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Etiquetas: [desempleo]  [El peruano y los problemas económicos del país]  [neoliberalismo]  [política económica peruana]  [problemas peruanos]  
Fecha Publicación: 2021-07-14T10:38:00.001-05:00
http://goo.gl/8QBjuo
Escribe: César Vásquez Bazán
Miseria en San Juan de Lurigancho. Alma Ticona y su esposo en la vivienda precaria que ocupan en ese distrito de Lima.
(Foto de Rodrigo Abd)

1. El organismo humano es susceptible de padecer distintas enfermedades debiendo enfrentar múltiples condiciones que afectan a la salud. Entre las más comunes pueden señalarse los problemas de presión arterial, las afecciones cerebrales, problemas del aparato respiratorio o digestivo, enfermedades del sistema nervioso, anemia, tuberculosis, etc.

2. Al igual que el organismo humano, una sociedad puede padecer diversos problemas económicos. Un país puede afrontar problemas de inflación, carestía de la vida, recesión, depresión, desempleo y subempleo, pobreza, pobreza extrema, falta de capitales de inversión, elevadas tasas de interés, concentración de la riqueza en manos de pocas personas, distribución preferencial del ingreso a los sectores más ricos del país, elevado endeudamiento con entidades del exterior (empresas, bancos y gobiernos extranjeros), etc.

3. Un país atrasado como el Perú adolece de diversos problemas económicos que coexisten simultáneamente. Es importante resaltar que la gravedad de los problemas económicos peruanos se agudiza por su simultaneidad. ¡Perú tiene muchos problemas económicos graves y para colmo de males ellos se presentan juntos!

4. Muchas veces, las medidas de política económica que se adoptan para afrontar un problema específico agudizan otros problemas. Ejemplos:

a) Para combatir la inflación se despide a cientos de miles de empleados públicos, lo que reduce el déficit fiscal y reduce la inflación, pero la medida antiinflacionaria agudiza el problema del desempleo. En resumidas cuentas, con esta medida se lucha contra la inflación pero se agrava el desempleo.

b) Para combatir la inflación se sube drásticamente el precio de las cosas (por ejemplo, a través del fujishock). Como habrá menos gente que pueda comprar, los dueños de negocios no podrán subir sus precios. La demanda será insuficiente. En lenguaje popular los comerciantes dirán: “la gente está sin plata”, “nadie compra”. Con esta medida, tras el shock inicial inflacionario, se detendrá la inflación, pero los precios quedarán establecidos a un nivel muy alto con relación a los ingresos del pueblo. Resultado: el shock económico combate la inflación pero genera carestía de la vida.

5. Es evidente que la inflación es un problema económico grave que debe enfrentarse exitosamente. Sin embargo, no es el único problema exisatente en naciones como el Perú. Junto a la inflación se presentan muchos de los problemas señalados en el párrafo 2.

6. El neoliberalismo gusta discutir el problema de la inflación como si los demás problemas económicos no existieran. A los neoliberales, que por supuesto tienen trabajo, riqueza y buenos sueldos burocráticos, no les gusta hablar de recesión, desempleo o carestía de la vida, mucho menos de concentración de la riqueza o del ingreso. Como miembros de los sectores acomodados del país, los neoliberales tratan sólo de discutir la inflación. No conviene a sus intereses que se discutan los otros problemas. Por ejemplo, para los neoliberales no tiene sentido político tratar la cuestión del desempleo o la injusta concentración de la riqueza porque esa discusión puede terminar recomendando aplicar medidas para corregir la injusticia social, lo cual podría perjudicarlos.

7. La inflación es como padecer de presión alta. Es cierto que si no nos cuidamos puede sobrevenir un infarto cardiaco y podemos morir. Sin embargo, el problema del Perú es que simultáneamente tenemos otras enfermedades que nos pueden inhabilitar. (Esto es algo así como tener la presión alta y, además, tener diabetes, tuberculosis, antecedentes de embolia cerebral en la familia, problemas de visión, la dentadura malograda, osteoporosis y úlceras en el estómago.) Sin duda, tenemos que combatir la presión alta (inflación), pero también tenemos que combatir las otras dolencias simultáneas que padece el organismo económico.)

8. En resumen:

a) El Perú tiene varios problemas económicos muy serios que actúan simultáneamente.

b) Uno de esos problemas es la inflación. Sin embargo, no es el único problema económico serio del país.

c) Problemas tan o más graves que la inflación son la carestía de la vida, el desempleo y subempleo, la recesión, la depresión, la pobreza, la pobreza extrema, la falta de capitales de inversión, las elevadas tasas de interés, la concentración de la riqueza en manos de pocas personas, la distribución preferencial del ingreso a los sectores más ricos del país, la elevada deuda externa, etc.

d) La inflación no debe enfrentarse prescindiendo tratar los otros problemas. Si esto se hace, los demás problemas económicos se agudizarán.

e) Una medida que se adopta para luchar contra uno de los problemas del país puede afectar negativamente a otra parte del organismo económico.

9. Decida Ud. mismo cuáles son los problemas más graves del Perú. ¡Haga Ud. mismo la priorización! Doce de los principales problemas económicos del país han sido colocados en orden alfabético. Junto a ellos se incluye una definición sencilla de dichos problemas. Su tarea es indicar, según su apreciación personal, cuál es el orden de gravedad de los problemas. El problema más grave deberá señalarse con el número 1; el problema menos grave con el número 12. Los otros problemas con los números 2, 3, etc.

Los interesados en la discusión deben enviar su lista de respuestas a este blog. Si tiene tiempo, puede añadir las razones que sustentan su opinión.

(____)   Carestía de la vida: Precio subido de las cosas de uso común con respecto al salario o ingresos de la persona. No debe confundirse con la inflación. En el Perú actual, la tasa de inflación es baja, pero existe carestía de la vida.

(____)   Concentración del ingreso en los sectores más ricos: La mayor parte del ingreso nacional es recibida por los más ricos del Perú.

(____)   Concentración de la riqueza en pocas manos: La mayor parte de la propiedad del capital, los recursos naturales y el trabajo calificado se encuentra en propiedad de pocas manos.

(____)   Depresión económica: Varios años seguidos de recesión.

(____)   Desempleo y subempleo: Importantes sectores de la población no tienen trabajo o si tienen trabajo, no llegan a ganar el salario mínimo.

(____)   Elevada deuda externa: El país debe mucho a bancos, empresas y gobiernos poderosos del exterior.

(____)   Elevadas tasas activas de interés: Las tasas activas de interés son muy elevadas respecto a las tasas de interés que deberían regir para asegurar  niveles reducidos de desempleo.

(____)   Falta de capitales de inversión: Carencia de recursos financieros, equipo de capital y trabajo altamente calificado necesarios para el crecimiento económico del país.

(____)   Inflación: Crecimiento continuo e incesante de los precios. Sus efectos depresivos sobre el poder adquisitivo del consumidor pueden aminorarse si es que los salarios crecen en forma proporcional.

(____)   Pobreza: Importantes sectores de la población no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

(____)   Pobreza extrema: Importantes sectores de la población no tienen qué comer o no ingieren el mínimo necesario de proteínas y calorías.

(____)   Recesión: Reducción de la actividad económica con relación al año anterior.

© César Vásquez Bazán, 2006
Todos los derechos reservados
Mayo 15, 2006
Etiquetas: [7 de julio de 1932]  [El Año de la Barbarie]  [Fred M Dearing]  [Pan American Grace Airways]  [Panagra]  [Revolución Aprista de Trujillo]  [Revolución de Trujillo]  [Trujillo 1932]  [William C Burdett]  
Fecha Publicación: 2021-07-07T11:08:00.002-05:00
https://goo.gl/rKYomR
Traducción: César Vásquez Bazán

La Revolución Aprista de Trujillo del 7 de julio de 1932 en los despachos de la Embajada de Estados Unidos en Lima

Combatientes apristas de la Revolución de Trujillo luchando en Mansiche
7 de julio de 1932



Insurrección en Perú
United States Government Printing Office 1948, V: 944-964

PERÚ
Insurrección en Perú

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (William C. Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 7, 1932 − 2:00 p.m.
[Recibido: 3:45 p.m.]
96. Un levantamiento radical se ha producido hoy temprano en Trujillo. Actividades militares en Lima pero no hay desórdenes.
Burdett
Manuel Búfalo Barreto Risco
Líder de la Revolución de Trujillo 1932

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 8, 1932   10:00 a.m.
[Recibido: 12:40 p.m.]
97. El levantamiento de Trujillo es aprista y es el más serio desde marzo de 1931 (1). Después de una lucha callejera con treinta bajas reportadas, los rebeldes controlan la ciudad y el Valle de Chicama. Los rebeldes informaron estar bajo el mando del Coronel Rubén del Castillo y de Agustín Haya de la Torre hermano de Víctor [Raúl Haya de la Torre].
Seis aviones bombarderos, con base en Lima, se encuentran hoy en Chimbote. Avión de Panagra fue requisado para llevar gasolina a dichos bombarderos.
A bordo del crucero Grau partió anoche hacia Trujillo el regimiento Séptimo de Infantería. Un destacamento de la Guardia Republicana está partiendo hoy.
Los intereses estadounidenses en la región de Trujillo son Grace y Northern Peru Mining and Smelting Company.
Ley marcial desde el mediodía de ayer. Lima tranquila. Se informa que la región del sur está en calma.
Burdett
(1) Véase Foreign Relations, 1931, vol. II, pp. 905 ff.

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 8, 1932   10:00 p.m.
[Recibido Julio 9 − 12:03 a.m.]
98. Setecientos soldados van camino a Trujillo. El Gobierno ha cerrado oficialmente los puertos de Salaverry, Puerto Chicama, Huanchaco, que se encuentran en manos de los rebeldes.
Agustín Haya de la Torre ha telegrafiado al gobierno amenazando con ejecutar a los prisioneros a menos que su hermano [Víctor Raúl Haya de la Torre], encarcelado en Lima, sea liberado.
Treinta y cinco ciudadanos estadounidenses se encuentran en el distrito de Trujillo, principalmente en Cartavio, hacienda azucarera de la Grace. Las comunicaciones se encuentran interrumpidas en todo el distrito, pero se cree que todos los estadounidenses están seguros. El movimiento es anti-Sánchez Cerro no anti-extranjero. Lima relativamente tranquila; la región del sur en calma. El desarrollo de los acontecimientos depende de la dudosa lealtad del Ejército, la Armada y el servicio de Aviación.
Burdett
Agustín Cucho Haya de la Torre
Líder de la Revolución de Trujillo 1932

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima,  Julio 9, 1932   2:00 p.m.
[Recibido 4:10 p.m.]
99. Ayer [julio 8, 1932], Trujillo fue bombardeado desde el aire. Ciudadanos prominentes telegrafiaron al Gobierno el 9 de julio, a la 1 p.m., ofreciendo la rendición de la ciudad para evitar más bombardeos. Después de capturar Salaverry las tropas avanzan contra los rebeldes desde tres frentes. La revuelta debería ser puesta bajo control rápidamente si las tropas continúan siendo leales.
La Embajada está intentando comunicarse con Whyte (2) para averiguar acerca de la seguridad de los estadounidenses. Nada indica que hayan sufrido daños. El piloto de Panagra informa que desde el aire no se aprecia nada anormal en Cartavio. Los despachos de prensa desde Lima están siendo estrictamente censurados.
Burdett
(2) Neil Whyte, agente consular en Salaverry.

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 9, 1932   4:00 p.m.
[Recibido 6:14 p.m.]
100. En referencia al cable de hoy del Jefe de la Misión Naval de Estados Unidos a la Inteligencia Naval respecto a la solicitud peruana de bombas aéreas navales de Panamá, esto fortalecería la posición de la Misión Naval. Sin embargo, el movimiento revolucionario puede ser suprimido sin bombardeo aéreo. Probablemente los aviadores peruanos  matarían a civiles indefensos que no participan en los combates. La Embajada sugiere que el Departamento [de Estado] aplace la aprobación hasta después que termine el movimiento revolucionario en Perú, que probablemente sea muy pronto.
Burdett
Alfredo Tello Salavarría
Líder de la Revolución de Trujillo 1932
“Haremos de cada surco una trinchera y de cada caña un fusil”

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 11, 1932   9:00 a.m.
[Recibido 1:05 p.m.]
101. Anoche, el presidente [Sánchez Cerro] en forma personal y con carácter de urgencia, pidió a Harold R. Harris, gerente de Panagra, la asignación del avión trimotor [Ford] con piloto estadounidense para llevar municiones a la zona afectada por el movimiento revolucionario. Declaró enfáticamente el derecho contractual del Gobierno de requisar aviones y personal de Panagra en caso de desorden interno. El presidente [Sánchez Cerro] tiene pensado enviar a un piloto peruano como pasajero y luego declarar que el avión fue pilotado por peruanos.
Un punto que hasta ahora no se ha tratado es que si bien el contrato es entre el Gobierno y Peruvian Airways [Corporation], ésta última no es propietaria de los aviones, sino que los alquila de Pan American [Grace Airways - Panagra]. Por el bien de Panagra y para asegurar futuras relaciones armoniosas no es prudente plantear este tecnicismo en esta etapa.
Mi consejo para Harris: que permita que el Gobierno solicite un avión de acuerdo con la estipulación del contrato, que [no?] cuestione por ahora la propiedad de los aviones de Peruvian Airways; que permita pero que no disponga la ida de los pilotos, ellos deben presentarse libremente como voluntarios sin presión de ninguna fuente y deben entender que lo hacen a su propio riesgo sin responsabilidad por parte de Panagra o del Gobierno Peruano en cuanto a sus vidas o su bienestar. En caso que el correo internacional sufra interferencia, o si los aviones son utilizados para ataques aéreos, o si son llevados a una zona de combate, la Embajada presentará inmediatamente una severa protesta formal.
Se solicita la aprobación del Departamento [de Estado].
Burdett


Harold R. Harris, notable piloto estadounidense que participó en la fundación de Pan American Grace Airways (Panagra), empresa en la que cumplió funciones como vicepresidente y director de operaciones. En forma paralela, fue vicepresidente de la Peruvian Airways Corporation, creada en 1929 con el fin de obtener del Gobierno Peruano la concesión de transporte del correo además de prestar el servicio de transporte de pasajerosPeruvian Airways operaba con aviones que alquilaba de Panagra (dos aviones trimotores Ford y cuatro aviones Fairchild FC-2).

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Secretario de Estado al Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett)
Washington, Julio 11, 1932   7:00 p.m.
31. Con respecto a su [telegrama No.] 100, del 9 de julio, 4 p.m. el Departamento [de Estado] entiende, por información proporcionada por el Departamento de Marina [de Estados Unidos], que el Jefe de la Misión Naval informó a las autoridades peruanas que su solicitud [de bombas] debe ser transmitida a través de la Embajada del Perú en Washington. Por lo tanto, el Departamento no tomará ninguna medida a menos y hasta que la Embajada del Perú trate el asunto aquí.
Stimson
Henry Lewis Stimson
Secretario de Estado de Estados Unidos (1929-1933)
Abogado de Wall Street y político republicano

823.00 Revoluciones/323: Telegramas
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 12, 1932   9:00 a.m.
[Recibido 11:40 a.m.]
103. La Embajada se ha enterado, de  fuente fidedigna, que hasta el 11 de julio a las 4 p.m. Trujillo estaba parcialmente ocupado por el Gobierno y que la lucha callejera y los disparos continuaban. Las bajas totales exceden cien.
Los únicos estadounidenses que se cree están en la ciudad son H. A. Jaynes, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, y Arthur Erickson, misionero pentecostal.
La situación en Lima es normal.
Burdett

823.00 Revoluciones/843
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 12, 1932   4:00 p.m.
[Recibido 6:15 p.m.]
104. En referencia a mis telegramas No. 101, y No. 102, del 11 de julio, [9 a.m. y] 11 a.m. (3). Anoche  regresé a salvo después de haber sido obligado a aterrizar, bajo fuego, en las afueras de Trujillo. La Embajada envió hoy una nota formal de protesta al Ministro de Relaciones Exteriores. En caso que se soliciten más aviones de Panagra, [la Embajada] se esforzará por evitar que pilotos estadounidenses vuelen bajo órdenes del Ejército [Peruano], a menos que el Departamento [de Estado] indique lo contrario.
Hoy Trujillo se encuentra en manos del Gobierno. Todos los estadounidenses en Cartavio están seguros. Imposible obtener información sobre el bienestar de otros en el distrito.
Burdett
(3) El telegrama 102 no ha sido impreso.

823.00 Revoluciones/343
El Embajador del Perú (Manuel de Freyre y Santander) al Secretario de Estado
El Embajador del Perú saluda a Su Excelencia el Secretario de Estado y, en referencia a la nota de la Embajada [de Estados Unidos en Perú] del 9 de julio de este mes (4), tiene el honor de exponer de la siguiente manera la cantidad de material de guerra solicitado por el Gobierno del Perú: ciento cincuenta bombas de cincuenta libras y ciento cincuenta bombas de veinte libras.
Washington, 12 de julio de 1932
(4) No impresa
Manuel de Freyre y Santander
Embajador de Perú en Estados Unidos entre 1930 y 1944

823.00 Revoluciones/334: Telegrama
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 13, 1932   11:00 a.m.
[Recibido 1:20 p.m.]
105. Anoche regresó a Lima el avión Faucett. El piloto informa que fue atacado sobre Laredo. El 12 de julio a las 5 p.m. los rebeldes mantenían en su poder el suburbio de Trujillo. Continúan los combates. El Gobierno fusila a todos los prisioneros capturados con armas. Se ha verificado que no combatientes fueron asesinados y que muchas atrocidades han sido cometidas por ambas partes.
Whyte está a salvo en Salaverry, pero informa que no puede comunicarse con Trujillo.
Burdett


Los fusilamientos de Chan Chan, obra del pintor Felipe Cossío del Pomar, recuerda la ejecución sumaria de los luchadores de la Revolución de Trujillo del 7 de julio de 1932

823.00 Revoluciones/335: Telegrama
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima,  Julio 13, 1932   1:00 p.m.
[Recibido 3:26 p.m.]
106. Refiriéndome a mi telegrama No. 104, esta mañana el gobierno requisó el avión Fairchild de Panagra utilizando un piloto peruano. Pidió el avión Ford a Harris y un piloto estadounidense debido a que los peruanos no pueden volar un avión trimotor. Harris respondió que la Embajada se negó a autorizar a los estadounidenses a volar sobre zonas en que se estén desarrollando hostilidades. El Ministro de Relaciones Exteriores me llamó y considerablemente agitado amenazó con la rescisión del contrato de Peruvian Airways, a menos que se ponga a disposición del Gobierno material y personal durante la revolución. Me inhibí de presentar una protesta contra el uso de aviones, pero reiteré la posición de la Embajada que se esforzaría por evitar que los pilotos estadounidenses volaran a la zona en peligro.
La Embajada cree que el Gobierno desea establecer una base no impugnada que le permita utilizar los aviones Panagra cada vez que ocurran revoluciones o desórdenes políticos en cualquier lugar del Perú, poniendo a Panagra en la posición de auxiliar de la aviación militar peruana.
Burdett

823.00 Revoluciones/336: Telegrama
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Secretario de Estado
Lima, Julio 13, 1932   4:00 p.m.
[Recibido 4:45 p.m.]
107. Después del telegrama de Whyte:
13 de julio, 11 a.m. Todos los estadounidenses en Trujillo bien.
Burdett

823.00 Revoluciones/336: Telegrama
El Secretario de Estado al Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett)
Washington, Julio 13, 1932  6:00 p.m.
33. En referencia a su telegrama No. 101, del 11 de julio, 9 a.m. y No. 104, del 12 de julio, 4 p.m. El Departamento  [de Estado] asume que su consejo a Harris (su telegrama No. 101) se dio de manera informal y personal y que le hizo evidente [a Harris] que la responsabilidad de tomar una decisión sobre el suministro de aviones y pilotos y la participación en conflictos internos recae en la compañía o sus representantes en Perú.
De su telegrama No. 104 se observa que la Embajada [de Estados Unidos en Lima] realizó una protesta formal ante el Ministro de Relaciones Exteriores por el hecho que el avión fue utilizado en la zona de combate. El Departamento [de Estado] cree que cualquier otra manifestación que le parezca aconsejable debe ser de carácter informal y debe basarse en una amplia base de políticas, con referencia particular a la interferencia en el envío del correo, en lugar de hacerlo por motivos estrictamente legales. En relación con esto, remítase al despacho No. 976 de la Embajada del 30 de mayo de 1928 (5) que transmite el texto de la concesión (que posteriormente fue transferida a Peruvian Airways) que establece en el Artículo 9 que en caso de desórdenes internos los aviones deberán ponerse a disposición del Gobierno.
El Departamento [de Estado] comparte su punto de vista que no es aconsejable que los estadounidenses participen en operaciones militares y, si lo hacen, es, por supuesto, bajo su propio riesgo.
Stimson
(5) No impreso; para acceder a la correspondencia relacionada véase Foreign Relations, 1928, vol. I, pp. 800-805.

823.00 Revoluciones/345
El Secretario de Estado al Embajador de Perú en Estados Unidos (Freyre)
Washington, Julio 15, 1932
Excelencia:
Tengo el honor de acusar recibo de las amables comunicaciones de Su Excelencia del 9 y 12 de julio de 1932 (6), preguntando de acuerdo con instrucciones de su Gobierno sobre la posibilidad que Estados Unidos le venda 300 bombas explosivas para aviones bombarderos, material que debería ser entregado en la Zona del Canal [de Panamá]. Mi Gobierno ha considerado detenidamente esta solicitud y lamenta que el Departamento de Guerra encuentre imposible agotar sus reservas de bombas en este momento.
Acepte [etc.]
Por el Secretario de Estado: Francis White
(6) La comunicación del 9 de julio no se imprimió.


Fred Morris Dearing
Embajador de Estados Unidos en Perú

823.00 Revoluciones/347: Telegrama
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Secretario de Estado
Lima, Julio 17, 1932 − mediodía
[Recibido 2:10 p.m.]
109. En referencia a mis telegramas No. 105 y No. 107. La lucha en las cercanías de Trujillo ha concluido, pero bandas rebeldes dispersas operan en las montañas al este de Trujillo. La Corte Marcial funciona y ya se han realizado varias ejecuciones sumarias. Ayer se celebró en Lima imponente funeral de los oficiales asesinados en Trujillo. El acto fue usado como demostración de fuerza por el Gobierno y para efectos políticos.
Fuerte descontento subyacente se observa en Lima y en todo el país. Se efectúan detenciones en gran escala. Todos los despachos de prensa, incluidos los de Associated Press y United Press son dictados por el Gobierno y el Departamento [de Estado] no debe confiar en su exactitud.
Dearing

823.00 Revoluciones/354
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Secretario de Estado
No. 1938
Lima, Julio 18, 1932 
[Recibido Julio 25]
Señor: Tengo el honor de confirmar mis telegramas No. 101, del 11 de julio, 9 a.m., No. 104, del 12 de julio, 4 p.m. y No. 106, del 13 de julio, 1 p.m., sobre la requisición de aviones y pilotos de Pan American Grace Airways [Panagra] durante los recientes problemas revolucionarios. 
El Gobierno funda su derecho de utilizar estos aviones y pilotos en el contrato entre el Gobierno Peruano y Huff-Daland Dusters, Inc., del 28 de mayo de 1928, que en su novena sección establece que en caso de disturbios internos graves, los aviones, los elementos y el personal de la Compañía se pondrán gratuitamente a disposición del Gobierno. La Peruvian Airways Corporation sucedió a Huff-Daland Dusters, Inc. en la operación de las líneas aéreas peruanas, pero los aviones son propiedad de Pan American Grace Airways y no de Peruvian Airways. Se considera que el empleo de estos aviones por el Gobierno Peruano durante movimientos revolucionarios locales conduciría a resultados desafortunados. Se considera que si el Gobierno se encontrara en una situación difícil, agradecería que se produjeran averías en un avión de Panagra o daños a un piloto estadounidense si se pudiera demostrar que los rebeldes infligieron ese daño y, en consecuencia, podría utilizarse como argumento para solicitar la ayuda estadounidense. Con aviones estadounidenses pilotados por pilotos estadounidenses y lanzando bombas desde el aire, cualquier gobierno transitorio en Lima podría sostenerse en el poder indefinidamente contra casi cualquier oposición posible en el Perú. Creo que el Gobierno desea ahora establecer un precedente incontestado por el cual pueda emplear aviones Panagra cuando ocurran en Perú revoluciones o desórdenes políticos. El Gobierno estaría en condiciones de decir cuáles de estos desórdenes serían considerados dentro del ámbito de aplicación de su contrato con Peruvian Airways. Tal acción colocaría a Panagra en la posición de auxiliar de la aviación militar peruana. El Capitán Harold R. Harris, Vicepresidente y Gerente General de Panagra con residencia en Lima, creyó que no era político mencionar en ese momento que los aviones no eran propiedad de Peruvian Airways. Este punto nunca ha sido mencionado al Gobierno Peruano.
El 7 de julio el Gobierno solicitó un avión de Panagra para llevar un cargamento de gasolina de Lima a Chimbote. Un ciudadano estadounidense, con el consentimiento del capitán Harris, pilotó el avión. La gasolina fue entregada a aviadores militares peruanos en Chimbote y el avión regresó a Lima. Este viaje fue considerado puramente comercial.
La noche del 11 de julio, el Capitán Harris fue llamado a Palacio [de Gobierno] para sostener una conferencia con el Presidente [Sánchez Cerro]. Este último declaró perentoriamente su intención de hacer valer los derechos contractuales del Gobierno para hacerse cargo de los aviones y el personal de Panagra que fueran necesarios durante la revolución existente. Específicamente, el Presidente declaró  que quería que un avión trimotor Ford volara al norte el 12 de julio. Tanto el Presidente como el Ministro de Marina aseguraron al Capitán Harris que se esforzarían para que el avión transportara únicamente material de naturaleza no militar, y ambos dieron la seguridad que los aviones no serían llevados a la zona de hostilidades, que en ese momento se limitaba a las inmediaciones de Trujillo.
Panagra mantiene dos Ford de reserva y dos Fairchild de reserva en el aeropuerto de Lima. Los aviadores militares peruanos no pueden volar aviones [trimotores] Ford, pero pueden volar aviones monomotores Fairchild.
Trimotor Ford de Panagra. Fue bautizado como Santa Rosa.

El Capitán Harris solicitó el consejo de la Embajada e hizo saber que era extremadamente reacio a entregar sus aviones o pilotos al Gobierno peruano. Las razones de esta actitud eran obvias.
El Sr. Burdett aconsejó informal y extraoficialmente al Capitán Harris que permitiera al Gobierno [Peruano] requisar los aviones de reserva y que se abstuviera de basar su oposición a tal requisición usando el argumento [que los aviones] no eran propiedad de Peruvian Airways, reservando este punto para su uso posterior si fuera necesario. Debería permitir que los pilotos vuelen bajo órdenes militares pero no ordenarles que lo hagan; informar a los pilotos estadounidenses que deberían ser voluntarios sin presión de ninguna de las partes y entender claramente que estaban volando acatando órdenes del Gobierno [Peruano], bajo su propio riesgo y sin responsabilidad por parte de Panagra, y recordar a los pilotos que al someterse a las órdenes militares peruanas perderían sus derechos a la protección del gobierno estadounidense.
El Sr. Burdett informó además al Capitán Harris que, en caso que el correo internacional sufriera demoras o interferencias, o en caso que los aviones fueran utilizados para ataques aéreos u ordenados a volar sobre la zona de fuego, la Embajada haría una protesta formal inmediata.
En la mañana del 11 de julio el Capitán Harris acompañado por el Sr. H. V. Farris, Jefe de Operaciones de Panagra, informó al piloto Thomas Jardine, ciudadano estadounidense, del deseo del Gobierno de utilizar un avión Ford y repitió la conversación que tuvo la noche anterior con el Sr. Burdett. Jardine declaró que entendía las condiciones y que asumiría el riesgo. Salió de Lima el 11 de julio con un oficial del ejército peruano y varias maletas que Jardine supuso contenían municiones.
El Sr. Jardine informó que le ordenaron ir a Chimbote, de allí a Casa Grande, y de allí a Trujillo, donde se le ordenó que aterrizara en el campo de aviación Faucett que está en el límite de la ciudad. Obedeció las órdenes militares al aterrizar en Trujillo y no tuvo conocimiento, hasta que aterrizó, que el campo estaba bajo fuego de fusil. Después del aterrizaje, se le ordenó mover el avión y colocarlo detrás de un muro de adobe para protegerlo de las balas que volaban desde el centro de la ciudad, que en ese momento estaba en manos de los rebeldes. Dos aviones militares también estaban en el campo y la sede de la infantería atacante estaba en este mismo campo, detrás de algunos edificios. Está claramente establecido que el aterrizaje de Jardine en esta posición expuesta durante un enfrentamiento militar puso en peligro su vida y seguridad. El sentimiento en Trujillo contra los aviadores fue muy violento, y se produjo solo dos días después del bombardeo de la ciudad por los aviadores del Gobierno lo que enfureció tanto a la gente que asesinaron a muchos prisioneros de la manera más atroz. Si Jardine hubiera sido forzado a bajar en cualquier territorio controlado por los rebeldes habría sido asesinado sin contemplaciones.
El 12 de julio el Sr. Burdett envió una nota de protesta al Ministro de Relaciones Exteriores, una copia de la cual se adjunta. La expresión presencia de ciudadanos estadounidenses en el cuarto párrafo de dicha nota se refería al envío de ciudadanos estadounidenses al territorio de operaciones militares y no se refería a aquellos ciudadanos estadounidenses que se encontraban en territorio hostil, como por ejemplo, los estadounidenses en los campamentos de la Northern Peru Mining and Smelting Company. Desde luego, no se pretendía hacer que el Gobierno intentara rescatar a esos estadounidenses. Esta expresión ambigua en la nota será explicada en caso que la nota se discuta más con el Ministro de Relaciones Exteriores.
En el tercer párrafo de la nota, la inclusión de cualquiera de justo antes de las varias repúblicas habría aclarado el texto.
El Ministro de Relaciones Exteriores respondió a esta nota con fecha 13 de julio, copia que se adjunta con la respectiva traducción.
Además de enviar la nota al Ministerio de Relaciones Exteriores, el Sr. Burdett informó al Capitán Harris que debería instruir al personal estadounidense que la Embajada les recomendaba enfáticamente que no volvieran a volar bajo órdenes militares durante el desarrollo de la revolución. El Capitán Harris comunicó este consejo a los pilotos, quienes luego se negaron a realizar más viajes bajo la dirección militar.
El 13 de julio el Gobierno solicitó un avión Ford para el día siguiente (14 de julio), declarando que era necesario llevar cigarrillos y suministros a las tropas en Trujillo y regresar a Lima con los heridos. El Capitán Harris respondió que la Embajada había advertido a los pilotos y se había negado a autorizar a los estadounidenses a volar a la zona de hostilidades. Poco después, el Ministerio de Relaciones Exteriores llamó al Sr. Burdett y le pidió que fuera a ver al Ministro. El Ministro declaró que el Gobierno deseaba ejercer sus derechos en virtud del contrato con Peruvian Airways y hacerse cargo de un avión Ford durante la madrugada del 14 de julio; que debía llevar al Ministro de Gobierno a Trujillo y que no entendía la actitud de la Embajada al negarse a permitir que los pilotos hicieran el viaje, en la medida en que el Gobierno podía hacerse cargo del personal de Panagra en caso de desorden interno. El Sr. Burdett reiteró la posición tomada en la nota de la Embajada y declaró que la Embajada no podía ver con indiferencia la ubicación de los ciudadanos estadounidenses en una posición de peligro; que había aconsejado a los pilotos estadounidenses que desistieran de entrar en la zona de hostilidades y que no podía hacer otra cosa. El Ministro dijo que informaría de inmediato al Presidente de la actitud del Sr. Burdett y que muy probablemente el contrato de Panagra sería enmendado de una manera que requeriría que los aviones fueran pilotados por pilotos peruanos. El Ministro también amenazó con la cancelación del contrato en su integridad.
La Embajada no confía en ninguna de las promesas del Gobierno sobre dónde se harían cargo de un avión una vez requisado. Si el Gobierno considera que se necesitan municiones en un ataque a Huaraz, por ejemplo, se cree que no dudarían en enviar un avión Ford a esa ciudad.


Avión monomotor Fairchild FC-2 de Panagra

Un avión monomotor Fairchild fue tomado por el Gobierno el 14 de julio y pilotado por un piloto peruano hacia el norte. Volvió en buena forma el 15 de julio. El Ministro de Marina envió a la Embajada al Almirante Spears, Jefe de la Misión Naval de Estados Unidos, para manifestar que el Gobierno estaba sorprendido por la actitud de la Embajada, en vista del contrato con Peruvian Airways. El Ministro de Marina insinuó al Almirante Spears que el Gobierno forzaría a Panagra a entrenar pilotos peruanos y a volar sus aviones con un piloto peruano en cada vuelo comercial. El Almirante Spears le preguntó al Capitán Harris, quien estuvo presente en la entrevista con el Sr. Burdett, si Panagra estaba preparada para la contingencia que Perú cancelara el contrato por completo y no permitiera que los aviones Panagra aterricen en Perú. El Capitán Harris dijo que Panagra no estaba preparada, pero que deseaba insistir contra la requisición de sus pilotos con fines militares; y que si bien lamentaba la presente controversia, no podía evitarla. No consentiría que se use a sus pilotos para lo que el Gobierno podría referir como desórdenes locales.
El Capitán Harris también declaró la posición de Panagra declinando entrenar pilotos peruanos; que el uso de pilotos estadounidenses en cada pequeña guerra peruana impediría a la Compañía obtener la clase de hombres que deseaba; que el precedente sería rápidamente seguido por otros países latinoamericanos, que Panagra estaría expuesta a costosas demandas por daños, y que toda la cuestión de la inmunidad de los aviones de líneas aéreas internacionales a ser requisados por los países a través de los cuales volaran era reconocida por los países europeos y que debería ser discutida en el siguiente Congreso Panamericano.
El Departamento es informado, con referencia a su telegrama No. 33, del 13 de julio, 6 p.m., que cualquier otra representación necesaria será hecha de manera informal sobre bases amplias de política. La Embajada cree que, además de citar la interferencia con el transporte de correo, debe enfatizarse el hecho que los estadounidenses no deben de ninguna manera interferir en los problemas internos, aun así el Gobierno pudiera desearlo.
La Embajada apreciará una instrucción del Departamento [de Estado] sobre si considera que la disposición del contrato citado anteriormente es similar a las cláusulas de varios contratos que renuncian al derecho que tienen los estadounidenses o las empresas estadounidenses a la intervención diplomática. Se solicita una declaración del Departamento [de Estado] sobre si todavía mantiene la posición que ningún estadounidense o interés estadounidense puede renunciar al derecho del gobierno estadounidense a brindarle protección si lo considera necesario. Se solicita que el Departamento [de Estado] instruya confidencialmente a la Embajada sobre su posición respecto de los puntos anteriores, a fin de que, cuando sea necesaria una acción rápida, la Embajada esté en condiciones de saber qué tan vigorosa puede ser la protesta.
Respetuosamente suyo,
Fred Morris Dearing

Peruvian Airways tenía a su cargo el primer servicio de correo aéreo entre el Perú y Estados Unidos

Anexo No. 1
El Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett) al Ministro de Relaciones Exteriores del Perú (Alberto Freundt Rosell)
No. 281
Lima, Julio 12, 1932
Excelencia:
Tengo el honor de expresar el punto de vista sostenido por la Embajada con respecto al empleo por parte del Gobierno de Su Excelencia el 11 de julio de un avión Panagra en misión militar con un ciudadano estadounidense como piloto. Un informe del asunto ha sido transmitido a mi Gobierno y sus instrucciones a la Embajada serán comunicadas a Su Excelencia.
Se entendió cuando el avión fue requisado que sería empleado exclusivamente para el transporte de material, y que las órdenes bajo las cuales estaba operando impedirían su entrada en la zona bajo fuego, mientras que, de hecho, se le ordenó aterrizar en Trujillo en un punto en el que se producían descargas de fusilería. La Embajada protesta contra la colocación de un ciudadano estadounidense en peligro y no puede consentir, incluso bajo las circunstancias extraordinarias presentes, en renunciar a la protección de la vida y la seguridad a la que estos pacíficos ciudadanos estadounidenses tienen derecho mientras se encuentren bajo la jurisdicción del Perú.
Las condiciones de los disturbios en el norte son una fuente de profundo pesar para la Embajada, que, por supuesto, no desea interferir con los esfuerzos que conduzcan a la restauración de la tranquilidad, pero expresa su confianza que Su Excelencia percibirá de inmediato la urgencia de evitar el empleo con fines militares del equipo y el personal de la Pan American Grace Airways por cualquiera de las varias repúblicas a las que sirve.
Estos pilotos son ciudadanos estadounidenses domiciliados temporalmente en el Perú con el único y principal propósito de operar un correo internacional y un servicio de transporte. Le ruego me permita mencionar a Su Excelencia la conveniencia de evitar una situación que involuntariamente pueda poner en peligro la seguridad de estas personas, así como instar a Su Excelencia a hacer todo lo posible para evitar la presencia de ciudadanos estadounidenses en el territorio de las operaciones militares. Es deber de los extranjeros en Perú abstenerse de exponerse a tales riesgos y solicito especialmente que el Gobierno de Su Excelencia exija a las autoridades competentes la conveniencia de abstenerse de seguir empleando ciudadanos de Estados Unidos para fines militares.
Aprovecho [etc.]
William C. Burdett
Alberto Nemesio Freundt Rosell
Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Sánchez Cerro

Anexo No. 2 - Traducción
El Ministro de Relaciones Exteriores del Perú (Alberto Freundt Rosell) al Encargado de Negocios de Estados Unidos en Perú (Burdett)
No. 61
Lima, 13 de Julio de 1932
Sr. Encargado de Negocios:
Tengo el honor de acusar recibo de su nota No. 281, fechada ayer, que me hace saber el punto de vista de su Embajada con respecto al uso por parte de mi Gobierno de un avión Panagra, como servicio militar y con un piloto estadounidense, asunto sobre el que ha informado a su Gobierno y cuyas instrucciones Ud. ofrece transmitirme.
Las ideas que Ud. expresa sobre el objeto de la requisa del avión mencionado anteriormente; la protesta contra el riesgo al que Ud. dice fue expuesto un ciudadano estadounidense; y la confianza que Ud. expresa con la que agradeceré la urgencia de evitar el empleo, con objetivos militares, del equipo y personal de la Pan American Grace Airways solo puede explicarse por la extraña circunstancia que Ud. no ha sido informado de los términos en los que la propuesta fue aceptada y el permiso dado el 28 de mayo de 1928, para establecer el servicio de aviación propuesto por The Huff Daland Dusters, Inc., de Louisiana, posteriormente reemplazada por Peruvian Airways Corp., Inc. (Panagra), bajo la autorización conferida por mi Gobierno el 26 de noviembre de 1928. Entre las condiciones bajo las cuales se aceptó esta propuesta se encuentra el noveno artículo que dice: En caso de graves trastornos internos, pestes o cualquier otra calamidad pública, los aviones, equipos y personal de la Compañía se pondrán libremente a disposición del Gobierno.
Es entonces en el ejercicio de un derecho que emana de las estipulaciones del acuerdo voluntariamente celebrado, y que mi Gobierno no está dispuesto a renunciar, que un avión Panagra con su piloto se está utilizando para el transporte del equipo que se empleará en el rápido restablecimiento del orden en el territorio circunscrito en el que se han establecido valiosos intereses pertenecientes a ciudadanos estadounidenses, que se vieron seriamente amenazados por los disturbios que ocurrieron allí.
Me aprovecho [etc.]
Alberto Freundt Rosell

823.00 Revoluciones/365: Telegrama
El Secretario de Estado al Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) 
Washington, Agosto 9, 1932 − Mediodía
40. Su despacho 1938, del 18 de julio. En referencia al primer párrafo de su nota del 12 de julio dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores y su respuesta del 13 de julio, está Ud. autorizado a dirigirle otra nota indicando que el Gobierno [de Estados Unidos] niega el derecho de las autoridades peruanas a obligar a los ciudadanos estadounidenses a pilotar aviones en operaciones militares, y no admite que la inmunidad de dichos ciudadanos se vea afectada por las disposiciones del contrato entre el Gobierno Peruano y la Peruvian Airways Company. Desde un punto de vista estrictamente legal, es dudoso que el Gobierno [de Estados Unidos] pueda negar el derecho del Gobierno Peruano a requisar, en caso de necesidad militar, aviones y material de propiedad estadounidense en territorio peruano, pero puede Ud. continuar instando a las autoridades peruanas a evitar acciones que interfieran con el servicio aéreo entre Estados Unidos y Perú.
Stimson
Hell Divers, película en blanco y negro de la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), con Clark Gable, fue exhibida en Lima a fines de mayo de 1932. Su título en castellano fue Titanes del cielo y dura una hora y 49 minutos. Según las autoridades de la Embajada de Estados Unidos en el Perú, las escenas de ataques aéreos de este film inspiraron a Sánchez Cerro a ordenar el inmediato bombardeo de Trujillo desde el aire. 

