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Fecha Publicación: 2022-04-20T16:04:00.005-07:00
#teoría literaria #mímesis #aristóteles #badiou
Etiquetas: [cuento]  [escrituracreativa]  
Fecha Publicación: 2022-03-08T17:14:00.003-08:00

Título: No es un desayuno más

Seudónimo: Avril Suárez

 

Para los que son víctimas de la cadena

de dolor en este mundo.

 

 

Cansada de tantos fracasos, ese día Laura decidió abrirle su corazón al hombre quien la veía todas las mañanas, Humberto.

Humberto, es ese hombre que no podía evitar sentirse más arisco de lo normal, cada vez que Laura llevaba a cuestas una amanecida de luces, sicodelia y alcohol. Se tendía sobre la cama, presa de su resaca sintiendo que las paredes, el televisor, la radio, la cómoda, el clóset se le revolvían como remolino.

 

Como las mañanas no son iguales para todos, Humberto – a sus setenta y cinco años - no necesita que suene la alarma para despertar. Él se levanta a sobresaltos, como sintiendo la necesidad de adelantarse todos los días al alba.

 

La mañana del diecinueve de junio, después de haber tenido un sueño sin descanso, Humberto se levantó de un sobresalto - como de costumbre -, aunque sin tener claro qué día de la semana era apenas empezó a moverse, la cama rechinaba como pidiendo descansar.

 

Por cada nuevo amanecer, la sensación de no perder el tiempo lo embarga. Acelera el ritmo, coge lo que ve cerca para ponerse, una camisa tirada que usó el día anterior y los pantalones que están regados sobre el piso. Luego, busca entre sus cajones por si hay unas medias limpias; ésta vez caen al suelo papeles, fotos y otras cosas más. Solo cuando su mano logra llegar a uno de los rincones del cajón, encuentra el último par y se las pone inmediatamente.

 

Humberto tiene mucha prisa en que el desayuno esté listo para Laura. Sabe que prepararlo es un ritual casi devocional. Puede faltar ropa, dinero o amor, pero menos el alimento, piensa.

 

Mientras que al otro lado de la casa…Laura solo nota que le falta amor.

 

Cierta tarde Laura dejaba correr las horas viendo en la televisión a su cantante favorito “Pedrito”, entonces recordó para siempre cuando éste habló sobre una ley de vida, aquella que gravita en un efecto de acción y reacción de padres a hijos.

 

“Cuando se es pequeño son los padres quienes en principio ejercen la acción sobre los hijos al educarlos, criarlos, alimentarlos…luego el tiempo pasa y se va dando la reacción en ambos por todo lo aprendido; aunque esto signifique felicidad o desdicha para cualquiera de ellos o para todos”, le comentaba al entrevistador.

 

Pero volvamos a la mañana del diecinueve de junio. Mientras se dirigía a la cocina, Laura sintió que después de tantos años de batallar contra esos anticuerpos hacia Humberto era ya tiempo de darse una tregua, de intentar entender al hombre viejo, tanto como complejo, era como querer dejarse a un sentimiento ajeno y desconocido, como ser normal y querer a papá.

 

Ella abrió la puerta – todo estaba totalmente desordenado en la cocina -, frente al lavadero Humberto está parado con sus mismas manías. Laura lo miró fijamente y pensó que estas podían ser no  tan detestables.

 

Se acercó a él, Humberto no quitaba la mirada de la tabla de picar. Ella lo agarró por la espalda, deseándole un ‘Feliz día’, con un gesto raro pero amable. Tal vez ese sería un saludo solo por ser diecinueve de junio. Lo cierto es que Humberto solo sonrió agradeciéndole, sin dejar de lado su naturaleza parca y cavilosa.

 

Cuando el desayuno estuvo listo, ambos se sentaron en la mesa. Laura notó la cabeza siempre baja de Humberto, sintió las décadas vividas en cada respiro de ese hombre, en el rechinar de su prótesis gastada y el sufrimiento marcado en sus manos callosas. Por primera vez, ella se preguntaba si esas manos maltratadas eran la señal de un hombre que había sobrevivido a su propia vida.

 

Sentados en la mesa, Laura notaba que Humberto solo veía la hora – otra manía más para soportar -, pues él no puede pasar mucho rato sin volver a ver el reloj. Será ésta una costumbre heredada de su vida militar, como también la de lustrar incansablemente sus zapatos…

 

Sin embargo, la rigidez también trae su revés, por lo que debería haber una explicación lógica para entender por qué Humberto desde que dejó de ser marino, ya no tiende su cama.

