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Etiquetas: [Cine USA]  [Festivales]  [Western]  
Fecha Publicación: 2022-09-07T19:55:00.086-07:00

 

   Pocos elementos convencionales y formales del género aparecen en "First cow". Todo se muestra como por primera vez. 

   Únicamente los paisajes austeros reflejan cierta mitología en esta región del Oregon donde el camino a la prosperidad no está en el oro sino en las pieles de castor o en una vaca. Todo tiene una forma tan esencial como los diálogos o unas notas de guitarra. 

   Dentro de una sencilla cabaña, Figowitz y King-Lu idean planes de negocio. El sabor de sus bizcochos atrae ávidos comensales, entre ellos al arrogante Cheaf Factor, dueño sin saberlo del insumo principal.

   En el silencio de la noche, una relación de complicidad parece crearse entre el chef Figowitz y la inocente vaca. Pero las pequeñas acciones producen grandes consecuencias. El Cheaf Factor deja de lado toda su distinción de comerciante mientras que Figowitz y el inmigrante King-Lu se resisten a cualquier forma posible de heroísmo. Y en esta incertidumbre, una bolsa con dinero —fruto del esfuerzo— se convierte en centro de atención, tan importante como la amistad o la sobrevivencia.  La esperanza se desvanece y reaparecen la melancolía y la fatalidad (Dead man).

   "First cow" (2019) está ambientada en una época anterior al western clásico, al gran género de la exploración, de la búsqueda de un destino y también del precio de ese destino, como dice la directora Kelly Reichardt. El precio del heroísmo, de la conquista y la explotación.

 (Ver "Todo es un western"). 




Etiquetas: [Cine Perú]  [Documental]  [Festival de Lima]  [Libros]  
Fecha Publicación: 2022-06-19T09:44:00.001-07:00


Y es que jugó la guerra de los hombres
Ese día se armaba de una rosa
El fusil del poeta es una rosa
(Chabuca Granda)

   Peones saludan a los señores hacendados, acercan sus cabezas y se alejan, se arrodillan y el patrón les toca el hombro.

  Plano general de un rio serpenteante y dorado reflejando la luz del sol.

  
  El documental “El viaje de Javier Heraud” (2019) de Javier Corcuera se desliza como un rio a través de poemas, cartas, fotografías, amores, anécdotas y la música de Pauchi Sasaki. Un viaje emocional que descubre la personalidad y el humor de una ausencia recuperada. 
"Más allá de los signos de la política o las letras, podríamos decir que es el viaje hacia una permanente actualidad”. (M. Lauer)
    La continuidad de testimonios y lugares, incluso las fotos tomadas por el poeta, reflejan intimidad, humanidad y una forma de ver el país. Diáfana y musical, la poesía de Heraud se inspira en la naturaleza, la vida armoniosa y el transcurrir del tiempo. 

   En su poesía hay un río violento que inunda las casas y los corazones, que canta a los hombres (“El río”); un verano contra la ardiente tiranía de la primavera (“Las estaciones”); las blancas escamas de los peces caídas al son del viento del otoño (“El otoño y el mar”); las moras, granadas y flores de madreselva en el pequeño jardín (“Mi casa muerta”).

  Las
tensiones de la Guerra Fria y la revolución cubana en los años sesenta, influyeron en la radicalización de algunos partidos de izquierda y en la germinación de una inquietud. El poeta y sus compañeros querían lograr un cambio en la sociedad, seguir el sueño de una utopía, creer en una hazaña liberadora de la desigualdad. Heraud emprendió un viaje del que no regresaría. 




Etiquetas: [Documental]  [Política]  
Fecha Publicación: 2022-03-19T20:00:00.673-07:00

    La última campaña presidencial ha sido una reñida contienda no sólo política e ideológica sino también mediática y social.

   Las propuestas del candidato cajamarquino relativas al gas y la constitución provocaron alarma en muchos limeños que salieron a las calles en caravanas de autos enarbolando banderas. Grandes carteles de rechazo aparecieron iluminando una avenida, y hasta los jugadores de la selección de fútbol y un novelista -consejero en instancias decisivas- nos advertían sobre el riesgo de asomarnos al "abismo de una dictadura comunista".
  "Cada vez que hay un avance de la democratización, hay una respuesta proporcional de rechazo" (Méndez)

  
   Durante la campaña de segunda vuelta llamaron la atención el clasismo y racismo esparcido en las redes sociales. La poca objetividad de los medios, así como las noticias sucesivas sobre la reaparición de viejos políticos sustentando el fraude, las insinuaciones golpistas de oficiales retirados, leguleyadas de abogados contratados para anular votos, y hasta el soborno a un funcionario electoral en el conteo, parecían ser fuente para un thriller político sin final.

   Ya sea por la ignorancia o por temores exacerbados, muchos en las redes sociales se hicieron “activos colaboradores de campañas sostenidas por odios y miedos” (Pásara). 
 
  Polos opuestos
 
   Esta virulenta campaña electoral consiguió polarizar al pais y elevar la escasa votación de Fujimori y Castillo, alejando sus posiciones hacia una derecha “democrática” frente a una izquierda comunista lejana a la capital. Inevitable y desafortunada disyuntiva entre dos grupos extremos con poca representatividad.
  “(...) la extrema derecha y los dueños del país han inventado que el candidato contrario a sus intereses va a llevarnos a una utopía del desastre. A sus seguidores es que su racismo los ciega" (González). 
  El apoyo a Fujimori por parte de varios líderes partidarios, es decir la derecha liberal ortodoxa, promovió aun más la escisión entre dos polos opuestos y el debilitamiento del centro político. “Son las rígidas ‘convicciones’ de los defensores extremos del mercado los que han debilitado al centro político al tratar de comunista y terrorista al moderado. Al barrer la arena política de los reformistas, se ha quedado solo acompañado con un fiel reflejo de su ortodoxia al otro lado del espejo” (Diaz-Albertini).
  
   Esta polarización política fue tambien una polarización geográfica entre Lima, la costa norte y el resto del país; una segmentación entre los residentes de las zonas que más se integraron al crecimiento de las últimas décadas, y quienes residen fuera de ellas. Se trata de un “contraste secular” ahora percibido con mayor intensidad por los estragos de la pandemia. 
  «No es que necesariamente Lima haya sufrido “menos” los estragos del covid-19, pero la realidad percibida es la concentración en la capital de recursos y decisiones. Y esto se percibirá así aunque los gobernadores regionales sean impopulares y tengan una decisiva responsabilidad en gestiones ineficientes, cuando no clientelistas y hasta corruptas» (Rochabrun). 
  
