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Fecha Publicación: 2022-12-04T03:01:00.000-08:00

Mons. Atanasio Jáuregui Goiri nace el 6 de abril de 1877 en el caserío de Ametza, Larrabezúa (Vizcaya).

De ascendencia catalana, fue hijo de Rafael y Catalina. Ingresó en los Pasionistas el 19 de junio de 1893, ordenado sacerdote el 9 de abril de 1901. Superior de la Misión del Perú el 28 de diciembre de 1912. Superior provincial en septiembre de 1920. Nombrado Prefecto de Yurimaguas 27 de febrero de 1921, partió de Bilbao el 25 de noviembre para el Perú acompañado de los PP. Felipe de Santa Teresa y Jenaro de san Francisco, así como como de los Hermanos Juan María de San José y Francisco de la Pasión. Llegó el 8 de febrero de 1922 y nos lo relata así:

"Cual fatigado viajero que al llegar a la meta de una elevada montaña sienta a descansar y desde allí contempla con su vista e imaginación, todo satisfecho, el áspero trayecto recorrido, de la misma manera descansamos nosotros en la cúspide de nuestro viaje que finalizó aquí…Nuestro primer impulso fue caer de rodillas delante del Señor, para desahogar nuestro pecho en prolongada acción de gracias"

Sin dejar las parroquias recibidas de Mons. Lissón en la primera hora de su llegada al Departamento de San Martín con 45.202 km. De extensión, los misioneros se encargaban de la recientemente creada Prefectura Apostólica de San Gabriel de la Dolorosa en el Departamento de Loreto con 46.000 km2, que en total suma 91.202. La sede de la misión será Yurimaguas, la Perla del Huallaga y enseguida en Santa Cruz, Lagunas, Chamicuros, Marañón, Balsapuerto, Chayavitas.  Los misioneros anuncian el evangelio sin cansancio; organizan la catequesis e invitan a los cristianos más comprometidos a ingresar en diversos grupos y cofradías; visitas a loas familias, dan testimonio de una vida austera y edificante; vestidos con el hábito pasionista. Su visita persigue estudiar las necesidades pastorales y educativas, así como organizar la vida cristiana (catecismo, sacramentos, construcción de capillas…). Pronto establecen iglesias y casas misionales en Balsapuerto, Lagunas, Santa Cruz y el Marañón. Como símbolo de la acción evangelizadora se construye la Catedral de Yurimaguas, dedicada a Nuestra Señora de las Nieves

Paralelo a esta misión se aborda el problema educativo, el social, el de la salud, creando de 1937 a 1948 22 centros educativos a lo largo de los ríos Huallaga, Morona, Marañón, Pastaza y Cahuapanas. Como constructores, resalta su equipo de ladrillera que ha logrado construir la catedral, iglesias, capillas, casas misionales, hospital, colegios, postas médicas…

La obra fue encargada a los hermanos legos pasionistas Rafael y Mauricio Uranga, quienes lo administraban.

 

Monseñor Jáuregui también visitaba a su viejo amigo don Pepe Riera, visitas que fueron más continuas los últimos años de su existencia. Los dos vivían en la calle Progreso.

 

Alrededor de las tres de la tarde de los domingos, Monseñor Jáuregui llegaba a la casa de Pepe, donde les sacaban dos sillas a la vereda de la calle. Ahí comenzaban una larga plática entre un vasco y un catalán, en donde a veces se escuchaba de parte de Pepe interjecciones impersonales  propias del  lenguaje coloquial  español, sin que nadie se ruborizara. Quizá Atanasio y Pepe intercambiaban ideas sobre nuevos proyectos que tenían en mente. Algunas personas, especialmente niños o los pequeños nietos de Pepe, se acercaban a Monseñor, quien, con un gesto de cariño, obsequiaba un caramelo, una medallita de aluminio o una pequeña estampa de un santo, que solía llevar consigo.

También estableció un sistema de asistencia sanitaria, cívica y social usando la lancha Santa Gema.

Preocupado por la situación de la niñez y juventud, una de sus principales gestiones fue solicitar la presencia de las Reverendas Madres Franciscanas Misioneras de María, para ayudar a los niños menos favorecidos. Así, se fundó el colegio para niñas Virgen de los Dolores que comenzó a funcionar en una casona particular de la calle Comercio 117 de Yurimaguas, cerca de la plaza principal. Al año siguiente se trasladó a la calle Alfonso Ugarte 310, cerca del actual hospital Santa Gema. Desde 1954, el colegio Virgen de los Dolores cuenta con un edificio amplio y moderno de dos plantas, ubicado en la calle Progreso 409. Fue construido bajo la dirección técnica de don José Riera Torra.    

La Sana Sede elevó la Prefectura Apostólica a Vicariato y nombra Obispo de Yurimaguas el 16 de agosto de 1936 a Mons. Atanasio, quien acomete una decidida misión apostólica en sus veinte años. Cabe destacar, en primer lugar, sus cartas pastorales como la de 15 de agosto de 1936 en la que relata la obra pasionista en la Amazonía:

"Los Pasionistas que hemos venido prestando nuestra decidida y desinteresada cooperación a la diocesis de Chachapoyas desde 1913, en las provincias de San Martín y Huallaga, podemos afirmar, sin vano alarde, que nos hemos esforzado en llenar con honradez y dignidad la delicada misión que se nos encomendara, "haciéndonos todo para todos a fin de ganar a todos para Jesucristo…Durante los 15 años que hemos regado con nuestros sudores esta privilegiada parcela de la Viña del Señor, puesta bajo la tutela del Taumaturgo de nuestros días San Gabriel de la Dolorosa, han brindado generosamente sus sacrificios profesionales 30 misioneros, afrontando alegres y abnegados la carrera de sacrificios impuestos en bien de los pueblos; y a fin de que no se viera privada tan santa empresa del sello distintito de la Redención que enaltece las obras de Cristo y fecunda la acción del Evangelio, recibió también nuestra Misión la unción mística del cruento sacrificio de tres robustas vidas, que sucumbieron en los remolinos traidores de nuestros imponentes ríos".

En todas las cartas manifiesta un gran celo por las comunidades nativas amazónicas, concretado en sus visitas pastorales tal como describe en la obra "Misiones Pasionistas en el Oriente Peruano" publica el año 1943. Aquí un detalle:

"Durante los meses que precedieron a la Asamblea Episcopal Limense de 1938, realicé la última visita pastoral recorriendo en compañía de dos misioneros todos los distritos de la misión en canoa-motor, dirigida hábilmente por uno de mis acompañantes. A través de los majestuosos ríos loretanos éramos portadores de los consuelos de la paz y de lso bienes de la fe de Cristo a todos los pobladores: a cada caserío o chacra donde moraban nuestros queridos hijos y aguardaban ansiosos nuestra visita". 

Gran comunicador, expuso la situación de su misión en el corazón del Amazonas ante diversos auditorios y como pulido escritor supo relatar sus aventuras misioneras en revistas y periódicos. Sus tres obras emblemáticas fueron la catedral de Nuestra Señora de las Nieves, el colegio San Gabriel y el hospital Santa Gemma. Como complemente estarán la Imprenta y Librería, con la hoja parroquial "La Estrella" como portavoz.

Falleció el 30 de agosto de 1957. Sus restos mortales descansan en el  interior de la nave derecha de la Iglesia Catedral de la ciudad de Yurimaguas.

 Por sus servicios en bien de la comunidad recibió muchas distinciones honrosas materializadas en medallas de oro, del gobierno de don Augusto B. Leguía, la Santa Sede, la provincia de Alto Amazonas, de la Municipalidad de Lima... En 1943 el Gobierno de España lo condecoró con la Orden de Isabel  La Católica en el grado de Comendador  por su labor evangelizadora en la Amazonía del Perú. Posteriormente también recibió del Gobierno del Perú la condecoración de la Orden del Sol en el grado de Comendador, por su fecunda labor apostólica en la Selva del Perú. La Municipalidad de Alto Amazonas, considerándolo como hijo preclaro de la provincia, le puso el nombre de Avenida "Atanasio  Jáuregui" a una de las principales calles de la ciudad de Yurimaguas, y construyó una plazuela contigua a la avenida con el busto de Monseñor Atanasio Jáuregui.

 

FUENTE: http://uncatalanenlaamazoniaperuana.blogspot.com/2019/01/monsenor-atanasio-jauregui-goiri.html

 


Fecha Publicación: 2022-12-02T10:22:00.000-08:00

LA INMACULADA DE NOGUERA EN LA CATEDRAL DE LIMA

En vísperas de la fiesta de la Inmaculada, les presento la bella imagen de Pedro de Noguera, escultor catalán que entre 1623 y 1640, realizó la obra de ensamblaje de la sillería del coro de la catedral de Lima, que se considera su obra más destacada y una de las más representativas del arte hispanoamericano.

El historiador del arte Rafael Ramos Sosa nos la describe como "extraordinaria imagen representativa del tipo final de la Virgen erguida y sola, ya sin el Niño, sobre peana de media luna con puntas hacia arriba …las manos en oración separadas y arqueadas, sólo unidas por las yemas de sus deos…María es una juvenil doncella con la cabeza descubierta sin corona ni estrellas y contorneada por larguísimas guedejas sobre los hombros, acabadas en densos bucles. El manto envuelve la imagen, descubre el talle y se recoge en el brazo izquierdo desde donde cae en cascada de pliegues cónicos ahuecados, reveladores de un excepcional virtuosismo en la talla. Su rostro es de facciones finas, afilada barbilla y boca levemente entreabierta; muestra una nota característica y definitoria del autor: los ojos completamente abiertos y mirando firmemente a un punto frontal" (La Basílica Catedral de Lima, Banco de Crédito, 2004, Lima, p.137-138)

Por aquellos días vivía Lima un gran fervor mariano. Florecen las cofradías y congregaciones de Nuestra Señora (en particular la de "la Pura y Limpia Concepción" del Hospital de San Bartolomé) los romeros y danzantes de la Virgen. Los serenos cantaban también a María al dar la hora en las calladas noches; fachadas adornadas con el anagrama de María o con los versos (en zaguanes o esquinas con imágenes de María):

«Nadie traspase este umbral
que no diga por su vida
que es María concebida
sin pecado original».

 

Don Diego de León Pinelo, hermano del célebre primer biógrafo de Santo Toribio, bachiller por Salamanca, y luego estudiante, catedrático y rector (1656-8) de San Marcos, escribió un alegato apologético en defensa de la Universidad de San Marcos en 1648, que culmina refiriéndolo todo a la Virgen Inmaculada como quien "perfecciona las obras de los doctores [...] preside la Teología, los sagrados libros, la Jurisprudencia, la Filosofía: ella que presidió aquel divino Colegio de los Apóstoles"; y concluye: "¡Oh María, que doquiera eres María, doquiera piadosa, doquiera misericordiosa, guárdanos, dirígenos, para que cada día florezca nuestra Academia, que más bien es tuya, a la cual proteges como Señora del mundo y de los cielos".

Años antes, en 1618, había publicado en la imprenta de Francisco del Canto, la obra "Relación de las fiestas que a la Inmaculada Concepción de la Virgen Nuestra Señora se hicieron en esta ciudad de los reyes del Perú". Entre las numerosas comparsas que por aquellos días recorrieron Lima, destacó una formada por quince niñas menores de diez años. Vestidas de ángeles, con túnica de raso azul y sobre ella otra de velo de plata, con coronas de oro, perlas, rubíes, diamantes, esmeraldas y topacios. Cuando la máxima autoridad, el príncipe virrey de Esquilache, se asomó al balcón de palacio para ver tan tierna comparsa, una de las chiquillas, futura marquesa de Villarrubia de Langres, representado a San Miguel, capitán de aquel coro de ángeles, se dirigió a Su Excelencia y le dijo:

Soy correo celestial,

Y por noticia os traía

que es concebida María

sin pecado original.

 

LES COMPARTO LA EXCELENTE BIOGRAFÍA de Rafael Ramos Sosa

https://dbe.rah.es/biografias/52427/pedro-de-noguera SOBRE EL CÉLEBRE ESCULTOR

 

Noguera, Pedro de. Barcelona, 1588-1592 – Lima (Perú), 19.II.1656. Escultor, ensamblador y arquitecto.

Este artista de origen catalán, hijo de Pedro de Noguera y Juana de Noguera, posiblemente se formó en los talleres sevillanos de principios del siglo XVII, a juzgar por el estilo de sus obras en Perú. Las primeras noticias sobre su actividad artística son de 1613, cuando realizó un retablo para la iglesia del Colegio de Montesión; en el mismo año recibió el encargo de terminar el retablo mayor de Santa María de Mesa, en Utrera (Sevilla). A partir de ese año y hasta 1619, en que aparece en Lima, no se conoce nada de su vida. En este último año contrató su primera obra conocida y conservada, una escultura de Cristo yacente y articulado para la hermandad de la Soledad, en el Convento de San Francisco. Contrajo matrimonio en 1621 con la limeña Úrsula de Bonifacio, hija de un importante platero. Su trayectoria profesional fue siempre ascendente, con importantes encargos y alcanzando puestos de renombre en el gremio: maestro mayor de arquitectura, medidor de tierras y maestro mayor de la catedral. Realizó la sillería coral del Convento de San Agustín y la de la catedral, ambas con enconados pleitos contra los promotores y otros artistas. En sus obras puede verse con claridad a un maestro que inicia definitivamente el Barroco en la Ciudad de los Reyes, tanto en el diseño arquitectónico como en la escultura. Como maestro mayor de la catedral acometió la terminación de la portada-retablo pétrea del templo metropolitano. Murió sin hacer testamento y fue enterrado en el Convento de San Agustín.

 

Obras de ~: Retablo de la iglesia de Montesión, 1613; Retablo mayor de Santa María de Mesa, 1613; Cristo yacente, 1619; Sillería de San Agustín, 1620-1626; Sillería de la Catedral de Lima, 1626-1632; Retablo mayor de Santo Domingo, 1630; Apostolado en relieves de la cajonería de la catedral, 1631; Crucificado tamaño natural, 1633; Retablo para la cofradía de Aguas Santas de la Merced, 1634; Sagrario de la catedral, 1636; Crucificado para don Sancho de Paz, 1636; Retablo de la capilla de los plateros en San Agustín, 1640; Retablo sepulcro de Melchor Malo de Molina, 1640; Imagen de san Andrés, 1644; Túmulo de la reina Isabel de Borbón, 1646; Escultura de san Antonio de Padua, 1647; Elementos arquitectónicos en piedra de la portada principal de la catedral, 1648; Intervención en el diseño de la fuente en la plaza Mayor, 1650.

 

Bibl.: G. Lohmann Villena, "Noticias inéditas para ilustrar la Historia de las Bellas Artes en Lima durante los siglos XVI y XVII", en Revista Histórica, XIII (1940), págs. 19-21; E. Marco Dorta, Fuentes para la Historia del Arte Hispanoamericano, t. II, Sevilla, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), 1960, págs. 88-108; E. Harth-Terré, Escultores españoles en el Virreinato del Perú, Lima, Editorial Juan Mejía Baca, 1977, págs. 133-152; A. San Cristóbal, "Nueva visión histórica de la sillería de la catedral", en Revista Histórica, XXXIII (1981-1982), págs. 221-268; "Algunas sillerías limeñas", en Revista del Archivo General de la Nación, 6 (1984), págs. 71-100; R. Ramos Sosa, "La grandeza de lo que hay dentro: escultura y artes de la madera", en La Basílica Catedral de Lima, Lima, Banco de Crédito, 2004, págs. 118 y 132-140.

 


Fecha Publicación: 2022-12-01T04:48:00.000-08:00

LIMA, LA SEVILLA DEL PERÚ

 

Gracias a mi amigo Pablo Hernanz que me lo envía desde España, puedo compartirles este significativo texto sobre Lima en una de las mejores biografías escritas en castellano, la de Manuel CHAVES NOGALES sobre Juan Belmonte Matador de Toros: Su vida y sus hazañas: 44 (LIBROS DEL ASTEROIDE) (Madrid 2013)

 

Juan Belmonte García (Sevilla, 14 de abril de 1892-Utrera, 8 de abril de 1962), llamado el Pasmo de Triana, fue un matador de toros español, probablemente el más popular de la historia y considerado por muchos como el «fundador del toreo moderno».

La temporada de 1917 está considerada como la más brillante de su vida profesional. A finales de ese mismo año se presenta en Perú, donde permanecerá un año y conocerá a su futura esposa Julia Cossío. El 26 de febrero de 1920 sufrió una cornada durante un tentadero en la dehesa de Padierno (Salamanca), propiedad de Argimiro Pérez Tabernero. Durante su convalecencia fue retratado por Venancio Gombau en su estudio de la calle Prior de la capital charra. En 1922 anuncia su primera retirada en Lima. Reaparece en los ruedos en 1924.

En invierno de 1924 se contrató en Lima (Perú) siete tardes (toreó ocho) por la cifra de 500.000 pesetas. En 1925 el empresario Eduardo Pagés le firmó una jugosa exclusiva: 25.000 pesetas de la época por corrida, además de otros porcentajes según acudiesen los públicos a las plazas. 

Se convirtió en ganadero y continuó toreando hasta el inicio de la guerra civil española (1936).

Pero lo que acabó de forjar el mito belmontino fue la biografía que le dedicó el periodista sevillano Manuel Chaves Nogales, titulada Juan Belmonte, matador de toros, su vida y sus hazañas y publicada por entregas en la revista Estampa, a partir de junio de 1935; Chaves Nogales redactó la obra en forma de autobiografía a partir de las numerosas conversaciones que mantuvo con el diestro.

Vamos con el texto sobre Lima:

"Lima era como Sevilla. Me maravillaba haber ido tan lejos para encontrarme como en mi propio barrio. A veces me encontraba en la calle con tipos tan familiares y cartas tan conocidas, que me entraban deseos de saludarles. ¡¡Adiós, hombre!!  le daban a uno ganas de decir cada vez que se cruzaba con uno de aquellos tipos, tan nuestros, que lo mismo podían ser de la alameda de Acho que de la Alameda de Hércules.

La influencia norteamericana era todavía muy débil en la capital del Perú, que seguía siendo, ante todo y sobre todo, una ciudad andaluza llena de recuerdos coloniales y supervivencias españolas. La plaza de toros, construida dos siglos antes por un virrey español para procurar rentas con que sostener los asilos de pordioseros, tenía un gran sabor colonial. Españolas, es decir, andaluzas eran las casas, de una o dos plantas a lo sumo, con patios floridos y ventanas enrejadas. Y español era, sobre todo, el ambiente en que nos movíamos.

Los limeños acogieron a los toreros españoles con una gran simpatía. La gente se interesaba por nosotros y nos tomaba cariño. Por dondequiera que íbamos nos obsequiaban y festejaban con la misma liberalidad y gentileza que en Andalucía. Todo estaba pagado. Había en Lima una mulatona gorda, a la que sus pupilas llamaban "Mamá Josefina" que tenía una ternura casi maternal por los toreros españoles. Mi cuadrilla se pasaba la vida en casa de Mamá Josefina, comiendo, bebiendo y divirtiéndose sin gastar un céntimo. Pocos americanistas profesionales habrán contribuido tanto como Mamá Josefina a estrechar los lazos de España con América.

En la plaza de toros nos encontrábamos con un público entusiasta que nos ovacionaba constantemente. En Lima había buenos aficionados. Las corridas de toros, que se remontan allí a la época de los conquistadores, tienen un público inteligente y entusiasta, que sabía agradecernos el que fuésemos a torear de verdad y no a cobrar caras unas exhibiciones sin riesgo y sin arte. Poco antes había estado en Lima Rodolfo Gaona, que había hecho una temporada brillantísima y la afición a los toros estaba en un período de resurgimiento. La gente distinguida de Lima no se perdía una corrida. Había en la plaza unas localidades llamadas "cuartos" que eran, como los aposentos de los antiguos teatros españoles, una especie de palco cerrado, con una ventanita abierta sobre el muro de la barrera, a la altura de la cabeza de los lidiadores. Estos, en los descansos de la lidia, charlaban con los espectadores de los "cuartos", estableciéndose así una comunicación estrecha y cordialísima entre el torero y el público. Las corridas de toros estaban, como digo, de moda y a los "cuartos" iban las mujeres más elegantes de  Lima y las señoritas de la buena sociedad limeña. Allí conocí a mi mujer [Julia Cossío]" (pp.248-249).

"Fue aquella de Lima a una de mis mejores campañas taurinas. Todas las tardes salía a torear con un entusiasmo extraordinario. He creído siempre que el torero para entusiasmar de veras al público, tiene que empezar por estar él verdaderamente entusiasmado con su arte. No hay manera de transmitir emoción al espectador si uno mismo no la siente.

Y esa emoción que le hace a uno acercarse al toro con un nudo en la garganta tiene, a mi juicio, un origen y una condición tan inaprehensible como los del amor. Es más: he llegado a establecer una serie de identidades tan absolutas entre el amor y el arte, que si yo fuese un ensayista en vez de ser un torero, me atrevería a esbozar una teoría sexual del arte; por lo menos, del arte de torear. Se torea y se entusiasma a los públicos del mismo modo que se ama y se enamora, por virtud de una secreta fuente de energía espiritual que, a mi entender tiene allá, en lo hondo del ser, el mismo origen. Cuando este oculto venero está seco, es inútil esforzarse. La voluntad no puede nada. No se enamora uno a voluntad ni a voluntad torea.

En Lima yo me encontré en uno de los momentos de más exuberancia de mi vida. Toreé en nueve corridas, alternando en casi todas ellas con Fortuna, Chiquito de Begoña y Alcalareño. Fueron otros tantos triunfos. Un revistero de Lima escribió que yo salía a torear como si fuese a conquistar a una mujer. Y efectivamente, conquisté a una: a la mía" (pp.251-252)


Fecha Publicación: 2022-11-30T04:58:00.000-08:00

Me complace compartir los interesantes artículos del gran historiador y amigo Dr. Javier Burrieza Sánchez.

BEATO BERNARDO FRANCISCO DE HOYOS: LA HISTORIA DE UN JOVEN JESUITA EMPRENDEDOR

FIESTA DEL 29 DE NOVIEMBRE

Una de las vistas de mayor belleza de la provincia de Valladolid es divisar Torrelobatón cuando se está a punto de pasar por la cercana localidad de San Pelayo, viniendo desde el monasterio de La Santa Espina. Como no podía ser de otra forma, la villa viene definida por la fuerte silueta de su castillo de raigambre comunera y por sus iglesias, la de San Pedro ya derrumbada, y la de Santa María, en pleno funcionamiento pastoral como parroquia. La fábrica y ruinas de la primera impresionan desde el camino de entrada y según he podido conocer, su primer derrumbe ocurrió en medio de una tormenta de una tarde del verano de 1933, cuando "un rayo acabó con aquella espadaña asomada a la arboleda del Hornija". En la segunda, la mencionada de Santa María, recibió las aguas bautismales, un 5 de septiembre de 1711, tras haber nacido el 21 de agosto , un niño que era hijo del secretario del Ayuntamiento y que desde ese momento fue llamado Bernardo Francisco, Bernardo Francisco de Hoyos. Quizás este personaje del siglo XVIII, que vivió tan sólo veinticuatro años y que murió tras haber puesto en marcha toda una campaña de expansión de una nueva devoción en España, la del Sagrado Corazón de Jesús, se ha convertido en uno de los aspectos más importantes de la historia de la localidad, por encima de los comuneros —que tienen en su castillo un Centro de Interpretación— o de la propaganda, ya mítica, que a esta villa y su fortaleza proporcionó la película que el estadounidense Anthony Mann dirigió sobre "El Cid" y que protagonizaron Charlton Heston y Sofía Loren. En aquel "film" llegaron a intervenir como extras trescientos cincuenta vecinos de Torrelobatón. Cuando el coche en el que viajamos entra en la localidad, pasando la ermita del Cristo de las Angustias, entonces podemos leer que aquella es la villa del "beato padre Hoyos", título con el que este jesuita fue inscrito en una ceremonia solemne ocurrida en Valladolid, un 18 de abril de 2010. Unos meses antes, los vecinos de Torrelobatón y su Corporación municipal le habían reconocido como "hijo predilecto", en el salón de plenos de su Ayuntamiento y delante de la casa que le vio nacer hace tres siglos. Tras haberse restaurado y ya abierto esta casa natal, y esperando que un nuevo signo permite alcanzar la decisión de la canonización de este jesuita,  tenemos los esfuerzos permanentes de su vicepostulador, el padre Ernesto Postigo, y de la Asociación de Amigos Padre Hoyos.

 

Los autores clásicos que contaban la vida de alguien ilustre, especialmente distinguido por sus virtudes, ponían énfasis en resaltar sus orígenes familiares. En la de Bernardo Francisco de Hoyos de Torrelobatón no había nobles. A su padre hoy le denominaríamos con la consideración de "funcionario", por ser secretario del Ayuntamiento. Su madre, Francisca de Seña, era definida por su "genio varonil", lo que equivalía a decir que contaba con las virtudes atribuidas a los hombres. Eso, en el siglo XVIII —todavía no paritario aunque con avances en la percepción y la educación de la mujer— se consideraba un beneficio. Con todo, en el día de la muerte de su padre, el Ayuntamiento de Torrelobatón alabó la gestión e integridad de don Manuel de Hoyos. El escritor José Cassani, un jesuita "ilustrado" que se encuentra entre los primeros académicos de la Lengua, criticaba estos "realces inútiles" de los antecedentes nobiliarios de las familias: "los santos sólo conocen por Padre a Dios, y no aprecian ni buscan más patria que la del Cielo". La patria, aunque fuese local, tampoco era inútil —como ocurre actualmente—, aunque algunos la presentasen como un mérito más, no solamente para el santo sino también para aquellos que compartían el paisanaje.

Los hagiógrafos resaltaban el embarazo —casi siempre providencial— y el parto, la infancia y sus juegos, pues todo conducía a una futura vida ejemplar. Narraban que permaneciendo todavía en Torrelobatón, en un popular baile familiar, el niño Bernardo entró en la sala llevando un libro en sus manos. Se subió a un taburete e imitando a los misioneros populares, que eran auténticos personajes reconocidos en aquella sociedad del siglo XVIII, comenzó a leer en un tono solemne, dentro del mencionado libro, un pasaje que había encontrado contra los bailes. Y es que eran éstas una de las costumbres que más combatían los misioneros populares en sus trabajos. Una vez que aquel niño terminó su proclama, el baile cesó. Eran los juegos que enseñaban a hacer un santo tal y como se concebía en aquel siglo. Bernardo tenía que estudiar más allá de las primeras letras y eso no lo podía hacer en Torrelobatón, a lo que se unieron las dificultades familiares para darle licencia de ingreso en la Compañía de Jesús tras la muerte de su padre e incluso un viaje inesperado que hizo a la Corte madrileña. Desde 1726, las localidades jesuíticas de Villagarcía, Medina del Campo y Valladolid serían los escenarios de su corta e inquieta existencia consiguiendo ser sacerdote de la Compañía de Jesús meses antes de su muerte. Torrelobatón, quizás, no se volvió a divisar en su horizonte vital, aunque seguramente siempre recordó la silueta legendaria de su castillo, propia de los juegos y la imaginación de cualquier niño, aunque éste fuese santo. Hoy le recordamos en su fiesta, 29 de noviembre, pues en este día de 1735 murió en el Colegio de San Ignacio de Valladolid, hoy Real Iglesia Parroquial de San Miguel y San Julián. La búsqueda de sus restos permite ilustrar episodios un tanto misteriosos y aventureros. Pero eso lo dejamos para otro día... los más interesante es encontrar en este joven jesuita a un emprendedor, fiado y empeñado en las cosas de Dios, sin límites, siempre sin límites, como sucede con el amor, el amor del Corazón de Jesús.

https://dbe.rah.es/biografias/12106/beato-bernardo-francisco-de-hoyos

Hoyos, Bernardo Francisco de. Torrelobatón (Valladolid), 21.VIII.1711 – Valladolid, 29.XI.1735. Jesuita (SI), propagador de la devoción del Sagrado Corazón de Jesús y beato.

