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Fecha Publicación: 2019-06-08T06:44:00.000-07:00

PRIETO CELI, Federico Huellas de Púrpura. Líderes espirituales de la Iglesia católica en el Perú (1945-2019), Fundación Luis Enrique Tord, Lima, 2019, 91 pp

¡Cuánto se agradece que alguien se atreva con la historia reciente! Nadie mejor que un periodista, con formación humanista, de larga trayectoria y, en buena medida, protagonista de los hechos; por esta razón, es bien comprensible que no sólo nos presente hechos, sino que también juzgue, analice y dé su respetable punto de vista.

Y, qué oportuna la obra, en este momento de kairós que vive la Iglesia de Lima con el cambio de prelado. Tiempo como escribió San Juan Pablo II para mirar el pasado con gratitud, el presente con pasión, el futuro con esperanza.

Presenta el libro Monseñor Juan Antonio Ugarte quien destaca el título referido al color de la birreta cardenalicia; nos habla de fortaleza (hasta derramar la sangre) y luz de fuego de santidad. Al enfatizar el desafío de luchar por la santidad, constata "cómo todos mis pares –obispos- se han esforzado por predicar a Cristo, cada uno sin perder su personalidad ni uniformizar sus tendencias, porque son anchos y largos los caminos de Dios" (p.8).

Con gran acierto por parte del autor dedica los tres primeros capítulos a los tres últimos papas, los tres ilustres visitantes del Perú, aunque Benedicto XVI lo hiciese como cardenal. De San Juan Pablo II destaca "su visión profética", de Benedicto XVI "la doctrina social cristiana" y del Papa Francisco, el tiempo nuevo de evangelizar con gozo, en el que en América y el mundo "el comunismo quedó atrás".

Lo central de la obra son las cuatro semblanzas de los cuatro cardenales. Juan Gualberto Guevara de la Cuba, "un prelado de origen humilde", antes del Concilio Vaticano II, Juan Landázuri Ricketts, "en defensa de la unidad", cardenal que llenó toda una época y que dejó en manos del autor la redacción de sus memorias.  El tercero, Augusto Vargas Alzamora, "primer cardenal nacido en Lima", de quien resalta la "relación formal y distante" con Fujimori; nos brinda un resumen de una larga y profunda entrevista que le hizo en 1990. Por último, Juan Luis Cipriani Thorne, a quien caracteriza con el subtítulo "fidelidad al Magisterio", traza una viva y completa semblanza que adelantó el 21 de enero del 2019 en el portal virtual "Lucidez" con el título "El gobierno episcopal del cardenal Cipriani" y culmina con la carta de despedida de Su Eminencia el 5 de febrero de 2019, en la que agradece y alienta a los fieles a recibir al nuevo Arzobispo "con la misma calidez con que me he sentido acompañado por ustedes durante estos años".

Les animo a leer este casi centenar de páginas, tan precisas y con tanto gusto literario, auténtico retrato de nuestra Iglesia y del Perú, desde la pluma de un profesional del periodismo, peruano, católico fiel. 


Fecha Publicación: 2019-06-08T05:41:00.001-07:00

MOLINÉ LABARTE, Jesús: Daniel Figueroa Villón. Una vida para Dios y para su Iglesia (Testimonios sobre la vida y ministerio del Excmo. Monseñor Daniel Isaac Figueroa Villón (1902-1967), Chiclayo 2018, 197 pp

 

Agradezco el envío de esta magnífica semblanza acerca del primer obispo de Chiclayo preparada por el actual emérito Mons. Jesús Moliné, ayudado por el P. José Antonio Jacinto, quien hace una magnífica presentación en el video que ofrece la USAT.

Comienza con un excelente prólogo del actual obispo Monseñor Robert Prevost.

La primera parte brinda una sintética semblanza en ocho capítulos desarrollados de modo cronológico, ubicando al personaje y destacando su benéfico ministerio.

En la segunda se centra en los principales rasgos de su personalidad y trabajo pastoral de acuerdo con el acopio de testimonios recogidos.

Por último se ofrecen "favores" sobrenaturales registrados. En el epílogo, el autor de la obra manifiesta que podía resumirse todo "diciendo que fue una vida para Dios y para su Iglesia" (p.193)

Su esmerada presentación y cómoda letra, así como sus ilustraciones lo hacen de una atractiva y provechosa lectura. Felicitaciones

 

SEMBLANZA

Monseñor Daniel Figueroa Villón. Nació en Carhuaz (Ancash), el 16 de agosto de 1902. Desde el 20 de mayo de 1945 fue auxiliar del Arzobispo de Arequipa. Trasladado a Huancayo el 22 de septiembre de 1946, teniendo como lema: "Plenitudo legis dilectio" (El amor es la plenitud de la ley). Fue gran devoto de San Pío X, el "Papa de la Eucaristía". Del 20 al 24 de agosto de 1951, Huancayo fue sede del Congreso Eucarístico Regional. En aquella ocasión se realizó el I Certamen Catequístico entre los escolares del departamento de Junín. Al año siguiente, del 1 al 3 de diciembre de 1952, se celebró el Primer Sínodo Diocesano, el mismo que consta de 383 artículos. Monseñor Figueroa fue trasladado a Chiclayo, como primer Obispo de esa nueva Diócesis, el 17 de diciembre de 1956. Murió en Lima el 30 de enero de 1967. Actualmente, sus restos mortales reposan en el cementerio general de Chiclayo.

 

LIBRO

Tras un paciente trabajo de investigación que lo llevó a consultar los archivos eclesiásticos de Chiclayo, Huaraz, Huancayo y Lima, monseñor Jesús Moliné Labarta publicó el libro "Daniel Figueroa Villón: una vida para Dios y para su iglesia", sobre la obra pastoral del primer obispo de la Diócesis de Chiclayo, de quien se dice, murió en olor a santidad.

 Moliné Labarta, obispo emérito de Chiclayo, conoció del trabajo de Figueroa Villón al llegar a la diócesis y luego, al asumir la conducción de esta, decidió investigar sobre el inicio de beatificación del recordado pastor de la Iglesia Católica en Lambayeque, nacido en Carhuaz, Áncash.

"Entendí que era un proceso muy complejo para el que se necesita tiempo, personas y recursos, así que me dije que no podía quedarme únicamente con la satisfacción de saber que había sido un hombre muy bueno. Decidí recoger datos sobre él y escribirlos y repartirlos, al menos en el archivo diocesano y en la biblioteca del seminario, para que luego alguien pueda animarse a hacer más. Tuve el apoyo de monseñor Ricardo Guerrero y de la profesora Elena Cárpena, que conoció de cerca de monseñor Daniel", comenta Jesús Moliné.

 

BÚSQUEDA EN LOS ARCHIVOS

En el camino hacia la preparación de lo que inicialmente sería un resumen biográfico, Moliné Labarta recibió escritos de Huaraz, Huancayo y Lima, todos enviados por personas que conocieron y trabajaron junto a Figueroa Villón, quien fue nombrado por el papa Pío XII como primer obispo de Chiclayo el 17 de diciembre de 1956.

"Dos años después me animé a escribir el libro, casi al final de mi episcopado. La producción del libro ha sido mi primer trabajo en serio como obispo emérito, además de confesar y decir la misa, que es lo más importante. El libro contiene testimonios e información recogida en los archivos diocesanos de Huaraz, Lima y Huancayo", señala.

Figueroa Villón realizó sus estudios en el seminario menor de su natal Carhuaz y al concluirlos se mudó con su familia a Lima, donde ingresó al seminario para su formación sacerdotal, ordenándose como tal el 26 de mayo de 1926.

"La carátula presenta la imagen de monseñor Daniel que corresponde a un lienzo que se encuentra en el Arzobispado de Huancayo, donde él pudo trabajar con mayor intensidad, pues estaba joven y fuerte, hasta que le dio un derrame cerebral por lo que tuvo que ser trasladado a Lima. En el archivo de Lima encontré que había sido administrador apostólico de Huancavelica, algo de lo que nadie sabía. Me comuniqué con Huancavelica y no me dieron mayor información, pero se pudo confirmar buscando en el Ministerio de Justicia y en el de Interior", relata Jesús Moliné.

Figueroa Villón también fue obispo auxiliar de Arequipa, aunque por breve tiempo.

 

SANTO POR ACLAMACIÓN

De su obra como obispo de Chiclayo se recuerda la culminación de la catedral, cuya construcción demoró 90 años y fue terminada en 1959. Ese mismo año adquirió el terreno para la construcción de seminario de Santo Toribio de Mogrovejo, preocupado en la necesidad de incrementar el número de vocaciones sacerdotales en la diócesis, que hasta ese momento eran casi nulas.

Monseñor Daniel Figueroa falleció en Lima el 30 de enero de 1967. De ese momento, según ha relatado el padre Ricardo Guerrero Orrego, que fue ordenado sacerdote por el desaparecido obispo, el propio nuncio apostólico en Lima pidió que se inicie de inmediato el proceso de beatificación, dadas las condiciones de santidad que en vida mostró. Incluso – de acuerdo a los testimonios de una de sus sobrinas – en una ocasión fue encontrado levitando cuando estaba en oración.

Sus restos descansan actualmente en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz.

"La tarea ahora es de monseñor Robert como obispo de Chiclayo, porque así como sucedió con San Juan Pablo II, a monseñor Daniel se le consideró santo por aclamación popular", refiere monseñor Jesús Moliné.

GRACIAS A LA USAT

El libro fue presentado el jueves 8 de noviembre y fue publicación fue posible gracias al Fondo Editorial de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo.

https://www.semanarioexpresion.com/Presentacion/noticia2.php?noticia=863&categoria=Regional&edicionbuscada=1089 

Este libro, editado por la USAT, es una semblanza biográfica de un hombre "que era un santo", como afirmaría su sucesor, Mons. Orbegozo y el Nuncio Rómulo Carboni. Mons. Jesús Moliné, su autor, ha logrado recoger de un modo riguroso testimonios de dos personas que conocieron de cerca a Mons. Daniel, el P. Ricardo Guerrero y la Prof. Elena Cárpena, además de haber investigado con seriedad otras fuentes de diversos lugares por donde pasó trabajando esta "figura de gran talla humana espiritual y pastoral puesta totalmente al servicio de la Iglesia, no se reservó nada".
Consta de dos partes: por un lado se señalan datos biográficos y trabajos pastorales, y en segundo lugar se encuentran las reflexiones de diversos puntos de la vida cristiana, que nos ayudan a meditar. De ahí que –en el decir de Mons. Robert Prevost– es un libro que se puede aprovechar como lectura espiritual.
Sigue afirmando Mons. Prevost: este libro refleja un "denodado esfuerzo en la investigación, en la recopilación de los testimonios y en una muy apropiada organización de los documentos que le han llegado. Nadie mejor para escribir la vida de un Santo Obispo, que otro buen Obispo y sucesor suyo como ha sido Mons. Jesús Moliné Labarta".
Los interesados en adquirir el libro pueden comunicarse con el P. José-Antonio Jacinto (957615070; jjacinto@usat.edu.pe).

http://www.diocesischiclayo.org/2019/02/19/monsenor-daniel-figueroa-villon-una-vida-para-dios-y-para-su-iglesia/

https://www.facebook.com/usat.peru/videos/presentaci%C3%B3n-del-libro-daniel-figueroa-vill%C3%B3n-una-vida-para-dios-y-para-su-igles/1943394019080279/


Fecha Publicación: 2019-05-30T12:27:00.001-07:00

MANUEL GIGANTO SE NOS FUE CON SANTO TORIBIO

Gracias a su devoción por Santo Toribio, yo comencé –en 1991, con motivo de mi primer viaje al Perú- a recopilar material para lo que considero LA MAYOR COLECCIÓN DOCUMENTAL SOBRE SANTO TORIBIO en su casa de Tudela y que fructificó en sus dos monumentales obras.

Tuve la suerte de visitarle en dos ocasiones y siempre dedicamos horas a nuestro Santo. Claro que su opción por Villaquejida es incuestionable; lo que me queda es su pasión y fervor por el santo que le llevó a dedicarle miles de horas a recopilar material para dar a conocer su vida y obra.

Ofrezco mi oración por el eterno descanso de su alma y envío mi más sentido pésame a su esposa e hijos, especialmente mi gran amigo e hijo suyo, Josemari. Gracias a él, les puedo compartir una emocionada semblanza de su vida y su misión.


https://jabenito.blogspot.com/…/un-libro-giganto-de-santo-t…
https://jabenito.blogspot.com/…/manuel-giganto-completa-su-…
http://ietoribianos.blogspot.com/…/manuel-giganto-expone-50…
 

https://www.facebook.com/joseantonio.benitorodriguez?_

 

UNA VIDA DE PELÍCULA. SEMBLANZA A UN PADRE EJEMPLAR

Suele decirse que casi todo o buena parte de lo que somos humanamente se lo debemos a nuestros padres: aficiones, hábitos, valores, cualidades físicas... Incluso en la fe, al menos los primeros pasos. Nosotros hemos tenido la fortuna de haber nacido en una familia con fe y de la que somos deudores y debemos ser transmisores.

Manuel, mi padre, había pedido muchas veces a San José, patrono de la buena muerte, esa gracia. Y así se la concedió: estos últimos meses que ya no podía ir a la misa diaria, le traían la comunión diaria a casa. Incluso el último día, el sábado pasado 6 de abril, la mañana, comulgó semiconsciente. Después ya se fue apagando, sin dolores y sin medicación alguna, como una vela que se agota en el candelabro. Murió en casa a las 1:15 h de la madrugada del domingo 7, rodeado de mi madre y los cuatro hijos que estábamos rezando el rosario y otras oraciones. Conscientes todos del momento, aceptando con naturalidad la muerte que es un tránsito necesario para encontrarnos con Dios. ¿Qué mejor muerte se puede pedir a San José y a Santo Toribio? Sobre el pecho una estampa del Cristo de Villaquejida y otra de la Virgen. En el ataúd, además, una estampa de Santo Toribio y un rosario en las manos. 

 

Ahora nos toca pedir, por intercesión de Santo Toribio, que el Señor lo lleve pronto a su compañía plena en el cielo. 

Creo que sabes que mi padre tiene una vida de película: nació en una familia sencilla y con muy pocos medios económicos en Algadefe, pueblo próximo a Villaquejida. Con un tesón ejemplar, compaginando desde la infancia el trabajo y el estudio por las noches, fue saliendo adelante y ocupando profesiones de lo más variadas: delineante, gestor de seguros... capataz agrícola, perito agrícola, profesor del PPO, Director de la oficina de Empleo. Se casó con mi madre que era de Villaquejida, un pueblo a 8 km del suyo, y ahí descubrió a Santo Toribio cuyo ejemplo de vida le cautivó. Le sorprendió siempre la poca transcendencia que se le daba pese a la importancia que tuvo en la evangelización de América y en su transformación y desarrollo en todos los sentidos. 

Tenía cualidades singulares como la constancia. Escribió varios libros para enseñar Fruticultura (era profesor de esa materia en el PPO). Sus cursos por los pueblos y ciudades (años 60 y 70) eran un éxito y había que hacer selección de inscritos pese a que eran de 7 a 11 de la tarde/noche durante los cinco días de la semana y cinco meses seguidos. Siempre había médicos, secretarios de Ayuntamiento, monjes, monjas a las que el obispo libraba esas horas de la clausura y que querían también aprender. Con muchos mantuvo una amistad singular. Era habitual que en las inauguraciones y clausuras de los cursos estuvieran presentes los alcaldes, gobernadores civiles, obispos... Ya ves, era un caso muy singular y muy valorado en el PPO, tanto que tuvo trato personal con dos o tres ministros de Trabajo, incluso comiendo en su casa. Sin embargo, siempre rehusó ocupar cargos públicos en ayuntamientos u otras administraciones políticas.

En fin, una vida de película por múltiples motivos. Con 46 años, tras una operación en la columna vertebral que resultó mal, quedó tetrapléjico y desahuciado. Contra todo pronóstico médico (había docenas de frailes, monjes y monjas rezando por él) sobrevivió y se recuperó en gran parte. Quedó con muletas, dolores y otras molestias sin fin, pero vivo. Y ahí retomó con tenacidad el estudio de Santo Toribio además de la dirección de la Oficina de Empleo, la familia, la vida de piedad...

Este domingo, le tocó el último paso: el encuentro definitivo con el Corazón de Jesús, de quien era tan devoto. Ese Corazón tan inmenso que nos espera a todos y que debemos dar a conocer en este mundo tan necesitado de su Amor. 

Un abrazo grande. Que Santo Toribio nos ayude a seguir su ejemplo apostólico.

 

José María Giganto

 

 


Fecha Publicación: 2019-05-30T10:57:00.000-07:00

Me complace compartirles el estupendo libro del P. Francisco José Delgado, fruto de su tesis de licenciatura y que él mismo comenta como nadie mejor puede hacer, tras su investigación y preparación para esta vistosa publicación. Aprovecho para agradecer su donación que he derivado a la Biblioteca de la Facultad de Teología donde pueden encontrar el ejemplar. 

José de Acosta y la necesidad de la fe (introducción)

José de AcostaEn su último post dentro de la serie sobre la Evangelización de América, el P. Iraburu hablaba de Santo Toribio de Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima y patrón del Episcopado Hispanoamericano. Es una figura gigante de la Evangelización, de las que hubo una sorprendente abundancia durante los siglos de la construcción de la América hispana y cristiana. Esa abundancia es la única que puede explicar la titánica obra realizada por España y la Iglesia, que, gracias a Dios, hoy parece que se va volviendo a apreciar.

Junto a estos personajes, muchos proclamados santos, encontramos a una legión de personas que colaboraron con ellos, e incluso que fueron determinantes para muchas de sus ideas y empresas. Una de estas personas es el P. José de Acosta, S.I., al que cita Iraburu, y que es responsable de algunas de las cosas que menciona en su artículo, como la determinación de predicar el Evangelio a cada uno en su propia lengua. José de Acosta fue, en concreto, el principal autor de la Doctrina Christiana, que contenía dos catecismos (mayor y menor), un confesonario para indios y un riquísimo sermonario para predicar la doctrina a los indios.

Durante mi estancia en Perú tuve la ocasion de acercarme a las obras de este gran jesuita, y decidí dedicar mi tesina de licenciatura en teología a una de sus propuestas teológicas más polémicas: La necesidad de la fe explícita en Cristo en el P. José de Acosta, S.I. En otro momento ya publiqué el resumen que hice de la misma para la defensa académica. En este caso quiero reproducir la introducción de mi trabajo, porque he decidido autopublicarla para que se pueda adquirir.

Es un trabajo académico, no destinado a la divulgación, por lo que puede ser difícil para quien no conozca los rudimentos de la ciéncia teológica. No obstante, puede resultar interesante para los que quieran profundizar en este tema que tiene relación con tantas polémicas actuales sobre las religiones, el conocimiento de Cristo, la misión y la salvación de las almas.

La necesidad de la fe explícita en Cristo en el P. José de Acosta, S.I

Estudio de la controversia presentada en el libro V
de su De procuranda indorum salute

Introducción

Se ha insistido con frecuencia en el cambio de perspectiva sobre la motivación de las misiones como consecuencia del Concilio Vaticano II y su «optimismo salvífico», tal como lo denominó Karl Rahner, S.I.[1]. De acuerdo con este cambio, la preocupación por la salvación de los hombres, unida a la necesidad de la fe para esa salvación, pasa a un segundo plano como motivación para la acción misionera frente a la naturaleza universal de la Iglesia, fiel al mandato misionero de Cristo. Es, además, un lugar común el de señalar el «error» de San Francisco Javier al motivar su actividad misionera en la condenación de aquellos que, desconociendo el misterio de Cristo, no pudieran aceptarlo por la fe[2].

Joseph Ratzinger ha escrito que:

Hoy día no compartimos ya la opinión de Francisco Javier de que sin misiones los hombres deberán ir todos y sin remedio al infierno. Al lado de su referencia a la salvación y tal vez incluso antes que esa referencia inmediata, las misiones se fundan en que de ese modo la Iglesia realiza su propia dinámica interna, el estar abierta para todos, al expresar simbólicamente la hospitalidad de Dios que ha convidado a todos los hombres a ser comensales en el banquete de bodas de su Hijo[3].

PortadaUn texto fundamental sobre este tema sería el n. 16 de la Constitución Dogmática sobre la Iglesia Lumen Gentium, en el que el Concilio enseña que: «quienes, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan, no obstante, a Dios con un corazón sincero y se esfuerzan, bajo el influjo de la gracia, en cumplir con obras su voluntad, conocida mediante el juicio de la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna»[4]. Detrás de esta formulación está la Carta del Santo Oficio al arzobispo de Boston de 1949[5] que responde a una notoria polémica protagonizada por el P. Leonard Feeney, S.I., que fue excomulgado por sostener, contra la fe católica, que solo podían salvarse aquellos que pertenecieran visiblemente a la Iglesia Católica[6].

La polémica sobre el tema de la salvación de los que ignoran el Evangelio ha sido en los tiempos más recientes de clave especialmente eclesiológica, centrándose en la correcta interpretación de la sentencia «extra Ecclesiam nulla salus», dado que la teología ha ido priorizando el papel salvífico de la Iglesia. Para San Francisco Javier y para los teólogos de su tiempo que seguían las enseñanzas de Santo Tomás, esta sentencia no suponía un gran problema, dado que, según el Angélico, el Extra Ecclesiam… se refiere fundamentalmente a la necesidad de la fe y los sacramentos, que se pueden encontrar únicamente en la Iglesia. La cuestión sobre la pertenencia a la Iglesia se transformaba para ellos en la cuestión sobre la necesidad de la fe[7].

La Carta del Santo Oficio antes citada afirma la suficiencia de la incorporación a la Iglesia con un voto implícito, de cara a la salvación, pero a la vez declara que «el voto implícito no puede tener efecto, si el hombre no tiene una fe sobrenatural»[8]. De la misma manera, aunque el Concilio haya afirmado decisivamente la universalidad salvífica (cf. Gaudium et Spes, 22), no se ha pronunciado en contra de la necesidad de la fe sobrenatural para la salvación.

Algunos consideran hoy como enseñanza de la Iglesia la posibilidad de la salvación de aquellos que no han llegado a la fe explícita en Cristo[9]. San Juan Pablo II parece indicar esto en su Carta Encíclica Redemptoris missio (cf. n. 10). Pero la suficiencia de la fe implícita no es, ni mucho menos, algo enseñado de forma continua en la tradición de la Iglesia sino, más bien, una doctrina que no aparece sino en torno a la reflexión teológica realizada por los teólogos de la primera Escuela de Salamanca respecto de los problemas derivados del descubrimiento del Nuevo Mundo, a partir del s. XVI.

Uno de los teólogos más importantes de aquel momento respecto de los temas relacionados con la misión es, sin duda, el P. Jose de Acosta, S.I. (1540 - 1600), que redacta un excelente manual misionológico titulado De procuranda indorum salute, fruto de su experiencia en el virreinato del Perú. Desde su posición privilegiada como teólogo por el contacto directo con aquellos que podían haber ignorado invenciblemente el Evangelio, Acosta sale al paso de las teorías de los teólogos de Salamanca en un célebre capítulo de su obra.

El estudio que estamos presentando es la disertación realizada para la obtención de la licenciatura canónica en Teología Dogmática, en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima el año 2017. Nos proponemos realizar una reconstrucción del problema al que se enfrenta Acosta, que es el de la necesidad de la fe explícita en Cristo para la salvación, partiendo de las fuentes de las diversas posturas, para poder valorar correctamente su respuesta.

Para alcanzar este cometido comenzaremos por esbozar una breve biografía del P. Acosta, con la presentación de sus obras fundamentales. Creemos necesario entretenernos en algunos aspectos de su vida que ayudan a entender su respuesta a la problemática teológica, sus fuentes de inspiración y algunas causas por las que su enseñanza no fuera más valorada en su momento.

Dedicaremos el segundo capítulo a presentar sumariamente los fundamentos escriturísticos y patrísticos sobre la necesidad de la fe en Cristo para la salvación. Haremos ver que todavía no se distingue entre fe implícita y fe explícita, distinción que no aparecerá hasta las presentaciones de los teólogos medievales que comentaremos, junto con las definiciones de los concilios, al final de dicho capítulo.

Todo el tercer capítulo tratará la elaboración teológica de Santo Tomás sobre este tema, que recoge armónicamente la tradición de la Iglesia al respecto hasta el s. XIII y la desarrolla en continuidad. La prioridad concedida al Doctor Angélico, así como la extensión de nuestra exposición, viene dada, sobre todo, porque todos los teólogos que participan en el debate hasta el P. Acosta dicen beber de Santo Tomás para sus diferentes elaboraciones teológicas.

