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Fecha Publicación: 2019-08-06T23:55:00.000-05:00

Transcurría marzo de 1971 y Víctor Raúl Haya de la Torre recibía en su domicilio a un joven César Hildebrandt. ¿Se siente un revolucionario? Preguntó el periodista. “Ah sí, naturalmente. Creo que esa será mi filiación cuando… Cuando se muere la gente, entonces ya no se le discute. Yo sí me siento firme en mis ideas porque –no sé si será una ilusión- pero cada día que pasa las confirmo más… Creo que no me he equivocado en cuanto al destino de la humanidad…” ¿Cuál destino? (Interrumpe César) “El destino de la coexistencia pacífica. El otro es la guerra, y ese es el suicidio universal. Lo dijo Einstein…”.

Aun siendo un joven estudiante universitario, Víctor Raúl se fue del Perú en 1923, llegando a Europa. Ese paso en Europa fue muy enriquecedor para él, sobre todo el conocer Alemania. Allí tuvo la oportunidad de conocer al científico Albert Einstein.

Víctor Raúl contó en sus memorias de aquella etapa europea que el primer encuentro fue casual, en una estación del tren interurbano. El segundo fue en un concierto benéfico donde Einstein tocó el violín en la sinagoga mayor de la vieja Monbijoustrasse de Berlín en 1930. El tercer encuentro fue durante una disertación de Albert Einstein ofrecida en la Conferencia Mundial sobre Energía, en la que expuso su teoría del espacio y tiempo. Fue la genialidad de Einstein que emocionó a Víctor Raúl aquella noche.

El contacto que estos dos personajes tuvieron en Europa, nunca se perdió. El Historiador Hugo Vallenas Málaga nos cuenta parte del gran aprecio que Einstein tenia a Víctor Raúl. Una muestra de ello fue aquella carta al dictador Sánchez Cerro, donde Einstein clamaba por la liberación de Víctor Raúl en 1932. La misiva decía: “Destrucción ilustres personas es detrimento e ignominia para colectividades nacionales y universales. Vosotros asumís grave responsabilidad sobre suerte Haya de la Torre”. No sabemos si la referida comunicación fue determinante para que Víctor Raúl fuese liberado; sin embargo, la voz del genio alemán se plegó a la de otros grandes personajes mundiales como Rabindranath Tagore (Nobel en 1913), Romain Rolland (Nobel en 1915), José Ortega y Mahatma Ghandi entre otros.

Víctor Raúl también contó aquel marzo de 1971 que Einstein le dijo: “Estoy completamente de acuerdo con que los rusos –robada o no- se hayan llevado la energía atómica porque solo así tendremos la posición competitiva, el conocimiento de los riesgos. Por eso es que no ha habido una guerra hasta el momento”. Cuanto alivio siento al saber a través de Víctor Raúl Haya de la Torre, que hasta ahora, Einstein tiene razón.



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Fecha Publicación: 2019-08-03T14:02:00.000-05:00

En esta bitácora, el arte tiene un lugar especial. En mi intento por agrupar parte del arte que me encanta, como la literatura, la música, el cine, encontré ejemplos de personas que en el mundo tuvieron la misma idea y fueron mezclando sus pasiones. Así, a lo largo del tiempo he visto muchas películas basadas en libros; pero, lo que corresponde hoy, es conocer una canción hecha por Andrés Calamaro, basada en el argumento de una novela.

En 1989 nació “Nadie sale vivo de aquí”, el álbum N° 04 de Calamaro. Ese disco, aparte de contar con una colaboración de Gustavo Cerati y Fito Páez en "Vietnam", aparte de las canciones que posteriormente serían interpretadas por “Los Rodríguez”, cuenta con una novela hecha canción, que resulta ser lo mejor del disco, llamada “Dos Romeos”, una historia que, de ser escuchada, sin duda atrapa a más de uno. Esta es la letra:

" ...sino terminamos juntos"
El nació en una casa de cemento como vos y como yo
En un barrio común de casas bajas y lluvia
En el país es importante el material y todo eso,
La casa era propia...
Pero la diferencia si queres era brutal,
Él nació pegado a su hermano siamés
Y una tercera cabeza que habían sumaban tres,
Y juntos fueron estrellas de rock
Pero la tercera cabeza no tenía relación
Con los dos hermanos Barry y Tom
Y había que torcerse para no tocarse.
Dos Romeos son, dos Romeos pegados
Y alguna que otra Julieta hay
Dos Romeos,
Dos Romeos eran más, que cualquier Romeo individual
De una vez Barry y Tom son separados, pero sin sangre
Están casi muertos en una habitación de hotel.
La mucama repugnada se robó hasta la almohada y fueron tres
Partiéndose en dos.
La operación se llevó a cabo en el cuarto del hotel
Y el cirujano maldito no se dio a conocer.
Pero la intervención final fue un éxito total
Ya que los Bang-Bang ahora son dos o tres
Dos Romeos son, dos Romeos raros
Y alguna que otra Julieta hay
Dos Romeos raros, dos Romeos son más
Que cualquier Romeo individual.
Las dos cabezas juntas en la almohada están soñando,
Que una corbata normal están usando
Cuando volvía de Aeróbic me encontré que los Bang-Bang
Ya separados, con un tema habían pegado que decía así:
"Bajo el signo de Géminis incubado 69 es el numero dorado,
Somos 2 en 1, un todo formamos, con doble cañón la carga disparamos
Hummmmmm
De los dos hermanos uno está vivo, creo que ese es Tom… creo,
El otro sobrevive con un corazón artificial de cartón.
Pero no resistieron la siguiente operación
Y las tres cabezas en un nudo, descansan para siempre...
Desde esa retorcida posición un ojo mira el cielo de la mañana
Pero eso ya es cosa del pasado.
A veces, todavía escucho los discos de Bang-Bang
Que son más que un Romeo normal
Que son más que un Romeo individual (x2).

“Dos Romeos”. Con ritmo y poesía, Calamaro resume el argumento de la novela “Bang, bang” (Brothers of the Head), escrita por el inglés Brian Wilson Aldiss, publicada en 1977. Alguna vez, Calamaro contó respecto a “Dos Romeos” que "Alejandro Schanzenbach me regaló el libro de Brian Aldiss, uno de los autores preferidos de Leo Masliah y de Stanley Kubrick y armé esta canción, que quizá tiene un aire a las grabaciones de Lou Reed en el disco New York. Usé afinación abierta en sol. Casi nunca la tocamos en vivo. Una navidad la tocamos en Palermo Viejo, ya era de día y dos se agarraron mal, a trompadas".

Después de leer la letra, corresponde escuchar la canción. Corresponde también leer el libro, pero, mientras intente conseguir un ejemplar en algún lugar, los dejo con la tonada de “Dos Romeos”, que son más que un Romeo normal, que son más que un Romeo individual…


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Fecha Publicación: 2019-07-09T22:58:00.000-05:00




Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez fueron muy parecidos en ciertos aspectos. Ambos compartían una pública devoción por William Faulkner, en su momento, ambos fueron dos simples latinoamericanos vagando por Europa, ambos fueron criados por sus abuelos maternos, ambos mantuvieron una relación conflictiva con sus respectivos padres, ambos fueron parte de aquella corriente noventera y deslumbrantemente literaria llamada “El boom latinoamericano”, ambos ganaron el premio nobel; sin embargo, tanto parecido no resultó ser nunca un eximente de ciertas diferencias.

Fue un 12 de febrero de 1976, los escritores se encontraban en México D. F, fueron invitados al estreno de “Supervivientes de los Andes”, la famosa película que recreaba el accidente de avión de un equipo de rugby y los episodios de canibalismo para poder sobrevivir hasta que eran rescatados. En un determinado momento, mientras Vargas Llosa andaba en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes, García Márquez se acercó a saludarlo. Cuando se tuvieron frente, el uno al otro, el escritor colombiano recibió un puñetazo en la cara por parte del escritor peruano.

Al día de hoy, no existe una explicación certera de la reacción de Vargas Llosa, pues ambos protagonistas durante el paso de los años han eludido con gran astucia cualquier pregunta de aquella noche, sin embargo, el británico Gerald Martin en la biografía que escribió de Gabriel García Márquez, señala que el escritor peruano, tan sólo le dijo a Gabo: “¡Esto, por lo que le hiciste a Patricia en Barcelona!”.

Es sabido que, por esos años, Mario vivía una crisis de pareja con su mujer de entonces, Patricia Llosa. Es sabido también que, por la cercanía de ambos escritores, ella encontró una amistad en Gabo y Mercedes Barcha, su mujer. Hubo, quizás, malos entendidos que llevaron a los celos, pero eso siempre fue un misterio, hasta para el mismo García Márquez, pues alguna vez manifestó al periodista Óscar Alarcón del diario Correo lo siguiente: “Cuando me vi con Mario, me pareció verlo sonreír y que trataba de abrazarme. A esto se debió que cuando me pegó estaba completamente indefenso y con los brazos abiertos, de lo contrario me hubiera protegido por lo menos la cara”.

Lo más parecido a una reconciliación, fue lo que ocurrió al publicarse la edición conmemorativa de “Cien años de soledad” por parte de la Real Academia Española. Ahí, Vargas Llosa dio permiso para que se publicara en el prólogo “Cien años de soledad, realidad total, novela total”, su análisis completo a la obra de Gabo; sin embargo, antes ya había escrito sobre él en “Historia de un deicidio”. Al hablar de Cien años de soledad, Vargas Llosa recordó cómo el libro de Gabo lo deslumbró. “Pensé que por fin América Latina tenía su novela de caballerías, una narración en la que primaba lo imaginario sin que desapareciera el sustrato real. Tiene además la virtud de pocas obras maestras: la capacidad de atraer a un lector exigente preocupado por el lenguaje y, a la vez, a un lector elemental que solo sigue la anécdota”.  También dijo que, para él, la novela más floja de Gabo es El otoño del patriarca. “Parece una caricatura de García Márquez, la novela de alguien que se está imitando a sí mismo”.

Cuando Gabo falleció, Vargas Llosa recibió la noticia con profunda tristeza, quizás con la misma tristeza que recibió la muerte de Fernando de Szyszlo, la muerte de Cortázar o la de Carlos Fuentes.

Vargas Llosa actualmente tiene 83 años y es el sobreviviente del llamado Boom latinoamericano, aquel movimiento que mencione en un principio, aquel que cambio el arte en letras del mundo, otorgándonos un lugar, donde no existe espacio para las rencillas pues importan poco y nada, un propósito más de la cultura que emerge para disolver las diferencias.



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Fecha Publicación: 2019-02-19T23:27:00.000-05:00



Quien, leyendo el título de esta publicación, piense en la autógrafa idea de rechazar alguna vez un galardón de tal magnitud en el mundo literario, puede sentirse tranquilo: no me refiero a nada parecido; sin embargo, procederé a contar quienes sí lo hicieron, profundizando en uno de los más recordados de la categoría de Literatura.

El Premio Nobel se entrega desde el año 1901 en las categorías de Física, Química, Fisiología o Medicina, Literatura, Paz y a partir de 1968 el seudo premio de Economía (instituido por el Banco de Suecia, no siendo voluntad de Alfred Nobel).

Por presiones del régimen Nazi tres alemanes galardonados en sus respectivas categorías fueron obligados a rechazar el premio. En el año de 1938 Richard Kuhn ganó el premio Nobel de Química por sus investigaciones sobre las vitaminas; terminada la segunda guerra mundial, pudo recibir su galardón en 1948. Lo mismo sucedió con Gerhard Domagk y Adolph Butenandt en 1939. A Domagk se le otorgó el premio de medicina por el descubrimiento del prontosil, el primer fármaco de síntesis con acción bacteriana amplia. Pudo recibir su premio en 1944. Por su parte Butenandt fue ganador en la categoría de Química por su trabajo con las hormonas sexuales; pudo recibir su premio en 1949.