Su casa natal no se encontraba a muchos kilómetros del noviciado, tan prestigioso, de la Compañía de Jesús en Villagarcía de Campos. Durante su infancia su salud ya no era buena. Las primeras enseñanzas las recibió en su pequeña villa natal, aunque no tardó demasiado en estudiar Gramática Latina en el colegio de Medina del Campo (entre 1721 y 1722), residiendo en casa de su tía; y después en el de Villagarcía (entre 1722 y 1726). Todavía no había entrado en la Compañía de Jesús, pues esta decisión la tomó el 11 de julio de ese último año. Desde el principio, sus devociones se unieron a la fama de importantes experiencias místicas, algunas de ellas comunicadas a su director espiritual, el padre Juan de Loyola. La filosofía la estudió en la casa de Medina del Campo (entre octubre de 1728 y septiembre de 1730), mientras que los años de Teología transcurrieron en el de San Ambrosio de Valladolid. Fue allí, en abril de 1733, donde recibió una carta del también jesuita, el entonces hermano Agustín de Cardaveraz. Necesitaba este último que Hoyos le tradujese, para un sermón que tenía que predicar, las páginas que había escrito el también jesuita Joseph Galliffet sobre la institución de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, incluido dentro de la obra De cultu Sacrosanti Cordes Dei ac Domini Nostri Christi. Aquel encargo condujo al hermano Hoyos a conocer esta obra, creyendo que él debería contribuir todo lo que pudiese a la difusión de la devoción del Sagrado Corazón de Jesús en España.

El punto de partida se había encontrado en las apariciones que la monja de la Visitación, Margarita María Alacoque, dijo haber tenido entre los años 1673 y 1675. Esta religiosa salesa se confesaba con el rector del colegio de la Compañía de Paray-le-Monial, el jesuita Claudio de La Colombière. Sin embargo, las primeras raíces de esta espiritualidad pueden ser ubicadas en los Ejercicios Espirituales. El padre La Colombière intentó la mayor expansión de esta devoción no solamente a través de su correspondencia y la dirección espiritual, sino también gracias a los sermones. Sus discípulos Jean Galliffet y Jean Croisset continuaron esta labor, teniendo en cuenta que a Alacoque se le había revelado que era a los jesuitas a los que les correspondía llevar a efecto el conocimiento de la misma, prometiendo una serie de bendiciones para aquellos religiosos de esta orden que practicasen la devoción. Ya fueron algunos obispos franceses los que aprobaron la celebración de la festividad del Corazón de Jesús el viernes posterior a la octava del Corpus. A pesar de los esfuerzos, entre ellos los del citado padre Galliffet, la Sagrada Congregación de Ritos no aprobó la existencia de esta fiesta propia.

Fue el día 4 del mes de mayo de 1733 —festividad de la Ascensión— cuando Hoyos diría haber recibido la aparición de Cristo, confirmándole éste que le había escogido para que se empeñara en la difusión de la devoción del Sagrado Corazón de Jesús en España, sucediéndose en los días posteriores otras apariciones. Sin embargo, poco podía hacer un estudiante de Teología en el campo de la predicación, por lo que se sirvió, en aquellos momentos, de dos importantes misioneros populares, el citado Agustín de Cardaveraz y el prestigioso Pedro de Calatayud. Para contar con una obra teórica desde cuyas páginas se pudiese fundamentar la propagación de esta devoción, recurrió a su director espiritual, el mencionado Juan de Loyola, el cual plasmó, además de su contenido, la historia de la misma en las páginas que llevaron como título Tesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús. En las misiones populares se empezaron a fundar las Congregaciones del Sagrado Corazón de Jesús, presentes en las parroquias. La Monarquía de los Borbones tampoco había que descuidarla, máxime cuando la devoción del Corazón de Jesús se había desarrollado en la Francia de Luis XIV, el abuelo de Felipe V de España, siendo además éste hijo espiritual de los jesuitas que le confesaban.

Cuando en 1734 se publicó la citada obra de Juan de Loyola, financiada por el arzobispo de Burgos, Manuel de Samaniego, se decidió enviar algunos ejemplares al Monarca y a su familia. A través del citado prelado burgalés, se pretendía llegar a los obispos de las diócesis españolas. Con este fin, los distintos prelados se podrían dirigir al Papa, solicitándole la fiesta para España del Sagrado Corazón, a celebrar al terminar la Pascua de Pentecostés, después de la dominica de la Santísima Trinidad y del Jueves del Corpus Christi. En cierta forma se convertía en la culminación de un tiempo litúrgico fuerte, tras la Cuaresma y la Pascua. Dentro de esta estudiada campaña de propaganda de una devoción, se encontraba el envío del Tesoro Escondido a los principales centros religiosos de las ciudades más importantes de España y a los muchos conventos. Además, era necesario escribir una novena para los devotos, desde la cual se preparasen para la celebración de la fiesta principal. En esta tarea se encontraba Bernardo de Hoyos junto con Juan de Loyola, celebrándose aquella primera novena en 1735, en la capilla de la Congregación del colegio de San Ambrosio.

En este proceso también deberemos incluir la imagen, la propagación de una iconografía, que partía desde las estampas del Sagrado Corazón de Jesús. Hoyos se estaba valiendo de los medios modernos para la difusión. Hizo traer de Italia, por ejemplo, las matrices de estas estampas, consiguiendo que después se labrasen en España. Tras la muerte de Hoyos, se continuó la publicística a través de importantes obras, como las escritas por Juan de Loyola, Pedro de Calatayud o Melchor de Peñalosa. A ello contribuirá la existencia de imprentas propias de la Compañía, como la de la Congregación de la Buena Muerte de Valladolid, que pondrán en la calle obras como las Meditaciones del Sagrado Corazón.

Bernardo Francisco de Hoyos, que murió al año siguiente, en 1735, no conoció la culminación de un proceso que se hizo muy largo, entre otras cosas porque se mezcló con la oposición política que se desarrolló contra la Compañía de Jesús y que culminó en España, como en tantos otros lugares, con la expulsión, y en la Iglesia con la extinción efectuada por el papa Clemente XIV. La devoción del Sagrado Corazón de Jesús se convirtió, también, en un elemento de oposición y de ataque a los jesuitas. La espiritualidad ilustrada no podía comprender este entusiasmo, aunque se atacó al proceso, quizás más por el mensajero que por el mensaje.

La vida del que fue considerado "apóstol del Sagrado Corazón de Jesús", de aquel que había recibido la "Gran Promesa", es decir: "Reinaré en España con mayor veneración que en otras partes", fue una existencia breve. Había recibido las distintas órdenes que le convertían en sacerdote el 2 de enero de 1735, en la capilla del palacio episcopal de manos del obispo de Valladolid, Julián Domínguez de Toledo. Cantó misa el día de los Reyes Magos, en la festividad de la Epifanía. Concluidos los estudios de Teología, Bernardo de Hoyos fue enviado al colegio de San Ignacio de Valladolid (antigua Casa Profesa), donde iba a realizar la tercera probación.

Había concluido su mes de Ejercicios Espirituales cuando comenzó a sufrir una grave enfermedad, con altísima temperatura, temiéndose que se tratase de las difundidas fiebres tifoideas. El jesuita, ya sacerdote, murió a los veinticuatro años, en pleno olor de santidad, como se percibía en aquel barroco católico ligeramente ilustrado, siendo enterrado en la iglesia del citado colegio de San Ignacio. Sin duda, el reconocimiento oficial de su santidad en Roma también se vio afectado por la expulsión y extinción de los jesuitas, aunque en 1815 fue cuando Roma concedió la fiesta propia del Corazón de Jesús para España. Antes, en febrero de 1765, Clemente XIII aprobaba la Misa y Oficios propios del Corazón de Jesús, limitada para el reino de Polonia y para la archicofradía de Roma. Tras la concesión a toda España, el 23 de agosto de 1856, el papa Pío IX extendía esta fiesta a la Iglesia universal. En febrero de 1914 se introducía formalmente la causa de beatificación del padre Hoyos en la congregación romana correspondiente y, finalmente, fue beatificado en Valladolid el 18 de abril de 2010.

 

Obras de ~: Cartas y escritos, en J. de Loyola, Tesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús, Barcelona, 1735; "Instrucción espiritual para el H. Ignacio Osorio", en E. Rey, Un extenso autógrafo del V. P. Bernardo F. de Hoyos, S. I., Comillas, 1948.

Bibl.: P. de Calatayud, Incendios de amor sagrado y respiración amorosa de las almas devotas con el Corazón de Jesús su enamorado, Murcia, 1734; J. Loyola, Tesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de Jesús, Valladolid, 1734; El Corazón de Jesús descubierto a nuestra España, Valladolid, Alonso del Riego, 1737; Meditaciones del Sagrado Corazón de Jesús para el uso de sus Congregantes y devotos, Valladolid, Imprenta Congregación Buena Muerte, 1739; M. Peñalosa, La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, Salamanca, Antonio Villargordo, 1744 (6.ª ed.); J. E. Uriarte, Principios del Reinado del Corazón de Jesús en España, Madrid, Blas María Araque, 1880; J. de Loyola y J. E. Uriarte, Vida del Padre Bernardo de Hoyos, Bilbao, Imprenta del Corazón de Jesús, 1888; G. Ubillos, Vida del Padre Bernardo de Hoyos, Madrid, 1935; "El Padre Bernardo de Hoyos en Villagarcía (1722-1728)", en Villagarcía de Campos. Evocación histórica de un pasado glorioso, Bilbao, El mensajero del Corazón de Jesús, 1952, págs. 93-198; H. Bechard, The Visions of Bernard Francis de Hoyos S. J.: Apostle of the Sacred Heart in Spain, New York, Vantage Press, 1959; Beatif. Et Canon Servi Dei Bernardo Francisco de Hoyos, Positio super virtutibus ex officio critice disposita, Ciudad del Vaticano, 1961; M. Pérez, El poder de los débiles, Bernardo Francisco de Hoyos, Madrid, Editorial del Apostolado de la Oración, 1991; J. N. Tylenda, "Hoyos, Bernardo Francisco de", en Ch. E. O'Neill y J. M.ª Domínguez (dirs.), Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús, vol. II, Roma-Madrid, Institutum Historicum Societatis Iesu-Universidad Pontificia Comillas, 2001, págs. 1959-1960; F. Cerro Chaves, Venerable Francisco Bernardo de Hoyos. Primer Apóstol del Corazón de Jesús, Burgos, Monte Carmelo, 2002;

J. Burrieza

 


Fecha Publicación: 2022-11-26T06:01:00.000-08:00

Mayté Maldonado  «Apocalipsis 2021» (Ediciones Punto Rojo, 2021, 210 pp)

Cristo divide la historia de la humanidad en un antes y un después. De hecho, cuando decimos que estamos en el 2022 nos referimos al después. De igual manera las personas podían hacer girar la trayectoria de sus vidas en relación con el que es el Señor del Cosmos y de la Historia, antes de Cristo o después de Cristo; lamentablemente todavía dos tercios de la humanidad están en el antes de pues no lo conocen. El presente libro es el testimonio luminoso, fresco, apasionado, libre, comprometido de su autora Mayté Maldonado, quien ya nos reveló su vida antes de Cristo, antes de 1991, en "La condesa se confiesa" (Punto Rojo, 2015), https://jabenito.blogspot.com/2022/11/la-condesa-se-confiesa-las-memorias-de.html.

Nacida hacia 1944 como María Teresa Hernández Ballesteros en mi pueblo, la villa de Rollán (Salamanca, España), sin conocer nunca a su padre y padeciendo una vida de miseria, presa del bulling (la llamaban "la bastarda"), medio escondida,  entre Rollán y Vega de Tirados, y creció ayudando a su madre a dar a luz y a criar a sus nueve hermanastros que tuvo con Luis, un albañil medio borrachín, quien la ignoró por completo.  Pero como en los cuentos de hadas, de Patita fea o Cenicienta, en la adolescencia verá con sorpresa cómo los varones quedan fascinados por su encanto físico y talento para los negocios. Mari Tere se transformó en Mayté al triunfar en el mundo del espectáculo, primero en Madrid y después por toda América, acumulando una importantísima fortuna. Casada en seis ocasiones, contó gran parte de su fabulosa vida incluido el trascendental episodio acaecido en 1991, cuando se enfrentó a la muerte a causa de un cáncer de mama, superado gracias a su encuentro con Nuestro Señor Jesucristo. Desde aquel instante, su vida cambió y se centró en transmitir el mensaje de Jesús, convirtiéndose en una de las mayores recaudadoras de fondos para la Iglesia de todo el mundo. Aquí viene "el después" con Cristo, fruto de una vida enamorada del Señor, Dios y Hombre verdadero, camino, verdad y Vida de su vida. La obra entrelaza su vida de oración, sus sueños y sus realidades, pues desde aquel momento viene dedicando sus talentos para el bien de la Iglesia y de la humanidad.

El libro arranca constatando la terrible realidad del coronavirus y cómo no podemos quedar con las manos vacías (p.11). Desde "España, confundida ante su Torre de Babel" (p.25), "la caída del imperio norteamericano" (p.42) y el "colapso del Gobierno de Puerto Rico" (p.60), su patria de nacimiento, de ciudadanía y de su morada actual, le sirven a Mayté como a san Juan en el "apocalipsis" con las siete iglesias para interpelar a estas tres naciones a que reaccionen y queden sepultados en cenizas apocalípticas.

Con fuerza denuncia el crimen ecológico "estamos matando al Planeta, que es nuestro hogar" (p.89), la "emigración, ya no hay lugar seguro en esta Tierra" (p.104), la injusta pobreza que padecen tantos millones de seres humanos, evidenciada en la terrible hambruna. Son los terribles jinetes de la apocalipsis del 2021 que galopan produciendo destrucción y muerte.

Sin embargo, aún hay una opción para salvar el mundo. Es la que vivó en 1991 (p.120), cuando a punto de morir por un terrible cáncer de mama, salió con vida de la operación y con una experiencia a lo san Pablo en Damasco o Ignacio de Loyola en Manresa, como de unos Ejercicios Espirituales o renovador retiro. Ella se siente como la Magdalena arrepentida del Evangelio, la Teresa de Jesús convertida y desde entonces pone sus ojos en la Belleza del Amor que nunca le fallará, hasta llegó a pensar en ingresar en un monasterio. Sin embargo, en un proceso de discernimiento, bien aconsejada por sacerdotes, mantiene su dedicación al hijo de sus amores, sus nietos, y ya en Puerto Rico, con su fundación "Jesús de Nazaret" (p.139), ya en La Vega de Tirados (Salamanca) con temporadas de retiro, a orquestar todo un plan global, planetario para la mejora del mundo, con Nuestro Señor Jesucristo como motor y el Papa Francisco en el centro como líder.

De este modo, para luchar contra estos males, y contra todas las epidemias que están por venir, Maldonado aboga por la necesidad universal de pedir perdón, empezando por los políticos que creen dominar el mundo, y acabando por todas las personas que, durante las últimas décadas, han dado la espalda a Dios provocando así el actual triunfo de la oscuridad sobre la luz. Nuestra visionaria autora es consciente de que las personas más ricas del planeta ya son las principales donantes en el mundo actual, así lo manifiesta en sus cartas interpelantes dirigidas a Jeff Bezos como 177 billones de dólares, seguido de Elon Musk, Bernard Arnault, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Warren Buffet, , Larry Ellison, Larry Page, Sergy Brin, Mukesh Ambani, Amancio Ortega y otros doce más (pp.153-188).

En realidad, todo este programa no tiene nada de improvisación, pues desde el 1991, hace 30 años, lo lleva gestando, justo desde aquel momento en el que su exitosa vida personal y profesional se detuvo en seco para dar paso a una existencia espiritual plena, centrada en la extensión del mensaje de Jesús de Nazaret.

El ascenso del Papa Francisco al liderazgo de la Iglesia católica en 2013 fue el espaldarazo definitivo que necesitaba para poner, negro sobre blanco, todo aquello en lo que pensaba y le trasmitía Nuestro Señor Jesucristo y que coincidía, punto por punto, con las proféticas primeras y, en aquel momento, rompedoras y desafiantes mensajes del Santo Padre. Con la pastoral guía del cardenal arzobispo de Puerto Rico, Luis Aponte Martínez, llegó a contactar en su momento con san Juan Pablo II y ahora transmitir al Papa Francisco su propuesta. Mayté no oculta su gran afecto por el actual Santo Padre "este argentino de grandísimo corazón" con quien se siente "tan increíblemente identificada" y a quien considera "hombre de sabiduría inmensa y de humildad a prueba de cargos, pero al mismo tiempo, persona con una extraordinaria fortaleza para seguir las enseñanzas de Jesús…amigo de los pobres,…único líder mundial sin tacha" para liderar su magno programa que pasaría como el conductor del "fondo económico global que salvará al mundo de sus más grandes plagas" (p.205).

Y para que no quede en letra muerta sino viva y activa, culmina la obra con estas bellas y comprometidas palabras: "Quiero ser la primera en felicitar al Santo Padre por haber sido elegido por Nuestro Señor Jesucristo, el amor de mi alma, el rey del universo, para liderar el fondo global. Me pongo a sus pies, le doy las gracias más sinceras y, con toda modestia, le paso la batuta para que sea usted, Su Santidad, quien dirija al mundo hacia el final de las tinieblas" (p.209).

Dios quiera, mi querida paisana Mayté, que el sueño se haga realidad y que Francisco, nuestro Pedro de hoy, el "dulce Cristo en la Tierra", ate y desate en el suelo lo que el Señor sueña en el Cielo.

Gracias por texto tan cordial, bajo la batuta de Pablo Romero, pero con el inconfundible estilo de tu desmedido servicio.

Siento que tu medida es amar sin medida y que parece que nunca terminas en agradecer al Amor de tu alma por lo que te ha dado y te sigue dando. Culmino con unos versos del gran Lope de Vega y que me acaba de recitar un gran paisano nuestro, misionero salmantino, sacerdote camilo, P. Mateo Bautista:

Lo que gasto para Dios

nunca en los libros lo asiento

que para lo que Él nos ha dado

es poco lo que le vuelvo

porque, por más que le pago,

siempre le quedo debiendo.

 


Fecha Publicación: 2022-11-25T07:38:00.000-08:00

En el marco de las celebraciones por los 50 años de la Renovación Carismática Católica (RCC) en el Perú, el autor Pedro López Castillo, publicó el libro: «Nuestra Historia: Orígenes de la Renovación Carismática Católica en el Perú (1970-1985)». La publicación muestra cómo surgió el movimiento, quienes fueron sus primeros líderes y cómo se extendió al interior del Perú, con la finalidad de acercar a los miles de carismáticos de este tiempo a su historia y a sus orígenes, no solo por la importancia de su pasado, sino también para comprender su relación con el presente y el futuro, además de adquirir conciencia de lo que son, de lo que tienen o necesitan y seguir construyendo a partir de ello.

En este contexto, Mons. Javier Del Río Alba, Arzobispo de Arequipa, fue invitado por el autor a escribir la presentación de esta publicación. En ella, el Prelado agradece al autor por el trabajo realizado, el cual pone de manifiesto su amor a la Iglesia Católica, anima a todos a leer este libro y alienta a otros estudiosos a aprovechar la veta que el autor ha abierto y a que profundicen en la cincuentenaria historia de la RCC en Perú. Además, el Arzobispo también comparte su experiencia de cómo conoció esta corriente de gracia y los frutos que el Espíritu Santo suscita a través de ella.

La publicación se divide en 18 capítulos, comenzando por caracterizar a la RCC, la presencia del pastor Hobart Vann en el Perú, seguido de Francisc MacNutt; testimonios, anécdotas y algunos documentos, en los que encontrarán todo sobre quienes fueron los sacerdotes y pastores que planificaron el primer retiro carismático en el Perú; detalles del primer retiro carismático, así como las experiencias de sus participantes; la fundación de los primeros grupos de oración carismáticos en Lima y la llegada del movimiento a otras ciudades del Perú; el avivamiento de Espíritu entre los jóvenes, los empresarios (AIHNEC), los militares y los matrimonio; el compañerismos ecuménico vivido en los primeros quince años; la fundación de la primera Escuela de Servidores y la dolorosa división producida en el movimiento. Se da cuenta de personas emblemáticas como Rómulo Falcón, José Belaunde y hasta el Padre Roberto Padrós, fundador de PAX TV… La obra se enriquece con una galería fotográfica,

Para adquirir el libro pueden acercarse a la Librería Bazar ACAIA, ubicada en la Calle San Francisco 123 en el Cercado, es de lunes a viernes 9 a.m. a 6 p.m. y los sábados de 9 a.m. a 12 m., o comunicarse al (054) 206437.

PEDRO LÓPEZ CASTILLO
Nació el 29 de enero de 1985, en Valencia, estado Carabobo-Venezuela. Es Licenciado en Teología, ha servido como referente para el Perú del Foro Pentecostal latinoamericano y caribeño, un espacio de acercamiento y diálogo para el movimiento pentecostal de la Región. Actualmente dirige la Red Peruana de Investigación Carismática-Pentecostal, a través de la cual se dedica a la investigación de los aspectos históricos y ecuménicos de los movimientos del Espíritu surgidos en el siglo veinte. Es autor de tres libros, ha escrito diversos artículos y es invitado a representar el pentecostalismo en diversas instancias eclesiales dentro y fuera de país.

 


Fecha Publicación: 2022-11-19T12:46:00.000-08:00


In Memoriam a Ella Dunbar Temple

 

Rafael Jaeger Requejo

Profesor de Historia del Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, discípulo y amigo de la Dra. Ella Dunbar Temple

El imperativo del deber me lleva a presentar estas deshilvanadas líneas con las que no trato sino de esbozar muy a grandes rasgos el periplo vital de una MUJER PERUANA que mediante su denodado esfuerzo ocupa un sitial de honor en la intelectualidad peruana y es un ejemplo de la peruana gente.

Nació la Dra. Ella Dunbar Temple un 10 de junio de comienzos de la segunda década de la centuria que expira, según unos en sus lares paternos piuranos, otros advertirán que vino al mundo en el vapor que había salido de esa ciudad norteña con destino a Lima y finalmente ella aseguraba haber nacido en el bajopontino barrio del Rímac. Fueron sus padres, Don Roberto Temple Seminario y doña Herlinda Aguilar Dávila de Temple. Sus estudios escolares los culminó en Barranco y ya para entonces obtuvo un premio. Estando clausurada la Universidad Mayor de San Marcos entró a la Universidad Católica de donde salió con los bachilleratos en Letras y Derecho, así como con una distinción especial por haber sido alumna sobresaliente en todos los años de estudios. Con posterioridad se trasladó a la Universidad Decana de América y en ella obtuvo el título de abogado y el doctorado en Historia y Literatura con su tesis sobre la descendencia de Huayna Cápac, la misma que fue galardonada con el Segundo Premio Nacional de Historia "Inca Garcilazo de la Vega" en 1946. Ese mismo año se convirtió en Catedrática de la Facultad de Letras de nuestra Alma Mater y allí creó las cátedras de Instituciones e Historia de la Geografía, desempeñando, a su vez, una serie de cargos y funciones académicas ya sea como Directora del Instituto de Geografía durante veinte años (editó dos números de la prestigiosa revista de ese Instituto e inauguró la Sala de Cartografía), Miembro de la Comisión por la Facultad de Letras de elaborar el proyecto de la Escuela de Archiveros y Bibliotecarios, Presidenta de la Comisión encargada de redactar el plan del geógrafo profesional, Jefe del Departamento de Ciencias Histórico-Sociales y Miembro de la Asamblea Universitaria en representación de los profesores principales (1977).

Pero la labor intelectual de la Dra. Temple se había iniciado anteriormente en la Historia de la Literatura y de ello son prueba trabajos como "Los Valores Lope y Calderón", "Escrituras Iluminadas del Perú Colonial" (en base a un manuscrito, después perdido en el incendio de la Biblioteca Nacional) "Clasicismo, Goticismo, Romanticismo" y un "Curso de la Literatura Colonial Femenina en el Perú" que elogiara Martín Adán. Existe asimismo otro sector que transitó nuestra maestra y fue el de la Historia del Periodismo con aportes como «El Investigador», Periódico de 1813-1814 y "Periodismo Peruano Virreynal: El Seminario Crítico de 1791", "La Gaceta de Lima del siglo XVIII" y "Seis ejemplares Raros de la Gaceta Virreynal", este último constituye un meritísimo examen histórico crítico de ese órgano periodístico del Perú dieciochesco.

Parte poco conocida del acaecer vital de nuestra maestra sanmarquina es la de su labor como jefe de catalogación de la Sección "Papeles Varios" de la antigua Biblioteca Nacional de Lima allá por los años iniciales del cuarenta, donde conjuntamente con los doctores Carlos Radicati y Guillermo Lohmann, y teniendo a la cabeza de todos ellos al desaparecido Dr. Alberto Tauro del Pino, después del incendio de nuestro primer repositorio, la Dra. Temple fue Jefe del Departamento de Consultas y aun sacó a luz un inventario de libros y manuscritos rescatados después del referido siniestro.

Por lo que toca a la abogacía Ella Dunbar Temple ingresó al estudio del Dr. Rafael Loredo Mendivil (historiador especialista en temas como el de Gonzalo Pizarro y las Guerras Civiles de los conquistadores) y ahincó su actividad forense en ramas como las del Derecho Minero y Derecho Tributario alcanzando notable éxito en el ejercicio profesional lo que la llevó a integrar la Junta Directiva del Colegio de Abogados que presidiera el ilustre jurista José León Barandiarán; paralelamente se desempeñaba como Defensor de oficio, Agente Fiscal Suplente, Fiscal Superior Suplente y Vocal Superior Suplente en la Corte Superior de Lima. En razón de lo expuesto y del dictado del curso de Instituciones Jurídicas aflora otro rubro de su producción: el histórico-jurídico, donde encontramos su tesis de bachiller aún inédita sobre "El Tribunal de Jurado" de la que Jorge Basadre opinó debía publicarse, a la que deben

sumarse "El Virrey Toledo y los Incas de Vilcabamba", "El jurista indiano Don Gaspar de Escalona y Agüero, graduado en la Universidad de San Marcos", "Introducción a la bibliografía jurídica de la Historia del Derecho y de las Instituciones" (que editara la Universidad Libre de Bruselas) y los prólogos a sus compilaciones documentales como el de "La Universidad Mayor de San Marcos en el Proceso de la Emancipación Peruana" y el de "La revolución de Huánuco, Panatahuas y Huamalíes", donde con gran dominio del idioma y en cabal estilo forense revive por medio de argumentos de la defensa y formulismos curialescos la participación de un conjunto no despreciable de segundas figuras de la emancipación peruana, los que aunaron a su formación jurídica un decidido patriotismo.

