaria]  [Gabriela Cuba Espinoza]  [Literatura peruana]  [Poesía]  
Fecha Publicación: 2021-05-24T00:01:00.003-06:00

Si pudiéramos reseñar la poesía, ésta no sería poesía, sino prosa. Podemos describir un poema, hablando de su rima, su ritmo y su cadencia. Pero lo esencial del mismo está entre líneas. Y este principio universal se aplica también a la poesía de Gabriela Cuba Espinoza. Poesía, que con un verso sobrio, toca temas variados y múltiples, muchos de los cuales se entrecruzan en varios de sus poemas.

Un tema recurrente en su quehacer poético es el de la vida y la muerte entrelazadas. Muerte y vida como dos caras de la misma moneda. O, dicho de otra manera, la muerte como parte de la vida. El transcurrir del tiempo y la brevedad de la vida en su paso hacia la muerte. La muerte presente incluso en los poemas amorosos, como cuando nos dice en „Susurros al alba”:


La piel es un campo de batalla

Y morimos en cada contienda.


La muerte como liberación y olvido, como cuando nos dice en „El baúl de ébano”, que su abuela:


Ahora duerme entre finos lienzos

Sin memoria y sin heridas.


Pero así como hay un anhelo, hay también un temor ante la muerte. Temor ligado a la angustia existencial, cuando la poetisa se pregunta porqué y para qué estamos aquí. Hay pues también varios poemas de corte filosófico.

Las almas, sombras, monstruos y espectros pueblan las páginas de este libro. Y porqué no, también los duendes. En el poema „Sobre las nubes” nos dice:


Sabías que hay montañas en el cielo

Que las nubes se persiguen incansables

Donde habitan unos duendes misteriosos

Navegando sobre el río de los sueños…


Y es que todos estos seres están ligados al mundo de los sueños, el cual en muchos de estos versos, pareciera tener más presencia que la realidad de la vigilia.

Otro tema recurrente es el de la compenetración con la naturaleza. El paisaje andino está presente en tales poemas como „Flor andina”, „Atardecer serrano” o „Pueblo andino”. Se utiliza allí vocablos como: aymara, chakitaqlla, puna o ichu, comprensibles casi tan sólo en nuestras latitudes. Recordemos que la autora ha vivido diez años en el Cusco, donde pertenecía a un círculo de caminantes, con el cual recorría la campiña y los pueblos aledaños. 

Pero su compenetración con la naturaleza no se limita tan sólo al paisaje andino, pues tenemos el poema „La vendimia”, donde la autora nos habla de Galicia, región española en la que vivió varios años. Pareciera que el poema „Semillas” alude también al paisaje andino, pues nos habla de campos:


Acunados entre viejas montañas

Pero no necesariamente es así, pues el mundo está poblado de valles y viejas montañas; y la autora ha tenido una vida variada y cosmopolita. En „Pueblo viejo” tenemos un pueblo que simboliza cualquier pueblo del mundo. Y tan sólo por este verso:


Por calles donde camina el cierzo

sabemos que se trata de un pueblo al norte de España, lugar por donde sopla ese tipo de viento.

El cantar a la naturaleza, no la hace necesariamente benigna. En „Mirando al mar”, la autora nos dice:


Y mi cuerpo se estremece en silencio

Al sentir el vacío… en una gota de mar.


Y es que el vacío, tanto como la angustia existencial y el hastío de la vida, son temas recurrentes en su poesía. El amor, la soledad, el deseo, son también temas que se repiten, muchas veces, como ya dijimos, entrelazados con el tema de la muerte.

Otro tema es el del interjuego entre el silencio y la palabra. El anhelo del silencio, a pesar de que la herramienta del poeta es la palabra. En el poema „Las palabras te desnudan”, se habla de las palabras como armas que te desarman. Podríamos decir que este poema viene a ser como el Ars poetica personal de la poetisa.

La preocupación social es otro tema recurrente en este libro. La preocupación social entrelazada con la historia. Y porqué no, también con la esclavitud, como en el caso del poema „Caña brava”. La preocupación por la ecología del planeta se manifiesta en el poema „Nacimiento”. En „Cuando se junten las aguas”, la autora se identifica con todas las mujeres del mundo, independientemente de su procedencia.