   Promiscuos y desconfiados 
   
   Pero este contraste político entre la costa y las otras regiones del Perú sería solamente coyuntural. La fidelidad del voto es inestable. Keiko Fujimori perdió el voto rural que en el 2016 la había apoyado, y Castillo ha desperdiciado el apoyo del pueblo, meses después de su elección. La popularidad se desvanece pronto en las encuestas. “Vivimos en una país precario e informal, donde la gente no se acuerda por quién votó la elección pasada. Políticos y ciudadanos somos una panda de promiscuos”. (Vergara) 

   Esta suerte de andar a la deriva, de no saber por quién votar al no poder encontrar virtudes idóneas para tan importante cargo, tendría su origen en una “lasitud institucional”, en la desaparición de los partidos vistos como grupos mafiosos que aspiran a capturar el Estado. “Si a esto se le suma la impunidad y la incapacidad del Estado por lograr que sus propias normas se cumplan, desde los niveles más altos hasta los más bajos, lo que se tiene es una incredulidad generalizada” (Quintanilla). 

    La decepción y desconfianza en las instituciones y los partidos políticos desprestigiados por sus líderes, abren el camino a nuevos candidatos extremos como Castillo: "una sorpresa para los limeños, que de pronto descubrieron que las provincias existían, con reivindicaciones enormes contra la capital" (Vargas Llosa). 

   Los presagios apocalípticos del novelista ante un cambio de sistema y un probable país “devastado por la censura, la incompetencia económica y una policía política”, parecen no haberse cumplido. Preocupado por el desarrollo y la prosperidad, por las inversiones millonarias que buscan seguridad, Vargas Llosa propone un liberalismo democrático, inventor de la igualdad de oportunidades, impregnado de ideales progresistas: 
  “Un país que busca la justicia en la libertad debe gastar sumas importantes en crear una educación pública de muy alto nivel, pagando y preparando a los mejores maestros y constituyendo colegios y escuelas que puedan competir con las privadas y superarlas. Muchas personas pensarán que se trata de un ideal imposible. No es verdad. Francia tuvo una educación pública de altísimo nivel que llevó a líderes obreros a puestos principales”. 

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  Fuentes hemerograficas
 1. Cecilia Méndez: “Olvidos bicentenarios, democratización y racismo”. La República. 21 de Junio del 2021 
 2. https://luispasara.lamula.pe/2021/06/28/el-espectaculo-que-hoy-ofrece-el-peru-al-mundo/
  3. Eduardo Gonzalez-Viana: “De las menestras al golpe”. Facebook 
  4. Javier Díaz-Albertini: “Envidiosos y resentidos”. El Comercio. 9 de junio de 2021
  5. Guillermo Rochabrun: ¿Polarización? ¿De qué estamos hablando? Revista Ideele N°298. Junio-Julio 2021 
  6. Alberto Vergara entrevistado en La República
  7. Pablo Quintanilla: “Causas, motivos y responsables: los resultados electorales de 2021”. Revista Ideele N°299. Agosto-Setiembre 2021 
  8. Mario Vargas Llosa: “En la cuerda floja”. La Republica, junio del 2021. Y “Una sociedad democrática y moderna”. El Comercio. 23 de noviembre del 2021.


Etiquetas: [Cine europeo]  [Política]  [Revistas]  
Fecha Publicación: 2021-11-12T18:17:00.008-08:00



    En la inmensa virtualidad circulan unas palabras de elogio a la derrota o el fracaso y contra la antropología del vencedor, atribuidas a Pier Paolo Pasolini.



   Estas palabras habrían sido escritas en realidad por una maestra italiana y únicamente el párrafo final correspondería al director italiano: «Pero soy un hombre que prefiere perder más que vencer con maneras injustas y crueles...»

   El blog “Le pagine corsare” reproduce este párrafo y el artículo completo publicado en la
 revista “Vie Nuove” en 1961, donde Pasolini responde a una carta en la que se hace referencia al poeta Pascoli, a la película “La giornata balorda” y a Stalin. Vale la pena recordar que el cineasta italiano se graduó en la Universidad de Bolonia con una tesis sobre la poesía de Giovanni Pascoli. “Pasolini fue desde un principio y hasta el final poeta, lo fue en su cine y en su narrativa y hasta en sus apasionadas intervenciones públicas”, dice Ana María Gazzolo en la revista Lienzo. 


   “La giornata balorda” (From a roman balcony, 1960) de Mauro Bolognini, escrita por Alberto Moravia y el mismo Pasolini,
fue censurada por algunos diálogos y escenas que retratan a un desempleado padre romano y sus peripecias con una manicurista, un abogado, un traficante, una prostituta y otros personajes marginales. La sordidez en las relaciones y la aspereza del ambiente -influidos por el neorrealismo- son signos del universo literario pasoliniano. Esta película producida bajo la mirada de censores romanos y milaneses es, según Pasolini, "lo máximo que se puede hacer en cuanto a denuncia contra la burguesía del bienestar" (1).

   Al final del artículo publicado en la revista Vie Nuove,
 el director italiano parece estar de acuerdo en considerar el peso relevante de Stalin en la historia: la figura de un hombre misterioso y simbólico de quien solo queda "la mítica grandeza militar y su puño de hierro necesario en un largo y terrible periodo de emergencia". Y continúa: 


   "Pero soy un hombre que prefiere perder más que vencer con maneras injustas y crueles. Grave culpa de parte mía, lo sé! Y la mejor parte es que tengo el valor de defender tal culpa, de considerarla casi una virtud".

   "Stalin no amaba, es cierto, los héroes de Dostoievski. No puedo perdonarle la represión, la injusticia, los campos de concentración". (1)

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(1) Revista “Vie Nuove” Nº46. Octubre de 1961. También publicado en el libro “Ensayos sobre política y sociedad de Pier Paolo Pasolini”. Ediciones Mondadori. 1999.

Etiquetas: [Cine latino]  [Cine Perú]  [Documental]  
Fecha Publicación: 2021-10-08T22:20:00.002-07:00



   Cómo adaptarnos?
   Cómo conectarnos con otras personas diferentes?
   Qué fuerzas nos sostienen?.


   El documental “Lo que sostiene” intenta sensibilizarnos, movernos hacia la empatía, hacia la conciencia de otras personas con capacidades diferentes, con una forma especial de observar, escuchar y comunicarse. 

    Ellos no entienden la maldad ni otras complejas abstracciones; su entendimiento y sensibilidad los hace capaces de conectar con la energía y el lenguaje. Ellos nos enseñan a expandir nuestros sentidos. “Ellos tienen la capacidad de cambiar la energía de un ambiente con su sola presencia”, dice la directora Mariana Tschudi.

    La música en el documental crea una atmósfera que rehuye de alguna manera la celeridad audiovisual. Vivimos rodeados de estimulos, distraídos, atrapados por el vértigo sin lograr conectarnos mejor. Esta hiper-comunicación y saturación de estimulos en los cambiantes modos de vida nos hace olvidar la angustia y el vacío, como señala Diego Batlle sobre el film “Aloners”.

   Desarrollamos habilidades de acuerdo a nuestras posibilidades y objetivos, y son estas disposiciones las que determinan si se puede pensar o no en un fracaso. Si bien la variación genética en el síndrome de Down no debe verse como una enfermedad sino como una condición diferente, es preciso considerar que esta alteración va a condicionar el modo de envejecer.


Etiquetas: [Cine europeo]  [Documental]  [Festivales]  
Fecha Publicación: 2021-01-25T01:20:00.008-08:00


   "La montaña no era materia inerte, estaba viva". 