Sería muy largo tener que referirme a muchos otros de sus estudios en el área biográfica como "los Apolaya", "los Sahuaraura", "Don Carlos Inca", "Los Bustamante Carlos Inca", "La azarosa existencia de un mestizo de sangre imperial incaica", entre otros muchos, pero el espacio concedido a esta nota no lo hace factible por lo que debo sólo mencionar su labor proficua en el ámbito de la historia de la Geografía como "La cartografía peruana actual…", la "Visión Geográfica Histórica del Perú hacia 1839", su curso de "Historia de la Geografía" y el prólogo a su corpus documental de "La acción patriótica del pueblo en la Independencia del Perú, Guerrillas y Montoneras".

No sería justo dejar de mencionar aquí uno de sus mejores logros como fue el de la fundación de la Sociedad Peruana de Historia, corporación privada que su fundadora presidiera en varias oportunidades y que logró editar 4 volúmenes de su órgano oficial: la revista "Documenta", verdadero modelo de publicación entre las de su género.

No debemos, pues, olvidar que Ella Dunbar Temple es la primera mujer peruana: Académica en Perú y fuera, la primera Catedrática universitaria, la primera en una Junta Directiva del Colegio de Abogados de Lima, y la primera como Vocal Superior Suplente, cuando aún la mujer no era ciudadana en ejercicio; por todo ello es, sin lugar a dudas, UNA PRECURSORA.

Cómo no evocar ahora las clases del verano de 1976 cuando conocimos a la Dra. Temple, dedicada en forma exclusiva a la docencia universitaria en San Marcos, preocupada tanto del puntual esmero del dictado, como de fomentar la investigación entre el alumnado y ubicando al estudiante, estimularlo y preocuparse por apoyarlo en todo lo que estuviera a su alcance. Si bien es cierto que Ella Dunbar Temple fue muy exigente en cuanto a investigación histórica se refiere, también es cierto que estuvo al tanto de los problemas e inquietudes de muchos de sus alumnos, la probanza más palpable es que encontramos a sus ex-alumnos en diversos campos: diplomacia, abogacía, magistratura, archivística, bibliotecología y profesorado en general; y todos ellos guardan para con su antigua maestra palabras de gratitud. Si a ello se suma el que aun después de concluir su jornada humana Ella Dunbar Temple y Carlos Radicati Conde di Primeglio siguen ayudando a la comunidad estudiosa por medio de su Fundación que no es sino el esfuerzo y el trabajo de su vida toda… ¿Puede haber mayor generosidad?

https://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/cathedra/1998_n3/In_Mem.htm


Fecha Publicación: 2022-11-19T04:49:00.000-08:00

¡ADIÓS DON DANIEL, MAESTRO Y AMIGO!
Siempre que volvía a mi querida Salamanca procuraba visitarlo y él me invitaba a comer para poder conversar tranquilamente. Mil gracias. Fue mi profesor de Didáctica en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado "Gabriel y Galán" en los convulsos años de la década de los 80, con huelgas y movilizaciones estudiantiles, convirtiéndose en un referente de ciencia, pedagogía renovada, amistad. Como historiador de la educación nos hablaba de cómo ya Felipe II había prohibido los apuntes en la Universidad de Salamanca y que las clases no eran para "dictar y copiar" sino para dialogar, pensar, proyectar...Con él vimos publicados en libros nuestros propios trabajos, con él fuimos a su bella Herguijuela de la Sierra y aprendimos el aprender en familia, en contacto con la vida, con misa mesa y sobremesa. Él me regaló la mejor biografía sobre Unamuno y su antología teresiana, nos enamoró de la Salamanca eterna, de la pasión por educar, del gozo de la liturgia y del compromiso solidario con la humanidad.
Querido don Daniel, mi gratitud, mi oración, descanse en paz


Fecha Publicación: 2022-11-18T15:55:00.000-08:00

La condesa se confiesa (Las memorias de Mayte Maldonado) según se las contó a Luis R. González Argüeso, Editores Argüeso y Garzón, 2015, 317 pp.

¡Lo mejor está por venir! Nunca imaginé que mi pueblo -la villa de Rollán (Salamanca)- diese para tanto. Comienzo por los curas; uno revolucionario y yeyé -Arturín- párroco en Doñinos, que en sus años de estudiante tuvo en jaque a la policía y a las autoridades de la Ponti; el mártir, Pepito, José Luis García Cuadrado, asesinado en Campanario a los 28 años por no renunciar a su fe; Juan Sahagún Lucas, catedrático de teología en la Facultad de Burgos; Amado Mateos, ejemplar párroco de Las Veguillas y capellán del Cristo de Cabrera…Pongo puntos suspensivos para otra ocasión y comenzar de una vez con lo que acabo de conocer ¡y de primera mano! pues he tenido la gracia de su llamada telefónica desde Puerto Rico y generosamente he recibido sus dos libros. Sí, Mayte Maldonado (María Teresa Hernández Ballesteros), autora de "Apocalipsis 2021" y "La condesa se confiesa"; del último, les comparto un comentario .

Debo confesar, pues de confesiones habla el libro, que me lo he leído de un tirón y me ha hecho recordar las confesiones de san Agustín, las del libro de la vida de Santa Teresa  de Jesús y las de Teresita (Historia de un alma, quien redujo su vida a tres verbos: Amar, sufrir, siempre sonreír). Me ha impactado la transparencia y veracidad del relato, eso sí sin herir a nadie sino salvando lo salvable, tratándolo siempre con misericordia.

Comienza con una dedicatoria entrañable a "mi hijo, mi nuera y a mis tres nietecitos que son la alegría  de mi vida y a mi madre Teresa, q.e.p.d"  (p.7). Le sigue la página de agradecimientos comenzando por "mi amado Señor Jesucristo", luego "toda la galería de maestros que han pasado por mi vida" y su colaborador y escritor Luis González Argüeso a quien ha confiado sus memorias en extensas grabaciones que transcribió y redactó "con maestría y finos toques de poesía" p.8 y quien nos da cuenta del proceso (p.10)…

En la "nota aclaratoria" nos indica que su objetivo ha sido compartir sus experiencias, huyendo de la vanidad y la pereza, como ejercicio de "crecimiento y aprendizaje" p.9.

La primera parte lleva por título "Me busqué a mí misma y encontré a Dios" se compone de 8 capítulos, sangre en el alma (su infancia en Salamanca), me voy a Madrid, Panamá, Chile, coqueteando con las altas esferas del poder, Emmet Nicolai, por mi hijo, Puerto Rico.

Aunque ha adoptado el nombre de Mayte y el apellido de su último marido Maldonado, lo oficial es María Teresa -tal como la bautizaron- y Hernández Ballesteros -apellidos de su madre- pues no conoció a su padre, supuestamente el Conde de Villalbí (p.91), quien la abandonó al igual que a su madre. Presa del bulling (la llamaban "la bastarda"), medio escondida, vivió en la más absoluta de las miserias, entre Rollán y Vega de Tirados, y creció ayudando a su madre a dar a luz y a criar a sus nueve hermanastros que tuvo con Luis, un albañil medio borrachín, quien la ignoró por completo .

Pero, como en el cuento de Cenicienta, nuestra protagonista, con la edad sufrió una metamorfosis gracias a su encanto físico que la hizo pasar de ser repudiada a ser codiciada por los varones.  Trabajó en Salamanca como camarera en el Hernán Cortés y en el mítico California, en el callejón de la calle Toro junto a la Plaza, dando muy pronto el salto a Madrid. Allí trabajó en la cafetería que los dueños del California tenían con el mismo nombre en la capital, parada de hombres famosos. De allí pasó al Morocco donde se lanza como vedette, adopta el nombre de Mayte del Mar, con tanta fortuna que a los 22 años saltó el Atlántico hasta Panamá, actuando también en Chile, Perú, México, Estados Unidos.

Mayte nos cuenta sus amoríos, como con el propio infante Alfonso de Borbón, sin ahorrar abortos ni divorcios. Seis veces terminó en matrimonio, aunque tres de ellas con el mismo hombre, y de todos tomó los apellidos, Sebastián Sandoval, Emmet Nicolai (de quien tuvo su único hijo, Juan Carlos) , Tony del Castillo y, el actual por su último esposo, el periodista puertorriqueño nacido en Nueva York, Alex Maldonado. Fuera de ellos, infinidad de parejas, algunas de ellas muy conocidas.

Sorprende que aquella niña repudiada apenas conocida en el pueblo salmantino de Rollán termine siendo la reina de la canción española en Hispanoamérica, una vedette impactante en su tiempo, además de acabar amasando una impresionante fortuna y siendo una empresaria de primer nivel mundial. Sin apenas instrucción pues no era bien vista en la escuela, autodidacta cien por cien, una belleza natural evidente, fuerza de voluntad a prueba de balas, ambición colosal y una inteligencia emocional por encima de la media.

Mayte nos relata con pelos y señales, que ha dado varias veces la vuelta al mundo, hospedándose o vivido en espléndidas casas de La Moraleja madrileña, Miraflores de Lima, Río de Janeiro, Ciudad de México, Santiago de Chile, Bogotá, Las Vegas, Nueva York, Panamá (donde contó con la amistad del Presidente Omar Torrijos) y desde hace más de treinta años en San Juan de Puerto Rico, en una casa nominada por ella como "El mausoleo".

Durante su relación con el panameño Gilberto Arias, Mayte recorrió el mundo y las mansiones del Aga Khan en Cerdeña, de Onassis en la isla griega de Escorpio o el palacio londinense del príncipe Carlos.

La segunda se titula "Busqué a Dios y me encontré a mí misma" con otros ocho capítulos: Morir para poder vivir, sanación en Bagua, recaudar fondos para la Iglesia, cenas de gala, otro milagro en la Clínica Mayo, la fe que mueve montañas, misión (cumplida, fallida y soñada), visión de la iglesia futura.

Toda aquella vida de trabajo, lujo, ambición y desenfreno, narrada en la primera parte se frenó el 5 de febrero de 1991, cuando le diagnosticaron cáncer de mama. Intervenida en la prestigiosa clínica Mayo de Minnesota, le extirparon los dos pechos en una exitosa operación. Ahí es cuando sufre un tremendo proceso de conversión espiritual después de ver la imagen de Jesús de Nazaret.

"Me acostaron otra vez en la cama, pero yo ya era otra persona. Sentía en mi interior que era una persona nueva, totalmente cambiada, invadida y poseída de una quietud interna y un gozo que jamás había experimentado. No queda rastro en í de la amargura y la mala sangre que siempre me había envenenado el alma. Miraba el crucifijo que colgaba de la pared y se me inundaron los ojos de lágrimas. Gracias, Jesús, gracias, -murmuraba suavemente- porque puedo sentir tu mano en este momento. Todavía siento esa mano mientras relato estas memorias y solo puedo decir gracias, gracias, gracias " p. 208

Desde ese momento decide centrar todos sus esfuerzos, celibato incluido, en seguir la estela de Jesucristo, en la Iglesia Católica. Y, a través de su fundación Jesús de Nazaret, hasta ahora. 

Me ha encantado leer en el epílogo: "Ya yo sé, por fin, quién soy, de dónde he venido y hacia dónde voy y con Quién" p.316. Me hace recordar la respuesta de don Quijote ante un labriego que intentaba cortar sus sueños y ponerle con los pies en el suelo: —Yo sé quién soy —, y sé que puedo ser, no solo los que he dicho, sino todos los Doce Pares de Francia, y aun todos los nueve de la Fama".  Claro que Mayte sabe que es un milagro del Señor, el Amor de su vida, y a Él se debe en todo y en todos. "Ya que no había entrado de monja como fue una vez mi manera deseada de servirle, pues ahora quería ser  "La Recaudadora más Grande del Mundo" para levantar fondos para la construcción del más maravilloso Santuario dedicado a la Madre de la Divina Providencia" p.249. Obstáculos y cruces no le han faltado, pero ella sigue impertérrita en darle lo mejor como concretará más adelante en su nuevo libro "Apocalipsis 2021", poniéndose en primera línea con el sueño del Papa Francisco de una iglesia en salida y un nuevo orden mundial que ponga a Cristo en el centro y su mandato de amor al prójimo como divisa. 


Fecha Publicación: 2022-11-16T02:59:00.001-08:00

 

Vocación universal a la santidad y santidad canonizada

Prolusión en la Conferencia "Modelos de santidad y Canonizaciones a 40 años de la constitución apostólica Divinus Perfectionis Magister"

 

De niño estaba verdaderamente convencido de que ser santo implicaba estar dotado por Dios de habilidades extraordinarias, como la de suscitar asombro y admiración. Esta convicción fue corroborada por la predicación sobre el protector de mi país, que es San Antonio de Padua. ¿No empezaba un himno dedicado a él con estas palabras: "O de los milagros ínclito Santo..."? Y proseguía: «Para vosotros son recomprados los bienes y el honor; cesan las enfermedades, cesa el dolor. Donde no está tu llanto vigilante: ¡oh San Antonio,  ruega  por mí!». Y yo estaba tratando de memorizar estos milagros. ¿Y de los Santos Cosme y Damián -tan venerados en todo el sur de Italia- no se narran tantos prodigios? Entonces comprendí que no se trataba sólo de una convicción de muchacho, sino de una convicción común: la santidad es algo extraordinario y, en consecuencia, un regalo divino muy raro. En su mayor parte, había que contentarse con ser "buenos cristianos", pero no había que perturbar la santidad.

No es que esta fuera la enseñanza oficial de la Iglesia. Bastará, para no retroceder demasiado en los siglos, recordar la encíclica Rerum ómnium (1923) de Pío XI escrito con motivo del tercer centenario de la muerte de san Francisco de Sales donde, ya en el segundo párrafo, se puede leer que quien se encomienda al liderazgo de la Iglesia -"santa en sí misma y fuente de santidad" - "debe, por voluntad de Dios, esforzarse vigorosamente hacia la santidad de la vida... Tampoco debemos creer ya que la invitación se dirige sólo a unas pocas almas privilegiadas, y que otras pueden contentarse con un grado inferior de virtud. Por el contrario, como se desprende del tenor de las palabras, la ley es universal y no admite excepción; por otra parte, aquella multitud de almas de toda condición y edad, que, como atestigua la historia, llegó al ápice de la perfección cristiana, tuvo las mismas debilidades de nuestra naturaleza y tuvo que vencer los mismos peligros". Aquí escuchamos las conocidas expresiones de los Filotea del obispo de Ginebra (cf. I, 3). A pesar de todo, habrá que esperar al Concilio Vaticano II para tener una reversión consistente de la tendencia.

Llamada de todos a la santidad

Es fácil comprender mi referencia al quinto capítulo de la constitución dogmática Lumen Gentium : un capítulo que, aunque en las intenciones iniciales, debería haber sido el vértice y el punto de  llegada de  la Ecclesia hoy constituye en todo caso su corazón y centro . Es el capítulo titulado De universali vocatione ad sanctitatem in Ecclesia : vocación de todos "en


la Iglesia" porque la Iglesia misma es toda llamada a la santidad. «El pueblo mesiánico, aunque no comprenda realmente la universalidad de los hombres y aparezca a veces como un pequeño rebaño, constituye sin embargo para toda la humanidad la semilla más fuerte de unidad, de esperanza y de salvación. Constituido por Cristo para una comunión de vida, de caridad y de verdad, es también asumido por él como instrumento de la redención de todos y, como luz del mundo y sal de la tierra, es enviado al mundo entero Dios ha convocado a todos los que

miran con fe a Jesús, autor de salvación y principio de unidad y de paz, y que constituyó la Iglesia, para que sea a los ojos de todos y cada uno, sacramento  visible  de   esta   unidad   salvadora"   ( Lumen   Gentium, no. 9). Toda santidad, por tanto, nunca es santidad individual, sino siempre santidad eclesial, que afecta la vida de la Iglesia y repercute como santidad para todos.

Así es como el Concilio despoja la noción de santidad de cualquier forma de individualismo y da a cada santidad personal el carácter de eclesialidad. Esto ciertamente no se entenderá en un sentido colectivista, ya que además a la Iglesia no se le aplica el colectivismo, sino la comunión, pero precisamente porque es comunión la Iglesia ve armonizar en misma lo personal y lo comunitario, como puede entenderse del magisterio conciliar. Posada. 39 de Lumen gentium: "La Iglesia... está a los ojos de la fe santa indefectible... Por eso todos en la Iglesia, tanto si pertenecen a la jerarquía como si están gobernados por ella, están llamados a la santidad... Pues bien, esta santidad de La Iglesia se manifiesta constantemente y debe manifestarse en los frutos de la gracia que el Espíritu produce en los fieles; se expresa de diversas formas en cada uno de los que tienden a la caridad perfecta en su propio ramo de vida y edifican a los demás".

Este magisterio ha sido propuesto nuevamente por los Papas y recientemente por Francisco. En su exhortación Gaudete et exsultate podemos leer: «Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosos o religiosas. Muchas veces nos sentimos tentados a pensar que la santidad está reservada para aquellos que tienen la oportunidad de alejarse de las ocupaciones ordinarias, de dedicar mucho tiempo a la oración. No es tan. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo cada uno su propio testimonio en las ocupaciones de cada día, dondequiera que esté.   Que la gracia de tu Bautismo fructifique

en un camino de santidad. Que todo esté abierto a Dios y con este fin elígelo a Él, elige a Dios siempre de nuevo. No os desaniméis, porque tenéis la fuerza del Espíritu Santo para hacerlo posible, y la santidad, al fin y al cabo, es fruto del Espíritu Santo en vuestra vida   En la Iglesia,

santa y formada por pecadores.

Quisiera cerrar este primer punto con una cita del magisterio de San Pablo VI: ¿Qué es la santidad? Se preguntó una vez e inmediatamente


admitió que la pregunta no solo era difícil, sino también compleja. Dijo:

«Simplifiquemos la respuesta recordando cómo esta santidad a la que estamos llamados resulta de dos factores componentes, de los cuales el primero, podemos decir el verdadero, el esencial es la misma gracia del Espíritu Santo. De Aquel que nos llama a la santidad, a la perfección, viene el poder de conquistarla, porque es Él mismo quien la ofrece, es Él mismo quien la da. Estar en la gracia de Dios lo es  todo  para nosotros. Nuestra perfección es posesión de la Caridad divina. ¿No hay nada más que hacer? No, se necesita otro factor, y éste de nuestra parte, si no queremos caer en el quietismo o en la indiferencia moral; y es nuestro sí; es nuestra disponibilidad al Espíritu, y la acogida, o más bien, la voluntad de Dios que ama y salva; un sí que se puede graduar según nuestra libertad, que se llama. Se llama a la generosidad, la audacia, la grandeza, el heroísmo, el sacrificio. He aquí la paradoja cristiana: se llama a la perfección, al amor. El encuentro de la voluntad amorosa y salvadora de Dios con la voluntad obediente y feliz de nuestro corazón humano es perfección, es santidad" (Audiencia General del 14 de junio de 1972).

Santidad canonizada

Esta frase de san Pablo VI me ofrece el punto de partida para pasar a la segunda parte del título que me ha sido asignado como tema de mi intervención, es decir, la santidad canonizada. Repito sus últimas palabras: para que haya santidad se necesita también una respuesta personal, y esto "si no queremos caer en el quietismo o en la indiferencia moral". También hay que tener en cuenta esta debilidad connatural y es aquí donde se injerta la oportunidad de lo que llamamos santidad canonizada. Vuelvo a mencionar a Pablo VI y esta vez a partir de un discurso del 27 de octubre de 1963 dirigido a los peregrinos reunidos para la beatificación del P. Domingo de la Madre de Dios, que fue el primer pasionista en entrar en Inglaterra y también el confesor que acogió a San JH Newman en la Iglesia Católica. El Papa les explica el valor y el significado del rito de beatificación (y canonización).

Dice: "Una de las intenciones que mueven a la Iglesia a rendir homenaje a uno de sus miembros en esa solemne exaltación, que ahora llamamos beatificación, es precisamente la de dar a conocer a un hijo suyo singular y victorioso, y proponerlo al culto de los fieles, tanto como privilegiado, en el que la acción de la gracia ha sido más profunda y manifiesta, como ejemplar, en el que el esfuerzo de la virtud ha sido más vigoroso e instructivo. Es decir, la Iglesia confiere honor público y oficial a uno de sus hijos, que por un lado vuelve a la gloria de Dios, por otro se refleja en misma, en nuestra edificación común, como una lámpara, encendida en la obediencia a la divinidad, que ilumina la asamblea de los fieles reunidos para la oración». La finalidad de la Iglesia en la beatificación y canonización es, por tanto, por la autoridad del Papa, ofrecer a la


imitación de los fieles, a su veneración e invocación a aquellos hombres y mujeres que, después de las oportunas evaluaciones, juzgue que se distinguen por el esplendor de la caridad y todas las demás virtudes evangélicas.

La pregunta que podría responderse es la siguiente: qué relación hay entre estas dos realidades; ¿Cuál es la relación entre la llamada universal a la santidad y la declaración oficial de la Iglesia en las beatificaciones y, especialmente, en las canonizaciones?

La respuesta que estoy dispuesto a ofrecer ciertamente no será exhaustiva, pero ilustra el pensamiento de una de las figuras más eminentes de la Iglesia actual, a saber, Romano Guardini. Su propuesta me parece interesante también en el contexto del presente Congreso organizado por el Comité Pontificio para las Ciencias Históricas, al que agradezco en la persona del presidente p. Bernard Ardura por el honor que me ha brindado al invitarme a este prolusión. Con él saludo con viva amistad y cordial estima al Magnífico Rector de esta Pontificia Universidad Lateranense, a quien reconozco como mi alma mater. Dije de la propuesta de Guardini que es interesante no sólo por su valor teológico, sino también por su valor histórico, ya que se presenta como un esquema fundamental para una historia de la santidad.

 

La propuesta de Romano Guardini

El pensamiento de Guardini al respecto se encuentra en varios ensayos. Por ejemplo, ya en su obra quizás la más famosa, a saber, El Señor (Der Herr , 1937) donde la santidad se describe como el efecto de la entrada de Cristo en la vida del creyente.

a)  ¿Quién es el santo?

El punto de referencia es Gal 2,20: «Ya no vivo. Pero Cristo vive en mí", que B. Standaer define como "la gramática de la vida espiritual según Pablo y que, de hecho, muchos santos citaron como punto de referencia. en El señor Guardini escribe: «Cristo entra en el hombre por la fe y el bautismo; alma de su alma; vida de su vida. Él obra en el hombre y quiere expresarse en su acción y en su ser. Así se forma la personalidad cristiana... Así crece la interioridad cristiana. No consiste sólo en esto, que el hombre se orienta hacia adentro o tiende hacia lo esencial, por tanto a una profundidad psicológica o espiritual, sino que es moldeado por Cristo a través de su entrada en el hombre. La morada de Cristo en el hombre es la interioridad cristiana. Depende de Cristo, y desaparece si Cristo desaparece».

Guardini escribe estas reflexiones en un capítulo dedicado a la Iglesia (cf. cap. XI) y por eso añade que el mismo Cristo que está en uno de sus discípulos está también en otro y en otro y luego en todos los que


creen. en él para que su interioridad en todos y cada uno haga a todos hermanos entre nosotros y  con  él  que  es  el  Primogénito  y  forma el Nosotros cristiano que se  vuelve  a  Dios  invocándolo Padre nuestro. En Mondo e persona (1939), Guardini retoma el texto paulino, que testimonia la ejemplar apertura de Pablo a Cristo obrada por el Espíritu "no sólo en el sentido de comprensión, sino de tal modo que Cristo, que ha asumido el carácter de Espíritu entró en la esfera de ek-existencia... La existencia redimida se funda en esto: el 'tú' de Dios que viene a su encuentro en Cristo atrae en él el 'yo' del hombre, o entra en él..." (ed. Morcelliana, Brescia 2015 4 , págs. 187-189).

Los ejemplos podrían multiplicarse, combinados con la cita paralela de Gal 4,19 que trata de Cristo formado en el cristiano: "¡hasta que Cristo sea formado en vosotros!". En esta perspectiva, para R. Guardini la figura del santo es «el modo particular en que se produce esta irrupción de Cristo; cómo se "forma" de una manera nueva en el ser humano. En este hombre concreto, este tiempo único; pero, precisamente así, al mismo tiempo para muchos, por el alcance de la misión de ese santo" (Figuras santas , en "Los santos y san Francisco", Morcelliana, Brescia 2018, p. 34-35).

b)  El santo en la era paleocristiana

El santo es este. ¡Al principio, este es el santo! Nada excepcional, nada portentoso. Es simplemente aquel para quien, en Cristo y por Cristo, todo ha sido hecho nuevo. Sin embargo... en un mundo "viejo", en el mundo pagano que lo mira con desconfianza, lo considera extraño y lo considera enemigo y hostil... la extrañeza, la excepcionalidad es sólo él:

¡el cristiano!

«Hacerse cristianos y vivir como tales en el primer período ya era en sí mismo algo extraordinario. Quien había tomado esta decisión se desprendió del contexto de la existencia llevada hasta entonces. Se convirtió en un extraño en su propio mundo. Si su familia no compartió el paso, también se distanciaron de él: a veces de manera tan profunda que equivalía a una  separación"  (El  santo  en  nuestro  mundo (1956), en Ibidem p.123).

Sin embargo, ya en este contexto, algunos que aceptan dar su vida por el Señor en forma cruenta (los mártires) y otros que, en forma de reacción a la "mundanalidad" del cristianismo, eligen el desierto (los padres y madres de los desiertos): son espacios en los que la figura del santo adquiere ya la fisonomía de excepcionalidad y "heroísmo".

c)  El santo en la era del cristianismo

Una vez que la fe cristiana se integre en el sistema sociopolítico y estatal, nacerá una nueva figura de santo. «La idea nació de los santos mensajeros de la fe, guías de la Iglesia, penitentes y orantes, maestros de conocimiento en las materias y descubridores del amor divino. En la era


moderna, se le agrega algo más. El sentimiento que aprecia lo insólito en lo humano irrumpe también en el Renacimiento en la idea del santo, y con el concepto de elección y prueba cristiana se conecta el del gran hombre, el creador y pionero, el genio y el héroe".

En esta fase -prosigue Guardini- comienza a acentuarse la dimensión "heroica" en el ejercicio de las virtudes para que el "santo" sea lo perfecto: el hombre como Dios lo quiere ( I santi (1939), en Ibidem , p. 107 -108).

En muchos aspectos este sigue siendo el "santo" de nuestros procesos de beatificación y canonización.

d)  La relación entre lo ordinario y lo extraordinario

En  mi opinión,  este   informe   es   el   elemento   más   original del excursus histórico de R. Guardini; una descripción en la que es fácilmente reconocible lo que Guardini siempre llama "oposición polar", es decir, la tesis según la cual toda la vida humana, en su conjunto como en sus detalles, se estructura en forma opuesta. Es una teoría que JM Bergoglio / Francesco hará suya, como ya se puede ver en Evangelii gaudium: es el deseo de armonizar los opuestos, de invitar a una mesa común a conceptos que aparentemente no podrían abordarse, porque están colocados sobre un nivel superior, donde encuentran su síntesis.

En este marco hermenéutico, Guardini considera también la relación entre lo ordinario y lo extraordinario en la historia concreta de un santo. En efecto, habla de una clara relación recíproca. En resumen: la vida cotidiana necesita de lo extraordinario para no volverse aburrida, insensible y lo extraordinario necesita de lo ordinario como espacio del ser cristiano concreto. La santidad, en verdad, como hemos oído decir a Pablo VI, está "llamada a la generosidad, a la audacia, a la grandeza, al heroísmo, al sacrificio".