Resumiendo diremos que se trata de un libro, atravesado por múltiples temas, muchos de ellos, ligados desde hace siglos al quehacer poético. Escrito con un verso sobrio y puro, cuya lectura recomendamos a todos los amantes de este género.


Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Palabras preliminares al poemario "Sentidos" de Gabriela Cuba Espinoza

Lima, Yaku Editores, 2020



Etiquetas: [Cine polaco]  [Historia de Polonia]  [La colonia polaca en el Perú]  [Literatura polaca]  [Pintura polaca]  [Prensa peruanopolaca]  [Tradiciones polacas]  
Fecha Publicación: 2021-05-12T00:01:00.008-06:00

Desde diciembre del 2005 hasta enero del 2016 publiqué varias notas sobre la historia, literatura, cultura y actualidad de
Polonia, así como sobre personajes de la colonia polaca en el Perú, en el boletín de la Asociación de familias peruano-polacas en el Perú, 
„Gazetka Dom Polski”. Varias de estas notas se encuentran en este blog, con la etiqueta Prensa peruano - polaca. También se encuentran en el blog dompolskiperu.blogspot.com y en otros lugares de la red.

Aquí va un listado, lo más completo posible, de las mismas.


  1. La Navidad en Polonia, Lima, Gazetka Dom Polski, diciembre del 2005.
  2. Semblanza de Ryszard Kapuściński, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 14, junio del 2007.
  3. Sobre la Constitución del Tres de Mayo, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 25, mayo del 2008.
  4. Sobre el Día de los Polacos en el Exterior, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 25, mayo del 2008.
  5. Fiesta del Tres de Mayo en Lima, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 26, junio del 2008.
  6. Visita oficial del Premier Donald Tusk al Perú, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 26, junio del 2008.
  7. Sobre la película "Katyń" de Andrzej Wajda, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 27, julio del 2008
  8. Semblanza de Eduardo de Habich, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 27, julio del 2008.
  9. Sobre el poeta Krzysztof Kamil Baczyński, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 28, agosto del 2008.
  10. Fragmento de los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 30, octubre del 2008.
  11. Vida y obra del pintor Nikifor, Lima, Gazetka Dom Polski, Nº 31, noviembre del 2008.
  12. Semblanza de Jorge Paweł Castañeda Wysocki, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 33, enero del 2009.
  13. Libros polacos a la venta en Lima, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 36, mayo del 2009.
  14. Listas electorales al Parlamento Europeo, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 37, junio del 2009.
  15. Exposición sobre la presencia milenaria de los judíos en Polonia, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 38, julio del 2009.
  16. Recordando la marcha en apoyo a "Solidaridad", Lima, Gazetka Dom Polski, N° 39, agosto del 2009.
  17. Imágenes del otoño en Polonia, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 40, setiembre del 2009.
  18. Exposición fotográfica a cargo de Ignacio Cateriano Rostworowski, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 41, octubre - noviembre del 2009.
  19. Recordando a nuestros compatriotas: Hilda Reátegui de Lawiński, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 49, julio del 2010.
  20. Literatura polaca en Lima, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 50, agosto del 2010.
  21. Comentando el Festival de Cine Polaco en Lima, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 51, setiembre del 2010.
  22. Sobre la escritora Eliza Orzeszkowa, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 51, setiembre del 2010.
  23. Sobre la escritora Maria Konopnicka, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 52, octubre del 2010.
  24. Más sobre literatura polaca en Lima, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 54, diciembre del 2010.
  25. Sobre el historiador Paweł Jasienica, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 55, enero del 2011.
  26. Comentario al libro "Mi pequeña Polonia" de Krystyna Ciapciak R., Lima, Gazetka Dom Polski, N° 59, mayo del 2011.
  27. Reseña de la conferencia "Una mirada a la literatura polaca contemporánea", Lima, Gazetka Dom Polski, N° 72, agosto - setiembre del 2012.
  28. Sobre el escritor y poeta Zbigniew Herbert, (nota acompañada de un poema del poeta referido en la traducción de Lucía Málaga Sabogal), Lima, Gazetka Dom Polski, N° 75, febrero - marzo del 2013.
  29. Sobre Jan Potocki y el „Manuscrito encontrado en Zaragoza”, Lima, Gazetka Dom Polski, Nº 79, octubre - noviembre del 2013.
  30. Semblanza de Alfred Rosenblatt, (en colaboración con Alhelí y Gabriel Málaga Sabogal), Lima, Gazetka Dom Polski, N° 81, febrero - marzo del 2014.
  31. Semblanza de María Rostworowski Tovar de Diez Canseco, (en colaboración con Alhelí y Gabriel Málaga Sabogal), Lima, Gazetka Dom Polski, N° 84, agosto - setiembre del 2014.
  32. Sobre el Cementerio Británico del Callao, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 91, octubre - noviembre del 2015.
  33. Anécdotas de la historia de Polonia, Lima, Gazetka Dom Polski, N° 92, diciembre del 2015 - enero del 2016.
Etiquetas: [Biografía]  [Historia de Polonia]  [Historia de Ucrania]  [Paweł Jasienica]  [Reseñas]  [Segunda Guerra Mundial]  
Fecha Publicación: 2021-05-05T00:01:00.005-06:00