 

Siempre manteniendo su cabeza baja, el hombre taciturno no quita la mirada de la taza, a pesar de que el vapor del agua hirviendo empaña aún más sus grasientos lentes.

Para no perder el tiempo en soplar, prefiere sorber una y otra vez.  Aunque la taza se haya quedado vacía, casi se puede notar el vapor que asciende de ésta. Durante esos minutos de miradas rehuidas, innumerables dudas flotaban por la cabeza de Laura, pero éstas se iban perdiendo en un total silencio.

 

Laura me dijo que quería preguntarle, ¿Realmente amaste a mamá?, si la amaste ¿por qué peleaban tanto? O ¿crees que ella se equivocó contigo? Sé lo importante que es para Laura entender sus recuerdos. Ella se quedó un momento en silencio y le pedí que continuara.

Sabes, quería preguntarle también ¿Por qué me va tan mal en mis relaciones?, ¿En qué sentido? – le pregunté -. Porque cada vez que alguien se acerca, solo termina escapando. ¿Será él, el culpable?, el culpable de mis inseguridades por todas esas veces que nos dejó para internarse en la base naval; entonces cada vez que regresaba, a mis hermanos y a mí nos decían ‘Saluden que es su padre’. Ella siguió y siguió hablando como si ese desayuno hubiese durado días.

 

Recordé cuando una vez estaba en la cocina con mamá. De repente él abrió la puerta de la cocina con un solo golpe. Sin saludarlo, mamá solo le dijo que le había faltado dinero para el almuerzo. Y su reacción, - cual cachaco harto de que le manden -, fue pronunciar estas palabras con ira… ¡En qué has gastado! A mis siete años, yo solo pensé ¡no, Dios una pelea más!

 

De pronto, mamá agarró el cuchillo, sus ojos reventaban de odio y rabia, se lo acercó a su rostro. Yo grité y ella retrocedió.

Me pregunto y si yo no hubiese estado; tal vez mamá habría caído en el desenfreno total. Ahora entiendo que tan cerca se puede estar de esos titulares sensacionalistas. Otras veces, peleaban por el eterno problema de la casa de abajo. Mamá lo presionaba,  a punta de gritos para que desalojara a sus hermanas. Desde que tengo memoria, mamá vivía enferma por eso. Por cada pelea, su salud empeoraba y ésta ya estaba muy resquebrajosa. Fueron ocho operaciones que se registraron en su historia clínica.

 

Las ocasiones en que ella más paraba en el baño o cerca de la batea se convertían en pesadillas para mí, sobre todo en las madrugadas porque era imposible conciliar el sueño, cada vez que le venía una arcada.

Si me preguntas por qué más peleaban, pues por dinero para nuestras pensiones del colegio o por las medicinas que nos hacían falta, cada vez que nos enfermábamos. Laura se quedó callada por un buen rato. Le pregunté si finalmente todas esas dudas se despejaron en ese desayuno…

 

“Fueron minutos de silencio pensando, recordando; entonces ya no hubo más café en mi taza… ‘Gracias Pá, nos vamos’ ”.

 

Humberto se puso de pie, recogió todo de la mesa y lo lavó inmediatamente. Como de costumbre, trató de recordar dónde dejó las llaves, volvió a su dormitorio a pasos acelerados para encontrarlas sobre el velador junto al montículo de cosas revueltas ahí.

 

Ese hombre miró nuevamente el reloj, se pone presuroso el saco para ir a la casa de Madeleine en Surco, la hermana mayor de Laura.

 

Durante las dos horas de trayecto en combie, aunque se sentaron juntos no hubo mayor conversación, no se dijeron nada importante aparte de…

 

- En esa calle había un restaurante, ¿no? Sí pá, lo cerraron hace dos años. ¿Cuánto está el pasaje a Surco? Un sol cincuenta Pá. Tras ese largo viaje de ambos casi enmudecidos, llegaron finalmente  a la casa de Madeleine…

 - Feliz Día Humberto, ¿nos vamos?, le dijo luego de abrazarlo.

 

Entonces Humberto, Laura y Madeleine caminaron hacia el restaurante sin mucho qué decirse tampoco, por lo que Madeleine para romper el silencio del encuentro…

 

-       Humberto… ¡Qué feo Día del Padre les están regalando ¿no?, con lluvia y más nublado que nunca!

 

……..