  Una avalancha de nieve cubrió completamente los restos del avión donde dormian los jugadores uruguayos sobrevivientes. “Era como si estuviésemos cubiertos de cemento”, recuerda uno de ellos. No podían mover los brazos ni respirar. Algunos empezaron a ver imágenes de su infancia, una luz al final del túnel. Sentían una paz, un gran placer de no sentir nada. Alguien vino corriendo y empezó a escarbar en la nieve para desenterrar las cabezas. Al respirar, sentían que despertaban, que les volvía el alma al cuerpo, las ganas de seguir viviendo. 

   Uno de los jugadores encargado de las raciones de comida era muy estricto. La decisión fue tomada después de hablar y discutir entre ellos. Se trataba de comer y seguir vivos o morirse de hambre. Una pequeña navaja les sirvió para cortar la piel de los cadáveres.

   Escuchaban la radio y pensaban: "detrás de esa cordillera, los chilenos viven felices como si nada mientras nosotros seguimos aquí, muertos". Estaban muy débiles. Los días eran largos y pasaban lentamente. Nada ocurría; solo esperaban. Hasta que se dieron cuenta de que nadie vendría y debían hacer algo antes que se acabe la poca comida.

    “Stranded. I’ve come from a plane that crashed in the mountains" (2007) del uruguayo Gonzalo Arijón recoge testimonios de los ex jugadores uruguayos quienes reviven los interminables días de desaliento, debilidad e incertidumbre; las imágenes además recrean los meses de abandono físico y psíquico, soportando el frio y la soledad en la inmensa cordillera blanca de los Andes en 1972. Los silencios de los entrevistados -breves pausas entre los recuerdos dificiles- son tan reveladores como las palabras.

  

   Día 66. Roberto Canessa y Fernando Parrado eran los que estaban mejor. Ambos treparon la montaña, demoraron varios días. El viento no los dejaba ascender; sus pantalones estaban mojados por la nieve. Parrado no podía seguir más. Buscaron un lugar donde pasar la noche. El viento amainó. Los otros veían cómo se volvían cada vez más pequeños en la montaña blanca.  Por la mañana, Canessa llegó a la cima y vio el paisaje al otro lado: “Esperaba encontrar algo verde”, recuerda. “En ese momento sentí que estábamos perdidos”. Canessa y Parrado siguieron caminando durante días. Alcanzaron un área sin nieve; y seguían. El cuerpo no les daba pero la voluntad los hacía continuar. Los otros perdían las esperanzas pensando que algo les había pasado. Solo nieve y más nieve...


Etiquetas: [Cine europeo]  [Documental]  
Fecha Publicación: 2020-10-22T08:29:00.220-07:00



   “Si Liverpool no existiera habría que inventarla”

   Un tren elevado avanza hacia un imponente edificio en una ciudad del pasado en blanco y negro como si fuera una metropolis del futuro.

   “Dejamos el lugar que amamos… pasamos toda una vida intentando recuperarlo”. 

   El interior de una iglesia iluminada por las velas.

  “Amamos el lugar que odiamos. Después odiamos el lugar que amamos”.

  Las inútiles oraciones no fueron un alivio para el alma. No hubo respuesta de Dios; solo un enorme vacío. La cámara desciende en un travelling vertical mostrando los altos y elaborados vitrales, los cuadros religiosos, un pequeño altar. “Limpieza emergente y gratitud a Dios”. Retratos de santos: uno de ellos abrazando un crucifijo. Hoy la iglesia se ha convertido en un restaurant elegante. “Ahora la congregación puede comer y beber a la vista de Dios”.


    Las multitudes de Liverpool abarrotaban las playas y las piscinas, los trenes, también los estadios de futbol: cuando todavía no era vendible y se sabía perder.

   
Las imágenes de archivo en
“Of time and the city” (2008) parecen proyectar el significado de algunas citas literarias o intentan reflejar cuestiones personales. Davies confiesa que el vacío en su alma de juventud lo llenó con música, poesía, cine y lucha libre. “Musicales, melodramas, western, nada era demasiado rico o pobre para mi voraz apetito”. “Aquí estaba mi mundo entero. Home, school, the movies and the God. Tú que maldices y no das consuelo”. La imagen de Cristo con una corona de espinas. 

   En “Of time and the city" de Terence Davies, las imágenes del pasado pierden objetividad al intentar reflejar los recuerdos, al buscar recobrar los rincones perdidos en el tiempo. Un niño en bicicleta deja una botella en la puerta de una casa; una mujer lava la ropa.      

   La escena de una mujer limpiando una ventana se parece a otra recreada mediante un travelling frontal con la voz de Ella Fitzgerald en “Distant voices, still lives” (1988). Aquí la historia de una familia regida por la autoridad paternal avanza intercambiando siempre los tiempos y lugares, alegrias y tristezas. La madre, los hermanos y amigos cantan canciones populares en reuniones y fiestas.

   El británico Davies revela haberse inspirado en el mediometraje “Listen to Britain” (1942) donde hay momentos intensos y emotivos: una multitud en un teatro convertido en gran pista de baile, soldados en blanco y negro, es decir, la esencia de ser británico. En este documental de Humphrey Jennings, el tiempo y la memoria se extienden como ondas en el agua. 

 


 

  

Etiquetas: [Cine europeo]  [Cine USA]  [Western]  
Fecha Publicación: 2020-06-08T20:00:00.009-07:00



   El paisaje rojizo y fordiano de Monument Valley, la incertidumbre del desierto, las vías de un nuevo tren surcando una ciudad en construcción, una estación que traerá progreso y civilización a Flagstone donde parece que la ley y el orden aún no han llegado. El barroquismo y detallismo de los escenarios, los rostros en primer plano: desgastados, curtidos por el tiempo... la mitologización del viejo oeste.
 
  Los sonidos ambientales y la música del italiano Morricone crean una atmósfera complementaria a las palabras en
"Once upon a time in the west" (1968)

  La harmónica del pistolero idealista que busca saldar cuentas con el pasado; la guitarra y una trompeta para el ambicioso y despiadado gunman de Flagstone; la voz de una soprano y los violines para Jill McBain, la viuda heredera de Nueva Orleans. En cada aparición de Cheyenne -bandido romántico de moral ambigua- se oye un silbido y un banjo...

   Los personajes de Sergio Leone transitan entre la fidelidad histórica y la mitología literaria, entre una posible realidad y una instituida ficción, entre la ley y el dinero (como en la trilogía del dólar), aunque aquí, en "Once upon a time in the west", Bronson y Fonda no se juegan la vida por una mujer o el oro. Armónica y Frank pertenecen a una raza antigua, casi épica, impulsada por la venganza, el honor o el heroísmo; vieja estirpe en el imaginario del western, contemporanea de Shane, Wyatt Earp, Ethan Edwards o George Hansen.

 

Etiquetas: [Cine Asia]  [Cine USA]  [Festivales]  
Fecha Publicación: 2020-03-04T10:17:00.001-08:00


  La complicidad de saber lo que otros no saben. El suspenso de un plan perfectamente diseñado que parece estar siempre a punto de arruinarse. Lo que pretende ser real se vuelve cómico y absurdo.