823.00 Revoluciones/372
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Secretario de Estado
No. 2058
Lima, Agosto 31, 1932
[Recibido Septiembre 8]
Señor:
Tengo el honor de informar al Departamento [de Estado] acerca de cómo una película estadounidense tuvo un efecto marcado sobre la forma aceptada de realizar operaciones militares en el Perú. A finales de mayo [de 1932] se exhibió por primera vez en Perú una película estadounidense titulada Hell Divers. Esta película muestra excelentes tomas de aviadores navales estadounidenses lanzando bombas sobre objetivos estacionarios. Como es habitual en las premieres de nuevas películas en Lima, los exhibidores se esforzaron por hacer que la presentación inicial de Hell Divers sea una ocasión de gala. El jefe de la Misión Naval estadounidense en Perú ya había visto la película y percibió su importancia para promover el interés en la aviación estadounidense al hacer que las principales autoridades militares concurrieran a la primera exhibición. Asistieron el Presidente, acompañado por sus asesores y las autoridades militares y navales de mayor rango del Perú. También fueron invitados todos los aviadores en servicio activo. La audiencia estuvo compuesta exclusivamente por funcionarios peruanos. Se dice que el Presidente quedó muy impresionado por la increíble precisión de los bombarderos navales y que los militares peruanos también estuvieron muy interesados ​​en la película.
Dos semanas después estalló la revolución de Trujillo. Por lo general, los revolucionarios hubieran tenido tiempo para consolidarse mientras el Ejército Peruano se preparaba para responder y atacar. En este caso, sin embargo, el Presidente hizo que sus asesores militares movilizaran de inmediato todos los aviones militares y navales disponibles, seis en total, y los desplazó a un pueblo cerca de Trujillo. Los aviones estaban equipados con todas las bombas disponibles en Perú. Parece ser que la influencia de la película de los bombardeos causó este rápido empleo de los aviones bombarderos peruanos.
Al día siguiente de la captura de Trujillo por los revolucionarios éstos fueron bombardeados desde el aire lo que generó una confusión indescriptible. Los aviadores arrojaron veintiséis bombas de 25 libras.  El efecto militar fue decisivo a pesar que las bombas fueron arrojadas sin tener en cuenta ningún objetivo en particular y que habían infligido daños a la vida y propiedad de no combatientes. Los rebeldes abandonaron la ciudad después de masacrar a todos sus principales prisioneros. Se afirma que los rebeldes estaban tan enfurecidos por el bombardeo que se vengaron en las personas de estos indefensos rehenes, pero al mismo tiempo estaban tan asustados que su voluntad de resistir se resquebrajó. A partir de ese momento, la revolución fue una persecución a través de las montañas con los aviones arrojando bombas aquí y allá, en las cercanías de las fuerzas [rebeldes] en retirada y aumentando su desmoralización.
Es impresionante y abrumador el efecto sobre la moral de un ataque repentino desde el aire en contra de los indios ignorantes que componen la mayoría del Ejército Peruano. Las historias de los daños causados por estas bombas, ninguna de las cuales explotó cerca de sus respectivos objetivos, son muy exageradas y circulan en todo el Perú.


Avance de Hell Divers (Titanes del cielo) película exhibida en Lima a fines de mayo de 1932 y cuyas escenas de ataques aéreos inspiraron a Sánchez Cerro a ordenar el inmediato bombardeo de Trujillo desde el aire.

Después del bombardeo de Trujillo, el Gobierno se esforzó febrilmente por obtener un suministro adicional de bombas aéreas. Se pidió telegráficamente a través del Embajador peruano en Washington una dotación de bombas estadounidenses desde Colón [Zona del Canal de Panamá]. Este pedido fue denegado en vista de la respuesta del Departamento de Guerra en el sentido que no podía prescindir de las bombas solicitadas. Se hicieron arreglos para obtener las bombas comprándolas de una empresa estadounidense que vendía dicho material. El envío total adquirido por el [Gobierno del] Perú se utilizó de inmediato en la operación de Trujillo y, a la espera de la llegada de un suministro adicional, las bombas se fabricaron localmente colocando dinamita en proyectiles equipados con detonadores de artillería y llenos de láminas de hojalata casera.
Las condiciones de vuelo en Perú son excelentes y el terreno está casi completamente exento de vegetación en las regiones que probablemente serán el escenario de las operaciones militares. Los aviones bombarderos pueden así buscar a las fuerzas de la oposición e inhabilitarlas físicamente o ejercer tal efecto sobre la moral de los indios que los vuelven impotentes. El Gobierno está jubiloso por el éxito del bombardeo aéreo y siente que está en una posición mucho más sólida que antes para sofocar la oposición armada.
Este desarrollo en la ofensiva aérea peruana es de la mayor importancia y hace prever su adopción en toda América Latina. Mientras que anteriormente los grupos de insurgentes podían mantenerse de manera indefinida en regiones alejadas de las carreteras o el ferrocarril, ahora puede buscárseles y destruir en unas pocas horas. Otra conclusión importante para los gobiernos latinoamericanos es el hecho que unos pocos aviones con algunas docenas de bombas aéreas son más eficientes en operaciones ofensivas que varios miles de soldados. No es improbable que la aviación sea en un futuro el servicio más importante de las fuerzas armadas de América Latina, y que en algunos de los países más atrasados ​​algunos aviadores tomarán el lugar de grupos semi-independientes de oficiales del ejército  para imponer condiciones al Gobierno.
Respetuosamente suyo,
Por el Embajador: William C. Burdett

823.00 Revoluciones/373
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Secretario de Estado
No. 2097
Lima, Septiembre 10, 1932
[Recibido Septiembre 19]
Señor:
Tengo el honor de referirme a mi despacho No. 1938 del 18 de julio, y al telegrama del Departamento [de Estado] No. 40 del 9 de agosto, 12 del mediodía, sobre el empleo por parte del Gobierno Peruano, durante desórdenes internos, de los pilotos de Pan American Grace Airways, que son ciudadanos estadounidenses. Asimismo, adjunto copias de la nota de la Embajada al Ministerio de Relaciones Exteriores No. 288 del 10 de agosto de 1932, la respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores fechada el 29 de agosto de 1932, con su traducción, y la nota de la Embajada No 297 [296] del 12 de septiembre [10], 1932.
Desde la revolución de julio en Trujillo, el Gobierno no ha requisado aviones o pilotos de Panagra, pero es casi seguro que la cuestión se repetirá. Existe en este momento una situación muy delicada relacionada al incidente de Leticia con Colombia (7), lo que complica una aguda situación de malestar interno.
En caso de un levantamiento local, es probable que el Gobierno desee utilizar aviones Panagra que solo pueden ser pilotados por ciudadanos estadounidenses. Tanto la Compañía como los propios pilotos se oponen a sufrir los riesgos inherentes a las misiones militares, pero la Compañía no está en posición de protestar demasiado, primero, debido a su contrato con el Gobierno por el cual acordó suministrar sus aviones y equipo gratuitamente en el evento de desorden interno, y segundo, porque debe mantener relaciones amistosas con el Gobierno para evitar sufrir en la conducción de sus negociostanto como sea posible, de regulaciones de acoso y restricciones de represalia. Por lo tanto, parece que el curso a seguir debe ser el adoptado durante la revolución de Trujillo, conflicto durante el cual la Embajada consideró que la seguridad y la vida de ciudadanos estadounidenses estaban en peligro, por lo que les informó de manera informal que si aceptaban entrar al servicio militar del Gobierno lo hacían bajo su propio riesgo y que no podían ser forzados a realizar dicho servicio por ninguna disposición del contrato existente entre la Compañía y el Gobierno Peruano. Por supuesto, se informará [a los pilotos] que ninguna estipulación contractual los priva de su derecho a la protección como ciudadanos estadounidenses.
Agradeceré las instrucciones del Departamento [de Estado] y, después de su recepción, responderé de manera adecuada a la nota del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Respetuosamente suyo,
Fred Morris Dearing

Anexo No. 1
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Ministro de Relaciones Exteriores del Perú (Alberto Freundt Rosell)
No. 288
Lima, Agosto 10, 1932
Excelencia:
Tengo el honor de referirme a la nota No. 281 de la Embajada, de fecha 12 de julio de 1932, sobre el uso por parte del Gobierno de Su Excelencia, en tiempos de desórdenes internos, de los pilotos que son ciudadanos estadounidenses al servicio de la Compañía Panagra. De igual manera, tengo el honor de remitir a Su Excelencia la nota de respuesta No. 61 del 13 de julio y expresar que he proporcionado copias de estas dos notas a mi Gobierno.
He recibido de parte de mi Gobierno una instrucción por cable que me ordena informar al Gobierno de Su Excelencia, con respecto a este tema, que el Gobierno de Estados Unidos niega el derecho de las autoridades del Gobierno de su Excelencia a obligar a los ciudadanos de Estados Unidos a pilotar aviones en operaciones militares y no admite que la inmunidad de dichos ciudadanos al mencionado servicio forzoso se vea afectada por disposiciones del contrato entre el Gobierno Peruano y la Peruvian Airways Corporation, ya que se deriva de su condición de ciudadanos de Estados Unidos y el derecho del Gobierno de Estados Unidos a proteger a sus ciudadanos es irrenunciable.
Aprovecho [etc.]
Fred Morris Dearing

Anexo No. 2 - Traducción
El Ministro de Relaciones Exteriores del Perú (Alberto Freundt Rosell) al Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing)
No. 76
Lima, 29 de agosto de 1932
Sr. Embajador:
En referencia a la nota de Su Excelencia No. 288 del 10 de agosto de 1932, concerniente al reconocimiento por parte de la Compañía Panagra del derecho del Gobierno del Perú de utilizar los aviones de la Compañía y los servicios de los pilotos que los operan, tengo el honor de llamar la atención de Su Excelencia sobre el hecho que la declaración que su Gobierno le ha encargado por telégrafo hacer al mío se basa en la errónea concepción que las autoridades peruanas obligan a los ciudadanos estadounidenses a operar aviones en operaciones militares, olvidando que tal obligación fue asumida voluntariamente por la Compañía en el contrato que firmó con mi Gobierno. Si ese contrato afecta de alguna manera la inmunidad de estos ciudadanos, ciertamente no es porque las autoridades les impongan un servicio forzado, sino en virtud de una obligación contraída libremente, cuya responsabilidad no puede atribuirse a mi Gobierno, en la medida en que la empresa estadounidense Panagra  fue la que ofreció los servicios de sus pilotos para las emergencias de operaciones militares. Con respecto a lo cual, y con toda sinceridad, debo certificar que no tenemos ningún aviso que la Compañía o sus pilotos hayan presentado objeciones a la obligación que contrajeron. Por lo tanto, si la condición de los ciudadanos estadounidenses y el derecho de protección que corresponde al Gobierno de Su Excelencia no pueden ser objeto de estipulaciones contractuales, tampoco es posible dudar del derecho de estos mismos ciudadanos a contraer obligaciones personales en determinadas emergencias, prescindiendo del ejercicio de la protección diplomática en su nombre, en la medida en que consientan en el cumplimiento de las obligaciones que asumen con prescindencia de dicha protección.
Tengo la seguridad que cuando el Gobierno de Su Excelencia considere este aspecto del asunto se sentirá dispuesto a aclarar el sentido de las instrucciones sobre el tema impartidas por cable a Su Excelencia.
Aprovecho la oportunidad [etc.]
Alberto Freundt Rosell

Carlos Zavala Loayza
Ministro de Relaciones Exteriores

Anexo No. 3
El Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing) al Ministro de Relaciones Exteriores del Perú (Zavala Loayza)
No. 296
Lima, Septiembre 10, 1932

Excelencia:
Tengo el honor de referirme a la nota No. 76 de Su Excelencia fechada el 29 de agosto de 1932, concerniente al derecho del Gobierno del Perú a utilizar en tiempos de desórdenes internos los servicios de ciudadanos estadounidenses que son pilotos de la Compañía Panagra. He puesto en conocimiento de mi Gobierno las consideraciones allí expresadas.
Me complacerá comunicar a Su Excelencia dicha respuesta tan pronto mi Gobierno así me lo indique.
Aprovecho [etc.]
Fred Morris Dearing

823.00 Revoluciones/381
El Secretario de Estado al Embajador de Estados Unidos en Perú (Dearing)
No. 423
Washington, Diciembre 10, 1932
Señor:
En referencia al telegrama del Departamento [de Estado] No. 40 del 9 de agosto de 1932 y al despacho de la Embajada No. 2097 del 10 de septiembre de 1932, sobre la requisición en Perú de aviones estadounidenses y el intento del Gobierno Peruano de obligar a pilotos estadounidenses a prestar servicios en conexión con operaciones militares en Perú, el Departamento adjunta a la presente, para su información, copias de los memorandos preparados por la Oficina del Asesor Jurídico, fechados el 3 de agosto y 4 de agosto de 1932 (8).
Como se desprende de la lectura de los memorandos, a la luz de los principios aceptados de Derecho Internacional, el Departamento no se siente justificado para protestar contra la requisición por parte del Gobierno peruano de aeronaves extranjeras en tiempo de guerra o desórdenes internos. Sin embargo, el Departamento cree que si nuevamente se presentaran circunstancias que hicieran deseable tal curso de acción, la Embajada estaría justificada para instar al Gobierno Peruano a no interferir innecesariamente con la operación regular de aviones de correo aéreo entre Estados Unidos y Sudamérica. No obstante, con respecto a la requisición de pilotos estadounidenses para volar tales aviones, el Departamento ha dejado claro, como lo informó en sus instrucciones telegráficas del 9 de agosto, que el Gobierno [de Estados Unidos] no puede admitir el derecho de ningún gobierno extranjero de exigir a aviadores estadounidenses la provisión de servicios militares, independientemente de las disposiciones que puedan existir en los contratos entre dicho Gobierno y las compañías de aviación al amparo de los cuales esos aviadores fueron empleados.
En su respuesta a sus declaraciones sobre este tema, fechada el 4 de agosto, el Ministro de Relaciones Exteriores del Perú declara que el Gobierno peruano no ha sido informado de ninguna objeción a la aplicación del Artículo IX del contrato de la Compañía, ya sea por parte de la empresa estadounidense involucrada o de sus pilotos. El Departamento [de Estado] gustaría tener el comentario de la Embajada sobre esta afirmación. Mientras tanto, Ud. está autorizado a transmitir al Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, en respuesta a su nota del 4 de agosto antes mencionada, una contestación en los términos del borrador adjunto a la presente.
En caso que surja otra situación similar al incidente de Trujillo, la Embajada debería informar a los pilotos estadounidenses que soliciten asesoramiento que el Gobierno [de Estados Unidos] no admite que las estipulaciones contractuales privadas, cuya intención sea obligarlos, bajo ciertas circunstancias, a prestar servicios militares a un gobierno extranjero, puedan privarlos de su derecho a protección como ciudadanos estadounidenses. Puede informarles, además, que el Gobierno [de Estados Unidos] desaprueba la participación de ciudadanos estadounidenses en empresas militares extranjeras, e indicar que si aceptan el servicio militar extranjero, deben hacerlo bajo su propia responsabilidad y bajo su propio riesgo.
En relación con la sugerencia contenida en la página ocho del despacho de la Embajada No. 1938 del 18 de julio de 1932, en el sentido que el Gobierno [de Estados Unidos] podría considerar la cuestión de la inmunidad de los aviones de líneas aéreas internacionales respecto a la posibilidad de ser requisados por los países a través de los cuales vuelan, [la Embajada] indica que tal inmunidad ha sido reconocida por los países europeos. El Departamento [de Estado] no ha sido informado de tal reconocimiento y agradecería recibir cualquier información específica que la Embajada pueda tener al respecto. Sin embargo, en referencia a la sugerencia y para su información confidencial, el Departamento [de Estado] no está del todo seguro del éxito de intentar persuadir a los gobiernos de América Latina para llegar a un acuerdo que les privaría de un derecho reconocido por la Ley Internacional, con el fin de favorecer a líneas aéreas comerciales propiedad principalmente de ciudadanos de Estados Unidos, incluso sobre la base de obviar la interferencia con la regularidad del correo aéreo y de la comunicación, y teme que un intento de promover dicho acuerdo pudiera tener un efecto contrario al deseado. Sin embargo, el Departamento [de Estado] gustoso considerará cualquier sugerencia adicional que considere conveniente presentar al respecto.
Muy atentamente,
Por el Secretario de Estado: Francis White
(8) No impreso

Anexo
Borrador de la Nota al Ministro de Relaciones Exteriores del Perú 
Excelencia:
Tengo el honor de acusar recibo de la cortés nota No. 76 de Su Excelencia, fechada el 29 de agosto de 1932, en referencia adicional al uso por parte del Gobierno de Su Excelencia, en tiempos de desórdenes internos, de ciudadanos estadounidenses que son pilotos al servicio de la Compañía Panagra. He transmitido una copia de dicha comunicación a mi Gobierno, que ha tomado debida nota al respecto y me indica que informe a Su Excelencia que, como declaró anteriormente, no puede admitir que la inmunidad de los pilotos estadounidenses al servicio militar forzado se vea afectada por disposiciones de contratos celebrados entre terceros, aun así uno de ellos sea un gobierno extranjero, que contemple el pilotaje obligatorio de aviones por ciudadanos estadounidenses, ya que la inmunidad de dichos pilotos se deriva de su condición como ciudadanos de los Estados Unidos y el derecho del Gobierno de Estados Unidos para proteger a sus ciudadanos es irrenunciable.
Acepte [etc.]

Fuente

United States Government Printing Office. 1948. Foreign Relations of the United States Diplomatic Papers, 1932, The American Republics, Volume V. Washington.

© César Vásquez Bazán, 2017
Todos los derechos reservados
Noviembre 21-27, 2017
Etiquetas: [Che Guevara]  [Ernesto Che Guevara]  [Perú]  
Fecha Publicación: 2021-07-07T01:07:00.000-05:00
https://goo.gl/wGvBdT
Al recordarse en todo el mundo un nuevo aniversario del nacimiento de Ernesto Guevara, héroe del pueblo latinoamericano, publicamos algunas de las palabras con las que el Che describió en 1962 la situación social, política y económica del Perú. Si bien los conceptos fueron vertidos hace más de cincuenta años, las impresiones del Che mantienen aún mucha de su vigencia original. El texto aparece en su libro América Latina: Despertar de un continente (Ocean Press, Melbourne, 2003, pp. 393 y 394).

"Un poco más arriba está el Perú. Perú es uno de los países que hay que mirar atentamente en el futuro. Presenta características muy especiales: tiene un 80% de su población indígena o mestiza, con una separación racial muy grande. Allí el blanco es el dueño de la tierra y de los capitales; el mestizo o cholo es, en general, el mayoral del blanco, y el indio es el siervo de la gleba.

En el Perú se venden todavía fincas con indios dentro. Las fincas se anuncian en los periódicos con tantos trabajadores o tantos indígenas que tienen obligación de trabajar para el señor feudal. Es una situación tan miserable como nadie que no haya estado en esa zona se puede imaginar.

En el Perú se presenta el único caso en la América de una gran región agrícola donde los partidos de izquierda tienen una influencia decisiva y una preponderancia absoluta. El Perú y la región indígena del Cusco, es la única zona de influencia fuerte del Partido Comunista Peruano y la única zona de influencia fuerte de cualquier partido marxista en el campo en toda América. Hace años tomó la ciudad del Cusco por las armas, pero no estaban dadas las condiciones revolucionarias y hubo una especie de tregua tácita. Los alzados entregaron la ciudad y los opresores, las tropas del gobierno, no tomaron represalias.

Ha seguido esa situación de tensión y es una de las zonas donde amenaza una revolución o mejor dicho, más que amenaza, donde hay esperanzas de una revolución en América. Pero todo el Perú está en una situación parecida, de extrema miseria y de extrema opresión, que es la característica esencial de los Andes, intensamente poblados por seres humanos. Es también un factor de conducción de la revolución.

En esta zona no se habla castellano. Se habla el quechua y el aimara, que son las lenguas más comunes y que tienen un fondo común también entre ellas. El que quiera comunicarse con los indígenas tiene que saber hablar estas lenguas. Si no, es imposible la comunicación y las nacionalidades traspasan la frontera en que se han delimitado los países. El aimara de Bolivia se entiende mucho mejor con el aimara del Perú que con el blanco de Bolivia o del Perú. Los propios colonizadores y después los imperialistas se han preocupado de mantener esta situación, de tal manera que hay una natural afinidad entre estos dos países y asimismo en el norte, entre las zonas peruanas de los collas y de los quechuas y la zona ecuatoriana, y en algunos casos llega hasta Colombia.

En todos estos países se hablan lenguas vernáculas como las lenguas dominantes. Son países de una geografía extraordinariamente cambiante. El Perú tiene tres cadenas montañosas cruzadas por valles y su mitad oriental va a dar a la gran hoya amazónica donde se forma lo que se llama la montaña en el Perú, que son las zonas de cordilleras de mediana altura, con clima subtropical semejante a los climas de nuestras montañas, pero con más difíciles condiciones naturales.

La burguesía muy poco desarrollada que hay en el Perú está toda en la costa y la costa es una pequeña faja desértica, a la cual corre paralela una zona montañosa muy alta. Entre el punto más alto de la cordillera occidental en el Perú y el nivel del mar hay cinco mil metros de altura y apenas en línea recta hay cien kilómetros, es decir, que es un verdadero caracol lo que hay que subir. Allí se han producido también levantamientos que ustedes deben haber escuchado, hace un mes o dos meses, en la zona minera del centro del país. En Perú hay una minería desarrollada y ustedes saben que el minero es un individuo de alta combatividad en general, no siempre de alta conciencia política por las condiciones en que está el país, pero sí de alta combatividad.

El ejército peruano está formado por una clase, una casta de oficiales y después por glebas de indios; de producirse un levantamiento serio, no hay forma de reprimirlo…"

Junio 14, 2008
Etiquetas: [AngloPeruano]  [Colegio San Andrés]  [maestros del San Andrés]  [San Andrés]  
Fecha Publicación: 2021-07-07T00:36:00.000-05:00
Insignia del Colegio San Andrés (antes Anglo-Peruano) de Lima, Perú
El 13 de junio de 2017 el Colegio celebró su centenario de fundación. Presentamos en esta ocasión un recuerdo fotográfico de nuestros queridos maestros.

César Vásquez Bazán

Promoción 1968
(1958-1968)
House MacGregor

Colegio San Andrés, 1958
Avenida Du Petit-Thouars 179, Lima, Perú

Sede del Colegio San Andrés, 2017

Maestros del Colegio Anglo-Peruano, 1922

Entre otros, aparecen Miss Kep, Víctor Raúl Haya de la Torre, el Dr. Browning, Leslie Cutbell, Vere Rochelle Brown, Miss Zoraida Baca, Miss Hutchison, Miss Brown, y W. Stanley Rycroft. 


Maestros del Colegio San Andrés, 1961


Maestros del Colegio San Andrés, 1963


Maestros del Colegio San Andrés, 1968


Pedro Arana Quiroz, Profesor de Geografía, Sección Primaria


Jesús Arenas Bustamante, Profesor de Matemáticas, Sección Primaria

Pedro Arévalo Valenzuela, Profesor de Ciencias, Sección Secundaria


Guillermo Arredondo Basso, Profesor de Historia Universal, Sección Secundaria

Zoraida Baca Mondoñedo, Profesora de la Sección Primaria


Alejandro Bazán Maríñez, Profesor de Física y Química

Robert Bedard Cress, Profesor de Química

Carlos Benavente Zavala, Profesor de Matemáticas, Sección Secundaria

Alfredo Bryce Echenique, Profesor de Literatura, Sección Secundaria


Salvador Cárdenas Cárdenas, Profesor de Educación Cívica, Sección Secundaria


Ulises Castro Fernandini, Profesor de Historia del Perú, Sección Secundaria

Nicolás Cerna Martos, Jefe de Servicios del Colegio

Segundo Chávez Vílchez, Tesorero del Colegio


Malcolm E. Coombe Moses, Profesor de Matemáticas y Física, Sección Secundaria


Florence I. Donaldson Campbell, Administradora del Colegio


Aladino Escalante Sánchez, Profesor de la Sección Secundaria


María Garay Sánchez, Profesora de la Sección Primaria


Vicente González Montolivo, Profesor de Literatura, Sección Secundaria


Roberto González de la Cruz, Profesor de Educación Física, Sección Secundaria

Alejandro Gonzales Neira, Profesor de Educación Física, Sección Secundaria


César Gutiérrez Muñoz, Profesor de la Sección Secundaria


Alejandro Huamán Rojas, Profesor de la Sección Primaria

Juan F. Jiménez Luján, Profesor del Tercer Año, Sección Primaria


John A. Mackay, fundador del Colegio

Christina Mackay MacCrimmon, Supervisora de la Sección Primaria

William Mackay Higgs, Director del Colegio (a partir de 1966)

James Mackintosh Cameron, Director del Colegio (hasta 1965)


Hughie M. de Mackintosh, Bibliotecaria del Colegio 

John MacPherson Macleod, Profesor de la Sección Secundaria


Petrena MacRostie Clark, Profesora de Transición, Sección Primaria


Elizabeth Mackenzie, Profesora de la Sección Primaria

Margaret Mackinnon Barnes, Profesora del Primer Año, Sección Primaria


Marta Isabel Martínez Segade, Profesora del Cuarto y Quinto Años, Sección Primaria

Donald Mitchell Orange, Profesor de la Sección Secundaria


Herbert Money Phillips, Profesor de Religión, Sección Secundaria

Víctor M. Nalvarte Jaureguiza, Profesor de la Sección Secundaria

Luis Narro Ponce, Profesor de Anatomía, Sección Secundaria

Catalina Ferreyra de Olivera, Profesora de la Sección Primaria


Pedro Pablo Palacios Gómez, Profesor de Educación Física, Sección Secundaria

Rogelio Pinto Escalante, Profesor de Arte, Sección Secundaria


Walter Ramos Silva, Profesor de la Sección Secundaria


Oswaldo N. Regal Cárdenas, Subdirector del Colegio, Profesor de Educación Cívica


Juan Manuel Rengifo Peñaherrera, Profesor de Economía Política, Sección Secundaria


Benedicto Reyes Valdivieso, Profesor de Química, Sección Secundaria


Carlos Rodríguez Aráoz, Profesor de Arte, Sección Secundaria

José Rodríguez Salinas, Inspector de la Sección Secundaria


Pastor Rondinel Ruiz, Profesor del Cuarto Año, Sección Primaria

Otto Saettone Genit, Profesor de Música, Sección Secundaria

Ernesto Smith Miranda, Profesor de Educación Física, Sección Primaria


Fabio Soto Caján, Profesor de Literatura, Sección Secundaria

Luis Torrejón Perea, Profesor de la Sección Secundaria


Victoria M. L. Vargas F. D. Márquez, Secretaria del Colegio


Hugh C. Varnes Lane, Profesor de la Sección Primaria


José Vidal Coello, Subdirector del Colegio, Profesor de Filosofía, Lógica, Psicología e Historia Universal

Samuel Will Thornton, Director de Estudios, Sección Secundaria

Ricardo Zopfi Rubio, Inspector de la Sección Secundaria

Pedro Zuazo Suárez, Inspector de la Sección Secundaria

Esperanza de Zúñiga Rojas, Profesora de la Sección Primaria


Nota

En este recuerdo fotográfico falta añadir los retratos de nuestros maestros:

Moisés León Paitán, Profesor de Literatura, Sección Secundaria
Víctor Muñoz Borja, Instructor Pre-Militar, Sección Secundaria
Luis Guillermo Rochabrún Silva, Profesor de la Sección Primaria
Raúl Serrano Castrillón, Profesor de la Sección Secundaria
William Sommerville Baker, Profesor de la Sección Secundaria

Fuente

Revista "Leader", órgano del Colegio San Andrés, Lima, Perú.

Junio 13, 2009
Escribe: César Vásquez Bazán

Análisis comparativo de los aspectos económicos y sociales de las Constituciones de 1979 y 1993
Presentación en Proactiva Ciudadana @Proactiva_Pe el 5 de diciembre de 2020


Vásquez Bazán, César. 2020. La Constitución democrática peruana de 1979 y la Constitución neoliberal de 1993: Un análisis comparativo. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.

Los siguientes documentos fueron presentados en la sesión sobre análisis comparativo de los aspectos sociales y económicos de las constituciones de 1979 y 1993, evento organizado por la Agrupación de Médicos Apristas ADEMA - Central, el sábado 22 de agosto de 2020. El acto inicial de la presentación fue recordar el discurso inaugural de Haya de la Torre en la Asamblea Constituyente el 28 de julio de 1978.

Instalación de la Asamblea Constituyente el 28 de julio de 1978

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE, VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE, EL 28 DE JULIO DE 1978

Ciudadanos Representantes:

Cuando el 18 de junio más de cuatro millones de peruanos concurrieron con ejemplar disciplina democrática a las mesas de sufragio, en el Perú ocurrió –sin ruido ni sangre– una auténtica Revolución. El pueblo recuperó el ejercicio de una soberanía que le fuera negada a lo largo de diez años, y demostró madurez, responsabilidad y un alto espíritu cívico. Superando gallardamente los escollos de una legislación electoral enmarañada con la introducción del absurdo voto preferencial, el pueblo peruano optó por el camino de la democracia y de los partidos en que la democracia se sustenta y quedó confirmada, con la experiencia peruana, la luminosa frase del apóstol cubano José Martí quien dijo: “Cuando el sufragio es ley, la Revolución es el sufragio”.

El mandato de la “gran transformación”

Aquí estamos, con un claro mandato y un eminente designio, como resultado de esta revolución pacífica, cuyas raíces vienen muy de atrás. Se nos ofrece,en 1978 la oportunidad de realizar aquella “gran transformación” con que soñamos las juventudes rebeldes de 1923 y por la que vivieron, lucharon, muriendo con gloria, millares de peruanos en los últimos cincuenta años.

Nos aguarda la tarea de cristalizar, en principios precisos y en instituciones modernas, esos ideales de democracia y justicia social, de pan con libertad, que fueron guión y bandera de varias generaciones en nuestro país. Nos aguarda la tarea de promover aquella unidad continental latinoamericana que en el Perú fue motivo de proscripción genocida y que es hoy credo compartido de las mayorías en el continente. Y si en la Constitución de 1933 se colocó un artículo con el expreso propósito de excluir de sus derechos políticos a quienes profesábamos el ideal de la integración continental, en la Carta Política que elabore esta Asamblea, habrá de aparecer el artículo que nos reconozca como parte integrante del pueblo-continente indoamericano. Este solo cambio ilustra sobre la magnitud de la evolución consumada y de las profundas diferencias que median entre una época de predominio dictatorial y oligárquico y otra del despertar y presencia del pueblo.

La Asamblea como Poder Constituyente

Esta Asamblea encarna el Poder Constituyente y el Poder Constituyente es la expresión suprema del poder del pueblo. Este Poder no admite condicionamiento, limitaciones, ni parámetros. Como tal, ningún dictado extraño a su seno puede recortar sus potestades. Cuando el pueblo se reúne en Asamblea Constituyente, que es el primer Poder del Estado, vuelve al origen de su ser político y es dueño de organizarse con la más irrestricta libertad. Nadie puede fijarle temas, ni actitudes, como no sean sus propios integrantes por la expresión democrática del voto. No reconoce poderes por encima de ella misma, porque es fruto indiscutido y legítimo de la soberanía popular.

En un día como hoy, hace 157 años, el Perú declaró su independencia fundándose en la “voluntad general de los pueblos”. El 28 de julio de 1978, fundándose en esa misma “voluntad general de los pueblos” –claramente expresada en las elecciones de junio– sin más limitaciones que aquellas que ella misma quiera darse, se proclama libre y autónoma.

Sólo autónoma, soberana y libre podrá cumplir este claro mandato renovador con que la ha investido el pueblo. Sólo así podrá servir con honra a la patria. La hora de las asambleas sumisas y de los parlamentos vasallos ha pasado. El pueblo ha rescatado el manejo de sus propios destinos y no puede renunciar a ellos ni enajenarlos. Los votos del pueblo, en un proceso libre, nos dan título irrenunciable para hablar en su nombre y en su defensa.

La independencia y soberanía de la Asamblea nos imponen a todos ineludibles deberes. El primero es un deber de responsabilidad institucional y de cooperación patriótica. Una Asamblea dividida por antagonismos insalvables, debilitada en su unidad superior de Poder Constituyente, será inapta para cumplir sus elevadas funciones. La Asamblea está obligada –por respeto a los millones de electores que en ella depositaron su confianza– a un trabajo infatigable y fecundo y a una austeridad sin mácula. En este país, tantas veces socavado por hondas crisis de moral pública, los representantes del pueblo deberán ser paradigma de limpieza. Como la mujer del César, no sólo deben ser honrados sino parecerlo.

Propósitos superiores y comunes de una Constitución para el siglo XXI 

Es obvio que la búsqueda de armonías y coincidencias que ofrezcan al texto constitucional un amplio consenso, no significa, de modo alguno, el abandono de posiciones ideológicas ni de ideas ni programas. Es más, una Constituyente resulta palestra natural para la confrontación de posiciones, un planteamiento polémico de diversos caminos. Pero si queremos que la Constitución resulte válida para los más amplios sectores nacionales, debe concebirse como un documento que conjugue propósitos superiores y comunes. Una Constituyente no legisla para un partido, ni para un sector, sino para todo el pueblo y debe procurar la concordancia constructiva de aspiraciones fundamentales.

Debe estar guiada, además, por un sentido y una proyección de futuro. No legislamos para hoy ni para el inmediato mañana. La Constitución, si tenemos la sabiduría de concebirla realistamente, apropiadamente, debe tener vigencia para varias generaciones. Ha de ser lo bastante previsora y flexible para renovarse y renovar, confirmándose como un marco que permita el desarrollo de la sociedad peruana, lo promueva y lo encauce. Y si la defectuosa Constitución de 1933 –por su obsoleto estilo y espíritu– es la última Constitución del siglo veinte, la que se dicte ahora deberá ser la primera Constitución del Siglo XXI. Una Carta Política que, por su participación, modernidad y alcance resulte válida para ese siglo futuro –que muchos no habremos de ver– pero cuyos resplandores aurorales empiezan a dejarse sentir en nuestros conturbados tiempos.

Una Constitución fundamentada en la realidad nacional...

Gran parte del fracaso de las anteriores Constituciones se explica por su inadaptación a la realidad nacional. El utópico extranjerismo de muchos legisladores y estadistas les hizo trasladar sin mayor examen, instituciones y sistemas que surgían de realidades espacio-temporales muy diferentes de las nuestras. La previsión del Libertador Bolívar había advertido ya a los latinoamericanos de su siglo, en su inmortal Mensaje de Angostura, que “Las leyes deben ser relativas a lo físico del país, al clima y a la calidad del terreno y a su situación, a su extensión y al género de vida de los pueblos”. Y que eran estas condiciones de la realidad “El Código que debíamos consultar”. Hemos desoído estas palabras previsoras y esto nos ha costado grandes frustraciones.

...Y centrada en torno al hombre y a los derechos humanos

Nuestra Constitución debe emanciparse de las imitaciones y las copias, sin desdeñar el legado universal de la Ciencia Política. Necesitamos una Constitución concisa y pragmática, que se centre en torno al hombre y a los Derechos Humanos y forje un Estado nuevo para una sociedad mejor.

Vale decir, necesitamos una Constitución que prescriba como obligación del Estado la superación del subdesarrollo mediante la utilización racional de nuestros ingentes recursos, a la par que garantice el pleno empleo y una justa redistribución de los ingresos. El último y supremo ideal sería excluir toda forma de explotación del hombre por el hombre y prevenir las formas contemporáneas de la explotación del hombre por el Estado.

Una Carta Fundamental que asegure la alimentación, la vivienda, la salud, el trabajo, con libertad y justicia, la educación y la cultura para todos los que habiten nuestro suelo o hayan de habitarlo en el futuro.

La nueva Constitución peruana se habrá de dictar cuando América y el Mundo viven un renacer del interés y la preocupación por la vigencia plena de los Derechos Humanos. A la Declaración Universal, aprobada el 10 de diciembre de 1948, por las Naciones Unidas –y que fue incorporada como norma constitucional peruana por Resolución Legislativa del 9 de diciembre de 1959 se añaden ahora instrumentos internacionales destinados a garantizar su aplicación y exigibilidad, tales como la Convención Interamericana de Derechos Humanos y los Pactos de Derechos Humanos tanto civiles y políticos como económicos, sociales y culturales de las Naciones Unidas. Todos ellos firmados y ratificados por el Perú. Este cuerpo doctrinal habrá de incorporarse a la nueva Constitución.

Se ha avanzado así en el camino que me permití propiciar, como veterano luchador por los derechos del hombre, cuando en 1941 y frente a una amenazadora ofensiva nazifascista, propuse en un Plan para la afirmación de la democracia en las Américas: “Poner las Constituciones de las Américas sobre la mesa de un Congreso o Conferencia de Estados de nuestro Hemisferio”, confrontar los preceptos que garantizan los derechos humanos y cívicos, “conformar con ellos un tratado interamericano que obligue a todos los signatarios a respetar y a hacer respetar aquellos derechos y a considerar su quebrantamiento como un acto de agresión contra la democracia a la cual todos los Estados americanos se hallan solidariamente comprometidos a defender”.

El derecho del pueblo a elegir sus gobiernos locales

La Constitución que ambicionamos debe, desde luego, reconocer el derecho del pueblo a designar a sus Gobiernos locales y tan pronto la Constituyente apruebe el principio fundamental y normativo, dispondrá la convocatoria a elecciones municipales.

Los pueblos necesitan que esta reparación se produzca en el más breve tiempo posible y dependerá de los ciudadanos representantes que se proceda a definir las bases del régimen municipal para convocarlos a una nueva y gran jornada democrática.

La restauración del régimen municipal de origen popular y electivo, conlleva la descentralización administrativa y económica, a través de corporaciones de fomento y desarrollo que garanticen la inversión en las provincias de parte de las rentas que ellas producen y que hoy absorbe el centralismo de la capital.

El hombre como centro del sistema político

Centrar un sistema político en torno al hombre exige consagrar especial importancia a la preparación del hombre. Nuestra Constitución debe atribuir a la enseñanza una jerarquía dominante y superior. En nuestro contexto nacional, la gratuidad de la enseñanza, en todos sus grados, es una conquista que debemos rescatar. Para el joven estudiante no debe existir más límite en sus aspiraciones, que el marcado por su capacidad. Y erradicar un analfabetismo, que nos avergüenza, debe colocarse entre las primeras obligaciones de un nuevo Estado antiimperialista.

Congreso Económico

La nueva democracia no puede responder al lineamiento tradicional del liberalismo clásico. Junto al Parlamento colegislador político, representativo de los ciudadanos, se requiere un Parlamento o Congreso Económico, representativo de los productores. Es la dimensión económica y social de la democracia y el órgano propio de la planificación nacional.

La temática constitucional es muy extensa y acaso sólo pueden mencionarse puntos esenciales, el dominio progresivo del Estado sobre las riquezas básicas, la participación efectiva y directa de los trabajadores, la igualdad de la mujer en todos los campos; la atención especialísima de la juventud, ancha fila humana que en nuestro país exige promoción y estímulo especiales. Y también la defensa del medio ambiente y de nuestro patrimonio arqueológico e histórico. Asegurar que el Perú habrá de incorporarse a la revolución científica y tecnológica que está modificando, en forma acelerada y esencial, el mundo de nuestros días.

Unión política y económica de América Latina

Entendamos todo ello, como problema no exclusivamente nacional, sino de envergadura y soluciones latinoamericanas. La nueva Constitución debe reconocer la realidad imperativa, tanto económica, como política e histórica de la integración y debe reconocerlo en su texto con palabras inequívocas. Nuestra intención será promover la creación de una Comunidad Latinoamericana de Naciones, provista de sus órganos ejecutivo, legislativo, judicial y económico. Sólo a través de ella podremos resistir a los imperialismos cualquiera sea su signo; sólo a través de ella podremos asegurar el desarrollo y la creación de riqueza y su justa distribución. El destino de los países aislados es colonial y dependiente. El de los países integrados –sobre todo en el caso de los países en proceso de desarrollo– es emancipador, libre y socialmente justo.

Asistimos a una revalorización del integracionismo. El antiguo concepto de la unidad latinoamericana fue idealista y evocador. Se continuó en un prístino intento de imitar a la unión norteamericana. Se esterilizó después en la vacua retórica oficial o en la deformación imperialista del panamericanismo. Aleccionados por la experiencia de este siglo y por sus realidades económicas, el integracionismo que profesamos es de clara raíz antiimperialista. 