 

#cuento, #escrituracreativa


Fecha Publicación: 2022-03-01T14:37:00.001-08:00

 Kodak

Solo las cámaras detienen el tiempo. <<Volver a ser niño>>, como dice la canción y trato de no ver mucho las fotos. El cuarto se derrumba de nostalgia. Hoy no es un día de cumpleaños. Solo me acuerdo de unos pocos. Aunque vea las alertas, ya no me siento tan feliz para dedicar palabras que compensen lo heroico de sobrevivir a esta ciudad.

Ya perdí la cuenta de cuantos celulares he tenido. El último lo aventé por un ejercicio de conciencia, apenas vi la Falcon adherida a su piel cobriza. Agazapado bajo la gorra, para así trabajar cómodo bajo la cámara.

...

La cámara nos apuntaba cuando solía haber mesa de familia. Mi padre, aunque tímido, aprendió a sonreír frente al aparato. Pará eso bebía, para doparse ante la rigidez de su vid militar.

Hace ciento cinco meses que está enterrado y en todo este tiempo, no he vuelto a prender la Kodak, para otro momento feliz.

Cada vez que puedo, observó a mi hermano. Parece relajado, parece que disfruta hacernos reír, imitando a los de la tele, a los primos y a los políticos.

Ayer, un amigo me regaló un poco de filosofía doméstica...mientras bebíamos, decía:<<con mi abuela, murió el cuy chaktado>>. Yo puedo asentar que con el entierro de mi padre, murieron los almuerzos y las risas.

Hoy solo quedan papeles por firmar, un sepulcro sobre el pasto y la seriedad de nuestros rostros.

Parece que la muerte se presiente, aunque no se acepte. Yo no la tenía apuntada en mi agenda, pero cuando lo quiero con vida, prendo la Kodak. Me detengo en sus bigotes, y en cómo se ponía rojo, aguantando la risa. Me preguntó si en su época, reír era un castigo.

El corazón es un músculo impredecible. Nunca he visto de cerca un infarto. A mí no me tocó, pero la terapia me dice que no fue mi culpa.

En mi mente hay una cámara...

Yo solo quería desayunar y ahí estaba sentado. Íbamos bien conversando.

Solo que detrás de la ventana escuché al cachinero del barrio.

-Ese mueble se va¡¡!!!!

-No.

¡Ese mueble ya no tiene lugar acá!,¡se va!

-No

-No entiendes?, por eso prefiero desayunar sola. Y parece que Dios me escuchó.

Aquella mañana, siguió diciendo:<<No>>, pero mi cámara lo captó pidiendo perdón con la cabeza baja. Cierro mis ojos.

M. R. B.

{cuentos para sobrevir}


Fecha Publicación: 2022-02-12T08:54:00.003-08:00
Destinos que se echan debajo del karma
conflictos envueltos de adultos
¡Mi familia!, pronto escape
...la música en el Leyendas
y bailes sobre un sol de azotea
y si te alejas, duerme
¡ya me conoces!

Dibujas piedras de orgullo grafito
volveré cuando la esquina esté impregnada de brisa
mientras tanto fluye
con quien veas

no me llama: <<pareja>>
tomo un Martini
<<discúlpame, pero esa fue la última vez>>

A la mañana como cualquiera
prendo la lavadora...rssstr
un poco de farándula
el carrusel de cada día se enciende

mi horóscopo es temperamental
<<yo soy ese lunar que nunca más verás>>.

m.r.b.

Fecha Publicación: 2022-01-24T19:08:00.004-08:00

                                                                                                                        a W. R. y H.C. 


Le comuniqué mi decisión de embarcarme como mesera del Fantasy Cruiseship la última noche que intimamos en el parque de mi vecindario.

Solo pretendía pisar suelo americano, llegar a la ciudad de Nueva York donde una amiga entrañable me estaría esperando. A mis veintiún años, la idea de volverme ilegal no me aterraba, ni la de trabajar así fuera limpiando pisos, atendiendo mesas o lavando platos.

Mi delirio era huir de la realidad de casa, huir de la ausencia eterna de mamá. Aquel vacío que no podía soportar cuando apenas estaba a puertas de mis quince. Mamá, desde que te fuiste solo he podido hacer las maletas por cada calendario. Estoy sola y sigo siendo la de los problemas, en la mesa.

La idea de dejar a Nico no alteraba mi sueño, sabía que no lo amaba, aunque él por el contrario se sentía destrozado. Por ello, preferí ir sola y hacer los trámites. No quería sentimentalismos de por medio. Las gestiones para la visa fluyeron bien, era lo que más me preocupaba. La sorpresa me llegó cuando el embarcador me informa:

Para la ida  no es necesario tramitar la visa americana, porque haces escala solo en Frankfurt”. Cuando procesé sus palabras en mi nube mental “el american dreams” se desvaneció como las volutas nacidas de unos labios solitarios en angustia.