BORIS PASTERNAK

En 1958, el poeta y novelista ruso Boris Pasternak, ganó el Premio Nobel de Literatura por su polémica novela “Doctor Zhivago” después de ser nominado hasta en 6 oportunidades; sin embargo, se vio obligado por el gobierno a renunciar al premio amenazado con ser expulsado de la Unión Soviética. Mucha polémica despertó la publicación de su novela. Los políticos la censuraron sin leerla considerándola reaccionaria y provocadora hacia el gobierno soviético. La novela no pudo ser publicada en la patria del escritor hasta 1988. Pasternak, respondió a la academia con una carta en la que argumentaba: "Considerando el significado que este premio ha tomado en la sociedad a la que pertenezco, debo rechazar este premio inmerecido que se me ha concedido. Por favor, no tomen esto a mal".

JEAN-PAUL SARTRE

En 1964, el escritor francés, teórico de izquierda y representante del existencialismo, ganó el premio Nobel de Literatura. A diferencia de los antes mencionados, el autor de la obra filosófica "El Ser y la Nada", rechazó el premio por motivos personales. Tras filtrarse la información y enterarse que sería galardonado, el 14 de octubre de 1964, Sartre, envió una carta a la Academia pidiendo que no se le concediera el premio; sin embargo, los miembros hicieron caso omiso a su petición y días después lo anunciaron como ganador de Nobel de Literatura de aquel año. Al día siguiente del anuncio oficial, Sartre publicó una carta en el diario “Le Figaro” diciendo entre tantas cosas lo siguiente:

“(…) Mis razones para rechazar el premio no se refieren a la Academia Sueca ni al Premio Nobel en sí, como expliqué en mi carta a la Academia. En ella, aludí a dos tipos de razones: personales y objetivas. Las razones personales son estas: mi rechazo no es un gesto impulsivo, siempre he rechazado los honores oficiales. En 1945, después de la guerra, cuando me ofrecieron la Legión de Honor, la rechacé, aunque simpatizaba con el gobierno. Del mismo modo, nunca he tratado de ingresar al Colegio de Francia, como sugirieron varios de mis amigos. Esta actitud se basa en mi concepción de la empresa del escritor. Un escritor que adopta posiciones políticas, sociales o literarias debe actuar solo con los medios que le pertenecen, es decir, la palabra escrita. Todos los honores que reciba pueden exponer a sus lectores a una presión que no considero deseable. Si me firmo a mí mismo Jean-Paul Sartre, no es lo mismo que si me firmara a mí mismo Jean-Paul Sartre, Premio Nobel. El escritor que acepta un honor de este tipo involucra, así como a sí mismo, la asociación o institución que lo ha honrado. Mis simpatías por los revolucionarios venezolanos solo me comprometen a mí, mientras que si Jean-Paul Sartre, ganador del Premio Nobel de la resistencia venezolana, también compromete todo el Premio Nobel como institución. Por lo tanto, el escritor debe negarse a dejarse transformar en una institución, incluso si esto ocurre en las circunstancias más honorables, como en el presente caso. Esta actitud es, por supuesto, totalmente mía, y no contiene críticas de quienes ya han recibido el premio. Tengo un gran respeto y admiración por varios de los galardonados a quienes tengo el honor de conocer”.

La carta completa puede leerse traducida al español aquí,una publicación de “Las Noticias de Última Hora”, el 13 de diciembre de 1964, digitalizada por la Biblioteca Nacional de Chile.

Lo anecdótico del rechazo de Sartre al premio nobel de Literatura, fue que después de 11 años, intentó obtener el dinero correspondiente al premio, esto causó mucha molestia en sus seguidores, sin embargo, nunca le entregaron monto alguno; tal como sucedió con Bernard Shaw en 1926 -aceptó el galardón, pero rechazó el importe monetario- las retribuciones rechazadas por los premiados pasan directamente al Fondo Nobel.

Finalmente, terminando con esta historia de rechazos a los reconocimientos ya sean por motivos provocados o personales, en 1973 Le Duc Tho, el político vietnamita, rechazó el premio Nobel de la Paz en 1973, concedido junto a Henry Kissinger por los esfuerzos en los acuerdos que pusieron fin a la Guerra de Vietnam. Para Le Duc Tho, Vietnam aún no estaba en paz y no tenía sentido aceptar algún reconocimiento.

NOTAS:

Apartándome totalmente del tema en cuestión, les recomiendo visitar la web de la Biblioteca Nacional Digital de Chile, que reúne una recopilación de sus archivos en formato digital desde sus soportes originales. Esta relevante iniciativa data desde agosto de 2013, en el marco de las celebraciones del bicentenario de la Biblioteca Nacional de Chile. No voy a entrar en comparaciones banales entre países pero sería estupendo aplicar ese trabajo también en Perú, pues tenemos mucha historia digna de inmortalizar.



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Fecha Publicación: 2019-02-16T21:11:00.001-05:00


1. “Podemos recuperar el terrero perdido. El tiempo perdido, no” - Napoleón Bonaparte (político francés).

2. “El secreto de su fuerza está en la fuerza de sus deseos” - Sigmund Freud (neurólogo austriaco).

3. “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe” - Eric Hoffer (escritor estadounidense).

4. “Ninguna fuerza abatirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión” - Atahualpa Yupanqui (músico argentino).

5. “Prepárate para mañana trabajando bien hoy” - Norman Vincent Peale (escritor estadounidense).

6. “Olvidar es convertir una herida en un recuerdo” – Marwan (compositor español).

7. “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición” - Steve Jobs (empresario estadounidense).

8. “Nuestras mentiras revelan tanto sobre nosotros como nuestras verdades” - J. M. Coetzee (escritor sudafricano).

9. “La vida es simultáneamente trágica y cómica, al mismo tiempo absurda y profundamente significativa” - Paul Auster (novelista estadounidense).

10. “La fuerza no proviene de la capacidad física sino de una voluntad indomable”- Mahatma Gandhi (político indio).


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Fecha Publicación: 2019-02-14T22:48:00.002-05:00




Hoy, terminando ya el día de San Valentín, ofrezco una reedición de una carta que constituye uno de mis primeros escritos que datan del año 2007 aproximadamente. Espero disfruten.

Hola:

Antes de leer mi carta, imagínate mi voz, esa que te charla y charla al teléfono, esa voz que repetidas veces solo te hablo de una cosa, esa voz que quisiera que no olvides. Imagínatela pronunciando todo lo que estás leyendo. Sitúate en un ambiente tranquilo, como para el momento más sublime en el que te puedas encontrar; después, nada, solo lee…

A mis doce años soñaba con ser un escritor, pero mi problema fue que no sabía que escribir, no sabía cómo empezar una historia, ninguna línea de inspiración. Ha pasado mucho tiempo y creo tener un buen compendio de historias que contar, involucrando todos los aspectos de mi vida. El motivo por el cual te escribo, es porque tú formaste parte de muchos de ellos. Quisiera que lo tengas en cuenta y sepas que tu sola presencia, amerita de mi parte respeto, por una mujer que nunca dejó de serlo, por sobre todas las cosas, una mujer ante todo.

Amo a la mujer, desde que la contemplaba llorar, desde que sentí sus labios por primera vez, desde que escuchaba en sus canciones y letras un sentimiento sincero.

Aunque suene un poco atrevido, me gustaste desde que entraste a mi vida. Tu normalidad, sencillez, y demás características que emanaban de ti, me enamoraron. Las tareas siempre resultaron ser buenas excusas para verte. Después, con más confianza y determinación, fui convirtiéndome en un amigo tuyo. Siempre me preguntaste ¿Por qué yo? mi simple respuesta fue que nadie elige de quien enamorarse. Quizás fue tu dulzura y cortesía lo que se apoderó del sentimiento más tierno que pueda sentir. Con el tiempo yo manipulaba la idea de ser algo tuyo, nunca me atreví a contarte lo que pasaba en mi interior. Una noche te confesé todo. Como era de esperarse solo obtuve como respuesta una risa tuya, siendo esta una respuesta muy positiva pues posteriormente las cosas entre nosotros caminaban muy bien. Para las personas yo estaba demente; era el idiota enamorado, el inepto ilusionado por haber hecho lo que hice. Quizás por lo que decían nunca comprendieron mi actuar hacia ti ¡yo te quería! y quería amarte de muchas formas (y no digo una cantidad pues no conocía muchas), quería que tengas a un chico que en su manera te de todo, sin pensar que tú ya lo tenías.

Nos fuimos conociendo más; soñabas conmigo de muchas formas las cuales desconozco; dicen que los sueños lindos son presunciones de la perfecta realidad que uno desea, conversábamos, nos reíamos, meditábamos, nos apodábamos, nos besábamos, en fin; situaciones que en la medida de los hechos convenían a nuestra relación. No sé cuándo se atenuó el cariño que alguna vez compartimos, me lo pregunte muchas veces y nunca obtuve respuesta, pese a que la tenga ahora, no creo que cambie mucho la historia; de lo que tengo certeza es que algo en tu corazón te hace estimarme más que a cualquiera.

Hace poco, con exactitud hace un mes, cuando todo parecía perfecto, me llamaste para conversar; el tono de tu voz no avizoraba que fuese algo bueno. Sin titubeos me comunicaste la noticia: Ya no estarías para mis momentos de felicidad, ya no estarías en casa, ya no estarías más en la ciudad y nada podía evitarlo. Desubicado y perplejo ante la inesperada noticia, mantenía la mirada fija en el suelo, incrédulo ante lo que escuchaba. No quise comprender nada, mis cuestionamientos y la disputa era inevitable. Tu respuesta, algo que no esperaba, no tenía defensa para enorme golpe bajo ¡Lo mejor hubiese sido que no pase nada! fue tu afirmación. Me quebraste, no lo esperaba y por tu reacción creo que tú tampoco. Salí de aquella habitación muy contrariado, pues por lo que vivimos pensé haber logrado más de lo que podía lograr con una mujer.

Hoy, sentado, muy pensativo en casa, tratando de entenderte, creo que tenías la razón, me hiciste comprender que como van las cosas no llegaríamos a nada y que no te cambiaría el modo de pensar. Tomé muy en cuenta tu respuesta y comprendí que el fin de esta historia estaba cerca ¡y aquí estas! leyendo un texto motivado por tus locas razones. El destino quiso que te lleves una linda experiencia a miles de kilómetros de donde nos conocimos. Siempre te di mi apoyo incondicional como un amigo para que todo te vaya bien. Esta vez no será la excepción, quiero que sepas que todo lo que hoy escribo, con dolor pero con franqueza, está destinado a desearte lo mejor; creo que todo lo que te expreso en estas líneas lo tendrás en cuenta, tu eres libre de hacer lo que quieras sin limitaciones, no puedes nunca someterte a la voluntad de las personas y no podías dejar algo inconcluso.

En todo este tiempo me enteré de muchas cosas muy tuyas, comentarios muy estúpidos de la sociedad, ellos herían mi situación para contigo; nunca los acepte, nunca. Siempre hice oído sordo y vista gorda a comentarios y situaciones que no vale la pena mencionar. Siempre me dijiste que tus ojos son la mejor prueba para nuestras afirmaciones, apoyo la idea, pero ten en cuenta que a veces “no creemos lo que vemos ni vemos lo que creemos”.
Debes saber que nunca hice un escrito a alguna mujer y no sé si alguien te lo hiso alguna vez, eres la persona más bella que fuera de mi hogar he conocido. Tienes razón en decir que necesito reflexionar y superar lo vivido. Ahora me tocará quererte en silencio sin hacértelo notar por lo menos hasta que se me vaya la idea y a ti te tocará ser feliz de la manera que tú elijas lejos de aquí. Preguntarás ¿Por qué hago esto? Bueno, si comprendes lo que escribo aquí, quizás ya lo sepas. Hay muchas cosas que por el tiempo no te he dicho, no salen cuando deben y están aquí. Disculpa las situaciones incomodas, y por no vislumbrar tus ideales de superación por mi insistencia. realmente espero comprendas. Ten en cuenta que soy tu amigo y estaré cuando tú me necesites y quieras, no hay forma de negarle algo a “mi chica”.

Nunca nos dijimos, te amo. Quizás no llegamos a conocer el significado de esa palabra, personalmente pensé hacerlo pues sentí estarlo. Lastimosamente, un sentimiento no se quita con un adiós sino con el tiempo. Si nos vemos más adelante, quiero que me veas como todo un caballero, como me comporte siempre ante ti y me considero porque te respeté desde mi primer diálogo contigo y te respetaré hasta que la vida me regale la dicha de despertarme cada mañana por los siguientes días.