La integración tiene para el Perú un especial significado. Por su posición geográfica central, por una tradición que viene de su pasado y que se repite en todas las instancias de su historia –el Tahuantinsuyo, el Virreinato, la Revolución Emancipadora que aquí culmina y se funde en sus corrientes principales- a nuestro país le toca contribuir decisivamente a la coordinación latinoamericana, convertirla en una de las metas nacionales, indispensable para su propia subsistencia. Pues el Perú tiene todo por ganar en una Indoamérica unida y todo lo puede perder en una Indoamérica balcanizada.

La Asamblea y los graves problemas sociales y económicos del Perú

La Asamblea Constituyente no puede aislarse de la dramática realidad nacional que la circunda. Los problemas sociales y económicos golpean, literal y figuradamente, a las puertas del Palacio Legislativo y sería inconcebible que la Representación Nacional los ignorara. No actuamos en el vacío, sino en el centro de un país castigado por la crisis más severa de su historia. Son los trabajadores, manuales e intelectuales, los que más sufren con la crisis y son sus intereses los que estamos obligados a defender. La Asamblea, en la etapa de sus Juntas Preparatorias, tomó ya decisiones pluri-partidarias orientadas a contribuir, a favorecer una solución de los conflictos más agudos. Está en una línea que habrá de mantenerse con lealtad, sin desviaciones y sin demagogia. Somos Representantes del pueblo y es el pueblo el que hoy padece la angustia de la desocupación, la violencia de los despidos, el dolor y el hambre.

Consecuencia con las mayorías nacionales

Ser consecuentes con estas mayorías nacionales –campesinos, obreros, clases medias, pueblos marginales es el primer deber de los Representantes del pueblo. Sé perfectamente que tal es el convencimiento de todos los que participamos en las tareas de la Constituyente que hoy se inicia.

La Asamblea tampoco puede ni debe separarse del proceso político de democratización peruana. La Fuerza Armada –que se honró asimismo al presidir imparcialmente estas elecciones-, tiene el compromiso de honor de garantizar comicios libres para elegir a las autoridades constitucionales que deben gobernar por elección del pueblo tras el largo interregno castrense de diez años.

Democratización y nueva institucionalidad

No puede haber excusa valedera y por fortuna nadie ha intentado formularla que justifique un mayor aplazamiento de la plena instauración del orden constitucional. En los comicios del 18 de junio, el pueblo peruano demostró un grado relevante de conciencia cívica. Demostró que los intentos demagógicos de convertirlo a posiciones totalitarias o de “no partido” no tenían fundamento en las convicciones insobornablemente democráticas de las mayorías populares. El Perú no quiere volver atrás, pero tampoco quiere lanzarse a la aventura, en el vacío. El voto del 18 de junio fue, de modo inequívoco, un voto por el cambio dentro de la libertad. Esa reconciliación indispensable, debe efectuarse, tan pronto la Constitución esté promulgada, en el seno de un nuevo orden institucional y a través de elecciones con voto universal y secreto, donde participen todos los peruanos, mayores de 18 años, sepan o no leer y escribir, aquella que convoque a los pueblos a elecciones generales.
De la actividad y celo de los Representantes depende que la ley de leyes se concluya en término de meses para que sea posible la realización de comicios organizados de acuerdo a la nueva estructura del Estado y de sus poderes. Podremos entonces deparar al continente un verdadero “modelo peruano” –ahora sí de transformación sin violencia, en libertad y con verdadero sentido de justicia.

Una Constitución que sea homenaje al sacrificio de los luchadores sociales y políticos

Ciudadanos Representantes:

Electo a la Presidencia de la Asamblea por un mandato plural, la represento en su integridad y tengo deberes con todos sus miembros. Todos ellos, sus ideas y sus personas, me merecen igual consideración y deferencia.

Pero sería traicionar la historia misma del Perú en el último medio siglo si, al cabo de esta larga marcha, jalonada por tantos esfuerzos, sacrificios y dolores no tuviera una especial palabra de recuerdo y homenaje para los millares de compañeros, vivos o muertos, que estuvieron con nosotros en el ejercicio de una lealtad sin desfallecimientos. Para ellos y para quienes, antes que nosotros, emprendieron la cruel y dulce tarea de cambiar al Perú, de abolir sus injusticias y cancelar su atraso.

Recuerdo y rindo homenaje a otros héroes anónimos, los de la clandestinidad y la persecución. A los que resistieron estoicos largos años de cárcel y torturas. A los que padecieron la estrechez y la angustia del destierro. A los que mantuvieron, bajo tiranías y dictaduras, viva y alta, la esperanza en un Perú libre, culto y justo.

Mi homenaje a todos los caídos y a todos los héroes, a todos los partidos, cuyos hombres se confunden en los fastos comunes del pueblo. Nos toca justificar el sacrificio y la esperanza de los luchadores sociales y políticos que, con sinceridad y entrega, quisieron que el Perú se reedificara sobre bases de justicia y libertad, como aquellas que debemos afirmar en la Constitución que nos está encomendada.

Su mandato histórico y el mandato de nuestros electores nos comprometen y obligan. La tarea es clara: elaborar una Constitución que asegure –para hoy, para mañana, para siempre– el Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

Lima, 28 de julio de 1978




© César Vásquez Bazán, 2020
Todos los derechos reservados
Agosto 6, 2020
Etiquetas: [fuga de Alan]  [fuga de García Pérez]  
Fecha Publicación: 2021-07-02T10:45:00.012-05:00

#FugaDeGarcia [1] Usó García silenciador para "suicidarse"?

El suboficial superior MAXIMO ARAUJO ZUNIGA de la DIVIAC proporcionaba seguridad en la puerta de la casa de García. Auxilió en el traslado de García al Hospital "Casimiro Ulloa". Declaró que por estar fuera de la casa "no escuchó el disparo".

By the way, my friends, parece ser que nadie escuchó el disparo o, al menos, nadie declaró HABER ESCUCHADO EL DISPARO... Recuerdan Uds. algo al respecto? Si nadie escuchó el disparo García habrá usado silenciador?


#FugaDeGarcia [2] Policía era resguardo de la casa pero no escuchó nada de nada.

El suboficial superior MAXIMO ARAUJO ZUNIGA, de la DIVIAC, declaró que su jefe -el comandante GUILLERMO CASTRO HAZA- le pidió apoyo para trasladar a García Pérez porque se había disparado. Confirmó que no escuchó el disparo.


Julio 2, 2021
Etiquetas: [pobreza y falacia de equivocación]  [Supuesta reducción de la pobreza en el Perú]  
Fecha Publicación: 2021-07-01T12:10:00.005-05:00

https://bit.ly/2UkALy7 


Fuentes

Instituto Nacional de Estadística e Informática, Nota de Prensa 067 Pobreza monetaria alcanzó al 30,1% de la población del país durante el año 2020. Lima, 14 de mayo de 2021.

Instituto Nacional de Estadística e Informática. Pobreza monetaria (Principales resultados). Lima, 14 de mayo de 2021.

Etiquetas: [Alberto Fujimori]  [Fujimori]  [fujimorismo]  [Montesinos]  [Servicio de Inteligencia Nacional]  [SIN]  [Vladimiro Montesinos]  
Fecha Publicación: 2021-06-27T08:53:00.001-05:00
Vladimiro Montesinos Torres, alias Rasputínel doctorVlady , el asesorflacoel tío Francisco Romero.  Mantenía encuentros personales con su Paquita Peruana, Óscar López Meneses, en los condominios de Batallón Libres de Trujillo.

Objetivos personales

1. Vladimiro Montesinos siempre busca enriquecerse a cualquier costo, sin interesar el origen del dinero. Con este fin puede entrar simultáneamente en relaciones con Dios y con el diablo. Se conoce que como contacto e informante pagado ha recibido dinero por la venta de inteligencia sobre las fuerzas armadas del Perú a Estados Unidos, la ex-Unión Soviética, Chile y Ecuador.

2. También ha recibido dinero proveniente del comercio de estupefacientes y del tráfico de armamento y pertrechos para las fuerzas armadas. En la actualidad, su principal fuente de ingresos es la cuenta presupuestaria de Operaciones Especiales del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).

3. Su ambición por el dinero está asociada a su ambición por el poder. Su aspiración máxima es controlar la totalidad de la vida política del país.

4. En menor medida, Montesinos muestra síntomas de megalomanía. En particular busca obtener reconocimiento como supuesto cerebro de la inteligencia peruana. En cuanto al factor intelectual, ni en el colegio, ni en la Escuela Militar, ni en el desempeño profesional, ni en campo alguno ha demostrado mayor capacidad. Carece de potencialidad como líder.

Rasgos de personalidad

5. Montesinos es un individuo de personalidad gélida. Es poco comunicativo. Carece de sentido humano en los vínculos que establece, inclusive en el ambiente familiar. Se puede señalar que cuando su padre se suicidó, en una pobre habitación de un viejo edificio en Balconcillo, Lima, Montesinos preguntó a uno de sus adláteres: ¿Tú crees que la muerte de este hijo de puta afecte mi carrera?”

6. Ha perseguido a los miembros de su propia familia. Por ejemplo, inició una verdadera campaña de terror en contra de su primo hermano, el abogado Sergio Cardenal Montesinos, a quien hostilizó, denunció y arrojó de la oficina legal que compartían, llevándose también a Grace, su esposa, súbdita norteamericana funcionaria de la NBC. (Debe indicarse que Cardenal ayudó a Montesinos a la salida de la cárcel militar en la que purgó dos años de prisión.)

7. Montesinos es un sujeto reservado. Goza guardando información que cree le será de utilidad futura. Manteniéndola debajo de la manga, usa dicha información como elemento de sorpresa en el momento menos esperado.

8. Montesinos practica la traición en forma consuetudinaria. No cree en la existencia de amigos. Muestra una total falta de sinceridad. Inclusive llegó a traicionar a su cómplice en la ruptura del orden constitucional en el Perú, el ex-general Nicolás Hermoza.

9. Montesinos es persistente. Si no alcanza sus objetivos en la primera ocasión, vuelve a intentar lo que se propone utilizando otros medios.

10. Tiene una forma particular de desconcertar. Nunca se sabe exactamente lo que intenta hacer. Siempre da la impresión opuesta de lo que realmente está haciendo o buscando.

Conducta delictiva

11. Montesinos es un criminal inescrupuloso. En diversas oportunidades ha dispuesto la desaparición de sus enemigos políticos. Por ejemplo, ordenó el asesinato de Pedro Huillca Tecse, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Construcción Civil por ser el principal promotor de una huelga general en contra de la dictadura de Fujimori. Ha dispuesto la realización de atentados en contra de la vida de sus enemigos. A través del SIN ejecutó diversos actos de sabotaje que luego atribuyó a Sendero Luminoso, incluyendo el derribo de torres de alta tensión eléctrica durante el régimen constitucional 1985-90.

12. Montesinos exhibe una personalidad vengativa. Procura tomar acciones en contra de aquéllos a quienes considera sus enemigos, adversarios o competidores en el ámbito en que él se desenvuelve. Por ejemplo, nunca perdonó al general Guillermo Arbulú Galliani el hecho que firmara la resolución pasándolo al retiro. También desembarcó del entorno de Fujimori a un conocido traficante de armas israelita que se había acercado directamente al dictador y amenazaba poner en peligro su lucrativo negociado con el equipamiento de la fuerza armada.

13. Es sumamente cuidadoso. Es difícil atraparlo cuando comete sus delitos. También es difícil descubrir sus malos manejos personales.

Conducta sexual y actitud frente al sexo femenino

14. Sexualmente Montesinos es un individuo infeliz. Tiene una vida íntima tortuosa y doliente. Inclusive su esposa Trini ha llegado a pensar que es homosexual.

15. Es un individuo con un marcado complejo de inferioridad en su trato con el sexo opuesto. Sólo ha llegado realmente a enamorarse en tres oportunidades, en todas ellas de personas en situación de dependencia laboral. La primera vez fue de la secretaria de su jefe, en la oficina del Primer Ministro, durante la dictadura militar 1968-1980. La segunda vez fue de su mucama Angélica, que años después resultó ser una senderista infiltrada trabajando en su casa. Finalmente, se enamoró de Grace, esposa de su primo Cardenal Montesinos, con quien compartía una oficina legal en Lima.

16. Piensa que las mujeres son unas “reses” incapaces de entender la importancia de llegar al poder.

Vida militar

17. Montesinos fue un oficial conocido como ocioso y totalmente inepto para la vida militar. Siempre ha admitido que nunca se sintió bien como militar. En cierta ocasión, teniendo que ir de maniobras, olvidó llevar su brújula. Revisado por sus superiores, de su mochila de combate cayó crema contra el acné, colonia para refrescarse, pasta para afeitarse, corta-uñas, desodorante, cassettes de música, etc. Sin embargo, no se encontró la brújula buscada.

18. No habiendo podido ingresar a la Escuela de Inteligencia del Ejército, penetró en este campo por la ventana, no demostrando tampoco capacidad como hombre de inteligencia, pero si una asombrosa habilidad para servirse de ella para sus fines personales.

19. Su entrenamiento profesional ha sido limitadísimo. En 1965 realizó un curso de paracaidismo; en 1967 llevó en la Academia Diplomática un curso de conferencias internacionales; en 1968 siguió un cursillo en la Universidad Católica sobre relaciones públicas; en 1970 tomó un curso de fotointerpretación por correspondencia. Su último cargo antes de llegar a trabajar para la dictadura militar de Velasco Alvarado fue el de jefe de una mesa de partes del Ejército.

Estrategias para llegar y mantenerse en el poder

20. Montesinos es especialista en la diseminación de rumores y desinformación para obtener ventajas personales. Cuando era militar desataba rumores de cambios, bajas y ascensos, generando ansiedad o angustia en los oficiales a quienes dirigía sus rumores. En la actualidad, del campo de los rumores ha pasado al terreno de los hechos pues es él, un traidor a la patria, quien maneja los ascensos militares en el Perú.

21. Se ufana de manejar a los militares y de impartir órdenes en forma prepotente a generales y ministros de la dictadura de Fujimori.

22. Montesinos es un especialista en la práctica del terrorismo “blanco”. Por ejemplo, envía a sus enemigos coronas mortuorias el día de su cumpleaños; hace llamadas telefónicas a las cónyuges de sus enemigos, informándoles que sus esposos han sufrido infartos cardíacos, ataques cerebrales o accidentes serios; llama a casa de sus enemigos informando a las cónyuges sobre supuestos romances del esposo con otras mujeres o sobre supuestos amantes de las esposas.

23. Montesinos goza tejiendo intrigas. Siente un placer particular haciendo caer en trampas a quienes considera sus enemigos o competidores potenciales.

24. Muestra gran habilidad para aparentar ser indispensable. Al dictador Fujimori le abrió distintos flancos para hacerlo sentir inseguro y entonces proponerle salidas y aparecer como el salvador. Montesinos creó un clima de inseguridad en torno a Fujimori que convirtió al dictador en un ente dependiente de las informaciones que le podía dar el SIN.

25. La mayor debilidad de Montesinos es su inseguridad frente a las situaciones que crea y que él sabe que realmente son meros castillos de naipes. Cuando está nervioso lo demuestra en su lenguaje corporal y en su timbre de voz, el que cambia a un tono aflautado.

Fuente: http://huamanazcurra.tripod.com/grid2profile.html

Septiembre 11, 2006
https://goo.gl/j74PMR
Escribe: César Vásquez Bazán
Hugo Otero

Hace algún tiempo, el especialista en marketing de jabones políticos, don Hugo Otero Lanzarotti, exfuncionario del SINAMOS  y hombre de total confianza de don Alan García Pérez, publicó un artículo alentando la creación de un denominado Frente Social para las elecciones de abril de 2006. Leí un tanto preocupado el mensaje del marketero de Alan, porque no es ésta la primera vez que la pareja García-Otero sugiere salidas electorales como el cadavérico Frente Social.

Anteriormente, en 1990, las recomendaciones de la yunta García-Otero le costaron bastante caras al pueblo peruano, cuando dieron origen al régimen autocrático neoliberal presidido por el ciudadano japonés Alberto Fujimori. Es por ello que en las siguientes líneas me propongo discutir una pregunta sencilla: ¿Cuáles fueron los resultados para el aprismo y para el país de la asesoría prestada por Hugo Otero a Alan García en ocasión de la elección de 1990?

Para responder nuestra interrogante utilizaremos el testimonio del propio Hugo Otero, el 25 de agosto de 1994, cuando sostuvo una interesante entrevista con Gregory D. Schmidt, profesor de la Northern Illinois University de Estados Unidos y especialista en el análisis de temas peruanos. Los datos proporcionados por Otero fueron luego utilizados por Schmidt para preparar un artículo con el título de Fujimori’s 1990 Upset Victory in Peru: Electoral Rules, Contingencies, and Adaptive Strategies.

El paper fue publicado en abril de 1996 por Comparative Politics (volumen 28, número 3, páginas 321-354). En la entrevista de agosto de 1994, el exfuncionario del SINAMOS explicó con bastante franqueza las diversas acciones que adoptaron Alan García y él mismo en ocasión de la coyuntura electoral de 1990. La información proporcionada por Otero puedenresumirse así:

1. Antes de la primera vuelta de 1990, cuando el PAP tenía lista presidencial en carrera electoral, Alan García y Otero Lanzarotti apoyaron en forma personal y reservada, la candidatura no aprista del finado Alfonso Barrantes Lingán. Por ejemplo, a espaldas del PAP y por encargo de García, Otero acuñó la frase El Perú Unido con Barrantes, eslogan usado por el finado Frejolito en su campaña de ese año.
Hugo Otero explicó cómo él y García Pérez apoyaron electoralmente a Barrantes en el proceso electoral de 1990
(Schmidt 1996, 337)

2. A comienzos de marzo de 1990, es decir antes de la primera vuelta del 8 de abril, y al constatar que la candidatura de Barrantes no tenía acogida, García traspasó su apoyo electoral clandestino al súbdito nipón Alberto Fujimori. El apoyo a Fujimori se materializó en ayuda publicitaria, consultoría en la preparación de discursos, asesoría estratégica y provisión de información proveniente de extensas encuestas secretas preparadas por el Servicio de Inteligencia Nacional.

3. La ayuda de García-Otero a Fujimori se canalizó a través de tres conductos. El primero de ellos fue el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), especialmente a través de Federico Loayza Galván y Vladimiro Montesinos Torres, personal que cumpliendo órdenes de Alan García, fue asignado a la asesoría de Fujimori por el general retirado don Edwin Cucharita Díaz, jefe del SIN. En segundo lugar debe mencionarse al mismísimo Hugo Otero, que añadió a sus funciones como asesor de García la de oficiar en la práctica como especialista electoral del oriental Fujimori. Finalmente, debe mencionarse el rol jugado por el diario Página Libre, periódico publicado bajo la influencia de García y dirigido por Guillermo Thorndike.

Hugo Otero explicó cómo él y García Pérez transfirieron su apoyo  electoral a Fujimori en el proceso electoral de 1990
(Schmidt 1996, 342) 

Los hechos anteriores permiten intentar una respuesta a la pregunta planteada al inicio. La primera parte de ella tiene que ver con el Partido Aprista. Es evidente que al apoyar a Fujimori antes de la primera vuelta, García Pérez cometió un acto de deslealtad hacia el PAP y hacia los candidatos apristas que asumieron la representación del Partido en las muy difíciles circunstancias de 1990. No resulta descabellado afirmar que sin el apoyo clandestino de AGP y Hugo Otero, es probable que Fujimori no hubiera obtenido el segundo lugar en la elección y que dicha colocación le hubiera correspondido a Luis Alva Castro, el candidato aprista. Si bien es cierto que AGP y Otero colaboraron a cerrarle el paso al cobrador del FMI, liquidaron en el intento al candidato del Partido de Haya de la Torre. En la búsqueda del propósito subalterno de controlar los resortes del poder dentro del PAP, en contra de Alva Castro, Alan García y Hugo Otero no dudaron en apoyar a candidatos no apristas en una elección nacional en la cual el PAP se presentaba con candidatos propios.

La segunda parte de la respuesta tiene que ver con el Perú. Con sus acciones detrás de bambalinas, Alan García y Hugo Otero, aprendices de brujo, dieron nacimiento a la peor autocracia neoliberal que haya tenido el Perú y al régimen más explotador, corrupto y criminal que hayan vivido los peruanos en la segunda mitad del siglo XX y que ha sido continuado en lo que va del siglo XXI. Fujimori ascendió en 1990, en gran medida, porque García Pérez y Hugo Otero decidieron jugar a aprendices de brujo.

Por ello, cuando hace unos días el exfuncionario del SINAMOS publicó un artículo sobre un seudo Frente Social que debería ser impulsado por el PAP, me pregunté ¿cuántos nuevos sátrapas derechistas y mandones neoliberales originará la brillante idea de Hugo Otero, el marketero de García que en 1990 dio vida al que luego sería el dictador Fujimori?

Obra citada

Schmidt, Gregory D. 1996. Fujimori’s 1990 Upset Victory in Peru: Electoral Rules, Contingencies, and Adaptive Strategies. En Comparative Politics, Vol. 28, No. 3 (April), pp. 321-354.

© César Vásquez Bazán, 2006, 2019
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Mayo 15, 2006; diciembre 12, 2019
Etiquetas: [Giampietri]  [Luis Giampietri Rojas]  [Valle de los ríos Apurímac y Ene]  [Vladimiro Montesinos]  [VRAE]  
Fecha Publicación: 2021-06-26T21:16:00.003-05:00
Escribe: César Vásquez Bazán



El gorila que aparece exigiendo al Congreso Peruano se declare zona de combate al valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE) y que luego asoma en cuatro fotos abrazando, conversando y compartiendo con su colega, el delincuente fujimorista Vladimiro Montesinos Torres, responde al nombre de Luis Giampietri Rojas, vicepresidente de la ratonera alanista y uno de los ejecutores de la masacre de El Frontón en 1986.

Desde hace más de dos décadas, el sargentón Luigi Sampietri hace noticia cuando se trata de reprimir a la cholería. Por ejemplo, hace algún tiempo declaró a la prensa que el seguimiento que se efectuaba en contra de un grupo de peruanos que organizaron una reunión en Puno, formaba parte de “labores de inteligencia que no se pueden comentar”. En este blog nos preguntábamos por qué en el Perú –país supuestamente “democrático”– no se podían comentar las pendejadas y dirty tricks de la policía política en contra de un grupo de ciudadanos ejerciendo su derecho a reunirse pacíficamente y sin armas.

Nuevamente el gorila Giampietri Rojas acaba de defecar fuera del bacín, como puede el amable lector comprobar visionando el vídeo que acompaña este post. Presintiendo por alguna razón la estupidez oral que cometía, el gorila Luigi ha exigido que el valle de los ríos Apurímac y Ene sea declarado zona de combate y que se desaloje de la región a sus pobladores.

Como nuestros lectores saben, la región que Giampietri quiere declarar bajo total control de la milicia –y de la cual quiere desalojar a la población– es habitada nada menos que por 200 mil peruanos, en su mayoría pobres y dedicados a la agricultura. Ellos se encuentran organizados en 680 comunidades campesinas y ocupan una extensión de 12 mil kilómetros cuadrados.

Es por estos antecedentes que las palabras de Giampietri, un verdadero salvaje de uniforme, cuello y corbata, serán registradas en la historia de las mayores bestialidades pronunciadas en el Congreso: “Escuchen bien lo que voy a decir… Probablemente sea una barbaridad… Hay que declarar la zona [el VRAE] como zona de combate. ¿Qué hacen civiles metidos allí, que estorban y que dificultan el trabajo, y dan pie a que después las ONGs denuncien a los oficiales de violación de los derechos humanos?”

Obviamente, el milico Giampietri hizo el requerimiento para iniciar una política de rompan todo, parafraseando malamente el título de una excelente canción de Los Shakers, rockeros uruguayos de los años 60. A arrasar todo, con ejecuciones extrajudiciales al estilo del Frontón y bendecidas por el sanguinolento cura Cipriani. Break It All en el VRAE, sin televisión y sin prensa presentes, sin fiscales, sin poder judicial y sin Amnesty International. En pocas palabras, sin esa cojudez que respetar llamada derechos humanos.

Después de presenciar el eructo del simio Giampietri, queda claro que en materia militar los peruanos no tenemos nada que envidiar a los demás países latinoamericanos. Con Luis Giampietri Rojas como el mejor ejemplo, los habitantes de Chololandia demostramos que estamos a la altura de las más oprobiosas dictaduras latinoamericanas y que contamos con milicos que pueden codearse de igual a igual con ejemplares de la talla de Pinochet, Somoza, Batista o Stroessner.

© César Vásquez Bazán, 2009
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Septiembre 7, 2009
Etiquetas: [Alberto Fujimori]  [fujimorismo]  [Luis Giampietri]  [Vladimiro Montesinos]  
Fecha Publicación: 2021-06-26T21:04:00.001-05:00
Vicepresidente alanista Luigi Giampietri posa orgulloso y sonriente con su jefe Vladimiro Montesinos. Giampietri es el puente de Montesinos con Alan García Pérez. El doc fujimorista sigue alojado a cuerpo de rey en la Base Naval del Callao.

Abril 7, 2007
Etiquetas: [Correo]  [corrupción]  [corrupción en el PAP]  [corruption in Peru]  [Jorge del Castillo]  [Jorge del Castillo Gálvez]  [Vladimiro Montesinos]  
Fecha Publicación: 2021-06-24T17:42:00.000-05:00

Las declaraciones en las que denunciamos por corrupción a Jorge del Castillo Gálvez, tal cual fueron recogidas por el diario "Correo" en su edición del lunes 31 de marzo de 2003.

La respuesta del alanismo-castillismo enquistado en el CEN del PAP. La servidumbre de García y del propio Del Castillo defiende cerradamente al corrupto "Tío George". 


El lunes 31 de marzo de 2003, el diario Correo en su Sección Política dedicó la integridad de su página 14 a la denuncia por corrupción que formulamos en contra del en ese tiempo secretario general del PAP Jorge del Castillo Gálvez.

La nota periodística −que reproducimos al inicio de este post− informó que el 16 de febrero de 2003 pusimos en conocimiento del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Aprista las graves acusaciones existentes contra Del Castillo Gálvez. El titular de Correo fue el siguiente: "Vásquez Bazán: Hay indicios de que Jorge del Castillo cometió fraude.- Ex-ministro aprista acusa al secretario general del PAP de ocultar sus bienes y rentas".

En aquella oportunidad, Correo recogió la información sobre el condominio adquirido por Del Castillo en Miami, propiedad no incluida en sus declaraciones juradas. De igual manera, Correo incluyó la mención sobre la oficina que entregó Montesinos a Del Castillo a través de la Caja de Pensiones Militar-Policial.

El diario hizo un buen resumen de las acusaciones contra el fallido primer ministro, bastante parecidas a las que debe enfrentar el día de hoy: (1) Fraude y ocultamiento de bienes y rentas; (2) Conflicto de intereses; (3) Encubrimiento de corrupción; (4) Contactos con la corrupción; (5) Relaciones de Del Castillo con Montesinos; y (6) Los votos pro-fujimoristas de Del Castillo Gálvez en el Congreso de la dictadura.

Recordar hoy la entrevista del Correo es aleccionante porque demuestra que desde hace más de cinco años el alanismo y la servidumbre de Del Castillo, encaramados en el CEN del PAP, tuvieron pleno conocimiento de las corruptas actividades de su propio secretario general, y no hicieron nada por investigar, sancionar y disciplinar al inmoral zamarro alanista conocido hoy como Tío George.

La respuesta de la cúpula alanista fue una cerrada defensa del corrupto Del Castillo Gálvez. La servidumbre alano-castillista redactó un sorprendente comunicado, que lo invitamos a leer en el sitio web del Partido Aprista. El "acuerdo" del CEN, de fecha 27 de marzo de 2003, fue el siguiente:

PARTIDO APRISTA PERUANO
Comité Ejecutivo Nacional

Comunicado Marzo 2003

Ante las denuncias formuladas a la Secretaría Nacional de Disciplina del PAP contra el Sr. César Vásquez Bazán, por sus declaraciones difamatorias y calumniosas contra dirigentes del Partido, sin base ni fundamento alguno y por su sistemático comportamiento infraterno e innoble a través de la lista de Internet “APRA Global”; el Comité Ejecutivo Nacional en su sesión N° 06-2003 realizada el 26.MAR.03, teniendo en cuenta el Informe de fecha 26.MAR.03 de la Secretaría Nacional Adjunta de Organización, responsable del Padrón Nacional Unico de Afiliados, que certifica que el citado personaje no se ha inscrito en el proceso de inscripción partidaria, ha tomado la siguiente determinación:

1.- Rechazar enfáticamente los cargos que entrañan las referidas declaraciones, en tanto constituyen delitos de difamación y calumnia.

2.- Expresar su total solidaridad con el Secretario General del PAP, compañero JORGE DEL CASTILLO GALVEZ, intachable dirigente e insobornable luchador contra la dictadura.

3.- Declarar que no estando inscrito en el Registro del Partido el Sr. César Vásquez Bazán, carece de objeto imponerle alguna sanción disciplinaria, no obstante lo cual en caso pretendiera hacerlo con posterioridad, su inscripción sería inaceptable por tratarse de un elemento disociador y maledicente que afecta la fraternidad y disciplina del Partido, máxime si sus falsas imputaciones las ha efectuado públicamente y no ante las autoridades del Partido como hubiera correspondido.

4.- Disponer que los militantes del Partido se ABSTENGAN DE PARTICIPAR en la lista de Internet denominada APRA Global, que es conducida por el citado Vásquez Bazán, por ser contradictoria con el principio de fraternidad del Partido, habiéndola convertida el referido sujeto en un medio de agravios e insultos hacia diversos compañeros.

Casa del Pueblo, 27 de marzo de 2003
José Luis Castañeda Neyra, cajero de la multimillonaria mafia alanista, facción Del Castillo

Escriben:  Milagros Salazar y Aramís Castro
Fuente: Convoca.pe
  
José Luis Castañeda Neyra ocupó cerca de quince puestos claves durante los dos gobiernos de Alan García mientras mantenía vínculos con empresas que tenían contratos millonarios con el Estado. Fue la mano derecha de Jorge del Castillo, hoy virtual congresista y ex presidente del Consejo de Ministros. Esta vez, Castañeda Neyra aparece vinculado a una empresa offshore gracias a los servicios de Mossack Fonseca en marzo de 2011, dos meses después de que dejara su puesto de secretario general del Ministerio de Vivienda, en medio de un grave conflicto de interés por contratos con instituciones públicas de las compañías que representaba. Conoce aquí la historia de la offshore en la que aparece un empresario del sector inmobiliario que compartía una compañia con un ex ministro aprista.

Con firmeza y sin más pruebas que su palabra, el abogado José Luis Castañeda Neyra se presentó así ante la agente de la filial peruana de Mossack Fonseca, Susana Kam: “Te informo que mi actividad profesional ha sido mayormente privada y cuando he sido requerido para algún cargo administrativo de la actividad pública, nunca he inmiscuido la labor que desarrollo con intereses personales”. Era un correo electrónico del 23 de marzo de 2011 reenviado por Kam a la oficina de Islas Vírgenes de Mossack Fonseca para tramitar el otorgamiento de un poder de la empresa offshore Tamarit Engineering L.T.D. a favor de Castañeda Neyra.

Como parte del protocolo se le preguntó sobre sus cargos públicos debido a que la firma está obligada a prestar atención a “personas políticamente expuestas” según acuerdos internacionales. “Nunca en mi vida he sido sancionado o he sido sentenciado o algo parecido por algún acto irregular de la actividad pública que he desarrollado”, respondió Castañeda Neyra aquella vez. Sin embargo, a menudo Mossack Fonseca parecía no saber quiénes eran sus clientes y esta vez no fue la excepción.

Dos meses antes del correo de Susana Kam, la Procuraduría Pública Especializada en Delitos de Corrupción había denunciado a José Luis Castañeda Neyra ante la Fiscalía debido a que las empresas constructoras que él representaba tenían contratos con el Estado mientras él ocupaba cargos públicos. A Castañeda y otros funcionarios se les acusó de delitos contra la administración pública, colusión, patrocinio legal y negociación incompatible con el cargo en agravio del Estado.

En el segundo gobierno de Alan García, Castañeda fue designado en más de seis puestos claves, incluso logró ejercer simultáneamente hasta cuatro cargos. En diciembre de 2006 se convirtió en el jefe del gabinete de asesores de la Presidencia del Consejo de Ministros, que encabezaba Jorge del Castillo, con quien anteriormente compartió funciones en la Municipalidad de Lima cuando Castañeda era regidor y Del Castillo alcalde. Ambos estudiaron entre 1968 y 1974 la carrera de Derecho en la Universidad San Marcos.

Castañeda Neyra trabajó para el Estado en sectores en los que se desenvolvían las constructoras que representaba. En febrero de 2008 fue designado presidente del Comité Consultivo Multisectorial del Programa de Caminos Departamentales, que recomienda qué carreteras del país deben rehabilitarse. A inicios de 2009 pasó al Ministerio de Transportes y Comunicaciones como director general de Transporte Terrestre y luego en octubre de ese mismo año se convirtió en el secretario general del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, cuando estaba en manos de Juan Sarmiento Soto, quien falleció hace un año.

Sarmiento también tenía intereses en el sector privado: fue vicepresidente de Inversiones Mont Blanc S. A. del rubro inmobiliario hasta el cese de actividades de la compañía en noviembre de 2011, como consta en registros públicos y Sunat. La compañía estaba presidida por el empresario Duccio Ciabatti Salocchi. Y según refiere el mismo Castañeda Neyra en su curriculum vitae, su estudio de abogados también asesoraba a Inversiones Mont Blanc. S. A.

Mientras ocupaba diversos cargos en el gobierno aprista, tres compañías del sector construcción vinculadas a Castañeda contrataron por más de 275 millones de soles con instituciones gubernamentales, según el Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado (Seace). Estas son Constructora Kapala S. A. (que tiene como socia fundadora a la empresa panameña Joral Trading, según registros públicos), T y T S. A. C. Contratistas Generales y Constructora M.P.M. S. A.En las tres compañías fue apoderado en diferentes momentos mientras trabajaba para el Estado.

A fines de 2007, Kapala y T y T también obtuvieron un contrato para el mantenimiento de la carretera Las Vegas-Tarma-La Merced-Puente Raither por más de 31 millones de soles a través del Consorcio Vial La Merced. El contrato se firmó con Provías Nacional del Ministerio de Transporte y Comunicaciones cuando Castañeda Neyra trabajaba en la Presidencia del Consejo de Ministros. Sin embargo, la obra y los desembolsos continuaron en los años siguientes, según las resoluciones directorales de esta entidad, incluso en el periodo en el que Castañeda se convirtió en el director general de Transporte Terrestre del MTC entre enero y octubre de 2009. En ese tiempo, continuaba como apoderado de Kapala.

En el vaivén de correos electrónicos de Mossack Fonseca a los que accedió Convoca.pe como parte de la investigación global liderada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), los nombres de Castañeda y el empresario Duccio Ciabatti vuelven a aparecer, pero esta vez como apoderados de la hasta hoy desconocida empresa offshore Tamarit Engineering L. T. D., creada en Islas Vírgenes. Ciabatti es un personaje clave en esta historia de empresas offshore y de otras transacciones millonarias que admitió el ex ministro Sarmiento antes de morir en abril de 2015.

Récord offshore

Los nombres de José Luis Castañeda Neyra y Duccio Ciabatti aparecen entre los correos electrónicos y documentos filtrados de Mossack Fonsecacuando ya se conocía que el ex funcionario trabajaba para el Estado en medio de un claro conflicto de interés. El 17 de enero de 2011, Castañeda Neyra deja la secretaría general del Ministerio de Vivienda y al día siguiente se publicó en el diario Perú 21 un reportaje en el que se atribuye su salida a los millonarios contratos con el Estado de las empresas que representaba.

En ese informe, Castañeda respondió que la empresa Kapala“nunca ha contratado en un lugar donde yo he estado” y que “no es cuestión de que si parece o no parece (ético), es cuestión de reglamentos”. Sin embargo, en la denuncia ante la Fiscalía que presentó el procurador anticorrupción, Julio César Roca, contra Castañeda y otros funcionarios se señala que éstos no solo ocuparon “cargos de confianza, sino que al haberse desempeñado en estos habrían logrado conseguir información privilegiada, que les ha permitido a la empresa de su representación adjudicarse la buena pro en diversos contratos con el Estado; en claro perjuicio al correcto funcionamiento de la administración pública y el erario nacional”.

Dos meses más tarde, Castañeda Neyra y Ciabatti Salocchi aparecían como apoderados de la empresa offshore Tamarit Engineering L.T.D. gracias a los servicios de Mossack Fonseca.

En un correo del 16 de marzo de 2011, Susana Kam de la filial peruana del bufete panameño, informó a la sucursal de Islas Vírgenes Británicas (IVB) de la venta de la compañía Tamarit Engineering L.T.D. y del pedido de Ciabatti para obtener un “certificado por el 100%” a su nombre y dos escrituras notariales de poder (en inglés y español), una para él y otra a favor de José Luis Castañeda Neyra.

Los registros muestran la premura por obtener los poderes sobre la empresa offshore y la importancia que podía tener Tamarit para ambos. “El cliente se va de viaje y quiere dejar las indicaciones para el pago desde ya […] El señor Ciabatti se dedica al negocio inmobiliario, y también está desarrollando en el Perú proyectos de energía. Tiene empresas en el Perú. La sociedad Tamarit será accionista de estas empresas”, anotó al final del correo la agente de Mossack Fonseca Perú.

En la serie de comunicaciones también aparece otro correo electrónico de finales de marzo de 2011 en el que se da cuenta de cambios en los poderes otorgados a Castañeda y Ciabatti en la sociedad Tamarit. “Adjunto los poderes corregidos por el cliente”, indicó Susana Kam de Mossack Fonseca Perú a su colega de Islas Vírgenes. Entre los cambios, se añadió de manera expresa la representación de Tamarit, a través de Castañeda y Ciabatti, en sectores como Energía y Minas, Agricultura, Producción y la Presidencia del Consejo de Ministros.

Como bien mencionó Susana Kam, Ciabatti tenía más de una empresa en el rubro inmobiliario, donde el ex ministro Juan Sarmiento y Castañeda Neyra tomaron decisiones en nombre del Estado peruano. Según Sunat, Ciabatti es gerente general de cuatro compañías activas: Consorcio Penta, Promotora de Edificaciones Santa Bárbara S.A.C. (que fundó en agosto de 1996 con Sarmiento), el Consorcio de Negocios e Inversiones Alfa S.A.C. y Lirosa S.A.C. A estas empresas se suma la conocida Inversiones Mont Blanc, que estuvo activa durante las gestiones por los poderes de Tamarit.

En el correo del 16 de marzo de 2011 de Susana Kam también se menciona el interés de Ciabatti en proyectos de energía. Tres semanas antes, fue inscrita en registros públicos de Perú una compañía dedicada a la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica: el Consorcio Trasvase Crisnejas en el que aparecen Ciabatti y Castañeda como fundadores. Días después se incorpora al directorio a sus esposas: Ángela Chaluja Bumachar y Magalis Andrade Velásquez, respectivamente.

La compañía fue inscrita con el domicilio fiscal avenida La Encalada 1420, oficina 703, en Santiago de Surco. Es la misma dirección que Mossack Fonseca indica como domicilio de Ciabatti y Castañeda cuando les otorgaron los poderes de la offshore Tamarit. En ese mismo lugar operan, según Sunat, las cuatro constructoras activas de Ciabatti.

Consorcio Trasvase Crisnejas fue creada con un capital social de 3 mil soles, cifra que contrasta con la inversión de un proyecto hidroenergético en Cajamarca, que oscilaba entre mil y mil quinientos millones de dólares, y que estos empresarios propusieron al gobierno regional de Cajamarca, como aparece en el acta de la sesión ordinaria N° 061 del 10 de enero de 2012 del Consejo Regional. Ante esta instancia, Duccio Ciabatti expuso su plan de inversión.

El proyecto contemplaba la construcción de una reserva de las aguas del río Crisnejas, en Cajamarca, así como de un trasvase y centrales hidroeléctricas. El inicio de actividades de Consorcio que ejecutaría esta obra coincide con la obtención del poder sobre Tamarit Engineering la primera semana de abril de 2011. Los poderes facultaban a Ciabatti y a Castañeda Neyra para actuar “en forma individual y a sola firma” en la administración de negocios y bienes de la offshore Tamarit, también percibir ingresos, adquirir y vender bienes, realizar contratos, abrir cuentas, girar cheques, abrir oficinas y representar a la compañía ante instituciones peruanas.