A pesar de ese ligero “cambio de planes”, la idea de trabajar once horas al día con altas dosis de estrés no me aterró. A los veintiuno, sentía que tenía la edad para soportarlo. Una noche más volvimos al parque, pero completamente abstraídos en el silencio, mi actitud decidida lo entristecía. “Desde que terminé el colegio he querido viajar. Salir de este país, atrapar mi sueño. Te amo, pero no te puedo detener, repetía cabizbajo”.

Cuando el día de la partida llegó, él y su familia me llevaron al aeropuerto en el auto de su padre. Ese auto que valía como la vida de un hijo, eso Nico lo supo contemplar. Los autos son como de la familia, para un padre. La familia como la caja envuelta en la que llegas a ser parte. Contrario al sentimiento para con la familia de Nico; con la mía, cerré toda puerta en caso pensaran despedirme.

Los relojes seguían en marcha así como mis planes. Por suerte, no hubo contratiempos en el check-in. Luego de éste, el  padre de Nico nos ofreció unas Dunkin como para endulzar la despedida.

Por lo que recuerdo, puedo decir que mi ex no es el sello de su padre, don Nico es silencioso y pensativo; sin embargo, las circunstancias de aquella ocasión fueron preponderantes para que mi ex luzca naturalmente distinto. Sus bromas forzadas ocultaban mal la pena a través de su mirada.

Minutos después, se escucha la llamada previa a la voz de la operadora. “Pasajeros del vuelo KLM 787 con destino a Frankfurt  favor de abordar por la zona de embarque”.

Nos miramos sin meditar. Don Nico de inmediato pagó la cuenta y nos dirigimos a la zona de embarque. Alrededor nuestro, las familias se daban un adiós resignado. <<Pasajeros, sírvanse abordar…y las lágrimas de padres a hijos, de hijos a padres que partían para un destino económicamente mejor.

En el embarque, las despedidas están más lejos que los retornos; como la mía con aquel último beso que nos dimos. <<Adiós, Nico.>> No tuve el valor de decirle que sería la última vez, <<claro que nos volveremos a ver, solo serán unos meses>>. En el fondo, sabía que ese viaje fue un pretexto para no seguirnos engañando. El pensamiento no calla, intentar amar siempre llega el final.

Mientras serpenteaba el pasadizo del embarque, nuestras miradas se iban perdiendo por el caprichoso juego del destino. Traté de llorar y él, ya tenía el rostro empapado.

Abordé el KLM 747, entonces mi mente se abstrajo a una sola idea, llegar al suelo americano cuando el crucero esté de vuelta, por Miami. El vuelo fue ligero gracias a que pude conciliar el sueño con una botellita de vino francés en la cena. Al llegar de madrugada al aeropuerto de Génova, escuché por primera vez el acento italiano. En su mano, una paleta decía: Signorina Mariana   (Lima).

Me indicó esperar unos minutos para recibir un tripulante más, pero éste nunca llegó.

Luego me indicaron subir a una camioneta, rumbo al hotel de tres estrellas. Los puertos concentran las mareas como cosa de todos los días. Aún seguía oscuro, pero por la fachada, se podía notar que la arquitectura era como una casa de duendes, techo a dos aguas, con espejos dorados, lámparas de fulgores cálidos, el mobiliario con toques de bronce.

Entonces fui notando que lo clásico era parte de la vida en ese mundo. Desde ese momento, comencé a tener horarios. Madrugar para el desayuno y empezar una vida de siete meses a bordo llevando desayunos a las habitaciones del Fantasy.

Cuando pasas por muchas islas rodeadas de mar turquesa, tus amigos imaginan que tu trabajo es tomarte fotos en cada parada, en el Panteón griego como si fueras turista  con lentes oscuros; sin embargo, yo me pasé dos meses esperando las dos horas de intermedio para echarme a dormir y así aliviar la hinchazón. Solo tenía veintiún años, pero el cuerpo parecía ya cansado como de cincuenta. Esos dos primeros meses me deprimí, mientras que todos alrededor andaban excitados porque lo nuevo en el encierro siempre apetece. Me sentía sola y el costurero colombiano fue tan <<hijo de puta>> que las medidas del uniforme fueron su diversión en ese vestidor oscuro y desolado.