El cuarto capítulo recoge las aportaciones de la primera Escuela de Salamanca, especialmente de sus principales representantes: Francisco de Vitoria, Domingo de Soto y Melchor Cano. Previamente dedicaremos algunas consideraciones a la enseñanza de Trento al respecto, que guía las conclusiones tanto de los salmantinos como de nuestro teólogo.

El quinto capítulo, por fin, es un comentario detallado de la respuesta de José de Acosta al problema de la necesidad de la fe explícita en Cristo para la salvación. El estilo literario del De procuranda, que no pretende ser un tratado académico, requiere que delimitemos los problemas que aborda, los argumentos que esgrime y quiénes son sus interlocutores en cada momento. Concluiremos nuestro comentario con una valoración de global de la respuesta de Acosta, destacando sus aspectos positivos frente a la solución de los salmantinos.

Debido a la extensión limitada de este trabajo, debemos ceñirnos a los temas tratados directamente por los autores comentados, por lo que se encontrarán ausentes de nuestro estudio algunos puntos muy importantes en la discusión teológica actual que tienen que ver con nuestro tema, como los de la relación entre lo natural y lo sobrenatural o el ya comentado de la mediación salvífica de la Iglesia. Con todo, al plantear las raíces de la controversia sobre la necesidad de la fe para la salvación, pretendemos fundamentar más sólidamente la reflexión actual necesaria sobre este tema, dando voz a un teólogo injustamente olvidado como José de Acosta, de cuya acción misionera, como estrecho colaborador de Santo Toribio de Mogrovejo, ha dependido, en gran medida, la evangelización del Perú y la configuración de la Iglesia en América.



[1] Cf. Ralph Martin, Will Many Be Saved? What Vatican II Actually Teaches and Its Implications for the New Evangelization, Grand Rapids (Michigan) – Cambridge: Edermans, 2012, p. 54; cf. Karl Rahner, S.I., «Ateísmo y "cristianismo implícito"», en: Facultad Teológica de la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, El Ateísmo Contemporáneo, t. IV: El cristianismo frente al ateísmo, Madrid: Ediciones Cristiandad, 1973, pp. 103-118.

[2] No nos resistimos a presentar un ejemplo de este cambio de perspectiva en la interpretación de la gesta misionera de San Francisco Javier. En el prólogo de 1952 de su obra San Francisco Javier. Itinerario místico del apóstol, León-Dufour proclamaba que «la epopeya de S. Francisco Javier continúa siendo, después de la de San Pablo, el prototipo de la vida del misionero aun del más humilde. Ha perdido, sí, su aspecto maravilloso; no queda ya mucho campo que desbrozar; pero aun así conserva su rasgo característico: el deseo apasionado de llevar la luz de Cristo a quienes no han recibido aún la Buena Noticia. Esta epopeya logra incluso ponerse de manifiesto, en el combate interior librado por Javier, el verdadero sentido y la naturaleza del apostolado en misión: las barreras que separan las civilizaciones ceden solamente ante los hombres espirituales en los que la gracia triunfa sobre el pecado» (Xavier Léon-Dufour, S.I., San Francisco Javier. Itinerario místico del apóstol, ed. Felipe Aguirre – Juan A. Irazabal, Bilbao – Maliaño (Cantabria): Mensajero – Sal Terrae, 1998, p. 9).

Para la edición de 1996 el autor escribió un nuevo prólogo, en el que el tono cambia radicalmente: «El primer obstáculo para un lector actual es la motivación que ha llevado a Javier a arrostrar enormes dificultades, pruebas innumerables y hasta la misma muerte. Sin duda, ardía en el deseo de llevar a lo lejos la luz y la paz de Cristo, pero lo expresaba como el deseo de convertir a las almas perdidas en las tinieblas de la idolatría. A sus ojos, los adoradores de ídolos estaban abocados al infierno. De ahí su prisa por enseñar las fórmulas de la fe y las oraciones; de ahí su frenesí por bautizar sin descanso. Su ideal parece confundirse con el de una cristiandad según el modelo europeo. De ahí su error manifiesto acerca de las diversas religiones: ¿Sakyamuni y Amida no son más que "puras invenciones del demonio"?» (Ibid., p. 11).

Es decir, el origen del deseo por llevar la luz de Cristo, que serían su idea de la incapacidad de las religiones naturales de dar la salvación y la necesidad de la fe en Cristo para conseguirla, parecen ser su «error manifiesto».

[3] Joseph Ratzinger, El nuevo Pueblo de Dios, Barcelona: Herder, 1972, p. 118.

[4] Concilio Vaticano II, Constitución Dogmática Lumen Gentium, en: Acta Apostolicae Sedis, 57 (1965), p. 20.

[5] Cf. DH, nn. 3866-3873.

[6] Cf. Francis A. Sullivan, S.I., ¿Hay salvación fuera de la Iglesia? Rastreando la historia de la respuesta católica, Bilbao: Desclée de Brower, 1999, pp. 11-12.

[7] Cf. Sullivan, ¿Hay salvación fuera de la Iglesia?…, p. 62; cf. Eduardo Vadillo Romero, «La mediación de la Iglesia para la salvación en la Cátedra salmantina de Prima desde Juan de la Peña a Francisco de Araujo», en: Archivo Dominicano, n. 16 (1995), Salamanca: Editorial San Esteban, pp. 311-339, aquí pp. 311-312.

En la medida en que el Aquinate defiende la suficiencia del bautismo recibido in voto(esto es, deseado), ya sea implícito o explícito, la cuestión que resta únicamente es la de la necesidad de la fe para la salvación (cf. STh III, q. 69, a. 4, ad 2: «remissionem peccatorum aliquis consequitur ante Baptismum secundum quod habet Baptismum in voto, vel explicite vel implicite»).

[8] DH 3872: «Nec votum implicitum effectum habere potest, nisi homo fidem habeat supernaturalem».

[9] Cf. Martin, Will Many Be Saved?…, p. 5.


Fecha Publicación: 2019-05-30T05:25:00.000-07:00

La existencia de los ángeles en la filosofía de Santo Tomás (introducción)

Francisco José Delgado, el 28.03.19 a las 10:15 AM

Santo TomásSanto Tomás dedica en sus obras un espacio llamativamente amplio al estudio filosófico y teológico de los ángeles. Estudiando la filosofía tomista siempre me llamó la atención la conexión que se daba en estos temas entre las distintas fuentes clásicas que recibe el Aquinate. Por eso decidí dedicarle mi tesina de licenciatura al tema de la existencia de las sustancias separadas, que en teología se llaman ángeles, un tema poco tratado y en el que se dan opiniones muy diversas. Ahora presento aquí la introducción de este trabajo, que me he autopublicado para que se pueda conseguir en un formato presentable.

En el desarrollo del libro he tratado con cierta extensión el asunto de la perfección del universo, dentro de la metafísica tomista. Es un punto muy interesante, que me gustaría comentar en algún artículo posteriormente, porque tiene conexiones muy interesantes con algunos temas que ya he tocado en otros momentos.

Advierto que, como es un trabajo académico, no está pensado para quien no tenga nociones básicas de metafísica.

Por la sugerencia de algún comentarista, ofrezco también las versiones electrónicas de mis dos libros. Los enlaces para la compra están al final del artículo.


La existencia de los ángeles en la filosofía de Santo Tomás

Necesse est ponere aliquas creaturas incorporeas

Introducción

Los ángeles estaban ya presentes en las distintas culturas humanas antes de la Revelación bíblica y del inicio de la reflexión racional y sistemática sobre la realidad. Ambos campos, el de la teología y el de la filosofía han asumido el estudio de estos seres, purificando su imagen y mostrando hasta qué punto son válidas las intuiciones de los antiguos sobre las criaturas espirituales.

La especulación filosófica tiene que reconocer sus límites ante la superioridad ontológica del mundo angélico. Los filósofos antiguos han disentido sobre muchas de las cosas relativas a los ángeles y no han podido avanzar demasiado en el conocimiento de las sustancias espirituales. La Revelación bíblica ha llevado a la plenitud de la verdad las semillas que el Verbo había diseminado entre los hombres. Sin embargo, la certeza que proporciona la Palabra de Dios no elimina la necesidad de una investigación racional sobre los seres angélicos, sino que la exige, como la fe busca entender. La teología se ha servido de los instrumentos que le proporciona la razón natural para establecer conclusiones desde los datos revelados, pero no ha dejado de haber polémicas acerca de algunos de los puntos de la doctrina sobre los ángeles.

Portada libroSanto Tomás de Aquino se ocupó de los ángeles en muchos de sus escritos, dedicándoles incluso una de sus últimas obras, que no pudo terminar. Su estudio es fundamentalmente teológico, pero, como sucede en otros muchos temas, requerirá la puesta en juego de los aspectos más elevados de su sistema filosófico, en el que conjugará lo mejor de las tradiciones anteriores.

Nosotros pretendemos realizar un acercamiento meramente filosófico a una de las cuestiones que se pueden estudiar sobre los ángeles, que los filósofos llaman inteligencias o substancias separadas. Nos preguntamos si se puede demostrar la existencia de los ángeles, y dirigimos nuestras dudas al Doctor Angélico, con la esperanza de hallar una respuesta en su enseñanza. No pretendemos, por tanto, realizar nosotros una demostración, sino atenernos a lo que santo Tomás haya dicho al respecto, tratando de presentar los textos fundamentales y explicando los principios que articulan sus propuestas.

Perseguiremos este objetivo en tres momentos distintos. En el primer capítulo estudiaremos la posibilidad para el hombre del conocimiento de los seres espirituales. Por el modo humano de conocer, que requiere de las imágenes, los ángeles se sitúan fuera de nuestro alcance natural. Pero ¿podrá demostrarse al menos su existencia? Para ello tendremos que presentar los tipos de demostraciones posibles y examinar cuáles podrían, en teoría, utilizarse para responder a la pregunta sobre si hay sustancias separadas.

Siendo que los argumentos pueden proceder a priori o a posteriori, nos ocuparemos en primer lugar de los segundos, es decir, de aquellos argumentos que parten de efectos cuyo conocimiento sí es adecuado a nuestra capacidad, para remontarse mediante la razón a las causas. Nos encontraremos con la vía aristotélica, que santo Tomás asumirá con importantes correcciones. Examinaremos si es posible mantener las vías a posteriori para demostrar la existencia de los seres inmateriales.

El tercer capítulo, que será el más extenso, tendrá que dar cuenta de los intentos de demostración a priori. Aunque la mayoría de las demostraciones a priori, cuando son posibles, suelen proporcionar un alto grado de certeza, las argumentaciones sobre la existencia de los seres espirituales se encuentran con muchas dificultades. Santo Tomás presenta distintas vías complementarias desde las que realiza un gran número de argumentos, basados en distintos principios de su sistema metafísico. Tendremos que exponer los textos con la minuciosidad posible, tratando de mostrar en qué medida los intentos de razonamiento del Aquinate ponen en juego los elementos más elevados de su filosofía.

No pretendemos dar una palabra definitiva en un campo en el que hay tantas y tan dispares opiniones. Nos basta con aprovechar este estudio para profundizar en la comprensión de la realidad que ofrece la filosofía tomista, desde los seres más ínfimos a los más elevados, en la unidad ordenada de un universo preñado de múltiples y diversos seres, y creado para expresar la infinita perfección de Aquél cuya esencia es su propio esse.


Existencia de los ángeles

Francisco José Delgado Martín, La existencia de los ángeles en la filosofía de Santo Tomás, Toledo, 2019

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Fecha Publicación: 2019-05-16T08:30:00.000-07:00



 

CONVICTORIO DEDICADO AL LEGADO DE MONSEÑOR ÓSCAR ALZAMORA EN EL VIGÉSIMO ANIVERSARIO DE SU MUERTE

Este miércoles 15 de mayo los Encuentros Bicentenario "Convictorio 2021" se han dedicado a honrar la memoria de MONSEÑOR ÓSCAR ALZAMORA (+1999) estudiando su LEGADO AL NUEVO PERÚ EN VÍSPERAS DEL BICENTENARIO 20 AÑOS DESPUÉS.

Dio la bienvenida el promotor de la iniciativa, Dr. José Antonio Benito, Director del Instituto de Estudios Toribianos, quien  motivó la pertinencia e importancia de la iniciativa, glosando la personalidad del que fue obispo de Tacna, auxiliar de Lima, y gran dinamizador del laicado en el Perú. Nacido en Lima11 de marzo de 1929, falleció el 19 de mayo de 1999, estudió en el Colegio Sagrados Corazones Recoleta y luego en el Santa María culminando en 1945.En la  Universidad Nacional de Ingeniería se graduó de arquitecto en 1953; cursó estudios de filosofía, teología y sociología en Suiza, Francia y Estados Unidos.

Escribió los siguientes libros: Misterio de salvación: una presentación del cristianismo, Iglesia y Política, Guía introductoria para la vida espiritual, La iglesia como tarea: una reflexión pastoral, La iglesia y los social, Perspectivas de una teología de la reconciliación, Ideología de género, sus peligros y alcance:http://www.staffcatholic.net/archivos/lexicon/ideologiadegenero.pdf.

Participó frecuentemente en radio, TV, así como en diversos diarios como en Opinión y Religión de El Comercio de Lima.

Llevado por su devoción a la Virgen María y su vocación al sacerdocio ingresa a la Sociedad de María, (Marianistas), siendo el primer sacerdote marianistas del Perú en 1963. Trabajó en la Parroquia Santa María Reina de San Isidro..  Fue  docente de la PUCP, de la Facultad de Teología, Pontificia y Civil de Lima y del ISET "Juan XXIII".

Fue electo Obispo de Tacna y Moquegua desde 1982 a 1991, fecha en que fue trasladado al Arzobispado de Lima, como obispo auxiliar. En este tiempo impulsó diversos círculos de estudio con profesionales (economía, derecho, salud, educación…) e intelectuales a los que presentaba y explicaba los documentos del Magisterio de la Iglesia. Colaboró de modo acucioso en la Conferencia Episcopal Peruana en temas educativos y culturales, así como en el candente asunto de la Teología de la Liberación.

Como primer ponente intervino José Antonio Varela, periodista, quien destacó en Monseñor Alzamora su inteligencia, voracidad lectora, su permanente inquietud para estimular a los comunicadores católicos fomentando su asociación, su presencia en el Sínodo de Lima, y en todos los medios.

En segundo lugar habló Álvaro Vera Gastañaduí, contador y economista, quien se centró en sus aportes a la relación del hombre y la sociedad, desde la Doctrina Social de la Iglesia, el Catecismo de la Iglesia Católica y documentos eclesiales, a partir de la evangelización de la cultura.

Por su parte, la doctora Carmen Meza Ingar, abogada, compartió sus reflexiones al candente tema de la Teología de la Liberación, su presencia en los consorcios de profesionales especializados en la Acción Católica y otras asociaciones como la de los químicos-farmacéuticos, además de los abogados.

Siguió José Belaunde Moreira, músico y humanista, hijo del célebre Víctor Andrés Belaunde, y padre de nueve hijos, nos compartió su amistad con Monseñor Alzamora gracias a las reuniones con Monseñor los domingos por la tarde en la parroquia de Santa María Reina.

A continuación hubo una rueda de preguntas con animado coloquio acerca de las diversas facetas cultivadas por el homenajeado. Como conclusión se vio la perspicacia de Monseñor Alzamora para clarificar temas como el de la "ideología de género", "teología de la liberación", "fe-cultura", transparencia y coherencia en la vida política, presencia en los medios y en la vida pública, sobre todo desde la educación y la familia.

Por feliz coincidencia este quince de mayo cumplía años el coordinador de estos amicales encuentros por lo que aprovecharon para felicitarle y degustar una rica torta en el mejor ambiente de familia, algo por cierto habitual en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima.

 


Fecha Publicación: 2019-05-16T08:12:00.000-07:00

 

CONVICTORIO DEDICADO AL LEGADO DE MONSEÑOR ÓSCAR ALZAMORA EN EL VIGÉSIMO ANIVERSARIO DE SU MUERTE

Este miércoles 15 de mayo los Encuentros Bicentenario "Convictorio 2021" se han dedicado a honrar la memoria de MONSEÑOR ÓSCAR ALZAMORA (+1999) estudiando su LEGADO AL NUEVO PERÚ EN VÍSPERAS DEL BICENTENARIO 20 AÑOS DESPUÉS.

Dio la bienvenida el promotor de la iniciativa, Dr. José Antonio Benito, Director del Instituto de Estudios Toribianos, quien  motivó la pertinencia e importancia de la iniciativa, glosando la personalidad del que fue obispo de Tacna, auxiliar de Lima, y gran dinamizador del laicado en el Perú. Nacido en Lima11 de marzo de 1929, falleció el 19 de mayo de 1999, estudió en el Colegio Sagrados Corazones Recoleta y luego en el Santa María culminando en 1945.En la  Universidad Nacional de Ingeniería se graduó de arquitecto en 1953; cursó estudios de filosofía, teología y sociología en Suiza, Francia y Estados Unidos.

Escribió los siguientes libros: Misterio de salvación: una presentación del cristianismo, Iglesia y Política, Guía introductoria para la vida espiritual, La iglesia como tarea: una reflexión pastoral, La iglesia y los social, Perspectivas de una teología de la reconciliación, Ideología de género, sus peligros y alcance:http://www.staffcatholic.net/archivos/lexicon/ideologiadegenero.pdf.

Participó frecuentemente en radio, TV, así como en diversos diarios como en Opinión y Religión de El Comercio de Lima.

Llevado por su devoción a la Virgen María y su vocación al sacerdocio ingresa a la Sociedad de María, (Marianistas), siendo el primer sacerdote marianistas del Perú en 1963. Trabajó en la Parroquia Santa María Reina de San Isidro..  Fue  docente de la PUCP, de la Facultad de Teología, Pontificia y Civil de Lima y del ISET "Juan XXIII".

Fue electo Obispo de Tacna y Moquegua desde 1982 a 1991, fecha en que fue trasladado al Arzobispado de Lima, como obispo auxiliar. En este tiempo impulsó diversos círculos de estudio con profesionales (economía, derecho, salud, educación…) e intelectuales a los que presentaba y explicaba los documentos del Magisterio de la Iglesia. Colaboró de modo acucioso en la Conferencia Episcopal Peruana en temas educativos y culturales, así como en el candente asunto de la Teología de la Liberación.

Como primer ponente intervino José Antonio Varela, periodista, quien destacó en Monseñor Alzamora su inteligencia, voracidad lectora, su permanente inquietud para estimular a los comunicadores católicos fomentando su asociación, su presencia en el Sínodo de Lima, y en todos los medios.

En segundo lugar habló Álvaro Vera Gastañaduí, contador y economista, quien se centró en sus aportes a la relación del hombre y la sociedad, desde la Doctrina Social de la Iglesia, el Catecismo de la Iglesia Católica y documentos eclesiales, a partir de la evangelización de la cultura.

Por su parte, la doctora Carmen Meza Ingar, abogada, compartió sus reflexiones al candente tema de la Teología de la Liberación, su presencia en los consorcios de profesionales especializados en la Acción Católica y otras asociaciones como la de los químicos-farmacéuticos, además de los abogados.

Siguió José Belaunde Moreira, músico y humanista, hijo del célebre Víctor Andrés Belaunde, y padre de nueve hijos, nos compartió su amistad con Monseñor Alzamora gracias a las reuniones con Monseñor los domingos por la tarde en la parroquia de Santa María Reina.

A continuación hubo una rueda de preguntas con animado coloquio acerca de las diversas facetas cultivadas por el homenajeado. Como conclusión se vio la perspicacia de Monseñor Alzamora para clarificar temas como el de la "ideología de género", "teología de la liberación", "fe-cultura", transparencia y coherencia en la vida política, presencia en los medios y en la vida pública, sobre todo desde la educación y la familia.

Por feliz coincidencia este quince de mayo cumplía años el coordinador de estos amicales encuentros por lo que aprovecharon para felicitarle y degustar una rica torta en el mejor ambiente de familia, algo por cierto habitual en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima.

 


Fecha Publicación: 2019-05-14T14:02:00.000-07:00

"EL SODALICIO HA SIDO LO MEJOR QUE ME HA ACONTECIDO EN MI VIDA" (Gustavo Sánchez)

Amigo Gustavo: Gracias por permitir que tu corazón compartiese tus sentimientos más íntimos al celebrar los 25 años de la profesión perpetua en el Sodalicio de Vida Cristiana, en la fiesta de la Virgen de Fátima. Gracias por invitarme –como a cuantos colegas, alumnos, familiares, hermanos de tu comunidad- a participar en la entrañable misa, seguida de cordial mesa. Me emocionaron tus palabras: Gracias, Perdón, Recen por mí (y te quebraste) que tanto me recordaban el estilo de Francisco.

Sé lo consciente que eres del momento que vive tu Movimiento, lo que te duele y lo que luchas para que sea lo que Dios quiere que sea. ¡Qué palabras tan reconfortantes las pronunciadas por tu gran amigo y hermano, Monseñor José Antonio Eguren!

Anoche pensaba en los vaivenes de la Iglesia, en sus momentos de luz y de sombra, pero estelares. Al recordar al querido P. Armando Nieto, pensé en la Compañía de Jesús, congregación que llegó a ser expulsada injustamente de tantos lugares, incluso llegó a ser suprimida. Pero, después del eclipse, el sol brilla más. Y así les pasó a los Jesuitas.

En tres minutos nos distes las claves para vivir los tiempos recios. Gratitud por todo lo bueno, porque ahí está el dedo de Dios, su gracia, su misericordia; perdón, por todo lo malo y negativo; oración, sobre todo en el momento de cruz y de dolor.

Como acaba de recordar el Papa Francisco en su motu proprio "VOS ESTIS LUX MUNDI" (7 mayo 2019) acerca de lo que están viviendo tan de cerca: «Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte» (Mt 5,14). Nuestro Señor Jesucristo llama a todos los fieles a ser un ejemplo luminoso de virtud, integridad y santidad".

Sé que por el mero hecho de esta nota o por mostrar mi apoyo me criticarán, no me importa. Del árbol caído lo más fácil es hacer leña. Lo cortés no quita lo valiente. Mientras que hay vida, hay esperanza. Y ayer, y en tantos momentos, he visto vida y vida en abundancia. Sé que están cumpliendo lo que la Iglesia, Madre y Maestra, les ha pedido como han manifestado en su reciente Asamblea general de enero de 2019 en Aparecida https://www.aciprensa.com/noticias/sodalicio-termina-su-asamblea-general-con-nuevo-pedido-de-perdon-por-abusos-y-maltratos-47905

Amigo, Gustavo, me uno a tu petición de orar por ti, ¿quién no necesita de oraciones? Y lo hago  recitando el ¡ACORDAOS! de la mano de Santa María en la advocación de Fátima, ayer 13, hoy Nuestra Señora de la Evangelización. ¡Felicitaciones por tus 25 años! Gracias por tus más de 30 años de servicio teológico en la Facultad de Teología, en Champagnat… Y que el Sodalicio –como para ti- sea lo mejor para  cientos de jóvenes y familias.

José Antonio Benito 


Fecha Publicación: 2019-05-12T14:22:00.001-07:00

Rosario, Flores, Canciones, Regalo, Compartir en el Día de la Madre del Militante de Santa María 

En familia, con el calor de hogar, con la mirada en el Sagrario y Santa María, las 50 avemarías del Rosario, las encendidas palabras de las Flores a María compuestas por el Venerable P. Tomás Morales; luego, el simpático festival donde han debutado y consagrado artistas de 2 a 7 años, bien acompañados por sus papás, con canciones muy nuestras, populares, los preciosos regalos a las mamás, el gozoso compartir. ¡Cuánto cariño, cuánta entrega, cuánto amor de Madre!

  

Fecha Publicación: 2019-05-07T07:12:00.000-07:00

Gracias, querido Antonio, por tu nuevo regalo, por tu nuevo chispazo de 130 energéticos espirituales para caminar, para avanzar…

Tú has contado muy bien lo que pretendes con esta paginita de cada día, tu pan sabroso y calentito de cada mañana….

"Para muchos de nuestros contemporáneos las primeras palabras de la mañana son las de los periódicos, radios o televisiones y estas palabras, normalmente, están saturadas de horrores: guerras, delitos, robos, obscenidades, corrupción…Con este desagradable aperitivo nos tomamos el desayuno cada mañana. Pero como la vida no es sólo eso (aunque también es eso), pensé en cómo distanciarme de semejante atmósfera fétida y malsana y disfrutar del aire limpio y cristalino que, durante 2 o 3 minutos, te dan «Las Chispas», pequeños oasis que nos posibilitan entrar  en las horas y los trabajos de la jornada con una dosis de aire limpio, que nos purifique el espíritu y fortalezca el interior para vivir una jornada serena y profunda que empuje a nuestra sociedad a la madurez humana.