Aunque la primera comunicación de Susana Kam con la filial de Islas Vírgenes para otorgar los poderes de Tamarit es de marzo de 2011, la agente indica que se coloquen fechas distintas para el otorgamiento de los poderes. Para el de Duccio Ciabatti se pide que salga con fecha 2 de febrero de 2010, es decir un año antes del correo electrónico, y para Castañeda 8 de febrero de 2011, es decir, menos de un mes de haber renunciado como secretario general del Ministerio de Vivienda. “Por favor proceder a facturar la sociedad incluyendo la anualidad 2011, los dos poderes (1 resolución fecha pasada) y el certificado de vigencia”, escribió Kam. Según diversos casos analizados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), uno de los servicios que brindaba Mossack Fonseca era cambiar fechas al pedido del cliente.

Convoca.pe pudo conocer que el proyecto energético del Consorcio Trasvase Crisnejas no se logró ejecutar. Pero no fue por falta de interés de los empresarios peruanos sino por el rechazo de la población de valle de Condebamba que iba a ser afectada, informó el ex consejero regional de Cajamarca, Shander Rodríguez. Eso sucedió a mediados de 2012 y en agosto de ese año el Consorcio se dio de baja en Sunat. Pero ese año no le fue del todo mal a Castañeda Neyra: en 2012 la Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima Sur archivó la denuncia que pesaba contra él.

Mientras tanto, la empresa T y T S.A.C Contratistas Generales, a la que representaba Castañeda Neyra, continuaba haciendo negocios con el Estado: entre mayo de 2011 y octubre de 2013 contrató por más de 73 millones de soles, según Seace.

Luego de una semana de llamadas permanentes a su oficina de KapalaConvoca.pe pudo ubicar a Castañeda Neyra. El ex funcionario evitó responder por teléfono y nos dio la opción de esperar una semana más para entrevistarlo o enviar una lista de preguntas. Hicimos lo segundo. Mediante un correo electrónico del 13 de abril, Castañeda dijo que Tamarit Engeneering Ltd. fue constituida legalmente y con el “objeto de ser una empresa de propósito especial; un vehículo de inversión o holding que permita la incorporación de inversionistas extranjeros al proyecto”.

El ex funcionario señaló que “Tamarit no ha tenido actividad comercial o económica alguna” y que por ello “no ha generado obligación tributaria”. Pero evitó responder cuáles son las empresas de las que Tamarit era accionista en Perú y tampoco los negocios que gestionó haciendo uso del poder obtenido gracias a Mossack Fonseca. Aseguró que “dada la naturaleza del proyecto, requirió y hasta el momento requiere el máximo de confidencialidad” pero no explicó las razones. Al final de su correo aseguró que, de ser necesario, recurriría a las “instancias judiciales que correspondan”.

Empresario y ministro

Convoca.pe también intentó ubicar a Duccio Ciabatti en su oficina del Consorcio Penta pero nunca nos contactaron con él. Su nombre no solo aparece en la comunicación interna de Mossack Fonseca sino también figura asociado a sumas de dinero en las declaraciones juradas de bienes, rentas e ingresos del ex ministro Juan Sarmiento, con quien compartía negocios en Inversiones Mont Blanc y Promotora de Edificaciones Santa Bárbara S. A. C.

Sarmiento fue ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento entre setiembre de 2009 y julio de 2011 mientras continuaba como vicepresidente de la constructora Inversiones Mont Blanc. Al mes de asumir el cargo, Castañeda Neyra (quien brindó asesoría legal a esta compañía) se convirtió en el secretario general del ministerio. En sus declaraciones juradas anuales entre 2006 y 2011, Sarmiento reportó en el rubro de acreencias y obligaciones un “préstamo personal” otorgado por Duccio Ciabatti y otro por la empresa Panamia S. A. C. Esta compañía es de Panamá, explicó el entonces ministro a la comisión investigadora del Congreso del segundo gobierno aprista.

Los montos de los denominados préstamos dieron un gran salto precisamente en los años en que Sarmiento ocupó el cargo de ministro de Vivienda. Pocos meses antes de ingresar a este cargo, en su declaración jurada de febrero de 2009 reportó que Duccio Ciabatti le presó 78 mil 240 soles y Panamia S.A.C. 788 mil 300 soles. Esas cifras luego crecieron en las declaraciones juradas de julio de 2011 a 998 mil 630 soles y un millón 184 mil 632 soles, respectivamente. En total, más de 2 millones 183 mil soles.

El ex ministro Sarmiento respondió al congresista Sergio Tejada, presidente de la comisión investigadora, que él generó dichas deudas por lo menos “diez a doce años” atrás porque Panamia daba dinero “para que la obra siga avanzando” y Ciabatti le daba dinero a él para que pudiera inyectarlo al capital de la empresa. “Son cosas diferentes pero como accionista también respondo por los préstamos que hacía Panamia”, dijo con voz nerviosa. Sarmiento dijo que Duccio Ciabatti vendió las acciones que tenía en Mont Blanc a Panamia ubicada en un paraíso fiscal.

¿Y a qué se debe el súbito aumento de las cifras? Sarmiento respondió que la deuda inicial con Ciabatti era de unos 69 mil dólares y que luego fue creciendo porque “no tenía recursos” para pagar. Sergio Tejada aseguró a Convoca.pe que Sarmiento nunca logró esclarecer el origen de ese millonario movimiento proveniente de Panamá y que tampoco entregó los documentos para respaldar los llamados “préstamos”.

No es el único caso controversial en el que el ex ministro se vio involucrado. En el informe de la Policía Federal de Brasil sobre los presuntos pagos de soborno de la empresa brasileña Camargo Correa a funcionarios públicos, aparece el nombre de Juan Sarmiento. En el documento, al que accedió nuestro equipo como parte de un trabajo colaborativo con BRIO, el ex funcionario figura vinculado a montos de dinero para la construcción de la planta de tratamiento de agua en Huachipa, que fue adjudicada a consorcio integrado por Camargo Correa y la empresa francesa OTV.

Entre otros nombres, en el reporte de la Policía Federal también aparece el aprista Hernán Garrido-Lecca, quien fue ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento entre julio de 2006 y diciembre de 2007, periodo en el que se adjudicó la obra de Huachipa y en el que la empresa constructora M.P.M. S. A. contrató con Sedapal por 215 millones de soles, según Seace. En esos días, Castañeda Neyra era apoderado de M.P.M. S.A., militaba en el partido aprista y al mismo tiempo era jefe del gabinete de asesores de la Presidencia del Consejo de Ministros que estaba encabezado por Jorge del Castillo.

Castañeda Neyra es mencionado en el informe de la comisión investigadora del Congreso sobre el programa Agua para todos. La Constructora M.P.M S. A. fue una de las empresas beneficiadas con las millonarias contrataciones con el Estado durante la implementación de este programa en el régimen de Alan García.

En la comunicación interna de los agentes de Mossack Fonseca, aparecen correos de Castañeda Neyra en el que el abogado se define como un profesional principalmente del sector privado. Cuando le explicamos por teléfono que estuvimos intentando ubicarlo varios días respondió que no pudo atender antes porque tenía “mil cosas que hacer para satisfacer” sus “necesidades e intereses personales”. Después de ver el récord de sus cargos públicos y privados, quedan claras cuáles son sus prioridades.

El factor Brasil

El Primer Despacho de la Fiscalía Supraprovincial Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios, a cargo de Hamilton Castro, informó sobre los resultados de recientes investigaciones relacionadas a empresas de Brasil que operan en el Perú.

Se trata de las indagaciones realizadas a partir de un dato encontrado en una anotación que indicaba: “Enrique Saco Jaramillo N° 010138867306 Ocean Bank, US$ 55 000.000”. Partiendo de esta información se logró descubrir que el dinero al cual se hace referencia vincula a la empresa brasileña Camargo Correa con el fallecido ex ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Juan Sarmiento Soto.

Nuevamente se encuentra una vinculación entre el ex ministro aprista y la empresa brasileña, ya que, como indicamos líneas arriba, esta relación ha sido mencionada en el informe de la Policía Federal de Brasil sobre los presuntos pagos de soborno de la empresa Camargo Correa a funcionarios públicos.

El tío George del Castillo y sus negociados inmobiliarios
Escribe: César Vásquez Bazán


Foto 1: Departamento en El Golf, San Isidro
La foto muestra el departamento de trescientos metros cuadrados ubicado en Camino Real 845, departamento 701, San Isidro, con un valor de mercado de alrededor de medio millón de dólares. El corrupto empresario Vera Gutiérrez agradeció los servicios del coimero Jorge del Castillo Gálvez entregándole este inmueble a cambio del departamento de la calle Montes de Oca. Tío George también es propietario de dos estacionamientos en el citado edificio. 


Foto 2: Departamentito en el jirón Independencia, Barranco
En 1980, Jorge del Castillo vivía en esta pequeña vivienda propiedad de su primera esposa. El inmueble –señalado con la flecha celeste– era parte de un condominio ubicado en el jirón Independencia 226, Barranco.



Foto 3: Residencia en la calle Calatrava, Urbanización Camino Real, La Molina
En 1986, siendo alcalde de Lima, el ladrón Del Castillo se hizo construir esta residencia en la calle Calatrava 232 (manzana F, lote 8, sublote 2). Fue levantada sobre un terreno de mil metros cuadrados usando materiales de construcción provenientes de obras de la Municipalidad de Lima.

Foto 4: El ultracorrupto exalcalde Jorge del Castillo Gálvez visitando obras del Municipio de Lima (INVERMET) con su alguacilillo José Luis Castañeda Neyra y planeando futuras movidas conjuntas
Castañeda fue colocado por Del Castillo como secretario general de Inversiones Metropolitanas. INVERMET era el organismo que efectuaba las construcciones de la Municipalidad de Lima. De esa entidad el tío George desvió la mano de obra y materiales como fierro, arena y cemento para construir la residencia de la calle Calatrava. 


Foto 5: Del Castillo Gálvez con  José Luis Castañeda Neyra
Cuando fue denunciado por la prensa, el tío George adujo que el inmueble de la calle Calatrava lo compró en sociedad con su hombre de confianza Castañeda Neyra, el topo de Del Castillo en INVERMET. Las anteriores fotos muestran a Del Castillo y Castañeda Neyra.

Foto 6: José Luis Castañeda Neyra, hombre de confianza del tío George

Durante el premierato de Del Castillo Gálvez, Castañeda Neyra volvió a operar como capataz de negocios del tío George. Del Castillo lo colocó en la presidencia del Consejo de Ministros y en varios directorios de empresas públicas. Siempre pensando en las obras de construcción que pagan tan buenas coimas, Del Castillo también lo destinó al estratégico puesto de director del Ministerio de Transportes y Comunicaciones.

Castañeda Neyra es uno de los miembros de número del séquito del corrupto del Castillo Gálvez que debería ser profusamente investigado, al igual que su jefe. Declara como domicilio personal el inmueble en la calle Los Jades 155, departamento 101, Urbanización Golf Los Incas, Santiago de Surco. Por tanto, no parece vivir en la casa que extrañamente compartía con el tío George, inmueble sobre el cual debería iniciar su concierto de canto ante la justicia. 

Foto 7: Oficina de Emilio Cavenecia en la esquina con la calle José del Llano Zapata
Ésta es la oficina que entregó Vladimiro Montesinos al tío George. Está ubicada en la calle Emilio Cavenecia 225, cruce con la calle José del Llano Zapata 240, en San Isidro. Del Castillo y su cómplice político y comercial Aurelio Pastor Valdivieso recibieron la oficina 617, en el sexto piso, así como el estacionamiento vehicular 116.


Foto 8: Condominio en Snapper Village, Miami
Entrada a los condominios Snapper Village en Miami. El inmueble de Jorge del Castillo está ubicado en 6241 SW 116th Place, Miami, Florida, 33173.

Foto 9: Departamento en la avenida San Martín, en Barranco
En este edificio se encuentra el departamento que el tío George asignó 
para que comience a su hijo Manuel del Castillo. Se encuentra en la avenida San Martín en Barranco, junto al parque Gálvez Chipoco.


Foto 10: Residencia en la calle El Corregidor, en La Molina
Casa en El Corregidor 626, La Molina, asignada por el tío George a su hijo Miguel Ángel del Castillo Reyes, quien le sigue los pasos muy de cerca en materia de negocios públicos.

Foto 11: Departamento en la calle Montes de Oca, Surco
Éste es el departamento de 213 metros cuadrados, ubicado en la calle Montes de Oca 104, unidad 4, Surco, que el tío George permutó con el lujoso inmueble de Vera Gutiérrez en El Golf. Para intentar limpiar la operación de permuta del departamento de El Golf, el tío George infló el valor del departamento de Montes de Oca para colocarlo en 170 mil dólares.

Del Castillo adquirió este inmueble de su carnal, el finado alanista Javier Pocho Tantaleán Arbulú. Dicha transacción debe ser minuciosamente revisada, teniendo en cuenta que Tantaleán fue una persona que en vida recibió diversos favores del tío George. En particular, Del Castillo le consiguió trabajo muy bien remunerado en el Congreso de la República donde hasta hizo que con dinero del Estado se le publicara algún libro. 

Fotos: Vanguardia Aprista

© César Vásquez Bazán, 2010
Todos los derechos reservados
Abril 26, 2010
Etiquetas: [miseria en el Perú]  [miseria en Perú]  [Míseros ancianos sin dientes responden a García Pérez]  [neoliberalismo]  [pobreza en Perú]  
Fecha Publicación: 2021-06-19T15:00:00.000-05:00

¿Qué en el Perú ahora hay menos pobres y menos pobres extremos? Esa afirmación de García sólo la aceptan él y sus cómplices, que han sido sacados de la extrema pobreza gracias al usufructo de la política. Aquí les presentamos los testimonios personales de cuatro ancianos pobres del Perú.

En el primer vídeo, el ayacuchano Sabino de 83 años de edad, exhibiendo esa marca de la miseria que es el carecer de dientes, nos presenta la realidad de un ser humano de avanzada edad que para poder comer debe trabajar vendiendo periódicos en la Plaza Manco Cápac en La Victoria.

En el segundo documento aparece Nicolás, de 76 años de edad, quien vende baratijas en el jirón Lampa de la capital, muy cerca de Palacio de Gobierno. Expone apesadumbrado que a los ancianos en condición de extrema pobreza el Estado no los ayuda en nada.

En el tercer vídeo una anciana de 94 años de edad vende fósforos y pasta de dientes en el jirón Miró Quesada de Lima. La señora ha perdido la visión del ojo izquierdo. Pide ayuda para comprar un medicamento y poder calmar los dolores que sufre.

En el último testimonio, Nicolás Vera de 90 años de edad vende imperdibles, hilos para coser y ganchitos para el pelo. Explica que está lisiado, pero que si estuviera sano iría a la guerra para defender al Perú. En medio de su amargura de saberse abandonado por la sociedad, se reconforta recordándonos a todos que "Así es el Perú..."

En esta oportunidad, han sido cuatro ancianos peruanos que han revelado la realidad de la pobreza que García Pérez se esfuerza en encubrir. Los anteriores vídeos son de la autoría de Dimas Osorio (DimasJack), usuario de YouTube, y pueden obtenerse en la siguiente dirección: http://www.youtube.com/user/DIMASJACK.

Etiquetas: [Alan García Pérez]  [bipolar disorder]  [enfermedad maníacodepresiva]  [hijos no reconocidos de García Pérez]  [Puno]  [trastorno bipolar]  [violación sexual]  [Víctor Urviola Garrido]  
Fecha Publicación: 2021-06-15T16:19:00.000-05:00
https://goo.gl/oxfQsF
Escribe: César Vásquez Bazán
Enfermo maníaco-depresivo Alan García Pérez
García procreó un hijo en Puno hace más de treinta años y no lo ha reconocido hasta la fecha.
(Foto: La República)

Uno de los rasgos más destacados de la fraternidad aprista provinciana es el recibir en el hogar familiar, como verdaderos hermanos, a los dirigentes del PAP que viajan al interior del país en misión partidaria. Innumerables militantes del PAP –incluido quien escribe estas líneas– podemos dar fe de los cuidados y atenciones de los apristas provincianos cuando llegaba a su ciudad algún aprista enviado en misión partidaria por el Jefe, por el CEN o, por algún organismo nacional como la Comisión de Plan de Gobierno (CONAPLAN). Los desvelos de los apristas provincianos van desde ir a recogernos al aeropuerto, transportarnos a la ciudad, y alojarnos en sus casas, hasta compartir la mesa familiar y preocuparse del éxito en el cumplimiento de los responsabilidades asignadas por el Partido.

Alan García Pérez fue uno de los apristas –en este caso, exaprista– que recibió tan acogedor tratamiento en sus visitas a las distintas regiones del país en la época de los comicios para la Asamblea Constituyente y, luego, como secretario de organización del PAP y coordinador de la campaña electoral de Armando Villanueva del Campo. Los apristas del Perú profundo entendían que en sus casas estaban recibiendo, primero al candidato a la Constituyente y luego al candidato a diputado y gran esperanza del Partido Aprista. Lo que no sabían los apristas de Puno, de Trujillo, o de Arequipa era que quien estaba llegando a sus hogares era una persona mentalmente enferma, tocada de una delicada psicosis maníaco-depresiva que en determinadas oportunidades lo llevaba a comportarse de manera anormal, irracional e irresponsable.


Es muy importante que se perciba la relación existente entre la enfermedad bipolar que afecta a Alan García y el comportamiento resultante. En los episodios psicóticos de exaltación, agitación y euforia que caracterizan la enfermedad bipolar que padece, Alan García no puede controlar su actividad motora. Su comportamiento pasa a caracterizarse por una elevada e incansable inquietud física. Cuál peligrosa criatura salida de una película de horror hollywoodense, García se transforma y cree que el peligro no existe para él. Por sobre todo, cree que no sufrirá consecuencias ni sanción por  sus actos.


Y es que como muchos otros enfermos bipolares durante momentos de crisis, García Pérez practica sin temor actividades de alto riesgo que le proporcionan satisfacción económica, réditos políticos, o placer sexual. Ordena negociados, se implica en frecuentes indiscreciones sexuales, viola a hijas o esposas de familias apristas, administra coimas y, finalmente, se ríe del país.

Fue a este transformer maníaco-depresivo apellidado García Pérez, a quien, a fines de los años setenta, recibió en la intimidad del hogar familiar el viejo aprista puneño Víctor Urviola. Abusando de la cobertura brindada por su participación en una gira electoral aprista, y seguramente sin haber tomado varios días el tratamiento de litio que tenía prescrito, el psicópata maníaco García Pérez mancilló el hogar aprista que fraternalmente lo había albergado. El asalto y violación ejecutados por Alan García en el hogar aprista Urviola de Puno –como el practicado en el hogar aprista Lozada de Arequipa– tuvieron como consecuencia el nacimiento de una criatura que nunca fue reconocida por su verdadero padre.

Curiosamente, Óscar Urviola Hani miembro elegido del Tribunal Constitucional en el año 2010, durante la segunda presidencia de García Pérez (2006-2011), es hijo del compañero Víctor Urviola y hermano de la joven puneña violada hace más de tres décadas por el bipolar García Pérez.

Por eso, creo que los lectores coincidirán con el autor en afirmar que si Alan García Pérez desea acusar a algún prójimo político de no haber reconocido a un hijo, primero el propio García debería set the record straight, reconocer al hijo que procreó en Puno y que nunca reconoció y desagraviar a la madre y a la familia. No sólo García cometió el delito de asalto y violación contra una joven a la que ilusionó y engañó sino que se aprovechó del APRA para sus fines subalternos.

Algo más: la violación de la joven del hogar Urviola en Puno  –al igual que la violación de la joven del hogar Lozada en Arequipa– presentan a Alan García Pérez como un psicópata maníaco-depresivo cuyos actos criminales –violaciones sexuales, robos del erario público, recepción de coimas, tráfico de influencias, asociaciones ilícitas para delinquir, etc.– son facilitados por la enfermedad bipolar que padece. Alan García debe revelar al país la realidad de su historia médica. En ese momento el Perú se verá en una encrucijada: si confinarlo en una institución de sanidad mental o enviarlo a Piedras Gordas, previo juicio por los diversos crímenes financieros –y de los otros– cometidos a lo largo de su delictiva carrera política.

© César Vásquez Bazán, 2014
Todos los derechos reservados
Marzo 15, 2014
Etiquetas: [aprismo y gobierno]  [Cesar Vásquez Bazán]  [García Pérez]  [La propuesta olvidada]  [Okura Editores]  [Roberto Okura de la Cruz]  
Fecha Publicación: 2021-06-12T22:49:00.000-05:00
Escribe: César Vásquez Bazán

“Yo no quiero dinero ni puestos; quiero justicia para el pueblo peruano”
Víctor Raúl Haya de la Torre (PCPA, 481).


El presente capítulo intenta una interpretación de la realidad aprista y del carácter del gobierno del presidente García hacia mediados de 1987. Básicamente, estas líneas pretenden demostrar que el aprismo “como doctrina, como programa y como línea directriz”, tal cual diría Haya, no se encuentra en el poder. Por el contrario, el régimen constitucional 1985-1990 acusa una fuerte orienta­ción política de corte populista que no guarda mayores vinculaciones con la ideología y la plataforma expuestas en los capítulos anteriores.

¿Qué significan estas palabras? ¿Cómo se ha podido configurar la extraña situación que un partido político gane una elección y, sin embargo, no detente el gobierno? La respuesta que aquí se en­saya ubica la génesis del fenómeno a mediados de los años cincuenta, con el ajuste de la táctica para la toma del poder, rectificación decretada por la alta dirección aprista. Empero, el origen inmediato del populismo se encuentra en la coyuntura de vacío hegemónico producida en el PAP tras la muerte de Haya de la Torre.

El capítulo analiza en detalle los antecedentes históricos, métodos y conducta corrientemente seguidos por el populismo así como los objetivos, la apariencia y la realidad de su caudillo y protagonista principal. De igual manera, propone algunas reflexiones en cuanto a la acción futura del aprismo, con miras a llevar a la práctica la ideología y el programa revolucionarios originales.

Génesis del populismo

La génesis del populismo que gobierna el país reconoce dos horizontes temporales. De manera mediata, la desviación comentada nace de la mutación táctica para la toma del poder ve­rificada por la dirigencia del PAP tras la salida de Haya del asilo en la Embajada de Colombia. Su origen inmediato se puede ubicar en la coyuntura de vacío de poder registrada en el Partido Aprista tras la muerte de Víctor Raúl.



Ajuste táctico de la dirección aprista

Resulta indiscutible que hacia mediados de los años cincuenta, la dirección aprista llevó a efecto una alteración en la táctica pa­ra alcanzar el poder. Tal fenómeno fue el corolario de los efectos de doblegación producidos por la prolongada persecución de la que fuera objeto el PAP.

Como se sabe, la prédica revolucionaria del aprismo fue repri­mida duramente por las clases gobernantes. A lo largo de un ter­cio de siglo, entre 1930 y 1963, el pueblo aprista, como ningún otro, tuvo que soportar prisiones y torturas; destierros y ejecuciones; clandestinidades y relegamientos; asesinatos y prolonga­dos asilos; declaraciones de ilegalidad constitucional y vetos militares. Sensiblemente, debe reconocerse que el enfrentamiento terminó por abatir la voluntad de los líderes y gene­rar importantes alteraciones tácticas respecto a los procedimien­tos para la toma del poder. Desde mediados de los cincuenta, se­rá incuestionable la importancia que adquirirá para el PAP el ob­jetivo de instaurar una democracia formal y estable, respetuosa de las libertades personales básicas y garante de la vigencia de los derechos humanos. La perspectiva revolucionaria no fue abandonada pero si pasaría a ocupar un modesto segundo plano. Hartos de persecución, de ahora en adelante los dirigentes apristas lucharán por la implantación de la democracia formal. Sólo alcanzado este objetivo y asegurada totalmente su continuidad podrá pensarse en iniciar proceso de cambio alguno.

Por otro lado, el sufrir en carne propia durante tanto tiempo el acoso de las clases dominantes grabó en las conciencias apristas el inmenso vigor adquirido por las fuerzas represivas. A consecuencia de esta apreciación, el Partido descartó totalmente la vía insurreccional para la toma del poder. Se podrá hacer uso de la violencia popular en países con ejércitos relativamente débiles y mediocre­mente equipados, como puede ser el caso de la Cuba de Batis­ta. Sin embargo, en naciones con contingentes modernos, preparados técnicamente por el imperialismo y premunidos de ar­mamento sofisticado, la lucha armada resulta inviable.

Este enfoque condujo al partido a enmarcarse en el culto al sistema electoral como única vía realista para la toma del poder, olvidando los defectos inherentes al mismo. Obviamente, se entiende aceptado el supuesto que producidas las elecciones, el PAP aparecería como vencedor, en razón a su masivo respaldo popular.

El temor al golpismo fascista, la sobrevaloración de la democracia formal, la renuncia al uso de la vía insurreccional y la fe y adhesión demostradas hacia el sistema electoral trajeron consi­go tres importantes consecuencias para la vida partidaria.

La primera de ellas fue la progresiva desideologización en que cayó el PAP. Si bien en momentos de persecución resulta difícil pensar que los cuadros partidarios puedan dedicarse al estudio y profundización de la teoría, la explicación fundamental de este fenóme­no atraviesa otro meridiano: radica en la forzada inaccesibilidad de la militancia a los textos básicos del aprismo. Mientras exis­tiera una perspectiva electoral específica en el horizonte políti­co, sería preferible no promover la circulación de obras que por su contenido radical pudieran afectar la posibilidad de llegar al poder. Se pensaba que divulgar las intenciones partidarias estimularía la intervención de la reacción oligárquica y su temido brazo armado. Por esa razón, causaría desagrado interno y sería punible de sanción disciplinaria e, incluso, agresión física aquel aprista que osare reproducir sus textos ideológicos, parcial o totalmente. Quedaron así sin reeditar, por largo tiempo, libros como Por la emancipación de América Latina (publicado originalmente en 1927); Teoría y táctica del aprismo (1931); Ideario y acción aprista (1931); Política aprista(1933); El proceso Haya de la Torre(1933); Construyendo el aprismo(1933); ¿A dónde va Indoamérica?(1935) y La defensa continental(1943).

El antimperialismo y el APRA, la obra magna de Víctor Raúl, también sería relegada por la nueva táctica. En su reem­plazo aparecería Treinta años de aprismo, publicado en 1956 por el Fondo de Cultura Económica de México. Expresión ca­bal del ajuste táctico de los años cincuenta, la obra es una presentación incompleta de las tesis fundamentales del aprismo, comentadas en lenguaje moderado. Si bien abundan las citas de El antimperialismo y el APRA, se abandona el encendido estilo de redacción y se prescinde del tratamiento de temas cruciales, a fin de no ahuyentar el apoyo electoral mesocrático indispensable para vencer en los comicios de 1962. Así, se evitará examinar el carácter de la hegemonía política al interior del frente único de clases; se guardará silencio respecto de las limita­ciones a las libertades económicas de las clases explotadoras y clases medias y no se recordará la posibilidad del uso de la violencia pa­ra la toma del poder. Sin embargo, tampoco se escribirá nada que vaya en contra de las tesis originales del Partido. Simple­mente, se mantendrá ante ellas el respetuoso mutismo exigido por la contienda electoral próxima.

En este contexto puede entenderse porqué la Antología del pensamiento político de Haya de la Torre, publicada en 1961, hubiese incluido en el segundo de sus cinco tomos –el dedicado a la ideología aprista– sólo una sección de la nota prelimi­nar a la primera edición de la obra máxima del aprismo y, en cambio, reprodujese el prólogo y cinco capítulos de Treinta años de aprismo.

La segunda consecuencia fue la tendencia al inmovilismo del Partido, manifestada en la actitud aprista de no participar abiertamente en el conflicto social y, más aún, de evitar la ocurrencia de levantamientos, huelgas o paralizaciones que pudieran afectar la gobernabilidad del país y la precaria estabilidad del régimen de respeto a los derechos humanos.

El tercer efecto del cambio de táctica fue la contaminación clasista del PAP. Como lógico requisito del juego democrático formal, el Partido tuvo que entrar en mistificantes contactos con fuerzas políticas de centro y derecha. Además, usando la expresión de Seoane, se vio en la necesidad de acudir a los “re­sortes económicos” financiadores de las costosas campañas electorales de la segunda mitad del siglo XX. Sectores pequeño-burgueses desconocedores de la teoría aprista e, incluso, algunas fracciones de la burguesía nacional prestaron su respaldo financiero, claro está, a cambio del apoyo político del Partido en fa­vor de sus intereses económicos.

Operando dentro de este marco, al prescindirse del basamen­to económico de su programa político, se rompió la disciplina ideológica del Partido, alterándose, en favor de los sectores mesocráticos la distribución clasista del poder al interior del frente único. Aprovechando la incipiente conciencia de clase y la falta de preparación de obreros y campesinos, las clases medias “olvidaron” su rol de meras cooperadoras de las clases productoras y asumieron la hegemonía dentro del movimiento. Al igual que sucediera con la Revolución Mexicana –Víctor Raúl analizó el fenómeno en El antimperialismo y el APRA (AA, 181-182)– las clases medias empezaron a servirse del partido y a utilizarlo en su provecho clasista. Fue así que se adoptaron las decisiones más trágicas y erróneas de la historia aprista: la convivencia con Prado –insigne representante oligárquico– y la coalición con Odría, dictador militar promotor del último holocausto partida­rio. El seguimiento de estos cursos de acción, en tanto conducta “realista” y “pragmática”, fue justificado como vital para los al­tos intereses del país. Quien denunciara el viraje estaría expues­to a la expulsión del Partido o a su implícita separación de él. El primero fue el caso de Luis de la Puente Uceda, uno de los diri­gentes jóvenes más lúcidos y honestos del PAP, muerto en com­bate, años después, por los grandes ideales del aprismo; el segundo fue el de Manuel Seoane Corrales y Luis Felipe de las Casas Grieve, noto­rios críticos del ajuste táctico.

La rectificación del proceder partidario, el transcurrir de los años y su mismo envejecimiento personal traerían consigo la to­tal adhesión de la alta dirección del PAP a la nueva táctica. En forma muy acentuada, diversos líderes apristas asumirán como objetivo exclusivo de acción el establecimiento de regímenes de democracia formal. En otras palabras, olvidarán la opción por el cambio de la sociedad y se alinearán en las filas conservadoras. El caso más notable de este fenómeno involutivo estará constituido por la figura del doctor Luis Alberto Sánchez.

A estas alturas, la dirección del partido ha dejado de ser revo­lucionaria. Su gestión intentará convertir al PAP en mera asocia­ción de personas con fines electorales. Como consecuencia del ajuste táctico, el Partido Aprista devino movimiento populista.

Resumamos, entonces, lo dicho. Los efectos de doblegación generados por la persecución fascista impulsaron a la dirigencia del partido a decidir un cambio en la táctica para la captura del po­der. Entendiendo que el objetivo inmediato a alcanzar es la instauración de un régimen de democracia formal que asegure las libertades ciudadanas, se abandonó el propósito transformador para una segunda instancia de acción política. Adicionalmente, se descartó la vía insurreccional para la toma del poder, la que fue reemplazada por la adhesión total y exclusiva al sistema electoral. Como consecuencia de estas decisiones se generó la progresiva desideologización, inmovilismo y contaminación cla­sista del PAP.

La persistencia y agudización de los rasgos descritos –al prescindirse de la base económica del programa aprista– rompieron la disciplina ideológica del Partido y permitieron su hegemonización política por los intereses mesocráticos. A pesar de contar con una teoría revolucionaria correcta –aunque olvidada– y con una composición clasista adecuada a la realidad peruana, el Partido se convirtió en instrumento de la clase media y modali­dad de club electoral defensor de la democracia formal. Es en esta coyuntura partidaria que se incubó la desviación populista que hoy rige los destinos del país. No es equivocado afirmar, por tanto, que a pesar de los actores debutantes y los nuevos métodos, hasta hoy el gobierno “aprista” sólo representa la continuación de las bochornosas convivencias de los años cincuenta y sesenta. El Cuadro 11 resume esta lógica de pensamiento.


Vacío de poder post-hayista

Tras la muerte de Haya de la Torre, el partido se vio enfrentado al natural vacío de poder posterior a la desaparición de to­do máximo dirigente. Empero, la proximidad de los comicios de 1980 obligaría a enfrentar el problema, al menos de manera provisional. Llenaría ese vacío quien resultare electo aspirante presidencial del partido.

En pos de tal candidatura pugnaron dos corrientes partidarias bastante definidas. La primera fue la representada por Andrés Townsend Ezcurra, expresión por excelencia de la rectificación táctica de los años cincuenta. La segunda tendencia se encarnaría en Armando Villanueva del Campo, quien sin dejar de aceptar el ajuste táctico de la dirigencia partidaria, recapacitaría acerca de la conveniencia de volver a las fuentes doctrinarias del aprismo.

Producida la lid interna pudo vencer Villanueva en razón a la identificación de la masa aprista con la recuperación de la doctrina y su ejecutoria personal de viejo luchador de la clandestinidad. Sin embargo, ésas serían las mismas razones –inaceptables para un electorado orientado por los grandes grupos de poder económi­co– por las que Villanueva perdería las elecciones generales de 1980, tal cual había advertido Víctor Raúl en El Antimperialismo y el APRA (AA, 189).

Los resultados de los comicios trajeron consigo la agudización y exteriorización de la pugna de tendencias: de un lado Villanueva; del otro Townsend, Prialé y Sánchez. Como consecuencia de ella resurgiría el vacío de poder dentro del PAP y, además, se expulsaría de sus filas a Andrés Townsend, en apa­riencia por grave indisciplina vinculada al proceso electoral. La realidad de esta separación sería otra. De los cuatro dirigentes nombrados, Townsend resultaría el candidato natural del populismo para las elecciones de 1985. Obviamente, su presencia obstaculizaría el surgimiento de nuevas figuras. Por eso, quienes promovieron su expulsión simplemente cumplían la función pla­nificada de allanar el paso a un nuevo contendiente a la candidatura presidencial de 1985.

Con Andrés expulsado, con la vieja dirigencia liquidada a con­secuencia de su propio viraje táctico y con una generación intermedia mermada por la separación o alejamiento de sus más es­clarecidos exponentes, estaban dadas las condiciones para el surgimiento hegemónico de nuevos líderes, dotados de gran ambición personal. El más caracterizado de ellos fue el diputado Alan García. Catapultado en 1982 a la Secretaría General del PAP, le sería sumamente fácil llenar el vacío de poder partidario y acceder a la candidatura presidencial para los comicios de 1985.

A comienzos de 1987 se discutió la posibilidad de retorno de Andrés Townsend al Partido Aprista. Es paradójico: lo que se buscaba con la reincorporación de este político –indiscutiblemente ganado por las fuerzas de la derecha– fue volver a utilizar su figura, esta vez para cerrar el paso a pre-candidaturas presidenciales para las elecciones de 1990 no compartidas por el caudillo populista.

Apertura de los años ochenta

Entre 1962 y 1980, a pesar de su rectificación táctica, los resultados electorales obtenidos por el Partido Aprista nunca sobrepasaron el 36% de la votación nacio­nal. En 1962, 1963, 1978 y 1980, las proporciones de votos válidos obtenidos por el PAP fueron 32.98%, 34.36%, 35.34% y 27.61%, respectivamente. Esta insatisfactoria constancia tendría que alterarse de manera radical si se deseaba vencer en los comicios ge­nerales de 1985. De acuerdo al artículo 203 de la nueva Constitución Política de 1979, el presidente de la república debería ser elegi­do “por más de la mitad de los votos válidamente emitidos”, haciéndose uso del sistema de doble vuelta electoral en caso de ser necesario.

Había pues que elevar los sufragios partidarios en forma signi­ficativa. La única vía que permitiría acceder al gobierno sería dejar de ser una fuerza de tercio electoral. Así lo entendió el candidato del PAP, quien estableció la exigencia de obtener la mayoría constitucional. Debería evitarse la posibilidad de una segunda vuelta desgastadora de imagen y exigente en materia de compromisos programáticos. Además, sería conveniente asegu­rar la obtención de una amplia mayoría parlamentaria, que lue­go hiciera posible tentar la reforma del artículo 205 de la constitución y permitir la reelección presidencial inmediata.

Para obtener el ansiado sexto poblacional faltante debería lle­varse a su máxima expresión la rectificación táctica iniciada en los años cincuenta: habría que pasar a la etapa de degradación del contenido aprista del Partido. El candidato presidencial de 1985 no debería aparecer mezclado con figuras que hicieran recordar a los sectores de ingresos altos y medios el contenido re­volucionario del aprismo. El nuevo ajuste a realizar tomaría la forma de “apertura del Partido”. Había que cambiar de imagen, “abriendo” las puertas del PAP a todas las fuerzas políticas de izquierda, centro y derecha; independientes y antiguos antiapristas; civiles y militares; ex-funcionarios de la primera o se­gunda fase del gobierno militar.

El expediente aperturista se inspiró en la táctica usada por Acción Popular para llegar al poder a comienzos de los años se­senta. Bourricaud describe la “apertura” belaundista, permitién­donos apreciar la similitud de las iniciativas: “Acción Popular busca la apertura. Pero, ¿bajo qué forma se representa la integración de la masa, de esas mayorías nacionales, para hablar como los apristas de la dé­cada del treinta, que hasta entonces permanecían al margen de la vida nacional? No ya a través de la mediación voluntarista de un partido cerrado, de una élite de combatientes y de revolucionarios, sino más bien merced a la sola partici­pación de grupos ya existentes en el movimiento del arquitecto... ¿Cuáles son los objetivos del arquitecto? Desper­tar y reunir todas las energías disponibles” (Bourricaud, 254, 260).

Con la seguridad derivada de su anterior aplicación exitosa, el vendedor concepto fue puesto nuevamente en circulación. Se afirmó que, de esta manera, el público dejaría de ver al APRA como un partido sectario o integrado por fanáticos violentistas. Es ésta la forma como el Partido Aprista siguió el ejemplo de Acción Popular, convirtiéndose en un mero club electoral. Las palabras que uso Bourricaud para calificar a ese partido podrían aplicarse al caso del PAP de 1985, convertido en “una máquina para ganar elecciones o, más precisamen­te, para ganar una elección presidencial” (Bourricaud, 255).

Esta vez la táctica daría resultados positivos. El 14 de abril de 1985, el Partido Aprista ganaría ampliamente los comicios, favorecido por una coyuntura electoral totalmente propicia. Ésta incluiría la presencia simultánea de un conjunto de factores objetivos y subjetivos. La persistencia de la grave crisis económica, social y política, el agotamiento cronológico de los principales líderes de Acción Popular y el Partido Popular Cristiano y la falta de carisma y magnetismo personal descalificaron a los candidatos gobiernistas; el desgaste político propio del ejercicio de la alcaldía de Lima, el temor de ciertos sectores de la sociedad al triunfo del comunismo y la abúlica conducta electoral de su candidato actuaron en contra de Izquierda Unida.

Empero, si bien el belaundismo fue ampliamente derrotado en las elecciones generales, el populismo, entendido el concepto en su sentido sociológico, se afianzó en el poder.

El 28 de julio siguiente, el candidato del PAP asumiría la responsabilidad de dirección de la república. A partir de ese momento, el país comenzaría a navegar en los mares de un nuevo populismo. Por consiguiente, suponer que el APRA gobierna a partir de esa fecha constituye un grave error de apreciación. Cuesta efectuar este reconocimiento, sobre todo si se lleva el aprismo más en el corazón que en el cerebro. Parece un hecho increíble; sin embargo, la política peruana es así.

Populismo en acción

Es el momento, ahora, de presentar una breve caracterización del populismo gobiernista, en tanto desviación política del apris­mo doctrinal.

En este libro, se entenderá que el populismo es la típica expresión política de un sector de las clases medias que, habiendo captado superficialmente la problemática del país, aspira llegar al gobierno (“subir”) y retener la hegemonía política por el ma­yor tiempo posible (“durar”). En la práctica, el populismo tiene una aprehensión del poder como un fin en sí mismo, a pesar de sus originales intenciones de mejoramiento de los sectores desfavorecidos.

El grave problema del populismo es que pretende la elevación del bienestar social careciendo de un programa de transforma­ción revolucionaria. Un gobierno populista normalmente adopta aplaudidas medidas económicas –mejoras salariales, controles de precios– o iniciativas sociales como son la habilitación estatal de plazas de trabajo, creación de clubes de madres, o puesta en marcha de aldeas infantiles.

Sin embargo, las acciones populistas no intentan llevar adelante un auténtico proceso de cambio; sólo afectan la epidermis del sistema. Dejan intactas las estructuras de explotación y de­pendencia pre-existentes. Como consecuencia de este querer quedar bien con todos y no querer afectar a nadie, la nación se ve inmersa con rapidez en serios desequilibrios económicos. La agudización del conflicto social conduce finalmente al fracaso del modelo, desencadena la crisis política y determina, en la ma­yoría de casos, la sustitución del régimen populista por un gobierno de fuerza.