Bastó una semana para comprender que los hombres viven por y para el sexo. No podía tener amigos, los pocos que hice fueron europeos. Italianas que llegaron al crucero para trabajar en fotografía o baile. Chicas hermosas y deportistas que podían relajarse en la misma piscina de turistas. Apenas les dije: I sono peruana, preguntaban por Machu Picchu. Viajar fue mi mejor inversión. Trabajar y viajar. Estudiar y viajar. Es el ombligo del mundo, siempre querrás volver. Hi, I’m from Canadá, me saludó un fotógrafo, una noche. Todos los días abría el bar, pero cada quien sabía su límite. Era tan divertido, aunque me perdía en su inglés. Ambos teníamos una relación en nuestros países, pero ambos sabíamos que nos gustábamos. Sin celos de por medio. Él logró que me olvidara de la depresión. Cuando acababa el turno, nos íbamos a la terraza, la marihuana era lo suyo. Así supe cómo se vive sin que nadie te pise los talones.

A los tres meses a bordo, crecí en ese crucero para burlarme de los hombres bajos, nunca tuve amigos latinos, ni filipinos, ni indonesios; no los entendía. Hui del mal olor de unas rumanas que fueron mis roomaid, y cuando terminé de hablar por teléfono en francés quejándome por ello, escuché que ambas hablaban de mí en un francés rudo. Luego de unas semanas intercambiamos de cuarto, peruanas y rumanas en cuartos separados. 

Con los pies poco a poco menos adoloridos, entre idas y vueltas para llevar o traer pedidos a la habitación, empecé a sentir que el barco era mi casa, con las mismas putas reglas. Solo que en él, yo podía hacer de mis noches, la puta gana. Sin embargo, los pies pesaban toneladas. Siempre de pie, siempre llevando el azafate, pero llegó una noche en la que no pude escapar. Recuerdo que bajé al bar por un par de long drinks para unos recién casados. Estaban encerrados en la habitación a media luz, y a mí me mandaron atenderlos. Mientras bajaba distraída, con el azafate como si fuera un cuaderno, completamente aburrida; él apareció por el corredor principal.

Caminé directamente por el hall del piso principal, hacia él porque tenía la mirada fija en mí. Era imposible evitarlo, un italiano vestido de gala. Con la piel bronceada, el terno blanco le combinaba bien. Y yo, con el uniforme plomo de todos los días. Con el azafate esclavizante de once horas diarias. En ese cruce de miradas, pensé: italiano lindo! Pasamos mirándonos hasta voltear a lo lejos.

Parecía una noche de esas en las que todo iba a parecer igual, hasta ese momento. Hasta verlo enfundado en un atractivo smoking blanco.

Entonces me dije: vine aquí a ganar dólares, a huir de mi realidad peruana, a terminar poco a poco con la ilusión de Nico. Sí que el primer mes fui buena. Contestaba cada carta suya, pero luego con el pasar de las semanas fui haciendo amigos y ya ni lo llamaba los domingos. 

Un viaje no es para siempre. Solo que esta distancia me llevó a vivir la pasión en noches de luna llena, cuando el trabajo terminaba a las once.

Es que aquel hombre de smoking y ojos redondos café me esperó una noche en medio del corredor. Esta vez, vestido de overol blanco y su nombre bordado: Lucca Marini.

El amor es un eclipse. Lo que vino después es lo que suele pasar cuando dos personas se gustan. Yo sabía que todo lo que se vive en un camarote puede volverse una simple historia cuando los contratos llegan a su fin. Solo que…lo vi perfecto. Nunca supe cómo, pero ya sabía mi nombre. Y cuando lo pronunció, empezó mi novela. Cada noche lo esperaba con el cabello mojado y él, nunca más con el smoking. Solo venía cantando, entonando unas baladas bajo la luna, las canciones de Pescara. Cada noche, simple en su overol blanco. Aunque no estuviera perfumado, bastó un roce en medio de las tuberías para sentir el primer beso. Y después de ese beso, una química comenzó sin permisos. Todos los días, cada noche mirando la luna, escuchándolo como si fuera mi primer amor.

Y claro, me pidió terminar con ese <<ese chico de Perú>>. Y lo hice, solo pude escribir un mail de un solo párrafo: <<los planes han cambiado, es lo mejor para ti. Yo no te merezco, Nico. Deseo que seas feliz>>.

Entonces pasó lo que era previsible. La última carta suya vino con unas fotos de nuestros paseos, con sendas dedicatorias <<nunca te olvidaré, estoy muriendo por dentro>>. Andábamos sonriendo, parecía felicidad en mi perturbadora caverna. 