Esta historia ha terminado sin un final feliz y eso porque no es un cuento, sino porque es la vida real en la que estas cosas siempre suelen pasar. Me despido, solo porque tengo que hacerlo, no porque lo quiera.

Adiós

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Fecha Publicación: 2019-02-12T23:33:00.000-05:00



"Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" – Julio Cortázar (Rayuela)

Un día como hoy, hace treinta y cinco años, dejó este mundo Julio Cortázar; un hombre sencillo, amable y culto, un escritor como ninguno, digno representante latinoamericano del arte en palabras. Es innegable mi admiración hacia él y su trabajo, prueba de ello son las innumerables menciones sobre sus opiniones y anécdotas que en este blog se han escrito. Por estas razones, doy rienda suelta a este compendio de elogios bien merecidos.

Cortázar nació en Bruselas, sin embargo, vivió durante toda su infancia y juventud en Argentina. Desde muy pequeño contaba con una precoz vocación literaria. Su madre alguna vez le contó que tenía que cogerlo del cuello para que salga de casa a tomar el sol, pasaba tanto tiempo leyendo y escribiendo que incluso un médico le recomendó a su madre que le prohíban los libros.

Escuché de Cortázar hace unos cuatro años aproximadamente y desde ahí nunca dejo de leerlo. De primera mano y en forma automática, al terminar de ver una entrevista de Mario Vargas Llosa en el programa A FONDO de los años cincuenta, se reprodujo la entrevista a Cortázar, esta sería después de tanto, una de las entrevistas más recordadas brindadas por el argentino.

Cortázar empezó a publicar su bibliografía mucho después que empezará a escribir en serio, ello por contar con un nivel de exigencia superior a cualquier escritor de nuestros tiempos, era pues, un autocrítico riguroso, básicamente para no arrepentirse después, sin llegar a confundir estas imposiciones personales con vanidad y suficiencia. También se consideraba un indisciplinado al escribir, quizás eso fue un acierto para Rayuela, su obra maestra, aquella que la concibió con verdadera pasión literaria, tanto así que perdió la noción de tiempo, pues cuando la terminó de escribir, no sabía si era de día o de noche debido a la máxima concentración.

También era un amante del jazz. No es casual que en La vuelta al día en ochenta mundos, dejara en claro su identificación con el referido estilo de música. “A mi tocayo debo el título de este libro y a Lester Young (músico de jazz) la libertad de alterarlo sin ofender la saga planetaria de Phileas Fogg”.

Mario Vargas Llosa señala en Cartas a un Joven Novelista, que Julio Cortázar en sus últimos años siempre decía escribir “Cada vez más mal”, pues le costaba encontrar formas de expresión en sus cuentos muchas veces desafiando la lengua; sin embargo, para Vargas Llosa, Cortázar siempre escribía muy bien, siendo muy claro y fluido, es decir, llegando al lector sin ser denso.

Lo único que se necesita es tiempo para leer las enseñanzas que Julio Cortázar dejó en palabras escritas y verbales. Obstinadamente y sin mucho éxito he buscado El Examen, aquella novela póstuma negada a editarse por su estilo y su redacción en lenguaje lunfardo. La correspondencia cortazariana, un compilado de sus cartas en tres tomos de 1835 páginas en total, cuya edición estuvo a cargo de Aurora Bernárdez, viuda y albacea del escritor. Este libro sería un perfecto regalo de cumpleaños para mí.

Carles Álvarez Garriga es un filólogo apasionado por Julio Cortázar, por esas razones editó en dos ocasiones los regalos que el maestro dejo en vida. Garriga, señala que las lecciones de literatura dictadas por un escritor consagrado son casi un género aparte, por eso editó Clases de Literatura, el curso que dio Julio Cortázar en Berkeley un octubre y noviembre de 1980, aquel donde el escritor estableció un diálogo con sus alumnos y se habló no sólo de literatura, sino también de política, de música, de cine, entre otras cosas. El libro que conseguí y que también fue editado por Carles Álvarez Garriga y su albacea, fue Papeles Inesperados –no les miento, soy feliz por contar con un ejemplar-, una colección de textos escritos por Julio Cortázar a lo largo de toda su vida, encontrados en su casa de París.

Alguna vez Marco Aurelio Denegrí, contó que cuando le preguntaron a Jorge Luis Borges sobre Cortázar, respondió: “Es indudablemente un gran escritor, pero no puedo admirarlo porque es comunista”, Cortázar, en cambio, consideraba a Borges como un maestro de su generación. Admiraba mucho a Julio Verne y se consideraba un cuentista más que un novelista.

Hay mucho que aprender de los escritores e intelectuales cuyos trabajos suelen parecer poco terrenales. Cortázar es uno de ellos; para quien no lo haya leído, entienda que vale la pena. Ya terminando de escribir este post, me doy cuenta que Julio Cortázar nunca murió, siempre está entre nosotros, entre los escritores, entre los cuentistas, entre los jóvenes de todas las generaciones que no lo vieron en vida, pero que sí leyeron sobre él; eso, lo convierte en un personaje memorable.



Etiquetas: [Vestigios]  
Fecha Publicación: 2019-02-09T23:36:00.000-05:00



El festival de Woodstock es considerado para muchos de los amantes del rock como la máxima expresión del género. Todo empezó a finales de los años 60 en Estados Unidos con la presentación de muchos artistas de la época, convocados por una congregación hippie. Desde su primera incursión y tras convertirse en un festival, se organizaron ediciones en los años 1979, 1989, 1994, 1999 más un recordatorio en 2009.

El día de hoy recordaremos un acontecimiento de la edición de 1994.

Habían transcurrido 25 años desde el primer festival y el cartel de artistas era muy renombrado. Los que participaron en esta edición fueron Sheryl Crow, Collective Soul,  Joe Cocker, Metallica, Aerosmith, The Cranberries, Spin Doctors, Bob Dylan, Red Hot Chili Peppers, Santana, entre otros.

Una de las bandas que también participó en este festival fue el grupo punk Green Day. La fama de Billie Joe, Mike Dirnt y Tré Cool recién se estaba consolidando, sin embargo, esa no fue excusa para que el público no termine complacido –y enloquecido- tras su presentación, pues sus producciones fueron estupendas.

Durante casi todo el festival llovió por horas, como consecuencia de ello el terreno donde se encontraba el público se convirtió en lodo. El 14 de agosto, mientras Green Day terminaba de tocar su segunda canción, los integrantes del grupo se percataron que el público se arrojaba lodo y algunos lo hacían al escenario. Todo explotó con la canción F.O.D. del disco Dookie (febrero de 1994), los asistentes empezaron a descontrolarse, la seguridad del festival se vio obligada a intervenir.

El último tema que tocó Green Day en Woodstock 94 fue Paper lanterns del EP Slappy (1990), canción incluida en álbum recopilatorio 1,039/Smoothed out slappy hours (julio del 1991), además de un intento de We're Not Gonna Take It de la banda Twisted Sister.

A continuación comparto con ustedes el concierto completo. Si desean ir directo a la lluvia de lodo pueden reproducir el video desde el minuto 23:


BONUS:

Según Cucho Peñaloza, comunicador de rock en nuestro país, considera que la lluvia de lodo más intensa fue en ese mismo festival pero con la banda Nine Inch Nails pues su vocalista Trent Reznor provocaba al público. Aquí el video completo:





Etiquetas: [Historias]  
Fecha Publicación: 2019-02-07T23:37:00.001-05:00



Son las cuatro y cuarenta de la madrugada y Fátima ha despertado de un terrible sueño. Trata de volver a dormir, pero al cerrar los ojos, lo único que encuentra son las imágenes de esa pesadilla. Coge su teléfono, quiere hablar con alguien, no sabe a quién llamar. Piensa, toma los audífonos que están en el cajón de su velador, “si no tengo quien me escuche, yo tendré a quien escuchar”, busca a Nuria Saba, suena Atmósfera, Fátima sabe que será una de esas madrugadas, esas de las que no quiere hablar. Amaneceres en las que se ve obligada a mantener los luceros de sus ojos encendidos.

Vestida con un pijama bordado por su abuela, invade su cocina, sobre su taza blanca se prepara un café, mientras lo disfruta a cada sorbo, recuerda a su padre. Recuerda que el amor al café lo heredo de él. En verdad, de su padre heredó muchas cosas, el amor al ajedrez, el amor a nadar, el amor al jazz, entre otras cosas; sin embargo, también le duele pensar que heredó un mal incurable, ese que la alejó de su familia.

Al terminar su café, Fátima regresa a su dormitorio, mira lo abandonados que están sus libros, mira que desde hace mucho no se envuelve en alguna historia desconocida, mira que aquella vieja estantería manifiesta repudio por la gente floja y desordenada. Se para frente a ella, mira cada libro, los mira uno por uno, detrás de ellos existen muchos relatos. Encuentra una edición de El retrato de Dorian Gray, la novela que hurtó de su biblioteca familiar. Sigue mirando cada libro, se encuentra una edición de María, aquella novela de Jorge Isaacs que con mucho amor su madre le regalo alguna vez, “Como no recordar a María”, piensa, aquella historia de amor que por primera vez ella adoró.

Regresa a la cama y prende la Tv, hace zapping hasta que encuentra Friends, la serie favorita de Sofía, su hermana. Extraña a Sofía, extraña esas conversaciones tan privadas y secretas, extraña esa complicidad que albergaba sus tardes escuchando los discos de Big Mountain.

¿Por qué Fátima piensa tanto en ellos? la respuesta es sencilla, porque sabe que nunca más podrá verlos. De pronto, Fátima observa sus ventanas húmedas que proyectan una sensación de tristeza, ya está amaneciendo, muy rápido amanece y unas luces incandescentes queman sus cortinas, el resto es historia…

Lo que entenderán ahora es que ese sueño no era el de Fátima, era un sueño de Sofía, y que las ventanas eran sus ojos, y que la brisa eran sus lágrimas, y que el amanecer era su despertar y que el pensar de Fátima fue el pensar de Sofía, y que Fátima en el sueño de Sofía era Fátima, aquella hermana que nunca más podrá ver, aquella amiga que una noche, vestida con un pijama bordado por su abuela, se dispuso marchar de sus vidas, al sufrir un ataque incontrolable de esa enfermedad incurable, aquella que terminó alejándola de este mundo; sí, como a su padre, como si fuera la protagonista de la novela que le regaló su madre, María


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Fecha Publicación: 2019-02-05T23:34:00.000-05:00



"Un escritor norteamericano que escribe sobre América Latina y un escritor latinoamericano que por casualidad escribe en inglés”. Así se califica Daniel Alarcón, un escritor nacido el año de 1977 en Perú, pero criado en Alabama desde los tres años de edad.   

Desde muy chico fue testigo del trabajo que desempeñaba su padre como narrador de partidos de futbol en Arequipa, a partir de esas memorias le nació la inspiración para escribir Radio ciudad perdida, su primera novela publicada en el año 2007.

Radio ciudad perdidacuenta la historia de un pueblo sin nombre que aqueja la violencia de un grupo subversivo. En ese lugar vive Norma, una locutora de radio que sufre los problemas sociales de su comunidad. Un día mientras Norma hacía radio, un niño llamado Víctor se presenta en la emisora, su aparición desencadena una serie de hechos que arrastran a la protagonista hacia un pasado que, quizás, hubiera preferido no conocer.

A raíz de la publicación de Radio Ciudad Perdida, la BBC de Londres invitó a Daniel para formar parte de un documental sobre la migración andina a Lima. Daniel recuerda que en la edición del documental, los directores decidieron quitar muchas de las partes habladas en español, pensó que fue un tema de estética; sea cual sea la razón, Daniel era consiente que la voz de muchos latinoamericanos debía ser escuchada; así nació Radio Ambulante, un espacio para que las historias, relatos y experiencias de los latinos tengan un lugar y sean expuestas al mundo de una manera particular, la crónica en formato podcast.

El funcionamiento de Radio Ambulante es totalmente innovador. Todo inicia con la propuesta de una idea ¿A quiénes vas a entrevistar? ¿Qué historia vas a contar? ¿Cuál es el contexto que le da interés a la historia? A partir de ahí se seleccionan los audios interesantes, se elabora el guion, el periodista narra la voz en off y lo editan en un estudio. Este procedimiento convierte a Radio Ambulante en una nueva manera de narrar y contar una historia.