El santo en nuestro mundo

Hoy, sin embargo, estamos en un período de cambio, como repite Francisco. Hoy ya no estamos en la era del cristianismo y tampoco estamos en el paganismo precristiano. R. Guardini lo sabía muy bien. Él mismo, sin embargo, habló del fin de la era moderna. En esta época cambiada, o en cambio, la figura del santo empieza a tener nostalgia de los orígenes. «El elemento extraordinario se retira...», escribe Guardini y he aquí nuevas sensibilidades y nuevas atenciones. Anticipándose al Concilio Vaticano II, traza las primeras líneas de una relación entre santidad y laicismo, visualiza situaciones en las que el verdadero milagro será la aparición del Dios vivo gracias a la realidad de la existencia. Del santo de lo extraordinario sentimos la necesidad de pasar al santo de la modestia: el que no planea nada en particular, sino que hace de vez en cuando lo que le exige la hora.

Quizá por eso nos hemos vuelto más sensibles a ciertos enunciados y ciertas imágenes, que si por un lado (y debidamente) nos remiten a los temas de la vocación conciliar universal a la santidad, por otro lado quisieran esbozar una nueva hagiografía. Pienso en aquella "santidad planificadora" de la que se ocupa san Juan Pablo II en la Novo Millennio Ineunte, donde, retomando el Vaticano, escribe: "Como explicó el mismo Concilio, este ideal de perfección no debe ser malinterpretado como si implicara una especie de vida extraordinaria, practicable sólo por algunos "genios" de la santidad. Los caminos de la santidad son muchos, y adecuados a la vocación de cada uno... Es hora de proponer de nuevo a todos con convicción esta "alta norma" de la vida cristiana ordinaria" (n. 31).

Pienso en el Papa Francisco, que en Gaudete et exsultate : "Me gusta ver la santidad en  el  paciente pueblo de  Dios: en los padres  que crían a sus hijos con tanto amor, en los hombres y mujeres que  trabajan  para llevar el pan a casa, en los enfermos , en las monjas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia de ir adelante día tras día veo la santidad de la Iglesia militante. Esta es a menudo la santidad "de al  lado",  de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, "la clase media de la santidad" "(n. 7).

Pienso -y con esta cita concluyo, agradeciéndote por haberme escuchado- en el Camino corto a la perfección trazado por San JH Newman: "Si me preguntas qué tienes que hacer para ser perfecto, te respondo: primero de todos, no se queden en la cama más allá de la hora fijada para levantarse; dirige tu primer pensamiento a Dios; hacer una breve visita al Santísimo Sacramento; rezar el Ángelus con devoción ; comed y bebed para la gloria de Dios; rezad bien el Rosario; ser recogido; aleja los malos pensamientos; haz bien tu meditación vespertina; examínate a ti mismo todos los días; acuéstate a tiempo, y ya estarás perfecto" (En Meditaciones y Devociones , p. II).

 

Pontificia Universidad Lateranense - 9 de noviembre de 2022

 

 

Marcello Cardenal Semeraro


Fecha Publicación: 2022-11-16T02:30:00.001-08:00


CARTA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA EL V CENTENARIO DE LA CONVERSIÓN DE SAN IGNACIO DE LOYOLA

Al Eminentísimo Cardenal Juan José Omella Omella
Arzobispo de Barcelona y Presidente de la
Conferencia Episcopal Española

Roma, San Juan de Letrán, 12 de septiembre de 2022

Querido hermano:

El próximo 14 de noviembre se celebrará en Barcelona un evento singular, los 500 años de la llegada de un pobre soldado a un lugar recóndito de la geografía de España, cuando iba de camino a Tierra Santa. Nuestro protagonista, después de haber servido al rey y a sus convicciones hasta derramar su sangre, iba herido en el cuerpo y en el espíritu, se había despojado de todo y tenía el propósito de seguir a Cristo en pobreza y humildad. A él en ese momento poco le importaba hospedarse en albergues para pobres o tener que retirarse en una cueva para orar, menos aún que esto supusiera ser «estimado por vano y loco» (E.E. 167). Y, sin embargo —paradojas del destino—, cinco siglos después las autoridades civiles y religiosas de esa región, junto al Prepósito general del instituto religioso que él fundó, la Compañía de Jesús, se reúnen de forma institucional para celebrar este acontecimiento.

También yo deseo unirme a este acto, para lo cual he querido que me representes, rogándote que hagas llegar mi saludo a todas las autoridades presentes, tanto civiles como eclesiásticas, y en ellas al Pueblo fiel de Dios, que recuerda a san Ignacio de Loyola con devoción y cariño, y a los hombres de buena voluntad que lo respetan por ser un hombre íntegro y coherente en sus convicciones. Del mismo modo, a los miembros de la Compañía de Jesús, que como yo lo veneran como fundador.

Es significativo en estos momentos pensar que, para llevarlo hasta allí, Dios se sirviese de una guerra y de una peste. La guerra que lo sacó del sitio de Pamplona y fue el detonante de su conversión, y la peste que le impidió llegar a Barcelona y lo retuvo en la cueva de Manresa. Es una gran lección para nosotros, pues guerras y pestes no nos faltan para que lleguemos a convertirnos. Podemos, por tanto, asumirlas como una oportunidad para revertir el rumbo seguido hasta ahora e invertir en lo que verdaderamente importa, sea cual sea el ámbito en que nos movamos. Y es que, por medio de las crisis, Dios nos dice que no somos nosotros los señores de la Historia, con mayúsculas, ni siquiera de nuestras propias historias, y por más que somos libres de corresponder o no a las llamadas de su gracia, es siempre su diseño de amor el que dirige el mundo.

En aquella circunstancia, Ignacio se mostró dócil a esa llamada, pero lo más importante es que no retuvo esta gracia para sí, sino que la consideró desde el principio como un don para los demás, como un camino, un método que podía ayudar a otras personas a encontrarse con Dios, a abrir su corazón y dejarse interpelar por Él. Desde entonces sus ejercicios espirituales, como otros itinerarios de perfección, tales como los doce grados de humildad de san Benito, las moradas de santa Teresa, o más sencillamente los que nos proponen las bienaventuranzas o los dones del Espíritu Santo, se nos presentan como esa escala de Jacob que desde la tierra nos lleva al cielo, y que Jesús promete a quienes lo buscan sinceramente.

Que el Señor te bendiga a ti, querido hermano, que bendiga al Pueblo que peregrina en aquellas tierras, y que la Virgen Santa los cuide. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí.

Fraternalmente,

Francisco


Fecha Publicación: 2022-11-07T07:20:00.001-08:00

LOS 285 JESUITAS DEL PERÚ EN LA CASA DE DIOS 1960 - 2022

No se puede decir más con menos palabras. Pero ¡cuánta vida en estos 62 años en que se rescata el nombre y la fecha en que murieron los jesuitas del Perú. El primero F. José Ruiz Nicolás, el 23.09.1960, en Lima, el último, nº 285. P. Pierre Jean-Marie Corset Richez, también en Lima.

Nos comparte el P. Benjamín Crespo que, al restablecerse en el siglo XIX la Compañía de Jesús en el Perú, se formó la Misión Peruana, dependiente de la Provincia de Castilla (1871-1880). En 1881pasó a depender de la Provincia de Toledo, y en 1932 fue elevada a Viceprovincia dependiente. En 1958 es Viceprovincia independiente, y desde 1968, Provincia. La Presente relación de Jesuitas difuntos incluye a los que pertenecieron a esta porción de la Compañía (Misión, Viceprovincia, Provincia) y también a los que ejercieron aquí el apostolado, provenientes de otras provincias.

 

"... y la mañana primera después de su muerte, todos los Sacerdotes de Casa celebren por su ánima, y hagan especial oración por él y lo continúen adelante según el arbitrio del Superior y la devoción de cada uno y obligaciones que hay en el Señor nuestro" Constituciones, Parte VI, n.598.

 

"... con razón esperamos que la muerte le haya sido principio de la vida; y, con todo ello, acá le vamos ayudando -cuanto es de nuestra parte- con oraciones y misas" San Ignacio, Carta n.353.

 

A continuación, envío la lista de nombres de los Padres (P), Hermanos (F), Estudiantes (S) y Novicios (NS) su fecha y ciudad de fallecimiento, para eterna memoria agradecida.

Contamos con una precisa y sustanciosa memoria de cada uno de ellos: https://inmemoriam.jesuitas.pe/

 

01. F. José Ruiz Nicolás

23.09.1960

Lima

02. P. José A. Cavestany Anduaga

17.01.1961

Madrid

03. Mons. José Oleaga Gueréquiz

13.05.1961

Lima

04. P. Alfredo Bernard

26.08.1961

Manabí

05. F. José Ferrero

28.10.1962

México

06. Mons. Juan Albacete Sáiz

04.12.1962

Lima

07. P. Valentín M. Sánchez Ruiz

30.11.1963

Madrid

08. F. Gerardo Sastre

28.01.1964

Buenos Aires

09. P. Augusto Vargas

12.07.1964

Cochabamba

10. P. Pedro Descotes

28.09.1964

Cochabamba

11. F. Valentín Salegui Iriondo

01.11.1964

Río Chiriaco

12. Mons. Ignacio García Martín

13.06.1965

Lima

13. F. Anesio Revuelta Borge

15.08.1965

Lima, Huachipa

14. P. Santiago Morillo Triviño

19.05.1966

Madrid


15. P. Felipe Rodríguez Merinero

26.06.1966

Toledo

 

16. P. Juan Burón Martínez

15.07.1966

Madrid

17. P. Eliezer Fajardo

24.09.1966

Quito

18. F. José García Martínez

29.01.1967

Lima, Huachipa

19. F. Moisés Ruiz Noguera

31.01.1967

Barcelona

20. F. Rafael Bachiller Arándiga

15.03.1967

Lima

21. P. Gonzalo Palacios de Borao

03.04.1967

Bolívar

22. F. Rafael Arándiga Sáez

29.04.1967

Lima

23. F. Santos García Ortiz

08.08.1967

Lima, Huachipa

24. F. Lino Martínez Viquera

25.01.1968

La Paz

25.   P. Gonzalo Puerta Gónzález

 

26.   P. José Luis Sempere Ridaura

23.05.1968

Nieva 05.04.1969

Santa     María

 

Madrid

de

27. F. Pedro Inchaurbe Aldape

13.05.1969

Alcalá

 

28. P. Pedro Cano Ortín

26.01.1970

Murcia

 

29. P. Manuel Noriega Sotomayor

20.02.1970

Madrid

 

30. P. Luis Pérez Hitos

21.07.1970

Cochabamba

 

31. P. Germán Sáa

07.08.1970

La Paz

 

32. P. José Bolaños

26.09.1970

Riobamba

 

33. P. José Quintanilla

29.11.1970

Cusco

 

34. P. Benigno Lopez de Sosoaga

10.04.1971

Badajoz

 

35. S. Jaime M. Deters

29.10.1971

Cincinnati

 

36. P. Ramón Bautista Fernández

14.11.1971

Toledo

 

37. P. Estanislao Ilundain Arregui

20.01.1972

Lima

 

38. F. Antonio García García

23.03.1973

San Miguel

 

39. P. Julio Murillo

29.08.1973

Cochabamba

 

40. P. Ángel de la Puerta de las Pozas

13.11.1973

Lima

 

41. P. Manuel Duato Gómez.Novella

14.12.1973

Valencia

 

42. F. Manuel Hellín Sánchez

23.01.1974

Alcalá

 

43. P. Casimiro Veláustegui Sánchez

20.05.1974

Alcalá

 

44. P. Manuel Pastor López de Andujar

10.12.1974

Bogotá

 

45. P. Saturnino Arceo García

16.12.1974

Villafranca

 

46. P. José Lasala Millaruelo

07.02.1975

Madrid

 

47. P. Rubén Vargas Ugarte

07.02.1975

Lima

 

48. P. Francisco Mateos Ortín

28.02.1975

Madrid

 

49. P. Antonio Sempere Ridaura

01.03.1975

La Paz

 

50. P. Diego Quiroga

05.09.1975

Alcalá

 

51. P. José Vicente Sánchez

19.10.1975

Lima

 

52. P. Luis Olascoaga

20.11.1975

Manta

 


53.   P. Carlos Sáenz                                      02.12.1975 Madrid

54.   P. Maximiliano Peña Pérez                     27.01.1976 Lima

55.   P. Modesto Niubó                                  27.02.1976 Barcelona

56.   F. Pedro José Meseguer                         22.07.1976 Sucre

57.   P. Erasmo Cardona                                05.06.1977 Cochabamba

58.   F. José Bastida 19.09.1977                     Sucre

59.   P. León Tornero                                    26.09.1977 Cartago, Costa Rica

60.   P. Antonio Macías Movilla                    11.11.1977 Alcalá

61.   F. Luis de Madrazo Salamanca               10.05.1978 Lima

62.   P. Luis María Granda Granda                 19.07.1978 Lima

63.   P. Jesús Cánovas Pujalte                        22.01.1979 Lima

64.   P. Luis Gámez Belmonte                        24.04.1979 Lima

65.   F. Domingo Pérez Jara                           26.04.1979 Alcalá

66.   F. Fernando Buesa Pérez                        01.08.1979 Lima

67.   F. Agustín Rosillo Puerta                       17.10.1979 La Paz

68.   P. Manuel Mosquero Martín                   04.12.1979 Madrid

 

69.   P. Pablo Vásquez Gifré                          12.01.1980 Lima

70.   P. Mauricio F. Meyers                           24.01.1980 Chicago

71.   F. Juan Montenegro Guerrero                 11.02.1980 Lima, Huachipa

72.   P. Damián Uriarte                                  25.03.1980 Buenos Aires

73.   P. José Hernández Pérez                         23.11.1980 Lima

74.   P. Florentino Alcañiz García                  13.08.1981 Lima

75.   P. Alberto Rodríguez Hernández            26.10.1981 Lima

76.   P. Alfonso Arana Vidal                          02.11.1981 Casma

77.   P. Domingo Martínez Gálvez                 22.11.1981 Madrid

78.   P. Pedro Martínez Cano                         05.12.1981 Jutiapa, Guatemala

79.   P. Nicolás Zalba Murrias                        11.02.1982 Madrid

80.   P. William B. Cetnar                              30.03.1982 Lima

81.   P. Alfredo Montemayor Romero            20.07.1982 Lima

82.   P. Ulpiano López Pérez                          10.08.1982 Asunción

83.   P. Eduardo Benito García                       12.10.1982 Lima

84.   F. Jaime Wiesner                                   21.06.1983 Detroit

85.   P. José Torrijos Goicochea                     13.06.1984 Lima

86.   P. Juan Tormo Martí                              20.07.1984 Lima

87.   P. Romeo Luna-Victoria y Luna-Victoria18.12.1984 Bagua

88.   P. Enrique J. Wirtenberger                     19.12.1984 Chicago

89.   P. Ignacio Prieto Marne                         26.12.1984 Madrid

90.   P. Pedro Cano Pérez                               19.07.1985 Lima

91.   P. José Sánchez Gil                                04.03.1985 Madrid

92. P. Antonio Capel Ruiz

28.11.1985

Murcia

93. P. Enrique Jiménez Martínez de Velazco

30.12.1985

Alcalá

94. P. Joaquín Herrero Murcia

06.05.1987

Cochabamba

95. P. Rafael Valdés Díaz-Caneja

30,06.1987

Alcalá

96. P. Placido de la Vega Romero

10.08.1987

Lima

97. P. Ignacio Soto Álvarez

15.04.1988

Lima

98. P. Cesar Regueras Martínez

06.10.1988

Lima

99. P. Miguel Ángel de Benito Reques

26.10.1988

Lima

100. P. Martín Urrutia Baraibar

31.10.1988

Lima

101. P. Julián Sayós

05.12.1988

Cochabamba

102. P. Ramón García Hernández-Ros

16.02.1990

Lima

103. P. Hilario López Fernández

06.04.1990

Lima

104. F. Joaquín Nóvoa Velasco

16.08.1990

Lima

105. P. Ernesto Mc Clear

29.09.1990

Clarkston

106. P. Pablo Urrunaga Pezet

05.04.1991

Lima

107. P. Francesco Interdonato Santisi

04.07.1991

Lima

108. P. Antonio Alonso López

17.08.1991

Lima

109. F. Mariano Sánchez Oliva

15.09.1991

Lima

110. P. Bernardo J. Mulhern

26.09.1991

Clarkston

111. P. Carlos Gómez-Martinho Quiroga

08.11.1991

Lima

112. S. Adolfo López Sangama

19.01.1992

Lima

113. P. Pablo Menor Menor

20.01.1992

Lima

114. P. José Luis Idígoras Goya

02.03.1992

Madrid

115. P. Francisco Ortega Pulido

10.05.1992

Granada

116. P. Porfirio Martín Turrión

23.07.1992

Lima

117. P. Carlos Schmidt McCormack

21.08.1992

Chicago

118. P. Francisco Cuenca Horcas

14.12.1992

Málaga

119. F. Mario Bátiz Aresti

17.01.1993

Lima

120. P. Ángel González-Álorda Ayala

04.02.1993

Madrid

121. P. Francisco Rodríguez Contreras

04.04.1993

Lima

122. Mons. Alfredo Noriega Arce

26.06.1993

Lima

123. P. Cesar Toledo Más

22.07.1993

Lima

124. P. Antonio Cerrato Blásquez

04.03.1994

Lima

125. P. Miguel Ramón García Gómez

06.03.1994

Roma

126. P. Carlos Echávarri Osacar

01.05.1994

Arequipa

127. P. Alberto Tapia del Alcázar

13.06.1994

Tacna

128. P. José Luis Pujadas Maldonado

16.06.1994

Lima

129. P. Antonio García Escódar

15.09.1994

Chiclayo

130. P. Vicente Aragón Soria

23.12.1994

Valladolid


131. P. Inocente Sáiz Talaya

11.02.1995

Lima

132. P. Hermenegildo Val Hernández

18.02.1995

Alcalá

133. P. Rolando López Amat y León

11.06.1995

Lima

134. P. Rogelio Martínez

16.06.1995

Lima

135. P. Miguel Marina Simó

31.10.1995

Lima

136. P. Rodrigo Sánchez-Arjona y Halcón

20.12.1995

Murcia

137. F. Gregorio Garmendia Arruebarrena

30.05.1996

Alcalá

138. P. José Martín Cuesta

28.06.1996

Lima

139. P. Fernando Ponce de León González-Arnao

05.09.1996

Lima

140. F. Evaristo Zomeño Villanueva

07.09.1997

Alcalá

141. P. José Ridruejo Botija

12.10.1997

Lima

142. P. Fausto Pardo Ruiz

24.10.1997

Lima

143. P. Fernando Delgado Cros

02.04.1998

Lima

144. F. Valentín Mondéjar Sevilla

12.07.1998

Lima

145. P. Enrique Bartra Serra

02.08.1998

Lima

146. P. Joaquín Meseguer Leal

18,.09.1998

Lima

147. P. Pablo L. Allen

15.01.1999

Clarkston

148. P. Pedro Zagaceta

27.04,1999

Guadalajara, México

149. P. Brendan Rumley

24.06.1999

Dublín

150. P. Jaime R. Brockman

22.09.1999

Little Rock

151. P. José Oñate Urresti

19.10.1999

Lima

152. P. Isaac María Cuartero Segura

22.02.2000

Madrid

153. F. Pedro López Vera

05.04.2000

Lima

154. Cardenal Augusto Vargas Alzamora

04.09.2000

Lima

155. F. Eloy Guisado Pérez

27.10.2000

Salamanca

156. P. Enrique Monteverde Martínez

11.12.2000

Lima

157. P. Jaime López-Dóriga Oller

28.08.2001

Lima

158. P. José Luis Rouillón Arróspide

02.10.2001

Lima

159. P. Ignacio Huidobro Polanco

09.12.2001

Alcalá

160. P. Salvador Tito Otero Roldán

15.04.2002

Lima

161. P. José María Cánovas del Castillo

Teresa

 

20.05.2002

 

Lima

162. F. Luis Fariñas Cano

17.12.2002

Lima

163. P. José María Guallart Martínez

18.12.2002

Lima

164. P. Antonio Arana Chinchurreta

07.04.2003

Lima

165. P. Jesús Calabor Sansebastián

31.05.2003

Lima

166. F. Felipe Sebastián Lobo

05.06.2003

Lima

167. P. Pedro Gassó Subirachs

13.09.2003

Lima


168. Mons. Fernando Vargas

Ruiz de Somocurcio

 

08.12.2003

 

Lima

169. P. José María Olmos Bas

02.02.2004

Lima

170. Mons. Ricardo Durand Flórez

19.03.2004

Lima

171. F. Santiago Lafuente Gil

13.06.2004

Lima

172. P. Carlos Purón Michel

06.08.2004

Santander

173. P. Valeriano Alonso

12.09.2004

Santo Domingo

174. P. José Ramón Sánchez Guardamino

13.09.2004

Loyola

175. P. Felipe E. Mac Gregor Rolino

02.10.2004

Lima

176. P. Alberto Mazarro Fenoll

28.04.2005

Trujillo

177. P. Manuel María Marzal Fuentes

16.07.2005

Lima

178. P. Juan de Dios Vicente García

16.09.2005

Lima

179. P. Fernando Basabe Manso de Zúñiga

04.10.2005

Lima

180. F. Bonifacio Lorenzo Arribas

30.11.2005

Lima

181. P. Julián Ibáñez Gil

29.12.2005

Alcalá

182. Mons. Antonio de Hornedo Correa

10.01.2006

Lima

183. P. José Antonio Pérez Ruiz

14.09.2006

Lima

184. P. Ubaldo María Ramos Cisneros

18.09.2006

Lima

185. P. Manuel García Rendueles

28.09.2006

Jaén

186. P. Carlos Ignacio González

17.12.2006

Zapopan, México

187. P. Luis Martínez Dueñas

07.03.2007

Tokio

188. P. Eduardo Arcusa Castellá

14.05.2007

Lima

189. P. Luis María Sulibarría Ureta

04.09.2007

Lima

190. P. Kevin E. Gallagher

03.11.2007

Cincinnati

191. P. Fred Bergewish

30.12.2007

Cincinnati

192. F. Ignacio Elorza Oyarzábal

21.01.2008

Lima

193. P. José Luis Fernández-Castañeda Álvarez Osorio

 

10.02.2008

 

Lima

194. P. Emiliano Mayoral Pedraza

22.04.2008

Toledo

195. P. Carlos Spallarossa Pozzo

25.05.2008

Lima

196. P. José Sancho de San Román

09.07.2008

Lima

197. P. José María Garcia Castanedo

25.08.2008

Burgos

198. F. Miguel Senosiain Azpilcueta

10.10.2008

Lima

199. F. Juan Esteban Retuerta Alcolea

11.10.2008

Alcalá

200. P. Jorge Forno Valera

17.12.2008

Lima

201. P. Eduardo Bastos Noreña

03.04.2009

Lima

202. P. Marcelino Zalba Erro

08.04.2009

Loyola

203. P. Ángel Emilio Palencia de la Torre

02.05.2009

Lima

204. F. Pedro Senosiain Azpilcueta

15.08.2009

Lima

205. P. Jorge Crooke Gorria

14.09.2009

Lima


206. P. Juan Antonio de la Vega Elorza

07.10.2009

Asunción

207. P. José María Sáez de Ibarra Sáez de Urabain

 

02.10.2009

 

Lima

208. P. Juan Humberto Alarco Tosoni

20.12.2009

Lima

209. F. Pablo Gómez Catalán

02.01.2010

Alcalá

210. P. Manuel María Montero Torres

07.03.2010

Lima

211. P. Juan Julio Wicht Rossel

12.03.2010

Lima

212. P. José María García Madariaga

01.06.2010

Bilbao

213. P. Peter August Tanhold Hansen Olsen

28.07.2010

Lima

214. F. José Luis Efraín Arias López

01.08.2010

Lima

215. P. Juan Luis Lazarte Ugarteche

26.08.2010

Lima

216. P. Santiago Izuquiza Herranz

24.03.2011

Lima

217. P. Vicente Santuc Laborde

03.04.2011

Paris

218. Mons. José María Izuzquiza Herranz

26.04.2011

Lima

219. P. Vicente Hawe

19.07.2011

Londres

220. P. Enrique Pedro Fernández García

25.07.2011

Lima

221. P. Benjamín Fernández-Dávila Olivera

06.09.2011

Lima

222. Mons. Manuel Prado Pérez-Rosas

09.10.2011

Lima

223. P. Roberto E. Beckman

07.12.2011

Clarkston

224. P. Vicente Gallo Rodríguez

11.07.2012

Lima

225. P. Eduardo Mariano Gutiérrez Trías

12.09.2012

Lima

226. P. Manuel María Cavanna Pertierra

17.09.2012

Arequipa

226. P. José Antonio Eguilior

Puig de la Bellacasa

 

15.10.2012

 

Lima

228. P. Ignacio Senosiain Azpilcueta

30.11.2013

Lima

229. P. Jesús Herrero Gómez

10.12.2013

Lima

230. P. Ricardo Morales Basadre

23.01.2014

Lima

231. P. Jeffrey Klaiber Lockwood

04.03.2014

Lima

232. P. Cesáreo García del Cerro

31.05.2014

Murcia

233. P. Justo González-Tarrío Gallego

07.06-2014

Lima

234. P. José María Gil Rubio

13.07.2014

Lima

235. F. Felipe Nevado Ayllón

04.08.2014

Lima

236. P. José Antonio Aguirre Setas

30.08.2014

Loyola

237. P. Bruno Revesz Long

21.11.2014

Lima

238. P. Santiago Bretón Arenas

27.11.2014

Murcia

239. P. Francisco Javier Purón Michel

21.12.2014

Lima

240. P. Antonio Bachs Mach

17.01.2015

Lima

241. P. Enrique López-Dóriga Oller

29.01.2015

Alcalá

242. P. Alfredo Castañeda Pro

03.04.2015

Lima


243. F. José María Escribá Fernández

10,04.2015

Lima

244. P. Benjamín R. Morin Ryan

23.04.2015

Clarkston

245. P. José María Garín Varillas

18.05.2015

Lima

246. P, Antonio Briones García de Mateos

30.06.2015

Lima

247. P. José M. Valverde Cárdenas

13.10.2015

Lima

248. P. Miguel Cuevas Gómez

14.12.2015

Lima

249. P. Roberto L. Dolan Behler

17.12.2015

Wisconcin

250. P. José María García García

31.01.2016

Lima

251. P. Miguel Girón Esteso

16.08.2016

Lima

252. P. Ignacio Muguiro Gil de Biedma

02.09.2016

Lima

253. P. Antonio González Callizo

09.09.2016

Lima

254. P. Raimundo Villagrasa Novoa

11.10.2016

Lima

255. P. José María Carreras Matas

16.11.2016

Lima

256. P. José Francisco Navarro Huamán

23.01.2017

Lima

257. P. Javier Manuel Peirano Falconí

27.01.2017

Lima

258. P. Armando Nieto Vélez

27.03.2017

Lima

259. P. Darío Gallego Tabares

07.07.2017

Lima

260. P. Jesús Valverde Pacheco

29.07.2017

Lima

261. P. Alfonso González Quevedo Bruzón

14.08.2017

León, México

262. P. Clemente Bartra Serra

03.09.2017

Lima

263. F. Arsenio Martín Peinador

07.04.2018

Lima

264. P. Francisco de la Aldea López

19.04.2018

Lima

265. P. Francisco Chamberlain Hayes

29.04.2018

Lima

266. P. Manuel Díaz Mateos

26.07.2018

Lima

267. P. Ricardo Antoncich Ramos

04.08.2018

Lima

268. P. Carlos Riudavets Montes

10.08.2018

Chiriaco

269. Mons. Santiago García de la Rasilla

13.08.2018

Lima

270. P. Luis María de Benito Reques

22.04.2019

Lima

271. P. Mario Maguiña Larco

21.03.2020

Tokio, Japón

272. F. Arístides Estela Vásquez

21.07.2020

Arequipa

273. P. Alejandro Repullés Benito

27.09.2020

Lima

274. P. Ignacio Garro Esandi

02.10.2020

Lima

275. P. Felipe de Benito Reques

02.12.2020

Lima

276. F. César Patiño Vargas

15.12.2020

Lima

277. F. Florentino Dorado Ruiz

22.12.2020

Arequipa

278. Mons. Luis Bambarén Gastelumendi

19.03.2021

Lima

279. P. Guillermo Villalobos Salazar

19.03.2021

Lima

280. P. Darío Ayala Gamero

02.04.2021

Lima

281. P. José Ramón Martínez Galdeano

29.05.2021

Lima


282. P. Juan Sima Ross

17.08.2021

Lima

283. P. Manuel López Villaseñor del Nero

22.08.2021

Lima

284. F. José María Cánovas Cabrera

24.11.2021

Lima

285. P. Pierre Jean-Marie Corset Richez

10.03.2022

Lima

P. Benjamín Crespo López de Castilla, S.J. Roma, 5 noviembre 2022

 

 

 


Fecha Publicación: 2022-11-07T06:45:00.001-08:00

 El 1 de noviembre, fiesta de todos los Santos, se celebró con gran alegría el 34 aniversario de fundación del Seminario. Este acontecimiento llena de sumo gozo tanto a los seminaristas que nos formamos ahí, como a los sacerdotes que fueron formados dentro de esta casa, que recuerdan con nostalgia el tiempo de su formación.