  La familia de empleados
en "Parásitos" celebra el confort de su plan en la espaciosa sala de la residencia gracias a la exagerada ingenuidad y confianza de los dueños ausentes. Pero esta breve felicidad, este aparente equilibrio parece quebrarse cuando los dueños regresan de improviso. 

   Echados en su sillón, los padres ricos vigilan a su hijo en el jardín, sin descubrir la farsa de los empleados escondidos como insectos bajo la mesa. El patriarca familiar confiesa sus pensamientos: los empleados no deben cruzar la línea imaginaria. El equilibrio se mantiene. El plan de la familia pobre sigue su curso.

  Detrás de esta ficticia y objetiva normalidad se esconden la codicia y el miedo a perder autoridad. Pero el plan de la familia invasora, parasitaria, parece volver a quebrarse con un giro inesperado; un turning point revela una nueva amenaza en la residencia. La extraña comedia familiar del coreano Bong Joon-ho cambia de tono y se convierte en algo más oscuro y siniestro. 



  Hay marcadas diferencias y relaciones de dependencia entre las familias. Los invasores pueden pasar desapercibidos o aparecer de manera sorpresiva y violenta. La seguridad es amenazada por algo similar y a la vez extraño. El miedo se extiende. Los invasores han salido del subsuelo como una plaga de zombies para ocupar el lugar que les corresponde.

   La familia de doppelgängers en "Us" intenta usurpar la identidad y las vidas de sus dobles
 y así poder disfrutar de la comodidad que siempre esperaron. Esta familia invasora no es muy distinta de aquella familia de la novia en “Get out” que recibía al novio en su apartada casa de campo y luego lo invitaba a una misteriosa reunión familiar donde los extraños sirvientes parecían a veces mostrar una personalidad escondida o relegada.

  El horror de Jordan Peele como una forma de encarar lo desconocido, lo extraño, lo outsider, aunque se parezca demasiado a nosotros mismos.


Etiquetas: [Cine Perú]  [Documental]  [Festival de Lima]  
Fecha Publicación: 2019-11-25T23:18:00.007-08:00



   “Para evitar la soledad prendemos nuestra música, cantamos, silbamos”, dice un picapedrero mientras camina entre las piedras y enormes paredes blancas de una desolada cantera de sillar.


  
Un hombre corta las hojas de los árboles con un machete, camina por una trocha en medio de la selva; su voz en off recuerda a Piter Eustaquio. La cámara lo acompaña hasta un rio y una lancha y empieza a navegar lentamente. En otro pueblo, en otra ciudad, alguien se queja por vivir aislado y no poder ir a una posta médica.

   Otro hombre saca un durmiente de madera de los rieles, camina lentamente por las pampas puneñas entre un rebaño de ovejas mientras su voz en off confiesa que tuvo un ataque al corazón y ahora ya no puede salir a negociar carneros en la ciudad. El tren se acerca y pasa lentamente frente a la cámara con su continuo estrépito.


   El dueño de un barco naufragado en un rio de la selva recuerda cómo los familiares le exigían sacar a los muertos del rio. Algunos habían sido devorados por los peces. En ese accidente también murió Piter Eustaquio.


    La naturaleza y la extensa geografía peruana parecen aislar, transformar, modificar las vidas de las personas. El esquivo y misterioso Piter Eustaquio Rengifo Uculmana podría haber sido cualquiera de estos personajes del documental de
Gianfranco Annichini, contando sus extravagantes vidas, recordando, tal vez inventando. 

  En los documentales de Annichini, dice J.A.Portugal, hay un tema recurrente: el acercamiento a personas -luego transformados en personajes- desde los que se ilumina la particular realidad nacional, para articular un discurso cautivante que rescata, redime, y logra aproximar al espectador, obligándolo a mirar al personaje de una manera distinta, mostrándole una presencia usualmente desconocida o ignorada.
     



Etiquetas: [Cine USA]  [Libros]  
Fecha Publicación: 2019-09-17T09:57:00.103-07:00


   Desde las primeras líneas, el Dr. Miles Benell advierte a los lectores acerca de lo inexplicable de su historia. A través de un invariable punto de vista descubrimos los extraños sucesos ocurridos en Mill Valley, cuando algunos pacientes se muestran preocupados por los cambios de conducta en sus familiares. Hay un inicial y razonable escepticismo. La aparición de un cuerpo en un sótano produce mayor inquietud. Para el psiquiatra Mannie Kaufman, los cambios de personalidad y el cuerpo desaparecido misteriosamente son simplemente histeria o sugestión colectiva.

   Los argumentos de Kaufman parecen dar por concluido el misterio. Cuando todo parece volver a la normalidad, el Dr. Miles Benell descubre dos enormes vainas de semilla en casa de su amiga Becky. El escepticismo se convierte en aterradora certeza. Estas esporas o parásitos del espacio, como las denomina el profesor Budlong, reproducen cualquier forma de vida. El horrible descubrimiento de los cuerpos dentro de las vainas provoca la desesperada huida de Miles, Becky y sus dos vecinos, fuera de la ciudad. 
 

   En la novela de Jack Finney, la paranoia producida por esta silenciosa invasión podría haberse inspirado en la represión del comité mccarthista de los años 50, en la sombra deshumanizante de la bomba atómica y la guerra fría, o en la amenaza de un comunismo totalitario (1). Jack Finney y el director Don Siegel tenían una particular visión de la sociedad.

   Al volver a la ciudad, Miles y Becky descubren el terrible silencio de las calles semi-desiertas de Mill Valley, las quejas de un vendedor por la falta de clientes, y la expresión impasible, fría e indiferente de una bibliotecaria. 
 
   En casa de Becky, cerca a la ventana, Miles escucha a los tios: algo ha cambiado en su forma de hablar. Hay un recuerdo de la falsa cordialidad de un limpiabotas que, en realidad, escondía un amargo desprecio. Miles y Becky deciden visitar al profesor Budlong para que les explique su teoría sobre el probable origen extraterrestre de las vainas.
  
    El film "Invasion of the body snatchers" (1956) de Don Siegel no pone en escena estos capítulos de la novela; más bien desarrolla una persecución policial por las calles durante la noche hasta que la pareja logra refugiarse.
   “El miedo, que al principio es estimulante, con la adrenalina siendo bombeada por el torrente sanguíneo, se hace al final extenuante”.
   A través de la ventana de su consultorio, Miles observa la plaza pública y los camiones agrícolas cargados con las enormes vainas de semillas. Los vecinos recogen los vegetales alienígenas para ponerlos en sus autos. 
 
   Entonces aparecen en el consultorio, el Dr. Kaufman y el profesor Budlong —convertidos en exactas copias de sí mismos— para explicar las bondades del proceso de duplicación: renacer en un mundo sin problemas ni conflictos; llevar una vida simple y conformista sin amor ni odio, sin ambiciones ni fe, sin esperanzas ni emociones. El Dr. Miles y Becky vuelven a quedarse solos con las dos enormes vainas colocadas junto a la puerta.