La Chispa diaria es una propuesta de mejora para ser leída y meditada mientras desayunamos o nos desplazamos al lugar del trabajo. Se trata de abrir el día con ojos y actitud de optimismo y creatividad. O al contrario, al terminar el día, en el silencio que el velo de la noche envuelve al humano devenir, posibilitar la evaluación y el programa. Las chispas, pues, pueden ser esas palabras con fondo que despiertan las mañanas o que pueden resonar al ponerse el sol, llevando consigo lo mismo el perfume del alba que el cálido colorido del atardecer. Yo diría que una Chispa es un abrir los ojos y, observando a nuestro alrededor, descubrir esa enseñanza estimulante que podemos sacar de cada situación cotidiana. Cualquier cosa, cualquier detalle, cualquier gesto normal puede ser el punto de partida de esa reflexión personal que nos lleve a descubrir una realidad plena de valores que, normalmente, no vemos porque nos los tapan las prisas o la normalidad de lo cotidiano.

No pretendo hacer un código teórico de perfeccionamiento; he buscado comportamientos de vida al alcance de cualquier bautizado, convencido de que la mejor forma de combatir la oscuridad es que cada uno encienda su cerilla. Veces habrá que tengamos que exigir, a los responsables sociales, soluciones generales; pero siempre podremos poner nuestro granito de arena convencidos de que, como decía Ángel Ayala, «yo soy el salvador del mundo». Y, así, arrimado el hombro, siempre nos quedará la satisfacción de haberlo intentado. https://www.arguments.es/lachispa/el-por-que-de-la-chispa/

¡Qué bello prólogo te dedica el delegado diocesano de comunicación de Zamora, Juan Carlos López! ¡Qué paternal y amical el de Don Francisco, arzobispo de Pamplona, del que fuiste secretario y delegado de medios, y que acertadamente ha titulado LA MAGIA DE VIVIR CRECIENDO!

Yo sólo quiero poner en vitrina tus CHISPAS, compartiendo como botón de muestra la que has elegido como título. GRACIAS Y NO TE CANSES DE SEGUIR AVANZANDO llevándonos siempre a zaga de tu huella. ¡Y, a correr, trotar, caminar…leyendo! Que son 130

JAB


Fecha Publicación: 2019-05-05T16:43:00.001-07:00

UN ROSARIO DE LA AURORA ¡COMO DIOS MANDA!

Nunca he logrado entender el modismo "Acabar como el rosario de la aurora" y que la RAE lo define como: "Desbandarse descompuesta y tumultuariamente los asistentes a una reunión, por falta de acuerdo".

En mis 45 años de participación y organización de este filial homenaje a NUESTRA MADRE SANTA MARÍA –desde mi adolescencia salmantina, juventud cacereño-vallisoletana, hasta mi madurez peruana- siempre ha culminado en paz, gozo, comunión, amistad.

Les cuento la última, la de este sábado 4. Bastó comunicarlo a los vecinos del Parque, al grupo de fervientes de la Legión de María y un grupo de militantes de Santa María, 10 volantes, 2 afiches y a las 7 en punto comenzamos a cantar "VEN CON NOSOTROS A CAMINAR, SANTA MARÍA, VEN" y ya estábamos en familia, en torno a la Reina del Parque, María, en su advocación de la Medalla Milagrosa. Cinco canciones, cinco comentarios con sus intenciones, cinco paradas y, casi sin darnos cuenta, llegamos al rinconcito mariano del parque de la parroquia de Santa María Magdalena, al que acuden todos  los sábados –a las 7 a.m.- un grupo de la Legión de María y cuantos. Ofrecimos el rosario por la paz del mundo, por la concordia en el Perú, por el descanso eterno de quienes se nos habían adelantado a la eternidad (Rocío, Vicente…), por las familias, los jóvenes, nuestra Iglesia (desde el Papa, arzobispo, párroco, y hasta el último fiel)…todos cabían en nuestras oraciones. Algunos vecinos iban despertándose al escuchar el murmullo de nuestros rezos, la música de nuestras canciones, otros se nos unieron…Y por los parques visitados, con la sencillez  y casi timidez del sol rompiendo la aurora, íbamos sembrando deseos de verdad, belleza y bondad, como lucecitas dispuestas a vencer las tinieblas, semillas de bien que ahogan la maldad, encadenados por las cuentas del rosario al ritmo del mensaje de Fátima, "la Virgen nos manda las cuentas pasar, dice que el Rosario nos ha de salvar".

Sólo sé que al desgranar las 50 avemarías y culminar con las letanías, "Santa María, ruega por nosotros" y el cántico final de la Salve, nos costaba separarnos, ¡habíamos vivido un ratito de Cielo en la Tierra!

Gracias a quienes tuvieron la feliz iniciativa, gracias a quienes la secundaron…y ¡ánimo! Que se repita y multiplique. 


Fecha Publicación: 2019-05-01T10:53:00.001-07:00


¡CON FLORES A PORFÍA, CON FLORES A MARÍA!
Llegó mayo, el más bello del año, el de las flores, el de la madre, el de María. Y sus militantes "a porfía", a ver quién hace más por Ella, la siempre Bella, Virgen, Madre. Seguro que en primer lugar están los arequipeños que han caminado a pie desde la Blanca Ciudad hasta Chapi; luego los tres mosqueteros y D´Artañán que han ido desde Villa el Salvador hasta San Francisco y luego los que han ofrecido Misa, Rosario, Flores en el Hogar, en el Parque...donde transcurre la vida de cada día, pero todos con el amor sin medida, comenzando con buen pie el día del obrero, dedicado a San José, esposo de María. 
¡Madre, totus tuus! Comenzó la primera flor, la que te primrerea porque te lo mereces todo y nos quieres dar todo para vivir felices con el TODO, Jesús!

Fecha Publicación: 2019-04-14T22:37:00.000-07:00

El celoso mercedario Fray Julián Ubalde a fines del siglo XVIII, procurador colector jubilado de redención, por tierras de Cuzco, Arequipa, Moquegua

Me ha impactado el entrañable y crudo relato de este fervoroso mercedario redentor de cautivos que nos comparte su empeño misionero en días difíciles para el Perú, con los sucesos de Túpac Amaru II, el tránsito del virreinato a la República, cuando la religiosidad conventual decae, pero el día a día del consagrado religioso se mantiene, especialmente en el cuarto voto de trabajar por redimir cautivos. Lo transcribo como homenaje a los Mercedarios en su VIII Centenario, particularmente a Monseñor Severo Aparicio, quien me lo dio a conocer y que él tomó del Archivo Mercedario de Cusco, "Libro de provincia", 1777-1819, ff.232-233

Representación del P. Fr. Julián Ubalde, procurador colector jubilado de redención al Capítulo Provincial del Cusco de 1795

 

"Que desde el año 1773 me puso la obediencia en esta Villa de Moquegua en el ministerio de la colección de las limosnas de nuestros hermanos los cautivos, sacándome del ministerio de predicador del convento de la ciudad de Arequipa y ejercitándome en este nuestro principal instituto, no solamente en la colección de las dichas limosnas en esta dicha villa 22 años, sino también en la predicación de la redención como lo previene nuestras Constituciones en la Dist. II, capt. 2, no solamente un solo sermón al año, como allí se previene, sino muchos y para este efecto establecí, a impulso de mi devoción, la fiesta de nuestra Madre de las Mercedes en esta Villa, hasta el presente verla dotada; ejercitándome también en el confesonario y demás ministerios, en ayuda de los párrocos para mover con esto la devoción de los fieles para que constituyan con sus limosnas a nuestros los cautivos como se puede ver en las partidas que tengo entregadas a los RR. Padre Provinciales, Visitadores y Comendadores, en medio de estar esta Villa tan atrasada, y corriendo una voz tan pública de que ya no hay redención, que han sido partidas crecidas y habiéndolas sumados por los recibos de dichos RR Padres y depositarios, sí del convento del Cuzco como del de Arequipa, ha ascendido su cantidad a 8.700 y tantos pesos que tengo entregados, sin que yo haya sacado de dicha limosna ni para un par de zapatos, ni menos me lo traían señalado los prelados, ni aún para la mantención natural, exceptuando los gastos precios e indispensables para la recaudación de dichas limosnas, y aun en esto he ahorrado mucho por el favor de los amigos, padeciendo muchas repulsas, desprecios y aun dicterios, a fin de dar el lleno a esta mi obligación; pues muchas veces me he pasado en el valle el rigor del sol bajo de un árbol, sirviendo de pasto a los mosquitos, sin más alimento que un boquete de pan que acostumbro cargar para estas ocasiones, y lo restante del tiempo lo empleo en la enseñanza de la Gramática de algunos niños, porque siquiera me socorran para pasar el día, pues la escasez del lugar no contribuye por el altar para socorrer las indigencias naturales.

Y aun previniendo nuestras Sagradas Constituciones que ejercitemos este ministerio por espacio de doce años, y cumplidos que sean se exponga al Procurador de Redención al grado de Presentad de Púlpito, he continuado con este ministerio, sin más interés que cumplir con el cuarto voto que tengo profesado hasta la muerte, padeciendo, como he padecido hasta hoy, las indigencias naturales, por no tener auxilios temporales, ni de partido la región ni de parte de mis deudos, sino solo de la Divina Providencia que no me falta con lo necesario, atribuyéndolo al cumplimiento de mis obligaciones y de no haber dado, por su infinita piedad, mala nota de mi persona, procurando siempre dar buen lustre al santo hábito; como de todo lo sido son testigos todos los religiosos, así prelados como no prelados que han venido a este villa a recaudar los intereses que en ella tiene ese nuestro convento del Cuzco y si necesario fuere, daré una plena información así de los señores curas como del Cabildo seculares y principales señores de la República."

El Capítulo de 12 de junio de 1795 concluye que "enterado de la justicia de esta parte, le da las debidas gracias y suplica y encarga a su celo, religiosidad y eficacia, que continúe en tan laudable ejercicio con la misma actividad que hasta aquí: teniendo presente su mérito para la primera vacante que ocurra".

 

(Ilustración Celda del Padre Salamanca en Cusco y Mercedarios en Cusco 2019)


Fecha Publicación: 2019-03-30T14:17:00.001-07:00

P. Carlos Rosell Rosa Gattorno. Al pie de la cruz. Reflexiones espirituales (Paulinas, Lima, 2016, 125 pp)

La Familia de Santa Ana (Hijos, Hija, Instituto Secular, Movimiento de la Esperanza) cuenta ya con un excelente manual de oración y espiritualidad gracias al presente trabajo del P. Carlos, quien ha volcado en el librito lo mejor de su ciencia teológica, oración y apostolado.

En 19 apartados se exponen los temas y asuntos más importantes de la vida y misión de la Beata, iluminados por un texto bíblico, una reflexión temática, un pensamiento propio de ella glosado por el autor del libro, culminando con una pregunta concreta como examen de conciencia y un propósito de vida.

El propósito de la obra –en testimonio del autor- es favorecer el trato de los lectores con la Santísima Trinidad, al igual que hizo Rosa, para que sus vidas sean luces en la noche de nuestro tiempo como lo fue la vida de cruz (joven, esposa, viuda, religiosa) de la santa protagonista, Rosa Cattorno (1831-1900) fundadora de esta familia católica.

DATOS DE SU VIDA Y OBRA

http://santaanacusco.edu.pe/identidad/madre-rosa/

Nació en Génova el 14 de octubre de 1831, de una familia de condición económica acomodada, de buena posición social y de profunda formación cristiana. Fue bautizada el mismo día, en la Parroquia de San Donato, con el nombre de Rosa María Benedetta. En el padre Francisco y en la madre Adelaida Campanella, ella como sus otros cinco hermanos, encontró los primeros formadores esenciales de su vida moral y cristiana. A los doce años recibió la confirmación en Santa María de las Viñas, de manos del Arzobispo Cardenal Plácido Tadini.

Durante su juventud, le fue impartida la instrucción en casa, como era usanza en las familias acomodadas del tiempo. De carácter sereno, amable, abierto a la piedad y a la caridad, sin embargo firme, supo reaccionar ante la conflictualidad del clima político y anticlerical de la época, que afectó también a algunos componentes de la familia Gattorno. A los 21 años (5 de noviembre, 1852) , contrajo matrimonio con su primo Jerónimo Custo y se trasladó a Marsella. Una imprevista crisis financiera turbó muy pronto la felicidad de la nueva familia, obligada a volver a Génova marcada por la pobreza. Desgracias aún más graves la amenazaban, su primera hija Carlota afectada de una improvisa enfermedad quedó sordomuda para siempre; el tentativo de Jerónimo para hacer fortuna en el extranjero se concluyó con el regreso, agravado por una funesta enfermedad; el gozo de los otros dos hijos fue profundamente turbado por el fallecimiento del marido, que la dejó viuda a menos de seis años de casada (9 de marzo, 1858) y después de algunos meses la pérdida de su último hijito.

El apremiar de tantos acontecimientos tristes, marcó en su vida un cambio radical que ella llamará "su conversión" a la oferta total de sí al Señor, a su amor y al amor del prójimo.

Purificada por las pruebas, pero fuerte en el espíritu, comprendió el verdadero sentido del dolor, enraizándose en la certeza de su nueva vocación.

Bajo la guía del confesor don José Firpo emitió en forma privada los votos perpetuos de castidad y obediencia en la fiesta de la Inmaculada del 1858; enseguida también el de pobreza (1861), en el espíritu del pobrecito de Asís, como terciaria franciscana. Desde el 1855 había obtenido el beneficio de la comunión diaria, no común en aquel tiempo. A tal manantial de gracia quedó constantemente anclada y sostenida por una siempre mayor intimidad con el Señor, en la cual encontró apoyo, ardor misionero, fuerza e impulso para el servicio a los hermanos.

En 1862 recibió el don de los estigmas ocultos, percibidos más intensamente los días viernes.

Ya esposa fiel y madre ejemplar, sin sustraer nada a sus hijos, siempre tiernamente amados y acompañados, con una mayor disponibilidad aprendió a compartir los sufrimientos de los otros, prodigándose en apostólica caridad: "me dediqué con mayor fervor a las obras piadosas y a frecuentar los hospitales y a los pobres enfermos a domicilio, socorriéndoles con cuanto podía y sirviéndoles en todo".

Las asociaciones católicas en Génova la solicitaban y así, aun amando el silencio y el anonimato, todos notaron el carácter genuinamente evangélico de su tenor de vida. Progresando en este camino le fue confiada la presidencia de la "Pía Unión de las nuevas Ursulinas, Hijas de Santa María Inmaculada", fundada por Frassinetti y por expreso deseo del Arzobispo Monseñor Charvaz, también la revisión de las reglas destinadas a la Pía Unión.

Justamente en aquella circunstancia (febrero 1864), en un clima de más intensa oración, delante del Crucifijo, recibió la inspiración de una nueva regla para una suya específica Fundación.

Temiendo ser obligada a abandonar los hijos, reza, hace penitencia, pide consejo. Fray Francisco de Camporosso, santo capuchino lego, aun mostrándose temeroso por las graves tribulaciones que se perfilaban, la sostiene dándole valor; de igual manera lo hacen el confesor y el Arzobispo de Génova.

Advirtiendo siempre más insistentes sus deberes de madre, quiso la confirmación competente de la misma palabra de Pío IX, con la secreta esperanza de ser aliviada. El Pontífice en la audiencia del 3 de enero de 1866, la exhorta en cambio a iniciar de inmediato la fundación, agregando: "Este Instituto se extenderá rápidamente en todas las partes del mundo; Dios pensará en tus hijos, tú piensa a Dios en su obra". Aceptó, entonces, cumplir la voluntad del Señor y como después escribió en sus memorias: "con generosidad hice a Dios la oferta y le repetía las palabras de Abraham: "Heme aquí para cumplir tu voluntad "… me ofrecí víctima por su obra y recibí consolaciones muy grandes…".

Superadas las resistencias de los parientes y abandonadas las obras de Génova, no sin disgusto de su Obispo, da inicio en Placencia a la nueva Familia Religiosa que denominó definitivamente "Hijas de Santa Ana, Madre de María Inmaculada" (8 diciembre 1866). Vistió el hábito religioso el 26 de julio de 1867 y el 8 de abril de 1870 emitió la profesión religiosa junto a doce hermanas.

En el desarrollo del Instituto recibió la colaboración del P. Juan Bautista Tornatore, sacerdote de la Misión, a quien pidió expresamente que escribiera las Reglas y que luego fue considerado Cofundador del Instituto.

Confiada totalmente a la Providencia divina y animada desde el principio de un valeroso impulso de caridad, Rosa Gattorno dio inicio a la construcción de la "Obra de Dios", como la había llamado el Papa y como la llamará siempre también ella, elegida para cooperar, en espíritu de donación materna, atenta y solícita hacia las diversas formas de sufrimiento y de miseria moral o material, con la única intención de servir a Jesús en sus miembros adoloridos y heridos y de "evangelizar ante todo con la vida".

Da inicio a varias obras de servicio para los pobres y enfermos de cualquier enfermedad, para las personas solas, ancianas, abandonadas; los pequeños e indefensos; las adolescentes y las jóvenes "en peligro" a quienes proveía una instrucción adecuada y la sucesiva inserción en el mundo del trabajo.

A estas formas, se agregan muy pronto la apertura de escuelas populares para la instrucción de los hijos de los pobres y otras obras de promoción humano-evangélica, según las necesidades más urgentes de la época, con una efectiva presencia en la realidad eclesial y civil. Llamaba a sus hijas "Siervas de los pobres y ministras de la misericordia" y las exhortaba a acoger como signo de predilección del Señor el servicio a los hermanos, cumpliéndolo con amor y humildad: "Sean humildes… piensen que son las últimas y las más miserables de todas las criaturas que prestan su servicio a la Iglesia, de la cual tienen la gracia de formar parte".

A menos de diez años de fundación el Instituto obtuvo el Decreto de Aprobación (1876), y la aprobación definitiva en 1879, mientras que para la aprobación de las reglas se tuvo que esperar hasta el 26 de julio de 1892.

Muy apreciada y estimada por todos, colaboró en Placencia con el Obispo Monseñor Scalabrini, ahora beato, en modo particular en la obra a favor de las sordomudas por él fundada.

A pesar de todo, no fueron ahorradas a Madre Rosa Gattorno pruebas, humillaciones, dificultades y tribulaciones de todo género. No obstante, esto, el Instituto se difundió rápidamente en Italia y en el extranjero, realizando así el ardiente deseo misionero de la fundadora: "Amor mío! Cómo me siento arder de deseo de hacerte conocer y amar por todos; quisiera atraer a todo el mundo, dar a todos, socorrer a todos… quisiera correr por doquier y gritar fuerte para que todos vengan a amarte". "Amor mío, ¿cómo puedo hacer para que todo el mundo te amé?… Sírvete una vez más de este tu miserable instrumento para reavivar la fe y la conversión de los pecadores". Este impulso generoso brotado a los pies de su "Sumo Bien", que la atraía siempre más irresistiblemente a sí, constituyó el anhelo profundo del corazón de Ana Rosa Gattorno, hasta impulsarla a ofrecer totalmente su vida en una continua inmolación por la gloria y complacencia del Padre.

 

Ser "portavoz de Jesús" y hacer llegar a todos los hombres el Amor que salva, fue siempre el anhelo profundo de su corazón. En 1878 enviaba ya a las primeras Hijas de Santa Ana en Bolivia, después Brasil, Chile, Perú, Eritrea, Francia, España.

 

En Roma, donde había iniciado su obra desde el 1873, organizó escuelas masculinas y femeninas para los pobres, jardines infantiles, asistencia a los hijos recién nacidos de los obreros de la Manufactura de tabaco, casas para ex prostitutas, mujeres de servicio doméstico, enfermeras a domicilio, surgió también la Casa Generalicia, con la Iglesia anexa.

A su muerte dejó 368 casas, en las cuales desempeñaban su misión 3.500 hermanas.

El secreto de su camino de santidad, del dinamismo de su caridad y de la fuerza de ánimo con la cual supo afrontar con fe robusta todos los obstáculos y guiar por 34 años, con dedicación plena, valor y clarividencia el Instituto, fue su continua unión con Dios y un total y confiado abandono en El: "No obstante en medio de tanto tumulto de un abismo de trabajo, nunca he quedado privada de la unión con mi Bien"; la atención y docilidad a los impulsos del Espíritu, la íntima y amorosa participación a la pasión de Cristo; la incesante súplica por la conversión de los pecadores y la santificación de todos los hombres.

Nutrió hacia la Iglesia un vivo sentido de pertenencia y fue siempre humilde, devota y obediente a las directivas del Papa y de la Jerarquía.

En su predilección por Santa Ana, vivió un amor especial hacia María en quien se confió enteramente para ser toda de Dios y toda de los hermanos.

Puro y simple instrumento en las manos del "delicado Artífice", conformada a Cristo pobre y víctima de amor con El, realizó en su vida el anhelo inculcado a sus hijas: "Vivir por Dios y morir por El, gastar la vida por amor".

Así vivió hasta febrero de 1900, cuando afectada por una inesperada enfermedad, se agravó rápidamente. Sometida a duras pruebas de penitencia, frecuentes y extenuantes viajes, una intensa correspondencia epistolar, preocupaciones y grandes disgustos, su físico no pudo más. El 4 de mayo recibió el sacramento de los enfermos y dos días después el 6 de mayo, a las 9 de la mañana, cumplido su peregrinaje terreno se extingue santamente en la Casa General.

La fama de santidad que ya había irradiado en vida, irrumpe en ocasión de su muerte, creciendo ininterrumpidamente en todas partes del mundo.

Expresión de un singular designio de Dios, en su triple experiencia de esposa y madre, viuda y después religiosa- fundadora, Rosa Gattorno ha honrado la dignidad y el "genio de la mujer" en su misión al servicio de la humanidad y la difusión del Reino. Siempre fiel a la llamada de Dios y auténtica maestra de vida cristiana y eclesial, permaneció esencialmente madre: de sus hijos, que constantemente acompañó; de las hermanas, que profundamente amó; y de todos los necesitados, de los sufridos y de los infelices, en cuyo rostro contempló al mismo Cristo, pobre, llagado y crucificado.

Su carisma se ha difundido en la Iglesia con el surgir de otras formas de vida evangélica: Hermanas de vida contemplativa, Asociación religiosa de vida sacerdotal, Instituto Secular y Movimiento eclesial de laicos, activamente operante en la Iglesia en casi todas partes del mundo.


Fecha Publicación: 2019-03-15T15:20:00.000-07:00

José Luis Pérez Guadalupe-Sebastián Grundberger (eds) Evangelicos y poder en América Latina (IESC-Konrad Adenauer, Lima, 2018, 436 pp)

"Como se puede los evangélicos llegaron para quedarse, se que3daron para crecer y crecieron para conquistar. Pero esa conquista no sólo se ha restringido al ámbito religioso, sino que se ha extendido también al social y político" p.91
Selecciono este párrafo como representativo de la prosa documentada, ágil, irónica, realista, de J.L. Pérez Guadalupe, coeditor de la obra, autor de la introducción y co-autor del artículo referido al Perú. 
Da gusto ver la claridad y precisión en asunto tan complejo y significativo para entender la trayectoria de nuestra región. Junto al magistral análisis de conjunto, se brindan estudios pormenorizados de las diez naciones más representativas: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Panamá y Perú. 
Agradezco su generosa donación que comparto para la biblioteca de la Universidad Católica San José. Puede consultarse en: https://www.academia.edu/…/Evang%C3%A9licos_y_Poder_en_Am%C…



Fecha Publicación: 2019-03-15T15:16:00.000-07:00

José Luis Pérez Guadalupe Entre Dios y el César. El impacto político de los evangélicos en el Perú y América Latina (IESC-Konrad Adenauer, Lima, 2017, 234 pp)

El autor deja bien claro que el tema le acompaña noche y día por más de tres décadas y le ha tocado escuchar, hablar o escribir en muy diversos escenarios y ámbitos. Participó en APARECIDA y sus propuestas sobre asunto tan candente fueron recogidas en el documento final.

Esta obra fue muy bien publicitada en el momento de su aparición y fue acompañada de entrevistas en radio, prensa, TV, comentarios. Se puede leer en internet y conseguir fácilmente gracias a los auspicios de la Fundación Adenauer: https://www.kas.de/c/document_library/get_file?uuid=ffeede96-e170-c2c0-6b61-e19587eb1f4e&groupId=252038.