Durante este periodo el Seminario ha tenido la confianza de muchos obispos, los cuáles han entregado a sus futuros sacerdotes para que sean formados en 4 dimensiones: Humana, espiritual, pastoral e intelectual. Respecto a la Dimensión intelectual, los Seminaristas estudian un año de propedéutico, que fortalece los conocimientos básicos, 3 años de filosofía y 4 años de Teología, el cual prepara a estos jóvenes para la misión. En estos 34 años, el Seminario "Corazón de Cristo" ha formado a 150 sacerdotes de diferentes diócesis: Callao (46), Piura (36), Carabayllo (27), Arequipa (14), Huacho (12), Ayacucho (9), Huaraz (4) y Moyobamba (2).

El Seminario está ubicado en la Urbanización Benjamín Doig Lossio en el distrito de La Perla, en la Provincia Constitucional del Callao, y pertenece eclesiásticamente a la diócesis del Callao. Se dice que los seminaristas son la niña de los ojos de los obispos. Por ello, Mons. José Luis del Palacio, obispo Emérito del Callao, decía que los pulmones del Callao eran sus dos seminarios: el Seminario "Redemptoris Mater y San Juan Pablo II" y el Seminario "Corazón de Cristo"; y es verdad, ya que ahí salen los nuevos presbíteros que pastorearán al rebaño de Cristo y hacen posible que el pueblo de Dios siga recibiendo los sacramentos; una diócesis sin seminaristas es una diócesis muerta.

Esta casa de formación fue fundada en el año 1988 por S.E.R. Mons. Ricardo Durand Flórez, S.J., arzobispo-obispo del Callao, para formar sacerdotes diocesanos para la Nueva Evangelización. Eligió como primer rector al P. Florencio Salazar Jácome. Después de él ha habido 5 rectores más: P. Francisco Iglesias (2do rector), Mons. Javier del Río (3er rector y actual arzobispo de Arequipa), P. Oscar Balcázar (4to rector), Carlos Esparza (5to rector) y Julio Murillo (6to rector), que el 30 de agosto de 2022 fue enviado a la Amazonía a evangelizar. Actualmente, no tenemos aún un rector; como encargado de la casa se encuentra el P. Job Prieto;como director espiritual se encuentra el P. Giuseppe Bortolotti y como formador el P. Edgar Merel.

La pandemia no ha permitido que se realicen jornadas vocacionales para los nuevos trabajadores de la mies. Al día de hoy se forman en el Seminario 35 seminaristas de diferentes diócesis: 23 chalacos, 11 piuranos y uno de Carabayllo. Pero la formación continúa y así el 30 de agosto, Mons. Luis Alberto Barrera Pacheco, actual obispo del Callao, ordenó a 7 diáconos, de los cuales 5 han sido formados en el "Corazón de Cristo".

Por último debo enfatizar que, aunque el Seminario parezca un simple edificio, la verdad es que forma parte de la historia de todos los que se forman y se han formado allí, y no solo ello, sino que también es parte de todos los lugares donde los seminaristas y sacerdotes han evangelizado; por ejemplo, actualmente hay seminaristas prestado sus servicios en Tarma, Cerro de Pasco y Pisco; y sacerdotes que están terminando sus estudios en España e Italia.

Felicidades a todos los que conforman la casa del Seminario "Corazón de Cristo" y que Dios forme sacerdotes santos con olor a oveja.

Daniel Riza Villanueva


Fecha Publicación: 2022-11-07T04:56:00.001-08:00




LOS CIEN AÑOS DEL CARDENAL AUGUSTO VARGAS ALZAMORA

El 9 de noviembre habría cumplido 100 años. Siempre al lado de quien fue su predecesor y referente, Cardenal Juan Landázuri. Me complace compartirles su augural discurso como representante de la promoción del Colegio de la Inmaculada en 1939, la entrevista de "El Comercio" al recordado P. Armando Nieto en 1994 cuando fue nombrado Cardenal y las entrañables fotos del face del P. Benjamín Crespo. Me cautivó la sencillez y humildad en las pocas veces que tuve ocasión de conversar con él; la primera en Mayorga, en 1992, donde se le recibió calurosamente como sucesor de Santo Toribio, luego en Lima para proponerle la preparación del IV Centenario de la partida para el Cielo de Santo Toribio, otra al recordarle a su compañero de estudios en Granada P. Carlos S. Pozzo y ya más personal para agradecer su acogida a mi Movimiento de Santa María en Lima. ¡Gracias, estamos a tiempo de aprender de su legado como hombre de Dios, pastor celoso, peruano comprometido, misionero universal!

https://www.facebook.com/media/set?vanity=benjamin.crespo.503&set=a.10159969792054333

Cardenal AUGUSTO VARGAS ALZAMORA.

Hace el número 31 y rige la diócesis de  1989 a 1998

El Cardenal Vargas nació en Lima el 9 de noviembre de 1922. Hijo de  Eduardo Vargas O´Dowling y Luisa Alzamora Bustamante. Fueron sus hermanos Eduardo, Luis, Inés y Maruja. Realizó sus estudios iniciales en el Colegio de Belén y los primarios y secundarios en el colegio La Inmaculada de la Compañía de Jesús. A los 17 años, el 9 de marzo de 1940, ingresó en el noviciado de San Estanislao de Kostka en Miraflores, donde estudió humanidades clásicas, emitiendo sus primeros votos en 1942. Entre los años 1946 y 1949 obtuvo la licenciatura en filosofía en la facultad de San Miguel (Argentina). Ejerce como profesor en el Colegio San José de Arequipa de 1949 a 1951. Fue además diplomado en pedagogía por la Universidad Católica y comenzó la teología en la Facultad  de Granada (España).

Recibió la ordenación sacerdotal en Madrid, el 15 de julio de 1955. El 3 de febrero de 1958 hace su profesión solemne en la Compañía de Jesús. Al regresar a su patria, en 1970 fue nombrado director espiritual y luego rector del colegio de la Inmaculada; en 1975 fue nombrado delegado provincial para las obras de educación de la Compañía de Jesús en Perú; fue también consejero provincial y maestro de novicios. En sus actividades apostólicas sobresalió como director espiritual de los jóvenes estudiantes; en particular desempeñando el papel de director de las antiguas Congregaciones Marianas impulsadas por los jesuitas. A menudo llevaba a los estudiantes a visitar los barrios más pobres y degradados de Lima a fin de que pudiesen darse cuenta por sí mismos de los efectos de la injusticia social. Estas visitas a las personas abandonadas, él las consideraba parte de la formación espiritual de los jóvenes.

El Cardenal fue el primer director en el Perú de la obra "Fe y Alegría". Pablo VI lo nombró obispo titular de Cissi y vicario apostólico de Jaén en Perú el 8 de junio de 1978; recibió la consagración episcopal el 15 de agosto del mismo año. En el año 1982 fue nombrado secretario general del Episcopado peruano. El Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia al gobierno pastoral del vicariato apostólico el 23 de agosto de 1985. El mismo Papa lo nombró Arzobispo Metropolitano de Lima y primado del Perú el 30 de diciembre de 1989; tomó posesión de la sede el 26 de enero de 1990, reemplazando en el cargo al Cardenal Juan Landázuri Ricketts, O.F.M. En la Asamblea de febrero de 1993 fue nombrado presidente "ad interim" de la Conferencia Episcopal Peruana para sustituir por un año a Mons. José Antonio Dammert Bellido, obispo emérito de Cajamarca

Fue creado Cardenal por el Papa Juan Pablo II en el consistorio del 26 de noviembre de 1994, con la sede titular de San Roberto Belarmino, poco después fue nombrado consejero de la Pontificia Comisión para América Latina. En la sesión del 24 de enero de 1994 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Peruana durante la 71 Asamblea Plenaria. En diciembre de 1998 el Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia por límite de edad y el 9 de enero de 1999 entregó el gobierno de la Arquidiócesis de Lima al actual Arzobispo, Mons. Juan Luis Cipriani Thorne. Falleció el 4 de septiembre del 2000.

 En un comunicado oficial de la Arquidiócesis, el Arzobispo de Lima, el Obispo Auxiliar, Mons. Alberto Brazzini Díaz-Ufano, junto al cabildo de la Catedral "ruegan y agradecen sus oraciones por el Eminentísimo Señor Cardenal Augusto Vargas Alzamora, SJ, XXXI Arzobispo de Lima".

Condolencias del Santo Padre Al enterarse del fallecimiento del Cardenal Augusto Vargas Alzamora, el Santo Padre Juan Pablo II envió sus condolencias al Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Mons. Juan Luis Cipriani Thorne, y ofreció sus plegarias para que Dios lo acoja en su eterno descanso. Al conocer la triste noticia del fallecimiento del Señor Cardenal Augusto Vargas Alzamora, Arzobispo emérito de Lima -dice el mensaje-, ofrezco fervientes plegarias unido a los fieles de esa comunidad diocesana, donde ejerció con solicitud su ministerio episcopal, pidiendo a Dios que conceda el eterno descanso a quien por varios años fue su diligente Pastor". Recordando su abnegada acción pastoral, y también su fidelidad a Cristo y al Sucesor de Pedro, expreso mi sentido pésame a Usted, al Obispo Auxiliar, clero, comunidades religiosas y fieles de esa amada Arquidiócesis y les otorgo de corazón, así como a los participantes en la Misa exequial, la confortadora Bendición Apostólica, como signo de fe y esperanza cristiana en el Señor resucitado. Ioannes Paulus PP. II".

DISCURSO DE DESPEDIDA DE LA PROMOCIÓN 1939   POR AUGUSTO VARGAS ALZAMORA

 

 

Excmo. Señor Presidente de la República. Excmo. Monseñor Nuncio Apostólico.

Excmo. Monseñor Arzobispo de Lima.

Excmos. Señores Presidente del Consejo de Ministros y Ministros de Educación y Fomento. Reverendos Padres.

Señoras y Señores:

 

En nombre propio y en nombre de la Promoción de 1939, vengo lleno de emoción a dar el último adiós de despedida a este Colegio inolvidable, que una mañana radiante de abril, hace ya diez años, me recibió acogedor entre sus muros, guió cual madre cariñosa los inciertos pasos de mi edad primera, y más tarde, en los años dorados de la adolescencia, cultivó mi inteligencia, forjó mi carácter y prendió dos amores en mi alma por los cuales juro desde este momento luchar hasta morir: el amor de Dios y el de la Patria; la pasión por un Cristo más conocido y más amado y la pasión por una Patria nueva, grande, altiva y respetada.

 

Colegio de la Inmaculada, grande es hoy nuestra gratitud para contigo, porque ante la encrucijada más difícil de la vida nos sentimos preparados para ser grandes ingenieros, grandes médicos, grandes abogados; pero inmensamente mayor es nuestro reconocimiento porque nos sentimos preparados a ser grandes patriotas y cristianos, que sepan luchar como bravos hasta teñir con su sangre el estandarte de Dios y de la Patria, pensando que tras el humo y la metralla se abre en las alturas la aurora resplandeciente de un nuevo y eterno despertar.

 

Sin rarezas, singularidades ni jactancias, pero con valentía indómita queremos acabar con ese catolicismo de moda, disfraz prendido de alfileres para ciertas circunstancias de la vida; queremos revivir el cristianismo auténtico, a base de sacrificios y de amor leal a Jesucristo, estudiado en el Evangelio y recibido frecuentemente en la sagrada Eucaristía; en una palabra, queremos entregarnos heroicamente al servicio de los demás, creando en el Perú una nueva vida familiar, una nueva vida social y una nueva vida nacional, vivificadas y sostenidas por el espíritu y el alma del catolicismo.

 

Excelentísimo Señor Presidente de la República: vuestra exaltación al solio presidencial en estas horas decisivas de la vida del Perú es para nosotros la prenda más segura de la pronta realización de estos deseos.

 

Nosotros, alumnos del Colegio de la Inmaculada y con nosotros el Perú entero, presentimos ya que la estela que marcará vuestro rumbo en el período 1939-1945 no se borrará fácilmente. Así lo garantizan vuestra fe de cristiano, vuestro fervor de patriota, vuestra lealtad de caballero y la formación que recibisteis en estas mismas aulas que hoy honráis con vuestra benévola presencia. Que en esta gran obra siempre os acompañe la sombra bienhechora de vuestro ilustre padre Excelentísimo Señor General Mariano Ignacio Prado, héroe legendario del 2 de mayo de 1866, la gran jornada militar y cívica en la que, como acertadamente dijisteisen uno de vuestros últimos discursos, quedaron consagrados los destinos soberanos de nuestro Continente.

 

Excelentísimo Señor Nuncio de Su Santidad: vuestra gratísima presencia en esta fiesta evoca en nuestras mentes dos grandes figuras: la del inmortal Pontífice Pío XI y la de su dignísimo sucesor, nuestro Santísimo Padre Pío XII, para quienes guardamos la veneración más profunda de nuestras almas.

 

Excelentísimo Señor Arzobispo de Lima: os hemos acompañado con todo el fervor de nuestros corazones de católicos y de peruanos en la solemne ceremonia de la bendición de nuestra nueva sala de Actos; por ello habéis comprometido nuestra eterna gratitud.

 

Excelentísimo Señor Presidente del Consejo de Ministros, Doctor Alfredo Solf y Muro: vuestra asistencia a este acto, vuestras gentiles palabras y sobre todo el hecho de haber confiado la educación de vuestros hijos a los Padres Jesuitas honran y comprometen altamente la gratitud de este Colegio y de todos sus alumnos.

 

Excelentísimos Señores Ministros de Educación y de Fomento, Doctor Pedro Oliveira e Ingeniero Carlos Moreyra Paz Soldán: si es gran verdad, como hace poco afirmó en Lima el Doctor Gregorio Marañón, que los futuros hombres de la Patria se plasman más que en las Universidades en los Colegios de Segunda Enseñanza, vuestro carácter de antiguos alumnos del Colegio de la Inmaculada es la prueba más elocuente de la altísima formación nacionalista, que recibisteis en estas aulas, de las que yo ahora me despido.

 

Colegio de la Inmaculada, relicario de los más dulces recuerdos de nuestra niñez y adolescencia, adiós; adiós, compañeros que os quedáis, testigos de nuestras alegrías y de nuestras primeras penas; adiós, Jesuita inolvidable, que por tantos años fuiste para nosotros luz de verdad, fuego de amor, ternura de madre y cariño de amigo; adiós, Compañía de Jesús, madre fecunda de tantos héroes, jamás te olvidaremos; frente a ese mundo que te odia, te persigue, te calumnia y te asesina, nosotros tus alumnos, los que hemos convivido contigo largos años en la intimidad de un mismo hogar, proclamamos muy alto nuestra admiración y respeto por ti y por tus hijos; adiós, Madre mía Inmaculada, la última en nombrarte, pero la primera en mis afectos y recuerdos; bajo tu manto sagrado se pasó como sombra mi niñez; hoy, consciente de mis actos, con valentía y santo orgullo, delante del mundo entero, te elijo y te proclamo única Reina de mi corazón. Y en nombre de mis Promoción recibe, Señora y Madre Nuestra, esta promesa que una juventud pletórica de vida, llena el alma de tus santos amores, eleva por última vez hasta tu trono:

 

Lejos de aquestos tutelares muros, los Compañeros de mi edad feliz no serán a tu amor jamás perjuros, conservarán sus corazones puros, se acordarán de Ti.

 

Augusto VARGAS ALZAMORA

I. Media

 

https://inmemoriam.jesuitas.pe/2000/09/04/cardenal-augusto-vargas-alzamora-sj/

Vicario de Jaén y luego Arzobispo de Lima y Primado del Perú. Tercer Cardenal del Perú y expresidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Pero también padre espiritual, amigo y consejero cercano de muchos escolares, y luego universitarios, que lo conocieron en el Colegio de La Inmaculada. Allí enseñó la solidez de una vida cristiana enraizada en una fuerte espiritualidad y en el servicio a los pobres. Una doctrina que el cardenal Vargas Alzamora llevaría luego al extremo, luchando por la democracia y el respeto de los Derechos Humanos durante los convulsionados años 90. Falleció en Lima el 4 de septiembre del año 2000, a los 77 años de edad.

Recordamos las palabras del escritor Mario Vargas Llosa:

"Aunque no soy católico, ni creyente, tengo buenos amigos católicos, e incluso, hasta algunos del Opus Dei. Tuve un gran respeto y admiración por el antiguo arzobispo de Lima, el cardenal Vargas Alzamora, que defendió los derechos humanos con gran coraje y serenidad en los tiempos de la dictadura, y que fue una verdadera guía espiritual para todos los peruanos, creyentes o no. Y lo tengo por monseñor Luis Bambarén, o por el padre Juan Julio Wicht, el jesuita que se negó a salir de la Embajada del Japón y prefirió compartir la suerte de los secuestrados del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, y por el padre Gustavo Gutiérrez, de cuyo talento intelectual disfruto cada vez que lo leo, pese a mi agnosticismo". (El País, 8 diciembre 2002).


SEMBLANZA facilitada por EL P. BENJAMÍN CRESPO

 Primeros años

Nació en Lima el 9 de noviembre de 1922. Hijo de Eduardo Vargas O'Dowling y María Luisa Alzamora Bustamante. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio de la Inmaculada de la Compañía de Jesús en Lima, egresando en 1939 con el premio de Excelencia de Honor. El 10 de marzo de 1940 ingresó al noviciado San Estanislao de Kostka de la Compañía de Jesús, en Miraflores, haciendo sus primeros votos en 1942.

Sacerdocio

Para completar su formación humanística, viajó a Argentina y España. Comenzó sus estudios filosóficos (1946-1949), primero en la facultad de San Miguel, en Buenos Aires, y luego en la facultad de Filosofía y Teología de Chamartín de la Rosa en la ciudad de Madrid (1947). De vuelta a Lima, optó grado en educación, en la Universidad de San Marcos. Se trasladó a la ciudad de Arequipa, donde realizó su etapa de magisterio en el antiguo colegio de San José, entre los años 1949 y 1951.

En 1952, nuevamente viajó a España para realizar estudios teológicos en la Facultad de Teología de Granada. Recibió la ordenación sacerdotal en Madrid, el 15 de julio de 1955. Al regresar a su patria fue nombrado director espiritual y luego Rector del Colegio de la Inmaculada, el mismo donde estudiara en su infancia (1970-1975).

Pero también padre espiritual, amigo y consejero cercano de muchos escolares, y luego universitarios, que lo conocieron en el Colegio de La Inmaculada. Allí enseñó la solidez de una vida cristiana enraizada en una fuerte espiritualidad y en el servicio a los pobres. Una doctrina que el cardenal Vargas Alzamora llevaría luego al extremo, luchando por la democracia y el respeto de los Derechos Humanos durante los convulsionados años 90. 

 En 1975 fue nombrado Delegado Provincial para las obras de educación de la Compañía de Jesús en Perú y fue también consejero provincial y maestro de novicios. Además, fue el primer director en el Perú de la obra "Fe y Alegría".

 

Episcopado

Obispo Vicario de San Francisco Javier

Pablo VI lo nombró Obispo Titular de Cissi y Vicario Apostólico de Jaén u Obispo del Vicariato Apostólico "San Francisco Javier" en Jaén, Perú, el 8 de junio de 1978; recibió la consagración episcopal por Carlo Furno, Arzobispo Titular de Abari, el 15 de agosto del mismo año.

En 1982 fue nombrado Secretario General del Episcopado Peruano. Juan Pablo II aceptó su renuncia al gobierno pastoral del Vicariato Apostólico de Jaén el 23 de agosto de 1985.

 

Arzobispo de Lima

 

Juan Pablo II lo nombró Arzobispo Metropolitano de Lima y Primado del Perú el 30 de diciembre de 1989; tomó posesión de la sede el 26 de enero de 1990, reemplazando en el cargo al Cardenal Juan Landázuri Ricketts.

Participó en la VIII Asamblea Ordinaria del Sínodo Mundial de Obispos, que se llevó a cabo en la Ciudad del Vaticano del 28 al 30 de septiembre de 1990 y en la IV Asamblea General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo, República Dominicana, del 12 al 28 de octubre de 1992. En febrero de 1993, fue nombrado Presidente "Ad Interim" de la Conferencia Episcopal Peruana para sustituir por un año a Mons. José Antonio Dammert Bellido, Obispo Emérito de Cajamarca y, del 2 al 29 de octubre de 1994 participó en la IX Asamblea Mundial del Sínodo de Obispos en la Ciudad del Vaticano.

En 1992 colocó una réplica de la Cruz del Baratillo en la Plaza del Baratillo en el Rímac (Jr.Paita) en homenaje a la predica que hacía todos los domingos a las 4 p. m. el Venerable Francisco del Castillo.

Cardenalato

Fue nombrado tercer Cardenal de la Iglesia Católica por Juan Pablo II en el Consistorio del 26 de noviembre de 1994, con la sede titular de San Roberto Belarmino. Fue sucedido en esa Cátedra Cardenalicia por Jorge Mario Bergoglio, quien desde marzo de 2013 pasaría a ser sumo pontífice bajo el nombre de Francisco.

Asistió a la Asamblea Especial para América del Sínodo Mundial de Obispos que se realizó en la Ciudad del Vaticano, el 16 de diciembre de 1997.

Destacó por su preocupación en torno a los problemas de derechos humanos y libertades cívicas que afectan su obra pastoral, abogando por la reconciliación de la familia cristiana.

En enero de 1999, el Papa Juan Pablo II aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Lima, de acuerdo con lo dispuesto por el canon 401 § 1 del Código de Derecho Canónico. Para sucederlo se nombró a monseñor Juan Luis Cipriani Thorne, de la prelatura personal del Opus Dei, hasta ese momento Arzobispo de Ayacucho.

En la madrugada del 4 de septiembre del 2000, en la Clínica Tezza de Lima, falleció a la edad de 77 años. Está enterrado en la cripta de los arzobispos de la Basílica Catedral de Lima. 

Adjunto la homilía del P. Ernesto Cavassa, Provincial, en la misa de exequias de Augusto Vargas Alzamora


VIVIR A MAYOR GLORIA DE DIOS

Textos: 2 Cor 4,14-5,1 y Jn 12, 23-28

 

El Evangelio que acabamos de escuchar nos habla de la gloria de Dios. Es la oración de Jesús: "Padre, glorifica tu nombre". Nos imaginamos también a Augusto ya en la gloria de Dios expresando con el Hijo la misma oración: "que sea glorificado el nombre del Señor". Al terminar sus poco más de 77 años de permanencia entre nosotros y entrar en la vida que permanece para siempre, queda de manifiesto la acción del Señor en este hombre: Augusto ha ido actuando en su vida "a mayor gloria de Dios", de acuerdo a las enseñanzas de su maestro Ignacio.

 

Ustedes podrán leer las múltiples semblanzas que los medios de comunicación están presentando de él durante estos días. Es posible que se detengan en los momentos sobresalientes y destacados, centrando la atención en las diversas responsabilidades que se le asignaron: cardenal de la Iglesia, obispo de Jaén y de Lima durante 22 años, secretario y presidente de la Conferencia Episcopal peruana, rector de este colegio, entre otras y muchos merecidos reconocimientos que, a lo largo de su itinerario, ha recibido.

 

Sin embargo, el mismo texto bíblico nos abre a otra manera de entender "la gloria" de Dios. La comparación con el grano de trigo que para fecundar debe morir es ilustrativa de lo que para el Evangelio significa "dar gloria a Dios" o hacerlo todo "a su mayor gloria". El mismo texto nos desarrolla una explicación: quien se ama a sí mismo, se pierde, queda estéril, no da fruto. Sólo quienes logran hacer de su vida un servicio a otros realmente logran el objetivo: la comunión íntima con Dios. La lógica del Evangelio no admite medias palabras: la gloria de Dios radica en el servicio a los demás hasta el punto de dar la vida por ellos. Sólo el servicio hasta el extremo da gloria a Dios. Sólo el servicio es realmente fecundo y dura para siempre. A eso le llamamos los cristianos vida eterna.

 

Para comprender cómo Augusto ha dado gloria a Dios a través del servicio hay que fijarse en otros aspectos menos destacados. Como dice la primera lectura: "no nos fijamos en lo que se ve sino en lo que no se ve. Lo que se ve es transitorio, lo que no se ve es eterno". Quisiera señalar en esta homilía algunos rasgos menos visibles pero permanentes en Augusto.

 

1.    En primer lugar, Augusto fue en todo momento un acompañante de personas en búsqueda de Dios. El primer servicio que se le pide apenas ordenado sacerdote fue la "dirección espiritual" a jóvenes escolares en este colegio, estudiantes de los últimos años. Muchos de los que hoy están presentes en esta Misa no podrán dejar de recordar alguna conversación sostenida en su despacho en la que era posible, por la confianza brindada, confiarle nuestros problemas juveniles. Esa capacidad de acompañar personas nunca la perdió: como Arzobispo de Lima, le gustaba seguir de cerca los procesos de sus seminaristas. Muchos de ellos, hoy ya sacerdotes pueden dar testimonio de su dedicación semanal a la atención personal de modo paternal.

 

En un discurso a empresarios, en el año 88, expresó esta misión tan propia de la siguiente manera:

 

"Formar al hombre del futuro es la primera tarea importante que tenemos por delante".