Esta será una breve reseña del libro „Memorias” (Pamiętnik) del renombrado historiador polaco Paweł Jasienica (1909 - 1970), seudónimo con el que publicaba Lech Beynar. Y es que el autor se esforzó en escribir esta pequeña autobiografía literalmente de memoria, habiendo tenido que quemar las páginas del diario que llevaba, para evitar que cayeran en manos indeseadas, vale decir el Servicio de Inteligencia de la Polonia comunista.

Puede llamar la atención del lector latinoamericano, el que el autor del libro, se definiera como polaco, habiendo nacido en la localidad rusa de Simbirsk (actualmente Uliánovsk).  Localidad famosa por ser la cuna de Vladimir Illich Uliánov, conocido comúnmente como Lenin. 

Y es que en el continente americano se acostumbra definir la nacionalidad, según el país de nacimiento, independientemente de los orígenes familiares. En el caso de Europa esa definición tiene que ver, tanto con los orígenes, como con la cultura y el idioma, transmitidos en casa. Como parte de la cultura polaca se consideraba la religión romano-católica, aunque eso actualmente está cambiando.

El autor nos comenta sus orígenes en la introducción del libro. Sus dos abuelos habían participado en los levantamientos nacionalistas polacos. El abuelo materno en el  de 1830 y el paterno en el de 1863. 

El padre del autor, Nicolás Beynar se crió en San Petersburgo, en una casa en la que se hablaban varios idiomas. El pequeño Nicolás se comunicaba en polaco con su padre; en castellano con su abuela, quien era española; en francés y castellano con su madre, quien había nacido en Francia; y en ruso con las chicas de servicio. 


El autor nos habla de las localidades de Maksátija (Rusia) y Tarashcha (Ucrania), en las que vivió siendo niño, describiendo las relaciones entre los diferentes grupos étnicos y sociales que las poblaban. Cuando estalló la Guerra Civil, su familia ya se había asentado en Tarashcha. Fue pues testigo de como diferentes bandos llegaban y tomaban el poder en dicho pueblo, matándose los unos a los otros. Nos habla del pogromo, matanza de judíos, organizada en esa localidad por el general ruso blanco Denikin, durante la cual los padres del pequeño Lech, lograron salvar a ocho personas. La situación se tornaba cada vez más inestable.

Cierta madrugada llegó a Taraschcha el abuelo, desde el pueblo de Poradówka, donde vivía, para avisar que los bolcheviques estaban en camino. La familia del autor, a las justas logró partir, resguardada por la retaguardia del Ejército Polaco, que retornaba a Polonia, luego de haber marchado sobre Kiev. Al amanecer siguiente, al volver la vista atrás, divisaron el resplandor del fuego que se había apoderado de Tarashcha. Eran los bolcheviques, quienes habían organizado su propio pogromo. La familia del pequeño Lech siguió avanzando y fue así como, tanto él, como sus padres y hermanos, llegaron a la ciudad de Varsovia, que les era totalmente desconocida. De allí se trasladaron a la región de Vilna (actualmente Lituania), que desde 1922 pasó a formar parte de la República de Polonia. 