Para Daniel, Radio Ambulante es la extensión de su trabajo literario –con el apoyo de un equipo- que no remplaza en nada a la literatura. Para él, lo que importa es la historia, el cuento; sin embargo, es consiente que existen muchas diferencias bien marcadas. Las novelas son más lentas de producir, es compleja y en ocasiones elitista, por otro lado, una producción de radio es un desafío narrativo, su impacto es inmediato, mayor y global. Más allá de ello Daniel señala en muchas entrevistas que pone el mismo empeño a sus guiones de radio, a sus cuentos y novelas, mismo esfuerzo, mismo cuidado.

Es verdad que las novelas y cuentos en general son cada vez menos leídos, es verdad que en un mundo con mayor cantidad de acceso a la información, las personas definen sus prioridades a través de gustos personales. Los podcast de Radio ambulante –y los podcast en general- son una buena opción para las personas que quieren disfrutar de historias impresionantes, que muchos de los medios ignoran y que en ocasiones las quitan en edición.

Es satisfactorio tener a un escritor como Daniel Alarcón piloteando a un equipo de profesionales para crear un contenido tan digerible para cualquier persona, contenido que no se aparta de su función literaria. Los interesados en escuchar los podcast pueden hacerlo a través de la web de Radio Ambulante: http://radioambulante.org/.


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Fecha Publicación: 2019-02-02T21:18:00.000-05:00



Robert Johnson fue un guitarrista excepcional. Su talento a corta edad lo colocó en lo más alto de los representantes del mundo del blues.

Como consecuencia de la poca documentación que existe sobre la vida de Robert (murió a los 27 años) siempre se habló de múltiples leyendas que pretenden explicar su genialidad. Una de ellas es el presunto pacto que hizo con el diablo para ser el mejor guitarrista de blues, sin embargo, la referida leyenda pertenece a la historia de Tommy Johnson, según el historiador David Evans.

La película Crossroads, toma parte de la historia atribuida a Robert Johnson.

Eugene Martone es un destacado alumno del conservatorio Julliard, su sueño es convertirse en el mejor guitarrista de todos los tiempos y tener tanto éxito como su ídolo Robert Johnson. Según la documentación de Eugene, las composiciones de Robert fueron 30 y no 29 como realmente existen. Por ello decide buscar esa melodía perdida.

En su búsqueda Eugene averigua el paradero de un viejo amigo de Johnson, el armonista de blues Willy "Blind Dog" Brown. El armonista asegura a Eugene que conoce la melodía Nº 30 de Robert Johnson, promete enseñársela siempre que lo saque del geriátrico donde se encontraba y lo lleve al Punto Fulton en Missisipi, su hogar.

Eugene huye con el viejo Willy Brown con destino a Missisipi. En medio camino conocen a Francis una bailarina que mantiene un breve romance con Eugene, sin embargo, ella lo abandona para seguir con sus sueños, después de eso Willy Brown reconoce sus mentiras a Eugene, le dice que la melodía Nº 30 de Robert Johnson no existe.

En la película Willy Brown y Eugene Martone llegan a La Encrucijada o el cruce de caminos de la Ruta Nº 61. Hace muchos años en ese lugar un joven Willy Brown vendió su alma al diablo para tocar la armónica de forma virtuosa, pero estaba arrepentido de ese trato que lo llevo a tener una vida miserable, conociendo el éxito y con ello un mundo bohemio de los músicos. El diablo se les aparece y Willy le pide romper el contrato firmado años atrás, pero satanás propone hacerlo solo si Eugene derrota en un duelo a Jack Butler (interpretado por Steve Vai, el mítico guitarrista del legendario músico, productor y compositor Frank Zappa).

Lo que sucedió después es la razón de esta publicación. No podría describir con palabras la genialidad que se expresa en los minutos finales de Crossroads. Vea usted el duelo entre Jack y Eugene, compruebe el desborde de talento del que hablo. Es importante precisar que en el duelo Steve Vai interpretó sus propios acordes, la parte de Eugene Martone -Ralph Macchio, instruido por Arlen Roth- fue interpretada por Ry Cooder, situado por la revista Rolling Stone en el puesto Nº 8 en la lista de los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos, liderada por Jimi Hendrix. A continuación, el duelo…


La interpretación con la que Eugene Martone ganó la competencia, fue compuesta por el Steve Vai. Su nombre es “Eugene's Trick Bag” y forma parte de su álbum “The Elusive Light and Sound, volume 1”.



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Fecha Publicación: 2019-01-31T21:58:00.000-05:00


Esta historia es la continuación de El Mesero del Sinatra” …

Sí, el padre de Marcelo era un escritor. Durante el día se dedicaba a refaccionar artefactos antiguos, durante las noches se sentaba en su viejo escritorio a la luz de una pantalla, aquella lámina opaca de metal que lo acompañaba desde que Marcelo tenía uso de razón; ahí su padre compaginaba muchas de las hojas de papel que había escrito.

Durante el último año de existencia de su padre –antes de su accidente-, Marcelo lo recuerda riéndose solo en su escritorio, lo recuerda exclamar: “Sobre ellas, yace la más grande historia que haya escrito” todo hacía pensar que preparaba algo grande, tal vez una novela, lo recuerda leyendo lo que alguna vez ya había escrito, lo recuerda digitando ferozmente una vieja máquina de escribir que para la época ya se encontraba obsoleta.

Marcelo también recuerda que, por esos días, su padre desapareció durante casi veinte horas, no lo encontraba en ningún lugar, hasta que buscó en el bar “Cordano”, lugar del cual alguna vez le había hablado. Esa noche, mientras Marcelo regresaba con su padre en el taxi, lo escuchó pronunciar con una voz enérgica: “Ya está hijo. Solo es cuestión de tiempo para que el mundo conozca el poder de mi pluma que con muy poco, hizo mucho”. Tres meses después, su padre murió. Fue un fatídico sábado 19 de febrero, mientras regresaba a casa después de trabajar, atropellado en la Av. Abancay por un vehículo particular, el conductor se dio a la fuga y con la demora de la ambulancia el viejo escritor murió antes de llegar al nosocomio.

Marcelo puso la carta de la editorial “Éxodo” que había encontrado, en su mochila, estaba dispuesto a buscar la novela de su padre, aquella obra que nunca su autor llegó a recoger, que nunca vio impresa, que nunca vio la luz, aquella historia negada por el destino y que yace en los archivos de una imprenta sabrá dios en qué condiciones, esperando que alguien la ponga en una estantería, el lugar en el que hubiese soñado verla su autor.

Antes de dormir, Marcelo se atrevió a revisar los viejos manuscritos de su padre, los respetaba mucho, sin embargo, esa noche los leyó en parte:

(…)

En abril, hace ya unos 40 años, mientras me encontraba en el salón de clase retraído ante la algarabía de mis compañeros, yo no estaba muy cómodo. Siempre fui muy solitario, actitud de la cual hoy me arrepiento pues nunca compartí nada con nadie. Como de costumbre y por mi comportamiento dentro de la escuela, la silla de mi costado estaba desocupada. Al sonar el campanazo de ingreso todos nos acomodamos en nuestros pupitres, la maestra ingresó al salón de clases, de sus manos la cogía una niña. Noelia llegó a mi vida para quedarse siempre.

(…)

Es curioso como la inocencia se da lugar en nuestras vidas para marcarlas con recuerdos de nunca olvidar. La inocencia siempre te hace creer lo increíble, soñar lo imposible, confiar en quien no debes, hacer cosas que guiado por la inexperiencia y la poca madurez, terminan marcándote por el resto de tus días. Si la inocencia te hace confiar en quien no debes, la traición está de por medio y esa fue la enfermedad que adquirieron mis amigos.

(…)

Sus padres cuentan que antes de salir, discutieron, ella siempre hizo lo que quiso, ella era rebelde decían, lo peor fue que yo siempre fui testigo de esa actitud, siempre convenimos hacer las cosas diferentes. Si hubiera sabido que su rebeldía seria la causa de su muerte, nunca se lo hubiese permitido. Por esas actividades libertinas. Hoy, después de haberla conocido estoy al frente de su féretro. Hoy, algo me obliga a tener que expresarme este día, antes de su entierro.

(…)

Los escritos de su padre le parecieron melancólicos y tristes. Después de leer esos tres textos, tan desaventurados y trágicos, se imaginaba que la novela de su padre seria más de lo mismo, sin embargo, a Marcelo eso no le importaba, él debía sincerarse, su objetivo era lucrar con la obra de su padre, pero no indebidamente. Marcelo quería cumplir su sueño de estudiar derecho, ayudar a su madre, contribuir con la educación de Rodrigo (8) y Carlos (15), sus hermanos, y que solo con un poco de suerte, su padre vuelva a ser el sustento familiar después de muerto.    

A la mañana siguiente, al terminar de asistir a su madre –sin decir nada de la novela perdida de su padre- y antes de ir al “Sinatra”, Marcelo se dirigió hacia la editorial “Éxodo”. El bus lo dejó a unas cuantas cuadras, “Es momento que el mundo conozca el poder de tu pluma y ver si con muy poco, hiciste mucho, papá”, pensó mientras caminaba al referido lugar.



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Fecha Publicación: 2019-01-30T23:35:00.000-05:00


A mediados de agosto del año pasado, como todos los sábados recibí en casa la revista Somos (Nº 1654) que acompaña la edición sabatina de El Comercio. En la sección de libros dirigida por Dante Trujillo, se encontraba una brevísima nota sobre Archivo de Recortes. La nota decía lo siguiente:

“Rabí, notable periodista cultural, ha reunido un buen puñado de crónicas y semblanzas literarias escritas desde los noventa en diversos medios. El resultado es sabroso: con más curiosidad de lector que “intelectualismo”, se adentra en la vida y milagros de Wilde, Salinger, Hemingway, Ribeyro, Levrero y más, así como en los cafés donde se charla, la historia de amor epistolar de Juan Ramón Jiménez o las aventuras limeñas de Allen Ginsberg”.

Escuché de Alonso Rabí en alguna oportunidad cuando dirigió el suplemento El Dominical del diario El Comercio, escuché más de él cuando junto a José Carlos Yrigoyen conducían el programa “Entre Libros” en Tv Perú, y supe de él mucho más cuando renunció a ese canal en señal de protesta por el indulto a Alberto Fujimori a finales del 2017.

Dicho esto, con todas las referencias y esos nombres sumamente notables que adornaban la portada de Archivo de Recortes me interesé con demasía en obtener un ejemplar del mismo, fue ahí donde me contacté con Alonso y pude conseguir de sus manos tan interesante compendio de historias inimaginables detrás de sus protagonistas.

En ciento cuarenta y dos páginas, Archivo de Recortes desarrolla bastantes sucesos, todos contados desde la percepción personal de su autor, consolidando una serie de datos que fue adquiriendo con el pasar del tiempo como un asiduo lector, en primer lugar. Alonso refiere en una breve nota antes de su primera crónica, que el libro fue haciéndose solo, al paso del tiempo, y que el azar y su obstinación se encargaron de reunir.

Hace mucho, en mi intento por conocer aquellas historias que se cuentan a expensas de los más grandes personajes y letrados que nuestra humanidad haya tenido, me crucé con un Chocano criminal, con un Borges simpatizante alguna vez por la dictadura en Argentina, llegué a conocer el caso Padilla y también conocí el conflicto mediático entre Arguedas y Cortázar. Al leer cada crónica de Archivo de Recortes me resultó imposible no tomar apuntes que sin duda serán materia de investigación de mi parte teniendo como punto de partida, los anales que ahí se cuentan.

Archivo de Recortes despertó mi interés por indagar sobre el periodismo gonzo de Hunter S. Thompson, por la novela que Julio Verne hace transcurrir en Lima, por la deslealtad de Max Brod con Kafka, por Pedro Camacho en la primera versión de La tía Julia y el Escribidor de Mario Vargas Llosa, por los pareceres literarios de Clemente Palma y como no indagar más acerca de los últimos días de García Lorca. Me resulta imposible también, no hacer referencia la enorme bibliografía que acompaña al libro, obras que desde luego, estoy dispuesto a adquirir como aquellos buscadores desenfrenados, al rastro de algún tesoro escondido entre las estanterías a los que Alonso menciona en su primera historia.