Selecciono un párrafo "autobiográfico" del autor que nos explica varias de las claves de su obra: "Ciertamente, cumplir el reto de escribir este libro no me ha sido fácil, ya que solamente contaba con diez meses para ponerlo en la imprenta. Pero, al desempolvar mis textos de consulta y convocar antiguas amistades, me vino a la mente esos largos años de experiencia y conocimiento de las Iglesias Evangélicas, desde que mi hermana mayor, me llevara por primera vez a una de sus comunidades cuando yo tenía apenas 10 años. Si bien yo permanecí en la Iglesia Católica, nunca olvidé esas ceremonias y escuelas dominicales de la iglesia Alianza Cristiana y Misionera, ni el fervor evangelizador de sus predicadores" (p.12).

El libro se articula en tres capítulos. El crecimiento evangélico en América Latina (Nuevo panorama religioso latinoamericano, el crecimiento evangélico a costa del decrecimiento católico, las razones de la migración religiosa). La historia política de los evangélicos (El trasfondo de las Iglesias Evangélicas en América Latina; la historia política de los evangélicos en el Perú). El protagonismo político de los evangélicos en América Latina (Evangélicos y participación política; el futuro de los evangélicos en América Latina).

Gracias a su autor por su generoso donativo a la Biblioteca de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima. 


Fecha Publicación: 2019-03-15T10:31:00.000-07:00

P. Esteban PUIG T., Orar y amar(San Juan María Vianney) (Ediciones CDSCO, Lima, 2018, pp.76)

 

Junto a la biografía completa, profunda y amena de F. Trochu, el autor nos comparte lo mejor de la obera "Le Curé D´Ars. Authentique" de Mgr. René Fourrey y editado en castellano por "La Hormiga de Oro" de Barcelona en 1999.

Se resalta la vida heroica y sacerdotal del santo tanto en la exposición de su vida como en compilar los textos y las palabras más significativas para la vida cristiana "con el matiz tan dulce, amoroso y tierno de nuestra forma latinoamericana en expresarnos" (Introd.)

La obra sigue un orden cronológico (1786-1859), distribuida en diez capítulos en los que se inserta lo más destacado de su vida y misión: infancia y juventud, estudios (desertor, liberación), seminarista-diácono-sacerdote y coadjutor de Ecully, el P. Belley-su parroquia-iniciación al ministerio, sus primeros pasos en Ars, apoyo a las parroquias vecinas-penas y diabluras, las grandes pruebas-consagración a la Virgen, la huida-el regreso, religiosos-canónigo Vianney-fuga de 1853, últimos meses de su vida-muerte.

Demás está el decirles que se lee de un tirón pero con la gracia estilística del autor siempre convida a saborear, paladear cada capítulo.

Uno se queda con las ganas de ser como él, enamorado de Dios, entregado hasta el extremo por sus fieles, y con un sentido del humor, que lo hace tan humano y atractivo.

Como se lee en la contraportada: "este libro puede ser un acicate para animar a los sacerdotes, a los seminaristas y muchos más, que quieran responder al plan que Dios tiene para los hombres". 


Fecha Publicación: 2019-03-10T08:45:00.000-07:00

Al hilo del artículo publicado en "El dominical" de EL COMERCIO en que queda la impresión de que el fanatismo del Cristianismo llevó a "asesinar" a esta sabia y bella mujer de la antigüedad; así lo evidencia la ilustración con su pie de foto "Hypatia sufrió una muerte violenta por negarse a convertirse al cristianismo; sin embargo, su genialidad trascendió fronteras y el tiempo", les comparto cuatro artículos con el fin de clarificarnos y ayudar a todos a tratar el asunto con veracidad:

1.  «Los motivos de la muerte de Hipatia fueron más políticos que intelectuales o religiosos»

2.   El del Comercio

3.   El de "Primeros Cristianos" acerca de su historia

4.   El de "Religión y Libertad" acerca de la película "Ágora" y los datos alterados

1.      «Los motivos de la muerte de Hipatia fueron más políticos que intelectuales o religiosos»

Con motivo del próximo estreno de la película Agora, de Alejandro Amenábar, PrimerosCristianos ha realizado una entrevista a José Ramón Ayllónfilósofo y escritor español, sobre la figura de Hipatiay el supuesto fundamentalismo radical de los cristianos.

¿Quién era Hipatia?

— Era hija de Teón, científico que trabajó en el Museo de Alejandría en el siglo IV. Ella también cultivó la ciencia, pero prefirió la filosofía neoplatónica, en la que destacó por su prestigioso magisterio. Tuvo discípulos entre los ciudadanos más cultos e influyentes de la ciudad.

¿Cómo era Alejandría en esa época?

— Una gran ciudad, en la que convivían, con muchas tensiones, judíos, helenistas y cristianos.

Juan de Éfeso, en el siglo V, los veía como "una horda de bárbaros, directamente inspirada por Satán", y el obispo Cirilo les reprochó su carácter levantisco y pendenciero, en su homilía pascual del año 419.

De hecho, pocos años después, en 422, el prefecto imperial fue muerto en un tumulto.Lawrence Durrell los retrata entregados a las facciones y algaradas, a veces con episodios sangrientos.

¿Como en el caso de la muerte de Hipatia?

— Sí. Una noche, los judíos asesinaron a un buen número de cristianos. Como respuesta, el obispo Cirilo logró expulsar a la población hebrea de la ciudad.

Pero entonces la economía se resintió, y entre el gobernador y el obispo creció la enemistad. Hasta que un día unos cristianos exaltados asesinaron a Hipatia, a la que atribuían influencia anticristiana sobre el gobernador.

Ahora, sin embargo, se dice que la muerte fue el precio que pagó Hipatia por su libertad de pensamiento.

— Por lo que sabemos, parece que los motivos fueron más políticos que intelectuales o religiosos. Pero lo cierto es que, desde la Ilustración, se presenta a Hipatia como mártir de la ciencia.

En una web de cine, al comentar la película de Amenábar sobre Hipatia —Agora-, he leído que la ciencia fue su vida, y por eso murió linchada por una turba de cristianos enfervorecidos.

El redactor de esa web sabe de sobra que los cristianos enfervorecidos no se dedican a descuartizar científicos, pero dice lo contrario. Lo que quizá no sepa es que la ciencia moderna nace en las Universidades, instituciones inventadas por la Edad Media cristiana.

Pero a Hipatia la mataron los cristianos...

— Es cierto, y con ese asesinato lamentable se pretende desacreditar al cristianismo, olvidando que a Sócrates le ajusticiaron los griegos, que a Julio César le mataron los romanos, a Juana de Arco los franceses, a Tomás Moro los ingleses..., y que los mismos cristianos fueron arrojados a las fieras por millares.

Como ve, si aplicamos la misma lógica desacreditamos a la humanidad entera, y sobre todo hacemos el ridículo.

Entonces, ¿qué decir de la represión y el oscurantismo con que novelas y películas pintan a las sociedades cristianas?

- Estamos en las mismas. El cine y la novela no han nacido para contarnos la verdad histórica, y los lectores y espectadores deben saberlo cuando pasan las páginas de un libro o se sientan ante la pantalla.

A fuerza de represión y oscurantismo se puede montar el Holocausto nazi o el Gulag soviético, pero jamás inventar el parlamentarismo, las garantías constitucionales, el gótico, la Universidad o el gregoriano.

Por otra parte —como ha señalado el profesor Head- el relativismo actual ha disuelto los esquemas de interpretación histórica, y en la confusión resultante triunfan los relatos que hacen de la concepción conspirativa la esencia de la historia, en especial los que atribuyen a la iglesia todo tipo de tramas para dominar al hombre.

 

2.          DOMINICAL de El Comercio. Hypatia: Genialidad eterna, por Lorena Rojas Parma

El retrato de una mujer fascinante reconocida por su inteligencia, su dedicación a distintas disciplinas y su renombrada bellezaHypatia

Hypatia sufrió una muerte violenta por negarse a convertirse al cristianismo; sin embargo, su genialidad trascendió fronteras y el tiempo.

Una de las grandes tragedias de la cultura es haber perdido de manera irreparable obras magníficas de la Antigüedad, de las que solo tenemos noticia a través de testimonios. Es así como hemos sabido de Hypatia de Alejandría, uno de los espíritus más prodigiosos de la Antigüedad tardía, y hemos podido sorprendernos con sus hallazgos y extensa producción intelectual.

Hypatia nace alrededor del año 370 d.C., en la cosmopolita Alejandría, que albergaba uno de los mayores tesoros de aquel entonces: su Biblioteca, centro cultural y científico, que logró reunir —con un esfuerzo e inversión que quisiéramos ver alguna vez en nuestros gobiernos— "todos los libros del mundo". Allí vive y estudia Hypatia, quien le dedica sus cavilaciones y cálculos a la filosofía, matemáticas, astronomía y tecnología. Producto de estas reflexiones, diseñó un hidroscopio, un hidrómetro, un astrolabio y fue líder de la escuela neoplatónica de Alejandría

—Tecnología y espíritu—
Nos sorprende esa genialidad, por supuesto, y también el hecho de que Hypatia fuera una bella mujer, un perfil extraño para la historia del conocimiento. 

En ella se reúnen, además, unas cualidades y disposiciones intelectuales que conmueven la sensibilidad contemporánea. En Hypatia hay una relación armónica entre la tecnología y la cavilación densa sobre la existencia, un razonamiento que se despliega entre el diseño de un aerómetro y la disertación sobre el Uno, entre medir la destilación del agua y la contemplación metafísica. En sus hallazgos se pueden percibir la unidad del espíritu humano y la solidaridad. 

—Pensamiento libre—
Mientras Hypatia disertaba libremente en sus clases, el Imperio romano se hacía cada vez más cristiano. Sabemos que entre sus alumnos estaba Orestes, el prefecto de la ciudad, cristiano y amigo cercano de Hypatia; además, también había paganos, no creyentes y fieles a la tradición griega o de ánimo más filosófico que religioso, como ella misma, que no era cristiana. No es difícil darse cuenta de que la creencia que profesase cada uno no era lo importante sino que los convocaba el saber, el amor por el estudio y la disertación, con libertad y tolerancia, valores que asumimos irrenunciables desde la Modernidad, y que pertenecen al clima que caracteriza los espacios donde florecemos como almas libres y originales. 

Con esos aires de pensamiento libre, tan próximos a nuestra sensibilidad, llega Hypatia a nuestros tiempos. En la pluralidad de sus clases sentimos respeto por el otro y —tal vez lo más importante— amistad sin importar la diferencia, como ocurre entre ella y Orestes. Podemos pensarla más próxima a la universalidad del saber, que a las diferencias entre nosotros. Con todo, estos reconocimientos a la vida no la protegen de sus sombras y sus destrozos. Cuando el fanatismo se adueña de las almas, todo es devastador. Hypatia vivió la caída estruendosa de la Biblioteca, ocasionada por turbas enloquecidas. La muerte de la biblioteca más hermosa del mundo fue, un poco, el vaticinio de la suya. 

—Víctima del fanatismo—El halo legendario que acompaña los testimonios de Hypatia tiene que ver con esa muerte terrible en el año 415. No contamos con una versión definitiva, salvo que murió con mucha violencia a manos de fanáticos y en medio de una diatriba política. De ese episodio horrible, rescatamos la virtud de mantener, a pesar de las tensiones, la convicción del pensamiento libre. Se dice que a Hypatia se le exigió la conversión al cristianismo y no aceptó. 

Por su temperamento filosófico, tal vez su negativa haya obedecido más al hecho reprochable de imponer maneras de pensar —y censurar otras—, que a la misma doctrina cristiana. Los compromisos con el pensamiento libre se cumplen primero con uno mismo. 

Desde los inicios del siglo pasado, la cultura resguardó un día para la celebración del genio femenino, que en Hypatia logró unir la originalidad, la reflexión tecnológica y el pensamiento sobre la vida buena. Desde la memoria que siempre nos ampara, ella es resguardo de la belleza del razonamiento para todos los tiempos. Por ello, resuenan unas palabras de Leconte de Lisle, de sus Poèmes antiques, en el que Hypatia le dice al Patriarca cristiano vinculado a su infortunio: "Je vais être immortelle. Adieu!" (Seré inmortal. ¡Adiós!).

Desmontando Ágora por Jesús Trillo Figueroa «Ágora: Hipatia»

El cine es un maravilloso medio para contar la Historia, pero tiene sus limitaciones: a veces, las ambiciones excesivas pasan factura. Los realizadores de «El Código da Vinci» pretendieron convertir a Magdalena en diosa y se pasaron. Amenábar pretende, nada más y nada menos, contar una historia a partir de la cual «el mundo cambió para siempre». Y se ha vuelto a pasar cuatro pueblos más. La película tiene tantos mensajes ideológicos que es imposible meterlos en dos horas y, al mismo tiempo, mantener un ritmo entretenido, interesante y espectacular. 

El cine requiere medir las secuencias, los silencios, los tránsitos y, sobre todo, un guión que mantenga la atención del espectador. Es una pena, porque la película contaba con todos los mimbres: un gran director, una generosa producción, una preciosa actriz, un maravilloso decorado y una perfecta ambientación. Pero lo que pretenden es inyectar en una pastilla los siguientes mensajes: primero, que las religiones generan odio y violencia. Segundo, que el cristianismo es la más talibán de todas y la que empezó. Tercero, que existen dos mundos, por una parte, el de la filosofía y la ciencia, contrapuesto e incompatible con el de la religión. 


Cuarto, que el cristianismo al principio fue misericordioso, pero la jerarquía eclesiástica y la Iglesia son por definición intolerantes y fundamentalistas. Y, sobre todo, hay dos mensajes más que son especialmente queridos por la película y por toda la explosión de libros y propaganda que estos días se vienen haciendo: el cristianismo es la causa de la caída del Imperio Romano y de la desaparición de la sabiduría grecolatina. Además, es el culpable de la subordinación y dominación de la mujer por parte del hombre. 


En fin, Alejandría e Hipatia son el símbolo de una civilización grecorromana basada en la filosofía, la ciencia y la libertad, hasta que llegó el cristianismo y comenzó la oscura Edad Media. Demasiado para una sola película. Y la cosa continúa porque, según declara el director, «es increíble cómo se parece a la situación actual».


¿Es casualidad que desde julio hasta el estreno de la película se hayan publicado más de cuatro biografías sobre Hipatia, paradigma de las cuales es la de Celia Martínez Maza, financiada por la Dirección General de Ciencia y Tecnología? Más de 10 novelas, ejemplo de las cuales es la escrita por el hermano de Carmen Calvo, ex ministra de Cultura, además de multitud de estudios de historia sobre la época. Y todo ello con el mismo mensaje. Que todo salga al mismo tiempo no puede ser casualidad. Una vez más, nos encontramos con un ataque ideológico perfectamente orquestado, del cual, por cierto,  Amenábar suele ser pistoletazo de salida, como lo fue en el caso de «Mar adentro» con la eutanasia.

Ahora la cosa va directamente contra la religión y particularmente contra el cristianismo. Lo malo de la trama que cuenta la película es que es mentira desde el principio hasta el final. Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda. Hipatia no fue asesinada siendo una joven tan hermosa como Rachel Weisz, de 38 años, sino que murió en el año 415 y tenía 61. No fue famosa por sus dotes de astronomía por más que en la película se empeñen terca y cansadamente, atribuyéndole haberse adelantado a Kepler más de mil años; sino porque era una «divina filósofa» platónica, en palabras del obispo cristiano Sinesio de Cirene –única fuente coetánea que se conserva sobre ella–, a la que llama en sus cartas «madre, hermana, maestra, benefactora mía». El citado obispo, a quien en la película se le hace traidor y cómplice en el asesinato de la filósofa, murió dos años antes que ella, así que es imposible que tuviera nada que ver con su muerte. Ella fue virgen hasta el final, pero no vivió la castidad como ha dicho la protagonista, que se ha declarado feminista radical, «para ser igual que un hombre y poder ejercer una profesión con plena dedicación». Lo hizo porque, coherente con su filosofía, ejercía la Sofrosine, es decir el dominio de uno mismo a través de las virtudes entendidas como el control de los instintos y las pasiones.

Hipatia nunca fue directora de la Biblioteca de Alejandría, ni ésta fue destruida por los talibanes cristianos. La biblioteca fue incendiada por Julio César, saqueada junto con el resto de la ciudad por Aureliano en el año 273, y rematada por Diocleciano en 297. Es verdad que en el año 391 fue destruido lo que quedaba del  templo del Serapeo después de la destrucción por los judíos en tiempos de Trajano, y también el repaso que le pegó Diocleciano, quien, para conmemorar la hazaña, puso allí su gran columna, razón por la cual los cristianos lo destruyeron, ya que él era el símbolo de las persecuciones que sufrieron durante trescientos años. Pero lo que allí quedaba de la biblioteca era tanto como lo que restaba en otros sitios. El paganismo siguió existiendo en Alejandría hasta que llegaron los árabes. Y el neoplatonismo siguió floreciendo, hasta que lo recuperó el renacimiento cristiano. Por cierto, que yo sepa, su más brillante exponente se llamaba san Agustín, coetáneo de Hipatia.

«Ágora: Cirilo» La historia de Hipatia ha sido objeto de manipulación por todas las tendencias ideológicas, desde la Ilustración hasta el feminismo radical más reciente. Para algunos, como Voltaire, «desde la muerte de Hipatia hasta la Ilustración, Europa está sumida en la oscuridad; la Ilustración, al rebelarse contra la autoridad de la Iglesia, la revelación y los dogmas, vuelve a abrir la iluminación de la razón». En la última versión feminista de Úrsula Molinaro, Hipatia es la campeona del amor libre, a pesar de que en realidad era virgen. La conclusión es que de la verdadera historia de Hipatia se pasa a la leyenda de Hipatia, que se convierte en la leyenda del Crimen de Alejandría, cuyo protagonista principal es el obispo Cirilo.

La película de Amenábar recoge casi todos los ingredientes de esta leyenda: Hipatia es símbolo de mujer libre que representa el fin de la cultura grecolatina y el comienzo del oscurantismo cristiano, asesinada por unos fanáticos talibanes cristianos al mando del obispo Cirilo. ¿De dónde surge esta leyenda? El primero que narró el crimen fue Sócrates Escolástico en el siglo V, un letrado al servicio del patriarca de Constantinopla Nestorio, enemigo del patriarca de Alejandría Cirilo. Pero la atribución directa a este último de la autoría del asesinato fue cosa del escritor pagano Damascio, que escribió la «Vida de Isidoro», que es una apología del paganismo durante el final del siglo V y principios del VI. 

No obstante, la auténtica leyenda surge con la obra de John Toland en 1720. Éste era un irlandés, hijo ilegítimo de un sacerdote católico, que se hizo protestante y posteriormente activo militante del ateísmo en la Gran Logia de Londres. Después vino Voltaire; después, el historiador Edward Gibbon, quien, para argumentar su tesis acerca de que el cristianismo es la causa interna de la decadencia del Imperio Romano, utiliza la leyenda de Hipatia y declara a Cirilo responsable de todos los conflictos que estallaron en Alejandría en el siglo V. Más tarde llegarán las versiones románticas de Leconte de Lisle y otros, y finalmente el feminismo radical, para el que Hipatia fue la primera mártir de la misoginia propia del cristianismo. Todos los autores citados, y alguno más, tienen una cosa en común: son masones reconocidos.

Una de las grandes mentiras de la historia que se quiere propagar es que la mujer fue libre en Grecia y en Roma hasta que llegó el cristianismo y la sometió la sujeción del hombre; a esta idea también contribuye la película. Lo cierto es que en Grecia la mujer era considerada una cosa más de la casa, y en Roma, no era una «sui iuris», es decir, titular de derechos, sino que era considerada «capiti diminutio», como un niño o un incapacitado y, por tanto, estaba sometida a la tutela o la «manus» del padre o del marido. Por el contrario, fue el cristianismo el que consideró al hombre y a la mujer iguales en naturaleza, pues ambos son hijos de Dios y hermanos en Cristo; y prueba de ello es que las primeras manifestaciones de mujeres libres autodeterminándose, pese a la voluntad de sus padres o del estado, fueron las primeras mártires cristianas víctimas de las persecuciones romanas, tales como Inés Ágata o Cecilia. Y precisamente la explicación fundamental en torno al odio a Cirilo está en esta cuestión. Independientemente de que la carta de san Pablo a Timoteo no refleja precisamente una visión emancipada de la mujer, no es creíble que Cirilo la impusiera como literalidad a cumplir, porque es precisamente Cirilo quien más ha exaltado en la historia de la humanidad la condición femenina, pues a él se debe la expresión «Theotokos», palabra griega que significa madre de Dios.

El personaje del que hablamos, al que la película presenta con caracteres parecidos a Bin Laden para luego dejar en letras la explicación de que a ese «energúmeno» que ustedes han visto la Iglesia católica lo hizo Santo y LeónXIII lo declaró doctor de la Iglesia, efectivamente es san Cirilo de Alejandría. Él fue el que derrotó a la herejía Nestoriana en el Concilio de Éfeso del 431. En esencia, la disputa consistía en si María era madre de Cristo o madre de Dios. De la respuesta a esta cuestión surge algo muy importante: la doble naturaleza divina y humana en una persona llamada Cristo. Cirilo consiguió que se convocase un concilio en Éfeso, puesto que era el lugar donde vivió sus últimos años la Virgen María, y logró que la Iglesia declarase el primer dogma mariano de la historia: María, Madre de Dios. Hasta aquel momento nadie en la historia había conseguido colocar a un ser humano mujer por encima de cualquier hombre. Éste es el personaje que en el fondo persigue la leyenda de Hipatia; curiosamente, Beltrand Rusell comienza su «Historia del pensamiento occidental» con una irónica semblanza de san Cirilo diciendo: «El motivo principal de su fama es el linchamiento de Hipatia». Todo esto huele excesivamente a podrido.

Jesús Trillo Figueroa es Abogado del Estado (e)
* Publicado en el diario La Razón

 

LO QUE SABEMOS SOBRE HIPATIA DE ALEJANDRÍAMATEMÁTICA Y FILÓSOFA. ASESINADA EN MARZO DEL 415

 DATOS QUE PARECEN MÁS SEGUROS

  1.  Hipatia significa "La más grande".
  2.  No se sabe exáctamente cuándo nació, pero sí que murió en marzo del año 415, en Alejandría.
  3.  Era miembro de una familia destacada. Su padre, Teón, fue un científico conocido, miembro del Museo, escritor, interesado en textos herméticos y órficos. Tenía una gran erudición matemática y astronómica, especialmente sobre sus predecesores alejandrinos, y contagió a su hija el interés por esas cuestiones.
  4. El otro gran interés de Hipatia fue la filosofía. A propósito de esto, formó un grupo (integrado por personas de buenas familias) que basaba su convivencia en el sistema platónico de las ideas y en lazos interpersonales. Esta comunidad presenta rasgos de influencia gnóstica: por ejemplo, hablan de misterios para denominar los conocimientos que les transmite su "guía divina", y creen que las personas de rango social inferior son incapaces de comprender estas cuestiones.
  5. Gozaba de gran autoridad moral entre sus contemporáneos, que admiraban especialmente su autodominio, manifestado en la abstinencia sexual (se mantuvo virgen toda su vida), la modestia en el vestir (se cubría con el llamado "manto filosófico") y, en general, la moderación en el modo de vida.
  6. No practicaba activamente el paganismo, ni le atraía el politeísmo; simplemente lo consideraba un elemento más de la cultura griega que tanto admiraba. Es decir, su platonismo no incluía la celebración de rituales, magia o adivinación. De hecho, entre sus discípulos había cristianos y personas que simpatizan con el cristianismo (dos de ellos llegaron a ser consagrados obispos, como Sinesio de Cirene). Hipatia protegía a sus alumnos cristianos y había amistad entre éstos y sus compañeros paganos.
  7. Se produjo un desencuentro entre el prefecto de la ciudad, Orestes, y el obispo Cirilo, por las injerencias de éste último en cuestiones civiles y los enfrentamientos entre judíos y cristianos (aunque hay que recordar que Orestes era cristiano, como correspondía en esa época a un representante del emperador). Hipatia se puso del lado de Orestes y recordó a Cirilo el ejemplo de su antecesor, Teófilo, que, a pesar de ambición y su campaña contra el paganismo, no era dictador y buscaba y conseguía el apoyo de las autoridades imperiales: había colaboración armoniosa entre autoridades civiles y eclesiásticas. 
    De hecho, ella siempre se había relacionado libremente con las autoridades municipales y nunca nadie la había molestado; podía manifestar su independencia política en lugares públicos sin problema, y la gente sabía que los gobernantes buscaban sus consejos. 