El autor nos habla luego de sus años de estudiante de historia en la ciudad de Vilna y de su formación militar. Nos describe a diferentes personajes, tanto del mundo militar, como del de la cultura y política de la época. Se muestra crítico frente al gobierno de la Polonia de entreguerras, aunque sin caer en los extremos.

Nos cuenta luego, como durante la Segunda Guerra Mundial, combatió en las filas de Armia Krajowa, ejército subterráneo, dirigido por el Gobierno Polaco en el exilio. El 15 julio de 1944 el Comando Mayor del mismo acordó combatir a los nazis conjuntamente con el Ejército Soviético. Dos días después, en contra de lo pactado, los soviéticos arrestaron al mando mayor de Armia Krajowa en Vilno, desarmando a sus tropas. El autor logró salvarse del arresto y de una posterior deportación a Siberia o al Asia Central, pues pasó a la clandestinidad. El 19 de agosto su batallón fue atacado por los soviéticos, en el bosque, desde el cual operaban.

En julio de 1945 las potencias mundiales, desconocieron la legitimidad del gobierno polaco en el exilio, pasando a reconocer el gobierno polaco, recién creado en Polonia, sujeto a la Unión Soviética. El autor se encontraba con su célula en el bosque, sin ninguna directiva, a la que atenerse. En agosto del mismo año cayó malherido. En setiembre se disolvió el batallón. En 1948 fue arrestado por haber formado parte del ejército de Armia Krajowa y, al poco tiempo, liberado. 

Pasada la guerra, en 1946, el autor empezó a publicar en el „Semanario Universal” (Tygodnik Powszechny) de Cracovia. Primero con nombre propio y luego con el seudónimo de Paweł Jasienica. Decidió hacerlo para proteger a su esposa, quien se había quedado en la ciudad de Vilna, que mientras tanto, había pasado a formar parte de la Unión Soviética. Y es que temía que la deportaran a Kazajstán en el Asia Central, tal como había sucedido con los propios padres y la hermana del autor, a inicios de 1940. Y eligió ese nombre en honor al cura del pueblo de Jasienica, en cuya casa convaleció y se curó de sus heridas. 

Espero el lector me perdone la descripción tan detallada de estos hechos. Lo hice para explicar lo complicado de la situación política de aquel entonces, cosa que espero haber logrado. 



Ficha bibliográfica:

Paweł Jasienica: „Memorias” (Pamiętnik)

Varsovia, Editorial Czytelnik, 1993

Número de páginas: 188

Idioma: Polaco


Etiquetas: [Literatura peruana]  [María Wiesse]  [Poesía]  
Fecha Publicación: 2021-04-26T00:01:00.021-06:00

 Tengo la tristeza del jabirú,

 pájaro que de la Selva,

 voló al Misti. A mi no me gusta

 el yaraví, ni creo en Silvia,

 amada infiel. Llorar no quiere

 el jabirú, pero la ciudad blanca

 provoca el llanto. Selva infernal,

 caucho, masato, orquídeas,

 flechas, venenos, sol que revienta

 y no rocotos, picanterías, bardos

 románticos, casonas albas.

 Y después a Lima, al Campoamor,

 un sol la entrada, exhibición.

 Y, después, ¿qué más?

 (Como diría Barba-Jacob).

 Tristeza honda, pesar sin nombre…

 Nostalgia, nostalgia, nostalgia

 y para siempre, nostalgia…



 

 Del libro de María Wiesse: 

 „Jabirú”  (Diversiones al margen de la poesía)

 Lima, 1951



Aquí van algunas notas explicativas para el lector ajeno a la cultura peruana:

* Misti - volcán que corona la ciudad de Arequipa

* Yaraví - forma poética, utilizada por el poeta Mariano Melgar

* Silvia - musa del referido poeta 

* Ciudad blanca - apelativo de la ciudad de Arequipa

* Campoamor - cine antiguo de la ciudad de Lima

* Barba-Jacob - poeta colombiano