 

Entendiendo por "formar" no sólo dar ilustración o instrucción, sino:


"Hay que dar también formación moral y religiosa, orientación de conducta humana y formación cívica, que garantice un país donde en el futuro el respeto mutuo sea norma de toda la población"

 

2.   Otro rasgo importante ha sido su relación con los pobres, los siempre olvidados, los que no entran en la agenda real de la función pública a pesar de los discursos de buena voluntad. En este punto, Augusto prefirió la acción concreta y directa. La fundación del Hogar de Cristo en los últimos años de su gobierno pastoral de la Arquidiócesis podría hacernos pensar que este rasgo fue en él algo reciente. Pero si revisamos su biografía nos encontramos que apenas llegado al Perú asume la atención pastoral del barrio "Primero de Mayo" en Lima, posteriormente "Villa Clorinda" en Comas y durante muchos años, inclusive estos últimos, "Villa San Luis" en Pamplona. Por eso aquí han venido también muchos pobladores a manifestar su reconocimiento a quien les manifestó aprecio toda su vida.

 

Servicio silencioso éste, el de preocuparse por la catequesis, o la construcción de una capilla, o el obligarse a la celebración semanal de la Eucaristía en un pueblo joven sacando tiempo precioso de sus múltiples ocupaciones.

 

Un estilo que lo lleva a recorrer, con paso ágil y presuroso como lo recordaremos siempre, los diversos centros pastorales de las sedes que atendió. En Lima, las parroquias populares; en Jaén, las comunidades aguarunas y huambisas. Las religiosas y los sacerdotes de Jaén pueden dar también testimonio de sus visitas pastorales hasta los lugares más alejado de la sede: Huampami, en el río Cenepa; Villa Gonzalo, en el Santiago; Santa María de Nieva, en la confluencia con el Marañón. Las reseñas que se hacen deben ser completadas con estos testimonios que dan cuenta de la personalidad de este hombre sencillo, afable y cercano a todos.

 

Poseemos una verdadera reliquia suya que ilustra este rasgo: una oración de hace un par de años con ocasión de los embates del fenómeno del Niño, en febrero del 98. Esta oración, dedicada a los más pobres, dice así:

 

"Señor Jesús, Maestro bueno, que movido a compasión multiplicaste entre tus manos cinco panes para cinco mil, mira al pueblo peruano, que en sus niveles más pobres lo ha perdido todo: casa, enseres y ropa.

 

sólo eres el único que puedes poner límite a tanto sufrimiento. A nosotros nos toca, Señor, aliviar tanto dolor y sufrimiento pero no llegamos a cubrir tantas necesidades.

¡Ayúdanos Jesús! ¡Que vuelvan las aguas a sus cauces! Confiamos en ti y pedimos que ayudes a cambiar el corazón de los que no te escuchan. Por los pobres y dolientes de este pueblo, perdónanos a todos. Amén".

3.    A lo largo de los últimos años, fue haciendo más explícita su pasión por el Perú y su deseo de buscar maneras adecuadas de solución para los múltiples problemas que descubría. Siempre alentó las experiencias de proyección social (que hoy llamaríamos voluntariado) con la finalidad de


descubrir los rincones que nos permitían ampliar la visión del país; es cierto, como se ha destacado en su biografía, que durante un año ejerció también como director de la obra de Fe y Alegría, pero es igualmente cierto que, poco después, siendo rector de este colegio de la Inmaculada, buscó el modo de hacer asequible, también desde aquí, una educación de calidad a sectores populares.

 

Augusto ha vivido con pasión el Perú. Por eso quizá durante el último tiempo lo sufrió. Le dolía el Perú: la falta de veracidad en la información, la corrupción en las altas esferas, las continuas faltas contra los derechos de las personas, el abuso del poder en cualquiera de sus instancias, la primacía del provecho particular en desmedro del bien común...en fin, los mil modos existentes en nuestra patria para ilustrar lo que la enseñanza social de la iglesia denomina "pecado social". Su personalidad espontánea le hacía vivir todo esto a flor de piel, su conciencia del deber y de la lealtad a su país, le impedía callarlos. "No puedo callar", expresa con fuerza, en un comunicado de abril del 97 cuando toma conciencia que en el Perú se tortura a las personas.

 

Ante los periodistas de Lima se expresa de la siguiente manera:

 

"Nuestra democracia es todavía una democracia inmadura...nuestra historia política se ha quedado en el personalismo de los líderes o el sectarismo de los partidos, descuidando el bien común para todo ciudadano".

 

Sus últimos pronunciamientos públicos nos han recordado estas palabras dichas ya en 1988. En otra circunstancia, ante empresarios, nos decía lo siguiente:

"hacemos gala de ser un país donde convivimos muchas razas pacíficamente. Pero no hacemos nada por sentirnos iguales y dar a todos las mismas posibilidades de satisfacer sus aspiraciones legítimas como son los beneficios de la educación, de atención en su salud, mejora en su alimentación, vivienda digna, trabajo retribuido en forma que puedan cubrir sus necesidades indispensables para mirar el futuro sin angustias" (1988).

Queda claro entonces desde dónde este hombre vivía el país.

Su voz fue haciéndose más fuerte y más valiente. No era orador pero su palabra calaba. Porque, como la de Jesús, decía verdad. Daba en el blanco. Removía conciencias y, a veces, también corazones que se ofrecían a apoyar los muchos proyectos que imaginó para paliar tanta pobreza.

Las personas, particularmente los jóvenes y los pobres, el país...tres rasgos que nos llevan a preguntarnos por las raíces de esta preocupación permanente. ¿Qué está en la base de todo ello?

¿Cuál es la fuente de la que ha brotado esta palabra y este servicio?

 

Escuchemos nuevamente la voz de Mons. Augusto, esta voz silente desde hace poco más de tres meses. En un discurso poco conocido, con ocasión del 41 aniversario del holocausto de Hiroshima (1989), Augusto nos dice:

 

"señoras y señores, la gran tragedia del mundo actual es que actúa como si Dios no existiera...Hay odio en el mundo porque se ha prescindido en él de Dios, que es Amor e hizo al hombre a su imagen y


semejanza. El hombre que siente no necesitar a Dios en su vida porque él mismo tiene el poder de Dios verá en los demás, rivales que necesita vencer y dominar...Esta es la raíz y la fuente del odio"

Como contrapartida, nos dice Augusto,

 

"Jesús nos revela el misterio de nuestro propio ser humano: llamados a ser hijos de Dios, a participar de su propia vida. Y en Cristo aprendemos a reconocernos todos los hombres como hermanos, hijos del mismo Padre. Cuando la Iglesia habla al mundo acerca de la fraternidad universal de todos los pueblos, se inspira en el designio mismo de Dios"

No nos sorprende, entonces, que haya escogido como lema para su gobierno como Arzobispo "que se amen unos a otros". O que él mismo haya definido su misión como la de "ser hombre de la unidad, de la caridad, del amor".

Ese amor que procede de Dios, que nos lleva al hermano, en particular al pobre. Ese amor que Augusto aprendió en su familia y de su madre, María, a quien siempre le dedicó una particular devoción. Sirvió "bajo el manto sagrado" de Nuestra Señora, primero en el colegio y luego, como pastor, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Evangelización.

 

Queridos hermanos:

 

Éstos son sólo algunos rasgos de este hombre apasionado por Jesús, por la Iglesia, por el país. Ha sido Él con su Gracia quien ha hecho de Augusto un hombre de Evangelio, anunciador de buenas noticias "especialmente cerca de los pobres y humildes como lo hizo nuestro Señor" a decir de él mismo. Paradójicamente, al final de su vida, perdió uno de los rasgos que más lo definían: su comunicación ágil, rápida, fluida.

 

Pero, ha sido entonces, al caer en tierra, cuando se ha revelado con más autoridad el hombre de la palabra.

- palabra capaz de iluminar las búsquedas de los jóvenes;

- palabra penetrante que duele porque toca nuestras heridas más hondas,

- palabra de fortaleza  y aliento para los débiles, a quienes manifestó especial predilección.

- palabra que, desde la debilidad, se muestra como viva expresión de la fuerza de Dios.

 

Agradecemos, pues, al buen Dios haber conocido a este hombre, pastor entrañable y amigo cercano a todos. Le pedimos que nos haga partícipes de su amor a la Iglesia y al Evangelio pronunciado desde la libertad del Espíritu. Le agradecemos que nos haya explicado con su testimonio qué significa vivir "a mayor gloria de Dios".

 

Ernesto Cavassa, S.J. 5 de setiembre 2000


Fecha Publicación: 2022-11-03T09:13:00.001-07:00
Esther Núñez··03 Nov·4 minutos de lectura

De las cámaras de televisión hasta el altar de Dios

"Enfocó" su vida para ser sacerdote a los 65 años

El ahora sacerdote Eduardo Sayán, también camarógrafo © Esther Nuñez

Por más de 10 años, el lente de su cámara logró captar todos los detalles de las eucaristías oficiadas desde la basílica Catedral de Lima (Perú), cuando realizaba su servicio como camarógrafo de Pax TV, un canal de televisión católico, impulsado por el sacerdote español, Roberto Padrós y la Comunidad de Jesús.

No había cobertura periodística que su cámara no registrara en tantas décadas de trabajo profesional. Y es que todo era válido cuando se trataba de comunicar a Dios. Con ese mismo ímpetu, realizaba largas jornadas de peregrinación y oración, por el sueño de la televisión católica, que hasta el día de hoy lleva más de 20 años al aire.

El padre Eduardo y otros sacerdotes junto a monseñor Juan Carlos Vera Plascencia, obispo Castrense del Perú

"Durante 12 años me llamó el Señor y yo nunca le dije no, pero tampoco le decía que sí", nos confesó el neo sacerdote Eduardo Sayán Marquina, antes de conceder una entrevista exclusiva a Exaudi. Y en una secuencia seguida, como en un primer plano de los que él conoce bien, admite sonriente: "Siempre he vivido enamorado de Dios".

¿Cuál es la lectura que hace al ser ordenado sacerdote a los 65 años de edad?

Padre Eduardo Sayán: Anduve toda mi vida cerca suyo. Él me tomó de su mano. Me guió. La primera vez que me convocó para servirle, andaba con los últimos exámenes de la universidad, las prácticas deportivas, entre otras actividades que en la juventud le ponemos más atención. La segunda vez que sentí el llamado, llevaba adelante la dirección de un grupo de vida espiritual en la parroquia Virgen de la Medalla Milagrosa. Además de acompañar a los niños del puericultorio Pérez Aranibar. Mi corazón se había dejado llevar por su amor misericordioso todo el tiempo.

Aunque ese "¡Sí!" demoró…¿Considera que fue en el momento oportuno?

Padre Eduardo Sayán: Sin el acompañamiento de un guía espiritual, fue difícil discernir lo que mi corazón iba sintiendo. Sin embargo, Dios fue cimentando en mí con mayor fuerza mi -Sí-. Cada una de las coberturas que realicé con cámara en mano, fueron motivo de inspiración para fortalecer mi fe, además del aprendizaje que recibí al servir en el altar como acólito.

Con cámara en mano, ¿Cuál diría que fue la anécdota que más recuerda?

Padre Eduardo Sayán: En una de las coberturas, junto a la prensa internacional, llegamos escoltados con liebres (patrullas policiales motorizadas) que abrían el paso hacia uno de los brazos del aeropuerto. Estabamos dispuestos a captar las primeras tomas del arribo al Perú del ahora san Juan Pablo II. Llegamos a estar cerca al santo padre. Mi cámara y yo íbamos muy compenetrados. Fue entonces, cuando al dar el primer paso, en suelo peruano, el cielo que estaba gris comenzó a iluminarse, por la puesta del sol, que en ese preciso momento me cautivó de principio a fin. Y cuando retiré el ojo del visor resulté quedándome solo, en el punto. Los camarógrafos ya estaban colocados siguiendo los pasos de Karol Wojtyla. De esta forma mi corazón iba viviendo, sin saberlo mi vocación, que se alimentaba con estos signos del amor de Dios.  

El Padre Eduardo en el altar

Al cumplir recién un mes, de haber sido ordenado sacerdote por el obispo castrense del Perú, monseñor Juan Carlos Vera Plascencia. ¿Qué sensación vivió en su corazón al oficiar su primera misa?

Padre Eduardo Sayán: Mi corazón siempre estuvo dispuesto a vivir la experiencia de Dios. A lo largo de mi vida, Él supo hacerme notar su presencia. Hace 15 años que vivo bajo su providencia, abandoné mi vida totalmente a él y es su amor el que me mantiene listo para seguir sirviéndole. Esta primera misa que realicé es para mí un regalo de amor que recibí sin merecerlo.


En algún momento perdió la ilusión de servirle a Dios en el altar. ¿A qué atribuye la firmeza de su compromiso en esta época de su vida?

Padre Eduardo Sayán: Al principio me ilusionaba convertirme en el sacerdote de "mangas remangadas", deseaba trabajar por los más desposeídos. Sin embargo, en la juventud mi ilusión no terminaba de seducirme por completo, pues no alcanzaba a comprender las maravillas del amor de Dios en acción a través del ministerio sacerdotal. Quizás debía pasar por estas experiencias para alcanzar a dar el Sí.

¿Tuvo algunas renuncias?

Padre Eduardo Sayán: Hace más de 20 años vivo como un -monje cama afuera-. Tras culminar mi carrera como administrador de empresas constituí una empresa dedicada a grabar eventos. Doné todas mis cámaras a Pax TV. Entonces, cuando quise registrar alguna actividad, me di cuenta de que me había quedado sin mi mejor compañera. Llevaba una vida monástica colaborando en el altar. Comencé a vivir, sin saberlo, solo de mi apostolado.

Frente al poco aumento de vocaciones en algunos países ¿Considera necesario que la Iglesia vuelva la mirada hacia las personas adultas, que se sienten llamados al sacerdocio?

Padre Eduardo Sayán: Claro que sí, es necesario. En mi caso, jamás me negué a vivir cerca de Dios, y esa experiencia fortaleció mi compromiso con Él. Ahora pese a mi edad avanzada, mi compromiso sigue vivo. Ya sin cámara al hombro, hoy ando con el corazón a mil, sirviendo a quienes me necesitan en el altar para atender a tiempo completo las cosas de Dios.

¿Para qué considera que el Señor lo ha llamado en esta etapa de su vida?

Padre Eduardo Sayán: Ahora espero confiado la misión que el Señor tiene para mí en la jurisdicción eclesiástica del Obispado Castrense, que comprende el territorio peruano desde Tumbes hasta Tacna. El Obispo Castrense, monseñor Juan Carlos Vera Plasencia, tiene previsto conformar el centro de espiritualidad castrense, desde el carisma del padre Roberto y la Comunidad de Jesús, que siguen el principio de Ora et labora. De este aprendí a beber, para llevar adelante ahora mi consagración sacerdotal.

¿Cuál es el mensaje que le deja a quienes sienten el llamado vocacional en la etapa de la juventud o de la adultez?

Padre Eduardo Sayán: Es bueno decirle Sí al Señor, cuando consideramos que es el momento preciso, más allá de las etapas de la vida. Pues aún en la edad adulta, me siento renovado con la presencia de Dios en mi vida y vivo una juventud plena. Y a aquellos jóvenes que sienten el llamado, les diría que sean valientes y perseveren en la fe.


Fecha Publicación: 2022-11-02T05:41:00.001-07:00

CRESPO, Agustín. El Padre Serapio Rivero Nicolás O.S.A. «Padre Riverito»: El agustino que hizo de la sencillez camino de santidad. Lima, Orden de San Agustín: Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú 2022, 147 pp.

Ya se inició la causa de su canonización por lo que desde el 20 de octubre del presente año 2022, el Perú ensantado cuenta con un siervo de Dios más y la diócesis de Chosica en sus 25 años de andadura puede ofrecer el primer fruto de santidad. El Vaticano precisa que en el proceso de canonización se tenga muy en cuenta la fama de santidad, y del Padre Riverito se escucha unánimemente -especialmente en el día de su funeral- que fue santo.

 

El primer biógrafo P. Ángel Ruiz de Loizaga, nos brindó una semblanza popular, cordial, devota, en la obra P. Serapio Rivero Nicolás, sacerdote agustino, alma eucarística y mariana (Lima 2010, pp. 120). Sobre ella, pero con todos los documentos a su alcance, reseñamos la de otro hermano de su Orden, el P. Agustín Crespo.

El libro está estructurado en cuatro partes, con un prólogo escrito por Fr. Hernanis Díaz Guzmán (actual Prior Provincial de los agustinos), y una presentación del propio autor, al comienzo, y un anexo documental al final.

 

El libro nos brinda documentos de primera mano, basados en el testimonio oral y escrito de personas que lo conocieron, material epistolar del propio P. Serapio que su familia conservó, otras biografías y semblanzas escritos por otros frailes agustinos, el texto de una entrevista que en 1991 Luis Urrutia (exalumno de Chosica) hizo al padre Riverito en el contexto de la celebración de las bodas de plata de la promoción que lleva su nombre, y por último, los recuerdos personales del autor.

 

La primera parte Familia - Agustino - Sacerdote - Destino es una presentación biográfica clásica, dividida en 6 apartados, que van desde el nacimiento de Serapio Rivero Nicolás en 1917, hasta su llegada a la comunidad de Chosica en 1944, pasando por su familia de origen, su educación, formación, incorporación y primeros años de su vida en la Orden de San Agustín.

Su vida en Chosica es la etapa de su vida que ocupa la mayor cantidad de páginas de la obra, y están distribuidas entre la segunda y la tercera parte del libro, que distanciándose de una cronológica clásica, son como dos ventanas para que el lector pueda asomarse al "alma" del hombre.

En la segunda parte Sus cartas y recuerdos, dividida en 12 apartados, se ofrece una antología de las cartas que el P. Serapio enviaba a sus familiares y que le sirven al autor para acercarnos a la humanidad entrañable y humor chispeante de nuestro siervo de Dios. Un botón de muestra:

 

Después de todo, gracias Señor. Gracias por unos padres tan buenos, aunque pobres. Gracias por el amor a la Santísima Virgen. Recuerdo el crucifijo que me obsequió mi madre (y que aún conservo) precisamente al cruzar la Ermita, después de rezar la Salve a la Virgen de Perales. Me vino tanta emoción que rompí a llorar como un niño (6 abril de 1993: p. 50)

 

La tercera parte Cómo lo recuerdan quienes lo conocieron se estructura en 13 apartados según los distintos grupos humanos con quienes se relaciona (comunidad religiosa, alumnos, fieles en general, legión de María, penitentes, enfermos, pobres y necesitados) o ámbitos específicos de su vida (vida cotidiana, vida religiosa, vida sacerdotal).

La cuarta parte Salud y última enfermedad está dividida en 9 apartados con 3 bloques temáticos. El primero que considera el final de su vida descrito por el emotivo testimonio de la enfermera Gladys Ramos Acasiete (pp. 112-116), que nos recuerda las palabras y el gesto que el P. Serapio tuvo para con su comunidad en la celebración de su último cumpleaños, de igual manera, se nos revela el detalle significativo que tuvo para con el Hermano Severino Mayo, y su deseo satisfecho de modo sorprende por el Señor, de morir el día de Cristo Rey. Otro bloque corresponde al tiempo posterior a su muerte, desde el día de su sepultura hasta testimonios de personas que han recibido gracias de parte de Dios y atribuidas a la intercesión del padre Riverito. Cabe resaltar el acápite Velatorio, funeral, entierro y fama de santidad (pp. 118-120) y la emocionada semblanza del P. Senén, amigo, confesor y prior provincial  (p. 122 y en el anexo documental). El tercer bloque una precisa síntesis del autor de quién no fue y quién sí fue el P. Serapio, culminando con la oración privada para su beatificación.

 

El anexo documental contiene 5 referencias significativas y citadas en distintas oportunidades a lo largo de la obra: 3 cartas (del 10 de noviembre de 1986, del 6 de abril de 1993 y de septiembre de 1978), el texto de una entrevista del 3 de agosto de 1991, y una semblanza del P. Riverito escrito por el P. Senén González Martín, del 26 de noviembre de 2002.

 

Resalto la cuidada edición de la obra, así como las atractivas ilustraciones de la portada del libro que ofrece una fotografía del P. Serapio, en su etapa juvenil, la contraportada, una carta de puño y letra del mismo, junto con otras fotos representativas de los lugares, personas y acontecimientos que dan vida a la obra y que convierten su lectura en algo grato y apasionante. 


Fecha Publicación: 2022-10-27T17:22:00.000-07:00

Monseñor Norberto Strotmann Hoppe Homilías en tiempos de Pandemia. Obispado de Chosica, 2022, 313 pp

Del 22 de marzo del 2020, Domingo cuarto de cuaresma,  al 21 de noviembre del 2021, festividad de Cristo Rey, se nos brinda nada menos que 85 homilías pronunciadas por el Pastor de la diócesis en este tiempo tan especial de la pandemia.

Aparte del valor que todo comentario bíblico tiene en sí, por lo que supone de compartirnos la palabra de Dios, orada y asimilada, son múltiples los valores que campean por el libro: la chispa de humor y hasta los chistes de Monseñor, su nivel teológico, su cercanía pastoral, la respuesta oportuna en un tiempo de angustia como es el de la pandemia, la continuidad en el año litúrgico, la consideración de momentos históricos para la diócesis como los aniversarios de sus sacerdotes, recuerdos personales de su vida y misión, la realidad cotidiana del mundo especialmente el peruano…

Con gran acierto se indica la fecha civil y el tiempo litúrgico, así como el evangelio, de cada una de las homilías.

Excelente iniciativa que tanto bien está haciendo para la oración, formación, la vida. 


Fecha Publicación: 2022-10-27T16:00:00.000-07:00

PADRE CLAUDIO CHOUINARD, misionero feliz y creativo (1940-2022)

 

Nació el 2 de noviembre de 1940 y fue bautizado en la parroquia de Santa Cecilia de Salaberri, Valleyfield, localidad al sur de la provincia de Quebec al este de Canadá.

Miembro de la congregación de los Clérigos de San Viator, desde 1961, vino como misionero al Perú en 1965. Aquí ha estado 53 años, ejerciendo como párroco de Cristo Hijo de Dios en Collique (Carabayllo), educador y comunicador popular. Fue fundador y director de Sonoviso del Perú, desde donde fortaleció la catequesis, la comunicación y la educación popular para toda América Latina.

Se le puede considerar como uno de los fundadores y pioneros de Lima Norte; promovió la radio San Viator, la formación técnica, la Cooperativa San Viator, los comedores populares y dirigió con fruto la ODEC de la nueva diócesis de Carabayllo.

Durante un tiempo fue director del colegio San Pío X en Huancayo; también dirigió el colegio "Fe y Alegría 69. San Viator" de Cutervo.

Participó con entusiasmo y eficacia en Catequesis Familiar, siendo uno de los coordinadores de sus congresos.

En el 2018, por enfermedad, regresa a Quebec y se instala en el Complejo San Viator en Loiette, sin dejar de brindar servicios comunitarios, incluso la colaboración de modo virtual con el colegio Fe y alegría-San Viator de Cutervo.

Falleció el 14 de octubre de 2022, a las 5 de la madrugada, a consecu7encia del cáncer al colón que le ha dejado postrado, pues apenas podía comer, quedando en 33 kilos, a punto de cumplir los 82 años de edad (el 2 de noviembre) y 61 de vida religiosa. A medida que se va conociendo su deceso se van sucediendo testimonios de gratitud como desde SIGNIS PERU y SIGNIS ALC (Asociación Peruana de Comunicadores, la diócesis de Carabayllo…

 

El funeral con sus cenizas se ha programado para el jueves 20 de octubre del presente 2022, en la iglesia parroquial de Quebec (Canadá). Damos las condolencias a sus hermanos Clérigos de San Viator y sus hermanas de sangre, Jocelyne y Pierrette, y cuatro sobrinas

 

Les comparto las palabras pronunciadas en el I Congreso de Historia de Lima Norte, en la UCSS, año 2005, así como un texto del historiador Santiago Tácunan

 

Testimonio del P. Claudio Chouinard, año 2005:

Me han encomendado hablarles de Iglesia y de los jóvenes. Bueno yo cuando hablo de Iglesia hablo de esta porcioncita de Iglesia que me ha tocado, Cristo Hijo de Dios, Collique; donde nos hemos hecho presente los clérigos de San Viator desde el año '65 cuando yo, apenas ordenado hace 24 años, llegué por ahí y después por el puericultorio por varios años y luego he vuelto a la parroquia y ahora pues sí, estoy de párroco desde el '87, es un experiencia muy linda. Esa parroquia, bueno ya cubre más de 100 mil personas y de esos más de 25 mil son jóvenes de 15 a 25 años. Una época muy importante para ellos, porque yo la considero un poco como el momento en el que uno construye su futuro, un poco como ese explorador que va a intentar cruzar el mar con un velero de totora y que ya tiene un año para elaborarlo y también para cargarlo cuando es lo más importante para cruzar, bueno pues esos años, esos 10 años fueron un poco para mí como esos años en que uno se carga de todo lo necesario emprender la aventura de la vida.

Y nosotros entonces ¿qué hacemos como parroquia para todos esos jóvenes, para esos 25 mil?, bueno primero, para satisfacerme un poco diría que no somos los que tenemos la primera responsabilidad, así con eso como que me salvo, yo creo que la primera responsabilidad la tiene la familia y la tienen los padres, pero ya sabemos la condición. Yo cuando converso con educadores de la fe, porque estoy encargado de los educadores de la fe de esta diócesis y yo que pregunto ¿y cuántos de nuestros hogares funcionan bien pues como para decir un 30% sí, un 70% con problemas, con muchos serios problemas, entonces cuando los papás están separados es difícil orientar a los hijos; cuando la mamá es la única que queda en casa, como madre no diría soltera pero sola sí, es difícil porque cuando los papás tienen que trabajar de mañana a noche es difícil acompañar a los hijos, entonces tenemos 25 mil jóvenes muchos de ellos no tienen el apoyo de sus padres como deberían tener; el joven ahora a los 15 años hace lo que quiere, entra a la hora que quiere y utiliza su tiempo como quiere, en muchos de los casos.