El amor es como una guerra. Pasaron semanas para aceptarle una relación de camarote. Una parte de mí decía: <<sí, quiero>>, <<será que nunca más lo volveré a ver>>, pero lo que yo sentía era amor <<¿acaso, no quieres casarte?>> solo me dijo: sono veinticuatro. El amor es como una guerra contra el tiempo también. <<me vado en una semana>> y yo, imaginaba que las noches serían eternas. Cuando esperé aquella noche, él parecía rendido de haberme esperado. Me quería decir que no era una obligación  y yo solo le dije <<no digas nada>>. Entonces, apagó la luz.

Y como si fuera una trampa del destino, desde aquella noche solo hice mi trabajo cada noche, apagada. Ningún amigo podía sacarme al bar. Intenté dormirme para siempre y así no seguir llorando. Recibí dos cartas y una postal suyas, en esas pocas palabras solo me dijo: <<no volveré a embarcar>>. Tal vez la vida es una novela con despedidas eternas. Lucca me enseñó a no insistir.

Martha Robles.

Lima, 2022

#cuentosdeamor #narrativacorta


Fecha Publicación: 2022-01-23T11:15:00.003-08:00

 Siento un gran impulso por vivir momentos increíbles, por sentir que estoy en una nube. Ver qué todo brilla, aunque sea solo mis ojos vidriosos. Tener las luces multicolores alrededor y vibrar hasta la fibra más íntima. Las  señales electro magnéticas dentro. (Sin fecha)


Fecha Publicación: 2022-01-19T16:18:00.001-08:00

El cielo lucía un gris de temprano matinal. Por los corredores serpenteaba el aroma de un café adulto. 

En el piso trece, Roberta lo esperaba con la pluma Parker dispuesta y el cheque convenido. No hubo demoras, se despidieron como amigos ya divorciados. 


#microficción #narrativa


Fecha Publicación: 2022-01-10T09:56:00.003-08:00

Los primeros rayos del día penetraban por las cortinas de fino tul. Estas seguían el vaivén del tímido viento que lograba infiltrarse por los pequeños orificios de las ventanas, cuya madera estaba carcomida por el tiempo y por las polillas.

 

Mis manos se posaron para acariciar las delicadas cortinas. Mis dedos dibujaban sus bordados hechos con caprichosos tulipanes y amapolas.

 

Entre tanto, el viento peinaba suavemente mi rostro, como invitándome a descubrir lo de afuera.

 

¡Lo que ví! Un arco iris de geranios, margaritas y claveles; golpeadas por los chorros de agua que brotaban de la manguera. Éstos caían firmes, sin vacilar sobre ellas.   

 

Martha

En el año 2010, fui incluida en un curso de narrativa dictado en el Instituto Raúl Porras Barrenechea. Este taller me motivó a dejar fluir mi imaginación y en plena clase, escribí este ejercicio narrativo. La naturaleza de ejercer un oficio empieza por soñar y tomarse el tiempo de hacerlo.


Fecha Publicación: 2022-01-02T07:35:00.001-08:00

 Un poema que escribí asimilando que en el entorno, las rupturas pueden ser consideradas como propias. 

Este poema llegó a ser publicado en el 2013. El papel marfil le da un recuerdo único.

#Inmenso.

Felicidad para el presente #2022




Fecha Publicación: 2021-12-28T06:35:00.003-08:00

 Hoy, nueve de agosto decidí mudarme con mis libros, mis apuntes, mis audífonos y mi conejo blanco.

Desde hoy, quiero pasar mis días debajo de la carpa, dar alimento a los caballos, acariciar mi naturaleza pura sangre, alimentar y alimentarme del oxígeno, de los tornasoles bordeando mi mundo. Un oasis de hiedras en medio de las cajas.

En esta carpa, no hay funciones por la noche, pero sí, ruedan los colores como el carrusel del destino que me revuelca como la ola que me atrapó, que me quiso tragar; pero que mi padre nadó a contracorriente para rescatarme.

Hoy, él nada lentamente de su vejez en la corriente. Yo corro para sostener de a pocos, la calma.

Juguemos a trazar curvas con las puntas de los dedos, con las palmas de las manos, líneas de tiempo.

Tiempo vivido lentamente, irresueltos movimientos cómplices rescatando sonrisas, pendientes del cordel día a día.