Después de haber disfrutado estas crónicas en tono menor, como Alonso las llama, me atrevería a decir que no será la última vez que tenga un separador de páginas en Archivo de Recortes. Comprometido estoy con Alonso por su generosidad al regalarme estos textos, la misma que sabré retribuir haciéndole saber mis pareceres de su obra a la brevedad posible.


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Fecha Publicación: 2019-01-29T23:32:00.000-05:00



Recibí mi cumpleaños número veintisiete en un avión con destino a Lima. Todo indicaba que este sería un veinte de octubre diferente, y así fue. Esa noche vi a mis bandas de rock favoritas compartir escenario, Mar de Copas y Amén. Al día siguiente, aprovechando mi corta estadía en esa ciudad, me contacté con Alonso Rabí, de quien recibí un ejemplar de su libro “Archivo de Recortes”. Ese veinte de octubre, también fue la última vez que hice una publicación para este blog, me he tomado mucho tiempo -hasta hoy- para retomar aquellas publicaciones que me mantienen en contacto con la lectura y fortalecen mi voluntad literaria.

Alguna vez Renato Cisneros contó en una entrevista las razones por las cuales se fue a vivir a España. Bastantes sectores de la prensa especulaban que el motivo principal de la migración forzada de Renato era la publicación de su libro “La distancia que nos separa”, obra en la que cuenta bastante de “El Gaucho”, su padre; sin embargo, las verdaderas razones estaban lejos de ser una huida mediática. Cuenta Renato que su novia, médico de profesión tenía la oportunidad de hacer una residencia en Madrid, él decidió acompañarla, dejando todo en su país y en búsqueda de nuevos horizontes, para vivir a expensas de un departamento en alquiler y su columna de diario “La República”.

Renato arribó a Madrid en plena crisis española, el miedo lo albergó desde que piso ese país, ese miedo le permitió tomar en serio la literatura; como él dice, escribir novelas, inaugurar una nueva vida, generarse una incomodidad y asumir riesgos es saludable.

Mientras volaba aquella noche del veinte de octubre, pensaba en cuanto han cambiado las cosas desde que me decidí ser un profesional a tiempo completo, y cuando digo esto me refiero a las horas que le dedico a mi carrera y las que dedico a mis aficiones. Al igual que a Renato, la rutina del trabajo y el aburguesamiento cotidiano al pasar de los días, me han generado la necesidad de cambiar, reinventar los hábitos, tener un plan, partiendo de lo que busco y pensando también en lo que me quiero dedicar el resto de mi vida; en síntesis, generarme una incomodidad saludable, riesgo que me he dispuesto a asumir a partir de este año. Este blog sin duda forma parte de ese plan, forma parte de esa reinvención.

ACTUALIDAD EN LETRAS es un blog al que le tengo mucho cariño, en líneas generales, aquí en esta bitácora se alberga mucho de lo que aprendo y he aprendido todos los días de los artículos, crónicas, reportajes y al coger los libros de mi estantería que por cierto no es muy numerosa, pero si muy sustancial. Como lo describo en el mensaje “AL LECTOR”, este blog constituye un cuaderno de anotaciones, páginas imborrables de mi memoria, eso porque mientras sueñe con escribir una editorial en El Dominical, mientras sueñe con hacer radio y hablar de música, mientras sueñe con publicar una novela y que esta sea criticada por Michiko Kakutani, ahí estará ACTUALIDAD EN LETRAS, soportando cada sueño hasta que estos puedan hacerse realidad.

El blog fue encontrando su camino, las secciones también fueron mutando y evolucionando, todo esto guiado progresivamente por mis deseos e impulsos al escribir. En sus inicios hace más de tres años, las publicaciones tenían fines informativos, temas culturales de actualidad que oscilan en los suplementos de domingo, a los que pocos tenemos acceso los fines de semana; de hecho, el título otorga al lector la idea de un blog con artículos de actualidad. Como es de verse, hoy en día el contenido no tiene nada que ver con el título del blog, el cual he decidido mantener por simple gusto personal.

En el 2018 las publicaciones de esta bitácora han superado en número todo lo que hice en los dos años anteriores y eso es confortante, es una satisfacción increíble. En el 2019 las metas personales son mayores, estas solo se conseguirán con mucho trabajo y dedicación, eso se verá reflejado a partir de ahora en este blog, el único espacio dedicado a mis pasiones que deseo compartir con quien lo permita.

Siéntase estimado lector, parte de esta iniciativa, en la plena libertad de expresar sus ideas respecto a las siguientes publicaciones de este blog y hacérmelo saber, pues eso me ayudará. Créame que haré todo cuanto de mi dependa para no defraudarlo.



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Fecha Publicación: 2018-10-20T21:00:00.000-05:00



Hace once años, alguien muy especial en mi vida me dedicó unas palabras que quiero compartir con ustedes el día de hoy, cumpleaños del autor del presente blog y que coincide con vestigios, publicaciones de este tipo. El texto está suscrito por Paulett Popolizio, persona que me conoce de toda la vida, ejemplo de superación, sus pasos también han sido mi guía en estos 27 años. A continuación el texto:

“Querido hijo, te digo así porque para mí lo eres. Viniste a llegar a nuestras vidas un domingo 20 de octubre de 1991, desde entonces lo que hicimos fue verte crecer y compartir contigo tus experiencias aciertos dudas y algunos inconvenientes que se te han presentado.

Aún recuerdo cuando esperaba con ansias a que dieras tus primeros pasitos que por cierto los diste a tu año y cuatro meses. También recuerdo que tenía que llevarte de la mano para alguna actuación, o desfile y alentarte desde algún lugar para que me vieras y puedas sentirte seguro. Sabes, nunca te lo dije pero gracias a ti terminé por descubrir mi vocación de ser profesora. Todos esos recuerdos y más forman parte de las hermosas y diferentes etapas que te tocaron vivir.

Sabes que te queremos con toda el alma, que si de nosotros dependiera te evitaríamos sufrimientos e inconvenientes, es decir te limpiaríamos el terreno por donde tienes que caminar; pero también sabes que eso no es posible, porque es parte de vivir la vida, el tener aciertos que disfrutar y equivocaciones que corregir.

Estas muy cerca del tiempo de dirigir tu vida en la dirección que tu elijas y en el que todos tus méritos enteramente tuyos y al mismo tiempo nuestro orgullo, por haber aportado en tu formación, por lo menos un poquito.

Esta es sin duda una fecha especial para decirte lo mucho que te queremos y hacerte saber nuestros sinceros deseos de felicidad y éxitos en todos tus proyectos.

Hoy es un día especial para ti, cumples 16 años, que te enmarcan nuevos retos y metas que de seguro ya te habrás trazado alcanzar, sabiendo que cuentas con el apoyo de toda tu gran familia que somos nosotros: padres, hermanos, abuelitos, tíos y primos”.
Paulett Popolizio.


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Fecha Publicación: 2018-10-18T23:41:00.000-05:00



Algo que pensé iniciar el miércoles pasado
no resulto en estos días,
por eso estoy aquí,
para cambiar mi imagen ante estas personas
y por más difícil que parezca
quisiera renovar muchas cosas,
pero ya tu me dijiste que es imposible.


La historia donde era el protagonista
no funcionó.
Violé mis propias reglas…
¡mediocre!
Dios, no me quiero ir,
tengo un gran futuro,
ese que aún no conozco,
ese que aún no empecé a labrar.


Supe lo bueno y lo malo,
la vida es linda y en verdad cortita,
fui estúpido al cortarla más.
Importa el amor, no las deudas
la familia, no la lujuria
la vida, no esto…

¡Dios, hablo contigo!
 sé que estás conmigo,
te pido apoyo mi dios, ¡levántame!
es que no me quiero hacer daño,
tengo 37 años y quiero regresar
se que hasta ahora he madurado con estas reflexiones,
pero me he jodido cuando he vuelto a caer.
¡Eso no volverá a pasar!


Prometo mejorar mi vida,
¡prometo ser mejor!
¡prometo ser mejor!
por mis hijos, por mi madre,
quiero quitarme esta mascara,
vicios menos ¡trabajar más!


Si me apoyas
tendrás resultados.
La emoción por empezar este procedimiento,
no es nada a comparación,
del gran resultado que espero,
pero dudo, tener.


Las opiniones del resto no me importan,
a ellos que les importa,
solo están reunidos ahí por un café y no por mi.
A mi me importa, 
lo bueno que puedo ser.


Cuento con tu apoyo,
¡Gracias Dios!
Gracias por lo que me hiciste saber
siempre estabas conmigo
pero estabas lejos y nunca te busqué
I'm sorry my god!
ahora solo quiero dormir
hasta que lleguen los años
que me volverán tocar vivir.


¿Impresionante verdad?
Valora tu vida ¡ÁMATE!


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Fecha Publicación: 2018-10-16T21:26:00.001-05:00


Contaré a continuación, el fuego cruzado de los argumentos literarios que data a fines de los años sesenta, en el cual estuvo involucrado un compatriota, reconocido como uno de los grandes representantes de la narrativa indigenista en el Perú; me refiero a José María Arguedas, autor de “Los ríos profundos” y “Todas las sangres”, obra que alude a la variedad racial, regional y cultural de nuestro país. Su adversario en argumentos, Julio Cortázar, un pacifista que creía que uno de los caminos positivos para la humanidad era el mestizaje, un solitario cuentista con temprana vocación literaria, un escritor innovador en la forma de hacer literatura en el mundo hispano.

Era en año de 1967 cuando a Cortázar fue convocado como colaborador para la revista cubana “Casa de las Américas”. En uno de sus tantos artículos publicó uno donde se refirió al telurismo, aquella influencia de la tierra u orígenes en las personas que lo habitan. Cortázar hizo hincapié contra “El telurismo de la literatura latinoamericana”, al que –por sus propias palabras- encontraba ajeno por estrecho, parroquial y aldeano. Señaló también que más profunda y sustancialmente entienden e interpretan a Latinoamérica los escritores que viven fuera de ella, especialmente en Europa.

Como era de esperarse, Arguedas, reconocido –hasta el día de hoy- por su narrativa indigenista en el Perú –junto a Ciro Alegría y Manuel Scorza- se sintió afectado y pronunció su posición a través de un artículo desde el diario Amaru de Perú. Allí reivindicó su posición de provinciano y criticó el cosmopolitismo de Cortázar.  

En una entrevista para la revista Life, el 07 de abril de 1969, Cortázar habló de Arguedas con cierta superioridad, sacando a la palestra sus complejos regionales. Esto fue todo lo dicho por Cortázar en esa entrevista:

-A Arguedas le fastidia que yo haya dicho –en la carta abierta a Fernández Retamar- que a veces hay que estar muy lejos para abarcar de veras un paisaje, que una visión supranacional agudiza con frecuencia la captación de la esencia de lo nacional. Lo siento mucho don José María, pero entiendo que su compatriota Vargas Llosa nos ha mostrado una realidad peruana inferior a la de usted cuando escribió sus dos novelas en Europa. Como siempre, el error esta en llevar a lo general un problema cuyas soluciones son únicamente particulares; lo que importe es que esos “Exiliados” no lo sean para sus lectores, que sus libros guarden y exalten y perfeccionen el contacto más profundo con su tierra y sus hombres. Cuando usted dice que los escritores “de provincias”, como se autocalifica, entienden muy bien a Rimbaud, a Poe y a Quevedo, pero no el Ulises ¿Qué demonios quiere decir? ¿Se imagina que vivir en Londres o en Paris da las llaves de la sapiencia? ¡Vaya complejo de inferioridad entonces! Conozco a un señor que jamás salió de su barrio de Buenos Aires y que sabe más sobre André Breton, Man Ray y Marcel Duchamp que cualquier crítico europeo o norteamericano. Y cuando digo saber no me refiero a la fácil acumulación de fichas y libros, sino a ese entender profundo que usted busca con relación a Ulises, esa participación fuera de todo tiempo y de todo espacio que se entabla o no se entabla en materia literaria. A manera de consuelo usted agrega: “Todos somos provincianos, provincianos de las naciones y provincianos de lo supra nacional”. De acuerdo, pero menuda diferencia entre ser un provinciano como Ledezma Lima, que precisamente sabe más de Ulises que la misma Penélope, y los provincianos de obediencia folklórica para quienes las músicas de este mundo empiezan y terminan en las cinco notas de una quena. ¿Por qué confundir los gustos personales con los deberes nacionales y literarios? A usted no le gusta exiliarse y está muy bien, pero yo tengo la seguridad de que en cualquier parte del mundo usted seguiría escribiendo como José María Arguedas; ¿Por qué entonces dudar y sospechar de los que andan por ahí porque eso es lo que les gusta? Los “exilados” no somos ni mártires ni prófugos ni traidores; y que está frase la terminen y la refrenden nuestros lectores, qué demonios- . 