Pero además de esto, en nuestra parroquia también hay 10 colegios, 7 públicos, 3 de "Fe y Alegría" donde los jóvenes aprenden algo, también 25 horas a la semana lo pasan en esto. Y también pues existen las discotecas, existe Internet, donde los jóvenes están más a menudo ahí que en nuestras parroquias, pero también esos jóvenes ya vienen a nuestra parroquia porque les ofrecemos algunos servicios, uno de ellos quizá más formal es el entorno a lo que le llamamos la preparación para la Confirmación, no, es un programa para la preparación a la vida, que termina con un compromiso que se llama el sacramento de la Confirmación, dos años de preparación ahí donde más o menos 500 jóvenes al año se van preparando, 5 mil en 10 años, de los 25 mil alcanzamos 5 mil , es la quinta parte, donde ahí tratamos de fortalecer valores humanos y cristianos de la vida, donde tratamos de reflexionar con ellos cómo orientarse, qué visión tener de la vida, y cómo sacarle a la vida lo mejor. También tenemos grupos juveniles y tenemos un centro juvenil donde hay salas, bibliotecas, orientadores y donde inclusive hay una radio, Radio San Viator, que durante muchos años funcionó con una antena y con todos los documentos desde tiempo yo recuerdo porque los llevé yo, en el Ministerio de (Transportes y) Comunicación, pero que todavía como no es estación comercial, no sale; pero nosotros hemos bajado la antena y hemos empezado otra cosa: Radio San Viator Internet, esta experiencia la llevamos este año y nos quedamos admirados de todas las posibilidades que tiene, primero se transmite la radio por Internet todas las noches; y segundo, ahí se ve siempre en la pantalla los que están en comunicación con nosotros, un montón de nuestros jóvenes de Collique primero, porque es para ellos, son jóvenes para jóvenes, jóvenes que lo organizan y jóvenes que lo escuchan por Internet ya hay tantas cabinas y también gente del mundo entero nos escucha, gente que está metido en problemas de juventud y que comparte con nosotros, todo eso pues una nueva forma también de ayudar a los jóvenes, pero los jóvenes no solamente necesitan una orientación en valores, los jóvenes necesitan trabajo los jóvenes necesitan una mejor economía, en el trabajo hemos realizado experiencias, primero en cerámica, después en panaderías, ahora desde varios años estamos con un centro que es textil, ese centro de confección para exportación tiene 65 máquinas, pero 25 de las cuales sirven para la formación: cursos de 3 meses a razón de 5 horas al día, en dos turno cuando nos lo permite la economía. Y de eso después los jóvenes encuentran trabajo, 80% de ellos ya están ubicados, y eso lo venimos haciendo también con el apoyo también de Sedes Sapientiae desde ya varios años, y esos jóvenes ya encuentran trabajo porque ese sector es un sector en expansión; nosotros mismos evidentemente recibimos a muchos de ellos, como centro de producción para exportación pero también centro de producción para el país, y es una forma de ayuda: trabajo y formación para el trabajo. Además de esto, Economía, tenemos una cooperativa -Cooperativa San Viator- para jóvenes y adultos de 18 años y más que permite precisamente orientar a los jóvenes, ayudarles a ahorrar dinero para su futuro y son muy pocos los que todavía lo hacen, a pesar que ya tenemos más o menos unos 500, pero incentivar a la gente para poner el dinero del lado "pan para mayo" como que es una nueva cultura, pero ya vamos ganando poco a poco la batalla. Y por otro lado, también por medio de créditos salvar las situaciones a veces que se suscitan, un curso, o una necesidad de un dinero más adicional, bueno hasta 5 mil soles se puede alcanzar para empezar un nuevo y pequeño negocio.

En fin, son algunas formas de cómo estamos ayudando en este momento desde la Iglesia a nuestros jóvenes. Muchas gracias.

(Benito, J.A. Pasado, presente y futuro de Lima Norte: construyendo una identidad, 2007, UCSS-Fondo Editorial UCSS, Coordinador, 264-267 pp

 

Mgr. Santiago Tácunan: EL PADRE CLAUDIO Y SU LABOR SOCIAL EN COLLIQUE

 

A lo largo de la historia de la iglesia católica cuatro han sido los campos de acción: lo moral, la cultural, lo religioso y lo territorial. Esto último muy marcado durante el siglo XVI y XVII, sobre todo con las misiones a la Amazonía peruana. En la actualidad la labor social de la iglesia la podemos apreciar en las distintas parroquias ubicadas en los diversos distritos como los ubicados en Lima Norte.

Quiero referirme en esta oportunidad a la labor desempeñada por el Padre Claudio Chouinard Leduc en la parroquia "Cristo, Hijo de Dios" de Collique – Comas. La motivación para este informe es desde todo punto de vista subjetiva y personal, puesto que al radicar en este pueblo joven, siento la atracción de conocer un poco más de su historia. Pero sobre todo, entender la razón de tan sacrificado trabajo.

¿Quién no se ha encontrado por la mañana con un volante de la parroquia deslizada por debajo de su puerta invitándonos a participar en diversas actividades litúrgicas? ¿Quién no ha escuchado hablar al Padre Claudio con claridad, bondad y energía sobre situaciones actuales? Es por estas razones que he tratado de reunir cierta información acerca de este personaje muy querido en la zona y con quien he tenido la oportunidad de conversar en más de una ocasión.

La parroquia "Cristo, Hijo de Dios" tiene sus orígenes en la misma ocupación de la zona conocida como Collique, allá por los años 1967, a escasos seis años de crearse el distrito de Comas (12 de diciembre de 1961). La ocupación urbana además de destinar espacios públicos para ciertos servicios civiles (postas de salud, comisaría, parques, bibliotecas, calles y avenidas), también se preocupó por brindar espacios para cuestiones espirituales que complementen y ayuden a formar un espacio digno de vida en donde reine la cordialidad y solidaridad entre sus miembros. Es así como por acuerdo de toda la población se destina un espacio para la creación de una futura parroquia católica. Este creo que es uno de los aspectos que unificó a los pobladores de la zona, pues su composición era muy heterogénea. Sin embargo, la fe católica que profesaban le dio una orientación de vida.

Cuando se destinó el área para la parroquia nadie se preocupó del nombre de la misma, ni de quienes debía estar a cargo la labor pastoral. Luego de algunos meses, a mediados de 1967, llegó a Collique la Congregación de Clérigos San Viator, quienes presurosos asumieron tan importante labor pastoral. Fueron en total cuatro personas las que llegaron a Collique liderados por el Padre Juan Tremblait, quien también era capellán del Hospital de Collique, conocido por esos años como Hospital de Tuberculosos. Junto a él llegó el Hermano Juan Pablo Lane, la Hermana Magdalena Grégoire de la Congregación de "Presentación de María" y la Señorita Denise Ménard. Luego de algunos años se sumaron a la labor pastoral otras dos Hermanas de "Presentación de María", así como uno de "Niño Jesús".

Un aliado para las labores pastorales fue la institución "Fe y Alegría", quien además estaba encargada de brindar una formación cristiana con tres colegios de primaria y secundaria para los niños y adolescentes del lugar.

Si bien se contaba con un terreno para la parroquia no se tenía nada construido. Es recién al año siguiente y con el apoyo de personas civiles y algunas instituciones públicas (el aeroclub de Collique brindó un hangar para utilizarlo como sede parroquial) que se dio inicio a la construcción del local parroquial, la misma que fue reconocida el 18 de junio de 1969 por el mismísimo Cardenal Juan Landázuri. Su área de influencia original eran los pueblos jóvenes de Collique y Año Nuevo. Este último lugar fue separado de la parroquia "Cristo, Hijo de Dios" en 1980 cuando se constituye la parroquia "Cristo Liberador".

Desde esos años a la actualidad la parroquia ha ampliado no su área de cobertura, sino el número de feligreses. Hoy son más de 100 mil moradores que disfrutan de esta cobertura pastoral, las cuales son atendidas por cinco centros parroquiales animados por sus consejos zonales respectivos. Todos ellos, claro está, liderados por el Padre Claudio Chouinard, "El Gringo" o "Padrecito" como lo conocen popularmente. En más de una oportunidad se ha alejado de Collique cumpliendo labores eclesiásticas por designio directo de sus superiores, pero gracias al cariño por la gente y su incompleta labor, como dice él, siempre está de regreso.

Uno de sus importantes logros sociales es haber desarrollado una cooperativa de ahorro y crédito para toda la población. Esta idea fabulosa ha posibilitado que mucha gente que no puede acceder a créditos bancarios, pueda iniciar alguna pequeña idea empresarial y/o encontrar cierta comodidad de infraestructura domiciliaria.

Con los beneficios obtenidos se logra dar sustento a diversas actividades a favor de la comunidad, así como alimentación a personas que vienen formándose como futuros clérigos de San Viator en las casas hogar "Santa Rosa" y "San Cristóbal". Adicionalmente también brinda servicio de confección industrial (Centro Santa Fe) en donde da trabajo a jóvenes de la zona. La producción de este taller está destinado a la exportación. Para el ámbito local se ha puesto en marcha el funcionamiento de una panadería. Mención aparte merece la Central de Comedores Autogestionarios (CECUC) fundado en 1990.

Otra idea fabulosa ha sido crear, con ayuda de la comunidad, un Centro de Salud, un Botiquín Comunal y una Radio (San Viator) de alcance local. Ambos servicios son indispensables para desarrollar las distintas labores que desarrolla esta parroquia.

            Sin lugar a dudas el principal aporte de esta parroquia es haber hecho tomar conciencia a la población que es indispensable organizarse para desarrollar trabajos en beneficio de la comunidad. Este ha sido un arduo trabajo, pues cada una de las seis zonas tenía diferente orientación política. Sólo así ha sido posible obtener la luz, el servicio de agua y desagüe, así como otros servicios públicos. ( Apuntes en el Diplomado Doctrina Social de La Iglesia, UCSS, 2009)

 

COLLIQUE DE DUELO.

En la historia de Collique hay personajes que han marcado un camino de trabajo y entrega hacia los demás. Uno de esos personajes es el Padre Claudio (Claudio Chouinard), un clérigo canadiense perteneciente a la Congregación de San Viator, quien llegó a Collique muy joven para quedarse en el corazón de los más pobres.

Su trabajo no solo se centró en actividades espirituales, sino en una lucha constante por las reivindicaciones sociales. Así, apoyó de manera decidida a la obtención de una serie de servicios básicos como párroco de la parroquia Cristo Hijo de Dios, se involucró en la educación de los jóvenes a través de la formación para el trabajo, fundó la Radio San Viator que funcionó pesé a todos los obstáculos del gobierno Fujimorista para alegría de todos los pobladores, promovió la cooperativa de ahorro y crédito San Viator, entre otras tareas en Cajamarca, Huancayo y otros departamentos del país. Luego de más de 50 años de vida misionera y cerca de diez años en medio de una lucha sin cuartel para combatir una complicada enfermedad, falleció hoy a la edad de 81 años.

Gracias Padre Claudio, hoy todos elevaremos un rezo a tu eterno camino.

#gracias

https://www.facebook.com/santiago.tacunanbonifacio

 


Fecha Publicación: 2022-10-23T16:29:00.000-07:00

https://fb.watch/gkA5dRF7N9/?mibextid=gngRpg



Acertada la  Misa por los 50 años de "los  Toribianitos" celebrada por el Arzobispo de Lima Mons. Castillo y homenaje a su creador  Padre Oscar Aquino del Colegio de la Arquidiócesis "Toribio de Mogrovejo" del Rimac, profesor de música que reunía las voces "virgenes" de los niños de primaria y con su acordeón entonaban bellas canciones religiosas. Enterado el Cardenal Landazuri dispuso que participaran en la Catedral en una Misa por la infancia mundial, con asistencia del Presidente García y su Gabinete, vísperas de Navidad. Asistencia total de la prensa y público. La gran sorpresa, nunca se habían escuchado tan bellos villancicos, parecían 30 ángeles. La concurrencia emocionada no paraba de aplaudir. Fue noticia nacional. Hoy no hay hogar en el mundo que no tengan sus grabaciones. Llovieron las invitaciones. Hoy Emocionó ver en la Misa a los fundadores y la generación actual. Felicitaciones Mons. Castillo y fundador P. Aquino.

(Gentileza del Dr. Oswaldo Cava. Muchas gracias)

Fecha Publicación: 2022-10-20T05:24:00.005-07:00
CEREMONIA DE HOMENAJE AL GRAN ALMIRANTE DEL PERÚ Y DIPUTADO POR PAITA DON MIGUEL GRAU SEMINARIO, EN EL MARCO DEL 201° ANIVERSARIO DE LA MARINA DE GUERRA DEL PERÚ Y DEL143° ANIVERSARIO DEL GLORIOSO COMBATE DE ANGAMOS (8 de octubre del 2022)  Fernando Ayllón Dulanto





 Sr. Congresista José Williams Zapata, presidente del Congreso de la República; Sr. Congresista Diego Alonso Bazán Calderón, presidente de la Comisión de Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las Drogas; Señores congresistas; Sr. Almirante Alberto Alcalá Luna, comandante general de la Marina de Guerra del Perú; Señores oficiales y miembros de la Marina de Guerra del Perú; Ilustres invitados. El 8 de octubre de 1821, hace 201 años, durante la gesta emancipadora, el general José de San Martín estableció la Marina de Guerra del Perú. Sin embargo, la tradición naval del Perú se remonta a épocas inmemoriales, cuando los antiguos pobladores de los territorios que actualmente forman parte de nuestro país exploraban nuestras costas en busca de alimentos (peces y mariscos) y de contactos con poblaciones alejadas a fin de facilitar el intercambio de productos como lo demuestran las culturas Chincha y Mochica. Durante el dominio español el virreinato del Perú abarcó la mayor parte de América del Sur, incidiendo en la importancia de la ciudad de Lima y del puerto del Callao. Las riquezas de estas tierras y el intercambio comercial con la península ibérica llevaron a corsarios y piratas a atacar las embarcaciones y aún las poblaciones costeñas. La conducción de su defensa estuvo a cargo de los virreyes y de la Armada de la Mar del Sur. Luego, durante el siglo XVIII, se crearían, entre otros establecimientos, la capitanía del puerto del Callao, la Real Academia Náutica de Lima y el Hospital Naval de Bellavista. A inicios del siglo XIX España había dejado de ser una potencia marítima de primer orden. La derrota sufrida, junto con su aliada Francia, durante su conflicto con los ingleses (1804-1809), y luego la invasión de la península ibérica por las tropas napoleónicas, la imposición del usurpador José Bonaparte y la lucha por su propia independencia (1809-1914) debilitó su control sobre sus dominios en el Nuevo Mundo. San Martín, quien, invitado por los patriotas locales, que reiteradamente le habían afirmado que la población del virreinato del Perú era mayoritariamente partidaria de la independencia y le mantenían informado de la situación política, económica y militar, llegó con la Escuadra Libertadora a la bahía de Paracas el 7 de septiembre de 1820. Poco más de un año después, el 8 de octubre de 1821 estableció la Marina de Guerra del Perú, cuya participación fue decisiva para la victoria patriota. Desde sus orígenes hasta la actualidad nuestra Armada ha prestado y sigue prestando múltiples e invaluables servicios a la patria, tanto para la defensa de nuestra integridad territorial y el orden constitucional, como contribuyendo con el desarrollo y la integración nacional. EL DIPUTADO MIGUEL GRAU SEMINARIO Por extraña coincidencia del destino el 8 de octubre de 1879 se escribió una de las páginas más trágicas, pero al mismo tiempo más gloriosas, de nuestra historia, cuyo protagonistas principales fueron el Gran Almirante del Perú y diputado por Paita Miguel Grau Seminario, así como los demás integrantes de la tripulación del célebre monitor Huáscar. Todos los que conocieron a Grau –aún sus ocasionales enemigos en la guerra–son unánimes al resaltar su honestidad, heroísmo, valor, capacidad y caballerosidad; la sencillez de su trato, su hombría de bien, el respeto a la vida de los rendidos y de las poblaciones civiles, y su ilimitado patriotismo, el que lo llevaría al sacrificio de su vida en defensa de nuestro país cuando apenas contaba con 45 años de edad y tenía a su cargo la enorme responsabilidad de ser padre de diez hijos –de los cuales dos habían fallecido poco tiempo antes– todos ellos aún niños, y la dicha de contar para tal tarea con la colaboración de su esposa, a quien reiteradamente manifestase su amor. Miguel Grau nació en Piura, el 27 de julio de 1834 . Su infancia no fue precisamente fácil. Desde marzo de 1843, cuando aún era un niño de poco más de ocho años, se inició en las faenas marinas. Entonces, junto con su hermano Enrique, se embarcó en Paita en el bergantín mercante Tescua, el que naufragó. Así fue como comenzó su aprendizaje de las múltiples faenas que se realizan durante las travesías; las dificultades producidas por la mala alimentación y las enfermedades, y los mil y un riesgos originados por tempestades y marejadas. Antes de cumplir 20 años de edad ya había navegado por lejanos mares y océanos, y surcado miles de millas náuticas, entre ellas las que limitan con las semidesérticas costas –entrecortadas por fértiles valles– del Perú, Bolivia y Chile, futuro escenario de sus heroicas proezas y de su sacrificio final en el altar de la patria. La relación inicial de Grau con el mar no fue, pues, académica sino más bien vivencial. El 22 de julio de 1872, intentando impedir la asunción al mando del electo presidente Manuel Pardo, el ministro de Guerra y Marina, coronel Tomás Gutiérrez –con el apoyo de sus hermanos, los coroneles Silvestre, Marceliano y Marcelino Gutiérrez– depuso al presidente José Balta y se proclamó jefe supremo provisorio de la República. Tomás Gutiérrez envió una comunicación al comandante general de la Marina, capitán de navío Diego de la Haza, para que secundase el movimiento. Los comandantes de las unidades –entre ellos Miguel Grau–, rechazaron el golpe de Estado, anunciando que emplearían sus fuerzas para restablecer el orden constitucional: Al ver así las leyes ensartadas en la bayoneta del soldado, al ver atropellados todos los poderes de la República, al ver amenazados los más sagrados derechos del ciudadano y al ver, en fin, envilecido y escarnecido lo más sagrado entre los pueblos cultos y herida de muerte a la patria, la Marina Nacional, que siempre ha dado muchas pruebas de patriotismo y abnegación por el orden y sostenimiento de las instituciones; la Armada no ha trepidado en ponerse a la altura que por sus antecedentes le corresponde, ha rechazado indignada la invitación que se le hizo para secundar la consumación de tan horrendo atentado; y, enarbolando el estandarte de la ley, ha protestado en masa de tan inaudito y escandaloso crimen, no reconociendo otro caudillo que la Constitución . La Marina de Guerra, las tropas del Ejército leales al gobierno y el pueblo de Lima se sublevó contra los hermanos Gutiérrez, haciendo fracasar el intento de golpe de Estado. Las proezas marineras y el valor del contralmirante Miguel Grau, reiteradamente demostrado, así como su profundo humanismo y sus dotes de padre y esposo ejemplar, en las que se han centrado sus biógrafos, han hecho que pasen casi desapercibidos otros aspectos de su vida, como es el caso de su vocación política y su actividad parlamentaria. El 2 de junio de 1868 se produjo la elección de Grau como diputado suplente por Paita, provincia que por entonces abarcaba siete parroquias: Paita, Colán, Amotape, La Huaca, Sullana, Querecotillo y Tumbes. El 5 de febrero Grau se había reincorporado a la Marina de Guerra, la que el 27 lo designó comandante del monitor Huáscar (1868-1876). El 25 de julio fue ascendido a capitán de navío graduado. En la misma fecha la Cámara de Diputados proclamó su elección y poco después le solicitó su incorporación debido a la licencia concedida al diputado propietario. El 21 de octubre Grau respondió que gustosamente se incorporaría sino hubiese asumido el mando del Huáscar. La segunda elección de Grau se produjo para la renovación de la Cámara de Diputados en 1876. En esta oportunidad fue elegido diputado propietario por Paita. El 5 de junio de 1876 dejó el comando del Huáscar. El 26 de julio la Comisión de Poderes de la Cámara de Diputados lo proclamó. En su breve paso por el Poder Legislativo Grau dejó una profunda huella. Presentó interesantes proyectos, algunos de los cuales contaron con la aprobación de su Cámara. Se preocupó, especialmente, por los temas vinculados a la Marina, en particular, así como los referidos a la defensa nacional, en general. Podemos mencionar entre sus iniciativas una sobre ascensos en la Armada, presentada el 19 de septiembre de 1876, que pedía que se basasen en la capacidad y experiencia, es decir, en la meritocracia. El 4 de octubre, junto con otros diputados, suscribió el dictamen de la Comisión de Marina referido al mencionado proyecto de ley. En él se afirma: El ascenso es para el marino una esperanza y un gran estímulo; para obtenerlo se requieren dos condiciones principales: la una que se llama de antigüedad y la otra de mérito. La antigüedad puede adquirirse por servicios practicados en los buques de guerra o trasportes de la escuadra, o por el ejercicio del empleo en las dependencias de Marina. El mérito lo constituyen los servicios distinguidos y los conocimientos teóricos y prácticos exigidos para cada clase. […] La antigüedad en un empleo, cuando se ha desempeñado bien y ha producido el adelanto en los conocimientos profesionales, comprobados por un examen, son ciertamente un título adquirido para la recompensa; pero la antigüedad en el servicio sin los conocimientos necesarios para el buen desempeño de la clase inmediata, de ninguna manera puede constituir un derecho para la promoción de un oficial de Marina; y como el mejor medio de comprobar la competencia es el examen, el proyecto llena todas las seguridades necesarias para el mejor acierto. El ascenso en virtud del mérito comprobado según las distinciones que hemos hecho nos evita su justificación, pues su título mismo expresa que no debe darse sino a los más acreedores por sus servicios y conocimientos, y porque no sería racional suponer que fuese concedido al que no es capaz de desempeñar su nuevo empleo ”. Leal defensor de la provincia de Paita que representaba, el 2 de octubre de 1878 se mostró contrario al proyecto de demarcación territorial del Poder Ejecutivo que planteaba incorporarla a la provincia de Piura. El 16 de noviembre presentó un proyecto de ley cuyo objetivo era la reorganización del Ministerio de Guerra y Marina. En la misma fecha fue asesinado el presidente del Senado Manuel Pardo y Lavalle, de quien Grau era muy cercano. Durante su gestión parlamentaria Grau advertiría a la Representación Nacional sobre las limitaciones de las tripulaciones, el mal estado de las unidades de la escuadra y la superioridad de los blindados adquiridos por Chile. En varias oportunidades se enfrentaría a los miembros de la Comisión de Presupuesto, los que, debido a la crisis económica que atravesaba el país, solían hacer recortes en los requerimientos de la Armada. Por desgracia, las restricciones económicas que atravesaba el erario y la falta de una política de defensa nacional hicieron que no se atendiesen las necesidades de la Marina ni las del Ejército. Lamentablemente, las consecuencias de ello nos son bastante conocidas. El 4 de enero de 1879 Grau presentó un proyecto que lo pinta de cuerpo entero, cuando, conjuntamente con otros diputados, propuso la reducción de los emolumentos de los parlamentarios: Ciertamente, que si la situación económica del país no fuese difícil y angustiosa, a nadie se ocurriría reducir los emolumentos con que la nación remunera de algún modo los importantes servicios que los legisladores le prestan; porque es indudable que esos emolumentos no guardan proporción con las necesidades que están llamados a satisfacer; pero cuando la más severa economía preside con notable acierto todos los actos de la Legislatura actual, necesario es también que se dejen sentir sus efectos en el Poder Legislativo, que ha introducido ya en el servicio de la Secretaría de la Cámara de Diputados una reforma trascendental e importante que se traduce en una economía de 60,000 soles en el bienio. Hay que reglamentar, Sr. Excmo., la distribución de esos emolumentos, que si son bien reducidos para los que los reciben por los buenos servicios que prestan, son injustos y exagerados cuando se abonan por servicios que no aprovecha la República. Los hijos de Miguel Grau Seminario y otros diputados que integraron el Congreso Miguel Grau Seminario estuvo casado con Dolores Cabero Núñez. Fruto de este matrimonio fueron sus diez hijos, dos de los cuales serían congresistas: Rafael y Miguel Grau Cabero. 1. El diputado Rafael Grau Cabero En 1905 el Dr. Rafael Leopoldo Grau Cabero (Lima, 18/1/1876 - Cotabambas, 4/3/1917) fue elegido diputado por la provincia de Cotabambas (Apurímac), siendo reiteradamente reelegido hasta su muerte. Ante el intento inconstitucional de disolver el Congreso del presidente Guillermo Billinghurst, junto con otros parlamentarios buscó el apoyo de oficiales de las Fuerzas Armadas –entre ellos el coronel Óscar R. Benavides– para vacar al presidente, lo que culminó en su derrocamiento el 4 de febrero de 1914. El 4 de marzo de 1917 el diputado Rafael Grau fue asesinado en Palcaro, durante la campaña para su reelección. 2. El senador Miguel Raymundo Grau Cabero En 1917 Miguel Raymundo Grau Cabero (Lima, 23/1/1879 - 31/10/1976) fue elegido senador suplente por Amazonas (1917-1918) y en 1919 senador propietario por el Callao (1919). Durante su gestión parlamentaria -junto con Alberto Secada- propuso la creación del Ministerio de Marina, lo que fue aprobado. Otro de sus proyectos fue para otorgar una pensión vitalicia a los sobrevivientes del monitor Huáscar. Igualmente, propuso que se denominase Grau la provincia de Cotabambas y que su capital fuese Chuquibambilla, tal como lo había querido su hermano Rafael Grau. 3. El diputado Melitón Carbajal En este homenaje no debemos olvidar al vicealmirante Melitón Carvajal, quien participó en el combate del Callao del 2 de mayo de 1866 y en la guerra con Chile bajo las órdenes de Miguel Grau. Tras resultar herido durante el combate de Angamos fue hecho prisionero, constituyéndose como un héroe viviente para el Perú. En 1883 fue elegido diputado por la provincia de Huaylas. 4. El diputado Luis Germán Astete Otro de los héroes de nuestra Marina de Guerra que integró el Congreso fue el capitán de navío Luis Germán Astete, diputado por Huaraz entre 1860 y 1864. Participó en el combate del Callao el 2 de mayo de 1866 y en el de Pacocha el 29 de mayo de 1877. Combatió al lado de Andrés Avelino Cáceres y murió en la batalla de Huamachuco el 10 de julio de 1883. RUMBO A LA GLORIA Tras declararnos la guerra Chile, a pesar de su inmensa superioridad naval, las correrías de Grau se convirtieron en su peor pesadilla. Grau encarnó la esperanza nacional de obtener una victoria que muchos sabían, desde antes del inicio del conflicto que, por el descuido suicida de nuestra defensa nacional, sería imposible. El heroísmo de nuestros marinos y soldados no fue suficiente para reemplazar la falta de buques, armas y demás pertrechos, ni las limitaciones de la preparación de nuestras tropas, clara consecuencia de la lamentable carencia de una Política de Defensa Nacional de Estado, que trascienda a los gobiernos. La pérdida del Huáscar significó el inicio de la invasión chilena a nuestro territorio y la multiplicación de la ola de saqueos, destrucción y muerte que ella implicó. Ante la egregia figura de don Miguel Grau se han rendido la unanimidad de intelectuales peruanos y extranjeros. Manuel González Prada afirmó… En el combate homérico de uno contra siete, pudo Grau rendirse al enemigo”; […] Todo podía sufrirse con estoica resignación, menos el Huáscar a flote con su comandante vivo. Necesitábamos el sacrificio de los buenos y humildes para borrar el oprobio de malos y soberbios. Sin Grau en la Punta de Angamos, sin Bolognesi en el Morro de Arica ¿tendríamos derecho de llamarnos nación?”. La curul de Miguel Grau en el Hemiciclo del Congreso El 13 de octubre de 1983 el Congreso de la República, a través de la Resolución Legislativa N° 23680, dispuso que en homenaje al diputado Miguel Grau en el Hemiciclo de la Cámara de Diputados esté permanentemente una curul con su nombre. Asimismo, ordenó que las listas de asistencia con que se iniciaban las sesiones de la Cámara y del Congreso comiencen con el nombre de Miguel Grau, tras cuyo enunciado la Representación Nacional conteste ¡Presente! El 2 de noviembre de 1983, al develarse su curul, el senador Luis Alberto Sánchez, autor de la iniciativa legislativa, afirmó: Nos pareció que en el Parlamento no solamente debe darse leyes, fiscalizar, sino que se debe también levantar la moral de los pueblos y enseñar con el ejemplo de sus miembros, de enseñar cómo se debe ser un digno ciudadano, un hombre patriota y un buscador y trabajador de la riqueza moral del país. Y eso está presente en Grau. No voy a hacer, señor presidente, un recuento histórico, han sido hechos con mucha lucidez, con mucho brillo. Me voy a limitar a anunciar por qué hicimos este pedido, señor presidente. Lo hicimos más que por las glorias guerreras, que son muy grandes, que no se pueden olvidar, más que por la actitud en el Parlamento de Grau, por el conjunto mismo de su personalidad, por lo que hay en él de mística, de humildad, de orgullo, de valor y de trabajo. Porque todas esas cosas son como las facetas de una piedra preciosa, que si se pierde cualquiera de ellas deja de ser preciosa y deja de ser brillante, por eso, hemos considerado que todas ellas son nada más que una y que esa una se llama «Miguel Grau». Creo, además, que, o hemos creído todos los que hemos presentado el proyecto, que el fragor de las discusiones parlamentarias, a veces ha hecho falta más que un árbitro vivo, un ejemplo más vivo aún que los vivos porque es eterno, y ahora tenemos de árbitro en nuestras tendencias, de control de nuestras expresiones para no perdernos el respeto a nosotros mismos, y para ser severos con nuestras acciones, tenemos la muda presencia de un asiento que no estará vacío nunca, porque algo impalpable lo ocupa y es el honor mismo de la patria ensangrentada un día y con esperanza siempre. […] Y el gran historiador republicano Jorge Basadre afirmaba: Como del carbón sale el diamante, así de la negrura de esta guerra sale Grau. La posteridad ha indultado a su generación infausta porque a ella perteneció el comandante del Huáscar. Olvida desastres y miserias y la mira con envidia porque lo vio y le admiró Al conmemorarse el 201° aniversario de la Marina de Guerra del Perú y el 143° aniversario del combate de Angamos honor y gloria a don Miguel Grau y a los demás integrantes del célebre monitor Huáscar. Honor y gloria a cada uno de los héroes de nuestra Armada que entregaron su vida en el altar de la Patria para defenderla del enemigo exterior y del terrorismo genocida. Honor y gloria a nuestros héroes de la democracia y del Perú. ¡Viva el Gran Almirante del Perú don Miguel Grau Seminario! ¡Viva la Marina de Guerra del Perú! ¡Viva el Congreso de la República! ¡Viva el Perú!