    Ahora, en cambio, empieza a haber rumores de que ella es la causa de que obispo y prefecto no se reconcilien, que se acentúan cuando Orestes se muestra intransigente a una reconciliación con Cirilo. Además, empiezan a circular otros rumores calumniosos sobre Hipatia y su relación con supuestas ceremonias mágicas, hechizos satánicos, etc.
  8. Años 414-415: Hipatia pasa de observadora a participante activa en política, ayudando a Orestes a crear una especie de partido político; en respuesta, surge otro que apoya a Cirilo. Los partidarios de éste último se hallan preocupados por la influencia de Hipatia y las relaciones influyentes que posee (entre ellas, algunos cristianos).
  9. Marzo de 415: en plena Cuaresma, una multitud, al mando de un tal Pedro, se abalanza sobre la litera de la filósofa cuando ésta volvía a casa tras un paseo por la ciudad. La golpean y la arrastran hasta el Cesarión, un antiguo templo de culto al emperador transformado en iglesia, donde la golpean de nuevo con tejas; a continuación, llevan sus restos hasta el Cinareo, donde los queman.
  10. El de Hipatia parece más un asesinato político, no religioso, provocado por viejos conflictos. Tras este hecho, Orestes renunció a la lucha y se fue de Alejandría para siempre, de modo que las únicas protestas que hubo, más bien tímidas, vinieron de los concejales. Finalmente la ciudad se pacificó.

 DATOS PROBABLES

  1. Existen divergencias entre los expertos sobre la fecha de nacimiento de Hipatia. Las propuestas oscilan entre el 355 y el 370 d.C., aunque la primera resulta más verosímil; en otras palabras, es bastante probable que la filósofa alejandrina rondara los 60 años cuando fue asesinada.
  2. El carácter exaltado de los alejandrinos pudo influir decisivamente en el lamentable episodio de la muerte de la filósofa. Dicho carácter se muestra en el hecho de que en aquella época hubo otros crueles asesinatos, como los de dos obispos impuestos a los alejandrinos por la corte imperial de Constantinopla: Jorge de Capadocia, que en el año 361 fue atado a un camello, despedazado y sus restos quemados; y Proterio, que en el 457 fue arrastrado por las calles y arrojado al fuego. Igualmente, pocos años después del asesinato de Hipatia, en el 422, el prefecto imperial fue muerto en un tumulto. De hecho, el propio obispo Cirilo reprochó al pueblo su carácter levantisco y pendenciero, en su homilía pascual del año 419.

 DATOS HIPOTÉTICOS

  1. Algunos creen que pudo estar casada con un tal Isidoro, aunque no hay datos que lo demuestren y, a la luz de lo que sabemos, resulta bastante improbable.
  2. Tampoco está claro que el asesinato de la filósofa se produjera por orden del obispo Cirilo, aunque algunas fuentes parecen acusarlo indirectamente de ello.
  3. Es posible que la actividad política de Hipatia estuviera apoyada por los judíos de la ciudad, puesto que Orestes apoyaba a su vez la resistencia de éstos contra el obispo.

BIBLIOGRAFÍA:

– Dzielska, María, Hipatia de Alejandría, Ediciones Siruela, Madrid, 2004 (2ª edición: 2006).
– Sinesio de Cirene, Cartas, Introducción, traducción y notas de F. A. García Romero, Editorial Gredos, 1995.

– Sócrates Escolástico (Sócrates de Constantinopla), Historia ecclesiastica, libro VII, capítulos 13 a 15.
– Juan Malalas, Chronographia, capítulo 14

 https://www.primeroscristianos.com/lo-que-sabemos-sobre-hipatia-de-alejandria-1/


Fecha Publicación: 2019-03-05T13:02:00.000-08:00


COMUNIDAD DE TRABAJO COMO BUEN EQUIPO

¿Te imaginas a la comunidad futbolística –el equipo- queriendo meter goles en dos metas? Algo semejante sería si uno quiere construir colocando ladrillos y el otro se pone a destruir. O si un grupo empuja un camión y el otro se queda mirando o empuja en dirección contraria.

Está claro que para lograr las metas de una comunidad es necesario el trabajo en equipo, el desempeño coordinado en la ejecución de un proyecto. El grupo ordenado y compacto de personas, el equipo, se compromete a un resultado final, el cual no depende de cada uno de sus miembros de forma independiente, sino que cada miembro es responsable de un cometido, y sólo si todos ellos cumplen su función será posible sacar el proyecto adelante.

El ser humano no está completo hasta que no se proyecta, vive en familia, en sociedad; forma parte de un universo de realidad al que está íntimamente unido y con cuyo destino es en cierto modo solidario, pero a la vez lo trasciende de forma admirable.

Una de las dimensiones de esta vinculación es el trabajo, actividad por medio de la cual el ser humano aporta su racionalidad, su creatividad y hasta su cariño al orden propio de las cosas, satisface sus necesidades y entra en relación de convivencia con sus semejantes. A través de su trabajo, además, el ser humano se asoma al bien, la verdad, la unidad y la belleza de lo real. En una dimensión más honda, el trabajo es llamado a hacer posible el encuentro entre el hombre y Dios (Andrés Jiménez).

La encíclica Laborem exercens de san Juan Pablo II resaltaba precisamente la dimensión subjetiva, personal, del trabajo. Benedicto XVI insiste en esta consideración al poner en el amor la raíz de la vida y de la actividad humana, haciendo hincapié en lo concreto de las necesidades que acucian al hombre. Refiriéndose a quienes desempeñan cometidos de caridad organizada, insistirá en que "la competencia profesional... por sí sola no basta... Los seres humanos necesitan siempre algo más que una atención sólo técnicamente correcta. Necesitan humanidad. Necesitan atención cordial... una atención que sale del corazón, para que el otro experimente su riqueza de humanidad." (Deus caritas est n. 31)

El dominio de la tierra es parte esencial de la vocación y condición humana. (Gn. 2,15). Este cuidado de las cosas enseña al ser humano cuáles son las leyes que tejen el entramado de la vida, y le impulsa a hacer el mundo más humano y habitable. El trabajo, actividad compartida y solidaria, es un ámbito de comunicación y de colaboración que genera lazos de responsabilidad y de afecto.

Sea en un banco, en una tienda, en un colegio, universidad, empresa, cada miembro del equipo es pieza indispensable. Al igual que en una obra de teatro lo que importa no es el papel que te asignan sino en cómo lo representas. Tampoco hay profesiones indignas sino indignos profesionales. Como en una familia, no importa el rol sino la responsabilidad y el amor con que vives. En la primitiva iglesia vivían seis realidades básicas: koinonía (comunión), diakonía (servicio), eucaristía (acción de gracias), liturgia (celebración), martiria (testimonio), parresía (entusiasmo); todas ellas forjaron una familia de verdad en la que cada uno daba lo mejor de sí para los demás. 

(Para el Boletín interno de trabajadores de la Universidad Católica San José, marzo 2019)


Fecha Publicación: 2019-02-22T14:24:00.001-08:00


Como gratitud a nuestro arzobispo emérito, SE Juan Luis Cipriani, y bienvenida a nuestro arzobispo electo, Mons. Carlos Castillo, les comparto el presente artículo que he preparado para EL CORREO MARIANO y del que hablaremos en la emisora RADIO MARÍA, programa PERÚ, TIERRA ENSANTADA de este domingo 24, a la 1 p.m.


El protagonismo de los arzobispos de Lima en la historia del Perú

 

En la historia del Perú los arzobispos de Lima han desempeñado un rol decisivo. Podemos destacar que han sido el verdadero artífice de la forja, organización y desarrollo de la Iglesia. Su labor se refleja en los numerosos concilios provinciales y sínodos diocesanos convocados, así como en las visitas pastorales y fundaciones (pueblos, seminarios, hospitales), sus aportaciones culturales (sermones y pastorales, donación de libros, creación de colegios y la propia Universidad, escritos y mensajes), éticas y solidarias. Como en toda América, en la selección de los candidatos se tenía en cuenta su formación teológica, su experiencia de gobierno y su ejemplaridad de vida. Así lo afirman especialistas, como Paulino Castañeda, que atribuye a los prelados "una extraordinaria influencia en el conjunto de las decisiones adoptadas sobre la conformidad de la estructura colonial en su globalidad y muy especialmente sobre el ideario de la misma".

Pensemos en el primero, Fray Jerónimo de Loayza, dominico, que le corresponde un papel de pacificador en el momento de las guerras civiles entre Almagro y Pizarro; el segundo Toribio Alfonso Mogrovejo que cimenta la sociedad en pilares de santidad y desarrollo pleno; el último del virreinato y primero de la república Bartolomé de las Heras, auténtico bálsamo de serenidad en los convulsionados momentos de la Independencia.

Inmediatamente después de la fundación española de la Ciudad de los Reyes, Lima, se pensó también en convertirla en sede de una diócesis. Y como tal fue eregida con la bula "Illius Fulciti Praesidio" del Papa Paulo III el 14 de Mayo de 1541, declarándola, como en el caso del Cuzco, sufragánea de la diócesis española de Sevilla.  Dos años después, el 25 de julio de 1543, entraba en Lima su primer obispo, Jerónimo de Loaysa. El 11 de Febrero de 1546, el mismo Papa, Paulo III,  le otorgó el carácter de Metropolitana, desmembrándola de la Arquidiócesis de Sevilla, y le adjudicó como sufragáneas las diócesis de Panamá, Nicaragua, Quito, Popayán y Cuzco, a las cuales se añadieron más tarde otras diócesis que se extendían por todo el continente. Así,  Lima se convirtió en Arquidiócesis adquiriendo el título de primada del Perú y de todo el Suramérica.

El magisterio de la Iglesia ponderará la misión excepcional de los Obispos: "Anuncien a los hombres el Evangelio de Cristo llamándolos a la fe por la fortaleza del Espíritu o afianzándolos en la fe viva, propónganles el misterio íntegro de Cristo, es decir, aquellas veradades cuya ignorancia es ignorancia de Cristo, e igualmente el camino que ha sido revelado por Dios para glorificarle, y por eso mismo para alcanzar la bienaventuranza eterna" ("Christus Dominus" (ChD) 11-12).  El texto del Decreto Conciliar "Christus Dominus" del Vaticano II señala claramente el deber fundamental de los sucesores de los Apóstoles quienes "como de almas, han sido enviados por el Espíritu Santo y  por el Sumo Pontífice, a perpetuar la obra salvífica de Cristo, Pastor Eterno (cfr. ChD 2).

Treinta y tres arzobispos han guiado al pueblo de Lima durante cuatrocientos setenta y seis años como pastores de la Iglesia Católica; quienes inicialmente atendían buena parte del territorio de la América hispana; llegando en algún momento de su historia a ser la arquidiócesis más extensa del mundo.

De los 33, 6 han superado los 20 años del último Mons. Juan Luis Cipriani. En primer lugar Juan Landázuri con 35 años, luego Jerónimo de Loayza con 33, Liñán de Cisneros 31, Pedro Villagómez 30, Santo Toribio y Juan González de la Reguera 25.

Les invito a visitar la sacristía de la Catedral de Lima donde encontrarán la galería más completa de nuestros arzobispos, pudiendo contemplar su efigie y los datos más importantes de su vida y misión. Basta en esta aptretada síntesis con dar cuenta de sus nombres y el periodo que rigieron los destinos de la diócesis limeña:

1. 1542-1575            Jerónimo de Loaysa

2. 1578-1606            Toribio Alfonso Mogrovejo

3. 1609-1622            Bartolomé Lobo Guerrero

4. 1625-1626            Gonzalo de Ocampo

5. 1630-1638            Fernando Arias de Ugarte

6. 1641-1671            Pedro de Villagómez

7. 1674-1676            Juan de Almoguera

8. 1676-1708            Melchor de Liñán y Cisneros

9. 1711-1722            Antonio Zuloaga

10. 1723-1730          Dego Morcillo Rubio de Auñón

11. 1734-1739          Francisco Antonio Escandón

12. 1742-1745          José Antonio Gutiérz de Zevallos

13. 1751-1758          Pedro Antonio Barroeta Angel

14. 1758-1761          Diego del Corro

15. 1761-1779          Diego Antonio de Parada

16. 1780-1805          Juan González de la Reguera

17. 1805-1823          Bartolomé María de las Heras

18. 1833-1839          Jorge de Benavente y Macuaga

19. 1841-1844          Francisco de Sales Arrieta

20. 1845-1849          Javier Luna Pizarro

21.1855-1857           José Manuel Pasquel

22. 1860-1872          José Sebastián Goyeneche y Barreda

23. 1873-1886          Francisco de Asís Orueta y Castrillón

24. 1889-1898          Manuel Antonio Bandini

25. 1898-1907          Manuel Tovar

26. 1907-1920          Pedro Manuel García y Naranjo

27. 1920-1931          Emilio Lissón Chaves

     1931-1933          Mariano Holguín (Administrador Apostólico)

28. 1933-1945          Pedro Pascual Farfán de los Godos

29. 1945-1954          Juan Gualberto Guevara

30. 1954-1989          Juan Landázuri

31. 1989-1998          Augusto Vargas Alzamora

32. 1999- 2019    Juan Luis Cipiani Thorne

33. 2019- Carlos Castillo Mattasoglio

Agradecemos los intensos veinte años de S.E. Monseñor Juan Luis Cipriani en los que destaca como él mismo ha reconocido en su entrañable carta de despedida a los fieles, su aprendizaje "de las multitudes que con devoción acompañan al Señor de los Milagros todos los años en el mes de octubre; de los innumerables adoradores de las más de 80 Capillas de Adoración al Santísimo que han hecho de Lima una Ciudad Eucarística; del inmenso mar de laicos comprometidos que caminan todos los años apoyando en la Marcha por la Vida; de mis grandes amigos que pueblan los cerros de Manchay, tierra noble y generosa abierta a la esperanza; de los padres de familia, maestros y estudiantes de nuestras escuelas parroquiales que sostienen la valiosa tarea educativa y promueven con esmero los valores de la familia católica; y de los kilómetros y kilómetros de peruanos que rodeaban las calles de Lima para saludar al Papa Francisco en su reciente visita".

Y saludamos y encomendamos el futuro ministerio episcopal del Padre Carlos Castillo, limeño, sociólogo sanmarquino, doctor por la Gregoriana de Roma, brillante teólogo y celoso pastor, quien manifiesta su admiración por su antecesor Santo Toribio y su deseo de auscultar los signos de los tiempos para conducir la vasta arquidiócesis limeña, tierra ensantada pero necesitada de comunión y de misión. Su lema "A ti te digo levántate" (Tibi dico surge) es una invitación a ponernos en marcha. Que Santa María de la Evangelización le acompañe en todo momento.

José Antonio Benito joseantonio.benito@ucsanjose.edu.peange


Fecha Publicación: 2019-02-19T13:41:00.001-08:00

DIFUSIÓN DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE DE EXTREMADURA EN EL VIRREINATO DEL PERÚ EN EL SIGLO XVII

Les comparto el interesantísimo artículo del P. Javier Campos y Fernández de Sevilla Real Centro Universitario Escorial María Cristina y Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría (Publicado en Revista de Temas de Estética y Arte (Sevilla), XXX (2016) 107-141). El texto de esta ponencia resume trabajos y materiales publicados en monografías y revistas.

El monasterio de Guadalupe de Extremadura envió de forma periódica al Nuevo Mundo a monjes que recolectasen limosnas de los devotos de la Virgen. Recogemos en este trabajo el viaje que realizó fray Diego de Ocaña al virreinato del Perú (1599-1608). Su testimonio quedó plasmado en la crónica del viaje que ha llegado hasta nosotros. Fue misionero, escritor, antropólogo, organizador y difusor del culto a Nuestra Señora de Guadalupe y pintor de unos lienzos que dieron origen a las llamadas "Vírgenes triangulares" que nada tiene que ver con el cerro potosino o el culto a la Pachamama.  Les comparto textualmente la reflexión del experto Javier Campos: 

"Un asunto importante es establecer el posible origen cuzqueño del modelo de "Virgen triangular", tomado de los lienzos de fray Diego y de la estampa de Petrus Ángelus, porque en su esquema compositivo adoptan la figura geométrica de un triángulo isósceles. La imagen de la Virgen de Guadalupe es una escultura sedente con el Niño en su regazo, en madera de cedro policromada y de autor anónimo (S. XII); tiene una altura de 59 cms. y un peso de 3 kgs. y 97 grs.; ha sido restaurada en 1984. Es una talla de carácter sencillo por lo tosco de su terminado y pertenece al grupo de "Vírgenes negras"; según la documentación comienza a ser vestida, dotada de cetro y corona a partir del siglo XIV.

Las pequeñas dimensiones de la imagen hacen que, al ser vestida, los mantos confeccionados en telas ricas, bordados y forrados, deban adoptar obligatoriamente por el peso una estructura geométrica triangular. Esta era la visión que tenía y conservaba fray Diego de Ocaña y que Petrus Ángelus pudo comprobar en su/s visita/s a Guadalupe, villa no distante de Toledo donde trabajó un tiempo. Por eso al pintar y grabar la imagen de la Virgen lo que reproducen es el modelo real que tan bien conservaban en su memoria visual. Con la difusión de los lienzos y de los grabados, Gamarra y los pintores cuzqueños pudieron ver que ese tipo de imagen podía ser adoptada para cualquier otra advocación mariana, y resultó muy aceptaba por el público en general. Y esta es nuestra opinión salvo mejores argumentos. Posteriormente algunos antropólogos e historiadores han querido ver alguna relación entre el perfil triangular del "Cerro Rico" de Potosí (Bolivia) con el esquema de las Vírgenes triangulares; sin embargo, una cosa es el culto a la Pachamama, simbolizado en el cerro de Potosí y su cristianización (127-128).


Fecha Publicación: 2019-02-16T10:27:00.000-08:00

Padre Pedro Arrupe, S.J., camino a los altares[1]

 

El padre general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, anunció a fines de enero del presente 2019 la apertura oficial de la causa de beatificación del padre Arrupe, 28º superior general de la Compañía de Jesús, el 5 de febrero en San Juan de Letrán. Desde su anuncio en el pasado mes de julio hasta la fecha, el jesuita Pascual Cebollada, postulador de la Compañía de Jesús, y su equipo han recogido todos los escritos del padre Arrupe, y han elaborado una lista de más de 100 testigos que pueden declarar sobre él, y se lo han entregado a los censores teólogos para que examinen si hay algo en ellos que vaya contra la fe y costumbres de la Iglesia. Asimismo, también se ha elaborado una lista de todo aquello que lleve el nombre del padre Arrupe, ya sean casas de ejercicios, comunidades, proyectos… «Lo que se pide –continúa– es fama de santidad y signos [favores o gracias]. Se trata de que la gente vea en él no a un personaje importante, que ha tenido mucha responsabilidad, sino a un santo. Se trata de percibir la santidad, es decir, si ha hecho de manera extraordinaria lo ordinario, una vida que destaque por encima de lo normal».

Su biógrafo, P. Lamet[2] nos brinda un bello gesto de su santidad  "además de su  amor a Jesucristo, su humildad, sus nueve años de martirio incruento al final de su vida, su intensa vida de oración: En el reclinatorio de su cuarto se descubrió después de muerto una estampa del Sagrado Corazón con un voto de perfección que había hecho en sus tiempos de joven sacerdote, eligiendo para toda su vida "lo más perfecto", lo más difícil muchas veces. Como por ejemplo, mantener como secretario personal al jesuita que sabía le estaba acusando en el Vaticano. Su entrega, sin pensar en sí mismo, a la Iglesia y la Compañía fue total".

Al historiador no le basta el literato ni el poeta para adentrarse en el santo, necesita del teólogo. Gustavo Gutiérrez definió al P. Arrupe como "uno de los grandes hombres de la Iglesia de nuestra época; alguien que, según la bella expresión de Juan XXIII, supo mirar lejos.

1.     Familia y estudios

Nace el 14 de noviembre de 1907 en Bilbao, en el seno de una familia acomodada, el benjamín de cinco hijos, su padre era arquitecto y su madre hija de un médico, ambos profundamente creyentes. Niño vivaz y estudiante extraordinario, como alumno de los Escolapios con once años entró en la Congregación Mariana, en cuya revista "Flores y Frutos" escribió en marzo 1923 un breve artículo sobre San Francisco Javier, Japón y las Misiones. 

Ese mismo año empezó los estudios de Medicina en Madrid; era un excelente estudiante. Amaba extraordinariamente la música, iba con frecuencia a la ópera y con su hermosa voz de barítono cantaría más tarde en ocasiones especiales, como misionero en Japón e incluso como Prepósito General. Un compañero de estudios le invitó a hacerse miembro de las Conferencias de San Vicente y a visitar familias pobres en los suburbios de Madrid, experiencia que le cala hondamente.

En julio de 1926, durante sus prácticas con los enfermos, viajó a Lourdes, donde fue testigo de tres curaciones extraordinarias: una religiosa paralítica pudo volver a caminar al paso de la custodia; una mujer con cáncer de estómago en estado terminal, curada en tres días; un joven con parálisis infantil que saltó de su silla de ruedas en el momento de la bendición eucarística.

 

2.     Jesuita

Impresionado por las experiencias de Lourdes, maduró su decisión de hacerse jesuita. El 25 de enero de 1927, comenzó su noviciado en Loyola e hizo sus primeros votos en diciembre de 1928. Durante los Ejercicios Espirituales de ocho días en su primer año de juniorado despertó en él la llamada misionera, solicitando en varios momentos ser enviado a Japón.

En 1931, Arrupe comenzó sus estudios de Filosofía en el Colegio Máximo de Oña, Burgos. En 1932 el anticlericalismo republicano llevó a la expulsión de la Compañía de Jesús de España y los jóvenes jesuitas debieron continuar sus estudios en el destierro, en Marneffe (Bélgica). De 1933 a 1936 Pedro Arrupe estudió Teología en el Colegio de Valkenburg, en Holanda, con los jesuitas alemanes. El 30 de julio de 1936, fue ordenado sacerdote con otros 40 compañeros jesuitas de su provincia, pero ningún familiar suyo pudo estar presente en la ordenación, pues en España acababa de estallar la Guerra Civil. En 1936, inesperadamente, su provincial le envió a Estados Unidos a especializarse en ética de la medicina. De 1937 a 1938 hizo en Cleveland (Ohio) su tercera probación.

 

3.     Ese Japón increíble abierto a Cristo

 

El 7 de junio de 1938 recibió la tan deseada carta del General que le destinaba a Japón. Antes de partir para Japón pasó algunos meses de trabajo pastoral en una prisión de alta seguridad en Nueva York, donde en poco tiempo se ganó el corazón de los presos. El 30 de septiembre de 1938, en Seattle, comenzó la travesía hacia Japón. Al llegar, experimentó no pocas dificultades: lengua extranjera, costumbres japonesas, comida japonesa, pero el joven misionero no se echó atrás, sino que siguiendo la tradición de los más venerables misioneros de la Compañía, se sumergió en la cultura japonesa y así se ejercitó en el tiro del arco, en la ceremonia del té, en la meditación Zen y en el arte de escribir japonés. Su primer destino fue de párroco en la ciudad de Yamaguchi, en la región de Chugoku sobre la isla de Honshu.

 

Poco antes de la entrada de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el 8 de noviembre de 1941, el P. Pedro, sospechoso de ser espía, fue encarcelado. Pasó semanas llenas de inseguridad y privaciones en una prisión militar hasta el 12 de enero de 1942: "Aprendí la ciencia del silencio, de la soledad, de la pobreza severa y austera, del diálogo interior con el huésped del alma -'hospes animae'-, que nunca se me ha mostrado más 'dulcis'". Le conmovía profundamente que los feligreses de su parroquia en Nochebuena se arriesgasen a cantar un villancico de Navidad ante la celda de su cárcel. En una diminuta celda, la figura de Arrupe cautiva a sus carceleros con catequesis improvisadas. Al despedirse de él, una vez obtuvo la libertad, no ocultaron la emoción. Lo cuenta así el propio Arrupe: «Creían emocionarse porque yo me marchaba, y no era así. Era Cristo el que se iba con ellos. ¿Puede haber otra explicación de su tristeza?».