   “Ahora tú estás pensando cómo en una película”- explica Becky. “Es lo que la mayoría de las personas suelen hacer... por lo menos a veces. Miles, hay ciertas actividades que la mayoría de la gente nunca realmente hará en toda su vida. Así que ellos las imaginan en términos de escenas como en el cine. Es la única fuente que la mayoría de la gente tiene para visualizar cosas de las cuales nunca tuvieron una real experiencia. Y es como tú estás pensando ahora: una escena en la que estás luchando con dos o tres hombres...” (2)




  La despersonalización y la deshumanización de la sociedad crean un conflicto entre la uniformidad colectiva y la singularidad individual. Los nuevos humanos duplicados conservan los recuerdos y la razón, pero han perdido sus emociones. Su semejanza y aparente normalidad producen miedo y horror. En “Los múltiples rostros de los usurpadores”, Noemí Novell interpreta los orígenes sociales en las adaptaciones de la novela de Finney realizadas por Don Siegel, Philip Kaufman, Abel Ferrara y Hirschbiegel.

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(1) John Whitehead: "Invasion of the Body Snatchers. A tale for our times".
(2) Jack Finney: "The body snatchers" (1955). Capítulo Dieciocho. Publicado originalmente en el Collier's Magazine a fines de 1954.
 
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Fecha Publicación: 2019-02-16T15:22:00.000-08:00


  Seguimos a un personaje que parece no tener un rumbo definido, cada vez más distanciado, desdramatizado, resignado y finalmente aterrado ante lo desconocido. Hay un progresivo clima de extrañamiento ya antes sugerido en “La mujer sin cabeza”; un ambiente enrarecido por el zumbido de los insectos, los susurros, los descubrimientos y las apariciones sorpresivas.

  El fin de las esperanzas por un traslado a otra ciudad sudamericana y la travesía por la selva paraguaya en busca de un bandolero, parecen transformar al Corregidor Diego de Zama y alejarlo de la realidad. Su punto de vista crea una sensación de desconcierto. El viaje se vuelve tan incierto y peligroso como el de algún explorador aventurero en los territorios del nuevo mundo. Unos indígenas ciegos cruzan el campo en silencio, como fantasmas de otra época, mientras las palabras del bandolero Vicuña se tornan de pronto reveladoras y amenazantes.

  Insinuación, ambigüedad y sutileza son palabras que han definido la puesta en escena de la directora argentina. Gestos, miradas y palabras engañosas. Revelaciones que terminan por desengañar y echar por tierra las expectativas del Corregidor, un personaje entre la historia colonial y la ficción literaria.

   Aquí la directora se refiere a la trampa de la identidad en la que se encuentra el personaje de Zama en la novela de Di Benedetto. También explica su interés en el ritmo de la novela -más que en el argumento- y la importancia del sonido de la lectura por su relación con el lenguaje del cine. 




Etiquetas: [Cine latino]  [Cine Perú]  [Festivales]  
Fecha Publicación: 2018-09-13T14:54:00.009-07:00



   Ha llamado la atención este thriller policial y carcelario con sus personajes maniqueos, violentos, extremos, su ritmo nervioso y dinámico, sus ambientes sórdidos, desaforados y opresivos.

   Orlando Hernández, alias Django, trata de rehacer su vida con su familia lejos del mundo delincuencial. Ahora ruega frente a una Biblia para que su hijo José, alias Montana, se aleje del mal personificado en un ostentoso, manipulador y rencoroso gánster llamado Marquina. Django quiere dejar atras el pasado que todos se empeñan en recordar, y no volver al viejo oficio y la leyenda. Esta vez el antagonista principal no es el policía Maco sino Marquina, quien planea un secuestro con ayuda de un policía y Montana.

   Django (Giovanni Ciccia) y Marquina (Aldo Miyashiro) se desafían, son perseguidos, traicionados y capturados; intentan reconciliarse en la cárcel, pero el odio y la venganza persisten. La fe que profesa Django no basta para salir del infierno. A pesar de cierta justicia, al final de esta áspera crónica urbana de Aldo Salvini hay una sensación de pesimismo y fatalidad, un sombrío estado de ánimo.

   No una sino muchas cárceles visitó el cajamarquino Oswaldo Gonzalez, el Django de la vida real. El periodista Czar Gutierrez lo entrevistó para El Comercio: 

  “El Frontón, Cachiche, Lurigancho, Castro Castro, La Oroya, El Sexto, Huancavelica, Lampa, rayos, truenos relámpagos, tuberculosis, fuego, de todo me ha pasado allí adentro”, dice la versión peruana de Franco Nero, el primer Django del cine (1966). “Y si en mi vida pasada fui asaltante de bancos, ahora asalto al diablo y rescato vidas para Dios”.



   En otros rincones de la capital limeña se respira un aire de amargura y desencanto. Sofía en “Octubre” (2010) o Vicente en "El evangelio de la carne" (2013) parecen aferrarse a una esperanza, a un milagro que les permita dejar la soledad o superar una enfermedad. En otra recreación de una Lima distante y anónima, la policía Rosa Chumbe vive una silenciosa y melancólica existencia. La fe colectiva de los devotos siguiendo al Señor de los Milagros en procesión viene a ser un camino para la redención o la salvación. La religiosidad redentora como un refugio frente a la violencia, la decadencia o la desesperanza.

   Federico de Cárdenas decía que "El evangelio de la carne" era el retrato de "una Lima abigarrada en lo visual que se mueve entre violencia y religiosidad (...) Los personajes encuentran en la precariedad que los atenaza una facilidad para actuar en los márgenes y someterse a un orden poroso que les permite transitar entre la violencia más primaria y una religiosidad redentora en la que es posible encontrar un refugio".

   Sobre nuestra realidad social y cultural, el investigador José Mendívil escribe: "Somos una sociedad con una historia sombría y un devenir exageradamente enmarañado en el que todo parece decirnos que no existe salida que encontrar ni camino que andar para evitar la extinción de nuestra República (...) una sociedad perdida en los laberintos de sus mil caras que parecieran decirnos que el futuro será para nosotros siempre una ilusión, un engaño, una promesa incumplida".

 

Etiquetas: [Libros]  
Fecha Publicación: 2018-06-12T15:27:00.006-07:00


   Más tarde, esos ojos empezaron a retirarse y el mundo de color púrpura del organismo se alejó hacia las sombras purpúreas. Cuando los ojos por fin salieron de donde habían estado, la pantalla se llenó con el rostro y el pecho desnudo de un hombre. Tenía una postura rígida que revelaba un estado de parálisis, y sus ojos estaban fijos, todavía sorprendentemente vivos.

  —Nos lo muestra —murmuró el hombre que estaba sentado a mi lado—. Se lo ha llevado. Ya no puede sentir quién es, solo está la presencia de ella en su interior.