Fecha Publicación: 2021-12-10T13:41:00.002-08:00

                                                                                                    a todos los viudos

La escritura más dolorosa es la que emerge de la muerte. Ver un poco de sangre desparramada, casi rosada.
Un charco te puede cambiar el dolor del día, aunque apenas éste inicie.
Ser testigo de cómo la vida agoniza es ingresar a un pasadizo abandonado en una cama del Estado.
Quisieras ser Dios para evitar el dolor, detener a los fantasmas, detenerse a la lucha de abandonarse.
Nunca olfateó su último minuto, pero era todo lo que contaba. Apenas pude, respiré. Son las once de la noche de ya veinte años, y me sigue doliendo. Lo mejor de todo es que solo nos queríamos en la misma habitación.

M. R. B.
#narrativa
#microrrelato

Fecha Publicación: 2021-12-09T19:52:00.001-08:00
Qué sería de mí!!! sin los motores de mi vida. Sin las palabras de voces que escuché y estoy escuchando en mi día a día, las que me dan confianza para creer en mí. Sí, en el poder de la escritura, en estudiar Literatura y salir adelante. El cuento es el género de mi preferencia, porque en poco, en un lenguaje personal, de figuras imaginadas puedo contar, para soñar en un hacer enmarcado en libros. Hoy sé que eso se llama <>. Hoy sé que las imágenes perennes se transforman en una narrativa de pensamientos intrincados y vueltos tejidos como una manera de escapar de la realidad. La vocación es un sentimiento noble, porque no ves límites de tiempo, ni esfuerzo. Quiero hacerlo bien, gracias por todo, gracias al destino, al ser superior. La búsqueda recién comienza! 📙

Fecha Publicación: 2021-11-30T16:38:00.001-08:00
Despojada de ángel, voy pisando la línea burdel, la que sea en dirección, al remanso stone.
Como un cuervo desplumado, mis huellas: gris de resaca traspasan el pavimento.
Elevo mis pensamientos cuando la madrugada se viste como masa etílica y vagabunda.
Mi cuerpo aún en pie, se balancea por el sopor de la quietud del amanecer.
No hay bus stop en mi noche, ausente de cuervos, con a las de ángel.
(un disparo, horas después)

m.r.b.

Fecha Publicación: 2021-11-26T17:01:00.001-08:00

 No hacer nada en el escondite. Esta noche, la luna sale a cazar.

El verano se nos está yendo de las manos y las hojas del calendario caen lentamente como en el otoño.

En este refugio llueve en cámara lenta. El destino es ironía.


Fecha Publicación: 2021-10-28T17:59:00.002-07:00

 Cuando las palabras lo son todo y en todo momento.

El tiempo es un madero que flota sobre las ondas contínuas.

El tiempo es un rostro enmarcado, invencible tiempo.

El tiempo.


Fecha Publicación: 2021-08-15T11:34:00.002-07:00

 El amor solo puede tener una palabra

Se podría pensar que todo ha Sido dicho en torno al amor

Yo podría escribir que es una escalera sin tiempos

Las alarmas se apagan...solo siento.














Fecha Publicación: 2021-07-13T15:51:00.003-07:00
Pd. Just let fish go!
2021

Fecha Publicación: 2021-07-06T11:42:00.002-07:00
#poemario #amazon #poemasperú Pueden verlo en: Nobody knows my soul

Fecha Publicación: 2021-06-26T18:51:00.009-07:00
Cuando Alfonso Santisteban y Alberto Isola coinciden en algún conversatorio, las ideas son para tenerlas fijas en un grabado. La teoría del teatro es movimiento y es historia para el asombro y el descubrimiento. Santisteban e Ísola son maestros de un arte que pone en juego el lenguaje, la elasticidad de la palabra y de los objetos,y en esa especie de cuarto vacío, inventar una silla de papel tras la pantalla. #Lima #Teatro #TucTeatro Robles, Martha

Fecha Publicación: 2021-06-03T10:00:00.004-07:00

 

El amor es aquello que une o separa. El amor en todas sus formas y colores. El amor a través de Abril.https://t.co/kb8C78vDR2. Poema Qatorce (2021)
Lectura gratuita con Kindle Unlitimed. Kindle price $1.95

— mundobutterfly (@mundo_butterfly) June 3, 2021


Fecha Publicación: 2021-05-17T12:23:00.003-07:00

 

La obra de Patricia de Souza se circunscribe en nuestra historia literaria de manera aislada. Se le difunde por iniciativas contadas de sus fieles lectores y en muy pocos programas institucionales.

Para quien indaga, casi por casualidad en su obra, como es mi caso; se percata del discurso bien argumentado de la autora, por defender un feminismo literario y afirmar que aquí en Perú, el patriarcado asentado intenta callar las obras de escritoras brillantes.