Su trabajo pronto comenzó a dar sus frutos. Primero, en un barracón en Tokio que servía de guardería de hijos de trabajadores por la mañana y de escuela de adultos por la noche. Allí suscitó las primeras conversiones. «Estaba convencido de que la fuerza de sus acciones no dependían de él. Por eso, donde pasaba, dejaba siempre un poco de corazón y como no quería que fuera el suyo, dejaba el corazón de Jesucristo», apunta Lamet. Luego fue párroco de San Francisco Javier, sita en un templo budista abandonado. Sin grandes números de feligreses, optó por descubrir el alma japonesa persona a persona y por organizar eventos para evangelizar a un pueblo poco receptivo al cristianismo. Es importante en este periodo su apuesta por la inculturación, es decir, por entrar en la mentalidad japonesa y, para ello, entre otras cosas, estudia el zen hasta el punto de que adopta su postura característica en la oración.

 

En 1942, el P. Pedro fue nombrado maestro de novicios y pasó a Nagatsuka, cerca de Hiroshima. Allí llevaba una vida sencilla y de gran exigencia, como recuerda el jesuita Alberto Álvarez Lomas: «Le vi con frecuencia limpiando los zapatos de los novicios en la portería durante la siesta. En su modo de vestir y con sus objetos personales llamaban la atención su pobreza y desprendimiento. No dormía más de cinco horas. Todos los días le veía comenzar la llamada hora santa en la capilla. Cada mañana hacía más de una hora de meditación». Hasta que llegó la bomba.

 

El 6 de agosto de 1945 sonaron, como cada día, las alarmas; la ciudad estaba acostumbrada al paso matutino de aviones de combate. Fue testigo de la explosión de la bomba atómica en Hiroshima: un relámpago, como un fogonazo de magnesio, cortó el cielo. 80.000 personas murieron en el acto; más de 100.000 quedaron heridas.  Sonó también la señal del fin de peligro. Y cinco minutos después se produjo la explosión. Las primeras 24 horas fueron muy intensas, sin dormir, después de haber recorrido la ciudad. Lo primero que hizo al llegar al noviciado fue celebrar la Eucaristía rodeado de heridos dolientes: «Torrentes de gracia brotarían sin duda de aquella hostia y de aquel altar. Seis meses más tarde, cuando, repuestos, todos habían dejado nuestra casa, muchos de ellos habían sido bautizados, y todos habían tenido la experiencia de que la caridad cristiana sabe comprender, ayudar, dar un consuelo que sobrepasa todo aliento humano». El noviciado, distante siete kilómetros del centro de la ciudad, fue seriamente dañado, pero ninguno de los 35 novicios resultó herido. El P. Pedro fue a la capilla y pidió luz al Señor en aquella terrible oscuridad. Decidió convertir el noviciado en un improvisado hospital, retomando los conocimientos de sus interrumpidos estudios de medicina, y en condiciones de lo más primitivo y sin anestesia, tuvo que hacer operaciones muy complejas y limpiar heridas gravísimas. De los 150 pacientes que atendió durante meses, sólo dos murieron.

Son muchos los testimonios de aquel tiempo. Como el de Hasegawa Tadashi, a quien Arrupe curó su cuerpo en carne viva, y que luego pidió el Bautismo y más tarde sería ordenado sacerdote. El del señor Hashimoto: «Fue sin duda la personalidad de Arrupe la que me movió más a convertirme al cristianismo». O el del señor Kato, que se estaba preparando para ser kamikaze: «Arrupe me decía que solo Dios es el dueño de la vida. Cuando vino lo de la bomba atómica, yo estaba a 1.500 metros de donde estalló, y solo. Entonces me acerqué a Arrupe y le pedí el Bautismo».

El 22 de marzo de 1954, fue nombrado Viceprovincial de la Viceprovincia de Japón, que en 1958 fue erigida Provincia independiente y entonces fue su primer Provincial. Poco a poco el número de jesuitas creció en Japón, de 126 en el año 1954 a 426 en el año 1961. El P. Pedro desarrolló una impresionante actividad, para algunos demasiado acelerada, por lo que el gobierno general de la Orden en Roma en 1964 nombró Visitador al holandés Padre George Kester, quien debía elaborar un informe sobre la provincia de Japón. Como General recién elegido, el P. Pedro se convertirá en el destinatario del informe.

4.     General de la Compañía

 

El 22 de mayo de 1965 fue elegido como 28º General de la Compañía de Jesús, después del belga Johann Baptist Janssens (1889-1964), que había dirigido la Compañía desde 1942. Con él se iniciaron en la Compañía los cambios para afrontar los tiempos azarosos y renovadores en los que entraba la sociedad humana y, muy especialmente, la Iglesia después del Concilio Vaticano II, cambios que para muchos no estaban en consonancia ni con la primigenia espiritualidad ignaciana ni con la propia tradición de la Iglesia. Por las decisiones tomadas durante su generalato tuvo que sufrir incomprensiones y contradicciones de todas partes, incluso, a veces, de las más altas instancias de la Iglesia. De hecho, sus detractores llegaron a decir de él que "un vasco (san Ignacio de Loyola) había fundado los Jesuitas y otro los iba a destruir".

Coincidiendo con el Concilio Vaticano II, los jesuitas acuden al lejano oriente para elegir a un nuevo prepósito general, a Pedro Arrupe, que en sus primeras intervenciones públicas, tras mostrar su total adhesión y obediencia a Pablo VI, empieza a dejar ver un nuevo estilo. Dice del diálogo: «Consiste también en saber escuchar». Sobre el ateísmo: «Nuestra posición no es de lucha, sino de diálogo para ayudar a los ateos a superar los obstáculos que les mantienen alejados del conocimiento de Dios […]. A los ateos hay que tratarles con delicadeza». También del progresismo: «Si por progresista se entiende aquel que combate las grandes injusticias sociales existentes en todas las partes del mundo, pero sobre todo en los países en vías de desarrollo, nosotros estamos con ellos en la línea de la doctrina social contenida en las grandes encíclicas».

Las consecuencias no se dejaron esperar. En 1965, al concluir el Vaticano II, había 36.000 mil jesuitas, y diez años después, en 1975 sólo 29.000. Seguiría disminuyendo durante el resto de la década, y también en la de los ochenta, aunque en países como India se acelerase el reclutamiento. A pesar de ello, los jesuitas seguían constituyendo una influencia de primer orden entre muchas comunidades religiosas, tanto masculinas como femeninas. Históricamente habían desempeñado un papel protagonista, y en este momento crucial habían tomado el camino del futuro; así lo corroboró con entusiasmo la trigésima segunda congregación general de la Compañía, celebrada en 1974.

5.     Los papas custodian a la Compañía

 

Pablo VI siguió especialmente de cerca y con preocupación la evolución de los acontecimientos en la Compañía de Jesús, y ello por diversas razones: por la importancia que tenía en la vida de la Iglesia universal y, también, por la condición que le correspondía de Superior supremo de la Compañía, derivada del vínculo particular que, desde su fundación, ligaba la Orden al Romano Pontífice. Dos preocupaciones primordiales inspiraron la actuación de Pablo VI: La salvaguarda de la integridad de la Formula Instituti -su constitución orgánica- y la fidelidad de la Compañía a sus fines propios. En una carta dirigida al P. Arrupe el 15 de febrero 1975, el Papa escribió: "No se puede introducir novedad alguna con respecto al cuarto voto. Como supremo tutor y garante de la Formula Instituti y como Pastor universal de la Iglesia, no podemos permitir que sufra la menor quiebra este punto, que constituye uno de los fundamentos de la Compañía de Jesús".

El 11 de diciembre de 1978, el P. Arrupe tuvo su primera audiencia con Juan Pablo II para jurar obediencia al nuevo Papa en representación de la orden. Diez meses más tarde, en la asamblea de presidentes de la Conferencia Jesuita, Juan Pablo II se dirigió al grupo por invitación del P. Arrupe. Su mensaje fue categórico:"Deseo deciros que habéis sido motivo de preocupación para mis predecesores, y que lo sois para el Papa que os habla".  El Papa envió al Prepósito unas palabras críticas destinadas a ser leídas al gobierno central de la Compañía por Juan Pablo I, cuya muerte lo había impedido, añadiendo que él estaba de acuerdo con todo. De hecho, desde junio de 1979, el P. Arrupe empezó a mantener conversaciones confidenciales con los cuatro asistentes generales de la Compañía, sobre la posibilidad de jubilarse.

 

6.     Cuando retó a sus jesuitas. Obediencia y responsabilidad

Frutos de estos encuentros será una paternal carta, escrita en francés, firmada en Roma el 19 de noviembre, «fiesta de los mártires canadienses», a los responsables de la Compañía. Les dirá que, puesto que los tres últimos papas (Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II) han llamado la atención a los jesuitas, poniéndoles de manifiesto una serie de «deficiencias», esa «triple llamada no da lugar a dudas: es Dios mismo quien en su amor, pero también con insistencia, espera de nosotros algo mejor». Según Arrupe, el hecho de que los últimos papas hayan tenido que amonestar a la Compañía de Jesús «demuestra, sin duda alguna, que, aunque hemos reconocido nuestros errores y nos hemos esforzado sinceramente en corregirlos, se ve que no hemos sido capaces de conseguirlo en la medida y en la eficacia deseadas». Fue él mismo Arrupe, quien había pedido al papa Wojtyla que recibiera a todos los superiores mayores de la orden en audiencia privada, para que «les indicara qué esperaba de la Compañía y cuáles eran los sentimientos que alimentaba hacia ella». De hecho, se afirma en la carta, el Papa «ha confirmado su benevolencia hacia la Compañía», una benevolencia que, según el Papa, «nos hemos merecido a lo largo de los siglos por el fervor de nuestra vida religiosa y nuestro celo apostólico». Y recuerda que Juan Pablo II, ese discurso no sólo fue de crítica a los jesuitas, sino de reconocimiento de «el valor ejemplar, el celo apostólico, la fidelidad sincera e incondicional al soberano pontífice» de la Compañía de Jesús.

Pero junto con este reconocimiento, dice Arrupe a los superiores mayores, el Papa ha puesto en guardia a los jesuitas «manifestándonos sus preocupaciones » sobre algunos puntos bien concretos: tendencias secularizadoras, austeridad y disciplina de la vida comunitaria y religiosa, fidelidad al magisterio en materias de doctrina, carácter sacerdotal de nuestro trabajo apostólico y formación de los jóvenes jesuitas. "Debemos acoger las palabras del vicario de Cristo con espíritu de sincera humildad y de gratitud por el espíritu paternal que manifiesta en relación a la Compañía y por el aliento que nos da para mejorar nuestra vida religiosa y apostólica». Afirma Arrupe que no piensa descargar sobre los demás su grave responsabilidad como superior general. Por eso, él responderá en primera persona «a los deseos del Santo Padre». Pero añade que esta responsabilidad tiene que repartirse al mismo tiempo entre todos los superiores provinciales, responsables también de la vida de la Compañía; es decir, que ellos son también responsables de las críticas hechas por el Papa.

Y les da, para poder poner remedio a ellas, una serie de normas. Deberán, por ejemplo, examinar, en qué medida «dejan desear la austeridad de vida y la disciplina interior y exterior en las comunidades». O bien, «si se advierten tendencias secularizadoras, como ausencia de vida comunitaria, independencia de los superiores o relaciones llenas de ambigüedad con otras personas». Otro punto que deberán examinar es si los jesuitas «ejercen ciertas actividades que no tienen nada que ver con el carácter sacerdotal, que debe ser el sello de todas nuestras actividades ». Arrupe añade que «los superiores locales deben vigilar que todos los jesuitas de sus comunidades ordenen sus aptitudes, sus palabras y sus acciones en conformidad con los deseos del Santo Padre». Afirma que conoce muy bien «la complejidad de los problemas, el carácter delicado de las cuestiones personales, las dificultades de las situaciones nuevas, ambiguas y conflictivas ». Y añade: «Soy un testigo privilegiado de vuestra ilimitada buena voluntad y de la pureza de intención que os guía. Pero si esto es cierto», afirma Arrupe, «también lo es que ya no podemos esperar más. Sería injusto olvidarse de los resultados positivos que la Compañía ha obtenido en numerosos terrenos, pero al mismo tiempo, examinando objetivamente las recomendaciones que nos han hecho los pontífices romanos, debemos aceptar que lo hasta aquí realizado no es aún suficiente».

 

7.     Su posible dimisión

 

Seis meses después, el 3 de enero de 1980, volvió a entrevistarse con el Papa para organizar otra reunión, a la que acudió con sus asistentes generales con objeto de que estos expusieran sus ideas sobre el porvenir de la Compañía y averiguaran cómo encajaban en las metas del pontificado. El Papa estuvo de acuerdo, pero no se puso fecha a la reunión.

En febrero de 1980 comunicó a sus cuatro asistentes generales que ya no tenía dudas sobre su decisión de dimitir. Dos semanas después, el 1 de mayo, el Pontífice pidió por carta al P. Arrupe que no dimitiera ni convocara una congregación general, por el bien de la Compañía y el de la Iglesia. Los dos hombres volvieron a reunirse el 13 de abril de 1981. Juan Pablo II dijo al General que estaba preocupado por lo que pudiera hacer una congregación general sin el P. Arrupe como superior, pues la trigésima tercera congregación general propuesta se habría reunido para aceptar la dimisión de Arrupe, elegir a su sucesor  y seguir con el tema que escogiese. Dijo el Papa que Pablo VI había acogido con gran preocupación los resultados de la XXXII congregación general, celebrada en 1974, y no cabe duda de que Juan Pablo II temía que una nueva congregación general post-P. Arrupe dificultara todavía más la situación.

 

8.     El atentado del Papa y la enfermedad del P. Arrupe

 

Al cierre de la entrevista, Juan Pablo II garantizó al P. Arrupe que seguirían hablando, pero un mes más tarde se produjo el atentado contra el Papa. El 7 de agosto de 1981, de regreso de un viaje a Filipinas, el P. Arrupe sufrió un derrame en el Aeropuerto Internacional Leonardo da Vinci de Roma, y lo llevaron al hospital Salvator Mundi. Se le diagnosticó bloqueo de la arteria carótida con efectos sobre el hemisferio izquierdo del cerebro y el lado derecho del cuerpo. Los médicos convocaron a O'Keefe y los demás asistentes y les comunicaron que en su opinión médica el P. Arrupe no debería volver a ocupar ningún puesto de responsabilidad. Dijeron que el General estaba en condiciones de recibir al cardenal Casaroli. Éste, de camino al hospital, pasó por el generalato jesuita para recoger al padre O'Keefe. Mientras se dirigían al centro, O'Keefe hizo lo posible por que Casaroli le diera permiso para convocar una congregación general, ya que la Compañía no podía ser gobernada indefinidamente por un general vicario. Casaroli eludió contestar. Cuando llegaron al hospital, hizo que O'Keefe leyera al P. Arrupe una carta personal del Papa, en la que Juan Pablo II lamentaba lo ocurrido, señalaba que ambos estaban convalecientes y le transmitía sus mejores deseos. Al volver del hospital, O'Keefe siguió presionando a Casaroli, pidiéndole que escribiera al Papa y le comentara la necesidad de una congregación general.

Pero la decisión de Juan Pablo II no fue la que habían previsto el P. Arrupe o sus asistentes generales. El 6 de octubre el cardenal Casaroli llevó al enfermo Prepósito la carta en que se nombraba "delegado personal" del Papa al P. Dezza (a dos meses de cumplir ochenta años) para que dirigiera la Compañía hasta nuevo aviso, con el P. Giuseppe Pittau, antiguo rector de la Universidad Sophia de Tokio y provincial jesuita en Japón, como coadjutor o suplente. El gobierno regular de la Compañía de Jesús quedaba suspendido, y no se preveía la convocatoria inmediata de la trigésima tercera congregación general.

La intervención papal crispó a quienes, satisfechos con la labor del P. Arrupe al frente de la Compañía, deseaban verla retomada por su sucesor. Juan Pablo II dijo a los padres Dezza y Pittau que no habría intervenido de no haber tenido en muy alto concepto el carisma excepcional de la Compañía, y su capacidad de contribuir a una puesta en práctica real del Vaticano II. Por fin, el 3 de septiembre de 1983, el P. Arrupe presentó su renuncia al cargo ante todos los padres congregados y el padre Peter-Hans Kolvenbach fue elegido General de la Compañía. Su primer gesto fue abrazar al P. Arrupe mientras le decía: "Ya no le llamaré a usted Padre General, pero le seguiré llamando 'padre' ".

Éste, después de casi diez años de dolorosa inactividad y de ofrenda física y psíquica por la Compañía, la Iglesia y la humanidad, el 5 de febrero de 1991 falleció en la casa generalicia de los jesuitas en Roma. A su funeral en la Iglesia del Gesù de Roma asistió una gran multitud.

 

9.     Profeta del Concilio Vaticano II

En todo proceso de canonización se busca la vida de santidad del candidato y sus aportes a la iglesia de nuestro tiempo. Una primera clave en el P. Arrupe es su perspicacia para escrutar los signos de los tiempos, convirtiéndose en un auténtico profeta del Vaticano II. Así lo manifiesta su biógrafo Pedro Miguel Lamet su libro Arrupe. Testigo del siglo XX, profeta del XXI (Mensajero):«era un hombre del Concilio antes del Concilio». Dios siempre fue primero en su vida. Así, abandonó una prometedora carrera en la medicina para entrar en el Compañía de Jesús para disgusto de su profesor Juan Negrín, luego presidente de la República en 1936: «Ya hace días que no veo a Arrupe. ¿Es que ese muchacho va a abandonar los estudios? Sería la mayor equivocación de su vida».

Sus primeros pasos en la Compañía de Jesús no fueron fáciles, pues apenas cinco años después, mientras estudiaba Filosofía en Oña, parte con sus compañeros al destierro después de que se aprobara el decreto de disolución de la Compañía en España. Pasa tiempo en Holanda y Bélgica, donde es ordenado, antes de partir a los Estados Unidos donde completa los estudios en Teología y realiza la tercera probación. Allí recibe la comunicación del destino soñado, Japón, no sin antes pasar por una experiencia que le tocó profundamente: el trabajo pastoral con hispanos y en cárceles de máxima seguridad en Nueva York. «Cuando crucé por última vez aquellas puertas enrejadas tras las que vivían aquellos desgraciados, sentí una terrible opresión en el pecho. Y tal vez porque vi en ellos más sufrimiento que en otras partes, sentí más alejarme, porque junto al dolor parece que está siempre el puesto del sacerdote», afirmaba.

10.   Renuncia, enfermedad y muerte

Los problemas surgidos de la recepción del Concilio Vaticano II hicieron de los años 70 una época difícil para Arrupe y para la Compañía de Jesús, con algunos sacerdotes acusados de revolucionarios y marxistas. La tensión es creciente con la Santa Sede y también dentro de la propia congregación, circunstancia que lleva al padre Arrupe a presentar su renuncia, que Juan Pablo II no acepta. Poco después, de vuelta de un viaje a Asia, sufre una trombosis cerebral que le deja paralizado el lado derecho, circunstancia ante la que el Papa polaco nombra a un delegado personal, algo que no gustó ni a Arrupe ni a la Compañía de Jesús, pero obedecieron. «El propio Juan Pablo II comentaba a sus colaboradores que los jesuitas habían actuado como se esperaba de ellos», abunda Cebollada.

Después de que la congregación general de 1983 eligiese a Peter-Hans Kolvenbach, Arrupe se recluye en la enfermería de la Curia General de los jesuitas en Roma, donde vivió marcado por su enfermedad, condenado a la inmovilidad física, con graves dificultades para expresarse. Su cuerpo se debilita y vive un tiempo de oración y dolor, confortado por las visitas que recibe.

En este momento, a casi 30 años después de su muerte, su figura de recupera toda su actualidad, tanto por la incoación de su causa como por su legado. El P. Adolfo Nicolás, S.J., también general de los jesuitas, sintetiza: «La historia va dando la razón al padre Arrupe. El paso del tiempo nos deja ver con más claridad lo ejemplar de sus virtudes, en especial su obediencia al Papa hasta su postrer aliento

11.  El alma del P. Arrupe. Su autorretrato

Nos lo comparte su biógrafo P. Lamet, al seleccionarnos sus textos preferidos del Evangelio y en tres de sus escritos que siempre llevo a la oración:

·SENCILLEZ: "Bienaventurados los pobres de espíritu" (Lc 6,20).

PROVIDENCIALISMO: "Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo" (Mt 6, 34).

NO-VIOLENCIA:"Al que te abofetee en la mejilla derecha preséntales también la otra" (Mt 5,39).

DESPRENDIMIENTO:"Al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto" (Mt. 5,40)

GENEROSIDAD Y SERVICIO:"Y al que te obligue a andar una milla vete con él dos". Mt.5,41).

HUMILDAD INTELIGENTE."Cuando seas convidado, ve a sentarte en el último puesto"(Lc 14,9).

COMPROMISO PROFÉTICO."Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigna y digan con mentira    toda clase de mal contra vosotros por mi causa"( Lc 6, 22).

AMOR CRISTIANO:"Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan"(Mt 5,44).

SABIDURÍA Y RENUNCIA:"Quien intente guardar su vida la perderá;

ORACIÓN AL LLEGAR AL JAPÓN

Jesús, mi Dios, mi redentor, mi amigo, mi íntimo amigo, mi corazón, mi cariño: Aquí vengo, para decirte desde lo más profundo de mi corazón y con la mayor sinceridad y afecto de que soy capaz, que no hay nada en el mundo que me atraiga, sino tú  sólo, Jesús mío. No quiero las cosas del mundo. No quiero consolarme con las criaturas. Sólo quiero vaciarme de todo y de mí mismo, para amarte sólo a ti. Para ti, Señor, todo mi corazón, todos sus afectos, todos sus cariños, todas sus delicadezas. ¡Oh Señor!, no me canso de repetirte: Nada quiero sino tu amor y tu confianza. Te prometo, te juro, Señor, escuchar siempre tus inspiraciones, vivir tu misma vida. Háblame muy frecuentemente en el fondo del alma y exígeme mucho, que te juro por tu corazón hacer siempre lo que tú deseas, por mínimo o costoso que sea. ¿Cómo voy a poder negarte algo, si el único consuelo de mi corazón es esperar que caiga una palabra de tus labios, para satisfacer tus gustos?  Señor, mira mi miseria, mi debilidad. Mátame antes de que te niegue algo que tú quieras de mí. ¡Señor, por Madre! ¡Señor por tus almas! Dame esa gracia…[26]

MI CATEDRAL

¡Una mini-catedral! tan sólo seis por cuatro metros. Una capillita que fue preparada a la muerte del P. Janssens, mi predecesor, para el nuevo General... ¡el que fuese! La Providencia dispuso que fuera yo. Gracias al que tuvo esa idea: no pudo haber interpretado mejor el pensamiento de este nuevo General. El que planeó esta capillita quizá pensó en proporcionar al nuevo General un sitio más cómodo, más reservado para poder celebrar la Misa sin ser molestado, para no tener que salir de sus habitaciones para visitar el Santísimo Sacramento. Quizá no se apercibió de que aquella estancia diminuta iba a ser fuente de incalculable fuerza y dinamismo para toda la Compañía, lugar de inspiración, de consuelo, de fortaleza, de... estar!; ¡de que iba a ser la "estancia" del ocio más actuoso, donde no haciendo nada se hace todo!: ¡como la ociosa María que bebía las palabras del Maestro, mucho más activa que Marta su hermana!; donde se cruza la mirada del Maestro y la mía..., donde se aprende tanto en silencio. El General tendría siempre, cada día, al Señor pared por medio, al mismo Señor que pudo entrar a través de las puertas cerradas del Cenáculo, que se hizo presente en medio de sus discípulos, que de modo invisible habría de estar presente en tantas conversaciones y reuniones de mi despacho. La llaman: Capilla privada del General. ¡Es cátedra y santuario, Tabor y Getsemaní, Belén y Gólgota, Manresa y la Storta! Siempre la misma, siempre diversa. ¡Si sus paredes pudieran hablar! Cuatro paredes que encierran un altar, un sagrario, un crucifijo, un icono mariano, un zabutón (cojín japonés), un cuadro japonés, una lámpara. No se necesita más... eso es todo: una víctima, una mesa sacrifical, el "vexillum crucis", una Madre, una llamada ardiente que se consume lentamente iluminando y dando calor, el amor expresado en un par de caracteres japoneses: Dios-amor.

SANA LOCURA

Señor dame tu amor  que me haga perder mi "prudencia humana",
y me impulse a arriesgarme a dar el salto para ir a Ti.

No quisiera oír: "hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".
Cuántos motivos se levantan en mi espíritu y tratan de demostrarme,
bajo apariencia de bien, que aquello que Tú me inspiras y pides,
es imprudente, es una locura.
Tú Señor, según esto, fuiste el más loco de los hombres.
Pues inventaste esa locura, esa insensatez de la cruz.
Enséñame Señor que esa insensatez es tu prudencia,
y dame, por favor, tal amor por tu persona
para que sea yo también, otro loco como Tú".