   Estas afirmaciones, a primera vista las de un poseso, parecían ser la cuestión. Por supuesto, aquel punto de vista de la situación dotaba de un tremendo estímulo a mi propio estado de ánimo de aquella noche y lo instaba a la culminación en una especie de éxtasis degradado, un ataque de pánico y olvido. Sin embargo, mientras miraba fijamente el rostro del hombre de la pantalla, me di cuenta de que era el que me había encontrado en el vestíbulo. No obstante, no fue fácil reconocerlo porque su carne ahora estaba incluso más oscurecida por la maraña de pelos que le cubría la cara, espesa como una barba. Los ojos también le habían cambiado bastante y miraban a la audiencia con una ferocidad que sugería que en realidad sí servía como huésped de una gran maldad. Pero de todas formas, había algo en aquellos ojos que ocultaba el hecho de una completa transformación, una conciencia del encantamiento y la súplica por la liberación. En los siguientes instantes, esa observación adquirió un grado de sustancia, puesto que el hombre de la pantalla recobró el conocimiento, aunque durante poco tiempo y de forma
limitada.

   Su esfuerzo de voluntad era evidente en las ligeras contorsiones de su cara, y su máximo logro fue bastante moderado: se las arregló para abrir la boca y gritar. Por supuesto, no salió ningún sonido de la pantalla, porque solo se percibía una música de imágenes para ojos que veían lo que no debía verse. De este modo se creaba un efecto que desorientaba, una disonancia sensorial que disipaba el estado de ánimo de aquella noche, cuyo hechizo sobre mí se convertía en mera resonancia hasta desaparecer; porque el grito que retumbaba en la sala procedía de otra parte del cine, un lugar más allá de la altísima pared al fondo del auditorio.

   Cuando consulté al hombre que estaba sentado a mi lado, me pareció que hizo caso omiso a mis comentarios sobre el grito dentro del cine. Por lo visto, no veía ni oía lo que ocurría a su alrededor ni lo que le estaba ocurriendo a él. De la tela de las butacas salían largos cabellos hirsutos que se arrastraban por sus brazos y por cada parte de su cuerpo. Los pelos también habían penetrado en su ropa, pero no pude hacerle saber lo que estaba sucediendo. Al final me incorporé para marcharme, porque sentía cómo los pelos tiraban de mí para mantenerme en mi sitio. Cuando me levanté se rompieron, como cuando se arranca un hilo suelto de una manga o un bolsillo.
 

  Thomas Ligotti.

 "El glamour".

  The voice of the dreamer

  En "Grimscribe: His lives and works" (1991)

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Fecha Publicación: 2018-03-05T13:31:00.002-08:00


   El coronel inglés Fawcett navega por un rio de la selva amazónica 
explorando tierras desconocidas, como algún personaje de Joseph Conrad, tratando de establecer contacto con peligrosas tribus alejadas del mundo occidental, viviendo una aventura que pronto deja de ser una cuestión de prestigio y honor. Una civilización perdida en la Amazonía podría ser un mito o una leyenda deformada por el tiempo, pero “la ciudad perdida de Z” es una razón suficientemente importante como para arriesgar la vida en un territorio hostil e ir más allá a pesar de las advertencias.

  Dos misioneros jesuitas navegan también por el mar hacia un Japón feudal en busca del padre Ferreira. Al llegar a la isla son recibidos por temerosos cristianos conscientes del riesgo que corren al promover una labor de evangelización y provocar alarma en las autoridades japonesas. En algún momento de “Silence” se revela una señal o indicio del apóstata Ferreira. Cuando los misioneros son apresados, Japón se convierte en un territorio hostil e indescifrable. La incomprensión e incomunicación entre mundos diferentes termina siendo un obstáculo infranqueable en “Silence” y “The lost city of Z”. 


   Los soldados británicos atrapados en las playas de Dunkerque no son precisamente exploradores sino más bien víctimas de un avasallador enemigo que avanza hacia las costas francesas. El flamante Primer Ministro Churchill enfrenta su ‘darkest hour” en el Parlamento mostrándose inútilmente inflexible, obligado a tomar una inevitable decisión. El Comandante Bolton debe rescatar a las tropas británicas y francesas atrapadas en territorio hostil bajo el fuego de los aviones alemanes. C
on mayor intensidad y realismo que en “Dunkirk” (1958) de Leslie Norman, Nolan logra transmitir en su versión la sensación de estar siempre con la vida pendiendo de un hilo, ya sea en el muelle, en un barco o en la cabina de un avión, con la incesante música, el movimiento de los personajes y la simultaneidad de espacios y tiempos.

  El género bélico ha cambiado de una estética reflexiva y contemplativa a una más inmersiva y sensorial propia del video juego (1). El realismo de la cámara subjetiva permite escuchar al Cnel. Fawcett arengando a su tropa en las trincheras francesas del Somme, disparando y esquivando las balas alemanas o las flechas de una tribu amazónica. Experimentamos el pavor de los soldados británicos saltando de un barco en llamas, sumergidos bajo el mar de Dunkerque tratando de alcanzar una lancha. Sobrevolamos el interminable mar junto al piloto inglés persiguiendo un avión alemán.




   “The lost city of Z”, "Dunkirk" y otros destacables films como el thriller "Good time", la espeluznante "Get out" de Jordan Peele, "The Florida Project" de Sean Baker, "Phantom thread" de Paul Thomas Anderson, "Blade runner 2049", la argentina "Zama" de Lucrecia Martel y "The other side of hope" de Aki Kaurismäki, figuran en el último World Poll de Sense of Cinema. 

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(1) Ver “10 great war films of the 21st century” de Paul O’Callaghan. British Film Institute.



Etiquetas: [Cine USA]  [Festivales]  [Western]  
Fecha Publicación: 2017-12-27T11:52:00.005-08:00

   Nada que perder
      (o cómo cambiar el destino)

  Los hermanos Howard lo han planeado todo: agencias pequeñas sin cámaras, billetes sueltos no rastreables, autos usados desechables. El atraco perfecto.

   El Texas Ranger Hamilton (Jeff Bridges) y su colega Parker van atando los cabos sueltos, las pistas dejadas por los hermanos Howard, tratando de adivinar el próximo golpe. Ellos esperan en vano frente a una agencia bancaria mientras hablan de los predicadores televisivos, de los comanches y las tierras texanas.

   La música de Nick Cave tiene un aire de western en esta mezcla de heist y buddy movie. La pareja de atracadores parece salirse con la suya a pesar de los riesgos, pero uno de ellos prefiere no seguir huyendo y tomar el camino difícil, como en “High Sierra” o “Bonnie & Clyde”.

  En el improbable epílogo
 del neo wéstern "Hell or high water" (2016) -a manera de duelo final- el Texas Ranger Hamilton no piensa darse por vencido abandonando el caso e intenta averiguar por qué los hermanos Howard robaron el mismo banco que tiene la hipoteca de su rancho, si habían encontrado petróleo. Algo parecido se preguntaba un periodista de la TV en “Dog day afternoon” de Sidney Lumet, cuando luego del frustrado asalto, Al Pacino se quejaba de los sindicatos, de los bajos sueldos, de su esposa; cuando parecía manejar la situación a pesar de estar rodeado de policías en una larga tarde de perros.