Antecedentes históricos


El fenómeno populista no es nuevo en el país. Jorge Basadre recuerda en Perú: problema y posibilidad que ya anteriormente la patria conoció ufanos ejemplares de esta desviación política: “En el siglo XIX, el precedente histórico se apellidaría Castilla. El ilustre tacneño afirmaría respecto a él que “la situación se le presentaba frente a las siguientes palabras: subir, durar” (Basadre, 46).


A comienzos de la presente centuria, la tendencia se expresaría a cabalidad en la persona de don Augusto B. Leguía. Basadre re­cordaría la trágica consigna del dictador del oncenio, siempre desdeñoso del natural desgaste del poder: “durar” (Basadre, 187).

Posteriormente, ya en los años sesenta, aparecería en escena Fernando Belaúnde Terry, hasta hace muy poco tiempo el exponente más genuino del populismo peruano. En cuanto a Belaúnde, Bourricaud explicaría: “A la pregunta: ¿qué hacer?, Fernando Belaúnde jamás dudó de que una sola cosa era de seguro necesaria y acaso del todo suficiente: ¡llegar a la presidencia de la república!” (Bourricaud, 232).

Belaúnde aspiraba “subir”; Leguía quería “durar”; Castilla ansiaba ambas cosas. El nuevo populismo se sentiría discípulo de los tres. Por un lado, García es a Leguía como “el futuro diferente” es a “la patria nueva”. Comparten además las intencio­nes de perennidad en el poder. Por otro lado, el belaundismo y el alanismo se asemejan como dos gotas de agua. El Perú como doctrina es al compromiso con todos los peruanos como Fernando es a García.

En especial, Belaúnde, triunfador de dos procesos electorales previos, señalaría el camino que debería seguir aquel peruano que quisiera acceder al poder y permanecer en él. Esto último, por supuesto, sólo podría asegurarse en la medida que no se cometieran los errores en que FBT incurrió. Después de todo, para algo debería servir la experiencia. Habría pues que partici­par del mismo estilo de manejo personal y administración de imagen del político arequipeño.

En resumen, el populismo de los años ochenta puede asimilar­se a un extraño emplasto político de leguiísmo y belaundismo, al cincuenta por ciento por cada parte; corregido y aumentado; desprovisto de su original esencia aprista y presentado en envoltura llamativa.



El ejemplo del finado Fernando Belaúnde Terry, triunfador de dos procesos electorales, señaló el camino de traición a los ideales apristas que eligió García Pérez.

Métodos

Los procedimientos básicos usados por el populismo están di­rigidos a influenciar sobre el Partido Aprista y la colectividad nacional. En la búsqueda de los objetivos de “subir” y “durar”, el populismo acudirá al procedimiento de la degradación parti­daria; presentará en su reemplazo una propuesta alternativa gaseosa y no conflictiva y manipulará a la opinión pública median­te la instrumentación de los medios de comunicación social.


Degradación partidaria


Haya de la Torre tuvo una visión muy clara de los rasgos que configuran la existencia de un partido político orgánico. Estos serían la existencia de la ideología, el programa, la acción colectiva, la disciplina y el control del partido por la opinión pública: “El gobierno de un país, especialmente de un país como el nuestro, exige muchas condiciones superiores no sólo en un hombre, sino en un grupo de hombres vinculados por una ideología, consecuentes a un programa de principios y sujetos a una disciplina. Vale decir, hombres de un partido orgánico, controlados por la opinión pública” (PCPA, 462).

Sin embargo, Celso Furtado también escribiría con toda razón, tiempo atrás, que “en los movimientos populistas todo se sacrifica para subir al poder, que casi siempre se confunde con sus símbolos –muchas veces entregados a los líderes populistas a través de hábiles maniobras estratégicas de las clases dominantes– con el fin de satisfacer su vanidad” (Furtado, 25).

En la presente experiencia, el sacrificado en el altar del poder sería el Partido Aprista Peruano. En típica actitud populista, el nuevo gobierno renunciará a la doctrina y el programa partida­rios; prescindirá del control de la opinión pública y dejará de la­do a sus cuadros políticos más ideologizados y honestos. Cayó así en el natural autocratismo, tan propio de los regímenes populistas.

Haya de la Torre previno sobre esta peligrosa desviación. Al respecto opinó: “El autócrata que rige acompañado por su taifa no reco­noce la organización partidaria ni se interesa por constituir la suya propia. L’Etat c’est lui. El Estado es él” (YDGQ, 208). 

Contrariamente a la práctica populista, Víctor Raúl censuraría prescindir de los movimientos políticos para efectos de go­bierno. Sería muy enfático en defender el papel rector que deberían jugar los partidos en la determinación de los rumbos gubernativos: “No podemos aceptar nosotros que se diga que la única forma de gobierno es la de ponerle una vela a Dios y otra al diablo. No podemos admitir nosotros que se diga que la única forma de gobierno para la Nación es gobernar sin partidos. Eso es falso. Eso es gobierno de dictadura. Los gobiernos democráticos gobiernan con partidos, y los parti­dos mayoritarios son los que determinan la acción del gobierno” (D, 5: 403).

Abandono de ideología y programa

Una característica básica de todo populismo es su prescindencia ideológica y programática. Celso Furtado destacó así el fenó­meno: “La falta de contenido ideológico ha sido la principal característica de los movimientos de masas heterogéneas sur­gidas en América Latina, lo que explica su rápida degeneración en populismo” (Furtado, 26).

En nuestro caso, los objetivos de “subir” y “durar”, la necesidad de practicar el transformismo político y la intención de impedir la ocurrencia de conflictos desestabilizadores, indujeron al nuevo caudillo a abandonar definitivamente la ideología y a re­nunciar a la ejecución de programa político alguno. El populis­mo no puede aceptar la vigencia de compromisos ni ataduras programáticas que limiten su capacidad de maniobra para retener los símbolos y los privilegios del poder.

En este proceso jugaron un rol muy importante los especialis­tas en marketing político, que basan el accionar de los líderes no en ideología o programas sino en encuestas o poses cuidado­samente estudiadas.

Refiriéndose a Leguía, en texto aplicable al nuevo populismo, Basadre señalaba que el presidente, “careciendo del lastre de las ideologías, podía manio­brar ágilmente por los altibajos de la política, apoyarse en elementos heterogéneos y cambiar de política” (Basadre, 176).

Hoy, al igual que ayer, el caudillo populista debe estar en capacidad de demostrar ser un aprovechado gimnasta de la política. Por eso, tomaría mucho de la polifacética y vacía ubicuidad leguiísta: “Siendo oligarca, habló en algunos discursos de socialis­mo. Ajeno a las reivindicaciones de la raza oprimida, exaltó a nuestros hermanos los indios. Con optimista resolu­ción, abordaba las soluciones, ajeno al miedo ante las responsabilidades. Sin trabas éticas ni de casta, una vez satis­fecha su ambición, aceptaba a quien habiendo sido su ene­migo de ayer, quisiera acomodarse bajo su égida. Deferente y afable, su sonrisa y su sobrio acicalamiento en el vestir, contrapesaban a la luz fría de sus ojos y la dureza de su mentón” (Basadre 176-177).

Similar conducta observaría el belaundismo en la década de los sesenta. Al respecto, Bourricaud recordaría que el populismo “no quiere ser una filosofía que suministre respuesta a todos los problemas de la vida pública y privada. Mucho antes que doctrina, es un estilo o, mejor aún, un eclecticismo antes que un estilo” (Bourricaud, 231).

No obstante, no se crea por este motivo que el populismo no es capaz de atacar o identificarse con determinadas posiciones aparentemente friccionales. El caudillo puede censurar a la oligarquía o, incluso, confesarse socialista, como lo recuerda el sociólogo francés. Pero tales declaraciones no pasan de ser figuras retóricas sin contenido real ni convicción verdadera: “Por lo demás, hemos visto con qué precaución… pre­viene las reacciones negativas. Ataca a la oligarquía, pero, ¿quién no la ataca desde 1956? Veremos que el propio general Odría se califica de socialista” (Bourricaud, 254).

La inmolación ideológica permite entender porque nunca se entregó para el conocimiento público el plan de gobierno, conocido como Plan del Perú, formulado por la Comisión Nacional de Plan de Gobierno del PAP (CONAPLAN) en 1984. Un programa de acción que aspira a llevar adelante la revolución de pan con li­bertad; la justicia social; la república de trabajadores; el estado antiimperialista; la transformación de las relaciones de propiedad; la redistribución del ingreso; la democracia funcional; el congreso económico; la prioridad del cooperativismo; la reforma tributaria; la verdadera regionalización del país; la reforma urbana; el cambio radical de la educación; la construcción de la universidad científica, democrática y popular; la promoción de la integración latinoamericana; la solidaridad con todos los pue­blos y clases oprimidas del mundo y otros planteamientos fundamentales del aprismo resulta totalmente disfuncional para los objetivos populistas.

La amnesia ideológico-programática del populismo está en abierto enfrentamiento con la doctrina aprista. Así lo expresó Víctor Raúl en Pensamientos de crítica, polémica y acción: “Los partidos políticos cualquiera sea su bandera, deben demostrar que tienen la capacidad de gobernar por sí mismos. Por eso son tan necesarios hoy los partidos de programas integrales y precisos. Sobre todo, los partidos con programas económicos” (PCPA, 457).

Al abandonar la ideología y dejar la realización del programa para mejores tiempos, la política deviene politiquería. Al menos así pensaba Víctor Raúl: “Entonces aparece la politiquería y su portavoz el politiquero o politicastro de aventura que representa la desviación anárquica, la venalidad sin escrúpulos, la demagogia desembozada y notoriamente la total orfandad de todo ideario y norma. Es así que surge el explotador oficial del chauvinismo; el demagogo aupado al mando sin populari­dad, que la busca adulando al pueblo, y el autócrata criollo repetidor de la socorrida frase: mi única política es la patria y mi único partido lo forman quienes están conmigo. Soberbiamente reacio ante cualquiera forma organizada y culta de opinión pública, es éste el tipo de tirano hostil ha­cia toda disciplina de partido que implique control de sus actos. Ellos no tienen otros móviles que el rebajado perso­nalismo y el sórdido interés del sátrapa y su camarilla” (YDGQ, 208). 

Marginación de cuadros

Por su poderío como máquina electoral, la organización del PAP, sus cuadros y sufrida militancia fueron utilizados en fun­ción del logro de los objetivos populistas. Una vez cumplido tal designio, serían dejados de lado y reemplazados por amigos y conocidos del caudillo hasta que un nuevo proceso electoral obligue a reengancharlos.

Es así como el nuevo régimen llegará a caracterizarse por la marginación política de un amplio sector de apristas ideologizados y honestos. El descarte se produjo por la voluntad populista de impedir que equipos disciplinados ocupen ubicaciones estratégicas dentro del nuevo gobierno, pudiendo poner en peligro real los intereses de los grupos de poder económico. También influyó en este apartamiento, la exigencia de incondicionalidad al líder populista, pretensión no aceptada por quienes vieron en ella la inocultable expresión de la desviación caudillista.

Cuando se pidió explicaciones sobre esta conducta, el caudillo expresó en forma pública que el Partido Aprista carecía de cuadros político-técnicos adecuadamente preparados para el desempeño de la gestión estatal.

¿Qué hubiera opinado Haya de la Torre sobre el argumento populista?

En principio, si la respuesta del caudillo hubiese sido cierta, hubiera dejado en claro que un partido sin capacidad propia de gobierno no debería tener el derecho de dirigir el país: “Cuando un régimen político se establece por la victoria de un partido que logra el poder, hay que suponer que ese partido representa un principio político económico con capacidad propia para cumplirlo. Si un partido político carece de esa capacidad, ese partido no merece el gobierno. Entonces si es posible negarle el derecho de dirigir” (PCPA, 457).

En segundo término, Víctor Raúl hubiera reconocido la responsabilidad partidaria en la preparación de recursos humanos ideologizados, tecnificados y disciplinados para la acción ejecu­tiva: “No hay escuela política posible sin un partido organiza­do en el poder, porque el partido cuando es principista y económicamente adoctrinado, es base de preparación téc­nica y disciplina para dirigentes y dirigidos. Pero la acción pedagógica de un partido político debe completarse por la acción pedagógica del Estado” (PCPA, 472).

En tercer lugar, hubiera afirmado que la función pública requiere de profesionales y técnicos peruanos, capaces y honestos, que deberían ser atraídos y retenidos por el estado, no importando cual sea su filiación política: “No hay que olvidar, sin embargo, que hay una catego­ría de funcionarios del estado que deben ser técnicos per­manentes en las dependencias públicas, lejos de las contin­gencias de la política” (PCPA, 472).

Sin embargo, también hubiera prescrito que el Partido tendría que colocar a sus mejores exponentes en los puestos más importantes de la administración pública, a fin de asegurar que la ideología y el programa guíen la gestión gubernativa [3]: “El servidor público, el funcionario, el civil servantdel léxico político inglés, debe ser preparado y seleccionado tanto por el Partido como por el Estado” (PCPA, 472). Es necesario una advertencia: las anteriores palabras no deben ser malentendidas. Sin lugar a dudas, excluyen la posibilidad sectaria de ver en cada militante aprista un empleado de la administración pública.

Finalmente, coincidiendo con Seoane, Haya de la Torre, hubiera advertido respecto al posible oportunismo e inmoralidad de los técnicos “independientes” personajes que “piruetean a través de todas las situaciones” y siempre están a la búsqueda de acumular éxito y poder: “Los que no representan un partido político, los que no tienen detrás de sí masas que al mismo tiempo que los respaldan los controlen, ésos tienen una posición peligrosa” (Seoane, 127).

Justamente, la política populista de colocación de “independientes” en los puestos estratégicos de la administración públi­ca –marginando a los cuadros partidarios– contribuyó a la degenerativa falta de mística que se observa en múltiples dependencias estatales.

Renuncia a los símbolos apristas

Otra muestra de la degradación partidaria dispuesta por el populismo fue la renuncia a los símbolos apristas. Así se dejarán de lado valores, mística, fórmulas de saludo, himnos, voces de orden, emblemas y hasta la historia del PAP. Serán reemplazados por el culto a la personalidad del caudillo. Así, éste se enfrentaría directamente a la enseñanza original del aprismo. Víc­tor Raúl pensaba de otra manera: “Nuestras fórmulas de saludo y nuestras palabras de afirmación no son cifras vacías ni externas manifestaciones de rito. Son expresiones de algo más hondo y referencias de lo que es el Partido como hermandad, como escuela y como fuerza unitaria. Es preciso que todo eso se sepa para que el verdadero compañero cumpla realmente con su misión” (CAPA, 212).

Esta política llegó a lamentables extremos. Por ejemplo, algún alto dirigente llegaría a expresar públicamente que había hecho mucho daño al Partido la afirmación de fe doctrinaria condensada en la frase “sólo el aprismo salvará al Perú”. Vergonzosamente, con un plumazo muy propio de su vanidosa y terca subjetividad senil, descartó las últimas palabras de Carlos Phillips, héroe del aprismo, fusilado por su participación en la Revolución de Huaraz.

Haciéndose eco del significado acordado a la frase por los enemigos del Partido, ese personaje destinaría al olvido forzoso la explicación que Víctor Raúl diera en 1932, a raíz de la instructiva que se le abriera por supuestos delitos contra el Estado: “A la última parte de las preguntas del señor Juez sobre el sentido de nuestra palabra de orden, sólo el aprismo salvará al Perú, debo declarar que no es en nuestra opinión el aprismo solo, como Partido que excluye toda otra colaboración, sino el aprismo como doctrina, como programa, como línea directriz, en el que caben todas las colaboraciones y todas las ideas sujetas a un plan constructivo y realista” (PHT, 322-323).

Propuesta alternativa

Empero, en la escena política, al igual que a un compromiso en la vida personal, uno no puede presentarse con las manos va­cías. Por este motivo la ausencia ideológica tendría que ser disimulada con la enunciación de ciertos planteamientos genéricos no conflictivos con los cuales se pudiera llamar la atención de la opinión pública. Como decía Bourricaud respecto a Belaúnde, en palabras en­teramente aplicables a nuestro caso, “para ganar elecciones, hay que llegar al público o más bien a públicos muy diversos, y a ellos se dirige… No pretende atraérselos ni por la imposición de una disciplina estricta, ni por la predicación de una serie de fórmulas o de un catecismo” (Bourricaud, 255).

Es cierto: el populismo reemplazará la ideología y el programa con dos propuestas que por su elevado grado de imprecisión encontrarán la aprobación unánime: el nacionalismo y el anticentralismo.

Nacionalismo

La primera gran propuesta –al igual que Belaúnde hiciera ha­ce tres décadas– sería el nacionalismo. Las siguientes palabras del arquitecto, citadas por Bourricaud del folleto belaundista Pueblo por pueblo bien podrían haber sido pronunciadas por el nuevo líder populista: “Hemos logrado arraigar en la ciudadanía la honda con­vicción de que en nuestro propio suelo está la fuente de inspiración de una doctrina, siendo innecesario importar ideas político-sociales a un país que desde el remoto pasa­do se distinguió en producirlas… Si de alguna gloria nos ufanamos es, precisamente, de haber encontrado una solu­ción peruana para los problemas nacionales” (Bourricaud, 238).

No debe perderse de vista que el nacionalismo populista permitiría consolidar el frente político interno siempre y cuando se lograra asegurar la acechanza del “peligro” imperialista que permitiera reclamar tal unidad nacional. Es por esto que la historia volvería a repetirse. Al igual que ayer Belaúnde, se “manifiesta desconfianza y escepticismo respecto de to­da solución que acreciente la dependencia del país de los mercados y capitales extranjeros… El nacionalismo… cobra un relieve más acusado: la desconfianza hacia las grandes compañías extranjeras y especialmente hacia la famosa International Petroleum” (Bourricaud, 244, 247).

Muy rápidamente, sin embargo, el nuevo gobierno seguiría la misma conducta de Belaúnde frente al imperialismo. Los contratos petroleros y el convenio aéreo comercial con los Estados Uni­dos son pruebas palmarias del falso nacionalismo populista.

Anti­centralismo

Pero hay más. Al igual que antes lo hiciera Acción Popular, sería importante “reivindicar” las aspiraciones de las provincias olvidadas, el interior marginal de la república, el campesinado y la agricultura. Así el populismo debería establecer, al menos en la retórica, “una ruptura deliberada con los hábitos centralistas y un esfuerzo por recoger las exigencias provincianas. La provincia no puede gobernarse como simple colonia, a base de un centralismo por control remoto, no sólo ineficiente, sino ofensivo al decoro de las regiones que mis adversarios no se han dignado visitar… Voy en busca de los pueblos a escuchar su reclamo y recoger su esperanza. No aguardo en la quietud de mi casa que ellos toquen a mi puerta. Soy yo quien los visita en la costa, en las serranías, las punas y las selvas” (Bourricaud, 236).

Como se podrá percibir, el mensaje belaundista y el del nuevo caudillo son excesivamente parecidos. La anterior cita, tomada de un discurso de Belaúnde, no desentonaría en una perorata del líder de 1985.

Según Bourricaud, es así como el populismo “piensa contar con las esperanzas que ha hecho nacer ca­si por todas partes anunciando los prodigios que no dejarán de hacer surgir las iniciativas espontáneas de las comunidades, de las aldeas perdidas en la sierra… Ante todo, para él el punto de referencia es la sierra” (Bourricaud, 244 y 259).

Empero el anti-centralismo oral es uno de los rasgos que permite apreciar con mayor nitidez las limitadas intenciones del po­pulismo. En efecto, la constitución política del Perú establece plazos perentorios para la regionalización y descentralización del país. Estas acciones, incluidas hace más de medio siglo en el ideario aprista, constituirían un paso importante en el camino de la ampliación de la base de sustento de la democracia en el Perú y la transformación de la estructura del estado. Desafortunadamente, al menguar las atribuciones de los órganos políticos centrales, el proceso constitucional entra en conflicto con los objetivos personalistas de concentración del poder, tan caros al populismo.

Es esta la razón que explica porqué, inicialmente, se ensayará la distracción de la opinión pública con la propuesta de la microregionalización. Esta permitiría manejar publicitariamente el concepto de anticentralismo y postergar de manera indefinida la creación de las regiones y los respectivos órganos de gobierno, sin cuya implantación no podrá haber una efectiva descentralización en el Perú.

A lo largo de 1986, el caudillo persistiría en su actitud. Así, a mediados de ese año, el nuevo líder enmendaría la plana a un prolífico diputado organizador de eventos de diversa naturaleza, entre ellos de regionalización y temas afines. A tan distinguido servidor suyo, el gobernante populista propinaría una lección de descentralización sin creación, por supuesto, de gobiernos regionales. Dijo en esa oportunidad el caudillo que antes que regionalización, lo que el Perú requería era descentralización. En forma irónica, se adhirió justamente a la tesis que Haya de la Torre combatiera: la descentralización de los explotadores, manteniendo la estructura de poder centralista.

Meses después, en marzo de 1987, el caudillo tendría que decir exactamente lo contrario, no por convicción ni voluntad pro­pia sino forzado por la exigencia de eclipsar con el tratamiento del tema la consideración de aspectos negativos para su gestión como los constituidos por el asalto a las universidades y la apari­ción del informe de Amnesty International en torno a la masa­cre de los penales.

Manipulación de la opinión pública

Como ya se ha establecido, el populismo sigue mecánicas y pautas de conducta precisas. Una de ellas –la manipulación de la opinión pública– fue destacada hace dos décadas por Celso Furtado: “Hasta el presente, la acción política apoyada en masas heterogéneas ha asumido la forma de populismo, que consiste en la manipulación de la opinión pública en función de objetivos personalistas” (Furtado, 25).

La necesidad de digitar a la opinión pública obliga al caudillo populista a asegurar su influencia eficaz, directa o indirecta, so­bre los medios de comunicación social. Deberá asegurarse que éstos transmitan el mensaje apropiado, la noticia correcta y el detalle preciso que permita acondicionar la moldeable opinión pública a las exigencias del populismo. ¿Cómo lograr este objetivo? Alguien podría pensar que sería necesario expropiar diarios o estaciones de radio o televisión. Co­mo se podrá comprobar esto no fue necesario. Bastó con utilizar los servicios de los dóciles medios de expresión de los principa­les grupos del intocable poder económico. O designar como ase­sor presidencial al dueño de una poderosa red de televisión. O nombrar a algunos directores de diarios o periodistas-clave como asesores de prensa de tal o cual ministro. O facilitar la elección como parlamentario de algún propietario de periódicos. O recor­dar permanentemente a ciertos medios sus cuantiosas deudas con el sistema financiero. O administrar con inteligencia la cuantiosa publicidad de las dependencias del gobierno central y las empresas públicas. O establecer uno que otro medio de expresión. Así de fácil.

Obviamente, detrás de la política populista se oculta la concepción del caudillo en cuanto a la prensa. De acuerdo con ella, los medios de comunicación social deberían estar bajo su con­trol real.

Caudillo

El movimiento populista, en la generalidad de los casos, se encarna en un hombre que deviene caudillo.

El caudillo logra convocar inicialmente un amplio movimiento de apoyo en su favor. Exhibe ante el país una figura aparente. Se trata de un hombre providencial, de amplia capacidad histriónica y marcado dinamismo juvenil: él es “el conductor” –recuérdese que en alemán la palabra führer tiene este significado–. Sin embargo, a pesar del decorado, la realidad indicará finalmen­te otros rasgos característicos que se procurará mantener ocultos: el individualismo, la improvisación, la falsificación política y la inmoralidad. Como decía Víctor Raúl, “el caudillo es el producto del exceso de energías de un pueblo que –por lo menos en el instante en que aparece– no tiene ni pauta, ni ruta, ni plan. Es una fuerza caótica, desorientada, carente de una materia histórica que mode­lar, que conformar, que bruñir. Todo en él se va en violencia, en estampido, en sangre, cuando no en infecundos en­sayos, en fallidos propósitos o en fantásticos delirios de grandeza. El caudillo salta cuando los ejes del mecanismo social de un pueblo se descentran o se rompen. Es, pues, el caos y el desorden hechos individualidad humana” (PHT, 227).

Apariencia


El caudillo se muestra ante la opinión pública con aristas per­sonales bastante definidas. Se trata de un hombre providencial, mesiánico y necesario; con grandes aptitudes para la actuación política; de inacabable dinamismo juvenil.


Hombre providencial

Pasando por encima de las enseñanzas de Haya de la Torre y aceptando más bien la influencia de Leguía, el gobernante popu­lista se mostrará ante la colectividad corno el Mesías demandado para la salvación de la patria. Al igual que en el oncenio, con el nuevo caudillo volveremos a pensar que puede existir un “líder de la Patria Nueva”. Estaremos, nuevamente, frente al “Júpiter Presidente”, el “Gigante del Pacífico”, el “nuevo Viracocha”.

Al respecto, hace mucho tiempo ya, los fundadores del aprismo dieron una completa explicación acerca de la figura política del providencial. De acuerdo con ellos, éste sólo podría surgir en sociedades de muy atrasada vida política, en las que todavía se cree en la ocurrencia de milagros o fenómenos sobrenaturales: “En una sociedad organizada no pueden surgir, tampo­co, los hombres providenciales. El providencialismo es una forma de la superstición, es una supervivencia de primitivas y oscuras latrías. Un pueblo que cree en el providencialis­mo de un hombre es como un niño que cree en genios miliunanochescos o en fantasmas sobrenaturales. Una socie­dad organizada tiene confianza en sí misma; sabe que en ella, como entidad colectiva, reside únicamente la clave de sus destinos, y no espera nunca que le venga del cielo, co­mo un fruto milagroso, lo que sus entrañas han sido inca­paces de concebir” (PHT, 228).

El incipiente grado de desarrollo de la política peruana permite el surgimiento de los “providenciales”. El populismo de los años ochenta es un fenómeno de profunda connotación mesiánica.

Desafortunadamente, los providenciales arrastran graves problemas consigo. Uno de ellos es la seguridad que tienen en su infalibilidad absoluta. Los nuevos Mesías son genios que nunca se equivocan. No aceptan críticas ni consejos. En extraña premonición, Víctor Raúl explicaría al respecto: “Así surge el providencial, el mesiánico, el hombre nece­sario situado más allá de toda correlación o medida crítica, por encima de cualquier consejo o advertencia, tan absolu­to –y generalmente mucho más ignorante–, como cual­quier déspota asiático de la antigüedad. Sobre él no hay re­gla o principio que sean valederos. Jamás se equivoca. Es como el “caudillo” o el Duce: a sempre raggione. Omnisapiente, infalible, ¡ay de aquel que ose dudar de su sabiduría: será reo de lesa patria!” (YDGQ, 208).

Capacidad histriónica

El caudillo populista demostrará singulares cualidades para la actuación política. Al fin y al cabo, si se desea “llamar al pueblo” y “movilizar las masas” se debe efectuar un aporte propio, personal. Bourricaud comentó que el caudillo populista “dispone ante todo de su capital de seducción personal, de su arte de inventar bellos gestos y hermosas frases… de su aptitud para dramatizar... y para desempeñar los papeles simpáticos... Procura trocar en favorable una situación, respondiendo al reto que ésta inflige a sus pretensiones, por medio de gestos o de posturas” (Bourricaud, 255 y 259).

Esta versátil habilidad para la actuación articula a la perfección rasgos en apariencia contradictorios, en realidad complementarios, destinados a realzar la imagen del líder. Analizaremos un par de ejemplos que permitirán que nos expliquemos.

El primero de ellos lo podemos encontrar en la invasión del terreno del ex-fundo Garagay. Ciertamente cumpliendo órdenes emanadas del ministerio del interior –es decir del gobierno– las fuerzas policiales reprimieron a los invasores de manera inhumana, quemando sus escasas pertenencias y devastando lo que encontraron a su paso. Con posterioridad acudió a la zona el presidente de la república en persona, quien anunciaría la solu­ción del problema, la inminente expropiación del terreno y el traslado de algunos invasores a otras áreas.

El segundo ejemplo lo proporciona la elevación de las tarifas del servicio eléctrico, en los inicios del presente régimen. En principio, el organismo gubernamental responsable autorizó una determinada alza que luego sería reducida por orden del presidente de la república.

En ambos casos se produjeron situaciones impopulares, indu­cidas por la acción gubernativa. El líder populista intervino, corrigió a equivocados y torpes funcionarios y defendió a los más pobres del abuso que se quería cometer con ellos. Es así como se desempeñan los papeles simpáticos, dejando que otros miem­bros del gobierno asuman los roles ingratos.

Dinamismo juvenil

Una característica importante del populismo es presentarse ante la opinión pública como un movimiento joven, sin compro­misos con los viejos equipos. Refiriéndose al populismo naciente, Bourricaud recordó que “se presentaba como un movimiento joven, sin ataduras ni compromisos con nadie” (Bourricaud, 233).

Debe recalcarse que esta acción política juvenil no debe guardar lazos con dirigencias envejecidas o estereotipadas frente a la opinión pública, aún así estas provengan del partido del líder populista: “A este respecto [en] los discursos que pronuncia... es perceptible el tono juvenil, ardiente, heroico. El recién llegado a la escena política... pone especial cuidado en distinguirse de los viejos equipos” (Bourricaud, 233, 254).

Un rasgo esencial del populismo es presentar al joven caudillo como hombre en permanente actividad. Bourricaud lo recuerda con estas palabras: “Los rasgos políticos se ordenan en torno de un tema central de dinamismo, de actividad... Candidato de la ju­ventud... ataca el “inmovilismo” de sus predecesores y denuncia la “inmoralidad”... Toma también sus distancias respecto de las figuras ya conocidas y ofrece al pueblo la opción entre el inmovilismo y la renovación, la fuerza capciosa de los pactos y el poder de la espontaneidad po­pular, entre el pasado con sus errores y el futuro con todas sus esperanzas” (Bourricaud, 234 y 235).

El extremado dinamismo juvenil se expresa en variadas formas de exhibicionismo.

La más elemental se refiere a la recargada actividad presidencial, tan necesaria para impresionar a cierto periodismo que sólo recoge apariencias y no contenidos. De esta manera, se con­siderará muestra de dinamismo pilotear helicópteros; conducir camionetas de doble tracción; hacer disparos certeros en tanques del ejército; revisar chancherías; organizar prolongadas “reuniones de coordinación” –obviamente televisadas– con funcionarios públicos; visitar ampliaciones de maternidades; fiscalizar la apertura de campos deportivos; inspeccionar panade­rías o supervisar refacciones en playas, como si para desarrollar esas tareas no existieran los funcionarios apropiados. La búsque­da de primeras planas así diseñada permitirá a algunos medios de expresión indicar que el presidente marcha a una velocidad a la cual no caminan los ministerios, la administración pública, el poder legislativo ni el poder judicial. El anterior comportamiento obedece a la necesidad que tiene el populismo de hacer olvidar los problemas trascendentales del Perú, contra los cuales no se desarrollan acciones efectivas.

En segundo término puede mencionarse la extravertida conducta del caudillo. Ésta trata de demostrar que el presidente no cae en el juego de verse retenido dentro del Palacio de Gobierno. La extraversión del nuevo líder populista sería una aplicación corregida del ejemplo de don Augusto Bernardino Leguía, quien gustaba de “las fiestas sociales, las veladas teatrales, el hipódromo [y] el juego de carnaval” (Basadre, 177).

En nuestro caso, la modalidad por exce­lencia de expresión dinámica es el balconazo. Sirve también para apreciar el tipo de movilización popular que se desea. El pueblo, adecuadamente manipulado, servirá para el aplauso, la aprobación y la afirmación de las intenciones populistas. No se preten­derá en ningún momento la genuina participación popular que sirva de sostén y control de un auténtico proceso de cambio social.


No obstante, la muestra más elevada de esta movilidad está representada por la presencia populista en importantes eventos internacionales. Belaúnde en los años sesenta tuvo su Punta del Este. El líder de los ochenta debería sobrepasar el ámbito estric­tamente latinoamericano y penetrar, sin mayor preámbulo, en la escena mundial. Por ello, aceptaría y tratará de usar en provecho personal hasta la más mínima posibilidad de ejercer presencia internacional.

Realidad

La realidad del caudillo populista es bastante distinta de la imagen que se le atribuye. En verdad, el caudillo es un hombre caracterizado por una inquietante desorientación histórica; un instintivo que actúa en un marco de improvisación, inmediatismo y mediocridad; un individualista que cultiva la arrogancia, el autoritarismo y la falsificación política. Su gobierno incurre prontamente en la inmoralidad.

Individualismo

En principio, el rasgo más importante de la realidad del caudi­llo populista es la sensualidad por el poder demostrada en su marcado individualismo.

El APRA siempre criticó los sesgos políticos de carácter individualista. Víctor Raúl afirmaría a propósito de la magnitud del esfuerzo a realizar para resolver la crisis peruana: “El problema es inmenso y no podemos creer que ningu­no de nosotros tiene la solución total. Si yo hubiese creído que tenía la solución total de los problemas del Perú no ha­bría pedido la ayuda de los apristas. No hubiera fundado el Partido. Y he fundado un partido porque me sentía inca­paz e impotente de resolver solo los problemas que, sin em­bargo, divisaba, veía” (TyM, 359).

Haya concluiría al respecto: “El individualismo ha muerto y todo individualista es burgués o es reaccionario. Hay que acabar con los que no saben sentir su responsabilidad de células dentro de los organismos” (PEAL, 20)

El caudillo individualista dará muy rápidas muestras de dege­neración autoritaria. Muy pronto se descubrirá su personalidad arrogante, prepotente, soberbia y altanera, perceptible, por ejemplo, en el marcado uso oratorio de una primera persona gramatical imperiosa y autosuficiente y en el despectivo trato pú­blico conferido a funcionarios estatales e, incluso, ministros de estado. Este comportamiento se encuentra en oposición a lo que de­bería ser la conducta política del aprismo: “El aprismo, que no es arrogante... no tuvo nunca la forma hipertrofiada de la prepotencia” (D, 5: 403). 

Las desviaciones individualistas se verán rápidamente complementadas por un rasgo adicional: la mediocridad. Podríamos aplicar a este régimen las palabras que Basadre escribiera respec­to al de Leguía. El gobierno populista tampoco escapó “salvo excepciones particulares y aisladas, a la ley según la cual los gobiernos despóticos tienden a rodearse de gen­te mediocre; y, antes bien, había ido eliminando sucesivamente a quienes alcanzaban algún relieve al lado del presi­dente, del Viracocha, como decíase sin rubor” (Basadre, 188).

Se cayó así en el defecto de siempre de la política peruana. Al respecto, Víctor Raúl expresó hace casi seis décadas: “[El Perú es] un pueblo donde el hombre público se aprovechó siempre, para el logro de sus propósitos, de las más vedadas y simiescas maniobras; donde el arribismo fá­cil y el fácil acomodo fueron norma y costumbre; donde, por un curioso arte de birlibirloque se facturaron celebrida­des, se descubrieron genios y se acuñaron portentos; donde para mejor medrar y más resplandecer, se fomentó la igno­rancia y se organizó el desorden” (PHT, 229-230).

Improvisación

De acuerdo con Haya de la Torre, el político que quisiera gobernar el país debería acreditar una amplia formación como estadista: “La política contemporánea es política de estadistas. Y el estadista debe ser científico, tecnólogo y probar que ha sido preparado y capacitado para la eminente misión de gobernar, que es una función hoy día, quizá la más difícil de las funciones, sobre todo en los países subdesarrollados” (D, 7: 385).

Sin embargo, Víctor Raúl también percibió que “el Perú, donde no han faltado hombres brillantes en muchas actividades, ha sido siempre uno de los países latinoamericanos más faltos de hombres organizadores, realmente preparados y con efectiva visión política” (AVI, 215).

¡Ironías del destino! Precisamente, ése es el caso del nuevo populismo y su caudillo que, como resultado de su desorienta­ción y enfrentados a la acción de gobernar caen, en principio, en el inmediatismo. El nuevo líder “vivirá al día”; se manejará, estrictamente, en el horizonte temporal del inmediato corto plazo. Al respecto, Haya de la Torre explicaría: “Además, eso de después se verá es expresión psicológicamente nuestra. Somos idiosincrásicamente impreviso­res. En política, como en todo, vivimos al día. El futuro nos interesa como un misterio que ha de irse revelando y desgranando en sorpresas. Jugamos a la lotería porque para nosotros la vida es lotería. Hacer el futuro, trabajarlo, construirlo, proveerlo, no constituyen imperativos de nues­tra mentalidad. Cuando tratamos de forjar el futuro, fantaseamos” (AVI, 210).

Por esta razón, se le podrían aplicar al caudillo populista las mismas palabras usadas por Basadre para describir a Leguía: “De acuerdo con ese carácter arbitrario de su personalidad, carecía de un criterio profundo en lo que se refiere a las cuestiones políticas y sociales... No se preocupaba tanto de encarar los problemas, sino de encarar las situaciones” (Basadre, 46).

En conjunción con su inmediatismo, el caudillo populista se ve en la necesidad de desarrollar al máximo el uso del instinto político, a no dudarlo como dispositivo destinado a disimular su falta de preparación: “Surge naturalmente el problema de nuestra imprepara­ción. La ausencia de educación política científicamente fundamentada; el exceso de improvisados y de imprepara­dos, o la abundancia de instintivos que con poco sentido de la responsabilidad –cuando han sido sinceros–, usaron del gobierno como escuela de aprendizaje, como campo de experimentación elemental, tropezando y errando muchas veces, hasta encontrar su propio camino” (AVI, 193).

Más aún, en la medida que la función de gobierno se complica, se hace más aguda la recurrencia al “instinto”, al “olfato”, a los “buenos reflejos”. Haya de la Torre describió así el proceso: “Nuestros gobernantes, a medida que deviene más difícil y complicada la tarea de abrir camino y conducir, tratan de salvar su situación, haciendo del instinto factor decisivo de gobierno. Y el instinto, como impulso indeliberado y pri­mitivo, sólo conduce a la indeliberación y al primitivismo, que son características de nuestras autocracias” (AVI, 208).

François Bourricaud, por su lado, encontraría esta misma cualidad inspirativa en Belaúnde. Para el sociólogo francés, el caudillo “no es un doctrinario, es un hombre político... Es un empírico inspirado” (Bourricaud, 232, 237).

Falsificación política

El 19 de junio de 1904, don Nicolás de Piérola denunció el fenómeno de la desnaturalización política peruana. Hace más de ochenta años, el líder demócrata afirmó: “La causa de los males públicos está encerrada en esta fórmula terrible: instituciones, hombres y cosas, todo ha sido falsificado, no son verdad aquí” (Basadre, 152).

Con el nuevo populismo, la falsificación política estará a la orden del día. Tal cual predijera Víctor Raúl, el caudillo deberá “crear situaciones ficticias en la realidad del pueblo su­jeto a su despotismo para lograr estabilizarse en el poder que detenta” (CA, 35).

Si usáramos la terminología de Jorge Basadre, tendríamos que reconocer que ha surgido un tercer Perú. Al país legal y al país profundo se ha unido ahora el país del falaz discurso populista, que no soporta contraste alguno con la realidad. Un Perú mítico y de ensueño imperará en las charlas del líder popu­lista. Señalaremos dos ejemplos de este Perú discursivo.

El primero de ellos se refiere a la veracidad de la famosa tesis acerca de la deuda peruana.

En el Perú del discurso se proclamará que el país sólo dedica­rá el diez por ciento del valor de sus exportaciones para el servi­cio de su deuda externa; en la realidad se pagará más del cincuenta por ciento de estas como servicio y luego se efectuarán malabares contables para probar ante el pueblo el “cumplimiento” de la promesa. Con este fin no entrarán a la cuenta del diez por ciento los pagos a otros países latinoamericanos; los egresos destinados a organismos de la región; los adeudos cancelados en especie y los pagos por deu­da de corto plazo, entre otros. Así, con las cuentas del Gran Bonetón en funcionamiento, cualquier país “paga” el diez por ciento del valor de sus exportaciones como servicio de su deuda.

Un segundo ejemplo está vinculado a los luctuosos sucesos de los penales ocurridos en junio de 1986. Ante esos hechos, en el Perú del discurso se afirmará que la masacre fue un acto inhu­mano, originado por excesos en la acción de las fuerzas represivas. El proceder real sería otro: se trataría el asunto como si nada grave hubiera sucedido, olvidándose que antes se declaró, para los titulares periodísticos, “o se van ellos o me voy yo”.

Afortunadamente, estos juegos de palabras tienen sus limitaciones, sea que se comparen con la realidad diaria o con la etapa auroral del aprismo. Como decía Bourricaud, refiriéndose a Belaúnde, en párrafo aplicable al nuevo líder populista: “Su aptitud para eludir las opciones, su consumado arte para manejar imágenes arrebatadoras, lo expone al doble reproche de sincretismo y de inconsistencia; una habilidad demasiado constante y demasiado previsora puede acabar por irritar e inquietar a quienes perciben muy bien la mano del artista y los trucos del mago” (Bourricaud, 254).