PARA LA BEATIFICACIÓN DEL P. ARRUPE

Dios, Padre bueno, que en e l bautismo has revestido de Cristo a tu siervo Pedro A rrupe y lo llamaste a su seguimiento en suma pobreza espir itual en la Compañía de Jesús, esc ucha benigno nuestra oración.

É 1 se entregó a ti plenamente, como misionero y guía de sus hermanos, tanto en la salud como en la  enfermedad.

Movido por e l Espíritu Santo, lo has puesto al servicio de la fe convirtiéndolo en maestro de discernimiento y dócil servidor de la justicia del Reino.

Con confianza te rogamos que, a imitación de Jesuc risto pobre y humilde, a quien amó entrañablemente, el Padre Ar rupe pueda ser reconoc ido como modelo de v ida evangélica y test igo de cómo ser profetas en e l mundo, animándonos a ser, en toda cultura  hombres y mujeres para los demás

Por su intercesión y para tu mayor gloria te pido ahora esta gracia particular  (…) que desees concederme para  tu servicio  y alabanza.

Por Cristo, nuestro Señor. Amén.



[1] DATOS OBTENIDOS y reelaborados de "Religión y libertad", "Jesuitas.pe", "ABC", "Infocatólica"; http://www.pedrolamet.com/ https://arrupe.jesuitgeneral.org/en/

 


Fecha Publicación: 2019-02-12T06:31:00.000-08:00

Grato recuerdo de don Jorge Basadre

40 frases "históricas" del historiador tacneño Jorge Basadre

 

Amigos: Les comparto la reflexión y antología acerca del gran maestro Jorge Basadre enviada desde Trujillo por otro gran maestro, Dr. César Gutiérrez.

El eminente historiador y maestro universitario don Jorge Basadre Grohmann falleció hace cerca de 39 años (Lima, 29 de junio de 1980), pero sus opiniones siguen vigentes y en no pocos casos parecen haber sido expresadas para entender la complicada realidad actual del Perú. Don Jorge nació en la ciudad de Tacna el 12 de febrero de 1903, fecha en la que siempre lo seguimos recordando, como ahora, con admiración, gratitud y cariño. El doctor Basadre publicó por primera vez su Historia de la República del Perú en 1939, hace ocho décadas, pero él siempre recomendó leer la séptima edición, que dejó aumentada, corregida y lista para la imprenta (Lima, Ed, Universitaria, 1983, 11 v.).  A modo de sencillo homenaje a su ilustre memoria se ofrece aquí una breve recopilación de las frases que expresan con lucidez y acierto su pensamiento respecto de los problemas y de las posibilidades de nuestro país. Hay que hacerle caso.  (César Gutiérrez Muñoz, Trujillo, 12 de febrero de 2019

1.       La teoría y la práctica han señalado en los últimos tiempos una crisis mundial de la democracia. La complejidad de la vida social y el fenómeno del industrialismo dominando los órganos directores del Estado son la causa de este capital problema contemporáneo.

 

2.      Es necesario un Estado eficiente, como es necesario un país progresista; pero también conviene tener un pueblo "en forma". Es más: no habrá verdadero Estado eficiente, ni habrá país cabalmente desarrollado si el pueblo es descuidado.

 

3.      Los heroicos partidos de la Copa Perú.

 

4.      La juventud verdadera es alegría de vivir a la vez que curiosidad ante lo venidero, desafío frente a las dificultades, aptitud para entusiasmarse, para indignarse y para admirar, sensibilidad ante lo verdadero, lo bueno y lo bello, don de ser generoso, afán profundo porque el mundo no se reduzca a una chacra podrida, a un páramo congelado o a una fogata que arde sin iluminar.

 

5.      La primera cosa que tiene que hacer toda auténtica juventud es aprender a no venderse. El deber fundamental de un joven es la decencia substancial.

 

6.      Por desgracia, nosotros, los peruanos adultos, ignoramos el deber de estar muy cerca del alma de las nuevas generaciones, seducidas ellas, en muchísimos casos, por la desinformación, por los primarismos imperantes en la televisión, por el cinismo, o por el hechizo de las drogas. Mi mensaje es: envidio a la juventud por los momentos que va a vivir y que serán determinantes para nuestro país.

 

7.      El saber es como la riqueza. Fecundo cuando está al servicio del hombre; peligroso cuando está al servicio de sí mismo.

 

8.      Mi aporte en el campo de la historia del Perú no es definitivo ni completo. Nuevas investigaciones, nuevas fuentes, nuevos planteamientos han de superarlo. Muchas cosas hay que no he podido captar, conocer, evocar, interpretar. Diré tan solo, en mi descargo, que trabajé lo mejor que pude.

 

9.      El Perú se hace en la historia, o sea a través del paso de los hombres peruanos en el tiempo y, al mismo tiempo, lo que presupone esa historia es el Perú.

 

10.  Tomar conciencia de la historia es hacer del pasado, eso: pasado. Ello lleva a aceptarlo como carga de gloria y de remordimientos, a aceptarlo íntegramente, pero implica, además, percibir que el pasado es algo que, por el hecho de haber sido vivido, irrevocablemente ya dejó de ser y hay que asimilar a la experiencia del presente. 

 

11.  El haber sido algo no debe ser un estorbo sino parte del propio ser, es decir formar la experiencia que permita seguir viviendo.

 

12.  Puede todavía no considerarse al Perú como a una nación en el cenit. Pero lo menos que debe tener el Perú es un querer intencional nacional, como una consecuencia de este hecho irrebatible: el Perú existe como una totalidad en el espacio y como una totalidad en el tiempo.

 

13.  Los estudios de ciencias sociales deben buscar al país profundo, y la realidad contemporánea tal como efectivamente es y no como quisiéramos que fuese.

 

14.  La primera virtud del historiador es el espíritu crítico. Desde cierto punto de vista, historia científica es historia crítica. Toda ciencia busca la verdad y la historia la del pasado tal como existió.

 

15.  Las sociedades perfectas no existen, porque a todas las integran falibles seres humanos.

 

16.  Todo lo que pasa y deja un sedimento de resonancias y de vivencias, todo lo que merece recuerdo, todo lo memorable es historia.  Historia no es, por eso, únicamente lo que fue sino lo que va siendo, en proyección fecundante sobre lo que será.

 

17.  En conjunto, acaso, la labor de los ingenieros ha sido de hecho más importante para el Perú de la primera mitad del siglo XX que la obra de los abogados.

 

18.  La misión que el Derecho debe cumplir en el Perú futuro: una misión de fortalecimiento nacional, maduración cívica, autenticidad institucional, tecnificación del aparato estatal, elevación del nivel de vida, aumento de la productividad, progreso económico y justicia social.

 

19.  No cabe hablar, en verdad, de una sociedad peruana sino de varias articulaciones en función, en parte, de circunstancias geográficas y, sobre todo, de la variabilidad del impacto producido por los fenómenos históricos desde la conquista española hasta la introducción del industrialismo.

 

20.  Un país es multiplicidad de tradiciones. Pero -no lo olvidemos nunca y menos ahora- es también empresa, proyecto de vida en común, instrumento de trabajo en función del porvenir.

 

21.  El presente está repleto de pasado y preñado de porvenir

 

22.  Soy un peruano más que entiende el sentido de la patria como un conjunto de derechos inalienables y, al mismo tiempo, como un repertorio de deberes a través de una inmensa diversidad de actividades, cada una de las cuales necesita ser compatible con la legítima existencia de todos.

 

23.  Hay que entender la política, no como una aventura de gente ansiosa de poder personal, o llena de un cinismo bien o mal disimulado y de una magnifica impiedad, o para entretenerse en juegos de engolada o vaga retórica.

 

24.  La esperanza más honda es la que nace del fondo mismo de la desesperación.

 

25.  Insistimos en que hay que estudiar cuidadosamente al Perú mismo para cambiarlo pronto, en lo que sea dable; y también para reafirmar en él las buenas cosas de hoy y de ayer.

 

26.  El paso del tiempo es implacable. Sin embargo, debajo y encima de la feroz erosión que él siempre trae consigo, están el pensar y el hacer del hombre.

 

27.  Para quien vive día a día, el mundo es un desorden permanente, rico tan solo en hechos dispersos y en incertidumbres. La huida implacable del acontecer cotidiano nos va acercando más y más a la muerte.

 

28.  A mí me parece que el Perú es un territorio superdotado de historia.

 

29.  La independencia terminó siendo una revolución no cumplida.

 

30.  Tuve contacto desde muy joven con el marxismo a través de mi amistad con Mariátegui. No solo conversando con él sino por algunos libros que me prestó. Reconociendo todo lo anterior, yo no soy ni he sido marxista.

 

31.  Grau expresa las potencialidades que, a pesar de todo, hay en nuestras gentes; nos da un incorruptible tesoro espiritual: hierro de heroísmo, plata de aptitud, oro de bondad. Y, como todos los grandes de esta América para que la Historia es solo prólogo, puede ser llamado Adelantado, Fundador, Padre. 

 

32.  Jorge Chávez ha seguido, a través de los años, vivo y gallardo en el recuerdo y en la evocación colectivos porque puso en su existencia breve ese algo de quimera con que ciertas almas privilegiadas se alucinan y engrandecen.

 

33.  Hay diferentes modos de dormir en la soledad de las tumbas. Bolognesi y sus compañeros están siempre acompañados por un cariño y un respeto espontáneos y multitudinarios porque, al inmolarse, le dieron al Perú algo más importante que una lección de estrategia: le dieron símbolos nacionales, aliento misterioso para el alma colectiva.

 

34.  Por más que nos disguste la época colonial, será imposible negar un hecho en bloque: a su manera tuvo fuerza y plenitud. Ningún edificio republicano se compara, por ejemplo, con el claustro de San Francisco en Lima, o con la iglesia de la Compañía de Arequipa. Los hombres que hicieron esas y otras cosa tuvieron la virtud de la sinceridad de la fe y del ímpetu creador.

 

35.  Toda la clave del futuro está allí: que el Perú se escape del peligro de no ser sino una charca, de volverse un páramo o de convertirse en una fogata. Que el Perú no se pierda por la obra o la inacción de los peruanos.

 

36.  La Independencia fue hecha con una inmensa promesa de vida próspera, sana, fuerte y feliz. Y lo tremendo es aquí esa promesa no ha sido cumplida del todo en ciento veinte años. [1931]

 

37.  Sería burdo pretender el abandono o la desatención de los elementos técnicos y de los resultados obtenidos por la experiencia en los países más desarrollados que el nuestro.

 

38.    Debemos tener una educación diversificada, donde haya atractivos, estímulos para aquellos que no van a ir a la universidad, para que se especialicen en técnicas, mandos medios, carreras prácticas. Hay una especie de invasión del espíritu universitario en la educación secundaria y también preuniversitaria.

 

39.   Entendemos que el Perú quiere una radical renovación. Aunque dentro de ella estén comprendidos la llegada de los jóvenes, el paso de nuevos hombres o sea el advenimiento de capacidades aún no probadas o no bien desarrolladas todavía, implica fundamentalmente un cambio de postura, de modo, de actitud. [1944]

 

40.   Querámoslo o no, pertenecemos a una misma familia todos los que de veras consideramos al Perú no como un festín sino como una tarea. Pero tarea quiere decir algo que debemos meditar, estudiar y resolver sin fórmulas previas, ni recetas fijas. [1944]

 

  


Fecha Publicación: 2019-02-08T14:12:00.001-08:00

VIDA Y ESCRITOS DE NUESTROS ARZOBISPOS (emérito y electo)

 Lo mejor para conocer bien a las personas es ir directamente a las fuentes. Les comparto la información de los centros oficiales como el arzobispado de Lima https://arzobispadodelima.org/

 

S.E. JUAN LUIS CIPRIANI

Biografía:

Nació el 28 de diciembre de 1943. Es el cuarto de 11 hijos del matrimonio de Don Enrique Cipriani y de doña Isabel Thorne. Estudió en los Colegios del Inmaculado Corazón y Santa María (Marianistas). Se graduó como ingeniero industrial en la Universidad Nacional de Ingeniería.

Formado en el Seminario Internacional de Prelatura del Opus Dei, se ordenó sacerdote el 21 de agosto del 1977. Obtuvo el grado de doctor en teología por la Universidad de Navarra (España). Desempeñó diversos cargos dentro de la Prelatura, entre ellos el de Vicario Regional del Opus Dei en el Perú.

Nombrado Obispo Auxiliar de Ayacucho el 3 de julio de 1988, recibió la Ordenación Episcopal de manos del Cardenal Juan Landázuri Ricketts, en la Basílica Catedral de Lima.

El 31 de mayo de 1991, fue designado Administrador apostólico de la arquidiócesis ayacuchana, posteriormente el 13 de mayo de 1995, tomo posesión como el trigésimo tercer Arzobispo de Ayacucho.

En 1992 asistió, como miembro de la delegación episcopal peruana, a la IV Conferencia Episcopal Latinoamericana de Santo Domingo, organizada por la CELAM, y al Sínodo de América realizado en Roma en 1998. Asimismo, fue designado Garante por la Santa Sede durante la crisis de rehenes que se vivió en Lima en la residencia del embajador del Japón, entre los meses de diciembre de 1996 y abril de 1997.

El 30 de enero de 1999, tomo posesión como el trigésimo segundo Arzobispo de Lima y Primado del Perú, y el 21 de Febrero del 2001 fue creado Cardenal de la Iglesia con el titulo Presbiteral de San Camilo de Lellis. Desde entonces, colabora en el Gobierno de la Iglesia Universal en diversas Congregaciones y Consensos de la Curia Pontificia, como la Congregación para el Culto Divino, la Congregación para los Santos y la Comisión para América Latina.

Es el Gran Canciller de la Universidad Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima se ha preocupado especialmente de la formación teológica de los sacerdotes y de los jóvenes que cursan estudios eclesiásticos en el Seminario de Santo Toribio de Lima, varios de los cuales realizan en el exterior estudios de teología y derecho canónico.

Durante su ministerio Episcopal al frente de la Arquidiócesis ha convocado la Gran Misión Jubilar (2000); a la Gran Misión Remar Mar Adentro (2003 – 2006), en la que se celebró el IV Centenario de la muerte de Santo Toribio de Mogrovejo y el Año de la Eucaristía; y a la Gran Misión de Lima (2008 – 2010) que concluyó con el I Congreso Eucarístico y Mariano Arquidiocesano y la multitudinaria celebración del Corpus Christi, a la que asistieron más de trescientas mil personas.

Con ocasión del décimo aniversario de su nombramiento como Arzobispo de Lima, el 9 de enero del 2009, recibe la condecoración de la orden "El Sol de Perú" en el grado de Gran Cruz. El 30 de enero de 2009, el Alcalde de Lima, Dr. Luis Castañeda Lossio le otorgó la Medalla de Lima en reconocimiento a su labor pastoral en la Arquidiócesis de Lima.

En Julio del 2009, el Papa Benedicto XVI, lo designa su enviado especial para los actos conmemorativos por el IV centenario de la creación de la Diócesis de Ayacucho. La Presidencia Regional de Ayacucho le otorgó la Condecoración "Orden Wari" en el Grado de Gran Cruz; y la Municipalidad Provincial de Huamanga le otorgó la Medalla de la Cuidad, declarándolo "Hijo predilecto de Huamanga".

En el año 2013 escribió la carta Pastoral sobre el Año de la Fe y se publico el Libro Doy Fe (Ed. Planeta) en el que relata su experiencia durante la crisis de los rehenes de diciembre de 1996 a abril de 1997 en la embajada de Japón, cuando ejercía en encargo de Garante por la Santa Sede.

En 2014 convocó al XX Sínodo Arquidiocesano de Lima con el lema "Tú tienes la palabra" (2014-2015), invitando a toda la Arquidiócesis a participar del reto de la nueva evangelización en nuestra sociedad actual.

El Cardenal Juan Luis Cipriani ha recibido el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), el Doctorado Honoris Causa en Educación por la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, el doctorado Honoris Causa en Ciencias de la Salud, mención en Bioética por la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo de Chiclayo (2009), el Doctorado Honoris Causa en la Universidad San Ignacio de Loyola en reconocimiento a su destacada trayectoria como pastor, teólogo y consejero de las nuevas generaciones en el Perú (2017). También ha recibido distinciones de la Universidad San Cristóbal de Huamanga (Ayacucho); así como una medalla por el trigésimo aniversario de la Universidad Ricardo Palma (URP) de Lima. El 30 de mayo de 2018, en el marco de sus 30 años como obispo, fue condecorado con la Medalla de Honor del Congreso de la República en el Grado de Gran Cruz.

Ha impulsado y promovido el trabajo del Museo de Arte Religioso de la Catedral de Lima y el Museo del Palacio Arzobispado de Lima, así como trabajos de conservación de las obras de arte en las diferentes capillas y ambientes de la Iglesia Primada del Perú, dotándola también de modernos sistemas de sonido e iluminación. Desde su llegada a Lima, celebra la Santa Misa y predica en la Basílica Catedral de Lima -todos los domingos a las once de la mañana-. Conduce el programa radial "Diálogo de Fe" -todos los sábados a las diez de la mañana por RPP-.

Actualmente es miembro del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede.

https://arzobispadodelima.org/categoria/palabras-del-pastor/

Publicaciones y Conferencias

Lunes, 21 Junio 2010

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Su actividad intelectual y académica se concreta en la publicación de los siguientes libros:

  • "La virtud de la prudencia en Santo Tomás", tesis doctoral publicada en la revista de Teología de Lima.
  • "Personalidad y Amor Conyugal", ensayo sobre el tema de la familia.
  • "La paz, fruto de la solidaridad. Reflexiones sobre la necesaria solidaridad cristiana", Ayacucho, diciembre de 1991.
  • "Catecismo de Doctrina Social", publicado en Lima con el subtítulo de "Conoce tus derechos" (Editorial Navarrete, 1987) y reeditado en Lima por la Serie Populibros (1989); y en Madrid, por libros MC (3 ediciones, los años 1988, 1990 y 1992)
  • "La natalidad a la luz del Magisterio Católico", Ayacucho, 1995.
  • "Educación familiar", texto escolar, Lima, 1996 (2ª edición 1998)
  • "Testigos vivos de Cristo. Desde la Catedral de Huamanga", recopilación de treinta homilías pronunciadas en la misa dominical de la iglesia catedral de Ayacucho. (1998)

Mientras que la Colección Nueva Evangelización ha recogido las siguientes obras suyas, hechas ya como Arzobispo de Lima:

  • Homilía: "No he venido a ser servido, sino a servir" (1999)
  • Discurso de orden: "La institución universitaria: unidad y fundamento" (1999)
  • Carta Pastoral: "Para que tengan vida y la tengan en abundancia" (1999)
  • Mensaje Jubilar: "Nostalgia de Dios" (1999)
  • Mensaje a las Hermandades: "La religiosidad popular" (1999)
  • Carta Pastoral: "La caridad de Cristo nos urge" (2000)
  • Homilía: "La urgente búsqueda del bien común" (2000)
  • Homilía: "Tiempo de esperanza. Cuatro homilías de Adviento" (2000)
  • Liturgia: "El don de la Indulgencia para el Tercer Milenio" (2001)
  • Jubileo 2000: "Gran movilización de fe al inicio del Tercer Milenio" (2001)
  • "La Actividad Pastoral del Sacerdote" (2001)
  • Carta Pastoral: "Ministros de la Misericordia" (2002)
  • Conferencia: "La Misión del Estado y el empresariado a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia: Breves reflexiones" (2004)
  • Hacia una Nación con valores. Oraciones Patrióticas del Cardenal Juan Luis Cipriani Thorne en Fiestas Patrias (2000-2006). (2006)

Homilías del Pastor

·         1999

·         2001

·         2008

·         2010

·         2011

·         2012

·         2013

·         2014

·         2015

·         2016

·         2000

·         2017

·         2018

Homilía en Misa de Navidad
Martes, 25 Diciembre 2018

Homilía en Primer Domingo de Adviento y 30° aniversario de la PNP
Domingo, 2 Diciembre 2018

Homilía en Clausura de 40 días por la Vida
Domingo, 4 Noviembre 2018

Homilía en Segunda Salida del Señor de los Milagros
Jueves, 18 Octubre 2018

Homilía en Ordenación Diaconal
Sábado, 15 Septiembre 2018

Homilía en Misa por la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
Sábado, 9 Junio 2018

Discurso del Cardenal Juan Luis Cipriani al recibir la Medalla de Honor del Congreso de la República
Miércoles, 30 Mayo 2018

Homilía en Fiesta de María Auxiliadora
Jueves, 24 Mayo 2018

Homilía en Fiesta del Beato Álvaro del Portillo
Sábado, 12 Mayo 2018

Homilía en 37º aniversario del Ministerio Público – Día del Fiscal
Viernes, 11 Mayo 2018

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Cartas Pastorales

 Carta "Año de la Iniciación Cristiana" (13/01/2019)

 Carta "Un Canto a la Vida" (17/04/2018)

 Carta a padres de familia (26/03/2018)

 Carta a los Señores Obispos, Religiosos, etc.

 Carta "Unidos por la Esperanza" (08/08/2017)

 Carta sobre la Visita del Papa Francisco (09/07/2017)

 MONS. CARLOS CASTILLO

 

Docente del Departamento Académico de Teología de la PUCP, Párroco emérito de la parroquia San Lázaro en el Rímac (Lima)

Fecha de nacimiento: 28 de febrero de 1950
Lugar de Nacimiento: Lima
Ordenación sacerdotal: 15 de julio de 1984 – Incardinado en Lima

 

Estudios:
-Nivel primario: Colegios Dalton y San Agustín, Lima
– Nivel secundario: Colegio de San Agustín de Lima
– 1968-1973: Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Facultad de Letras-Ciencias Sociales – Bachiller
– 1979: Filosofía –Pontificia Universidad Gregoriana – Bachiller
– 1983: concluyó estudios de teología en la Gregoriana de Roma – Bachiller
– 1983-1985: Licenciatura en Teología Dogmática – Pontificia Universidad Gregoriana, Roma
– Doctorado en Teología Dogmática – Pontificia Universidad Gregoriana, Roma. Tesis "La conversión en la Historia de las Indias de Bartolomé de las Casas"
– 1979-1987: Pontificio Colegio Español de San José, Roma

Habla español (lengua madre), italiano y francés.

Encargos Pastorales y de Docente:
– Desde 1987 hasta hoy: Profesor de Teología en la PUCP
– 1987-1998: Asesor de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos de Lima (UNEC)
– 1990-1999: Asesor del programa de confirmación en el Centro de Asesoría Pastoral Universitaria (CAPU) en la PUCP.
– 1987-1990: Vicario Parroquia San Francisco de Asís de Tablada de Lurín.
– 1990-1991: Vicario Parroquial de la Parroquia La Encarnación.
– 1991-1999: Adscrito a la Parroquia San Juan Apóstol y responsable arquidiocesano de la Pastoral Universitaria de Lima (PUL)
– 1996-1999: Vicario Parroquial de la Juventud de Lima y organizador de la Vicaría de la Juventud. Encargado de la Pastoral Vocacional.
– 1990-2001: Asesor Nacional de la Comisión Episcopal de Juventud de la Conferencia Episcopal Peruana.
– 1998: Participación en el Encuentro Mundial de Asesores en Pastoral Juvenil en Nemi, Roma, para la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud en Roma del 2000.
– 1999: Vicario Parroquial de la Parroquia San Juan Apóstol – Pueblo Libre.
– 2000: Asesor y coordinador del Encuentro Nacional y Andino de Jóvenes como antesala y en coordinación con la Jornada Mundial de la Juventud bajo el lema: "La palabra se hizo joven y habitó entre nosotros".
– 2002-2009: Párroco de la Parroquia Virgen Medianera, en el barrio El Montón y El Planeta, Cercado de Lima.
– 2003-2006: Director de Relaciones con la Iglesia y miembro del Consejo Universitario de la PUCP.
– 2010-2015: Párroco de la Parroquia San Lázaro en el Rímac.
– 2017-2019: Adscrito a la Parroquia San Francisco Solano del Rímac.
– 2017-2019: Colaborador y asesor en el CAPU (PUCP)

Es autor de varios libros y libros teológicos.

 

Para que vayamos conociendo los escritos de nuestro nuevo arzobispo, les comparto algunas de sus publicaciones que aparecen en la web https://www.pucp.edu.pe/profesor/carlos-castillo-mattasoglio

 

1.   CASTILLO, C. G  Reforma de la Iglesia : ser signo misionero de esperanza en la crisis extrema de la época global   2017   

En Pastores : del nuevo milenio. -- Año 17, no. 33 (Ago.-dic. 2017).