Fecha Publicación: 2022-10-16T04:16:00.001-07:00

 

LA AMABLE TRADICIÓN. LOS SABERES DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS

 

 Luis Farfán y Carlos Hiraoka La Amable Tradición (Los sabores que nos dio a conocer Nuestro Señor) (Editorial Salesiana, Lima, 2022, pp.139). Los dos autores han llegado a cumplir sus 80 años y siguen empeñados en la noble misión de compartir anécdotas, tradiciones y vivencias de los protagonistas de la devoción que son los Hermanos, comenzando por ellos mismos.

La tradición nada tiene que ver con la ceniza, con la muerte, con la arqueología, tiene que ver con el rescoldo de la hoguera, con la pasión por la vida, con la historia que es memoria, recuerdo, raíces, y por ello se convierte en lo más vivo que se transmite como sagrado legado para convidar a vivir. Es como una transfusión de sangre, un testigo que se entrega, un eslabón de cadena, un paso de escalera que se sabe parte de un todo que no se puede interrumpir para tocar la gloria.

La introducción corre a cargo de Carlos quien manifiesta que "en las memorias de la Hermandad del Señor de los Milagros, se tiene estampas, semblanzas, crónicas maravillosas que se repiten cada octubre", en las historias esenciales, el vivir diario, en el recorrido procesional, vividos por la gran legión de hermanos jubilados, hay que rescatar su testimonio como impostergable tarea de la que el libro es un adelanto.

La presentación la redacta el P. José Manuel del Rosario, párroco-rector de Nuestra Señora del Carmen de la Legua quien compara al Señor de los Milagros como un nuevo pesebre -Perú- donde al igual que en Belén Jesús -Dios con nosotros- visita nuestra patria para caminar con su pueblo.

A partir de la página 9 y hasta la 139 Luis Farfán desarrolla el contenido del libro que es un agradecimiento en alta voz del legado heredado de su padre y de su abuelo -riquísimo fólder de fotos, recortes de prensa- y que ha ido atesorando y enriqueciendo con lecturas y la redacción de sus memorias y vivencias

Comenta las imágenes elocuentes de las fotos del cambio del anda en 1922, apela a la historia de su primer libro, "lo más relevante que aprendí", sucesos del desarrollo procesional, antología de textos, poema, anotaciones acerca de los grandes cronistas.

En el capítulo "al Señor de los Milagros" se establecen cronológicamente textos significativos de costumbres y tradiciones de antaño y cómo se viven en la actualidad, especialmente por parte de los autores de la obra y su cuadrilla, la octava. Todo ello salpicado de simpáticas anécdotas como la que lugar al título de "La honorable octava cuadrilla" y "los honorables hermanos de la octava cuadrilla" por singular propuesta de Machulito, p.97. Una más, el vocabulario propio de cuadrillas y hermandades como sucede con el término "caballito"  consistente en "encontrar el sitio preciso para que, terminado un homenaje y estando por recibir otro de un local bastante cercano, no se tenga que levantar, retroceder, voltear y luego caminar, para luego volver a voltear, tocar campana y bajar nuevamente, sino dar los pasos de costado" p.97. Sigue a continuación una selecta muestra de literatos e historiadores como Alfonsina Barrionuevo, Julia Costilla, César Miro, para culminar con el autorizado texto del P. Armando Nieto, quien titula al Señor de los Milagros "Ícono de la Misericordia" (p.130)

En la "Conclusión" los autores "amenazan" con haber llegado a su final, tras sus obras "Una imborrable inspiración divina" y "La peregrinación morada…avanza". Como les dije en la presentación llevada a cabo en el salón de actos de los PP. Salesianos con la dirección de la Editorial Salesiana que ha logrado una edición primorosa y popular, los 80 años de sus autores los saludamos como la encíclica del Papa Pablo VI "octogesima adveniens" pero nosotros le pedimos al Señor que les dé vida hasta los cien "Centesimus annus" como escribió San Juan Pablo II. Es lo que pedimos -y sin poner límites a la Divina Providencia- que sigan recogiendo, escribiendo, publicando y compartiendo. Muchas gracias ¡avancen hermanos!

 


Fecha Publicación: 2022-10-10T08:19:00.001-07:00

El próximo día 22 de octubre... en la Catedral de la Almudena.

2.108 santos y beatos de la persecución religiosa en España

por Victor in vínculis

 

09 octubre 2022 23:22


Después de los varios cambios sufridos, con motivo de la pandemia, en las diferentes diócesis en las que se tenían que celebrar beatificaciones llegamos a la última de ellas. Tendrá lugar en la Catedral de la Almudena de Madrid el próximo 22 de octubre, fiesta litúrgica de san Juan Pablo II.

El querido padre redentorista Antonio Quesada explicaba hace unos días:

«El próximo 22 de octubre tendrá lugar la beatificación de 12 redentoristas martirizados en Madrid, en 1936, y pertenecientes a las dos comunidades que, en esa fecha, la Congregación del Santísimo Redentor tenía en la capital de España (Santuario del Perpetuo Socorro en Chamberí, y la Basílica de San Miguel en La Latina), encabezados por el P. Vicente Renuncio Toribio.

Misioneros Redentoristas de España | Mártires de Madrid

Concretamente, la beatificación se celebrará en la catedral madrileña de La Almudena a las 11:00 horas, y estará presidida por el delegado apostólico, el cardenal Marcello Semenaro, prefecto de Dicasterio de las Causas de los Santos.

La beatificación es el resultado del cariño con que los hijos del San Alfonso y sus familiares han guardado la memoria de sus cohermanos a lo largo de los casi 90 años transcurridos y del trabajo de recogida de datos iniciado casi al día siguiente de ocurridos los hechos que llevaron a solicitar la apertura de la causa en 2005, iniciándose la fase diocesana del proceso en septiembre de 2006 y concluyendo en noviembre de 2007. Tras un iter de estudio en el Dicasterio de las Causas de los santos por historiadores, teólogos, cardenales y obispos, el Santo Padre los declaró mártires el 24 de abril de 2021».

Así que, a la espera de nuevos anuncios desde la Santa Sede -de próximas beatificaciones- o de aperturas y/o cierres de causas diocesanas que sigan aumentados las cifras:

Relevancia y singularidad (9 de octubre de 2022) - Diócesis de Barbastro-Monzón (diocesisbarbastromonzon.org)

lo cierto es que, tras la beatificación de los dominicos de Sevilla, el pasado mes de junio, con la beatificación de los 12 redentoristas de Madrid el próximo 22 de octubre alcanzaremos, Dios mediante, la cifra total de 2.108 santos y beatos de la persecución religiosa. Demos gracias a Dios y a la Reina de los Mártires.


Fecha Publicación: 2022-10-06T17:20:00.000-07:00

Vía Lucis 2022, listos para partir tras las huellas de 14 jóvenes testigos

Del 20 de agosto al 3 de septiembre, vuelve la ruta itinerante propuesta a los jóvenes entre momentos de oración, reflexión y servicio a los pobres. De Turín a Bari, pasando por Milán, Génova, Piacenza y Asís para conocer la figura de "santos de la puerta de al lado" como Carlo Acutis, Sandra Sabattini, Carlotta Nobile, Matteo Farina, Maria Orsola Bussone, Santa Scorese y muchos otros

Roberta Barbi - Ciudad del Vaticano

Tres mil kilómetros en catorce días, acompañados de catorce sonrisas que destacan en otros tantos rostros bañados por la luz de Jesús: los de los testigos que han sido elegidos como guías espirituales para la edición 2022 del Vía Lucis, organizado por la asociación Tucum Odv en colaboración con Terra e Missione Aps y el Festival de la Misión. Cada día, en 14 ciudades diferentes, los participantes se encontrarán con los más pobres que viven en las estaciones de tren para vivir juntos un momento de oración y de servicio, escuchar testimonios, participar en talleres y vivir plenamente la adoración eucarística, acompañados por figuras vinculadas a la zona, jóvenes que, incluso en los brevísimos espacios de su vida, han dejado una huella indeleble en los demás, simplemente dejándose moldear por el Señor en su vida cotidiana.

La enfermedad como experiencia para ofrecer al Señor

Muchos de los jóvenes testigos elegidos como ejemplos para la edición 2022 del Via Lucis, han sufrido en la vida en el cuerpo, pero fueron capaces de canalizar el dolor en energía, impulsados por el motor de la fe. Además de la figura ejemplar de Carlo Acutis, que no necesita presentación y cuyo testimonio tendrá lugar en Milán en la iglesia de Santa Maria Segreta, que frecuentaba y que ahora alberga una de sus reliquias, hay otras figuras menos conocidas pero igualmente brillantes. Comenzamos en Roma con David Buggi, el "soldado de Cristo" que, sin haber cumplido los dieciocho años, no se rebela contra la enfermedad que le aqueja, sino que, por el contrario, la acepta, consciente de que no ha dicho sí al sufrimiento, sino sí a Dios. En Nápoles continuamos con la prometedora violinista Carlotta Nobile que, desde la Orquesta de Cámara de la Accademia di Santa Sofia que dirige, se convierte en "donante de música" en las salas de oncología donde está hospitalizada y da testimonio de cómo el cáncer ha curado su alma. En Taranto, Pierangelo Capuzzimati, que sin tener ni siquiera 18 años, fue capaz de reconocer el proyecto de Dios en el mal que le oprimía y se convirtió en padre de sus padres, acercándolos a la fe y haciendo madurar en ellos la conversión. Y también en Brindisi, Matteo Farina que, con sólo 19 años, habla de su enfermedad como un "renacimiento espiritual" y en el hospital, olvidándose de sí mismo, se dedica al consuelo y la salud espiritual de los demás. En Parma, en cambio, está la siciliana Sarah Calvano, en cuyo diario, publicado bajo el título "El Magnificat de Sarah", da un testimonio estremecedor de cómo se puede ser feliz en una cama de hospital. En Piacenza, por fin, es el turno de Giulia Gabrieli, una niña bergamasca de catorce años que sabe vivir su enfermedad como una aventura que, de todos modos, tendrá un hermoso final, ya sea la curación o el encuentro con el Señor.

La entrega a los demás es la mayor alegría

Entre los catorce testigos también hay jóvenes que han dedicado todo su tiempo a los demás, como Mario Giuseppe Restivo, que murió en un accidente cuando sólo tenía 19 años. Siempre estuvo involucrado en el escoutismo católico, y fue en este terreno fértil donde arraigó su vocación de servicio a los jóvenes, hasta el punto de llevar el escoutismo a las parroquias periféricas de su Palermo. En Asís se recordará a Marianna Boccolini, una joven de 18 años de Narni que, hasta su muerte en un accidente de tráfico, tenía el sueño de ser médico para atender a los pobres y a los que sufren, iluminada como estaba por su mirada de maravilla hacia el prójimo. También murió en un accidente a los 23 años Sandra Sabattini, de Ravena, una discípula de Don Benzi que, tras una experiencia entre discapacitados y drogadictos, decidió que ya no podía prescindir de ellos porque al elegirlos había elegido a Dios. En Génova, en cambio, será el turno de Marco Gallo, 17 años y el valor de abandonar las "cosas normales" para partir en busca de una felicidad más elevada, diferente, que sólo puede venir de la fe y el cielo. En la misma línea estará el testimonio de la etapa de Turín, Maria Orsola Bussone, del Movimiento de los Focolares, que con sólo 16 años escribió a la fundadora Chiara Lubich que había comprendido el valor de la Cruz, viviéndolo después ella misma con una muerte prematura durante un campamento juvenil en el que participaba como animadora.

Amar al Señor hasta la muerte

Siguiendo en orden aleatorio, hay otras dos figuras muy significativas que los participantes en el Via Lucis estarán llamados a conocer, unidos por la violencia en la muerte que es casi un martirio. En Bari reflexionarán sobre Santa Scorese, la primera víctima de feminicidio cuando el acoso aún no era un delito, asesinada en defensa de su castidad con sólo 23 años en 1991 y por ello recordada como "la santa de las perseguidas". Impregnada de la espiritualidad de los Salesianos, de la Acción Católica y del Movimiento de los Focolares - los encuentros más importantes de su vida - había madurado antes de su muerte la intención de consagrarse a los Misioneros de la Inmaculada del Padre Kolbe, pero no llegó a tiempo. Por último, pero no por ello menos importante, el P. Ezechiele Ramin, conocido como "Lele", de Padua pero también del mundo, porque se unió a los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús. Con ellos fue al encuentro de los indígenas americanos, en México, regresó a su país a tiempo para ayudar a las víctimas del terremoto de Irpinia, y luego de vuelta a Brasil, donde fue asesinado por su compromiso con la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de los campesinos acosados por los terratenientes. 


Fecha Publicación: 2022-10-02T11:24:00.001-07:00

ARISTÍN, Jesús María (Ed.) Historia del Vicariato Apostólico de Yurimaguas  (Lima, 2020, pp. 422)

La mitad del tiempo pasado en nuestro Perú bicentenario se ha vivido con la presencia misionera de los Padres pasionistas en Yurimaguas. Con su llegada a tierras amazónicas, el Papa Benedicto XV creó la prefectura Apostólica de San Gabriel en 1921, que  en 1959, fue elevada al grado de vicariato con el nombre de "Vicariato Apostólico de Yurimaguas, siendo su sede en dicha ciudad.

Con este motivo, se ha publicado un libro, que cuenta con magnífica edición, por su atractiva presentación con cientos de fotos, didácticos mapas y gráficos, precisas semblanzas de los protagonistas, acuciosos estudios de los grupos forjadores de su historia.

Comienzo felicitando a su pastor, Monseñor Jesús Aristín, quien funge como autor y editor. Ojalá cunda su ejemplo y todas las diócesis, prelaturas y vicariatos del Perú puedan compartirnos sus ricas trayectorias del pasado, su policromía y riqueza presente, sin olvidar sus desafíos y proyectos futuros.

Comienza la obra con sus "antecedentes históricos " gracias al P. Jaime Regan ,SJ, y que titula "historia de la selva en la época colonial", referida a las "reducciones de los jesuitas en Maynas", el sistema socioeconómico, la evangelización (pp.5-16). En el pórtico, un sobresaliente prólogo del teólogo y misionero pasionista P. A.M: Artola, contextualizando la génesis de la misión pasionista en el marco del proyecto evangelizador de la Iglesia en "el siglo de las Misiones", introduciéndonos a su trayectoria y valorando sus realizaciones, sin olvidar su "santa" propuesta de promover la beatificación del fundador del Vicariato, Monseñor Atanasio Jáuregui.

En la "Introducción" se nos marca claro su objetivo: "rendir un homenaje a los cientos de misioneros que a lo largo de los cien años han dado sus vidas por el anuncio del Evangelio y la construcción del Reino en nuestra Amazonía peruana" (p.23). Pasa revista a la bibliografía existente, especialmente la surgida al hilo de sus conmemoraciones (25, 50, 80 años), siempre uniendo la obra de los pasionistas en la costa-sierra-selva, Moyobamba y Yurimaguas, destacando que la presente es la primera -estrictamente hablando- en presentar específicamente la evangelización y servicio del vicariato de Yurimaguas. A continuación, de modo vivencial, se nos cuenta la estructura del libro, articulada en dos partes , la primera histórica y la segunda referida a la actualidad y futuro.

La primera parte, titulada "100 años evangelizando y sirviendo", comienza con la llegada de los Pasionistas a Yurimaguas marcando tres etapas; la primera, de 1921 a 1972, acentuando las diferentes facetas de evangelización, educación, salud, promoción social y las obras materiales emblemáticas; la segunda, del Postconcilio, de 1972 a 1992; la tercera, enfocada a la pastoral indígena. El segundo capítulo redactado por el P. Carlos Murayari, brinda las semblanzas de los pastores: Atanasio Jáuregui, Elías Olázar, Miguel Irízar, Pío Zarrabe, José Luis Astigarraga y el actual Jesús María Aristín. El tercero pasa revista a 18 realidades de las congregaciones y grupos: Franciscanas Misioneras de María, Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús, Canonesas de la Cruz, Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús (México), Misioneras Trabajadoras Sociales de la Iglesia (México), Hermanos del Sagrado Corazón, Carmelitas Descalzas, Lauritas, Misioneros de Jesús (seglares), misioneras marianas, Hermanas de la Virgen María del Monte Carmelo, Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe, Hermanas Pasionistas, Misioneras de san José de Cluny, Salesianos, Discípulas de Jesús, Hijas de la Pasión de Jesucristo y María Dolorosa, Carmelitas Misioneras Teresianas. El capítulo cuatro de "agentes de pastoral" presenta la realidad de los misioneros laicos, los corazonistas, sacerdotes diocesanos misioneros, sacerdotes formadores desde el Seminario, animadores cristianos de comunidad. El capítulo cinco se refiere a las parroquias: Datem del Marañón (5), Alto Amazonas (6 ) Yurimaguas (6 y siete capillas), San Martín (3)

En la segunda parte se centra en las áreas pastorales y las instituciones vicariales. Comienza por aportar datos generales y los pueblos originarios del vicariatos, sus vías y medios de comunicación, los aspectos sociales y económicos, la extensión geográfica y el modo de organizarse pastoralmente. Como complemento, se incluye el estudio elaborado por Ángela Vilca, del CAAAP, acerca de los pueblos indígenas: achuar, awajún, chamicuro, chapra, kandozi, kapanawa, kicwa, kukama kukamiria, shawi, shiwilu, wampis. El capítulo 7 se centra en la pastoral educativa, las escuelas parroquiales, el Instituto de Educación Superior Pedagógico Monseñor Elías Olázar, el ISPP "Padre Cayetano Ardanza", colegios con internado o SRE (Residencia Estudiantil), colegios de secundaria (10), ODEC. El capítulo 8 referido a la pastoral de la salud contando el hospital Santa Gema, postas sanitarias, Hogar María de Nazaret, Hogar Virgen de Fátima. El capítulo 9 da a conocer los proyectos de pastoral social e instituciones vicariales (7)

En la Conclusión se dan gracias por "los cien años de historia, de entrega y sacrificio, de evangelización y servicio al pueblo altoamazonense y sanmartinense, para celebrar llenos de alegría y júbilo" (p.379), para aprender de su historia, vivir el mensaje del Papa Francisco a la Amazonía, y responder a los desafíos con una pastoral de presencia y un mayor protagonismo de todos los bautizados, especialmente los laicos.

El libro se puede descargar y cuenta con interesantes entrevistas en youtube por parte del autor del libro y la comunicadora profesora Julia María Asuncion.  https://www.youtube.com/watch?v=mER9cIRXzNk


Fecha Publicación: 2022-10-02T11:10:00.001-07:00

EL SEÑOR DE LOS MILAGROS, LOS TEMBLORES Y EL APÓSTOL DE LIMA FRANCISCO DEL CASTILLO

Me complace compartirles el interesante artículo del P. Benjamín Crespo s.j., vicepostulador del P. F. del Castillo, Roma, 1 octubre 2022

Hoy iniciamos el mes de octubre, nuestro mes morado, nuestro mes del Señor de los Milagros, a quien todos tenemos especial devoción y lo expresamos de diversas maneras, hábitos morados, procesiones, acudimos al santuario de las Nazarenas, llevamos flores, encendemos cirios y velas, acompañamos desde nuestras casas, y también por supuesto aprovechamos para comer un buen turrón de doña Pepa, de esos clásicos de toda la vida. Recordemos nuestra historia. Cito un testimonio de un jesuita que vivía en el Colegio de San Pablo e informa lo sucedido: "Cuando esto se está escribiendo, acaba de suceder el más terrible y espantoso temblor que ha padecido jamás la ciudad de Lima". Era el sábado 13 de noviembre de 1655 a las dos y treinta de la tarde. Hubo un fuerte terremoto de 7.7. grados en la escala de Richter, azotando Lima y Callao. El epicentro se ubicó a 50 km al oeste del puerto del Callao y a 30 km de profundidad:

"A esta hora hubo un gran temblor en esta ciudad, el cual dicen que vino de hacia el Callao, en donde derribó lo más de la hermosa iglesia de cal y canto que había acabado en aquel puerto la Compañía, y también en esta ciudad de Lima maltrató algunos edificios en el breve espacio de tiempo que el terremoto duró". Se derrumbaron casas, edificios, templos, causando mucho daño, muchos damnificados, donde murieron alrededor de 11,000 habitantes, especialmente de la población pobre y marginal de Lima que son quienes más sufrieron".

Nos dice el P. Francisco del Castillo en su Autobiografía: "Luego que hubo cesado el temblor salí del Colegio de San Pablo con mi compañero, a ver si había sucedido alguna desgracia, y al pasar por la Catedral me comenzó a seguir mucha gente, juzgando iba yo a platicar, con que entonces me vi obligado a hacer poner una mesa en la plaza, arrimada a uno de los pilares del Portal de los Escribanos, en donde comencé a platicar a gran multitud de gente que concurrió en breve tiempo…. Luego en acabando la plática, con un acto fervoroso que hice de contrición con un Santo Cristo Crucificado en la mano, bajé de la mesa en que platicaba y con el Santo Cristo en las manos fui con toda la gente del auditorio, y con la que en las calles se iba agregando, al Colegio de San Pablo hasta entrar en la iglesia de dicho Colegio todos, en donde hicieron a agritos otro acto fervoroso de contrición, exhortando a la gente tratase luego de confesarse y ponerse en gracia de Dios" [1]. Autobiografía. 64-65.

El Padre Francisco del Castillo salió del Colegio de San Pablo, casa de formación de la Compañía de Jesús (donde actualmente se encuentra la Casa e Iglesia de San Pedro), para atender a las víctimas, a los más pobres de Lima, a la gente morena y a los españoles y criollos. Prestó auxilio solidario y generoso a los necesitados y, al pasar por la Catedral comenzó a seguirle la gente, conocedora de su fama de santidad por su generoso e infatigable celo apostólico. Aprovechó la ocasión para predicarles, desde una enramada bajo la cual se empezaron a celebrar oficios religiosos por un tiempo, por temor a nuevos temblores. Invitaba a los limeños a orar con humilde contrición y arrepentimiento, invitando a la penitencia, repitiendo con los brazos extendidos: "Lima, Lima, tus pecados son tu ruina".

Al día siguiente, domingo, como continuasen los temblores, se llevó en procesión la imagen del Cristo Crucificado desde la Capilla de Nuestra Señora de los Desamparados (a espaldas del actual Palacio de Gobierno, donde está ubicada ahora la residencia presidencial) hasta la Catedral, con acompañamiento de mucha gente. En medio del dolor por la muerte y destrucción, en el alejado barrio de Pachacamilla, a las afueras de la ciudad, donde los pobladores pobres de Lima, provenientes de Angola, formaron la "Cofradía de Pachacamilla" y levantaron una edificación donde se alzaba solitaria una pared con la imagen del Crucificado pintada por uno de ellos, muchos sufrían no solo los daños de este terremoto, pues vivían sufriendo de terremotos hace tiempo, de esos terremotos no causados por la naturaleza, sino por aquellos que los maltrataban y atropellaban y mataban todos los días, de hambre, de enfermedad, de falta de trabajo digno, y mucho más. Todas las paredes de la Cofradía de los negros angoleños se cayeron, salvo un débil muro de adobe, donde estaba pintada la imagen del Cristo morado, y era lugar de encuentro y reunión de la gente morena. Fue considerado un verdadero milagro. Era todo lo que quedaba de lo que había sido un galpón o corral de esclavos que le rendía culto.

En la tragedia, Cristo se hacía visible de esa manera en Lima, mostrando su misericordia y dando esperanza a los más afectados, los pobres, los negros, los humildes. Así, en la cofradía de Pachacamilla, comenzó el culto popular al Señor de los Milagros, propagándose rápidamente entre la población local. Todos lo conocemos como el Señor de los Milagros, Cristo de Pachacamilla, Cristo Morado, Cristo de las Maravillas, Cristo Moreno. El Señor de los Milagros, es el mismo Cristo Crucificado que nos abraza, cuida y protege. Después del gran terremoto, la imagen sobrevivió intacta incluso después de una serie de fuertes temblores que llegaron en los años posteriores. Esto hizo que la fe alrededor de ella se incrementara y que el Cristo de Pachacamilla se convirtiera en el protector de Lima. La noticia de varios hechos milagrosos atribuidos a la imagen mural atrajo el interés del público, y la imagen comenzó a ser conocida como el «Señor de los Milagros». El Papa Francisco nos invita a ser iglesia en salida, misionera, iglesia de los pobres, solidaria, comprometida con la justicia, denunciando toda corrupción y toda violencia, venga de donde venga. Es tiempo de solidaridad y de sinodalidad, de caminar juntos y responder a la situación actual que requiere de todos, sin excluir a nadie, todos queremos vivir dignamente y esta situación actual debemos cambiarla para bien de todo el Perú y de todos los peruanos. No podemos seguir así, maquillando tanta injusticia, tanta corrupción, tanta deshonestidad bajo apariencias formales, ilegales e inmorales y antidemocráticas. El P. del Castillo decía a todos: "Lima, Lima, tus pecados son tu ruina". Y hoy ¿nos diría lo mismo? Lima, Lima…. tus pecados son tu ruina.