Un segundo mecanismo para influir en la sociedad está vincu­lado al uso del bluff, es decir la necesidad que tiene el caudi­llo de recurrir a propaganda basada en falsedades. Muchas veces el bluff se instrumentalizaría a través de la utilización de oportunas y múltiples cajas de resonancia.

La historia del Perú nos demuestra que las cajas de resonancia se compran. Uno de los maestros indiscutibles en este tipo de transacciones sería Leguía. Haya de la Torre lo analizó a fon­do y reflexionó sobre su conducta en Construyendo el aprismo. Las mismas palabras que Víctor Raúl pronunció en 1930 pueden ser aplicadas a cabalidad al caudillo populista de hoy que “compra y a bajo precio, porque en eso sí que es un gran comerciante, políticos peruanos. ¡Qué gran mercader de esclavos habría sido ese hombre en los tiempos de la Colonia! ¡Tasa y rebaja mercadería humana, como nadie! Al número ya crecido de políticos comprados por él, se une ahora, buen número de intelectuales, de periodistas, de militares, etc.” (CA, 25).

Acerca del bluff, Haya tendría una percepción bastante nítida: “Nosotros no debemos olvidar las palabras de aquel sincero norteamericano que confesaba, que el secreto de la fuerza yanqui, en todos los órdenes, radicaba en que su actividad era cincuenta por ciento bluff y cincuenta por ciento realidad” (AVI, 229). Empero, en conclusión que compartimos, afirmaría: “vivir sólo de bluff o de la propaganda no es posible” (AVI, 230).

Inmoralidad

Muy rápidamente, el gobierno populista incurriría en inmora­lidad. Las acusaciones de deshonestidad se multiplicarían en to­do el país. Se acusaría la comisión de alegres licitaciones y la utilización de la publicidad estatal en provecho personal. Se pondría en el tapete la existencia de planillas salariales secretas. Por su lado, diestros en la práctica del arte de la supervivencia a través de diversas administraciones, pícaros funcionarios públicos seguirían haciendo de las suyas, secundados por oportunis­tas recién llegados. Deudores crónicos del sistema bancario debutarían o reaparecerían como autoridades financieras. Com­probando cuán verdaderas resultaron las advertencias de Haya de la Torre y Seoane respecto a los abogados, aparecerían algunos de ellos vinculados a escandalosos negociados con narcotraficantes o empresas en situación de falencia económica. Quien denunciare la inmoralidad –sea la Contraloría General de la República o representantes parlamentarios– serían desautorizados con múltiples argumentos y epítetos.


Tal cual sucediera con Leguía, resulta indudable que la inmoralidad al interior del gobierno sería promovida indirectamente por la conducta caudillista. Contribuyeron a la generación de la inmoralidad populista, utilizando las palabras que Basadre aplicase al dictador del oncenio, “su ambición mimada y exacerbada, la situación privi­legiada de los que con él compartían el poder, la malla ca­da vez más densa de los intereses creados alrededor de su régimen, la aparente atonía del país” (Basadre, 187).

Víctor Raúl afirmaría que esta situación, en sí misma, sería penosa y degenerativa: “Cuando la juventud presencia el espectáculo de un país desorganizado, desmoralizado y vendido, la juventud no puede aprender sino una lección de desesperanza” (PCPA, 477).

Haya siempre pensaría que no podría haber progreso sin moral: “Un sistema de moral, es siempre el respaldo de todo progreso. Ejemplos vivos de esa moral, son indispensables para la educación” (PCPA, 477). Recordó además que “los pueblos no se educan únicamente en las escuelas, colegios o universidades, se educan primordialmente en el ejemplo. La moralidad gubernativa es una de las enseñan­zas fundamentales que deben darse a un pueblo” (PCPA, 476).

Conducta

El mensaje de apertura y compromiso con todos permite al populismo influir sobre amplios sectores de la población. Sin embargo, esto no basta. Debe garantizarse también la imposibilidad que se produzcan roces o reacciones contrarias en los grupos de poder e instituciones que juegan roles fundamenta­les en la escena política nacional. Por todos los medios debe impedirse la ocurrencia de fricciones con grupos de presión que podrían hacer peligrar los objetivos personalistas de “subir” y “durar”.

Conducta frente a los grupos de poder económico

A poco de iniciado el régimen populista, un conocido editorialista, representativo de los intereses de las clases dominantes, proclamó en el diario Expreso la muerte de la derecha en el Perú. ¿Es esto verdad? De ninguna manera. La derecha sigue copando el poder a través de sus representantes e, incluso, de algunos que sin serlo no se percatan que contribuyen al cumplimiento de sus designios. La derecha ha muerto, ¡viva la derecha! fue lo que le faltó expresar al lapidario escribiente.

La mayor prueba de esta afirmación la podemos encontrar en el comportamiento de los grupos de poder económico. Como se sabe, éstos sólo demuestran preocupación frente a tendencias políticas que puedan afectar sus intereses. En tanto los objetivos del populismo no aspiran impulsar procesos de reforma o revolución, los grupos de poder económico supieron adaptarse con eficacia y rapidez al nuevo liderazgo político.

En los años sesenta, Bourricaud recordaría muy bien la indiferencia de los grupos de presión frente a los políticos que res­peten las reglas de juego del libre cambio: “Para el grupo de La Prensa poco importa, en resumidas cuentas, que la primera magistratura sea ejercida por éste o aquél, siempre que se preserven los buenos princi­pios y que se garanticen las libertades necesarias (principalmente, si no exclusivamente, la libertad de circulación de las mercancías y de los capitales)” (Bourricaud, 232).


Últimamente, el gobierno populista se inclinó hacia la concertación con la burguesía nacional, representada por el conjun­to de los doce apóstoles empresariales. Se olvidó así lo expli­cado por Haya de la Torre en relación con el tema: “Con la oligarquía no podemos estar jamás de acuerdo, nunca lo estuvimos, pues fuimos nosotros los primeros en señalar la necesidad de un cambio económico y social en el Perú” (D, 7: 442).

Conducta frente a las fuerzas armadas

Además de los grupos de poder económico, el populismo con­sidera deparar un especial tratamiento a las fuerzas armadas –obviamente en especial al ejército– en tanto la intervención de estos institutos en política puede cortar las aspiraciones de retención del poder. Por eso Bourricaud señalaría refiriéndose al caudillo populista: “Para asegurar plenamente sus retaguardias... se aplicará a ganarse simpatías en el ejército” (Bourricaud, 249).

Ya en los años ochenta, esta cuidadosa conducta tendrá que aceptar la continuación de la política antisubversiva del régimen belaundista, la misma que en su momento fuera denuncia­da por basarse en la práctica del terror para combatir el terror y por su persistente violación de los más elementales derechos del hombre. Existen motivos más que suficientes para presumir que se sigue incurriendo en excesos represivos en la zona de emergencia, como detenciones sin mandato judicial, desapariciones de personas previamente apresadas, torturas, asesinatos, vejaciones y amenazas de distinto tipo en contra de la seguridad personal.

La masacre de Accomarca, tan incomprensible como el mismo hecho que sus autores intelectuales y materiales hayan vis­to desvanecer su responsabilidad ante la colectividad, es una muestra cabal de la persistencia de la irracionalidad en el combate contra la guerrilla. Frente a esta política de exterminio antisubversivo y, específicamente, en referencia a lo sucedido en Accomarca, el ministro de guerra de ese momento declaró al oficial al mando de las operaciones fatales como un defensor calificado de la democracia. Ningún otro miembro del gobierno desmintió la aseveración.

Si los anteriores excesos ocurren con el nuevo régimen no es factible pensar en la sanción de los abusos ya cometidos ni en la defensa de los derechos ciudadanos conculcados. Debe evitar­se el surgimiento de descontentos al interior de la fuerza armada. Ellos pueden poner en tela de juicio para el populismo la po­sibilidad de retener el poder...

Empero, con su comportamiento frente a la guerrilla, el gobierno atentó directamente contra el pensamiento de Víctor Raúl. Hace muchos años, éste había advertido que los fenóme­nos políticos y sociales que parten de un basamento económi­co reconocido no pueden ser afrontados con el uso de la represión, toques de queda o estados de emergencia. Por el contrario, la aplicación de la fuerza conduciría obligadamente al fracaso: “Es absurdo pretender resolver las crisis sociales cuyas causas son económicas usando la fuerza. El concepto del orden social basado en la fuerza es anticuado y negativo. El orden social se consigue por el orden económico. El orden de un cuartel se puede conseguir simplemente por la fuerza. No así el orden de un país. Nada es más peligroso que aplicar el criterio del gobierno de un cuartel, al del gobierno de un estado. El fracaso, tarde o temprano, será inexorable. Tanto más tarde, tanto peor” (PCPA, 471).

Además, Víctor Raúl se hubiera opuesto a la posibilidad que el Partido (y hoy el gobierno) pudiera responder a la violencia con violencia, cayendo en el terreno de la barbarie: “El civilizado que cae en manos de una horda de salvajes, se defiende pero no se salvajiza, y si es su víctima, com­prenderá fácilmente que es la inferioridad de sus victima­rios la que ha determinado tal acto. Me parece que noso­tros estamos y debemos estar en un nivel superior al de la barbarie que trata de victimarnos; por esto, sin dejar de ser enérgicos y firmes, debemos evitar el barbarizarnos, lo que sería olvidar la misión civilizadora del Partido. Todo esto me parece fundamental para quien aspire a ser un verdade­ro compañero, y todo esto debe ser, también, objeto y nor­ma de nuestra constante enseñanza” (CAPA, 212-213).

Para Haya de la Torre, la única manera de enfrentar este tipo de problemas es revolucionariamente, en otras palabras, acometiendo las grandes tareas de la liberación nacional y la emanci­pación de las clases trabajadoras, en un marco de pleno respeto a los derechos humanos: “Por encima de los caudillismos, por encima de las ambiciones, por encima de los caciques, nosotros queremos un movimiento caudaloso de fe y de exigencia de los dere­chos humanos que sean los que normen la nueva vida de un Perú completamente liberado de todo aquello que sig­nificó opresión e injusticia” (D, 7: 495).

Respecto a la responsabilidad de la represión gobiernista, val­dría la pena recordar algunas palabras de Víctor Raúl, válidas en este momento: “Quien asesina a estudiantes y obreros, no sois vosotros, soldados, que obráis bajo el terror: es el tirano sombrío que se esconde ahí” (PCPA, 481).

Finalmente, debe hacerse una mención acerca de la creación del ministerio de defensa. En apariencia, la presentación de este proyecto abonaría en contra de lo sostenido en líneas preceden­tes; en realidad, sólo confirmaría la tesis ahí sustentada.

La iniciativa fue sugerida con la atractiva finalidad de minimi­zar la posibilidad de ocurrencia de golpes de estado por la pues­ta en práctica de la racionalización de la dirección de la fuerza armada y la transferencia a la civilidad de poderes concentrados en su comando conjunto. Empero, la propuesta del ministerio de defensa fue extraída de debajo de la manga –al igual que la iniciativa regionalizadora– con el verdadero propósito de re­componer el apoyo político para el gobierno, bastante mellado por el asalto a las universidades, la puesta en circulación del In­forme de Amnesty International sobre los hechos de los penales y el deterioro de la situación económica. Se desvió así la atención de la opinión pública al tratamiento de un asunto cuya prioridad de discusión era ínfima en compa­ración con otros problemas de vital importancia para el país.

Lograda la adhesión del principal y más estratégico cuerpo de los institutos armados y con la velada oposición de los otros dos, la creación ministerial saldría adelante, no sin antes soportar algunos “conatos” de rebelión aérea adecuadamente publicitados. Cumpliría así a plenitud la tarea para la que se le había diseñado: unir a la civilidad en la “defensa de la democracia frente al golpismo”. Todos respaldarían al gobierno; nadie se acordaría ni de universidades ni de cárceles.

Empero, a propósito de estos hechos, valga la oportunidad para expresar algunas impresiones en cuanto al rol futuro de la fuerza armada y la posibilidad de llevar adelante un verdadero proceso de transformación en el país. Como se sabe, de acuerdo con Víctor Raúl, una cabal revolu­ción tiene que hacerse actuando contra dos fuerzas poderosísimas: el imperialismo y la dominación económica interna. Si ellas logran el apoyo de las fuerzas armadas –lo cual casi siempre fue el caso del Perú– la viabilidad efectiva de la revolución es muy reducida.

De ahí la necesidad de ganar a los militares para la perspectiva del cambio social. La experiencia histórica –Velasco– demuestra que esto puede ser posible. Un amplio programa de creación de conciencia y diálogo sobre la realidad nacional debe vincular a civiles y militares patriotas. Si se lograra tener éxito en esta ta­rea, no sólo no habría golpes de estado sino que, además, ha­bríamos eliminado uno de los más serios escollos para el triunfo de la revolución en el Perú.

Conducta frente a la Iglesia Católica



Con referencia a la Iglesia Católica, ésta constituye un importante factor de formación y canalización de la opinión pública que debe mantenerse bajo control. No sólo menciones retóricas a la ayuda de Dios o visitas al Papa sirven para este propósito. También será menester expresar identidad de propósitos con la institución eclesiástica, como lo detectaba Bourricaud: “Lo que acaba de tornar completamente tranquilizado­ras las intenciones sociales [del caudillo] es que ellas coinciden con las enseñanzas de la Iglesia Católica, por lo me­nos con las más recientes cartas pastorales del episcopado peruano” (Bourricaud, 248).



Conducta frente a los trabajadores


En El Antimperialismo y el APRA, Víctor Raúl afirmó con claridad que el Partido debería representar a las masas trabaja­doras: “El APRA debe ser el auténtico partido representativo de las masas trabajadoras, a las que debe unificar en un gran frente. No nos interesa que los trabajadores pertenez­can a organizaciones rojas o amarillas, políticas o apolíti­cas. Nos interesa que sean trabajadores y que nos ayuden a dar fuerza al gran frente único antimperialista” (AA, 142).

El presente régimen, en vez de adoptar como suyas las palabras de Víctor Raúl, dispensaría a los trabajadores el mismo tra­to extraño, prescindente y represivo demostrado por los tradicionales gobiernos de derecha.

Previsoramente, desde la misma campaña electoral, el populis­mo evitaría identificaciones precisas con demandas de las clases trabajadoras que pudieran ser reclamadas posteriormente. Esa sería la razón por la cual el compromiso personal del gobernante sería lato: “con el Perú y con todos los peruanos”.

Ya en el poder, los trabajadores seguirían siendo los malos de la película, merecedores del castigo de la autoridad. Las huelgas seguirían siendo declaradas ilegales y los dirigentes laborales til­dados de agitadores sociales en busca de la desestabilización de la democracia. Distintos miembros del gobierno populista atacarán a las “cúpulas” sindicales y desarrollarán cerradas apo­logías del orden y el principio de autoridad que harán recordar la defensa de la insurrección trujillana hecha en 1932 por el pre­fecto revolucionario Agustín Haya de la Torre. La policía, ya reorganizada, reprimirá sin misericordia a humildes trabajadores por el delito de exigir la recuperación de sus perdidos niveles salariales o la reapertura de sus fábricas, cerradas fraudulenta­mente por malos empresarios.

El populismo es capaz de efectuar colectas de beneficencia por los niños del Perú mientras, en forma simultánea, persigue, maltrata y trauma a indefensos infantes que junto a sus padres mineros, pobladores de pueblos jóvenes o invasores reclaman su derecho constitucional a vivir una vida digna de seres humanos.

¿Existiría el aprismo o tendría una historia heroica de saber sus fundadores que la transformación que se llevaría a cabo, una vez en el gobierno, sería la revolución del papel sellado y del horario de verano, del balconazo y de los desfiles de modas? ¡Cuántos apristas no hubieran muerto en Chan Chan si hubieran podido intuir lo que se diría y haría a partir de 1985!

Haya de la Torre, en 1946, criticaría duramente esta actitud: “Así, la política de nuestro gran Partido, ha sido políti­ca de respaldo de todas las reivindicaciones de los trabaja­dores y lo sabe muy bien la clase obrera. No hemos participado en esa sutileza alarmista de creer que muchas huelgas ponían en riesgo la tranquilidad pública. No estoy de acuerdo. Creo que un espíritu de cooperación y solidaridad ha hecho que espontáneamente los trabajadores que tenían firme y clara conciencia política de su misión, como ciudadanos, hayan pedido lo que sólo la conciencia y la justicia les imponía pedir” (TyM, 309).

Con tales palabras, Víctor Raúl no haría sino confirmar una conducta política seguida desde la fundación del Partido. Recuérdese, por ejemplo, la respuesta del dirigente aprista Manuel Arévalo cuando en el Congreso Constituyente de 1931 el oficialismo adujo que la agitación laboral amenazaba la institucionalidad democrática:

“El señor Fuentes Aragón – Las instituciones se ha­llan amenazadas; está amenazado el orden social.
El señor [Manuel] Arévalo [PAP] – ¡La eterna mentira de los defen­sores de toda tiranía ha sido ésa!”
(Congreso Constituyente de 1931,  I-641).

Es sensible que un gobierno que debió haber sido distinto a los anteriores se valga de los mismos argumentos utilizados se­cularmente en su defensa por los regímenes de derecha. Si el go­bierno populista persiste en su política anti-laboral, la respuesta que debe esperar de los trabajadores no se hará esperar mucho tiempo. Víctor Raúl ya lo advirtió en 1923: “La solidaridad de los trabajadores se ha hecho cada vez más fuerte en el Perú, en nombre de las justas ventajas de la acción directa sindical y de las sangrientas represiones con que frecuentemente ha respondido la clase capitalista al menor reclamo del proletariado” (PEAL, 25).

Acción futura del aprismo

¿Qué puede hacer el Partido de Víctor Raúl frente a situa­ción tan extraña como la de ser sustento de un gobierno “apris­ta” realmente no aprista? En otras palabras, ¿cómo dejar atrás el populismo e iniciar el camino de la transformación social? Ob­viamente, existen algunas tareas fundamentales que deberían ser desarrolladas.

La primera de ellas se puede resumir en tomar conciencia del equívoco y limitado carácter populista del régimen, el mismo que se encuentra totalmente desvinculado de la matriz del pensamiento de Haya de la Torre expuesta en los capítulos previos de esta obra. A este respecto sería muy útil que el Partido promoviere un amplio debate sobre los problemas del gobierno y la crisis del populismo. Valdría la pena recordar el reto de Víctor Raúl: “Sería muy interesante someter a los dirigentes políti­cos del Perú a una controversia pública sobre los problemas fundamentales del gobierno. Nuestro Partido ha planteado esta demanda a todos los hombres que dirigen o que pre­tenden dirigir. Nosotros no creemos que seamos poseedores de la verdad absoluta, pero estamos listos a discutir en el terreno de los principios con los hombres y grupos que nos oponen. Justamente es lo que pedimos: discusión libre de los problemas nacionales ante la Nación misma” (PCPA, 462).

Además, debería abandonarse el ajuste táctico que ha regido la vida partidaria en los últimos treinta años. El APRA es la Alianza Popular Revolucionaria Americana. La revolución social es la razón de ser del aprismo; a ella se debe el Partido y se debe­ría deber el gobierno. Solamente transformando este Perú nues­tro se podrá cumplir con los postulados ideológicos y programáticos que dieron origen al Partido, a sus luchas y sacrificios. El gran objetivo aprista se puede condensar en un solo concepto: la revolución: “Revolución como transformación fundamental en el orden económico y social es la obra que nosotros quere­mos realizar, obra difícil antes y después de la toma del poder” (PHT, 261).

La renuncia al ajuste táctico no significaría desmerecer la necesidad de asegurar la vigencia de regímenes respetuosos de los derechos humanos. El Partido debe defender las libertades democráticas sin perder de vista que su meta política es la trans­formación revolucionaria del Perú.

Debe quedar claro, asimismo, que la aspiración de retomar una perspectiva revolucionaria no podrá realizarse con un Parti­do Aprista convertido en apéndice del populismo gubernativo. Por el contrario, el PAP debe recobrar su personalidad y fortalecerse si de veras quiere aportar en el proceso de conducción de la revolución social que delineó Haya de la Torre. De ahí la importancia de difundir la ideología, conocer el programa, formar los cuadros y retomar los valores originales de fraternidad; de fe, unión, disciplina y acción; de nada por mí, todo por un nue­vo Perú, justo y libre, como predicaba el Código de la Federa­ción Aprista Juvenil.

La recuperación del PAP implica que el aprismo debería retomar su identidad ideológica y programática, ocultada por el ajuste táctico y su actual expresión populista.

El proceso de ideologización es requisito indispensable para liquidar la desviación presente. Ésta sólo puede perdurar en los marcos de un Partido en el que amplios sectores de su militancia carecen de formación doctrinaria.

A fin de poder cumplir con el anterior requerimiento, se exige restablecer la disciplina ideológica del Partido, es decir la ba­se económica del programa aprista. El PAP, por tanto, debe re­flejar en su composición militante y directriz la presencia de las clases explotadas, en el orden de reivindicación señalado por Víctor Raúl: primero, el campesinado; luego el proletariado y finalmente las clases medias. Dicho en otras palabras, la mesocracia debe ser desplazada de la hegemonía política dentro del frente único; las clases productoras deben recuperar su papel dirigente.

En forma paralela, el PAP debe recuperar su combatividad original, desterrándose el inmovilismo social en que ha caído, reorganizándolo a fin de lograr su más activa presencia en las lu­chas por la defensa de los intereses populares. Como dijera Seoane: “Nosotros somos una generación beligerante y combati­va, una generación que empuña banderas de reivindicación y, consiguientemente, somos una generación de lucha. Nosotros no traemos la generosidad. Somos una generación fanática de la justicia. Y en lugar de la generosidad, sentimiento debilitante, que permite el contrabando de todas las claudicaciones, nosotros tenemos un criterio definido y firme de realización de la justicia” (Seoane, 132).

La acción futura del PAP debe basarse en el cultivo de las fuerzas morales propias del aprismo: “Si fijamos desde ahora estas fuerzas morales que deben servirnos de basamento, el Partido no sólo podrá cumplir su tarea con más facilidad y prontitud, sino que evitará muchos posibles conflictos posteriores. Hay que asentar, lo más firmemente que se pueda, estos principios afirmativos para evitar que la vida de nuestro Partido y su formidable cohesión –en nuestro país– se sostengan sobre aquellos peligrosos y usuales factores negativos (deseo de venganza, ansia de provecho individual, de sensualidad, de dominio, etc.)” (CAPA, 212).

Finalmente, debe insistirse en que mucho del éxito que pueda obtenerse en este esfuerzo dependerá de la inteligencia con la que la dirección del movimiento aprista sepa traducir en decisiones políticas las aspiraciones de transformación de las mayorías populares, por más intuitivas o imprecisas que éstas aparenten ser.

Como militantes de un Partido con larga ejecutoria de lucha tenemos que trabajar con tesón y esperanza para que la rectifi­cación se produzca. El deber militante impone evitar que el presente régimen fra­case y se desperdicie la oportunidad que la historia deparó al Partido y no a un aprendiz de caudillo. El APRA debe cumplir el compromiso transformador que es su razón de ser original. Nuestra tarea consiste en impulsar desde las bases la rectifica­ción de esta línea de acción política, reemplazándola por una concepción real de cambio social, acorde con los postulados ideológicos y doctrinarios del aprismo.

De no corregir su desviación populista, el fracaso del gobierno lo hará formar parte del pasado vergonzante contra el cual insurgiera el aprismo. Contra esa posibilidad debemos mantener enhiestos nuestros ideales, pues “el deber del hombre de guerra, del revolucionario, del aprista, es mantener en alto su moral de luchador, hoy, mañana y toda la vida. Toda flaqueza, todo remordimiento, todo abandono a la desesperación o a la cobardía afecta o rompe la moral del hombre de lucha y da, indefectiblemen­te, una victoria fácil al enemigo” (CAPA, 245).

Tengamos fe. Finalmente el aprismo, como doctrina, como programa y como línea directriz vencerá. Como dijera Víctor Raúl: “Todo lo que hemos visto y todo lo que vemos en el escenario de nuestra vida política, ha de pasar. El diario inglés The Manchester Guardian, ha calificado duramente nuestros recientes episodios, como interludios de una ópe­ra bufa. Para nosotros más que cómico, el espectáculo es trágico, pero debemos estar seguros de que tendrá su fin… El aprismo, a pesar de todos los obstáculos, cumplirá en el Perú su tarea histórica” (PCPA, 473-474).

Referencias

Haya de la Torre, Víctor Raúl

Los textos de Víctor Raúl Haya de la Torre citados en el presente capítulo están incluidos en la segunda edición de sus Obras Completas, en siete volúmenes, publicadas por la Librería-Editorial Juan Mejía Baca (Lima, 1984). Se ha utilizado la clave siguiente para identificarlos con mayor facilidad, indicándose a continuación el volumen de las Obras Completas en el cual se incluyen:

AA         El antimperialismo y el APRA, volumen 4.
ADVI     ¿A dónde va Indoamérica?, volumen 2.
CA         Construyendo el aprismo, volumen 2.
D           Discursos I, volúmenes 5 y 7.
PA          Política aprista, volumen 5.
PEAL     Por la emancipación de América Latina, volumen 1.
PCPA     Pensamientos de crítica, polémica y acción, volumen 2.
PHT       El proceso Haya de la Torre, volumen 5.
TyM        Testimonios y mensajes, volumen 1.
YDGQ    Y después de la guerra ¿qué?, volumen 6

Otros autores

Basadre, Jorge. 1931. Perú: problema y posibilidad. Ensayo de una síntesis de la evolución histórica del Perú. Librería Francesa Científica y Casa Editorial E. Rosay, F. y E. Rosay. Lima.

Bourricaud, François. 1967. Poder y sociedad en el Perú contemporáneo. Editorial Sur, S. A., Buenos Aires. El capítulo cuarto de la segunda parte de este best-seller de los años sesenta analizó la política de Acción Popular y de su jefe, el arquitecto Fernando Belaúnde Terry.

Congreso Constituyente de 1931. 1932. Diario de los Debates del Congreso Constituyente de 1931. Volumen I. Lima: Empresa Editora La Opinión.

Furtado, Celso. 1966. Subdesarrollo y estancamiento en América Latina. Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires.

Seoane, Manuel. 1984. Izquierda Aprista. Lima: Okura Editores, S. A.


LA PROPUESTA OLVIDADA
El APRA de la gran transformación
Todos los derechos reservados
Mayo 15, 2006
Etiquetas: [artículos y textos de César Vásquez Bazán]  [César Vásquez Bazán]  [Vásquez Bazán]  
Fecha Publicación: 2021-06-12T13:38:00.000-05:00

https://bit.ly/336pzXA

Vásquez Bazán, César. 2020. La Constitución democrática peruana de 1979 y la Constitución neoliberal de 1993: Un análisis comparativo. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.

Vásquez Bazán, César. 2020. La teoría aprista como interpretación marxista de la realidad latinoamericana. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.


Vásquez Bazán, César. 2020. El Estado Antiimperialista. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.



Vásquez Bazán, César. 2020. El Congreso Económico Nacional. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.


Vásquez Bazán, César. 2020. Aprismo y fascismo. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.

Vásquez Bazán, César. 2020. Causas de la Guerra del Pacífico y objetivos chilenos en el conflicto. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.
Descargue aquí la edición PDF.
Vásquez Bazán, César. 2020. La Declaración de Bruselas de 1874 y los crímenes de guerra de Chile en la Guerra del Pacífico. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.
Vásquez Bazán, César. 2020. El Derecho Internacional y el saqueo chileno del Perú durante la Guerra del Pacífico. Lima: Ediciones Aparicio Pomares.
Descargue aquí la edición PDF.

© César Vásquez Bazán, 2020
Todos los derechos reservados
Noviembre 21, 2020
Escribe: César Vásquez Bazán
Coronel de Artillería del Ejército Peruano Mariano Bolognesi Cervantes

Los genocidas chilenos supusieron que luego de la caída de Lima tras las Batallas de San Juan y Miraflores, el 13 y 15 de enero de 1881, el Perú había sido totalmente derrotado. Pensaron que el Conflicto del Salitre había llegado a su fin y que sería cuestión de esperar algunos días, o a lo más algunas semanas, para firmar un tratado de paz en el que el Perú cediese a Chile los riquísimos territorios de Tarapacá, Arica y Tacna, objetivo final de la guerra de conquista imperialista iniciada en 1879 por el enemigo del sur.

Cuál sería la sorpresa de los genocidas chilenos cuando constataron que el dictador Nicolás de Piérola, tras escapar de la capital por la vía de la sierra, organizaba en el interior del país la resistencia contra el invasor y se declaraba contrario a la cesión territorial como condición para la suscripción de un tratado de paz. Siendo esta posición inaceptable para los asaltantes del sur, el 22 de febrero de 1881 hicieron saber que desconocían la autoridad de Piérola, que ellos no negociarían el término de la guerra con dicha Administración, y que esperaban que el Perú formase un nuevo gobierno provisorio con el que poder tratar la paz.

En estas circunstancias, Chile tuvo que afrontar el desafío de promover la creación de una Administración alternativa que estuviera dispuesta a entregar Tarapacá, Tacna y Arica como requisito para el restablecimiento de la paz. Por ello, los genocidas chilenos aceptaron la formación de un gobierno provisional, encabezado por el abogado Francisco García Calderón, quien fue designado presidente de la república por una junta de ciento catorce “notables” de Lima, asumiendo  sus responsabilidades el 12 de marzo de 1881 en el pueblo de Magdalena Vieja.

Peruanos usados por Chile en la transmisión de ideas derrotistas

Paralelamente a la formación de un régimen que se doblegara ante los designios de conquista de Chile, los invasores se vieron en la necesidad de ganar la batalla de las ideas y hacer aceptar a los peruanos su derrota en la Guerra del Salitre.

Con este fin, iniciaron una campaña destinada a sembrar el desaliento en la opinión pública del Perú mediante la transmisión de ideas pesimistas acerca del resultado de una eventual prolongación del conflicto. Utilizaron en ella a peruanos que sirvieron como instrumentos del enemigo y que se presentaron a sí mismos como ciudadanos políticamente independientes, exentos de responsabilidad en los hechos de la guerra y en la conducción de los asuntos del país. Como personas honradas, desinteresadas y católicas, estos sacrificados caballeros sólo aspiraban a recomendar lo mejor para su vencida nación.

Tres fueron los peruanos que se destacaron escribiendo mensajes de desaliento a través de los cuales se transmitieron las ideas derrotistas instigadas por Chile:

1.  El coronel Mariano Bolognesi Cervantes, hermano del Héroe de Arica y tío de dos Héroes de San Juan y Miraflores, bajo cuyo nombre se publicó el artículo Qué hacemos en el diario El Comercio de Guayaquil el 25 de febrero de 1881. 

2.  El Doctor Belisario Llosa y Rivero, Catedrático de Literatura de la Universidad de Arequipa, lector del discurso La verdadera situación y aspiraciones del Perú, después de la toma de Lima, pronunciado en ocasión de la apertura de las labores académicas de dicho centro de estudios el 20 de abril de 1881.

3.  El coronel, por nombramiento burocrático, don Julio Santiago Hernández, asesor principal de Miguel Iglesias, autor de la Circular a la Juventud Nacional de Cajamarca para establecer asambleas provinciales, publicada en el diario La Reacción de Cajamarca el primero de marzo de 1882. 

La ideología del derrotismo instigada por Chile

La ideología de la derrota transmitida por Bolognesi, Llosa y Rivero, y Hernández estuvo definida por los siguientes elementos básicos:

1.  El Perú fue definitivamente vencido por Chile en las Batallas de San Juan y Miraflores. La guerra terminó los días 13 y 15 de enero de 1881, con la caída en manos enemigas de Lima, capital del Perú y sede de su Gobierno.

2.  No es racional para el Perú continuar la guerra al no contar con medios efectivos de defensa que oponer a las armas chilenas. La marina y el ejército peruanos fueron casi totalmente destruidos por las fuerzas armadas chilenas.

3.  Los peruanos cumplieron su deber defendiendo a la nación.

4.  El descalabro obedeció más a características defectuosas de la propia sociedad peruana que a la agresión invasora de Chile. Entre estas características destaca la carencia de una lúcida clase gobernante y de verdaderos estadistas, la correspondiente inestabilidad política y desorganización administrativa, la corrupción, el caos económico y financiero del país y la falta de hábitos de trabajo.

5.  Teniendo en cuenta la vigencia de las condiciones anteriores, proseguir la guerra era la opción de políticos y militares acostumbrados a usufructuar del estado de cosas vigente hasta antes del 5 de abril de 1879, fecha del estallido del conflicto.

6.  Prolongar la guerra era también la alternativa de terceras naciones que sirven sus propios intereses, como Estados Unidos o Argentina. Llegada la hora de la verdad, estos países no cooperarán militar ni diplomáticamente con el Perú. Persistir en la lucha suponiendo la existencia de dicho apoyo internacional no corresponde a los verdaderos intereses del Perú.

7.  A pesar de la guerra y de las apariencias contrarias, Chile es un país hermano y defiende en el fondo los intereses del Perú. Por ello, ofrece la paz a cambio de la entrega del territorio que le permita recuperar sus gastos militares.

8.  Perú debe acceder a las condiciones dictadas por el país vencedor debido a que tiene la necesidad absoluta que su territorio sea desocupado por las fuerzas armadas chilenas. Si los ejércitos sureños permanecen en el Perú, sólo es debido a la inexistencia de un gobierno peruano responsable con quien acordar el término del conflicto.

9.  Por las razones señaladas en los párrafos anteriores, debe organizarse un gobierno provisional en el Perú que tenga como objetivo central suscribir la paz con Chile. Sin mayor pérdida de tiempo, como buen perdedor, el nuevo régimen debe reconocer la derrota, aceptar los requerimientos establecidos por Chile y entregar Tarapacá, Tacna y Arica. El tratado de paz debe formalizar dicha cesión.

10.  Alcanzada la paz y cedidos a Chile los territorios de Tarapacá, Tacna y Arica, Perú podrá “regenerarse” y resurgir política, económica y socialmente.

La ideología del derrotismo en Mariano Bolognesi Cervantes
                                                              
El 25 de febrero de 1881, el diario El Comercio de Guayaquil publicó el artículo titulado ¿Qué hacemos?, firmado, aparentemente, por el coronel de artillería del Ejército Peruano don Mariano Bolognesi Cervantes, hermano del Héroe de Arica y tío de sus dos valerosos hijos, héroes de la Defensa de Lima, capitán Enrique Bolognesi Medrano y teniente Augusto Bolognesi Medrano.

El documento atribuido a Mariano Bolognesi Cervantes es un texto propagandístico de confección visiblemente prochilena. Intenta sembrar el derrotismo entre los peruanos proclamando que el Perú había sido definitivamente vencido tras las Batallas de San Juan y Miraflores. Quien haya sido el verdadero autor de ¿Qué hacemos? sostiene que Perú no debería continuar enfrentándose al invasor chileno y debería acceder a sus demandas, sin mayor pérdida de tiempo, es decir, la “cesión de un pedazo más o menos grande de territorio limítrofe” y el pago de “mayor o menor suma por gastos de guerra”. Con estos fines, el artículo solicita la conformación de un gobierno provisional que debería tener como objetivo central “firmar la paz con Chile”.

El texto publicitario enemigo abunda en una serie de graves inexactitudes, como la de afirmar que Perú en 1881 tenía territorio limítrofe con Chile –cuando la frontera sur del Perú era compartida con Bolivia– o que Chile contaba con las simpatías del mundo civilizado, cuando el caso era exactamente el contrario, particularmente en el continente americano. Peor aún, destaca la interesada afirmación que la derrota peruana se debía a acciones de los propios peruanos y no a la agresión invasora de Chile. El documento indica que Perú gozaba de una supuesta abundancia de elementos de guerra, cuando la realidad era que carecía no sólo de escuadra para enfrentar a la armada invasora, sino de cañones Krupp y fusiles modernos para oponer a los del ejército genocida del sur. También el artículo sugiere que, a diferencia del caso de la invasión francesa en México, la autonomía del Perú como nación no estaba en peligro, cuando la verdad era que circulaban en la clase dirigente de los invasores del sur propuestas para anexar nuestro país a Chile.

Como ya se ha indicado, fuentes enemigas atribuyen la autoría de ¿Qué hacemos? a Mariano Bolognesi Cervantes. Entendemos que la responsabilidad de la preparación y firma del documento debe ser investigada cuidadosamente por los historiadores. Nos inclinamos a pensar que el nombre de Bolognesi fue manejado por agentes en Guayaquil de los invasores chilenos, con el fin de viabilizar la obtención de sus fines de conquista y rapiña territorial. Utilizaron para el efecto el nombre de Mariano Bolognesi, un militar, músico y católico ferviente que debió sobrellevar en silencio el sacrificio de su hermano en Arica –abandonado por los comandantes del ejército del sur– y compartir el sufrimiento y agonía por varios días, en su propia casa, de sus sobrinos Enrique y Augusto Bolognesi Medrano, dos de los hijos del Héroe de Arica que fueron mortalmente heridos en las Batallas de San Juan y Miraflores.

© César Vásquez Bazán, 2012
Marzo 7, 2012

¿Qué hacemos?
Artículo de propaganda chilena atribuido a Mariano Bolognesi y publicado en El Comercio de Guayaquil el 25 de febrero de 1881. Los párrafos han sido numerados correlativamente y el texto ha sido resaltado para facilitar el análisis del documento.
(Ahumada 1982, 273-274) 

La verdad tiene su fuerza por sí sola; es independiente del que la evoca o la descubre.

1.  En circunstancias como las que atravesamos, la palabra de un hombre honrado que no tiene parte en la responsabilidad de los sucesos, que jamás ha especulado con la política, que siempre ha servido lealmente a su patria en cuanto sus débiles fuerzas le han permitido y que nada pretende ni nada quiere para sí, puede, sin temor, ser lanzada al público y tal vez pueda ser escuchada y seguida con confianza para bien de la patria.

2.  ¿Qué hacemos, pues, compatriotas? Hace quince días que el ejército vencedor ocupa nuestra capital; veinticinco días hace que fuimos vencidos y estamos a merced del vencedor; y como si ya no hubiesen inmensos males que evitar, como si no fuera el momento de aprovechar para salvar la patria y regenerarnos, dormimos embrutecidos por el espanto o halagados por quiméricos ensueños.

3.  Despertemos compatriotas, y hagamos algo en bien de la patria. El cáliz de nuestras amarguras no está todavía agotado; podemos aún sufrir mucho, muchísimo si no tenemos el valor y la cordura necesarios para dominar la situación, para conjurar la tempestad que sólo está iniciada y que amenaza hundir a la patria, para siempre, en el abismo.

4.  Basta, pues, de locuras, compatriotas: basta de sangre y llanto, basta de egoísmo de partidos, de ilusiones quiméricas. Es una verdad que hemos sido vencidos desde Angamos, Pisagua, Tacna y Arica hasta Chorrillos y Miraflores; sí, lo es, que estamos vencidos y a merced del vencedor, y no por falta de valor ni de elementos, porque los hemos tenido tres y cuatro veces más abundantes de lo que necesitábamos sino porque la Divina Providencia así lo ha dispuesto, sin duda para mejor.


5.  Esto no obsta para que reconozcamos que, teniendo todas las acciones su lógica o inevitables reacciones, cuanto nos ha pasado y está pasando es la lógica reacción de nuestras acciones, de nuestras locuras, de nuestro desgobierno, de los vicios, en fin, que venimos fomentando desde medio siglo atrás.

6.  ¿Esperamos continuar la Guerra? Eso sería una fatal locura; pues si con elementos tan poderosos como teníamos hemos sido siempre vencidos, careciendo por completo de ellos y siempre debilitados por las mismas causas que nos han hecho impotentes, jamás venceremos, y el resultado final siempre sería de mayores e infructuosos sacrificios que nos enajenasen más y más las simpatías del mundo civilizado y neutral que nos contempla y juzga imparcialmente.

7.  Es menester no dejarnos extraviar el juicio por pasiones indignas. Todos los pueblos civilizados han tenido guerras y las han terminado con la paz, haciendo concesiones al afortunado vencedor.

8.  La guerra hasta el exterminio no sólo es cosa de salvajes, sino que siendo contraria a los sagrados derechos de en la humanidad, las naciones civilizadas no la pueden autorizar.

9.  Que los logreros políticos, para explotarnos, no nos pongan por ejemplo la heroica guerra de México, que no viene al caso. Allí se trataba de la pérdida de la autonomía nacional para fundar un imperio extranjero; allí era menester pelear hasta el exterminio del último traidor, del último invasor o del último patriota.