2.   (2017). ¿Poca fe o fe de pocos? Apuntes sobre la oligopistos y oligopistía en el evangelio de Mateo. Pastores del nuevo milenio Volumen: 1. (pp. 77 - 109).

3.   (2017). ¿Poca fe o fe de pocos? Apuntes sobre la oligopistos y oligopistía en el evangelio de Mateo. Caritas Veritatis. Volumen: 1. (pp. 237 - 269).

4.   (2017). Rosa de Lima, enraizamiento y misticismo. Pastores del nuevo milenio. Volumen: 1. (pp. 19 - 76).

5.   (2017). Rosa de Lima, entre el enraizamiento y el misticismo. En Santa Rosa de Lima: miradas desde el cuarto centenario. (pp. 69 - 85). LIMA. Instituto Riva. Agüero PUCP.

6.   (2016). Regeneración, generatividad y liberación. Revista Caritas Veritatis. Volumen: 1. (pp. 179 - 205).

7.   (2014) Mi experiencia del laicado durante la era Landázuri : entre testimonio e historia  .En Caminando en el amor : el pastor de una iglesia viva : homenaje al cardenal Juan Landázuri Ricketts en el centenario de su nacimiento / Carlos Castillo Mattasoglio(editor). -- Lima: Pontificia Universidad Cátolica del Perú, 2014.

8.   (2009). La Opción por los jóvenes en Aparecida. CEP-IPADEJ-IBC.

9.   (2008) La influencia de la nueva situación cultural en los jóvenes y los rumbos de la pastoral universitaria      

10.               (2006) El legado de Juan Pablo II     

11.               (2005). EL BIEN COMÚN Y LA CULTURA HUMANA. VII Semana Social construyendo el bien común.

12.               (2004). En DARE RAGIONE DELLA SPERANZA AI SOGGETTI LACERATI DELL'AMERICA LATINA, en Sapera Teologico e unita della fede. (pp. 219 - 247). Pontificia Universidad Gregoriana.

13.               (2004). En EL RETORNO DE LO QUE JAMÁS SE FUE. (pp. 49 - 89). PUCP.

14.               (2004). RIGENERAZIONE E LIBERAZIONE. Rivista Jesus.

15.               (2004). TEOLOGIA DELLA RIGENERAZIONE.

16.               (2004). Traducción del libro de Paolo Sacchi Historia del judaísmo en la época del segundo templo. Trotta.

17.               (2003). JOVEN A TI TE DIGO LEVANTATE. Medellín. Pastoral Juvenil en América Latina y el Caribe. Volumen: 113. (pp. 107 - 126).

18.               (2003). En RECONCILIACION CON LA VERDAD PARA EL RENACIMIENTO DEL PERU, EN Verdad y reconciliación, Memorias del diálogo por la paz y la reconciliación. (pp. 23 - 24). Asamblea Nacional de Rectores.

19.               (2003). SFIDE PER UNA CHIESA CHE CAMBIA, Dossier sobre el Peru. Missione Oggi. Volumen: 3. (pp. 29 - 32).

20.               (2002). COMPILACION, EDICION Y TRADUCCION DE NUMERO DE REVISTA ERASMUS, AÑO IV, Nro 1, 2002.

21.               (2002). Entrevista: Teologia della rigenerazioneMarzo.

22.               (2002). Hacia la regeneración de la Iglesia y del mundo. Debates en Sociología. Volumen: 27. (pp. 31 - 46).

23.               (2002). L'ESPERIENZA DELLE CHIESE LATINOAMERICANE DOPO MEDELLIN. Ad Gentes. Anno 6. Volumen: 1. (pp. 96 - 108).

24.               (2002).  Los cristianos en la crisis de la globalización de América Latina : de la espiritualidad liberadora a la espiritualidad regeneradora   2002   

25.               Erasmus. Año IV. Volumen: 1. (pp. 89 - 128).

26.               (2001). IL RITORNO DEL RELIGIOSO OGGI: PERCHE?, ANALISI STORICA E CULTURALE DELL'AMERICALATINA.

27.               (2001). En LE CHIESE LATINO AMERICANE DI FRONTE AL RITORNO DEL RELIIGOSO: QUALI RISPOSTE?. (pp. 73 - 89). CUM.

28.               (2001). L'esperienza delle chiese latinoamericane dopo Medellín Dalla spiritualità della liberazione alla spiritualità della rigenerazione, en http://www.sedos.org/italiano/castillo.htm.

29.               (2001). Teologia della Rigenerazione. EMI.

30.               (2000). Ser cristiano entre dos milenios: Hacia una Teología de la Regeneración. Debates en Sociologia. (pp. 9 - 47).

31.               (1999). Ser cristiano entre dos milenios: Hacia una Teología de la Regeneración.Cuestiones Teológicas y Filosóficas. Escuela de Ciencias Eclesiásticas y Facultades de Filosofía y Teología de la Universidad Pontificia Bolivariana.

32.               (1998). Una Iglesia para vivir. Selecciones de Teología. Volumen: 147. (pp. 198 - 208).

33.               (1997). Ante los desafíos del tránsito de época: una Iglesia para vivir. Páginas. Volumen: 145. (pp. 26 - 42).

34.               (1996). Bibliografía para estos complejos tiempos (III). Páginas. Volumen: 139. (pp. 117 - 120).

35.               (1996). JOVEN A TI TE DIGO LEVANTATE.

36.               (1996). SER CRISTIANO ENTRE DOS MILENIOS. Sinopsis -- Año 15, no. 28 (1995)

37.               (1995). Bibliografía para estos complejos tiempos (I). Páginas. Volumen: 135. (pp. 108 - 113).

38.               (1995). Bibliografía para estos complejos tiempos (II). Páginas. Volumen: 136. (pp. 88 - 91).

39.               (1995). En LAICOS Y EVANGELIZACION EN SANTO DOMINGO.

40.               (1995). En Laicos y la evangelización en Santo Domingo. CEP.

41.               (1995). Perspectivas sobre los jóvenes en el Nuevo Testamento. Páginas. Volumen: 131. (pp. 82 - 96).

42.               (1995) Joven, a ti te digo ¡levántate! : perspectivas sobre los jóvenes en el Nuevo Testamento  

43.               (1995). PROSPETTIVE DELLA TEOLOGIA DELLA LIBERAZIONE: SVILLUPI FUTURI. ENCICLOPEDIA ITALIANA.

44.               (1995). En UNA TECNOLOGIA PARA LA SALVACION. REFLEXIONES SOBRE LO TECNICO EN LA BIBLIA. BIRA.

45.               (1993). Libres para creer: La conversión según Bartolomé de las Casas en la historia de las Indias. Fondo Editorial PUCP.

46.               (1991)La conversión de las naciones indias   1991   

47.               En Debates en sociología / Pontificia Universidad Católica del Perú -- No. 16 (1990-1991)

48.               (1991) Acerca de la conversión según Bartolomé de las Casas en la obra Historia de las Indias : Dissertatio in Facultate Theologiae Pontificiae Universitatis Gregorianae  

49.               (1990) Juventud universitaria y pobreza : apuntes para una pastoral universitaria. 


Fecha Publicación: 2019-01-26T12:27:00.001-08:00

El papa Francisco y el patrimonio cultural en la Laudato Sí.[1]

(8 septiembre 2017, I.R.A-PUCP, Lima, Simposio Patrimonio Religioso)

 

Carlos Castillo Mattasoglio

 

 

Para iniciar el presente Simposio internacional, "Patrimonio Religioso Peruano", en los cien años de nuestra Pontificia Universidad Católica del Perú, nada mejor que escuchar el eco de la palabra del papa Francisco, quien nos ha anunciado su feliz visita en enero próximo y ha referido el asunto cultural de modo significativo en su importante encíclica Laudato Sí.

Este simposio y las siguientes palabras quieren hacer un homenaje y agradecimiento por su profunda, lúcida y valiente enseñanza de parte de todos los que, como él, amamos nuestras raíces culturales y religiosas, y queremos un ambiente humanamente habitable.

El asunto de la cultura ha sido fuertemente tratado en la Iglesia Católica desde la Constitución Gaudium et Spes del Concilio Vaticano II (1962-1965) cuyo capítulo II, "El sano fomento del progreso cultural" (n.53-62), es continuado por la preocupación seria y valiosa de Paulo VI, al referirse de la importancia del patrimonio cultural, en Populorum Progressio (n.62, 63, 65).  Por su parte, Juan Pablo II cuestiona las serias injusticias del progreso económico-técnico capitalista en Laborem Exercens, en donde da prioridad al capital humano, asimismo cuando acoge y desarrolla la caracterización de la "crisis ecológica" en su mensaje de 1990: Paz con Dios, Paz con la creación, el cual tiene eco en su incisiva defensa de la "ecología humana" en Centessimus annus (n.37-40), y en donde además hace referencia a la cultura como patrimonio que heredan las nuevas generaciones, y que constituyen a una nación (n.50).  Benedicto XVI, en Caritas in veritatis,  desarrolla grandes líneas de preocupación por aquella cultura "sin verdad", homologadora, que uniformiza los comportamientos y elimina la riqueza cultural de la diversidad de los pueblos, afectada gravemente por el fenómeno de la globalización y por su reduccionismo técnico neutro, sin valor, ni trascendencia, ni consciencia ética, camino a ser un humanismo inhumano (n. 3, 23, 26, 29,33, 48, 51,75, 78).  Ya en ésta encíclica Benedicto XVI manifestó algo que Francisco desarrollará desde un paradigma nuevo e integrador: "En efecto, la degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana: cuando se respeta la «ecología humana» en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia."

 

En la actualidad, la idea del papa Francisco propone un proyecto de ecología integral al interior de la cual se sitúe el aspecto cultural, específicamente como patrimonio para fomentar una vida habitable en el planeta.  Desde una completa y profunda novedad el papa Francisco tiene en cuenta la complejidad de la realidad que los humanos hemos de enfrentar juntos para "el cuidado de nuestra casa común". Sus propuestas son un explícito llamado a "conversar" y dialogar para ayudarnos a resolver juntos estos problemas desde las bases humanas de la sociedad.

La expresión "patrimonio religioso" no aparece en la Laudato Sí. Francisco prefiere usar las expresiones "patrimonio natural" y "patrimonio histórico, artístico y cultural", con lo cual admite lo religioso en una visión más amplia que tendrá incidencia en nuestra preocupación por patrimonio religioso, que no es sólo de la iglesia y la religión sino también de todos los humanos y en nuestro caso de todos los peruanos.

En la Laudato Si, en el capítulo cuarto, explica su concepción de la ecología integral. Específicamente sus referencias a nuestro tema que va del numeral 143 al 155, repartidos en dos puntos diferentes, ecología cultural (143-146) y ecología de la vida cotidiana (147-155).

En el punto segundo, luego de llamar a desarrollar las dimensiones humanas y sociales, y de haber explicado los aspectos ambientales, económicos y sociales que deben integrar su propuesta de Ecología Integral para enfrentar la gran crisis ecológica del mundo actual, Francisco propone integrar aspectos de una ecología cultural, que tienen que ver directamente con el tema del patrimonio cultural y religioso.  Junto a esta parte, son fundamentales los de la ecología de la vida cotidiana, sobre todo, en las ciudades.

 

1) Sobre ecología cultural

 

a) Patrimonio amenazado y habitabilidad.

En el n.143 Francisco plantea una álgida amenaza:

 

"Junto con el patrimonio natural, hay un patrimonio histórico, artístico y cultural, igualmente amenazado".

 

Subraya Francisco que está en riesgo "la identidad común" de los habitantes de un lugar, lo que permite "una base para construir una ciudad habitable" donde tienen mucha importancia los bienes artísticos e históricos propios a una localidad.  Es decir, las ciudades no serán habitables humanamente solo se supera esta amenaza al patrimonio.

 

Esta amenaza en primer lugar viene del afán de "destruir y construir nuevas ciudades supuestamente más ecológicas donde no siempre se vuelve deseable vivir", es decir, por más habitable que sea una reconstrucción "técnica", o una aparente restauración que disimula fines estrictamente comerciales, o lo precioso que pueda quedar un bien como adorno en un  lugar diferente al de su origen, no siempre se deseará vivir allí, en una armazón sin referencias significativas a la identidad histórico cultural propia de los que la habitan.   Subraya por ello el Papa la importancia decisiva de la "identidad original":

 

"Hace falta incorporar la historia, la cultura, y la arquitectura de un lugar, manteniendo la identidad original. Por eso, la ecología también supone el cuidado de las riquezas culturales de la humanidad en sentido amplio".

 

Para el papa Francisco existe entonces un reclamo de "prestar atención a las culturas locales". Aquí, para el papa Francisco se entiende: "la cultura no sólo en el sentido de monumentos del pasado, sino especialmente en su sentido vivo, dinámico y participativo, que no puede excluirse". Este apunte de Francisco hace pues la distinción actual entre cultura o patrimonio material e inmaterial.

 

Igualmente es preciso en este asunto, "poner en diálogo el lenguaje técnico-científico con el lenguaje popular", con lo que nos está indicando que hay que tener en cuenta las opiniones y el sentir general de un pueblo hacia sus bienes significativos, y no burlarla desarticulando el legado de su identidad. Eso sobre todo tiene relación tanto con el deterioro de bienes antiguos como con su desaparición por diversos tipos de motivos, entre ellos el deseo de "salvarlos" por obra de protectores y coleccionistas, sin educar ni organizar a las personas de las localidades para protegerlos.  Es decir, sin responsabilidad social alguna que se comprometa con las necesidades de los pueblos locales, ignorados como uno de sus principales custodios.  Eso es construir museos arcaicos antes de que la comunidad viviente haya desaparecido, y es contribuir a la muerte de la comunidad viviente.

 

b) La homogenización elimina la variedad cultural (n.144)

 

El segundo asunto que aborda el papa Francisco es la "visión consumista" que impulsa "los engranajes de la actual economía globalizadora". Esa visión "tiende a homogeneizar las culturas y a debilitar la inmensa variedad cultural".

Al afirmar Francisco que la homogenización deriva de la visión consumista, que a su vez deriva de la economía globalizadora actual, está presuponiendo que dicha visión se extiende, no solo al ámbito de la economía, sino también al ámbito cultural que aplana, estandariza y debilita el "tesoro de la humanidad", que es justamente la diversidad. Por ello Francisco rechaza las soluciones que resuelven todo con "normativas uniformes" o "intervenciones técnicas" que no atienden a "la complejidad de las problemáticas locales", como es el caso del patrimonio religioso de las comunidades rurales andinas que, por efecto del histórico centralismo de Lima, han desarrollado formas de propiedad completamente distintas a las de la capital, pero que con sus técnicos, realizan una reducción y una simplificación de los problemas complejos, y sobretodo, evitan y desprecian "la intervención activa de los habitantes"; esto es válido incluso en el caso del patrimonio religioso, en donde, si se prescinde del sentir de los fieles, se contribuye a que estos puedan disminuir, debilitar, poner en crisis y hasta perder la fe y la esperanza.

Para el papa Francisco el responsable de custodiar ese "tesoro" es la comunidad local, la cual comienza por tomar y promover sus propias iniciativas, y no imponer "desde fuera" los nuevos procesos:

 

"los nuevos procesos que se van gestando no siempre pueden ser incorporados en esquemas establecidos desde fuera, sino que deben partir de la misma cultura local" (n.144)

 

De allí que el patrimonio cultural se cuida por medio de procesos dinámicos, y no por procesos técnicos carentes de profundidad, y carentes del protagonismo de los actores sociales (y religiosos) locales:

 

"Así como la vida y el mundo son dinámicos, el cuidado del mundo debe ser flexible y dinámico. Las soluciones meramente técnicas corren el riesgo de atender a síntomas que no responden a las problemáticas más profundas. Hace falta incorporar la perspectiva de los derechos de los pueblos y las culturas, y así entender que el desarrollo de un grupo social supone un proceso histórico dentro de un contexto cultural y requiere del continuado protagonismo de los actores sociales locales desde su propia cultura."

 

El papa valora la iniciativa y opinión, el sentir y la acción protagónica de los pueblos, rechazando claramente toda intervención carente de profundidad. Si bien hace una crítica de la técnica, también alude aquí a todo tipo de criterio carente de profundidad, como el elitismo con que se toman decisiones sobre patrimonio, lo que incluye a autoridades civiles y religiosas, que con sus consultores deciden todo, simplemente por ser autoridad, o encargados de asuntos culturales, al punto de despreciar al pueblo por "ignorante", sin escuchar y considerar su sentir y su vivir como pueblos y como comunidad de fieles. Es interesante como avanza en algunas experiencias de nuestra ciudad la consulta, el diálogo y la participación popular para la regeneración urbana.  Pero es triste ver también cómo se procede con ignorancia y pretendido criterio técnico al desmantelamiento de lugares significativos para la población y la comunidad creyente.  La alusión de Francisco a "los derechos de los pueblos" en este asunto incluye la prioridad de estos, de modo que en el caso de este simposio los encargados del patrimonio religioso, están obligados actuar respetando y promoviendo "el continuado protagonismo" de los "actores sociales locales desde su propia cultura".

 

Es tan decisivo para Francisco el protagonismo popular que "ni siquiera la noción de calidad de vida puede imponerse". Y es que está en juego la felicidad del presente y futuro de la humanidad en el medio ambiente, esta vez de las ciudades, ello requiere el re-entendimiento de esa calidad "dentro de mundo de símbolos y hábitos propios de cada grupo humano".

 

 

c) Fortalecer las capacidades sociales para consolidar la identidad cultural (n. 145)

 

Al papa le preocupa que las altas concentraciones de explotación y la degradación ambiental estén acabando no solo con los "recursos de subsistencia local" sino también:

 

"con las capacidades sociales que han permitido un  modo de vida que durante mucho tiempo ha otorgado identidad cultural y un sentido de la existencia y de la consistencia" (n.145)

 

Así, este asunto es fundamental para el cuidado de todo lo que es significativo durante siglos para un pueblo y que por criterio "técnico" o por el gusto subjetivo de un "encargado", o "neófito", desaparece, es trasladado, deteriorado, vendido, o en el caso más extremo, robado. En todos los casos ocurre un extrañamiento del contexto que deja sin referencias al lugar y comunidad de origen, e ingresa en otro como patrimonio insignificante, y pieza de "adorno" extraña, aunque "prestigiosa". La cultura aquí es simple escenografía, donde se acumulan, como en un antiguo museo, obras sin significado, sin fecha, sin historia, sin sentido para nadie. Mientras la comunidad de origen comienza a morir, su historia ha sido desfigurada y no cuenta. Al papa Francisco le preocupa justamente "La imposición de un estilo hegemónico de vida ligado a un modo de producción", y los estilos que desconsideran el sentir popular y que conciben la cultura como mero "ornamento" y no como sentir de los pueblos.  Así, el papa denuncia una consecuencia trágica y destructiva, que atenta directamente contra la vida nacional, eclesial y local: "La desaparición de una cultura…puede ser tanto o más grave que la desaparición de una especie animal o vegetal"

 

d) Atención especial a las tradiciones culturales de los pueblos

 

En Laudato Si. 146 Francisco reafirma lo ya dicho especificando con claridad el caso de las "comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales" consideradas, no solo como minorías "que deben convertirse en principales interlocutores", sobre todo cuando se afecta su espacio en "grandes proyectos".

Este caso ejemplar permite extraer conclusiones para todos los pueblos, en referencia al patrimonio religioso, dada la concepción religiosa que tienen del medio ambiente en su tradición cultural:

 

"Para ellos, la tierra no es un bien económico, sino don de Dios y de los antepasados que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores".

 

En este caso, pero también en el de las comunidades urbanas nutridas de patrimonio religioso, el papa dedica el valor de cuidado que hacen de su tierra como su bien sagrado, a diferencia de quienes piensan que "no son ciudadanos de primera clase":

 

"Cuando permanecen en sus territorios, son precisamente ellos quienes mejor los cuidan".

 

Pero hoy estas comunidades aborígenes y también  toda comunidad alrededor de un bien cultural ligado a una amplia y antigua tradición, incluso religiosa, sufre presiones impresionantes de depredadores, traficantes de obras de arte y técnicos con fachada de expertos, de allí que lo que sucede con las comunidades aborígenes, ocurre también con el enorme mercado de patrimonio cultural religioso que se exporta a las subastas de los grandes millonarios del mundo, y que liquidan nuestra cultura religiosa y humana en diversas comunidades de todo el país, casos que vemos todos los días en el Perú:

"Sin embargo, en diversas partes del mundo, son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos y agropecuarios que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura."

 

II. Ecología de la vida cotidiana (sobre todo en la ciudad)

 

En la misma línea permítanme terminar esta reflexión escogiendo algunas afirmaciones que atañen a la vida cotidiana que el papa Francisco ve sumamente ligada a la cuestión del patrimonio, y específicamente del patrimonio cultural religioso.

 

Seré más puntual:

 

Francisco pretende encontrar una vía de salida para un "auténtico desarrollo" que produzca una mejora integral de la calidad de vida, para ello plantea la exigencia de "analizar el espacio donde transcurre la existencia de las personas":

 

"Los escenarios que nos rodean influyen en nuestro modo de ver la vida, de sentir y de actuar. A la vez, en nuestra habitación, en nuestra casa, en nuestro lugar de trabajo y en nuestro barrio, usamos el ambiente para expresar nuestra identidad".

                                            

Francisco alude a la admirable creatividad y generosidad de personas y grupos para revertir los limites adversos del ambiente, donde "la vida social positiva y benéfica de los habitantes derrama luz sobre un ambiente aparentemente desfavorable" y así en medio de la "asfixia", la "aglomeración", el  "caos" y la pobreza, "se contrarresta" "si se desarrollan relaciones humanas cercanas y cálidas, si se crean comunidades, si los límites del ambiente se compensan en el interior de cada persona, que se siente contenida por una red de comunión y de pertenencia. De ese modo, cualquier lugar deja de ser un infierno y se convierte en el contexto de una vida digna".

 

Quisiera terminar con esta afirmación del papa que ve la esperanza en medio de desarraigos, conductas antisociales y violencia vividas en las ciudades para terminar con una conclusión:

 

El papa reafirma: "Sin embargo, quiero insistir en que el amor puede más. Muchas personas en estas condiciones son capaces de tejer lazos de pertenencia y de convivencia que convierten el hacinamiento en una experiencia comunitaria donde se rompen las paredes del yo y se superan las barreras del egoísmo. Esta experiencia de salvación comunitaria es lo que suele provocar reacciones creativas para mejorar un edificio o un barrio". (n.149)

 

Mi conclusión es ésta, desde mi experiencia de párroco durante 12 años en dos parroquias una del cercado de Lima ("el Montón") y san Lázaro del Rímac, doy testimonio de que el amor puede más, de que el patrimonio religioso es entre todos los patrimonios populares, el que puede permitir, quizás más fuertemente, se realice la "salvación comunitaria" y que las ciudades renazcan humanamente. Por eso ante un patrimonio amenazado la propuesta de Francisco da una visión realmente nueva, que incluye el cuidado del patrimonio religioso por parte de los pobladores de la ciudad, quienes en sus templos han echado raíces de su espiritualidad e identidad cultural.

"Hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los hitos urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de «estar en casa» dentro de la ciudad que nos contiene y nos une. Es importante que las diferentes partes de una ciudad estén bien integradas y que los habitantes puedan tener una visión de conjunto, en lugar de encerrarse en un barrio privándose de vivir la ciudad entera como un espacio propio compartido con los demás. Toda intervención en el paisaje urbano o rural debería considerar cómo los distintos elementos del lugar conforman un todo que es percibido por los habitantes como un cuadro coherente con su riqueza de significados. Así los otros dejan de ser extraños, y se los puede sentir como parte de un « nosotros » que construimos juntos. Por esta misma razón, tanto en el ambiente urbano como en el rural, conviene preservar algunos lugares donde se eviten intervenciones humanas que los modifiquen constantemente". (n.151)

Sin duda uno de esos lugares que conviene preservar son las iglesias de los pueblos y todo ese patrimonio religioso peruano que será motivo de nuestra conversación de estos días. El amor puede muchísimo más. El cuidado del patrimonio es así una obra de amor por y con nuestro pueblo peruano para que resurja.



[1] Gracias a Mariana Mould supe de esta ponencia, solicité permiso al autor y recibí esta respuesta como aprobación. Lo publico nuevamente como gratitud y por su renovada actualidad.

"Querido José Antonio:  puedes usarlo libremente, vale creo más la perspectiva del Papa tan integra y creadora, solo quise comentarlo derivando algunas posibles implicaciones para nuestra realidad. Te abrazo, Carlos".