[Festival de Cannes] 




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Fecha Publicación: 2017-10-19T13:21:00.004-07:00



  Una película formal, experimental, sensorial, alejada de los estereotipos tradicionales del mundo minero boliviano -según el director Kiro Russo- enriquecida por la fuerza expresiva de los personajes y los diálogos marcados por un acento distintivo.

   El ascensor desciende varios metros bajo tierra alejándose del mundo exterior. El recién llegado Elder soporta con cierto estoicismo la dura faena, junto a otros mineros. A pesar del cansancio y el sudor, Elder mantiene una actitud despreocupada, a veces en un inestable estado de sopor, completamente distinto a su padre ausente, a veces recordado y elogiado por los demás. Los mineros bolivianos avanzan por los extensos y oscuros túneles, apenas iluminados por la linterna de sus cascos. 


   Las máquinas en movimiento extrayendo el mineral adquieren de pronto una extraña y amenazante armonía visual y sonora dentro de este inalterable y sombrío espacio subterráneo, como si sus engranajes cobraran vida propia. Evocación de la teoría del montaje de Eisenstein y Pudovkin. 

  La expresividad de los rostros reflejan las tensiones y conflictos entre lo individual y colectivo. Las dificultades entre Elder y el grupo de obreros de Huanuni parecen disiparse cuando todos abandonan el ambiente claustrofóbico por otro más luminoso.





Etiquetas: [Libros]  [Música]  
Fecha Publicación: 2017-08-02T12:27:00.001-07:00


“Si existe Dios, él comprenderá / que jamás nos debió crear / para tener tan triste final”
Los Shains

   En su libro “Los sumergidos pasos del amor”, el músico Daniel F cuestiona a quienes vendrían a ser los pioneros del rock peruano en los años 60, es decir Los Mads, Los Belkings, Los Silvertons, Los Saicos y Traffic Sound, entre otros.

  “El rock evidentemente puede ser un medio para la protesta, la denuncia, pero, lamentablemente, puede ser usado también para fines totalmente contrarios”, dice Gerardo Manuel, en una entrevista incluida en el libro. Según el vocalista de Los Shains, la razón de que cantaran en inglés era porque se lo pedían las radios y el público. Tal vez buscaban diferenciar su simple y rudo rock psicodélico de la Nueva Ola prefabricada “del más burdo y barato plástico”.

   Con su delirante estilo, los York’s incluyeron en su repertorio covers de Roberto Carlos, The Box Tops, Status Quo, Cream y Hendrix. “Aunque toquen canciones de otros, siempre sonarán a los York's”, dice un crítico. Y en los años 70, durante el gobierno militar, aparecieron Telegraph Av., el Opio, Laghonia y We All Together, con algunos covers de Badfinger y Paul McCartney,
siguiendo la moda de cantar en inglés. 

   En la segunda parte del libro
“Los sumergidos pasos del amor”, Daniel F pasa revista a algunos "hitos musicales" que dejaron su huella en la historia del rock, como el glam rock de Lou Reed, Alice Cooper y David Bowie; géneros fundamentales como el blues, el jazz, el rhythmn & blues y el folk de Peter Seeger, Woody Guthrie, Bob Dylan y Leonard Cohen; también el beat de Gerry & The Pacemakers, Rory Storm and the Hurricanes, The Beatles y The Doggies.


Etiquetas: [Cine europeo]  [Cine USA]  
Fecha Publicación: 2017-05-16T12:29:00.008-07:00


   Dos misioneros jesuitas navegan desde las costas de Portugal hasta una aldea del Japón feudal (Cipango) en busca del padre Ferreira. El mar, las montañas de Goto, el silencio, la noche, el fuego. Los misioneros esperan en una cueva hasta que aparecen los pobladores cristianos con sus antorchas para guiarlos hacia su pueblo.

   A pesar de las condiciones difíciles, el padre Rodrigues (Andrew Garfield) y su colega sienten que pueden ser útiles, pero los aldeanos sufren cruel castigo del inquisidor por ocultar a los misioneros. ¿Cómo puedo explicarles el silencio de Dios?, se pregunta Rodrigues, perturbado al ver a los cristianos japoneses crucificados en una playa, sin poder hacer nada.

   El cristianismo nunca podrá echar raíces en Japón, sentencia el inquisidor Inoue Sama. Los japoneses desconfían de las potencias extranjeras. El padre Rodrigues se resiste a cambiar su corazón a pesar de los horrores y torturas a los cristianos. 


   Cuando Rodrigues al fin logra entrevistarse con el padre Ferreira, descubre que ha abandonado el cristianismo con su apostasía y ahora estudia el budismo. Ferreira aconseja renunciar al cristianismo porque los japoneses entienden a Dios de otra manera. Rodrigues no logra comprender: renunciar a la fe mediante la apostasía y sobrevivir, o persistir y ser condenado. No se trata de abandonar a Jesús sino de encontrar la esencia misma de la fe y dejar de lado todo lo demás.

   Creyendo que uno de los cristianos será liberado por las autoridades japonesas, Rodrigues agradece a Dios por escuchar sus plegarias pero finalmente el cristiano es ejecutado y Rodrigues cae al piso de su celda completamente desconcertado. Nadie escucha, nadie responde. Las únicas voces son la del inquisidor, el padre Ferreira y el traductor, y todas dicen lo mismo.  

   En la novela "Chinmoku" de Shūsaku Endō, el padre Rodrigues es Giuseppe di Chiara, un jesuita italiano.

   El director neoyorkino prescinde esta vez de su habitual y recargada banda sonora compuesta por temas populares. El ambiente de "Silencio" está formado por los sonidos de la naturaleza, el rugido de las olas, los lamentos o simplemente el silencio.

   En la filmografía de Scorsese, los protagonistas sufren por la intolerancia religiosa, sacrifican su vida por la salvación, quieren acabar con los males de la sociedad, soportan los golpes de los rivales, padecen las consecuencias de sus excesos, tratan de sobrevivir en medio de la corrupción, se autodestruyen o intentan expiar sus culpas.




Etiquetas: [Cine europeo]  
Fecha Publicación: 2017-03-20T13:01:00.005-07:00



  Un sonidista alemán recorre la ciudad de Lisboa tratando de registrar los sonidos ambientales que puedan darle vida a las imágenes filmadas por el misterioso director Franz. El puerto, los tejados rojos, el tranvía, las casonas antiguas, un afilador de cuchillos, mujeres lavando ropa y la música en vivo de Madre Deus. ¿Qué significan estas escenas grabadas en color y en sepia? ¿Qué significan las calles de Lisboa?

  El director alemán Win Wenders ha filmado las calles de Los Ángeles, New York, Cuba, Berlín, Munich, Tokio. Sus imágenes parecen reflexionar sobre los espacios, el movimiento, el transcurrir del tiempo, la memoria del pasado. 