10.  Aquí, hoy día, no se trata de nada de eso. Se trata únicamente de la paz entre pueblos de un mismo origen, que siempre se han llamado hermanos, que juntos han derramado su sangre en defensa de sus derechos. Se trata de mayor o menor suma que hay que pagar por gastos de guerra, de cesión de un pedazo más o menos grande de territorio limítrofe, y de un poco de abatimiento de un amor propio, no aún claramente definido en beneficio de la humanidad. Por dinero y por terreno en el Nuevo Mundo no es posible exterminar una parte de la humanidad.

11.  ¡Ay! A través del tono exigente del vencedor, del último suspiro de nuestros heroicos combatientes y del inconsolable llanto de las familias, siento una voz misteriosa que nos dice: “Basta de sangre, de llanto y de locuras; no habéis sabido aprovechar en vuestro beneficio las riquezas del guano y salitre que os he prodigado, vuestros campos están incultos, vuestra industria es nula, vuestras mejoras locales nulas; sólo os habéis servido de esas riquezas para llenaros más y más de vicios y para comprar armas con que asesinaros entre hermanos, padres e hijos; basta, pues, de locuras criminales; yo os retiro esas riquezas para darlas a un pueblo hermano que sepa aprovecharlas mejor, mientras aprendáis a conduciros con sensatez y os hagáis dignos de que os las devuelva o las sustituya con otras iguales o más valiosas”.

12.  Para consolar nuestro patriotismo, el ejemplo más ad hoc y más inmediato lo tenemos en la guerra franco-prusiana. Ved allí a la soberbia Francia sometiéndose ayer a las exigencias de la Prusia, pagándole millones ingentes por gastos de guerra y cediéndole dos de sus más ricas provincias, la Alsacia y la Lorena, sin que por esto deje de ser la Francia una de las primeras naciones del mundo civilizado, y que hoy después del abatimiento de su orgullo y de todas las concesiones, sea aún más grande y poderosa que antes.


13.  Sí, compatriotas; basta de sangre, basta de locuras que nos han conducido a este caos; que en el espacio que se representen los ayes de nuestras desgracias, no vuelvan a resonar más nuestras flaquezas, no se vuelvan a oír los epítetos de mazorqueros, pierolistas, argollistas, etc.; seamos todos peruanos, patriotas sinceros, que buscamos el medio de curar nuestras llagas, nuestra lepra y de regenerarnos mediante el buen juicio y el trabajo honrado. Entre esos aciagos partidos, indudablemente existen algunos hombres con virtudes cívicas, con inteligencia y abnegación. Busquemos a esos pocos hombres, olvidando el que pueda haber apoyado algún partido; agrupémoslos y formemos un Gobierno constitucional, única áncora de salvación que nos queda, que sólo vea peruanos y no partidarios, y que nos conduzca a nuestra regeneración por el camino de la ley, la justicia y la honradez.

14.  ¡Al trabajo, pues compatriotas! Quince días hace que el vencedor ocupa la capital, que el vencido siente todo el peso de su desgracia, y parece que en Lima no hubiera peruanos. ¿Dónde están los hombres que piensan, los que pueden influir para evitar mayores males a la patria? ¿Qué esperamos? ¿Qué vuelva el Dictador a firmar la paz?

15.  Eso sería una fatal locura, que no conviene a nuestras necesidades, ni puede tener lugar. Lo primero, porque sería nuevo germen de revoluciones y del desgobierno en que siempre hemos vivido y que nos llevaría a la última desgracia; lo segundo, porque el mismo señor Piérola no lo hará, porque quiere hallarse expedito para gobernar el país constitucional y tranquilamente, si éste quiere elegirlo y hacer un gobierno exento de odios y partidos de los compromisos e interminables exigencias de los partidarios.

16.  Es menester que comprendamos que si queremos sinceramente darnos un gobierno sensato, que nos dé garantías de futura tranquilidad, justicia y bienandanza, debemos formar un Gobierno provisional, sobre el cual no pesen parte de las responsabilidades de nuestro malestar; que no tenga pretensiones de seguir mandando el país, sea del modo que fuese, y que sólo se limite a cumplir lealmente el muy pequeño periodo este programa, en dos palabras: firmar la paz con Chile, reanudar el orden constitucional y que luego desaparezca por completo, dejándonos sólo el dulce recuerdo de haber puesto la primera piedra del edificio de nuestra regeneración.

17.  De consiguiente, de acuerdo con el Alcalde Municipal, única autoridad con visos de legalidad que existe, o sin tal acuerdo, porque el pueblo es el soberano, debemos nombrar una junta de cincuenta o cien notables que serán los electores de los cinco o siete individuos que deben formar la junta de Gobierno provisorio, que administrará en su transitorio periodo, estrictamente sujeto a la Constitución; y sólo tendrá facultades extraordinarias para ajustar y firmar la paz con Chile y para alterar la ley de elecciones, a fin de que el nuevo Congreso se reúna en el menor tiempo posible, y sea, como el presidente y vicepresidentes, la genuina expresión de la voluntad nacional, y que no tengan cabida en las elecciones populares las dualidades, los fraudes y los escándalos que hasta aquí lo han viciado todo.

18.  En los considerandos de la primera acta debe consignarse, más o menos, lo siguiente:

Primero.  Que el gobierno constitucional se interrumpió por la fuga al extranjero del Presidente de la República, por la notoria enfermedad del primer vicepresidente, la ausencia en Europa del segundo vicepresidente, y la falta de confianza que en tan críticos momentos inspiró al país, para su defensa, el incompleto gabinete que entonces representaba al Poder Ejecutivo de la Nación;

Segundo.  Que la dictadura que sucedió al Gobierno constitucional el 21 de diciembre de 1879, no tuvo ni podía tener otra misión que la de organizar y aprovechar los elementos del país hasta darnos el triunfo en la guerra con Chile;

Tercero.  Que habiendo dicha guerra terminado desgraciadamente con el triunfo de las armas chilenas en los combates de Chorrillos y Miraflores, ha cesado la razón de ser de dicha dictadura, cuya prolongación por más tiempo sería desastrosa para el país y le llevaría, sin duda, hasta la pérdida de su autonomía; y

Cuarto.  El pueblo de Lima, capital de la República del Perú, en uso de sus más sagrados e inalienables derechos, desconoce desde esta fecha en adelante la dictadura del señor don Nicolás de Piérola, y asume su soberanía para deliberar como sigue, etc.

Fuente chilena

Ahumada Moreno, Pascual. 1888. Guerra del Pacífico. Tomo V. Valparaíso: Imprenta y Librería Americana.


© César Vásquez Bazán, 2012

Marzo 7, 2012
Etiquetas: [Archivo Mitrokhin]  [CIA]  [GonzalesPosada]  [Luis GonzalesPosada]  [Luis GonzalesPosada Eyzaguirre]  [Vasili Mitrokhin]  
Fecha Publicación: 2021-06-04T15:47:00.000-05:00
Escribe: César Vásquez Bazán
Luis Gonzales-Posada, informante de la CIA


La grave acusación de informante de la CIA contra el espía alanista Luis Gonzales-Posada Eyzaguirre (Andrew y Mitrokhin 2005, 64). Ningún medio de prensa ni "periodista" peruano ha pedido explicaciones ni investigado el tema para no quedar mal con la estación de la CIA en Lima y con el ladrón de siete suelas Alan García Pérez.

El alanismo ha confirmado la conversión fujimorista del Perú en un país gobernado por políticos sinvergüenzas. Uno de los ejemplares más cínicos y caraduras de estos últimos, identificado como Luis Gonzales-Posada Eyzaguirre, acaba de intentar poner en escena un show mediático pidiendo explicaciones a Chile sobre el caso del avionero que operaba como espía del país del sur.

Sin embargo, Gonzales-Posada tiene un pasado y un presente mucho más vergonzantes que los del acusado suboficial de la FAP, pues el mismo macrocefálico opera como informante de la CIA desde los años del régimen de Velasco Alvarado.

Sorprende que ningún periodista peruano haya encarado al soplón alanista, a pesar que desde hace años hemos informado acerca de sus antecedentes. Reproducimos el texto original en inglés que pone en evidencia a Gonzales-Posada, tomado de la página 64 del libro The World Was Going Our Way: The KGB and the Battle for the Third World. Mitrokhin y Andrew escriben en forma abierta: "A relative of President Velasco's wife, occupying 'a high position' in the administration, was exposed as, allegedly, a CIA agent".

La traducción del citado texto es la siguiente: "Un familiar de la esposa del Presidente Velasco, que ocupaba 'un puesto elevado' en el régimen, fue puesto al descubierto y acusado como agente de la CIA".

El mencionado familiar de la señora Consuelo Gonzales-Posada, esposa del general Velasco, es precisamente su hermano menor, Luis Gonzales-Posada, conocido como el cuñadísimo, quien operó en el Seguro Social y en el diario La Crónica durante el régimen velasquista.

Si usted así lo desea, puede leer no sólo el párrafo aludido sino todas las páginas vinculadas al tema. Salga de dudas visitando Google Books y haciendo clic aquí.

¿Se animarán los hombres de prensa a encarar al espía Gonzales-Posada? Ojalá los escribas peruanos demuestren que son verdaderos periodistas y no meros tomadores de notas oficiales.

Obra citada

Andrew, Christopher. 2006. The World Was Going Our Way: The KGB and the Battle for the the Third World- Newly Revealed Secrets from the Mitrokhin Archive. New York: Basic Books.

© César Vásquez Bazán
Noviembre 13, 2009
Etiquetas: [Alan García Pérez]  [Eduardo Bueno León]  [Pruébenlo imbéciles]  
Fecha Publicación: 2021-06-03T18:04:00.008-05:00

https://bit.ly/2STwGjR

Eduardo Bueno León

Alan García se suicidó porque era corrupto y genocida... y lo atraparon. Fue el gran beneficiado y azuzador del antichavismo en el Perú, país donde lo más aproximado a Chávez fue Ollanta Humala, el cual resultó neoliberal vargasllosiano de baja intensidad. Mientras mantuviera el miedo de las clases económicamente dominantes tenía asegurada la impunidad y hasta podría tentar un tercer mandato presidencial. De facto se coronó como el candidato de emergencia de la derecha neoliberal peruana.

Usó al Partido Aprista como maquinaria electoral y como fuente de reclutamiento de abogados e ingenieros, familiares y cuadros absolutamente leales, dispuestos a inmolarse por él, usando los aparatos culturales del PAP como la célebre fraternidad y lealtad. Un ejemplo fue la Fiscalía de la Nación, donde puso a adláteres que lo limpiaban de cualquier acusación. Pero sus vínculos reales eran la burguesía minera, los empresarios de la construcción, algunos banqueros que lo perdonaron, dueños de medios de comunicación y el lobby chileno. Empero, Alan García no pudo controlar las redes sociales y fue en ese espacio virtual de construcción de opinión pública, donde perdió casi todas sus batallas y de donde salieron las denuncias y narrativas más fuertes en su contra.
El APRA alanista fue su particular ejército civil de mercenarios, los que lo defendían a capa y espada, los que lanzaban campañas de satanización, grupos violentos que boicoteaban reuniones de sus adversarios. García no permitió el surgimiento de nuevos liderazgos y reprimió a los críticos violentando reglamentos y estatutos. Era un sátrapa con problemas psicológicos y mentales, incapaz de enfrentar cara a cara a sus críticos. Siempre usaba a terceros, burócratas como Del Castillo, Mulder, Mantilla, mafias de construcción civil, periodistas encandilados con su carisma y favores.
Tuvo en sus manos todos los instrumentos y decisiones para capitalizar al Estado y lanzar una gran revolución educativa, de la sanidad pública, de la seguridad social, de la conectividad y promover el despegue industrial. Bastaba con mantener sus promesas del 2006, ampliamente apoyadas. Pero claudicó. Vio la oportunidad, no para hacerse millonario, pues ya lo era con las campañas electorales del APRA y la inmolación de Mantilla. Quería vengarse, y logró que la gran burguesía peruana y transnacional beneficiada con los precios altísimos de los minerales, la misma que lo persiguió, que lo quiso matar, que lanzó una maquinaria mediática destructiva de su imagen, a partir del 2006, lo aplaudiera, lo celebrara, lo canonizara... para finalmente, pasarlo a la reserva cuando era evidente que Odebrecht lo tenía en su registro. Su última candidatura fallida fue un patético recordatorio.
Durante su primer gobierno no pudo controlar la corrupción y la espantada burocrática. Se aseguró en lo personal y familiar, porque sabía lo que se le venía encima. Durante su segundo mandato, era evidente que el robo, la mordida, la comisión, la coima se institucionalizó. Dio la impresión, que la consigna impartida al mundillo alanista fue enriqueceos bajo el lema todos formamos parte de lo mismo. Los Fiscales anticorrupción han detectado las redes entre compañeros, funcionarios recomendados de su entorno... para todos hubo mucho dinero para cortarle el paso al chavismo. García entendió que fuera del Gobierno ya no le podían garantizar la impunidad. Una generación de fiscales honestos asumió el rol de limpiar la política y al Estado del lavado de dinero promovido por el fujimorismo y las coimas de Odebrecht a los presidentes del alto crecimiento del PBI.
Si era inocente y era un hombre de honor, ¿por qué no enfrentó la detención y los juicios con dignidad? Hubiese accedido a la libertad condicional y se hubiese defendido. El Perú que lo miraba con sospecha y los jóvenes indignados con su corrupción y las matanzas, le hubiesen reconocido su arriesgada entereza. Habría alcanzado la estatura moral de un Haya de la Torre fundador histórico del APRA al que lo acusaron de todo, pero nunca nadie se atrevió a llamarlo ladrón. Era pedirle demasiado. Quien traiciona ideología, valores, programas creando un pragmatismo a su medida, no tardará en traicionar la confianza pública, la virtud cívica, el reconocimiento republicano. La corrupción se busca, no se encuentra.

Semanas antes de suicidarse, acosado por los periodistas pero realmente furioso porque las pruebas e indicios en su contra se acumulaban, lanzó su célebre grito Pruébenlo... imbéciles. García creía que tenía derecho a robar, se consideraba un salvador de las grandes ganancias empresariales y del modelo... ¿Por qué tendría que ser detenido? Conocía cabalmente los meandros de la corrupción judicial-empresarial y donde descansaba el poder que lo sostenía. Ese mismo poder que él con su traición, fortaleció y llenó de dinero. No quiso ver que la caída de su amigo, el expresidente PPK, inaugura un nuevo ciclo y las viejas alianzas comenzaban a disolverse... para crear otras nuevas, donde él mismo, ya no figuraba. Su arrebato expresó su frustración y enojo insoportables para su narcisismo, y sobre todo, el saberse abandonado ante la implacable labor de los fiscales. No proclamó su inocencia, exigió que le demostrasen su culpabilidad. Entendió tardíamente que aquello que estaba bien atado, también comenzó a desatarse.

Enero 7, 2020
https://goo.gl/pc4gqq
La naturaleza racista del sionismo y del Estado sionista de Israel
Escribe: Profesor Israel Shahak (1975, 131-138)
Traducción del inglés: César Vásquez
Israel Shahak (1933-2001), incansable luchador humanista, nacido en Polonia y sobreviviente del Holocausto
Profesor de Química en la Universidad Hebrea de Jerusalén
Presidente de la Liga Israelita para los Derechos Humanos y Civiles 
(1970-1990)

Es mi opinión fundamentada que el Estado de Israel es un estado racista en el pleno significado de este término. En el Estado de Israel a la gente se le discrimina en razón de su origen, de la manera más permanente y legal y en los aspectos más importantes de la vida. Esta discriminación racista comenzó con el sionismo y se lleva a cabo hoy en día principalmente con la cooperación de las instituciones del movimiento sionista. Voy a probar mi afirmación citando hechos, leyes y regulaciones que tienen fuerza en Israel (y que realmente todos conocen) y que son hechas cumplir por el gobierno. Por esta razón, en el presente artículo voy a ignorar el racismo de determinados individuos en particular y también las explicaciones declaradas o no declaradas con las que a veces se intenta “justificar” este racismo.

En el Estado de Israel, una persona que no es judía es discriminada, por el hecho de no ser judía, en los siguientes aspectos de la vida cotidiana:

1.  El derecho a vivir o a habitar, y el derecho a abrir un negocio en el lugar de su elección. La mayor parte de la tierra en Israel pertenece o es administrada por el Fondo Nacional Judío (JNF según sus siglas en inglés) que es una institución de la organización sionista, y que opera con una admitida política racista. El Fondo Nacional Judío prohíbe a los no judíos vivir o abrir un negocio en las tierras de su propiedad y, a veces, inclusive, les prohíbe trabajar, sólo porque no son judíos. Esta política goza de perfecta legalidad en Israel (1) y es hecha cumplir con todos los instrumentos del régimen israelí. Legalmente, de esta manera, se crearon en Israel muchos pueblos enteros que, como dice la frase, están “limpios de árabes” o como diríamos más bien, están “limpios de gentiles o goyim (2)”.

En muchas ciudades, como en Alta Nazaret, sólo un área especial está “dedicada” a permitir que los árabes vivan en ella. Cualquier intento de un árabe de comprar o alquilar un departamento de propiedad de un judío es impedido abierta y legalmente por todas las ramas del gobierno (el Ministerio de Vivienda, la municipalidad, etc.) y también encuentra la oposición ilegal de los habitantes judíos, oposición que recibe el apoyo de la policía israelí. Debo recordar que nadie se opone a una operación de venta o alquiler de un departamento en Nazaret si el comprador o el arrendatario es judío; lo que significa de acuerdo con la definición racista, legal en Israel, de la palabra “judío” un ser humano que puede probar que su madre, su abuela, su bisabuela, y la abuela de su abuela eran judías. Si el interesado puede probar su ascendencia judía por línea materna, la operación se acepta como correcta, y nadie se opone a ella, ni el gobierno, ni los habitantes. Hay oposición a la venta o al alquiler sólo si la madre del comprador no es judía.

En la misma área puede mencionarse otro ejemplo. Es el caso de Muhammad Ma’aruf, ciudadano israelí del pueblo de Dir-El-Assad, que quería abrir una fábrica en la ciudad de Carmiel. La apertura le fue prohibida oficialmente debido a la razón oficial que Carmiel es una ciudad “fuera de los límites” para los no judíos. Al final Ma’aruf tuvo que construir su fábrica fuera de los límites de Carmiel.

Quiero volver a enfatizar que no hay limitación alguna para que cualquier judío abra un negocio o viva en cualquier lugar en Israel. Por lo tanto, las limitaciones vigentes en la gran mayoría de las tierras israelíes constituyen una grave discriminación racial. Yo, Israel Shahak, puedo vivir o abrir un negocio en cualquier lugar de mi elección por supuesto, si llego a un acuerdo con el dueño anterior pero sólo porque mi madre era judía. Un ciudadano israelí cuya madre no es judía no puede disfrutar de este derecho. Ésta es la discriminación racista que el no judío sufrirá todos los días de su vida.

Quiero continuar con este tema a fin de demostrar que:

A.  No hay ninguna conexión entre este tema y lo que recibe entre nosotros, los israelitas, el nombre de “seguridad”. La limitación mencionada líneas arriba se aplica de manera racista a todos los no judíos, incluyendo entre ellos a aquellos que sirvieron en el ejército israelí, e incluso a aquellos que se distinguieron o resultaron heridos durante su servicio en el ejército; o, si son demasiado viejos, cuyos hijos u otros parientes sirvieron en el ejército. Muhammad Ma’aruf es un druso (3), y por lo tanto toda su familia está obligada a cumplir con el servicio obligatorio en el ejército israelí, al igual que los judíos. Sin embargo, Ma’aruf no tiene el derecho, que tiene cada judío, de vivir en Carmiel. Un ladrón o un asesino judío, que ha cumplido su condena, tiene el derecho de vivir en Carmiel. Un gentil (“goy”), un druso, un circasiano, un beduino o un cristiano que digamos hizo su servicio militar en el ejército, y que fue herido durante su servicio y quedó inválido, ese hombre no tiene el derecho a habitar en Carmiel sólo porque le tocó nacer de la madre “incorrecta”.

B.  Esta discriminación racista no está conectada con nada que haya sido descrito como “izquierda” o “derecha”, o “halcones” y “palomas”, dentro del movimiento sionista. Muy por el contrario. Los dos bloques más racistas en Israel son los “socialistas” sionistas y el movimiento “Nacional Religioso”. La santa alianza entre ellos se basa en su apoyo común al racismo. Por ejemplo, cuando militantes derechistas organizaron la manifestación del “asentamiento” Sebastia, los activistas del “Moked” (4) hicieron una demostración por su cuenta ante la finca perteneciente al general de reserva Ariel Sharon, en protesta por el hecho que Sharon empleaba a árabes en dicha finca.

Soy un firme opositor de la política y las acciones del general Sharon, pero considero que el escritor Amos Oz que se ha “distinguido” especialmente por mantener dicha acusaciónes en este caso el racista más peligroso, y que Sharon tiene el pleno derecho de contratar trabajadores para su granja sin distinción alguna de raza, religión o nacionalidad.

C.  En este respecto, los peores racistas de Israel son los integrantes de los kibutz (5). Los miembros de los kibutz Hashomer Hatzair” son los más despreciables por su racismo debido a que añaden una gran cantidad de hipocresía a su racismo (6). Un ciudadano israelí que no es judío no puede ser aceptado como miembro de un kibutz, incluso en el caso en que la hija de un miembro del kibutz se enamore de un trabajador no judío contratado por dicho kibutz.

D.   Si se inflige a judíos en otros países, las discriminaciones de este tipo encuentran y con razón el grito de “antisemitismo”. Pero ¿cuál es la diferencia? ¿Cuál es la diferencia entre la prohibición infligida a un judío a no vivir en Arabia Saudita, simplemente porque es judío, y la prohibición aplicada a un no judío de no habitar en Carmiel, simplemente porque no es judío? ¿Cuál es la diferencia entre la lucha continua para abrir clubes o barrios en los Estados Unidos, que inicialmente se negaban a aceptar judíos, y la lucha continua para impedir que los no judíos ingresen en ciudades enteras en Israel, con el propósito de habitar allí, o incluso con el fin de abrir un negocio? Si bien los sionistas, aquí en Israel, y los antisemitas en otras naciones se encuentran en diferentes ubicaciones geográficas, lo cierto es que están luchando en el mismo lado de la barricada. El Estado sionista de Israel hace aquí, en Israel, exactamente lo mismo que los antisemitas, por lo general sin éxito, intentan hacer en otros países.

2.  La “Salvación de la Tierra” es el concepto que se introduce en los cerebros de todos los alumnos judíos en Israel desde el jardín de la infancia.

¿Qué es esto?

De acuerdo a la enseñanza del Ministerio de Educación, el significado del concepto es que una tierra “se salva” cuando su propiedad es transferida a judíos. Una tierra que todavía no ha sido “salvada” pertenece aún a los seres humanos que son hijos de madres no judías. El judío tiene la obligación de “salvar” esa tierra. Contando con el apoyo más decidido del gobierno israelí y especialmente de sus fuerzas de seguridad, los mensajeros del Fondo Nacional Judío son utilizados continuamente para “salvar” tierra, tanto en Israel como en los territorios ocupados, y en transformarla en una nueva área para la práctica del racismo.

El mejor y el más reciente ejemplo es el de los Enfoques Rafiah. No quiero discutir aquí los problemas de las compensaciones “justas” o “injustas” para los árabes expulsados ​​de esa área, ni tampoco el problema del “trabajo judío” o el “trabajo árabe” en dicha área (7). Sólo quiero hacer una pregunta simple, de carácter humano: ¿Las personas que vivían en esa área hasta hace unos pocos años gozan ahora del derecho a vivir en la nueva ciudad racista de Yamit? (8). “Tiene un árabe israelí el derecho a establecerse en Yamit? La respuesta oficial y abierta israelí es: ¡No! Sólo los judíos disfrutan del derecho de vivir en la nueva ciudad racista de Yamit y en los demás asentamientos establecidos cerca de ella.

No me interesan las razones de esa política. Tal vez los zares de Rusia tuvieron una buena razón cuando prohibieron a los judíos vivir fuera del área de Pale (9), sólo porque eran judíos. ¡Pero eso fue racismo! Del mismo modo, lo que se hace ahora con los Enfoques Rafiah y actos similares de “salvación de la tierra”, en cualquier área de Israel o de los territorios ocupados, constituyen actos similares de racismo.

En lo que concierne a los sionistas, quiero hacer hincapié que se trata de un racismo que tiende a infinito. El objetivo es la “salvación” de todas las tierras en la Tierra de Israel y, por lo tanto, la expulsión de todos los no judíos de la tierra así “salvada”.

En este aspecto, el sionismo es peor que el régimen del Apartheid de Sudáfrica. Ese régimen ha “dividido” el país y ha prohibido a los blancos comprar tierras en áreas “negras” (los bantustanes) y a los negros comprar tierras en áreas “blancas”. El sionismo quiere “salvar” tanta tierra como sea posible, sin ningún límite, en todos los ámbitos de lo que denomina la “Tierra de Israel”. Luego, convertirá la tierra “salvada” en una gran área de Apartheid, en la que los seres humanos que nacieron de madres no judías no tendrán derecho a vivir. No veo ninguna diferencia si el área del Apartheidfue creada por confiscación o por compra. El hecho más importante es que existe.

Una vez más, en este asunto los sionistas “moderados” fueron y son los peores. Es correcto el testimonio del historiador sionista Walter Laquer en su libro, escrito en idioma hebreo, Historia del Sionismo (Shoken, 1974, 178): “En principio, A. D. Gordon (10) se opuso a la violencia y justificó la defensa propia sólo en las condiciones más extremas. Sin embargo, él y sus compañeros querían que cada árbol o planta en la patria judía fueran plantados únicamente por pioneros judíos. Esto significa que Gordon deseaba un Apartheidabsoluto y la expulsión total de los no judíos de la “Patria Judía”, pero sin derramamientos de sangre. Yo, por el contrario, no me opongo siempre a la violencia, pero, en principio, sí me opongo al Apartheid, sin importar la manera cómo se llegó a él.

3.  El derecho al trabajo. Comenzaré aquí acudiendo a dos citas. Bajo el título Las autoridades israelíes de los asentamientos adoptan medidas contra el arrendamiento de tierras a árabes, el diario Maariv, en su edición del 3 de julio de 1975, refirió la siguiente historia racista: “Recientemente, el Ministerio de Agricultura y el Departamento de Asentamientos de la Agencia Judía iniciaron una vehemente campaña para erradicar la plaga de arrendamientos de tierras y de huertos a beduinos y agricultores árabes en la Galilea occidental. El Director del área de Galilea de la Agencia Judía, Aharon Nahmani, informó que su oficina envió una circular a todos los asentamientos, en la que se les advierte que el arrendamiento de tierras nacionales para su cultivo por aparceros árabes, así como el alquiler de los huertos para su cosecha y comercialización de sus productos por árabes contradice la ley y los reglamentos de las autoridades de los asentamientos y los movimientos de dichos asentamientos. La administración del área de Galilea ordenó a los asentamientos abstenerse de esta práctica y subrayó que ya el año pasado el Departamento formuló cargos legales en contra de los asentamientos que no se abstuvieron de arrendar las tierras.

Preste atención por favor: debido a que yo, Israel Shahak, soy judío, estoy permitido a arrendar huertos para cosecharlos y comercializar sus productos. Sin embargo, un árabe, sólo porque es árabe, está prohibido  de hacer lo mismo. El Ministerio de Agricultura del Estado de Israel junto con las Autoridades (sionistas) de los Asentamientos perseguirá y procesará a los asentamientos judíos, por incurrir en acciones que son completamente legales cuando se realizan entre judíos de una parte y judíos de la otra, pero se convierten en falta grave cuando se realizan entre judíos y árabes.

Y, verdaderamente, los asentamientos fueron castigados. Sin embargo, como en Israel los asentamientos son vacas sagradas porque son racistas, a los transgresores que “violaron la ley” se les concedió un privilegio especial, algo que no sucedió con Yehoshua Peretz (11). No se les obligó a comparecer en los tribunales para responder a la acusación del terrible “crimen” de ausencia de racismo, pero se llegó a “un acuerdo” por el que los infractores lograron ser excluidos del procedimiento legal a cambio  de entregar “donaciones” a un fondo misterioso.  El diario Al-Hamishmar, en su edición del 21 de julio de 1975, refirió el final de esta historia: “El Ministerio de Agricultura mencionó a una serie de asentamientos agrícolas que fueron “sorprendidos” violando la ley y arrendando sus tierras para el cultivo o para la cosecha de productos. Los asentamientos no fueron multados porque habían cometido este delito por primera vez, pero fueron obligados a entregar donaciones en dinero a un fondo especial, que se establecerá en el futuro cercano, y cuyos objetivos aún no han sido definidos. El total de las “donaciones” fue 750,000 libras israelitas. Además el diario indicó que “si un asentamiento es sorprendido arrendando sus tierras una vez más, se le cortará toda forma de apoyo estatal. Dicho asentamiento no recibirá asignaciones de agua, no obtendrá crédito y no disfrutará de préstamos para el desarrollo”.

No debe olvidarse que el Ministerio de Agricultura de Israel se encarga de hacer cumplir la política racista. Y no en vano esta lucha racista contra los derechos humanos de los árabes a trabajar y ganarse honradamente la vida, fue inaugurada con la declaración del Ministro de Agricultura A. Uzan que “la dominación de la agricultura judía por los trabajadores árabes es un cáncer en nuestro cuerpo” (12). Por supuesto, el ministro trató a esos seres humanos como si fueran el cáncer. ¿Puede haber un racismo peor que éste? ¿Se imagina Ud. a un ministro francés comparando con “el cáncer” a los judíos comerciantes en textiles en Francia y “tratando” con ellos de manera similar como los judíos hacen con los árabes en Israel?

4.  El derecho a la igualdad, el derecho de todo ciudadano a disfrutar de una política de su gobierno que trate a todos los ciudadanos aplicando criterios no racistas y estables.

El Ministerio de Vivienda de Israel se compone de dos partes. El organismo principal, como puede apreciarse en los Enfoques Rafiah, ejecuta una política racista en beneficio único de los judíos. En forma aparte existe una unidad especial denominada “Departamento para la vivienda de las minorías”, que es digna de su nombre: únicamente se ocupa de los “no judíos”. Por ejemplo, aquí en Jerusalén, al mismo tiempo que el Ministerio de Vivienda construye dentro de los límites de la ciudad edificios de departamentos sólo para judíos, el “Departamento para la vivienda de las minorías” hace lo contrario: reduce el número de pobladores musulmanes y los transfiere fuera de Jerusalén (13).

De manera similar, las políticas oficiales israelitas de “poblar Galilea” y “judaizar Galilea” son una y la misma cosa. No es la población en general de Israel la que es invitada a establecerse en Galilea. Un árabe del “Pequeño Triángulo” nunca será invitado ni permitido de participar en ese plan racista. El Estado racista de Israel carece de una política humana de vivienda, como la que existe, en diferentes formas, en la Unión Soviética, en los EE.UU., o la Gran Bretaña. El Estado de Israel ni siquiera aparenta preocuparse por la vivienda para un ser humano, por tratarse de un ser humano integrante de una familia pobre, o de una familia con muchos hijos, debido a que la vivienda decente es una necesidad humana. ¡No! En razón de sus objetivos sionistas como el de la “judaización de Galilea”, el Estado de Israel ejecuta simultáneamente dos conjuntos de políticas contradictorias: una, de máximo cuidado para los judíos, y la otra de discriminación y opresión de los “no judíos”.

El problema de la salud se enfrenta de la misma manera. Cuando se consideró adecuado honrar a Abdul Aziz Zu’abi, el hombre del Mapam, se le nombró como “Viceministro de Salud de las minorías” y se le puso al frente de un departamento de nombre similar del Ministerio Israelí de Salud. En Israel, por razones sionistas racistas, la salud humana no se reconoce como tal. Sólo se permite la existencia de dos tipos separados de salud: la salud del judío, y la salud del no-judío. Ésta es la razón por la que, recientemente, Hussein Qassem Mustafá, mandatario de la tribu de Mikhman El-Khujirat (beduinos de Galilea que sirven en el ejército), se quejó que su comunidad “no tenía derecho” a recibir vacunaciones del Ministerio de Salud. Es obvio que si se permite la existencia de un departamento independiente para “la salud de las minorías” se generará la discriminación (14).

La vivienda y la salud en Israel no son, por supuesto, los únicos ejemplos. En casi cada aspecto de la vida del Estado de Israel existe una separación racista similar entre “judíos” y “no judíos”, separación que provoca necesariamente discriminación. Estoy dispuesto a presentar otros ejemplos, si se me brinda la oportunidad de hacerlo.

Finalmente, deseo presentar dos conclusiones principales:

A.  No deseo debatir ninguna justificación para la política racista. El hecho más importante es que la política racista existe. Por lo tanto, el primer paso consiste en admitir la verdad: el Estado de Israel es un estado racista, y su racismo es una consecuencia necesaria del racismo del movimiento sionista. Los hechos son los hechos. Después de este reconocimiento podemos debatir, si queremos hacerlo, por qué el racismo está “prohibido” en contra de los judíos pero se convierte en una buena acción cuando se lleva a cabo por los judíos.

B.  Sé que el Estado de Israel no es el únicoestado racista. Del mismo modo, sé que  la organización sionista no es la única organización racista. Por ejemplo, sé que el párrafo sexto del Pacto Palestino de 1968 también puede considerarse como una declaración racista y así lo he dicho muchas veces a audiencias árabe-palestinas en países neutrales. Por lo general, encuentro gran entendimiento. Pero la justicia empieza por casa. El primer deber de todos los ciudadanos de Israel, y también de todos los judíos en la diáspora que se definen a sí mismos como “partidarios de Israel”, es la lucha contra el racismo y la discriminación que el sionismo ha establecido en el Estado de Israel, y que se dirige contra todos los no judíos que viven en él.

Semejante lucha, comienza necesariamente con la explicación del carácter racista del sionismo y del Estado de Israel y con la explicación que la condena de dicho racismo no es antijudía ni antisemita, al igual que la condena similar del racismo de la Rusia zarista no implica odio de los rusos. Sólo un Estado que suprima dentro de sí mismo todas las formas de racismo, empezando por aquellas que dicho Estado practica, puede, después, poner en práctica una política que traerá a todos una paz estable. Esa paz sólo puede ser una en la que las personas no sean discriminadas en razón de su origen, ni discriminadas en su derecho a vivir, ni en su derecho a trabajar, ni en ningún otro aspecto de sus vidas, y que cualquiera que sea el gobierno que exista, tratará a todos en la manera en que todo ser humano merece ser tratado.

Notas

(1)  A diferencia de intentos de discriminación similar contra los judíos residentes en otros países del mundo, intentos que son considerados ilegales.

(2)  Término utilizado por los practicantes de la religión judía para denominar a aquellos que no profesan el judaísmo.

(3) Habitante de Israel que profesa una variante de la religión islámica.

(4)  El Moked es un partido sionista socialista, supuestamente a la izquierda de la alianza política conocida como Alineación.

(5)  En Israel, el kibutz es una comunidad agrícola de producción y consumo.

(6)  Los kibutz Hashomer Hatzair” pertenecen al partido Mapam, y son enfáticos en sus declaraciones de “socialismo”, “atención y cuidado para los árabes”, etc.

(7)  Dejo el debate sobre esos temas a los hipócritas del Mapamy del Moked.


(8)  Situada en dicha área.

(9) Pale era una región de la Rusia Imperial en que estaba permitida la residencia permanente de judíos. Generalmente, estaba prohibido para los judíos residir de manera permanente fuera de Pale.

(10)  Uno de los fundadores del “socialismo” sionista. Supuestamente un moderado, en realidad era un racista antiárabe.

(11) Un líder de los trabajadores de la ciudad de Ashdod; un judío de Marruecos.

(12)  Árabes que, por cierto, son ciudadanos israelíes.


(13) El “Departamento para la vivienda de las minorías” acude al uso del verbo “adelgazar” para denominar la transferencia de palestinos fuera de Jerusalén. ¡Qué palabrita para referirse a seres humanos la que utilizan las entidades oficiales de Israel!

(14) Artículo de Shulamit Aloni, miembro del Parlamento Israelí, publicado en el diario Yediot Aharonot, edición del 10 de octubre de 1975.

Fuente:

Shahak, Israel. 1975. The Non-Jew in the Jewish State. A collection of documents. Jerusalén.

Artículo publicado en Pi-Ha’aton, semanario de los estudiantes de la Universidad Hebrea de Jerusalén, el 5 de noviembre de 1975. Fue escrito por invitación de los editores, en el marco del debate sobre el sionismo.

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Resolución 3379 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Trigésimo Período de Sesiones, sobre eliminación de todas las formas de discriminación racial fue aprobada el 10 de noviembre de 1975

Declaración de las Naciones Unidas calificando al sionismo como una forma de racismo y discriminación racial recuerda que el sionismo es una ideología racista e imperialista y que estuvo aliado con el racismo sudafricano del Apartheid
Fuente: United NationsDag Hammarskjöld Library.


Fuente: United NationsDag Hammarskjöld Library.


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Vídeo sobre el origen de la opresión del Estado Judío sobre Palestina
La ilegal candidata a la presidencia del Perú, ciudadana japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) debería ser juzgada por complicidad en los crímenes cometidos por la dictadura que presidió su padre.

La corrupción fujimorista resumida magistralmente por Heduardo en su tinta, revista Caretas, No. 1562, 8 de abril de 1999

Apropiación de las donaciones japonesas
Escribe: Lupe Muñoz
La República, 4 de octubre de 2014

La Segunda Sala Penal Liquidadora Transitoria de la Corte Superior de Lima dispuso reiniciar el proceso contra tres hermanos y un cuñado del expresidente Fujimori Ken’ya por la apropiación ilícita de fondos donados por ciudadanos japoneses en el periodo 1990-2000. Además, ratificó la orden de captura internacional para todos ellos.

Se trata de Rosa, Juana y Pedro Fujimori Fujimori, además del exembajador peruano en Japón Víctor Aritomi Shinto. Después de un largo proceso, finalmente la Segunda Sala Penal Liquidadora Transitoria citó a los imputados el 25 de setiembre de 2014. Ninguno apareció. Ni siquiera acreditaron un abogado defensor.

Al notar que se trataba de una burla, el Tribunal, presidido por el magistrado Aldo Figueroa Navarro e integrado por sus colegas Liliana Placencia Rubiños y Segismundo León Velasco, ratificó la orden de captura internacional de los acusados. Rosa Fujimori y su esposo Víctor Aritomi, así como Juana Fujimori, se ocultan en Japón valiéndose de la adopción de la nacionalidad nipona. Pedro Fujimori reside en Estados Unidos y el Poder Judicial tramita su extradición. Por orden del Tribunal se ha reactivado el procedimiento para traer a Pedro Fujimori al país.

Reos contumaces

El titular de la Segunda Fiscalía Superior, Hugo Turriate Loayza, acusa a los familiares de Alberto Fujimori de los delitos de peculado doloso y asociación ilícita para delinquir.

Víctor Aritomi y su cónyuge Rosa Fujimori, desde Japón, y Juana Fujimori y Rosa Fujimori, desde Perú, recibían de instituciones y ciudadanos nipones aportaciones en dinero como donación para los niños pobres. El dinero era captado por Apenkai, una organización no gubernamental de la familia Fujimori, que simuló la construcción de colegios para justificar el uso de los recursos donados. El exsecretario del despacho presidencial José Kamiya Teruya es otro de los acusados. A diferencia de los demás, acreditó su defensa.

Según la investigación de las autoridades judiciales, alrededor de veinte millones de dólares que aportaron los japoneses durante el gobierno de Fujimori terminaron en las cuentas personales de los acusados y sus familiares, en particular en el desaparecido NBK Bank, que en Lima era representante del Bank of Tokyo.

Durante las indagaciones se descubrió que el exembajador Víctor Aritomi transfirió a Alberto Fujimori 225 mil 123 dólares a una cuenta del Banco de la Nación que tenía en el Swiss Bank Corporation. Luego el Banco de la Nación entregó a Fujimori un cheque de gerencia por la mencionada suma, el 25 de junio de 1993. El dinero correspondía a las donaciones japonesas que captaba el exembajador Aritomi, el hombre que manejaba las finanzas del expresidente Alberto Fujimori.

De acuerdo con la acusación fiscal, "por disposición del ex presidente Alberto Fujimori, en complicidad con el exembajador Víctor Aritomi, y el exsecretario del despacho presidencial, José Kamiya Teruya, manejaron dineros provenientes de donaciones japonesas realizadas al despacho para fines de asistencia social, de las que no existen reportes sobre el destino final de las mismas".

La fiscalía identificó varias transferencias de donaciones japonesas a cuentas que controlaba Fujimori. Por ejemplo, la donación de un millón de dólares del empresario japonés Shosaku Nagase; de un millón 2 mil 890 dólares que entregó el diario nipón Shankei Shimbum; de un millón de dólares de la compañía Mitsubishi; y 664 mil 120 mil dólares que proporcionaron distintas personas japonesas de buena fe; todos estos fondos terminaron en una cuenta del Banco de Crédito del Perú (Nº 191.10552716-1-08), que José Kamiya administraba bajo órdenes de Alberto Fujimori.