Guillermo Niño de Guzmán, señala en su columna de Perú21, que Cortázar fue arrogante y no vislumbró que Arguedas afrontaba un proceso de transculturación y que pertenecía a un viejo orden, donde imperaba la lucha por afirmar una identidad regional. El autor de Rayuela, en cambio, vivía en París desde hacía más de tres lustros y se había insertado de lleno en la modernidad. Además Denegri, recordó alguna vez que leyó en la correspondencia de Cortázar, una de sus cartas a Mercedes Arias donde manifestaba su temor a ser pueblero, a aplebeyarse por una simple lógica. A reflexión de MAD: “Al pueblero no le son todavía posibles una serie de cosas, porque es pueblero. En cambio a la persona culta ya le son posibles esas cosas porque la cultura es la posibilitadora de imposibilidades”.

Después de aquella respuesta de Cortázar, lo último que escribió Arguedas al respecto fue un 01 de junio de 1969 para el diario “El Comercio”. Aquella vez manifestó su discrepancia eterna con Cortázar respecto a la excesiva rotundidad con que afirma –según Arguedas- que más profunda y sustancialmente entienden e interpretan a Latinoamérica los escritores que viven fuera de ella, especialmente en Europa. También expresó respecto los escritores que Cortázar cita como exiliados, que nunca manifestó duda ni sospecha en contra de ellos, muy por el contrario sintió un verdadero regocijo por quienes crearon precisamente en Europa obras que han conmovido e interesado casi en todo el mundo. Finalmente dirigiéndose a Cortázar dice: “No es exiliado quien busca y encuentra -hasta donde es posible hacerlo en nuestro tiempo- el sitio mejor para trabajar. A pesar de su pasión y muerte Vallejo escribió lo mejor de su obra en París y quién sabe no habría llegado a tanto si no hubiera ido a Europa. Empiezo a sospechar, ahora sí, que el único de alguna manera “exiliado” es usted, Cortázar, y por eso es tan engreído por la glorificación, tan folkloreador de los que trabajamos in situ y nos gusta llamarnos, a disgusto suyo, provincianos de nuestros pueblos de este mundo, donde, como usted dice, ya se intentaron y funcionan muy eficientemente los jets, maravilloso aparato al que dediqué un jaylli quechua, un himno bilingüe de más de cinco notas como felizmente las tienen nuestras quenas modernas”. Pueden leer el Artículo completo “aquí”.

Muchos estudios se han hecho al respecto de esta polémica, uno de ellos es “La Territorialidad y forasterismo: la polémica Arguedas/Cortázar revisitada”, escrito por la profesora Mabel Moraña, de la Universidad de St. Louis de Washington, que de seguro trataré de conseguir para beneplácito de ustedes.

Arguedas se suicidó de un balazo el 28 de noviembre de 1969 -falleció cuatro días después-, acosado en sus últimos años por una depresión interminable ya que había tenido un primer intento de suicidio en 1966, por tanto es imposible pensar que la polémica antes descrita haya influenciado en su decisión de quitarse vida; sin embargo a Cortázar siempre le pesó la sola posibilidad que así fuera. 



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Fecha Publicación: 2018-10-15T23:37:00.000-05:00


Amigos lectores, en esta quincena les traigo el libro de mi banda de rock favorita, Mar de Copas - MDC, escrito por Fortunata Barrios. En más de doscientas páginas se resumen veinticinco años –y algo más- de anécdotas y vivencias contadas por todos los miembros de la banda.

El libro comienza con una breve reseña de los seis integrantes, aunque ahora Claudia Salem no esté en la banda, siempre será parte de ella. Después de ello, las anécdotas son contadas teniendo como guía el correr de los años y las producciones que el grupo fue sacando con el paso del tiempo; al final de las historias de cada disco se reproducen las letras de las canciones más memorables y una breve relato de cada una.


MDC tuvo sus inicios a mediados de los ochentas, con Manolo y Toto, como plomos de Miki González. Wicho por su parte después de haber cantado en Narcosis, formó parte del grupo de González como tecladista, ahí se conocieron. Manolo y Toto descubrieron gustos musicales en común formando así su primera banda “E Inocentes” que posteriormente seria “Los Inocentes”, Wicho terminó siendo el sonidista de la banda; siempre, como un ritual al final de cada concierto cantaba “Insurrección” de El último de la Fila, hasta que la banda dejó de existir, un proyecto que no volvió a ver la luz.

Pese a lo ocurrido con “Los Inocentes” Manolo y Toto no abandonaron sus ideales musicales y se embarcaron en un nuevo proyecto, empezando a componer las futuras canciones de un dúo al que dubitativamente, llamaron As de Copas.

Con el grupo empezando a formarse y reclutando a sus integrantes, se hicieron las grabaciones de las primeras canciones con la ayuda de Wicho, quien estaba fascinado con el proyecto, eso le encanto a Manolo proponiéndole cantar en la banda, bajo la condición que se quede hasta el final. Es por eso que las primeras canciones del grupo fueron cantadas por Manolo. Quien diría que el nombre del grupo se encontraría en un mar de copas, una de esas noches abarrotadas por el alcohol por los integrantes del grupo en una pequeña celebración.

El primer concierto de la banda fue en el pub Phantom, tres meses después de haber publicado el primer disco homónimo “Mar de Copas”, invirtiendo el orden de las etapas que sigue la mayoría de los grupos. El último en integrase fue César Zamalloa ante la salida del anterior bajista. Hasta entonces la banda ya tenía llegada a un mediano grupo de seguidores.

Rápidamente y llenos de ideas empezaron a producir un segundo disco “Entre los Arboles”, hasta aquí debe tenerse en cuenta que la difusión del grupo en los medios masivos fue casi nula, primero porque la radio prestaba poco interés a los grupos peruanos y segundo porque la televisión solo aceptaba los famosos playbacks, fonomímicas a las que el grupo nunca accedió llegando se a ser considerado una banda de culto, por estas razones su público era limitado.

El disco “III” salió a finales de los años noventa, en el apogeo de la piratería, esa fue la razón por la que a un par de semanas de haber salido ese disco, la gente ya sabía las canciones de memoria. Este es uno de los discos más queridos por los fans. En una ocasión Diego Lombardi, hijo del cineasta Francisco Lombardi, había escuchado el disco III de MDC, por eso le pidió a Manolo que cediera unas canciones del disco para la musicalización de la última película de su padre “No se lo Digas a Nadie”, basado en la novela e Jaime Bayly. Los temas escogidos fueron “Vaquera”, “Despedida” y “LB”.

La exitosa rutina del grupo trajo consigo una sequía creativa retomándola después de dos años para hacer nuevamente un disco. Por ese empeño y dedicación prácticamente forzado, la mayoría de composiciones del disco “Suna” fueron hechas desde cero, es decir sin algún estado de ánimo que los inspirara. El trabajo de Toto, Cesar y Manolo en los Trece Baladas fue como un banco de pruebas para el disco “Suna”, las canciones de este disco fueron más promocionadas en las radios, Radio 99 y Radio América por Jorge Arriola y Víctor Tejada quienes se dedicaban a difundir el rock nacional, sus programadores decidieron lanzar “Suna” que triunfó desde que salió.

Pronto se dieron cuenta de “La Lista”. Resulta que durante los conciertos, el público circulaba por propia iniciativa hojas de papel en la que todos los interesados en recibir información de MDC consignaban su correo electrónico, eso se convirtió en una página electrónica, una especie de foro en el que los seguidores del grupo intercambiaban mensajes. A partir de ahí la difusión de su trabajo se desarrolló básicamente a través del ciberespacio, lo que les permitía llegar a la gente en el extranjero.

Después de “Suna” la banda sacó dos discos recopilatorios, “12 Grandes Éxitos” y el disco doble “En Vivo”. Por su parte “Ramera”, una canción compuesta por el tecladista Arturo Rivas, fue descartada en el primer disco, por el mismo hecho de ser un cover, sin embargo, el espíritu de esa canción siempre rondó a MDC. La canción nunca le gusto a wicho, por su letra y por su nombre, pero cuando fue programada en Planeta y Studio 92 fue un éxito, por primera vez MDC llegaba a un público masivo empezando a hacer giras con mayor frecuencia. “Ramera”, disparó a MDC, el proceso que empezó con “Suna”, gracias a ella llegaron a un público popular.

Después de cinco años del lanzamiento de su último disco Manolo se ocupó de la composición del siguiente, rápidamente encontró inspiración, reconoce que con el tiempo aprendió a escribir mejor, el disco se llamó “Si algo así como el amor está en el aire”, se presentó en el anfiteatro del Gran Parque de la Exposición de Lima, con un mayor público y una producción más completa, sin duda todo iba mejorando pues ya era una banda reconocida en la movida nacional.

Frank Pérez Garland, esposo de Vanessa Saba dirigió “De Tierra” el documental de MDC, en el existen bastante material de la banda desde sus inicios, Wicho eligió el nombre de una canción del disco III, asimismo, produjeron “De Tierra”, el disco acústico.

Existe un antes y un después de “Un día sin sexo”. Por la amistad formada con Pérez Garland, a quien le había encantado el grupo decidió incluir en el soundtrack de su película canciones de MDC y algunas bandas nacionales, por eso él, Manolo y Wicho trabajaron bastante en la canción principal. Jorge Arriola llevó la canción a Studio 92, fue programada y sonó de una manera brutal, más que cualquier otra canción en la historia de MDC, llegando a ser la canción del año. Ese fue el punto clave para que MDC sea conocido por multitudes, personas que aunque no hayan escuchado algún disco anterior se enganchaban con “Un día sin sexo”. MDC llegó a hacer su segunda gira internacional, esta vez a los Estados Unidos.

Con un éxito producto del trabajo y empeño, Manolo y Wicho fueron contratados para componer el tema principal y la música incidental de la película Cu4tro, canción que fue interpretada por Vanssa Saba para la película y que años después sería cantada por Wicho para el disco Lado B que acogería los singles y algunos temas sin disco lanzados por MDC hasta la fecha.

Dice Manolo: “Un grupo ya no significa nada si deja de sacar material nuevo. Nosotros no somos un grupo del recuerdo”. El último disco, hasta ahora “Seis”, fue producido por Rafo Arbulú, fue el primer disco de MDC que no produjo Wicho. El single de ese disco fue “Dos caras”, su videoclip fue viralizado en internet por Adri Vainilla.

Existen más cosas que contar de MDC y que se encuentran en el libro. He dejado muchas historias que sé, son de un interés innegable para los admiradores de esta banda y esa es una invitación expresa para que lo lean. Si eres fan y no compraste el libro, hazlo, tienes un compendio de vivencias interesantes que conocer. Si ya lo tienes, sabes de lo que hablo, puedes dar fe de lo que aquí he contado. A continuación 10 datos escondidos en el libro.

CURIOSIDADES:

1.- Pelo Madueño también paso por “Los Inocentes”, como primera guitarra.
2.- Miki González colaboró tocando el solo de armónica en la canción “Dulce y veloz”.
3.- Manolo no tenía una guitarra para componer las canciones del primer disco. Trabajó con una prestada por Miki González. Después usaría una de Pedro Suárez-Vértiz por un año entero.
4.- El único programa que les permitió tocar en vivo –sin playbacks- fue Locademia de TV, conducido por Sergio Galliani y Marisol Aguirre.
5.- Miki González colaboró tocando el solo de guitarra en la canción “Aquí en el borde del mar”.
6.- La única vez que el grupo fue pifiado y maltratado fue cuando los contrataron como teloneros de Soda Stereo.
7.- El disco doble “En Vivo” se tenía pensado llamar “Prepárense para no tocar”, pero el nombre no resulto atractivo.
8.- La cábala de Manolo es no afeitarse la barba durante todo un proceso de grabación.
9.- En el disco “III” se escucha la puerta de grabación y ruidos de encendedores que los integrantes del grupo no quisieron borrar.
10.- El disco “De Tierra”, incluyo la canción Luis, creada por Manolo para una madre que había perdido a su hijo con ese nombre.