  En una escena de “Lisbon story” (1995), el director Manoel de Oliveira se aleja por una calle mientras su voz grabada en un estudio dice:

“Los artistas quieren recrear el mundo como si fueran pequeños dioses. Y hacen un serie de constantes reflexiones (repensar) sobre la historia, la vida, de lo que está pasando en el mundo… en el cinema la cámara captura cada momento pero ese momento ya pasó. Lo que hace el cine es traer un fantasma o fantasía de ese momento. Ya no podemos estar seguros de la existencia de ese momento”.
[Festival de Cannes y German Film Awards]

Etiquetas: [Cine europeo]  [Festivales]  
Fecha Publicación: 2017-01-28T11:29:00.001-08:00


  João de Deus pasa el tiempo en una tienda jugando cartas, conversando con una vecina en un restaurante, caminando por las estrechas calles y rincones de Lisboa. En una de esas antiguas calles, Violeta explica a sus atentos e inmóviles vecinos las razones de haber alojado en su pensión a un delincuente que acaba de ser detenido por la policía. Para ella lo más importante es su hija Julia, prometedora clarinetista que despierta la pasión de João de Deus. 


  En una escena importante (alguien la llamó farcical), João de Deus le ofrece flores a Julia, alaba su talento musical, revela sus planes de viaje y le confiesa finalmente su amor platónico, pero el desprecio y rechazo de Julia a una relación imposible (ridícula para ella) acabará por hacerle perder el control y alejarlo de la realidad. Al no poder poseerla, João desaparece en medio de la noche dejando atrás los gritos de Violeta en la ventana y las protestas de los vecinos.

   “Recuerdos de la casa amarilla” (1989) tiene un humor sutil y satírico, sin llegar a ser una comedia, reflejado sobre todo en el excéntrico e inexpresivo João de Deus (el director portugués João César Monteiro), un escritor de magros recursos, residente en la pensión de la conservadora y puritana Violeta. La vida de João está representada en diferentes momentos y espacios: los cuartos de la pensión, las calles de Lisboa, la estación de policía (a donde es llevado por haberse disfrazado de militar) o la casa amarilla como estación final de una existencia sin rumbo.

[Festival de Venecia]



Etiquetas: [Música]  [Video]  
Fecha Publicación: 2017-01-11T12:10:00.005-08:00


Instantes eternos


En una calle, un lance, un ver
En un baldío, en la ternura de ayer
Toda una vida andando
entre dramas y serviles cánticos,
solo en Instante eterno kedé

Cada segundo eternicé
Busqué tu canto vi tu nacer
Tal vez derriben costas
tal vez las cuerdas hagan notas que
solo en Instante eterno quedé.

En cada espacio, en cada ritmo, en cada tez
En cada miedo te veré
Convertido en diccionario de tu ser
sin prólogo y sin fe.

Y sentirme... en soledad
dentro de ti, dentro de todo
dentro del tiempo...




Etiquetas: [Libros]  
Fecha Publicación: 2016-12-04T11:07:00.002-08:00


   Los sueños y recuerdos de Rodolfo Hinostroza en “Aprendizaje de la limpieza” no tienen inhibiciones, reflejan lo más íntimo e instintivo, con un lenguaje simple y espontaneo. 

   Las palabras están escritas como en borrador -sin signos de puntuación- como si se tratase de un extenso poema en prosa. Las palabras se extienden y fluyen como una corriente del inconsciente; aquello que buscaban los poetas surrealistas.

   Las palabras, las imágenes, los sonidos, incluso el silencio, son la materia prima para crear una ilusión cada vez más real, para duplicar el mundo tal vez, transformarlo, para representar los deseos, los sueños, los miedos y angustias del inconsciente.


   «Me doy cuenta que en el fondo siempre he considerado que la palabra no era natural que era una especie de artificio que se superponía al mundo lo que se llama El Mundo

Me parece un sentimiento muy antiguo no sé de qué época pero recuerdo que cuando era adolescente leí un ensayo de Julián Marías sobre el cine donde comenzaba diciendo que puesto que el mundo ya estaba allí para qué esa duplicación que era el cine

No sé qué quería concluir nunca lo terminé pero en efecto me decía el mundo está ahí para qué agregar la imagen o la palabra

Uno de los dos era falso no podía ser que los dos fueran verdaderos al mismo tiempo la palabra era posterior al mundo entonces debía sucumbir

He estado tan cerca del silencio sí desde que escuché un concierto de Cage no necesité escuchar más música lo curioso es que él sostenía que el silencio no existía

El silencio no existe todo es palabra todo es sonido para mí esta era una de esas ideas extrañas fascinantes
» 
 
   ["Aprendizaje de la limpieza". 1978. Lima. Mosca Azul Editores. Pag. 87]

Etiquetas: [Cine latino]  [Festival de Lima]  [Festivales]  
Fecha Publicación: 2016-10-31T21:23:00.005-07:00


    Los contrastes, las tensiones y diferencias sociales no son matizados sino revelados con dureza y frialdad en la ópera prima “Desde allá” (2015) del venezolano Lorenzo Vigas.

   La fría y enigmática actitud de Armando (Alfredo Castro), el seguimiento a su padre, su obsesiva búsqueda del joven marginal Elder, incluso la humillación, no parecen tener una explicación. A ambos protagonistas los separa la edad y la ciudad, los ambientes donde viven, el contexto social, pero tienen algo en común, algo que pasa desapercibido.

    Desde el punto de vista narrativo hay un cambio de actitud, sobre todo en Elder, que va de la desconfianza y el rechazo a la aceptación de una improbable relación cada vez más cercana pero a la vez más incierta y compleja. Un comportamiento violento y pragmático que va hacia algo más sentimiental. Pero también, como alguien ha observado, hay un acercamiento del mundo adulto de Armando hacia la realidad juvenil de Elder.


[Festival de Venecia]

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Fecha Publicación: 2016-08-14T22:41:00.004-07:00


  Algunas escenas que explican el pasado de la misteriosa Nie Yinniang y el gobernador Tian Jian no utilizan
imágenes a modo de flashback sino únicamente las palabras de la princesa Jiacheng que narra los hechos de ambos protagonistas como si se tratase de un cuento. Las palabras son muy precisas en “The assassin” (2015) del taiwanés Hou Hsiao-Hsien, aunque la asesina Nie Yinniang (Shu Qi) casi no las usa. Son más bien los otros personajes quienes hablan de ella.

  Es probable que el relato y la historia sean opacados por el despliegue visual y la estética de las imágenes. Los colores, los paisajes, la niebla, el viento, la llama de una vela, el sonido de una cuerda o el choque de una espada son tan importantes como las acciones que dramatizan la historia. La peculiar distancia de la cámara deja a los personajes en libertad para relacionarse con su entorno como en “The puppetmaster” (1993) o “The boys from Fengkuei” (1983) del mismo director. Los personajes ocupan el espacio como si se tratase de un lienzo, a veces empequeñecidos frente a la inmensidad de la naturaleza.


  La misión de Nie Yinniang es el hilo principal que mantiene la intriga, sin embargo lentamente los espectadores descubrimos un complot en la corte de Weibo. No es muy claro quién o quiénes están detrás de estas siniestras maniobras que el siempre malhumorado Tian Jian intenta desbaratar.


[Festival Lima Independiente y Cannes]