En este tipo de operaciones, el que recibía las donaciones era el exembajador en Japón Víctor Aritomi (1990-2000), quien usaba sucursales de bancos extranjeros en Tokio para transferir los montos a cuentas que Rosa, Juana y Pedro, e incluso su suegra, Mutsue Inomoto de Fujimori, tenían en el NBK Bank, en Lima. Luego depositaban los fondos en cuentas a plazos, ganaban intereses, lo retiraban en efectivo y lo sacaban del país o depositaban a nombre de testaferros, por lo general de la comunidad nisei.

El juicio por el caso de la apropiación ilegal de las donaciones japonesas es emblemático. En 1992, la entonces primera dama Susana Higuchi denunció a sus cuñadas Rosa y Juana por el destino indebido de la ropa donada por ciudadanos japoneses.

Fujimori Ken’ya con su hermana Rosa Fujimori de Aritomi y el esposo de ésta, Víctor Aritomi Shinto, acusados de enriquecimiento ilícito y asociación ilícita para delinquir. Aritomi y Rosa Fujimori se encuentran prófugos y viven en Japón, al amparo del gobierno nipón.

Ciudadana japonesa Juana Fujimori de Kagami, tía de la súbdita japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko), acusada de apropiarse de donaciones hechas al Gobierno del Perú. La Fujimori se encuentra prófuga, al amparo del Japón.

Súbdito japonés Pedro Fujimori, tío de la ciudadana japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko), prófugo al amparo del Japón 

En lugar de cobrar la renta parasitaria que percibe como congresista, la nipona debería estar tras las rejas en la Cárcel de Mujeres de Chorrillos. Basamos nuestras afirmaciones en el vídeo de una entrevista poco difundida en el Perú, en el que la mencionada Fujimori Keiko reconoce su participación en los actos de la dictadura fujimorista.

En el primer vídeo que adjuntamos, se aprecia a la ciudadana japonesa Fujimori Keiko reconociendo que su padre, el también súbdito nipón y exdictador Fujimori Ken’ya, “ordenó eliminar terroristas y que no era loco para estarlo diciendo públicamente”.

Con la concha y el cinismo que la caracterizan, la hija del socio de Montesinos se niega a entender que tales eliminaciones constituyen, precisamente, los crímenes por los cuales se sentenció a su padre.

La entrevista es en inglés y en ella la hija nipona del dictador nipón reconoce entre otras cosas:

1.- Que vivió y “trabajó” con su padre, en especial cuando ambos residieron en las instalaciones del centro criminal llamado Servicio de Inteligencia Nacional. Durante la dictadura fujimorista, desde el SIN se dirigió los escuadrones de la muerte. En el SIN también se torturó y cremó a detenidos políticos.

2.- Que es testigo directo de lo que ella llamó “los trabajos y logros” de su padre, el dictador Fujimori Ken’ya. En otras palabras, la súbdita japonesa Fujimori Keiko aceptó que fue parte del grupo que gobernó dictatorialmente el país entre 1990 y el año 2000 y que es testigo de las decisiones que condujeron a la ejecución de los crímenes cometidos por dicho régimen.

3.- Que durante la dictadura de su padre “se eliminaba terroristas”. Con una sonrisa oriental en los labios, explica que de acuerdo a la versión de su papi “no se eliminaba a sospechosos sino a terroristas”. Dándose cuenta que estaba reconociendo la ejecución de peruanos que no habían sido sometidos a juicio, la Fujimori intentó corregir lo dicho indicando que usa la palabra “eliminación” en su acepción militar. Sólo consigue hundirse en su propio vómito, puesto que en jerga castrense “eliminación” significa destrucción y aniquilamiento. En tono de arrogante confidencia, la hija del dictador termina esta parte de la entrevista explicando que eso “no podía decirse en público”.

4.- Su conocimiento previo de las acciones criminales del SIN fujimorista. Nótese en especial que la hoy ilegal candidata a la presidencia usa la expresión “nosotros” para referirse a los asesinatos y vejaciones cometidos por el régimen fujimorista. Hipócritamente, la súbdita nipona solicita excusas por los asesinatos de Barrios Altos y La Cantuta y por los crímenes de los sicarios militares organizados por su padre y Montesinos en el denominado Grupo Colina. No percibe que además del pedido de disculpas se requiere la acción correctiva de la justicia.

Así, pues, no sólo por ser ciudadana extranjera sino por haber conocido con antelación los crímenes y delitos de la dictadura fujimorista y estar de acuerdo con ellos, los electores no deben votar por la nipona Fujimori Keiko.

Otrosídigo: Una futura Constitución debe asegurar que los gobernantes de nuestro país sean no sólo peruanos de nacimiento, sino que jamás hayan renunciado a la ciudadanía peruana y carezcan de segundas o terceras nacionalidades que puedan comprometer su lealtad a la patria, como es el caso de los miembros de la familia del dictador Fujimori.

A continuación presentamos la versión en inglés y la traducción al castellano de las respuestas de la ciudadana japonesa Fujimori Higuchi Keiko en la entrevista que condujera Mariana Sánchez Aizcorbe para Al-Jazeera el 7 de abril de 2009.

Respuestas traducidas al castellano de la súbdita japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko)
(Tiempos de la entrevista incluidos entre paréntesis)

Entrevistadora Mariana Sánchez-Aizcorbe: “Usted siempre ha mantenido la inocencia de su padre. ¿Por qué?” (0:01 - 0:04)
Fujimori Keiko: “Viví y trabajé con mi padre cuando él fue presidente. Soy testigo directo de su trabajo y sus logros.” (0:04 - 0:15) ...

Entrevistadora: “La doctrina que su padre implementó incluyó la eliminación de sospechosos.” (1:02 - 1:06)
Fujimori Keiko: “No. Ellos dijeron… la eliminación de terroristas. Eliminación de terroristas no significa –y él no lo iba a decir en público (sic)– que iba a matar gente. Obviamente. Quiero decir, sólo alguien que esté loco haría eso. Ésta es una palabra que es usada en términos militares.” (1:06 - 1:26)

Entrevistadora: “No es un secreto que se libraba una guerra sangrienta y que se peleaba una guerra sucia.” (1:26 - 1:31)
Fujimori Keiko: “No podemos negar que murió gente en los Barrios Altos y en La Cantuta. No podemos negar que el Grupo Colina existió. Sí existió. Esas matanzas sucedieron y nos arrepentimos de ello. Nos sentimos muy apesadumbrados por sus familias…” (1:31 - 1:45)

Respuestas en idioma inglés de la súbdita japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko)

Entrevistadora Mariana Sánchez-Aizcorbe: “You have always maintained the innocence of your father. Why?” (0:01 - 0:04)
Fujimori Keiko: “I have lived and worked with my father when he was president. I am a direct witness of his work and his accomplishments.” (0:04 - 0:15) ...

Entrevistadora: “The doctrine that your father implemented included the elimination of suspects.” (1:02 - 1:06)
Fujimori Keiko: “No. They said… the elimination of terrorists. Elimination of terrorists doesn’t mean –and he is not gonna say it in public– that he was to kill people. Obviously. I mean, only somebody crazy will do that. This is a word that is used on militar terms.” (1:06 - 1:26)

Entrevistadora: “It is not a secret that there was a bloody war going on and that a dirty war was being fought.” (1:26 - 1:31)
Fujimori Keiko: “We cannot deny that people die in Barrios Altos and La Cantuta. We cannot deny that Colina Group existed. It did exist. These killings did happen and we regret for this. We feel very sorry for their families…” (1:31 - 1:45)


La ilegal candidata japonesa a la presidencia del Perú Fujimori Keiko y su familia convivían con el cómplice de su padre, Vladimiro Montesinos, en el edificio del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Este vídeo debe refrescar la memoria de los peruanos.

Súbdita nipona Fujimori Keiko explica su plan de gobierno. Consiste en sacar de la cárcel a su padre, el criminal japonés Fujimori Ken’ya. ¿Cómo es posible que un país que se precia de ser república pueda tener candidatos extranjeros a la presidencia, peor aún que aspiren a liberar a delincuentes extranjeros convictos y confesos como Fujimori Ken’ya?

El estadounidense Pedro-Pablo Kuczynski con la japonesa-estadounidense Fujimori Keiko

Una caricatura para no olvidar: Dos de los candidatos extranjeros de la derecha dando a conocer su cercanía política y económica en Lima, el 13 de abril de 2011.

藤森 恵子: El verdadero nombre de la japonesa Fujimori Keiko

藤森 恵子 (Fujimori Keiko) oculta a la opinión pública peruana que antes de cumplir veintidós años de edad, renunció a la nacionalidad peruana para asumir la nacionalidad japonesa. Su renuncia fue similar a la abjuración de la nacionalidad peruana hecha por el pendejo transnacional Pedro-Pablo Kuczynski con el fin de adquirir la ciudadanía estadounidense. Para las leyes niponas Fujimori Keiko no sólo es japonesa sino, más aún, es japonesa de nacimiento.

¿Es cierto que 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) es japonesa de nacimiento?

Sí, es cierto. Conforme a la legislación nipona, Fujimori Keiko es considerada japonesa de nacimiento.

De acuerdo con el artículo 2, inciso 1 de la Ley de Nacionalidad del Japón, un recién nacido adquiere la nacionalidad nipona cuando su padre, o su madre, o ambos tienen la nacionalidad japonesa. Ése es el caso de Fujimori Keiko, hija de padre y madre japoneses.

¿Por haber nacido en el Perú perdió 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) la nacionalidad japonesa?

No, no perdió la nacionalidad japonesa.

Según las leyes del país del Sol Naciente, si bien Fujimori Keiko nació en el Perú, por ser hija de padres nipones ostenta y mantiene la nacionalidad japonesa.

Así lo prescribe el artículo 11 de la Ley de Nacionalidad del Japón. El japonés sólo pierde su nacionalidad cuando adquiere la nacionalidad extranjera por propia voluntad.

Por consiguiente, Fujimori Keiko no dejó de ser japonesa por haber nacido en el Perú. 

Obviamente, ella no pudo determinar su lugar de su nacimiento por voluntad propia.

¿Renunció 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) a la nacionalidad peruana?

Sí, renunció a la nacionalidad peruana para conservar la nacionalidad japonesa.

Inicialmente, por haber nacido en el Perú, Fujimori Keiko tuvo dos nacionalidades: la peruana por haber nacido en el territorio de nuestro país, y la japonesa por ser hija de padre y madre nipones.

En estos casos, Japón aplica el artículo 14 de la Ley de Nacionalidad que prescribe que antes de cumplir los veintidós años de edad la persona con doble nacionalidad debe escoger una de ellas.

De acuerdo con el inciso 2 del mencionado artículo, la decisión de Fujimori Keiko de asumir la nacionalidad japonesa, se formalizó en la Declaración Jurada de Elección de Nacionalidad. Fujimori Keiko, por voluntad propia, asumió la nacionalidad japonesa y renunció a la nacionalidad peruana. Su declaración quedó asentada en el registro familiar (koseki) de la familia Fujimori.

¿Puede un peruano confiar la presidencia de la nación a un renunciante a la nacionalidad peruana como 藤森 恵子 (Fujimori Keiko)?

De ninguna manera. La ilegal candidata a la presidencia peruana señaló desde hace años su preferencia por Japón en materia de nacionalidad. Al igual que el extranjero Kuczynski, que abjuró la nacionalidad peruana para obtener su actual ciudadanía norteamericana, Fujimori Keiko oculta desde hace años su renuncia a ser peruana.

El caso de la nacionalidad japonesa de Fujimori Keiko, es una experiencia que deberíamos tener presente al elegir a las nuevas autoridades políticas.

Al haber abjurado la nacionalidad peruana, Fujimori Keiko es indigna de recibir la confianza de ningún peruano para ocupar un cargo público en el Gobierno del Perú.

Notas sobre la determinación de la nacionalidad en el Japón

¿Cuáles son las leyes que rigen la determinación de la nacionalidad en Japón?

La legislación existente en el Japón para la determinación de la nacionalidad está constituida por la Ley de Nacionalidad del Japón, Ley No. 147 de 1950. Esta ley fue enmendada por la Ley No. 268 de 1952, la Ley No. 45 de 1984, la Ley No. 89 de 1993, Ley No. 147 del año 2004 y la Ley No. 88 del año 2008.

Los interesados pueden leer la versión en inglés de esta legislación en el sitio oficial en Internet del Ministerio de Justicia del Japón. Para ello deben hacer clic aquí.

¿Qué es el koseki?

El koseki es el sistema de registro familiar que rige en el Japón. Es el documento oficial en el que se registran los nacimientos, fallecimientos, matrimonios y divorcios de los japoneses. Las oficinas públicas niponas reciben y mantienen esta información que constituye una especie de registro nacional de identidad de los japoneses.

El koseki de cada japonés es el mismo durante toda su vida. Cuando los japoneses se casan, divorcian, o tienen descendencia deben actualizarlo. Para ello notifican a la municipalidad donde se mantiene dicho registro.

El koseki está normado por la Ley No. 224 de 1947, conocida como la Ley del Registro Familiar o Ley del Koseki.

¿Cuál es el texto en inglés de la Ley de Nacionalidad del Japón?

El texto es el siguiente:

The Nationality Law
(Law No. 147 of 1950, as amended by Law No. 268 of 1952, Law No. 45 of 1984, Law No. 89 of 1993, Law No. 147 of 2004, and Law No. 88 of 2008)

Purpose of this Law

Article 1.- The conditions necessary for being a Japanese national shall be determined by the provisions of this Law.

Acquisition of nationality by birth

Article 2.- A child shall, in any of the following cases, be a Japanese national:
(1) When, at the time of its birth, the father or the mother is a Japanese national;
(2) When the father who died prior to the birth of the child was a Japanese national at the time of his death;
(3) When both parents are unknown or have no nationality in a case where the child is born in Japan.

Acquisition of nationality by an Acknowledged Child

Article 3.- A child (excluding a child who was once a Japanese national) under twenty years of age whose father or mother has acknowledged paternity or maternity respectively, may acquire Japanese nationality through a notification to the Minister of Justice, if the father or mother who made the acknowledgement was a Japanese national at the time of the child's birth, and such father or mother is presently a Japanese national or was a Japanese national at the time of his or her death.

2. A child who makes notification in accordance with the preceding paragraph shall acquire Japanese nationality at the time of the notification.

Naturalization

Article 4.- A person who is not a Japanese national (hereinafter referred to as “an alien”) may acquire Japanese nationality by naturalization.

2. The permission of the Minister of Justice shall be obtained for naturalization.

Article 5.- The Minister of Justice shall not permit the naturalization of an alien unless he or she fulfills all of the following conditions:
(1) that he or she has domiciled in Japan for five years or more consecutively;

(2) that he or she is twenty years of age or more and of full capacity to act according to the law of his or her home country;

(3) that he or she is of upright conduct;

(4) that he or she is able to secure a livelihood by one's own property or ability, or those of one's spouse or other relatives with whom one lives on common living expenses;

(5) that he or she has no nationality, or the acquisition of Japanese nationality will result in the loss of foreign nationality;

(6) that he or she has never plotted or advocated, or formed or belonged to a political party or other organization which has plotted or advocated the overthrow of the Constitution of Japan or the Government existing thereunder, since the enforcement of the Constitution of Japan.

2. When an alien is, regardless of his or her intention, unable to deprive himself or herself of his or her current nationality, the Minister of Justice may permit the naturalization of the alien, notwithstanding that the alien does not fulfill the conditions set forth in item (5) of the preceding paragraph, if the Minister of Justice finds exceptional circumstances in his or her family relationship with a Japanese national, or other circumstances.

Article 6.- The Minister of Justice may permit the naturalization of an alien notwithstanding that the alien does not fulfill the condition set forth in item (1) of paragraph 1 of the last preceding Article, provided that the said alien falls under any one of the following items, and is presently domiciled in Japan:

(1) One who has had a domicile or residence in Japan for three consecutive years or more and who is the child of a person who was a Japanese national (excluding a child by adoption);

(2) One who was born in Japan and who has had a domicile or residence in Japan for three consecutive years or more, or whose father or mother (excluding father and mother by adoption) was born in Japan;

(3) One who has had a residence in Japan for ten consecutive years or more.

Article 7.- The Minister of Justice may permit the naturalization of an alien who is the spouse of a Japanese national notwithstanding that the said alien does not fulfill the conditions set forth in items (1) and (2) of paragraph 1 of Article 5, if the said alien has had a domicile or residence in Japan for three consecutive years or more and is presently domiciled in Japan. The same rule shall apply in the case where an alien who is the spouse of a Japanese national has been married with the Japanese national for three years or more and has had a domicile in Japan for one consecutive year or more.

Article 8.- The Minister of Justice may permit the naturalization of an alien notwithstanding that the alien does not fulfill the conditions set forth in items (1), (2) and (4) of paragraph 1 of Article 5, provided that the alien falls under any one of the following items:

(1) One who is a child (excluding a child by adoption) of a Japanese national and has a domicile in Japan;
(2) One who is a child by adoption of a Japanese national and has had a domicile in Japan for one consecutive year or more and was a minor according to the law of its native country at the time of the adoption;
(3) One who has lost Japanese nationality (excluding one who has lost Japanese nationality after naturalization in Japan) and has a domicile in Japan;
(4) One who was born in Japan and has had no nationality since the time of birth, and has had a domicile in Japan for three consecutive years or more since then.

Article 9.- With respect to an alien who has rendered especially meritorious service to Japan, the Minister of Justice may, notwithstanding the provision of Article 5, paragraph 1, permit the naturalization of the alien with the approval of the Diet.

Article 10.- The Minister of Justice shall, when permitting naturalization, make an announcement to that effect by public notice in the Official Gazette.

2. The naturalization shall come into effect as from the date of the public notice under the preceding paragraph.

Loss of nationality

Article 11.- A Japanese national shall lose Japanese nationality when he or she acquires a foreign nationality by his or her own choice.

2. A Japanese national having a foreign nationality shall lose Japanese nationality if he or she chooses the foreign nationality in accordance with the laws of the foreign country concerned.

Article 12.- A Japanese national who was born in a foreign country and has acquired a foreign nationality by birth shall lose Japanese nationality retroactively as from the time of birth, unless the Japanese national clearly indicates his or her volition to reserve Japanese nationality according to the provisions of the Family Registration Law (Law No. 224 of 1947).

Article 13.- A Japanese national having a foreign nationality may renounce Japanese nationality by making notification to the Minister of Justice.

2. The person who made notification in accordance with the preceding paragraph shall lose Japanese nationality at the time of the notification.

Choice of nationalities

Article 14.- A Japanese national having a foreign nationality shall choose either of the nationalities before he or she reaches twenty two years of age if he or she has acquired both nationalities on and before the day when he or she reaches twenty years of age or, within two years after the day when he or she acquired the second nationality if he or she acquired such nationality after the day when he or she reached twenty years of age.

2. Choice of Japanese nationality shall be made either by depriving himself or herself of the foreign nationality or by the declaration provided for in the Family Registration Law in which he or she swears that he or she chooses to be a Japanese national and that he or she renounces the foreign nationality (hereinafter referred to as “declaration of choice ”).

Article 15.- The Minister of Justice may, by written notice, require a Japanese national having a foreign nationality who fails to choose Japanese nationality within the period prescribed in paragraph 1 of the last preceding Article to choose one of the nationalities he or she possesses.

2. The notice provided for in the preceding paragraph may be made by means of announcement thereof in the Official Gazette, in the case where the person who is to receive the notice is missing or in any other circumstances where it is impossible to send the notice to the person concerned. In this case, the notice shall be deemed to reach the person concerned on the day following the day when the announcement is made in the Official Gazette.

3. The person to whom the notice has been sent in accordance with the preceding two paragraphs shall lose Japanese nationality at the expiration of one month after the day he or she receives the notice, unless he or she chooses Japanese nationality within such period. This shall not, however, apply in the case where the person concerned is unable to choose Japanese nationality within such period due to a natural calamity or any other cause not imputable to him or her and he or she has made such choice within two weeks after he or she has become able to do so.

Article 16.- A Japanese national who has made the declaration of choice shall endeavour to deprive himself or herself of the foreign nationality.

2. In the case where a Japanese national who has made the declaration of choice but still possesses a foreign nationality has voluntarily taken public office in the foreign country (excluding an office which a person not having the nationality of such country is able to take), the Minister of Justice may declare that he or she shall lose Japanese nationality if the Minister finds that taking such public office would substantially contradict his or her choice of Japanese nationality.

3. The hearing concerning the declaration under the last preceding paragraph shall be conducted publicly.

4. The declaration provided for in paragraph 2 of this Article shall be made by public notice in the Official Gazette.

5. The person against whom the declaration has been made under paragraph 2 of this Article shall lose Japanese nationality on the day of the public notice under the last preceding paragraph.

Reacquisition of nationality

Article 17.- A person under twenty years of age who has lost Japanese nationality in accordance with Article 12 may reacquire Japanese nationality by making notification to the Minister of Justice if he or she has a domicile in Japan.

2. A person who has received a notice under paragraph 2 of Article 15 and has lost Japanese nationality under paragraph 3 of the said Article may reacquire Japanese nationality by making notification to the Minister of Justice within one year after he or she has become aware of the fact that he or she has lost Japanese nationality, if he or she fulfills the condition set forth in item (5) of paragraph 1 of Article 5. However, in the case where he or she is unable to make notification within the period due to natural calamity or any other cause not imputable to him or her, such period shall be one month after he or she becomes able to do so.

3. The person who has made notification in accordance with the preceding two paragraphs shall acquire Japanese nationality at the time of the notification.

Notification, etc., by legal representative

Article 18.- In the case where the person who intends to acquire, choose or renounce nationality is under fifteen years of age, notification of the acquisition of nationality under Article 3, paragraph 1 or Article 17, paragraph 1, the application for naturalization permission, the declaration of choice or the notification of renunciation of nationality shall be made by the person's legal representative on his or her behalf.

Ministerial ordinance

Article 19.- Except as provided for in this Law, the procedures concerning the acquisition or renunciation of nationality as well as other rules necessary to enforce this Law shall be prescribed in the Ordinance of the Ministry of Justice.

Penal provisions

Article 20.- Any person who has made a false notification when filing a notification pursuant to the provision of Article 3, paragraph 1 shall be punished by imprisonment with work for not more than one year or a fine of not more than 200,000 yen.

2. The crime set forth in the preceding paragraph shall be governed by the provision of Article 2 of the Penal Code (Act No. 45 of 1907).

Penoso espectáculo de la asiática 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) en CNN.- La mejor ley en el Congreso de la semi-analfabeta candidata del Partido Japonés


La candidata del Partido Japonés a la presidencia del Perú, 藤森 恵子 (Fujimori Keiko), hija del exdictador 藤森 謙也 (Fujimori Ken’ya), sigue haciendo público el pobre nivel de preparación intelectual y política que la caracteriza.

En una entrevista transmitida por CNN en Español, la súbdita asiática informó que su “ley más importante” como congresista en el período 2006-2011 fue la signada con el número 29168.

Este dispositivo eliminó el impuesto municipal a los espectáculos públicos no deportivos, que gravaba con una tasa del 15% el valor de la entrada a los “conciertos” de música. Además, la ley rebajó del 30% al 15% la tasa del impuesto a la renta aplicable a dichos espectáculos.

La candidata japonesa 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) afirmó que por ese motivo se pudieron realizar “mayor cantidad de eventos” en el país: 60 megaconciertos en el año 2008 y un número similar en el año 2009.

Como lo demuestra su respuesta a CNN, la desubicada candidata del Sol Naciente no tiene la más mínima idea de cuáles son los problemas fundamentales del Perú. Para ella, su acción más importante en el Congreso ha sido la de eliminar el impuesto municipal que grava los conciertos de rock.

¡Qué reforma de la salud, o de la educación, o del Estado! ¡Que mejora en el régimen laboral y en el trato a los trabajadores! Cojudeces, mis estimados televidentes, cojudeces... Para 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) la cosa es más directa y más sencilla. El Perú progresará si se desgrava de impuestos municipales los conciertos de rock. Tal la “mejor ley” de esta semi-analfabeta política en el Congreso 2006-2011.

Los peruanos conscientes nos preguntamos: Si una persona tan limitada de raciocinio como la ciudadana nipona 藤森 恵子 (Fujimori Keiko) llega a ocupar la presidencia del Perú, ¿quiénes serían los verdaderos gobernantes de nuestro país? ¿Qué intereses representaría este poder oculto?

Abril 16, 2011
Marzo 20, 2016
Etiquetas: [APRA]  [Haya de la Torre]  [Lenin y Haya de la Torre]  [PAP]  [Partido Aprista Peruano]  [V I Lenin]  [Víctor Raúl Haya de la Torre]  
Fecha Publicación: 2021-05-28T22:17:00.001-05:00
Escribe: César Vásquez Bazán

Una importante fuente de inspiración marxista para el aprismo –en especial en lo que respecta al diseño creativo de su propuesta programática– estuvo constituida por Lenin y la revolución soviética.

Posiblemente, el primero que notó la influencia de Lenin sobre Víctor Raúl fue Palmiro Machiavello, socialista, amigo de Mariátegui y cónsul del Perú en Génova durante los años veinte. En una carta al Amauta, fechada en esa ciudad el 14 de abril de 1927, el diplomático peruano opinaba sobre Haya de la Torre: “Para mí, además de estar padeciendo aún de super-rusismo, Haya quiere ser un Lenin spinto (extremista), Lenin a su modo tal vez, pero spintissimo (muy extremista)” (Mariátegui 1984, 268).

¿A qué se refería Machiavello? La respuesta no es muy complicada. En 1924, Haya de la Torre visitó Rusia en lo que significó para él “una aleccionadora experiencia personal comprobatoria” (P, XXIX), cuyos resultados se pueden leer en El Antimperialismo y el APRA, especialmente en sus capítulos segundo y tercero. Para Víctor Raúl, Rusia ofreció al mundo “el primer caso de liberación económica antimperialista de la historia contemporánea, con todas las características de una auténtica revolución social y nacional” (AA, 112).

Añadió que la enseñanza de la moderna Rusia consistía en que “el país se había liberado del imperialismo por la nacionalización de la industria, por el monopolio estatal del comercio y por el contralor del ingreso de capitales extranjeros” (AA, 112).

Resulta interesante advertir que Haya de la Torre no pensaba que Rusia fuera socialista en 1928. Más bien, iba “hacia el socialismo” (AA, 111): “día llegará en que el socialismo impere en Rusia” (AA, 112). Mientras tanto, durante la transición, sería necesario “un largo proceso de capitalismo de Estado que suprima, progresivamente, la NEP [Nueva Política Económica] y cumpla la misión histórica de industrializar el país” (AA, 112).

Haya entendió que para llevar adelante su tarea revolucionaria, Lenin y sus camaradas tuvieron que efectuar la interpretación marxista de la realidad rusa y sobretodo, “comprender bien el imperativo nacional de su gran revolución” (AA, 112). Por esa razón, “el Partido Socialista Ruso debió emanciparse de la Segunda Internacional y tomar un nombre de su propia lengua –Bolchevismo–” (AA, 112).

Ésta, en resumen, fue la comprensión hayista del fenómeno soviético. Empero, para aplicar la experiencia en forma útil a los esfuerzos de liberación nacional latinoamericana, ésta tendría que ser asumida creativamente.

“Dentro del marxismo”, Lenin y el bolchevismo habían verificado en Rusia análoga tarea histórica a la que Víctor Raúl y el aprismo deberían ejecutar en el Perú y América Latina, la que consistiría en vencer en la lucha antimperialista por la liberación nacional; implantar el capitalismo de Estado; nacionalizar la industria; controlar el ingreso de los capitales extranjeros; industrializar el país; en suma, llevar adelante la revolución social.

Cabe entonces preguntarse, si éstas eran precisamente las tareas leninistas, ¿por qué Víctor Raúl nunca se declaró leninista? Su respuesta fue que las diferencias “profundas y numerosas” entre la realidad rusa y la peruana obligaban a comprender el hecho histórico revolucionario, aprovechar la experiencia y “afirmar realistamente la teoría y la práctica revolucionaria en la dialéctica de los hechos” (AA, 113).

El aprismo, por “comprender bien el imperativo nacional de su gran revolución” debería emanciparse de una Tercera Internacional dogmatizada, que privilegiaba la defensa de la Unión Soviética en relación a las tareas de emancipación nacional latinoamericana. Esa fue la Internacional Comunista (Komintern) que no comprendió a tiempo la inviabilidad de un partido exclusivamente proletario en Indoamérica.

Siguiendo el ejemplo de los bolcheviques, Víctor Raúl llegó a la conclusión que el movimiento latinoamericano debería adoptar un nombre de su propia lengua: aprismo.

Por supuesto, detrás de la formal exigencia semántica subyace el rebelde rechazo hayista al marcado eurocentrismo de la Tercera Internacional y la correspondiente . propuesta aprista centrada en América Latina: “Un partido antimperialista indoamericano con sentido de nuestra realidad social no puede ser (...) un partido de remedo o calco europeo. Y menos todavía un partido sometido a dirección extranjera...” (AA, 99).

Notas:

Haya de la Torre, Víctor Raúl. 1984. Obras Completas. Segunda edición. Siete volúmenes. Lima: Librería-Editorial Juan Mejía Baca.
AA: El Antimperialismo y el APRA, Volumen 4
P: Preliminares, Volumen 1

Mariátegui, José Carlos. 1984. Correspondencia. Volumen I. Lima: Empresa Editora Amauta, S. A.

© César Vásquez Bazán, 2009
Todos los derechos reservados
Diciembre 17, 2009
Friedrich Engels, a la izquierda, Karl Marx y Laura, Eleanor y Jenny, las hijas de Marx, en 1864

Medidas para la transición al socialismo

Fuente: Manifiesto del Partido Comunista
(Marx y Engels s.f. [¿1973?], 49-50)

El primer paso de la revolución obrera es la elevación del proletariado a clase dominante, la con­quista de la democracia.

El proletariado se valdrá de su dominación política para ir arrancando gradualmente a la burguesía todo el capital, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organizado como clase dominante, y para aumentar con la mayor rapidez posible la suma de las fuerzas productivas.


Esto, naturalmente, no podrá cumplirse al principio más que por una violación despótica del derecho de propiedad y de las relaciones burguesas de producción, es decir, por la adopción de medidas que desde el punto de vista económico parecerán insuficientes e insosteni­bles, pero que en el curso del movimiento se sobrepasarán a sí mismas y serán indispensables como medio para transformar radical­mente todo el modo de producción.


Estas medidas, naturalmente, serán diferentes en los diversos países.


Sin embargo, en los países más avanzados podrán ser puestas en práctica casi en todas partes las siguientes medidas:


1.  Expropiación de la propiedad territorial y empleo de la renta de la tierra para los gastos del Estado.


2.  Fuerte impuesto progresivo.


3.  Abolición del derecho de herencia.


4.  Confiscación de la propiedad de todos los emigrados y sedi­ciosos.


5.  Centralización del crédito en manos del Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y monopolio exclusivo.


6.  Centralización en manos del Estado de todos los medios de transporte.


7.  Multiplicación de las empresas fabriles [fábricas] pertenecientes al Esta­do y de los instrumentos de producción, roturación de los terrenos incultos y mejoramiento de las tierras, según un plan general.


8.  Todos tienen la obligación de trabajar; organización de ejércitos industriales, particularmente para la agricultura.


9.  Combinación de la agricultura y la industria; medidas enca­minadas a hacer desaparecer gradualmente la diferencia entre la ciudad y el campo.


10. Educación pública y gratuita de todos los niños; abolición del trabajo de éstos en las fábricas tal como se practica hoy, régimen de educación combinado con la producción material, etc., etc.


Una vez que en el curso del desarrollo hayan desaparecido las di­ferencias de clase y se haya concentrado toda la producción en manos de los individuos asociados, el poder público perderá su carácter político. El poder político, hablando propiamente, es la violencia organizada de una clase para la opresión de otra. Si en la lucha contra la burguesía el proletariado se constituye indefectiblemente en clase; si mediante la revolución se convierte en clase dominante y, en cuanto clase dominante, suprime por la fuerza las viejas relaciones de producción, suprime, al mismo tiempo que estas relaciones de producción, las condiciones para la existencia del antagonismo de clase y de las clases en general, y, por tanto, su propia dominación como clase.


En sustitución de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, surgirá una asociación en que el libre desenvolvimiento de cada uno será la condición del libre desenvol­vimiento de todos.

Reivindicaciones del Partido Comunista de Alemania

Fuente: Manifiesto publicado en 1848
(Marx y Engels 1961, 450-452)

Es una hoja impresa por las dos caras, sin fecha ni pie de imprenta. Ver Carl Grünberg, Die Londoner Kommunistische Zeitschrift und andere Urkunden aus dem Jahren 1847-48 (Leipzig, 1921). Una parte de estas demandas –“de las cuales muchos podrían aprender todavía hoy”− fue transcrita por Engels en 1885, en su Introducción a las Revelaciones sobre el proceso de los comunistas. En el extracto de Engels se omiten los puntos 2, 5, 6, 10, 12 y 13.

Lema: ¡Proletarios de todos los países, uníos!

1.  Todo el territorio alemán formará una República, una e indivisible.

2. Todo alemán, al llegar a los veintiún años, será elector y elegible, siempre que no esté sujeto a pena criminal.

3. Los representantes del pueblo serán retribuidos, para que también los obreros puedan sentarse en el Parlamento del pueblo alemán.

4.  Armamento general del pueblo. Los ejércitos del futuro serán, al mismo tiempo, ejércitos de trabajadores, para que las tropas no se limiten, como hoy, a consumir, sino que produzcan más todavía de lo que cuesta su sostenimiento.

Éste será, a la vez, un medio para la organización del trabajo.


5.  La administración de justicia será gratuita.


6.  Serán abolidas, sin ningún género de indemnización, todas las cargas feudales, tributos, prestaciones, diezmos, etc., que vienen pesando sobre el pueblo campesino.


7.  Las tierras de los príncipes y todas las demás posesio­nes feudales, así como las minas, canteras, etc., pasarán a ser propiedad del Estado. En estas fincas, los cultivos se organizarán, para el mayor provecho de la colectividad, en gran es­cala y con los recursos más modernos de la ciencia.


8.  Las hipotecas que pesan sobre las fincas de los campe­sinos se declararán propiedad del Estado. Los campesinos abonarán a éste los intereses de esas hipotecas.

9.  En las regiones en que está desarrollado el régimen de colonato, la renta o canon de la tierra se pagará al Estado en concepto de impuesto.

Todas las medidas enumeradas en los puntos 6, 7, 8 y 9 se adoptarán para poder reducir las cargas públicas y otros gravámenes que pesan sobre los campesinos y pequeños colonos, sin mermar los recursos necesarios para el sostenimiento del Estado ni poner en peligro la producción.

El terrateniente en sentido estricto, aquel que no es campesino ni colono, no tiene parte activa en la producción. Su consumo es, por tanto, un puro abuso.

10. En vez de los bancos privados se instituirá un Banco nacional cuyo papel tendrá curso legal.

Esta medida permitirá reglamentar el crédito en interés de todo el pueblo, minando con ello la hegemonía de los grandes capitalistas. Sustituyendo poco a poco el oro y la plata por papel moneda, abaratará el incremento indispensable del comercio burgués, el medio general de cambio, y permitirá hacer pesar el oro y la plata sobre el exterior. Finalmente, esta me­dida es necesaria para asociar sólidamente a la revolución los intereses de la burguesía conservadora.

11. El Estado tomará en sus manos todos los medios de transporte: ferrocarriles, canales, buques de vapor, caminos, correos, etc., convirtiéndolos en propiedad del Estado y poniéndolos gratuitamente a disposición de la clase privada de medios.

12.  En la retribución de los funcionarios todos del Estado no habrá más diferencia sino que los que tengan familia, y por tanto más necesidades, percibirán un sueldo mayor.

13.  Separación radical de la Iglesia y el Estado. Los sacerdotes de todas las confesiones serán retribuidos voluntaria­mente por sus fieles.

14.  Restricción del derecho de herencia.

15. Implantación de fuertes impuestos progresivos y abo­lición de los impuestos de consumos.

16. Creación de talleres nacionales. El Estado garantiza a todos los trabajadores su existencia y subviene a la de los incapacitados para trabajar.

17. Instrucción pública general y gratuita.

Es interés del proletariado alemán, de la pequeña burguesía y de la clase campesina, laborar con toda energía por la implan­tación de las medidas que quedan enumeradas, pues sólo poniendo en práctica estas medidas podrán los millones de hom­bres que hasta hoy viven en Alemania explotados por un puñado de individuos, y a quienes se pretenderá seguir manteniendo en la opresión, conquistar sus derechos y ocupar el Poder que les corresponde como creadores de toda la riqueza.

El Comité:
Karl Marx, Karl Schapper, H. Bauer, F. Engels, J. Moll, W. Wolff

El curso de la revolución: Medidas de la revolución del proletariado

Fuente: Principios de comunismo (Proyecto de profesión de fe comunista)
Federico Engels
(Marx y Engels 1961, 427-428)

La democracia no le serviría de nada al proletariado si no se emplease inmediatamente como medio para imponer toda una serie de medidas que ataquen directamente a la propiedad privada y garanticen la existencia del proletariado. Las medidas más importantes de este género, que se desprenden ya como corolario obligado de las condiciones actuales, son las siguientes:

1. Restricción de la propiedad privada mediante impues­tos progresivos, fuertes impuestos sobre herencias, supresión de los derechos hereditarios en la línea colateral (hermanos, sobrinos, etc.), empréstitos forzosos, etc.

2. Expropiación progresiva de los terratenientes, fabrican­tes, propietarios de ferrocarriles y armadores de buques, ya sea indirectamente, desplazándolos por la concurrencia de la industria del Estado, o directamente, mediante indemnización en valores públicos.

3. Confiscación de los bienes de todos los emigrados y rebeldes a la voluntad de la mayoría del pueblo.

4. Organización del trabajo y empleo de los proletarios en los terrenos nacionales, fábricas y talleres, eliminando de este modo la competencia de los obreros entre sí y obligando a los fabricantes que aún existan a pagar los mismos salarios subidos que pague el Estado.

5. Obligación de trabajar impuesta a todos los miembros de la sociedad, hasta la total abolición de la propiedad privada. Formación de ejércitos industriales, en especial para la agricultura.

6. Centralización del sistema de crédito y del tráfico monetario en manos del Estado por medio de un Banco nacional, formado con capital público y suprimiendo todos los bancos y banqueros privados.

7. Multiplicación de las fábricas y talleres nacionales, ferrocarriles y barcos, roturación de todos los terrenos y mejo­ramiento de los ya roturados, en la medida en que aumenten los capitales y obreros de que disponga la nación.

8. Educación de todos los niños del país, a partir del ins­tante en que puedan prescindir de los cuidados paternos, en establecimientos nacionales y a cargo de la nación.

9. Construcción sobre solares nacionales de grandes pala­cios que sirvan de vivienda colectiva a comunas de ciudadanos dedicados tanto a la industria como a la agricultura y que reú­nan las ventajas de la vida urbana del campo, sin compartir las limitaciones ni los inconvenientes de ambos sistemas de vida.

10. Destrucción de todas las viviendas y de todos los ba­rrios malsanos o mal construidos de las ciudades.

11. Igualdad de derechos hereditarios para los hijos legí­timos e ilegítimos.

12. Concentración de todos los medios de transporte en manos de la nación.

Estas medidas no podrán implantarse todas, naturalmente, de una vez, pero cada una de ellas arrastrará consigo a las demás. Realizado el primer ataque radical contra la propiedad privada, el proletariado se verá obligado a avanzar cada vez más, concentrando en manos del Estado, en proporciones cada vez mayores, todo el capital, toda la agricultura, toda la industria, todos los transportes y todo el cambio. A ello tienden todas estas medidas, que serán realizables y engendrarán sus con­secuencias centralizadoras exactamente en la misma medida en que el trabajo del proletariado multiplique las fuerzas produc­tivas del país. Finalmente, cuando todo el capital, toda la pro­ducción y todo el intercambio se concentren en manos de la nación, la propiedad privada se habrá venido a tierra por sí sola, el dinero estará demás y la producción se desarrollará hasta tal punto y los hombres se transformarán en proporcio­nes tales, que podrán desaparecer también las últimas formas de relación de la vieja sociedad.

Obras citadas

Marx, Carlos y Federico Engels. 1961. Biografía del Manifiesto Comunista. Un documento que ha conmocionado al mundo. México D. F.: Compañía General de Ediciones, S. A.

Marx, Carlos y Federico Engels. s.f, [¿1973?]. Obras Escogidas (en un volumen). Moscú: Editorial Progreso.

Enero 27, 2018