Nos vemos en Juntos y Casi Revueltos este 20 de Octubre.



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Fecha Publicación: 2018-10-13T23:42:00.000-05:00



En un viejo disco, alguna vez encontré un mix de Rock peruano. Aquel compilado de casi diez minutos contenía canciones como Inmortales y Hotel Apocalipsis de Cementerio Club, la máquina del tiempo de Mar de Copas y tres de Libido. La siguiente historia se cuenta en el libro de Mar de Copas, escrito por Fortunata Barrios; aquí, se describe como aquella colaboración musical de la que les hablé en un principio pudo demostrar que la música también es un instrumento para tender puentes y resolver diferencias. La historia es como sigue…

-Mientras que Mar de Copas – MDC y La Liga del sueño venían de la misma cantera, eran amigos de antaño que trabajaban de modo similar, con Libido sucedía lo contrario: la relación entre ellos estuvo al comienzo signada por una cierta desconfianza y por una tensión que se manifestaba, inevitablemente a la hora de compartir escenarios. Como Libido sonaba más en la radio, los contratistas los concebían siempre como los destinados a cerrar los festivales, antecedidos por MDC. Esta situación no hizo sino complicar técnicamente las cosas: mientras que el grupo de fondo podía usar el escenario a discreción, solo quedaba a disposición del telonero lo que el primero tuviera a bien permitirle, que siempre resultaba insuficiente. Este conflicto técnico que generó uno que otro enfrentamiento entre los músicos, se vio agravado por el hecho de que no faltaron maledicencias lanzadas por la gente de MDC y los fans de Libido (…).

Las fricciones entre MDC y Libido y sus respectivos seguidores no solo fueron menguando, sino que desaparecieron con el tiempo. Fue determinante, para cambiar las aguas, el concierto en el que el grupo Cementerio Club reunió a Salim Vera y Manolo Barrios en el Centro Cultural La Noche de Barranco con el fin de que cada uno interpretara una canción del otro dentro de un popurrí en el que ambos cantaron también “inmortales”, tema del grupo Cementerio Club. Rememora Manolo: “Salim interpretó magistralmente, como el gran cantante que es, nuestra canción “la máquina del tiempo” y yo, no tan magistralmente pero sí muy a lo Leonardo Favio, la suya llamada “tres”. Esa noche dimos al público un mensaje implícito: Si nosotros nos llevamos así de bien, es absurdo que ustedes se sigan peleando. Solo a la gente de Cementerio Club, con la buena onda que los caracteriza, se les podía haber ocurrido juntarnos así”.

Llegar a conocerse progresivamente durante una convivencia de años convirtió a MDC y Libido en entrañables amigos que hasta hoy se frecuentan extralaboralmente-.

La colaboración...

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Fecha Publicación: 2018-10-13T17:42:00.001-05:00



¡Hey, Arnold! Una producción de Nickelodeon que empezó a emitirse a finales de los años 90 y a mediados de los 2000 en mi país.

La serie reproduce la vida de Arnold, un niño de 9 años que vive con sus abuelos en la ciudad estadounidense de Hillwood. Durante el transcurso de las temporadas Arnold crece, enfrentando problemas y dificultades propias de su edad, los cortos reflejan sus aventuras, el amor secreto de su compañera Helga, y parte de la vida de la mayoría de personajes -siendo en muchos episodios Arnold el personaje secundario-, todos con personalidades distintas.

Algo que recuerdo bastante de esta serie es su soundtrack. La música de esos episodios siempre resultaba perfecta. Jim Lang, su compositor, trajo a mi temprana edad un cariño especial al jazz, aquel género profundo y elegante que dejé de lado por mucho tiempo, pero que ahora estoy nuevamente disfrutando, de hecho mientras le dedique tiempo a esta bitácora.

El jazz resulta ser mi acompañante perfecto, es así como llego a mi vida este género musical, gracias al cabeza de balón. Aquí les dejo “Stompin”, la canción que se reproducía al final de cada episodio.



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Fecha Publicación: 2018-10-11T23:18:00.000-05:00



Hoy, mientras estaba en la corte para escuchar cualquier audiencia, recordé una vieja historia que sucedió hace 25 años, una de las que nunca se olvidan. Recordé que alguna vez a las afueras de mi ciudad, se encontraba una propiedad que había sido invadida por traficantes de terrenos. Cuando estos fueron desalojados, uno de ellos se instaló con su familia en una casa en abandono ubicada en mi vecindario. Por ser nuevos es nuestro barrio, los vecinos no tardamos en conocer a la familia Beltrán, constituida por el señor Ramiro Beltrán, su esposa Zoraida y sus tres hijos, Rob (05), Amado (09) y Cony (15).
La familia del señor Ramiro Beltrán profesaba la religión evangélica, la devoción con la que pregonaban la palabra de dios siempre fue evidente. Todas las tardes, los cinco miembros de la familia Beltrán se dirigían a su culto, hablaban de religión con cualquiera que intercambie un breve saludo con ellos; sin embargo, en la intimidad, esa familia no era la misma. La señora Zoraida sufría constante maltrato físico por parte del señor Ramiro; en algunas ocasiones, al escucharse el llanto y dolor al interior de esa casa, la policía llegaba y llevaban detenido al señor Ramiro, ahí podría estar días, mientras la señora Zoraida, hacia todo lo posible para que puedan dejarlo en libertad. Durante esas ausencias quien tenía que asumir la atención de casa era Cony, la hermana mayor.
Cony, la hija mayor, era muy distinta a los demás miembros de esa familia, parecía que siempre estaba de mal humor, nadie le parecía amigable, nada parecía agradarle; todos estos eran pareceres, en efecto, pues nadie podría tener la certeza de lo que en verdad pasaba por su cabeza. Cony siempre miraba al vecindario con total desconfianza, no hablaba con nadie, nunca salía de su casa, pero para sus hermanos ella era una autoridad, Rob y Amado la respetaban.
Recuerdo que la única cercanía que tuve a Cony, fue en el Concurso de Oratoriarealizado entre los alumnos de cuarto año de los colegios de mi localidad. Yo siempre fui bueno en oratoria, de hecho en aquel concurso represente a mi colegio. El día de la presentación de los concursantes vi a Cony, ella representaba a su institución. Suerte, le dije; ella me miró sin inmutarse –y sin responder-. Por esos días antes del concurso, cuando pasaba por la casa de la familia Beltrán, hasta dos calles podía escucharse la voz de Cony, practicando una y otra vez, su discurso de diez minutos. Los vecinos siempre decían que Cony era estudiosa, que parecía de otra familia, que ella los sacaría adelante, que se avizoraba un futuro mejor para sus hermanos, que su padre dejaría de traficar terrenos, que su madre dejaría de lavar ropa de extraños.
Como era de esperarse, Cony ganó el concurso de oratoria. Al poco tiempo me enteré que ella predicaba el evangelio en su iglesia desde los 8 años, basta experiencia le otorgó ante mí, un galardón que quizás habría deseado. Hoy pienso que ese premio fue el mejor regalo que Cony recibió por esos años, una satisfacción propia, que le entregaba  un valor a lo que ella era, un valor que desde luego, no encontraba en su padre, el señor Beltrán, aquel jefe de familia que parecía transformarse por las noches al apagar las luces y cerrar la biblia, convirtiéndose en un ser violento y miserable.
Una noche todo el vecindario despertó con unos gritos, presumiblemente venían de la casa de los Beltrán, mis padres despertaron, la noticia era que una desgracia había pasado, me levante de la cama, al salir de mi casa vi una camioneta de la policía, un evento tan rutinario en esos días, pero algo era diferente, el detenido estaba ahogado en un mar de lágrimas, mientras era conducido con marrocas en las muñecas. Los vecinos cuchicheaban que el Sr. Ramiro había matado a su esposa, la señora Zoraida. Me acerqué a la ventana donde días atrás había visto a Cony prepararse para derrotarme en el Concurso de Oratoria, uno de los policías hablaba con Rob y Amado que no dejaban de llorar. Al otro lado, al pie del cuerpo tendido de su madre, Cony rezaba incansablemente.
Después de aquella noche, nadie nunca más vio a Cony y a sus hermanos. Los tres desaparecieron, nadie sabe a dónde se fueron; sin embargo, les cuento esta historia que sucedió hace 25 años porque la siguiente audiencia que escucharé es la de un homicida, patrocinado por Cony Beltrán, abogada de profesión. Suerte, le dije al pasar por su lado; ella me miró, sin inmutarse y responder, siguió practicando su defensa.




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Fecha Publicación: 2018-10-04T21:04:00.000-05:00



Carla tenía 17 años y su trato hacia mí era muy especial. La conocí en el colegio, no fue necesario hacer un diagnóstico clínico para determinar que yo le gustaba; sin embargo, a Carla le impresionaba mi comportamiento inocuo; ella sabía que cualquier muchacho de mi edad desearía estar en mi lugar, pero yo nunca le mostré interés; en verdad, por aquellos años dentro de mis prioridades a los 14 años, no estaban las relaciones sentimentales. Durante toda mi vida, guiado por aquella inocencia heredada de algún lugar, siempre prefería hacer cualquier cosa que postergue los sentimientos, Carla mayor que yo, podía hablar del amor, aquella sensación que yo desconocía y que se me fue esquivo hasta que conocí a su hermana.

Ema, hermana de Carla, estudiaba en el mismo colegio que yo y teníamos la misma edad. Poco a poco la fui conociendo. Cuando salíamos del colegio, caminábamos juntos, hasta que lleguemos a alguna esquina donde cada uno tomaba una dirección diferente; en más de una ocasión la acompañaba hasta su casa, conversábamos horas, después para regresar tenía que caminar el doble y enfrentar una reprenda por parte de mis padres.

Ema tenía el cuerpo delgado, el cabello largo y los ojos achinados, un lenguaje bastante coloquial, amiguera al 100%, salía con frecuencia a discotecas llevando en cierta forma una vida libertina. Comúnmente, una persona con estas características en su comportamiento no cuenta con un buen desenvolvimiento académico, en más de una ocasión mientras la visitaba en su casa le encontraba poniéndose al día con cuadernos prestados y copiando las tareas; así era Ema, pero eso no me interesaba, pues el cariño hacia Ema fue creciendo y esa era una verdad que solo yo conocía. Las visitas a su casa se hicieron constantes. Si la encontraba salíamos juntos, si no la encontraba la esperaba mientras hablaba con Carla. Si no podía verla la llamaba a su casa; en ocasiones me contestaba Carla, quien amablemente me pasaba el teléfono para hablar con Ema. Todas esas situaciones, la cordialidad, la confianza y el cariño, me hacían creer que estaba encontrando en Ema algo que Carla busco en mí, pero que nunca encontró.

Cuando me sentí realmente enamorado quise mostrar mis sentimientos hacia Ema de la manera más sublime; para ello decidí estampar en un polo su nombre y un “te amo”, así fue. Mi objetivo era ponerme el polo mientras jugaba fútbol en el campeonato interno del colegio; así, ella leería en mi pecho el claro mensaje. Recuerdo que el día del partido le dije a Ema que le tenía una sorpresa, antes de empezar el juego, me puse el polo que describía mi declaración de amor, pero Ema nunca fue a verme jugar el partido más importante de mi vida; al terminar con una derrota en la cancha y en el corazón pasé por su salón de clase donde la encontré sus amigos, divirtiéndose.

Aquel día, más tarde, al pasar por su casa, ella estaba en su sala mirando televisión, me acerqué, pensé en increpar su ausencia en el partido, pero desistí al darme cuenta que tendríamos la conversación más hermosa de todas, intercambiando palabras y sentimientos recostados juntos en el sofá de su sala; en esas circunstancias no me atreví a decirle lo que había hecho para ella, pero cada latido me convencía más en hacerlo, por eso solo atine a decirle que tenía algo preparado para ella y quería conversarlo al día siguiente, me aceptó.