Por ejemplo, la cita: <<Cuando el  texto sale publicado, recibo una llamada del sur de España, de un escritor peruano, un cacique que aconseja a su subalterna no “escribir libros en ese tono”, cuando los anteriores son tan buenos, tan... colonizados, ¿señor? Me oye: Váyase al diablo. Cuelgo. Empiezan a sonar tambores de guerra. ¿Vale la pena dar nombres, hacer  una suerte de #DenunciaAtuAgresor? No, no pienso regalarle ese honor>>, denota con bastante honestidad una experiencia dominadora de parte de un escritor territorialista en cuanto a la crítica de su libro “El último cuerpo de Úrsula”.

Y es que, Patricia de Souza, explica que los escritores masculinos censuran aquellas obras de mujeres que hablan desde su cuerpo.

Entonces, ella opta por denunciarlo, escribiendo. Si nos ponemos a evaluar la dinámica social, podemos notar que el mundo, la sociedad, la estructura “establishment” es misógina y altamente patriarcal.

Si Blanca Varela escribió, desde su postura internalista, sobria, silenciosa en su tiempo y pudo llegar a ser tan brillante, eso no es suficiente para darle la importancia que nuestra sociedad ignora en cuanto a su calidad literaria.

La escritura, el mundo de la escritura es de machos y la sociedad así lo reconoce.

Martha Robles

#CasadelaLiteratura #PatriciadeSouza

#feminismo


Fecha Publicación: 2021-05-15T11:22:00.001-07:00

 El equilibrio es un espejismo, para mí. Fueron tantas veces, todas fallidas. El dulce sabor del fracaso. Contar las noches desde un insignificante fragmento. El sentido de la libertad tiene cura.


Fecha Publicación: 2021-04-24T22:03:00.001-07:00

 Cuarentena Bye Love

La idea de cuarentena parecía una situación bajo control, con un café, sentados frente a la pantalla. Desde el quince de marzo, el Perú se declara en alerta sanitaria...Vizcarra, el que mintió. 

Él y yo cambiamos y la vida de mi mascota fue perdiendo los sentidos.

N2 apagó el televisor y se durmió. Ese domingo habíamos hecho la cola más kilométrica de nuestras vidas. Entonces, comenzamos a apagarnos.

Al día treinta de pandemia, N2 y yo nos volvimos extraños. Las noticias nos distanciaron por las noches. Y por las mañanas, mi mesa se volvió un laberinto de informes con migas. Reportes en bata y cafés. Entonces, N2 se quedó sin trabajo. En veinticinco metros cuadrados, día y noche, ¡qué cosa podía salvarnos! Descifré sus rodeos. Con la mirada baja, se dio la media vuelta para vivir con su madre. ¡Perfecto, bye! El café durará más.

Tras setenta y cinco días, la cuarentena me enfrentó en mascarillas y soledad. Nunca fue para mí el matrimonio y menos a metro y medio de distancia. Así funciona mejor.

Un virus me abrió los ojos y comenzar a sentir que el amor eran sus patitas despertándome. Su olfato dándome protección, entre tantas estadísticas de vidas perdidas. 

Pero el tiempo de tu mascota es exacto, incondicional. A mis pies, podría encarar las pérdidas. Luego sonó el teléfono y supe que por la edad de mis tíos, no pudieron resistir al virus. A los días tocó acostarlo con un beso para siempre. En cuarentena, tu respirar me hizo muy feliz. Blacky, my real love.



Fecha Publicación: 2021-04-22T21:16:00.001-07:00

 Me gusta jugar con mi vida. Ser (por un momento) un parásito intelectual. Hundirme en el polvo, acomodar mi capa para filtrar la vida que gira. Untar las páginas con mi tiempo perdido y que mis gafas envejezcan con mis venas.

En este sillón, de cuero y memorias, resuelvo los problemas caducos y detrás crucigramas de amor: hijos que no reconocí y que algún día veré desde muy alto.


Fecha Publicación: 2021-04-16T08:48:00.001-07:00

 El pueblo se vistió de fiesta durante una semana. La hija del Alcalde, Leticia estaba destinada al hombre más rico de Paucartambo. Todos bebían chicha hasta devolverla con escupitajos. La noche anterior a la boda, Santiago burló la seguridad del Palacio Concejal, ingresó por la ventana y sorprendió a Leticia con un profundo beso con sabor a hortiga. Al día siguiente, Leticia nunca apareció en el altar. El pueblo vestido se quedó consternado. <<Me vengaré>>, dijo el padre. Mientras que el novio se volvió un sapo.

Desde entonces, en las afueras del pueblo todos lloran al pie de la montaña, el segundo domingo de mayo.