Me fui a su casa, era un viernes por la noche, Ema no estaba, encontré a Carla, “Salió con sus amigos”, me dijo, era el cumpleaños de algún compañero de clase, sin dudarlo le pedí la dirección. Llegué a la fiesta, no conocía a nadie. Ahí encontré a Ema. Estaba con unos jeans rasgados y una blusa de color blanco, bailaba reggaetón con uno de sus amigos. Cuando estaba por acercarme alguien que parecía ser el anfitrión toco mi hombro, me advirtió que no me conocía, Ema se dio cuenta, “viene conmigo”, le dijo, me jaló a la pista de baile ¿Qué haces aquí?, me preguntó, su aliento olía a cerveza. Me presentó a su grupo de amigos, me sacó a bailar, nos pegábamos, al estar frente a frente y después de unas cuantas canciones nos besamos, fue mi primer beso, no creo que haya sido el de ella, ¡Te amo! Le dije, me abrazo y seguimos bailando. Cuando ya pasaba la media noche, Ema me dijo que tenía que regresar, le propuse ir a su casa, pero ella me dijo que llegaría por su cuenta, que no me preocupara, que regrese y que nos veamos mañana.

Al día siguiente en mis pensamientos estaba ir a la casa de Ema, mi única intención era formalizar aquel encuentro de la noche anterior, tal vez pedirle que sea mi enamorada, a través de un “¿Quieres estar conmigo?” –no conocía muchas formas-. Cuando llegué, Ema se mostró sorprendida, evidentemente no me esperaba. Pasaron unos 5 minutos parados en la puerta de su casa, ambos permanecimos en silencio, fue uno de esos tiempos muertos en los que no sabes que decir. Yo no sabía cómo abordar el tema, no sabía cómo decirle te amo, podía escribirlo, y hasta estamparlo en un polo, pero no decirlo. Al breve instante llegó alguien en una moto, Ella se impacientó. “Espérame viendo la Tv, voy a conversar un ratito, ahorita entro” me dijo. Cuando entré a su casa, Carla estaba ahí, sentada haciendo zapping. La observé, en definitiva ella era más hermosa que su hermana Ema, pero mi corazón nunca hizo esa distinción. Aburrido de ver como Carla cambiaba los canales, miré hacia la ventana, Ema ya no estaba, se había ido con el chico de la moto. Pensé que regresaría pronto. 

Después de una hora Carla miró mi angustia y me dijo: “Te voy a contar algo. No te vayas a molestar, pero Ema tiene chico, es ese pata con el que se fue, me choca que no te lo haya dicho, pero tenías que saberlo”. Me sentí avergonzado, no sabía qué hacer. Me aferré a la posibilidad que Carla estuviese mintiendo, y que aquella declaración sea su venganza hacia mí, por mezquino, por miserable, por haberla rechazado. Eso era lo que me motivaba a pensar que Ema llegaría en cualquier momento, pero los minutos que transcurrieron en adelante se hicieron interminables y Ema nunca apareció.

Esa noche salí de esa casa totalmente contrariado. Por primera vez en mi vida compré un cigarrillo, abrí la ventana de mi cuarto y me puse a fumar, pensé en Carla, pensé en Ema, pensé en lo difícil que era el amor, pensé en Carla y los desaires de mi parte, pensé en Ema y sus desaires hacia mí. 

Pasaron dos días desde aquella noche, después de pensarlo mucho, regresé a casa de Ema y Carla. Al tocar la puerta me recibió Ema, me quiso pedir disculpas por haberse ausentado estando yo en su casa, esperándola. No le pedí explicaciones, hubiese querido besarla, pero no tuve el valor, solo tome sus manos, aquellas que me abrazaron el día de mi primer y único beso, sobre el cuello le puse el polo que use en el partido de fútbol y me marché.



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Fecha Publicación: 2018-10-02T16:12:00.003-05:00


Heberto Padilla fue un destacado periodista y poeta cubano de la segunda mitad del siglo XX. En los años 50, Cuba era un país con un conflicto interminable, estaba gobernado por el dictador Fulgencio Batista Zaldívar, relacionado ampliamente con el crimen organizado. Por estas razones, los rumores de revolución fueron adquiriendo cuerpo con el paso de los años siendo imposible para una persona pública no estar de acuerdo con el movimiento revolucionario.

Padilla siempre estuvo de acuerdo con la revolución cubana, sin embargo, al retornar a Cuba después de ser corresponsal de la Prensa Latina en la Unión Soviética entre los años 62 y 64, llegó con una visión crítica, desencantado del régimen comandado por Fidel Castro. Esta ideología le llevó a publicar en 1968 su compendio de poemas “Fuera de juego”. A partir de aquí, los ojos de los partidarios de Fidel estaban en Padilla.

En el año de 1971, mientras ofrecía una lectura pública de su libro inédito “Provocaciones” en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba – UNEAC, Heberto Padilla fue arrestado, acusado por realizar actividades subversivas en contra del Gobierno cubano. Esto, obligó a un grupo de intelectuales reconocidos en todo el mundo, suscribir una misiva solicitando que se reexamine el arresto del escritor. Entre los firmantes se encontraban Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Jean-Paul Sartre, entre otros.
Publicada en el diario “Le Monde” - 9 de abril de 1971.

Heberto Padilla fue arrestado 38 días; después de su arbitraria detención, se presentó nuevamente en la UNEAC y leyó una “Autocrítica”, donde se arrepintió de todo lo que había escrito. Fue obligado por el gobierno, a pronunciar un discurso de repudio a sí mismo y a su ideología; torturado y chantajeado para retractarse y renegar de sus críticas al gobierno en acto público. Pueden leer su discurso completo aquí.

Que el gobierno Cubano haya obligado a Heberto Padilla, retractarse de sus ideales fue determinante para que intelectuales de todo el mundo mostraran su rechazo a la revolución cubana.


Publicada en el diario “Madrid” - 21 de mayo de 1971.

Julio Cortázar no firmó la segunda carta. En una entrevista realizada por César Hildebrandt, Cortázar señaló que, su actitud en el llamado caso “Padilla” fue, de solidaridad crítica con la Revolución Cubana, frente al desborde paternalista de los firmantes de la segunda carta a Fidel. Así lo refiere en su texto “Policrítica en la hora de los chacales”, donde claramente se define su apoyo a la revolución cubana y sus discrepancias acerca del error de encarcelar poetas.

El escritor cubano Norberto Fuentes –autor de “Plaza Sitiada”-, señala en una entrevista realizada por EL PAÍS de España, que Fidel temía la posibilidad de tener en Cuba escritores disidentes de renombre internacional. Decía que eso sería un caballo de Troya dentro de la revolución, que la bombardearían desde dentro. Quería romper con los intelectuales occidentales pues sentía que estaban monitoreando su proceso y que lo condicionaban ética y moralmente.

Fidel Castro decía que: “El arte es un arma de la revolución”.


La persecución a los escritores y periodistas es una constante en los gobiernos de facto. El caso “Padilla” fue un ejemplo claro de abuso de poder por parte de un gobierno dictatorial. Reprimir las opiniones con la fuerza es el recurso de quienes no saben hablar; admiran por dentro a quienes pretenden callar, considerando el poder de la palabra como una amenaza, y eso no ha cambiado hasta ahora. Creo saber por qué Cortázar no firmó la segunda carta a Fidel; él, como pacifista, consideraba que quien esté a favor de una dictadura –o actos de violencia-, nunca será excluido como víctima, siempre será sometido al poder de quienes ejerzan, los victimarios.




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Fecha Publicación: 2018-09-25T23:17:00.001-05:00



Las personas no asimilamos con la misma admiración, aquellas reflexiones que realizan los adultos y las reflexiones realizadas por los infantes. Cuando un niño analiza una determinada situación y su razonamiento conquista por su inocencia, conmueve, cautiva y enamora. Eso ha conseguido Mafalda desde su existencia y por eso, su creador Joaquín Salvador Lavado - Quino, se siente orgulloso.

Soy fan de Mafalda. Desde que la conocí, a través de los diarios que llegaban a casa, sentí que en cada una de sus pensamientos y los de sus amigos existía un mensaje, en definitiva, las cosas en el mundo no estaban del todo bien; ahora tampoco, y eso es justamente lo que mantiene vigente a esta historieta. Mafalda ha prevalecido en el tiempo, pese a que los diálogos se expresan dentro de la coyuntura de los años 60. La razón es que los problemas no han cambiado en el fondo. “Es re actual. Si antes se criticaba la guerra de Vietnam, hoy se aplica perfecto a lo de medio oriente. La inflación sigue matando a la clase media. Estamos en las mismas” señala Quino.

Su creador la ilustró en 1963 para la campaña publicitaria de unos productos electrodomésticos llamados “Mansfield”. En esa oportunidad, lo único que le pidieron, fue que los nombres de los personajes empezaran con la letra M. Por determinadas circunstancias el proyecto nunca se concretó; sin embargo el dibujante recién les daría uso en 1964 cuando empezó a colaborar con el semanario “Primera Plana”. Un año después lo haría seis veces a la semana a través del diario “El Mundo” de España, con lo cual traspasaría fronteras. Aduciendo que la pequeña no tiene más que decir, Quino dejó de dibujarla en 1973.


Carlitos y Snoopy –creado por Charles M. Schulz- son considerados los padrinos de Mafalda; sin embargo, existe una gran diferencia en ambas historietas pues en Charlie Brown nunca se dibujaron adultos.

Al comenzar la historieta, Mafalda tiene cuatro años de edad. Ingresa al jardín de infantes, transcurren diez años hasta su tercer -o cuarto- grado de primaria. Mafalda se pasa la vida preocupada por la humanidad y cuestionando el legado de los adultos, adora a los Beatles y odia las sopas. Mafalda es una forma de ver al mundo, con mucha sensibilidad; en realidad, todos los personajes de la historieta –imposible que sean secundarios- tienen una manera diferente de ver el mundo. 

Quino, es un genio. Es consiente que la fama la tienen sus dibujos y eso a él le resulta cómodo. En una entrevista señaló que le gustaría dibujar mejor de lo que dibuja. Desde siempre, admira el humor mudo, sin palabras, aquellos que te causan gracia y fascinación con la sola observación. Por esas razones siempre estuvo obsesionado con que el lector entienda lo que él quiere decir. Nunca, en alguna de sus creaciones se identificó con alguna ideología política, siempre, ha preferido decir lo que no le parece si necesidad de tener un ideal político y ese es el reflejo que existe en Mafalda.

La literatura no fue ajena al modo de pensar de Mafalda. Gabriel García Márquez y Umberto Eco, siempre la elogiaron, incluso  Julio Cortázar llegó a decir: “No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que piensa Mafalda de mí”. 

En el 2014, Gabriela Machuca Castillo –periodista- preguntó a Quino ¿Un deseo por los 50 años de Mafalda? “No sabría por dónde empezar, si por el país o por el mundo. Quisiera que ambos salgan adelante. Y la paz, sin duda”, contestó. Al leer aquella repuesta, supe quién era Mafalda en realidad, eso convierte a su creador en una persona digna de admiración. 

Un ejemplo de genialidad.

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Fecha Publicación: 2018-09-22T20:21:00.002-05:00


La primera vez que vi “La Vida es Bella” fue cuando era un niño. Recuerdo que un tío rento la película en Video Rent –el “blockbuster” pucallpino- por sus buenas referencias; después de haberla visto, muy emocionado trajo la cinta con su reproductor de VHS para conectarlo a un televisor de mi casa y verla en familia antes de devolverla.

Este enorme filme cuenta la historia de una familia que es separada durante la segunda guerra mundial y las miles de situaciones en la que se ve expuesto un padre para mantener con vida de su hijo en medio de un campo de concentración nazi.  

Lo que quiero recordar ahora, es aquella memorable consagración de Roberto Benigni en los Premios Oscar de 1999. Si, aquel hombre que escribió, dirigió y protagonizó “La Vida es Bella”. Ese domingo 21 de marzo, Roberto fue ovacionado, su historia cautivó a todos los asistentes esa noche, corearon su hombre y le adjudicaron el premio a mejor película extranjera antes que Sophia Loren lo oficializara. A continuación el momento inolvidable…